Etiqueta: SOCIALISMO

Podemos acabar asi: Realidad y propaganda. Venezuela ¿ejemplo para los ciudadanos de la Europa del sur?

ERA ASQUEROSO HASTA EN LA VOZ, MENUDA «MUGRE» DE TIPO.

YA PODEMOS TENER CUIDADO PORQUE ESTO ES LO QUE PABLO IGLESIAS Y SU «GANG»  QUIEREN IMPLANTAR EN ESPAÑA, SE PONGAN SUS DEFENSORES COMO SE PONGAN.

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Sobran las palabras.. 

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El socialismo es una HIDRA.

HIDRA

Una buena amiga del Face me pasa esto. Ha dado totalmente en el clavo. De forma geométricamente exacta:

Comunismo, Fascismo, Socialdemocracia, Bolchevismo, Peronismo, Nazismo, Maoísmo, Chavismo, Islamismo, etc. Tú los ves combatirse encarnizadamente entre ellos, como los orcos de Sauron a los orcos isengardos. Y crees ingenuamente que si tanto se detestan, es que han de mantener grandes diferencias. «Izquierda y derecha», te dices. «Alguno debe ser peor, y otro mejor», razonas. Y no te das cuenta de que todos ellos son las distintas cabezas de un mismo monstruo.

Y tú: ¿a qué cabeza de la Hidra votaste?

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Un mártir a la izquierda | Verdadera Izquierda

 

Un mártir a la izquierda | Verdadera Izquierda.(PINCHAR ENLACE)

 

Socialismo y el Síndrome de Peter Pan : la Eterna España Adolescente.

 

Por: Ludwig Von Mises

 

La propaganda política,en comunión con sus secuaces que pueblan las estanterías de la prensa del día,inciden en recordarnos a menudo el privilegio de pertenecer a un país desarrollado,un país de vanguardia con una sociedad a la altura de un siglo XXI que tantos interrogantes arroja sobre esas sociedades en la vieja Europa.

Y es curioso el contemplar cómo el socialismo,el medio de adoctrinamiento dominante,ha ganado la batalla de esa propaganda ya iniciada con gran éxito en tiempos del socialismo hitleriano y de la mano de Goebbels. Si me acompañan,vamos a hacer un poco de memoria histórica para ganar perspectiva acerca de la situación sociopolítica actual. Estas eran las bases propagandísticas del socialismo nacionalista alemán ….¿ les suena?

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en una amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6. Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

Salvando las distancias y de una forma mucho más sibilina pero,probablemente mucho más eficaz y efectiva,este es el entorno propagandístico que marca el día a día de las sociedades modernas y progresistas del siglo XXI como la sociedad española.

Así,observamos un profundo vacío intelectual,una lamentable ausencia de principios y de estructuras éticas en la sociedad civil,sustituídos por ese brillante think tank gubernamental que invade cada rincón de nuestra intimidad cotidiana.Pero los liberales defendemos la idea de que las sociedades no dejan de ser más que un complejísimo entramado de cooperaciones voluntarias,entramado que da lugar a las más importantes instituciones surgidas de forma consuetudinaria ( el dinero,la Ley en sentido material,las lenguas….) y que sientan las bases más sólidas para el desarrollo pacífico y enriquecedor de cualquier grupo humano : el respeto a la propiedad privada,los contratos libres y voluntarios, y la responsabilidad intelectual,dentro de un marco de respeto a la Ley en sentido material.

Pero de la misma forma que grandes referentes liberales de la talla de Mises,Hayek,Rothbard,Hoppe advertían del peligro de que la “fatal arrogancia” del Estado invadiera las estructuras económicas emanadas de la sociedad que coopera para destruirlas y generar pobreza y esclavitud,la maquinaria publicitaria estatal que mencionábamos al comienzo de este artículo se ha encargado de destruir aquellos elementos que deben constituir el más preciado bien de cualquier ser humano: su libertad de pensamiento,su capacidad de análisis,su espíritu crítico y en fin,su capacidad para tomar decisiones responsables en un entorno de incertidumbre….

El resultado final es una sociedad esclava y presa de sus propias contradicciones,con las consecuencias que podemos contemplar en las manifestaciones que pueblan cada uno de los rincones de nuestras calles desde el estallido de la crisis.

