Etiqueta: CACHONDEO

EN EL CONCESIONARIO DE MERCEDES BENZ.

 

Un señor entra en un concesionario MERCEDES. Ve un coche que le parece perfecto y se acerca a inspeccionarlo. Al agacharse para tocar el interior, sin querer se le escapa un sonoro pedo… Preocupado se gira nervioso para ver si alguien se había dado cuenta y ve que a su lado, estaba parado un vendedor:

– Buenos días, señor. ¿En qué le puedo ayudar?

El señor, muy incómodo porque era obvio que el vendedor había oído el pedo… le pregunta disimulando:

– ¿Cuánto cuesta este precioso coche?

El vendedor, con una media sonrisa, le responde:

– Mire usted, si se tiró un pedo al tocarlo… ¡CUANDO LE DIGA EL PRECIO SE CAGA!

FOLLARME A UNA CHICA ENCIMA DE LA LAVADORA.

 

Esta es la amarga historia de un sueño roto: uno de tantos sueños que acabaron pisoteados y enterrados bajo la desangelada rutina cotidiana. Una triste historia que quiero compartir con ustedes. No busco compasión (podéis metérosla por el puto culo); si acaso, una brizna de humano consuelo.

Todo comenzó en una cafetería. Acudí a una cita que tenia con una chavala a la que había conocido días antes en el chat. Tras hablar un par de veces por teléfono con ella, se me antojo como una joven desinhibida y desenfadada, con muchas ganas de encontrar un novio: la presa perfecta. Al llegar al local, la encontré sentada esperándome. No era fea, cosa que ya sabía por la foto de carné digitalizada que me había mandado a través del IRC, pero estaba muy gorda, así que descarte de entrada entablar cualquier tipo de relación sentimental o sexual con ella. No soy de los que buscan la perfección física en la pareja, ni de los que rechazan una bien repartida voluptuosidad en el cuerpo de la mujer, pero cuando una dama pesa lo suficiente como para aplastarme y despanzurrarme algo en mí reacciona generando un cauteloso rechazo. Son cosas del instinto natural. Iniciamos, no obstante, una amena charla, en la que ella, tal como había hecho durante las conversaciones telefónicas previas al encuentro, intento incitarme a la pasión hablando de posturitas para hacer el amor, escenarios eróticos, trucos sexuales y no se cuantas chorradas mas. A la última chica que consiguió ponerme caliente en una cafetería le basto con pedirme la cucharilla de mi taza para disolver el azúcar, rechupetearla al acabar de mover el café para, supuestamente, limpiarla y colocarla de nuevo en mi platillo: si, me empalme allí mismo. Pero la gorda no tuvo tanta suerte, por más que intento darle un toque picante a aquella cita. El caso es que en un momento dado hablo de un escenario sexual bastante extraño: follar encima de una lavadora mientras la misma centrifuga, estando el chico sentado sobre la tapa de la maquina y la chica a horcajadas encima de él. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo al imaginarme a aquella mole de carne sentada sobre mis piernas mientras un electrodoméstico hacia vibrar mi pandero. Pasada una hora, terminé aquello con un “ya te llamare otro día”, cosa que no hice.

De vuelta a casa, considere el tema de la fornicationis per machina. No encontré el asunto especialmente excitante, pues lo que la naturaleza varonil pide es sacar y meter el gusano, permitiendo que los testículos cuelguen cual badajo campanero y acompañen acompasadamente con su alegre vaivén a los movimientos de la cadera y los gemidos de la amada. Pero supuse que a las mujeres les habría de encantar, pues ellas se corren bien pronto si les vibra el chumino.

Unos meses mas tarde, conocí a una chica muy mona y comenzamos una relación amorosa relativamente estable. Tras follármela de todas las formas posibles y practicar con ella todas las guarrerías concebidas -mas algunas de las inconcebibles-, me acorde del tema de la lavadora, y se me metió en la cabeza que tenia que probar aquello.

Por aquel entonces, compartía piso con otros tres estudiantes. Vivíamos en un primero con pleno acceso al patio del edificio; de hecho, nuestra lavadora se encontraba justamente allí. Esta parecía haber sido fabricada entre la primera y la segunda revolución industrial. Cuando empezaba a centrifugar sufría una suerte de tembleque epiléptico; un trance mecánico que la ponía en movimiento, de tal manera que se iba paseando ella sola por todo el patio hasta que acababa el centrifugado. Siempre pensaba al verla en dicho estado que cualquier día me iba a tocar salir a la calle a buscarla:

–Oiga, una lavadora con unos gayumbos dentro, ¿no la ha visto usted pasar por aquí?
–No.
–Señor guardia. Mi lavadora me ha robado mis gayumbos rojos de la suerte. ¡Por el amor de Dios, haga algo y no se me quede mirando así!

