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Comunismo por puntos: China activa una tecnología para medir el «valor social» de cada ciudadano

Es un artículo antiguo, publicado en «El Mundo», pero me resulta interesante de difundir porque, si las cosas no dan un gran giro, ¡que digo giro! volantazo violento, a una sociedad de este tipo es adonde nos están conduciendo y, aunque ya se que habrá grandes carcajadas de la «progresía» imperante (y majadera), el caso es que circule y que haya quien se lo piense.

Por Daniel J. Ollero en El Mundo

«Queridos pasajeros, aquellos que viajen sin billete, que se comporten desordenadamente o que fumen en lugares públicos serán castigados de acuerdo a las reglas y su comportamiento quedará registrado en el sistema de créditos e información individual. Para evitar cualquier registro negativo en su crédito personal siga las normas y cumpla las órdenes en el tren y la estación».

Esta cita no corresponde a la voz de una telepantalla en 1984, la novela de George Orwell, o a un extracto del primer capítulo de la tercera temporada de Black Mirror en el que aspectos clave de la vida de las personas como el empleo de transportes públicos o la posibilidad de alojarse en un determinado hotel se encuentra condicionada por su puntuación en una red social global. El fragmento es una grabación real de un tren en Shanghai que muestra la punta del iceberg del sistema de crédito social puesto en marcha por el Partido Comunista chino. Real pero, al mismo tiempo, mucho más aterrador, preciso y perfecto que la distopía narrada en ambas obras de ficción.

El sistema de créditos sociales chino, que ya se encuentra en funcionamiento, otorga una puntuación a cada uno de sus ciudadanos en función de sus hábitos cívicos, su estilo de vida, las páginas web por las que navega, de lo que compra en internet y de otras variables como sus infracciones de tráfico.

Una puntuación que marca la posición de los ciudadanos en la escala social del país de modo que, aquellos con un crédito alto, tendrán derecho a un trato preferente por parte de la Administración.

«Mantener la confianza es glorioso y romper la confianza es una desgracia«, sostiene un documento público del Partido Comunista en el que se explica el proyecto. Un escrito en el que la palabra «confianza» aparece 105 veces y en la que se detallan algunos comportamientos y actitudes que conllevan la «romper la confianza».

Aquellos con una puntuación baja, los que «rompen la confianza», se están enfrentando a represalias como la imposibilidad de acceder a determinados puestos de trabajo, la prohibición de comprar billetes de tren o avión, de alojarse en los mejores hoteles, de que sus hijos vayan a un buen colegio o, incluso, que el estado les quite a sus mascotas. Todo eso además de ser incluidos en listas negras públicas de malos ciudadanos.

Una serie de castigos que, más allá del papel, ya se están produciendo. Por ejemplo, a 12 millones de chinos ya se les ha prohibido de comprar billetes domésticos de avión y tren.

Un sistema de control político y social que, según el proyecto redactado por el partido comunista chino, es «una base importante para implementar de manera integral la visión del desarrollo científico y construir una sociedad socialista armoniosa, es un método importante para perfeccionar el sistema de economía de mercado socialista, acelerando e innovando la gobernanza social, y tiene una importante importancia para fortalecer la conciencia de sinceridad de los miembros de la sociedad, forjar un entorno crediticio deseable, elevar la competitividad general del país y estimular el desarrollo de la sociedad y el progreso de la civilización».

Un proyecto que, según dicho texto, se enmarca en el interés del «Comité Central del Partido Comunista Chino para las opiniones del Estado buscando el fortalecimiento y la innovación del manejo de la sociedad«.

El sistema crédito social de China es posible gracias a la combinación e integración de varias tecnologías como el big data, el reconocimiento facial y la monitorización de internet en un entorno cuyas libertades no son comparables a los de una democracia occidental y ayudados por más de 600.000 cámaras de vigilancia con inteligencia artificial.

Pese a que los castigos y represalias son conocidas, el funcionamiento del algoritmo que determina la posición de un individuo en la escala social es incierto.

Gran parte de los datos que otorgan la puntuación de cada ciudadano en el sistema de crédito social provienen de los historiales de internet de los chinos, aunque también se tienen en cuenta factores económicos -como retrasos a la hora de pagar las facturas- o sanciones administrativas y/o penales que castigan comportamientos incívicos.

El sistema también tiene en cuenta un componente moral, y con un carácter más aleatorio, a la hora de asignar el valor crediticio de cada ciudadano. Las compras frívolas, jugar a videojuegos, publicar fake news e, incluso, determinados comportamientos, que no son constitutivos de delito, en las redes sociales pueden tener un impacto negativo en la puntuación de cada ciudadano, según explica Foreign Policy.

En este ámbito, uno de los posibles castigos a los que se pueden enfrentar los ciudadanos con una baja puntuación es una merma en la calidad de su conexión a Internet.

Sin embargo, la lista de castigos es larga y la presencia de un individuo con una baja puntuación puede afectar a otros de su entorno social, pese a que estos gocen de un valor mayor en el sistema de créditos.

Esto le sucedió a un estudiante de universitario que vio su admisión revocada debido a que su padre tenía una baja puntuación en la escala de crédito social. Un caso recogido incluso por los medios estatales chinos que citan otros ejemplos de jóvenes a los que se les impidió acceder a instituciones educativas por la mala puntuación de sus padres.

Los medios de comunicación, bajo control público y censura (1), juegan un papel importante a la hora de generar una política de miedo y represalias en esta línea. El citado documento del Gobierno chino explica así su papel.

«Reforzar la propaganda relativa a la lista de personas perseguidas por romper la confianza y castigadas en su crédito, dar rienda suelta al papel de los medios de comunicación en la propaganda, la supervisión y la orientación de la opinión pública. Utilice los periódicos, la televisión, los medios online, etc., para hacer pública la información relativa a las personas sujetas a persecución por romper la confianza, el castigo que reciben, etc., crear presión en la opinión pública y ampliar la influencia y la disuasión del sistema de listas de nombres para personas sujetas a la persecución por romper la confianza».

Entre los castigos más severos fruto de una baja calificación en esta escala se encuentra la prohibición de viajar al extranjero, de comprar una viviendade tener una tarjeta de crédito, perder la tutela de tu perro o, incluso, de acceder a un buen empleo en cualquier empresa o institución que tenga relaciones con el sector público nacional o que ejerza su actividad en ámbitos relacionados la manipulación de potencialmente tóxicas y de alimentos o de ostentar cualquier cargo de responsabilidad en ámbitos como la minería, la industria química o la producción de petardos y fuegos artificiales.

Las personas con una «confianza» baja también se enfrentan a problemas a la hora de conseguir empleos en el sector privado. Un comunicado del gobierno anima a las empresas a consultar las listas negras antes de contratar a nuevos empleados. Unas listas negras que en algunos casos se encuentran publicadas en Internet pero que, en el caso de algunas localidades y provincias, también existen en un formato físico y se publican en tablones de anuncios en los que, además del nombre, aparece una fotografía de aquellos ciudadanos que «han roto la confianza».

Damn right! They want to impose a dictatorship

Y para todos esos listillos, que hay muchísimos, que piensan que bueno, pero nos dan seguridad y trabajo fijo les recuerdo lo siguiente:

“Quien renuncia a su libertad por seguridad, no merece ni libertad ni seguridad”

Benjamin Franklin

(1) Para DESMEMORIADOS: ESTO LO LLEVA EXIGIENDO PODEMOS DESDE SU FUNDACIÓN Y, COMO ELLOS, LA MAYOR PARTE DE LA IZQUIERDA. YO TOMARIA BUENA NOTA DE ELLO, SOBRE TODO A LA HORA DE VOTAR.

El documento europeo de identidad digital se aprobará sin pasar por el Parlamento

Así es el nuevo DNI 4.0: cambios y novedades del documento que entra en vigor en toda Europa | Policía Nacional.

El documento de identidad digital entra en su fase de implantación a escala europea. Después de que la Comisión revelara la arquitectura técnica que dará soporte a los distintos proyectos piloto, y de que se eligieran a las empresas que los van a elaborar, el documento digital está ahora en manos de las instituciones europeas, y podría entrar en vigor sin necesidad de votación parlamentaria.

La ley sobre el documento digital de identidad entra esta primavera en la fase de negociaciones institucionales entre el Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo. Inicialmente previsto para ser sometido a votación plenaria de los eurodiputados este mes, el paquete legislativo sobre las posibilidades que permitirá el próximo documento digital europeo podría saltarse esta fase y negociarse al más alto nivel de las instituciones europeas sin contar con la opinión de los eurodiputados.

De acuerdo con el Reglamento del Parlamento Europeo (artículo 71.1), la comisión parlamentaria encargada del expediente de identidad digital (en este caso, la comisión ITRE, responsable de asuntos industriales) votó por mayoría de sus miembros una autorización para llevar la ley directamente a la mesa de negociación, sin debate y sin votación de los eurodiputados.

De este modo, la ley europea del documento de identidad digital continuará su periplo legislativo entre la Comisión Europea (gobierno ejecutivo) y el Consejo Europeo (representación de los Estados miembros), y se saltará el debate parlamentario.

El documento incluye el historial médico

El documento de identidad digital lleva más de año y medio entre los planes de la Unión Europea. En junio de 2021 se modificó el Reglamento sobre Derechos Digitales (Reglamento eIDAS) para incluir el marco jurídico del futuro documento digital.

Desde entonces se han producido dos grandes piruetas. En primer lugar, el típico equipo oscuro de expertos de la Comisión Europea ideó la arquitectura de referencia que dará soporte a los documentos digitales y los hará interoperables. Después, dos empresas (Potential y Nobid) fueron elegidas por la Comisión para construir los primeros pilotos.

El documento digital, una aplicación anclada en el teléfono móvil sobre una nueva generación de tarjetas SIM, contendrá los datos civiles y biométricos (huella dactilar, foto, etc.), permitirá alojar el expediente médico y recibir recetas electrónicas de fármacos, dará acceso a la cuenta bancaria y a servicios gubernamentales (impuestos, prestaciones sociales), contendrá el permiso de conducir y potencialmente todos los documentos y certificados importantes (diplomas, certificados de seguro). Por último, deberá poder servir de terminal de pago, a través de la conectividad NFC de los teléfonos móviles, y será compatible con el próximo euro digital.

Esta tecnología es una herramienta de control político. Otorga a los Estados un conocimiento exhaustivo del comportamiento cotidiano de sus ciudadanos. Las empresas que están coconstruyendo los primeros proyectos piloto (Thales, Idemia), están en la vanguardia de las tecnologías de vigilancia y control policial.

Los documentos dotarán a los ciudadanos europeos de un identificador único que será rastreable por los gobiernos europeos y las empresas que los van a elaborar. Las personas quedan equiparadas al ganado y a sus propias mascotas domésticas.

FUENTE: mpr21

China tiene comisarías ilegales en todo el mundo

por Judith Bergman
Traducción del texto original: 
China Operating Illegal Police Stations Worldwide
Traducido por Voz Media

China ha puesto en marcha al menos 54 comisarías de policía en 30 países, entre ellos Estados Unidos (en Nueva York), Canadá, España, Italia, Francia, Países Bajos, Reino Unido, Hungría, Portugal, República Checa, Brasil, Argentina y Nigeria, según un informe reciente de la ONG pro derechos humanos Safeguard Defenders. La mayoría se encuentran en Europa; así, por ejemplo, hay nueve en grandes ciudades españolas, cuatro en Italia y tres en París.

Peter Dahlin, director de Safeguard Defenders, sostiene que eso es sólo la punta del iceberg:

«Estamos convencidos de que hay muchas más, porque éstas sólo pertenecen a dos jurisdicciones –Fuzhou y Qingtian, de donde proceden la mayoría de los chinos residentes en España– y la propia China admite que ha puesto en marcha el proyecto en diez. Así que podría haber hasta cinco veces más.»

Esas comisarías forman parte de una campaña para persuadir a ciudadanos chinos sospechosos de actos delictivos –especialmente, fraude en las telecomunicaciones, pero también delitos como la disidencia política– de que regresen a China para ser encausados penalmente. Pekín no sólo amenaza a sus propios ciudadanos expatriados, también a los parientes de estos que se han quedado en el país. Tales amenazas han continuado durante años, como señaló el director del FBI, Christopher Wray, en 2020 cuando mencionó un caso en el que un emisario del Gobierno chino visitó a un objetivo en EEUU y le dijo que podía elegir entre regresar a China o suicidarse.

El 17 de agosto, el Ministerio chino de Seguridad Pública manifestó:

«El número de casos de fraude en telecomunicaciones transfronterizas contra residentes chinos ha disminuido significativamente en China, con 230.000 sospechosos de fraude en las telecomunicaciones educados y persuadidos para regresar a China desde el extranjero a confesar sus delitos desde abril de 2021 hasta julio de 2022.»

«Las directrices oficiales describen explícitamente las diferentes herramientas para persuadir a los objetivos de que regresen voluntariamente a China para enfrentarse a los cargos», refirió Safeguard Defenders. «Entre ellas se incluye la persecución de los hijos de los presuntos sospechosos en China, negándoles el derecho a la educación, así como la de otros parientes. En resumen, se trata un castigo de culpabilidad por asociación en toda regla para animar a los sospechosos a regresar».

Las comisarías chinas en el extranjero pretenden tener meras funciones administrativas o consulares, pero funcionan como instrumentos para amenazar a los chinos en el extranjero a fin de que regresen a China, saltándose así los requisitos legales consignados por el Derecho internacional.

Según Safeguard Defenders,

«estos métodos permiten al PCC [Partido Comunista Chino] y a sus órganos de seguridad eludir los mecanismos bilaterales habituales de cooperación policial y judicial, socavando así gravemente el imperio de la ley y la integridad territorial de los países implicados (…) Al eludir los mecanismos regulares de cooperación, el PCC consigue evitar el creciente escrutinio de su historial en materia de derechos humanos y las consiguientes dificultades para obtener la devolución de los fugitivos mediante procedimientos legales como las solicitudes formales de extradición. Deja a los chinos que residen legalmente en el extranjero totalmente expuestos a persecuciones extrajudiciales por parte de la policía china, con poca o ninguna de la protección teóricamente garantizada por el derecho nacional e internacional.

«Abiertamente etiquetadas como comisarías de policía en el extranjero (…) por ejemplo para la renovación de permisos de conducir chinos y otras tareas tradicionalmente consideradas de carácter consular (…) también sirven a un objetivo más siniestro, ya que contribuyen a ‘reprimir con determinación todo tipo de actividades ilegales y delictivas en las que intervengan chinos residentes en el extranjero'».

Obviamente, también se utilizan para perseguir a los chinos expatriados que discrepan del régimen.

«Uno de los objetivos de estas campañas, obviamente, es reprimir el disenso, silenciar a la gente», afirmó Laura Harth, de Safeguard Defenders. «Así que la gente tiene miedo. La gente que está en el punto de mira y tiene familiares en China teme hablar».

Y lo que es más importante, las comisarías operan sin el consentimiento ni el conocimiento de los países afectados, como Holanda, donde una de aquéllas opera en un sencillo piso bajo de Rotterdam perteneciente a un pequeño negocio chino de reparaciones. Varios países, como Canadá, la propia Holanda, el Reino Unido, Portugal y España, están ya investigando el asunto y algunos ya han exigido el cierre de las comisarías chinas en su territorio.

«Hemos pedido al embajador chino una aclaración completa sobre las llamadas comisarías de policía que llevan a cabo labores en los Países Bajos a nombre del Gobierno chino», escribió en Twitter el ministro holandés de Asuntos Exteriores, Wopke Hoekstra. «Como no se pidió permiso a Holanda para ello, el Ministerio ha informado al embajador de que deben cerrar inmediatamente. Además, Países Bajos están investigando esas instalaciones para averiguar sus actividades exactas».

En EEUU, el director del FBI, Christopher Wray, declaró que el Buró estaba tomando cartas en el asunto:

«Conocemos la existencia de esas comisarías. Para mí, es indignante pensar que la Policía china intente establecerse (…) en Nueva York, digamos, sin la debida coordinación. Viola la soberanía [de EEUU] y elude los procesos habituales de cooperación judicial y policial.»

Wray añadió que el FBI estaba «estudiando los parámetros legales» y que había presentado cargos por acoso, acecho, vigilancia y chantaje de Pekín ciudadanos chinos en Estados Unidos críticos con el presidente de China, Xi Jinping.

«Es un problema real y algo sobre lo que también estamos hablando con nuestros socios extranjeros, porque no somos el único país donde ha ocurrido.»

Como era de esperar, Pekín ha negado cualquier irregularidad. «Las organizaciones que ha mencionado no son comisarías ni centros de servicios policiales», insistió Zhao Lijian Zhao, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores. «Sus actividades están enfocadas en ayudar a los ciudadanos chinos locales que necesitan solicitar la renovación de su permiso de conducir caducado y relacionadas con servicios de examen físico, proporcionando el lugar».

