Una mujer está privada de la posesión de su propio cuerpo. Incluso su leche pertenece a su marido.hadiz de Bokhari
La mujer no puede salir de casa ni admitir en ella a ningún hombre, buscar trabajo, realizar oraciones o ayunos extraordinarios o dar limosna, sin su consentimiento.
Mahoma dijo:»Las mujeres son prisioneras de guerra en vuestras manos, las habéis cogido al comprometeros frente a Alá..» El matrimonio en el islam no es considerado un sacramento, sino un contrato civil entre un hombre y su esposa.
Tambien dijo:»Las mejores mujeres son las más bellas de rostro y cuyas dotes (abonadas por el marido) son las más exiguas.» Al hombre le está permitida la poligamia.»los mejores musulmanes son los que tienen mayor número de esposas.»
¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso.C.33:50
El marido tiene derecho a golpear a su mujer:nadie le preguntará por qué razón. Cuando el marido teme la desobediencia de su mujer, el Corán le recomienda el uso de la violencia y el abandono sexual. Pero cuando una mujer teme la desobediencia de su marido, recomienda a ésta la diplomacia.
El marido tiene la facultad de repudiar a su mujer. Puede repudiar a sus cuatro mujeres a la vez y tomar otras cuatro. El divorcio es lícito.
El matrimonio de una mujer con su marido no es firme. Es precario. Por ejemplo si el padre del marido ordena a su hijo que se divorcie de su mujer, debe hacerlo.hadiz de Tirmidhi El concubinato ilimitado está permitido al marido. Las concubinas pueden ser esclavas o PRISIONERAS DE GUERRA.
El matrimonio temporal o de placer, mutah, fue autorizado por Mahoma en los primeros tiempos del islam y prohibido poco después.
La diya o precio de sangre por homicidio de una mujer constituye la mitad que la del varón.
«Flagelad a la fornicadora y al fornicador con cien azotes cada uno. Por respeto a la ley de Alá, no uséis de mansedumbre con ellos, si es que creéis en Alá y en el último Día. Y que un grupo de creyentes sea testigo de su castigo.C.24:2
Al ladrón y a la ladrona, cortadles las manos como retribución de lo que han cometido, como castigo ejemplar de Alá. Alá es poderoso, sabio.C.5:38
O puede recibir un castigo mayor que el varón, como ocurre en el caso de faltas contra la castidad (homosexualidad).
Llamad a cuatro testigos de vosotros contra aquéllas de vuestras mujeres que cometan deshonestidad. Si atestiguan, recluidlas en casa hasta que mueran o hasta que Alá les procure una salida. Si dos de los vuestros la cometen, castigad a ambos severamente. Pero, si se arrepienten y enmiendan, dejadles en paz.
Al padre compete la wilaya, patria potestad, y el derecho de corrección, ta’dib, sobre los hijos. La circuncisión es una obligación tradicional para el niño, mientras que para las mujeres la ablación (khifâd’) es sólo una práctica recomendable.
¡¡¡¡¡ ATENCIÓN, VIDEO CON CONTENIDO VIOLENTO, NO APTO PARA MENORES DE 18 AÑOS !!!!
Eso nos ocurre porque somos cobardes y egoistas.
Debimos reaccionar mucho tiempo antes, y haber hecho manifestaciones pos cristianos, judios, indues y budistas, y gays, y adulteras que venìan matando.
Pero nadie se preocupo por ayudar a las victimas, ahora ya es demasiado tarde, los victimarios llegaron por nosotros.
Y hoy mismo, la gente sigue siendo cobarde y egoista.
Que crees que ocurrira?, ¿QUEREMOS UNA EUROPA, UN OCCIDENTE ASÍ?.
Seria MUY IMPORTANTE que compartan este video con sus amigos o familiares con el fin de alertar sobre el peligro y el engaño de esta supuesta religión que, en realidad, ES UNA DOCTRINA POLÍTICA TOTALITARIA Y CRIMINAL disfrazada de religión, no olvidemos o mejor, a ver si muchos se terminan de dar cuenta que el Corán actua también como una especie de CONSTITUCIÓN a la que TODO LO DEMÁS DEBE ESTAR SOMETIDO.
Es un deber de todo ciudadano occidental responsable combatir esta doctrina BÁRBARA Y ASESINA que está desvastando el mundo civil.
1) No alquilar apartamentos a musulmanes.
2) Votar por las fuerzas politicas antiislámicas.
3)No comprar ninguna mercaderia islámica.
4) No frecuentar lugares de reunión islámicos.
5) No permitir a los hijos frecuentar amistades islámicas.
6) Participar a manifestaciones contra el burka, etc.
Y QUE, COMO DICE EL ARTÍCULO AL FINAL, LA IZQUIERDA «PROGRE» LLAMA AL ISLAM «UNA FUERZA REVOLUCIONARIA».
