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El burkini, los bikinis, el Ramadán y la «alianza de las susceptibilidades”

El burkini, los bikinis, el Ramadán y la «alianza de las susceptibilidades”

Que la ahoguen entre todos y punto y cuando pregunten, «¡¡Fuenteovejuna, señor!!»

Y punto pelota, basta ya de tanta majaderia.

Que se bañe como cualquier otra mujer o que se quede en su p… casa y use su bañera.

Avatar de Manuel Artero RuedaLa paseata

Respeto a las españolas primero así que, iros por donde hayáis venido, si no os gustan los bikinis

A este Ramadán que coincide temporalmente con la llegada del calor veraniego y el sueño burgués por el descanso playero, los bañadores, los bikinis, los chiringuitos y el tinto de verano, le han felicitado su existencia socialistas y podemitas en la boca tonta de sus principales líderes.

playas, sol y chicas

Gentes progres y herederos de la tan carísima como falsa alianza de las civilizaciones que compró el mas vil de los presidentes españoles a mayor honra de su talante estúpido, y que por cierto nada sabía de las susceptibilidades reales, la falta de convivencia y malas caras que acarrea un simple burkini en la piscina.

La historia se las trae y tiene tantas arrugas y recovecos como el bañador de la señora musulmana de la foto. Es pura sociología urbana del verano.  El lugar de la triste experiencia social es un edificio turístico de apartamentos en Benidorm que cuenta con una gran piscina:…

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Éste es el islam… no existen musulmanes moderados

Por: Raad Salam Naaman

El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, no es un libro sagrado ni religioso sino es un libro violento, lleno de odio y discriminación. El Corán es responsable de todo el terrorismo que hemos visto en los últimos años donde miles de personas han perdido sus vidas.
 
El principal justificante de mis declaraciones es los versículos del mismo Corán que ordenan la violencia y la matanza. Son cientos de versículos en el Corán que hablan repetidas veces de todo lo que no permite, cual que religión divina, la civilización, la humanidad ni el mundo moderno. Os presento algunos versículos pero muy importantes para daros la razón sobre mi acción contra el Corán.
 
Los Versículos que dan órdenes o animan a los musulmanes a hacer el Yihad obligatoriamente o Versículos que glorifican la importancia del Yihad, Justifican la matanza en el nombre de Dios (Allah):
 
(Sura 2:191-193, 216-218, 244) (Sura 3:157-158, 169, 195) (Sura 4:71-74, 84,91) (Sura 5:35) (Sura 8:12, 17, 39, 60-65, 74-75) (Sura 9:5, 14, 20, 24, 29, 36, 38, 39, 41, 73, 111) (Sura 22: 58, 78) (Sura 25:52) (Sura 29:6) (Sura 47:4) (Sura 61:4, 11) (Sura 66:9) “Matadles donde quiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan expulsado. La oposición (a vuestra creencia) aguantar persecución es peor que matar. Quien combate por Alá combate, en realidad, en provecho propio. Alá, ciertamente, puede prescindir de las criaturas”.
 
Los Versículo que no permiten a hacer amistad con los infieles, los judíos y cristianos, son enemigos declarados a los musulmanes:
(Sura 4:34, 89, 101, 144) (Sura 5:33, 51, 82) (Sura 49:15) “Creyentes; No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos. Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Dios no guía al pueblo impío.Querrían que negarais la verdad como ellos la han negado, para que fuerais iguales. Por tanto no hagáis amistad con ellos ni les toméis por aliados vuestros, hasta que no abandonen sus hogares para marchar en el camino de Alá (Yihad) con vosotros. Y si se cambian su pensamiento, atrapadlos y matadlos allí donde quiera que los encontréis y No aceptéis su amistad ni auxilio”.
 