Sin embargo, el periódico español El Correo citó a un funcionario anónimo del Ministerio de Asuntos Exteriores chino en Shanghái que habría reconocido que las comisarías en el extranjero forman parte de la maquinaria china:

«Los tratados bilaterales son muy engorrosos, y Europa es reacia a extraditar a China. No veo qué hay de malo en presionar a los delincuentes para que comparezcan ante la justicia.»

Safeguard Defenders ha hecho un llamamiento para que los distintos países tomen medidas urgentes contra las comisarías chinas:

«Hacemos un llamamiento a los parlamentarios para que planteen esta cuestión a sus Gobiernos: pregunten si se está controlando esta práctica y de qué manera; en qué medida tienen lugar este tipo de operaciones en sus países y qué medidas se están formulando para contrarrestarlas. También es necesario tomar medidas para proteger a una diáspora china en rápido crecimiento en los países objetivo, a menos que estos últimos consientan que un Gobierno extranjero vigile a grupos minoritarios en su territorio, a menudo en detrimento intencionado del país anfitrión y de sus políticas, y con el fin de intimidar a la diáspora para que obedezca al PCC en cualquier parte del mundo. Es urgente disponer de mecanismos específicos de denuncia y protección.»

Oficina china de Usera (Madrid – ESPAÑA). (A. V.)

Se ha construido una prisión invisible solo para ti

Para fines de 2022, habrá mil millones de cámaras de vigilancia de recolección de datos en el mundo, todas conectadas a Internet e inteligencia artificial (IA).

Por el Dr. Joseph Mercola

Mercola.com

HERE original article in English

En el video de arriba, Maria Zeee con ZeeeMedia entrevista al científico informático Aman Jabbi sobre el próximo pasaporte internacional de vacunas, la identidad digital, el sistema de crédito social que se está construyendo en Occidente y la moneda digital del banco central (CBDC).

Todos estos factores ahora se unen para controlar a la población mundial. Como señaló Zeee, esta prisión digital, que ya está casi construida, será el cierre definitivo de la humanidad.

Tu identidad digital será tu prisión digital

En el video, Jabbi realiza una presentación que explica la prisión digital que es su identidad digital; en otras palabras, cómo su identidad digital se relaciona con el próximo sistema de crédito social y controlará lo que puede y no puede hacer en su vida cotidiana.

Como señaló Jabbi, ya se han instalado cámaras de vigilancia con software de reconocimiento facial en todo el mundo. Son una parte esencial de la estructura de control, y esta vigilancia se vinculará con la identidad digital, el sistema de puntuación de crédito social, el seguimiento de la huella de carbono, las CBDC y más.

El reconocimiento facial se ha vendido como una característica de gran comodidad y seguridad. Con el reconocimiento facial, no necesita recordar pines ni contraseñas, y dado que nadie tiene su cara exacta, se supone que mantendrá sus cuentas personales más seguras.

Pero, como ocurre con la mayoría de las demás tecnologías que se venden bajo la apariencia de conveniencia y seguridad, el reconocimiento facial es, en última instancia, una herramienta para el control masivo y una parte esencial de su prisión digital individual. Según explica Jabbi, el sistema de control chino se basa en el reconocimiento facial en combinación con un sistema de crédito social.

Describe el sistema de crédito social chino como un sistema de retroalimentación que responde en función de su comportamiento. Sin el conocimiento de la mayoría de los occidentales, un sistema idéntico ya se ha puesto en marcha tras bambalinas en los países occidentales, solo que aún no te lo han dicho.

Vigilancia armada

Para fines de 2022, habrá mil millones de cámaras de vigilancia de recolección de datos en el mundo, todas conectadas a Internet e inteligencia artificial (IA). Estados Unidos tiene la mayor cantidad de cámaras de vigilancia per cápita. China ocupa el segundo lugar y el Reino Unido el tercero.

Además de toda esa recopilación de datos, las cámaras y los dispositivos de grabación de audio en teléfonos celulares, automóviles y electrodomésticos inteligentes también recopilan y comparten datos, incluso cuando está en casa.

Todos estos datos se utilizan luego para dar a cada persona una puntuación individual basada en su comportamiento, expresión e interacción con el mundo. En última instancia, ese puntaje, su puntaje de crédito social, dictará lo que puede y no puede hacer, lo que puede comprar y adónde puede ir.

Como señaló Jabbi, también hay mecanismos de control adicionales ya integrados en el hardware que se está construyendo. Por ejemplo, muchos postes de luz inteligentes tienen estaciones de carga integradas para drones, que en el futuro se utilizarán con fines de aplicación de la ley y del comportamiento. Seremos vigilados en gran medida por la IA y las máquinas.

Estos postes de luz inteligentes también pueden armarse. Los incapacitadores LED incorporados. A veces denominados «rayos de vómito» por su capacidad para inducir náuseas intensas, los incapacitadores LED son armas diseñadas como una linterna que emiten una serie extremadamente brillante, rápida y bien enfocada de «pulsos aleatorios de diferentes colores». Según Jabbi, estas luces también pueden inducir daño cerebral, daño espinal, enfermedad e incluso la muerte.

El LED combinado con el radar en algunos postes inteligentes también se puede usar para identificar a las personas que portan armas y, en teoría, podría usarse como un arma para eliminar selectivamente a las personas que portan armas.

Un nuevo capítulo en el ‘contrato social’

La identidad digital ha sido descrita por el Foro Económico Mundial (WEF) como un nuevo capítulo en el contrato social. El problema, como señaló Jabbi, es que el nuevo contrato social del WEF es uno que ninguno de nosotros ha aceptado. Está siendo revisado por el WEF y sus aliados y se nos impone al resto de nosotros, sin nuestro consentimiento.

La gran mayoría de la gente ni siquiera sabe qué implica realmente este nuevo contrato social, o cómo afectará a su día a día personal y la capacidad de toma de decisiones individuales. Eso, por razones obvias, nunca se ha delineado completamente porque, si todos lo entendieran completamente, prácticamente nadie en la tierra lo aceptaría. Después de todo, pocas personas con una inteligencia normal disfrutan que sus vidas sean dictadas por otra persona.

Fuente: Foro Económico Mundial

Como se muestra en el gráfico anterior, se requerirá su identidad digital para desbloquear todos los aspectos de la vida, desde iniciar sesión en Internet hasta acceder a servicios sociales, viajes, alimentos, compras y servicios financieros. Si su puntaje de crédito social es demasiado bajo, uno o más de estos aspectos pueden desactivarse y no estar disponibles para usted. “Entonces, por defecto, siempre eres un prisionero”, dice Jabbi.

Su identidad digital se confirma a través del reconocimiento facial y está vinculada a su puntaje social, puntaje de huella de carbono y CBDC. A medida que disminuyen sus puntajes sociales y de huella de carbono, también lo hace su capacidad de compra.

Como señaló Zeee, el pasaporte internacional de vacunas propuesto en la reunión del G20 de 2022 es, al menos en este momento, LA clave de todo el esfuerzo para que todos ingresen al sistema de identificación digital. Entonces, prevenir la adopción de pasaportes de vacunas es un componente central de la resistencia al sistema penitenciario digital en su totalidad.Una vez que aceptamos la identidad digital, es Game Over para la humanidad. ~ Aman Jabi

También debe rechazar el pasaporte de vacunas a menos que esté dispuesto a ser una rata de laboratorio médico por el resto de su vida. Zeee cita documentos que indican que 500 nuevas vacunas estarán listas para 2030 y que están dirigidas a las enfermedades más comunes. Es probable que tener el estado de vacunación al día sea uno de los requisitos para mantener un pasaporte válido, que también te servirá como identidad digital.

En otras palabras, el rechazo de la vacuna se puede utilizar para anular o «bloquear» su identificación digital, dejándolo incapaz de hacer, ir o comprar cualquier cosa. La pregunta es, ¿cuáles serán esas vacunas? Básicamente, no tendrá más remedio que cumplir, incluso si cree o sabe que una vacuna puede lesionarlo o matarlo, como es el caso de las inyecciones de COVID.

Sistema de confianza cero

Como explicó Jabbi, el nuevo contrato social creado por el WEF y sus aliados es un sistema de confianza cero. En una prisión física, los presos están bajo una política de confianza cero. En otras palabras, los guardias no confían en los presos y existen medidas de seguridad para asegurarse de que se comporten. El nuevo sistema penitenciario al aire libre previsto por el WEF se basa en la misma premisa.

Donde quiera que vaya, debe demostrar quién es usted y que sus métricas de cumplimiento están alineadas con las reglas vigentes. Entonces, para comprar alimentos, no solo debe identificarse para que su compra pueda registrarse permanentemente como una de sus compras, sino que también debe cumplir con ciertos estándares de cumplimiento, de lo contrario, su CBDC no funcionará.

El valor predeterminado en este sistema es la negación, por lo que todo lo que desea hacer, absolutamente todo, debe estar desbloqueado por su ID digital. Como señaló Jabbi, «una vez que aceptamos la identidad digital, se acabó el juego para la humanidad».

Las geocercas y las ciudades inteligentes forman los muros de su prisión

Para hacer cumplir su acceso condicional a la vida, se utilizará geofencing. Se pueden usar postes de luz inteligentes equipados con incapacitadores LED para evitar que vaya más allá de su geocerca designada, pero también existen otros mecanismos de geocerca. Por ejemplo, su CBDC puede programarse para que no funcione fuera de su distrito, y su automóvil inteligente puede programarse para apagarse más allá de un cierto perímetro. Jabbi también analiza el impulso inexorable hacia las ciudades inteligentes, que:

  • Limite su movilidad y elimine la propiedad de automóviles
  • Controlarte a través de la vigilancia armada
  • Racionar el consumo de agua, luz y gas
  • Vigilar su discurso
  • Seguimiento de sus acciones y paradero 24/7

Matar de hambre a la bestia

Jabbi cita una fórmula creada por el gurú filosófico del WEF, Yuval Noah Harrari, para describir la capacidad cada vez mayor de los tecnócratas para piratear humanos: B x C x D = AHH

B significa conocimiento biológico, C es poder de cómputo, D es datos y AHH es el nivel de habilidad para hackear a un ser humano. Como señaló Jabbi, la capacidad de piratear humanos depende de que la IA reciba un flujo constante de datos.

Es un «sistema bestial» en el sentido de que la IA es la bestia y necesita ser alimentada. Su alimento son los datos, recopilados a través de una amplia gama de conductos de datos como cámaras, dispositivos de grabación, reconocimiento facial, GPS y sensores de todo tipo que conforman la Internet de los cuerpos. Puede obtener más información sobre esto en » Distopía fabricada: los globalistas no dejarán de hackear a los humanos «.

La IA es un componente absolutamente crucial para el éxito de la prisión digital. Sin él, no puede funcionar. Entonces, la respuesta es matar de hambre a la bestia, y lo hacemos ocultando nuestros datos. “Ninguna cantidad de legislación puede detener esto”, dice, “tiene que ser hecho por la gente”. En definitiva, debemos negarnos a utilizar las tecnologías que recogen nuestros datos.

No podremos evitarlos todos. Los postes de luz inteligentes y las cámaras de tráfico, por ejemplo, no se pueden evitar a menos que evite ciertas áreas, que podrían incluir su propia calle. Pero hay muchos que podemos evitar, como relojes inteligentes, rastreadores de actividad física, termostatos inteligentes, televisores inteligentes, asistentes de inteligencia artificial y cámaras de vigilancia Ring, solo por nombrar algunos.

También podemos luchar, a nivel local, para evitar la expansión de las cámaras de reconocimiento facial y 5G, y podemos rechazar el próximo pasaporte de vacunas y el impulso hacia la realidad virtual. Como señaló Jabbi, una forma en que las personas son conducidas subrepticiamente a la prisión digital es confiar en aplicaciones que ofrecen conveniencia, como aplicaciones que le permiten pedir comida o transporte.

Eventualmente, eliminarán gradualmente las aplicaciones en su teléfono y las transferirán a googles de realidad virtual, por lo que tendrá que estar en el mundo virtual para poder usarlas. Es importante entender por qué se hace esto. Es para obligarte a adentrarte más en el sistema penitenciario digital, que incluye clones digitales y vivir gran parte de tu vida en una realidad virtual.

China demuestra estado penitenciario venidero

En la actualidad, China está siendo sacudida por protestas masivas contra la política Zero-COVID que se utiliza para encarcelar a decenas de millones de personas en sus hogares durante semanas. Uno pensaría que una empresa estadounidense como Apple representaría valores estadounidenses como la libertad, pero no, no es así. Está trabajando con el gobierno chino para sofocar la disidencia.

Como informó Bloomberg el 1  9 de noviembre de 2022, Apple está limitando su herramienta para compartir archivos de iPhone, restringiendo AirDrops de no contactos a 10 minutos. La función inalámbrica para compartir archivos se utilizó para compartir fotos y videos de las protestas, lo que alentó a más personas a unirse.

Según Bloomberg, si bien el cambio solo se realizó en los teléfonos vendidos en China, Apple dice que planea implementar la misma limitación a nivel mundial. ¿Por qué? ¿Están pronosticando protestas antigubernamentales en otros lugares?

Según un usuario de Twitter llamado Songpinganq, 2  el video de arriba muestra a trabajadores de iPhone enfrentándose a la policía por la política de cero COVID del país. En respuesta, se alega que el gobierno chino cambió de forma remota todos los pasaportes COVID de los manifestantes a «rojo», lo que les impide ingresar a espacios públicos.

Si intentan ingresar a un edificio, por ejemplo, incluidos los complejos residenciales, se activará una alarma y serán detenidos y escoltados a un campo de cuarentena que, por cierto, deben pagar. Así de fácil es para el gobierno eliminar a los indeseables de la sociedad una vez que se implementa este tipo de sistema de control.

(Para que conste, no puedo confirmar que el video presentado sea de trabajadores de iPhone, o que estén protestando específicamente por las medidas de COVID. Independientemente, la premisa básica sigue siendo cierta, que es que el gobierno podría controlar grandes masas de personas de forma remota , a través de su identidad digital/pasaporte de vacunas).

Se dice que el video 3  a continuación es de un campamento de cuarentena chino. Un sanitario recorre el complejo midiendo la temperatura corporal de los detenidos. El segundo video 4  muestra el interior de un cubículo de cuarentena.

El mundo está empezando a ponerse al día

La buena noticia es que la gente de todo el mundo está empezando a darse cuenta de lo que está pasando. Como explicó la filósofa legal Eva Vlaardingerbroek (video arriba), la razón por la que ahora hay protestas masivas en Europa es porque se están dando cuenta de que el sistema de pasaporte de vacunas COVID implementado en Europa es un sistema de control que no tiene fecha de vencimiento. Se están dando cuenta de que está destinado a ser permanente y que se ampliará.

En el video a continuación, un joven chino describe cómo funcionan la identificación digital, las CBDC y el sistema de crédito social en China. Para 2017, ya tenían la tecnología para deducir automáticamente multas de su cuenta por infracciones como cruzar la calle imprudentemente, y la red de control solo se está volviendo más grande y más sofisticada.

¿Es esto lo que queremos en Occidente? ¿Es esto lo que quieres para tus hijos y tus nietos? De lo contrario, debe participar en el movimiento para prevenirlo, y eso comienza con hacer cambios en su propia vida para matar de hambre a la bestia de sus datos personales y educar a su familia y amigos sobre esta necesidad.

Fuentes y Referencias

Lo mejor del Dr. Joseph Mercola

Derechos de autor © Dr. Joseph Mercola

La vida dentro de los «campos de reeducación» en la China de Mao Zedong

Durante décadas, el Partido Comunista de China se ha basado en los campos de reeducación para reformar a los «parásitos» y persuadir a la gente para que apoye la causa comunista.

Por: Staff GDM

En su libro Archipiélago Gulag , el escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn reflexiona sobre los ocho años que pasó dentro de un sistema de campos de prisioneros soviéticos esparcidos por la tundra siberiana. Dentro del Gulag, los presos políticos como Solzhenitsyn fueron enviados al frío glacial para talar árboles, construir casas y extraer oro y uranio. Apenas estaban alimentados y mal vestidos. Cualquier palabra de protesta podría costarles la vida o, peor aún, la vida de sus amigos y familiares.

La publicación del libro de Solzhenitsyn reveló los horrores del Gulag al resto del mundo.

Sin embargo, la Unión Soviética no fue la única nación comunista que sometió a sus prisioneros a adoctrinamiento y trabajos forzados. Durante décadas, la República Popular China presidió un sistema similar, posiblemente más amplio, de campos de trabajo y de reeducación.

Estos campos fueron construidos para prisioneros políticos y no políticos y los chinos los llamaban Laogai y Laojiao , respectivamente.

Académicos como James Finerman de la Universidad de Georgetown han sugerido que los campos de Laogai —Laogai significa “reforma a través del trabajo”— no eran tan diferentes (e incluso podrían haber tenido mejores condiciones) que las prisiones estadounidenses promedio.

