La seudociencia de origen anglosajón ha llegado a cotas de estupidez como la siguiente: los seres humanos, junto con otros mamíferos, podrían desaparecer de la Tierra en los próximos 250 millones de años. Es un artículo de la Universidad de Bristol publicado por la revista Nature Geoscience y reproducido por Newsweek (1). Si quieren saber los motivos de nuesta desaparición, ya tienen la respuesta de antemano: el calentamiento.
Ahora bien, nos queda un hilo de esperanza: podríamos tener posibilidades de sobrevivir en el apocalipsis climático gracias a los avances tecnológicos. Por lo tanto, hay que invertir en eso que llaman “ciencia”, o sea mejorar, los sueldos de los “científicos”, “académicos”, “universitarios” y demás para que sigan publicando bobadas.
Naturalmente, la “lucha” contra el calentamiento también debe proseguir porque la subida de los termómetros no causa más que desgracias. Es más, todas las desgracias tienen su origen en el aumento del calor ambiental.
Ya lo explicó en portada la revista Time en 2021. Fue un número completo dedicado al cambio climático bajo un título revelador: “El clima lo es todo” (2). La subida de las temperaturas afecta a todos los aspectos de la naturaleza y la sociedad, desde la educación hasta la delincuencia y la inmigración.
Antes el calor era sinónimo de “buen tiempo”. Ahora es todo lo contrario. Del calentamiento sólo cabe esperar desgracias, una detrás de otra: inundaciones, sequías, incendios, huracanes, terremotos, emigración, extinciones… Basta recurrir a un buscador para comprobar que al calentamiento se le han asociado 900 desgracias de todo tipo.
Si alguien quiere saber el origen de alguna calamidad, natural o social, la respuesta la tiene en el bolsillo: todo es culpa del cambio climático. Es un ejercicio de reduccionismo y simplismo como pocas veces se ha visto en ninguna ciencia que, por lo demás, se convierte en autodemostrativo: lo que prueba la subida de temperturas son el cúmulo de desgracias que provoca por todas partes.
En las corrientes seudoecologistas, todo va mal siempre y, además, en el futuro todo irá a peor.
Nunca en nuestra historia conocida – gracias al planeta interconectado -, se pudo experimentar tan claramente el juego del poder como en el presente.
Pese a lo cual e irónicamente, sigue siendo tanto o más efectivo que con los totalitarismos, demagogias y dictaduras del pasado.
Podemos marcar varias causas del por qué, pero dos son fundamentales:
1) Una ínfima porción de la humanidad está interesada en el conocimiento verdadero que parte de la iniciativa propia, la duda y «explorar». Tan solo escuchan, leen la «información» predigerida y obviamente dirigida y la hacen propia, convencidos de su absoluta veracidad. Las fundamentales enseñanzas de la Historia es uno de esos aspectos totalmente olvidados.
2) Los medios de difusión, comunicación, están en manos del poder, del poder del dinero y es obvia la derivada concusión a la que este hecho nos lleva. Y evidente en la realidad.
En nuestro tiempo, para disciplinar a la población es importante utilizar el juego ficticio de LA VÍCTIMA Y LA CULPA sobre el relato ya previamente construido con tiempo y estrategia. Y guionado, para los medios e instituciones de difusión constante.
De tal forma que todos, temerosos, cobardes, se cobijen del lado de las víctimas imaginarias, inventadas, para no ser señalados de culpables. Grupos, individuos, razas, inclinaciones, creación de conceptos falsos, etc.. Todo sirve para «dividir y reinar», crear conflictos.
«Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad» (Joseph Goebbels). Y vivimos flotando en un océano de mentiras, ridiculeces, ficciones, negación de la realidad que ya forman parte del ADN de millones de seres manipulados que creen haberse «liberado», siendo apenas títeres y descartables.
Así como la sabia frase nos advierte: «Para comprender, primero debes vaciarte», en el GRAN PLAN de los malditos delirantes que aspiran a ser dioses del GLOBALISMO TOTALITARIO CENTRAL, utilizaron ese concepto corrompiéndolo a la inversa en «Te vaciaremos la mente y te la llenaremos con lo que queremos que seas».
Aplicaron desde hace generaciones lo de la «Ventana de Overton» y las «ranas hervidas de a poco».
Envenenando, pervirtiendo, deformando la moral, las tradiciones seculares libres y sanas, que fueron y son las bases y columnas de toda comunidad, pero que ya casi nadie se atreve a defender. Hasta descender a los niveles de obediencia, sometimiento y cobardía más indignantes y repugnantes.
Cada tanto, el entretenimiento masivo, el desviar la atención constantemente con «noticias importantes», más mentiras y ficciones, es parte fundamental de todo el juego siniestro para que tenga continuidad.
