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Para los imbéciles que critican la pulserita española

Adiós a una delictuosa forma de hacer política

#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre

Por EDUARDO INDA

Un importantísimo empresario español me apuntó allá por 2015 a propósito de la irrupción de Podemos en la escena política:

—La verdad es que estos tíos son unos perroflautas pero vienen muy bien para espolear a una clase política corrupta, adocenada y acomodada, de hecho, mis hijos les votan—.

Me tocó los pelendengues que un pijo como mi interlocutor, con hijos pijos a los que les ha venido poco menos que todo dado, se erigiera en entusiasta de una formación a la que le pone destrozar la economía de libre mercado, que enviaría okupas a invadir su casaza y que si pudiera lo metería directamente en la cárcel:

—Pues si tú opinas eso y tus hijos les votan, tienes un problema y gordo—.

Uno de los gerifaltes mediáticos culpables de haber convertido en Gulliver a esta banda de liliputienses, regalándoles un protagonismo que no se merecían ni por representatividad ni por legitimidad moral, me espetó la misma chorrada, palabra arriba, palabra abajo:

—Estos tíos han venido muy bien para sacudir un sistema anquilosado por culpa de tantos años de bipartidismo y para limpiar de golfos este país—, sentenció este irresponsable de tomo y lomo.

—Por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar esta chusma, que no son ni más ni menos que machacas de Nicolás Maduro, y para corruptos, ellos, que se han financiado con dinero manchado de la sangre de los demócratas venezolanos e iraníes—, respondió un servidor, harto de tanta tontería y falsedad.

No me hicieron falta semanas, ni días, ni tampoco horas para certificar que Pablo Iglesias es un tipejo. En el primer programa en el que coincidí con él se permitió el lujo de llamarme «sinvergüenza», «tonto» e «impresentable». Yo, obviamente, no repliqué a aquel sujeto malencarado, sucio, con pinta de no haberse lavado en tres o cuatro días. «No es cuestión de hacer de un ciudadano lumpen una estrella televisiva», cavilé. Nadie le dijo nada, el conductor del programa se hizo el sueco, ni lo calló ni lo largó y pensé dónde hubiera acabado yo de emplear esos mismos términos con otro contertulio: «En la puñetera calle».

Tengo muy claro que por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar la chusma podemita

Aquella jornada empezó la cacería contra mi persona. Entre tanto, comprobé, tan estupefacto como indignado, cómo cada vez se les otorgaba más protagonismo en los medios. No podía entender cómo se daba cancha a un individuo como Iglesias que había montado el 15-M, que salía en vídeos cuasiorgasmeándose por el apaleamiento de un antidisturbios que protegía el Congreso, que había sido financiado por la narcodictadura venezolana y por esa autocracia iraní que cuelga homosexuales y lapida mujeres y que era el quintacolumnista de la asociación de presos etarras, Herrira, en Madrid.

Años después, no muchos, un par tal vez, tres ministros de Mariano Rajoy coincidieron en su versión de los hechos en otras tantas conversaciones diferentes: «Alzaprimar a estos indeseables fue idea de Soraya Sáenz de Santamaría, que la puso en marcha con sus medios amigos y con la ayuda de Félix Sanz Roldán para frenar la vuelta del PSOE al poder en un momento en el que estábamos en caída libre por los interminables casos de corrupción, la mayoría, por cierto, anteriores a nosotros».

A ningún país europeo en particular y a ninguno occidental en general se le habría ocurrido jamás proteger y dopar mediática, judicial y económicamente una formación de extremísima izquierda que quiere implantar por estos pagos una tiranía similar a la que ha matado de hambre a unos venezolanos que contemplan impotentes cómo los precios han llegado a crecer un 65.000% anual. Cuando me mentaban «lo listo» que era Pablo Iglesias, yo siempre contraargumentaba en idénticos términos:

—Con buena picha, bien se folla. Si te ponen todas las teles a tu disposición, tienes dinero a mansalva, los jueces te perdonan la vida y los periodistas te ríen las gracias, cualquiera puede parecer Einstein o Demóstenes—.

Enfrentarme en La Sexta Noche al delincuente de Pablo Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, excepción hecha de un Federico Jiménez Losantos que le cantó las cuarenta desde el minuto uno, de Vicente Vallés y de Ana Rosa , no me salió gratis. Hube de soportar la mayor campaña de linchamiento a un periodista en democracia. Lo más suave que me llamaban era «hijo de puta» y lo habitual era el manido «fascista», «cocainómano», cuando no me he metido una raya en mi vida, e incluso «maltratador», cuando jamás he puesto una mano encima a una mujer . Calumnias que no quedaron impunes: presenté una ristra de querellas y las gané todas. Que son unos quinquis quedó tanto más claro el día que publicaron en redes sociales la dirección de mi casa y el modelo de vehículo que conduzco. El objetivo de esta despiadada campaña de coacciones y acoso no era otro que meterme el miedo en el cuerpo y, de paso, ver si sonaba la flauta y algún desalmado me rompía la crisma por la calle.

Enfrentarme al delincuente de Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, salvo algunas honrosas excepciones, no me salió gratis

Proseguí mi batalla contra esta banda en la más absoluta de las soledades, salvando las honrosas excepciones antedichas. Lo consideraba y lo considero una obligación moral. Me niego a que estalinistas impongan su verdad en el imaginario colectivo, menos aún a que gobiernen mi país. No me rendí. No había otra. No quería dejar a mis hijos un país peor que el que hemos heredado nosotros con democracia total, plena separación de poderes, integración en la Unión Europea y homologación absoluta con cualquiera de los grandes del mundo libre.

Otros de los responsables del auge podemita, involuntarios en este caso, fueron Juan Carlos I y Alfredo Pérez Rubalcaba, que abdicaron y renunciaron a la Secretaría General del PSOE, respectivamente, apenas una semana después de que estos facinerosos irrumpieran en las instituciones por primera vez. Los cinco escaños que obtuvieron en las elecciones europeas de 2014 tuvieron para ellos sensación a victoria pese a que habían quedado en cuarta posición. Ellos irrumpían y se las piraban el hombre que había pilotado la Transición de la dictadura a la democracia, que llevaba la friolera de 39 años en el trono, y el presidente que no lo fue pero que atesoró más poder que ningún otro ministro en democracia. Un error de manual que disparó el poder y las expectativas de una formación que poco tiempo más tarde, en enero de 2015, lideraba las encuestas en intención de voto.

Provoca vergüenza ajena recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia. Como gente austera a un individuo que prometió no abandonar jamás Vallecas pero que a las primeras de cambio se pilló un casoplón de 1,2 millones por 720.000 euros en una suerte de milagro de los panes y los peces que convendría aclarar, exclusiva de OKDIARIO que marcó un antes y un después. Como políticos diferentes a mentirosos compulsivos que jamás cumplieron la palabra dada de no cobrar nunca más de tres salarios mínimos y donar el resto a ONGs. O como inmaculados demócratas a chusmita a la que se les llenaba la boca de la palabra «libertad de expresión» pero que, en cuanto podían, reclamaban la nacionalización de los medios de comunicación privados. Entre tanto, la Justicia hacía la vista gorda con golferías como la financiación iraní del canal de Pablo Iglesias o los pagos venezolanos durante y después de la creación de Podemos.

Lo peor de todo es que, a pesar de las mil y una evidencias, se había establecido cual lugar común la especie de que eran tipos ejemplares, luchadores por la libertad, ciudadanos a los que les importaba un pepino el vil metal. La esquizofrenia había llegado a tales extremos que lo anormal se había convertido en lo normal, lo inmoral en lo moral y lo ilegal en lo legal. Al punto que Pedro Sánchez dio entrada en el Gobierno a estos personajes más sucios por dentro que por fuera, que ya es decir.

