Undocumental publicado en 2016ponía de manifiesto cómo, gracias a la connivencia del gobierno británico, los musulmanes enseñan la sharia en sus propios centros, educando a los niños en valores tales como la inferioridad de la mujer o la enfermedad que supone ser homosexual.
La Oficina de Estándares en Educación (Ofsted) ha mostrado su preocupación por las enseñanzas que ofertan los colegios islámicos de Reino Unido.
El organismo ha denunciado el sexismo, homofobia, antisemitismo y odio hacia todo lo occidental que impregnan los libros de texto en los centros educativos islámicos. La Ofsted ha compilado en un documento varios ejemplos del adoctrinamiento a los más pequeños.
Pone de manifiesto que algunos libros hacen apología de la violencia doméstica, las violaciones en el seno marital y defienden el supremacismo islámico, tal y como publicaThe Times.
Uno de los textos analizados discrimina a la ‘’mujer occidental internamente desgarrada’’ que ‘’deja su casa para vagar sin rumbo por cines, parques, teatros…’’, y ensalza a aquella ‘’noble’’ fémina que decide cubrir su cabeza.
Otro libro ‘educativo’ anima a cometer violaciones asumiendo que ‘’la esposa no tiene permitido declinar las ofertas sexuales de su marido’’, e insiste en que ‘’no puede dejar la casa donde vive sin su permiso’’. Y por si esto no es suficiente, lo remata afirmando que ‘’el hombre puede golpearla como correctivo’’.
El informe incide también en las enseñanzas de los maestros musulmanes. Uno de estos ‘docentes’ aseguró a sus pupilos que las mujeres sólo tienen la responsabilidad de ‘’tener hijos y criarlos como musulmanes’’.
Son solo algunos ejemplos de lo que los inspectores se han encontrado. Según recoge el diario británico, los encargados de redactar el informe dejaron constancia de su ‘’incomodidad’’.
177 escuelas islámicas en Inglaterra
Hay un total de 177 escuelas de fe islámica en Inglaterra, 148 de las cuales son privadas y otras 29 reciben fondos públicos. Seis de ellas, que se encuentran en Londres, fueronobjeto de investigación en 2014y Ofsted determinó que había un serio riesgo de radicalización de sus alumnos.
‘’Se prioriza intensamente el desarrollo del conocimiento sobre la religión islámica en detrimento de otras materias más importantes’’, denunciaba el informe realizado por Sir Michael Wilshaw.
De los 139 centros educativos de este tipo inspeccionados desde 2015, el 57% obtuvo un suspenso en las puntuaciones finales. Por contra, sólo el 11% del resto de colegios (que no están adheridos a esta fe) sacó semejante nota.
La sharía, una materia más
Londres se ha convertido en una de las ciudades más multiculturales de Europa y la población musulmana ha creado auténticos guetos en barrios como Newham y Tower Hamlets, donde el verdadero poder está en manos del consejo de la Sharia Islámica de Leyton.
Undocumental publicado en 2016ponía de manifiesto cómo, gracias a la connivencia del gobierno británico, los musulmanes enseñan la sharia en sus propios centros, educando a los niños en valores tales como la inferioridad de la mujer o la enfermedad que supone ser homosexual. Los manuales son un auténtico manifiesto islamista que sigue la ideología del Estado Islámico, también de Arabia Saudí, y que distan mucho de la imagen de musulmanes moderados que las élites tratan de hacernos creer.
Imposición del velo islámico
Otra investigación realizada este año alertaba de que colegios islámicos del país, entre los que hay algunos con financiación pública, están imponiendo el velo islámico en el uniforme escolar femenino.
Según las pesquisas capitaneadas por la Sociedad Secular Nacional del país, el hiyab es de uso obligatorio en ocho centros educativos financiados por el Estado, incluidas tres escuelas de primaria.
Del total de las 176 escuelas islámicas inspeccionadas, más de 50 centros privados obligan a sus alumnas a cubrirse la cabeza. Otros 18 ofrecen la opción de llevarlo como una parte más del uniforme.
A documentary published in 2016showed how, thanks to the connivance of the British government, Muslims teach sharia in their own centers, educating children in values such as the inferiority of women or the disease that implies being homosexual.
The Office of Standards in Education (Ofsted) has shown its concern for the teachings offered by Islamic schools in the United Kingdom.
The agency has denounced sexism, homophobia, anti-Semitism and hatred towards everything Western that permeate textbooks in Islamic educational centers. Ofsted has compiled in a document several examples of indoctrination to the little ones.
It shows that some books advocate domestic violence, violations in the marital womb and defend Islamic supremacism, as published byThe Times.
One of the texts analyzed discriminates against the «internally torn western woman» who «leaves her home to wander aimlessly through cinemas, parks, theaters …», and extols that «noble» female who decides to cover her head.
Another ‘educational’ book encourages committing rape by assuming that » the wife is not allowed to decline her husband’s sexual offerings », and insists that » she can not leave the house where she lives without her permission ». And if this is not enough, he ends it affirming that «the man can hit her as a corrective.»
The report also affects the teachings of Muslim teachers. One of these ‘teachers’ assured his pupils that women only have the responsibility of » having children and raising them as Muslims ».
These are just some examples of what the inspectors have found. According to the British newspaper, those in charge of writing the report left evidence of their «discomfort».
177 Islamic schools in England
There are a total of 177 schools of Islamic faith in England, 148 of which are private and another 29 receive public funds. Six of them, located in London, were thesubject of research in 2014and Ofsted determined that there was a serious risk of radicalization of their students.
«The development of knowledge about the Islamic religion is strongly prioritized to the detriment of other, more important subjects,» denounced the report by Sir Michael Wilshaw.
Of the 139 schools of this type inspected since 2015, 57% got a hold on the final scores. On the other hand, only 11% of the rest of the schools (which do not adhere to this faith) took out such a note.
Sharia, one more subject
London has become one of the most multicultural cities in Europe and the Muslim population has created authentic ghettos in neighborhoods like Newham and Tower Hamlets, where the real power is in the hands of the Islamic Sharia Council of Leyton.
A documentary published in 2016showed how, thanks to the connivance of the British government, Muslims teach sharia in their own centers, educating children in values such as the inferiority of women or the disease that implies being homosexual. The manuals are an authentic Islamist manifesto that follows the ideology of the Islamic State, also of Saudi Arabia, and that are far from the image of moderate Muslims that the elites try to make us believe.
Imposition of the Islamic veil
Another investigation this year warned that Islamic schools in the country, among which there are some with public funding, are imposing the Islamic veil on the female school uniform.
According to the researches led by the National Secular Society of the country, the hijab is compulsory in eight schools financed by the State, including three primary schools.
Of the total of the 176 Islamic schools inspected, more than 50 private schools force their students to cover their heads. Another 18 offer the option to wear it as part of the uniform.
Es un artículo, en idioma inglés, antiguo, del pasado mes de Julio pero no por ello deja de ser importante ya que demuestra, es una CONTUNDENTE PRUEBA MAS de que, al menos en lo relativo al Islam, NO TENEMOS LIBERTAD DE EXPRESIÓN. Y no solo es eso, es que además, SE TOMAN REPRESALIAS.
It is an article, in English, old, of last July but it does not stop being important because it shows, it is a CONTINUOUS PROOF THAT, at least with regard to Islam, WE DO NOT HAVE FREEDOM OF EXPRESSION. And it’s not only that, it’s also that RETALIATION IS TAKEN.
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Soldado sueco (de Sri Lanka) previene violación en masa de refugiada cristiana; Es despedido después de un post de critica en Facebook
Las Fuerzas Armadas suecas han despedido a un hombre que evitó un ataque sexual por parte de un grupo de solicitantes de asilo dirigidos contra una refugiada cristiana.
Después del intento de violación colectiva en un centro de asilo, el soldado llamado Erik – ventiló ideas críticas sobre la inmigración en Facebook que llevaron a su baja del ejército este mes de mayo. Según el personal disciplinario militar, los 40 años de edad «habían expresado opiniones que están en conflicto directo con la misión y los valores de las Fuerzas Armadas».
Fue el trabajo civil de Erik como guardia de seguridad el que le trajo problemas. En un momento, fue alertado de un alojamiento de asilo debido a una pelea que estaba teniendo lugar. Resultó que un grupo de solicitantes de asilo intentó molestar a una mujer refugiada en el centro. Erik:
«Tuve que luchar contra un grupo de idiotas que intentaron violar a la mujer. Ella era cristiana. No es raro que los cristianos en los refugios vivan constantemente en el miedo, y que las mujeres ni siquiera se atreven a ir a los aseos por la noche porque corren el riesgo de ser violadas «.
