Categoría: POLÍTICA

ASÍ TRATA LA IZQUIERDA A LOS HOMOSEXUALES

 

La izquierda, tanto los partidos socialistas como los comunistas, se presenta ahora como defensora del reducido sector homosexual de la población. Sin embargo, la verdad histórica es muy distinta. 

Recordemos algunas de las acciones de la izquierda internacional contra los homosexaules.

Históricamente, la izquierda ha visto la homosexualidad como una depravación burguesa, que ha perseguido cuando disponía del poder. En los años 70, tanto antes como después de la muerte de Franco, los grupos comunistas y troskistas solían difamar a quienes los abandonaban con las acusaciones de ‘maricón’ o ‘drogata’. En el fondo, a la izquierda sólo le interesan los homosexuales como una minoría activa que le puede servir para ganar las elecciones y fundar una nueva cultura y una nueva moral en la que ella designe lo que es correcto.

Como prueba del odio que la izquierda siente por los homosexuales basta citar algunas ‘gracias’ de los socialistas. José Luis Corcuera, ministro del Interior, tachó al periodista Pablo Sebastián de «perder aceite» (23 de noviembre de 1993). Alfonso Guerra se rió de la supuesta homosexualidad de Mariano Rajoy en un mitin celebrado en León el 31 de agosto de 2003 ante mineros y el propio Rodríguez Zapatero. El ex vicepresidente del Gobierno y diputado por Sevilla llamó a Rajoy “mariposón”; los asistentes se rieron y aplaudieron mucho, empezando por Rodríguez.

También cabe citar que Rodríguez no propuso en el Congreso ninguna medida a favor de los homosexuales de las que demanda el ‘lobby rosa’ desde que fue elegido diputado por primera vez, en 1986. Rodríguez tardó entre siete y ocho años en comprender la importancia de los derechos de este grupo. Lo mismo se puede aplicar a María Teresa Fernández de la Vega, secretaria de Estado de Justicia en uno de los últimos Gobiernos de Felipe González y luego diputada; silencio ante las peticiones homosexuales. 

 

Los homosexuales y el comunismo soviético

La Unión Soviética empezó diciendo que el Estado no se iba a inmiscuir en la privacidad de las personas y que las leyes no estarían contaminadas de moralidad burguesa, pero pronto cambió de opinión.

La homosexualidad se convirtió en un delito en 1934. En 1936, el diario Pravda comentaba que “el matrimonio es el asunto más serio de la vida”. Se construyó una teoría para demostrar que Marx y Engels nunca estuvieron contra la familia. Los chivos expiatorios fueron Trotsky, Bukharin, Krylenko y sus seguidores, los enemigos del pueblo pagados por los fascistas para propagar la teoría contrarrevolucionaria a favor de la extinción de la familia y el desorden sexual en la URSS para desacreditar a los soviets.

En los años 20, el estatus de los homosexuales soviéticos era aceptable. Algunos homosexuales (Mikhail Kuzmin, Nikolai Klyuev y Sophia Parnok, entre otros), tuvieron un papel relevante en la cultura soviética, aunque una discusión filosófica abierta sobre el tema fue progresivamente muriendo. En 1933, el gobierno anunció el cambio de la ley: el intercurso anal entre hombres era un delito. Los códigos penales de todas las repúblicas fueron modificados.

Según el artículo 121 del código Penal de la Federación Rusa, las relaciones sexuales entre hombres eran punibles con la privación de libertad por un periodo de cinco años y, en caso de haber sido realizadas con fuerza, amenaza, con abuso de superioridad o con un menor, el periodo de privación de libertad podía ser de hasta 8 años.

En 1936, Nikolai Krylenko, Comisario de Justicia del Pueblo, concluyó que la homosexualidad era producto de la decadencia y de la explotación de clases.

 

La izquierda y los homosexuales en la historia

– Stalin aplicó la pena de muerte para los homosexuales.

– Fidel castro aplica la pena de cárcel a los homosexuales. 

– El Che Guevara, idolatrado por la izquierda, ejecutó personalmente a homosexuales.

– Pier Paolo Pasolini fue expulsado del Partido Comunista italiano en 1949 por ser homosexual.

¿TE HA QUEDADO CLARO

 

«PEDRITO»?

Y SI HABLAMOS DEL ISLAM YA NI TE CUENTO.

EL ABUELO DE ZP, LA «DEMOCRÁTICA» VIDA DEL CAPITÁN LOZANO.

 

La verdad sobre el abuelo del peor Presidente de la democracia española 

«Procede de una familia comprometida políticamente. Su abuelo (el capitán Lozano), fue fusilado en Puente Castro (León) en 1936. En su testamento, escrito pocas horas antes de ser ejecutado dice “muero inocente y perdono», palabras que marcaron profundamente a José Luis Rodríguez Zapatero desde que su padre, Juan Rodríguez Lozano, le desveló el contenido del documento». 

Estas entrañables palabras figuran en la biografía que el PSOE hace en su página web del Secretario General del Partido y, gracias a una carnicería con 193 víctimas perpetrada por agentes marroquíes, Presidente del Gobierno de España. Resulta curiosa la mención al compromiso político de un militar en una web del PSOE. Un militar es un profesional al servicio del Estado, de la Patria si lo prefieren y no un conspirador político como el caso que nos ocupa. 

Las continuas invocaciones a la Guerra Civil, la obsesión por los símbolos y ese interés de hacer «Historia-ficción» y llevar a las izquierdas al triunfo de un conflicto que desgarró España durante tres años con una durísima postguerra, no son fruto de la demagogia ignorante de un gobierno formado por Ministras de cuota y borregos de tercera, sino por el odio escondido en el fondo del corazón del Presidente hacia aquellos a los que culpa de la muerte de su abuelo, el «demócrata» Capitán Lozano.