Resulta vergonzoso recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia

Iglesias y cía, que ya en el Ayuntamiento de Madrid habían exigido puestos de «máxima visibilidad y mínima responsabilidad», hicieron lo propio al entrar en el Gobierno de un Pedro Sánchez que había prometido hasta la saciedad que jamás los metería en el Consejo de Ministros por aquello de no padecer pesadillas. Un embuste presidencial más. Lo bueno es que pronto quisieron más balón y se les dio dinero y competencias. Una barbaridad toda vez que ninguno de ellos había hecho nada de provecho en su vida: Irene Montero no había pasado de cajera novata en Saturn, Iglesias era un profesor que se dedicaba a invitar a las alumnas de Políticas a acompañarle al baño remedando a un conocido futbolista y Echenique es verdad que se había licenciado en Físicas pero tampoco aportaba lo que se dice un currículum de relumbrón. Era uno más en el CSIC y había militado en ¡¡¡Ciudadanos!!! Lo propio de un pedazo de burgués como él. Monedero fue más listo: jamás se metió en la vida institucional. Hacía el mal y se forraba pero siempre extramuros.

Abjurar de su mandamiento «máxima visibilidad y mínima responsabilidad» los hundió para siempre. No sólo no eran ni la décima parte lo listos que se creían sino que, además, mezclaron su chulesca prepotencia con la ignorancia y la ideología más extrema. Como no podía ser de otra manera, se les vieron las costuras y acabaron como el rosario de la aurora. Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero han terminado por llevarse por delante no sólo a Podemos sino también al Partido Socialista. La rebaja de penas a 1.127 violadores, pederastas y abusadores, y la puesta en libertad anticipada de un centenar de ellos, y esa demencia que es esa Ley Trans que permite cambiarte de sexo siendo un niño han sepultado a estos seres diabólicos. El karma, que nunca falla.

Las autonómicas madrileñas fueron el primer varapalo a Pablo Iglesias. Se presentó pensando que se iba a comer a Isabel Díaz Ayuso, a la que trataba con su habitual machismo cavernícola, y acabó devorado por el mayor fenómeno político de nuestra historia reciente. Desde entonces no han dado pie con bola. Eso sí: han forrado el lomo a miles de amiguetes con surrealistas contratos otorgados desde el Ministerio de Igualdad: desde uno para medir el machismo en los algoritmos, hasta otro para combatir el uso del rosa en la vestimenta en las niñas, pasando por algunos tan surrealistas dedicados a «estudiar las diferencias entre hombres y mujeres ante los huracanes» o para analizar «la cosificación de las mujeres en las series españolas».

Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero se han llevado por delante no sólo a Podemos sino también al PSOE

Las desgracias no vienen solas. Que se lo digan o se lo cuenten a Irene Montero, que esta semana ha sido condenada por el Supremo a pagar 18.000 euros al ex marido de la secuestradora líder de Infancia Libre, al que tildó públicamente de «maltratador», a sabiendas de que era falso. Lo mismo que le ocurrió al golfo de Juanma del Olmo, su sicario en las redes, que hizo lo propio con la memoria de un chico asesinado en los 80 por la candidata morada a alcaldesa de Ávila en 2019. Fue sancionado penalmente y obligado a abonar 10.000 euros a sus familiares por calificarle falsamente de «violador».

Se la pegaron en las elecciones municipales y autonómicas de hace 14 días y ahora han tenido que pasar por el trágala de ir dentro de Sumar y calladitos. La liberavioladores y sueltapederastas Irene Montero no irá en puestos de salida con lo cual el chollo del carguito, los asesores, el coche oficial, los viajes en Falcon a Nueva York y la piñata con dinero público se le ha acabado. Iglesias es ya un juguete roto que recuerda al Poli Díaz de sus peores días. Y Echenique carecerá de los potentes altavoces que tenía a su disposición para esparcer su fascistoide bilis.

Ramón Espinar al menos ha tenido la decencia de pedir «perdón» por haber pertenecido a «la secta de Podemos», afirmación que conlleva también la condición de organización criminal. Todas las sectas son organizaciones criminales. Qué lejos quedan los tiempos en los que el hijísimo del ex consejero de Cultura y Hacienda de Joaquín Leguina me interpelaba a la salida de La Sexta Noche con una amabilidad no exenta de puerilidad:

—Oye, Inda, ¿tú eres tan malo en tu vida privada como aparentas en los programas de televisión?—.

Yolanda Díaz está en las antípodas ideológicas de un liberal como yo. A mí jamás se me ocurriría ensalzar a dos asesinos en serie como Fidel Castro y Hugo Chávez. Pero hay que reconocer que cada vez está más cerca de la socialdemocracia que del comunismo y que sus formas, exquisitas, nada tienen que ver con el matonismo de Iglesias, del ex jefe de ETA Otegi o de los golpistas catalanes. La caza y captura de periodistas que practicaba Pablo Iglesias no va con ella, es más, fue uno de los grandes motivos de discrepancia con él.

España es un país mejor con la desaparición de la primera línea política de delincuentes como Pablo Iglesias, Irene Montero, Pablo Echenique o Juan Carlos Monedero. De la batasunoide Ione Belarra o de la zumbada de Ángela Rodríguez Pam no hablaré más de la cuenta porque no han pasado de ser meras comparsas. El cuento ha terminado bien pero pudo haber acabado como el rosario de la aurora. Algunos dimos la cara y nos costó muy caro en términos de linchamiento público. Lo volvería a hacer setenta veces siete. Era y es una obligación moral y un acto de patriotismo.

Que os pudráis en el infierno y que llevéis tanta paz como descanso dejáis.

VÍDEO: Frank Cuesta ESTALLA contra Podemos: “Panda de imb€ciles”

Frank Cuesta ha acudido este miércoles a El hormiguero para presentar su nuevo programa Carreteras salvajes. El presentador aprovechaba la ocasión para opinar sobre algunos aspectos de nuestro país.y se ha mostrado muy crítico con la Lay de bienestar animal del Gobierno. Cuesta deja caer que la han hecho miembros del PSOE y Podemos que no tenían ni idea del tema animal.

Esto es hablar con sensatez, pero claro, la izmierda de eso no tiene, imbéciles es poco, majaderos como mínimo. Da gusto oirle hablar, todo tiene sentido, y lo deja bien claro, lamento que el doblaje al inglés, bueno, en general los doblajes de YouTube, no terminan de convencerme, espero que podáis entenderlo, pues es puro sentido común, todo lo contrario que lo que predica eso que llaman «progresismo» y que de progreso NO TIENE NADA, AL CONTRARIO, ES PURO INVOLUCIONISMO.

No perder detalle, de verdad que merece la pena, sentido común en lugar de gilipolleces infantiloides respaldadas por una pequeña élite de hijos de …. que no pretenden otra cosa que llevarnos hacía la sociedad que describe George Orwell en su novela «1984»

El adelanto de Sánchez no evita la mayoría absoluta del PP con Vox y dispara a Bildu por encima del PNV

El PP, con 141 diputados, firmaría una holgada mayoría con Vox (44)

El PSOE (84) y Podemos con Sumar (40) no tienen opción alguna de revalidar el Gobierno

Por LUZ SELA

La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 23 de julio para «clarificar» la situación política tras la debacle socialista del domingo no tiene ningún impacto en la intención de voto. La encuesta de Data10 para OKDIARIO -la primera tras la convocatoria de los comicios-constata que los españoles tienen decidida su papeleta y los bloques permanecen intactos. El Partido Popular ganaría las elecciones (141 diputados) y, sumando con Vox (44), lograría una holgada mayoría absoluta de 185 escaños. El PSOE (84) y Podemos con Sumar (40) no tienen opción alguna de revalidar el Gobierno.