Dicho todo esto, nunca el mal logró sus objetivos finales ni a perpetuidad. Claro que dejando la calamidad a su paso, como señalamos arriba en cuanto a ejemplaridad y enseñanza para generaciones posteriores.
Que aunque hayan sido siempre pocos los que las capitalizaron, ellos siempre también fueron los héroes, inteligentes que se sacudieron al mal, el delirio de encima con la violencia defensiva necesaria, la justicia.
El agresivo avance de la ideología de género no escatimará recursos ni herramienta para pasar a espaldas de todo padre y madre hasta llegar a cada niño. YouTube Kids es su nueva estrategia.
La información se dio a conocer en Twitter por medio del investigador, Aldo Buttazzoni, quien es graduado de James Madison College. Logró crearse una cuenta en YouTube Kids como si fuese un niño y lo que encontró fue alarmante o en sus palabras «asqueroso». Sobre todo siembra la inquietud respecto a si los menores están psicológicamente preparados para estos contenidos. Aquí el relato de Aldo:
Me hice una cuenta y lo que encontré fue repugnante. Hice una cuenta para 9-12 y uno de los primeros videos que recomiendan «los niños conocen a una persona de género no conforme».
Esta es sólo una captura de pantalla de la miríada de vídeos que tienen para inyectar a los niños con la programación LGBTQ. ¿Por qué los niños necesitan estar expuestos a esto?
Parece que hay un suministro interminable de estos vídeos. ¿Realmente tienen los niños la capacidad de entender estos conceptos? Esto no es educación. Esto es adoctrinamiento.
Uno de los canales más destacados de YouTUbe kids es «Queer Kid Stuff», donde desglosan las infinitas sexualidades del colectivo LGBTQ+ y detallan qué significa cada letra.
La presentadora es Lindsay Amer, una activista LGBTQ+ y YouTuber estadounidense. Ha sido reconocida por GLAAD, la Conferencia TED y los Webby Awards por su trabajo relacionado con la educación y la defensa del colectivo LGBT.
«El consentimiento consiste en dar permiso a alguien o a algo». Este es uno de los vídeos más extraños en los que se enseña a los niños a «dar su consentimiento»
Tenemos la obligación moral de proteger a los más inocentes de nuestra sociedad y tenemos que levantarnos contra inmundicias como YouTube Kids (Tuitear esta frase)
¿Qué es exactamente lo que enseñan a los niños sobre “consentir”?
Dicen que se trata de juguetes infantiles y de jugar, pero hay un trasfondo más siniestro dado el auge cultural de los MAP (Personas atraídas a menores, también conocidos como pedófilos). Echa un vistazo al reciente vídeo de Billboard Chris en el que un hombre dice que los niños pueden “consentir” el sexo.
El entrevistado afirma en el clip que «Un adulto maduro entiende el concepto de consentimiento, ¿por qué deberíamos limitar a alguien por su edad?». «¿Por qué debemos asociar la edad con el consentimiento?». Repugnante.
Este hombre (y otros) defienden que niños de tan solo 12 años puedan acceder a mantener relaciones sexuales consensuales. No olvidemos que los videos que YouTube Kids está promocionando sobre relaciones sexuales consuales son para niños de 12 años o menos.
Con este contenido están tratando de impulsar dos ideas:
1. Los niños son autónomos
2. Los niños pueden acceder a tener relaciones
La única conclusión lógica de estas dos ideas es la pedofilia. Están haciendo esto de la misma manera que están impulsando la sexualización de los niños con Drag Shows – bajo el pretexto de los «derechos de los homosexuales».
Los niños tienen derecho a su inocencia y a estar a salvo de la exposición a contenidos sexualizados en línea. Estos vídeos no son aptos para menores y YouTube los está promoviendo para adoctrinarlos.
Esta es la definición de “grooming” y es repugnante.
¿Por qué hacen estos videos “infantiles”? ¿Somos conscientes de la forma en que los MAP están tratando de cambiar la idea de consentimiento para legalizar la pedofilia?
Tenemos la obligación moral de proteger a los más inocentes de nuestra sociedad y tenemos que levantarnos contra inmundicias como ésta.
Menores de 8 años pasan 65 % del tiempo en YouTube
“YouTube es todo lo que los rodea”, dijo Michael Robb, director senior de investigación de Common Sense Media, la organización sin fines de lucro que emitió el informe.
Asegura que YouTube fue la abrumadora primera opción para ver videos en línea. Incluso entre los preadolescentes encuestados, tres cuartas partes de los cuales dicen que usan el sitio a pesar de las restricciones de edad. Solo el 23% en ese grupo de edad dijo que ve YouTube Kids, un servicio separado dirigido a ellos e incluso a niños más pequeños. Y de ellos, la mayoría aún dijo que prefería YouTube normal.
