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¿Salvaron vidas las vacunas covid?

#YoNoMeVacuno

Por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

La respuesta político-sanitaria a la pandemia constituye el mayor escándalo de salud pública de la historia. Se basó en un engaño descomunal, pero la verdad se va abriendo paso.

Ya sabemos que ni los ilegales confinamientos ni las estúpidas mascarillas sirvieron para nada[1] salvo para enriquecer al entorno de nuestra clase política, pero ¿qué ocurre con las vacunas y terapias genéticas que se impusieron de forma voluntario-obligatoria a la población? Muchos se muestran hoy arrepentidos de haberse vacunado y preocupados por los efectos secundarios que ven a su alrededor y que empiezan a reconocer las propias empresas farmacéuticas. Estas personas deben estar tranquilas, pues el paso del tiempo disminuye la probabilidad de sufrir un efecto adverso, y deben ser indulgentes consigo mismas, pues tomaron la decisión bajo coacción y completamente desinformadas, no en balde el gremio médico les falló estrepitosamente (con escasas y valientes excepciones).

En efecto, la mayor parte de la población no se vacunó libremente, sino forzada por una inaguantable presión política y social. Primero les aterrorizaron mediante una campaña de terror mediática que les hizo creer que el covid era peligrosísimo para todos y que sólo las vacunas podían salvarles la vida. Luego fueron manipulados con sentimientos de culpa basados en una creencia supersticiosa, completamente acientífica: la vacuna no sólo te protege a ti, sino a los demás («si no te vacunas, matarás al abuelo»). Finalmente, fueron intimidados por la campaña de demonización de los no vacunados y chantajeados con el pasaporte covid, destinado a hacerles la vida imposible.

España fue uno de los países donde la dictadura sanitaria tuvo más éxito, pues se vacunó el 87% de la población, frente al 76% de Alemania, el 68% de EEUU o el 60% de Polonia[2]. Ahora, los mismos responsables políticos que forzaron a su población a vacunarse se lavan las manos afirmando cínicamente que la vacunación fue «voluntaria» y que las vacunas covid eran seguras y salvaron muchas vidas.

Vacunas poco testadas y poco seguras

Hoy pocos analistas serios dudan que estas vacunas y terapias genéticas tan poco testadas no eran seguras. No sólo se han ido documentando multitud de graves efectos secundarios isquémicos y cardiovasculares (trombosis, ictus, miocarditis, embolia pulmonar, etc.), inmunológicos y de otros tipos[3], sino que muy probablemente hayan causado la muerte de decenas de miles de personas, según sugieren los datos de farmacovigilancia de EudraVigilance y VAERS. En la siguiente tabla se muestran las muertes anuales reportadas en EEUU tras vacunarse desde 1991 hasta hoy[4]:

Los mismos que defendieron la falsedad de que las vacunas impedían el contagio y, más tarde, que impedían la gravedad y la muerte (otra falsedad, como veremos), defienden que estas cifras de mortalidad tan inquietantes pueden despreciarse: correlación no implica causalidad, dicen. Teóricamente correcto, pero ¿acaso por ello debemos descartar la tabla como si no tuviera valor informacional? ¿De qué sirve entonces la farmacovigilancia? ¿De verdad debemos considerar este gráfico normal? Evidentemente, no. En el 2021, el 33% de las muertes se produjo menos de una semana después de vacunarse. ¿Pura casualidad? Tengan en cuenta que éstas son las muertes reportadas, así que ¿cuántas serán las reales? ¿Cómo puede ser que la EMA (cómplice, como todos los reguladores, de este escándalo) acepte con naturalidad las 12.000 muertes reportadas en Europa[5] haciendo referencia a la baja proporción respecto del número de vacunados? ¿Existe algún precedente de algún medicamento del que se hayan reportado decenas de miles de muertes que no haya sido retirado del mercado?

¿Salvaron vidas las vacunas?

Ante la avalancha de efectos secundarios, la consigna es que, pese a ello, las vacunas han salvado incontables vidas y que, por tanto, la ratio riesgo-beneficio es positiva.

La evidencia científica no parece apoyar esa conclusión. Una revisión de ensayos controlados aleatorios aparecida como preprint en The Lancet concluyó que la tasa de mortalidad de los vacunados con vacunas ARNm era ligeramente superior a la de los no vacunados, sugiriendo que las vacunas no salvaban vidas o que las muertes causadas por sus efectos adversos (particularmente cardiovasculares) superaban las vidas supuestamente salvadas por ellas[6]. Su autora principal, una médico danesa, reconocía el intento de ocultación de la verdad: «Llevo en esto muchos años y sé que hay poderes por ahí que no están interesados en profundizar realmente en estos hallazgos»[7]. A pesar de ello, algunos estudios[8], ampliamente difundidos por los medios, llegaron a hablar de millones de vidas salvadas por las vacunas, pero parecían pura publicidad: el sesgo de estar financiados por la OMS, la Fundación Gates o la Alianza de las Vacunas Gavi (ligada a los propios productores de vacunas), unido a chocantes errores de bulto[9], les otorgaba una credibilidad muy baja.

En España, los propios datos oficiales también cuestionan que las vacunas fueran eficaces para prevenir la muerte por covid. Hace unos días algún medio publicó que el Ministerio de Sanidad reconocía (respondiendo a la Asociación Liberum) que el 30% de los fallecidos por covid había muerto a pesar de estar vacunado[10]. Cómo no, esta violación de la omertà fue castigada por los risiblemente llamados fact-checkers, chiringuitos promovidos por la oligarquía globalista que perfuman su analfabetismo numeral con conceptos (para ellos sofisticados) como la Paradoja de Simpson, aunque en su caso aplica más bien la paradoja de los Simpson: «Para mentir hacen falta dos: uno que mienta y otro que escuche» (Homer Simpson).

En realidad, los datos proporcionados por Sanidad, que reproducimos a continuación[11] deberían haber dado lugar a titulares mucho más audaces:

Estado de vacunaciónCasos diagnosticadosFallecidos
No vacunado5.595.65352.209
Vacunado incompleto644.9233.319
Vacunado completo6.900.23331.967
No consta774.00234.265
TOTAL13.914.811121.760

Antes de nada, esta tabla genera dudas sobre la fiabilidad de los datos suministrados. En efecto, resulta sospechoso que sobre el 28% de los fallecidos «no conste» estado de vacunación y, además, es imposible que la letalidad CFR de éstos (fallecidos/casos diagnosticados) sea del 4,4% cuando, siempre según la tabla, la letalidad de las otras categorías (CFR) es del 0,67%.

Pero demos por buenos los números. A priori, si cerca del 30% de los fallecidos por covid estaba vacunado, podríamos concluir (prematuramente) que las vacunas tenían una cierta eficacia para prevenir la muerte, no absoluta (como nos habían prometido), pero al menos sí relativa, dado que cerca del 87% de la población llegó a estar vacunada. Sin embargo, este argumento aparentemente lógico es falaz.

En primer lugar, no se pueden comparar cifras de dos períodos distintos, puesto que el porcentaje de fallecidos abarca toda la pandemia (desde principios de 2020) y el porcentaje de vacunados máximo no se alcanza hasta mediados o finales del 2022. Otra cosa sería comparar el porcentaje de fallecidos con el porcentaje medio (no máximo) de vacunación desde que empezó la distribución de vacunas, a principios del 2021.

En segundo lugar, el número de fallecidos por covid en 2020, antes de la llegada de las vacunas, asciende a casi 51.000 personas[12], prácticamente el mismo número de no vacunados de la tabla. Como para medir la efectividad de las vacunas debemos eliminar este número de fallecidos y comenzar la comparación desde el momento en que aquéllas estuvieron disponibles, podemos estimar, siendo prudentes, que entre el 50% y el 75% del total de fallecidos por covid desde principios del 2021 murió estando vacunado. Para más inri, estas personas murieron a pesar de que las variantes posteriores al año 2020 eran mucho más leves que las primeras y que había ya un porcentaje de la población inmunizada naturalmente.

En 2022 el 84% de los fallecidos por covid estaba vacunado

Otros datos oficiales abundan en las dudas sobre la eficacia vacunal. En efecto, el Ministerio de Sanidad publicó durante la pandemia actualizaciones epidemiológicas semanales en las que a partir del 2021 empezó a figurar el estado de vacunación. Quienes las seguíamos pudimos observar que la caza de brujas de los no vacunados no sólo era liberticida, sino acientífica.

Efectivamente, los medios hablaban de una «epidemia de no vacunados», pero los datos mostraban que la vacuna no protegía en absoluto contra el contagio ni detenía la transmisión[13], lo que no fue óbice para que el Tribunal Supremo avalara el infame pasaporte covid en una sentencia verdaderamente bochornosa[14]. Cuando ya fue imposible ocultar la evidencia ―a principios del 2022 cerca del 90% de los casos diagnosticados por covid eran personas vacunadas[15]―, los mismos medios pasaron a defender una nueva consigna: si bien los vacunados se contagiaban igual (o más) que los no vacunados, la inmensa mayoría de personas hospitalizadas, en la UCI o fallecidas pertenecía a la minoría no vacunada. También era mentira. Una vez más, los datos brutos del Ministerio de Sanidad de España y de otros países como Reino Unido[16] lo desmentían. Semana tras semana, el porcentaje de hospitalizados y fallecidos vacunados subía. Pronto superó el umbral del 50%, y luego del 60% y más tarde del 70%.

Finalmente, a finales de marzo de 2022, y a pesar de ofrecer tasas estimadas contradictorias, los datos del Ministerio de Sanidad mostraban que el 84% de los fallecidos por covid en los dos meses anteriores (sobre los que constaba información de vacunación) había muerto a pesar de estar vacunado con pauta completa[17]. Dado que el 85% de cobertura vacunal de la población diana no se alcanzaría hasta dos meses más tarde, el porcentaje de fallecidos vacunados durante el primer trimestre del 2022 era prácticamente idéntico al porcentaje de vacunados entre la población, lo que indicaría que la efectividad de las vacunas para evitar la muerte por covid era, en ese período, cercana a cero. Sanidad no volvió a desglosar el número de fallecidos por pauta de vacunación.