Los datos demuestran que ni el sorpresivo anuncio de Sánchez, ni siquiera los resultados de las elecciones de este domingo, influyen en una convocatoria nacional. Si los comparamos con el anterior sondeo -publicado por este periódico a principios de mes-, el PP y PSOE suben un escaño y Vox y Podemos bajan dos. El equilibrio a ambos lados del espectro ideológico confirma una tendencia que viene observándose desde hace meses y que apuntala el rumbo de Alberto Núñez Feijóo hacia La Moncloa.

De hecho, el PP supera hasta en 17 diputados la suma de todas las izquierdas que conforman el actual Ejecutivo (124), esto es, PSOE, Podemos y el nuevo proyecto de Yolanda Díaz. Incluso la unión de la izquierda más radical en una única lista sería incapaz de desbancar a Vox como tercera fuerza. El adelanto ha truncado el calendario de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y obliga a Díaz y a Podemos a aparcar sus disputas y a forzar un pacto en apenas 10 días para concurrir juntos a los comicios. En Moncloa consideran que esta unión es fundamental para que sus opciones no queden aún más mermadas.

Estrategia

En realidad, la estrategia de Sánchez con el anticipo no va más allá de una mera operación cosmética para evitar males mayores para sí mismo. Esto es, taponar una probable rebelión interna tras un resultado electoral dramático para los socialistas el 28M: la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Aragón y La Rioja pasan a manos del PP, que también podría sumar Canarias, y el PSOE tampoco gobernará en Cantabria. El jefe del Ejecutivo, que hace apenas un mes rechazaba el adelanto, da un sorprendente giro de guión para derivar el foco del fracaso hacia un nuevo y cercano horizonte electoral.

«Todas estas razones aconsejan una clarificación sobre la voluntad de los españoles y de las españolas, una clarificación sobre las políticas que debe aplicar el Gobierno de la Nación, y una clarificación sobre las fuerzas políticas que deben liderar esta fase», alegó Sánchez este lunes para blanquear su decisión.

Movilización

Los estrategas monclovitas -que quieren evitar una agonía de seis meses con fatal desenlace- fían ahora la movilización de su votante como respuesta a los pactos territoriales del PP con Vox, algo que previsiblemente no ocurrirá antes de las elecciones. Creen, además, que extrapolando los resultados de este domingo aún tienen margen para una remontada. Tras un fin de campaña marcado por los escándalos de la compra de votos e incluso la imputación del número dos del PSOE andaluz, el partido esperaba un batacazo, pero no de tal calibre.

Los sondeos demuestran, en cambio, que la derecha está mucho más movilizada que la izquierda: si hoy se celebrasen las generales, el PP recabaría el 33,7% de los apoyos, lo que se traduce en 52 diputados más que en las elecciones del 10 de noviembre de 2019. El PSOE (21,3%), perdería 36. Los de Feijóo encaran la nueva etapa electoral pletóricos por el indiscutible triunfo de las elecciones municipales y autonómicas, tras ganar en siete de las 12 comunidades disputadas y en ciudades estratégicas como Valencia o Sevilla, y firmar una rotunda mayoría absoluta en ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Aunque Feijóo ha advertido de que «el sanchismo no ha sido derogado todavía», sí se puede decir que el partido encara la segunda vuelta con las mejores expectativas. Si los populares habían planteado las elecciones como un plebiscito sobre Sánchez, las urnas les han revelado además que su proyecto puede atraer al electorado moderado del PSOE, absorber al de Ciudadanos -sin representación en unas generales- y taponar la sangría hacia Vox. Los de Abascal, aunque con ocho actas menos que hace cuatro años (15,4%), mantienen aún una relativa estabilidad en el convulso escenario político, lo que revela la fidelidad de sus votantes.

Auge de Bildu

Entre los socios del Gobierno socialcomunista, ERC sufre un retroceso y se quedaría en 11 diputados, dos menos en comparación con el último sondeo de Data10. El partido de Oriol Junqueras pierde así su particular batalla por liderar el frente separatista y se ve atenazado por Junts, también con 11 asientos pero con una décima más en intención de voto.

Relevante es también el impulso de Bildu que, aunque empata con el PNV en cuanto a representantes (6), le supera en porcentaje de votos. El partido de Arnaldo Otegi rentabiliza su papel de socio preferente de Pedro Sánchez no sólo en las generales: en los comicios locales de este domingo, los proetarras ganaron en el Ayuntamiento de Vitoria y estuvieron a punto de hacerlo en San Sebastián, mientras los peneuvistas pierden influencia. Hasta 15 terroristas condenados de los 44 que concurrían en las listas de Bildu lograron escaño. Dos de ellos, con delitos de sangre.

Ficha técnica de la encuesta

El supermercado público de Ione Belarra será la ruina del españolito en dificultades

#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre

«Todas estas promesas incrementan el gasto público, pero no generan riqueza nacional, lo que siempre obliga a que la Agencia Tributaria tenga que recaudar más y cometa más injusticias con los ciudadanos más esforzados»

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra y la ministra de Igualdad, Irene Montero EUROPA PRESS / Gustavo Valiente.

Por Rubén Arranz en VozPopuli

Antonio (por llamarle de alguna forma) es un joven español cuya familia es especialista en el equilibrismo financiero. Su madre trabaja de dependienta y su padre -de 55 años- cobra un subsidio de desempleado de larga duración. Lo complementa con alguna ñapa en negro que sirve para llegar a fin de mes. Antonio es universitario y no pudo disfrutar de una beca Erasmus porque su cuantía era muy baja y su familia no podía prestarle apoyo con los gastos de su estancia en otro país. Tampoco pudo acompañar a sus amigos en el largo mes de Interrail que pasaron hace un año, entre sacos de dormir en estaciones de tren, bocadillos de mortadela y episodios seminales. Antonio si acaso viaja con alguna oferta de aerolínea de bajo coste y nunca por más de 100 horas. Los veranos ‘los estudia’ y los trabaja y, como hormiga, mira a las cigarras viajeras con cierto desprecio mientras el sudor gotea bajo su camisa y sueña con la suerte, ese concepto tan abstracto y tan lejano.

Estos días, ha leído en sus redes sociales que el Gobierno pagará una parte de la próxima aventura en ferrocarril de sus compañeros y ha pensado: “Ellos ya se lo podían permitir y yo tampoco iba a poder irme un mes. Vaya tontería. Vaya forma de comprar votos”.

A la familia de Antonio no le cuentan la verdad quienes hablan estos días de justicia social para convencerlos de que deben votar a su partido el próximo 28 de mayo. Resulta tentador que un Gobierno regale cheques-viaje, perritos piloto, bonificaciones de 400 euros y rentas universales. «Algo caerá», piensa su padre, mientras pide a su mujer 5 euros para tabaco, no sin tragarse cierta ración de la típica frustración de quien se siente un perdedor.

Por si fueran pocas las referencias gubernamentales a la tierra prometida, Ione Belarra ha anunciado recientemente que Podemos quiere constituir empresas públicas para todos los sectores estratégicos. Entre ellos, el de los supermercados. “Esta propuesta no le gustará a Juan Roig”, expresaba este domingo Pablo Echenique. Y la madre de Antonio pensaba: “Con lo difícil que es llegar a fin de mes, pese a lo que trabajo, y con lo que han subido los precios, quizás sea bueno votar a quienes nos defienden de verdad y quieren que paguemos menos en el súper”.

Lo que no le cuentan los portavoces de Podemos a la familia de Antonio es que todas estas promesas incrementan el gasto público, pero no generan riqueza nacional, lo que siempre obliga a que la Agencia Tributaria tenga que recaudar más y cometa más injusticias con los ciudadanos más esforzados. Generalmente, para que las hormigas asuman las cargas que las cigarras rechazan.

