El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confunde a Einstein con Hemingway en su libro recién publicado “Manual de resistencia”. En el capítulo seis, Pedro Sánchez —o, quizá, Irene Lozano, que ha sido la encargada de dar “forma literaria” a la obra— atribuye una cita a Albert Einstein que en realidad pertenece a Ernest Hemingway.
Ayer salía a la luz otra confusión al citar a San Juan de la Cruz en lugar de asignar la cita a fray Luis de León.
“Por encima de todos los obstáculos, era consciente de que nuestras responsabilidades respectivas nos obligaban a tratar de construir una relación personal, y, como dijo Einstein, solo hay una forma de saber si puedes confiar en una persona: confiar”. Con estas palabras se refiere a su naciente relación con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.
El 9 de septiembre hay convocada en Barcelona una manifestación para exigir a Pedro Sánchez que cumpla su palabra y convoque elecciones porque una inmensa mayoría de los españoles, lo dicen las encuestas, no lo considera legitimado para tomar las decisiones que está tomando sin ser elegido. Esa manifestación debería ser el comienzo de una movilización general en toda España para que plazas y calles se llenen de ciudadanos que demanden elecciones inmediatas y exijan respeto para la voluntad popular a este Gobierno, que tiene la osadía de decir que a los españoles no les convienen ahora las elecciones o que sería un despreciable «contar votos malamente».
Los españoles se juegan mucho más que ese saqueo fiscal planeado. Se juegan su libertad y la unidad de la patria, confirmados ya los planes de Sánchez del choque de «las izquierdas» contra «las derechas» en su siniestro intento de ganar ahora la guerra civil de hace 80 años. Ese despreciable proyecto lo asume y hereda de Zapatero, hoy muy significativamente ya la mano derecha de Nicolás Maduro, un dictador narcocomunista que debe acabar ante Tribunal Penal Internacional de La Haya por los crímenes contra su pueblo. Sánchez se ha negado a tachar de dictador a Maduro y comparte con él no solo los consejos de Zapatero. También la alianza con los comunistas españoles de Podemos, cuyos dirigentes fueron decisivos en la deriva del chavismo hacia la dictadura. Como lo son ahora en convertir el programa del nuevo Frente Popular español en una rápida operación para hundir al país en la dependencia, en la desinformación y mentira histórica, el abuso y la servidumbre.
Una semana después de esa manifestación por la libertad y la unidad de España frente a los intentos de destruir la nación y someterla en pedazos a tiranías marxistas, hay otra gran convocatoria, también en Barcelona, el día 16. Será la primera gran manifestación a favor de la libertad de elección de lengua y del uso del español. Convocada por la asociación Hablamos Español, una iniciativa joven de inmensa vitalidad que crece sin cesar, recoge firmas y goza ya de numerosos apoyos. Pretende hacer lo que no hicimos en cuarenta años y hoy pagamos dramáticamente: defender el derecho de todo español a estudiar, trabajar y vivir en lengua española en todos los rincones de España. La traición a este derecho se inició muy pronto. Ahí está ya en 1981 el Manifiesto de los 2.300 de un grupo de intelectuales encabezados por Amando de Miguel y Federico Jiménez Losantos que lo denunciaron. Sufrieron represalias, este último un atentado, y la mayoría acabó fuera de Cataluña. Ahí comenzó la «limpieza cultural», el pogromo contra el español que ha alcanzado una brutalidad propia de odios balcánicos. La terrible indiferencia general por este maltrato del nacionalismo gobernante contra mayorías castellanohablantes ha sido fomentada por todos los gobiernos de España, tanto del PSOE como del PP, para no irritar a sus socios. Pero la expulsión del castellano de las regiones con nacionalismos es mucho más que una disputa cultural. Pretende erradicar la presencia y las huellas de la lengua común para poner en duda la propia existencia allí de ese pasado común. Desde la toponimia a las lápidas, de los archivos a los carteles, se pretende que desaparezca todo testimonio de la huella de España y la lengua española. Por eso hablar o escribir de «Girona» o «Lleida» o «Araba» o «Iruña» cuando se habla o escribe en español es colaborar con el pogromo hispanófobo. Fíjense hasta qué punto están implicados nuestros políticos y periodistas el la fatal deriva. Fíjense hasta qué punto la lucha por la lengua común es la lucha en defensa de la libertad.
Javier de Ybarra y Bergé (Bilbao, 2 de julio de 1913 – Ceánuri, 18 de junio de 1977) fue un empresario y político. En el cénit de su carrera fue presidente de los diarios El Correo y de El Diario Vasco, y también miembro de la Real Academia de la Historia. En 1977 fue secuestrado por ETA y posteriormente asesinado.
Su nieto Javier Igartua Ybarra nos remite una carta en la que muestra su indignación por la decisión de Pedro Sánchez de acercar a los presos etarras a las cárceles vascas a pesar de que ninguno de ellos ha colaborado para esclarecer los cientos de crímenes que todavía hoy quedan sin resolver.
Para su interés, reproducimos a continuación el contenido íntegro de la carta:
Señor Presidente del Gobierno de mi país, España:
A mi abuelo Javier Ybarra señor Presidente del Gobierno, lo secuestraron y posteriormente lo asesinaron los terroristas de ETA.
Señor Sánchez usted se ha cargado el pacto antiterrorista, ahora entiendo el por qué. Usted obvia lo que dicen los tribunales no sólo el Supremo sino también y el de Estrasburgo cuando dicen con nitidez que la dispersión de los terroristas es algo que debe seguir vigente.
Señor Presidente la humanidad mal entendida en Política, o es por equivocación o es por pagar peajes. Yo creo más bien que es un peaje a pagar por el apoyo a su investidura del brazo político de ETA.
No todo vale para Gobernar Señor Sánchez, no todo vale, hay que tener principios claros y líneas rojas que Ud esta traspasando y que no se pueden traspasar. Ud señor Sánchez ha dejado humilladas a las víctimas del terrorismo.