Vacunas ineficaces e innecesarias, pero muy lucrativas

Las vacunas no sólo resultaron ineficaces, sino que fueron innecesarias para la inmensa mayoría de la población para la que el covid fue siempre una enfermedad estadísticamente leve[18]: adultos sanos quizá hasta los 65 años, jóvenes, adolescentes y niños, para quienes era más leve que la gripe estacional[19]. Particularmente inmoral fue la vacunación de estos últimos. Finalmente, las vacunas también eran superfluas para quienes habían pasado la enfermedad, pues contaban con la superior inmunización natural[20].

Sin embargo, el contubernio político-mediático-farmacéutico empujó a la vacunación indiscriminada con el absurdo argumento de que la vacuna sólo funcionaba si todos estaban vacunados. Un motivo de este engaño fue, desde luego, económico ―la maximización del lucro de las empresas farmacéuticas―. Así, Pfizer, BioNTech y Moderna habrían obtenido en dos años unos 75.000 millones de dólares de beneficios[21] por la venta de un medicamento que ha sido, de lejos, el más lucrativo de la historia. Pero hubo otros motivos.

En efecto, se quiso crear un precedente de vacunación universal, que la industria farmacéutica y la siniestra OMS desean hacer recurrente, pero, sobre todo, se quiso impedir la existencia de un grupo de control para que no pudiera medirse la eficacia de las vacunas, pues la eficacia de cualquier medicamento se mide comparando los resultados de quienes reciben el tratamiento con los de quienes no lo reciben (el «grupo de control»). Así, la causa del linchamiento sufrido por Suecia cuando decidió no confinar a su población ni obligar a portar las inútiles mascarillas fue otro intento de impedir un grupo de control sobre las absurdas «intervenciones no farmacéuticas», cuya inutilidad epidemiológica quedó demostrada en parte gracias al éxito sueco.

La mayoría de la población jamás debió ser expuesta a un medicamento experimental en la que el riesgo para la salud no compensaba el beneficio potencial, como cuantificó Peter Doshi en el British Medical Journal[22]Conviene recordarlo para exigir responsabilidades y no permitir que se repita el engaño. Nunca más.

[1] Davos y la OMS: ¿una dictadura sanitaria global? (I) – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[2] Covid World Vaccination Tracker – The New York Times (nytimes.com)
[3] La ley del silencio (II) – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[4] The Vaccine Adverse Event Reporting System (VAERS) Request (cdc.gov)
[5] COVID-19 vaccines: key facts | European Medicines Agency (europa.eu)
[6] Randomised Clinical Trials of COVID-19 Vaccines: Do Adenovirus-Vector Vaccines Have Beneficial Non-Specific Effects? by Christine Stabell Benn, Frederik Schaltz-Buchholzer, Sebastian Nielsen, Mihai G. Netea, Peter Aaby :: SSRN
[7] Lancet Vaccine Study Author Says Her Data Show «Danger Signal» of Vaccine Heart Deaths – But the «Powers» Don’t Want to Know – The Daily Sceptic
[8] Global impact of the first year of COVID-19 vaccination: a mathematical modelling study – The Lancet Infectious Diseases
[9] Did Covid Vaccines Save Tens of Millions of Lives? ⋆ Brownstone Institute
[10] El Gobierno desvela que el 30% de los fallecidos por covid estaban vacunados (theobjective.com)
[11] Wayback Machine (archive.org)
[12] Actualizacion_282_COVID-19.pdf (sanidad.gob.es)
[13] Todos vacunados y todos contagiados – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[14] Tribunal Supremo y pasaporte covid – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[15] Actualizacion_585_COVID-19.pdf (sanidad.gob.es)
[16] Covid Vaccines Give Zero Protection Against Death, ONS Data Suggest – The Daily Sceptic
[17] Actualizacion_585_COVID-19.pdf (sanidad.gob.es)
[18] ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7947934/pdf/BLT.20.265892.pdf/
[19] Great Barrington Declaration (gbdeclaration.org)
[20] Past SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and meta-analysis – The Lancet
[21] SOMO-Pharmas-Pandemic-Profits.pdf
[22] Serious Adverse Events of Special Interest Following mRNA Vaccination in Randomized Trials by Joseph Fraiman, Juan Erviti, Mark Jones, Sander Greenland, Patrick Whelan, Robert M. Kaplan, Peter Doshi :: SSRN

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Desde Wuhan, una epidemia de mentiras

Escrito por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Hace pocos días el director del FBI afirmó que “muy probablemente” el origen de la pandemia había sido un escape accidental de laboratorio en Wuhan[1], sumándose así a diversos informes que han ido aflorando recientemente y al informe eminentemente científico del Senado de EEUU, publicado en octubre de 2022, que descartaba la teoría de un origen zoonótico natural y espontáneo[2].

Aunque probablemente el momento elegido para estas tibias iniciativas esté relacionado con la situación geopolítica actual y que por ahora carezcan del énfasis que merece la responsabilidad por la muerte de millones de personas, estamos ante un cambio de relato radical, pues durante la pandemia los medios de comunicación negaron y censuraron la teoría de un escape de laboratorio, aunque prestigiosas publicaciones médicas como el BMJ lo consideraban verosímil[3]. Dado que el único objeto de la censura es ocultar la verdad, de por sí éste era ya un indicio revelador, pero hay más.

El origen extremadamente probable de la pandemia

Como es bien sabido, en Wuhan existían dos laboratorios biológicos de seguridad y se sabía que al menos uno de ellos estaba trabajando con el mismo tipo de coronavirus que el SARS-CoV-2[4]. Como es obvio, la probabilidad a priori de que, de todas las ciudades del mundo, el virus emergiera precisamente en una ciudad donde existían dichos laboratorios sin que estos tuvieran nada que ver es ridículamente baja. Si se produce un vertido tóxico al lado de una fábrica de productos químicos, ¿de quién sospechamos?

En segundo lugar, la eficiencia con la que el SARS-CoV-2 se unía a los receptores ACE2 y la elevada contagiosidad del covid entre humanos encajaba mal con un origen zoonótico espontáneo. Existen escasos precedentes históricos de grandes pandemias de origen zoonótico procedente de mamíferos en el que el vector de transmisión no haya sido un insecto y la probabilidad de que una enfermedad pase de forma natural de mamífero a humano y se convierta en altamente contagiosa entre humanos es muy baja. Asimismo, la evidencia genética del coronavirus no mostraba que hubiera circulado por otros animales que no fueran seres humanos.

Por último, tres años después no se ha encontrado el animal origen del SARS-CoV-2 ni el grupo de animales contagiados que hiciera de reservorio de la enfermedad. Si ellos fueron el origen de la epidemia, ¿dónde están esos animales enfermos? Tampoco han seguido contagiando a humanos: ¿sólo los contagiaron una vez y sólo en Wuhan? La realidad es que no hay evidencia científica alguna que apoye la a priori muy improbable teoría del origen natural de la epidemia.

Los interesados en ocultar la teoría del escape biológico

El interés de la dictadura comunista china en ocultar un potencial escape biológico es evidente, pero ¿qué interés ha tenido la burocracia de EEUU en contribuir a tal ocultación hasta ahora? Existen tres motivos. El primero era un motivo político: Trump había acusado a China y el establishment norteamericano estaba juramentado para desacreditarle en todo lo que dijera, aunque fuera verdad[5].

El segundo motivo es que existía la preocupación de que culpar de la pandemia a un accidente biológico en un laboratorio gubernamental pusiera en riesgo los programas biológicos que todas las potencias – incluido EEUU – tienen en distintas partes del globo.

Pero el motivo más relevante es que conocidas instituciones de salud norteamericanas dirigidas por conocidos científicos y burócratas habían financiado parte de los experimentos en Wuhan debido a la prohibición legal de realizarlos en territorio estadounidense.

El intento de encubrimiento involucró a la corrupta OMS, que casualmente eligió a uno de estos científicos para unirse al equipo enviado a Wuhan “para investigar” el origen de la pandemia y aseverar, naturalmente, que los chinos nada habían tenido que ver[6], al fáustico Dr. Fauci[7], y a 27 científicos que publicaron una carta en The Lancet tildando de “teoría conspiratoria” la posibilidad de un escape de laboratorio. El escándalo fue mayúsculo, pues pronto se supo que 26 de los 27 tenían vínculos directos o indirectos con el propio laboratorio de Wuhan o sus financiadores[8].

Algunos creen que el escape no fue accidental y que la epidemia fue provocada. Sin embargo, si el gobierno chino hubiera querido desatar una epidemia nunca lo habría hecho en su propio territorio y mucho menos en una ciudad con laboratorios biológicos. Es más, aquellos que defienden que la epidemia fue provocada se verían obligados en pura lógica a mirar hacia algún adversario de China, como EEUU. Lo considero muy improbable.

Que el escape fuera accidental no exime al gobierno chino de responsabilidad ante la negligencia y ante algo mucho peor: su opacidad inicial, plagada de ocultaciones (consustanciales a un régimen comunista) y la exportación del virus al resto del mundo, de la que existen indicios de dolo al no prohibir presuntamente los vuelos internacionales una vez había prohibido los nacionales[9].

Si no hemos vivido una pandemia natural sino un accidente de laboratorio a lo Chernóbil con uno o varios escapes a lo largo del otoño del 2019, el relato sobre el covid cambia. Entre otras cosas, la psicosis sobre una futura epidemia se reduce considerablemente y Bill Gates queda en entredicho como sedicente profeta de pandemias y consejero sobre cómo prevenirlas. ¿Por qué no propone impedir que los yonquis del poder, sus científicos arrogantes y las vampíricas empresas farmacéuticas sigan jugando al peligroso juego de la manipulación genética de patógenos con fines bélicos o lucrativos?

Confinamientos, mascarillas e inmunidad natural: una epidemia de mentiras

Nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse” (Lc 8, 16-18). Con el paso del tiempo el Himalaya de falsedades que ha rodeado la epidemia del covid está saliendo a la luz. Este aluvión de mentiras cimentó un programa de manipulación de masas sin precedentes para crear la histeria colectiva necesaria para lograr que la población aceptara mansamente una claustrofóbica dictadura sanitaria.

La implantación de los ilegales confinamientos (“dos semanas para aplanar la curva”, ¿recuerdan?) no sirvió para nada salvo para arruinar mental y económicamente a millones de personas.

