Categoría: POLÍTICA

Ni izquierda ni derecha

Por Leonard Read

(The original article, in ENGLISH, is available here).

“¡Eres raro, no eres ni de izquierda ni de derecha!”. Esta observación, hecha después de un discurso que di, mostró una visión poco común. Fue raro, porque era muy extraño escuchar a alguien que llegara a esa conclusión por su cuenta. Y fue perspicaz porque fue precisa.

La mayoría de la gente parece siempre estar buscando términos simplistas y simplificadores, de generalizaciones cómodas y prácticas, pues les ayudan en sus discursos y definiciones. Estos términos se utilizan para reemplazar definiciones tediosamente largas y complejas. Sin embargo, es fundamental tener cuidado a la hora de elegir los términos, pues es común que estas simplificaciones generen trucos semánticos y producen un alivio a los que los utilizan. Me temo que este es el caso de los términos “izquierda” y “derecha” cuando definimos a los libertarios, porque como espero demostrar, ni estamos en la derecha ni en la izquierda con respecto a todo el espectro ideológico aceptable de nuestra era.

“Izquierda” y “derecha” describen, cada uno, posiciones autoritarias. La libertad no tiene ninguna relación horizontal con el autoritarismo. La relación entre el libertarismo y el autoritarismo es vertical; va mucho más allá de la putrefacción de hombres esclavizando a otros individuos. Pero empecemos desde el principio.

Hubo un momento en que la “izquierda” y la “derecha” eran nombres apropiados y nada inexactos para las diferentes ideologías. Los primeros izquierdistas eran un grupo de representantes recién elegidos para la Asamblea Nacional Constituyente de Francia, a principios de la Revolución Francesa en 1789. Fueron etiquetados “izquierdistas” simplemente porque, por casualidad, estaban sentados en el lado izquierdo de la cámara legislativa francesa.

Los legisladores que estaban sentados en el lado derecho eran llamados los del partido de la derecha o derechistas. los derechistas o “reaccionarios” abogaban por un gobierno nacional altamente centralizado, leyes especiales y privilegios para los sindicatos y otros grupos y clases; monopolios estatales en los sectores estratégicos y básicos para la vida, y la continuación de los controles gubernamentales sobre los precios, la producción y distribución. — Dean Russell, The First Leftist [Irvington-on-Hudson, N.Y.: Foundation for Economic Education, 1951], p. 3.

Los izquierdistas de la época eran, para todos los propósitos prácticos, ideológicamente similares a lo que hoy podríamos llamar “libertarios”. Ya que los derechistas representaban la ideología opuesta: estatistas e intervencionistas -en resumen, autoritarios. “Izquierda” y “derecha” en Francia, durante el período 1789-90, eran términos que presentaban, al mismo tiempo, una mayor comodidad semántica y un alto grado de precisión.

Pero luego vinieron los jacobinos autoritarios, y el término “izquierdista” fue expropiado rápidamente por ellos, empezando a tener un significado opuesto. “Izquierdista” pasó a convertirse en sinónimo de igualitarista, siendo después asociado con las vertientes del socialismo marxista: comunismo, socialismo, fabianismo. ¿Qué pasó, entonces, con el término “derechista”? ¿Dónde encajaría ahora, después de esta rotación semántica del término “izquierdista”? Los camaradas de Moscú se encargaron de esta tarea, y en su beneficio: cualquier cosa que no fuera comunista o socialista se decretó y se anunció como “fascista”. Por lo tanto, cualquier ideología que no encajaba totalmente dentro de la etiqueta de comunista (izquierda) pasó a ser popularmente llamado fascista (derecha).

Esta es la definición de fascismo según el diccionario Webster: “Cualquier programa destinado a la creación de un régimen autocrático centralizado nacional con políticas nacionalistas y seriamente comprometidos en un intenso programa de reglamentación de la industria, comercio y finanzas; con una rígida censura y una energética supresión de la oposición”.

¿Cuál es, en la práctica, la diferencia entre comunismo y fascismo? Ambas son claras formas de estatismo y autoritarismo. La única diferencia entre el comunismo de Stalin y el fascismo de Mussolini es un detalle insignificante en la estructura organizacional. ¡Pero uno es de “izquierda” y el otro es de “derecha”! Entonces, ¿dónde deja eso a todo libertario en un mundo en el que los términos fueron definidos por Moscú? El libertario es, en realidad, todo lo contrario del comunista. Sin embargo, si el libertario usa los términos “izquierda” y “derecha”, estará cayendo en la trampa semántica de convertirse en un “derechista” (fascista) por el simple hecho de no ser un “izquierdista” (comunista). Eso sería un suicidio semántico para los libertarios, una invención artificial que automáticamente excluiria su existencia. Mientras los comunistas y los socialistas sigan utilizando esta definición, hay varias razones para los libertarios evitar usarla.

Un gran problema que se planteará en el caso que el libertario opte por usar la terminología izquierda- derecha es la gran tentación que esta postura crea para aplicar la doctrina del término medio. Durante casi veinte siglos, el hombre occidental aceptó la teoría aristotélica de que la posición sensata está entre dos extremos, que hoy es conocida como la posición moderada, conciliadora, la tercera vía, o simplemente el centro. Si los libertarios utilizan los términos “izquierda” y “derecha”, ellos serán calificados como extrema derecha por el simple hecho de ser extremadamente distantes en sus creencias del comunismo. Pero la “derecha” es un término que pasó a ser exitosamente identificado con el fascismo. Por lo tanto, cada vez más personas creen que la postura sensata sería en algún lugar entre el comunismo y el fascismo, ya que ambos significan autoritarismo.

Pero la doctrina de término medio no puede aplicarse indiscriminadamente. Por ejemplo, es una doctrina lo bastante sensata cuando se está decidiendo, de un lado, el total ayuno y, de otro, la gula extrema. Pero es claramente una locura cuando se quiere decidir entre no robar nada o robar 1.000 dólares. El término medio recomendaría robar 500 dólares. Luego, el término medio no es más sensato ni racional cuando se aplica al comunismo y al fascismo (dos etiquetas para el mismo autoritarismo) que cuando se aplica a dos tipos de robo. El libertario no tiene nada que ver con la “izquierda” o “derecha”, simplemente porque él desdeña cualquier forma de autoritarismo -el uso del aparato estatal para reprimir y controlar la creatividad del individuo y el espíritu empresarial.