Es interesante recurrir al expediente que se guarda en el Archivo Militar de El Ferrol y poder comprobar in situ las profundas convicciones democráticas del abuelo del hoy Presidente del Gobierno (quiera Dios por el bien de todos que por poco tiempo). El «Capitán Lozano» no creía ni creyó en la Democracia nunca, pues era un revolucionario marxista. A los hechos me remito. En 1934 escribió una carta ofreciéndose al director del diario «El socialista», de reconocido prestigio «democrático»,  para escribir artículos de temática militar y hacer proselitismo en los cuarteles a través del susodicho panfleto revolucionario, con el objeto de ganar adeptos en los estamentos militares en favor de la Revolución. Curiosamente, en octubre del mismo año ocurrieron los sucesos de Asturias y Cataluña (abortados por el gobierno los conatos revolucionarios que se produjeron en otros puntos de España), que llevaron a una Guerra Civil apenas dos años después. 

Conforme al Código de Justicia Militar vigente en aquel momento, la pena establecida para aquellos militares que hubiesen contribuido a conspirar para derrocar un gobierno legítimo era la de muerte. Por lo tanto en el caso del «Capitán Lozano» no podemos hablar de asesinato o de crimen, sino de ejecución. En 1934 el «Capitán Lozano» conspiró activamente contra el gobierno legítimo de la República con objeto de extender la pólvora revolucionaria por las instalaciones militares de la provincia de su destino. Eso en cualquier Código de Justicia Militar es Alta Traición.

Estoy seguro de que el famoso expediente del «capitán Lozano» del Archivo Militar de El Ferrol, desaparecerá misteriosamente, al igual que parte de los documentos del Archivo de Salamanca. El gobierno que surgió del Atentado del 11 de marzo de 2004 está dispuesto a rescribir la Historia. La vinculación activa del PSOE en la Revolución de Asturias, que nació con vocación de ser Revolución a nivel nacional y se quedó en un sangriento movimiento local con cientos de víctimas y contra un gobierno legitimado por las urnas, no es grato recordarlo para muchos dirigentes actuales del partido. Para ellos, la Guerra Civil la inició Franco (falsedad histórica, ya que Franco fue el último general de renombre en unirse al Alzamiento y hasta pocos días antes estuvo intentando hacer entrar en razón al camaleónico político Diego Martínez Barrio) y por lo tanto él es el único responsable del baño de sangre que para nuestro país supuso el conflicto y la dura postguerra. Todavía es grato comprobar con páginas webs oficialmente marxistas publican artículos con títulos cómo «La Revolución Española 1931-39», pues reconocen explícitamente lo que muchas personas e historiadores venimos denunciando desde que tenemos uso de razón.

Probablemente el día que se reconozca oficialmente el Movimiento del 18 de Julio como un movimiento Contrarrevolucionario, quedarán cerradas las heridas del conflicto. Mientras se sigan removiendo fosas, retirando placas, sustituyendo monumentos e inventando demócratas como el «Capitán Lozano», la Guerra Civil continuará latente en el fondo de los corazones de los españoles.

Después de todo esto, es explicable la actitud radical del Presidente del Gobierno (por Gracia del Islam más fanático): Toma como ejemplo de conducta la de un abuelo militar, con mínimos valores castrenses, y un gran «talante» revolucionario. Así nos luce el pelo.

POR SUS PALABRAS LOS CONOCEREIS

– «¿Libertad? ¿Para qué?» (Lenin) 

«La Democracia es incompatible con el Socialismo» (Francisco Largo Caballero)

– «El hambre es progresista porque destruye la antigua economía campesina y prepara el camino al socialismo» (Lenin) 

– «La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero que luego justifica la Historia» (Francisco Largo Caballero)

– «Para deshacernos de nuestros enemigos, debemos tener nuestro propio terror socialista. Debemos atraer a nuestro lado digamos a noventa de los cien millones de habitantes de la Rusia soviética. En cuanto a los otros, no tenemos nada que decirles. Deben ser aniquilados» (Grigori Zinoviev Apfelbaum, septiembre de 1918, en «Severnaya Comuna», núm. 109, 19 de septiembre de 1918, pág. 2. LIBRO NEGRO DEL COMUNISMO, 93).

 

LUIS COMPANYS, EL GOLPISTA CATALÁN.

 

APUNTES BIOGRÁFICOS

1.- Luis Companys y Jover nació en el seno de una familia acomodada en Tarrós, en la comarca de Urgell, en 1883. Redactor Jefe de «La Barricada», un semanario que dependía del Bloque autonomista catalán, en abril de 1917 se convirtió en uno de los fundadores del Partido republicano catalán, y se sumó a las conspiraciones para acabar con la legítima monarquía parlamentaria. 

2.- No mucho después, Companys decidió asumir la defensa de terroristas de signo anarquista que, desde 1919, habían precipitado a Cataluña en lo que se denominaron los «años del pistolerismo». Companys había sido iniciado en la masonería precisamente en una época en que la presencia de ésta en los partidos anti-sistema era muy considerable, pero, sobre todo, en que la relación era muy estrecha con el sector del anarquismo que propugnaba el atentado como vía política privilegiada. De hecho, anarquistas habían sido tanto Ferrer Guardia, responsable de las atrocidades de la Semana Trágica, como Mateo Morral, que había intentado asesinar a Alfonso XIII el día de su boda. No resulta, pues, nada extraño que Companys, además de intentar derribar la monarquía parlamentaria, estuviera ayudando a compañeros de la Logia en sus labores terroristas. 

3.- En noviembre de 1920 fue detenido junto con otros anarquistas implicados en acciones violentas y recluido en el castillo de Mahón. Fue su elección como diputado del partido republicano catalán la que le libró justo al mes siguiente de la cárcel. Regresó a prisión por actividades subversivas en 1930, pero a esas alturas la conspiración contra el sistema parlamentario estaba muy avanzada. 