“Resulta retador para los padres descubrir cómo filtrar lo que ven sus hijos”, dijo Robb.
Tanto la cultura clásica como la cristiana comparten la creencia en un estado original de perfección humana, en el que el hombre vivía sin esfuerzo y en completa armonía con la naturaleza, libre del tiempo, el cambio y la muerte.
Así inicia el Génesis en el Antiguo Testamento, hasta la caída del Hombre a su devenir histórico de trabajo, sufrimiento y muerte.
En la cultura clásica este período se conoció como la «Edad de Oro»; la idea se remonta a un poema griego muy antiguo, «Las obras y los días de Hesíodo», que describe cinco razas de hombres que se suceden cronológicamente: la dorada (pura), la plateada (impía), la descarada (guerrera y cruel), la raza de los héroes (semidioses, que se acercó a la perfección de la raza de oro) y de hierro (la raza actual, que lleva una vida miserable y laboriosa).
En algunas versiones posteriores sólo existen dos razas, la dorada y la de hierro.
Yendo a las escrituras y mitología hindú, el universo y la humanidad están destinados a cuatro grandes eras denominadas Yugas o ciclos de tiempo de creación y destrucción.: Satya Yuga, Treta Yuga, Dwapar Yuga y Kali Yuga . Se dice que estamos en esta última.
Metafóricamente, las cuatro edades Yuga pueden simbolizar las cuatro fases de involución durante las cuales el ser humano perdió gradualmente la conciencia de su yo interior y cayendo en la sola consideración de lo material y los placeres temporales hasta lo más pervertido, lo más bajo en su degradación, embrutecimiento y olvido de aquello de elevado en su espíritu.
Otra teoría interpreta que estas épocas de tiempo representan el grado de pérdida de justicia en el mundo. Esta teoría sugiere que durante Satya Yuga sólo prevalecía la verdad (sánscrito Satya = verdad).
Durante el Treta Yuga, el universo perdió una cuarta parte de la verdad, Dwa Par perdió la mitad de la verdad y ahora el Kali Yuga se queda con sólo una cuarta parte de la verdad. Por lo tanto, el mal y la deshonestidad han reemplazado gradualmente a la verdad en las últimas tres épocas.
Un mundo contaminado de impurezas y vicios. El número de personas que poseen nobles virtudes disminuye día a día y la ignorancia generalizada es la característica.
Inundaciones y hambrunas, guerras y crímenes, engaños y duplicidad caracterizan esta época.
Pero, dicen las Escrituras, sólo en esta época de problemas críticos es posible la emancipación final.
De cualquier manera que se quieran interpretar estos paralelismos o similitudes, hay coincidencia en la descripción cultural-mitológica-histórica de un ancestral Tiempo de Armonía de la Humanidad, previo al descenso cronológico al mundo que conocemos los mortales.
En nuestro presente vemos el constante ciclo de guerras, de ausencia de Justicia, de los gobiernos mintiendo, ocultando, sometiendo a sus naciones y las poblaciones incapaces de rebelarse hacia una superación, un cambio evolutivo y cayendo en la obediencia ciega, temerosa y degradante a sus falsas autoridades.
Hemos olvidado la espiritualidad y puesto en el panteón de deidades a la tecnología derivada en tecnocracia y a la ciencia transformada en cientificismo. Ambas utilizadas por el poder de los estados/gobiernos, de las espurias «instituciones globales», de las megaempresas y «empresarios estrella» asociados a toda esa banda de monarcas globales a los cuales la Humanidad en amplia mayoría, acepta como sus amos, sin chistar e incluso admira como a seres mitológicos, superhéroes.
Pero al mismo tiempo, un porcentaje de seres humanos conectados con su Conciencia Individual, reconociendo la Ley Natural como Ley y Justicia y el Camino del Hombre hacia la armonía de convivencia, entendemos a la anarquía, (a la cual demasiada gente confunde con «caos»), en sintonía con esa Suprema Ley perenne e inmutable de La Creación.
«Anarquía»deriva del griego «ἀναρχία» («anarkhia»). Está compuesta del prefijo griego ἀν- (an), que significa «no» o «sin», y de la raíz arkhê (en griego ἀρχή, «origen», «principio», «poder» o «mandato»), significa ausencia de gobierno, sin estado o poder público y sin el monopolio de la fuerza sobre un territorio, pero no ausencia de organización ni de orden sino una convivencia donde el ideal humano no necesita de esos amos, gobiernos, reyes, etc. para su orden ya que cada uno está en absoluta sintonía con la Ley Natural.