Y de pronto, aquel escandaloso y tembloroso cacharro se convirtió a mis ojos en un aparato de inusitadas virtudes eróticas. El acto de meter y sacar mi ropa del bombo adquirió entonces una significación especial. Además, cuando cerraba la puerta lo hacia con tacto y cariño, y no de una patada, como tenia por costumbre.

El gran problema era que estaba, como ya he dicho, en el patio, a la vista de todo el vecindario. Cualquiera que se asomara a las ventanas interiores de su vivienda podía sorprendernos allí, enganchados en pelota picada como dos conejitos. Había, no obstante, una solución fácil: perpetrar el fornicio de madrugada, confiándole nuestra intimidad a la oscuridad y al buen hacer de Morfeo con todos los vecinos. Pero aun quedaban un par de detalles por resolver: el ruido de la lavadora y los rebuznos amorosos de mí pareja, muy dada a berrear durante el acto. A ella siempre podía amordazarla:

–Cariño, te voy a tapar la boca con un calcetín y nos vamos a subir encima de la lavadora a las cuatro de la mañana para follar. ¡Veras que divertido!
–¡Oh, si! Me corro solo de pensarlo. Que sea con el calcetín que llevas puesto.
–¿El izquierdo o el derecho?
–El de tu puta madre.

Bueno, tal vez bastara con pedirle simplemente que no gritara. Pero… ¿y el ruido de la lavadora? ¿Cómo iba a conseguir que aquel trasto no despertara a todos los habitantes del edificio, incluidos mis propios compañeros? Pensé que tal vez engrasándola toda entera… O probando a centrarle un poco el eje… O quizá nivelándola un poco… Puede que apretando tuercas aquí y allá… Pero, amigos míos, fue pasando el tiempo sin animarme en ningún momento a probar cualquiera de estas soluciones. De alguna manera, la idea de aquel capricho fue dando tumbos entre la materia gris mi cerebro, hasta que paso a un aparente olvido.

Meses mas tarde, trajeron al piso una lavadora nueva. Y es que los vecinos protestaban frecuentemente por el ruido que provocaba la que teníamos, por lo que el casero decidió acabar con las quejas al respecto. Era de marca alemana, y tenía un diseño muy atractivo. Toda ella parecía querer decir: soy sexy y eficiente. El día que me toco estrenarla, mecánicamente metí mi ropa dentro del bombo, coloque el programa adecuado –que en mi caso es invariablemente el de “Ropa muy sucia”; entiéndase como un eufemismo- y la puse en marcha. Aquello empezó a funcionar acompañado de un silencio perfecto: mi gata hace más ruido cuando anda. Entonces me quede absorto a la vez que contrariado, mirando el electrodoméstico con un cierto resquemor, notando que en mi alma se abría una especie de vacío emocional, una amarga sensación de fracaso… hasta que me acorde de aquel viejo capricho, y caí en la cuenta de que la nueva lavadora no era apta para las labores erótico-festivas porque no vibraba en absoluto. Buscando un alivio, gire el mando hasta ponerlo en el modo de centrifugado. Nada. El bombo daba vueltas vertiginosamente pero aquello no se movía lo mas mínimo. Además, el sonido emitido no era mayor que el zumbido de una mosca. “¿Y ahora que? ¿Me meto dentro y me tiro a las churris ahí?“, pensé. Fue cuando me empecé a mosquear. Di unas cuantas vueltas alrededor del trasto, buscándole un punto débil. Le pegue una patada en la parte de atrás, intentando descentrarle el eje. No lo conseguí.”¡Malditos alemanes!”, farfulle. Le pegue otras dos patadas sin mayor fortuna. “Perfeccionistas de mierda”, añadí. No se en que momento perdí el control de mis actos. Lo único que recuerdo con algo de claridad es que acabe pegándole puñetazos a aquel jodido cacharro mientras gritaba a grandes voces cosas como: “Tu no vas a poder conmigo, hija de puta”, “Los alemanes me vais a chupar la polla, desalmados”, “Me voy a follar a todas vuestras hijas aquí encima, cabrones”… y no se cuentas burradas mas.

Volví a tomar conciencia de mis actos cuando oí una voz que me llamaba por mi nombre. Al volverme, vi a mis tres compañeros de piso mirándome desde la puerta del patio asombrados a la vez que asustados… y a todos los vecinos asomados a sus ventanas. Golpee disimuladamente con el pie derecho el suelo del patio, probando si con ello conseguía abrir un agujero en la tierra para bajar a esconderme al infierno y quedarme allí acurrucado, tapándome la cara con las manos.