Para él, comunismo, fascismo, nazismo, fabianismo, asistencialismo -toda forma de igualitarismo- se adapta en la descripción definitiva que Platón, quizás cínicamente, nos dio siglos antes de que cualquiera de estos sistemas coercitivos se desarrollaran:

El más grande de todos los principios es que nadie, hombre o mujer, debe prescindir de un líder. tampoco la mente de un individuo deberá habituarse a dejarse hacer cualquier cosa ni por iniciativa propia, ni por celo, ni siquiera por placer. tanto en la guerra como en la paz, a su líder deberá dirigir su mirada y seguirle fielmente. e incluso las cosas más pequeñas deben ser objeto de algún liderazgo. por ejemplo, él debe levantarse, moverse, lavarse o comer… sólo si se le ordena hacer tal cosa… en resumen, deberá enseñarle a su alma, a través de la costumbre y la práctica repetida, a nunca soñar en actuar de forma independiente. en efecto, debe enseñarle a su alma a ser totalmente incapaz de ello.

Pasando por encima de la degradación

Los libertarios rechazan este principio y, al hacerlo, no se colocan ni a la derecha ni a la izquierda de los autoritarios. Ellos, como los espíritus humanos, se liberan, suben -están arriba- de esta degradación. Su posición en el espectro ideológico, si tuviéramos que utilizar analogías direccionales, sería encima -como un vapor que se separa del estiércol y se eleva a un ambiente sano. Si la idea del extremismo se aplica a un libertario, que se base en qué tan lejos está de sus creencias y de la oposición a las tentaciones autoritarias.

Establezca este concepto de emergencia, de liberación -que es el sentido mismo del libertarismo-, y el significado de la doctrina del término medio pasará a ser inaplicable, porque no es posible tener una posición a medio camino entre el cero y el infinito. Y es absurdo sugerir que podría serlo.

¿Qué términos simples los libertarios deberían aplicar para distinguir las variedades de “izquierdistas” y “derechistas”? No conseguí inventar ninguna, pero hasta que lo consiga, me contento con decir que “yo soy libertario”, y yo estoy dispuesto a explicar la definición de este término para cualquier persona que busque significados en lugar de etiquetas.


I AM NEITHER LEFT-WING NOR RIGHT-WING
I HAVE COMMON SENSE… WHICH IS DIFFERENT

VÍDEO: Frank Cuesta ESTALLA contra Podemos: “Panda de imb€ciles”

Frank Cuesta ha acudido este miércoles a El hormiguero para presentar su nuevo programa Carreteras salvajes. El presentador aprovechaba la ocasión para opinar sobre algunos aspectos de nuestro país.y se ha mostrado muy crítico con la Lay de bienestar animal del Gobierno. Cuesta deja caer que la han hecho miembros del PSOE y Podemos que no tenían ni idea del tema animal.

Esto es hablar con sensatez, pero claro, la izmierda de eso no tiene, imbéciles es poco, majaderos como mínimo. Da gusto oirle hablar, todo tiene sentido, y lo deja bien claro, lamento que el doblaje al inglés, bueno, en general los doblajes de YouTube, no terminan de convencerme, espero que podáis entenderlo, pues es puro sentido común, todo lo contrario que lo que predica eso que llaman «progresismo» y que de progreso NO TIENE NADA, AL CONTRARIO, ES PURO INVOLUCIONISMO.

No perder detalle, de verdad que merece la pena, sentido común en lugar de gilipolleces infantiloides respaldadas por una pequeña élite de hijos de …. que no pretenden otra cosa que llevarnos hacía la sociedad que describe George Orwell en su novela «1984»

El adelanto de Sánchez no evita la mayoría absoluta del PP con Vox y dispara a Bildu por encima del PNV

El PP, con 141 diputados, firmaría una holgada mayoría con Vox (44)

El PSOE (84) y Podemos con Sumar (40) no tienen opción alguna de revalidar el Gobierno

Por LUZ SELA

La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 23 de julio para «clarificar» la situación política tras la debacle socialista del domingo no tiene ningún impacto en la intención de voto. La encuesta de Data10 para OKDIARIO -la primera tras la convocatoria de los comicios-constata que los españoles tienen decidida su papeleta y los bloques permanecen intactos. El Partido Popular ganaría las elecciones (141 diputados) y, sumando con Vox (44), lograría una holgada mayoría absoluta de 185 escaños. El PSOE (84) y Podemos con Sumar (40) no tienen opción alguna de revalidar el Gobierno.

Los datos demuestran que ni el sorpresivo anuncio de Sánchez, ni siquiera los resultados de las elecciones de este domingo, influyen en una convocatoria nacional. Si los comparamos con el anterior sondeo -publicado por este periódico a principios de mes-, el PP y PSOE suben un escaño y Vox y Podemos bajan dos. El equilibrio a ambos lados del espectro ideológico confirma una tendencia que viene observándose desde hace meses y que apuntala el rumbo de Alberto Núñez Feijóo hacia La Moncloa.

De hecho, el PP supera hasta en 17 diputados la suma de todas las izquierdas que conforman el actual Ejecutivo (124), esto es, PSOE, Podemos y el nuevo proyecto de Yolanda Díaz. Incluso la unión de la izquierda más radical en una única lista sería incapaz de desbancar a Vox como tercera fuerza. El adelanto ha truncado el calendario de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y obliga a Díaz y a Podemos a aparcar sus disputas y a forzar un pacto en apenas 10 días para concurrir juntos a los comicios. En Moncloa consideran que esta unión es fundamental para que sus opciones no queden aún más mermadas.

Estrategia

En realidad, la estrategia de Sánchez con el anticipo no va más allá de una mera operación cosmética para evitar males mayores para sí mismo. Esto es, taponar una probable rebelión interna tras un resultado electoral dramático para los socialistas el 28M: la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Aragón y La Rioja pasan a manos del PP, que también podría sumar Canarias, y el PSOE tampoco gobernará en Cantabria. El jefe del Ejecutivo, que hace apenas un mes rechazaba el adelanto, da un sorprendente giro de guión para derivar el foco del fracaso hacia un nuevo y cercano horizonte electoral.