El intento de violación en grupo causó una fuerte impresión en Erik y después, escribió sobre sus experiencias en Facebook. Las declaraciones atrajeron la atención del empleador de Erik, quien al principio trató de «corregir» su comportamiento y censurarle. Cuando se negó a ser silenciado, el ejército lo despidió después de 25 años de servicio. Erik publicó en Facebook:
«El multiculturalismo, en realidad, es simplemente un eufemismo para el Islam. No existe ningún país donde el Islam haya asentado donde se ha adaptado al país, así que ¿por qué creemos que lo hará aquí? Ciertamente sufriremos el mismo destino que los zoroastrianos en Irán, los budistas paquistaníes, los cristianos ortodoxos en Kosovo, los católicos en Bosnia o el Líbano, y ahora los cristianos ortodoxos sirios. Esos [suecos] que aceptan ciegamente las acciones de los islamistas seguirán encontrando excusas para ellos, incluso el día en que han invadido sus propias casas, cortando las gargantas de sus esposas y violando a sus hijos «.
Erik, estando casado con un refugiado que vino a Suecia en los 90’s, ciertamente no es «estereotipo racista», escribe Nyheteridag. Además, el ex soldado fue adoptado de Sri Lanka y, por lo tanto, es de piel oscura.
Erik, quien afirma que «los migrantes somalíes y afganos están fuertemente afectados por las estadísticas de violación», es muy crítico con la falta de controles de edad por parte de la Junta Nacional de Migración. Los inmigrantes que entran a Suecia, incluso si son claramente mayores de 20 años, pueden fácilmente reclamar ser «menores refugiados» sin que su edad sea evaluada por las autoridades. «Registrar a hombres adultos como» niños «es una broma que sólo funciona en Suecia, yo misma he sido testigo.» Es comprensible que Erik no sea un gran admirador de la política multicultural del ejército:
«He estado siguiendo sus valores cuando hice el juramento, es decir, amar mi bandera y mi país y mantenerla de nuestros enemigos. Sin embargo, ahora se permite a los soldados usar sombreros religiosos, mientras siento que el uniforme debe estar libre de opiniones religiosas y políticas. Así que no, no puedo soportar los valores recién introducidos, pero sigo defendiendo los viejos «.
Verdad RebeliónEL TERRORISMO ISLÁMICO infligió más muertes en todo el mundo occidental en 2017 que en cualquier otro año desde el 11 de septiembre, según elÍndice de Terrorismo Globalanual compilado por el Instituto para la Economía y la Paz con sede en Sydney. El informe llega en el momento en que Francia celebra el segundo aniversario de los atentados de París, una serie de atentados suicidas jihad islámicos coordinados y tiroteos masivos en toda la ciudad que causaron la muerte de 130 personas.
¡SÍ!
A pesar de la disminución en el número absoluto de muertes relacionadas con el terrorismo en todo el mundo en 2016, el punto focal de la Jihad violenta está cambiando de los países musulmanes a Europa, sugiere un informe. Muchas ciudades europeas sufrieron ataques terroristas mortales el año pasado; con París, Londres, Berlín y Bruselas todos blancos de los musulmanes.
Analizando el impacto del terrorismo en Occidente, el Índice Global de Terrorismo de este añoconcluyó :
En los países de la OCDE [la nación industrializada líder del mundo], las tácticas transnacionales del Estado Islámico (ISIS) en combinación con los ataques de un solo actor inspirados por el grupo contribuyeron a un aumento del 650% en el número de muertes.
21 de los 34 países de la OCDE experimentaron al menos un ataque, y la mayoría de las muertes se produjeron en Turquía y Francia. Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia y Turquía registraron la mayor cantidad de muertes por terrorismo en un solo año desde 2000. Más de la mitad de las 577 muertes se relacionaron con ISIS, cuyos ataques en París, Bruselas y Ankara fueron de los más devastadores en la historia de estos países.
ISIS y sus afiliados más que duplicaron el número de países en los que estaban activos, pasando de 13 en 2014 a 28 países en 2015, incluidos muchos en Europa. Esto dio como resultado un número récord de países que experimentaron sus niveles más altos de terrorismo en cualquier año en los últimos 16 años.
Muchos medios de comunicación tradicionales trataron de restar importancia a la creciente amenaza de Jihad en Occidente como se describe en el informe, y decidieron resaltar el hecho de que el número absoluto de muertes por terrorismo disminuyó en un 10 por ciento a alrededor de 29,300 en comparación con el año anterior. La BBC informó sobre el hallazgo del Índice Global de Terrorismo bajo eltitular: «Muertes globales por caída del terrorismo».
Si bien esto podría ser correcto desde el punto de vista fáctico, no existe una capa de azúcar en el hecho de que las muertes relacionadas con el terrorismo islámico en los países desarrollados hayan aumentado en un asombroso 650%. La Política de Fronteras Abiertas impulsada ideológicamente y el éxodo masivo resultante de los países árabes y musulmanes en Europa está invitando a Jihad directamente al corazón del mundo occidental. No importa cómo los medios de izquierda hagan girar la historia, el número de víctimas de Europa habla por sí mismo.
Ninguna cantidad de datos o inteligencia hará ninguna diferencia si la elite política en Occidente continúa estando en un estado de negación de Jihad. Su virtud, la señalización y la negativa a enfrentar los hechos, está dejando un largo rastro sangriento a su paso.
Por su extraordinario interés, reproducimos por extenso un artículo de Ghasan Charbel, director del diario internacional en lengua árabe Asharq al Awsat.
Siempre que una explosión sacude una ciudad, se repite la misma escena. La atención se fija en los boletines especiales. Escucho a mis colegas: esperemos que el autor no sea árabe, que no sea musulmán; no necesitamos más…
Los escucho y comparto sus esperanzas. Pero los acontecimientos enseguida dan la réplica a nuestros deseos. Ya no es un secreto que los ataques son una vergonzosa especialidad en la que somos únicos.
(…)
¿Quién nos ha dado el derecho a violentar mapas, ciudades y Estados? ¿Quién nos ha dado el derecho a asesinar a un grupo de jóvenes que celebraban la vida en Estambul? ¿Quién nos ha dado el derecho a asesinar a los que estaban en las Torres Gemelas de Nueva York?
La invocación a la injusticia aquí o allá es sólo una cortina para ocultar un profundo deseo de matar al otro; de eliminar a quienes no tienen nuestras características o afiliaciones. Supongamos que sí, que hay injusticia: ¿tenemos que responder infligiendo una injusticia aún mayor a gente inocente? Lo de que el mundo nos odia no es cierto.
Uno no puede negar el daño limitado que a veces producen en Occidente ciertas prácticas en respuesta a nuestras brutales actuaciones, pero ciertamente no son equiparables a los mortíferos banquetes que organizamos en escenarios tan distintos y distantes.
Quienes conocen Occidente saben que allí la ley es soberana (…) [y] que beneficia incluso a los intolerantes. Muchos saben que las comunidades árabes y musulmanas disfrutan en Europa de una libertad de la que a menudo carecen en sus países.
¿Por qué atacamos al mundo? ¿Porque ha decidido poner rumbo al futuro, mientras nosotros estamos determinados a navegar hacia el pasado? ¿Es porque ha inventado el avión en el que viajamos, el coche que conducimos, los tratamientos contra el cáncer que aplicamos en nuestros hospitales?
¿Cuál es la justificación del odio a Occidente, si lo que deseamos es ver a nuestros hijos y nietos graduarse en sus universidades?
¿Por qué atacamos al mundo? ¿Es porque hemos fracasado a la hora de erigir Estados modernos, de alcanzar el desarrollo, de generar empleo, de garantizar las libertades y de consolidar el imperio de la ley?
¿Acaso vemos en el progreso del otro una derrota propia y una amenaza a nuestra existencia? ¿Cuál es la solución, ponernos un cinturón explosivo y reventarnos o salir de los túneles en los que hemos decidido meternos?
¿Es cierto que estamos horrorizados por la multiplicidad de colores, elecciones y oportunidades que se nos presentan y que buscamos preservar el mundo monocolor que percibimos como la garantía de nuestra existencia y de la continuidad de nuestra identidad, bien lejos de cualquier interacción o enriquecimiento?
¿Es cierto que nos saltan todas las alarmas cada vez que escuchamos el campaneo del advenimiento de una nueva era? El campaneo de la ciencia, la tecnología, la medicina, las ideas, la cultura, la educación, la música…
¿Por qué atacamos al mundo? ¿De dónde sacamos semejante carga de odio? ¿Por qué sentimos la tentación de colisionar con el mundo y no de vivir con él y en él?
¿Por qué anteponemos las explosiones al diálogo, la muerte a la interacción y el acuerdo; los escombros al acomodo en espacios comunes; las cenizas a la multiplicidad? ¿Por qué preferimos retirarnos en lugar de tender la mano? ¿Por qué preferimos la receta de la muerte en vez de la del diálogo y el reconocimiento?
No podemos seguir atacando al mundo. Eso significa destruir sociedades antes que destruir un café,un museo o un rascacielos en [otros lugares]. Los asesinos itinerantes asesinan a sus países mientras piensan que están atacando a otros.
Esos países, que parecen frágiles, son capaces de vivir con el peligro porque tienen Estados e instituciones que cometen errores, [pero] los corrigen, revisan sus cálculos y refuerzan sus capacidades.