4.- En abril de 1931 se proclamó la república tras unas elecciones municipales en que las candidaturas monárquicas obtuvieron casi cinco veces más concejales que las republicanas. El día 16 del citado mes, Companys proclamó la república desde el ayuntamiento de Barcelona. A partir de ese momento, su carrera –ya vinculada a la Esquerra republicana de Cataluña– resultó fulgurante. Diputado, miembro del comité ejecutivo de ERC, presidente del parlamento catalán o ministro de marina fueron algunos de los cargos que ocupó. 

5.- Al morir Maciá en 1933, Companys se vio catapultado a la presidencia de la Generalidad catalana. Desde allí impulsó una reforma agraria radical que derivó en un grave conflicto, y que tenía como sector más perjudicado al electorado de la Lliga de Cambó, el gran rival de Companys. 

6.- Tras un gobierno (a nivel nacional) republicano-socialista que duró dos años y que no resolvió ninguno de los problemas que acometió, aunque sí dividió dramáticamente a los españoles, las derechas ganaron las elecciones de noviembre de 1933. La respuesta de nacionalistas e izquierdas –especialmente de PSOE y ERC– fue preparar un alzamiento armado que aniquilara al gobierno legítimo y les permitiera volver al poder mediante la violencia. La Esquerra se declaró «en pie de guerra» contra el gobierno democrático, mientras el PSOE preparaba la insurrección armada para implantar un régimen de tipo soviético.

7.- Companys se sumó con entusiasmo al plan y, de hecho, tenía el propósito de aprovechar la sublevación armada dirigida por el PSOE para proclamar la independencia de Cataluña. En octubre de 1934, el PSOE se lanzó a la calle proclamando que había llegado el momento de implantar la dictadura del proletariado. Companys no se quedó atrás, y proclamó, el 6 de octubre de 1934, el «Estado catalán de la República federal española», en un discurso en el que llegó a invitar a un Gobierno democrático «en el exilio» (sic) a establecerse en Barcelona. Companys consumaba así su particular Golpe de Estado en Cataluña contra la legalidad de la república. La intentona apenas duró 24 horas, el intento de Golpe de Estado fue abortado, provocó la suspensión del Estatuto de Autonomía y llevó a la cárcel a Companys a consecuencia de una condena impuesta por el Tribunal Supremo. Resulta muy significativo del talante de las derechas y las izquierdas de la época que a Companys no se le fusilara cuando se levantó contra la legalidad republicana en 1934 y se le condenara sólo a una pena de cárcel, mientras en 1936 se ejecutó al general Goded por idéntico delito sólo que en el bando contrario, precisamente cuando Companys presidía la Generalidad sin que hiciera nada para evitar el asesinato.

8.- Durante el juicio por su Golpe de Estado, Companys pretendió ante el sorprendido fiscal que sus arengas del verano habían sido «muy moderadas». El fiscal comentó: «Primero, ¿qué concepto tendrá el señor Companys de la falta de moderación? Segundo, si el fascismo, según nos dijo ayer, se caracteriza por discursos heroicos, por amenazas de violencia, ¿quién no diría que el señor Companys, cuando pronunciaba este discurso, era fascista? Tercero, con razón se dice que los hombres estamos más dispuestos a matar o a hacer matar que a morir por nuestros ideales».

9.- Pero Companys no se había limitado a las palabras. Había utilizado dolosamente los instrumentos que la legalidad ponía en sus manos (era presidente de la Generalidad) para organizar la insurrección, preparar y armar milicias, depurar las fuerzas de orden público (que por el estatuto dependían de él), infiltrar el ejército e impedir al gobierno la búsqueda de depósitos de armas socialistas en Cataluña (pues el PSOE también preparaba, activa y textualmente, la guerra civil).

10.- Azaña consideraba a Companys por esta época (1934) «un iluminado, seguro de su fuerza, del porvenir, engreído», con la cabeza llena de tópicos insustanciales, de un «exaltado nacionalismo» de ocasión. El testimonio de Azaña sobre Companys se vuelve aún más duro al referirse a la reanudación de la guerra en 1936, y la connivencia de la Esquerra con los anarquistas en el saqueo del Estado: «Su deber (de Companys) más estricto, moral y legal, de lealtad política e incluso personal, era haber conservado para el Estado, desde julio acá, los servicios, instalaciones y bienes que le pertenecían en Cataluña. Se ha hecho lo contrario. Desde usurparme (y al Gobierno de la República, con quien lo comparto) el derecho de indulto, para abajo, no se han privado de ninguna invasión de funciones. Asaltaron la frontera, las aduanas, el Banco de España, Montjuich, los cuarteles, el parque, la telefónica, la CAMPSA, el puerto, las minas de potasa… ¡Para qué enumerar! Crearon la Consejería de Defensa, se pusieron a dirigir la guerra, que fue un modo de impedirla, quisieron conquistar Aragón, decretaron la insensata expedición a Baleares para construir la Gran Cataluña…».

11.- Companys fue condenado a treinta años de reclusión por alzarse en armas contra el gobierno legítimo de la república. Como en ocasiones anteriores, los cambios políticos permitieron a Companys eludir la acción de la justicia. En febrero de 1936, la victoria del Frente Popular no sólo lo sacó de la cárcel, sino que le devolvió a la presidencia de la Generalidad. Cuando se produjo el alzamiento de julio de 1936, Companys supo trabar una alianza con la CNT-FAI que tuvo, entre otras consecuencias, el desencadenamiento del Terror roji-negro sobre Cataluña, lo que siempre contó con el visto bueno del propio Companys. Se trató de un Terror al que no fue ajeno –más bien entusiasta partícipe– su partido, la ERC. Companys presidió entonces la época de mayores crímenes, expolios y desorden que haya conocido Cataluña en época contemporánea, sin que hiciera nada por evitarlo.