«Todas estas razones aconsejan una clarificación sobre la voluntad de los españoles y de las españolas, una clarificación sobre las políticas que debe aplicar el Gobierno de la Nación, y una clarificación sobre las fuerzas políticas que deben liderar esta fase», alegó Sánchez este lunes para blanquear su decisión.

Movilización

Los estrategas monclovitas -que quieren evitar una agonía de seis meses con fatal desenlace- fían ahora la movilización de su votante como respuesta a los pactos territoriales del PP con Vox, algo que previsiblemente no ocurrirá antes de las elecciones. Creen, además, que extrapolando los resultados de este domingo aún tienen margen para una remontada. Tras un fin de campaña marcado por los escándalos de la compra de votos e incluso la imputación del número dos del PSOE andaluz, el partido esperaba un batacazo, pero no de tal calibre.

Los sondeos demuestran, en cambio, que la derecha está mucho más movilizada que la izquierda: si hoy se celebrasen las generales, el PP recabaría el 33,7% de los apoyos, lo que se traduce en 52 diputados más que en las elecciones del 10 de noviembre de 2019. El PSOE (21,3%), perdería 36. Los de Feijóo encaran la nueva etapa electoral pletóricos por el indiscutible triunfo de las elecciones municipales y autonómicas, tras ganar en siete de las 12 comunidades disputadas y en ciudades estratégicas como Valencia o Sevilla, y firmar una rotunda mayoría absoluta en ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Aunque Feijóo ha advertido de que «el sanchismo no ha sido derogado todavía», sí se puede decir que el partido encara la segunda vuelta con las mejores expectativas. Si los populares habían planteado las elecciones como un plebiscito sobre Sánchez, las urnas les han revelado además que su proyecto puede atraer al electorado moderado del PSOE, absorber al de Ciudadanos -sin representación en unas generales- y taponar la sangría hacia Vox. Los de Abascal, aunque con ocho actas menos que hace cuatro años (15,4%), mantienen aún una relativa estabilidad en el convulso escenario político, lo que revela la fidelidad de sus votantes.

Auge de Bildu

Entre los socios del Gobierno socialcomunista, ERC sufre un retroceso y se quedaría en 11 diputados, dos menos en comparación con el último sondeo de Data10. El partido de Oriol Junqueras pierde así su particular batalla por liderar el frente separatista y se ve atenazado por Junts, también con 11 asientos pero con una décima más en intención de voto.

Relevante es también el impulso de Bildu que, aunque empata con el PNV en cuanto a representantes (6), le supera en porcentaje de votos. El partido de Arnaldo Otegi rentabiliza su papel de socio preferente de Pedro Sánchez no sólo en las generales: en los comicios locales de este domingo, los proetarras ganaron en el Ayuntamiento de Vitoria y estuvieron a punto de hacerlo en San Sebastián, mientras los peneuvistas pierden influencia. Hasta 15 terroristas condenados de los 44 que concurrían en las listas de Bildu lograron escaño. Dos de ellos, con delitos de sangre.

Ficha técnica de la encuesta

Vivir bajo tiranías maquilladas

El «derecho positivo» es una contradicción conceptual; no es derecho sino una violación al DERECHO NATURAL INDUVIDUAL que nos reconocemos entre iguales en la especie humana.

Ningún humano tiene potestad de crear derechos y quienes suponen poder hacerlo son entre ignorantes profundos o unos desquiciados megalómanos cobijados por el poder.

Las leyes que no se basan y protegen LA VIDA, LA LIBERTAD, LA PROPIEDAD del individuo no son leyes sino violaciones, prohibiciones y opiniones de grupos en el poder contra aquellos derechos y para beneficiarse demagógicamente con el beneplácito de seguros votantes.

El «estado» actual es toda una edificación ilegítima contra el derecho individual alimentado por un sistema de permanencia llamado democracia y una ignorancia masiva de los propios derechos. (Individuo Libre)

Feijóo saca 760.000 votos a Sánchez, el PP recupera 6 autonomías y Ayuso y Almeida arrasan en Madrid

El 28M marca el inicio del cambio de ciclo de cara a las elecciones generales

Feijóo, Ayuso y Almeida celebran los resultados del 28M.

Por LUZ SELA

El Partido Popular ha sido el vencedor de las elecciones de este domingo. Unos comicios municipales y autonómicos con una inevitable lectura en clave nacional. Un escalón decisivo para el cambio de ciclo. Cuando apenas restan seis meses para las generales, esta cita con las urnas ha de interpretarse como un claro plebiscito sobre Pedro SánchezLos populares se han impuesto como fuerza más votada en siete de las 12 autonomías en disputa y han logrado 759.000 papeletas más que el PSOE, lo que apuntala el rumbo de Núñez Feijóo hacia La Moncloa. Las mayorías absolutas de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida se convierten en emblema de una noche histórica para el PP.

El resultado es devastador para el PSOE, que pierde Aragón, Extremadura, Baleares, la Comunidad Valenciana y La Rioja. También Cantabria, que gobernaba con el PRC. En un mapa teñido completamente de azul, los socialistas sólo conservan Asturias, Castilla-La Mancha y Navarra. En este último caso, María Chivite podrá seguir siendo presidenta si pacta otra vez con Bildu.

La derrota ha de entenderse como un fracaso sin paliativos de Pedro Sánchez, que asumió en primera persona la campaña, opacando hasta a sus propios candidatos. En previsión de la hecatombe, el líder socialista se escondió en La Moncloa y ni acudió a Ferraz para seguir con los suyos la noche electoral.

Por territorios, el PSOE pierde una plaza tan estratégica como la Comunidad Valenciana. El PP ha sido la fuerza más votada en la región y la suma con Vox le devolverá el Gobierno regional, con Carlos Mazón a la cabeza. Lo mismo sucede en la capital, donde el bloque de la derecha se impone y María José Catalá será alcaldesa. Los populares vuelven al Ayuntamiento que Joan Ribó arrebató a Rita Barberá en 2015.