Las mascarillas, primero denostadas y luego histéricamente impuestas, nunca dejaron de ser una completa farsa, una superstición, un símbolo de sumisión y un negocio para los comisionistas de turno. Ningún plan de epidemias previo contemplaba su uso y no existía evidencia sobre su utilidad para el público en general, pero ha sido un reciente estudio Cochrane (máxima fiabilidad estadística) el que ha dado la puntilla a la creencia de que las mascarillas valgan para prevenir la transmisión de virus como la gripe o el SARS-CoV-2. En efecto, su conclusión es que el uso comunitario de mascarillas quirúrgicas supone “poca o ninguna diferencia en el desenlace de gripe/SARS‐CoV‐2 confirmada en laboratorio en comparación con no utilizarla”, y que “las mascarillas N95 (FFP2) no implican “diferencias claras en comparación con el uso de mascarillas médicas/quirúrgicas (…)[10]”.

Si las mascarillas quirúrgicas y FFP2 no servían para impedir el contagio y la transmisión del virus (como evidencia que dos años de obligatoriedad no impidieran que éste circulara a voluntad), imaginen cómo nos tomaron el pelo con las mascarillas de tela. En España, tras torturar a los niños en colegios transformados en campos de concentración, la tomadura de pelo continuó en el transporte público y continúa aún en hospitales y farmacias.

La campaña de terror mediática también hizo creer que toda la población estaba expuesta a idéntico riesgo cuando se sabía que estadísticamente la enfermedad sólo revestía peligro para personas mayores y para quienes sufrían comorbilidades muy específicas. A pesar de que esta evidencia era conocida desde principios de 2020, Gates tuvo la desfachatez de afirmar en 2022 que “[al principio] no entendíamos que el covid tenía una letalidad bastante baja y que sobre todo afectaba a los ancianos, de modo similar a la gripe, aunque algo diferente[11]”. Los adultos sanos y, sobre todo, los jóvenes, adolescentes y niños, nunca corrieron un grave riesgo, pero este dato se ocultó para mantener a la población aterrorizada y maximizar el lucro del escandaloso programa de vacunación universal.

Asimismo, el contubernio político-mediático-farmacéutico negó el poder de la inmunización natural y exigió a quienes habían pasado la enfermedad que se vacunaran igualmente. La literatura médica y una robusta evidencia científica decían que esto era un disparate, y así lo denuncié desde el principio. Tres años después, un macro estudio financiado por la Fundación Gates concluye que la inmunización natural otorgaba una protección “igual o superior” a la de las vacunas, “muy elevada y duradera” contra la reinfección y gravedad para las variantes anteriores a ómicron y algo menor contra la reinfección, pero igualmente potente contra la gravedad, con ómicron[12]. La realidad es que la inmunización natural de virus respiratorios, que excita la producción de anticuerpos IgA en las mucosas y la inmunidad celular (células T), es siempre superior a la provista por vacunas sistémicas como las del covid.

Terapias genéticas y “vacunas” ineficaces e inseguras

Finalmente topamos con las terapias genéticas o “vacunas” covid imprudentemente aprobadas e impuestas a toda la población sin que cumplieran con los requisitos exigidos a toda vacuna: necesidad (criterio incumplido salvo para la población de riesgo), eficacia y seguridad. Incluso crearon un pasaporte sanitario para forzar la vacunación de los renuentes a pesar de que las “vacunas” nunca fueron concebidas para impedir la transmisión (como reconoció la propia Pfizer), de modo que la meta del 70% de inmunidad de rebaño no dejó de ser otra quimera para vender más vacunas. El fracaso de las vacunas antigripales, que “60 años después de su introducción no han logrado nada para prevenir la infección”, es un ejemplo de que “ninguno de los virus respiratorios en mucosas ha sido efectivamente controlado por ninguna vacuna[13]”. Esto se sabía desde un principio, pero se ocultó.

En la edición de Davos de 2022 el propio Gates reconoció que las vacunas covid “no tienen un efecto demasiado duradero y no son buenas bloqueando la transmisión”, con lo que se preguntaba “qué sentido tenía” comprobar si las personas estaban vacunadas[14]. Irónicamente, en Davos la organización exigía prueba de triple vacunación[15].

Las “vacunas” no sólo han resultado ineficaces e innecesarias para la inmensa mayoría de la población para la que el covid era estadísticamente leve (como se sabía, repito, desde 2020), sino que han provocado unos efectos adversos sin precedentes que explicaría el actual exceso de mortalidad cardiovascular y una multitud de bien documentados efectos isquémicos, inmunitarios, oculares, neuropáticos, herpes, menstruales, de fertilidad masculina e incluso cancerígenos[16].

¿Quién asumirá la responsabilidad?

Ante tanta acumulación de evidencias, ¿qué responsabilidad asumirán los políticos y las autoridades “sanitarias” que nos encerraron ilegalmente impidiéndonos circular con libertad, que abandonaron a nuestros mayores y los condenaron a morir solos, que nos obligaron a pasear como presos dos horas al día, a llevar mascarilla en el campo y a sentar familias separadas en restaurantes, que incitaron al odio hacia los no vacunados y nos empujaron mediante el pasaporte sanitario a inyectarnos unas terapias genéticas experimentales, ineficaces y poco seguras?

¿Qué responsabilidad asumirán los periodistas ignorantes y sin escrúpulos que aterrorizaron a la población durante dos años mintiendo constantemente, ocultando la realidad de las mal llamadas “vacunas” como si fueran agentes de ventas de la industria farmacéutica, animando escandalosamente a inyectarse a jóvenes, embarazadas y niños y censurando a quienes aportaban datos científicos mientras los estigmatizaban calumniándolos hipócritamente como “negacionistas”?

¿Qué responsabilidad asumirán las turbias agencias del medicamento que parecen controladas por las grandes empresas farmacéuticas y aprobaron con enorme negligencia[17] unos productos ineficaces e inseguros mientras boicoteaban todo tratamiento terapéutico? ¿Y los colegios de médicos que amenazaron y persiguieron a los pocos facultativos que osaban levantar su voz para protestar ante tanto atropello acientífico?

¿Qué responsabilidad asumirán tantos médicos de especialidades de todo tipo que incitaron a sus pacientes a vacunarse indiscriminadamente sin distinción de edad o circunstancias y ahora callan los efectos secundarios que ven de primera mano, que aceptaron como obedientes funcionarios las consignas de las “autoridades” sin pensar por sí mismos y sin leer un solo estudio científico sobre el covid mientras pontificaban desde su ignorancia abusando de la autoridad de la bata blanca?

¿Y qué decir de aquellos “expertos” entrevistados en los medios que no paraban de repetir necedades políticamente correctas atraídos por el brillo de un protagonismo efímero y que ahora han vuelto a la sombra de la que nunca debieron salir?

Contrasten estas actuaciones con la de los pocos médicos que tuvieron el enorme coraje de poner en peligro su carrera para defender la verdad científica o la de aquellos que no tenían tiempo de dar su opinión porque estaban ocupados tratando desesperadamente de salvar vidas en aquella traumática primavera de 2020. O la de aquellos ciudadanos, por cierto, que resistieron heroicamente la presión e histeria de las masas y decidieron no vacunarse en ejercicio de su libertad.

¿Qué lecciones debemos sacar de este enorme fraude?

La experiencia del Himalaya de falsedades que hemos vivido debería enseñarnos a desconfiar axiomáticamente del contubernio político-mediático-farmacéutico, de las “autoridades” políticas o sanitarias, pues son la misma cosa, y de la enorme corrupción que engloba a la industria farmacéutica y el amplio campo de voluntades que puede comprar.

De modo más profundo, lo que hemos vivido es un colosal fracaso del cientificismo que propugna la omnipotencia del hombre y “La Ciencia”, el mismo que despreciaba nuestro maravilloso sistema inmunológico natural mientras ponía su fe en una chapuza de “vacunas”, y cuyas ínfulas no son más que un despliegue de soberbia.

Pero lo más importante que debemos aprender es que quienes han aprovechado un accidente de laboratorio para poner en marcha un experimento totalitario creen haber creado un precedente y aspiran a lograr el atajo hacia un gobierno global mediante una dictadura sanitaria global. Ésta es la función del Tratado de Pandemias que la OMS (cofinanciada por la Fundación Gates) quiere aprobar antes de que el senil Darth Biden abandone el poder.

Este tratado otorgaría potestad absoluta a la OMS en caso de emergencia sanitaria e incentivaría estados de pandemia permanente. No olviden que la OMS[18] modificó la definición de pandemia para que incluyera cualquier enfermedad contagiosa, aunque fuera un virus conocido y estadísticamente leve[19], que aprovechó la insignificante viruela “del mono”, que ya nadie recuerda, para declarar una “emergencia sanitaria internacional[20]” y que tres años después aún mantiene vigente la declaración de pandemia con el covid. Ésta es una amenaza real para nuestra salud y libertad. Tómenla en serio.

[1] FBI director says China trying to thwart Covid origin probe (nbcnews.com)
[2] Report An Analysis of the Origins of COVID-19 (senate.gov)
[3] Covid 19: We need a full open independent investigation into its origins | The BMJ
[4] In 2018, Diplomats Warned of Risky Coronavirus Experiments in a Wuhan Lab. No One Listened. – POLITICO
[5] CNN ex-boss Jeff Zucker told staff not to probe ‘lab leak’ theory (nypost.com)
[6] How can Peter Daszak be part of WHO’s team investigating the original source of the outbreak?  | Daily Mail Online
[7] Fauci: No scientific evidence the coronavirus was made in a Chinese lab (nationalgeographic.com)
[8] Revealed: How scientists who dismissed Wuhan lab theory are linked to Chinese researchers (telegraph.co.uk)
[9] How China locked down internally for COVID-19, but pushed foreign travel (indiatimes.com)
[10] Intervenciones físicas para interrumpir o reducir la propagación de los virus respiratorios – Jefferson, T – 2023 | Cochrane Library
[11] Martin Kulldorff en Twitter: «After pushing covid lockdowns, @BillGates admits that he and his foundation experts «didn’t understand that it’s a fairly low fatality rate and that it’s a disease mainly of the elderly»; basic facts known in early 2020. He should stay away from public health.» / Twitter
[12] Past SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and meta-analysis – The Lancet
[13] Rethinking next-generation vaccines for coronaviruses, influenzaviruses, and other respiratory viruses: Cell Host & Microbe
[14] Preparing for the Next Pandemic with Bill Gates | Davos | #WEF22 – YouTube
[15] Davos is back but participants have to be vaccinated and tested (cnbc.com)
[16] El covid y la cultura del miedo – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[17] FDA oversight of clinical trials is “grossly inadequate,” say experts | The BMJ
[18] WHO and the pandemic flu “conspiracies” | The BMJ
[19] WHO Changed Definition of Influenza Pandemic | The BMJ
[20] WHO Director-General declares the ongoing monkeypox outbreak a Public Health Emergency of International Concern

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La locura del virus: el obvio absurdo de todo / Virus Insanity: The Obvious Absurdity of it All

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«La naturaleza fraudulenta de esta conspiración es tan obvia que contrasta radicalmente con la realidad, pero muchos no pueden ver, o más exactamente, no quieren aceptar esta verdad.»