Harry Wu, que pasó 19 años dentro del gulag chino después de criticar la invasión de Hungría por parte de la URSS en 1957, no está de acuerdo. En una entrevista de 1994 con NPR , Wu dijo que los guardias de la prisión lo mataron de hambre, lo golpearon y lo colocaron en confinamiento solitario durante largos períodos de tiempo.

Después de ser liberado en 1979, Wu emigró a los Estados Unidos. Apostado en la Universidad de California, Berkeley, hizo planes para regresar a China con la intención de documentar la vida dentro de los campos de Laogai.

Disfrazado como un hombre de negocios que buscaba emplear trabajo forzoso para su empresa, Wu regresó al oeste con imágenes de prisioneros chinos fabricando productos para la exportación. Este vídeo, mostrado en 60 Minutos de CBS , causó indignación pública, lo que motivó a los políticos estadounidenses a reconsiderar las relaciones económicas con China.

Las personas detenidas bajo el laojiao están detenidas en instalaciones diferentes a las del sistema penitenciario general de laogai. Ambos sistemas, sin embargo, implican mano de obra penal.

En sus escritos académicos, Wu describió el gulag chino como la mejor defensa del PCCh contra la libertad de expresión , citando a Mao Zedong:

«El marxismo sostiene que el Estado es una máquina de violencia para que una clase gobierne a otra. Las instalaciones de Laogai son uno de los componentes de violencia de la maquinaria estatal. Son herramientas que representan los intereses del proletariado y las masas populares y ejercen la dictadura sobre una minoría de elementos hostiles provenientes de la clase explotadora.«

La creación de los campos de reeducación

Junto a Laogai existía Laojiao, que se traduce como «reeducación a través del trabajo». Donde los campos de Laogai estaban reservados para prisioneros políticos, las instalaciones de Laojiao albergaban ladrones, mendigos y prostitutas.

El concepto de Laojiao comenzó a tomar forma a fines de la década de 1930, cuando Mao y sus asociados observaron que la economía de China, gravemente afectada por años de guerra civil (sin mencionar la mala gestión capitalista), había empujado a muchos ciudadanos a “profesiones ilegítimas y de mala reputación”.

La reeducación a través del trabajo en China se practicó hasta 2013, cuando se abolió el sistema Laojiao.

En el lenguaje comunista, estos ciudadanos eran conocidos como el “lumpenproletariado”, miembros de la clase trabajadora que, a diferencia de sus hermanos socialistas, aún tenían que organizarse o tomar un interés activo en la actividad revolucionaria. En la práctica, eran vistos como parásitos: personas que se alimentaban de la sociedad sin contribuir a ella de manera significativa.

En 1949, el Ministro de Seguridad Pública, Luo Ruiqing, comenzó a construir la infraestructura burocrática necesaria para “reformarlos”.

Ruiqing se movió rápidamente. Se cerraron los burdeles y se limpiaron las calles. Para finales del año siguiente, según los informes, el PCCh había reunido a más de 5000 personas y las había distribuido en 13 campos de reeducación.

Según la historiadora Aminda H. Smith , ocho de estos campamentos estaban destinados a prostitutas, mientras que el resto albergaba a delincuentes comunes, soldados desbandados, terratenientes fugitivos, víctimas de desastres, hooligans y vagabundos, entre otro tipo de personas.

Campos de prisioneros para prostitutas en China.

Los documentos del gobierno citados por Smith afirman que el objetivo de los campos de reeducación de Laojiao era “mantener el orden público en las ciudades”, “erradicar la población parasitaria”, “liberar a las prostitutas” y asegurarse de que los prisioneros recibieran “reforma, educación y capacitación en habilidades”. Los horarios revelan que los internos se despertaban a las 5 a. m. y se acostaban a las 9:30 p. m. El tiempo intermedio estaba lleno de clases, discusiones y ejercicios de calistenia. Los internos también podían disfrutar de dos horas y media de “tiempo de recreación”.

Aunque es difícil saber qué sucedió realmente dentro de los campos de reeducación, generalmente se acepta que los internos de Laojiao fueron tratados mejor que sus contrapartes de Laogai. A los ojos del Partido Comunista, eran víctimas del capitalismo, no enemigos de clase. En lugar de ser sometidos a trabajos forzados, se les enseñó sobre el marxismo-leninismo. El plan de estudios del campo de reeducación, dice Smith, comenzó «enseñando a los mendigos y prostitutas a equiparar sus ocupaciones ‘impropias’ actuales con la victimización».

Laogai contra Laojiao

Había una clara diferencia en la forma en que los campos de Laogai y Laojiao trataban a sus internos. Donde los presos políticos fueron, en palabras de Mao, «obligados» a reformarse, los apolíticos tuvieron que ser «persuadidos».

La persuasión vino a través de la educación. En clase, los instructores les dieron a las prostitutas materiales de lectura que “exponían los crímenes de los dueños y cuidadores de burdeles, mostraban cómo se creó el sistema de prostitución y explicaban la conexión inseparable entre este y la vieja sociedad”.

Después de escapar de China, Harry Wu hizo campaña por la autonomía tibetana.

Los instructores también mostraron películas. El viceministro de Educación de China, Yang Yunyu, dijo que una obra de teatro de 1934 llamada Amanecer , sobre una niña huérfana que se suicida después de ser vendida a un burdel, conmovió a muchas prostitutas hasta las lágrimas.

Los miembros del partido también mencionan que los internos se convencieron unos a otros al compartir sus propias experiencias. Según los informes, escuchar sobre enfrentamientos con terratenientes abusivos y proxenetas hizo que los internos “se dieran cuenta de las causas de su sufrimiento” mientras los ayudaba a identificar a “sus verdaderos enemigos”.

Las fuentes gubernamentales siempre deben tomarse con pinzas, especialmente porque los testimonios de los internados en campos de reeducación a menudo pintan un panorama mucho más oscuro. Los informes de personas atadas, colgadas, humilladas o golpeadas hasta la muerte sugieren que, después de todo, Laojiao y Laogai no eran tan diferentes.

Smith incluso menciona casos de instructores de campamento que se negaron a obedecer a sus superiores, quienes a su vez fueron castigados por «no ver que el trabajo de reeducación era glorioso».

Los académicos también debaten si los internos en los campos de reeducación, específicamente los delincuentes comunes, fueron sometidos a trabajos forzados de la misma manera que los disidentes políticos en Laogai. Fuentes no gubernamentales afirman que sí. Fuentes gubernamentales, en cambio, insisten en que los instructores evitaron a toda costa la fuerza. Estas fuentes no solo dicen que los internados accedieron a unirse a la fuerza laboral por su propia voluntad, sino que hacerlo fue una señal de que su reeducación había sido exitosa.

Se ha denunciado que las prisiones chinas producen los artículos que se venden en países extranjeros, cuyos beneficios van al Gobierno.

Preguntas sin resolver como estas revelan lo poco que sabemos sobre el gulag chino. Algunos culpan a la inaccesibilidad de los informes oficiales, muchos de los cuales permanecen bajo llave.

Wu, quien luego creó una ONG dedicada a estudiar los campos de Laogai, sugirió que nuestra falta de conocimiento delata una ignorancia deliberada. Después de todo, China es un actor central en la economía mundial, e investigar abiertamente sus abusos de derechos humanos pasados ​​y presentes podría obstaculizar importantes acuerdos comerciales.

La demonización de los no vacunados: una mirada retrospectiva

Los funcionarios de muchas jurisdicciones propusieron que los no vacunados paguen más por la atención médica.

POR / BY (ORIGINAL POST IN ENGLISH): Michael P Senger

Las redes sociales han estado alborotadas desde que un miembro del Parlamento Europeo publicó un video de una audiencia en la que un director de Pfizer admitió que la compañía nunca probó si su vacuna de ARNm Covid previene la transmisión antes de su aprobación para uso de emergencia.

Aunque el hecho de que las vacunas de ARNm de covid no evitan la transmisión fue, por supuesto, muy claro a partir de los datos poco después de su implementación, este mito fue una justificación principal para los pases de vacunas y una causa principal del veneno sin precedentes lanzado contra quienes rechazaron las vacunas de covid. a lo largo de 2021 y continúa hasta hoy.

Los gobiernos no solo ejercieron esta presión a través de la política, sino que en muchos casos los políticos y funcionarios utilizaron su cargo para avivar deliberadamente la estigmatización social de los no vacunados. Aquí hay una mirada retrospectiva a algunas de las críticas sin precedentes que se lanzaron contra aquellos que rechazaron las vacunas contra el covid a partir de 2021 y más allá.

Los funcionarios de muchas jurisdicciones propusieron que los no vacunados paguen más por la atención médica.

En Victoria, Australia, donde los cierres fueron más prolongados que quizás en cualquier otra ciudad del mundo, un político propuso eliminar por completo a los no vacunados del sistema nacional de salud.

Una idea particularmente inquietante que comenzó a ganar fuerza entre los comentaristas de élite fue hacer que los hospitales clasificaran la atención de emergencia para atender a los no vacunados en último lugar, o incluso negar la atención médica a los no vacunados por completo, un crimen contra la humanidad bastante claro.

Un defensor vocal de la idea de clasificar la atención de emergencia para desfavorecer a los no vacunados fue David Frum, editor senior de Atlantic, más famoso por su apoyo abierto a la invasión de Irak. Cuando su infame tuit sobre el tema provocó un alboroto, Frum se duplicó.

Piers Morgan estuvo de acuerdo en que a los no vacunados se les debe negar la atención de emergencia.

Sorprendentemente, esta idea atroz de clasificar la atención de emergencia en función del estado de vacunación todavía se propone hasta el día de hoy.

La demonización de los no vacunados estaba, por supuesto, lejos de limitarse a la atención médica. Vilipendiar a los no vacunados se convirtió en una especie de moda antiliberal entre los comentaristas de élite. El CDC de EE. UU. incluso pagó a guionistas y comediantes para promocionar las vacunas contra el covid, lo que en algunos casos implicaba pagarles para burlarse de los no vacunados.

En un brote de reincidencia a principios del siglo XX, Austria y Alemania introdujeron el escalofriante concepto de «encierro para los no vacunados».

El «bloqueo para los no vacunados» también ganó fuerza en el mundo de habla inglesa.

La mayoría de los países, ciudades y estados de todo el mundo occidental introdujeron pases de vacunas que sus propios ciudadanos tenían que mostrar para participar en la vida diaria. La Organización Mundial de la Salud publicó un extenso documento sobre la implementación de un sistema digital de pases de vacunas, que incluye un registro internacional del estado de las vacunas e instrucciones sobre cómo revocar más tarde el pase de vacunas de alguien.

El más distópico de estos sistemas de pases de vacunas fue el de Lituania, donde a los no vacunados se les prohibió la entrada a casi todos los espacios públicos y empleos fuera de sus hogares; las pocas tiendas donde podían comprar artículos esenciales tenían que colocar grandes carteles rojos en sus puertas que indicaban que las personas no vacunadas podían estar presentes.

Y, por supuesto, quién podría olvidar la diatriba clásica al estilo del Führer de Justin Trudeau sobre tener que compartir el transporte público con los no vacunados, a pesar de que los documentos gubernamentales revelaron más tarde que no tenía ciencia para respaldar ninguna de estas afirmaciones.

Como gran parte de la respuesta a Covid , estos pases de vacunas y la moda iliberal de estigmatizar a los no vacunados no fueron científicos, sin precedentes, ineficaces, totalitarios, brutales y tontos.

Nunca fue remotamente realista que ningún gobierno esperara que todas las personas se vacunaran, especialmente cuando la vacuna en cuestión involucraba una nueva terapia basada en la genética. Por lo tanto, estas propuestas de imponer penurias draconianas a quienes rechazaron las vacunas contra el covid implicarían inevitablemente que el Estado impusiera penurias draconianas a una parte considerable de la población.

Según el epidemiólogo de Harvard Martin Kulldorff, una de las voces más creíbles sobre el tema, las vacunas contra el covid probablemente produjeron beneficios para los ancianos y los vulnerables, pero aún no está del todo claro si las vacunas contra el covid han brindado algún beneficio para los adultos sanos y especialmente para los niños. Junto con los riesgos aún desconocidos asociados con la tecnología de ARNm y los casos ahora bien documentados de muerte y lesiones graves a causa de estas vacunas, que los gobiernos de todo el mundo hayan ejercido una presión extrema sobre los niños y adultos sanos para obtener estas vacunas es absolutamente repugnante.

Que algunos jóvenes sanos sin duda fueron obligados a recibir una inyección que les provocó la muerte o lesiones graves, cuando los datos mostraban que los beneficios no superaban los riesgos, es una tragedia inconcebible.

El doctor LGTBI Frankenstein y el moderno cretino Prometeo

Las ampollas que un autobús rotulado con unas frases que rayan lo exacto y meridiano es, sin más ambages, un síntoma del grado de cinismo, cobardía e imbecilidad que imperan en el seno de nuestra sociedad.

“Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer seguirás siéndolo.” Este ha sido el puñado de frases que ha hecho explotar la indignación de la dictadura de lo políticamente correcto y de la policía del pensamiento, en la que los grandes grupos de la comunicación se han erigido.

Con esta lógica de la locura, decir que hoy, día en el que se publica este editorial, es uno de marzo puede llegar a ser considerado una aberración e incluso algo condenable. Porque si cada uno podemos ser lo que queramos, quién es el que puede decirnos en qué momento o día vivimos.

Podemos ser hombres y sentirnos mujeres, ser mujeres y sentirnos hombres, ser humanos y sentirnos lombrices, ser ancianos y sentirnos adolescentes, ser blancos y sentirnos negros. Podemos sentirnos lo que queramos, desafiando a la medicina, a la antropología o a la misma biología. Esta es la quimera que conduce irremisiblemente al colapso a las sociedades de Europa occidental. Esta es la libertad que nos ofrece, junto con las ofertas del Primark, el modelo económico global en su peor vertiente, que es la europea.

Pero esa presunta libertad, básicamente la libertad de ser un majadero, está blindada. Son esos irrefutables, sagrados e intocables dogmas de nuestros días que, en apenas veinte años, han puesto patas arriba milenios de civilización europea. Leyes, dotaciones presupuestarias y códigos penales aprobados por amplias mayorías parlamentarias que han llevado al ordenamiento jurídico a un plano similar al del Derecho Inquisitivo.

Porque la libertad o la defensa de la integridad de las personas por su condición sexual tienen muy poco, o nada, que ver con la actual operación de ingeniería social que estamos sufriendo. Es así de claro y sencillo.

En España el amparo no ya de una moral determinada, sino del más simple sentido común biológico cuenta con muy pocos valedores. Y en el marco del panorama político la situación es simplemente desoladora. El PP, el partido de los complejos y de la vergüenza, se sube a la carroza del orgullo arcoíris al son con el que Cifuentes mueve su teñida melena.

Solamente los ciudadanos de a pie somos quienes podemos contrarrestar el lavado de cerebro colectivo al que se nos está sometiendo. Debemos seguir llamando a las cosas por su nombre y ni plegarnos a la censura de los medios e instituciones, ni imponernos autocensura alguna ante el temor a la exclusión social. Son los padres los que han de vigilar y paliar el machacón adoctrinamiento que sus hijos reciben, desde la enseñanza primaria, en la ideología de género y en la apología del homosexualismo. Debemos denunciar, en reuniones de padres y profesores, la basura e inmundicia con la que se quiere confundir y corromper las inocentes mentes de los niños. Puede que sea duro, pero es una cuestión de supervivencia.

Ante la ley del silencio que se nos pretende aplicar, ante los dedos acusadores y las manipulaciones vertidas por los grandes medios de comunicación, ante los chillidos y estridencias del doctor Frankenstein de la ideología de género, transgénero o como quieran llamar a semejante genocida mamarrachada nos queda la resistencia civil.

Somos más los que creemos que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva a quienes afirman que hay niños con vulva y niñas con pene. Y somos más, aunque hagamos menos ruido y muchos tengan miedo a expresarlo públicamente, porque simplemente tenemos razón y porque así ha sido desde que el hombre es hombre y así será hasta el día de nuestra extinción.

Los alaridos y gruñidos que han despertado unas cuantas verdades rotuladas en un autobús nos indican que el camino no es el de la resignación o el del silencio, sino decir las cosas alto y claro. Nadie dijo que ser libres fuese fácil.

Redacción Despiertainfo.com

Fidel: socialismo o muerte, valga la redundancia

Para no tener que decir que era un tirano, la mayoría de medios y líderes mundiales lleva desde el sábado despidiéndose de Fidel Castro con circunloquios como “icono del siglo XX”, “figura histórica” o “líder revolucionario”.

El celo de asepsia ha sido infatigable. Mariano Rajoy lo definió como “una figura de calado histórico”. Tal vez estuviera pensando en la botadura de un súper petrolero. También podrían haber recurrido a la prosa forense: “Varón blanco barbudo en chándal Adidas”. 