En Extremadura se ha vivido el recuento más ajustado. PSOE y PP han empatado en escaños, pero la candidata popular, María Guardiola, podrá gobernar pactando con Vox, desalojando así del poder a Guillermo Fernández Vara, uno de los barones más emblemáticos. El PP también gana en Aragón y Jorge Azcón, con un pacto con Vox, podrá descabalgar a Javier Lambán tras ocho años en el poder.

La socialista Francina Armengol pierde el gobierno de Baleares y Marga Prohens, la más votada, podrá gobernar sin ataduras al no existir una mayoría alternativa de izquierdas. En la Región de Murcia, el PP se queda a sólo dos escaños de la mayoría absoluta y Fernando López Miras extenderá otros cuatro años su mandato. Los populares también recuperan con mayoría absoluta La Rioja, una plaza histórica que el partido gobernó durante veinticuatro años hasta la llegada de la socialista Concha Andreu en 2019. El PP también recupera Logroño.

En Cantabria, el PP gana y podrá gobernar con un pacto con Vox, mientras que el PRC del actual presidente Miguel Ángel Revilla cae hasta la tercera posición. Revilla ha reconocido el fracaso y ha avanzado que el resultado es «la marea de la derecha» que marcan las próximas elecciones generales.

También el mapa municipal es reflejo del drama del PSOE. Los socialistas pierden enclaves tan simbólicos como Sevilla, que pasa a manos del popular José Luis Sanz, o Valladolid. Tras dos legislaturas, Óscar Puente perderá la Alcaldía en un vuelco de lo más inesperado. El PP también gobernará en Palma de Mallorca.

Fuera del bipartidismo, Ada Colau se ve desplazada a tercera fuerza y el separatista Xavier Trias (Junts per Catalunya) podrá ser alcalde si pacta con el PSOE de Jaume Collboni. Un acuerdo que se da por cerrado.

Madrid

En una noche para recordar, Feijóo, Ayuso y Almeida se subieron al balcón de Génova 13 para proclamar el inicio de la «derogación del sanchismo».

La presidenta madrileña ha vuelto a arrasar, esta vez con una holgada mayoría absoluta (71 diputados) -la primera desde la de Esperanza Aguirre en 2011- que le permitirá gobernar sin ataduras. Igual que José Luis Martínez-Almeida, que duplica su resultado de hace cuatro años (29 concejales). Un doble triunfo que recuerda los mejores tiempos del PP.

La presidenta madrileña -que crece en seis escaños- diluye la influencia de Vox -ya sin capacidad alguna de veto- y deja a la izquierda en un papel testimonial. Más Madrid se mantiene como líder de la oposición, aunque con Mónica García empatada con el socialista Juan Lobato (27 diputados). En el Ayuntamiento, Almeida absorbe el voto naranja que deja la completa descomposición de Ciudadanos -Begoña Villacís, hasta ahora vicealcaldesa, se queda sin asiento-, y el PSOE de Reyes Maroto recorta distancias con Rita Maestre, aunque queda tercero. Con cero escaños y cero concejales, Podemos ya es historia tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento.

Elecciones generales

Las urnas han medido el hartazgo ciudadano tras una legislatura plagada de polémicas e innumerables ataques al Estado de Derecho: desde el indulto a los condenados por el referéndum ilegal separatista, al abaratamiento de la malversación y el fin de la sedición, pasando por las rebajas de condena a más de 1.000 violadores, pederastas y abusadores sexuales -100 de ellos ya excarcelados-, el asalto a instituciones como el CIS, el INE o la Fiscalía General del Estado, la inconstitucionalidad del estado de alarma durante la pandemia, las maniobras para controlar el Constitucional, la rendición a Marruecos o la pleitesía a los etarras. Todo ello unido a la incapacidad de Sánchez para controlar la inflación, disparada a cifras históricas y con precios récord en la luz y la gasolina. Los socialistas arrastran ya un inevitable desgaste que, para Ferraz, se traduce en una perturbadora desmovilización de sus propios votantes.

De poco o nada le ha servido a Sánchez su desesperado intento por captar el voto con anuncios desde el mismo Consejo de Ministros, convirtiendo el BOE en un instrumento al servicio de su partido. Hasta los barones expresaron su disgusto con esta personalísima estrategia marcada desde Ferraz para mayor gloria de su propio líder. Pese a que los candidatos han tratado de marcar un perfil propio, se ha impuesto el voto de castigo al jefe de filas. La campaña -que arrancó con la polémica de los etarras en las listas de Bildu y acabó con el escándalo de la compra de votos y hasta la imputación por secuestro del número dos del PSOE andaluz- fue un calvario para los socialistas.

Feijóo, por su parte, ha afrontado estos comicios como una primera vuelta de las generales, una ocasión crucial para desalojar a un Pedro Sánchez que «no tiene límites» y «lo ha manchado todo». «Ya no le vota ni Txapote», acuñó Díaz Ayuso en una frase que perseguirá al socialista hasta las próximas elecciones.

Para Génova, estas elecciones miden la capacidad de su proyecto para captar votantes a derecha -Vox- e izquierda -socialistas «avergonzados»-, ensanchando así la base electoral necesaria para apuntalar el cambio de Gobierno. Los datos han constatado la capacidad de Feijóo para aglutinar el voto que le deja la descomposición de Ciudadanos y taponar la alarmante sangría de la que un día se aprovechó Vox.

Al margen del bipartidismo, los comicios han tomado el pulso a los partidos que configuran los bloques de las mayorías. Los de Abascal afrontarán ahora las negociaciones con el PP con la exigencia de entrar en aquellos gobiernos que les necesiten, como ocurrió ya en Castilla y León. Ciudadanos confirma una desaparición anunciada. Y Podemos ve la suya muy próxima. Los morados agonizan inmersos en sus propias crisis internas y ante la amenaza de Yolanda Díaz y Sumar.

La compra de votos se extiende por España y hunde la campaña del PSOE a 48 horas de las elecciones

#NoVotesPSOE

La lista de municipios en los que se han producido detenciones de candidatos socialistas por comprar votos sigue aumentando

Por PELAYO BARRO

El escándalo de la compra de votos para las elecciones del 28 de mayo acorrala al PSOE. La lista de municipios en los que un candidato socialista -o varios- han sido detenidos por traficar con votos no para de crecer. Lo que comenzó con una operación policial contra Coalición por Melilla, socio del PSOE en la ciudad autónoma, saltó luego al municipio almeriense de Mojácar con la detención de siete personas -entre ellos, dos candidatos del PSOE-. Desde entonces, la lista no ha parado de aumentar.

