
No hubo expertos. Ahora, a tres años vista, lo sabemos con certeza y no pasa nada. Y España definitivamente es un desastre confirmado por todos los organismos serios, pues todos avalan la bancarrota, pero parece que tampoco pasa nada.
No hubo expertos. Ahora, a tres años vista, lo sabemos con certeza y no pasa nada. Y España definitivamente es un desastre confirmado por todos los organismos serios, pues todos avalan la bancarrota, pero parece que tampoco pasa nada.
Y miren: a estas alturas, y después de tanto escrito sobre el asunto, no se trata de sacar rédito literario por difundir la defunción de España como Estado-Nación, sino de intentar, al menos, bajar el volumen de la burda serenata ofrecida por la orquesta del Titanic, que acompaña con sus melodías fúnebres de cuarteto de cámara al chamán que ocupa la Moncloa.
El otro día me enfadé mucho cuando dijo que la culpa de todo es del clima. Y es que yo ya vengo calentito desde los tiempos de “Z-Paro”. “La tierra es del viento” —¿recuerdan?—. Y después puso esa cara de papanatas que Dios le ha dado.
Que el clima parte la pana ya lo tenemos asumido, porque el asunto ha calado en todos los ámbitos de la sociedad en general, y en las empresas en particular. Uno ya no adquiere, gasta, come, disfruta, o lo que sea, por gusto o necesidad básica, sino en base al CO2 que se ahorró de emitir a la atmósfera el fabricante, el distribuidor, el comerciante, ¡y hasta uno mismo al comprar, disfrutar, usar, comer o incluso defecar!
Ante esta perspectiva vital para tanta gente básica, ¿por qué no darles lo que quieren? Ante cuestiones difíciles, respuestas sencillas para gente sonriente.
Gente de esa que llora por un árbol mientras desea la muerte de su suegra para trincar antes y por ello defiende la eutanasia. Gente que asume que a sus hijos les coman la cabeza profesores anormales y mal formados mientras les meten mano. Gente que se zafa en el trabajo del trabajo, para reclamar, en comidilla, más derechos en grupos de WhatsApp en horario laboral. Gente que no ha usado zapatos jamás.
El clima. Vale, sí, el clima…
¿Eres pobre por el clima? ¿Te suben la hipoteca por el clima? ¿Su casa, de usted y su señora, vale menos por el clima? ¿Ha pasado frío este invierno porque no puede pagar la calefacción? ¿No come carne, pescado o fruta, y lo poco que compra viene importado de Marruecos? Parece que a cada vez mas gente le pasa… ¿verdad? Pues los capitostes de Bruselas siguen aumentando las partidas presupuestarias en forma de ayudas para que se desarrollen ellos, en origen… ¿Y se lo regalan, así, por la cara, al rey moro?
¿Y aquí, qué? La culpa es del clima y de los empresarios que no pagan bien. Allí, que no hay ni derechos fundamentales, se ve que lo hacen de maravilla, y el clima es mejor aunque hablemos de África.
¿Y lo de ir a la gasolinera a repostar? ¡Bueno, bueno…! Eso ya es un deporte de riesgo, pues los combustibles andan por las nubes. Pero de extraer gas en España nada de nada, porque deteriora el planeta. Mejor se lo compramos a EEUU y a Rusia a espuertas, que están muy lejos. Pero la culpa de que usted eche, en el mejor de los casos, sólo 20 eurillos, es del clima. Vale, vale…
Suben las pensiones, los salarios; ofrecen más puestos para ser funcionario; crujen a impuestos a todo el ecosistema empresarial; persiguen a las pymes y masacran a los autónomos. Lloran por lo público a ritmo de batucada, exterminando la iniciativa privada, y señalan a las empresas, a los empresarios de éxito; apoyan a espuertas a los sindicatos improductivos… ¡En definitiva, gobiernan para la gente sonriente!
La gente con cara de bobo que aplaudía a los que hoy no les atienden en la consulta y en los hospitales, como muchos avanzamos que sucedería; los mismos que no entienden que primero hay que trabajar generando las condiciones necesarias para que después se pueda exigir y no al contrario… Gente que no sabe esforzarse, sufrir, o pasarlas canutas para conseguir algo en la vida. Gente cómoda que se piensa que todo cae del cielo, al amparo de un Gobierno que dice ser progresista para que ellos progresen también sin esforzarse. Gente que siempre culpa al de al lado porque eso ve hacer al Gobierno. Gente que no quiere traer hijos a este mundo —y a los pocos que traen les inculcan el miedo de serie contra quienes les lleven la contraria o les protejan de los inmigrantes que llegan para sustituirlos. Gente que improvisa a mediados de mes, sin pensar en el fin de mes, pero que no se sacrifica en nada ni por nadie porque le han inculcado que ser egoísta es lo correcto mientras no percibe que está siendo colectivizado y clasificado como ganado… Y así, todo.
La verdad es que es tanto lo arrasado desde los días de Zapatero que uno ya no recuerda tiempos prósperos. Con Rajoy el personal era, quizás, algo más feliz; no como ahora, que dicen que hay que sacar hasta número y pedir cita previa para suicidarse. Vale… pero al menos había trabajo basura para todos.
Aquí, ahora y por fin, en las últimas arcadas del sanchismo mas nauseabundo, el cuento de las cuentas del paro ha sido reconocido en el Senado. El ministerio de Sanidad también ha reconocido que se compran tantas vacunas como caducan, y que, además, hasta algunas matan a gente. El hermano de Ayuso es inocente, y de la gestión sobre las residencias de ancianos, también carpetazo. Claro, faltaría más… ¡Cuanto me alegro presidenta! A ver si ahora resulta que sólo presuntamente se narcotizaron ancianos para que murieran solos, tranquilos y sin molestar en una única Comunidad Autónoma.
Fíjense: es que llegados a este momento de la legislatura, me alegro tanto, o lo mismo, de que se vayan a librar Salvador Illa, José Luis Ábalos Meco, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Carolina Darías, Miguel Ángel Revilla, el Tito Berni y hasta el presidente del Barça, con tal de que al menos trinquen otros… Porque entonces ¿qué sentido habría tenido que antes se hubieran librado Felipe González, José Bono, Chaves, Griñán, o Junqueras y compañía?
Socialists, socialists
we do not know how to govern
when we get a budget
we just melt it down
With communists and pro-terrorists
a brutal symbiosis
as soon as I can I give them a stick
and they will never come back
I move through the sewers
with unparalleled ease
I do my business
I call it legislating
We are millions and together
a plague of the copón
just like on the right
the rats another legion
Democracy a fallacy
that has long since vanished
we fuck it every day
in your silly face
And meanwhile in our chairs
with responsibility
we share out the little seats
in Endesa or Enagas
In the next elections
you will have to choose
between one plague or another
to infect the country
This way you are entertained
and give us time to continue
emptying your life
while you fight for me
The socialists, the socialists
we do not know how to govern
when we get a budget
we just melt it down
Democracy is a fallacy
that has long since vanished
we fuck it every day
in your silly face






