Así,las personas que claman por precios más bajos en los bienes de consumo,claman simultáneamente por sueldos más altos para los encargados de vender dichos bienes.Los médicos que salen a la calle defendiendo una sanidad “gratuíta” y de calidad,lo hacen desde el momento en que ven mermados sus sueldos y no aquel momento en que esa sanidad de calidad que defienden comenzaba a hacer aguas ante la insostenibilidad de dicho sistema público (¿acaso las listas de espera y la gente que pierde la vida en ellas es un hecho fruto de los actuales recortes?).Y qué decir de la Justicia,cuyos integrantes sellaron sus labios ante la Ley Orgánica del Poder Judicial del ínclito Alfonso Guerra, con la que se ponía punto y final a la independencia judial para dar paso a este sistema de justicia impartida desde el Palacio de la Moncloa.

Escuchamos a esta sociedad civil empapada de socialismo cargar contra los “ricos”,contra los empresarios a los que se visualiza con chistera y puro fustigando a sus empleados mientras hacen cola para entrar en campos de futbol poblados de esos mismos ricos ,esta vez de vestidos de corto, y de los que se anhela una foto,una camiseta sudada o una firma en el dorso de una entrada.La escuchamos clamar en contra de las grandes mansiones,de las marcas de ropa de lujo mientras ,cada semana,revistas como Hola o Pronto entran en casa de esos mismos críticos para hacerles partícipes de lujosas vidas aunque sea a tiempo parcial y de forma virtual (http://www.introl.es/medios-controlados/ ). Contemplamos un dia tras otro furibundos ataque contra los “malvados especuladores “,esos nuevos demonios del siglo XXI,en un país en el que la burbuja inmobiliaria creció de forma exuberante entre una población que firmaba créditos hipotecarios al grito de “ ¡¡la vivienda nunca cae de valor : hoy he comprado por diez y mañana venderé por treinta !!”.

Los mismos que critican de forma feroz la segregación por sexo en las escuelas porque consideran fundamental la presencia de los dos sexos para la formación integral de los niños (y logrando la cuadratura del círculo) son los mismos que reclaman el derecho a la adopción por parte de las parejas homosexuales,esta vez sin tener en cuenta el “valor” fundamental de la presencia de ambos sexos para la salud intelectual del menor.

Y es que, tal y como indicábamos al principio del artículo,una vez perdida la batalla de los principios,una vez derrotada la reflexión y la responsabilidad individual en favor de la socialización de las responsabilidades,de las pérdidas económicas,de la vida privada y del criterio propio,es decir,una vez expropiada la LIBERTAD DEL INDIVIDUO por parte del estado,no hay más que dejar actuar a las leyes de Goebels para perpetuar el camino de vuelta a la esclavitud más atroz.

España ha sustituído a Mises por Peter Pan: y es la realidad del hombre que actúa la que avanza inexorable poniendo el mismo final en todos los cuentos de socialismo peterpanesco : violencia,pobreza y tragedia.

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SOCIALISMO LA MAQUINA DE CREAR POBRES.

El socialismo es como un cáncer que hay que extirpar para que el enfermo, que es la sociedad, pueda curarse. Existe un remedio menos sangriento que la lucha armada: La opinión pública. Hoy la batalla se libra en el terreno de la opinión pública. Mientras los sudamericanos y españoles no se percaten del fracaso y las falsedades del nuevo socialismo del siglo XXI, sus sociedades seguirán cayendo en un nivel mayor de pobreza, corrupción y violencia. 

Es esencial que la gente del pueblo comprenda las verdaderas causas de la miseria. Sólo así comenzarán a despreciar a líderes pseudopatriotas, carismáticos y mediocres; empezando a elegir gobernantes que propongan una honrada reforma del Estado, reduciéndolo al mínimo, liberalizando la economía; garantizando la libertad, la propiedad privada y el Estado de Derecho. 

DECÁLOGO DEL SOCIALISTA:

1. Corrompa a la juventud y dele libertad sexual.

2. Infiltre y después controle todos los medios de comunicación de masas.

3. Divida a la población en grupos antagónicos, incitando las discusiones sobre asuntos sociales.

4. Destruya la confianza del pueblo en sus líderes.

5. Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo.

6. Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos; desacredite la imagen del País, especialmente en el exterior y provoque el pánico y el desasosiego en la población por medio de la inflación.

7. Promueva huelgas, aunque sean ilegales, en las industrias vitales del País.

8. Promueva disturbios y contribuya para que las autoridades constituidas no las repriman.

9. Contribuya a destruir los valores morales, la honestidad y la creencia en las promesas de los gobernantes. Nuestros parlamentarios infiltrados en los partidos democráticos deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de exponerlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa socialista.

10. Registre a todos aquellos que posean armas de fuego, para que sean confiscadas en el momento oportuno, haciendo imposible cualquier resistencia a la causa.