Y esta es mi historia. Si alguien tiene una lavadora vieja y nerviosa, le propongo que pruebe el curioso escenario sexual y lo disfrute. Yo ando ya en el ocaso de mi juventud, camino de una adusta madurez, y he dejado caer ciertos sueños en las profundidades de la desesperanza y de la frustración. Porque la vida es “asin”, ¡y que se le va a hacer!

~~~w0w~~~

PD1: De la obra Cuentos, misivas irreverentes y malas hierbas, inscrita en el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual de Andalucía.

PD2: Podéis escuchar el audio del articulo desde aquí. Cortesía de Tomás Galindo y su equipo del programa radiofónico “La Papelera”, emitido en Radio Tular Irratia.

FUENTE: Blog.innerpendejo.net

Anécdotas insubstanciales 2.0: El garbanzo asesino

 

Cuando entro a YouTube, a veces pierdo estúpidamente mi tiempo visionando alguno de los que llaman vídeos destacados, los cuales suelen mostrar a videobloggers de éxito contando paridas, nimiedades, banalidades, vacuidades, aburridas intimidades y peroratas existencialistas bastante vomitivas … Me hacen sentir como un imbécil, porque yo gasto mas horas que un tonto buscando siempre cosas interesantes para la bitácora. Pero eso se ha acabado. A partir de ahora me voy a convertir en un verdadero blogger 2.0, limitándome a relatar anécdotas insubstanciales relativas a mi vida personal. Por ejemplo, la que me sucedió ayer mismo.

Al mediodía, vacié sobre un plato el contenido de una lata de cocido de garbanzos precocinado y lo metí en el microondas. Lo mío siempre han sido las lentejas en lata, pero mi desatendido paladar me pedía algo nuevo con lagrimas en las papilas.Como no sabía el tiempo que necesitaba este guiso para calentarse, le di cinco minutos: dos más de lo que suelen necesitar las lentejas. Al sonar la campana de aviso del microondas, abrí la puerta de este y vi que me había excedido con el tiempo de cocción, pues aquello parecía una especie de infierno culinario. De hecho, el trozo de tocino que me había tocado en suerte crepitaba angustiosamente entre las legumbres, aparentando estar retorciéndose de dolor. Metí la cuchara en el plato para remover un poco el cocido con la intención de disipar el exceso de calor. Entonces sonó un ‘pop’ y un garbanzo traicionero saltó desde el caldo describiendo, cual bala de cañón, una trayectoria parabólica en el aire hasta caer finalmente sobre mi antebrazo izquierdo. Me llevé la mano derecha hasta el punto del impacto con un gesto de dolor, pues el ardiente garbanzo me había quemado. Al retirarla, vi que la maldita legumbre asesina me había dejado un círculo de piel enrojecida. Sin pensármelo dos veces, salí corriendo hacia del hospital mas cercano.

Aguanté con resignación en la Sala de Espera de Urgencias durante dos horas junto a otros pacientes. Cuando me tocó el turno, entré a la consulta que me indicaron por megafonía, donde me atendió un señor.

– ¿Y usted que tiene? -me preguntó.
– Un garbanzo asesino se ha abalanzado sobre mi causándome gravísimas quemaduras -contesté indolente, intentando demostrar una cierta actitud estoica ante el terrible ataque sufrido. 

Me miró con los ojos muy abiertos, y me indicó: “Usted debe ir a la consulta número ocho, que está en el primer sótano, al final del pasillo nueve”.

Bajé hasta la mencionada consulta. Allí, una doctora me explicó que para elaborar un diagnostico adecuado necesitaba hacerme antes un test, el cual llamaban de Rorschach. “De acuerdo”, dije. A continuación, me enseñó extraños dibujos de inspiración pornográfica compuestos por manchas, los cuales me pidió que identificara correctamente.Creo que no fallé ninguno: el mono masturbador, la pareja de lesbianas comiéndose el coño, el labriego follándose a una cabra, la novicia usando un rosario como carrete tailandes… Al finalizar la prueba, la médico extendió por fin una receta para lo mío y me despidió amistosamente. Me acerqué enseguida hasta la farmacia más próxima. Durante el camino, quise saber cual era la medicación prescrita, pero aquello estaba caligrafiado con una ininteligible letra de médico. Una vez en la botica, la farmacéutica que me atendió echó un vistazo rápido a los garabatos del papel y se me quedó mirando con una cierta expresión de enfado; como si estuviera siendo objeto de una broma.