Usted señor Sánchez ha dejado tirados a las más de 300.000 personas que se tuvieron que ir de su tierra.
Ud señor Presidente del Gobierno se ha echado en brazo de las viejas reivindicaciones no sólo de ETA sino también del PNV con su paz por presos y luego seguimos cediendo.
Usted está dejando mi tierra vasca más fraccionada, más en poder de los terroristas que se ven reforzados con su cesión a los nacionalistas y terroristas.
No todo vale señor Sánchez en Política, no todo vale.
Por otra parte está Usted señor Sánchez olvidando lo que siempre fue su partido el Partido socialista en mi tierra vasca.
Un partido el suyo el Socialista, que como yo tuvo que llevar escoltas para protegerse de lo terroristas, que defendía la libertad, la derrota de ETA sin concesiones por dejar de matar, que daba la cara ante ETA por defender España, él país suyo y de todos los Españoles a los que usted está traicionando y poniendonos a los pies de los caballos ante ETA.
No se olvide de las familias de las víctimas del terrorismo, incluidas las de su partido a las que usted está llenando de dolor Y tristeza con esta falta de humanidad y respeto a las víctimas que usted va a llevar a cabo acercando a los presos Etarras.
Señor Sánchez no quiero venganza, quiero memoria, verdad, dignidad y Justicia solo eso y nada menos que eso.
Nosotros en muchos casos, tenemos cerca a nuestros familiares asesinados pero en una tumba que es donde les llevaron los terroristas de ETA, no cree usted que somos merecedores de su cariño y de su apoyo?.
Hay más de 300 casos sin resolver y a Ud solo le preocupa los familiares de los verdugos?.
No voy a utilizar calificativos señor Presidente del Gobierno, pero las lágrimas me salen de los ojos cuando veo que ETA gana y Ud tiene más humanidad con los verdugos que con las víctimas.
Repito no todo vale para gobernar señor Presidente del Gobierno.
No se como saldremos de esta las víctimas del terrorismo Sr Sánchez, si se que haremos el camino con lágrimas en los ojos, las que los terroristas que ud acerca y los que ya están en la calle nos han provocado, pero recuerde los buenos no solo ganan en las películas sino también en la realidad aunque hoy sea triste.
Ganaremos las víctimas del terrorismo a ETA, ud ha elegido posición, la mía es la misma que la de sus concejales y parlamentarios socialistas asesinados y las miles de víctimas de terrorismo asesinadas por ETA, estar del lado de las víctimas y nunca de los verdugos. Memoria, verdad, dignidad y Justicia.
Siempre con las víctimas que como mi abuelo Javier fueron asesinadas por ETA.
Javier Igartua Ybarra Nieto de Javier Ybarra, asesinado por ETA.
Como viejo socialista del 82; nada que ver con la jauría actual de Ferraz, he asistido anonadado al número circense del Congreso en estas dos últimas jornadas.
Y nada que decir del resultado. El procedimiento está contemplado por nuestra Constitución y como demócrata nada que objetar, aunque no lo comparta.
Pero hay un hecho que revuelve las tripas de cualquier persona normal y es la miseria moral del candidato electo.
Ha contado con apoyos bastardos y sangrientos y lo más dramático es que ni necesitaba los votos de los heredero de los pistoleros que asesinaron a compañeros socialistas que con su sacrificio hicieron posible la España que hoy tenemos.
Pedro Sánchez tiene sobre su conciencia el olvido de los Germán González, Vicente Gajate, Fernando Mújica, Fernando Buesa, Juan Mª Jauregui, Ernes Lluch, Frilán Elespe y Jose Luis López de la Calle.
Estos eran sus hermanos socialistas y la sangre que entonces manchó las manos de los asesinos, hoy debían haberle obligado a no permitir el apoyo de los herederos del terror y la estulticia.
Pero para eso hay que tener honor y respeto al menos por los suyos, pero este personaje se deshonra él, denigra a su partido y ofende la memoria de sus víctimas con tal de cumplir sus bastardos deseos.
El PNV, que es un partido corrupto, ha tomado la decisión de echar del poder al Partido Popular, que ha creado una máquina de expolio desde su espina dorsal, para entregárselo al PSOE, que es la corrupción hecha política. Y todo ello en nombre de la limpieza y la honradez. El portavoz de los nacionalistas vascos en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, suma el escarnio a la desvergüenza, al preguntarse qué país es esta España cuyo gobierno depende de ellos. El escarnio es una recreación en una verdad oprobiosa; es un cinismo con saña, que no cae en una sima moral porque tiene el suelo de la verdad. Y la verdad es que España depende de un partido que la odia abierta y sinceramente; un odio que han convertido en un gran negocio.
El negocio es la clave del cambio de gobierno impreso por el Congreso de los Diputados, y que ha colocado a Pedro Sánchez en la Moncloa. Sánchez ha recibido el apoyo de 180 diputados procedentes de ocho grupos, y en los que sus 84 escaños son una minoría. Le llevan en volandas quienes ven a España como un obstáculo o una amenaza para su visión de lo que quieren hacer en este amplio solar de la Península Ibérica. Pablo Iglesias ha declarado que España para él es una realidad política que hay que derribar después del resultado de la Guerra Civil. De ERC y PDeCAT no será necesario añadir nada a este respecto. El PNV duda si dar el paso secesionista a la vista de que el expolio del resto de España le resulta tan conveniente; lo mismo cabe decir de Nueva Canarias. Compromís es el qué hay de lo mío desde una perspectiva progresista, valenciana y universal.
Se abre una oportunidad única, la de poder repartirse los despojos de España antes de quedar abandonada a su suerte. En un momento en el que el último bastión de la nación son los jueces y la Corona en las instituciones, y los españoles que no han caído en el descreimiento en la calle, el gobierno se ha convertido en una empresa de demoliciones. Esto es lo que parece que ocurrirá antes de las próximas elecciones, en la medida en que la parte más decente del PSOE lo permita.