Y más en concreto, el poder centralizado en una minoría de individuos, controlador de toda una comunidad ya no es posible.
Por otra parte, gobierno y estados han llevado a la Humanidad al exterminio de alrededor de 150 millones de seres humanos en los últimos dos siglos en grandes guerras y otras.
Acaso eso puede considerarse estar regidos por «autoridades»??? Es decir, el abandono de autoridades reales, jerarquías naturales reconocidas tácitamente en una comunidad, han sido eliminadas para construir el poder del estado, mediante un espurio sistema falso de elección igualando hacia abajo, con las permanentes consecuencias que sufrimos. Y siendo aceptadas como una manada de ovejas, ganado de psicópatas.
En resumen y para terminar, en nuestra memoria ancestral, nuestro ADN o nuestro espíritu, quizás esas antiguas mitologías, relatos, ocupen algo más que tan solo eso y nos están reclamando – en contraste con las perversiones, injusticias y actos demenciales de los que somos víctimas o testigos – que dirijamos nuestras mentes y espíritus hacia un estado de superación que anhelamos desde lo más profundo de nosotros. (Individuo Libre)
Es un artículo antiguo, publicado en «El Mundo», pero me resulta interesante de difundir porque, si las cosas no dan un gran giro, ¡que digo giro! volantazo violento, a una sociedad de este tipo es adonde nos están conduciendo y, aunque ya se que habrá grandes carcajadas de la «progresía» imperante (y majadera), el caso es que circule y que haya quien se lo piense.
«Queridos pasajeros, aquellos que viajen sin billete, que se comporten desordenadamente o que fumen en lugares públicos serán castigados de acuerdo a las reglas y su comportamiento quedará registrado en el sistema de créditos e información individual. Para evitar cualquier registro negativo en su crédito personal siga las normas y cumpla las órdenes en el tren y la estación».
Esta cita no corresponde a la voz de una telepantalla en 1984, la novela de George Orwell, o a un extracto del primer capítulo de la tercera temporada de Black Mirror en el que aspectos clave de la vida de las personas como el empleo de transportes públicos o la posibilidad de alojarse en un determinado hotel se encuentra condicionada por su puntuación en una red social global. El fragmento es una grabación real de un tren en Shanghai que muestra la punta del iceberg del sistema de crédito social puesto en marcha por el Partido Comunista chino. Real pero, al mismo tiempo, mucho más aterrador, preciso y perfecto que la distopía narrada en ambas obras de ficción.
Here's a dystopian vision of the future: A real announcement I recorded on the Beijing-Shanghai bullet train. (I've subtitled it so you can watch in silence.) pic.twitter.com/ZoRWtdcSMy
El sistema de créditos sociales chino, que ya se encuentra en funcionamiento, otorga una puntuación a cada uno de sus ciudadanos en función de sus hábitos cívicos, su estilo de vida, las páginas web por las que navega, de lo que compra en internet y de otras variables como sus infracciones de tráfico.
Una puntuación que marca la posición de los ciudadanos en la escala social del país de modo que, aquellos con un crédito alto, tendrán derecho a un trato preferente por parte de la Administración.
«Mantener la confianza es glorioso y romper la confianza es una desgracia«, sostiene un documento público del Partido Comunista en el que se explica el proyecto. Un escrito en el que la palabra «confianza» aparece 105 veces y en la que se detallan algunos comportamientos y actitudes que conllevan la «romper la confianza».
Aquellos con una puntuación baja, los que «rompen la confianza», se están enfrentando a represalias como la imposibilidad de acceder a determinados puestos de trabajo, la prohibición de comprar billetes de tren o avión, de alojarse en los mejores hoteles, de que sus hijos vayan a un buen colegio o, incluso, que el estado les quite a sus mascotas. Todo eso además de ser incluidos en listas negras públicas de malos ciudadanos.
Una serie de castigos que, más allá del papel, ya se están produciendo. Por ejemplo, a 12 millones de chinos ya se les ha prohibido de comprar billetes domésticos de avión y tren.
Un sistema de control político y social que, según el proyecto redactado por el partido comunista chino, es «una base importante para implementar de manera integral la visión del desarrollo científico y construir una sociedad socialista armoniosa, es un método importante para perfeccionar el sistema de economía de mercado socialista, acelerando e innovando la gobernanza social, y tiene una importante importancia para fortalecer la conciencia de sinceridad de los miembros de la sociedad, forjar un entorno crediticio deseable, elevar la competitividad general del país y estimular el desarrollo de la sociedad y el progreso de la civilización».