En 1951, durante el juicio por el asalto al cuartel de Moncada, Fidel le dijo desafiante al tribunal: “La Historia me absolverá”. El periodismo se ha tomado tan al pie de la letra la profecía de aquel redentor con ojos de loco, que durante 55 años de tiranía en Cuba la Prensa internacional ha evitado contar sus atrocidades, y ahora le cargan el muerto a la Historia. 

Cada vez que oigo en televisión que ha muerto “un icono del siglo XX”, pienso, no en Picasso o Marie Curie, sino en una tabla rusa con la efigie de la Virgen María. También Pol Pot y Stalin eran “iconos del siglo XX”. ¿Te imaginas? “Muere Adolf Hitler, figura histórica, líder revolucionario e icono del siglo XX”. 

Otra forma de evitar mirar de frente al tirano muerto es relativizar sus crímenes. Decir: vale, de acuerdo, Fidel cometió “errores”, pero, ¿qué me dices del embargo yanqui? Esa forma de escaqueo moral es quizá la que más abunda entre los observadores occidentales fascinados con la épica revolucionaria de los jóvenes guerrilleros de Sierra Maestra. 

Pero, si Fidel Castro fusiló a disidentes, mandó a homosexuales a campos de trabajo y mató a miles de cubanos de hambre, o ahogados tratando de huir, no fue a causa del bloqueo estadounidense. Perpetuarse en el poder y encarcelar a la población en la isla fue desde siempre la esencia de su aclamada revolución, como ha mostrado la historiadora Lilian Guerra en su esclarecedor Vision of power in Cuba: Revolution, redemption and resistance, 1959-1971

Fidel ha muerto, pero el castrismo sigue siendo tan feroz como siempre. El régimen no tiene otra oferta para los cubanos que un chivato de los Comités de Defensa de la Revolución apostado en cada edificio. En 2014, hubo 8.899 detenciones por motivos políticos, cuatro veces más que en 2010. Continúan las golpizas en plena calle a las Damas de Blanco. El encarcelamiento de opositores es algo cotidiano. El asesinato de Oswaldo Payá muestra que sigue siendo un régimen atroz, y no tiene remedio. 

No hace falta esperar por el juicio de la Historia para constatar que Fidel instauró una tiranía que sigue oprimiendo a los cubanos; que inspira o tutela nuevas dictaduras en América, como la chavista en Venezuela, la sandinista en Nicaragua o la que las FARC quieren instalar en Colombia. 

Televisión Española, el canal del Gobierno, llamó “caravana de la libertad” al periplo que llevó a Fidel de Santiago a La Habana, entre 1956 y 1959. “Caravana de la libertad”: ni siquiera se molestan en cambiar los términos de la propaganda castrista. 

¿De dónde viene este hechizo del mal? ¿Cuál es el origen de esta fascinación por la violencia revolucionaria americana? Para Carlos Rangel, el mito del buen salvaje proyectado en América por los europeos del siglo XVI “ha sido el hecho central y sigue siendo el cáncer de Latinoamérica”. El buen salvaje se transmuta en buen revolucionario, “aventurero romántico, Robin Hood rojo, Don Quijote del comunismo, nuevo Garibaldi, Saint-Just marxista, Cid Campeador de los condenados de la tierra, Sir Galahad de los miserables, Cristo laico, San Ernesto de la Higuera, Ché”. 

Añade a la lista, desde ahora, a San Fidel, timonel, libertador e icono de Adidas.

++++Con voz propia: “[…] en 1965, Fidel creó las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), campos de trabajo forzado donde fueron a parar muchos de aquellos jóvenes “dementes”, “gusanos”, “antisociales”. Abundaban entre estos los testigos de Jehová, adventistas del séptimo día, grupos protestantes, bautistas, practicantes de las religiones afrocubanas. Pero el régimen dirigió su mayor inquina contra los homosexuales. En su obra Antes que anochezca, el gran escritor cubano Reinaldo Arenas ha dejado un testimonio desgarrador de su experiencia en esas “unidades”, pero Lillian Guerra la complementa con testimonios invaluables, de primera mano. Aparte del trabajo forzado, la ‘higiene revolucionaria’ en las UMAP sometió a los homosexuales a tratamientos pavlovianos para ‘curar su enfermedad’. Se calcula que entre 1965 y 1968 pasaron por las UMAP 35.000 personas. La homofobia oficial llegó hasta los años ochenta.” [Enrique Krauze, “¿La nueva Cuba?”, en Letras Libres, 7 de abril de 2015]

El brief de Actuall

La cacería de brujas ha comenzado, en nombre de las mezquitas / The witch hunt has begun, on behalf of mosques

LA TURQUÍA DE ERDOGAN

El régimen vigente en Turquía ya era opresivo, pero ahora es autoritario, y está ocurriendo en una democracia que integra la Organización del Tratado del Atlántico Norte, y que intentaba ingresar a la Unión Europea. Es todo un mensaje a tener en cuenta.

22/07/2016: Simpatizantes del presidente Erdogan enarbolan banderas de Turquía en la plaza Taksim, en Estambul, luego del intento de golpe de Estado. AFP PHOTO / OZAN KOSE

«Es la cacería de brujas más grande en la historia de Turquía», explicó el periodista Can Dündar.

El intento de golpe ocurrió un viernes por la noche. Para la tarde del domingo siguiente, 73 periodistas habían sido arrestados según las redes sociales pro-gobierno.

«Mi nombre estaba a la cabeza», explicó Dündar.

En 3 días, 20 portales de noticias fueron bloqueados, y las licencias de 24 estaciones de radio fueron canceladas.

El diario Meydan fue allanado y sus 2 editores detenidos. Los liberaron 24 horas después.

También fue arrestado el periodista Orhan Kemal Cengiz, en el aeropuerto con su mujer.

Es casi imposible escuchar hoy en Turquía voces que estén en desacuerdo. Los medios de difusión fueron totalmente controlados por el gobierno.

La vigencia de la Convención Europea por los Derechos Humanos ha sido cancelada hasta nuevo aviso. «Una nube de miedo flota sobre el país», dijo Dündar.

Él agregó: «Cuando el presidente Recep Tayyip Erdogan declaró el Estado de Emergencia por 3 meses, yo pensé: “Nada ha cambiado”. Como periodista que ha producido documentales en todos los anteriores golpes en el país, y ha vivido a través de los últimos 3, conozco bastante bien qué tan terrible puede ser el régimen de un golpe. Sin embargo, también vi cómo este fracaso puede fortalecer a Erdogan, transformándolo rápidamente en un opresor.»

La política de Turquía siempre ha funcionado como un péndulo: oscila entre mezquitas y cuarteles, una y otra vez.

Cuando el péndulo anda muy cerca de las mezquitas, los soldados dan un paso al frente y tratan de llevarla a las barracas.

Y cuando la presión del laicismo de los cuarteles se vuelve muy grande, el poder de las mezquitas crece: «Los demócratas educados, sentados entre estos extremos, son los que siempre reciben el golpe.»

Dündar: «¿Por qué no podemos escapar este dilema? Es fácil de explicar y difícil de resolver. Los militares turcos han sido, desafortunadamente, los únicos “guardianes” del laicismo; en un país donde la sociedad civil no ha madurado, los partidos de oposición son débiles, los medios de difusión son censurados, y las uniones, universidades y autoridades locales son neutralizadas. Las fuerzas armadas siempre han afirmado ser los únicos protectores de la modernidad del país. Paradójicamente, sin embargo, cada golpe de Estado armado por el Ejército no sólo ha dañado la democracia sino que ha alimentado al Islam radical. Un reciente funeral de un militante contra dl golpe simbolizó la situación: el Presidente estaba allí. El Iman predicó: “Protégenos, señor, de toda la malicia, especialmente la de los educados”.

«Amen”, grito la multitud.»

Entonces, el intento de golpe de Estado es solo el ejemplo de una oscilación de cientos de años. Pero también está perfilando ser una de las peores. Durante el intento de golpe del 15/07, la multitud respondió a las convocatorias de las mezquitas que duraron horas. Ellos gritaban:“Allahu Akbar” («Alá es grande») mientras linchaban a los soldados: volaron banderas turcas y banderas verdes del Islam, y gritaban:“¡Queremos ejecuciones!”.

Una lista de todo tipo de “disidentes”, no solo periodistas, circuló de inmediato. Cerca de 60.000 personas; incluyendo 10.000 oficiales de policía, 3.000 jueces y fiscales, más de 15.000 profesores y todos los decanos en el país, han sido o detenidos o despedidos, y el número está creciendo.

«La tortura, prohibida desde el golpe militar de 1980, ha resurgido. Una campaña se ha lanzado para revivir la pena de muerte, la cual fue abolida en 2002. Es la cacería de brujas más grande en la historia de la república», advirtió Dündar.

«¿Qué significa esto? Que la autoridad legislativa será, en breve, neutralizada en gran escala y redirigidas sus atribuciones a la autoridad ejecutiva; el acceso a juicios justos será obstruido; y se impondrán mayores restricciones en medios de comunicación. Erdogan ya ha declarado que si el Parlamento decide votar a favor de la pena de muerte, él la aprobará. Y si no está mintiendo, esto puede causar un total distanciamiento de la familia europea de la cual Turquía ya se siente excluida.»

Algo más agregó: «Por razones que todavía no podemos entender, los soldados quienes participaron en el golpe de Estado del viernes bloquearon sólo el camino que iba de Asia a Europa pero no fueron tocadas las rutas que van a Rusia, Arabia Saudita, Qatar e Irán. Encuentro esta decisión simbólica: Turquía parece estar atrapada en Asia. La puerta a Europa se está cerrando.

Y los problemas que nos quedan son estos: Bien, nos liberamos de un golpe militar, pero, ¿quién nos dará refugio de un Estado policial? Estamos a salvo de la ‘malicia de los educados’ (sea lo que signifique la frase), pero ¿cómo nos defenderemos de la ignorancia? Mandamos a los militares de regreso a sus barracas, pero ¿cómo vamos a salvar a la política alojada en las mezquitas?

Y la última pregunta va a una Europa preocupada con sus propios problemas: ¿Harán la vista gorda una vez más y cooperarán porque “Erdogan tiene la llave de los refugiados”? O, finalmente, ¿se avergonzarán del resultado de su apoyo, y se pondrá del lado de la Turquía moderna?».

La geopolítica

El fallido golpe de estado de Turquía puede traer consecuencias en las relaciones de Ankara (la capital, la 2da. ciudad más poblada del país tras Estambul) con Occidente, Rusia y Siria, advirtió el analista Ilya Lakstygal.

El 17/07, se volvió obvio que el intento de golpe militar en Turquía había fracasado. Los primeros arrestos han escalado en una improcedente y amplia purga del Ejército. Pero los amigos de Turquía no fueron demasiado rápidos en condenar el intento de golpe de Estado, mientras que, simultáneamente, afirmaban que todas las obligaciones internacionales permanecerían vigentes en Turquía.

Entonces, la posición internacional de Ankara no debería registrar ningún cambio fundamental. Sin embargo, estos eventos políticos internos inevitablemente afectarán las relaciones de Turquía con USA, Rusia y Siria, especialmente teniendo en cuenta la influencia de las fuerzas armadas de Turquía en la región.

De acuerdo al reporte analítico anual “Balance Militar para 2016”, preparado por el ‘think tank’ IISS (el instituto internacional británico de estudios estratégicos), el ejército turco tiene 410.000 efectivos. Esto significa que el país tiene el ejército más numeroso de la NATO (u OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte), después de USAy, a diferencia de la mayoría de las fuerzas armadas europeas, el Ejército turco está constantemente ganando experiencia en la guerra de guerrillas, que libra contra los rebeldes kurdos.

El Ejército turco también es una institución política importante.Consistentemente su rol fue reducido por el presidente Recep Tayyip Erdogan, a pesar de unos breves aumentos de prestigio después de la guerra contra el PKK (Partido Obrero Kurdo). Sin embargo, ahora la inequívoca derrota de la élite militar en el fallido golpe de Estado tendrá un impacto en las relaciones de Turquía con sus aliados de la OTAN NATO, y su reciente enemigo Rusia.

Estos recientes eventos significan que muchos contratos de trabajo con Turquía, en el marco de la OTAN, han sido temporalmente congelados. El secretario de Estado de USA, John Kerry, ha explícitamente advertido a los líderes políticos turcos que sería un gran error para un aliado de la Organización ejecutar purgas masivas de sus oficiales militares en este momento.

USA se encuentra especialmente preocupada ya que la lucha contra el Estado Islámico de Iraq y la Gran Siria (ISIS) está en pleno auge, y la OTAN sigue advirtiendo contra la agresiva política exterior de Rusia, tema que fue debatido durante su reciente cita en Varsovia (Polonia).

La respuesta de Erdogan fue insinuar que USA estuvo parcialmente involucrada en el intento de golpe, al menos porque le brinda asilo político a quien él considera el principal ‘titiritero’ de la conspiración y de un ‘Estado paralelo’: Fethullah Gulen, en un exilio auto-impuesto en Pensilvania.

Luego, recordó el vínculo de cooperación entre los generales turcos de más alto rango y sus colegas estadounidenses, incluyendo el servicio de inteligencia.

La revista Foreign Policy señala que las consecuencias obvias de este fallido golpe de Estado será, a corto plazo, el debilitamiento de la funcionalidad del Ejército turco en la OTAN. Un indicio claro de esto fue que la inestabilidad política inmediatamente afectó la principal base de la Organización en Turquía, en Incirlik, cerca de la frontera con Siria.

Aparte de aeronaves, en Incirlik hay también misiles con cabezas nucleares. De hecho, la instalación fue desconectada por los conspiradores de su sistema de soporte vital durante el intento de golpe. Uno de los jefes golpistas era el comandante de la base.

Incirlik es la pista preferida de los aviones estadounidenses y los otros países miembros de la coalición internacional que luchan contra ISIS.

El intento de golpe detuvo los despegues de aviones de ataque desde la base, jets debieran apoyar las acciones de las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF), 60% de los cuales son sirios kurdos. El Ejército turco siempre ha considerado a estos nada más que una ramificación del PKK, el cual Ankara considera una organización terrorista. Es decir que todo el asunto es muy contradictorio.

A pesar de que ahora los vuelos desde la base de Incirlik se han retomado (por ahora, la coalición aérea es necesaria para apoyar a los kurdos durante sus batallas por el control de Manbij, una ciudad en el norte de Siria), las fuerzas armadas turcas difícilmente sean capaces de apoyar a los rebeldes del Libre Ejército Sirio (FSA) en Aleppo y en Latakia en un futuro cercano.

Después de todo, el ejército sirio cortó, desde el 18/08, toda comunicación con los barrios controlados por los rebeldes en Aleppo. Esto no significa que se detuviera el suministro a combatientes y a unidades enteras de inteligencia en Siria. Inclusive durante los días del intento de golpe de Estado, estas actividades continuaban realizándose.

Sin embargo, se cree que comenzó una declinación de la cooperación turca, y esto hará que sea más fácil para Moscú mantener el respaldo a Damasco.

Esto es lo que opina Ruslan Pukhov, el director del Centro de Análisis de Estrategias y Tecnologías. Esto ocurrirá a pesar de los deseos del presidente turco Recep Tayyip Erdogan (quien nunca se rendirá acerca de sus ambiciones neo-otomanas) de incrementar el apoyo para el FSA.

23/07/2016: Simpatizantes del club de fútbol Besiktas sostienen un afiche del fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatur. / AFP PHOTO / OZAN KOSE

Rusia, todo un tema

Es importante mencionar que alguien ‘filtró’ a la prensa poco después el intento de golpe, información concerniente a los contactos informales de la inteligencia militar turca y el régimen del presidente sirio Bashar Assad, apoyado por Rusia.

Sin embargo, Ankara y Damasco difícilmente retomen el dialogo oficial en un futuro cercano, dado que Assad describió a Erdogan como «un fascista» en su más reciente discurso ante el flamante Parlamento sirio.

De todos modos, uno podría descubrir cómo la retórica gira rápidamente 180º. No hay razón para sorprenderse por esta situación: el FSA apoyado por Turquía ha mostrado su importancia bélica. La amenaza kurda y las fallidas apuestas por la “oposición moderada” inevitablemente llevarán a un dialogo contra Moscú.

Al mismo tiempo, la feroz guerrilla kurda en las provincias del este de Turquía y el creciente poder de los compatriotas sirios ha llevado a Ankara a creer que Assad es, tal vez, el menor de los males, comparándolo con los kurdos en ambos lados de la frontera.

Damasco también ve a los Sirios Kurdos (su aliado situacional) con desconfianza, especialmente después de su declaración de su estado autónomo y el llamado para la federalización de Siria.

Uno debe recordar que las relaciones entre Washington DC y Ankara han empeorado a causa del problema kurdo. En su lucha contra ISIS, USA confía en el SDF (Fuerzas Democráticas de Siria) más que en el FSA (Libre Ejército Sirio).