Esto es lo que provoca que la jefa de la madre de Antonio no pueda contratar a otra trabajadora; o que su padre no tenga grandes opciones de salir del agujero del paro por la vía del autoempleo. En ambos casos, el Estado pone sobre los emprendedores la pesada losa de la tributación desmedida. La que -dicen- sirve para pagar los hospitales, carreteras y colegios. Esos que cada vez se encuentran en peor situación, sin que nadie haya propuesto un debate serio sobre la forma de gestionarlos en el medio y largo plazo. Aquí no se habla de eso. Aquí se reparten subvenciones y se desafía a la inteligencia de los ciudadanos con propuestas como la de los supermercados públicos.

Personas fáciles de engañar

Estas iniciativas siempre resultan peligrosas porque suelen calar entre los desencantados. Las personas que deben ocuparse de su supervivencia no tienen tanto tiempo para informarse sobre los ‘asuntos públicos de relevancia’ como quienes pueden procrastinar y liberarse en su sindicato. Llenar el frigorífico, reunir el dinero necesario para pagar las facturas y ahorrar un poco por si se rompe la lavadora provoca demasiados quebraderos de cabeza y no permite concentrarse, muchas veces, en la reflexión profunda y el análisis pormenorizado de los discursos estatalistas de Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Cristina Fallarás.

Pero convendría aclarar que sus razonamientos son falaces, dado que la base de las sociedades prósperas no se encuentra en la política ministerial, sino en las relaciones comerciales y de colaboración de los individuos que las conforman. Cuanto mayor sea el volumen de ellas, mejor le irá a un territorio y más dinero tendrán sus habitantes. Cuanto más se impida el libre comercio, mayor dependencia del Estado habrá y más temor a los recaudadores de impuestos, que cada vez pedirán más a los contribuyentes. 

Medidas como las que proponen Belarra y Pedro Sánchez -ni que decir la estupidez de Yolanda Díaz de dar 20.000 euros de herencia universal a los jóvenes- incrementan la factura, pero no generan beneficios, lo que provocará que a Antonio le cobren más IRPF del primer sueldo que perciba cuando termine la universidad y acceda a un trabajo cualificado, lo que dificultará su ahorro y sus proyectos personales.

Y todo ese sistema tan injusto -que paraliza el ascensor social y sangra a las clases medias- impedirá que su padre se gane la vida como autónomo, dado que entre cuotas e impuestos no le será rentable. Tampoco ayudará a sus potenciales clientes, que también estarán obligados a pagar al Estado casi hasta por respirar. Reitero: lo que les quite Hacienda no lo invertirán en la economía doméstica.

La desesperanza en un Estado socialista

También puede ocurrir algo peor, y es que el empleador que iba a contratar a Antonio quizás se lo piense dos veces a la vista de que el Gobierno cada vez pone más cargas a los empresarios, así que el muchacho probablemente se vea con un título en la mano, pero sin la capacidad de progresar. En esas condiciones, pensará: «O repartidor de Glovo u opositor«. Quizás tenga suerte y consiga una plaza pública en unos años, a base de tesón y esfuerzos por agarrar la moral para que no descienda hasta el subsuelo en los largos días de estudio. Entonces, conseguirá un trabajo indefinido, pero con un sueldo normalucho que pagarán el resto de los contribuyentes. Incluida su madre cuando vaya al supermercado y le cobren el IVA de cada producto.

«La solución podría ser un supermercado público», le dicen en Podemos. La iniciativa ha sido un desastre allá donde se ha aplicado. La URSS cayó entre desabastecimiento, estanterías vacías y colas en la calle, a 10 grados bajo cero, por una barra de pan o un paquete de arroz. En Cuba, este fin de semana disparaban con cañones de agua a los manifestantes en Guantánamo por lamentar la decisión del Gobierno de privar de carne de pollo a los menores de 13 años. En Venezuela, Hugo Chávez vendía en televisión frigoríficos al ‘precio justo’ determinado por la revolución. Ahora, el país es tan pobre y el bolivar está tan devaluado que no hay muchas más opciones que hacer una sopa con papel moneda para llenar el estómago de forma barata.

A Antonio y a su familia les dirán estos días que hay que votar al PSOE y a Podemos porque son los partidos del pueblo. Son los que reparten el dinero público entre los pobres y los que distribuyen equitativamente los recursos públicos. En Europa, esa filosofía política ha implicado el incremento imparable de las deudas y la creación de sociedades adocenadas y subvencionadas que acaban pudriéndose en su propia mediocridad mientras despotrican contra los Amancio Ortega, Juan Roig o Iberdrola de turno por el mero hecho de ser empresarios y, por tanto, de estar asociados a la codicia y la esclavitud de los proletarios.

En otras latitudes, las vertientes radicales de esa ideología han traído resultados mucho más dramáticos. Tanto, que cualquiera de sus habitantes hubiera matado por trabajar en un Mercadona con un sueldo base de 1.400 euros y 15 pagas. Que son mucho más de lo que ofrecen quienes son incapaces de crear sociedades prósperas Los intentos de colectivizar los recursos que se obtienen a partir de las relaciones comerciales han derivado históricamente en desastre, dado que no hay mayor derrochador de dinero público que el Estado que se deja llevar por las ocurrencias socialistas. Tampoco es nuevo este debate. Los escolásticos ya hablaban del ‘precio justo’ y los intelectuales de mediados del siglo XVI se preguntaban el porqué la riqueza que se obtenía en las colonias se destinaba a guerras lejanas y no a garantizar la prosperidad en España. La respuesta por estos lares ha sido siempre similar: la ceguera, las manías y la impericia gubernamental ha aplastado las buenas ideas de otros muchos.

Sobra decir que el modelo que proponen Podemos y el PSOE ni crea prosperidad ni arregla las necesidades de los pobres. Sin duda, es necesario que existan unos impuestos justos para que Antonio pueda estudiar y ascender en la sociedad hasta poder encontrar un trabajo o montar una buena empresa con la que poder pagarse el Interrail o un viaje a Cancún con sus padres. Pero quienes hoy le prometen el oro y el moro son los que más difícil le pondrán el conseguir ese objetivo. Pero eso no lo dicen en los mítines que Antonio y sus padres escuchan cuando ponen el telediario del fin de semana.

Maduro financió con casi medio millón de dólares programa de TV que lanzó a Podemos

#PodemosBasura #PodemosChusma

Podemos declaró como «fideicomiso» los 425.000 euros recibidos del chavismo para mantener al aire el programa La Tuerka, de Pablo Iglesias. Hacienda descubrió la maniobra financiera. Entre los beneficiados aparece una muy cercana colaboradora de la ministra de Igualdad, Irene Montero

Entre los beneficiados por el cuantioso aporte del chavismo al programa La Tuerka, de Pablo Iglesias, que propició la fundación de Podemos, resaltan Noelia Vera, mano derecha de la ministra de Igualdad, Irene Montero. (PanAm Post)

La Tuerka, ese programa de televisión de repugnantes tertulias izquierdistas que durante siete años condujeron los líderes de Podemos, Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, recibió casi medio millón de dólares del régimen chavista de Nicolás Maduro a través del Banco del Tesoro para cubrir los costos de producción audiovisual y de personal.

El envío de los fondos desde Caracas, cuyo monto ascendió a 425.000 euros (468.000 dólares), llegó hasta los bolsillos de Monedero mediante una transferencia a la cuenta de Caja de Resistencia Motiva 2, una sociedad instrumental ad hoc. Tras la cifra hacerse efectiva, el fundador de la formación morada creó un fondo de inversión para ocultarla.

Luego de la ruleta bancaria, Ok Diario revela que los recursos se utilizaron para el pago de nóminas de trabajadores y colaboradores de La Tuerka y a la sociedad Producciones Con Mano Izquierda, agencia audiovisual de la cual formaba parte Iglesias.