Un proyecto que, según dicho texto, se enmarca en el interés del «Comité Central del Partido Comunista Chino para las opiniones del Estado buscando el fortalecimiento y la innovación del manejo de la sociedad«.
Pese a que los castigos y represalias son conocidas, el funcionamiento del algoritmo que determina la posición de un individuo en la escala social es incierto.
Gran parte de los datos que otorgan la puntuación de cada ciudadano en el sistema de crédito social provienen de los historiales de internet de los chinos, aunque también se tienen en cuenta factores económicos -como retrasos a la hora de pagar las facturas- o sanciones administrativas y/o penales que castigan comportamientos incívicos.
El sistema también tiene en cuenta un componente moral, y con un carácter más aleatorio, a la hora de asignar el valor crediticio de cada ciudadano. Las compras frívolas, jugar a videojuegos, publicar fake news e, incluso, determinados comportamientos, que no son constitutivos de delito, en las redes sociales pueden tener un impacto negativo en la puntuación de cada ciudadano, según explica Foreign Policy.
En este ámbito, uno de los posibles castigos a los que se pueden enfrentar los ciudadanos con una baja puntuación es una merma en la calidad de su conexión a Internet.
Sin embargo, la lista de castigos es larga y la presencia de un individuo con una baja puntuación puede afectar a otros de su entorno social, pese a que estos gocen de un valor mayor en el sistema de créditos.
Esto le sucedió a un estudiante de universitario que vio su admisión revocada debido a que su padre tenía una baja puntuación en la escala de crédito social. Un caso recogido incluso por los medios estatales chinos que citan otros ejemplos de jóvenes a los que se les impidió acceder a instituciones educativas por la mala puntuación de sus padres.
Los medios de comunicación, bajo control público y censura(1), juegan un papel importante a la hora de generar una política de miedo y represalias en esta línea. El citado documento del Gobierno chino explica así su papel.
«Reforzar la propaganda relativa a la lista de personas perseguidas por romper la confianza y castigadas en su crédito, dar rienda suelta al papel de los medios de comunicación en la propaganda, la supervisión y la orientación de la opinión pública. Utilice los periódicos, la televisión, los medios online, etc., para hacer pública la información relativa a las personas sujetas a persecución por romper la confianza, el castigo que reciben, etc., crear presión en la opinión pública y ampliar la influencia y la disuasión del sistema de listas de nombres para personas sujetas a la persecución por romper la confianza».
Entre los castigos más severos fruto de una baja calificación en esta escala se encuentra la prohibición de viajar al extranjero,de comprar una vivienda, de tener una tarjeta de crédito, perder la tutela de tu perro o, incluso, deacceder a un buen empleo en cualquier empresa o institución que tenga relaciones con el sector público nacional o que ejerza su actividad en ámbitos relacionados la manipulación de potencialmente tóxicas y de alimentos o de ostentar cualquier cargo de responsabilidad en ámbitos como la minería, la industria química o la producción de petardos y fuegos artificiales.
Las personas con una «confianza» baja también se enfrentan a problemas a la hora de conseguir empleos en el sector privado. Un comunicado del gobierno anima a las empresas a consultar las listas negras antes de contratar a nuevos empleados. Unas listas negras que en algunos casos se encuentran publicadas en Internet pero que, en el caso de algunas localidades y provincias, también existen en un formato físico y se publican en tablones de anuncios en los que, además del nombre, aparece una fotografía de aquellos ciudadanos que «han roto la confianza».
Damn right! They want to impose a dictatorship
Y para todos esos listillos, que hay muchísimos, que piensan que bueno, pero nos dan seguridad y trabajo fijo les recuerdo lo siguiente:
“Quien renuncia a su libertad por seguridad, no merece ni libertad ni seguridad”
― Benjamin Franklin
(1)Para DESMEMORIADOS: ESTO LO LLEVA EXIGIENDO PODEMOS DESDE SU FUNDACIÓN Y, COMO ELLOS, LA MAYOR PARTE DE LA IZQUIERDA.YO TOMARIA BUENA NOTA DE ELLO, SOBRE TODO A LA HORA DE VOTAR.
El partido comunista chino ha sido la gran máquina de matar: a los cerca de 70 millones de represaliados asesinados hay que sumar los millones de muertos por hambrunas y los centenares de millones de niños abortados por la política de hijo único.
Mural en Alemania en memoria del héroe de la plaza de Tiananmen
Se podría llenar una biblioteca con todo lo escrito acerca de las muertes e incontables sufrimientos causados por un siglo sangriento de comunismo. Solo la sección del Partido Comunista Chino contra el pueblo chino requeriría las dos terceras partes del recinto.