Ha llegado la hora de considerar la guerra contra el extremismo la gran prioridad de nuestra vida. Es imperativo erradicar el vocabulario del extremismo de nuestros hogares, vecindarios, escuelas y manuales. Hay que detener el torrente de odio que anega nuestras pantallas y redes sociales.
Tenemos que reflexionar sobre una cultura que promueve esa tendencia a atacar al mundo. Si no le hacemos frente con coraje y sensatez, nos hundiremos aún más en la sangre y el fango y produciremos más asesinos itinerantes.
Because of his extraordinary interest, we reproduced extensively an article by Ghasan Charbel, director of the international Arabic language newspaper Asharq al Awsat.
Whenever an explosion shakes a city, the same scene is repeated. The attention is fixed in the special bulletins. I listen to my colleagues: let’s hope that the author is not Arab, that he is not Muslim; we do not need more …
I listen to you and share your hopes. But events immediately respond to our wishes. It is no longer a secret that attacks are an embarrassing specialty in which we are unique.
(…)
Who has given us the right to violate maps, cities and States? Who gave us the right to kill a group of young people celebrating life in Istanbul? Who gave us the right to kill those who were in the Twin Towers of New York?
The invocation of injustice here or there is only a curtain to hide a deep desire to kill the other; to eliminate those who do not have our characteristics or affiliations. Suppose so, that there is injustice: do we have to respond by inflicting an even greater injustice to innocent people? The fact that the world hates us is not true.
One can not deny the limited damage that certain practices sometimes produce in the West in response to our brutal actions, but they certainly are not comparable to the deadly banquets we organize in such different and distant settings.
Those who know the West know that there the law is sovereign (…) [and] that benefits even the intolerant. Many know that the Arab and Muslim communities in Europe enjoy a freedom that they often lack in their countries.
Why do we attack the world? Why have you decided to set course for the future, while we are determined to navigate towards the past? Is it because he has invented the plane in which we travel, the car we drive, the treatments against cancer that we apply in our hospitals?
What is the justification of hatred for the West, if what we want is to see our children and grandchildren graduate in their universities?
Why do we attack the world? Is it because we have failed to erect modern states, to achieve development, to generate employment, to guarantee freedoms and to consolidate the rule of law?
Do we see in the progress of the other a self-defeat and a threat to our existence? What is the solution, put on an explosive belt and burst or leave the tunnels we have decided to get into?
Is it true that we are horrified by the multiplicity of colors, choices and opportunities that are presented to us and that we seek to preserve the monocolor world that we perceive as the guarantee of our existence and the continuity of our identity, well away from any interaction or enrichment?
Is it true that we miss all the alarms every time we hear the bell of the advent of a new era? The campaign of science, technology, medicine, ideas, culture, education, music …
Why do we attack the world? Where do we get such a load of hate? Why are we tempted to collide with the world and not live with it and in it?
Why do we put explosions before dialogue, death with interaction and agreement; the rubble to the accommodation in common spaces; the ashes to the multiplicity? Why do we prefer to retire instead of reaching out? Why do we prefer the recipe of death instead of that of dialogue and recognition?
We can not continue attacking the world. That means destroying societies rather than destroying a café, a museum or a skyscraper in [other places]. Killer assassins murder their countries while they think they are attacking others.
These countries, which seem fragile, are able to live with danger because they have states and institutions that make mistakes, [but] they correct them, revise their calculations and reinforce their capacities.
The time has come to consider the war against extremism the great priority of our life. It is imperative to eradicate the vocabulary of extremism from our homes, neighborhoods, schools and manuals. We must stop the torrent of hatred that floods our screens and social networks.
We have to reflect on a culture that promotes this tendency to attack the world. If we do not face it with courage and good sense, we will sink even deeper into the blood and mud and produce more itinerant killers.
España está en guerra. ¿Ha esgrimido ya su imbatible arma de destrucción masiva conocida como minuto de silencio acompañada de música cursilona que impide hasta rezar? Mucho nos tememos.
Si ningún responsable político de Europa occidental está dispuesto a hacer nada relevante contra la Yihad, aparentemente en la figura del ISIS (¿qué fue de aquella sandez del Daesh ?) al menos podría tener la cortesía de abstenerse de tuitear nada y derramar lágrimas de cocodrilo y vacuos llamados a la solidaridad y demás zarandajas. La situación de Barcelona en concreto y de España en general une al caos lo grotesco. Disfunciones competenciales y lingüísticas entre la policía de la comunidad autónoma, el ministerio del Interior y en general de autoridades regionales y nacionales, declaraciones manidas e inanes para los terroristas, informaciones contradictorias sobre el número de sospechosos, de muertos a manos de la policía (¿cuál policía?), detenidos, huidos, vehículos intervinientes, etc. Es una clara y demoledora metáfora de la situación actual de España que no es nada prometedora ante un enemigo tan decidido como la Yihad.
Es fundamental entender, y sería esencial que las autoridades lo expresaran con claridad inequívoca, que el enemigo es el Islamismo : a saber la versión violenta inspirada en el siglo VII de la expansión del Islam por el mundo, en concreto por la Europa occidental que está colonizando con el colaboracionismo de la mayoría de los Estados que la componen. Corrección : con el colaboracionismo, quién sabe si subvencionado por alguna tiranía desmesuradamente rica medio oriental, de las llamadas élites de Europa Occidental. Este reconocimiento es condición sine qua non para evitar más muertes. Dicho de otro modo, todo intento de rebajar el tono o de esconder las verdaderas razones de la violencia hacen el juego de los terroristas y los ayuda indirectamente. Que cada palo aguante su vela.
Es notorio que la CIA, es decir, Donald Trump – obviamente odiado porque intenta hacer algo y prefiere no hacer que se hace, arte que estamos perfeccionando hasta la náusea – había avisado a las autoridades españolas de un peligro concreto de atentado contra las Ramblas en Barcelona. La ausencia de medidas de seguridad incrementadas al máximo responde a dos reflejos del acomplejado elitismo que nos está matando : no crear alarma social y fingir que la cosa no va con nosotros porque como somos tolerantes y amamos a los moros no nos matarán. Esta actitud es grotesca.
Esta gente, cuya ideología religiosa se cuece en los desiertos de Siria e Irak, de Arabia Saudí y del Qatar, desea matar a su vecino islámico por la longitud de su barba. Pensar por un segundo que una rubia occidental con minifalda deja de ser objetivo por ser feminista, lesbiana, rechazar la cristiandad y aborrecer el estado de derecho y la separación de poderes es una memez que merece atención psiquiátrica.
Y sin embargo, precisamente esa convicción, por llamarla de algún modo, es la prevalente en medios y cancillerías occidentales. Es un síntoma de la idiotez a la que hemos llegado y que nos impide combatir correctamente esta guerra.
Porque de guerra se trata- contra civiles indefensos y abandonados por sus élites -, declarada por activa pasiva y perifrástica desde hace veinte años al menos contra el mundo occidental al que se quiere sumir en una ola de violencia demencial. Su misión es en nuestro caso recuperar para el Islam territorios considerados suyos: si una vez fue islámica España, debería permanecerlo siempre.
España, dedicada en los últimos ocho años a la única tarea de recuperarse económicamente obedeciendo jesuíticamente, perinde ac cadaver, a la contabilidad alemana que nos orienta, está muy mal preparada para hacer frente a este mal. Lo está ideológica y culturalmente y lo está política y administrativamente.
Ideológicamente : Tómese lo siguiente como ejemplo. Este tipo de atentados con vehículos, como casi toda la violencia usada contra Europa y USA en los últimos veinte años, fue ensayada por el Islam radical contra Israel. Cuando lo fue la simpatía fue nula, e Israel tuvo que hacer frente, una vez más, a esa amenaza sola. Hoy, cuando se trata de atentados con cuchillos en el Templo o en cualquier otra zona de Jerusalén y Cisjordania vuelven a surgir las mismas disculpas y excusas de los terroristas y las mismas condenas contra quienes se defienden.
Subyace aquí la falta de entendimiento de la unidad occidental existente entre el pueblo del Antiguo Testamento y el del Nuevo, cuyo fundador y todos los personajes del Belén menos los romanos y los reyes magos, son judíos. Pero estas consideraciones que son las fundamentales en una situación como esta de guerra que incluye elementos ideológicos y culturales como esenciales, están ausentes del elitismo todo-igualitarista de nuestros tiempos, incapaz de entender que lo que forja a naciones y personas son sus culturas y no la última memez propagandística impresa en periódicos que ya nadie lee.