Por/By  

ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH: Virus Insanity: The Obvious Absurdity of it All

“El hombre se encuentra cara a cara con lo irracional. Siente en su interior su anhelo de felicidad y de razón. Lo absurdo nace de esta confrontación entre la necesidad humana y el irrazonable silencio del mundo ”.

Albert Camus (2012). «El mito de Sísifo: y otros ensayos», p.28, Vintage, (ensayo filosófico de 1942 de Albert Camus)

Cuando el absurdo se convierte en la base aceptada del pensamiento de las masas, cuando el adoctrinamiento del rebaño es de naturaleza universal, y cuando la narrativa estatal de la clase dominante se toma como un hecho, entonces se completa el círculo de poder. El poder creado en esta circunstancia consume tanto que fácilmente puede superar cualquier resistencia de los pocos pensadores de la minoría. Esta es una situación difícil y es una amenaza mortal para la sociedad.

En el caso de hoy, este escenario macabro no solo ha consumido a este país, sino al mundo entero. Sólo si hubieran actuado fuerzas muy siniestras se podría haber logrado algo de esta magnitud y alcance. Esta es la razón por la que esta ‘pandemia’ fabricada es tan peligrosa para la humanidad. Solo el miedo abrumador debido a la ignorancia y la presión social forzada de los compañeros podrían haber permitido que esta actitud de la manada se volviera tan frecuente.

Ahora nos enfrentamos a la perspectiva de una toma total tecnocrática por parte de las fuerzas siniestras que protagonizaron este golpe desde el principio. Si bien esta trama se había diseñado anteriormente y se había presentado gradualmente al público durante un largo período de tiempo, se ha implementado agresivamente este año. Algo tan grande y ominoso nunca hubiera sido posible en el pasado, pero hoy parece haber sido una tarea fácil engañar a la mayoría de las personas para que aceptaran la sumisión y, a su vez, siguieron las órdenes en una medida tan grandiosa que la totalidad de El núcleo de este país, así como la mayoría de los demás, se ha alterado horriblemente, y todo por mentira.

La naturaleza fraudulenta de esta conspiración es tan obvia que contrasta radicalmente con la realidad, pero muchos no pueden ver, o más exactamente, no quieren aceptar esta verdad. La frustración que esto trae a las personas pensantes es brutal, porque aunque se ha demostrado una y otra vez que la narrativa del estado está llena de agujeros y mentiras, es como si la ceguera total se hubiera apoderado de la sociedad en general. Esta respuesta apática está siendo adoptada debido al miedo a la verdad, pero las consecuencias de esta actitud serán fatales para muchos y peligrosas para todos menos la clase alta.

Este llamado coronavirus, si es que existe, nunca ha sido un problema real o una amenaza para las poblaciones del mundo, no más que cualquier otra gripe normal, pero la respuesta del estado es tan mortal que podría provocar un horror generalizado que afectaría todo el mundo en el planeta. No estaría aislado de ningún país o región en particular, aunque podría ser peor en algunos lugares más que en otros, pero devastador para todos. Esta respuesta es tan extrema que podría eliminar toda libertad para las personas de todo el mundo. Todas las personas buscan la libertad porque es una necesidad para una vida feliz y plena, pero si no se detiene esta toma de poder por parte de la clase dominante de élite reclamada, nos destruirá a todos, dejando solo un páramo controlado sin amor, cuidado, comunidad y alegría. Destruiría el espíritu humano y, por tanto, destruiría a la humanidad. Este es el futuro tal como está hoy, a menos que se produzca un despertar de proporciones enormes. ¿Aceptará la gente de este país este terrible destino o encontrará el coraje para resistir?

Mire las medidas que se están tomando en todo el mundo y comprenda que toda la tiranía y la opresión que se observa en los países individuales pronto consumirán a todos los países. Todas las medidas que se tomen en China, Europa, Australia, Asia y otros lugares, incluidos los Estados Unidos, no estarán aisladas por mucho tiempo en un país u otro, sino que serán la norma en todas partes. Este es el plan, y no es accidental, ya que muchas de las medidas totalitarias que se imponen a las personas en todo el mundo son pruebas para juzgar el cumplimiento y, si se implementan con éxito en un país, se transferirán a todos a tiempo. Solo considere el comienzo de este fiasco y la aceptación por parte de las sociedades occidentales de los métodos chinos que fueron falsamente reclamados como exitosos y, por lo tanto, se dijo que eran importantes para usar en todas partes.

Esto incluyó cierres masivos, cuarentena, vigilancia, rastreo, rastreo, uso de máscaras mortales, destrucción económica en todos los niveles, excepto en los más altos, y mucho más. Todas esas cosas se pusieron en práctica en todo el mundo, incluso en los EE. UU. En ese momento, la gente en este país se burló de tal tiranía, pero rápidamente se engañó para aceptarla sin cuestionarla. Todo lo que se necesitó fue el miedo a la gripe para llevar la política de China a los EE.UU.Debería ser evidente a estas alturas que todas las potencias mundiales están trabajando mano a mano para engañar a sus poblaciones para que acepten su propia esclavitud y renuncien a sus libertades debido a un falso miedo. .

El Primer Ministro de Australia ayer , Scott Morrison, declaró que 

«Australia debería hacer que cualquier vacuna contra el coronavirus sea obligatoria para sus 25 millones de ciudadanos y prohibir las exenciones médicas». Esto viene con el conocimiento de que las muertes totales exageradas en Australia han llegado a solo 400 de los 25 millones de ciudadanos. Esa es una tasa de mortalidad de .000016%. ¿Alguien no ve la naturaleza increíble y ridícula de una declaración tan absurda? Obviamente, fue una táctica destinada a infundir un gran miedo en la mente de la gente para que se pueda lograr el control total. Este fue un mandato político que podría poner a prueba las aguas de la disidencia, y una vez que esa disidencia sea aplastada, el mandato podría hacerse efectivo. Cualquier vacuna en esta etapa no estaría probada y sería muy peligrosa, y además, infectaría a toda una población basándose en nada más que ganar el control de una nación. Como mencioné anteriormente, si sucede en Australia, también se intentará aquí.

A medida que se acerca el otoño, esta trama pandémica aumentará aún más de lo que hemos visto este año. Con poblaciones debilitadas aquí y en todo el mundo, las muertes por gripe serán más evidentes de lo normal, pero estas muertes nunca se atribuirán al hecho de que la respuesta del estado a este engaño ha causado la destrucción del sistema inmunológico justo a tiempo para la temporada de normalidad. enfermedad. Esto permitirá el mayor bombardeo de propaganda jamás visto en la tierra. En el apogeo de esta temporada de gripe, o antes, vacunar al mundo con una vacuna venenosa, una vacuna de ARN posiblemente (probablemente) llena de muchos ingredientes desconocidos, será la agenda principal de los monstruos que controlan la locura de este virus. No se dejará nada fuera de la mesa, ya que las órdenes draconianas masivas se transmitirán desde lo alto.

Afortunadamente, ha habido un poco más de retroceso últimamente, pero esta trama es mucho más grande de lo que puede concebir una población ahora temerosa y débil. Se necesita desesperadamente más disensión, y el incumplimiento masivo de las órdenes gubernamentales es todo lo que puede evitar un apocalipsis económico de proporciones de época y la destrucción de todos los aspectos de la libertad que se hayan alcanzado.

“Decídete a no servir más y serás liberado de inmediato. «

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Biografía de un Coronavirus / Biography of a Coronavirus

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BIOGRAFÍA DE UN CORONAVIRUS

Por Luis Lasala

Ante la gran cantidad de desinformación que circula por redes, diarios, tv, etc. cada son más los que se cuestionan la existencia misma del Virus de Wuhan.

Se cuestiona su existencia, se cuestiona la efectividad de las medidas preventivas, se cuestiona a médicos y enfermeras que han visto y vivido sus efectos, se cuestiona todo, y sin embargo, el Virus existe.

Vamos a despejar dudas. Nos remontamos a 1999. En este año, y tras una de las crisis del Estrecho de Taiwán entre China y esta isla, el General del Ejército de Liberación Popular chino Jin Liang escribió un libro: Irrestricted War (Guerra sin restricciones) En el, admitía que en caso de enfrentamiento bélico con Estados Unidos, China estaría en desventaja. Era necesario desarrollar una estrategia que aunque violase todas las restricciones y tratados de la guerra convencional, permitiese a China alzarse con la victoria.

Guerra de guerrillas, nuclear, química, bacteriológica, todo debía desarrollarse para alcanzar la supremacía. Aquí, a partir de esta idea, comienza una carrera por encontrar un virus que permita poner en jaque al enemigo.

En 2003 comienza su andadura en la lab. P4 de Wuhan la Dra. Shi Zhenli, especialista en coronavirus, y fanática de los murciélagos.

Desde 2003 hasta 2010, Shi no deja una cueva o gruta sin remover, en busca de murciélagos portadores de estos virus, y analizando todo lo que pilla. En 2010 encuentra un coronavirus en el murciélago de herradura, compatible en un 96% con el SARS- CoV. Pero que en su estado natural, no es capaz de atravesar la barrera interespecies.