12.- En medio del caos reinante en Cataluña en esos mometos, los numerosos grupos armados que se iban formando estrenaban sus fusiles, a falta de otro enemigo, en las personas pacíficas. Aunque el movimiento militar estaba liquidado, no paraba de oirse disparos seguidos de fuertes descargas. Las patrullas subían a las casas, detenían a los vecinos cuando no los asesinaban en su propio hogar a la vista de sus familias o los dejaban muertos a tiros en la calle. En lo tocante a circulación de coches, no rezaban los permisos más que para los milicianos, y por una vaga sospecha, por no llevar carnet sindical u otro leve motivo, los detenidos eran conducidos al “matadero” en los alrededores de la ciudad, en las cunetas de la carretera y en los descampados. 

Companys  no sólo no hacía nada para evitar esta situación, sino todo lo contrario. Desde el balcón de la Generalidad hacía chistes para la multitud: «¡Todavía arden las iglesias! ¡ Ya me dijo Comoreras (socialista) que tenían mucha materia combustible!». Un dato esclarecedor: De las 58 iglesias parroquiales que había en Barcelona en julio de 1936 sólo una se libró del fuego, la de San Justo y Pastor.

El número de religiosos asesinados en este periodo es incontable, D. Fernando Molins, ecónomo de la parroquia de Sta Mónica, D. Francisco Nogueras, vicario de la misma; D. José Palau, vicario de Ntra. Sra. De Belén; D. Carlos Ballart Rosell, párroco del Buen Pastor en Santa Coloma de Gramanet; D. Federico Carlos Aliart, vicario de San Paciano; D. Miguel Piera Martí, capellán del balneario de Vallfogona de Riucorp; D. Juan Nicolau y Cortés, vicario de la parroquia del Corpus Christi; D. Quintín Mallofré Suriol ecónomo de San Andres de Palomar; D. Amadeo Pujol, adscrito a la parroquia de Ntra. Sra. De los Angeles; D. Joaquín Bellera Morera, hermano del Oratorio de San Felipe; D. Pedro Cornet, D. Francisco Raspal y D. Rafael y D. José Artigas adscritos a la parroquia de San Agustín; D. Pedro Moncunill párroco de San Justo y Pastor; D. Antonio Solanic, de la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen; D. Juan Orriols Maltas, vicario de Hostafranchs; D. Melchor Pon Tuvany; D. José Roselló Martí capellán de las monjas carmelitas de La Caridad; D. José Colom Farrá, de San José de la Montaña; D. J. Gil Parés, de La Sagrada Familia; D. Justo Pérez Hernández, de la capilla de Las Madres Reparadoras; D. Antonio Forns párroco de San Juan de Gracia; D. N. Busquet, maestro de capilla de San José de Gracia; D. Francisco Faner, fundador de la escuela de San Pablo del Campo; D. Juan Ramón, coadjutor de la Parroquia del Carmen, etc…

Companys tampoco dudaba en justificar el asesinato: «¡Me dice José Maria España (consejero de Gobernación) que se están cometiendo algunos excesos! ¡y yo le he dicho que no podemos hacer nada, que los que caen son nuestros enemigos y no es cosa de lamentarlo demasiado! ¡El pueblo sabe muy bien lo que hace!».

13.- Desde mayo de 1937 –cuando el PCE decidió aniquilar a sus rivales en la España del Frente Popular comenzando por el POUM– Companys se amoldó a la nueva hegemonía comunista, a la vez que estrechaba lazos con el gobierno vasco preparándose para la supuesta independencia posterior a la guerra.  

14.- En enero de 1939, mientras las tropas de Franco avanzaban por Cataluña, Companys huyó a Francia. Los vencedores lo buscaban por varios cargos entre los que se encontraban de manera fundamental los referidos a los fusilamientos, los saqueos, las torturas y las atrocidades cometidas en Cataluña mientras Companys era presidente. El dirigente de ERC pudo escapar hasta que Alemania venció a Francia en el verano de 1940. Concedida la extradición por las fuerzas alemanas, Companys fue entregado a las autoridades españolas y juzgado. Se le condenó a muerte, siendo fusilado el 15 de octubre de 1940 en el castillo de Montjuic. El lugar no fue escogido al azar. En los fosos de aquel mismo lugar, más de 1.200 personas habían sido fusiladas por el Frente Popular sin que Companys hiciera nada por impedirlo.

COSAS DE LOS SINDICATOS

 

Los sindicatos nos quieren hacer creer que su misión es defender los intereses de los trabajadores, en lugar de vivir del cuento y llenar los bolsillos de sus dirigentes, que es a lo que en realidad se dedican. 

Recogemos aquí algunos casos que demuestran la corrupción y las malas formas reinantes en estas organizaciones.

EL ESCÁNDALO DE LAS VIVIENDAS DE PSV

El caso más conocido de corrupción y fraude en los sindicatos españoles es el de las viviendas de PSV, que promovían UGT con el consentimiento del PSOE. Aquellas viviendas que nunca se construyeron y en las que más de 20.000 familias perdieron su piso y sus ahorros. Tuvieron que entregar un millón de pesetas de los de entonces en concepto de señal para poder obtener una vivienda digna, y nunca más se volvió a saber nada de ese dinero ni, por supuesto, de las viviendas. El caso refleja a la perfección la verdadera naturaleza de los sindicatos: estafar a los trabajadores, y salir corriendo con la pasta. 

 

FRAUDE DE 84 MILLONES DE EUROS EN SUBVENCIONES DEL FORCEM

En Andalucía se detectó un fraude de más de 84 millones de euros en las subvenciones del FORCEM gestionadas por los Sindicatos de UGT y CCOO (unos 1.400 millones de pesetas de las de antes). Como en otros casos, algunos de los cursos no se impartieron y se falsificaban firmas, luego se les daban los diplomas a residentes de sus respectivas provincias, que nunca asistieron a tales cursos. 