Todos los musulmanes, todos los que creen en el Corán, tienen la misma ideología. No hay dos tipos de musulmanes ni existen musulmanes moderados en este mundo. Un musulmán estrictamente siempre es un musulmán que sigue la educación y las doctrinas  del Corán. Y es la pura verdad, porque según (Sura 4:56-57) A quienes no crean en Nuestros versículos les arrojaremos a un Fuego. Siempre que se les consuma la piel, se la repondremos, para que conozcan el castigo. Alá es poderoso, indudable. A quienes crean en Alá y obren bien, les introduciremos en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre. Allí tendrán esposas purificadas y haremos que les dé una sombra espesa”.
Eso significa que todos los musulmanes, tiene la obligación de creer, aplicar y respetar cada uno de los versículos del Corán a pesar de que en el publico pretendan de ser musulmanes moderados. Y si, aplican creen y respetan todos los versículos del Corán, eso significa que también creen y aplican todos aquellos versículos violentos que llevan mensajes del Yihad, odio hacia los infieles, discriminación contra las mujeres etc…
 
Los musulmanes “verdaderos” nunca tienen la opción de elegir entre los versículos del Corán. Todos están llamados a la aplicación de las enseñanzas del Corán contra no-musulmanes. Así, pues no es posible, que los musulmanes dicen que son verdaderos musulmanes, creen en el Corán y por otro lado dicen que son musulmanes moderados y no creen en la violencia. En decir que no se puede distinguir políticamente al Islam, por “Islam Violento” y “Islam Moderado”. El Islam es uno, que enseña y practica las palabras del Corán.
Los musulmanes están acostumbrados de la vía de sentido único donde ellos pueden hacer todo lo que quieran pero nadie les puede responder ni enseñar sus actos malos en espejo y ni siquiera criticarlos. No es justo que los musulmanes puedan injuriar a otras creencias religiosas y luego se enojen cuando alguien dice algo acerca de la realidad de su religión.
Cuando, en Afganistán, los musulmanes denigraron y destruyeron una estatua de Buda, nadie en ningún país budista quemó una embajada afgana. Cuando los musulmanes quemaron templos hindúes en Pakistán, nadie en la India intentó destruir las vidas musulmanas. Cuando los musulmanes incendiaron iglesias en Indonesia, ningún país de origen cristiano atacó un solo musulmán como el acto de la venganza. Y cuando los musulmanes quitaron las vidas de gente inocentes en el ataque terroristas del, 11S, 11M en España, Los Españoles no iniciaron una Yihad cristiana contra los musulmanes que viven en España, pero nadie les puede decir ni una palabra, porque no les gusta las criticados.¿Y esto, por qué? Pues porque sencillamente, los budistas, los hindúes y los cristianos no basan su fe en el odio, la venganza y la violencia como ellos. Las doctrinas del Evangelio están pasadas sobre el Amor y el perdón (I Juan 4:8).
 
Alguien pregunta o excusa; a lo largo de la historia la Iglesia ha cometidos muchas barbaridades, crímenes, guerras en el nombre de Dios. Es verdad, como cristiano católico me avergüenzo de todo lo que ha hecho la Iglesia en los siglos pasados, como por ejemplo “la inquisición”, pero sus hechos no tenía ni tiene una justificación bíblica o siguiendo una enseñanza de nuestro Señor Jesucristo, eran interpretaciones personales en aquel tiempo, sin ninguna pase. Además, los Papas del siglo XX y XXI han pedido perdón por todo lo hecho. Nosotros todavía estamos esperando algún Imam o líder religioso islámico que nos pide perdón por todas las matanzas y conquistas a lo largo de la historia y están haciendo los radicales, fanáticos, terroristas islámicos en 11S, 11M, 7J, en Egipto, Pakistán, Afganistán, irán, Irak, Siria…y en todo el mundo islámico diariamente se condena y tortura astutamente a los cristianos en el nombre del Islam, utilizando versos coránicos.
 
¿Como pueden esperar que respetemos una religión que legalmente está dando el orden de la violencia? ¿Cómo podemos respetar a una religión que es responsable de tanto dolor, tanto miedo, tantas lagrimas y demasiados muertes en este mundo?
 
Desde luego yo no.

Raad Salam Naaman, Desvelando el Islam, editorial Monte Riego, León, 2012

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Raad Salam: «Detrás de la crisis de refugiados está la conquista silenciosa del Islam a Europa»

Entrevista a Raad Salam, doctor en Filología Árabe y Estudios Islámicos

Por: I. Herrera | 04/06/2016 

Raad Salam nació en el seno de una familia cristiana católica una localidad al norte de Irak, cuna del terrorismo islámico, y creció en Basora, al sur del país. Él y su familia han sido víctimas de numerosas persecuciones y detenciones por su condición de cristianos en un territorio mayoritariamente musulmán. Llegó a España como asilado político en 1995 y todas estas vivencias le despertaban un enorme interés por conocer, estudiar, investigar y escribir las tres religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. Es doctor en filología árabe y estudios islámicos y ayer presentaba en León su último libro: ‘Este es el Islam’.