– ¿Pasa algo? -pregunté confuso.
– Si. Aquí no aparece recetado ningún medicamento.
– ¿Qué pone en el papel, entonces?
– Dice exactamente: “Tenga mucho cuidado con este hombre. Es un majadero con marcados rasgos de psicópata sexual. Déle unos caramelos para que se vaya a su puta casa”. 

Acto seguido, me devolvió con desprecio la receta médica y atendió a otro cliente, ignorándome por completo.

Indignado, regresé a casa. Entré a la cocina y me situé frente al microondas, que aun guardaba en su interior el plato de garbanzos. “Ahora os vais a enterar, cabrones. De mi no se ríe nadie. Reventareis todos como sapos inflados por el culo”, les avisé. Cerré la puerta del horno, puse el temporizador en 20 minutos y me fui al cuarto de baño a hacer de vientre, deleitándome sentado en el vater con el sonido de la cruel sangría: pop… pop… pop…

Y esto es todo… Bueno, miento. En realidad, aquí no ha acabado la cosa, porque mañana pienso ir a tirar con unos cuantos cócteles molotov dentro del hospital para quemarlo: será mi venganza por el denigrante trato recibido. Pero como esa no será una anécdota insustancial, os tendréis que enterar de los detalles por los periódicos.

Hale, hasta mañana.

FUENTE: Innerpendejo.net

PARA TURISTAS.

 

VENECIA AUTORIZA A LOS MUSULMANES A REZAR EN LAS CALLES.

 

YA HAY 543 AHOGADOS…!!

PIEDRAS PA LOS CRISTALES.

 

En un manicomio había un exceso de locos y todos ellos se dedicaban a tirarle piedras a los cristales del sanatorio.

Hartos ya de esto, los siquiatras acordaron que iban a soltar a los que estuviesen menos locos.

Los doctores les van preguntando uno a uno a los locos lo que harían tan pronto salieran del manicomio.

Llegan junto al primer loco y le preguntan: «A ver chico, ¿tú que harías si salieras de aquí?»

«¿Yo?, responde el loco, pues subiría hasta la colina de enfrente y… ¡piedras pa los cristales!»

Los doctores dicen que ese nada no puede salir.

Le preguntan al segundo:

«A ver chico, ¿tú que harías si salieras de aquí?»

«¿Yo?, pues subiría hasta la colina de enfrente y… ¡piedras pa los cristales!»

Y así con varios hasta que llegan al lado de uno que les dice:

«¿Yo?, pues iría a la ciudad…» Los doctores asienten… «

…me ligaría una chica…»

Los doctores asienten y dicen que éste está bastante bien.

«…luego me la traería hasta la colina de enfrente… le quitaría el jersey…»

«Sigue sigue» dicen los loqueros.

«Le quitaría las bragas…»

«Joder sí está bien» exclaman los médicos. «

…y con la goma de las bragas fabricaría un tirachinas y… ¡piedras pa los cristales!»

 

DE GALLINAS Y PERROS.

La gallina llega borracha a su casa y el gallo le dice:
-Y tú? Qué carajo haces llegando borracha?!
-Y la gallina  le contesta:
-Me vas bajando el tonito que aquí la de los huevos soy yo!!!

REGALO PERRO (CON PEDIGREE)
A mis amigos:
Ayer por la noche, fui asaltado en mi casa.
Entraron los ladrones y me encerraron en el baño y se llevaron casi todo.
Mi perro, que supuestamente era guardián, no me alertó, ni tampoco reaccionó ante los bandidos.
Ese es el motivo por el cual lo estoy regalando. Tal vez vosotros sabréis educarlo mejor.
No quiero más perro en casa. Es preferible instalar sistema de alarma, que es más seguro y a la larga, más barato.
Los que quieran el perro, por favor se comunican conmigo.
Anexo foto

 

 

QUE HACER EN UN SUPERMERCADO.

 

Si ir de compras a los supermercados te resulta una tarea extremadamente aburrida, aquí tienes algunas cosas graciosas que puedes hacer para no aburrirte tanto.

Este texto de humor es una lista muy útil que debes adjuntar a tu lista de compras que llevas al supermercado. Si te aburre ir de compras pon en práctica estas recomendaciones y luego nos cuentas que tal te ha ido.

1. Consigue 24 cajas de condones y colócalas al azar en los carros de la gente cuando no miren
2. Programa todos los despertadores de la secciónhogarpara que suenen en intervalos de 5 minutos
3. Haz un rastro de zumo de tomate en el suelo camino de los servicios
4. Acércate a un empleado y dile en tono serio: “código 3 en hogar” y observa la reacción
5. Monta una tienda de campaña en el departamento de camping y diles al resto de los compradores que sólo les invitas si traen almohadas del departamento de camas