Según datos divulgados por el medio español, Maduro transfirió el dinero a una de las cuentas personales de Monedero, activa en el Banco Santander en 2013, quien 24 horas después los desvió a la cuenta de sociedad de la que es administrador único para intentar ahorrarse 130.000 euros al tributar este ingreso a través del Impuesto de Sociedades, en lugar del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF).

La maniobra no funcionó. La Agencia Tributaria descubrió la pretensión de Monedero, quien se vio obligado a presentar una declaración complementaria para evitar una multa.

Una coartada sin efecto

Juan Carlos Monedero se delató al colocar en el concepto de la operación financiera «Transferencia de BT/Fideicomiso». «BT» para distinguir la transferencia hecha por el Banco del Tesoro, cuyo único accionista es la República Bolivariana de Venezuela a través del Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas.

Para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) esta práctica –la del fideicomiso– puede ser utilizada para ocultar propiedades de origen ilícito o para operaciones de blanqueo de capitales. En el detalle de los gastos de los 425.000 euros entregados por Maduro destacan 101.513 euros para financiar el programa La Tuerka; 115.941 euros para el pago de impuestos correspondientes al año 2014 y el resto para «otros gastos».

“Entre 2015 y 2017 se retiraron los 139.000 euros restantes del fondo de inversión, dejando la cuenta en cero, para pagar a empresas que habían realizado un trabajo de asesoría jurídica a la mercantil”, precisa OkDiario.

Los beneficiados

Entre los beneficiados por el cuantioso aporte del chavismo al programa que propició la fundación de Podemos con sus transmisiones en Tele K y Canal 33, resaltan Noelia Vera, mano derecha de la ministra de Igualdad, Irene Montero, y exsecretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género, quien recibió 13.569 euros procedentes de Venezuela.

La exdiputada recibió diez transferencias con el abono de sus honorarios mensuales que pasaron de 1.300 euros a 1.450 euros por trabajar en el espacio. También aparece Almudena Tomás Hernández, exsecretaria de Producciones Con Mano Izquierda, quien recibió 11.111,57 euros; Caterina Muñoz Luceño, integrante del Círculo Podemos Feminismo, quien cobró 12.527 euros; Facundo Díaz, director del programa Tuerka News, quien recibió 12.010 euros, y Pablo Gabande, cofundador del programa La Tuerka, que recibió 14.666 euros.

Todos impulsaron medidas para esconder el origen de sus pagos, pero de nada sirvió que la dirección del partido elaborara un informe con pautas para negar que su líder intentara defraudar a Hacienda. «Hay que evitar decir que se ha estado financiando La Tuerka con ese dinero», pedían a sus militantes.

Ahora, sin posibilidad de volver a la academia después de fracasar en tres concursos para retomar su carrera como profesor, Pablo Iglesias apuesta por el adoctrinamiento a Latinoamérica con una versión en YouTube de su Canal Red. Desde la plataforma compartirá contenido dirigido a audiencias de Argentina, Uruguay, Perú, Chile y México. El canal en la plataforma de streaming para la región ya comenzó a operar, con la intención de acabar con el “bloque de poder mediático de la derecha” e impulsar las ideas izquierdistas de Podemos. ¿De dónde salen los recursos?

The end is near. La derrota de Podemos

Irene Montero, Ione Belarra, y por extensión Pam y todas las alegres feministas del Ministerio de Igualdad, han sufrido una derrota sin paliativos con su Ley del Sólo Sí es Sí. Sus caras en el Congreso eran un poema. Humilladas pero sin aceptar su responsabilidad y sin dimisiones. Que ya son casta y están por la pasta. A eso sumen que Yolanda suma que te sumarás y que Tezanos hunde al partido… Este artículo es el Sainete Triste del Ministerio de Igualdad, una recreación ficticia pero plausible de los últimos días de Podemos. The end is near…

Por Julio Murillo

El día auguraba tormenta en el Ministerio de Igualdad. La tarde anterior Irene Montero había regresado de su viaje relámpago a Nueva York, donde había participado en la sesión de la Comisión sobre la Condición de la Mujer de la ONU, dedicada a la brecha de género en el mundo digital. Volvía, así lo había filtrado en discreta llamada telefónica una de sus secretarias, destemplada y con el rictus torcido en los labios. Demasiadas cosas en muy pocos días. Había convocado, mientras sobrevolaba el Atlántico, una reunión de crisis de su gabinete a las diez en punto.

Pasadas las nueve y media, y con cara de haber pasado una noche toledana, llegó trastabillando Lilith Verstringe, secretaria de Estado de la Agenda 2030. Saludó abúlica al personal, alzando el puñito y musitando su sempiterna melopeya –«Ma-ña-naaa… Es-pa-ñaaa… será re-pu-bli-canaaa»– y se dejó caer, desvencijada, en una butaca de la sala de juntas, comenzando a roncar a los pocos segundos. Al rato apareció Isa Serra, la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid y asesora del Ministerio, con la cara lavada y recién peinada. Y ya eran casi las diez cuando asomaron, al unísono, Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, aferrada a sus carpetas, y Ángela «Pam» Rodríguez, Secretaria de Estado de Igualdad. Traía la mujer expresión de I can’t get no satisfaction, por lo que el personal interpretó, no sin malicia, que una vez más había vuelto a quedarse sin pilas alcalinas durante la noche.

A todos les pareció que el semblante de Irene no auguraba nada bueno. Irrumpió en la estancia con el ceño fruncido y los morritos más arrugados que una pasa de Corinto. Descargó su tablet y varios informes, se sirvió un té con aguachirle de avena y entró sin dilación en materia.

—A ver, chiques, os he convocado porque esto no va nada bien. El PSOE reforma la Ley de Libertad Sexual. Nos la meten doblada. Ya sabéis que el otro día se dio luz verde por vía urgente a su tramitación, con votos a favor de peperos y ciudadanos; este 8M hemos dado imagen de desunión, con manifestaciones paralelas, y con notable bajada de participación… Y me tuve que oír a más de una diciendo que nos pasamos diez pueblos en casi todo, y que así que no… –resumió adusta, yendo a clavar su mirada en Pam.

—¿A mí me miras? –interpeló con cara de bizcocho recién horneado la Secretaria de Estado–, ¿no me estarás culpando de todo eso a mí, no?

—Aquí hay para todos, pero tú deberías ser la primera en hacértelo mirar, reina, porque no paras de rajar y carcajearte en los medios… ¡Que si los violadores saldrán a miles de las cárceles; que menuda pena que no pudiera abortar en su día la madre de Santiago Abascal; que cómo es posible que al setenta y cinco por cien de las jóvenes les vaya mucho más el «aquí te pillo, aquí te empotro» que la auto estimulación! ¡Y que el consolador es una máquina de matar fascistas! ¿A ti eso te parece normal. tía? ¡Nos están atizando a base de bien en todas las encuestas! ¡Nunca nos habían puesto a parir así en las redes!

—Oye, oye, a ver, con mi satisfayer no te metas, bonita de cara, que Marx nos creó a todas libres… –gruñó molesta Pam cargando lanza en ristre–. ¡Si tengo foso con cocodrilos, puente levadizo y rastrillo en mi castillo es cosa mía!¡Como si la continencia verbal fuera lo tuyo! ¡Menudas peroratas largas tú con cara de acelga hervida: que lo que toca ahora es ocuparse del placer de las de setenta y ochenta en los geriátricos; que a ver cómo normalizamos lo de la coyunda en días menstruales…!

