Editorial de César Vidal: ¿Quién se acuerda de Afganistán?
LA LIBERTAD, SI NO ES INDIVIDUAL, NO ES LIBERTAD. Politicamente MUY incorrecto.
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Editorial de César Vidal: ¿Quién se acuerda de Afganistán?

Los sindicatos han ingresado más de 146 millones de euros desde que gobierna Zapatero. Un cambio legislativo ha provocado el espectacular aumento de 13 a 29 millones de euros en siete años. Los sindicatos han visto aumentar espectacularmente las ayudas procedentes del Gobierno desde la llegada de Zapatero. El ‘boom’ en las subvenciones llegó en 2006, después de una reforma legislativa impulsada por el Ejecutivo socialista, y que se ha mantenido pese a la crisis.
El ‘silencio’ de los sindicatos mayoritarios a las últimas medidas llevadas a cabo por el Gobierno Zapatero ha levantado toda clase de interpretaciones por parte de los trabajadores, que ya no se fían de CCOO y UGT. Una de las más ‘explicaciones’ más extendidas sobre la política de pactos protagonizada por ambas centrales es el aumento del número de subvenciones recibidas por parte del Ejecutivo.
En las últimas semanas, ha circulado por Internet una tabla y un gráfico que recogen las ayudas del Estado a los sindicatos desde el año 2000 a la actualidad. Vea a continuación dichas estadísticas:
El Confidencial Digital se ha puesto en contacto con voces autorizadas de las principales centrales sindicales para contrastar los datos expuestos en las gráficas anteriores. Todas las fuentes consultadas coinciden en señalar la autenticidad de las cifras.
Se trata de las ayudas otorgadas exclusivamente por el ministerio de Trabajo a las centrales en función de su número de delegados sindicales. Se dan anualmente, independientemente de las demás subvenciones procedentes de otros ministerios por actividades de fomento al empleo o formación.
Los sindicatos reconocen que, en la última legislatura de José María Aznar vieron incrementadas las ayudas en apenas dos millones de euros, pasando de 11 a 13 millones. En los dos primeros años de Zapatero en La Moncloa, el aumento fue mayor, pasando de la cifra antes citada a los 18 millones.
Una reforma legislativa provoca el ‘boom’
No obstante, el 2006 es el considerado por los sindicatos como la ‘clave’ para explicar la subida de las ayudas por parte del
Ejecutivo. Ese año, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero llevó a cabo una reforma legislativa de los criterios de pago a los sindicatos que cambió considerablemente las retribuciones de las centrales.
Según las fuentes consultadas por ECD, la nueva norma, además de premiar a los sindicatos con más delegados en la Administración General del Estado, garantiza más subvenciones a los que participan en la llamada Mesa General de la Función Pública.
No obstante, para poder asistir a ese foro, es necesario tener una representatividad del 10 por ciento y garantizar presencia autonómica y local, algo que no alcanzan algunos sindicatos nacionales como USO o CSIF.
Por este motivo, CCOO y UGT han sido los que más se han beneficiado de esta reforma, al obtener aún más subvenciones que en época de Aznar. Las fuentes antes citadas apuntan que, del total de las ayudas otorgadas por el ministerio de Trabajo, “el 40 por ciento se lo llevan estos dos sindicatos mayoritarios”.


Lo que la progresía llama discriminación positiva no es otra cosa que la manera “postmoderna” de imponer las políticas igualitarias que defiende el socialismo.
Como cualquier otra acción que se emprenda con el objetivo de conseguir “igualar” a los miembros (y “miembras”, je,je,je) de un grupo social concreto, la denominada “discriminación positiva” es intrínsecamente coactiva, y por tanto un ataque a la libertad individual; pero, no podemos olvidar lo más importante –por ser especialmente grave- es también un absoluto menosprecio a las capacidades de los seres humanos, de sus riquezas, es ignorar la tendencia natural de los humanos a la diversidad, frente a la uniformidad… Uniformidad que inevitablemente es sinónimo de mediocridad, precarización, empobrecimiento.
Calificar de «positivo” lo que cualquier diccionario define como negativo, tiene como fin evitar el rechazo de las personas “educadas”, aparte de darle un barniz de ética al asunto. Aunque sus partidarios no oculten que aunque “positiva” sigue siendo “discriminación” (en español lo correcto sería denominarlo “trato preferente, o trato de favor”) su intención no es otra que la de convencernos de que “el fin justifica los medios”, pues se trata de saldar una deuda con gente desfavorecida, maltratada, discriminada, y de que… para tan noble causa es legítimo incluso perjudicar a otros individuos.