–¿Qué vamos a encontrar en este libro?

–Es el quinto que escribo sobre el Islam, también tengo varios sobre Cristianismo, Judaísmo, el Estado de Israel… pero en los últimos años estoy dedicado al Islam porque a mí me parece que es un tema muy importante hoy día por todo lo que está pasando en el mundo y, especialmente, este libro tiene como objetivo principal dar a conocer la verdad sobre el Islam, sin tabús, sin rodeos y sin miedo. No hace mucho hemos oído hablar de la alianza de las civilizaciones o el diálogo de las religiones y yo quiero dar a conocer si es posible el diálogo con el Islam, en mi opinión, y el libro también lo desvela, es imposible.

–¿No hay posibilidad de diálogo?

–Es imposible porque el Islam no es compatible con las otras religiones, siempre se muestra por encima de otras religiones. Además, el Islam, en sus libros sagrados, anima a los musulmanes a no hacer amistades con judíos y cristianos. Si hay una religión que se muestra por encima de otras religiones no hay posibilidad de diálogo. No significa que yo no quiera dialogar. Yo soy cristiano caldeo, he vivido con los musulmanes, he sufrido su persecución, malos tratos, han matado a mi padre, yo quiero vivir en paz con ellos, pero no significa que para vivir en paz con alguien haya que bajarse los pantalones; hay que conocerle, no pueden imponer sus ideas por encima de las mías.

–¿Qué hay que saber del Islam?

–Se habla de Islam e islamismo y no hay Islam e islamismo, el Islam es uno, está fundado sobre leyes divinas, según ellos. Hay que estudiar esas leyes y hay que hablar desde la mentalidad oriental, no occidental, porque cuando un occidental habla del Islam habla desde el concepto de la libertad, derechos humanos, democracia, consenso, amor… porque la tradición occidental es cristiana y está fundada sobre la convivencia, el amor, el perdón… y estos conceptos en Oriente no existen.

–Pero parece que todos los musulmanes sean malos…

–No. Al contrario. No, no, no, no, eso también lo digo en mi libro. Hay muchos musulmanes buenos, pero a pesar del Islam, no gracias al Islam. Además, también hay que distinguir y hay que dividir a los musulmanes en cuatro grupos. Hay musulmanes que aplican el Islam, lo practican, hacen el Ramadán, hacen la oración, pero van vestidos normal, no van las mujeres tapadas… Estos son un grupo reducido, un 10% de los 1.400-1.600 millones de musulmanes que hay en el mundo, practican el Islam y no practican la yihad, no son fanáticos. Luego, hay musulmanes que van tapadas las mujeres, aplican el Islam, son un poco más cerrados, viven en guetos… pero no aplican tampoco la yihad. Son un 60%, la mayoría hoy día. Hay por otra parte un 20% que son radicales musulmanes dispuestos a hacer la yihad, que son tantos como habitantes tiene EEUU. Y luego, entre el 5-10% son ateos y agnósticos, pasan del Islam totalmente, y de la cultura musulmana, de la religión, y todo. Lo que pasa es que hay una diferencia entre una ateo musulmán y un ateo cristiano. Un ateo cristiano pasa totalmente de la religión, no quiere saber nada de la religión, insulta el cristianismo, es lo que estamos viendo hoy día con grupos radicales de la izquierda. Un ateo musulmán, es verdad que no cree en el Corán ni en dios ni en Mahoma, pero cree en la tradición musulmana. No permite insultar a su profeta ni al Corán.