—Mira, Pam, así no vamos bien. Te pasas el santo día enmerdando en Twitter y en Instagram: que si tú eres «bollera de barrio de confianza»; que si estás en eterno problema con tu cuerpo; que si todos los españoles son fachas y violan a tope… Te dedican artículos a todas horas. Y Pedro Sánchez está hasta el gorro de nosotras, se sube por las paredes como un gato, y nos culpa de que las encuestas no le sean favorables. Lo sé de buena tinta. Entre lo de Tito Berni, la Moción de Censura de Tamames, y lo de la Ley del Sólo Sí es Sí, está que echa espuma por la boca. Y las municipales están a la vuelta de la esquina, y en cuatro días Navidad y Generales… ¡Y todas a la calle!

—¡Bah, para nada, no sufras, que el Gobierno de coaflicción, digo de coalición, está asegurado! –aseveró esbozando una sonrisilla cínica–. Oye… ¿No será que lo que a ti te amarga el café es ese análisis crítico que te dedica Gloria Elizo, ¡una de las nuestras!, en El Mundo? ¡Dice que eres un «cóctel explosivo y que lo tienes todo para provocar odio en muchos sectores»; que tienes una visión sesgada de las cosas; que no has desarrollado tu capacidad para hacer política, y que sólo entiendes la política como una guerra constante! ¡Y, ah, sí, que tú y Pablo os comportáis como si Podemos fuera vuestro coto de caza privado!

Si hasta ese momento la expresión de contrariedad de Irene era notoria, escuchar eso casi le desfigura el rostro. Durante segundos interminables flotó en la sala un silencio de ultratumba.

—Mira, lo que más me jode de este artículo de Gloria es que haya puesto el dedo en la llaga al señalar que parte de mi problema es haberme rodeado de un equipo no capacitado para estar en primera línea de la política… ¡Vamos a dejarlo estar, Pam! –zanjó taxativa–. En cuanto a ti, Ione, chata, hazme el favor… ¡Deja ya de llamar a Juan Roig «capitalista despiadado» cada dos por tres, basta de poner a parir a Mercadona por haber ganado un cinco por ciento más que el año anterior, y de exigir que se intervenga la cesta de la compra y de promover boicots! ¡Si es que parecemos unos antisistema!

Lilith Verstringe, que seguía durmiendo plácidamente, abrió en ese preciso instante los ojos y bostezó. Había escuchado la última parte de la invectiva de la ministra.

—¿Qué dices, Irene? ¿Ya no somos antisistema, muy anarquistas y republicanos? –interpeló estirando los brazos– ¿O lo dices porque si se nos acaba el chollo acabaremos todas de cajeras en el Mercadona? ¡Ay, no sé, perdonadme chicas, pero es que hoy estoy taaan cansada!

—¡Madre mía, qué he hecho yo para merecer esto! –se lamentó Irene hundiendo el rostro entre las manos– ¡Pero si es muy fácil, coño, sólo os estoy pidiendo que mantengamos, hasta que las aguas vuelvan a su cauce y todo se tranquilice un poco, un perfil más bajo, menos combativo! ¡Ocupémonos de asuntos menores, de cosas que no encabriten a todo el corral!

—¡Eso está hecho, Irene! –exclamó Isa Serra, achispada, chasqueando los dedos–. Mira, ya tenemos esos dos informes de los que te hablé, breves pero concisos. Y a precio de ganga, a cincuenta mil euros cada uno. Éste de los semáforos es muy bueno… ¿Sabéis que el algoritmo de los semáforos es machista y perjudica a las mujeres? ¡Os paso copia a todas! ¡Y luego está éste otro, que confirma que en este país pecamos de hablismo y glotofobia, como Pablo Motos, y que aquí todo el mundo se burla de su vecino y le discrimina por su acento y por su forma de hablar! ¡Eso son por lo menos dos buenas campañas!

Irene se quedó traspuesta, con cara de pasmarote, ausente. Definitivamente el mundo no estaba a su altura. Respiró hondo y optó por sosegarse. Sonó su teléfono móvil. Contestó con desgana.

—¿Sí…?

—¿Ireneee? ¡Holaaa, que soy yo, la Yoli! Cuchaaa, preciosa, que estaba yo por aquí, en Móstoles, que me he venido a Móstoles a ver si sumo a dos concejales del PSOE que están transicionando más a la izquierda, y me he dicho… ¿Y por qué no aprovechas que estás en Móstoles y llamas, entre suma y suma, a Irene, a ver si quiere sumarse ella también? Y así, sumando sumando, nos salen bien los números… Oye, que sin compromiso, tú háblalo con Pablo, y si no queréis sumaros, pues no pasa nada, pero al menos no me restéis, ¿eh? ¡Es que si me restáis no podremos crecer y multiplicarnos!

—Ya, sí, vale, Yoli, vale, ya hablaremos; oye que te dejo, que tengo un mal día y estoy con jet lag

—Pues nada, bonita, tómate un Gelocatil y ya hablamos… ¡Salud y República, camarada!

Las cuatro mentiras de Podemos (y los tres “cretinos” del Gobierno)

En plena tormenta política entre Podemos y el PSOE por el ‘solo sí es sí’, el círculo de hierro de Irene Montero -su íntima amiga y secretaria de Estado, la ínclita Pam- no duda en mentir para seguir aferrado a su bien remunerado cargo. Y, mientras, nos encaminamos a los 400 abusadores beneficiados por su engendro legal

Irene Montero e Isa Serra en su visita a la Casa Blanca; Washington

Dimitir es un nombre ruso. También para Podemos. Las mujeres del Ministerio de Igualdad, con Irene Montero a la cabeza y fielmente secundada por su secretaria de Estado, Ángela Rodríguez Pam la que bromeaba a cuenta de la liberación “en masa” de abusadores sexuales y violadores y ya vamos camino de los cuatrocientos– están dispuestas a mentir cien veces.

 Pedro Sánchez, Irene Montero y Ione Belarra, en una imagen de archivo. EUROPA PRESS

Todo con tal de no dimitir y permanecer en sus poltronas tan bien remuneradas –más de 100.000 euros en el caso de Pam– y para no reconocer que su ley fue una chapuza que ha provocado –y provocará- cientos de rebaja de penas y la libertad de varias decenas de condenados por abusos sexuales.

En plena crisis con su socio de (des) Gobierno, tras anunciar el PSOE por fin que va a modificar una ley que el presidente Sánchez defendió y todo el Grupo Socialista votó y aprobó sin rechistar –obligado porque las encuestas han activado todas las alarmas a solo unos meses de las elecciones autonómicas y municipales cuando, según el plan de Moncloa, se debería estar hablando del alza del SMI y la subida de las pensiones-, desde el Ministerio de Igualdad se miente sin recato para intentar salvar la cara a Irene Montero.

Desde la izquierda a la derecha, nadie daba crédito al nuevo mantra del Ministerio de Irene Montero para intentar enrocarse y negar la realidad de una ley nefanda parida en su departamento. “Ni un grupo parlamentario, ni un solo informe de los órganos consultivos, ni un solo Ministerio, ni un solo medio de comunicación adivinó que esta era una posibilidad”, aseguraba ayer desde su cuenta de secretaria de Estado la ínclita Pam sobre los cientos de revisiones de condenas que su ley ha provocado.

Cuatro mentiras, cuatro, en un solo tuit oficial. Cuatro mentiras, cuatro, tan fácilmente desmontables que causan sonrojo y que se deberían añadir a los ‘méritos’ de Pam para que no estuviera ni un minuto más en su puesto. Vayamos por partes.

Primera mentira

“Ni un grupo parlamentario” adivinó que se producirían rebajas de condenas con su ley. Primera mentira tan burda que se desbarata acudiendo a la propia hemeroteca del Congreso.

El 22 de mayo de 2022, la diputada del PP por La Coruña y portavoz adjunta de ese Grupo en la Cámara pedía desde la tribuna “eliminar prácticamente entera la exposición de motivos” de la ley porque “parece una soflama del programa electoral de Unidas Podemos que puede suponer, como lo saben ustedes, paradójicamente, que lo que antes eran agresiones sexuales que conllevaban una pena  grave ahora vean rebajado su castigo”. Literalmente.