En teoría, el plan formativo incluía cursos de Calidad y Atención al Cliente, Ingles Principiante, Introducción a la Dirección de Empresa, Prevención de Riesgos Laborales en la Empresa, Contabilidad, Auxiliar Administrativo, Internet, Microsoft ACCES, Microsoft EXCEL, Microsoft Word… Un plan de formación que nunca existió en realidad, nadie asistió a tales cursos, pero los altos cargos de los sindicatos sí se apropiaron de unas suculentas suma de dinero. 

 

CONDENA A UN DIRIGENTE DE CC.OO. POR AGRESIÓN 

El Juzgado de Instrucción número 20 de Sevilla condenó en junio de 2005 al secretario de Organización y Finanzas de CCOO-Sevilla, Miguel Ángel Soto, por agredir a una ex trabajadora de la Fundación Andaluza de Fondo de Formación y Empleo (Faffe) cuyo «pecado», a ojos del sindicalista, fue manifestarse en la propia sede del sindicato por considerar que CCOO mantuvo una actitud «cómplice» en sus despidos. Soto le propinó un puñetazo a la ex trabajadora Alicia Carrasco, lo que provocó varias lesiones que necesitaron de atención facultativa. El juez estableció una multa al representante de CCOO de 1.365 euros. Ni que decir tiene que ni el sindicalista (ni el sindicato) se disculparon nunca por los hechos ni pidieron perdón públicamente a la agredida.

 

UN SINDICALISTA ACUSADO DE EXTORSIÓN Y EXPLOTACIÓN SEXUAL 

El secretario de Inmigración del Sindicato de Agroalimentación de Comisiones Obreras de Sevilla, Rafael Belloso, tuvo que comparecer el 29 de septiembre de 2005 como imputado ante un juez, acusado de extorsionar a los dueños de una finca sevillana y de solicitar favores sexuales a sus jornaleros marroquíes como condición para solucionar su situación laboral en España.

UNA VOLTAIRE FEMENINA: WAFA SULTÁN

 

Un estupendo artículo de Ana Nuño, MUY A TENER EN CUENTA.

Una Voltaire femenina: Wafa Sultan

 

No tiene el porte de reina africana de Ayaan Hirsi Ali o Nyamko Sabuni, ni la frescura de Necla Kelek, ni el aspecto de intelectual de Mina Ahadi. Es una mujer regordeta, y me recuerda a la que me vende verdura fresca en un mercado de Barcelona. Que siempre me recibe con una sonrisa y un «Hola, reina, què posarem avui?».

Tampoco es abogada o socióloga, y no ha hecho carrera como política. Estudió medicina y es psiquiatra, y ya habrá comprendido el lector que no tiene eso que llaman «perfil mediático». Nacida en la ciudad costera siria de Baniyas en 1958, en una familia de estricta obediencia musulmana (alauita), estudió medicina en la Universidad de Aleppo. Fue ahí, en 1979, donde tuvo su primera epifanía negativa con el Islam: le tocó asistir al asesinato de uno de sus profesores, acribillado a balazos por unos fanáticos miembros de la Hermandad Musulmana al grito de «Allahou Ajbar!». (Por cierto, un conciudadano sirio, refugiado como ella en Estados Unidos, ha publicado el típico artículo teledirigido para refutar que el profesor El Youssef muriera en los predios de la Universidad de Aleppo y, de paso, para insinuar que Sultan se ha inventado esa historia).

Hasta los treinta años vivió en su país de origen, pero después de tratar como psiquiatra numerosos casos de mujeres sometidas a violencias consideradas normales en el ámbito islámico decidió expatriarse a Estados Unidos, país en el que reside desde 1989 y del que ha adquirido la nacionalidad. No se cansa de decir, en todos los foros, en los medios y en la red (a través de Annaqed, página web fundada por otro sirio afincado en USA), básicamente tres cosas: 1) que el Islam es más que una religión: una cultura que desde hace catorce siglos oprime a quienes la profesan; 2) que la cultura islámica niega el intercambio y la asimilación con otras culturas y busca activamente la destrucción de culturas diferentes; 3) que las principales víctimas del Islam son las mujeres.

Llama la atención en la biografía de Wafa Sultan un par de datos: aunque nacida en una familia devotamente musulmana, se crió en una ciudad, Baniyas, con una minoría significativa de cristianos, y vivió hasta el inicio de su madurez en Siria, es decir, en un país árabe y mayoritariamente de religión musulmana pero oficialmente aconfesional y socialista. No se trata de una saudí o una qatarí, por tanto, ni siquiera de una egipcia (conviene recordar que más del 90% de las egipcias han sido sometidas a una de las tres formas más corrientes de mutilación genital, o FGC). Pero cuando toma la palabra es un huracán.

Y se atreve a tomarla en cualquier ágora, incluso ante los integristas de la fe y las costumbres que denuncia. De hecho, Wafa Sultan se convirtió, para la revista Time, en una de las 100 personas más influyentes del mundo después de haber salido airosa de una encerrona en Al Yazira, el 21 de febrero de 2006. Realizada por Memri y colgada en la web, la versión editada del debate que sostuvo en la cadena qatarí con Ibrahim al Khouly, imam suní de la mezquita Helwan de El Cairo y profesor de la Universidad Al Azhar, es uno de los documentos que en los últimos años ha tenido mayor difusión: más de un millón de descargas en las primeras dos semanas.

Por descontado, su intervención no ha pasado inadvertida entre los defensores de los derechos humanos a la islámica moda, y Sultan ha recibido desde entonces varias amenazas de muerte. No se piense que es retórica la frase anterior: existe, desde 1990, una declaración alternativa a la más famosa y universalmente reconocidaDeclaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, adoptada por la Asamblea General de esta misma organización en 1990 (U. N. Doc. A/CONF.157/PC/62/Add.18), con la intención declarada de establecer un código paralelo, dictado desde la perspectiva y los intereses de los países islámicos. Su artículo primero no tiene desperdicio: donde la declaración de 1948 de Naciones Unidas reza: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros», el nuevo decálogo de la Alianza de Civilizaciones islámicas dice: «Todos los seres humanos integran una sola familia, cuyos miembros están unidos por su subordinación a Alá y descienden de Adán».