Al mismo tiempo, ocurrieron contactos secretos entre los turcos y el gobierno sirio (y seguramente con el conocimiento de Moscú), a partir de una repentina mejora de las relaciones ruso-turcas después de la llamada “disculpa” que Erdogan pidió respecto al piloto ruso asesinado el 24/11/2015. Irónicamente el piloto turco que disparó contra el avión ruso estuvo involucrado en el intento de golpe el 16/07.

Los partidarios de Erdogan tomaron ventaja de este hecho tan afortunado: el mayor Melih Gokcek, un partidario de Erdogan, anunció en una entrevista con el canal turco afiliado a la CNN la captura del piloto “doblemente agresor”. Ahora, el ex héroe nacional estaba involucrado en un malvado complot incubado por los militares y el emigrado político Gullen para «envenenar» las relaciones entre Putin y Erdogan.

Sin embargo, hace poco tiempo, todo era diferente. En febrero 2016, cuando los rebeldes apoyados por los turcos en la provincia de Aleppo al norte de Siria fueron derrotados por los kurdos y las fuerzas del gobierno sirio, fueron los generales de mayor rango los que persuadieron al enfurecido Erdogan de intervenir en el país vecino y escalar su conflicto con Moscú.

Al final no sucedió una amenazadora confrontación militar directa con Rusia y Turquía fue capaz de evitar el peligro de abrir varios frentes en simultáneo: contra los kurdos en la retaguardia, contra los kurdos en Siria, contra Assad y sus aliados ruso-iraníes, y contra el ISIS.

Los militares apoyaban las continuas intervenciones en Siria, pero sólo dentro el marco de la estrategia “guerra de proximidad».

La búsqueda de mejorar la relación con Rusia, obviamente, continuará. Es demasiado importante el vínculo comercial con Rusia, en especial por el proyecto de gasoducto hacia Europa. Este intenta de cicatrizar las heridas ocurrirá a pesar de que continúa la prohibición rusa de vuelos comerciales a Turquía y otros bloqueos temporales. Es posible que en la próxima reunión G20, se concrete un encuentro bilateral entre Putin y Erdogan. Sin embargo, queda por verse si la mejora de relaciones entre Moscú y Ankara será duradera.

La represión que sucede en el Ejército, la situación en la base aérea Incirlik y las persistentes demandas de extraditar a Gullen no sumarán temperatura a la relación con Washington DC.

Al mismo tiempo, los intentos de mejorar las relaciones con Rusia no significan que Turquía se abstendrá de perseguir sus políticas imperialistas en Medio Oriente o renunciará a proveer asistencia a los rebeldes sirios. Tal vez no sean tendencias a largo plazo, pero son una señal para USA, que acaban de hacer otro “acuerdo sirio” durante la última visita de Kerry a Moscú.

A pesar del empeoramiento de las relaciones (las cuales estuvieron peores en el pasado, durante la crisis de Chipre, en 1974) USA sigue siendo un aliado estratégico de Turquía.

«Y las relaciones con Rusia, a pesar del gas y el turismo, se puede posponer para más adelante, después de un descanso necesario, para no tener que pelear contra todos los enemigos a la vez. La pregunta es: ¿Cuánto durara este descanso?», se preguntó Ilya Lakstygal.

El caso de China

Turquía es un puente importante a Europa para China. Los países cooperan estrechamente, a pesar de tensas relaciones por la minoría Uighur, que reside en China, recordó Frank Sieren, de la prensa germana DW.

El gobierno de China lanzo su primera declaración el día después del motín en Turquía. El vocero de Relaciones Extranjeras, Lu Kang, dijo que esperaba que Beijing esperaba que el gobierno de Turquía pudiese restaurar el orden tan pronto como fuese posible.

La declaración fue realizada sólo cuando ya era evidente que la situación estaba bajo control. Pero también es cierto que si el golpe de Estado hubiese resultado exitoso, podrían haber pasado años hasta que las relaciones bilaterales se restaurasen al nivel que están hoy en día. El presidente chino Xi Jingping y su contraparte turca, Recep Tayyip Erdogan, se llevan bastante bien.

Como puente entre Europa y Medio Oriente, y de ambos con Asia Central, Turquía es estratégicamente importante para el proyecto de ‘la nueva ruta de seda’ de China.

Estambul tiene un rol importante para los planes económicos de Beijing. No sorprende que China se encuentre invirtiendo en la infraestructura y en estabilidad bancaria asegurarse un acceso a largo plazo al mercado turco.

En 2014, un consorcio chino-turco construyó una línea ferroviaria de US$ 4.100 millones entre Ankara y Estambul.

El plan es bombear otros US$ 45.000 millones en un tren de alta velocidad de 10.000 kilómetros, construido por compañías chinas, con entrega en 2023.

En la más reciente cumbre del G20, en Beijing, los ministros de energía de China y Turquía acordaron impulsar la cooperación en tecnología nuclear. Esto sería de beneficio mutuo, ya que China le daría a Turquía acceso a sus investigaciones para construir plantas de energía, bloqueando, por ejemplo, el interés de Francia como único proveedor de plantas de energía nuclear llave en mano.

Pero la situación con los Uighurs en la región autónoma de China llamada Xinjiang, es un tema delicado.

En el pasado, Erdogan se sentía obligado a apoyar a los mayormente musulmanes Uighurs, a quienes los funcionarios chinos acusan de separatistas y terroristas. Los Uighurs y sus aliados han acusado al gobierno chino de represión cultural, política y religiosa.

En su viaje a Beijing en 2015, Erdogan garantizó a sus anfitriones que él y su gobierno actuarían en contra de cualquier actividad que pueda dañar a China. Sin embargo, la pregunta es: ¿Cuál es el valor de esta garantía si el propio ejército de Erdogan se alza en contra de él? ¿Cuánta estabilidad puede garantizar este Presidente?

La confianza de China en Erdogan se encuentra abollada. El gobierno seguramente se volverá más cuidadoso en cuanto a su aproximación a Turquía.

FUENTE: Urgente24.com

LOS VICIOS NO SON DELITOS.

 

Los vicios no son delitos

Por Lysander Spooner
Traducido por Mariano Bas Uribe

Una reivindicación de la libertad moral

Escrito en 1875. Puede leerse la versión original aquí.

I.

Vicios son aquellos actos por los que un hombre se daña a sí mismo o a su propiedad.

Delitos o crímenes son aquellos actos por los que un hombre daña la persona o propiedad de otro.

Los vicios son simplemente los errores que un hombre comete en la búsqueda de su propia felicidad. Al contrario que los delitos, no implican malicia hacia otros, ni interferencia con sus personas o propiedades.

En los vicios falta la verdadera esencia del delito (esto es, la intención de lesionar la persona o propiedad de otro).

En un principio legal que no puede haber delito sin voluntad criminal; esto es, sin la voluntad de invadir la persona o propiedad de otro. Pero nunca nadie practica un vicio con esa voluntad criminosa. Practica su vicio solamente por su propia satisfacción y no por malicia alguna hacia otros.

En tanto no se haga y reconozca legalmente esta clara distinción entre vicios y delitos, no puede haber en la tierra cosas como el derecho individual, la libertad o la propiedad; cosas como el derecho de un hombre a controlar su propia persona y propiedad y los correspondientes derechos de otro hombre a controlar su propia persona y propiedad.

Para un gobierno, declarar un vicio como delito y penalizarlo como tal, es un intento de falsificar la verdadera naturaleza de las cosas. Es tan absurdo como sería declarar lo verdadero, falso o lo falso, verdadero.

II.

Cada acto voluntario de la vida de un hombre es virtuoso o vicioso. Quiere decirse que está de acuerdo o en conflicto con las leyes naturales de la materia y el pensamiento, de las que depende su salud y bienestar físico, mental y emocional. En otras palabras, todo acto de su vida tiende, en general o bien a su satisfacción o a su insatisfacción. Ningún acto de su existencia resulta indiferente.

Más aún, cada ser humano difiere de los demás seres humanos en su constitución física, mental y emocional y también en las circunstancias que le rodean. Por tanto, muchos actos que resultan virtuosos y tienden a la satisfacción, en el caso de una persona, son viciosos y tienden a la insatisfacción, en el caso de otra.

También muchos actos que son virtuosos y tienden a la satisfacción en el caso de un hombre en un momento dado y bajo ciertas circunstancias, resultan ser viciosos y tender a la insatisfacción en el caso de la misma persona en otro momento y bajo otras circunstancias.

III.

Saber qué acciones son virtuosas y cuáles viciosas (en otras palabras, saber qué acciones tienden, en general, a la satisfacción y cuáles a la insatisfacción) en el caso de cada hombre, en todas y cada una de las condiciones en las que pueda encontrarse es el estudio más profundo y complejo al que nunca se haya dedicado o pueda nunca dedicarse la mejor mente humana. Sin embargo, es un estudio constante que cada hombre (tanto el más pobre como el más grande en intelecto) debe necesariamente realizar a partir de los deseos y necesidades de su propia existencia. También es un estudio en que cada persona, de su cuna a su tumba, debe formar sus propias conclusiones, porque nadie sabe o siente, o puede saber o sentir, como él mismo sabe y siente los deseos y necesidades, las esperanzas y los temores y los impulsos de su propia naturaleza o la presión de sus propias circunstancias.

IV.

A menudo no es posible decir de aquellos actos denominados vicios que lo sean realmente, excepto a partir de cierto grado. Es decir, es difícil decir de cualquier acción o actividad, que se denomine vicio, que realmente hubiera sido vicio si se hubiera detenido antes de determinado punto. La cuestión de la virtud o el vicio, por tanto, en todos esos casos es una cuestión de cantidad y grado y no del carácter intrínseco de cualquier acto aislado por sí mismo. A este hecho se añade la dificultad, por no decir la imposibilidad, de que alguien (excepto cada individuo por sí mismo) trace la línea adecuada o algo que se le parezca; es decir, indicar dónde termina la virtud y empieza el vicio. Y ésta es otra razón por la que toda la cuestión de la virtud y el vicio debería dejarse a cada persona para que la resuelva por sí misma.

V.

Los vicios son normalmente placenteros, al menos por un tiempo y a menudo no se descubren como vicios, por sus efectos, hasta después de que se han practicado durante años, quizás una vida entera. Muchos, quizá la mayoría, de los que los practican, no los descubren como vicios en toda su vida. Las virtudes, por otro lado, a menudo parecen tan duras y severas, requieren al menos el sacrificio de tanta satisfacción inmediata y los resultados, que son los que prueban que son virtudes, son a menudo de hecho tan distantes y oscuros, tan absolutamente invisibles en la mente de muchos, especialmente de los jóvenes, que, por su propia naturaleza, no puede ser de conocimiento universal, ni siquiera general, que son virtudes. En realidad, los estudios de profundos filósofos se han dedicado (si no totalmente en vano, sin duda con escasos resultados) a esforzarse en trazar los límites entre las virtudes y los vicios.

Si, por tanto, resulta tan difícil, casi imposible en la mayoría de los casos, determinar qué es vicio y qué no, o en concreto si es tan difícil, en casi todos los casos, determinar dónde termina la virtud y empieza el vicio, y si estas cuestiones, que nadie puede real y verdaderamente determinar para nadie salvo para sí mismo, no se dejan libres y abiertas para que todos las experimenten, cada persona se ve privada del principal de todos sus derechos como ser humano, es decir: su derecho a inquirir, investigar, razonar, intentar experimentos, juzgar y establecer por sí mismo qué es, para él, virtud y qué es, para él, vicio; en otras palabras, qué es lo que, en general, le produce satisfacción y qué es lo que, en general, le produce insatisfacción. Si este importante derecho no se deja libre y abierto para todos, entonces se deniega el derecho de cada hombre, como ser humano racional, a la “libertad y la búsqueda de la felicidad”.

VI.

Todos venimos al mundo ignorando todo lo que se refiere a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Por una ley fundamental de nuestra naturaleza todos nos vemos impulsados por el deseo de felicidad y el miedo al dolor. Pero tenemos que aprender todo respecto de qué nos produce satisfacción o felicidad y nos evita el dolor. Ninguno de nosotros es completamente parecido, física, mental o emocionalmente o, en consecuencia, en nuestros requisitos físicos, mentales o emocionales para obtener satisfacción y evitar la insatisfacción. Por tanto, nadie puede aprender de otro esta lección indispensable de la satisfacción y la insatisfacción, de la virtud y el vicio. Cada uno debe aprender por sí mismo. Para aprender, debe tener libertad para experimentar lo que considere pertinente para formarse un juicio. Algunos de estos experimentos tienen éxito y, como lo tienen, se les denomina virtudes; otros fracasan y, precisamente por fracasar, se les denomina vicios. Se obtiene tanta sabiduría de los fracasos como de los éxitos, de los llamados vicios como de las llamadas virtudes. Ambos son necesarios para la adquisición de ese conocimiento (de nuestra propia naturaleza y del mundo que nos rodea y de nuestras adaptaciones o inadaptaciones a cada uno), que nos mostrará cómo se adquiere felicidad y se evita el dolor. Y, salvo que se permita intentar satisfactoriamente esta experimentación, se nos restringiría la adquisición de conocimiento y consecuentemente buscar el gran propósito y tarea de nuestra vida.

VII.

Un hombre no está obligado a aceptar la palabra de otro, o someterse a la autoridad de alguien en un asunto tan vital para él y sobre el que nadie más tiene, o puede tener, un interés como el que él mismo tiene. No puede, aunque quisiera, confiar con seguridad en las opiniones de otros hombres, porque encontrará que las opiniones de otros hombres no son coincidentes. Ciertas acciones, o secuencias de acciones, han sido realizadas por muchos millones de hombres, a través de sucesivas generaciones, y han sido por ellos consideradas, en general, como conducentes a la satisfacción, y por tanto virtuosas. Otros hombres, en otras épocas o países, o bajo otras condiciones, han considerado, como consecuencia de su experiencia y observación, que esas acciones tienden, en general, a la insatisfacción, y son por tanto viciosas. La cuestión de la virtud y el vicio, como ya se ha indicado en la sección previa, también se ha considerado, para la mayoría de los pensadores, como una cuestión de grado, esto es, de hasta qué nivel deben realizarse ciertas acciones, y no del carácter intrínseco de un acto aislado por sí mismo. Las cuestiones acerca de la virtud y el vicio por tanto han sido tan variadas y, de hecho, tan infinitas, como las variedades de mentes, cuerpos y condiciones de los diferentes individuos que habitan el mundo. Y la experiencia de siglos ha dejado sin resolver un número infinito de estas cuestiones. De hecho, difícilmente puede decirse que se haya resuelto alguna.

VIII.

En medio de esta inacabable variedad de opiniones, ¿qué hombre o grupo de hombres tiene derecho a decir, respecto de cualquier acción o series de acciones “Hemos intentado este experimento y determinado todas las cuestiones relacionadas con él. Lo hemos determinado no sólo para nosotros, sino para todos los demás. Y respecto de todos los que son más débiles que nosotros, les obligaremos a actuar de acuerdo con nuestras conclusiones. No puede haber más experimentos posibles sobre ello por parte de nadie y por tanto, no puede haber más conocimientos por parte de nadie”?

¿Quiénes son los hombres que tienen derecho a decir esto? Sin duda, ninguno. Los hombres que de verdad lo han dicho o bien son descarados impostores y tiranos, que detendrían el progreso del conocimiento y usurparían un control absoluto sobre las mentes y cuerpos de sus semejantes, a los que debemos resistirnos instantáneamente y hasta el final; o bien son demasiado ignorantes de su propia debilidad y de sus relaciones reales con otros hombres como para merecer otra consideración que la simple piedad o el desdén.

Sabemos sin embargo que hay hombres así en el mundo. Algunos intentan ejercitar su poder sólo en una esfera pequeña, por ejemplo, sobre sus hijos, vecinos, conciudadanos y compatriotas. Otros intentan ejercitarlo a un nivel mayor. Por ejemplo, un anciano en Roma, ayudado por unos pocos subordinados, intenta decidir acerca de todas las cuestiones de la virtud y el vicio, es decir, de la verdad y la mentira, especialmente en asuntos de religión. Afirma conocer y enseñar qué ideas y prácticas religiosas son beneficiosas o perjudiciales para la felicidad del hombre, no sólo en este mundo, sino en el venidero. Afirma estar milagrosamente inspirado para realizar su trabajo y así virtualmente conocer, como hombre sensible, que nada menos que esa inspiración milagrosa le cualifica para ello. Sin embargo esa inspiración milagrosa no le ha resultado suficiente para permitirle responder más que unas pocas cuestiones. La más importante que los comunes mortales pueden conocer ¡es una creencia implícita en su infalibilidad (del papa)! y en segundo lugar que los peores vicios de los que podemos ser culpables son ¡creer y declarar que sólo es un hombre como el resto!