Martes 27 de septiembre de 2022. Ruth Goñi, senadora de Navarra Suma, advertía directamente a la propia Pam de la posibilidad de que, acogiéndose a la nueva normativa impulsada por el equipo de Irene Montero, los condenados por agresión y abuso sexual puedan solicitar la rebaja de sus penas tal y como ahora se está comprobando. «Esta ley no supone más protección efectiva para las mujeres y sí supone una rebaja de las penas para los agresores sexuales», avisa. La ínclita Pam hizo oídos sordos. Primera gran mentira.

Segunda mentira

“Ni un solo informe de los órganos consultivos” insiste Pam. El 19 de noviembre, Vozpópuli publica que el Gobierno sacaba adelante la polémica ley del ‘sí es sí’ sin estudiar el borrador que el principal órgano asesor del Ministerio de Justicia elaboró durante meses de cara a una posible reforma de los delitos sexuales. Una treintena de juristas de reconocido prestigio trabajaron en el marco de la Comisión General de Codificación para plasmar su criterio sobre este asunto. Pese a los meses de trabajo y a que se llegaron a elaborar varios borradores, finalmente el Ejecutivo desoyó su propuesta.

5 de febrero de 2021. Hace casi dos años, el CGPJ en su informe sobre la ley del «solo sí es sí», cuestiona varios de los ejes del proyecto, desde la definición del consentimiento de la víctima, a que “se considere agresión sexual lo que ahora es un abuso”. El informe lo redactan tres vocales y avisan: eliminar el delito de abuso sexual puede perjudicar a la víctima, al no castigar con mayor pena a quienes cometan actos más graves. Pam miente por segunda vez.

Tercera mentira

“Ni un solo Ministerio” insiste Pam como tercera mentira. Lo dice cuando este lunes la propia Carmen Calvo, en abierta discusión en la SER con el entonces vicepresidente del Gobierno y hoy tertuliano, profesor y pareja de la ministra Irene Montero, Pablo Iglesias, asegura vehementemente que ella, entonces vicepresidenta, y el por aquellos días ministro de Justicia Juan Carlos Campo hicieron “objeciones clarísimas” a la ley de Igualdad. “Se respetó a la ministra cuando dijo ‘Mi ley es ésta’.  

Calvo respondía a la retórica de Iglesias, que aseguraba ufano que ninguno de los tres magistrados presentes en el Gobierno habían planteado objeciones y “ninguno de esos tres magistrados es cretino ni Pedro Sánchez, que defendió la ley, es cretino”. Calvo saltó en defensa de su exjefe y sus excompañeros para desmentir a Iglesias. No seré yo quien desmienta lo del cretinismo.

Cuarta mentira

“Ni un solo medio de comunicación adivinó que esta (la rebaja de penas) era una posibilidad”. Otro embuste de la secretaria de Estado de Montero. Se cae por su propio peso con todos los ejemplos en la hemeroteca.

Solo uno: el 7 de julio de 2021, la magistrada Victoria Rosell, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, tiene que salir en la agencia EFE a negar lo que era un clamor en los medios: que la aprobación de la ley de libertad sexual vaya a suponer una revisión de las condenas ya impuestas a los agresores sexuales. La primera mentira, entonces, de Rosell y la cuarta de Pam.

Y así, entre mentiras y cretinos, se cambia por fin la ley, nadie dimite en Igualdad, Sánchez y Bolaños pretenden salir limpios de cualquier responsabilidad en un engendro al que dieron todas las facilidades, defendieron y votaron con disciplina militar, y ya son casi cuatrocientas las víctimas que han visto a sus abusadores o violadores beneficiarse.

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Irene Montero o el arte de mentir

La defensa de las mujeres queda en un segundo plano porque lo que importa verdaderamente es la derrota electoral que anuncian los sondeos para el 28M

Por Félix Madero

Si hiciéramos un esfuerzo y pudiéramos volver a situarnos  una semana antes de que una moción de censura echara del gobierno a Mariano Rajoy; si tuviéramos esa posibilidad a nuestro alcance y ya hubiéramos asumido que el país caería en las manos de un tipo que, sin estrenarse, ya apuntaba las formas de la frivolidad y la mentira, si esa posibilidad estuviera disponible. Nadie en este país podría haber imaginado que el debate público naciera de dos jóvenes mujeres de mirada esquinada y verbo ácido cuando hablan de sus enemigos -ellas no tiene adversarios- o manifiestan estar siempre, o casi siempre, en posesión de la razón. Los que adolecen de esta patología de la personalidad participan de una singularidad: nunca reconocen que tienen semejante desviación.

Ni Irene Montero ni Ione Belarra son conscientes de que la arrogancia, ni siquiera la equivocación y el disparate de sus ideas elevadas a leyes, no es otra cosa que la síntesis perfecta de la soberbia. Y con soberbia se puede mandar, pero no es posible gobernar. Gobernar exige mesura, sosiego, equilibrio y preparación, porque cuando lo haces se debería pensar en todos los españoles y no solo en los que te han votado, lo que en sí mismo es la más contundente expresión del sectarismo aplicado a la política. No hay declaración en la que Montero no luzca esa soberbia. No hay plano en la televisión en el que Belarra no aparezca enfadada. Cabreada más bien.

Las señoras -¿podré llamarlas así sin que me califique de machista?- son dos hiatos que la lógica y la política más sutiles no pueden digerir

Para cualquier ciudadano medianamente informado, imaginar que hoy íbamos a estar enzarzados en debates bizantinos sobre una ley cuya enunciación -del sí es sí- ya produce bochorno, le resultaría increíble. Tampoco éramos capaces de adivinar la existencia de tantos tipos de familia como Belarra ha querido imaginar: Familia múltiple, LGTBI homomarental y homoparental, reconstituida, intercultural, transnacional o familias de personas solas, entre otras. Y menos podíamos conjeturar que, tantos años después, la titular de Asuntos Sociales colocara en el debate público argumentos que eran viejos cuando ella no había nacido: el capitalismo despiadado de algunos empresarios, Juan Roig, a la cabeza. Las señoras -¿podré llamarlas así sin que me califique de machista?- son dos hiatos que la lógica y la política más sutiles no pueden digerir. El trazo gordo y desabrido cada vez que hablan sólo envía un mensaje a quien las escucha: tú no tienes ni idea.

Con estos antecedentes es fácil imaginar a las dos ministras en sus trece, siempre en sus trece, y resultaría milagroso que en algún momento de sus cortas vidas políticas reconocieran algún error. Se equivocan siempre otros. En ellas no hay espacio para la hermenéutica y por eso no hay la más mínima posibilidad de debatir lo que hacen, porque siempre están en el uso de la razón. La verdad les importa poco, es la razón impuesta y cerrada.

Dejo ahí a Belarra, registrando los nombres de los capitalistas despiadados que están matando de hambre al pueblo. Ignoro si sabe que el dinero que ella recibe como salario es público, pero que antes fue privado. Si no lo sabe se lo recuerdo. Y es por esta razón por la que puede pensar que algo de ese dinero ha servido en algún momento para que ella haya estudiado y haya terminado, destrozando el cálculo de probabilidades, en un sillón en el Gabinete ministerial.

Irene Montero es la culpable, ella junto a esa otra señora que se ríe en público cuando habla del maltrato contra las mujeres, y a la que sus secuaces llaman Pan

Sus argumentos son débiles y, sin embargo, engatusan a una buena cantidad de gente que no atina a preguntarse dónde está el problema de lo que plantean en sus soflamas. Y no se lo preguntan porque, en el fondo, saben la respuesta: Irene Montero es la culpable, ella junto a esa otra señora que se ríe en público cuando habla del maltrato contra las mujeres, y a la que sus secuaces llaman Pam.