España, como realidad histórica, como comunidad política, queda en entredicho. La fuente del derecho, y de las instituciones, no será ya el pueblo español, sino algunos de sus pueblos (Cataluña, Vascongadas…) por medio de las élites políticas del lugar. El propio Sánchez se refirió durante la moción al portavoz del PDeCAT como representante de “los catalanes”. Podemos, que tiene como objetivo mediato acabar con la Constitución Española, “saludará”, con ese lenguaje medido y manoseado que utilizan, los “procesos democráticos” que, como el del primero de octubre, asienten una nueva legitimidad que haga añicos la del 78. PNV y Bildu están pactando un nuevo Estatuto que, entre otras cosas, diferencia entre gudaris y maketos. Eso no tiene por qué salir tal cual, pero el proyecto de crear una nueva ciudadanía vasca está ahí.
Es necesario acabar con el poder que no controlan del todo, como es el judicial. Eso se intentará identificando el funcionamiento de la maquinaria judicial con un ejercicio autoritario que aplasta los legítimos derechos políticos de quienes no quieren ser españoles. Desde el gobierno se seguirá conspirando contra el país, pero ya no por medio de la inacción sino por iniciativa de los grupos que sostienen a Sánchez.
Aún queda una gran operación política que es condición sine qua non para la celebración de unas nuevas elecciones democráticas, y es la deslegitimación del centro y la derecha en España. El PSOE recuperará, con el apoyo de Podemos y del resto de grupos, la reforma de la Ley de Memoria Histórica que prevé nada menos que la censura de aquéllas obras de historia que pudieran considerarse favorables al bando nacional, entre otras medidas. Los restos de Franco dejarán de descansar en el Valle de los Caídos, y se esparcirán sus cenizas sobre media España para provocar enfrentamiento civil y deslegitimación política y social.
Todo ello se intentará. La nueva Ley de Memoria Histórica saldrá casi seguro. Pero el nuevo gobierno también tiene una posición muy difícil. Tiene oposición, para empezar, con Ciudadanos y el Partido Popular. En segundo lugar, el equilibrio de la coalición frentista es muy difícil. Sólo Sánchez puede convocar elecciones cuando él quiera, pero si hay perspectiva de que su partido suba en las encuestas a costa de Podemos, los de Pablo Iglesias pueden pararle los pies. O forzar nuevas elecciones si son ellos los que crecen.
Mientras, comprobaremos hasta qué punto España se ha convertido en un desguace o todavía tiene fibra como para mantenerse en pie.
El Gobierno de Mariano Rajoy y el PSOE de Pedro Sánchez se han puesto su mejor traje de hombres de Estado y han pactado que aplicarán el 155 en según qué circunstancias y con según qué alcance. Sus voceros justificarán la alianza en la gravedad de la situación. Nadie duda de esa gravedad. De lo que cabe dudar, y mucho, es de las intenciones de estos dos necios arrogantes. Si efectivamente Pedro Sánchez percibiera la gravedad de la situación que atraviesa España, habría ayudado al Gobierno en la tramitación de los presupuestos generales a fin de evitar el chantaje del PNV. Y si efectivamente Mariano Rajoy hubiera sido consciente de los peligros que acechan a la nación, jamás se habría sometido a la extorsión de un partido cuyo objetivo es destruirla. No sólo: si de verdad tuvieran tan clara la necesidad de colaborar, lo que harían sería formar un Gobierno de coalición y arremeter unidos con toda la fuerza del Estado contra quienes quieren romper España.
Nada de eso hay porque el peligro que perciben Rajoy y Sánchez es en realidad el mismo que empujó a los nacionalistas vascos a votar los presupuestos. Ese peligro se llama Ciudadanos. Los acuerdos a los que llegaron este martes Rajoy y Sánchez no tienen por objeto pactar una estrategia con la que hacer frente a los futuros desafíos de la Generalidad. Su razón de ser es aislar a Ciudadanos. Y la prueba está en la invitación a Pablo Iglesias que el pacto incluye. Tal invitación es absurda, toda vez que el invitado es el responsable de que su franquicia en Cataluña entregara la presidencia del Parlamento catalán a los soberanistas. Esto es así porque el pacto no está dirigido contra Torra, sino contra Rivera. Su propósito es demostrar al electorado que el partido naranja sufre un ataque de histeria, sobreactúa y está contraindicado para combatir el independentismo catalán. El mensaje es que los soberanistas sólo pueden ser vencidos con mesura y sosiego y no con la ansiedad y precipitación que empapan las propuestas de Ciudadanos. De manera que Rajoy y Sánchez no se unen para salvar España sino para salvar sus antifonarios. Es para este elevado fin para el que hay unidad.
Es evidente que Rivera cometió un gravísimo error cuando se permitió apoyar la ley de presupuestos junto con el PNV, pues eso lo convirtió en cómplice del chantaje. Quizá creyó que no debía desdecirse o le pudo más colgarse las medallas de las medidas que había logrado introducir en ellos. Sea como fuere, el caso es que hoy por hoy representa al único partido que cree que, mal que bien, la unidad de España es un bien a preservar. Lo que Rajoy y Sánchez pretenden en definitiva es destruir la única esperanza que les queda a quienes creen que merece la pena tratar de impedir que España se rompa, aunque sólo sea para proteger la libertad de los españoles que se tienen por tales y que viven en Cataluña.
Rajoy, el Judas de este viacrucis, tiene, como dijo Catalá del juez González, un problema singular: se llama España. Para tirarse un año más a la bartola en la Moncloa, está dispuesto a entregar, troceado y barato, el Estado. No lo permita la Nación.