Es decir, puede infectar a otros animales, pero no al hombre. A raíz de sus investigaciones, encuentra una proteína presente en otros virus humanos, que debidamente insertada en su virus permite a este infectar a todo bicho viviente, incluidos los humanos. Sin embargo sus efectos no van mucho más allá de los que podría provocar una mala gripe. Es necesario dotar a su criatura de una capacidad infecciosa y letal sin precedentes para que se ajuste a lo que el Partido Comunista Chino requiere.

Como si de un «Corta y Pega» se tratase, se dedica a insertar trocitos de otros virus en el suyo.

A continuación, algunas capturas de pantalla, de artículos de la Dra. Shi Zhenli publicados en la revista Nature y Nature Medicin a partir de 2015 en los que comunica sus avances.

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Cuando la comunidad científica leyó sus estudios, y comprobó sus trabajos, quedó horrorizada. El Dr. Virólogo Simón Wein-Hobson del Instituto Pasteur de Francia dijo: «Si este virus escapa, nadie puede predecir su trayectoria» y no le faltaba razón. Experimentos realizados en ratones primero, y monos después, mostraron daños irreversibles en los pulmones. Aparte de otras múltiples patologías. Pese a la cantidad de desinformación, es un virus muy conocido y estudiado.

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En Octubre de 2014, la Admón. Obama, retiró los fondos para investigación al Laboratorio de Wuhan, y muy especialmente, a la Dra. Shi, en cuanto se conoció la gravedad de lo que allí se cocía. En 2019, un equipo de virólogos hindú, secuenció y publicó el genoma.

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En el, se aprecian insertos aparte del SARS-CoV, del VIH (SIDA), MERS, Y SARS.

Este cocktail es lo que hoy conocemos como COVID-19 o Virus de Wuhan. Pero los tentáculos de Xi Jimpin son muuuuuy largos y abarcan a todas las esferas de influencia occidentales. Toda la información «desapareció» de las redes, de un día para otro.

La captura adjunta, muestra un fragmento de un artículo que Danny Sohan Exagente del MOSAD publicó en el «Diario de Estudios de Defensa» en 2015, y donde describía los planes del PCCh y el desarrollo de armas biológicas.

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Entre Enero y Febrero de 2020 y tras conocerse la fuga del Virus, El PCCh dirigió emails al laboratorio P4 de Wuhan, prohibiendo la filtración de información a medios o redes sociales.
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La paciente «0», Huan Yunlin, investigadora del P4, y responsable de la fuga del virus, «desapareció» tras su ingreso hospitalario.
El Dr. Ling Do que se contagió al tratarla, apareció muerto. Después se supo que fue asesinado.
El 7 de Febrero de 2020, el Dr. Wu Xiao, experto en armas químicas y bacteriológicas del Ejército de Liberación Popular chino, asumió el control del Lab. de Wuhan, y del Instituto de virología.
Desde 2015 hasta 2019 la Dra. Shi Zhenli, ha estado dando conferencias e impartiendo charlas sobre sus descubrimientos en facultades de Asia y Reino Unido.
Cuando os digan que es un virus del que no se sabe nada, os están mintiendo. Es justo lo contrario, pero no interesa que lo sepáis.
Y no interesa, porque la desinformación es tan peligrosa como el propio virus.
Es el arma perfecta que va a permitir instaurar el NWO sin oposición.
La era «Post-Covid» no se va a parecer en nada, a lo vivido hasta el momento.
Olvidaos de «volver», y adaptaos o luchad.
A continuación unas capturas de última hora.
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¿Por qué este segundo brote? / Why this second outbreak?

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¿Por qué este segundo brote?

  1. Confinaron a todos, enfermos y sanos, ancianos y jóvenes, en sus hogares.
  2. Cerraron pequeñas y medianas empresas locales y prohibieron trabajar a los autónomos.
  3. Se puso en marcha una globalizada propaganda mediática de muertes sensacionalistas, de peores escenarios, baile de números y reclamos «científicos» sin fundamento las 24 horas del día, 7 días a la semana.

En suma, esto debilitó el sistema inmunitario de las personas al tenerlas confinadas en sus casas por periodos prolongados, con baja actividad física y poca exposición al sol (necesario para la vitamina D, que se sabe que la gran mayoría de muertes por COVID sufren de una deficiencia de dicha vitamina), sus niveles de ansiedad aumentaron por el miedo que alentaron los medios de comunicación y la gran cantidad de estrés que provocó el fracaso de una economía quebrada y la incapacidad de poder trabajar para mantener el presupuesto familiar suprimieron aún más el sistema inmunitario de la mayoría de las personas. Que es peor, al confinar a todos, especialmente a las personas sanas y a los niños (que se sabe que los niños rara vez se infectan y no son diseminadores virales significativos), se detuvo la única salida de esta pandemia: la inmunidad colectiva.

Muchos médicos, epidemiólogos, virólogos y expertos de renombre mundial nos advirtieron esto, pero todos fueron ignorados y sistemáticamente censurados. Pero los hechos son hechos: inmuno-comprometes a las personas con miedo, estrés y una vida poco saludable, y tienes la receta perfecta para una segunda y muy extendida ola.

En palabras del Dr. Knut Wittkowski y el Dr. Jay Bhattacharya, dos expertos destacados que fueron ignorados: «poner a todos en cuarentena era solo postponer lo inevitable: aplanar la curva simplemente significa extender la pandemia».

Entienda quien pueda… o quien quiera…

FUENTE: Despiertainfo.

Estadozepam, el peligro de calmarse con mentiras / Estadozepam, the danger of calming down with lies

En tiempos de crisis, las personas nos inclinamos a una de nuestras drogas de preferencia: la intervención estatal.

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Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos. (Foto: EFE)

«Que no te duerman con cuentos de hadas».
Joaquín Sabina

Una curiosa y frecuente inclinación a abandonar la construcción de soluciones en manos de la burocracia, se ve complementada por la propensión a desear orientar los parámetros de la misma, según nuestras propias fantasías.

Entre los deportes más populares, cuando menos en América Latina, se encuentra discutir cuáles deberían ser las medidas correctas a tomar por los gobernantes. Desde luego ellos no conocen la respuesta y nosotros tampoco, pero, como sucede con los aficionados a los deportes, le indicamos al televisor apasionadamente lo que hay que hacer:

Deberían restringir la movilidad completamente.

Habría que implementar un programa para desinfectar a todos los que salen a la calle.

Tal vez haya que construir cárceles más grandes, para separar a los privados de libertad, sin soltarlos.

En béisbol a esto se le llama mánager de tribuna. «Todos son generales después de la batalla», es otra expresión que también aplica en este tipo de casos. Desde la cómoda imaginación resulta barato comentar lo que evidentemente hay que hacer.

El problema es que siempre debe ser alguien más quien ejecute las acciones. Las vías para que nuestras indicaciones se implementen no merecen construirse. Son apenas ilusiones que debería ejecutar el comodín discursivo que representa el Estado.

Estadozepam
El Estado podría entenderse como una especie de benzodiazepina. Este es un grupo de psicofármacos utilizados para el tratamiento de síntomas de ansiedad, depresión e insomnio. Algunas de las más conocidas son el bromazepam, clonazepam, lorazepam, diazepam.

Los psiquiatras describen los efectos de estos medicamentos de manera técnica: son sedantes, hipnóticos y ansiolíticos. Para quienes no los conocen, eso se traduce en mucho sueño y cierto mareo, capaz de aliviar la sensación de nerviosismo relacionada con la ansiedad, ayudando a dormir.

Todos hemos vivido situaciones de ansiedad importante, de manera que cabe incluir una curiosidad popular: ¿por qué no usamos benzodiacepinas en cualquier situación de incomodidad?

Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos; me refiero a una peligrosa e infundada confianza en que todo estará bien gracias a la existencia del estado, que se encargará de resolver problemas, como los que atravesamos actualmente.

El Estado comodín

No hace falta que la exigencia por remedios mágicos a circunstancias apremiantes nos inunde de vergüenza. Como tampoco es una deshonra requerir la ocasional colaboración de un profesional de la salud mental o de medicamentos de ese ramo. La necesidad de respuestas es comprobadamente humana y natural. A la mente no le gusta soportar la tensión que representa un problema constantemente abierto, una situación que no se soluciona. Automáticamente pasa a imaginar algo que cierre la gestalt y la desesperación ayuda a no ser demasiado exigente con las propuestas.

A todos nos sucede en momentos en los que las dificultades lucen avasallantes. Cuando hay un desastre natural, una guerra, un quiebre económico, un cambio involuntario de perspectiva, un fracaso fundamental. En estas situaciones, el ser humano vuelve a entrar en contacto con su fragilidad más original, con las paredes que demarcan el fin de sus capacidades.

Se trata de circunstancias en las que nos falta la dirección que lleva a la tranquilidad. Podemos imaginar la calma, sin dar con la forma de llegar a ella. Alguien más debe conocer cómo lograrlo. ¿Quién? Si este escrito fuese unos quinientos años más joven -o tal vez menos- la respuesta general sería Dios. Hoy, usando un método semejante respondemos: “el Estado”.

La superstición se reubica sin cambiar

El gesto de desesperación, que clama por una respuesta existencial desde un plano trascendente, está devaluado en nuestros días. Sobre la base de nuestra postura moderna y científica juzgamos tal gesto inferior, supersticioso o primitivo. No obstante, cubierto de gratuita prepotencia, el fondo del asunto se mantiene intacto.

Así, el conflicto que lleva a la desesperación sigue formando parte de nuestras dinámicas, la diferencia es que ahora son un poco más solitarias y avergonzantes. No solo “la pobreza es pudorosa” (como diría recientemente el actual Papa peronista), la impotencia lo es más aún.

Lidiamos con nuestra minusvalía clamando al estado, confiando en él, albergando la peregrina fantasía de que algún funcionario está haciendo “lo que se debe”.

Cabría suponer que una esperanza injustificada también podría activarse en tono capitalista: confiar en que alguna empresa resolverá el problema. Sin ser infalible, esta idea estaría mucho más conectada con la realidad, pues tal empresa no ofrecería una solución solo por su buen corazón, sino para conseguir beneficios en el camino.