De todas las denuncias de Sultan, la de más calado tiene que ver con este punto, no precisamente doctrinal sino de principios: el Islam oprime desde hace siglos a sus súbditos, pero lo hace no sólo porque sea una religión ferozmente excluyente de los infieles, sino porque aspira a imponerse como ley única y universal. De hecho, según Sultan, lo que diferencia a las democracias occidentales de los países musulmanes (especialmente, en su opinión, los árabes) es que en éstos no hay separación entre Estado y religión. No es una observación novedosa, pero Sultan insiste en este punto, en un momento en que muchos de sus contemporáneos le sacan el cuerpo para evitar ser acusados de defender las tesis de Samuel Huntington, que han sido caricaturizadas como sulfurosas manifestaciones de racismo antiislámico por la progresía occidental. En una entrevista publicada a fines de 2007 en FrontPage, a la pregunta de si el Islam y la democracia son compatibles, la respuesta de Sultan no dejaba lugar a dudas: «Por el momento, no lo son». Y explicaba por qué:

Las sociedades democráticas liberales reconocen y otorgan los mismos derechos a todos, independientemente de la religión, el sexo y la raza. Son sociedades que separan la religión del Estado. El Islam es a la vez religión y Estado.

En lo que respecta a los seres humanos, las mujeres no son iguales a los hombres. Los no musulmanes no son iguales a los musulmanes. En un mundo dominado por el Islam, los no musulmanes serán considerados y tratados como dhimmies, como ciudadanos de segunda clase sometidos a leyes específicas.

No menos vehemente (y emotiva) se muestra Sultan al denunciar las violencias que padecen las mujeres en nombre del respeto a las diversas variantes de la sharia. Ha tratado profesionalmente algunos de estos casos, pero también ha vivido de cerca, en su propia familia, las trágicas consecuencias de los matrimonios de honor, práctica común en todo el orbe islámico. Pero el valor de Sultan, en los dos sentidos de la palabra, trasciende el asunto de la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres sometidas a leyes islámicas. Como el mejor Voltaire, el del caso Calas, Sultan procura basar sus denuncias en casos con nombre y apellidos, pero no pierde nunca de vista lo esencial: que el Islam es un peligro para todos, hombres y mujeres, sean o no musulmanes, porque sus cultores lo consideran no sólo una religión, sino una ideología política.

El mensaje radicalmente incorrecto de esta mujer, que no se limita a hablar en nombre de otras mujeres ni sólo de las violaciones de derechos humanos en países musulmanes, está dirigido sobre todo a quienes hemos nacido y vivimos en democracias. Y que tan fácilmente olvidamos lo que está en juego.

Para empezar, hemos de reconocer que el Islam es considerado por la mayoría de musulmanes creyentes no sólo una religión, sino una ideología de dominación política. Por lo tanto, Occidente no debe tratar al Islam únicamente como una religión. (…) Hasta febrero de 2006, cuando tuvo lugar mi entrevista en Al Yazira, sentía la necesidad de hacer pedagogía sólo con el público árabe, con el que compartía mis reflexiones sobre el Islam. Pero después de esa entrevista (…) he descubierto que por desgracia también los occidentales son poco conscientes de las realidades del islamismo. (…) La ignorancia no es una opción ante [estas realidades]. Occidente tiene que darse cuenta de que el islamismo no tiene cabida en las democracias liberales y las sociedades abiertas.

FUENTE: http://www.forojovenes.com/historia/mujeres-contra-el-islam-11100.html

300 ATENTADOS DE ETA SIN JUZGAR

Cerca de 300 asesinatos de ETA no habrían sido juzgados aun desde el año 1978, según un estudio realizado a instancias de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT) que se basa en informaciones aportadas por las propias víctimas, en documentación no oficial y se centra en informaciones publicadas en los medios de comunicación y recogidas en libros como ‘Vidas Rotas’ (Espasa), editado recientemente.

Este estudio, que se publicará en el próximo número de la revista ‘Fundación’, se ha realizado en el seno de una ‘Comisión de Justicia’ creada en la última reunión de todas las Asociaciones, Colectivos y Fundaciones de Víctimas del Terrorismo, celebrada el pasado 8 de marzo en Madrid.

Según indica la Fundación, uno de los principales motivos por los que se creó la ‘Comisión de Justicia’ de las víctimas del terrorismo fue la falta de sistematización de la información existente en la Audiencia Nacional en torno a la situación procesal de todos y cada uno de los más de 800 asesinatos cometidos por ETA desde su nacimiento.

La información disponible se encuentra dispersa entre los Juzgados de Instrucción, las secciones de la Sala de lo Penal, Fiscalía y el archivo de Alcalá de Henares.

Para la realización del estudio se ha tenido en cuenta la Ley de Amnistía de 1977, que hizo «borrón y cuenta nueva» con los asesinatos cometidos por los terroristas hasta ese año. Por lo tanto, se han omitido los 72 atentados mortales de ETA contabilizados en las estadísticas del Ministerio del Interior desde el año 1968.

La revista recuerda en su reportaje que oficialmente no existen datos, pero añade que desde el año 1978 se ha podido encontrar información que de modo no oficial indica que unos 330 asesinatos de ETA no tienen sentencia, ya que no se ha podido determinar la autoría de los mismos por desconocerse quiénes son o porque no han sido localizados y detenidos por las Fuerzas de Seguridad, lo que ha provocado el archivo de las correspondientes actuaciones judiciales.

El estudio realizado por la citada Comisión de Justicia también realiza una aproximación sobre los casos que han podido prescribir o que están a punto de ello. En este sentido, hay que tener en cuenta que desde el año 1978 -tras la Ley de Amnistía- hasta el año 1990 -fecha límite de la prescripción legal establecida en 20 años- ETA cometió la mayor parte de sus crímenes, un total de 562 muertos, según datos extraídos de las estadísticas del Ministerio del Interior.