MIENTRAS, A QUIENES LO CRITICAMOS, NOS LLAMAN RACISTAS Y XENÓFOBOS (a mi, el último, un «listillo» de los que se las dan de «gran bloguero» en la web «Meneame»).
SI ESTO NO ES OTRA DEMOSTRACIÓN DE QUE EL ISLAM ES PURA BARBARIE INHUMANA………
Violan y pasean desnuda por las calles de una localidad paquistaní a una niña de 13 años
PUBLICADO 22 junio, 2011
Por Dazibao-Ñ-/
En una localidad del Punjab, han sido detenidos cuatro individuos que violaron y pasearon desnuda por las calles a una niña de 13 años. La detención, se produjo tras bloquear una autopista los familiares y amigos de la víctima, que protestaban contra la inacción policial.
Según publica el digital paquistaní The Express Tribune, una niña de 13 años fue violada y después paseada desnuda por la calles por sus agresores el pasado sábado. El acto criminal fue perpetrado por los dos hijos de un rico terrateniente, un tío de éstos y un amigo.
En la denuncia presentada, se afirma que la niña regresaba a su casa tras lavar la ropa en un canal cercano, cuando fue interceptada y violada. Más tarde, desnuda, fue exhibida por las calles y golpeada con barras de hierro por la madre y una cuñada de los detenidos. Según relata la pequeña, algunas personas intentaron ayudarla pero sus esfuerzos resultaron infructuosos.
La madre de la víctima, avisada de lo que ocurría, se dirigió al lugar donde su hija estaba siendo golpeada y rogó a los violadores que la dejaran regresar al hogar, pero sus súplicas no fueron escuchadas. Es más, cuando consiguió cubrir el cuerpo desnudo de la niña con un chal, los hijos del rico hacendado se lo arrancaron haciéndolo jirones.
El lunes, se practicaron las detenciones correspondientes, después de unas jornadas de agitación y protesta, en las que se clamaba contra la inactividad cómplice de una policía corrupta al servicio de un sistema medieval de corte musulmán. Y en esta siniestra estructura social basada en principios islámicos, donde la mujer es reducida a la condición de basura,ve la izquierda occidental una “fuerza revolucionaria”.
Articulo publicado en RKpress, por Rubén Kaplan: El arriesgado pedido de algunas valientes mujeres de Arabia Saudí para que en su país se les permita ejercer el elemental derecho a conducir un automóvil, tuvo amplia cobertura y repercusión mundial en los principales medios del mundo. En un abierto desafío a las autoridades sauditas que aplican rigurosamente la Sharia, las rebeldes encabezadas por una experta en informática, la temeraria Manal al-Sharif -su osadía le valió ser encarcelada por dos semanas- usufructuando las redes sociales Facebook y Twitter lanzaron una campaña llamada en inglés Women2drive, (mujeres para conducir). En ella, exhortaban a sus congéneres con licencia de conducir obtenida en el extranjero, a que manejaran el auto de los hombres de sus casas. En un video subido a YouTube, donde se la veía conduciendo oronda, Manal aconsejaba que no se reunieran en ningún punto concreto, sino que la idea era que hiciesen sus quehaceres diarios manejando ellas los vehículos, para llevar a sus hijos a la escuela o ir a hacer compras.
Los derechos de las mujeres cercenados en Arabia Saudí, no se circunscriben a la prohibición de manejar. Para tener una semblanza cabal de otras vejaciones de las que son objeto, a continuación transcribo un fragmento del libro de mi autoría “Tras el velo. La mujer en el Islam”, concerniente a la privación de la libertad.
“La ley islámica estipula que el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa, y que una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su esposo o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el hajj (la peregrinación a La Meca). En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo. Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí “las mujeres que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas “morales”.
Entre muchos musulmanes, existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en un axioma, de creer que las discriminaciones a las mujeres son de orden cultural, que no derivan del Corán y que actualmente el Islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente. Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, declaró: “Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al Islam”. “Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del Islam para su apertura hacia las mujeres. Los ulemas, (estudiosos legales musulmanes) están efectuando una relectura de los textos sagrados del Islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas”. Sin embargo, la pretendida relectura, del Corán y otros textos sagrados, no permiten columbrar la apertura que menciona Ahmed.