Mariano Rajoy quiere alargar un par de años su estadía en la Moncloa, pese a carecer de mayoría parlamentaria, de proyecto político y de partido, porque el PP se va hundiendo mientras su líder, encaramado a sus hombros náufragos, mantiene la cabeza fuera del agua. También cabe verlo como un barco que se va inexorablemente a pique y prolonga su agonía echando al mar cualquier cosa que permita aligerar su peso, en vez de subirse a un bote y tratar de salvarse antes de que el postrer remolino se lo trague.
Esta semana hemos visto el precio de ese empeño en estar a costa de no ser, que después de siete lustros en política, debería haber colmado su ambición: ponerse en manos de los enemigos de España el tiempo que permanezca en el Poder, conscientes, él y ellos, de que nada puede convenirles más que un Presidente del Gobierno dispuesto a vender el Gobierno a cambio de presidir lo que sea.
Una triple infamia: la ETA, el Prusés y Catalá
Tres son los episodios que prueban, más allá de toda duda razonable, ese empeño de Rajoy de aguantar como sea, a costa del régimen constitucional: 1) la pantomima de cambio de local, que no de actividad, de la ETA, protagonizada por el asesino Ternera, interlocutor protegido -CNI mediante- de los gobiernos de Zapatero y Rajoy; 2) el apoyo a la formación de cualquier gobierno golpista en Cataluña con tal de que no lo presida -aunque pueda formalmente tutelarlo- Puigdemont; y 3) el ataque calumnioso, personal y profesional, del Ministro de Justicia a un juez cuya honradez intelectual le ha hecho acreedor de una típica campaña totalitaria de asesinato civil a manos de la horda femirroja, podemitarra, respaldada por el cadalso mediático que dirige la Sexta y seguida por la recua que conforma el albañal audiovisual y al que obedece el rebaño del bien llamado «espectro político».
Hemos visto cómo se regala a los etarras las dos piezas que siempre reclamaron para dejar de matar españoles: Navarra y la suelta de sus presos. Y ambas cosas las ha asegurado públicamente Urkullu, paseando con Barcos y asegurando en El País que Rajoy e Instituciones Penitenciarias son «sensibles» a la situación de los asesinos etarras. Vamos, que los sueltan ya.
Pero esa suelta de los pistoleros del separatismo etarra es el prólogo y garantía de que los presos catalanes por el golpe de estado del 1 de octubre seguirán la misma suerte. Para eso hacen falta dos cosas: que haya Gobierno en Cataluña, todo lo separatista que quiera, pero que permita archivar el 155; y una presión implacable a los jueces hasta plegarse a lo que ya no sería un golpe de Estado en dos frentes, vasco y catalán, sino del propio Gobierno, que, contando con la inmensa batahola de medios comunistas y separatistas, con el aplauso entusiasta de la Izquierda, la mudez de la Derecha y la memez del Centro, acabaría sometiendo a jueces y tribunales a lo que el PSOE llama el «Veredicto Popular«, que estaría muy, muy por encima de la Constitución.
Esa es la función de los dos asaltos a la independencia judicial que ha perpetrado en apenas dos semanas el Gobierno. El primero, fue contra el juez Llarena, al que quiso imponer a través de la Fiscalía General del Estado la suelta de Forn, primer favorecido con una política penitenciaria «sensible» a la situación de los presos golpistas hasta «normalizar» la violencia callejera y poder lavarse las manos de la responsabilidad del 155, que moriría inédito.
El segundo asalto lo perpetró el mismísimo Ministro de Justicia contra el juez González, y ha sido tan escandalosa la forma de agredirlo en lo personal y despreciarlo en lo profesional que ha conseguido movilizar en su contra a todas las asociaciones de jueces, y de fiscales, menos una. Y no se sabe si el milagro se debe al decoro profesional, a la humillación corporativa o a que han adivinado que, tras dejar en manos del Poder Judicial la inmensa y honrosa responsabilidad de proteger a la Nación y su Estado de Derecho, ahora el Ejecutivo de Rajoy, con un amplio respaldo del Legislativo, quiere quitarles aquella «patata caliente» para zampársela asadita con los golpistas.
España, Italia, la ETA y la Mafia
Los tres movimientos –el pacto con la ETA, el apoyo al golpismo light y el acoso a los jueces molestos– tienen el mismo objetivo político: asegurar a Rajoy la supervivencia durante el resto de la legislatura, mediante la alianza más abyecta que haya hecho nunca un Gobierno de España: con los partidos y organizaciones criminales que nacieron y viven para destruirla. Es como si en Italia formara Gobierno el izquierdista Grillo con el apoyo parlamentario de la fascio-separatista Liga Norte y el callejero de la Mafia y la Camorra.
Este es el proyecto de supervivencia político-personal de Rajoy: de momento, llegar a las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 2019; y después, prorrogando los Presupuestos, hasta las Generales de 2020. Cuenta, como expuso obscenamente el portacoz del PNV, con el apoyo del separatismo vasco, para retrasar todo lo posible la llegada deRiveraal Poder. Y con el separatismo vasco, que de nuevo toma la delantera, pero siempre coordinados, el separatismo catalán, para el que de inmediato se negociará otra salida «sensible» para los presos, antes de que Rivera pueda impedirla. No es seguro que se atreviera a hacerlo, pero, por si acaso, mejor asegurarlo con un muerto en Moncloa que con un rivales que ambicionen hacer Historia.
Ante este plan de Rajoy tan rastrero como evidente, que es también el de la ETA, el PNV, los separatistas catalanistas y los comunistas podemitas, Rivera puede quitarle su apoyo parlamentario y forzar elecciones generales. Aparentemente, eso no le conviene nada desde una perspectiva partidista, ya que está recibiendo un alud de votos del PP y una inundación del PSOE. A este paso, en nueve meses, arrasaría, consolidaría bastiones de poder local y regional y se presentaría ante las generales con todos los triunfos en la mano. Como ese voto de rechazo a los dos grandes partidos lo recibe por parecer un partido formal, para defender las instituciones y evitar revoluciones, sería difícil, aunque creo que no imposible, explicar por qué derriba al Gobierno. Entiendo que, hoy por hoy, Rivera se plantee, sobre todo, no cometer errores. Cuantos más votos y escaños obtenga, con esta táctica, mejor podrá en el Gobierno deshacer las fechorías que perpetren Rajoy y sus aliados satánicos.