Ludwig von Mises, sentencias notables de su obra «Nación, Estado y Economía» (1919)

Es de destacar especialmente la fecha tan prematura, por el carácter premonitorio de muchas de sus afirmaciones, cuyo acierto conocemos actualmente mirando en retrospectiva, pero que entonces aludían a hechos todavía por suceder. («¿Quién es sabio?: el que vislumbra el porvenir«) Los números entre paréntesis junto a cada cita aluden a la página de la edición española de «Unión Editorial», año 2010.

Socialismo y Democracia:

•    Los marxistas se batían por el derecho de voto, por la libertad de prensa y por el derecho de reunión y de asociación mientras no eran el partido dominante. Allí donde llegaron al poder no hallaron nada más urgente que hacer, que eliminar esta libertad. (82)

•    Los primeros socialistas eran contrarios a la democracia. Los socialistas quieren hacer feliz al mundo entero y son intolerantes contra cualquiera que tenga una opinión distinta. Su forma de Estado preferida sería el absolutismo ilustrado, en el cual ellos sueñan secretamente ocupar el puesto de déspota ilustrado. (285)

•    Una Rusia democrática no sería bolchevique. (286)

Guerra y pacifismo:

•    [La guerra es] un acto destructor y nihilista; un mal que castiga a todos, vencedores y vencidos. El pacifismo liberal postula la paz porque considera inútil la guerra. (134)

•    No con las guerras y las victorias, sino sólo con el trabajo, puede un pueblo crear las condiciones para la prosperidad de sus conciudadanos. (136)

•    El pacifismo filantrópico quiere eliminar la guerra sin eliminar sus causas. (137)

•    El socialismo mundial, entendido como un imperio mundial de la esclavitud universal de los pueblos, aportaría seguramente la paz nacional. (143)

•    Quien desee la paz de los pueblos debe intentar poner fuertes límites al Estado y a su influencia. (144)

•    Reducir al mínimo el poder estatal, significaría atenuar de manera esencial los conflictos que surgen entre las distintas naciones que conviven en el mismo territorio. La única verdadera autonomía nacional es la libertad del individuo frente al Estado y a la sociedad. La «estatización integral» de la vida y de la economía lleva inevitablemente a la lucha entre los pueblos. (147)

Curiosa acotación sobre las paranoias conspirativas:

•    Es una obsesión de los estatalistas sospechar de las maniobras de los «interesados» en todo lo que no les guste. […] Esta mentalidad hace imposible comprender las realidades del mundo. (221)

Curiosa sentencia al estilo de Lord Acton:

•    El poder es malo en sí, al margen de quién lo ejerza. (305)

Socialismo sin rodeos:

•    Socialismo significa transferencia de los medios de producción, de la propiedad privada de los particulares a la propiedad de la sociedad. Todo lo demás es accesorio. Es absolutamente indiferente quién detenta el poder en una sociedad colectivizada: si un emperador hereditario, un César, o la comunidad popular democráticamente organizada. No constituye la esencia de la comunidad socialista el hecho de estar gobernada por consejos de obreros y soldados. (243)

•    En el plano económico, el socialismo llevará al estancamiento, cuando no a la verdadera decadencia de toda nuestra civilización, a la miseria y la indigencia para todos. (269)

•    El ideal socialista del marxismo es utopía, ya que en esencia presupone hombres que no están en condiciones de perseguir ningún interés particular contrapuesto al interés general. (272)

•    Es un ideal de gente ajena a la realidad económica. (273)

•    El socialismo no se dirige al frío intelecto, sino a confusos sentimientos, no opera con la lógica sino con el misticismo, no quiere brotar de la libre voluntad de la mayoría del pueblo, sino del terrorismo de algunos fanáticos desencadenados. (307)

Liberalismo y socialismo:

•    La diferencia entre liberalismo y socialismo no está en el fin, sino en los medios. (258) El mayor bienestar para el mayor número posible de personas, es el fin tanto del liberalismo como del socialismo. (261)

•    El liberalismo defiende su sistema económico porque considera no los intereses de los individuos, sino los de la colectividad. El fin de la política tiene que ser «la máxima felicidad para el mayor número de personas». (259)

•    Poner trabas a la libre actividad del individuo significaría perjudicar a todos. En la sociedad socialista, la diferencia entre ricos y pobres desaparecería, nadie poseería más que otro, pero cada individuo sería más pobre de lo que hoy son los más pobres, ya que el sistema comunista tiene efectos que frenan la producción y el progreso. (261)

•    La lucha contra las erróneas doctrinas socialistas no es interés particular de una sola clase sino de todos, ya que la reducción de la riqueza y del progreso provocada por el socialismo la sufren todos. (262)

•    Los liberales no esperan que un modo de producción distinto haga al mundo maduro para el liberalismo. (277)

La «plusvalía»:

•    En la sociedad socialista no podría ser dividida entre los pobres, porque en semejante sociedad ni siquiera sería producida. (262)

Socialismo y religión:

•    El socialismo es un partido político-económico que pretende ser una dooctrina salvífica a la manera de las religiones. (289)

•    Una religión que no lleva a la vida trascendente es un absurdo. (292)

•    Pero ahora el socialismo ha triunfado. Millones de personas piden ansiosamente la salvación que esperaban; piden riqueza, felicidad. ¿Y ahora? […] El socialismo tiene una sola vía para salir de esta situación: tiene que intentar (olvidando el hecho de que ejerce el poder) seguir presentándose como una secta oprimida y perseguida a la que potencias hostiles impiden realizar la parte esencial de su programa, y de este modo descargar sobre otros la responsabilidad de que no se haya producido la feliz condición que había anunciado. (293)

•    El imperialismo socialista supera en extensión y en intensidad a cualquier imperialismo anterior. La propia necesidad interna inherente al mensaje salvífico socialista le impele a superar las fronteras en todas direcciones. (294)

LOS SUEÑOS.

Uno de los motores de la historia, a pesar de que el amigo Marx diga que la exclusividad la tiene la lucha de clases, han sido las ambiciones y deseos de una nación, los sueños nacionales que hacen que toda la energía de un pueblo se dirija hacia una meta común, ampliamente compartida por todos los sectores sociales… Desde un emperador a un jornalero, desde un almirante a un grumete.

Energías liberadas que han dado nacimiento a naciones, han creado y destruido imperios, provocado guerras, derrocado gobiernos…

Así, la España Imperial se forjó por el sueño de gloria, de oro, de un pueblo que, recién salido de un larga Reconquista, creía en su destino y que llevó a valientes hidalgos extremeños, a recios marinos vascos, a duros campesinos castellanos, a cruzar los mares y crear una nueva sociedad en tierras americanas…

Dicho sea de paso, los aztecas tenían unos sueños bastante parecidos y, gracias a una serie de razones explicadas por Jared Diamond en Armas, Gérmenes y Acero, este artículo que compongo no está escrito en ‘naualt’.

Y qué decir del Imperio Británico. La Puerta de Bombay aún se yergue como mudo testigo del paso de miles de jóvenes británicos que llegaron a la India a vivir el sueño imperial. Muchos regresaron, pero muchos otros dejaron allí sus huesos, cubiertos por una preciosa casaca roja, en las polvorientas llanuras del Deccán o en las tórridas junglas bengalíes.

Por supuesto, hay sueños nacionales que mejor nunca se hubiesen soñado… El sueño de una Germania «Uber Alles», del «Der morgige Tag ist mein», el sueño nacional socialista que, vendido por un cabo austriaco que se reveló como uno de los más efectivos vendedores de sueños de la historia, acabó con la mayor guerra conocida por la humanidad y con el Holocausto.

Como su primo hermano, otro sueño prescindible, el sueño de la sociedad sin clases, de la utopía socialista comunista, sueño que desembocó en unos regímenes totalitarios con más de cien millones de muertos como legado… pero que a diferencia del sueño nazi aún sigue teniendo buena prensa.

Pero no todos los sueños son imperiales, raciales, expansionistas…

Estados Unidos, la nación más rica, libre y poderosa de la historia, fue creada a partir de un sueño, un sueño de libertad, de igualdad, de búsqueda de la felicidad, que, partiendo del Mayflower, fue recogido por los Padres Fundadores en la Declaración de Independencia y sigue vivo en el «American Dream» que hace que miles de emigrantes lleguen cada año a sus puertas, que hace que dos chavales en un garaje creen una revolución informática y que hace que muchos de vosotros hayáis llegado a este artículo a través de una red social creada por un tipo de no acabó la carrera…

Y por supuesto, aquí y ahora, en España, también hemos vivido nuestro propio sueño (en determinadas regiones compartido con otros sueños más cercanos a » El Mañana nos pertenece» nazi).

Pero el nuestro ha sido un sueño cutre, gris, anodino. Hemos vivido el sueño de la mediocridad, de hacer lo justito, el sueño de que teníamos derecho a todo, de que para cualquier problema, reto o exigencia que nos plantease la vida, ahí estaba el Estado para solucionarlo…

En todo, desde la educación para nuestros hijos hasta el ocio que disfrutaríamos, desde la pensión hasta la vivienda, desde nuestro trabajo y nuestro sueldo hasta nuestra salud, pasando por asuntos tan personales como compatibilizar el trabajo y la familia, los españoles hemos soñado con que el Estado nos resolvería la papeleta.