6. Cuando se te acerque una dependienta y te pregunte si te puede ayudar, empieza a llorar y pregunta: “¿por qué no me podéis dejar en paz?”

 

LA FÁBULA DEL FUNCIONARIO MALVADO.

Érase una vez una nación en la que todo el mundo era feliz, donde:

– Un nene semianalfabeto sin la ESO se ponía a apilar ladrillos y ganaba 4.000 euros al mes.

– Marroquíes y rumanos parían a sus hijos porque cobraban 2.500 euros y tenían guarderías gratis.

– Un ecuatoriano se traía a su familia a operarse de juanetes.

– Los ministros se entretenían encargando estudios estúpidos sobre la reproducción de la lagartija espongiforme.

– A la oposición le regalaban trajes y se iban a puticlubs gastos pagados por el ayuntamiento de turno.

– En el Senado se ponían traductores.

– El mago bueno ZP cuidaba de todos.

– Todo era feliz y feliza (por aquello de la igualdad).
Pero en este bonito país no todo era perfecto, había un malvado llamado «El funcionario», vago entre los vagos, tomador de cafeses y fumador de cigarros, de trato desagradable, forrado y sinvergüenza, que vivía de lo robado a los honrados banqueros y políticos, a los honrados curritos que no defraudaban (sólo preguntaban con IVA o sin IVA).

Pues bien, nuestro protagonista era un tierno obrero salido de un instituto con 18 años sin aprobar ni el recreo llamado Jonathan, volvió un día del tajo y decidió comprarse un BMW serie 3 con el Pack Sport, llantas, y le puso fluorescentes y un equipo de música con subwoofer y una casita pareada.

En el banco, el señor director, muy amable le prestó el dinero sin ningún problema, mejorando su petición con más dinero que también le prestó para que se diera un homenaje en la Rivera Maya.

Pasó el tiempo,y un mal día a Jonathan lo echaron del trabajo, ¿con qué iba a pagarse sus vicios?. Y sobre todo, ¿su BMW?. Apurado fue a ver al Sr. Director del banco, que, muy simpático él, no pudo ayudarle, a pesar de que se desvivía por los necesitados. El Sr director, compungido, al ver que Jonathan no podía pagar, y que el no cobraba, fue a ver al mago bueno, a ZP.

Mientras… el malvado funcionario seguía trabajando en la sombra, envidioso él de nuestro amigo, que no tiene estudios y dilapidaba los euros que ganaba.
Un buen día, a nuestro mago bueno ZP, lo llamó papá Obama y mamá Merkel y le dijeron que esto no podía seguir así.

La solución estaba clara, salvar a Jony y fastidar al malvado. Le bajamos el sueldo al despreciable funcionario y ya está.

Secuencia:

– Johathan no paga lo que debe al banco.

– El banco no cobra.

– El banco le pide pasta al Gobierno.

– El Gobierno se la da quitándosela al funcionario; o sea,

– El BMW y la casita lo paga el funcionario con su 5%.

Y dos noticias curiosas de última hora

Los licenciados en paro ocultan su curriculum para poder acceder a trabajos de menos cualificación ¡joder a lo que estamos llegando!

Y 2: se va a limitar la velocidad en ciudad a 30 km/h así que ya puedes ir tirando a
la basura ese BMW de 200 CV porque su limitador de velocidad no da para tanto y te acabarán poniendo una multa para pagar los cafés de los políticos. ¡puta mierda!…¡ayyyy!

COSAS ODIOSAS DEL MSN Y SUS NORMAS NO ESCRITAS.

Nunca revele sus contraseñas o números de tarjetas de crédito en una conversación de mensajería instantánea. xD

Hola.

No puede haber comienzo que te ponga de más mal humor, y mira que es de buena educación decir hola, pero es que es leer «hola» y sabes de memoria lo que viene después, al mismísimo pie de la letra prevés lo que a eso le sucede:

«¿Qué tal?, ¿qué te cuentas?, cuéntame algo …»

Por ello es leer hola y directamente se te quitan las ganas de seguir conversando.

No está escrito en ningún lado, no hay nada que dicte unas normas, pero son unas normas que muchos conocemos, unas normas que están en el aire y que no todos ven.

Voy a comenzar hablando de las frases prediseñadas. El Hola ya lo he dicho, ahora va el «¿qué tal?» o el «¿qué te cuentas?» es algo normal, sí, algo totalmente común y (según ellos) de buena educación, pero es una frase tan falsa y cínica, un típico que utilizan aquellos que no tienen absolutamente nada que decir, y dicen algunas frases como esas o como «cuéntame algo» con la esperanza de que seas tú el que hable. Pues joer, si abres tú conversación será porque eres tú el que tienes algo que decir, no le digas cualquier tontería a alguien y luego te quedes callado.