Ahora nos cuentan que el Gobierno quiere -ojo al verbo-, “perfeccionar” la ley del sí es sí. Pero sucede que así no podemos seguir. Que es un escándalo mayúsculo el goteo de abusadores y violadores que salen de la cárcel, mientras se observa cómo la inepcia de esta muchacha metida a ministra, lejos de corregir, se reafirma en el disparate. Esta semana llegaremos con seguridad a los 300 beneficiados. La culpa siempre es de otros y sobre todo de los jueces machistas, a los que hay que reeducar y formar en los valores que la ministra hace suyos pero que al menos la mitad de la población rechazamos.

Estamos, quizá, en la antesala de la ruptura de la coalición social comunista, algo que empiezan a necesitar uno y otro socio del Gobierno. Pero esta es cuestión menor si reparamos en lo sustancial, que no es otra cosa que Pedro Sánchez desea ¡ahora! la modificación de esta ley infame porque advierte el desgaste y sus efectos en las encuestas. Al final, la defensa de las mujeres queda en un segundo lugar, porque lo que importar verdaderamente es la derrota electoral que anuncian los sondeos para el 28M.

Montero, no va a dimitir, porque todo es cosa de una conspiración de jueces fachas. Si no lo ha hecho ya, perdamos toda esperanza. El Gobierno demediado de Sánchez no tiene capacidad para cesarla. ¿Y el Ministerio de Justicia, anda por ahí, dice algo, piensa algo la ministra o con la señora Llop no va esto? 

Qué tiene que ver el consentimiento con que una mujer haya tenido que irse de Zamora porque su maltratador no deja de enviarle mensajes desde la cárcel en los que le adelanta que le va a cortar el cuello

Irene Montero, cuya desfachatez es inconmensurable, sigue hablando de la importancia del consentimiento recogido en la ley, como si esa fuera la cuestión. No confunda a la gente, no la trate de idiota, porque eso es lo único decente del bodrio que ha engendrado. Qué tiene que ver el consentimiento con que una mujer haya tenido que irse de Zamora porque su maltratador, que se va a beneficiar de la ley del sí es si, no deja de enviarle mensajes desde la cárcel en los que le adelanta que le va a cortar el cuello cuando salga. Por qué no coge el teléfono la ministra y llama a esa señora y le explica lo del consentimiento a ver qué pasa.

La titular de Igualdad acaba de afirmar que todo responde a “una indecente ofensiva de la derecha mediática y judicial”. Habrá quien le compre la mercancía e incluso vuelva a votar. Siempre habrá gente incapaz de decidir entre las mentiras con algo de verdad y las verdades con algo de mentira. Nada se puede decir salvo compadecer al incauto y al que no quiere saber. A los demás nos toca esperar tiempos en que los ministerios no se regalen ni se rifen en España. Y ver cuanto queda para que empiece el circo de la ruptura entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el mismo que sigue moviendo la cuna.    

El Constitucional tumba las recusaciones, acepta el recurso del PP y votará si frena el golpe de Sánchez

El plan de Pumpido hoy: volver a levantarse y dejar el Pleno sin quórum si ve que hay mayoría a favor del PP


Pumpido forzó al presidente del Constitucional a suspender el Pleno bajo amenaza de dejarlo sin quórum


Magistrados del Constitucional creen que se puede frenar a Sánchez antes de que el Senado valide el golpe

POR: TERESA GÓMEZ PARA: OK DIARIO

El Pleno extraordinario del Tribunal Constitucional ha rechazado este lunes por seis votos a cinco las recusaciones del presidente Pedro González- Trevijano y el magistrado Antonio Narváez. Las mismas fueron solicitadas por PSOE y Podemos para facilitar el asalto de Pedro Sánchez a la Corte de Garantías. Ahora los magistrados deberán decidir si admiten a trámite las cautelarísimas interpuestas por los populares que en caso de aprobarse paralizarían la votación que afecta a la insólita reforma del Código Penal que, vía enmiendas, modifica las leyes orgánicas del Poder Judicial y del propio Tribunal Constitucional asegurándose una mayoría de izquierdas en el órgano máximo garante de la Constitución.

El bloque izquierdista formado por Cándido Conde-Pumpido, Ramón SáezInmaculada Montalbán y Juan Antonio Xiol han votado a favor del apartar a al presidente González- Trevijano y al magistrado Narváez de la votación que decidirá si se admiten las cautelarísima solicitadas por el PP. Estos se han apoyado en la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanoque exige examinar la composición del tribunal para cumplir con la exigencia de «apariencia de imparcialidad de sus miembros».

Admisión del recurso

Sin embargo, el bloque formado por los propuestos por el PP ha defendido que en la actualidad no sólo tienen el mandato caducado el presidente González-Trevijano y el fiscal Narváez sino que que también lo tienen el vicepresidente Juan Antonio Xiol y el magistrado Santiago Martínez-Vares. Si se aparta del tribunal todos los miembros con el mandato vencida el Pleno se vería reducido a siete magistrados y, por tanto, no tendría el quórum mínimo –de ocho– para poder formarse.

En ese mismo Pleno, los magistrados han admitido a trámite el recurso del PP contra dos enmiendas por las que se modifica el sistema de elección y llegada de los dos candidatos al Constitucional que debe nombrar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tal y como adelantó OKDIARIO. Por tanto, la Corte de Garantías ahora deberá decidir únicamente si admiten a trámite las cautelarísimas interpuesta por los populares que en caso de aprobarse paralizarían el asalto de Pedro Sánchez al órgano máximo garante de la Carta Magna.

Recurso del PP

El PP había solicitado al Constitucional que suspendiera de forma cautelarísima la votación de esta tarde. Sin embargo, el Pleno extraordinario del tribunal de garantías convocado el pasado jueves decidió que debía resolver primero sobre las recusaciones de su presidente, Pedro González-Trevijano, y el magistrado Antonio Narváez por ser afectados directamente por la ley, dado que implicaría su salida del tribunal.

La recusación de estos dos magistrados ha sido promovida por Podemos. En un escrito presentado esta misma mañana, los morados explican que según el artículo 80 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC) «es causa de abstención y, en su caso, de recusación «tener interés directo o indirecto en el pleito o causa». Y en este caso, señalan, «los magistrados respecto de los que se solicita su abstención o recusación son aquellos cuyo mandato se encuentra caducado y se verían directamente afectados por la reforma planteada en la proposición de ley que busca precisamente cumplir con la renovación de los órganos constitucionales».

González-Trevijano y Narváez son dos de los cuatro magistrados del Constitucional cuyo mandato expiró el pasado 12 de junio. Ellos dos fueron los nombrados en su día por el Gobierno de Mariano Rajoy, mientras que los otros dos que continúan en funciones -el vicepresidente, Antonio Xiol, y Santiago Martínez-Vares- fueron designados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

El PSOE también ha enviado un escrito al Tribunal Constitucional por el cual pide al Pleno que rechace la medida cautelarísima solicitada por el PP –que evitaría el asalto de Sánchez al Poder Judicial–al considerar que, de hacerlo, se provocaría «una perturbación en un interés constitucionalmente protegido», como la potestad legislativa.

Los magistrados del PSOE

El presidente del Tribunal Constitucional decidió aplazar el Pleno del pasado jueves a instancias de un escrito presentado por los cinco magistrados (Juan Antonio XiolCándido Conde-PumpidoRamón Sáez y las magistradas María Luisa Balaguer e Inmaculada Montalbán) designados por el PSOE con la excusa de disponer del «tiempo indispensable» que les permitiese «el estudio completo del asunto, a la vista del volumen de la documentación aportada, de la complejidad de la cuestión que plantea el recurso y la relevancia de la decisión.