Hicieron falta entre quince y dieciocho siglos para permitirle llegar a conclusiones definitivas acerca de estos dos puntos vitales. Y aún parece que el primero debe ser previo a resolver cualquier otra cuestión, porque hasta que no se determinó su propia infalibilidad, no tenía autoridad para decidir otra cosa. Sin embargo, hasta ese momento, intentó o pretendió establecer unas pocas más. Y quizás pueda intentar establecer unas pocas más en el futuro, si continuara encontrando quien le escuche. Pero sin duda su éxito no apoya, hasta ahora, la creencia de que será capaz de resolver todas las cuestiones acerca de la virtud y el vicio, incluso en su peculiar área religiosa, a tiempo para satisfacer las necesidades de la humanidad. Él, o sus sucesores, sin duda, se verán obligados, en poco tiempo, a reconocer que ha asumido una tarea para la cual toda su inspiración milagrosa resultaba inadecuada y que, necesariamente, debe dejarse a cada ser humano que resuelva todas las cuestiones de este tipo por sí mismo. Y es razonable esperar que los demás papas, en otras áreas menores, tengan en algún momento motivos para llegar a la misma conclusión. Sin duda, nadie, sin afirmar una inspiración sobrenatural, debería asumir una tarea para la que obviamente es necesaria una inspiración de ese tipo. Y, sin duda, nadie someterá su propio juicio a las enseñanzas de otros, antes de convencerse de que éstos tienen algo más que un conocimiento humano ordinario sobre esta materia.

Si esas personas, que se muestran a sí mismos como adornadas tanto por el poder como por el derecho a definir y castigar los vicios de otros hombres dirigieran sus pensamientos hacia sí mismos, probablemente descubrirían que tienen mucho trabajo a realizar en casa, y que, cuando éste se completara, estarían poco dispuestos a hacer más con el fin de corregir los vicios de otros que sencillamente comunicar los resultados de su experiencia y observaciones. En este ámbito sus trabajos podrían posiblemente ser útiles, pero en el campo de la infalibilidad y la coerción, probablemente, por razones bien conocidas, se encontrarían con incluso menos éxito en el futuro que el que hubieran tenido en el pasado.

IX.

Por las razones dadas, ahora resulta obvio que el gobierno sería completamente impracticable si tuviera que ocuparse de los vicios y castigarlos como delitos. Cada ser humano tiene sus vicios. Casi todos los hombres tienen multitud. Y son de todo tipo: fisiológicos, mentales, emocionales, religiosos, sociales, comerciales, industriales, económicos, etc., etc. Si el gobierno tuviera que ocuparse de cualquiera de esos vicios y castigarlos como delitos, entonces, para ser coherente, debe ocuparse de todos ellos y castigar a todos imparcialmente. La consecuencia sería que todo el mundo estaría en prisión por sus vicios. No quedaría nadie fuera para cerrarles las puertas. De hecho no podrían constituirse suficientes tribunales para procesar a los delincuentes, ni construirse suficientes prisiones para internarlos. Toda la industria humana de la adquisición de conocimiento e incluso de obtener medios de subsistencia debería frenarse, ya que todos deberíamos ser siendo juzgados constantemente o en prisión por nuestros vicios. Pero aunque fuera posible poner en prisión a todos los viciosos, nuestro conocimiento de la naturaleza humana nos dice que, como norma general, habría, con mucho, más gente en prisión por sus vicios que fuera de ella.

X.

Un gobierno que castigara imparcialmente todos los vicios es una imposibilidad tan obvia que no hay ni habrá nunca nadie lo suficientemente loco como para proponerlo. Lo más que algunos proponen es que el gobierno castigue algunos, o como mucho unos pocos, de los que estime peores. Pero esta discriminación es completamente absurda, ilógica y tiránica. ¿Es correcto que algún hombre afirme: “Castigaremos los vicios de otros, pero nadie castigará los nuestros. Restringiremos a los otros su búsqueda de la felicidad de acuerdo con sus propias ideas, pero nadie nos restringirá la búsqueda de nuestra propia felicidad de acuerdo con nuestras ideas. Evitaremos que otros hombres adquieran conocimiento por experiencia acerca de lo que es bueno o necesario para su propia felicidad, pero nadie evitará que nosotros adquiramos conocimiento por experiencia acerca de lo que es bueno y necesario para nuestra propia felicidad”?

Nadie ha pensado nunca, excepto truhanes o idiotas, hacer suposiciones tan absurdas como éstas. Y aún así, evidentemente, sólo es bajo esas suposiciones que algunos afirman el derecho a penalizar los vicios de otros, al tiempo que piden que se les evite ser penalizados a su vez.

XI.

Nunca se hubiera pensado en algo como un gobierno, formado por asociación voluntaria, si el fin propuesto hubiera sido castigar imparcialmente todos los vicios, ya que nadie hubiera querido una institución así o se hubiera sometido voluntariamente a ella. Pero un gobierno, formado por asociación voluntaria, para el castigo de todos los delitos, es algo razonable, ya que todo el mundo quiere para sí mismo protección frente a todos los delitos de otros e igualmente acepta la justicia de su propio castigo si comete un delito.

XII.

Es una imposibilidad natural que un gobierno tenga derecho a penalizar a los hombres por sus vicios, porque es imposible que un gobierno tenga derecho alguno excepto los que tuvieran previamente, como individuos, los mismos individuos que lo compongan. No podrían delegar en un gobierno derechos que no posean por sí mismos. No podrían contribuir al gobierno con ningún derecho, excepto con los que ya poseen como individuos. Ahora bien, nadie, excepto un individuo o un impostor, puede pretender que, como individuo tenga derecho a castigar a otros hombres por sus vicios. Pero todos y cada uno tienen un derecho natural, como individuos, a castigar a otros hombres por sus delitos, puesto que todo el mundo tiene un derecho natural no sólo a defender su persona y propiedades frente a agresores, sino también a ayudar y defender a todos los demás cuya persona o propiedad se vean asaltadas. El derecho natural de cada individuo a defender su propia persona y propiedad frente a un agresor y ayudar y defender a cualquier otro cuya persona o propiedad se vea asaltada, es un derecho sin el cual los hombres no podrían existir en la tierra. Y el gobierno no tiene existencia legítima, excepto en tanto en cuanto abarque y se vea limitado por este derecho natural de los individuos. Pero la idea de que cada hombre tiene un derecho natural a decidir qué son virtudes y qué son vicios (es decir, qué contribuye a la felicidad de sus vecinos y qué no) y a castigarlos por todo lo que no contribuya a ello, es algo que nunca nadie ha tenido la imprudencia de afirmar. Son sólo aquéllos que afirman que el gobierno tiene algún poder legítimo, que ningún individuo o individuos les ha delegado o podido delegar, los que afirman que el gobierno tenga algún poder legítimo para castigar los vicios.

Valdría para un papa o un rey (que afirman haber recibido su autoridad directamente del Cielo para gobernar sobre sus semejantes) afirmar ese derecho como vicarios de Dios, el de castigar a la gente por sus vicios, pero resulta un total y absoluto absurdo que cualquier gobierno que afirme que su poder proviene íntegramente de la autorización de los gobernados, afirmar poder alguno de este tipo, porque todos saben que los gobernantes nunca lo autorizarían. Para ellos autorizarlo sería un absurdo, porque sería renunciar a su propio derecho a buscar su felicidad, puesto que renunciar a su derecho a juzgar qué contribuye a su felicidad es renunciar a su derecho a buscar su propia felicidad.

XIII.

Ahora podemos ver qué simple, fácil y razonable resulta que sea asunto del gobierno castigar los delitos, comparado con castigar los vicios. Los delitos son pocos y fácilmente distinguibles de los demás actos y la humanidad generalmente está de acuerdo acerca de qué actos son delitos. Por el contrario, los vicios son innumerables y no hay dos personas que se pongan de acuerdo, excepto en relativamente pocos casos, acerca de cuáles son. Más aún, todos desean ser protegidos, en su persona y propiedades, contra las agresiones de otros hombres. Pero nadie desea ser protegido, en su persona o propiedades, contra sí mismo, porque resulta contrario a las leyes fundamentales de la propia naturaleza humana que alguien desee dañarse a sí mismo. Uno sólo desea promover su propia satisfacción y ser su propio juez acerca de lo que promoverá y promueve su propia satisfacción. Es lo que todos quieren y a lo que tienen derecho como seres humanos. Y aunque todos cometemos muchos errores y necesariamente debemos cometerlos, dada la imperfección de nuestro conocimiento, esos errores no llegan a ser un argumento contra el derecho, porque todos tienden a darnos el verdadero conocimiento que necesitamos y perseguimos y no podemos obtener de otra forma.

El objetivo que se persigue, por tanto, al castigar los delitos, no sólo tiene una forma completamente diferente, sino que se opone directamente al que se persigue al castigar los vicios.

El objetivo que se persigue al castigar los delitos es asegurar a todos y cada uno de los hombre por igual, la mayor libertad que pueda conseguirse (consecuentemente con los mismos derechos de otros) para buscar su propia felicidad, con la ayuda del propio criterio y mediante el uso de su propiedad. Por otro lado, el objetivo perseguido por el castigo de los vicios es privar a cada hombre de su derecho y libertad natural a buscar su propia felicidad, con la ayuda del propio criterio y mediante el uso de su propiedad.

Por tanto, ambos objetivos se oponen directamente entre sí. Se oponen directamente entre sí como la luz y la oscuridad, o la verdad y la mentira, o la libertad y la esclavitud. Son completamente incompatibles entre sí y suponer que ambos pueden contemplarse en un solo gobierno es absurdo, imposible. Sería suponer que los objetivos de un gobierno serían cometer crímenes y prevenirlos, destruir la libertad individual y garantizarla.

XIV.

Por fin, acerca de este punto de la libertad individual: cada hombre debe necesariamente juzgar y determinar por sí mismo qué le es necesario y le produce bienestar y qué lo destruye, porque si deja de realizar esta actividad por sí mismo, nadie puede hacerlo en su lugar. Y nadie intentará si quiera realizarla en su lugar, salvo en unos pocos casos. Papas, sacerdotes y reyes asumirán hacerlo en su lugar, en ciertos casos, si se lo permiten. Pero, en general, sólo lo harán en tanto en cuanto puedan administrar sus propios vicios y delitos al hacerlo. En general, sólo lo harán cuando puedan hacer de él su bufón y su esclavo. Los padres, sin duda con más motivo que otros, intentan hacer lo mismo demasiado a menudo. Pero en tanto practican la coerción o protegen a un niño de algo que no sea real y seriamente dañino, le perjudican más que benefician. Es una ley de la naturaleza que para obtener conocimiento e incorporarlo a su ser, cada individuo debe ganarlo por sí mismo. Nadie, ni siquiera sus padres, puede indicarles la naturaleza del fuego de forma que la conozcan de verdad. Debe experimentarla él mismo y quemarse, antes de conocerla.

La naturaleza conoce, mil veces mejor que cualquier padre, para qué está designado cada individuo, qué conocimiento necesita y cómo debe obtenerlo. Sabe que sus propios procesos para comunicar ese conocimiento no sólo son los mejores, sino los únicos que resultan efectivos.

Los intentos de los padres por hacer a sus hijos virtuosos generalmente son poco más que intentos de mantenerlos en la ignorancia de los vicios. Son poco más que intentos de enseñar a sus hijos a conocer y preferir la verdad, manteniéndolos en la ignorancia de la falsedad. Son poco más que intentos de enseñar a sus hijos a buscar y apreciar la salud, manteniéndolos en la ignorancia de la enfermedad y de todo lo que la causa. Son poco más que intentos de enseñar a sus hijos a amar la luz, manteniéndolos en la ignorancia de la oscuridad. En resumen, son poco más que intentos de hacer felices a sus hijos, manteniéndolos en la ignorancia de de todo lo que les cause infelicidad.

Que los padres puedan ayudar a sus hijos en definitiva en su búsqueda de la felicidad, dándoles sencillamente los resultados de su propia (de los padres) razón y experiencia, está muy bien y es un deber natural y adecuado. Pero practicar la coerción en asuntos en lo que los hijos son razonablemente competentes para juzgar por sí mismos es sólo un intento de mantenerlos en la ignorancia. Y esto se parece mucho a una tiranía y a una violación del derecho del hijo a adquirir por sí mismo y como desee los conocimientos, igual que si la misma coerción se ejerciera sobre personas adultas. Esa coerción ejercida contra los hijos es una negación de su derecho a desarrollar las facultades que la naturaleza les ha dado y a que sean como la naturaleza las diseñó. Es una negación de su derecho a sí mismos y al uso de sus propias capacidades. Es una negación del derecho a adquirir el conocimiento más valioso, es decir, el conocimiento que la naturaleza, la gran maestra, está dispuesta a impartirles.

Los resultados de esa coerción nos son hacer a los hijos sabios o virtuosos, sino hacerlos ignorantes y por tanto débiles y viciosos, y perpetuar a través de ellos, de edad en edad, la ignorancia, la superstición, los vicios y los crímenes de los padres. Lo prueba cada página de la historia del mundo.

Quienes mantienen opiniones opuestas son aquéllos cuyas teologías falsas y viciosas o cuyas ideas generales viciosas, les han enseñado que la raza humana tiende naturalmente hacia la maldad, en lugar de hacia la bondad, hacia lo falso, en lugar de hacia lo verdadero, que la humanidad no dirige naturalmente sus ojos hacia la luz, que ama la oscuridad en lugar de la luz y que sólo encuentra su felicidad en las cosas que les llevan a la miseria.

XV.

Pero estos hombres, que afirman que el gobierno debería usar su poder para prevenir el vicio, dicen o suelen decir: “Estamos de acuerdo con el derecho de un individuo a buscar a su manera su propia satisfacción y consecuentemente a ser vicioso si le place, sólo decimos que el gobierno debería prohibir que se les vendieran los artículos que alimentan su vicio”.

La respuesta a esto es que la simple venta de cualquier artículo (independientemente del uso que se vaya a hacer de él) es legalmente un acto perfectamente inocente. La cualidad del acto de la venta depende totalmente de la cualidad del empleo que se haga de la cosa vendida. Si el uso de algo es virtuoso y legal, entonces su venta para ese uso es virtuosa y legal. Si el uso es vicioso, entonces la venta para ese uso es viciosa. Si el uso es criminal, entonces la venta para ese uso es criminal. El vendedor es, como mucho, sólo un cómplice del uso que se haga del artículo vendido, sea virtuoso, vicioso o criminal. Cuando el uso es criminal, el vendedor es cómplice del crimen y se le puede castigar como tal. Pero cuando el uso sea sólo vicioso, el vendedor sería sólo un cómplice del vicio y no se le puede castigar.

XVI.

Pero nos preguntaremos: “¿No existe un derecho por parte del gobierno de evitar que continúe un proceso que conduce a la autodestrucción?”

La respuesta es que el gobierno no tiene derecho en modo alguno, mientras los calificados como viciosos permanezcan cuerdos (compos mentis), capaces de ejercitar un juicio y autocontrol razonables, porque mientras se mantengan cuerdos debe permitírseles juzgar y decidir por sí mismos si los llamados vicios son de verdad vicios, si realmente les conducen a la destrucción y si, en suma, se dirigirán a ella o no. Cuando pierdan la cordura (non compos mentis) y sean incapaces de un juicio o autocontrol razonables, sus amigos o vecinos o el gobierno deben ocuparse de ellos y protegerles de daños, tanto a ellos como a personas a las que pudieran dañar, igual que si la locura hubiera acaecido por cualquier otra causa distinta de su supuestos vicios.

Pero del hecho de que los vecinos de un hombre supongan que se dirige a la autodestrucción por culpa de sus vicios, no se deduce, por tanto, que no esté cuerdo (non compos mentis) y sea incapaz de un juicio o autocontrol razonables, entendidos dentro del ámbito legal de estos términos. Hombres y mujeres pueden ser adictos a a muchos y muy deleznables vicios (como la glotonería, la embriaguez, la prostitución, el juego, las peleas callejeras, mascar tabaco, fumar y esnifar, tomar opio, llevar corsé, la pereza, la prodigalidad, la avaricia, la hipocresía, etc., etc.) y aún así seguir estando cuerdos (compos mentis), capaces de un juicio y autocontrol razonables, tal como significan en la ley. Mientras sean cuerdos debe permitírseles controlarse a sí mismos y a su propiedad y ser sus propios jueces y estimar a dónde les llevan sus vicios. Los espectadores pueden esperar que, en cada caso individual, la persona viciosa vea el fin hacia el que se dirige y eso le induzca a rectificar. Pero si elige seguir adelante hacia lo que otros hombres llaman destrucción, debe permitírsele hacerlo. Y todo lo que puede decirse, en lo que se refiere a su vida, es que ha cometido un grave error en su búsqueda de la felicidad y que otros harán bien en advertir su destino. Acerca de cuál puede ser su situación en la otra vida, es una cuestión teológica de la que la ley en este mundo no tiene más que decir que sobre cualquier otra cuestión teológica que afecte a la situación de hombre en una vida futura.