El Profeta dijo: “Una mujer no debe viajar sola sin un mahram. Ningún hombre puede entrar en la casa de una mujer salvo que esté su mahram”. Un hombre se paró y le preguntó: “Oh Mensajero de Dios, mi esposa irá al Hajj (la peregrinación) mientras yo estaré en batalla, ¿qué debo hacer?”. El Profeta respondió: “Ve con ella” (Transmitido por Bujari)
Esta privación de la libertad: prohibir a las mujeres movilizarse solas, encuentra almibaradas justificaciones entre los apologistas del Islam, que atribuyen ese cercenamiento al hecho que para proteger a la mujer y su honor, el Islam estableció una regla que prohíbe que sea ésta joven o vieja, soltera o casada, viaje sola sin que la acompañe un hombre o pariente de su familia (mahram). Los defensores sostienen que algunos pueden pensar que esta regla restringe la libertad de la mujer a ejercer su derecho de transitar por donde quiera, pero afirman que el propósito de esta regla es librarla de todo tipo de daño o de ser molestada y así preservar su dignidad. Para estos pueriles panegiristas, viajar implica tomar muchos riesgos y correr peligros, y debido a que la mujer es más débil que el hombre e incluso ella puede estar embarazada o en su período menstrual o amamantando, seguramente necesitará ayuda. También afirman que la mujer es más emocional e impresionable que el hombre y por eso son susceptibles a que algún inescrupuloso la convierta en su víctima. En el Islam, el mahram de una mujer la protege y la sirve con sinceridad ya que es su obligación y será recompensado por Dios. Por lo tanto, y siguiendo este razonamiento, prohibirle a una mujer que viaje sola y mandarla con un hombre, mahram, que la acompañe, no es de ninguna manera una forma de restringir su libertad o insultar sus habilidades, sino que se la honra al brindarle compañía, protección y servicio de un familiar que ha dejado sus asuntos para ir con ella.
El reino de Arabia Saudí, que alberga los dos principales lugares santos del Islam, La Meca y Medina, a la sazón, absolutamente prohibidos visitar por los que no sean musulmanes, se rige por los principios del wahabismo, que se caracteriza por una aplicación estricta de la Sharia e impone una separación total de sexos. El marco de regulaciones político-sociales para la vida de las mujeres sólo permite que éstas trabajen para organizaciones humanitarias, aunque su actuación está más bien limitada al campo de mitigar situaciones de emergencia social. En Arabia Saudí, conocido por sus leyes misóginas y donde el 80% de las mujeres sufre violencia doméstica, las mujeres no pueden salir en compañía de un hombre que no sea de su familia, no pueden viajar sin autorización del marido o de otro hombre de la familia, no pueden comer solas en el restaurante, no pueden conducir ningún tipo de vehículo y deben cubrirse de la cabeza a los pies en público. Formalmente, las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a la educación, pero otros preceptos discriminatorios hacen prácticamente imposible que ellas puedan acudir a la escuela y obtener un trabajo. En el país existe una institución llamada “Mutawa” o policía religiosa, también conocida como Policía para la Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio. Tiene 3.500 oficiales y millares de voluntarios, cuyo trabajo consiste en hacer cumplir la ley islámica. Tienen el poder de arrestar a cualquier hombre y mujer que se encuentren reunidos públicamente sin que sean familia y también de prohibir e incautar productos, como podrían ser juegos, CD de música occidental, películas y otros productos que no se consideren compatibles con las leyes de la Sharia.
El 11 de marzo de 2002, una noticia conmovió al mundo. La policía religiosa saudí, en un acto fanático y demencial, bloqueó la salida y evitó que alumnas escaparan de un colegio incendiado en la Meca debido a que no llevaban puesto los hijab en la cabeza y la “abaya” (capa negra). Quince adolescentes murieron y otras 50 fueron heridas en el luctuoso episodio. En marzo de 2008, el príncipe Sultan ben Salman ben Abdel Aziz, secretario general de la comisión suprema de Turismo de Arabia Saudí, asistió a la ceremonia en la que se inauguró el Luthan Hotel and Spa de Riad, un hotel total y exclusivamente reservado para las mujeres, el primero de su género en Oriente Medio.
El hotel, que cuenta con 26 habitaciones, propone 150 tipos de curas termales. La princesa Madawi Bint Mohammad ben Abdalá, que preside el consejo de administración del hotel, aseguró que su apertura representaba un importante paso hacia adelante para las saudíes. En el 2009, Arabia Saudita aceptó una recomendación presentada por Estados miembros de la ONU para tomar medidas a fin de terminar con el sistema de tutela de los hombres sobre las mujeres, dar plena identidad jurídica a las mujeres sauditas, y prohibir la discriminación de género. Las mujeres sauditas han esperado mucho tiempo para estos cambios”, dijo Nisha Varia, directora adjunta de la división de los Derechos de la Mujer en Human Rights Watch. “Ahora necesitan medidas concretas para que estos compromisos no se queden en Ginebra como palabras en papel, sino que tengan un impacto sobre las mujeres sauditas en su vida cotidiana”.
Arabia Saudí y otros países islámicos que aplican la Sharia, violan abiertamente la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que establece en su artículo 10: “Los Estados partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer, con el fin de asegurarle la igualdad de derechos con el hombre en la esfera de la educación y en particular para asegurar la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres”.
Un Tribunal musulmán dictamina que la mujer vale la mitad que el hombre PUBLICADO 1 enero, 2011
Por Juan González. Según el Tribunal Supremo de los Emiratos Árabes Unidos, la mujer vale la mitad que el hombre.
En el año 2007 una musulmana embarazada tuvo un accidente de circulación y, como consecuencia de las lesiones sufridas, abortó.