Así, nos iban a dar una casa de protección oficial, con un colegio público cercano para nuestros niños, con un polideportivo también público donde nos darían clases de aerobic o jugaríamos al pádel, con un centro cultural, por supuesto también gratuito, donde veríamos pelis, obras de teatros… y por supuesto un transporte público en la puerta.

Soñábamos con ser funcionarios o tener un trabajo garantizado de por vida, con el «no te pueden echar» o como mínimo con seguros de paro indefinidos. Responsabilidades, ninguna. Objetivos, ninguno… Vivir, ser felices, disfrutar de los amigos…

La democracia era la herramienta para lograrlo. Solo había que votar al al partido correcto y lo teníamos hecho. Ellos proveerían por todas nuestras necesidades… Pero el sueño se ha acabado, el Sueño Español ha acabado siendo una pesadilla y ahora nos toca volver a la realidad… ¡Feliz 2012!

 

SOCIALISMO, EL OPIO DEL PUEBLO.

 

Tengo amigos y conocidos que votaron al PSOE en las últimas elecciones municipales y autonómicas, y cuando les pregunto por qué lo hicieron, todos o casi todos me responden con la archirrepetida frase de “para que no gane el Partido Popular”… todos ellos me han confesado que lo hicieron tapándose la nariz. Y cuando les pregunto qué van a hacer el próximo domingo <veinte ene> su respuesta es muy semejante.

En el fondo, mis amigos y conocidos están hablando de que votan al PSOE por miedo.

Amedrentar al personal en tiempo de elecciones, sea con un peligro real, sea con uno imaginario, siempre ha sido útil; cuando algunos políticos recurren al miedo consiguen que la gente sacrifique su libertad, para conseguir una ilusión de seguridad, apelando al instinto de supervivencia frente a supuestos enemigos…

Desde que tengo uso de “razón política” siempre, he oído de forma reiterativa, hasta el hartazgo, hasta aburrir, un mensaje casi omnipresente, el de que “los ricos”, los empresarios, los capitalistas, son gente sospechosa (como poco) de haber hecho fortuna de manera poco ética… y que eso que llaman la “derecha” (que se supone que la integra la gente que apoya a los ricos y al sistema capitalista, que genera desigualdad, opresión, esclavitud… injusticia,…) es un grupo de personas absolutamente perverso, que la “derecha” es egoísta, malvada… el summun, lo máximo de todos los males, pretéritos, presentes y por venir… (En España este mensaje es cosa antigua, presente ya en la llamada Edad Media, hasta el extremo de que determinadas actividades estaban consideradas indignas, deshonestas… y reservadas a determinados grupos sociales en exclusiva, e impropias de buenos cristianos…)

También he oído que lo contrario de todo esto, vamos ¡los buenos! son la “izquierda”, los representantes, y defensores, de la gente pobre, los más desfavorecidos, la gente que lleva una vida mísera, indigna, de esclavitud… y que quienes forman parte de la “izquierda” velan por nuestro bien (frente a los perversos y anacrónicos derechistas, reaccionarios, conservadores…, como decía, los malvados…) y pretenden redimirnos de todos los males presentes y construir un mundo mejor.

Ni que decir tiene que, como la mayoría de los humanos somos gente de buena voluntad, y a poco que miremos a nuestro alrededor acabamos percatándonos de que hay personas que lo pasa mal, acabamos observando que hay pobreza, desigualdad, injusticia… e inevitablemente, pocos somos los que no nos dejamos tentar por “utopías bienintencionadas”, fórmulas mágicas que pretenden un cambio social profundo… que desean implantar el paraíso ahora… Es que quien tenga un poco de sensibilidad es casi imposible que no se conmueva cuando ve gente sufriendo, es difícil no sentirse concernido por el dolor y la miserias ajenos.

Decía el psicólogo Carl Rogers que por muy malvado que alguien parezca, siempre encontraremos un fondo de “humanidad”, de bondad en esa persona, y que, eso es al fin y al cabo lo que caracteriza a esa persona, y que todo lo demás son añadidos alienantes,… al fin y al cabo, lo de Rousseau, de que los humanos nacemos “buenos”, libres e iguales y que la sociedad nos sojuzga, nos malea y nos corrompe.

Por ello, los “progres” e izquierdistas diversos generalmente suelen ser “buena gente”, gente bien intencionada (claro que, como dice el refrán: el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones).

Hasta tal extremo hemos llegado en España que, poca gente se atreve a decir abiertamente que no es una persona “de izquierdas”… Poca gente se atreve a decir “Sí, yo soy de derechas”. Raro es el grupo político que no se hace llamar “progresista” y que no utiliza un lenguaje “progre”, llevado por el miedo –pánico- de ser tildado de reaccionario, facha,… inmoral al fin y al cabo.