A falta de 48 horas para las elecciones del 28M, Ferraz no da abasto para apagar fuegos. Las informaciones que surgen en puntos de toda España sobre detenciones de candidatos socialistas acusados por comprar votos, intentos de pucherazo e irregularidades electorales varias amenaza con hundir la campaña diseñada por el PSOE para estas municipales y autonómicas.

Melilla

El primero de los casos salta en Melilla. Una serie de detenciones policiales destapa una extensa trama de compra de votos orquestada por miembros de Coalición por Melilla. Un partido que gobierna en la ciudad en coalición con el PSOE. Su líder, Mustafa Aberchán, ex miembro del PSOE, no se presenta a estas elecciones por estar inhabilitado: fue condenado por comprar votos en 2008. Ahora, se investiga la posible participación de Marruecos en esta compra de votos.

Mojácar

En Mojácar (Almería), lugar de veraneo de Pedro Sánchez hasta que llegó a la presidencia del Gobierno, es otro de los focos señalados por la compra de votos para el PSOE. El miércoles, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) detuvieron a 7 personas involucradas en la trama. Entre ellos había dos candidatos del PSOE a las municipales: Francisco Bartolomé Flores Torres y Cristóbal Vizcaíno , número 2 y 5 respectivamente. Compraban votos de inmigrantes en paro a los que le ofrecían trabajo municipal si llegaban al Ayuntamiento. Y pagaban hasta 180 euros por papeleta.

Huévar del Aljarafe

También hasta Sevilla llegan los escándalos de compra de votos. La Audiencia de Sevilla ordenaba hace un mes reabrir una causa por un presunto caso de compra de votos a cambio de empleo por parte de los dos últimos alcaldes socialistas en el municipio sevillano de Huévar del AljarafeRafael Moreno Segura y Aurea Moreno Borrego. Los hechos investigados se remontan a los años entre 2014 y 2019 y la Audiencia Provincial de Sevilla ya ha asegurado que ve «indicios de la presunta comisión de un delito de prevaricación en la actuación de los investigados».

Albudeite

La Guardia Civil ha detenido a la candidata del PSOE en Albudeite (Murcia), Isabel de los Dolores Peñalver Neuhauser, por su implicación en una red que se dedicaba presuntamente a la compra de votos en el municipio. La alcaldable socialista ha sido arrestada junto al número 19 de la lista del Partido Socialista al Parlamento de la Región de Murcia que encabeza Pepe VélezHéctor Antonio Martínez, y once personas más. El modus operandi de la trama era similar al del grupo desarticulado en Mójacar y que supuestamente lideraban dos candidatos del PSOE al Ayuntamiento andaluz. Se trata de ofrecer dinero y puestos de trabajo a cambio del voto por correo de inmigrantes o personas con problemas económicos.

Níjar

En el municipio almeriense de Níjar, no muy lejos de Mojácar, el PSOE ha sido denunciado después de detectarse el empadronamiento masivo de personas en domicilios de concejales socialistas. Hasta 20 personas, trabajadores eventuales del Ayuntamiento, se empadronaron en un sólo domicilio de cara a las elecciones del 28M.

La Gomera

La Fiscalía Anticorrupción de Madrid, que lidera la investigación junto a la de Santa Cruz de Tenerife, tiene bajo la lupa a la Agrupación Socialista La Gomera. Se trata de una formación política escindida del PSOE, pero que gobierna con los de Pedro Sánchez, Podemos y Nueva Canarias. Al parecer, inmediatamente después de tramitar el voto por correo, se presentaban en los domicilios de los vecinos integrantes de la Agrupación Socialista Gomera para explicarles su programa electoral y robarles mediante manipulación y engaño el voto por correo que habían solicitado fraudulentamente. Antes de eso habían hecho una tarea previa, desde ordenadores del propio Cabildo de La Gomera, solicitando la documentación suplantando la identidad de los gomeros.

Arona

De nuevo en Canarias, y en uno de los feudos en los que operaba la trama del Tito Berni, el PSOE se ve salpicado en otro intento de compra de votos. Manuel Noda, asesor del alcalde socialista de Arona (Tenerife), José Julián Mena, ha sido denunciado por ofrecer 50 euros a cambio del apoyo electoral a su formación política. Coalición Canaria (CC), Partido Popular (PP) y Más por Arona han presentado este jueves una denuncia en la Policía Nacional por una supuesta compra de votos en el municipio tinerfeño. Una captura de pantalla, de un grupo de Whatsapp privado de actividades deportivas, lo delata.

Leganés

En el caso del municipio madrileño de Leganés, la táctica no ha sido la compra de votos, sino una vuelta de tuerca más: el PSOE ha falsificado los folletos de propaganda de un partido político local, la Unión por Leganés (ULEG), para buzonearlos entre los vecinos y potenciales votantes. Lo que decía ese folleto, según la denuncia cursada por la formación ante la Policía, es que estaban dispuestos a pactar con Vox y el PP. La voz de alarma la dio una empresa que se dedica al buzoneo, que tras detectar la maniobra se negó a realizarla. Pero finalmente el PSOE lo hizo a través de otra empresa. En total, se calcula que se distribuyeron 40.000 folletos.

#NoVotesPSOE .- El PSOE aprueba la justicia preventiva: te detendran por Fascista (Ley Orgánica 7/2021)

Y os descojonabais del advenimiento de China… ya estamos. EMO este es el mayor atentado a los derechos individuales desde 1978. Abro hilo tan urgente como breve, que requiere reflexión y análisis en profundidad. 

La Ley Orgánica 7/2021 establece el concepto de justicia preventiva. Así, sin rodeos. “Personas que puedan cometer un delito.”

Bajo restricciones indeterminadas, cabe la posibilidad de efectuar el tratamiento de datos genéticos (que estarán registrados), biométricos, y recabar información sobre opiniones políticas, religiosas y filosóficas, así como sobre la *actividad* y la *orientación* sexual. 

Y os tendréis que joder, porque captar, reproducir y tratar los datos personales no será una intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad personal. 