Tras reclamarse en tiempo y forma la pertinente indemnización, se suscitó la interesante cuestión de cuál era el sexo del feto, ya que dependiendo de este dato la compensación sería de 20.000 dinares (sexo masculino) o 10.000 (sexo femenino)
Ahora, el Alto Tribunal ha dictaminado que habiéndose acreditado la menor condición del feto, la cantidad a percibir por la demandante es de 10.000 dinares.
Evidentemente, la sentencia dictada se ha basado en “sólidos razonamientos jurídicos” que se fundamentan en el Corán y los hadizes:
“El Mensajero de Alá, dijo: ¿Acaso el testimonio de una mujer no es como medio testimonio de un hombre?… eso forma parte de la carencia de vuestro intelecto… ¡Maldecís mucho y sois desagradecidas con quienes convivís!”
“El Mensajero de Alá, dijo: He visto el Infierno, y nunca había tenido una visión tan terrible de él como hoy, y he visto que la mayor parte de quienes allí se encontraban eran mujeres. Dijeron: ¿Acaso ellas no creen en Alá? Respondió: Son ingratas con quien conviven y con el bien que se les hace; aunque le hicieras el bien a una de ellas toda la vida, si luego ve que fallas en algo, te diría: Nunca he visto nada bueno de ti”
Que las fobias y maníes personales de un dudoso personaje puedan ser fuente de derecho en Oriente es penoso, pero que ese burdo entramado de desvaríos se nos presente en Occidente como algo respetable o no sujeto a crítica , induce al vómito.
Leire Pajín, peligrosa "progre" feminazi. Desgraciadamente, Ministra de Sanidad de España
Lo que la progresía llama discriminación positiva no es otra cosa que la manera “postmoderna” de imponer las políticas igualitarias que defiende el socialismo.
Como cualquier otra acción que se emprenda con el objetivo de conseguir “igualar” a los miembros (y “miembras”, je,je,je) de un grupo social concreto, la denominada “discriminación positiva” es intrínsecamente coactiva, y por tanto un ataque a la libertad individual; pero, no podemos olvidar lo más importante –por ser especialmente grave- es también un absoluto menosprecio a las capacidades de los seres humanos, de sus riquezas, es ignorar la tendencia natural de los humanos a la diversidad, frente a la uniformidad… Uniformidad que inevitablemente es sinónimo de mediocridad, precarización, empobrecimiento.
Calificar de «positivo” lo que cualquier diccionario define como negativo, tiene como fin evitar el rechazo de las personas “educadas”, aparte de darle un barniz de ética al asunto. Aunque sus partidarios no oculten que aunque “positiva” sigue siendo “discriminación” (en español lo correcto sería denominarlo “trato preferente, o trato de favor”) su intención no es otra que la de convencernos de que “el fin justifica los medios”, pues se trata de saldar una deuda con gente desfavorecida, maltratada, discriminada, y de que… para tan noble causa es legítimo incluso perjudicar a otros individuos.
La razón principal que esgrime gente tan bienintencionada, filantrópica, los partidarios de la discriminación positiva, es que la Sociedad tiene pendiente de saldar una “deuda histórica” con las personas pertenecientes a determinados grupos sociales debido a que, en algún momento de la Historia sus ancestros fueron discriminados, sojuzgados, esclavizados, violentados, privados de sus derechos… Y como consecuencia de tal “discriminación negativa” sus actuales descendientes son merecedores del derecho a ser compensados, a resarcirse del daño que se le causó a sus antepasados, mediante la reserva en la actualidad de cupos, cuotas, en las prestaciones y servicios que el Estado “del bienestar” proporciona a los ciudadanos, ya sea en la educación, en la sanidad, en la administración de justicia, en el acceso al mercado laboral o cualquier otro ámbito.
Obviamente será el gobierno el que decida (teniendo en cuenta siempre la posible rentabilidad electoral de la “acción positiva”, que es otro eufemismo usado para enmascarar el trato de favor a determinadas minorías…) qué sector de la población es digno de recibir tales beneficios. Las políticas de discriminación positiva (affirmative action) no es que no hayan tenido el efecto esperado por sus defensores, y no hayan solucionado los problemas que pretendían resolver, sino que, en la mayoría de los casos, han perjudicado a sus destinatarios. En este sentido, merece la pena leer las reflexiones que hace Thomas Sowell en su muy interesante libro La discriminación positiva en el mundo. Thomas Sowell, un liberal de raza negra, analiza lo que apenas nadie se atreve ni a nombrar –por la dictadura asfixiante de lo políticamente correcto- y por supuesto argumenta con estadísticas y enésimos ejemplos.
Las políticas de discriminación positiva se fundamentan en una mezcla de mala conciencia, por las tropelías cometidas por nuestros ancestros; la corrección política, que los medios de información y demás trovadores divulgan de manera machacona, hasta abrurrir; y una intención clara de ingeniería social, de “rediseño social”. Los partidarios de políticas de discriminación positiva, en su afán totalitario e intervencionista, quieren destruir la actual sociedad y construir una nueva a la medida de su “utopía bienintencionada”, porque lo último que desean es que los seres humanos, libres, elijan actuar por sí mismos.