Rivera puede encontrarse una España intransitable
Sin embargo, ese planteamiento tiene un defecto: olvida al enemigo. Precisamente por temor a Rivera y confianza en la inerme doblez de Rajoy, sus aliados de fortuna, separatistas y comunistas, llevarán todo lo lejos que puedan el proceso de desmantelamiento del régimen constitucional de 1978. Y en ese proyecto, que es el de la Ruptura, la condena de la Transición y el plebiscito de una República Confederal con derecho a la autodeterminación de los territorios que la integren, van a contar con el PSOE dePedro Sánchez.
Sin apenas darnos cuenta, hemos entrado en una época de «gimnasia revolucionaria«, que así llamaba el faísta García Oliver -y gusta repetirPablo Iglesias– a la violencia callejera para ensayar el golpe final revolucionario. Con la careta del feminismo batasuno, la violencia callejera de los CDR o las procesiones de entronización de asesinos etarras, lo que cada día nos sirven unos medios audiovisuales tan demagogos, sectarios y avariciosos que ya sólo les falta rifar asesinatos en directo dizque para ayudar a niños etíopes, es el desprecio de los jueces en particular y la Ley en general, mientras se exalta la violencia callejera como expresión directa de la Voluntad Popular.
Ese calentamiento de las masas brutas y ese acostumbramiento de las blandas a la brutalidad, ya lo vivimos una vez, del 2002 al 2004, con las grandes movilizaciones del Prestige y la Guerra de Irak que desembocaron en los terribles días del 11M al 14M, en especial el cerco a las sedes del PP el 13M, cuando empezó a cambiar, o sea, a descarrilar, la Historia de España. El proceso de vuelta a la Guerra Civil, a la división social por sexos y lenguas que empezó Zapatero, está alcanzando con Rajoy un punto de no retorno. No podemos confiar en los dos grandes partidos, que son parte del problema, ni fiarlo todo a Ciudadanos, inédito en la gestión y aún gateante en la política.
La Nación, al rescate del Estado
Las únicas instituciones que, frente a la defección del Gobierno y la Oposición, y bajo unos medios audiovisuales corruptos, comunistas y golpistas, han demostrado capacidad de resistencia frente al reto separatista y la descomposición de España son la Corona, la Nación y la Justicia. Deben movilizarse antes de que esta política torva y a traición parezca irreversible.
Digo parezca. Para que el sórdido egoísmo de la Derecha y la siniestra idiocia de la Izquierda triunfaran haría falta que los españoles admitiéramos que no valemos para estar juntos y que aceptamos, so capa de autonomías, privilegios feudales, fronteras lingüísticas e inquisiciones sexistas. Puede que nuestros enemigos triunfen, pero no les será fácil. Rajoy, el Judas de este viacrucis, tiene, como dijo Catalá del juez González, un problema singular: se llama España. Para tirarse un año más a la bartola en la Moncloa, está dispuesto a entregar, troceado y barato, el Estado. No lo permita la Nación.
Con la cantinela de la corrupción y sobre todo la corrupción del PP parece que nadie se da cuenta de lo que se nos puede venir encima.
Los de siempre, es decir, los embrutecidamente adoctrinados en dicho «mantra» que ante cualquier debate, su respuesta es siempre «la corrupción del PP», «el franquismo» y blablabla… seguirán con ello, les hablarás de una brutal subida de impuestos y te contestarán que «… si pero el partido corrupto..», «… es que el franquismo…» y no saldrán de ahí, es mas, intentarán dar a entender que uno está de acuerdo con la corrupción porque como critica a la izquierda …
Pero es que hay mas cosas que la corrupción, aparte de que la corrupción abarca mucho, TODO DELITO ES CORRUPCIÓN Y TODO DELINCUENTE ES UN CORRUPTO, ES DECIR, TAN CORRUPTO ES EL POLÍTICO QUE SE LO LLEVA CRUDO COMO EL PUTO CARTERISTA DE MIERDA QUE ESTÁ TODOS LOS DÍAS ROBANDO CARTERAS Y NO ENTRA NUNCA EN LA CÁRCEL.
¡¡CLARO que hay que luchar contra la corrupción!! pero hay cosas que SON MAS IMPORTANTES, como por ejemplo, esto, QUE AHOGUEN A LOS INDIVIDUOS EN IMPUESTOS O QUE SE REPRIMA LA LIBERTAD INDIVIDUAL Y ESTO PRECISAMENTE ES LO QUE BUSCAN PARTIDOS COMO PODEMOS Y TAMBIÉN EL PSOE.
ASÍ QUE, creo que va siendo hora de que muchos abran los ojos y vean que LO QUE ESTÁ PREPARANDO EL PSOE SI LLEGA AL PODER Y LO TENGAN EN CUENTA A LA HORA DE VOTAR.
Y MUCHO OJO, LO QUE HA HECHO AQUÍ EL «LUMBRERAS» ESTE DE SÁNCHEZ NO ES OTRA COSA QUE UN «COPY-PASTE» DESCARADO Y ALGO MAS «LIGHT» DE LO QUE PRETENDE PODEMOS. ESTOS ÚLTIMOS ACABARÍAN DIRECTAMENTE CON LA ECONOMÍA Y LA PROPIEDAD PRIVADA Y, POR SUPUESTO, LA LIBERTAD INDIVIDUAL.
Y, repito, ESO ME PARECE MAS IMPORTANTE QUE EL TEMA DE LA CORRUPCIÓN.