Olvídate de reclamar nada, especialmente si se trata de proteger a la ciudadanía (como ocurre con un estado de alarma ¿no?) 

No sólo desde cámaras fijas, también desde cualquier dispositivo móvil como drones. Cuando los tengas encima de casa o encima de ti, en el campo, sonríe. Es lo único que te queda. 

Quiero saber quiénes de mis representantes han votado a favor de esta ley orgánica, que requiere de mayoría absoluta. Es un escándalo mayúsculo.

Tenemos hasta el 16 de junio para evitar que entre en vigor. Luego, disfrutad de China en España. El sueño húmedo de cualquier político, mientras no diga lo contrario.

Gracias a mi amigo @danielberzosa por ponerme en alerta.

Minority Report es tendencia. Good vibes. A descabalgar esta barbaridad. Ni transposición de directivas ni gaitas celestiales. Saquen las manos de mi vida.

Fuente hilo de @jmlopezzafra via VERDADESOFENDEN

El mundo es de los mediocres

«El mundo es de los mediocres». Lo dijo Josif Stalin y lo confirman personajes como Pedro Sánchez, uno de los mediocres más mediocres que ha producido la humanidad. Son grises y parecen tontos, lo que les sirve para que los más listos se confíen y le permitan seguir subiendo, poco a poco, hasta alcanzar el grado suficiente de poder para aplastar a todo el que sobresalga más que él.

El mediocre es un tipo gris, pero sagaz, inepto, pero peligroso y rencoroso. Están hecho con la pasta de los triunfadores, pero lo malo es que esa es también la pasta de los asesinos y los tipos más crueles y dañinos del género humano.

El prototipo del mediocre es Stalin, un hombre gris, que ni siquiera sabía hablar en público, pero que consiguió tanto poder que eclipso a personajes más listos que él, como Lenin y Trosky, al que también asesinó lleno de envidia por su inteligencia superior. El otro gran prototipo de mediocre es Adolfo Hitler, un miserable gris que por lo menos sabía hablar en público.

En España, el prototipo del mediocre es Pedro Sánchez, al que nadie puede arrebatarle el mérito de haber llegado a lo más alto sin poseer ni siquiera una inteligencia media. Es un mediocre de tomo y lomo.

Esta curiosa frase del tío Josif, como a él le gustaba que lo llamasen: «El mundo es de los mediocres», aseguraba, y lo hacía con conocimiento de causa. «Mediocre y oscuro», así lo definió Trotsky al poco de conocerlo, sin sospechar que a no mucho andar Stalin lograría no solo eclipsar su rutilante estrella, sino hacer que palideciera también al astro rey de la revolución, el mismísimo Lenin. ¿Cómo un hombre poco elocuente, con una inteligencia rústica y cerrado acento georgiano logró abrirse paso entre camaradas mucho más brillantes que él y convertirse en uno de los hombres más poderosos y temidos de la Tierra? Precisamente por una para él venturosa conjunción de mediocridad y crueldad a partes iguales. Mediocridad para, en el comienzo de su andadura política, no levantar suspicacias.

Una muy útil grisura que le permitió infiltrarse en las esferas dominantes hasta situarse, para asombro de todos, a la par de Lenin. Y crueldad para, primero, convertirse en imprescindible ocupándose del trabajo sucio y, más adelante, una vez alcanzado el poder, utilizándola como implacable arma política hasta hacer tristemente cierta esa otra frase suya que seguro conocen: «Una muerte es una tragedia, pero un millón de muertes es solo estadística». Siempre me han fascinado los mediocres. ¿Qué especial talento tienen para estar siempre en el lugar adecuado en el momento preciso? ¿Cómo consiguen alcanzar metas más elevadas que otras personas más inteligentes, más preparadas, más interesantes?

A diferencia de los brillantes, que inevitablemente levantan envidias y recelo, los mediocres vuelan bajo el radar y poco a poco procuran hacerse imprescindibles. Incansables pelotas, los mediocres son tenaces, y cuentan con otra poderosa arma, su propio resentimiento, motor tanto o más útil que el entusiasmo, el idealismo, la inteligencia incluso. Los mediocres no serían tan peligrosos si, una vez alcanzada su meta, dejaran de pensar como mediocres. Pero no, cuando tienen éxito, y para proteger la situación que tanto les ha costado alcanzar y que tan grande les queda, se vuelven despóticos, dan órdenes absurdas, caprichosas, injustas. ¿De quién se rodea un mediocre cuando está arriba? Obviamente no de personas que puedan hacerle sombra. Por eso en su corte celestial abundan los necios, los tontos útiles y, por supuesto, más mediocres. Otra de sus tácticas es, puesto que no pueden hacerse admirar, hacerse temer. Y bien que lo logran practicando el «divide y vencerás», la arbitrariedad y hasta la crueldad más refinada. Paradójicamente, y por fortuna, la vida a veces se toma sus curiosas revanchas. En el caso de Stalin, por ejemplo, era tal el pavor que inspiraba que, al final de sus días, la parca le tenía reservada una sorpresa. Una noche le sobrevino un ataque cerebrovascular. Durante casi cuarenta y ocho horas estuvo agonizando sobre sus propios orines y excrementos sin que nadie se atreviera a abrir su puerta. Cuando por fin lo hicieron, los médicos no querían tocarlo siquiera (meses atrás había mandado fusilar a su galeno de cabecera). Su agonía se alargó durante días. No podía hablar ni mover un músculo, pero sí ver la cara de satisfacción de sus herederos políticos rodeando su cama. Un fin a la medida de tan cruel mediocre.

La gran obra de los mediocres han sido los partidos políticos, que son asociaciones de mediocres perfectamente diseñadas para ejercer el poder, donde la unión interesada los más imbéciles y crueles se impone a la dispersión de los más listos y valiosos.

Es casi imposible encontrar en la Historia un personaje que reúna más rasgos y características del mediocre que Pedro Sánchez: inmoral, gris, cruel, rencoroso, insensible, ambicioso y dispuesto a todo, incluso a aplastar al mundo entero, con tal de prevalecer y seguir controlando el poder. Sin el apoyo de su partido y de los miles de mediocres que le sostienen, Pedro Sánchez sólo sería una persona vulgar y escasamente dotada para destacar. Pero insertado en una manada de mediocres vulgares, Sánchez se crece y será capaz hasta de disputarle el liderazgo a Stalin y a Hitler.