¿Se puede saber cómo se puede determinar la cordura o locura de un hombre vicioso? La respuesta es que tiene que determinarse con el mismo tipo de evidencia que la cordura o locura de aquéllos que se consideren virtuosos y no otra. Esto es, por las mismas evidencias con las que los tribunales legales determinan si un hombre debe ser enviado a un manicomio o si es competente para hacer testamente o disponer de otra forma de su propiedad. Cualquier duda debe resolverse a favor de su cordura, como en cualquier otro caso, y no de su locura.

Si una persona realmente pierde la cordura (non compos mentis), y es incapaz de un juicio o autocontrol razonables, resulta un crimen por parte de otros hombres darle o venderle medios de autolesión[1]. No hay crímenes más fácilmente punibles ni casos en los que los jurados estén más dispuestos a condenar que aquéllos en que una persona cuerda vende o da a un loco un artículo con el cual este último pueda dañarse a sí mismo.

XVII.

Pero puede decirse que algunos hombres, por culpa de sus vicios, se vuelven peligrosos para otras personas: que por ejemplo, un borracho, a veces resulta pendenciero y peligroso para su familia y otros. Y cabe preguntarse: “¿No tiene la ley nada que decir en este caso?”

La respuesta es que si, por la ebriedad o cualquier otra causa, un hombre se vuelve realmente peligroso, con todo derecho no solamente su familia u otros, no sólo él mismo, pueden moderarlo hasta el punto que requiera la seguridad de otras personas, sino que a cualquier otra persona (que sepa o tenga base suficiente para creer que es peligroso) se le puede prohibir vender o dar cualquier cosa que haya razones para suponer que le hará peligroso.

Pero del hecho de que un hombre se vuelva pendenciero y peligroso después de beber alcohol y de que sea un delito darle o venderle licor a ese hombre, no se sigue que sea un delito vender licores a los cientos y miles de otras personas que no se vuelven pendencieros y peligrosos al beberlos. Antes de condenar a un hombre por el delito de vender licor a un hombre peligroso, debe demostrarse que ese hombre en particular al que se le vendió el licor era peligroso y también que el vendedor sabía, o tenía base suficiente para suponer, que el hombre se volvería peligroso al beberlo.

La presunción legal de ley sería, en todo caso, que la venta es inocente y la carga de la prueba del delito, en cualquier caso particular, reside en el gobierno. Y ese caso particular debe probarse como criminal, independientemente de todos los demás.

A partir de estos principios, no hay dificultad en condenar y castigar a los hombres por la venta o regalo de cualquier artículo a un hombre que se vuelve peligroso para otros al usarlo.

XVIII.

Pero a menudo se dice que algunos vicios generan molestias (públicas o privadas) y que esas molestias pueden atajarse y penarse.

Es verdad que cualquier cosa que sea real y legalmente una molestia (sea pública o privada) puede atajarse y penarse. Pero no es cierto que los meros vicios privados de un hombre sean, en cualquier sentido legal, molestos para otro hombre o el público.

Ningún acto de una persona puede ser una molestia para otro, salvo que obstruya o interfiera de alguna forma con la seguridad y el uso pacífico o disfrute de lo que posee el otro con todo derecho.

Todo lo que obstruya una vía pública es una molestia y puede atajarse y penarse. Pero un hotel o tienda o taberna que vendan licores no obstruyen la vía pública más que una tienda de telas, una joyería o una carnicería.

Todo lo que envenene el aire o lo haga desagradable o insalubre es una molestia. Pero ni un hotel, ni una tienda, ni una taberna que vendan licores envenenan el aire o lo hacen desagradable o insalubre a otras personas.

Todo lo que tape la luz a la cual un hombre tenga derecho en una molestia. Pero ni un hotel, ni una tienda, ni una taberna que vendan licores tapan la luz de nadie, salvo en casos en que una iglesia, un colegio o una vivienda la taparían igualmente. Desde este punto de vista, por tanto, los primeros no son ni más ni menos molestos que los últimos.

Algunas personas habitualmente dicen que una tienda de licores es peligrosa, de la misma forma que una fábrica de pólvora. Pero no hay analogía entre ambos casos. La pólvora puede explotar accidentalmente y especialmente en esos fuegos que tan a menudo se dan en las ciudades. Por esa razón resulta peligrosa para personas y propiedades en su cercanía inmediata. Pero los licores no pueden explotar así y por tanto no son molestias peligrosas en el sentido que lo son las fábricas de pólvora en las ciudades.

Pero también se dice que los lugares donde se consume alcohol están frecuentemente concurridos por hombres ruidosos y bulliciosos, que alteran la tranquilidad del barrio y el sueño del resto de los vecinos.

Esto puede ser ocasionalmente cierto, pero no muy frecuentemente. En todo caso, cuando esto ocurra, la molestia puede atajarse mediante el castigo al propietario y sus clientes y, si es necesario, cerrando el local. Pero un grupo de bebedores ruidosos no es una molestia mayor que cualquier otro grupo de gente ruidosa. Un bebedor alegre y divertido altera la tranquilidad de barrio exactamente en la misma medida que un fanático religioso que grita. Un grupo ruidoso de bebedores es una molestia exactamente en la misma medida que un grupo de fanáticos religiosos que grita. Ambos son molestias cuando alteran el descanso y el sueño o la tranquilidad de los vecinos. Incluso un perro que suele ladrar, alterando el sueño o la tranquilidad del vecindario, es una molestia.

XIX.

Pero se dice que el hecho de que una persona incite a otro al vicio es un crimen.

Es ridículo. Si cualquier acto particular es simplemente un vicio, entonces quien incita a otro a cometerlo, es simplemente cómplice en el vicio. Evidentemente, no comete ningún crimen, pues sin duda un cómplice no puede cometer una infracción superior al autor.

Cualquier persona cuerda (compos mentis), capaz de un juicio y autocontrol razonables, se presume que resulta mentalmente competente para juzgar por sí mismo todos los argumentos, a favor y en contra, que se le dirijan para persuadirle de hacer cualquier acto en particular, siempre que no se emplee fraude para engañarle. Y si se le persuade o induce a realizar la acción, ésta se convierte en propia e incluso aunque resulte dañina para sí mismo, no puede alegar que la persuasión o los argumentos a los que dio su consentimiento, sean delitos contra sí mismo.

Por supuesto, cuando hay fraude el caso es distinto. Si por ejemplo, ofrezco veneno a un hombre asegurándole que es una bebida sana e inocua y lo bebe confiando en mi afirmación, mi acción es un delito.

Volenti non fit injuria es una máxima legal. Con consentimiento, no hay daño. Es decir, legalmente no hay error. Y cualquier persona cuerda (compos mentis) capaz de un juicio razonable para determinar la verdad o falsedad de las razones y argumentos a los que da su consentimiento, esta “consintiendo”, desde el punto de visita legal, y asume por sí mismo toda responsabilidad por sus actos, siempre y cuando no haya sufrido un fraude intencionado.

Este principio, con consentimiento, no hay daño, no tiene límites, excepto en el caso de fraudes o de personas que no tengan capacidad de juzgar en ese caso particular. Si una persona que posee uso de razón y a la que no se engaña mediante fraude consiente en practicar el vicio más deleznable y por tanto se inflige los mayores sufrimientos o pérdidas morales, físicas o pecuniarias, no puede alegar error legal. Para ilustrar este principio, tomemos el caso de la violación. Tener conocimiento carnal de una mujer, sin su consentimiento, es el mayor delito, después del asesinato, que puede cometerse contra ella. Pero tener conocimiento carnal, con su consentimiento, no es delito, sino, en el peor de los casos, un vicio. Y a menudo se sostiene que una niña de nada más que diez años de edad tiene uso de razón de forma que su consentimiento, aunque se procure mediante recompensa o promesa de recompensa, es suficiente para convertir el acto, que de otra forma sería un grave delito, simplemente en un acto de vicio[2].

Vemos el mismo principio en los boxeadores profesionales. Si yo pongo un solo dedo sobre la persona de otro, contra su consentimiento, no importa lo suave que sea ni lo pequeño que sea el daño en la práctica, esa acción es un delito. Pero si dos personas acuerdan salir y golpear la cara del otro hasta hacerla papilla, no es delito, sino sólo un vicio.

Incluso los duelos no han sido generalmente considerados como delitos, porque la vida de cada hombre es suya y ambas partes acuerdan que cada una puede acabar con la vida del otro, si puede, mediante el uso de las armas acordadas y de conformidad con ciertas reglas que han aceptado mutuamente.

Y esta es una opinión correcta, salvo que se pueda decir (posiblemente no) que “la ira es locura” hasta el punto de que priva a los hombres de su razón hasta el punto de impedirles razonar.

El juego es otro ejemplo del principio de que con consentimiento no hay daño. Si me llevo un solo céntimo de la propiedad de un hombre, sin su consentimiento, el acto es un delito. Pero si dos hombres, que se encuentran compos mentis, poseen capacidad razonable de juzgar la naturaleza y posibles consecuencias de sus actos, se reúnen y cada uno voluntariamente apuesta su dinero contra el del otro al resultado de un tirada de dados y uno de ellos pierde todas sus propiedades (sean lo grandes que sean), no es un delito, sino sólo un vicio.

Ni siquiera sería un crimen ayudar a una persona a suicidarse, si éste posee uso de razón.

Es una idea algo común que el suicido es en sí mismo un evidencia concluyente de locura. Pero, aunque normalmente puede ser una fuerte evidencia de locura, no es concluyente en todos los casos. Muchas personas, con indudable uso de razón han cometido suicidio para escapar de la vergüenza del descubrimiento público de sus crímenes o para evitar alguna otra gran calamidad. El suicidio, en estos casos puede no haber sido la respuesta más sensata, pero sin duda no era una prueba de falta alguna de capacidad de razonar[3]. Y si estaba dentro de los límites de lo razonable, no era un crimen que otras personas le ayudaran, proporcionándole los instrumentos o de otra forma. Y si, en esos casos, no sería un crimen ayudar al suicido, ¿no sería absurdo decir que es un crimen ayudar a alguien en algún acto que sea realmente placentero y que una gran parte de la humanidad ha creído útil?

XX.

Sin embargo, algunas personas suelen decir que el abuso de las bebidas alcohólicas es el principal motivo de los delitos, que “llena nuestras prisiones de criminales” y que esta razón es suficiente para prohibir su venta.

Quienes dicen eso, si hablan seriamente, hablan a tontas y a locas. Evidentemente quieren decir que un gran porcentaje de los delitos los cometen personas cuyas pasiones criminales se ven excitadas, en ese momento, por el abuso del alcohol y como consecuencia de ese abuso.

Esta idea es completamente descabellada.

En primer lugar, los peores delitos que se cometen en el mundo los provocan principalmente la avaricia y la ambición.

Los peores crímenes son las guerras que llevan a cabo los gobiernos para someter, esclavizar y destruir la humanidad.

Los delitos que se cometen en el mundo que quedan en segundo lugar también los provocan la avaricia y la ambición: y no se cometen por súbitas pasiones, sino por hombres calculadores, que mantienen la cabeza fría y serena y no tienen intención alguna de ir a prisión por ellos. Se cometen, no tanto por personas que violan la ley, sino por hombres que, por sí mismos o mediante sus instrumentos, hacen las leyes, por hombres que se han asociado para usurpar un poder arbitrario y mantenerlo por medio de la fuerza y el fraude y cuyo propósito al usurparlo y mantenerlo es asegurarse a sí mismos, mediante esa legislación injusta y desigual, esas ventajas y monopolios que les permiten controlar y extorsionar el trabajo y propiedades de otros, empobreciéndoles así, con el fin de satisfacer su propia riqueza y engrandecimiento[4]. Los robos e injusticias así cometidos por estos hombres, de conformidad con las leyes (es decir, sus propias leyes), son como montañas frente a colinillas, comparados con los delitos cometidos por otros criminales al violar las leyes.

Pero, en tercer lugar, hay un gran número de fraudes de distintos tipos cometidos en transacciones de comercio, cuyos autores, con su frialdad y sagacidad, evitan que operen las leyes. Y sólo sus mentes frías y calculadoras les permiten hacerlo. Los hombres bajo el influjo de bebidas intoxicantes están poco dispuestos y son completamente incapaces para practicar con éxito estos fraudes. Son los más incautos, los menos exitosos, los menos eficientes y los que menos debemos temer de todos los criminales de los que las leyes deben ocuparse.

Cuarto. Los ladrones, atracadores, rateros, falsificadores y estafadores profesionales, que atentan contra la sociedad son cualquier cosa menos bebedores imprudentes. Su negocio es de un carácter demasiado peligroso para admitir esos riesgos en los que incurrirían.

Quinto. Los delitos que pueden considerarse como cometidos bajo la influencia de bebidas alcohólicas son principalmente agresiones y reyertas, no muy numerosas y generalmente no muy graves. Algunos otros pequeños delitos, como hurtos y otros pequeños ataques a la propiedad, se cometen a veces bajo la influencia de la bebida por parte de personas poco inteligentes, generalmente delincuentes no habituales. Las personas que cometen estos dos tipos de delitos no son más que unas pocas. No puede decirse que “llenen nuestras prisiones” y si lo hacen, deberíamos congratularnos de que necesitemos para internarlos tan pocas prisiones o tan pequeñas.

Por ejemplo, el Estado de Massachussets tiene un millón y medio de habitantes. ¿Cuántos están actualmente el prisión por delitos (no por el vicio de la bebida, sino por delitos) cometidos contra personas o propiedades bajo el influjo de bebidas alcohólicas? Dudo que sea uno de cada diez mil, es decir, unos ciento cincuenta en total y los crímenes por los que están en prisión son en su mayoría de muy poca importancia.

Y pienso que debe estimarse que estos pocos hombres son mucho más dignos de compasión que de castigo, porque fue su pobreza y miseria, más que su adicción al alcohol o tendencia al crimen, lo que les llevó a beber y les impulsó a cometer los delitos bajo la influencia del alcohol.

La dogmática acusación de que la bebida “llena nuestra prisiones” sólo la hacen, creo, aquellos hombres que no saben más que llamar criminal a un borracho y que no tienen mejor justificación para su acusación que el vergonzoso hecho de somos una gente tan brutal e insensible que condenamos y castigamos como si fueran criminales a personas tan débiles y desafortunadas como los borrachos.

Los legisladores que autorizan y los jueces que ejecutan atrocidades como éstas son intrínsecamente criminales, salvo que su ignorancia sea tal que les excuse (lo que probablemente no ocurre). Y habría más motivo en su conducta para que se les castigara como criminales.

Un juez de orden público en Boston me contó una vez que estaba acostumbrado a juzgar a borrachos (enviándoles a prisión durante treinta días –creo que era la sentencia tipo–) ¡a un ritmo de uno cada tres minutos! y a veces incluso más rápido, condenándoles así como delincuentes y enviándoles a la cárcel, sin piedad y sin averiguar las circunstancias, por una debilidad que debería hacerles dignos de compasión y protección, y no de castigo. Los verdaderos criminales en estos casos no eran los hombres que fueron a prisión, sino el juez y los que estaban detrás de él y le pusieron allí.

Recomiendo a esas personas a las que tanto les perturba el miedo a que las prisiones de Massachussets se llenen de criminales que empleen al menos una parte de su filantropía en prevenir que nuestras prisiones se llenen de gente que no son criminales. No recuerdo haber oído que nunca sus simpatías se hayan ejercido activamente en ese sentido. Por el contrario, perecen tener tal pasión por castigar criminales que no les preocupa averiguar particularmente si un candidato a castigo es realmente un criminal. Déjenme asegurarles que esa pasión es mucho más peligrosa y mucho menos caritativa, tanto moral como legalmente, que la pasión por la bebida.

Parece mucho más consecuente con el carácter despiadado de estos hombres enviar a un pobre hombre a prisión por embriaguez y así aplastarle, degradarle, desanimarle y arruinarle de por vida, que sacarle de la pobreza y miseria que ha hecho de él un borracho.

Sólo aquellas personas que tienen poca capacidad o disposición a iluminar, fomentar o ayudar a la humanidad, poseen esa violenta pasión por gobernarlos, dominarlos y castigarlos. Si en lugar de mantenerse al margen y consentir y sancionar todas las leyes por las que el hombre débil es en el primer lugar sometido, oprimido y desalentado y después castigado como un criminal, se dedicaran a la tarea de defender su derechos y mejorar su condición y así fortalecerle y permitirle sostenerse por sus propios medios y resistir las tentaciones que le rodean, tendrían, creo, poca necesidad de hablar sobre leyes y prisiones tanto para vendedores como para consumidores de alcohol e incluso para cualquier otra clase de criminales ordinarios. Si, en resumen, estos hombres, que tienen tantas ganas de suprimir los delitos, suspendieran, por un momento, sus reclamaciones al gobierno de ayuda para suprimir los delitos de individuos y se dirigieran a la gente para pedir ayuda para suprimir los delitos del gobierno, demostrarían su sinceridad y sentido común más claramente que ahora. Cuando todas las leyes sean tan justas y equitativas que hagan posible que todos los hombres y mujeres vivan honrada y virtuosamente y les hagan sentirse cómodos y felices, habrá muchas menos ocasiones que ahora para acusarles de vivir deshonesta y viciosamente.