De nuevo, sin representar tipo alguno de garantía, los mecanismos del mercado invitan a los participantes a idear y proponer opciones. Estas serán mejores o peores, egoístas o no las intenciones de sus participantes, pero el talante general con el que se enfrentan las dificultades es activo y participativo.

Estaríamos confiando en la posibilidad de nuestros semejantes, cuando nosotros no conseguimos respuestas y en la colaboración espontánea susceptibles de aparecer, con mayor eficiencia, en los sistemas de mercado.

Por esta vía, elaborar alternativas para conseguir remedios reales dejaría de ser cíclico, sintomático e infértil. Se trataría de poner en práctica ideas, arriesgarse a fallar; implicaría trabajar y hacerse responsable del resultado.

 

ESTE ES TU FUTURO / THIS IS YOUR FUTURE

periodistascanallescos

Mensaje de un amigo…
ESTE ES TU FUTURO
HOY 19 DE ABRIL…

*Actualmente TODOS somos tan felices según dicen y repiten las televisiones del régimen: TVE1, La Sexta, La Cuatro, Antena3, Telecinco, Autonómicas… *

Unos hacen bizcochos 🥧

Otros cantan en familia 👨👩👧👦

Otros bailan💃🤹🤸

Todos aplauden a las 8⃣

Todos sonríen 🤣🤣🤣

Pero ¿es ésto de verdad lo que está pasando?.

Pues nadie está pensando en lo que nos espera económicamente dentro de 30 días.

Actividades que van directamente a cerrar o funcionar bajo mínimos:

1.- Gimnasios de todo tipo, piscinas cubiertas y descubiertas, estaciones de esquí.
2.- Bares y restaurantes
3.- Talleres mecánicos e Industrias del automóvil
4.- Masajistas y Fisioterapeutas
5.- Dentistas
6.- Comercio de ropa y en general
7.- Zapaterias
8.- Cines, Teatros, etc.
9.- Hoteles y agencias de viajes
10.- Compañías aéreas
11.- Medios de transporte
12.- Gasolineras
13.- Salones de Banquetes y celebraciones.
14. – Peluquerías.
15. – Esteticistas.
16.- Equipos de fútbol
17.- Academias de idiomas y estudios variados.
18.- Comercio del mueble y todas las empresas relacionadas.
19.- Todas las fábricas relacionadas y mayoristas, relacionadas con lo anterior.

20.- Etcétera, etcétera…

21.- Tú…

Básicamente todo lo que no está abierto ahora

El gobierno actual y todas las televisiones trabajan desesperadamente para engañarnos, para presentarnos una 🇪🇸🇪🇸 ESPAÑA LLENA DE FELICIDAD .

EL ENGAÑO SISTEMÁTICO, LA INEPTITUD, LOS ERRORES Y EL SECTARISMO SON LOS RESPONSABLES  DIRECTOS  DE  LAS MILES DE  MUERTES , DE LAS MILES DE PERSONAS INFECTADAS Y DE LA CATÁSTROFE ENCONÓMICA.

Te dicen que ahora no toca protestar, pero sí, ahora que tenemos más de 20.000 muertos por la incapacidad de este gobierno de inútiles no protestamos.

Dentro de un mes serán 50.000 los fallecidos (oficiales) tampoco protestaremos.

🤣🤣🤣 Puede que tú seas uno de ellos…
🥧¿De qué quieres que sea el bizcocho de tus vecinos?
¿Qué música quieres que te canten desde el balcón?

PERO QUE FELICIDAD, VER Y SENTIR TU INMENSA ALEGRÍA POR REUNIRTE CON DIOS ANTES QUE LOS DEMÁS.

Pero… ¿qué pasará con los vivos?

👎Tu estarás en el desempleo.
👎Tu país estará en la ruina

JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA… PERO QUÉ RISA Y FELICIDAD… HAZTE UN BIZCOCHO… JA JA JA JA JA
FELICIDADES Y GRACIAS A NUESTROS SUPREMOS LÍDERES

GRACIAS  AMADOS LÍDERES PEDRO SÁNCHEZ – PABLO IGLESIAS

VIVA EL GOBIERNO PSOE – PODEMOS
TE DICEN QUE ES UNA EPIDEMIA MUNDIAL QUE SE ORIGINÓ EN CHINA… AL MISMO TIEMPO PARA TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO.

Nota para que pienses un poco:

🇪🇸 Mientras en España tenemos con 45 millones de habitantes más de 20.000 fallecidos (pero son ya unos 50.000) y la economía está paralizada.

🇩🇪 En Alemania con 83 millones de habitantes tienen sólo 3.495 fallecidos reales y la economía sigue funcionando

🇯🇵 Y en Japón con 127 millones de habitantes, tienen sólo 143 fallecidos reales y la economía sigue funcionando

🇰🇷 O en Corea del Sur con 52 millones de habitantes, tienen sólo 222 fallecidos reales y la economía sigue funcionando

Taiwan 🇹🇼 22 millones de habitantes, reaccionó frente al coronavirus en diciembre y sólo ha tenido 6 muertos reales y todo está abierto. Todo funciona. Llevan un mes libres de coronavirus.

REPITAMOS NUEVAMENTE:

FELICIDADES Y GRACIAS A NUESTROS SUPREMOS LÍDERES

GRACIAS PEDRO SÁNCHEZ – PABLO IGLESIAS, PERO QUÉ BIEN QUE LO HACEIS.

VIVA EL GOBIERNO PSOE – PODEMOS

🇪🇸 España, España Gol… Gol… 🇪🇸

ESPAÑA está gracias a vuestro  buen gobierno en la Champion ligue de la incineración mundial.

Ahhh, el pueblo ahora no protesta, NOOO TOCA.

¿POR QUÉ?.

PORQUE AHORA NO HA MUERTO UN PERRO; SÓLO HAN MUERTO 20.000 (50.000 españoles)

PEDRO Y PABLO1

Sánchez e Iglesias: máximos responsables de la crisis sanitaria y económica de España. / Sánchez e Iglesias: those most responsible for the health and economic crisis in Spain

España se enfrenta a la mayor crisis económica desde la Guerra Civil con uno de sus peores saldos públicos (de toda la Unión Europea) y con el peor Gobierno en democracia.

Por  Hugo Pereira Chamorro en PANAN POST

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El gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el máximo responsable del desborde de la situación sanitaria y económica. (EFE)

El gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el máximo responsable del desborde de la situación sanitaria y económica. El anteponer sus intereses ideológicos, para contentar los deseos de las radicales feministas, y el focalizar toda su atención en  favorecer las exigencias de sus maquiavélicos socios de Gobierno, entre ellos Quim Torra y su “coñazo catalán”, obviando y minusvalorando el coronavirus, se ha traducido en más de diez mil muertos y casi -de momento- ciento veinte mil contagiados.

Pedro Sánchez desoyó todas y cada una de las exigencias que la OMS y otros organismos internacionales realizaban a todos los países, entre ellos -obviamente- a España, y que pedían encarecidamente la prohibición de eventos multitudinarios y la realización de test rápidos de forma masiva. Pues bien, ni una cosa ni la otra. No solo se ha permitido la congregación de cientos de miles de personas entorno al 8M sino que, además, otros eventos, como los deportivos, pudieron llevarse a cabo con total normalidad. Esto es una auténtica negligencia que se ha llevado por delante la vida de miles de personas, dejando desoladas a tantas miles de familias.

Y sí que se podía saber. Que no nos engañen. La Policía, hace escasos días, nos confirmó que desde enero ya se había ordenado la compra de mascarillas y otros utensilios sanitarios. Además, la que era en aquel entonces una epidemia descontrolada en China estaba ya invadiendo otros países asiáticos y europeos. Se sabía y bien. Es más, se sabía tan bien que decidieron hasta mentir y ocultar el número de muertos ocurridos entre los días 7 y 8 de marzo para no alertar a la población. El problema es que si el Gobierno prohibía determinados eventos, no habría excusa para mantener el 8M y, claro, la gran fiesta ideológica de la izquierda no podría, de ninguna forma, verse cancelada. “Antes muertos que fascistas”.

La gran crisis económica que nos viene encima

A esta gran crisis sanitaria, empero, le precederá una gran crisis económica. Y si el Gobierno ya ha demostrado que ni ante el peligro de que personas mueran es capaz de dejar a un lado su sectarismo, imaginad qué desastre acometerá en la economía. Y no es cuestión de imaginarse nada. Ya lo estamos comprobando. España se enfrenta a la mayor crisis económica desde la Guerra Civil con uno de sus peores saldos públicos (de toda la Unión Europea) y con el peor Gobierno en democracia.

Para poder entender por qué en España se originará una gran crisis económica, debemos tener en cuenta nuestros precedentes. En el año 2019, el conjunto de las administraciones registró un déficit de 32.882 millones (que se corresponde al 2’6% del PIB) que duplica el objetivo del 1’3%. A pesar ello, los ingresos públicos subieron un 3’8% interanual. En otras palabras, el Estado aumentó el gasto en un 4’1% (recordemos: viernes sociales, elevación de las pensiones, elevación de los sueldos públicos…). En este sentido, la deuda pública cerró el pasado ejercicio en el 95’5% del PIB cuando el máximo de endeudamiento que se establece en el Tratado de Maastricht es del 60%.

Pedro Sánchez, por tanto, no tiene margen para endeudarse. Ahora más que nunca entendemos por qué era, y es, necesario sanear las cuentas públicas en los tiempos en los que sí se podía hacer y así tener, cuando se requiera, capacidad de endeudamiento. Actualmente, nos encontramos con que España e Italia cargan con muchos más pasivos que Alemania y Holanda, países que, desde 2013, se esforzaron en reducirlos de forma sostenida, mientras que los primeros los mantuvieron esencialmente estables.

En consecuencia, ahora, España e Italia (entre otros), por no haber equilibrado su presupuesto y aumentado así su margen de endeudamiento, están pidiendo que Alemania y Holanda, que sí hicieron los deberes, les “regalen” financiación fácil, sin prácticamente coste o condiciones. Una vez más, por tanto, vemos la necesidad de aplicar las medidas liberales, que postulan mantener las cuentas en equilibrio (no tener más gastos que ingresos) y, sobre todo, no despilfarrar dinero público, de modo que no se incremente la deuda o, en todo caso, los impuestos (que imposibilitan, en muchas ocasiones, la función empresarial). La mayoría de los expertos estiman que la caída del PIB podría oscilar entre el -5% y el -13% en 2020.