Lo peor de todo es que si les dices cualquier cosa de estas, se enfadan contigo, te llaman p… borde y antipático, cuando realmente son ellos los que han entrado de forma cínica.

Luego te dicen: «Joder tío, lo hago por saber cómo estás, me preocupo por ti, y te digo hola por educación» Pues yo hablo con muchas personas en el MSN con las que nunca me digo ni hola, ni qué tal ni nada de eso y paso horas hablando, y normalmente con las que dicen esas «cosas educadas» no paso de un par de líneas de conversación antes de que se convierta en un diálogo entre besugos.
A mucha gente le gusta perder el tiempo con conversaciones insulsas del estilo:

Hola.
Hola.
Qué tal?
Bien, y tú.
Yo bien, qué haces?
No mucho, y tú?
Yo tampoco, aquí ando.
Ah pues bien, hace bueno eh?
Sí, qué bien.
q t cuentas?
No mucho y tú.
Tampoco.
Bueno adiós.
Adiós.

Se creen más simpáticos, educados y mejores que tú por el echo de decir hola y «preocuparse» por ti haciéndote esas típicas preguntas. Pero claro, tú eres un pu… borde porque no te gusta eso. O porque dices demasiado claras las verdades.

La mayoría de la gente no sabe leer ni escribir, no tienen ni p… idea, leer y escribir no consiste en saberse el abecedario, saber decir en voz alta las palabras, saber lo que significan o saberse las V y B o las G y las J. Saber leer y escribir es saber lo que significa todo eso junto. Muchos en el MSN escriben según hablan, y eso es IMPOSIBLE, el lenguaje escrito y el hablado distan mucho entre sí. La comunicación vía texto elimina totalmente la entonación, la velocidad de lo que dices y requiere puntuar las pausas mediante comas, puntos, etc. Y esto parecen no saberlo muchas personas, ya que escriben según van sacando las palabras de su boca, creen que la entonación y cómo lo dicen cuando ellos lo piensan o lo dicen en alto según lo escriben, creen que tú lo escuchas y sabes cómo lo quieren decir. Así mismo puedes leer en el MSN redacciones del estilo:

«Pues oye yo que digo no puedo quedar yo ya he quedado me habías dicho que no se yo si vas a estar o que se yo según creo … »

(Os juro que me he encontrado redacciones muchísimo peores)

Mira ver por dónde lo agarras, pon comas donde te de la gana y podrás sacar de esa frase más de 3 significados distintos si quieres. Esto ya no es cosa de «las prisas» como bien argumentan todos los que escriben «xo, xa, q, d, dsd … » Esto ya no se trata de no saber escribir, sino de no saber redactar. No es necesario hacer una redacción como García Marquez ni llenar las frases de adjetivos rebuscados, se trata tan solo de que sea legible. De ello que los malentendidos en el MSN se sucedan uno tras otro entre los que no saben escribir.

Luego se enfadan contigo si se lo dices, si les dices que no tienen ni idea de escribir, porque te dicen que ellos en lengua sacaban mejor nota que tú, que ellos son listos, etc. Y luego van y confunden «hay» con «ahí» y con «ay».

No voy a mentar lo de los «xo, xa, q, d, dsd … » porque ya es una batalla perdida, sólo diré que algunas palabras se tarda lo mismo escribirlas normal que abreviadas y que algunos acentos son fundamentales para entender lo que se dice. Acentuar avión, camión, etc no es de vital importancia porque no afecta al entendimiento del texto, así que no importa si usas la excusa de «es que escribo rápido» pero no acentuar algunas palabras como «éste, esté, ésta, está» etc puede dar lugar a equívocos que luego más tiempo tardas en explicarlos que la milésima de segundo que te ahorraste en no tildarlos.

Otra de las cosas que más me irritan son los que confunden HAY con AHÍ y con AY, no por las H’s o eso, que me da igual, sino por que pueden dar lugar a equívocos. O sobretodo los que confunden A VER, de «vamos a ver» con HABER ¿Cómo puede alguien con un mínimo de sentido común y que sabe que «haber» es del verbo «haber» escribir «vamos haber»? si es que suena hasta mal y hace daño a la vista.

Obviamente, si dices cualquier cosa de estas, como de costumbre, eres un p… borde, xD