Estamos hablando de puro paternalismo: estamos hablando de gente totalitaria, que se caracteriza por su desconfianza en el libre actuar de las demás personas, considerándolas poco menos que estúpidas e incapaces, y están plenamente convencidos de que deben ser guiadas y dirigidas; en la idea de que «no se las puede dejar solas» (ésta es una idea que comparten las dictaduras diversas) que se las debe «proteger» y «ayudar» en todo (incluso en contra de su voluntad) con mil leyes que les digan qué comer y qué no comer, cómo y con qué se han de drogar-estimular, cómo se ha de hablar (imponiendo un lenguaje «socialmente correcto») cómo y cuánto trabajar o cómo emprender, cómo hacer el amor, cómo educar a los hijos, qué estudiar, las enfermedades que deben tener, e incluso cómo se ha de «ligar», «coquetear», etc. esta gente totalitaria, erigida en nuevos gestores de la moral colectiva, arrogándose una sapiencia fuera de lo común, piensan que, la sociedad no sabe organizarse por sí misma, y necesita de sus directrices.
El problema de la soberbia y la arrogancia intervencionista es que siempre, de manera inevitable, tiene que acabar haciendo frente a la dura y tozuda realidad. Las leyes se aprueban con la intención de aplicarlas a “sociedades en abstracto” (distorsiones resultado de filtrar la realidad a través de determinadas ideologías), pero acaban afectando a los individuos que las componen. Así, por ejemplo, quienes aprobaron la denominada “paridad”,como la mejor manera de aumentar el número de miembros de un determinado sexo en ámbitos de poder, o trabajos en los que tradicionalmente las mujeres son minoría, acabarán llegando a la conclusión de que algunos (no pocos) varones mejor preparados que algunas mujeres, acaben quedándose sin plaza… Esos hombres/varones no participarán de la llamada ideología patriarcalista, ni serán culpables de lo que supuestamente hicieron sus tatarabuelos; pero, sin embargo, van a pagar los platos rotos. En resumen: quienes promueven políticas de discriminación positiva pretenden poner solución a injusticias pretéritas, mediante injusticias presentes…
Pero aún hay más: los supuestos beneficiarios son en última instancia los más perjudicados, y eso por no hablar de los graves disturbios que suelen provocar estas medidas de discriminación institucional, que en muchos lugares del planeta se han cobrado miles de víctimas (en España, sin ir más lejos, la aplicación de la denominada “Ley Integral contra la Violencia de Género”, plasmación de la “discriminación positiva” en ámbito judicial, con el noble pretexto de “proteger a las mujeres”, ha traído como consecuencia la detención y el procesamiento indiscriminados de cientos de miles de hombres –más de un millón tras un lustro de su puesta en vigor- ocasionando más y mayores problemas que los que supuestamente se pretendían solucionar… y, ni que decir tiene que las supuestas beneficiarias de tales medidas de discriminación positiva, siguen estando en situación tan o más vulnerable que en la que se encontraban antes de la aprobación de tan perversa ley…)
Las políticas de discriminación positiva no provocan otra cosa, generalmente, que un enorme resentimiento social. Cuando el poder político promueve medidas de discriminación positiva (lo cual hace por puro electoralismo, favoreciendo a un grupo social fácilmente identificable para conseguir el apoyo de sus miembros en futuras citas electorales) acaba corrompiendo moralmente a la sociedad, pues se acaba propagando la idea de que es legítimo reivindicar la compensación de un determinado agravio pretérito, en lugar de preocuparse de labrar su futuro confiando en sus posibilidades, en igualdad de oportunidades con el resto de sus semejantes.
Es innegable que han sido muchas las minorías a las que se ha privado del acceso a la igualdad de oportunidades, unas veces por prejuicios racistas, otras ideológicos, o por motivos religiosos; pero la solución no pasa por rebajar la nota mínima de acceso a la universidad, o engordando las calificaciones de determinados estudiantes, o creando tribunales especiales para juzgar a los hombres –varones- de manera exclusiva, o castigándolos con penas más severas cuando incurren en los mismo “ilícitos penales” que las mujeres, o privándolos del derecho constitucional a la presunción de inocencia. De estas y otras maneras sólo se consigue perjudicar a buena parte de los miembros de las minorías que se pretende proteger, y se fomenta un sentimiento de discriminación entre quienes se han visto tratados injustamente…
Dar trato de favor, beneficiar a los miembros de un grupo social, sea por su color de piel, sea por su sexo, sea por la circunstancia personal que fuere, significa que no se confía en que los integrantes de ese grupo sean capaces de progresar por sí mismos, si se les da las mismas oportunidades que al resto de la población.