–Con Siria estamos viendo cómo miles de personas tienen que salir de su país…

–Es un proceso de migración nada limpio, es una conquista al Occidente. Es muy lamentable las imágenes que vemos en televisión, es verdad, yo soy también inmigrante, yo lo veo y lloro, pero la realidad es otra. Hay que saber quién está detrás de esta ola de migración, porque está toda financiada por Arabia Saudí y Qatar, y tenemos que saber quién está entrando en nuestra casa. Lo que quiero decir es que hay que controlar. No puede haber estos dirigentes que dicen «voy a traer mil inmigrantes», «yo aquí dos mil», pero bueno, ¿esto qué es?, es un descontrol, las cosas hay que hacerlas con cabeza, con inteligencia, hacer un campo de refugiados y ponerlos uno por uno, investigarlos, ver quién son, de dónde, para qué vienen… pero no puede ser de esta forma. Tampoco es una solución acoger 4 millones de inmigrante en una Europa que está pasando una crisis económica. ¿Cómo vas a meter 14.000 inmigrantes en España con un paro del 20-23% de paro? ¿de qué van a vivir? Ahora todo el mundo dice que hay que ayudar a los inmigrantes, pero mañana estos mismos se van a quejar de que por qué yo tengo pagar el colegio de mi hijo y este no, el comedor…

–¿Y qué solución hay para los miles de refugiados?

–La solución está allí, no aquí. Hay que hacer una asamblea grande en la que participen los países árabes y obligar a los países árabes a que solucionen el problema. Europa es un país solidario pero ¿por qué no van a tener que ser solidarios los países árabes? Arabia Saudí tiene un territorio enorme, ¿por qué no acogen a su gente? Tienen 200.000 carpas climatizadas que se usan solo una semana al año para la peregrinación, y aquí caben dos millones de personas; son musulmanes y árabes suyos, ¿por qué no los acogen y se ayudan ellos mismos económicamente.

–¿Pero hay interés por resolver esta crisis de refugiados?

–No. Al contrario, a los países árabes no les interesa y los occidentales no tienen más remedio. Todo el mundo se les está echando encima, el problema está en que hay un objetivo muy poderoso detrás de ello, es la conquista silenciosa del Islam a Europa. Europa está dormida, sólo piensa en derechos humanos, libertad y ayudar al prójimo, unos valores que no existen dentro del Islam porque si los mismos musulmanes quieren acoger a su gente, los pueden ayudar y acogerlos en su propio país.

–¿Están los centros de inteligencia españoles preparados para combatir el terrorismo yihadista?

–En España se comete un error gravísimo, son muy orgullosos y creen que lo tienen chupado por haber tenido la experiencia de ETA, y yo siempre digo que no tiene nada que ver el terrorismo de ETA con el terrorismo yihadista islámico. El de ETA es nacionalista occidental. Nacionalista, no tiene bases religiosas, y es occidental, un terrorista de ETA antes de morir busca una solución para él porque no quiere morir. Un terrorista islamista es diferente, ése viene dispuesto a morir porque va a ganar el cielo, va a ganar 72 vírgenes en el cielo, le han inculcado estas ideas en la cabeza y está dispuesto a matar a infieles. Por eso esta es una lucha muy difícil de combatir y de enfrentar. Es muy difícil de solucionar porque nos estamos enfrentando a personas que no temen por su vida, están dispuestos a hacer todo para defender su religión. Y además, todas las informaciones del CNI están basadas sobre traducciones de personas de origen árabe musulmán (marroquíes, tunecinos, argelinos, últimamente también algunos sirios…) y estas informaciones hay que tener mucho cuidado porque un musulmán nunca traiciona ni su patria ni su religión. Y luego, una mentalidad musulmana cuando escucha o analiza una cosa yihadista islámica no lo hace desde un punto de vista occidental. Por eso el centro de inteligencia tiene que cambiar un poquito el chip. Y ahora tenemos un peligro muy inminente con las elecciones porque no sabemos qué va a pasar, si entran los ‘podemitas’o el socialismo, que son tan tolerantes y tan del dialogo y la convivencia, es un peligro porque no le van a dar tanta importancia a todos estos movimientos islamistas. Hay muchísimas mezquitas dentro del país. Es muy difícil controlarlas, por eso por ahí habría que empezar. No digo que haya que sujetar la religión islámica, no digo eso, pero hay que limitar un poco las mezquitas para que se pueda controlar el radicalismo.

El Islam es el único culpable de todo el mal en mundo hoy día.

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Casualmente, ayer me encontré con un paisano, de origen iraquí, nacido en la ciudad de Mosul (Ninive), musulmán suní, que lleva casi veinte años viviendo en esta querida España. Llegó a Madrid- España como refugiado y con la ayuda del gobierno español, empezó a estudiar, terminó el doctorado y actualmente está trabajando como profesor, viviendo con su mujer y cuatro hijos mejor que centenares de miles de españoles y millones de iraquíes.