Cuando hace años ya se calificó esta situación como la de IV Guerra Mundial, la analogía pasaba por considerar la III la Guerra Fría con la que las similitudes se extendían sobre todo al elemento ideológico y de defensa de unos valores sobre otros. Entonces acaso prevalecía el elemento económico sobre el religioso. Los soviéticos eran comunistas y por tanto se fueron empobreciendo hasta la derrota final ; también eran ateos y por tanto se fueron desesperando hasta la derrota final. Ahora prevalece el elemento religioso-cultural-ideológico sobre el económico. El Islam cree más en sí mismo, que la Cristiandad, término que usa el sabio Bernard Lewis para referirse al Occidente Europeo sobre la base del libro de Novalis y del hecho de que efectivamente lo que ha forjado Occidente es precisamente el conjunto de valores, cultura, arte, creencias, etc conocido como Cristiandad. Así que la única arma efectiva es al menos empatar en este ámbito. Mucha suerte a las élites regenerando la creencia en nuestra identidad después de haber gastado años y millones del contribuyente en destruirla en nombre de no se sabe qué internacionalismo abstracto, que supuestamente garantizaba una mal entendida paz perfecta kantiana. Sin haber leído a Kant, que era muy pesado. Todo lo más algún articulillo de Fukuyama sobre el fin de la Historia.
En último término la marea de inmigración legal e ilegal (¿es cierto que este residente oficial en España detenido residía de hecho en Francia ?) de islámicos dedicados en un número creciente a invadir Europa y tomarla para su religión debe ser controlada. La seguridad debe incrementarse y aplicarse criterios ideológicos y culturales para hacer frente al peligro. Y los estados europeos deben asumir la situación como de guerra. Pero qué ocurre, en especial en España.
Pues que no solo cultural e ideológicamente está inerme sino que la expresión política y administrativa de la nación, como es natural, también lo está. Tres millones de funcionarios se dedican a tareas burocráticas sin fondo real más allá de hacer caso a un contable de Düsseldorf, la separación de poderes es una ficción, el Gobierno y el Parlamento son grotescas formas fantasmales de lo que deberían ser, se financia el separatismo de la región en donde se ha producido el atentado tratando de contentar a los que no se van a contentar, como hace ya unos 40 años escribió Julián Marías (confundido a estas alturas ya por todo el mundo con su hijo, cosas veredes). Y todo ello en un contexto en que la soberanía es un ensueño puesto que ni hay propiamente ejército o el que hay no sirve para más que para enviar a cobrar dietas fuera a sus integrantes, ni tenemos margen alguno, hipotecados como estamos por la deuda, para hacer nada que no nos dejen las normas alemanas que, gracias a Dios, nos han sacado de la crisis, pero que no son las nuestras.
En suma, que más vale que la Cristiandad sea algo más que un nombre, porque sólo la intervención divina parece capaz de sacar algo positivo de este marasmo inmoral e inútil.
Dicho de otro modo y entiéndase bien. No hace falta que el presidente del Gobierno acuda a la Catedral de Santiago y lance desde allí el grito secular de la Reconquista, pero es imprescindible que se reconozca esto como lo que personas tan dispares como George Bush hijo y François Hollande han llamado guerra, y que se combata con las armas que proporcionan la seguridad y el ejército (principales obligaciones de los gobiernos con respecto a su población), el control de las fronteras y, por último, pero fundamentalmente la coherencia ideológico-cultural imprescindible para oponerse a esa tiranía criminal del siglo XXI que es la heredera del nazismo y el comunismo y que conocemos como islamismo. Disimular y esconderse ya no sirve de nada a 13 españoles muertos ni a 46 millones de aparentemente vivos.
Spain is at war. Has he already wielded his unbeatable weapon of mass destruction known as a minute of silence accompanied by music that prevents even praying? We are very afraid.
If no political leader in Western Europe is willing to do anything relevant to Jihad, apparently in the figure of the ISIS (what was that sane Daesh?) Could at least have the courtesy of refraining from tweeting anything and shed crocodile tears And vacuums called to solidarity and other bullshit. The situation of Barcelona in particular and of Spain in general joins the grotesque chaos. Competent and linguistic dysfunctions between the police of the autonomous community, the Ministry of the Interior and, in general, regional and national authorities, repeated and inane declarations for terrorists, contradictory information on the number of suspects, deaths at the hands of the police Which police?), Arrested, fled, vehicles involved, etc. It is a clear and devastating metaphor of the current situation of Spain that is not at all promising before an enemy as determined as Jihad.
It is essential to understand, and it would be essential for the authorities to express it with unmistakable clarity, that the enemy is Islam: namely the violent version inspired in the seventh century by the expansion of Islam by the world, namely by Western Europe which is Colonizing with the collaboration of most of the States that compose it. Correction: with collaborationism, who knows if subsidized by some unreasonably rich Middle Eastern tyranny, of the so-called elites of Western Europe. This recognition is a sine qua non condition to avoid further deaths. In other words, any attempt to tone down or hide the true reasons for violence plays the role of terrorists and indirectly helps them. May each stick hold its candle.
It is notorious that the CIA, that is, Donald Trump – obviously hated because he tries to do something and prefers not to do it, an art that we are perfecting until the nausea – had warned the Spanish authorities of a concrete danger of attack against the Ramblas in Barcelona. The absence of maximum security measures responds to two reflections of the complex elitism that is killing us: do not create social alarm and pretend that the thing does not go with us because as we are tolerant and we love the Moors will not kill us. This attitude is grotesque.
These people, whose religious ideology is cooked in the deserts of Syria and Iraq, Saudi Arabia and Qatar, wants to kill their Islamic neighbor by the length of his beard. To think for a second that a Western blonde with a miniskirt stops being objective because she is a feminist, a lesbian, rejecting Christianity and abhorring the rule of law and separation of powers is a meme that deserves psychiatric attention.
And yet, precisely this conviction, to be called in some way, is the prevalent in Western media and chancelleries. It is a symptom of the idiocy we have come to and that prevents us from fighting this war properly.
Because it is a question of war – against defenseless civilians abandoned by their elites – declared by passive and periphrastic activity for at least twenty years at least against the western world to which one wishes to plunge into a wave of insane violence. Its mission is in our case to recover for Islam territories considered theirs: if it was once Islamic Spain, it should always remain.
Spain, dedicated in the last eight years to the only task of recovering economically obeying Jesuíticamente, perinde ac cadaver, to the German accounting that guides us, is very poorly prepared to face this evil. It is ideologically and culturally and politically and administratively.
Ideologically: Take the following as an example. This type of vehicle bombing, like almost all the violence used against Europe and USA in the last twenty years, was tried by radical Islam against Israel. When it was sympathy was nil, and Israel had to face, once again, that threat alone. Today, when it comes to knife attacks in the Temple or in any other area of Jerusalem and the West Bank, the same apologies and excuses of the terrorists and the same convictions against those who defend themselves reappear.
It underlies here the lack of understanding of the Western unity existing between the people of the Old Testament and the New, whose founder and all the characters of the Bethlehem except the Romans and the Magi are Jewish. But these considerations, which are fundamental in a situation such as this one of war that includes ideological and cultural elements as essential, are absent from the all-egalitarian elitism of our times, incapable of understanding that what forges nations and people are their cultures and not The last bullshit propaganda printed in newspapers no one reads.
When this situation was classified as World War IV years ago, the analogy happened to consider III the Cold War with which the similarities extended mainly to the ideological element and defense of some values over others. Then the economic element prevailed over the religious. The Soviets were communists and therefore became impoverished until the final defeat; They were also atheists and therefore they were despaired until the final defeat. Now the religious-cultural-ideological element prevails over the economic. Islam believes more in itself than Christianity, a term used by the wise Bernard Lewis to refer to the European West on the basis of the book of Novalis and the fact that indeed what the West has forged is precisely the set of values, culture , Art, beliefs, etc. known as Christianity. So the only effective weapon is to at least tie in this area. Good luck to the elites regenerating the belief in our identity after having spent years and millions of taxpayers to destroy it in the name of what abstract internationalism, which supposedly guaranteed a misunderstood Kantian perfect peace. Without having read Kant, it was very heavy. All the more some Fukuyama articulillo about the end of History.
Ultimately the tide of legal and illegal immigration (is it true that this official resident in Spain detained actually resided in France?) Of dedicated Islamists in an increasing number to invade Europe and take it for their religion must be controlled. Security must be increased and ideological and cultural criteria must be applied to deal with the danger. And the European states must assume the situation as a war. But what happens, especially in Spain.
For it is not only culturally and ideologically defenseless, but the political and administrative expression of the nation, of course, is. Three million officials are engaged in bureaucratic tasks without a real background beyond paying attention to an accountant in Düsseldorf, separation of powers is a fiction, the Government and Parliament are grotesque ghostly forms of what should be, is financed by separtism Of the region where the attack has been attempting to satisfy those who are not going to be content, as Julian Marias wrote about 40 years ago (confused at this point and around the world with his son, things you see). And all this in a context in which sovereignty is a dream since there is not properly army or the one that there is no good for more than to send to collect outside diets to its members, nor we have any margin, mortgaged as we are by the debt, To do nothing that does not leave us the German norms that, thank God, have brought us out of the crisis, but are not ours.
In short, it is better that Christianity is more than a name, because only divine intervention seems capable of getting something positive out of this immoral and useless marasm.