Hablando de ser borde, luego está el típico contacto borde que le cuesta una vida hablar contigo, siempre que le intentas decir algo (ni holas, ni quetales ni esas bobadas) no, le intentas decir cualquier cosa y parece que tiene 8530 cosas más que hacer porque no tiene ni 5 segundos nunca para atenderte, está todo el día en estado No disponible o Ausente, y cuando no, siempre te dice «un sec» (un segundo), o «un momentín» que ese SEGUNDO, o momentín dura unos mil o dos mil segundos, y cuando por fin llega: «oye, que me voy» y nunca tiene tiempo para nada, y cuando algún día por casualidad te hace caso parece que tienes que darle las gracias por escucharte y se siente tan importante que cree que es un lujo el hecho de que esté perdiendo su divino y escaso tiempo contigo.
Luego está la típica situación:

Tío!!! hazme caso!!! (por ejemplo)

Tú dices:
Me voy a comprar una bolsa de pipas.
Él dice:
¿Qué?
Tú dices:
QUE me voy a comprar una bolsa de pipas.
Él dice:
Ah.

(nótese que añadiendo un simple que, el tío va y lo entiende, … incomprensible)

Aunque para contactos pegote, la palma se los llevan los contactos que no leen el Estado (ausente, no disponible, etc) o se lo pasan por el forro.

Abres el MSN y dejas mandando algo con algún amigo, un archivo grande o algo, pero te vas y pones en el estado (AUSENTE) y llega el listo de turno y te dice:

– Hola.

Cuando llegas a casa te encuentras con un texto (todo escrito por él) tal que así:

Hola.
Estás?
Eooooo
eo eo eo …
EEEOOO

Vete a la mier.., no me quieres hablar!
Y cuando llegas y lo lees te quedas obnubilado y piensas: «po vale … »

Ésta yo creo que es la primera de las leyes no escritas, que muchos saben, muchos desconocen y en ningún sitio están escritas, los estados.

No disponible quiere decir que es probable que estés delante del MSN y puedas leer lo que te digan, esto es, (sólo si es importante, ya que no disponible es ocupado) se puede preguntar una sola vez: «¿estás?» si no hayas respuesta es que no, no está, esto es, deja de poner EOOO EOO, porque no vas a conseguir nada.

Ausente es directamente que no estás, no te molestes en decir nada, el MSN está encendido por cualquier causa, ya sea esta que se fue de casa pero lo dejó encendido (y a los 10 minutos se puso él solo el estado Ausente) o que se fue y lo dejó bajando algún archivo de alguien.

Salí a comer o vuelvo enseguida es que si escribes algo no esperes inmediata respuesta, puedes escribir lo que quieras para que él lo lea cuando llegue pero ojo es también posible que si cuando llega se le ha cortado la línea o colgado el PC no haya leído lo que le has puesto, esto es, no des por hecho que lo ha leído.

Esas son las normas no escritas de los estados.
Luego está la típica situación en la que ves alguna imagen curiosa o una página web interesante y quieres que la otra persona lo vea y copias la dirección y lo pegas: ZAS
El otro en lugar de abrirlo para que la imagen vaya cargando, pierde tiempo y dice lo típico: «¿qué es?» …. joer, pues ábrelo y lo ves ¿qué quieres, que te cuente la gracia antes de verla?

Otra de las normas no escritas del MSN es esa, cuando te pegan algo es para que lo veas, una vez lo hayas visto ya lo comentas si quieres, pero no seas aguafiestas ni digas lo típico de «¿qué es?»

Así sucesivamente vamos subiendo puntos para que nos llamen bordes de mier.. ^^

Eso de «¿qué es?» también se da muchas veces cuando le mandamos un archivo, en esos momentos te dan ganas de responderle: «Eso es un archivo que si das en aceptar se envía» (¡¡bordes powa!! xD)

A no ser que tengas la línea muy ocupada con otras cosas en cuyo caso se dice que la tienes saturada y que si es algo importante o no. Entonces ahí sí se dice lo que es y ya verías si te interesa o no.

Eso de pegar direcciones también tiene otra aplicación en las normas no escritas, y es cuando no tienes ganas de abrir el explorador y utilizas por vagancia la ventana de conversación para abrirte a ti mismo una página web, ya que el explorador MSN por defecto te marca como vínculo las URL’s. En cuyo caso dices: (Paste vago: http://www.etc….) o (pego para abrir: http://www.etc… ) Etc. Lo más probable es que si el contacto no conoce las leyes no escritas pregunte el típico «¿y qué es eso?»

Y para que esa situación de desconocimiento no se de, está este texto. Se lo pasáis a todos esos pegotes.