No olvidemos que en España quienes ganan elecciones suelen ser los que menos antipatías despiertan en el electorado.

– Oiga, y ¿se puede saber por qué dice usted que es progresista y de “izquierdas?

-Hombre, esa pregunta ofende… Ser progresista, de izquierdas es lo más-más, lo más noble que se puede ser en este mundo-mundial…De todos modos, me alegra que me haga usted esa pregunta; pero es que esa es una cuestión difícil de explicar, ser progresista es… ¿Cómo le diría yo? Es un sentimiento, es que se lleva en los genes, es cosa de “pedigrí”… Mi abuelo era progresista, mi padre también, y yo (no podía ser de otro modo) pues también lo soy… Eso es como los “colores de un equipo de fútbol, se sienten o no se sienten…” Ser de izquierdas es una actitud personal, ética y política que consiste, en una apuesta radical por la libertad, la igualdad y la fraternidad… mientras haya capitalismo la igualdad, la libertad, la justicia y la fraternidad no son posibles, y significa que luchar por el socialismo es la manera más coherente de ser de izquierdas. De la lucha sistemática por abolir la explotación, el dominio y la desigualdad. Esto es, la lucha del ser humano por autogobernarse y decidir su futuro. La pregunta que debemos hacernos es ¿quién dirige la vida? ¿El mercado capitalista o la sociedad democrática? Para nosotros la clave es que la sociedad debe de autodirigirse, liberarse, y para eso tiene que domar al mercado y superar las relaciones de explotación actuales. Pero, si no lo hacemos en breve no habrá sociedad, porque el capitalismo está poniendo en peligro la vida humana en el planeta. Para luchar contra eso y hoy más que nunca, hay que ser de izquierdas.

El progre/izquierdista modelo sólo lee el periódico del grupo Prisa, y “Público”, escucha también en exclusiva la cadena Ser, y hasta hace bien poco se deleitaba viendo la televisión en la que actuaba el telepredicador Iñaqui Gabilondo…

Para el feligrés progre era una obligación no perderse ni uno de los sesudos análisis de la actualidad diaria, en los que pontificaba y hablaba ex cátedra el Sr. Iñaqui… Claro, que sí no todos, los progres en general tienden a orgasmear con la televisión zaparetista y sus zafiedades. Lo más sublime para un progre son los programas de la Sexta (y en especial el del tal Wyoming). Para un progre cualquier asunto que tenga que ver con la iglesia católica es un asunto casposo, anacrónico, despreciable. Y por el contrario, por aquello de la “alianza de civilizaciones zaparteril” todo lo que suene a musulmán, es digno del mayor de los “respetos” y aceptar todo lo que huela a Islam es una muestra de “tolerancia” (no se sabe bien, si detrás de esta pose de “talante” está aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, o se trata simple y llanamente de miedo) todo sea por el multiculturalismo y demás consignas progres.

Intentar conversar con un progre, sea cual sea el asunto que se aborde, es harto problemático; si uno es tan incauto de sacar a colación que en el norte de África, los únicos que pueden pasear por la playa con el torso desnudo sin ser apedreados, son los varones, y que las mujeres por el contrario se bañan vestidas en el mar y hasta en piscinas públicas, la contestación, será que así se bañaban nuestras bisabuelas (suelen tener un lapsus de memoria, y olvidan que de ello hace más de un siglo); si se comentan las bombas de Atocha, Nueva York o Londres, ya sabemos lo que nos espera: bombas tiran todos; de mencionar el millón de tutsis escabechados por los hutus en Ruanda, nos arrojarán encima las dos bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre el Japón; si se habla de los crímenes del marxismo (de los millones de muertos por la noble causa de la emancipación del proletariado, Estalin, Mao, etc.) responderán que peor lo hicieron los nazis; si hablamos de la piratería inglesa padecida por los barcos procedentes de América en otros tiempos, saldrá a relucir que el Imperio Español lo tenía bien merecido por haberle quitado el oro a los indios.

Pero lo más increíble es acabar comprobando lo enormemente reacios que son los progres a aceptar que la realidad puede tener varias caras; resulta chocante hasta que punto llegan a ignorar las desgracias, las injusticias, los abusos que no estén en su repertorio absolutamente maniqueo, no se olvide que para ellos sólo existe lo blanco y lo negro, o se está con ellos –se es de “los nuestros”- o se está contra ellos, para el progre no existen tonos grises… quienes no están con “nosotros” dicen memeces, son “fachas”, “peperos”, amigos, nostálgicos, o simpatizantes del régimen franquista… Quienes no compartan sus ideas son seres perversos, egoístas, profundamente inmorales, o poseen algún tipo de fobia…; les hablo, por supuesto de quienes proclaman la necesidad de potenciar, dar prioridad a “lo público”, la escuela pública, la sanidad pública… y llevan a sus hijos a colegios privados, y acuden a la sanidad privada. Son aquellos que ponen por locos a quienes se atreven a cuestionar el dogma de la izquierda oficial, acerca del “calentamiento global”, o la versión progre de la historia reciente de España , o la llamada “perspectiva de género”.