«El Libro Negro del Comunismo», publicado en 1999 por Harvard University Press, ofrece una sugestiva estimación de tamaña carnicería. El editor, Stéphane Courtois, calculó que el número total de muertos a causa del comunismo del siglo XX se acercaba a los 100 millones. Y China encabeza la lista con 65 millones de muertes.
Courtois señala: «Los regímenes comunistas convirtieron el crimen masivo en un sistema de gobierno totalmente legal». Es decir, eran empresas criminales por su propia naturaleza, grupos de matones que regularmente aterrorizaban a las poblaciones bajo su control para mantenerlas temerosas y dóciles.
Estos regímenes estaban y están dirigidos por hombres violentos y sin ley (los Lenin, los Stalin, los Pol Pot y los Kim norcoreanos) que mataban sin motivo, con violencia y sin ningún respeto por la vida humana. Pero ninguno de estos asesinos en masa, ni siquiera todos juntos, se acerca a la magnitud de los crímenes de Mao Zedong y el Partido Comunista Chino contra el pueblo chino.
Mao pasó sus días inventando nuevas formas de aterrorizar al pueblo chino para que obedezca los dictados de la religión mundana creada en torno a sí mismo, formas que invariablemente implicaban la estigmatización, la tortura y la ejecución de un gran número de personas. La máquina de matar comunista, que él mismo operaba, afectó a una amplia franja de la población.
La idea de que dos tercios del total de víctimas del comunismo murieron a manos de la empresa criminal conocida como Partido Comunista Chino es bastante aterradora. Sin embargo, 40 años de estudio del régimen chino me han convencido de que la cifra de 65 millones que figura en el «Libro Negro» es, en mi opinión, una subestimación.
Otros investigadores están de acuerdo en que hubo muchos millones más de muertes. Jung Chang y Jon Halliday, en su libro brillantemente investigado «Mao: The Unknown Story», dan una cifra de más de 70 millones de muertes atribuibles a Mao durante su mandato en el poder.
Pero creo que la cifra es aún mayor. No sólo porque las matanzas han continuado desde 1976, año en que Mao se hizo marxista. Habría que añadir a la lista dos campañas importantes, cada una de las cuales produjo decenas de millones de víctimas adicionales.
La primera gran adición a esta cifra serían los 45 millones o más de chinos que murieron de hambre a manos de los comunistas entre 1960 y 1962 en la peor hambruna de la historia de la humanidad. El profesor Frank DiKötter, que escribió «La gran hambruna de Mao: la historia de la catástrofe más devastadora de China», 1958-1962 (Nueva York: Bloomsbury, 2010), en realidad cree que la cifra real puede superar los 50 millones.
La segunda adición, aún mayor, a esta cifra son los 400 millones de pequeñas víctimas, tanto nacidas como no nacidas, de la prolongada política del hijo único del Partido Comunista Chino, una política de la cual Mao fue el padrino ideológico.
Sólo Dios sabe el número exacto de personas asesinadas por el Partido Comunista Chino, pero según mis cálculos, la cifra se acerca a los 500 millones. Los regímenes comunistas siempre matan, pero la China comunista ha alcanzado un nivel de carnicería verdaderamente demencial.
Gran parte de estos asesinatos (aunque no todos) pueden atribuirse al carácter del hombre que dirigió el Partido Comunista Chino durante más de 40 años. Si se suman los años en que Vladimir Lenin (1917-1924) y Joseph Stalin (1924-1953) gobernaron la Unión Soviética, ninguno de estos regímenes se acerca al lapso de tiempo, (1935 – 1976), en el que Mao controló el Partido Comunista Chino.
Los 41 años de reinado de Mao fueron una larga ola de asesinatos, y la mayoría de ellos se llevaron a cabo por órdenes directas suyas. «El comunismo no es amor», dijo una vez. «El comunismo es un martillo que utilizamos para destruir al enemigo».
Mao puso en marcha algunas de las primeras campañas terroristas del Partido Comunista Chino, llevadas a cabo en las “áreas de base rojas” que controlaba en la década de 1930. Fue responsable de millones de muertes de civiles durante la Guerra Civil China en los años siguientes.
Además, en las décadas de 1950 y 1960, después de haber conquistado toda China, llevó a cabo repetidas campañas sangrientas para atacar, aislar y destruir diferentes elementos de la sociedad china. Lo hizo no sólo para eliminar una posible oposición sino también, como admitió libremente, para aterrorizar al resto de la población y obligarlo a obedecer incondicionalmente.
El uso del terrorismo como herramienta de control político continúa en China hasta el día de hoy. El fantasma de Mao se puede ver en acción en los ataques genocidas contra los uigures , la persecución de la práctica espiritual Falun Gong y los demenciales cierres de provincias enteras por el COVID-19.