Después de saludarnos cordialmente, me preguntó pasmado ¿Estás al tanto de todo lo que está pasando en nuestro país Irak en general y nuestra ciudad Ninive en particular? Él mismo continúo diciendo: en general en Irak, desde siempre hemos convivido con vosotros, los cristianos, fraternalmente sin problemas, todo lo que está pasando en estos últimos años, en nuestro país, es por culpa de los americanos y el Estado de Israel, es un complot sucio entre el sionismo, el Lobby judío, el imperialismo y el capitalismo occidental contra el Islam y los musulmanes por explorar los pozos petrolíferos.

En este momento, me vino a la memoria, mi juventud en mi país natal Irak, con todo lo que nos enseñaban e inculcaban en la cabeza, tanto los políticos como los medios de comunicaciones y nuestros profesores, tanto en el colegio como en la universidad, siempre arrojaban la culpa de todo el mal que ha vivido y está viviendo el país, a los Estados Unidos de América, el Estado de Israel, al imperialismo, al capitalismo, al occidente en general, sin embargo, todo lo bueno proviene de Allah, Muhammad, los Imames y los jeques musulmanes. También, me vine a la cabeza, en estos últimos años, las declaraciones tanto de Chaves el ex presidente de Venezuela y su sucesor Maduro como su brazo político en España; los podemitas; Iglesias y compañía, que todo el mal en el mundo es por culpa del imperialismo y el capitalismo mundial.

Hice una respiración profunda y mi respuesta a mi paisano fue la siguiente:
En primer lugar, recuerda que estás viviendo en un país occidental tradicionalmente cristiano y gracias a este país (infiel según el Islam y los musulmanes) que te ha acogido a tí y tu familia, estáis desfrutando de sus bienes, paz y tranquilidad, donde en tu país de origen te han rechazado. A todos vosotros los musulmanes, estando en vuestros países de origen, vuestro gran deseo era emigrar a los países occidentales en busca de la paz, libertad y derechos humanos. Cuando se cumple este deseo, no os integráis en la sociedad donde os amparan. Intentáis vivir en guetos cerrados practicando vuestra religión, cultura y costumbres, imponiendo a la sociedad donde estáis vuestra cultura y costumbres, pregunto: si estás tan apegado a tu cultura, tu costumbre y tu religión, rechazas todo lo relacionado con el occidente, ¿Qué te ha obligado a emigrar de tu país y refugiarse en el occidente?

La persecución y las matanzas indiscriminadas de cristianos en lo que hoy se conoce como Irak, antes Mesopotamia, no son algo nuevo, sino algo que venimos sufriendo, los cristianos, desde la ocupación islámica de la zona allá por el Siglo VII. Desde aquel tiempo, en donde se les obligaba a la conversión bajo pena de muerte o convertirlos en esclavos, la fe cristiana ha sobrevivido en Irak, gracias a la fe y el aguante de nuestros antepasados, que por autorización de los gobiernos.
Es verdad que en el Irak de Saddam Hussein, las comunidades cristianas podían vivir con cierta libertad religiosa. Pero bajo esa aparente tolerancia, bastaba rascar algo la superficie para descubrir que se trata tan sólo de una política de equilibrio interno de estos estados, pero no de una autentica libertad religiosa. Ahí tenemos las historias de muchos cristianos encarcelados y torturados por el régimen de Saddam, sin olvidar que además había que cumplir con la Ley islámica en los asuntos civiles como divorcios, sucesiones etc.
Nosotros los cristianos, desde siempre hemos vivido la desigualdad religiosa a favor de los musulmanes, nos hemos sentido ciudadanos de segunda en nuestro propio país. A pesar de todo, con el dictador Saddam Husein, los cristianos en Irak, teníamos cierta protección, porque Saddam tenía a los musulmanes radicales sujetos y controlados.
Cuando cayó Saddam Husein, saltó este salvajismo y el odio guardado en los corazones de los musulmanes radicales y menos radicales durante varias décadas contra los cristianos. Con la irrupción del Daash en las guerras civiles de Siria e Irak, éste ha dado al mundo una muestra de la barbaridad del Islam. La persecución y el genocidio de los cristianos por los yihadistas, ha dado un paso cualitativo más, y no porque antes no se produjeran torturas y muertes, sino porque en estos últimos años el salvajismo y martirio con el que son tratados los cristianos en Irak que no renuncian a su fe, pueden observarse desde los puntos habitados por cristianos acomodados occidentales. Es el primer genocidio de la historia que se está retransmitiendo prácticamente en directo, y esto, añadido al poder que los ciudadanos tienen hoy en difundir noticias, gracias a las redes sociales, está impidiendo que pueda ocultarse el actual genocidio de cristianos en Irak y todo el Oriente Medio.