Francisco Rubiales


#StopIslam: Michel Houellebecq contra la Gran Sustitución

#F*ckIslam

LOS MUSULMANES YA LO ESTÁN PERSIGUIENDO

Por Michel Houellebecq – Michel Onfray

“El deseo de los franceses no es que los musulmanes se asimilen, sino que dejen de robarles y agredirlos. O que se vayan.»

Michel Houellebecq, quien  para muchos es el mayor y, para todos, el más exitoso novelista contemporáneo, acaba de celebrar con el filósofo Michel Onfray una larga y plebiscitada conversación. En pocos días se han agotado todos los ejemplares de la primera edición de la revista Front Populaire (45 densas páginas) editada por Onfray.

Sobre la base del resumen de dicha entrevista ofrecida por el periódico hispanoamericano Infobae, nos complace informar de tan interesante debate a nuestros lectores.

No se anduvo con chiquitas Houellebecq. Fue más claro, tajante y categórico que nunca. No dejó títere con cabeza. Ante sus palabras se derrumbaron todos los vergonzosos mitos de un mundo entregado a la pérdida. Fue particularmente claro respecto a la invasión migratoria: la Gran Sustitución, como se la llama corrientemente en Francia y como pronto se la llamará, esperemos, también entre nosotros.

Ésta fue su frase más contundente, la que más repercusión ha tenido:

“El deseo de la población autóctona francesa no es que los musulmanes se asimilen, sino que dejen de robarles y agredirlos.
O, en su defecto, que se vayan”.

Palabras que ya le han valido al novelista una querella criminal por parte del rector de la Gran Mezquita de París por “incitación al odio contra los musulmanes”, pues quienes, bajo amenaza de muerte, expulsaron de Argelia a millones de franceses (“la valise ou le tombeau”: la maleta o la tumba, les conminaban) sólo ven odio y no defensa de la propia identidad francesa a quienes de tal forma se defienden, entre otras cosas, de los ataques terroristas (de nuevo, como cada año, en la Noche de San Silvestre, hubo, por ejemplo, cerca de 700 coches incendiados y varias residencias atacadas en Francia por la chusma —“la racaille”— inmigrante).

Para el autor de Sumisión, la Gran Sustitución (el remplazo de la mayoría de la población europea por población de otras etnias) no constituye una teoría, “sino un hecho”. “En materia de inmigración, nadie controla nada, ése es todo problema. Europa será barrida por este cataclismo”.

“Es objetivamente lo que dicen las cifras”, asiente Onfray.

Los dos pensadores coinciden en que es inevitable el declive demográfico —y el cultural, económico y espiritual— de Occidente.

Houllebecq cree que, aunque Francia no está declinando a un ritmo más rápido que otros países europeos, sí tiene, a diferencia de otros, “una conciencia excepcionalmente alta de su propio ocaso”.

“Debo reconocer una incertidumbre real sobre la dimensión religiosa de la Gran Sustitución —precisa—. Porque no sé de qué religión son estas personas que acuden cada vez más a Europa. La hipótesis común es que hay muchos musulmanes. Pero también hay cada vez más evangelistas en los países africanos. Y lo que ocurra dependerá en gran medida de esto. En África ya hay guerras religiosas, con Boko Haram, por ejemplo. Se exportarán sin problema”, vaticina.

Para Houellebebecq, el colapso de Francia es una obviedad. “Es la modernidad en sí misma la que genera su propia destrucción. Esto es muy inquietante”, explica. Para el autor, todo lo que vive Francia es una copia americana.

“Por ejemplo —advierte— sólo creo a medias en el izquierdismo. Siempre me ha costado tomármelo en serio. Lo veo como algo que viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, digamos desde 1945; a saber, una servil imitación de todo lo que se hace en los Estados Unidos. Un poco como una moda que la gente sigue sin creérsela. Y creo que, si cambia Estados Unidos, cambiaremos también nosotros”.

Houellebebecq llega a la conclusión de que “la única posibilidad de sobrevivir sería que la supremacía blanca se convirtiera en trendy (se pusiera de moda) en Estados Unidos”.

Bataclan al revés

Aunque los dos pensadores coinciden en que a los franceses les aguardan una serie de peligros, como la descristianización, la degradación del medio ambiente, el transhumanismo, el americanismo, la Gran Sustitución y la burocracia europea, sus opiniones divergen, sin embargo, en el tema del islam.

Onfray cree que el islamismo representa una amenaza menor para Francia de lo que cree Houellebecq. Argumenta para ello que el islam político “no es un fenómeno tan poderoso”, sino más bien “una reacción al poder estadounidense”. El director de Front Populaire sostiene que los musulmanes, con el tiempo, sustituirán sus creencias religiosas por el consumismo, al igual que ya han hecho muchas otras culturas tradicionales de todo el mundo, incluidos los europeos cristianos de Occidente.

Houellebecq, sin embargo, cree que “cuando territorios enteros estén bajo control islamista, se producirán actos de resistencia [por parte de la población blanca]”.

Lo que podemos ver —asegura Houellebecq— es que la gente [blanca, se entiende] se está armando. Compran armas, hacen cursos en campos de tiro. Y no son exaltados. Cuando territorios enteros estén bajo control islamista, creo que se producirán actos de resistencia. Habrá atentados y tiroteos en mezquitas, en cafés frecuentados por musulmanes… En resumen, habrá un Bataclan al revés”, dice aludiendo a los atentados de 2015 en la discoteca Bataclan de París, en los que 130 personas fueron asesinadas y 416 resultaron heridas por los islamistas. Los atentados fueron los más mortíferos ocurridos en Francia desde la Segunda Guerra Mundial.

“Pero los musulmanes no se conformarán con poner velas y ramos de flores…”, ironiza alarmado.

Onfray fue más allá: “Algunos creen que la guerra civil está por llegar; pero yo creo que ya está aquí. Creo que vamos hacia la horda primitiva”

Pena de muerte

Houllebecq vuelve a la polémica cuando analiza la pena de muerte. “¿Es la abolición del progreso?”, se pregunta. “No lo sé. Cuando veo crímenes tan atroces, me lo pregunto. Porque las familias de las víctimas piden claramente venganza, es una reacción normal”.