¡¡Curiosa panda la de los progres!!

Pero, aparte de estos “progres relativamente bienintencionados y aparentemente inofensivos”, están los “progres realmente peligrosos”, los dirigentes e integrantes de “la secta”, que se hace llamar izquierda, ese grupo de sinvergüenzas, cínicos, que ni tienen programa, ni principios, ni objetivos (bueno, sí, objetivo si tienen, CONSERVAR EL PODER A TODA COSTA…) y que proclaman que están al lado de los más desfavorecidos. Claro, que aunque suenen parecidas, una cosa es la Ética, y otra la Estética…

Esta secta de “paripé” es toda una especialista en posar, aparentar, mentir y demás. De eso andan bastante bien; pero de “Moral”, lo que se dice de “Moral”, entienden bien poquito.

Lo que sí hay que reconocerles, en honor a la verdad, es su enorme habilidad anestésica, su enorme capacidad de manipular a la gente corriente y de crear falsas expectativas…

Que se sepa, nunca ha habido ningún régimen populista/socialista que haya conseguido -o que de veras lo pretendiera- poner remedio a la injusticia, mejorar la vida de los más favorecidos, acabar con la pobreza (miseria tanto económica como cultural) Ningún sistema político “populista-progresista” ha promovido una verdadera educación, orientada a fomentar el pensamiento crítico, a erradicar las formas de pensar acientíficas, supersticiosas, las diversas formas de fanatismo.

Los programas políticos de gobiernos “socialistas” como los que hemos tenido en España desde la muerte del General Franco, nunca han tenido como objetivo lograr un desarrollo sólido y perdurable (“sostenible” lo

llaman ahora).

Realmente lo que menos les interesa son los derechos de las personas, les despreocupan los intereses de la gente corriente, y por supuesto les importa un bledo la salud de las instituciones “democráticas”, la participación ciudadana, y toda la retahíla con la que adornan sus discursos vacíos…

Muy al contrario, procuran crear más y más situaciones de dependencia asistencial, fomentando el clientelismo-servilismo, “estómagos agradecidos”, servidumbres más o menos voluntarias, todas las formas posibles de subsidios, y adoctrinan a la población inculcándoles “valores” cargados de resentimiento, de revanchismo, o como poco de perplejidad y confusión…

Se trata de conseguir lealtades a ultranza, asegurarse la adhesión inquebrantable de la mayoría de la población, eso sí, mayorías “secularmente oprimidas, maltratadas y con enormes carencias”. Las diversas formas de socialismo autoritario (aunque posiblemente todos los socialismos lo son) así como los diversos fascismos, recurren a estrategias semejantes: se inventan un enemigo exterior, se inventan un enemigo interno y un enemigo en el pasado reciente. Por supuesto, para “echar balones fuera” la responsabilidad siempre es de otros, de la etapa política anterior, la “deuda histórica” lo llaman. De ese modo podrán seguir medrando, expoliando y malversando por mucho tiempo y con total impunidad…

En España contamos con referencias para dar y tomar: La causa principal de todos los males es “la derecha casposa, egoísta y reaccionaria, contraria a cualquier forma de progreso”, también el franquismo, y otro recurso muy eficaz es el “caciquismo secular”. Y ya en tiempos más recientes, el gobierno de José María Aznar (enemigos “pretéritos”) Por descontado las etapas en las que gobernó el PSOE en España, con Felipe González, nunca existieron (¿Se acuerda alguien a estas alturas de Filesa, los GAL, “Mister X”, los “fondos reservados”…?)