Put another way and get it right. It is not necessary that the President of the Government go to the Cathedral of Santiago and launch from there the secular cry of the Reconquista, but it is imperative that this be recognized as what people as disparate as George Bush son and François Hollande have called war, and To fight against the arms that provide security and the army (main obligations of governments with respect to their population), control of borders and, lastly, but fundamentally the ideological-cultural coherence essential to oppose that criminal tyranny Of the 21st century that is the heir of Nazism and Communism and that we know as Islam. Disguising and hiding is no longer useful to 13 Spanish dead or 46 million apparently alive.
DESDE LOS PAISES DEL GOLFO PÉRSICO SE HA IMPULSADO Y FINANCIADO EL ISLAMISMO MÁS RADICAL, HOY DÍA ESTAMOS ASISTIENDO IMPERTÉRRITOS DESDE EL MUNDO OCCIDENTAL A UNA ´VERDADERA INVASIÓN AZUZADA DESDE TODO EL ISLAM, CONSCIENTES QUE LAS DURAS LUCHAS QUE NOS HIZO LIBRES, NUESTROS BRAZOS CAÍDOS AHORA NOS LLEVARÁ A LA ESCLAVITUD Y LA MUERTE.
FROM THE COUNTRIES OF THE PEACEFUL GULF THE MOST RADICAL ISLAMISM HAS BEEN IMPULSED AND FINANCED, TODAY WE ARE ASSISTING IMPERTÉRRITOS FROM THE WESTERN WORLD TO A GREAT INVASION AZUZADA FROM ALL ISLAM, AWARE THAT THE HARD FIGHTS THAT HAVE MADE US FREE, OUR ARMS FALLEN NOW IT WILL LEAD TO SLAVERY AND DEATH.
Alemania ha cedido al lobby LGTB. Sólo los países del Este, los que sufrieron la bota soviética, siguen defendiendo la familia y la libertad frente a la Ideología de Género. La Europa del Este es el Fantasma de las Navidades Pasadas, es espejo del camino que podríamos tomar si quisiéramos.
Hace 221 años, el médico británico Edward Jenner observó que quienes sobrevivían a enfermedades infecciosas no volvían a contraerlas, y conjeturó que inoculando gérmenes débiles de una patología podía prevenirse que el sujeto enfermara de ella. Así nacían las vacunas, que tantos millones de vidas han salvado.
Quizá sea exagerado, e incluso insultante para tantos mártires, llamar ‘cepa débil’ al férreo régimen soviético impuesto a la Europa del otro lado del Telón de Acero, pero sí da la sensación de que esos países tienen pocas probabilidades de volver a optar por una ideología que aún tiene predicamente, prestigio y curiosas variedades de lo más exitosas de este lado.
Están vacunados de comunismo y, de rebote, prácticamente inmunes a esa cepa mutada, lo ‘políticamente correcto’.
Alemania ya tiene, como casi todos los países occidentales, su ‘matrimonio igualitario’ por ley, aunque siga siendo de hecho tan imposible hoy como hace cien años o dentro de otros cien.
Decía Chesterton que si os empeñáis en llamar ‘margarita’ a todas las flores, no habréis conseguido nada más que destruir un hermoso nombre.
De los grandes, solo Italia resiste, y pueden apostar a que le quedan dos telediarios. La canciller Merkel ha votado personalmente en contra, si eso tiene alguna validez fuera del cálculo electoral de tirar la piedra y esconder la mano. De hecho, en su partido, la CDU, una holgada mayoría se ha opuesto. En el resto, la unanimidad ha sido absoluta.
En Irlanda están ya en ese runrún previo que tan bien conocemos para acabar con esa antigualla que es la penalización del aborto. El progreso, ya saben, que avanza disciplinadamente por el camino que marcan nuestras élites, que para eso son las que definen el progresismo.
Y luego está el Este. Es curioso el destino de estos países. Han pasado medio siglo disfrutando, si bien a la fuerza, del régimen más progresista imaginable, el culmen del progreso, lo que Sartre llamaba “la filosofía insuperable de nuestro tiempo”, el comunismo. Y cuando al fin han salido de cincuenta años de aislamiento para unirse en un fraternal abrazo con el resto de sus hermanos europeos, ha sido para encontrar una recepción notablemente fría.
Mientras dormían el largo letargo comunista, el ‘mundo libre’ vivía un proceso del que ellos -algo bueno tiene que tener la tiranía- se mantuvieron ajenos. Ellos volvían a la Europa democrática y libre que recordaban, a retomar donde lo habían dejado antes de que los tanques soviéticos les convenciesen de las bondades del marxismo-leninismo.
Pero, como un sujeto que despierta de un prolongado coma, descubren que todo su entorno ha cambiado hasta hacerse irreconocible. Por eso a veces parecen una reliquia.
Pero no lo son. Son, en un sentido, un recordatorio de que todo es posible, de que el ‘progreso’ no tiene por qué estar previamente marcado, y en una dirección que hace inviable cualquier futuro a largo plazo.
Europa del Este es el Fantasma de las Navidades Pasadas, es espejo del camino que podríamos tomar si quisiéramos. Son sociedades democráticas, de libre mercado, muchas dentro de la Unión Europea y de la OTAN… Pero sus pueblos toman decisiones que van a contrapelo de lo que es norma al otro lado del ya invisible Muro.
Podría decirse, en palabras del ex presidente norteamericano Barak Obama, que están “en el lado equivocado de la Historia”, una magnífica expresión que delata hasta qué punto el progresismo es una fe. En la realidad, la Historia no tiene un “lado correcto”, no describe una línea invariable desde “lo malo” hasta “lo bueno”.
Sencillamente, sucede, y si hay que usar una analogía geométrica para definirla, aunque ninguna sea exacta, ‘circular’ responde algo mejor a lo observado que ‘lineal’.
De hecho, lo que supuestamente está en “el lado correcto”, lo que constituye dogma en Occidente -una islita que avanza a toda velocidad hacia la irrelevancia planetaria- podría definirse como una receta para la extinción.
Si alguien se toma la molestia de reflexionar sobre las consecuencias lógicas, prácticas, de las causas de moda tendrá que concluir que apuntan más a la desaparición de nuestra civilización que a su prosperidad y avance.
Quién iba a decirlo, que del otro lado de Europa llegarían para recordarnos al ‘mundo libre’ que otro Occidente es posible.
Germany has ceded to the LGTB lobby. Only the Eastern countries, those who suffered the Soviet boot, continue defending the family and freedom in front of the Gender Ideology. Eastern Europe is the Phantom of the Last Christmas, it is a mirror of the way we could take if we wanted to.
221 years ago, British physician Edward Jenner observed that those who survived infectious diseases did not get them again, and conjectured that inoculating weak germs from a pathology could prevent the subject from getting sick with it. Thus were the vaccines born, which so many millions of lives have saved.
It may be exaggerated, and even insulting, for so many martyrs to call ‘the weak strain’ to the harsh Soviet regime imposed on Europe on the other side of the Iron Curtain, but it does seem that those countries are unlikely to opt for a Ideology that still has prestige, prestige and curious varieties of the most successful on this side.
They are vaccinated of communism and, of rebound, practically immune to that mutated strain, the ‘politically correct’.
Germany already has, like most Western countries, its ‘egalitarian marriage’ by law, although it remains in fact as impossible today as it was a hundred years ago or within another hundred.
Chesterton said that if you insist on calling all the flowers ‘daisy’, you will have achieved nothing but destroy a beautiful name.
Of the greats, only Italy resists, and they can bet that they have two television news. Chancellor Merkel has personally voted against, if that has any validity outside the electoral calculation of throwing the stone and hiding the hand. In fact, in his party, the CDU, a large majority has opposed. In the rest, unanimity has been absolute.
In Ireland they are already in that previous rush that we know so well to put an end to that antiquity that is the penalty of abortion. Progress, you know, is progressing in a disciplined way along the path our elites are making, which is what defines progressivism.
And then there’s the East. The fate of these countries is curious. Half a century has passed, enjoying by force, the most progressive regime imaginable, the culmination of progress, what Sartre called «the unsurpassable philosophy of our time,» communism. And when at last they have left fifty years of isolation to join in a brotherly embrace with the rest of their European brothers, it has been to find a notably cold reception.
While they slept the long communist lethargy, the ‘free world’ lived a process of which they – something good has to have the tyranny – were kept outside. They returned to the democratic and free Europe they remembered, to take back where they had left before the Soviet tanks convinced them of the benefits of Marxism-Leninism.
But, as a subject who awakens from a prolonged coma, they discover that their entire environment has changed to become unrecognizable. That’s why sometimes they look like a relic.
But they are not. They are, in a sense, a reminder that everything is possible, that ‘progress’ does not have to be previously marked, and in a direction that makes any long-term future unfeasible.
Eastern Europe is the Phantom of the Last Christmas, it is a mirror of the path we could take if we wanted to. They are democratic, free market societies, many within the European Union and NATO … But their peoples make decisions that go against the grain of what is standard on the other side of the already invisible Wall.
It could be said, in the words of former US President Barak Obama, that they are «on the wrong side of history», a magnificent expression that betrays the extent to which progressivism is a faith. In reality, history does not have a «right side», it does not describe an invariable line from «the bad» to «the good.»