La razón principal que esgrime gente tan bienintencionada, filantrópica, los partidarios de la discriminación positiva, es que la Sociedad tiene pendiente de saldar una “deuda histórica” con las personas pertenecientes a determinados grupos sociales debido a que, en algún momento de la Historia sus ancestros fueron discriminados, sojuzgados, esclavizados, violentados, privados de sus derechos… Y como consecuencia de tal “discriminación negativa” sus actuales descendientes son merecedores del derecho a ser compensados, a resarcirse del daño que se le causó a sus antepasados, mediante la reserva en la actualidad de cupos, cuotas, en las prestaciones y servicios que el Estado “del bienestar” proporciona a los ciudadanos, ya sea en la educación, en la sanidad, en la administración de justicia, en el acceso al mercado laboral o cualquier otro ámbito.
Obviamente será el gobierno el que decida (teniendo en cuenta siempre la posible rentabilidad electoral de la “acción positiva”, que es otro eufemismo usado para enmascarar el trato de favor a determinadas minorías…) qué sector de la población es digno de recibir tales beneficios. Las políticas de discriminación positiva (affirmative action) no es que no hayan tenido el efecto esperado por sus defensores, y no hayan solucionado los problemas que pretendían resolver, sino que, en la mayoría de los casos, han perjudicado a sus destinatarios. En este sentido, merece la pena leer las reflexiones que hace Thomas Sowell en su muy interesante libro La discriminación positiva en el mundo. Thomas Sowell, un liberal de raza negra, analiza lo que apenas nadie se atreve ni a nombrar –por la dictadura asfixiante de lo políticamente correcto- y por supuesto argumenta con estadísticas y enésimos ejemplos.
Las políticas de discriminación positiva se fundamentan en una mezcla de mala conciencia, por las tropelías cometidas por nuestros ancestros; la corrección política, que los medios de información y demás trovadores divulgan de manera machacona, hasta abrurrir; y una intención clara de ingeniería social, de “rediseño social”. Los partidarios de políticas de discriminación positiva, en su afán totalitario e intervencionista, quieren destruir la actual sociedad y construir una nueva a la medida de su “utopía bienintencionada”, porque lo último que desean es que los seres humanos, libres, elijan actuar por sí mismos.
Estamos hablando de puro paternalismo: estamos hablando de gente totalitaria, que se caracteriza por su desconfianza en el libre actuar de las demás personas, considerándolas poco menos que estúpidas e incapaces, y están plenamente convencidos de que deben ser guiadas y dirigidas; en la idea de que «no se las puede dejar solas» (ésta es una idea que comparten las dictaduras diversas) que se las debe «proteger» y «ayudar» en todo (incluso en contra de su voluntad) con mil leyes que les digan qué comer y qué no comer, cómo y con qué se han de drogar-estimular, cómo se ha de hablar (imponiendo un lenguaje «socialmente correcto») cómo y cuánto trabajar o cómo emprender, cómo hacer el amor, cómo educar a los hijos, qué estudiar, las enfermedades que deben tener, e incluso cómo se ha de «ligar», «coquetear», etc. esta gente totalitaria, erigida en nuevos gestores de la moral colectiva, arrogándose una sapiencia fuera de lo común, piensan que, la sociedad no sabe organizarse por sí misma, y necesita de sus directrices.