Al igual que el racismo no se combate con racismo, la misoginia no se combate con misandria. Resulta especialmente llamativo que no haya generalmente ningún político que acepte debatir sobre los efectos perjudiciales de la perversa discriminación positiva; si hablan de ello, lo hacen para proclamar la necesidad de aumentar las medidas de discriminación, con el objetivo de solucionar un problema que las medidas de discriminación positiva no han hecho más que agravar.
Y, no se olvide una cosa: Los males ocasionados por las generaciones que nos precedieron en siglos pasados, hágase lo que se haga seguirán siendo males, da igual lo que se haga en el tiempo presente…
Aunque los medios de comunicación ya no hablen de ella, Asia Bibi sigue en el corredor de la muerte. Está en manos de los que han estado protegiendo y escondiendo a Osama Bin Laden, en Pakistán. Está en manos de los que quieren vengarle. Por eso necesita ahora más que nunca tu ayuda.
Los gobiernos democráticos no pueden seguir quedándose en las buenas palabras. Por favor, envía ahora tu mensaje a la Ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para salvar su vida:
Camino de los dos años de cárcel, la vida de Asia Bibi corre cada vez más peligro. No solo porque en Pakistán se está multiplicando la persecución cruenta contra los cristianos, sino porque la muerte de Osama Bin Laden ha desatado la furia del fundamentalismo, especialmente en Pakistán, y los fanáticos están sedientos de sangre.
Lo último que sabemos de Asia Bibi es que se está enferma. Sus abogados dicen que «reza mucho y ayuna ofreciendo a Dios su sufrimiento». Ante el juez que la condenó a la horca sin más pruebas que las acusaciones de los fanáticos, dijo: «Prefiero morir como cristiana que salir de prisión siendo musulmana».
Si los ciudadanos de todo el mundo reaccionamos, si presionamos a nuestros respectivos Gobiernos y también al Gobierno de Pakistán, tal vez lleguemos a tiempo de salvarle la vida. Y salvar la vida de Asia Bibi puede significar un punto de inflexión que sirva para abolir la ley antiblasfemia, salvado así la vida de muchos otros cristianos que están muriendo en aquel país a manos de grupos como los de Al Qaeda.
No llegamos a tiempo de salvar la vida de Qamar, ni la de Salman, ni la de Shahbaz, cristianos todos ellos y hoy, mártires. Pero tenemos todavía una oportunidad con Asia Bibi.
Qamar David era un empresario cristiano pakistaní. Fue condenado el año pasado a cadena perpetua por blasfemia contra el islam. Su acusador era otro empresario, competidor suyo en Karachi. Qamar fue encontrado muerto en su celda el pasado 15 de marzo.
Salman Tasir era el gobernador del Punyab. Hizo público su apoyo a Asia Bibi. Criticó a los clérigos fundamentalistas y se opuso a la ley antiblasfemia, la coartada empleada por los fanáticos para asesinar cristianos y para condenar a muerte a Asia. Fue asesinado por uno de sus guardaespaldas el pasado mes de enero.
Tres meses después, Shahbaz Bhatti también caía asesinado. Era ministro de Minorías, el primer y único católico en el Gobierno de Pakistán. Criticó la persecución de los cristianos en su país. Denunció que quienes no se someten al fundamentalismo islámico terminan siempre asesinados. En su testamento dejó escrito: “Hasta el último aliento seguiré sirviendo a Jesús y a esta pobre y sufriente humanidad”. Su Biblia, la que siempre llevaba consigo, se encuentra ahora en el memorial de los mártires de la basílica de San Bartolomé, en Roma.
Son solo algunos de los muchos cristianos pakistaníes asesinados precisamente por serlo. Los que malviven en el callejón de la muerte, vigilados por asesinos de Al Qaeda y otros grupos, todavía cuentan contigo. Conmigo. Somos su última oportunidad.
Porque no pueden contar ni siquiera con una defensa jurídica mínimamente segura. Joseph Francis es abogado. Dirige una organización pakistaní de asistencia legal gratuita a los cristianos. Se atrevió a aparecer en un programa de televisión para criticar las atrocidades a que da lugar la ley antiblasfemia. Fue detenido, acusado de blasfemia. Recibe amenazas de muerte, a las que responde es esta manera: «Soy un soldado de Cristo y quiero hacer todo lo posible para proteger a los perseguidos y oprimidos por las leyes injustas, incluso si al final me toca pagar con mi vida».
Por favor, en estos días en que todos los informativos hablan de Osama Bin Laden, no olvides que Asia Bibi está en manos de sus seguidores.
Los gobiernos democráticos no pueden seguir quedándose en las buenas palabras. Los ejecutivos que se gastan millones de euros en campañas de protección de animales en supuesta extinción no pueden seguir mirando para otro lado ante el genocidio religioso que se está produciendo en tantos países.
Firma ahora para que Asia Bibi no sea la próxima víctima del fundamentalismo. Si ya firmaste la alerta anterior de HazteOir.org, el Presidente de Pakistán ya ha recibido tu petición, pero todavía no nos ha hecho caso. Ahora queremos que sea el Gobierno español quien interceda a favor de la vida de Asia Bibi.