Como decía antes, no es cuestión de imaginación, ya estamos viendo las nefastas medidas económicas que está aplicando el Gobierno de España y que nos llevará directo al agujero negro. En primer lugar, no está teniendo en cuenta la desaceleración que ya hacía mella antes de la crisis; en segundo, no está comprendiendo que nuestras empresas (la mayor parte de ellas, pequeñas, con menos de diez trabajadores -concretamente el 89% de las PYMES-) no pueden aguantar varios meses con cero ingresos y afrontando el obligado pago de impuestos y de costes fijos que se van acumulando (la media de caja de que disponen estos negocios, en el mejor de los casos, es de 35-60 días); en tercero, el Gobierno piensa, o eso da a entender, que cuando el estado de alarma cese, las compañías van a poder, no solo recuperar lo que han perdido, sino, además, obtener más beneficios; y, en cuarto, y fundamental problema de base, no se hacen cargo del escenario en que nos encontramos.

Por desgracia, los últimos datos evidencian que no nos enfrentamos a una crisis con forma de “V”, sino de “L”, lo cual implica un desplome de la economía bastante abrupto y una recuperación lenta y muy dura. Parece que, incluso, la situación se volverá estructural, y podríamos estar ante una recesión aún peor que la iniciada en 2008. Por todos estos motivos, el Gobierno está abordando francamente mal, tanto el diagnóstico, como las soluciones.

 

Autoritarismo vs. libertad en tiempos de coronavirus. / Authoritarianism vs. freedom in times of coronavirus.

No es sostenible (como muchos políticos y aún científicos argumentan) una cuarentena prolongada o indefinida.

Por Andres Patarroyo para PANAN POST

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Para áreas como la economía, la teoría del cisne negro, enuncia que cada cierto tiempo aparece un escenario de sucesos en la sociedad de tremendo impacto socioeconómico de manera “sorpresiva” y, que, habiendo hecho un ejercicio de retrospectiva, se podría explicar y eventualmente predecir.

Eso es justamente lo que ha sucedido con la aparición del COVID-19, un brote que, debido a su elevada tasa de contagio, pasó de ser una simple epidemia (que tenía el potencial de ser regional como habían sido las anteriores brotes de gripe surgidos hace varios años en las provincias chinas), a ser un virus con alcance global.

El surgimiento de esta pandemia ha llevado a que muchos gobiernos alrededor del mundo hayan optado por incrementar el control a los ciudadanos, bajo el clásico pretexto de que: “​el papá Estado sabe mejor que tú, que es lo que te conviene y por ende, yo Estado, dicto que permanezcas en cuarentena obligatoria el tiempo que yo considere necesario​”.

Bajo ese contexto, las ideas de la libertad, soportadas por la ciencia y la técnica, deben prevalecer. No es sostenible (como muchos políticos y aún científicos argumentan) la cuarentena prolongada o indefinida. O bueno, sí se puede realizar, con el consecuente resultado de la decapitación de la economía, el estrangulamiento del comercio y la consiguiente depresión económica. Es la falsa disyuntiva entre la salud y la economía. En otras palabras, te pones en cuarentena para cuidar la salud, pero al perder tu empleo te enfermas del estrés para encontrar otro empleo y sostener a tu familia. ¿Entonces quién decide que salud cuidar? ¿El estado?

Quienes están a cargo de la administración de un país deben considerar variables técnicas que a su vez permitan que el ciudadano no permanezca confinado en su residencia. Tarde o temprano, debemos enfrentar el virus y si es el caso, contagiarse. Se sabe que Corea del Sur, Singapur, Taiwán e incluso Japón, no impusieron cuarentenas a su población. ¿Cómo se logró esto? A través de la aplicación gratuita de ​tests masivos a su población. ¿Que hicieron para preservar la libertad? extendieron ​recomendaciones a la población para que permanezcan en sus casas sin obligarlos a estar en ellas, sin cerrar la economía y sin arrestar a nadie.

¿El resultado de esto? Las más bajas tasas de crecimiento de infectados (cuando escribo estas líneas: Corea y Taiwán 1%). Corea y Taiwán por ejemplo, llevarían al doble el número de contagiados cada 151 días, sin restricciones a la libertad individual y sin clausurar la economía, mientras que países con cuarentenas impuestas como India y Perú las doblaría cada 4.5 días (datos del Washington Post y del New York Times).

No se trata únicamente de realizar el test, luego de ello, el ciudadano portador del virus es identificado y aislado y se hace seguimiento del círculo social con el cual tuvo contacto, generando una base de información sólida para enfocarse en los pacientes actuales y prevenir futuros contagios.

Recientemente Google y Apple se han unido para trabajar en una aplicación que, en tiempo real, pueda darle información al ciudadano de cuales son las áreas con mayor riesgo de contagio, basados en la información suministrada de los tests. Algo así como el “waze” del corona-virus donde la aplicación tendrá información de manera anónima de los contactos alrededor de los individuos que han tenido contacto con la epidemia. Estos mecanismos inteligentes son los que en el futuro ayudarán a prevenir y a mitigar el efecto de la infección.

Dada la coyuntura actual, los gobiernos se ven tentados a imponer medidas restrictivas y a actuar como un estado policial restringiendo las libertades civiles anteponiendo el autoritarismo sobre la técnica. Si bien el estado tiene un papel relevante en principio para movilizar recursos y población en el corto plazo y de manera forzada, en el mediano y largo plazo ese esquema no es sostenible.

Otro caso de abuso de poder de los gobiernos, son los controles de precios. Sin ahondar en tecnicismos, la historia ha dado incontables ejemplos de cómo la libre competencia es la mejor alternativa para la fijación de precios de un bien o un servicio. Pero la tentación de los gobernantes en regular e intervenir el mercado lleva a pretender nuevamente reinventar la rueda y decretar que X o Y producto no debe ser objeto de “especulación”. ¿Cuál es el gran problema? La distorsión de precios que esto conlleva, porque, como bien es sabido, a través del control de precios no se generan los incentivos necesarios para que las empresas y los productores comercialicen sus bienes y servicios.

Puedo continuar con innumerables ejemplos de cómo la intervención del sector privado más que la del Estado ayuda a prevenir riesgos y a salvar vidas. Bill Gates recientemente ha iniciado la financiación de varios grupos de investigación, que en paralelo, avanzan en la carrera de buscar la vacuna contra el virus, de modo que, si cualquiera de ellos la encuentra, los demás no pierdan el incentivo monetario por perder la carrera para obtener la patente. Personalmente creo que tiene más probabilidades Bill Gates de encontrar una vacuna para el virus que un burócrata desde el estado fabulando un plan para hacerlo.

Una alternativa desde el punto de vista liberal definitivamente no es mantener el confinamiento, ni el control de precios, una alternativa será convivir con el virus y aplicar las medidas técnicas arriba enunciadas: test masivos, aislamiento de pacientes y generación de bases de datos para trazar los posibles contagios, abriendo la economía y recomendando a los ciudadanos permanecer en casa. No es menos importante, otorgar créditos a grandes empresas y pymes, a la vez que se alivia la carga tributaria a empresas e individuos.

Muchos ponderan al Estado como el “gran salvador” en esta hora amarga para la humanidad, olvidando que fue el mismo estado comunista chino quien pecó por acción y omisión al no informar oportunamente al mundo sobre la gravedad del tipo de contagio y de la cepa del virus, siendo este mismo estado quien persiguió al afamado doctor Li Wenliang, cuando este alertaba sobre el riesgo potencial de la epidemia. Ese mismo estado en muchos lugares del planeta restringe la libertad de movimiento de los ciudadanos, a cambio de dar alivios tributarios, sube impuestos y en general, prefiere que la economía de guerra sea para usted y la bonanza sea para ellos.

Andrés Patarroyo es ingeniero de software egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente trabaja en el sector de las tecnologías de la información como Product Manager y Analista de Negocios. Defensor de la libertad.

La izquierda intelectual y el coronavirus. El comunismo reinventado de Zizek. / The intellectual left and the coronavirus. Zizek’s reinvented communism.

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«El descubrimiento del coronavirus y la declaración de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reactivó rápidamente los mecanismos de la intelectualidad izquierdista, que más temprano que tarde comenzó a panfletear contra su odiado sistema capitalista y a favor del mil veces probado y fracasado socialismo.»

Por Ezequiel J. Eiben

El descubrimiento del coronavirus y la declaración de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reactivó rápidamente los mecanismos de la intelectualidad izquierdista, que más temprano que tarde comenzó a panfletear contra su odiado sistema capitalista y a favor del mil veces probado y fracasado socialismo.

La principal voz cantante a nivel internacional en la trinchera de la intelectualidad izquierdista -que incluso ya publicó un libro pormenorizando sus reflexiones sobre el coronavirus- es Slavoj Žižek –el filósofo cultural más ponderado por su nicho en la actualidad-. Respecto del contexto actual, el autor avizora esperanzado el fin del capitalismo y el retorno del comunismo.