El problema de la soberbia y la arrogancia intervencionista es que siempre, de manera inevitable, tiene que acabar haciendo frente a la dura y tozuda realidad. Las leyes se aprueban con la intención de aplicarlas a “sociedades en abstracto” (distorsiones resultado de filtrar la realidad a través de determinadas ideologías), pero acaban afectando a los individuos que las componen. Así, por ejemplo, quienes aprobaron la denominada “paridad”, como la mejor manera de aumentar el número de miembros de un determinado sexo en ámbitos de poder, o trabajos en los que tradicionalmente las mujeres son minoría, acabarán llegando a la conclusión de que algunos (no pocos) varones mejor preparados que algunas mujeres, acaben quedándose sin plaza… Esos hombres/varones no participarán de la llamada ideología patriarcalista, ni serán culpables de lo que supuestamente hicieron sus tatarabuelos; pero, sin embargo, van a pagar los platos rotos. En resumen: quienes promueven políticas de discriminación positiva pretenden poner solución a injusticias pretéritas, mediante injusticias presentes…
Pero aún hay más: los supuestos beneficiarios son en última instancia los más perjudicados, y eso por no hablar de los graves disturbios que suelen provocar estas medidas de discriminación institucional, que en muchos lugares del planeta se han cobrado miles de víctimas (en España, sin ir más lejos, la aplicación de la denominada “Ley Integral contra la Violencia de Género”, plasmación de la “discriminación positiva” en ámbito judicial, con el noble pretexto de “proteger a las mujeres”, ha traído como consecuencia la detención y el procesamiento indiscriminados de cientos de miles de hombres –más de un millón tras un lustro de su puesta en vigor- ocasionando más y mayores problemas que los que supuestamente se pretendían solucionar… y, ni que decir tiene que las supuestas beneficiarias de tales medidas de discriminación positiva, siguen estando en situación tan o más vulnerable que en la que se encontraban antes de la aprobación de tan perversa ley…)
Las políticas de discriminación positiva no provocan otra cosa, generalmente, que un enorme resentimiento social. Cuando el poder político promueve medidas de discriminación positiva (lo cual hace por puro electoralismo, favoreciendo a un grupo social fácilmente identificable para conseguir el apoyo de sus miembros en futuras citas electorales) acaba corrompiendo moralmente a la sociedad, pues se acaba propagando la idea de que es legítimo reivindicar la compensación de un determinado agravio pretérito, en lugar de preocuparse de labrar su futuro confiando en sus posibilidades, en igualdad de oportunidades con el resto de sus semejantes.
Es innegable que han sido muchas las minorías a las que se ha privado del acceso a la igualdad de oportunidades, unas veces por prejuicios racistas, otras ideológicos, o por motivos religiosos; pero la solución no pasa por rebajar la nota mínima de acceso a la universidad, o engordando las calificaciones de determinados estudiantes, o creando tribunales especiales para juzgar a los hombres –varones- de manera exclusiva, o castigándolos con penas más severas cuando incurren en los mismo “ilícitos penales” que las mujeres, o privándolos del derecho constitucional a la presunción de inocencia. De estas y otras maneras sólo se consigue perjudicar a buena parte de los miembros de las minorías que se pretende proteger, y se fomenta un sentimiento de discriminación entre quienes se han visto tratados injustamente…
Dar trato de favor, beneficiar a los miembros de un grupo social, sea por su color de piel, sea por su sexo, sea por la circunstancia personal que fuere, significa que no se confía en que los integrantes de ese grupo sean capaces de progresar por sí mismos, si se les da las mismas oportunidades que al resto de la población.
Al igual que el racismo no se combate con racismo, la misoginia no se combate con misandria. Resulta especialmente llamativo que no haya generalmente ningún político que acepte debatir sobre los efectos perjudiciales de la perversa discriminación positiva; si hablan de ello, lo hacen para proclamar la necesidad de aumentar las medidas de discriminación, con el objetivo de solucionar un problema que las medidas de discriminación positiva no han hecho más que agravar.
Y, no se olvide una cosa: Los males ocasionados por las generaciones que nos precedieron en siglos pasados, hágase lo que se haga seguirán siendo males, da igual lo que se haga en el tiempo presente…
AUTOR: Carlos Aurelio Caldito Aunión.

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Ayer os comentaba que este viernes el gobierno aprobó el anteproyecto de la llamada “Ley de Igualdad de Trato”, que podría someter todos los ámbitos de la vida a los caprichos del gobierno. Cuando digo “todos” me refiero también a los blogs. La inclusión de las bitácoras en los ámbitos afectados por esta ley no es algo gratuito. El Art.1 de ese anteproyecto señala que dicha norma regulará los “derechos y obligaciones de las personas, físicas o jurídicas, públicas o privadas”. El Art.3 señala: “Esta Ley se aplicará en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural y social”. Y el Art.4, en un absurdo intento de ponerle puertas al campo, afirma que “queda prohibida toda conducta, acto, criterio o práctica” que atente contra los amplísimos e incluso contradictorios conceptos de discriminación que contempla dicha ley. Veamos algunos ejemplos:
Una ‘ley comodín’ para tener la llave de la libertad de cualquiera
Como podéis observar, esta ley considera discriminación casi cualquier decisión que podamos tomar en nuestros blogs, o en cualquier ámbito de nuestra vida social. No es algo hecho por capricho, de forma accidental o fruto de la casualidad. Antes bien, estamos ante una “ley comodín” con la que el poder político podrá perseguir y castigar a cualquier ciudadano cuando le dé la gana, por casi cualquier causa: una eficaz herramienta legal para reprimir al discrepante, sobre todo teniendo en cuenta lo que vamos a ver a continuación.