El sistema comunista que Mao creó en China (inspirado en Marx, convertido en arma por Lenin y exportado a China por Stalin) continúa devorando un gran número de víctimas. Es una empresa criminal que, al igual que su principal progenitor, mata de forma intencional y violentamente, sin ningún respeto por la vida humana.
A veces, este sistema asesino mata rápidamente, como sucedió con los manifestantes de la Plaza de Tiananmen que fueron asesinados a tiros en las calles de la capital de China. Otras veces mata lentamente, como fue con la política del hijo único que duró casi cuatro décadas.
Mata de distintas maneras posibles. Es la naturaleza misma de la bestia.
Steven W. Mosher es presidentede PopulationResearchInstitutey autor de “Bullyof Asia: WhyChina’sDreamisthe New ThreattoWorldOrder.”
Perú obliga a su millón y medio de empleados públicos a recibir 24 horas de capacitación obligatoria de género. ¿Adoctrinamiento totalitario?
Imagen de la capacitación obligatoria que pretende el gobierno peruano con su millón y medio de funcionarios. Por cierto, ¿quien está capacitado para capacitar?
El diario oficial El Peruano anunció que, a partir del 23 de agosto y para más de millón y medio de funcionarios públicos, será obligatorio recibir 24 horas de clases de “capacitación en enfoque de género”. Más allá de estar o no de acuerdo con el concepto de “género”, una capacitación obligatoria por parte del Estado en determinado tema ideológico constituye un paso firme hacia el totalitarismo y la destrucción del Estado de Derecho.
Aun con las mejores intenciones en las que un Estado quiera promover un supuesto derecho, las capacitaciones obligatorias no son las formas democráticas. Independientemente de cuál sea el tema, el Estado no puede obligar o imponer una forma de pensar.
En un sistema político democrático, no se puede proteger un derecho fundamental afectando otro derecho fundamental. Si, por ejemplo, se desea proteger la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, se debe respetar la libertad de conciencia también. El camino de la democracia es el respeto absoluto a la libertad de las personas y específicamente es la educación con libertad de conciencia. Definitivamente, no es imponer ideología.
Históricamente, los estados modernos adoptaron el Estado de Derecho para evitar el totalitarismo de los monarcas. El Estado renunció a ser un poder omnímodo para transformarse en una organización política y administrativa regida por formas jurídicas establecidas con principios constitucionales que la sociedad avale.
Actualmente y por extensión, el Estado de Derecho protege a sus ciudadanos de la posibilidad de un poder totalitario del gobernante de turno. Basta ver las dictaduras totalitarias de hoy, China o Cuba solo por citar dos ejemplos, en las cuales el Estado controla todo aspecto social e invade los fueros más íntimos de las personas para regir lo que deben pensar, lo que deben sentir y lo que deben hacer.
Hoy, con las tecnologías digitales, un Estado totalitario puede ejercer un control absoluto 24/7 de cada ciudadano. Sin límites morales, jurídicos o políticos, puede ser capaz de saber todo lo que cada ciudadano hace, lo que consume y hasta lo que opina en redes sociales. Puede también establecer premios y castigos según se alineen a sus políticas de gobierno como, por ejemplo, conseguir un puesto en el sector público o tener acceso a servicios públicos o privados. Ya lo hacen en China que bien puede considerarse un paradigma hacia el cual caminan otros países que se autodenominan democráticos.
Y por supuesto, las formas de imposición más peligrosas son las más sutiles. Aquellas donde a las personas se les presenta un relato político muy bonito, adornado de muchos supuestos derechos y libertades, pero que esconden la condición única de someterse al poder totalitario del Estado como fuente y garante de todo lo que se concede.
Para que haya una capacitación con respeto de libertad de conciencia en un auténtico Estado de Derecho debe haber 3 elementos básicos: Primero, que las personas sepan de qué se trata la capacitación y cuáles son sus contenidos. Segundo, que expresen libremente su voluntad de tomarla. Y finalmente, que exista siempre la posibilidad de pensar diferente.
Por lo dicho, una capacitación obligatoria de este tipo es moralmente incorrecta y jurídicamente inválida. Pero además es políticamente inconveniente. La imposición siempre genera rechazo, por lo menos en un parte de la población. Cuanto más ideológica, mayor rechazo. Genera una polarización política y favorece una cultura de mayor violencia. La historia nos enseña que, tarde o temprano, conduce a la rebelión que la destruye.
Cuando el Estado obliga a adoptar una sola ideología y no deja la posibilidad de pensar distinto, afecta la libertad de conciencia y se vuelve totalitario. Esto es válido tanto si uno está de acuerdo o no con el concepto de “género” o con cualquier otro concepto de tipo ideológico.