Y de esos, más de 500 asesinatos, según lo recogido por el estudio, algo más de 200 asesinatos cometidos en las citadas fechas no tienen sentencia. De ellos, un centenar podrían haber prescrito o estar a punto de prescribir.

Precisamente, con el fin de poder obtener información fehaciente sobre la situación procesal de todos y cada uno de los asesinatos de ETA, la ‘Comisión de Justicia’ creada por la Fundación solicitó un encuentro con el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, solicitud que fue atendida con prontitud y que permitió la celebración de la reunión a finales del pasado mes de mayo.

Integraban la Comisión de Justicia Maite Pagazaurtundúa, presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Cristina Cuesta, en representación de COVITE y de la Fundación Miguel Ángel Blanco, y Carmen Ladrón de Guevara, la vicepresidenta de la Asociación Dignidad y Justicia.

El presidente de la Audiencia Nacional se mostró totalmente receptivo a la demanda de información que le plantearon las víctimas del terrorismo asistentes a la reunión, celebrada en la propia Audiencia Nacional. Ángel Juanes manifestó su compromiso de poner los medios disponibles a su alcance para comprobar la veracidad de los datos apuntados en el estudio.

No obstante, Juanes matizó que el trabajo de comprobación iba a ser muy complejo, dado que la digitalización de los sumarios es muy reciente y, por tanto, la Audiencia Nacional se iba a encontrar con el problema de tener que rastrear sumario a sumario en formato de papel. Por este motivo, no se fijó plazo alguno para estas comprobaciones.

EL DOGMA DE LAS AUTONOMIAS

 

A pesar del carácter modélico con el que la propaganda oficial ha venido presentando el proceso autonómico español, algunos de sus aspectos no dejan de resultar, cuando menos, sorprendentes. Se ha acometido un intenso proceso de traspaso de competencias del Estado a las Autonomías sin analizar previamente qué servicios pueden prestarse más eficientemente en al ámbito nacional y cuales en el ámbito autonómico. Se han identificado, con frecuencia, los traspasos de competencias con derechos o logros para los habitantes de una región, olvidando que lo que realmente importa a los ciudadanos es la prestación eficaz del servicio, con independencia de cual sea la administración que lo proporcione. La descentralización nunca acaba de cumplir sus objetivos puescuantas más competencias van asumiendo las Autonomías, mayor insatisfacción se genera en éstas y más reivindicaciones de otras nuevas aparecen.

 

Se han presentado los traspasos de competencias como una manera de prestar los servicios de manera más eficiente y barata pero, dado que el gasto de las Autonomías ha crecido por encima de la asunción de funciones, podría sospecharse justamente lo contrario. Se ha argumentado, como justificación de la descentralización, que ésta acerca la administración al ciudadano pero, en contradicción con este argumento, no ha existido una segunda descentralización hacia otros entes menores y, teóricamente, más cercanos al ciudadano, como las diputaciones o los ayuntamientos (descentralización en España, pero centralismo en cada Autonomía). Y se ha identificado frecuentemente la descentralización con una profundización de la democracia y de la libertad de los individuos pero la creciente imposición de regulaciones, control de la vida ciudadana y establecimiento de barreras a la movilidad y a la competencia en muchas Autonomías, son hechos que invitan a poner en duda este planteamiento.

Desde su inicio, los análisis críticos rigurosos del Estado de las Autonomías español han constituido una rara excepción. En su lugar, hemos escuchado durante muchos años un discurso plagado de lugares comunes, frases hechas, declaraciones altisonantes, supuestos agravios regionales o apasionados llamamientos a defender la dignidad mancillada de un territorio. En definitiva, mucha carga ideológica y política, muchos elementos emocionales y frases huecas pero poco debate racional, como si de un dogma cuasi religioso se tratase. Y la controversia acerca del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña tiene visos de desarrollarse con la misma pobreza argumental. Por ello, se echa en falta un nuevo enfoque que, lejos de tabúes y autocensuras, proponga una visión crítica serena y objetiva, que ponga de manifiesto los elementos que hay detrás de este proceso autonómico, señale sus ventajas e inconvenientes, explique los fallos y aciertos cometidos e inicie el debate sobre el mejor camino que debe seguirse en el futuro.

La descentralización de un país puede aportar ciertas ventajas si se realiza de forma adecuada pero, si el proceso no está bien diseñado, como ocurre en el caso español, esta descentralización puede acarrear muchos más problemas que ventajas, favoreciendo los intereses de ciertos grupos locales a costa del resto de los ciudadanos. En los años en que se establece el Estado de las Autonomías en España, la literatura económica y política era claramente favorable a la descentralización pero los malos resultados en muchos países y la investigación posterior han llevado a un serio replanteamiento: ahora los estudiosos son mucho más críticos y cautos con estos procesos.

Las primeras teorías sobre la descentralización

Los líderes de la independencia los Estados Unidos de América consideraron que el esquema de un país unido pero descentralizado (en este caso federal) permitía combinar las ventajas de un país grande (comercio a mayor escala, mejores posibilidades de defensa ante una agresión exterior, facilidad de recaudación de impuestos) con los de un país pequeño (mayor cercanía al ciudadano, que puede controlar mejor a sus representantes) y evitaba la concentración del poder en un solo gobierno, repartiendo éste entre diversos entes territoriales.

Ya en el siglo XX, la literatura económica comenzó a formalizar lo que hoy se conoce como “primera generación de federalismo fiscal” o una teoría sobre las ventajas de la descentralización. Con este esquema, la prestación de ciertos servicios en el ámbito regional lograría adaptar mejor las características de estos servicios a las particularidades locales y, debido a una mayor cercanía, los votantes podrían ejercer un mejor control sobre los gobiernos regionales. Se generaría una sana competencia entre las administraciones regionales por realizar una buena política y gestionar los recursos eficientemente con el fin de atraer ciudadanos de otras regiones que contasen con peores servicios y mayores impuestos. Como corolario, los gobiernos regionales tenderían a reducir su tamaño, contribuyendo así a la consecución de un estado pequeño y eficaz.