Exige al Gobierno español que tome cartas en el asunto y abandere una campaña en todos los organismos internacionales para reclamar su puesta en libertad inmediata.
Firma esta petición y tu correo electrónico llegará a Trinidad Jiménez, ministra de Asuntos Exteriores:
No es una cuestión solamente religiosa. Niqab y burka unen la familia. Por eso exijo que mi mujer K. pueda a caminar con su niqab, que le deja los ojos libres, y que le impide a los libidinosos mirarle sus cabellos.
Está algo ajada tras parir a seis hijos y atendernos a mí, a ellos, y últimamente a L. Es su obligación. Y es tan obediente que la castigo pegándole muy pocas veces.
Hay demasiados hombres deseando a todas las mujeres. Algunos, cuando ven los ojos de K. e imaginan todas sus zonas de excitante vello, ponen rostro de deseo. Voy a tener que cubrirla con burka para que ni los ojos puedan verle.
Es lo que he hecho con mi esposa L, que es muy joven. Siento delicia al observarla en nuestro aposento.
K., se cela de ella porque ahora la visito menos por las noches. L. es una prima mía que traje de (…). Pagué una dote aceptable. Aquí no tiene que caminar cada día con las cabras entre piedras y arena pasando calor y sed, sufriendo palizas de su padre y hermanos si se les enfría el té. Nunca había llevado burka.
Pero como es de sedoso cabello, hermosa, y de dulces carnes blanquecinas, no quiero que la miren deseándola, por lo que le pongo esa prenda cuando la saco de casa.
Tiene curiosidad por todo lo que nos rodea. Por suerte es analfabeta, una virtud para una creyente entre muchos cristianos, porque sabe que no vale nada, y que no es nada sin mí.
Estoy entusiasmado con las revoluciones árabes. Ya no se persigue a los hombres piadosos que exigen la aplicación de la sharia.
Se volverá a potenciar la poligamia y pronto no habrá provocativas mujeres sin velar, que parecen prostitutas.
Estoy pensando en que necesito una tercera mujer para los días de impureza que L. pasa todos los meses, o para cuando esté muyembarazada.
¡Alá Akbar!
——–
He llevado a K. a la piscina. A L. no, porque tendría la cara descubierta.
«»»El islam es una religión de paz»»» Esto es lo que nuestros políticamente correctos políticos proclaman. Aunque políticamente correcta, esta proclamación NO ES CORRECTA. A decir verdad, el islam no es una religión de paz. Es una religión de odio, terror y guerra.
El islam como lo enseña el corán y como lo vivió Mahoma de acuerdo a los hadices (biografía y dichos de Mahoma), es una religión de Injusticia, Intolerancia, Crueldad, Aburdidades, Discriminación, Contradicciones, y fe ciega.
El islam promueve el asesinato de no-musulmanes, abusos de los derechos humanos de minorías y de las mujeres. El islam se expandió mayormente a través de Yijad (guerra santa contra no-musulmanes) y forzó su expansión mediante el asesinato de no-creyentes y disidentes. En el islam, la apostasía es el crimen más grande, castigado con la muerte. Mahoma mismo era fundamentalista, de manera que el fundamentalismo no puede separarse del islam verdadero.
El islam, cuyo verdadero significado es «sometimiento», demanda que sus seguidores sometan sus voluntades a Mahoma y su imaginario Alá, una deidad que detesta la razón, la democracia, la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.
Mahoma vivió una vida muy lejos de la santidad. Su lujuria por el sexo, sus actividades sexuales con sus criadas y esclavas, su relación pedofílica a los 53 años con Aisha, una niña de nueve años, sus matanzas, su conversión de víctimas en esclavos y su tráfico con ellos, su asesinamiento de oponentes, sus asaltos a caravanas de mercaderes para robarles, su quema de plantaciones de palmas, su destrucción de pozos en el desierto, su maldecir e invocación de males sobre sus enemigos, sus venganzas contra sus prisioneros de guerra y sus alucinaciones acerca de tener sexo con sus esposas cuando no lo había tenido, lo descualifican para estar cuerdo y aún más lo descualifican para ser un mensajero de Dios.
El corán les dice a los musulmanes que maten a los no-musulmanes donde den con ellos (2:191), que los combatan y que los traten duramente (9:123), maten (9:5), combatan (8:65), luchen esforzadamente contra ellos (25:52), se muestren duros con ellos pues tendrán el infierno por morada (66:9), les descarguen golpes en el cuello hasta someterlos, atarlos fuertemente, devolverles la libertad de gracia o mediante rescate (Q;47:4).
En cuanto a las mujeres, el libro de Alá dice que son inferiores a los hombres y sus esposos tienen derecho a golpearlas si son desobedientes (Q;4:34). Pero su castigo por desobedecer a sus esposos no acaba ahí, porque después de que mueran irán al infierno (Q;66:10).