NO se trata de permitir la corrupción, no, SE TRATA DE QUE NO SE COMBATE IMPLANTANDO UN RÉGIMEN CASI CALCADO AL DE LA ANTIGUA UNIÓN SOVIÉTICA, es decir, la solución NO es votar a PSOE o PODEMOS, AL CONTRARIO, esto sería salir de Guatemala para entrar en GUATEPEOR.
ESTOS SON DOS ARTÍCULOS DE LA WEB «NO A PODEMOS» Y QUE DEBERÍAN LLEGAR A TODOS LOS CIUDADANOS DEL PAÍS. LA COSA ES BRUTAL ¿QUE PAGUEN LOS RICOS? ¡¡¡JAA!! QUE PAGUEN TODOS, TODO PARA EL ESTADO, NI MAS NI MENOS.
El Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado una serie de subidas de impuestos que haría en España una vez que el llegase al poder del Gobierno. Una cosa así solo puede pasar si llegase a ganar una moción de censura o una vez que acabe la legislatura de Mariano Rajoy, en Junio de 2020, cuando Sánchez podría volver a optar a la presidencia del país. Esa subida de impuestos consistiría, tal y como se puede ver en este documento filtrado, en un importante aumento del IRPF así como de todos los otros impuestos actuales:
Esta medida no ha gustado ni mucho menos, como era de esperar, a la población decente, que además han tomado esto como toda una declaración de intenciones de los socialistas para juntarse con los de Podemos, independentistas y proetarras para buscar así futuras alianzas para llegar al poder más anticonstitucionalista posible.
Pedro Sánchez prepara una espectacular subida de impuestos para financiar el gasto que él y sus socios podemitas han prometido para asaltar el poder y volver a hundir España. La primera parte os la explicábamos en esta noticia (VER AQUÍ). La segunda parte de este documento habla de los impuestos a las empresas. Sánchez quiere un tipo real que triplique al actual, eliminar deducciones y crear nuevos impuestos para empresas digitales. Los socialistas pretenden recaudar 4.000 millones de euros extras arrebatados al esfuerzo de empresarios y trabajadores. ¿El objetivo? Más gasto público improductivo para conseguir votos.
Estas propuestas han sido aprobadas en documentos internos del PSOE y están previstas aplicarse en caso de victoria socialista en las próximas elecciones generales o como documento de negociación con podemitas y separatistas para explorar una moción de censura contra Mariano Rajoy.
PARA COMPLETAR, RECOMIENDO TAMBIÉN ESTE OTRO ARTÍCULO, QUE, EN ESTE CASO, NO REPRODUZCO, SOLO DEJO EL ENLACE:
¡¡Y MUCHO CUIDADO!! que, efectivamente, la posibilidad de una moción de censura existe y ante eso, la única opción que le quedaría al actual gobierno es adelantarse a la jugada, dar por finalizada la legislatura y convocar elecciones anticipadas, es decir, QUE NO ES DESCARTABLE QUE TENGAMOS QUE IR A LAS URNAS EN LA PRÓXIMA PRIMAVERA.
A mi, desde luego, por mucho que me preocupe la corrupción, ME PREOCUPA MUCHO MAS MI BOLSILLO Y MI LIBERTAD INDIVIDUAL.
Es una extraña relación que se da hace muy poco tiempo. Nadie lo entiende pero ahí está. La izquierda política, sobre todo en nuestro país, guarda una cierta simpatía y cercanía con esta religión y solo con esta religión, precisamente la que está en boca de todo el planeta por el grupo terrorista ISIS. ¿A qué se debe esta combinación imposible? Es lo que vamos a intentar explicar en este post, aunque no es fácil, de hecho son todo especulaciones porque nadie podría averiguar que es lo que pasa a un progre por la cabeza para defender una religión y machacar a otra.
Nuestra izquierda es bien conocida por ser repugnantemente sectaria y especialista en odiar a todo el que no comulgue con sus ideas implantadas y cerradas a cal y canto, eso lo sabemos. Pero la relación que tienen con la religión desconcierta y mucho. Conocemos su anticlericalismo, su antimilitarismo (excepto para defender dictaduras militares) pero su defensa del islam es cuando menos impactante.
Europa sufre desde hace unos años una oleada de atentados por parte del Daesh. Es la islamización de occidente que pretenden y están consiguiendo para destruir nuestra cultura y nuestra convivencia. Daesh conoce el buenismo de Europa, conoce a nuestra izquierda y, lo más importante, saben que con esto pueden contar con ellos pues persiguen un objetivo común: la destrucción de Europa, de occidente y del capitalismo. Cuando ya lo consigan se terminará esa relación idílica pues cada uno tiene un fin para esa Europa derruida: uno fundar el Califato Islámico y el otro desestabilizarla e instaurar el ansiado socialismo que ha fracasado a lo largo de la historia.
Pero esto no es una intuición mía. El propio Pablo Iglesias lo admitió:
Como todos sabemos, el líder de Podemos tiene un programa en la televisión iraní HispanTV. Un canal financiado por el Gobierno de Irán, ese que manda ahorcar homosexuales en las grúas. Para Iglesias no supone ningún problema trabajar en esta televisión mientras baila la conga el día del Orgullo Gay porque “persiguen fines comunes”, es decir, que a Irán le interesa difundir el mensaje de la izquierda por Europa para desestabilizarla y Pablo se aprovecha porque persigue el mismo objetivo. Lo ha dicho él, no yo. Aquí queda constatada la relación de viaje entre la izquierda y el islam y esto se traduce en un continuo peloteo hacia esta confesión a la vez que profesan un profundo odio contra todo lo que huela a Iglesia católica, es decir, son evidentemente cristianófobos mientras acusan de islamofobia a todo aquel que se atreve a llamar hijo de puta a un terrorista islamista.