Aplicará la ley un ‘inquisidor’ designado por el gobierno
Hay que tener en cuenta que el Art.37 crea la llamada “Autoridad para la Igualdad de Trato y la No Discriminación”, definiéndola cínicamente como una “autoridad independiente” que se encargará de aplicar esta ley. La curiosa “independencia” de esa autoridad queda en evidencia en el punto 4 del Art.38: “El nombramiento de la persona titular de la Autoridad para la Igualdad de Trato y la No Discriminación corresponderá al Gobierno mediante Real Decreto”. Al parlamento se le reserva un papel de mero florero en este nombramiento. ¿Cómo puede considerarse independiente un cargo así?
El acusado deberá probar su inocencia, como en la Inquisición
Para colmo, como señala el Art.28 de la ley y como comenté aquí en enero, el acusado de discriminación deberá probar su inocencia, lo cual viola el derecho a la presunción de inocencia que ampara el Art.24 de la Constitución Española. Esta inversión de la carga de la prueba supone una vuelta a los métodos de la Inquisición, cuando existía la llamada “prueba diabólica”, que dejaba a acusado en una total indefensión. Si tenemos en cuenta que, además, esto será competencia de un “inquisidor” designado por el gobierno, podemos hacernos una clara idea de para qué quiere aprobar el gobierno con tanta prisa una ley tan radicalmente antidemocrática como ésta.
Podrán censurar tu blog para proteger a la víctima de “discriminación”
Pero aún hay más: la disposición adicional primera de la ley modifica la LSSI, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, aprobada en 2002 durante el mandato de Aznar. En concreto se modifica el Artículo 11 de esa ley, relativo al “Deber de colaboración de los prestadores de servicios de intermediación”. La modificación consiste en añadir un segundo párrafo en el que se establece que los tribunales podrán ordenar “medidas de restricción o interrupción de la prestación de servicios o de retirada de datos de páginas de Internet que contempla la presente ley” con el fin de “proteger los derechos de la víctima”. O dicho sea de otra forma: podrán bloquear el acceso a tu web o censurar parte de sus contenidos para dar satisfacción a la víctima de una “discriminación”.
Una ley mucho peor que la Ley Sinde para la libertad de expresión
Viendo los innumerables y hasta contradictorios conceptos de discriminación que establece este anteproyecto, la ya de por sí cercenada libertad en la red va a sufrir un recorte enorme con esta nueva ley. Para seros sincero, no entiendo que toda la movilización que hubo en su momento contra la LSSI y más recientemente contra la Ley Sinde no se esté produciendo ahora contra la Ley Pajín. Estamos ante una ley mucho peor que la Ley Sinde en lo que respecta a la libertad de los internautas. Al fin y al cabo, se trata de una ley que reinstaura los delitos de opinión, y para colmo encomienda su persecución a un cargo político designado a dedo por el gobierno, violando el derecho a la presunción de inocencia de todo acusado. Ni la Ley Sinde había llegado tan lejos en la agresión a nuestras libertades.
Pues así está Europa, ¿tan dificil es decir, “miren ustedes, EN SU PAÍS, EN SUS TIERRAS, PROHIBAN LO QUE QUIERAN, PERO ESTO ES EUROPA (o el país que sea) Y AQUÍ ES ALGO NORMAL, POR LO TANTO, SI NO LES GUSTA, O SE JODEN O SE LARGAN”?.
Pues no, no señor, SE CEDE por esa forma de MALENTENDER la tolerancia, y que yo, sin ningún pudor, llamo “TONTORANCIA” (que además, una y otra riman con IGNORANCIA, que casualidad).
La noticia esta en francés, yo, ayudado por “elmundo.es/traductor” he hecho lo que he podido y se entiende bien pero por si alguien lo prefiere, tras el texto español, publicaré el texto original en francés.