Todo este consenso científico, junto con el buen funcionamiento de sistemas federales como los Estados Unidos o la República Federal de Alemania, llevó a la puesta en marcha de procesos de descentralización territorial en algunos países. Sin embargo, ya en los años 90 del siglo XX, los estudios observan que, al contrario de lo que predecía la teoría, los resultados habían sido, en general, bastante decepcionantes. La descentralización parecía generar más corrupción, una gran ineficiencia, una administración hipertrofiada y crecientemente intervencionista, enorme inestabilidad presupuestaria con tendencia a déficits abusivos, mayor inflación y, en ciertas condiciones, menor crecimiento ¿En que había fallado la teoría? ¿Cómo podía explicarse que la descentralización funcionase bien en algunos países pero generase nefastos efectos en otros?

La teoría del federalismo fiscal había fallado por sus erróneos supuestos acerca del comportamiento de la administración y del sistema político: a) los gobernantes no son meros entes altruistas que buscan el bienestar de los ciudadanos, sino agentes que tienen sus propios intereses y b) el mecanismo del voto no constituye un control directo sobre los gobiernos sino un control muy indirecto e imperfecto. Por ello, el tipo de instituciones que se crean en la descentralización van modelando los incentivos de los dirigentes regionales para desarrollar unas políticas u otras, en busca de sus propios beneficios. Se hacía necesario, a la luz de estas nuevas consideraciones, explicar los problemas que crea la descentralización, describir los intereses particulares que pueden impulsarla y definir las condiciones óptimas que debe cumplir. Todo esto se expondrá en la segunda parte del artículo, comparando las condiciones recomendadas con las que han caracterizado el caso español.

Artículo de Juan Manuel Blanco en elconfidencial.com

FUENTE: http://www.movimientodemocratico.es/articulo-del-dia/252-el-dogma-de-las-autonomias-i.html

INDEPENDENTISMO/SEPARATISMO

 

Estamos acostumbrados a denominar movimiento independentista al vasco, catalán y gallego cuando, al llamarlo así no estamos mas que dándoles su dosis de razón.

Mirad lo que significa independentismo segun la RAE:

independentismo.
1. m. En un país que no tiene independencia política, movimiento que la propugna o reclama

El verdadero término que nosotros deberíamos utilizar es separatismo.

 
separatismo.
1. m. Doctrina política que propugna la separación de algún territorio para alcanzar su independencia o anexionarse a otro país.

Sé que puede parecer una tontería el usar un término u otro pero, al denominarlo independentismo estamos dando por sentado (sin pretenderlo) que son un país y que por lo tanto tienen alguna razón para querer separase.

Razón que NO tienen pues es un hecho histórico, además conocido internacionalmente por lo que las manipulaciones que realizan los llamados partidos nacionalistas y su grey, ayudados además por cierta parte de la «progresia» sociata y semejantes (que, además, no destacan precisamente por su alta preparación académica y muchos de ellos ni siquiera por sus cocientes intelectuales) solo pueden disentir de ello aquí, mintiendo y falsificando los hechos, que ni Cataluña ha sido JAMÁS  una nación, un país, sinó que su actual territorio estaba dividido en condados, e incluso uno de ellos, como Lérida, era una Taifa musulmana, y debian tributo feudales a otros reinos, ni lo han sido los vascos, estos ni siquieran eran feudos, si es cierto que existian los «Bascones» pero eran aldeas, con una organización mas bien tribal y ni siquiera el idioma era el mismo en todos los territorios, ni tampoco lo ha sido Galicia que siempre fué parte del reino de León.

Por supuesto, tampoco han sido nunca territorios invadidos o colonizados.

Ni el manipulador Ian Gibbs puede negar estos hechos.

LA RUINA DE LAS AUTONOMIAS

 

La descentralización del gobierno de España en las llamadas “comunidades autónomas” o “autonomías”, desde el punto de vista operativo, está siendo un desastre y una sangría económica porque los 17 gobiernos autonómicos, salvo contadas excepciones, no son operativos, no agilizan la administración. Al contrario, ponen trabas y más trabas locales al desarrollo de lo que debería ser un país moderno en el marco de Europa y además gastan millones y millones de euros en cargos, gobiernos y parlamentos autonómicos que raras veces sirven para algo más que para el mantenimiento de “parásitos” en el tejido de la sociedad española.

Además, algunas autonomías, como la Generalidad de Cataluña, tienen una fijación enfermiza contra el español, el idioma común de todos los españoles y de 400 millones de personas que lo hablan en el mundo. Por eso, la Generalidad rechaza frontalmente analizar el nivel de español (llamado castellano preferentemente ahora por muchos) que tienen los alumnos en las pruebas de competencias básicas que se realizan, cada año, a los estudiantes de enseñanza primaria y secundaria en Cataluña.

La señora del señor honorable, que fue Presidente da Cataluña casi perpetuo, dijo algo así como que la emigración era chusma y que prefería, puestos a escoger entre la chusma, a los moros que a los procedentes de Hispanoamérica porque los moros solían aprender catalán, cosa que no hacían los colombianos, peruanos, ecuatorianos, etc.

Y… ahora se niegan a dar clases de español. Persiguen a los Colegios que tímidamente intentan, los pocos que lo harían, cumplir con una norma del Ministerio de Educación que dice que se tienen que impartir tres horas de español a la semana. Tres horas… y les parece una enormidad. En Cataluña sólo se dan dos horas de español a la semana porque así lo quiere la Generalidad. Asco de autonomías… Queda descrita la situación.

Diario de América