Quieren inculcar el mensaje de que la cristianofobia es guay mientras que la islamofobia es mala. Suena tan absurdo como es. Si ponemos en una balanza los valores del cristianismo y los del islam, a pesar de ser religiones, es evidente cuál de las dos se identifica más con la tolerancia y el respeto al prójimo. Dentro de los cristianos podremos encontrar a gente más o menos radical, pero en el islam no existe moderación, hay que decirlo así, basta de la dictadura de lo políticamente correcto. Habrá cristianos homófobos y habrá cristianos homosexuales y tolerantes con la homosexualidad, por ejemplo, pero no encontrarás un solo musulmán que no considere a la homosexualidad un pecado mortal o que no considere a la mujer inferior al hombre. Pero entre defender el cristianismo, el islam o la laicidad, esta izquierda sectaria se decanta por la laicidad con una evidente simpatía hacia el islam, la religión que va en contra de supuestamente todos los valores sociales y de igualdad que defienden. Recientemente, el recién elegido Secretario General del PSOE, el mediocre Pedro Sánchez también se ha apuntado a la moda de besarle el culo al islam y denostar al cristianismo con este tuit que escribió felicitando el Ramadán. Un señor que hasta hace dos días quería denunciar el Concordato con la Santa Sede y que protestaba por las banderas a media asta que lucían en algunas instuciones el Jueves Santo.
No fue el único. También Alberto Garzón deseó, desde la laicidad, un feliz Ramadán a todos los musulmanes.
Hay algo que impulsa a esta izquierda casposa y llena de odio a no condenar, o al menos a hacerlo con la boca muy pequeña, la barbarie islamista (o cualquier barbarie en general que sea de su signo político o persiga sus mismos fines), como demuestra ese pacto antiyihadista al que Unidos Podemos se negó a adherirse.
También es posible que todos recordemos ese comentario del eurodiputado Miguel Urbán, en el que afirmaba que los pobres terroristas a veces no les quedaba más remedio que inmolarse. O las continuas justificaciones de los atentados yihadistas. Pongamos ejemplos.
Cada vez que ocurreun ataque terrorista, la izquierda saca a relucir la venta de armas de occidente a los asesinos. Esta es una de las muchas mentiras que llevan años expandiendo como troleros profesionales que son – leer “7 mentiras de la izquierda que crees que son verdad”-. Y como los medios de comunicación les dan coba y no les corrigen, siguen con el embuste hasta que cala totalmente en la sociedad como una verdad irrefutable.
El objetivo consiste en culpar a la sociedad occidental de los ataques que sufrimos y para ello usan varios motivos:
La islamofobia: estamos empeñados en que nos dé miedo el islam, a pesar de que sus valores choquen directamente contra los valores de libertad e igualdad en Europa, (y no quiere decir que no puedan convivir en Europa, ojo, se puede convivir con ese pensamiento, respetando al que no los tiene). Es cierto que hay muchísimos musulmanes totalmente integrados en nuestra sociedad y que, a pesar de seguir teniendo sus valores y su tradición, no intentan imponértela, pero no son la mayoría.
La venta de armas a los países que albergan terroristas: a pesar de que absolutamente todos los atentados cometidos en Europa se han perpetrado con armas compradas en Europa en el mercado negro. Es por eso que también el discurso de gente como Marine Le Pen cae por su propio peso al querer cerrar las fronteras para evitar la entrada de terroristas cuando ya los tiene en casa desde que nacieron.
La guerra de Irak: la mayoría de la izquierda, acusa al famoso trío de las Azores de ser el causante de los atentados yihadistas que sufrimos hoy en día. Es otro de esos embustes que ya se han tornado verdad. A pesar de que el primer atentado islamista en Europa fuera en los 80 o a pesar de que el ataque del 11M fuera ideado tres años antes de su ejecución. La guerra de Irak fue en 2003. Todo eso da igual, el ciclón de mentiras de la izquierda es imparable y demasiado abultado para poder desmontarlas. Ya es demasiado tarde.
Volviendo al 11M no hay que olvidar la reacción española ante la masacre porque dice mucho de lo que estamos viviendo hoy en día. Se tomó como algo normal que se acusara de la matanza al Gobierno antes que a los terroristas, es decir, se justificó el legítimo derecho que tenían los terroristas a asesinarnos por haber participado en la guerra de Irak. Se compró ese discurso y gracias a eso el PSOE volvió al poder.
En definitiva, el islam o cualquier religión siempre tiene o ha tenido sus puntos extremistas. Mientras que el cristianismo vivió su particular “yihad” durante la época de la inquisición, el Islam parece haberse quedado anclado sin evolucionar y son más fuertes las voces radicales que aquellas que dicen ser moderadas. Quizás el problema es que no salen a condenarlo con la suficiente contundencia. Si lo hicieran (y no dudo que muchos lo condenen), quizás no existiría esa islamofobia que hace a muchos relacionar al terrorismo con el islam. Y no, los que conocemos el islam sabemos que es absurdo relacionarlo, pero no todo el mundo tiene ni debe conocer esta religión y es injusto acusarlos de islamófobos cuando, en realidad, es un miedo totalmente comprensible y racional.
NOTA PERSONAL MÍA.- Yo también conozco esta religión y AFIRMO QUE SI SE PUEDE RELACIONAR, es el propio Corán y muchos de los Hadices los que hacen una clara apología del asesinato y el atentar CONTRA TODO AQUEL QUE NO SE CONVIERTA O SE SOMETA.
Ramsés
It’s a strange relationship that comes very recently. Nobody understands it but there it is. The political left, especially in our country, has a certain sympathy and closeness with this religion and only with this religion, precisely the one that is in the mouth of the whole planet by the terrorist group ISIS. Why is this combination impossible? It is what we are going to try to explain in this post, although it is not easy, in fact they are all speculations because no one could find out what happens to a progre through the head to defend a religion and crush another.