Y desde luego, ESTO ES INACEPTABLE. Sigo insistiendo que, si las autoridades, los políticos, siguen en esa actitud, NOSOTROS DEBEMOS POR NUESTRA CUENTA Y RIESGO HACERLES SABER ESTOS MONOS PIOJOSOS QUE ESTA NO ES SU TIERRA Y QUE, SI QUIEREN ESTAR, TENDRÁ QUE SER BAJO NUESTRAS CONDICIONES.
Retirada de un inodoro de papel chocante para los
musulmanesPublicado por Elisa el 25 de mayo de
2011Compartir este artículoNúmero de visitantes: 67-.Papel higiénico decorado con los
signos del zodíaco ha sido eliminado en los “CARREFOUR” de Bélgica a fin de evitar
una controversia con la población musulmana del país.De hecho, signo de Capricornio y Virgo es similar en su propia
forma de escribir los nombres de Alá y Mahoma de acuerdo con una información
transmitida por el diario La Capitale. Algunos mlusulmans había planteado la cuestión y advirtió a
imanes de mezquitas en Molenbeek.La misma medida fue tomada poco antes
de la cadena Carrefour de Francia.Etiquetas: Bélgica, carrefour, los
musulmanesCarpeta: inusualRetrait d’un papier toilette choquant pour les musulmansPosté par Elisa le 25 mai 2011Partagez cet
articleNombre de visiteurs : 67 –Un papier WC décoré avec les signes du zodiaque a été retiré des rayons des
Carrefour Belgique afin d’éviter une polémique avec la population musulmane du
pays.En effet, les signes du Capricorne et de la Vierge ressemblent à leur
manière d’écrire les noms d’Allah et de de Mahomet selon une information relayée
par le quotidien La Capitale. Des mlusulmans avaient soulevé le problème et
avait averti les imams des mosquées de Molenbeek.La même mesure avait été prise peu auparavant par la chaîne Carrefour
France.[http://www.mondial-infos.fr/actualite/insolite/retrait-dun-papier-toilette-choquant-pour-les-musulmans-18183782/]
Retrait papier toilette aux signes du zodiaque
choquant pour les musulmans par Carrefour | Mondial Infos: “– Envoyé à
l’aide de la barre d’outils Google”un aticle bien torché !!
<<He recibido esto hace unos días, pero no lo entendía, así que he tenido que echar mano y que me explicaran y, claro, al final uno va comprendiendo las cosas; que unos aprendices de brujo –politizados– lleguen al mas alto tribunal de «injusticias» y …. pasa lo que pasa. Así nos va, no es de extrañar que seamos los últimos en todo. El artículo nos lo dice todo bastante claro.
Artículo 18 de la Ley Orgánica 2/1979, del Tribunal Constitucional
Los miembros del Tribunal Constitucional deberán ser nombrados entre ciudadanos españoles que sean magistrados, fiscales, profesores de universidad, funcionarios públicos o abogados, todos ellos juristas de reconocida competencia con más de quince años de ejercicio profesional o en activo en la respectiva función.
De los 6 magistrados del TC que votaron A FAVOR de ETA (BILDU-SORTU), los seís propuestos por el PSOE y CiU, solo 1 es juez:
-Pascual Sala sí es juez. (TS) (Tribunal Supremo)
-Eugeni Gay NO es juez.
-Elisa Pérez NO es juez.
-Adela Asúa NO es juez.
-Luis Ortega NO es juez.
-Pablo Pérez NO es juez.
De los que votaron EN CONTRA todos son jueces menos uno:
-Javier Delgado sí es juez. (TS)
-Ramón Rodríguez sí es juez. (TS)
-Roberto García-Calvo sí es juez. (TS)
-Manuel Aragón NO es juez. (también propuesto por el PSOE)
-Francisco José Hernando sí es juez. (TS)
Es decir, una mayoría de NO JUECES enmendaron la plana al Tribunal Supremo, máximo tribunal compuesto por 70 jueces del más alto nivel (16 de ellos forman la Sala del 61 que decidió el asunto)
Si personas que NO son jueces pueden DECIDIR cuestiones tan importantes en un «tribunal MUY especial», es evidente que en España falla uno de los pilares de cualquier democracia. >>
Significativo que de los magistrados propuestos por el PSOE y CiU, sólo uno sea juez. Y se permiten corregir nada menos que al Tribunal Supremo. Para pensarlo un poco.

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