It simply happens, and if one has to use a geometrical analogy to define it, although none is accurate, ‘circular’ responds somewhat better to the observed than ‘linear’.
In fact, what is supposed to be on the «right side,» what constitutes dogma in the West-an island that is moving at full speed toward planetary irrelevance-could be defined as a recipe for extinction.
If one takes the trouble to reflect on the logical, practical consequences of fashionable causes he will have to conclude that they point more to the disappearance of our civilization than to its prosperity and progress.
Who was going to say, that on the other side of Europe would come to remind us of the ‘free world’ that another West is possible.
NO DEJEN DE VER ESTE MAGNÍFICO VÍDEO, A ESTO NOS ESTÁN LLEVANDO. El vídeo, sorprendentemente, lleva en YouTube desde el 2015, aun no lo han censurado, pero no se si esto durará mucho. Me consta que hay presiones para que se retire, por lo tanto, yo recomiendo difundir masivamente y, además, bajar al disco duro por si lo retiran, QUE NO SE PIERDA.
EL ARTÍCULO POSTERIOR TAMPOCO TIENE EL MENOR DESPERDICIO Y ESTÁ RELACIONADO.
EL VÍDEO ES EN INGLÉS CON SUBTÍTULOS AL ESPAÑOL. TRADUCCIÓN EXCELENTE
DO NOT STOP SEEING THIS MAGNIFYING VIDEO, THIS IS USING IT. The video, surprisingly, has been on YouTube since 2015, have not yet censored, but I do not know if this will last long. I know that there are pressures to withdraw, therefore, I recommend spreading massively and, in addition, download to the hard drive if they remove it, DO NOT MISS.
THE BACK ITEM ALSO HAS THE LESSER WASTE AND IS RELATED.
THE VIDEO IS IN ENGLISH WITH SUBTITLES TO SPANISH. EXCELLENT TRANSLATION
Bienvenidos a la«próxima frontera de ‘liberación'»progresista, donde la cuestión más urgente en las democracias occidentales es el «generismo».
Carolina del Nortefue sometida durante un año al boicot, hasta que retiró su ley sobre baños transgénero. El mes pasado, elSindicato Nacional de Profesoresde Gran Bretaña le pidió al Gobierno que se enseñara a los niños de incluso dos años las nuevas teorías sobre transgénero. Nueva York presentó recientemente la primera«muñeca trans». Las universidades estadounidenses están plagadas de histeria por el uso correcto de lospronombres neutros. InclusoNational Geographic, en lugar de escribir sobre leones y elefantes, empezó a cubrir la «Revolución del género». Uno de los primeros anuncios de Emmanuel Macron como presidente electo de Francia fue que nombraría funcionarios de una lista con«igualdad de género».
(Imagen: Sara D. Davis/Getty Images)
¿Qué significa que esta generomanía esté permeando cada rincón de las sociedades y la cultura occidentales? Según Camille Paglia, feminista crítica, es una señal del declive de la civilización occidental. En su nuevo libro, Free Women, Free Men, escribe:
Las civilizaciones han atravesado ciclos recurrentes. Las extravagancias de la experimentación de género precedieron a veces al colapso cultural, como sin duda ocurrió en la Alemania de Weimar. Ahora como entonces, hay fuerzas alineándose fuera de los límites, hordas dispersas y fanáticas donde el culto a la masculinidad heroica sigue teniendo una fuerza tremenda.
Después se pregunta:
¿Cómo es posible que tantos jóvenes audaces y radicales se definan ahora a sí mismos sólo por su identidad sexual? Aquí se ha producido una quiebra de la perspectiva que sin duda tendrá consecuencias mixtas para nuestro arte y nuestra cultura, y que tal vez socave la capacidad de las sociedades occidentales para entender o reaccionar a las creencias vehementemente opuestas de quienes no nos desean nada bueno. El fenómeno transgénero se multiplica y propaga en las fases «tardías» de la cultura, mientras que las tradiciones religiosas, políticas y familiares se debilitan y las civilizaciones comienzan a declinar.
No es una coincidencia que esta obsesión con el género surgiera de la cultura occidental durante la década de 1990, la década de paz y prosperidad previa al 11-S. La década carecía de cualquier angustia existencial, consumida por el escándalo de Monica Lewinski y dominada por el «fin de la historia» de Francis Fukuyama. SegúnRusty Reno, editor de First Things, la ideología de género es un símbolo de nuestra época de «debilitamiento», que apunta a un futuro globalizado «gobernado por los dioses mundanos de la salud, la riqueza y el placer». Los máximos predicadores de esta ideología, sin embargo, no tuvieron en cuenta el auge del islam radical.
Antes de que las ciudades francesas de París, Niza y Ruan fuesen atacadas por grupos yihadistas, el Gobierno socialista francés tenía una sola prioridad cultural: el«ABC de la igualdad de género». El nombre venía de un controvertido programa que la ministra de Derechos de la Mujer, Najat Vallaud-Belkacem, había lanzado en quinientos colegios.
Tras aprobar el matrimonio homosexual, el Gobierno francés pensó, al parecer, que también tenía que promover una revolución cultural. Según el ministro de Educación, Benoît Hamon, que fracasó estrepitosamente en las recientes elecciones generales, los colegios son un«campo de batalla». La mitad de los alumnosboicotearonlas clases de «teoría de género». Después, las autoridades francesas impusieron a los estudiantes libros ridículos como Papa porte une robe (Papá lleva un vestido). Habría sido cómico si en los años siguientes no hubiese sido tan trágico. Lo que de verdad destrozó estas ilusiones francesas fue el terrorismo islámico.
El impacto sobre la cultura occidental de esta ideología de género es el rechazo del espíritu crítico combinado con una«cursi apelación al sentimiento por encima de la razón». La misma cultura obsesionada con el género se niega a ver el burkini como un instrumento islamista, y lo convierte en su lugar en un símbolo de los derechos humanos. La consecuencia es que la amenaza yihadista se percibe simplemente como una disrupción inaceptable de los estilos de vida occidentales. Europa se arriesga a perder todos sus dones históricos: dignidad humana, libertad de conciencia, libertad de religión, libertad de expresión y su colosal cultura.
Las erotocráticas élites francesas no estaban preparadas para lo que resultó ser el ataque terrorista más grave desde el 11-S. Francia, obsesionada con el «ABC de la igualdad», fue sorprendida con la guardia baja y lista para ser desarmada cuando los terroristas atentaronel día que celebraba la igualdad. En Francia, sencillamente, no había resistencia pública a la ley de la sharia y la ideología yihadista. Intoxicadas con la obsolescencia de la identidad, el único enemigo que estas élites francesas conocían eran los privilegios patriarcales, ya que para ellas la «dominación» proviene únicamente de los varones blancos europeos.
La presidencia de Emmanuel Macron ya ha sido elogiada por los activistas de género. «Macron es como un soplo de aire fresco en este país», dijo Natacha Henry, escritora sobre temas de género, en elNew York Times. «Creo que ganó porque no hacía ese tipo de exhibición de macho, y eso es lo que necesitamos».
El proceso de anestesia mediante una obsesión con los derechos de género parece haberse convertido aún más en una constante de los países tras los ataques terroristas. Poco después de que los yihadistas tomaran a España como objetivo en 2004 y la obligaran a retirar sus tropas de Irak, el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se apuntó a la excitación de la ideología de género, incluyendo formación sobre«diversidad de género» con «sensibilidad gai»en las escuelas de primaria. El«Proyecto Zapatero»se basó en el «desprecio de la naturaleza, la reinvención de lo que es humano y la exaltación del deseo». Los años del expresidente de EEUU Barack Obama también estuvieron marcados por una«obsesión»con los derechos transgénero. La obsesión con el género es una útil distracción para evitar enfrentarse a asuntos más difíciles y menos gratos.
Es un dicho que las civilizaciones pueden ser destruidas desde dentro, en vez de por ejércitos desde fuera. Si Occidente no se compromete a preservar las sociedades y valores occidentales, caerá. Y a su extraordinario progreso lo envolverá la oscuridad, junto a todos esos derechos transgénero.
Según Camille Paglia, «una cultura puramente secular se arriesga a la vaciedad y, paradójicamente, se dispone a sí misma para el auge de movimientos fundamentalistas que prometen ominosamente purificar y disciplinar». Como —nombrémoslo— el islam radical.
Quizá la forma de empezar este artículo sería con un «érase una vez». Érase una vez un hombre que en 1974 hizo una predicción. Una predicción terrible, amenazadora. Seguro que ya la conocen muchos. Nuestros políticos no se lo han tomado en serio y han permitido una invasión masiva de inmigrantes musulmanes que, una vez en Europa, han comenzado a hacerla realidad.
Dije “predicción” y no “profecía” porque no son lo mismo. La predicción es una afirmación que se utiliza para reforzar una teoría de acuerdo a un proceso lógico. Es anunciar algo que va a suceder. La predicción es un método muy usado en ciencia, en base a una serie de datos se predice un resultado. Como por ejemplo, las previsiones demográficas. O las metereológicas. O las de tráfico. Todo ello son predicciones acordes a un razonamiento lógico. Hay muchos factores no controlables, claro, pero en general las predicciones se usan de modo continuo en diversas ciencias y campos.