De la actual situación que padece España el partido gobernante –según parece- no tiene ninguna culpa, y a Felipe González y Rodríguez Zapatero, y sus diversos gobiernos, ni nombrarlos. La versión del régimen es tan chocante, tan zafia, tan esperpéntica que ni a Valle Inclán se le hubiera ocurrido. Es un guión perfecto para una película de Pedro Almodóvar… Los actuales gobernantes formaban parte del mismo partido político, aplaudían a rabiar todas las ocurrencias del “jefe”, todas sus decisiones, participaron en todas sus campañas en las que fue elegido y reelegido, le rindieron pleitesía,…

En los regímenes como el de José Luis Rodríguez Zapatero, los presupuestos siempre son manipulados con arbitrariedad. Los controles son silenciados o ninguneados. La forma de gobierno socialista-populista identifica fondos del Estado con fondos del gobierno o -peor aún- fondos de quien tiene la vara de mando. Los usa a discreción para someter a opositores, comprar voluntades y hacerse auto bombo (ni en tiempos de crisis, ¿Qué crisis?). Para los regímenes populistas no hay limitaciones ni medidas fiscalizadoras o que fomenten la mínima transparencia en la gestión de la cosa pública, solo se admiten “observatorios inoperantes y laudatorios”, nada de instituciones independientes, llámense comisiones de investigación, tribunales de cuentas, defensores del pueblo, o cuestiones semejantes.

En un régimen populista-progresista no pueden faltar las alianzas con la “burguesía amiga” o los “empresarios patrióticos”, es decir, aquellos que prefieren sobornar a funcionarios, pagar “el impuesto revolucionario” para obtener privilegios, a producir de forma realmente competitiva.

También es característico de este tipo de régimen político su absoluto desprecio hacia el orden legal. Igual que en las monarquías absolutistas y a la manera de los caudillos “dueños de vidas y haciendas de sus súbditos”, la ley es apenas un traje que se ajusta a gusto y medida.

Todo lo anterior está aderezado con una buena dosis de buenismo, de pensamiento Alicia. La constante propaganda de que se está avanzando hacia un futuro maravilloso, de dicha, de felicidad, de equidad nunca vistos. Lo mismo que un ilusionista, que crea un escenario impresionante, que sólo es perceptible desde un determinado ángulo, y siempre y cuando todos los intentos de un estudio crítico sean abortados.

Es un espejismo que se publicita de manera machacona, hasta la saciedad (con mucha eficacia, todo hay que decirlo) lo mismo se divulga el echarles la culpa a los otros y a la herencia del régimen anterior y a sus cachorros, para tapar y camuflar la ineficacia de su gestión, sus fracasos, su actuar chapucero, y ocultar los síntomas de deterioro.

Repetir que se han logrado resultados notables desde que ellos gobiernan, y que nos espera un futuro aún mejor, no deja de confundir, “convencer” y tener realmente un efecto anestésico en los ciudadanos; o como poco siembra la resignación, la aceptación de la mediocridad imperante como algo soportable.

Los regímenes democráticos (no populistas) propiamente dichos no participan de la ristra de corrupciones mencionadas a lo largo de este escrito. No practican el personalismo narcotizante, anestésico, no manipulan los medios de comunicación, no usan de forma arbitraria el presupuesto, no alientan el odio, no desprecian la legalidad vigente, no boicotean la seguridad jurídica, no temen la alternancia, no descalifican de forma ruin y zafia a la oposición; no espantan las inversiones sino que las reciben con los brazos abiertos, se abren al comercio exterior y no distorsionan las estadísticas para engañar a la ciudadanía y hasta cuidan las formas (pero no con el “talante” cargado de un profundo cinismo)

Los regímenes democráticos -no populistas-poseen un mayor nivel de bienestar y de crecimiento, son previsibles e infunden más confianza.

Por eso nos vamos quedando en el vagón de cola, en el “trasero del mundo”, pese a las enormes potencialidades que seguimos manteniendo inactivas por responsabilidad del modelo populista-progresista que hipnotiza, esclaviza y embrutece.

La persona más peligrosa para determinados gobiernos es aquella capaz de pensar cosas por si misma, sin importarle supersticiones ni tabúes. El mayor de los temores de ciertos gobernantes es que este tipo de persona llegue a la conclusión de que el gobierno bajo el que vive es deshonesto, demente e intolerable…

Carlos Aurelio Caldito Aunión.

 

 

SOCIALISMO Y COMUNISMO = MUERTE.

 

Puro totalitarismo, SIEMPRE LO HA SIDO y no nos engañemos, lo que ahora están llamando «DEMOCRACIA REAL» no es, ni mas ni menos que COMUNISMO.

Siempre han manejado muy bien la MANIPULACIÓN y la gente pica.

¿FAVORECER A LOS POBRES? (AUDIO).

 

Editorial de César Vidal:

¿Favorecer a los pobres?

Es la noche de César
Presentado por César Vidal
8:30
César Vidal editorializa sobre la vuelta del impuesto sobre patrimonio recordando lo que Zapatero decía entonces y dice ahora.
Con algo de retraso pero es un editorial tan bueno Y CERTERO que no se puede dejar sin DIFUNDIR POR TODOS LOS MEDIOS.
como de costumbre, PINCHAR EN LA IMÁGEN (de abajo):