Si se preguntara a los peruanos, se comprobaría que una capacitación en género es polémica, por decir lo menos. Para muchos como Aldo Mariátegui, se trata de “un absurdo circo costoso” por el cual deberían censurar a la Ministra de la Mujer.
La coyuntura política, social y económica exige atender tantísimas otras necesidades más básicas y urgentes para los peruanos y para el gobierno de Dina Boluarte.
No es momento de pelearse entre peruanos, sino de unirse.
Carlos Polo es Director de la Oficina para Iberoamérica de Population Research Institute y co-autor del libro “Que Otros No decidan por Ti. Hacer política en la era de la posverdad”
El sistema de crédito social de China es posible gracias a una combinación de tecnologías como el Big Data, la videovigilancia y la constante monitorización y censura de Internet en el país
China emplea el sistema de crédito social como una forma de control de masas
Se trata de un sistema perverso, ambiguo y en gran medida aleatorio que ha sido posible gracias a la combinación de Big Data, cámaras con reconocimiento facial, monitorización de Internet y las redes sociales. Un mecanismo para controlar las vidas de 1.400 millones de personas, pese a que muchas de ellas desconocen su existencia o que las reglas se aplican de forma distinta dependiendo de la provincia en la que se encuentren. Su objetivo es castigar a los ciudadanos que el Estado ha clasificado como «poco fiables».
Los ciudadanos «poco fiables» para el estado chino son aquellos con deudas, a los incívicos o simplemente quienes el régimen considera que han difundido informaciones falsas por Internet o las redes sociales. Una serie de conductas que si bien en muchos casos no se encuentran tipificadas como un ilícito penal son consideradas «una desgracia» por parte del Estado y merecedoras de un castigo. Llegando incluso a castigarse conductas ambiguas como «ofrecer disculpas poco sinceras».
Una de esas personas caídas en «desgracia» a ojos del Estado Chino es el tío de He. Su historia se cuenta en el libro La Cara Oculta de China, escrita por Isidre Ambrós.
He es una joven universitaria de Pekín que descubrió el sistema de crédito social cuando su tío tardaba en llegar más de lo esperado a la celebración de año nuevo en casa de la familia. Un viaje relativamente sencillo desde una ciudad cercana conectada por un tren de alta velocidad.
Sin embargo, su tío tenía una deuda financiera a la que no había podido hacer frente. Esto supuso que el gobierno chino le colgase el sanbenito de «no fiable» conviriténdole en uno de los 6 millones de chinos que no pueden montar en los trenes de alta velocidad.
Además de los 6 millones de personas castigadas sin poder viajar en trenes de alta velocidad, hay 27 millones de chinos que tienen prohibido montar en aviones a causa del sistema de crédito social.
La miembro del Parlamento Europeo, Christine Anderson, afirmó que la pandemia de COVID-19 era una prueba de los globalistas para implementar un régimen totalitario. Expuso los principios del plan globalista para erosionar la soberanía nacional y transformar las sociedades en regímenes totalitarios. Anderson ha sido crítica de la OMS, los experimentos de vacunas y la agenda del Gran Reinicio.
En mayo, Christine Anderson, miembro del Parlamento Europeo de Alemania, pronunció un discurso impactante en el que afirmaba que la supuesta «pandemia» de COVID era simplemente una prueba realizada por los globalistas para evaluar la obediencia de la población antes de implementar un régimen totalitario.
En declaraciones al Parlamento Europeo, afirmó que toda esta locura de COVID, esta llamada pandemia, fue simplemente un globo de prueba gigantesco. Se preguntó para qué se llevó a cabo este experimento y cuánto podrían llegar a hacer para que los individuos libres en una sociedad libre y democrática den su consentimiento para ser obligados a cumplir.
«Esbozó Anderson los principios del plan globalista para erosionar la soberanía nacional y la identidad a favor de un gobierno mundial que dicte los derechos de la población», afirmó. «En última instancia, el objetivo es transformar nuestras sociedades libres y democráticas en sociedades totalitarias. Su objetivo consiste en despojarnos a todos y cada uno de nosotros de nuestros derechos fundamentales, de la libertad, de la democracia, del Estado de Derecho. Desean deshacerse de todo esto», declaró.
«Nunca en toda la historia de la humanidad ha existido una élite política que se preocupe por el bienestar de las personas comunes, y en este momento no es diferente… Por favor, detente de obedecer. Comienza a rebelarte. Si no te resistes, ellos te atraparán», añadió. Desde el inicio de la plandemia COVID, Anderson ha sido un crítico abierto de la Organización Mundial de la Salud, los experimentos de jabs COVID y la agenda de «Gran Reinicio» del Foro Económico Mundial.