La profecía en cambio no está ligada a un razonamiento ni a un proceso lógico. Su inspiración es de origen divino (supuesto o real, no es el caso discutir eso ahora). Por tanto, las profecías se cumplen, no cabe otra opción, ya que proceden de Dios. Al estar ligada a un origen divino, todas las religiones tienen profetas y profecías. Aunque el propio Jesús nos advirtió (Mt. 24) sobre los falsos profetas y los lobos vestidos como corderos, y como estamos avisados, nuestra obligación es ir alertando sobre esos falsos profetas.
Volviendo al tema anunciado al empezar estas líneas, decía que «érase una vez un hombre que hizo una predicción». El hombre se llamaba Boumedienne, y era el presidente de Argelia. Y ésta fue su predicción, que no profecía:
«Un día millones de hombres abandonarán el Hemisferio Sur para irrumpir en el Hemisferio Norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque comparecerán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria». (Houari Boumedienne, en la ONU, 1974).
40 años después, parece que es evidente que tenía razón. Hasta el líder libio Gadafi habló del tema diciendo en diversas ocasiones. Una: «Hay signos de que Alá garantizará la victoria islámica sin espadas, sin pistolas, sin conquista. No necesitamos terroristas, ni suicidas. Los más de 50 millones de musulmanes que hay en Europa lo convertirán en un continente musulmán en pocas décadas».
Otra: «Las estadísticas sobre el número de musulmanes que viven en Europa son inexactas, el número de musulmanes es superior al indicado en las estadísticas oficiales. Afortunadamente, los musulmanes se multiplican y su número crece mucho más rápidamente que el de otras religiones… Es sin duda la prueba de que Alá quiere que los musulmanes sean más numerosos que los demás».
Y otra más: «Tenemos 50 millones de musulmanes en Europa y hay señales de que Dios proclamará el Islam en Europa sin armas ni conquistas. Con el paso de los años, los 50 millones de musulmanes que viven en Europa transformarán Europa y la convertirán en un continente islámico. Dios ha dispuesto que una nación islámica, Turquía, se sume ahora a la Unión Europea. Esos 50 millones de musulmanes se multiplicarán y habrá 100 millones de musulmanes en Europa. Las estadísticas muestran que hay miles de mezquitas en Europa. Tenemos miles de organizaciones y sociedades islámicas en Europa (…) Tengo aquí algunas estadísticas. Hoy hay en Europa 50 millones de musulmanes, 14 000 mezquitas y centros islámicos y 1500 sociedades y organizaciones islámicas. Con el paso del tiempo, estas cifras no harán sino aumentar, además de las cifras correspondientes a Bosnia, Turquía y Albania. Por consiguiente, las palabras que Dios proclamó en el Corán se están convirtiendo en una realidad: «Él es Quien ha mandado a su enviado con la dirección y con la religión verdadera para que prevalezca sobre toda otra religión, a despecho de los paganos».
Las palabras de Gadafi en realidad eran previsiones, que él considera profecías para darle así un «toque» de cumplimiento. Pero pese a ser un poco caótico en su exposición, el fondo vale: la reproducción inclina la balanza a favor de los musulmanes. Ya está pasando en muchos sitios de Europa. Y he hablado de ello en numerosas ocasiones.
Sin embargo, no es ese sólo el problema. Es cierto que la demografía inclina la balanza. Pero si Occidente no hubiera caído en el pozo negro del relativismo, no habría que preocuparse. Tendríamos las ideas claras, y sabríamos ir poniendo freno a las exigencias islámicas. Pero no. Lo terriblemente triste es que hay muchos problemas añadidos: el «todo vale» (que significa, a contrario, que «nada vale»), que incluye aceptar una cultura retrógrada, con leyes premedievales, que trata a las mujeres como a objetos; unos políticos vendidos y corruptos en su mayoría; una sociedad aborregada y aletargada que no para de hablar de integración y de diálogo con quienes vienen a arrebatarle su seguridad, su paz y el futuro de sus hijos y sus nietos; un montón de descerebrados de la tolerancia; legiones de subvencionados que, para seguir viviendo del cuento, no dudan en atacar las voces que se levantan contra la invasión. Así avanza esta ideología tan destructiva e intolerante.
Y eso nos lleva a concluir que el problema de fondo no es el islam. O mejor dicho, no es sólo el islam. El islam es una consecuencia del decaímiento de nuestras sociedades, es una enfermedad mortal que se ceba en un organismo débil y cansado, un virus que ha penetrado en un cuerpo enfermo y sin defensas.
El problema verdadero es la decadencia occidental, provocada por la renuncia a nuestros valores esenciales, culturales, religiosos, morales, que son los que dieron fundamento a Europa tal y como la conocimos. Los europeos que reniegan de sus tradiciones, de su cultura, de su fe, están contribuyendo a su aniquilación. Los pocos grupos identitarios que van surgiendo en seguida son tachados de nazis, xenófobos, racistas o cualquier otra estupidez similar. Por supuesto no porque lo sean, ya que la verdad no importa. Lo que importa es aniquilar la cultura europea. Como sea.
Pero el discurso falaz del «antirracismo» y el «antifascismo» terminará por ser ineficaz por el abuso deshonesto de que viene siendo objeto desde hace tiempo. El sistema de mentiras sobre el que se asienta el proyecto criminal de la destrucción de los pueblos europeos se está resquebrajando sobre sus cimientos podridos. La realidad termina por imponerse y la dictadura de lo políticamente correcto acabará por ser derrotada. Todo crimen se apoya en una mentira para mejor lograr su objetivo. La mentira ha sido desvelada. Queda ahora combatir el crimen.
Perhaps the way to start this article would be with a «once upon a time». Once upon a time there was a man who in 1974 made a prediction. A terrible, menacing prediction. Surely many already know it. Our politicians have not taken it seriously and have allowed a massive invasion of Muslim immigrants who, once in Europe, have begun to realize it.
I said «prediction» and not «prophecy» because they are not the same. Prediction is a statement that is used to reinforce a theory according to a logical process. It is announcing something that is going to happen. Prediction is a method widely used in science, based on a series of data is predicted a result. As for example, demographic forecasts. Or the weather. Or traffic. All these are predictions according to a logical reasoning. There are many uncontrollable factors, of course, but in general predictions are used continuously in various sciences and fields.
Prophecy, on the other hand, is not linked to reasoning or to a logical process. His inspiration is of divine origin (supposed or actual, it is not the case to discuss that now). Therefore, prophecies are fulfilled, there is no other option, since they come from God. Being linked to a divine origin, all religions have prophets and prophecies. Although Jesus warned us (Mt. 24) about the false prophets and wolves dressed as lambs, and as we are warned, our obligation is to go and warn about these false prophets.
Returning to the theme announced at the beginning of these lines, he said that «there was once a man who made a prediction». The man was called Boumedienne, and he was the president of Algeria. And this was his prediction, which did not prophesy:
«One day millions of men will leave the Southern Hemisphere to break into the Northern Hemisphere, and they will not do so precisely as friends, because they will come to conquer it, and conquer it by populating it with their children. «. (Houari Boumedienne, at the UN, 1974).
40 years later, it seems obvious that he was right. Even the Libyan leader Gaddafi spoke of the subject by saying on several occasions. «There are signs that Allah will guarantee Islamic victory without swords, without pistols, without conquest.» «We do not need terrorists or suicide bombers,» he said, adding that more than 50 million Muslims in Europe will make it a Muslim continent in a few decades.
Another: «Statistics on the number of Muslims living in Europe are inaccurate, the number of Muslims is higher than the official statistics. Fortunately, Muslims multiply and their numbers grow much faster than other religions … It is No doubt the proof that Allah wants the Muslims to be more numerous than the others. «
«We have 50 million Muslims in Europe and there are signs that God will proclaim Islam in Europe without arms or conquests. Over the years, the 50 million Muslims living in Europe will transform Europe and make it An Islamic continent.God has arranged for an Islamic nation, Turkey, to join the European Union.These 50 million Muslims will multiply and there will be 100 million Muslims in Europe.There are statistics showing that there are thousands of mosques in Europe.We have Thousands of Islamic organizations and societies in Europe (…) I have some statistics here: today there are 50 million Muslims in Europe, 14,000 mosques and Islamic centers and 1500 Islamic societies and organizations over time, these figures will only increase , In addition to the figures for Bosnia, Turkey, and Albania.Therefore, the words that God proclaimed in the Koran are becoming an area «It is he who has sent his envoy with the direction and true religion to prevail over every other religion, in spite of the pagans.»
Gaddafi’s words were in fact predictions, which he considers prophecies to give him a «touch» of fulfillment. But in spite of being a little chaotic in his exposition, the bottom line is: reproduction tilts the balance in favor of the Muslims. It is already happening in many places in Europe. And I’ve talked about it on numerous occasions.