Violencia sembrada por Mahoma quien decía que el lugar de una mujer está bajo el pie del marido. Si además tenemos en cuenta que Mahoma llegó a ordenar el descuartizamiento en vida de una madre mientras daba de mamar a su bebé, nos podemos hacer a una idea de lo que puede llegar a ocurrir en el islamismo. De tal déspota, a quien llaman profeta Muhammad o Muhammed, tales leyes islámicas.
Una vez mas, ¡¡¡¡DESPIERTA YA, OCCIDENTE!!! La libertad y la democracia están en peligro.
Desde luego POR PRUEBAS NO SERÁ, NO y no olvidemos que la mayor parte de esos llamados «clérigos islámicos» que podemos ver en Televisión, NO SOLO NO NIEGAN ESTO, SINÓ QUE LO APRUEBAN.
¿QUE MAS PRUEBAS SE NECESITAN?.
Desde luego, por mi no van a faltar, seguiré publicando TODAS LAS QUE ENCUENTRE.
El Islam DEBE SER, DE ENTRADA, DETENIDO EN SU AVANCE y después, sin el menor género de dudas, se debe plantear el CONSIDERARLO COMO DELITO, puesto que todo esto que vemos aquí, ES DELITO y LA PEDERASTIA ES DELITO y los matrimonios concertados SON DELITO y el limitar la libertad de expresión por una creencia (majadera, bárbara, misógina y despótica) ES DELITO y según la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la que la «progrez» que los defiende y ellos mismos se atienen para escudarse, ES DELITO PUESTO QUE SON ELLOS LOS QUE NO PERMITEN EL LIBRE EJERCICIO DE OTRAS CREENCIAS QUE NO SEAN EL ISLAM y la discriminación (en la que ellos también se escudan para llamarnos «racistas», «xenófobos» e «intolerantes») QUE ELLOS MISMOS PRACTICAN, TANTO CON LA MUJER COMO PRECISAMENTE CON QUIEN TIENE UNA CREENCIA DISTINTA O, SENCILLAMENTE, NO SIGUE NINGUNA CREENCIA O RELIGIÓN, ¡¡¡ES DELITO!!!.
Luego está claro, EL ISLAM ES DELICTIVO, ES DELITO y como tal DEBE SER TRATADO, COMO DELITO, igual que el robo, el asesinato, la violación, los malos tratos o el terrorismo (curiosamente eso también lo practican mucho).
No tiene nada de especial que el islam permita la mentira, el islam no es más que una justificación de los bajos instintos del hombre y la moral del siglo VI cuando se inventó y como demuestran constantemente gente como el del video cuando Hamsa predica el asesinato y la exclavitud lo hace por que según el Allah le da derecho a hacerlo, lo terrible es que a algo TAN BÁRBARO, en occidente y por mor de unos derechos humanos QUE ELLOS MISMOS DETESTAN, ODIAN, CONSIDERAN INACEPTABLES y que NO SOLO NO RESPETAN, ni en sus paises ni el los guettos QUE ELLOS MISMOS, DE FORMA PERFECTAMENTE PLANEADA, montan cuando vienen a occidente como inmigrantes (muchos de ellos, para colmo, ILEGALES) sinó que PRETENDEN ABOLIR EN EL MOMENTO EN QUE PUEDAN ACCEDER AL PODER (y ya están creando partidos políticos para presentarse a NUESTRAS ELECCIONES LIBRES), les ESTEMOS PERMITIENDO UNA CLARA INVASIÓN Y EL CONTINUO ATAQUE A DERECHOS QUE TANTO EN OCCIDENTE NOS HA COSTADO CONSEGUIR.
Y sobre todo a un derecho INNEGOCIABLE E INALIENABLE, EL DERECHO AL LIBRE ALBEDRIO, LIBRE ALBEDRIO QUE LAS OTRAS DOS RELIGIONES MAYORITARIAS (con la excepción, por supuesto, de pequeños grupos de fundamentalistas marginales) SI ADMITEN.
Al fin y al cabo ¿que se puede esperar de los delirios de un conductor de caravanas ignorante, ladrón, analfabeto y pederasta?, pues un ENGENDRO INFAME Y DELIRANTE como el Corán.
Y, DE UNA VEZ POR TODAS, ASIMILEMOS Y COMPRENDAMOS BIEN LO QUE ESTO SIGNFICA:
– No hay ninguna ciudad [de incrédulos] que no vayamos a destruir o castigar severamente antes del Día de la Resurrección. Esto es lo que ha sido decretado y registrado en el Libro [de Nuestros decretos]. CORAN 17:58
– Cuando queremos destruir una ciudad hacemos que sus dirigentes la corrompan, entonces la sentencia contra ella se cumple y la destruimos? totalmente. CORAN 17:16
Combatid a quienes no creen en Allah ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Allah y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que éstos acepten pagar un impuesto [por el cual se les permita vivir bajo la protección del estado islámico conservando su religión] con sumisión.