Our left is well known for being disgustingly sectarian and a specialist in hating anyone who does not communize with their ideas implanted and closed to lime and song, we know that. But the relationship they have with religion uncovers a lot. We know his anti-clericalism, his anti-militarism (except to defend military dictatorships) but his defense of Islam is at the least shocking.
Europe has suffered a wave of attacks by the Daesh for some years. It is the Islamization of the West that they pretend and are getting to destroy our culture and our coexistence. Daesh knows the goodness of Europe, knows our left and, most important, know that with this they can count on them as they pursue a common goal: the destruction of Europe, the West and capitalism. When they do, that idyllic relationship will end because each one has an end to that crumbling Europe: one to found the Islamic Caliphate and the other to destabilize it and establish the longed for socialism that has failed throughout history.
But this is not my intuition. Pablo Iglesias himself admitted it: (SEE VIDEO, IN SPANISH – SUBTITLES CAN BE ACTIVATED – UP)
As we all know, the leader of Podemos has a program on Iranian television HispanTV. A channel financed by the Government of Iran, the one that has hanged gay men in the cranes. For Iglesias it is no problem working on this television while dancing the conga on Gay Pride Day because «they pursue common goals», that is to say, Iran is interested in spreading the message of the left for Europe to destabilize it and Pablo takes advantage because it pursues The same objective. He did, not me. Here is verified the relationship between the left and Islam and this translates into a continuous plundering towards this confession while at the same time professing a deep hatred against everything that smells of the Catholic Church, that is to say, they are clearly Christianophobes while they accuse Islamophobia to anyone who dares to call an Islamist terrorist son of a bitch.
They want to inculcate the message that Christianophobia is cool while Islamophobia is bad. It sounds as absurd as it is. If we weigh the values of Christianity and of Islam, despite being religions, it is clear which of the two is most identified with tolerance and respect for one’s neighbor. Within Christians we can find people more or less radical, but in Islam there is no moderation, it must be said, enough of the dictatorship of the politically correct. There will be homophobic Christians and there will be homosexual Christians tolerant of homosexuality, for example, but you will not find a single Muslim who does not consider homosexuality a mortal sin or who does not consider women inferior to men. But between defending Christianity, Islam or secularism, this sectarian left desires for secularism with a clear sympathy for Islam, the religion that goes against supposedly all the social values and equality that they defend. Recently, the newly elected Secretary General of the PSOE, the mediocre Pedro Sánchez has also aimed at the fashion of kissing his ass to Islam and denouncing Christianity with this tweet he wrote congratulating Ramadan. A man who until two days ago wanted to denounce the Concordat with the Holy See and protested the flags at half-mast that appeared in some instutions on Holy Thursday. (IMAGE, UP)
He was not the only one. Alberto Garzón also wished, from secularism, a happy Ramadan to all Muslims.(IMAGE, UP)
There is something that drives this lefty and hateful left to condemn, or at least to do so with the very small mouth, the barbaric Islamist (or any barbarism in general that is of its political sign or pursues its same ends), as Demonstrates that anti-jihadist pact that Unidos Podemos refused to adhere to.
It is also possible that we all remember that comment from MEP Miguel Urbán, in which he asserted that the poor terrorists sometimes had no choice but to immolate themselves. Or the continuing justifications for jihadist attacks. Let’s take examples.
Every time a terrorist attack occurs, the left brings to light the sale of weapons from the West to the killers. This is one of the many lies that have been expanding for years as professional trollers who are– read «7 lies from the left that you think are true» -(SPANISH). And as the media give them a coba and they do not correct them, they continue with the scam until it totally sinks into society as an irrefutable truth.
The objective is to blame the Western society for the attacks we suffer and for this they use several reasons:
Islamophobia: we are committed to being afraid of Islam, even though its values directly conflict with the values of freedom and equality in Europe (and does not mean that they can not live in Europe, of course, you can live with that Thinking, respecting those who do not). It is true that there are many Muslims totally integrated into our society and that, despite having their values and tradition, do not try to impose it, but they are not the majority.
The sale of arms to countries that harbor terrorists: despite the fact that all the attacks committed in Europe have been perpetrated with weapons bought in Europe on the black market. That is why also the speech of people like Marine Le Pen falls by its own weight when wanting to close the borders to avoid the entry of terrorists when already has them at home since they were born.
The war in Iraq: most of the left, accuses the famous trio of the Azores of being the cause of the jihadist attacks that we suffer today. It is another of those scams that have already become true. Although the first Islamist attack in Europe was in the 1980s or even though the 11M attack was devised three years before its execution. The Iraq war was in 2003. All that does not matter, the cyclone of lies on the left is unstoppable and too bulky to be dismantled. It’s too late.
Going back to 11M we must not forget the Spanish reaction to the massacre because it says much of what we are living today. It was taken as a matter of course that the government should be accused of killing the government rather than the terrorists, that is, the legitimate right of the terrorists to murder us for having participated in the war in Iraq was justified. He bought that speech and thanks to that the PSOE returned to power.
In short, Islam or any religion always has or has had its extremist points. While Christianity lived its particular «jihad» during the time of the inquisition, Islam seems to have remained anchored without evolving and radical voices are stronger than those claiming to be moderate. Perhaps the problem is that they do not come out to condemn it with sufficient force. If they did (and I do not doubt that many would condemn it), perhaps there would not be that Islamophobia that causes many to relate terrorism to Islam. And no, those who know Islam know that it is absurd to relate it, but not everyone has or should know this religion and it is unfair to accuse them of Islamophobes when, in reality, it is a completely understandable and rational fear.
PERSONAL NOTE MINE.- I also know this religion and I AFFIRM THAT IF IT CAN RELATE, it is the Qur’an itself and many of the Hadiths that make a clear apology for murder and to attack AGAINST ALL THAT DOES NOT BECOME OR BECOME.