Explicó del siguiente modo la alternativa: “A medida que se extiende el pánico por el coronavirus, tenemos que tomar la decisión final: o promulgamos la lógica más brutal de la supervivencia del más apto, o algún tipo de comunismo reinventado con coordinación y colaboración global”.[1]

Luego, advirtiendo que sus expresiones serían objeto de burla, aclaró a qué quería referirse con comunismo reinventado: “Si miles de personas serán hospitalizadas por problemas respiratorios, se necesitará un número enormemente mayor de máquinas respiratorias, y para obtenerlas, el estado debe intervenir directamente de la misma manera que interviene en condiciones de guerra cuando se necesitan miles de armas, y debe confiar en la cooperación de otros estados. Al igual que en una campaña militar, la información debe compartirse y los planes deben coordinarse por completo: ESTO es todo lo que quiero decir con ‘comunismo’ necesario hoy, o como lo expresó Will Hutton: “Ahora, una forma de globalización no regulada y de libre mercado con su propensión por crisis y pandemias ciertamente se está muriendo. Pero está naciendo otra forma que reconoce la interdependencia y la primacía de la acción colectiva basada en la evidencia»”.[2]

Para despejar cualquier duda de su posición favorable al comunismo y contraria al liberalismo, Žižek interpretó al coronavirus como un golpe al “sistema capitalista global. Una señal de que no podemos continuar por el camino que estábamos recorriendo hasta ahora, de que un cambio radical es necesario”.[3] E insistió con las supuestas señales que arroja la pandemia: “¿Acaso no es todo esto una clara señal de que necesitamos una reorganización de la economía global para que deje de estar a merced de los mecanismos del mercado? Por supuesto, no estamos hablando aquí de comunismo de viejo cuño, sino simplemente de alguna clase de organización global que pueda regular y controlar la economía, así como limitar la soberanía de los Estados nación cuando sea necesario. En otros momentos los países han sido capaces de hacerlo frente a la amenaza de la guerra, y ahora todos nosotros nos estamos encaminando hacia un estado de guerra médica”.[4]

El problema con los oportunistas es que aprovechan cada momento de crisis, pandemia, miedo o pánico para vender con tapa nueva el mismo añejo libro de recetas que siempre conduce a quemar la comida. Pero si uno se mantiene alerta, es posible identificarlos y exponerlos.

En primer lugar, Žižek plantea una falsa dicotomía: supervivencia del más apto, o comunismo; siendo la primera asociada al capitalismo y la manera pacífica y civilizada de comunicarse endilgada al comunismo. El capitalismo ha puesto en contacto países alrededor de todo el globo, comerciando materias primas y productos finales, valiéndose cada uno de su ventaja comparativa, y marcando el camino de la relación entre partes vía acuerdos y no combates. Los intentos de la izquierda intelectual de acusarlo de “darwinismo social” quieren pintar la imagen de un sistema que somete a reglas condenatorias de grandes masas poblacionales y favorecedoras de unos pocos que se adaptan a su juego, lo que parecería indicar que dichas reglas son manejadas por una minoría o están en algún lado en abstracto simplemente reclamando su obediencia. Pero un principio fundante del capitalismo es la autonomía de la voluntad: las partes se relacionan para mutuo beneficio a través de reglas convenidas contractualmente. El comunismo, por el contrario, ha montado dictaduras aberrantes y su idea de solidaridad empieza y termina implementándose por la fuerza, aplastando vidas y haciendas particulares en nombre de un bienestar colectivo que no es tal, ya que millones perecen. La manera de “sobrevivir” en un estado comunista es apagando la conciencia, no criticando al gobierno, no pensando en público, y practicando la delación para ganarse el breve e hipotético favor del régimen. El planteo inicial, a todas luces, es una falacia insalvable.

En segundo lugar, Žižek habla de la reinvención del comunismo, como si este fuera una buena idea pero mal aplicada, o una doctrina de buenas intenciones que simplemente necesita un ajuste de tuercas para funcionar como se espera. Trasnochadas añoranzas de lado, el comunismo significa una cosa y solo una cosa: represión. Represión que lleva a la censura, represión que erige dictaduras, represión que asesina al por mayor, represión que provoca hambrunas e inanición. Todos los horrores imaginables y los que escapan a las peores pesadillas, mediante la represión de los dominantes sobre los dominados. Represión contra el vecino para que no lo asocien a uno, y represión contra la familia riesgosa, porque entregar a las autoridades puede salvar y levemente acomodar. Los horrores mediante la represión entre dominados. Represión sobre la propia mente para no tener ideas inconvenientes, y represión de la propia voz para no quedar expuesto. Los horrores mediante la represión de un dominado a existencia racional y consiente. El comunismo es inherentemente perverso, no meras aplicaciones equivocadas. Que Žižek proponga un comunismo reinventado es igual a que alguien proponga un nazismo reinventado. ¿Podemos imaginar un nazismo reinventado con coordinación y cooperación global? Un nazismo que no invade Polonia, Holanda, Francia, pide permiso y cooperación para llevar la esvástica a todos lados. Un nazismo que no organiza el genocidio de seis millones de judíos, sino que coordina gentilmente su traslado a otros lares y con mucha cooperación se queda con sus propiedades, joyas, obras de arte y cuentas bancarias. ¿Es una ridiculez? Sí, del mismo tamaño que la ridiculez del comunismo reinventado. Si al nazismo le quitan el genocidio, el racismo y el estatismo, los nazis dirían que están hablando de otra cosa pero no de nazismo. Si al comunismo le quitan la brutal represión, el igualitarismo coercitivo, la abolición de la propiedad privada, el control sobre los medios de producción, los impuestos progresivos para expoliar al capital, el terrorismo contra la burguesía y las hambrunas al campesinado, los comunistas ortodoxos dirían que se está hablando de otra cosa pero no de comunismo. Visto desde el otro lado: no aceptaríamos un nazismo reinventado que esta vez va a funcionar bien al agregársele economía de mercado y relaciones pacíficas entre pueblos, porque sabríamos lo que realmente es el nazismo y que los agregados no pertenecen ni pueden pertenecer al ethos nazi. De igual modo, no aceptamos un comunismo reinventado al que se le agrega coordinación y cooperación global, porque sabemos que los regímenes comunistas son represivos y entendemos lo que pueden llegar a significar esas palabras agregadas bajo los estándares comunistas.

En tercer lugar, es mentira que haya una globalización desregulada con propensión a las crisis. En el ámbito del derecho internacional público hay regulaciones y extensa normativa de organismos internacionales supraestatales y de los propios estados nacionales. Regulaciones también existen en la rama del derecho internacional privado. Entonces, regulaciones hay. En cuanto a las propensiones a las crisis, digamos que la última gran crisis que repercutió en el mundo previo al COVID-19 fue la “Gran Recesión” del 2008, donde el estado mediante regulaciones cumplió su rol junto a la banca en la generación de la burbuja inmobiliaria. Las crisis por desregulación son la excusa empleada por Žižek para reclamar la centralización de los recursos al amparo del estado interventor, que como se ve también es una falacia. Y si a ello le sumamos una vasta experiencia histórica y una extensa biblioteca liberal teórica demostrando cómo la planificación central del estado destruye el sistema de precios, las posibilidades de inversión, y genera escasez de insumos básicos, no puede concluirse otra cosa que el remedio propuesto es peor que la supuesta enfermedad.

En cuarto lugar, Žižek apuesta a la alimentación de su idea mediante la difusión del pánico, anunciando guerra médica, y exhortando a la aparición de una organización global controladora de la economía. Organizaciones internacionales que inciden en la economía de los estados soberanos –por invitación de estos, valga decir- ya existen, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) –paradójicamente repudiado por las izquierdas vernáculas-, que a su vez nace de una organización internacional con influencia en las políticas internas de los países, la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Siguiendo un camino similar al imaginado por el autor esloveno, la creación del FMI “se planteó en julio de 1944 en una conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods, Nuevo Hampshire (Estados Unidos), cuando los representantes de 44 países acordaron establecer un marco de cooperación económica internacional destinado a evitar que se repitieran las devaluaciones cambiarias competitivas que contribuyeron a provocar la Gran Depresión de los años treinta”.[5] Básicamente, Žižek propone que surja con urgencia algo que ya existe, y además, quiere que surja de manera extrema. Pero su imaginada coordinación comunista es imposible: la burocracia es incapaz de manejar cientos de millones de señales, gustos, preferencias e iniciativas individuales so pretexto de una planificación eficiente. No hace falta remontarse a la China maoísta o a la Unión Soviética para ilustrar el punto. La planificación central no funciona mejor que el mercado ni siquiera a nivel municipal. Los agentes económicos son los mejores jueces de sus propios intereses, es la interacción entre oferta y demanda lo que permite la existencia de precios, las fijaciones del estado de precios máximos provocan falta de incentivo para invertir ante la pérdida de rentabilidad y ergo desembocan en desabastecimiento, y todo los puntos refutadores que la teoría liberal ya ha probado sobradamente. Además, son las sociedades abiertas las que mejor intercambian información, las que tienen predisposición a relacionarse mediante el comercio para beneficio recíproco, y las que respetan los derechos fundamentales de los individuos envueltos en las transacciones. Nada de eso propone el comunismo, que muy por el contrario, arruina lo que puede funcionar por sí mismo reemplazando las decisiones de la gente con talento y concentrándolas en funcionarios ignorantes que siguen su propia agenda política. Para cerrar el punto, las guerras siguen existiendo en la cara de la ONU (de hecho esta las beneficia cuando apaña a criminales como el caso del terrorismo palestino), la Segunda Guerra Mundial se desató después de haberse creado la predecesora Liga de las Naciones, y los foros internacionales son plataformas donde las dictaduras le hablan de igual a igual a las repúblicas, por lo que si alguien piensa que la centralización internacional en un organismo omnipotente es garante de paz, mejor sería desistir de tal idea.

En conclusión, la pandemia es el contexto del cual la izquierda intelectual quiere valerse para profundizar el control de los estados sobre el mercado, la propiedad privada, y la libertad individual. En este caso, a través de la “osadía” de proponer un sistema criminal pero reinventado, con decenas de millones de muertos a sus espaldas pero reinventado. Nunca olvidar que para la izquierda intelectual la ideología va primero y la realidad después, por ende la materia prima desde la cual parten los enfoques no son los datos que arroja la realidad sino las premisas prefabricadas que tiñen cualquier análisis a posteriori. Desde esta perspectiva, se valida un comprobado totalitarismo como la salvación de la humanidad, y mientras Žižek pretende ser original, los dictadores del mundo se relamen con la posibilidad de implementar lo que este recomienda.

Este es el segundo de la serie de artículos titulada “La izquierda intelectual y el coronavirus”.


[1] Slavoj Zizek: Global communism or the jungle law, coronavirus forces us to decide, 10/03/2020, RT op-ed.

[2] Ibídem

[3] Un golpe tipo ‘Kill Bill’ al capitalismo, Slavoj Žižek, 20/03/2020

https://ctxt.es/es/20200302/Firmas/31443/Slavoj-Zizek-coronavirus-virus-sistema-Orban-comunismo-liberalismo.htm

[4] Ibídem

[5] El FMI: Datos básicos

https://www.imf.org/es/About/Factsheets/IMF-at-a-Glance