También sucede mucho lo de «¿qué es eso?» cuando pegas el título de una canción y su autor sin decir nada. Estás tan tranquilo conversando y de repente uno escribe sin saber porque: «Child in time – Deep Purple» o «Zombie – Chamberries» esto es, ley no escrita del MSN, que te está recomendando o simplemente te dice que le gusta la canción titulada como ahí pone del autor que le sigue. Es una de esas normas que tampoco muchos conocen y no son capaces de sobrentender que cuando pones eso así es una canción.

Pasaré por alto todas esas cosas de mails en cadena, el niño sin ojos necesita que envíes estoa mil personas porque así no tendrás mala suerte, etc. Puesto que ya hay muchos monólogos que hablan sobre eso, xD (Por cierto, algunos aún no saben que «xD» es el emoticono de risa [ojos cerrados y carcajada, véase en horizontal] no se rían ,que hay alguno que no lo sabe) Luego lo peor es que algún tipo aburrido como yo escribe cosas como esta y luego esas no se las leen.

Otra de las más irritantes y malhumorantes cosas que te encuentras entre la fauna del MSN son los nicks cools. Estos son contactos que en un alarde de originalidad se ponen dibujitos ASCII en el nick, emoticones, frases largas y guays, etc, y se lo ponen en el lugar donde debería estar su nombre o en su defecto su nick, o como mucho un par de palabritas. Pero no, estos se ponen frases kilométricas y bobadillas ideales para que en conversaciones largas con ellos por el MSN sea inleíble el texto que realmente te escriben, En su mayor parte suelen ser más cortas las frases que dicen que el mastodóntico nick.

Pero como tú eres un borde no les puedes decir nada, porque son guays y sus nicks molan y tú eres un borde y un soso. Y no molas.

Otra de las leyes no escritas, ponerse la web para promocionarla es algo así como parte de tu nick, es tu web, no está de más, o si ha pasado algo realmente importante no está de más si no es muy largo, ponerlo de nick, pero que hayan nominado a Antoñito de Gran hermano o que tengas la última canción de Paquita la del barrio no es de interés general, no seas cool. Un nick es un nombre, o en su defecto un nombre con un PEQUEÑO estadito, esto es «Fulanito» o «Fulanito frustrado» o «Fulanito muy feliz» … pero los cools prefieren ponerse: «Fulanito muy feliz porque recién se compró el CD de súper Speeder y cómo mola la música de la BSO final (qué rico estaba el helado de ayer)»
Luego está el típico que a todo lo que le digas en el MSN te va a poner un smile «» o un » » (que son los de la cara sorprendida) o aquella época en la que todo el mundo ponía » , » (sonrojo). O el que siempre que le dices algo te contesta con » … » puntos suspensivos, a todo lo que le digas: » … » (Uno no sabe qué tiene que sonsacar de ahí, qué socorridos son los suspensivos, xD)

Luego hay algún contacto aislado, personajillos no muy molestos pero sí graciosos, están los graciosillos que se ponen un rato tu nick para hacer la tontería, o los que se ponen un rato de nick algo relacionado con el tuyo, esto es, te pones de Nick: «Dremin aburriéndose» y se ponen «Fulanito aburriéndose más» , pero ¿quién no lo ha hecho alguna vez? así somos… Y otra cosa ¿quién no se ha puesto alguna vez una gracia en el nick? del estilo de: «El más sabio te» o «La voz de tu conciencia te» o «Mi madre me» … así al hablar queda: «El más sabio te dice: » o «La voz de tu conciencia te dice: » o «Mi madre me dice: »
Pero el peor, sin lugar a dudas, el más temido de todos los contactos de la fauna del MSN es el p… brasas que inicia 4 sesiones a la vez con el p… programita Populus ese, mete una frase y esta aparece como si 4 sesiones seguidas iniciasen, llenando toda la parte derecha de tu monitor de ventanitas azules.

Una vez destripado este complejo mundo que es la mensajería instantánea, ya sea de MSN, AOL, IZQ, YM, etc, sólo nos queda la esperanza de que los usuarios de estos programas se aprendan todas esas normas no escritas, las cuales se aprenden con el día a día y que no están escritas en ningún lado, que son muchas más de las que aquí, por encima, aparecen. El día que eso suceda habrá menos discusiones en el MSN con la pareja, los amigos, etc, por malentendidos y equívocos.

Y recuerde, nunca revele sus contraseñas o números de tarjetas de crédito en una conversación de mensajes instantáneos. xD Enjoy plus!!!! ^^ =Þ ASCII, cool, bignick, l33t roollz’s …