Onfray lo confronta, afirmando que sigue estando de acuerdo con las posiciones de Albert Camus y Arthur Koestler en sus Reflexiones sobre la pena capital y la prisión, y afirma que no existe una buena razón para infligir la muerte a alguien.

“Pero nuestra sociedad se basa, entre otras cosas, en el hecho de que aceptamos renunciar a la venganza individual, y eso es un gran esfuerzo […]. ¿No debería el Estado vengarnos un poco?”, replica Houllebecq, adentrándose de nuevo en el camino de lo políticamente incorrecto.

“La pena de muerte no va a revivir a las víctimas, pero si el culpable muere, se restaura el equilibrio”afirma.

Además, propone la elección popular de los jueces: “Sería una buena manera de que los ciudadanos tengan más control sobre el sistema judicial. Me parece que es una medida democrática básica”.

Curiosamente, el diálogo llega a una inesperada conclusión: “Al final, usted es como yo, un populista”, dice Onfray. A lo que Houellebecq replica: “Me parece bien. Tengo mis dudas de que lo sea de derechas; pero ‘populista’ me viene bien”.

El Gran Tinglado de la Culturilla

Dados los medios de que dispone, nuestro mundo podría y debería ser el más refinadamente culto de toda la historia. Pero no lo es. Es todo lo contrario.

Por Javier Ruiz Portella

Dieciocho universidades, tanto públicas como privadas, hay nada más que en Madrid. Ochenta y tres en toda España. Otros países, sin embargo, aún nos ganan; como Italia, con 97; o Alemania, con 108; o Gran Bretaña, con 160. Sólo Francia, inculto país, según el criterio de la cantidad, se queda con tan sólo 54 universidades.

La conclusión parece saltar a la vista. Estamos viviendo un espectacular auge cultural. Enormes son las ansias de saber. Caudalosos fluyen los ríos por los que navegan, envueltos en ciencia, arte y belleza, los tripulantes de «la generación más culta de toda nuestra historia», como se dice a menudo.

¿De verdad? ¿En serio?

No, se trata de un espejismo. El que se despliega en un mundo que, dados los medios de que dispone, podría y debería ser, es cierto, el más refinadamente culto de toda la historia. Pero no lo es. Miles de horas transcurren en cursos y exámenes, coloquios y conferencias, viajes y seminarios. Todo el inmenso acervo de nuestra cultura está, en un grado jamás conocido, al alcance de todos. Pero nuestra sociedad, careciendo de aliento para lo que no sea utilitario y material, se olvida de semejante acervo, no vive de él, no lo asume como su santo y seña. Peor aún: hasta puede rechazarlo, como lo hacen por ejemplo quienes, movidos por la ideología woke, pretenden prohibir —«cancelar»— por machistas, blancos y heteropatriarcales nada menos que a un Homero o a un Beethoven. (No es broma: la infamia ha sido proclamada negro sobre blanco.)

Lo que crece en lugar del vergel que podría, que debería ser nuestra cultura —la «cultura de gran estilo», decía Nietzsche— es en realidad una especie de páramo. Hábilmente camuflado, eso sí. Démosle un nombre: el Gran Tinglado de la Culturilla.

Cuatro grandes pilares lo sostienen:

La industria cultural  

Parece un contrasentido, un oxímoron, poner juntos los términos «indus­tria» y «cultura». Pero no lo es. Los principios industriales  o mer­cantiles —en particular, los del show star system— son los que rigen la industria cultural, ya sea cinematográ­fica, musical, arquitectónica, de artes plásticas o literaria. Una industria cuyos productos difícilmente pueden, en tales condiciones, verse nimbados por ningún tipo de genio o duende. Ello no impide, sin embargo, que, como excepción que confirma la regla, a veces pueda colarse entre tales productos algún libro, alguna película, alguna obra de alta cultura o de estremecedora belleza que se ve coronada, además, por un clamoroso y merecido éxito.

Los grandes medios de comunicación de masas

El segundo pilar sobre el que descansa el Gran Tinglado de la Culturilla está constituido por las todopoderosas cadenas de televisión, prensa y radio. Lo que menos importa son sus cada vez más reducidos «programas culturales». Lo decisivo es el espíritu que se expande a través de ese «cuarto poder», como se le llama, suponiendo que no sea ya el primero.

«Si no sales en televisión no existes», se dice con acierto. Y, sin embargo, es obvio que se puede existir fuera de los grandes medios. Un abundante número de periódicos digitales y políticamente incorrectos, alguna que otra  radio y hasta una pequeña televisión existen por ahí. Pero si todos esos medios tienen plena libertad jurídica para existir, todos carecen de libertad efectiva para incidir. Casi todos se encuentran extramuros de la Ciudad, fuera del centro del mundo, apartados de las audiencias masivas, donde se juega lo fundamental.

El sistema docente

Maltratado por el pedagogismo buenista, dominado por ideologías de izquierdas —hoy encarnadas en el wokismo—, el sistema docente constituye, con la salvedad de algunas casi heroicas excepciones, el tercer bastión desde el que se desparrama esa atmósfera, ese caldo de cultivo gris que nos envuelve con la falaz apariencia de una abundante y generalizada cultura.

«La cultura, la cultura… ¡Oh, ah! ¡Qué bonito! ¡Qué divertido, qué entretenido!», dice la gente. Mucho entretenimiento, en efecto, es el que aporta esa cultura —«ese espacio de ocio»— que no es otra cosa que el Gran Tinglado de una culturilla trivial y superficial donde el hombre-masa se siente a sus anchas. Todo ese tinglado, en efecto, se desmoronaría al instante si no se encontrara ahí ese hombre, si no estuvieran ahí esas masas que compran, consumen y hasta se deleitan con las fruslerías que, servidas en bandeja de plástico y envueltas con lazos de colores, la industria cultural, los medios sistémicos de comunicación y el sistema docente les sirven en «el siglo más culto de todos los tiempos».

«OKAY MA’AM, NOW, LET’S SAY THIS CRAP IS YOUR MIND.»