However, that is not just the problem. It is true that demography tilts the balance. But if the West had not fallen into the black hole of relativism, there would be no need to worry. We would have the clear ideas, and we would know how to put a stop to the Islamic demands. But no. What is terribly sad is that there are many added problems: the «anything goes» (which means, on the contrary, that «nothing is worth»), which includes accepting a retrograde culture, with premedieval laws, which treats women as objects; Politicians sold and corrupt in their majority; An aboriginal and lethargic society that does not stop talking about integration and dialogue with those who come to take away their security, their peace and the future of their children and their grandchildren; A lot of brainlessness of tolerance; Legions of subsidized who, to continue living the story, do not hesitate to attack the voices that rise against the invasion. So advanced this ideology so destructive and intolerant.
And that leads us to conclude that the fundamental problem is not Islam. Or rather, it is not just Islam. Islam is a consequence of the decay of our societies, it is a deadly disease that is fattened in a weak and tired organism, a virus that has penetrated in a sick body and without defenses.
The real problem is the Western decadence, provoked by the renunciation of our essential values, cultural, religious, moral, which are the foundations of Europe as we knew it. Europeans who deny their traditions, their culture, their faith, are contributing to its annihilation. The few identity groups that are emerging at once are branded as Nazi, xenophobic, racist or any other similar stupidity. Of course not because they are, because the truth does not matter. What matters is to annihilate European culture. Whatever.
But the fallacious discourse of «anti-racism» and «anti-fascism» will end up being ineffective by the dishonest abuse it has been subjected to for some time. The system of lies on which the criminal project of the destruction of the European peoples is based is cracking on its rotten foundations. Reality ends up imposing itself and the dictatorship of the politically correct will eventually be defeated. All crime is based on a lie to better achieve its goal. The lie has been unveiled. It is now fighting crime.
Los hijos de la Merry Old England siempre han estado orgullosos de que los bobbies, ese emblema de la paz y el civismo de una gran nación, vayan armados solamente con un silbato. En un país tradicionalmente próspero y tranquilo como el suyo, se han dedicado fundamentalmente, desde su creación hace doscientos años, a ayudar, informar y, casi de pasada, a mantener el orden con su simple presencia.
Si el protagonismo policial en el Reino Unido se ha podido calificar de liviano, menor aún ha sido el militar, al menos en casa. Pues a los británicos, colonizadores de una cuarta parte del planeta, nunca les gustó ver militares por sus calles. Preferían exportarlos. Por eso George Orwell pudo escribir en 1941, con sus compatriotas movilizados contra la Alemania de Hitler:
Todavía se recuerda el tiempo en el que los casacas rojas recibían abucheos en plena calle y los dueños de las tabernas públicas más respetables negaban la entrada a los soldados.
Pero aquellos días hace mucho que se fueron para no volver, pues el tiempo no pasa en balde sobre las personas, las sociedades, la política y la técnica. Y así hoy nos encontramos con que, tras la masacre de Manchester y ante la amenaza de nuevos atentados, la policía no da abasto para garantizar la seguridad de los ciudadanos y el gobierno ha tenido que desplegar el ejército por las calles. Y lo mismo sucede en una Francia en estado de emergencia desde hace dos años.
¿Volverá Europa a ser el continente próspero y pacífico que fue desde el final de la Segunda Guerra Mundial? El tiempo dirá, pero parece poco probable mientras siga en pie de guerra ese sector del mundo musulmán fanáticamente decidido a imponer su orden en el resto del mundo.
La guerra a la que se enfrenta Europa no se parece a ninguna de las muchas guerras que han ensangrentado su suelo durante siglos, pues en esta ocasión no hay campo de batalla ni enemigo desplegado en él. Para ser exactos, todo es campo de batalla y cualquiera puede ser el enemigo, un enemigo que además cuenta con la doble ventaja de elegir momento y lugar y de no importarle perder la vida en su acción.
El multiculturalismo ha fracasado por ser contrario a la naturaleza del hombre, aunque demasiados sigan sin enterarse, o más bien sin querer enterarse. Ya avisaron de ello voces musulmanas muy autorizadas, como la del rey marroquí Hasán II en 1993 en una televisión francesa:
–Entrevistadora: ¿Usted querría que los musulmanes se integrasen en Francia? ¿Está usted a favor o en contra del principio de la integración? –Hasán II: Yo no querría en modo alguno que sean el objeto de una tentativa de integración, puesto que no se integrarán jamás.
–¿Usted cree que ellos no querrán o que serán los franceses los que los rechacen? –Ellos no podrán. Sería posible entre europeos, pues su mundo es el mismo, su religión, etc. Los movimientos europeos a lo largo de la historia han sido entre el este y el oeste. Pero esto es entre continentes, y no hay nada que hacer: serán malos franceses.
–Así pues, ¿nos desaconseja usted intentar la integración? –Les desaconsejo en lo que se refiere a los míos, los marroquíes, que intenten un cambio de nacionalidad, pues nunca serán franceses al 100%, se lo puedo asegurar.
El rey de Marruecos se había limitado a constatar una evidencia inaceptable para el pensamiento único occidental: que por encima de la nacionalidad que figure en un pasaporte siempre estarán otros vínculos comunitarios de mucho mayor peso y más hondas raíces. Y si el vínculo dominante es una religión exasperada por motivos políticos, económicos, culturales y teológicos de largo alcance, las consecuencias suelen ser explosivas. Nunca mejor dicho lo de explosivas, desgraciadamente.
Un cuarto de siglo antes de las declaraciones de Hasán II, en 1968, el erudito y político conservador británico Enoch Powell fue defenestrado de su partido por haber augurado «ríos de sangre» en la Gran Bretaña futura si no se ponía freno a la inmigración afroasiática. Aunque su prometedora carrera terminó abruptamente a causa de ello, su camarada Margaret Thatcher, recién concluido su mandato presidencial, admitió en 1991 que, aunque quizá lo expresase empleando palabras inadecuadas, Powell había acertado.
Madrid, París, Londres, Niza, Bruselas, Berlín, Manchester… Efectivamente, los ríos de sangre han comenzado a manar.
The children of Merry Old England have always been proud that the bobbies, that emblem of peace and civility of a great nation, are armed only with a whistle. In a traditionally prosperous and peaceful country like theirs, they have been fundamentally dedicated, since its creation two hundred years ago, to help, inform and, almost in the past, maintain order with its simple presence.
If the role of police in the United Kingdom has been described as light, less has been the military, at least at home. For the British, colonizers of a quarter of the planet, never liked to see soldiers in its streets. They preferred to export them. That is why George Orwell was able to write in 1941, with his compatriots mobilized against Hitler’s Germany:
The time is still remembered when the redcoats received boos in the street and the owners of the most respectable public taverns denied entry to the soldiers.
But those days have long been gone so as not to return, because time does not pass in vain on people, societies, politics and technology. And so today we find that after the massacre in Manchester and the threat of new attacks, the police are unable to ensure the safety of citizens and the government has had to deploy the army through the streets. And the same thing happens in a France in a state of emergency for two years.
Will Europe become the prosperous and peaceful continent that has been since the end of World War II? Time will tell, but it seems unlikely as long as this sector of the Muslim world is fanatically determined to impose its order on the rest of the world.
The war that Europe is facing does not resemble any of the many wars that have bloody its soil for centuries, because on this occasion there is no battlefield or enemy deployed in it. To be exact, everything is a battlefield and anyone can be the enemy, an enemy that also has the double advantage of choosing time and place and not mind the loss of life in its action.
Multiculturalism has failed because it is contrary to the nature of man, although too many are still unaware, or rather unwittingly. Already very well-known Muslim voices were announced, such as that of the Moroccan king Hasan II in 1993 on a French television:
Interviewer: Would you want the Muslims to be integrated into France? Are you for or against the principle of integration?
-Hasan II: I would not want in any way to be the object of an attempt at integration, since they will never be integrated.
– «Do you think they will not want to, or will the French reject them?»
-They will not be able to. It would be possible between Europeans, because their world is the same, their religion, etc. European movements throughout history have been between east and west. But this is between continents, and there is nothing to do: they will be bad French.
-«So, you advise against integration?»
– I advise against the Moroccans, who try to change their nationality, because they will never be 100% French, I can assure you.
The king of Morocco had confined himself to finding unacceptable evidence for Western single thinking: that other nationalities included in a passport would always be other community ties of much greater weight and deeper roots. And if the dominant bond is a religion exasperated by political, economic, cultural and theological motives of far-reaching, the consequences are usually explosive. Never better than explosive, unfortunately.
A quarter of a century before Hasan II’s remarks in 1968, British conservative scholar and politician Enoch Powell was ousted from his party for having augured «rivers of blood» in future Britain if no hindrance to Afro-Asiatic immigration . Although his promising career ended abruptly because of this, his comrade Margaret Thatcher, just completed his presidential term, admitted in 1991 that, although he might have put it in inappropriate words, Powell had been right.
Madrid, Paris, London, Nice, Brussels, Berlin, Manchester … Indeed, the rivers of blood have begun to flow.