XXI.

Pero también se dice que el consumo de bebidas alcohólicas lleva a la pobreza y por tanto hace a los hombres mendigos y grava a los contribuyentes, y que esto es razón suficiente para que deba prohibirse su venta.

Hay varias respuestas a este argumento.

1. Una respuesta es que si el consumo del alcohol lleva a la pobreza y la mendicidad es una razón suficiente para prohibir su venta, igualmente es una razón suficiente para prohibir su consumo, ya que es el consumo y no la venta, lo que lleva a la pobreza. El vendedor, como mucho, sería simplemente un cómplice del bebedor. Y es una norma legal, y también de la razón, que si el principal actor no puede ser castigado, tampoco puede serlo el cómplice.

2. Una segunda respuesta al argumento sería que si el gobierno tiene derecho y se ve obligado a prohibir cualquier acto (que no sea criminal) simplemente porque se supone que lleva a la pobreza, siguiendo al misma lógica, tiene derecho y se ve obligado a prohibir cualquier otro acto (aunque no sea criminal) que, en opinión del gobierno, lleve a la pobreza. Y bajo este principio, el gobierno no sólo tendría el derecho, sino que se vería obligado, a revisar los asuntos privados de cada hombre y sus gastos personales y determinar si cada uno de ellos lleva o no a la pobreza y a prohibir y castigar todos los de la primera clase. Un hombre no tendría derecho a gastar un céntimo de su propiedad de acuerdo con sus gustos o criterios, salvo que el legislador sea de la opinión de que ese gasto no le lleva a la pobreza.

3. Una tercera respuesta al mismo argumento sería que si un hombre se entrega a la pobreza e incluso a la mendicidad (sea por sus vicios o sus virtudes), el gobierno no tiene obligación de ocuparse de él, salvo que quiera hacerlo. Puede dejarle perecer en la calle o hacerle depender a la caridad privada, si quiere. Puede cumplir su libre deseo y discreción en este asunto, porque en este caso estaría fuera de toda responsabilidad. No es, necesariamente, obligación del gobierno ocuparse de los pobres. Un gobierno (esto es, un gobierno legítimo) es simplemente una asociación voluntaria de individuos, que se une para los propósitos que les parezcan y sólo para esos propósitos. Si ocuparse de los pobres (sean éstos virtuosos o viciosos) no es uno de esos propósitos, el gobierno como tal no tiene más derecho ni se ve más obligado a hacerlo que un banco o una compañía de ferrocarriles.

Sea cual sea la moralidad que tengan las reclamaciones de un hombre pobre (sea éste virtuoso o vicioso) acerca de la caridad de sus conciudadanos, no puede reclamar legalmente contra ellos. Puede depender totalmente de su caridad, si se dejan. No puede demandar, como un derecho legal, que deben alimentarle y vestirle. No tiene más derechos morales o legales frente a un gobierno (que no es sino una asociación de individuos) que los que pueda tener sobre cualquier otro individuo respecto de su capacidad privada.

Por tanto, de la misma forma que un pobre (sea virtuoso o vicioso) no tiene más capacidad de reclamar, legal o moralmente al gobierno comida o vestido que la que tiene frente a personas privadas, un gobierno no tiene más derecho que una persona privada a controlar o prohibir los gastos o las acciones de un individuo justificándolas en que le llevan a la pobreza.

El señor A, como individuo, claramente no tiene derecho a prohibir las acciones o gastos del señor Z, aunque tema que esas acciones o gastos puedan llevarle (a Z) a la pobreza y que Z puede, por tanto, en un futuro indeterminado, pedirle afligido (a A) algo de caridad. Y si A no tiene, como individuo, ese derecho a prohibir cualquier acción o gasto de Z, el gobierno, que no es más que una asociación de individuos, no puede tener ese derecho.

Sin duda, ningún hombre compos mentis mantendría que su derecho a disponer y disfrutar de su propiedad fuera una posesión de tan poco valor que autorizara a algunos o todos sus vecinos (se hagan llamar a sí mismos gobierno o no) a intervenir y prohibirle cualquier gasto excepto aquéllos que piensen que no le llevarán a la pobreza y no le conviertan en alguien que les reclame caridad.

Si un hombre compos mentis llega a la pobreza por sus virtudes o sus vicios, nadie puede tener derecho alguno a intervenir basándose en puede apelar en el futuro a su compasión, porque si se apelara a ella, tendría perfecta libertad para actuar de acuerdo con su gusto y criterio respecto de atender sus solicitudes.

El derecho a rechazar dar caridad a los pobres (sean éstos virtuosos o viciosos) es un derecho sobre el que los gobiernos siempre actúan. Ningún gobierno hace más provisiones para los pobres que las que quiere. En consecuencia, los pobres quedan, en su mayor parte, dependiendo de la caridad privada. De hecho, a menudo se les deja sufrir enfermedades e incluso morir porque ni la caridad pública ni la privada acuden en su ayuda. Qué absurdo es, por tanto, decir que el gobierno tiene derecho a controlar el uso de la propiedad de la gente, por miedo a que en el futuro lleguen a ser pobres y pidan caridad.

4. Incluso una cuarta respuesta al argumento sería que el principal y único incentivo por el que cada individuo tiene que trabajar y crear riqueza es que puede disponer de ella de acuerdo con su gusto y criterio y para su propia satisfacción y la de quienes ame[5].

Aunque a menudo puede que un hombre, por inexperiencia o mal juicio, gaste parte de los productos de su trabajo de forma poco juiciosa y por tanto no consiga el máximo bienestar, adquiere sabiduría en ello, como en todo, a través de la experiencia, por sus errores tanto como por sus éxitos. Y esta es la única manera de la que puede adquirir sabiduría. Cuando se convenza de que ha hecho un gasto absurdo, al tiempo aprenderá a no volver a hacer algo parecido. Y debe permitírsele hacer sus propios experimentos a su satisfacción, es ésta como en otras materias, ya que de otra forma no tendría motivo para trabajar o crear riqueza en absoluto.

Todo hombre que sea hombre, debería mejor ser un salvaje y ser libre para crear o procurar sólo esa pequeña riqueza que pueda controlar y consumir diariamente, que ser un hombre civilizado que sepa cómo crear y acumular riqueza indefinidamente y al que no se la permita disfrutar o disponer de ella, salvo bajo la supervisión, dirección y dictado de una serie de idiotas y tiranos entrometidos y sobrevalorados, quienes, sin más conocimiento que el de sí mismos y quizás ni la mitad de eso, asumirían su control bajo la justificación de que no tiene el derecho o la capacidad de determinar por sí mismo qué debería hacer con los resultados de su propio trabajo.

5. Una quinta respuesta al argumento sería que si fuera tarea del gobierno vigilar los gastos de cualquier persona (compos mentis y que no sea criminal) para ver cuáles llevan a la pobreza y cuáles no y prohibir y castigar los primeros, entonces, siguiendo esta regla, se ve obligado a vigilar los gastos de todas las demás personas y prohibir y castigar todo lo que, en su criterio, lleve a la pobreza.

Si ese principio se llevara a efecto imparcialmente, la consecuencia sería que toda la humanidad estaría tan ocupada en vigilar los gastos de los demás y en testificar, acusar y castigar aquéllos que lleven a la pobreza, que no quedaría en absoluto tiempo para crear riqueza. Todo el mundo capaz de trabajo productivo o bien estaría en la cárcel o actuaría como juez, jurado, testigo o carcelero. Sería imposible crear suficientes tribunales para juzgar o construir suficientes prisiones para contener a los delincuentes. Cesaría toda labor productiva y los idiotas que estuvieran tan atentos a prevenir la pobreza, no sólo serían pobres, prisioneros y famélicos, sino que harían que los demás fueran asimismo pobres, prisioneros y famélicos.

6. Si lo que se quiere decir es que un hombre puede al menos verse obligado con todo derecho a apoyar a su familia y, en consecuencia, a abstenerse de todo gasto que, en opinión del gobierno, le lleve a impedirle realizar esta labor, pueden darse varias respuestas. Pero con sólo esta es suficiente: ningún hombre, salvo un loco o un esclavo, aceptaría que sea su familia, si esa aceptación fuera a ser una excusa del gobierno para privarle de su libertad personal o del control de su propiedad.

Cuando se otorga a un hombre su libertad natural y el control de su propiedad, normalmente, casi siempre, su familia es su principal objeto de orgullo y cariño y querrá, no sólo voluntariamente, sino con la máxima dedicación, emplear sus mejores capacidades de cuerpo y mente, no sólo para proveerles las necesidades y placeres de la vida ordinarios, sino a prodigarles todos los lujos y elegancias que su trabajo pueda obtener.

Un hombre no entabla una obligación legal ni moral con su esposa o hijos para hacer algo por ellos, excepto cuando puede hacerlo de acuerdo con su libertad personal y su derecho natural a controlar su propiedad a su discreción.

Si un gobierno puede interponerse y decir a un hombre (que esté compos mentis y cumple con su familia como cree que debe cumplir y de acuerdo con su juicio, por muy imperfecto que éste sea): “Nosotros (el gobierno) sospechamos que no estás empleando tu trabajo de la mejor forma para tu familia, sospechamos que tus gastos y tus disposiciones sobre tu propiedad no son tan juiciosos como deberían ser en interés de tu familia y por tanto te pondremos, a ti y a tu propiedad, bajo vigilancia especial y te indicaremos lo puedes hacer o no contigo y con tu propiedad y de ahora en adelante tu familia nos tendrá a nosotros (el gobierno) y no a ti, como apoyo”. Si un gobierno pudiera hacer esto, quedarían aplastados todo orgullo, ambición y cariño que un hombre pueda sentir por su familia, hasta donde es posible que una tiranía pueda aplastarlos, y o bien no tendrá nunca una familia (que pueda reconocer públicamente como suya) o arriesgará su propiedad y su vida para derrocar una tiranía tan insultante, despiadada e insufrible. Y cualquier mujer que quiera que su marido (siendo éste compos mentis) se someta a un insulto y prohibición tan antinatural, no merece en absoluto su cariño ni ninguna otra cosa que no sea su disgusto y desprecio. Y probablemente en seguida él le hará entender que, si escoge confiar en el gobierno como su apoyo y el de sus hijos, en lugar de en él, sólo podrá confiar en el gobierno.

XXII.

Otra respuesta completa al argumento de que el abuso del alcohol lleva a la pobreza es que, por regla general, pone el efecto por delante de la causa. Supone que es el abuso del alcohol el que causa la pobreza, en lugar de que la pobreza es la que causa el abuso del alcohol.

La pobreza es la madre natural de prácticamente toda ignorancia, vicio, crimen y miseria en el mundo[6]. ¿Por qué es tan grande el porcentaje de trabajadores en Inglaterra que se dan a la bebida y el vicio? Sin duda, no porque sean por naturaleza peores que otros. Sino porque su pobreza extrema y desesperada les mantiene en la ignorancia y el servilismo, destruye su coraje y su autoestima, les somete a tan constantes insultos y prohibiciones, a tan incesantes amargas miserias de todo tipo y por fin les lleva a tal grado de desesperación que el pequeño desahogo que pueden permitirse con la bebida u otros vicios es, en ese momento, un alivio. Ésta es la causa principal de la ebriedad y otros vicios que prevalecen entre los trabajadores de Inglaterra.

Si esos trabajadores ingleses que ahora son borrachos y viciosos, hubieran tenido las mismas oportunidades y entorno vital que las clases más afortunadas; si se hubieran criado en hogares confortables, felices y virtuosos, en lugar de escuálidos, horribles y viciosos; si hubieran tenido oportunidades para adquirir conocimientos y propiedades y hacerse inteligentes, acomodados, alegres, independientes y respetados y asegurarse todos los placeres intelectuales, sociales y domésticos con los que puede honrada y justamente remunerarles la industria; si pudieran tener todo esto, en lugar de haber nacido a una vida de desesperanza, de duro trabajo sin recompensa, con la seguridad de morir en la fábrica, se hubieran visto tan libres de sus vicios y debilidades presentes como aquéllos que ahora se los reprochan.

No tiene sentido decir que la ebriedad o cualquier otro vicio sólo se añade a sus miserias, porque está en la naturaleza humana (en la debilidad de la naturaleza humana, si lo prefieren), que el hombre puede soportar hasta cierto punto la miseria antes de perder la esperanza y el coraje y rendirse a cualquier cosa que les prometa un alivio y mitigación de su presente, aunque el coste sea mayor miseria para el futuro. Predicar moralidad y templanza a esos desdichados, en lugar de aliviar sus sufrimientos o mejorar sus condiciones, es simplemente burlarse de sus desdichas.

¿Querrían esos que suelen atribuir a los vicios la pobreza de los hombres, en lugar a la pobreza sus vicios (como si todos los pobres, o casi todos, fueran especialmente viciosos), decirnos si toda la pobreza que ha aparecido tan de repente en último año y medio[7] (como si dijéramos, en un momento) para veinte de millones de personas de Estados Unidos, les parece una consecuencia natural de su ebriedad o de otros vicios? ¿Fue su ebriedad u otros vicios los que paralizaron, como si hubiera caído un rayo, todas las industrias de las que vivían y que, hace pocos días, funcionaban prósperamente? ¿Fueron los vicios que afectaron a la parte adulta de esos veinte millones de vagabundos sin empleo los que les llevaron a consumir sus pocos ahorros, si es que los tenían, y así convertirse en mendigos (mendigando trabajo y, si no lo encuentran, mendigando pan)? ¿Fueron sus vicios los que sin previo aviso llenaron las casas de tantos de necesidad, miseria, enfermedad y muerte? No. Sin duda no fue la ebriedad ni otros vicios de estos trabajadores los que les llevó a esa ruina y desdicha. Y si no lo fue, ¿qué fue?

Ese es el problema que debe resolverse, porque se viene repitiendo constantemente y no puede dejarse de lado.

De hecho, la pobreza de una gran parte de la humanidad, de todo el mundo, es el gran problema de la humanidad. El que esa pobreza extrema y casi universal exista en todo el mundo y haya existido en todas las generaciones pasadas prueba que se origina en causas que la naturaleza humana común de quienes la sufren no ha sido hasta ahora suficiente fuerte como para superarlas. Pero quienes la sufren al menos están empezando a ver las causas y se están decidiendo a eliminarlas a toda costa. Y quienes imaginen que no tienen nada que hacer salvo seguir atribuyendo esa pobreza a sus vicios y predicando contra ellos por esos mismos vicios, pronto despertarán para descubrir que eso ya es pasado. Y entonces la cuestión será no cuáles son los vicios de los hombres, sino cuáles son sus derechos.


[1] Dar a un loco un puñal u otra arma o cosa con la que pueda autolesionarse, es un crimen.

[2] La ley de Massachussets indica los diez años como la edad a la que una niña se supone que tiene discernimiento suficiente para disponer de su virtud. ¡Pero la misma ley establece que ninguna persona, hombre o mujer, de ninguna edad ni grado de sabiduría o experiencia tiene discernimiento suficiente para beber un vaso de alcohol bajo su propio criterio! ¡Qué ejemplo de la sabiduría legislativa de Massachussets!

[3] Catón se suicidó para evitar caer en las manos de César. ¿Quién hubiera sospechado que estuviera loco? Bruto hizo lo mismo. Colt se suicidó sólo aproximadamente una hora antes de ser ahorcado. Lo hizo para evitar traer a su nombre y a su familia la desgracia de que se dijera que le habían ahorcado. Esto, sea o no sensato, fue claramente un acto dentro de lo razonable. ¿Supone alguien que la persona que le dio el instrumento necesario era un criminal?

[4] Un ejemplo de este hecho se encuentra en Inglaterra, cuyo gobierno durante más de mil años no ha sido más que una banda de ladrones que ha conspirado para monopolizar la tierra y, en la medida de lo posible, el resto de la riqueza. Esos conspiradores, haciéndose llamar reyes, nobles y terratenientes han detentado, por la fuerza o el fraude, el poder civil y militar; se han mantenido en el poder únicamente por la fuerza y el fraude y el uso corrupto de su riqueza y sólo han empleado su poder para robar y esclavizar a la mayor parte de su gente y someter y esclavizar a otros. Y el mundo ha estado y está lleno de ejemplos sustancialmente similares. Y, como podemos imaginar, el gobierno de nuestro propio país no difiere mucho de otros en este aspecto.

[5] Por este solo incentivo estamos en deuda por toda la riqueza creada a través del trabajo humano y acumulada en beneficio de la humanidad.

[6] Excepto aquellos grandes crímenes que unos pocos, autodenominándose gobiernos, practican contra la mayoría, mediante una extorsión y tiranía sistemáticas y organizadas. Y sólo la pobreza, ignorancia y consecuente debilidad de la mayoría, les permite adquirir y mantener sobre ellos un poder tan arbitrario.

[7] Esto es, del 1 de septiembre de 1873 al 1 de marzo de 1875.

FUENTE: LIBERALISMO.ORG