Para vosotros los musulmanes, es muy fácil echar siempre, la culpa de vuestros errores a los demás, como que vosotros nunca tenéis la culpa.

El Islam y los musulmanes llevan XIV siglos en guerras entre sí y contra Occidente, desde el comienzo del Islam en el siglo VII hasta hoy día.

¿Dónde estaban el imperialismo, el capitalismo, el occidente, el petróleo, Estados Unidos de América, el sionismo, el Estado de Israel…etc. entre el siglo VII y XIX, cuando en el comienzo del Islam su fundador, Muhammad conquistó a las tribus judías y cristianas en la península árabe, matando a los hombres, llevando a las mujeres y niños como cautivos para sus seguidos, además en las guerras entre chiíes y suníes después de la muerte de Muhammad, asimismo en las conquistas y matanzas de los imperios de Omeya, Abasí y el imperio Otomano?

Tanto el petróleo como el Sionismo aparecieron en las primeras décadas del siglo XX, durante la primera guerra mundial. Gracias al occidente que descubrió el petróleo en los primeros años del siglo XX, los golfos del Golfo árabe viven hoy día en lujo. Si no fuera por el occidente, los árabes musulmanes viven hoy día, como en la edad media en carpas, con sus rebanaos buscando agua y hierba para alimentarse.

El mal se aumentó y se extendió con el nacimiento y la expansión del Islam en todo el mundo. Hoy día no hay ningún grupo que mata en el nombre de Jehová, o en el nombre de Jesús, los únicos que matan en el nombre de Allah son los musulmanes.
Solo como ejemplo:

– Los asesinos de Daash que están matando a los cristianos en Irak, Siria…etc. y sembrando el terror en todo el mundo, son musulmanes.
– Los asesinos del grupo radical Boco Haram en Nigeria, son musulmanes.
– Los asesinos de Al Qaeda, son musulmanes.
– Los asesinos de Al Shabab en Somalia, son musulmanes.
– Los asesinos de Hisb Allah, son musulmanes.
– Los asesinos de Hamas, son musulmanes.
– Los autores del genocidio armenio durante la primera guerra mundial, que asesinaron casi dos millones y medio de cristianos, eran musulmanes.
– Los francotiradores de Beltway en EE.UU. eran musulmanes.
– El tirador de Fort Hood en EE.UU. era un musulmán.
– Los atacantes del destructor U.S.S. Cole de EE.UU. eran musulmanes.
– Los atacantes del night-club de Bali en Indonesia, eran musulmanes.
– Los atacantes del Metro de Londres en Gran Bretaña, eran musulmanes.
– Los atacantes del teatro de Moscú en Rusia, eran musulmanes.
– Los atacantes de la Maratón de Boston en EEUU. eran musulmanes.
– Los atacantes del vuelo de la PAN-AM caído en Lockerbie en el Reino Unido, eran musulmanes.
– Los secuestradores del avión de Air France en Entebbe (Uganda), eran musulmanes.
– La toma de la Embajada de EE.UU. de Teherán en Irán fue hecha por musulmanes.
– Los atacantes a la Embajada de EE.UU. en Beirut en Líbano, eran musulmanes.
– Los atacantes a la Embajada de EE.UU. de Nairobi en Kenia, eran musulmanes.
– Los atacantes a la Embajada de EE.UU. de Dar Al Salam en Tanzania, eran musulmanes.
– El ataque a la Embajada de EE.UU. de Bengasi en Libia fue hecho por musulmanes.
– Los atacantes suicidas a la Sinagoga judía en Buenos Aires en Argentina, eran musulmanes.
– Los atacantes en las Olimpiadas de Múnich en Alemania, eran musulmanes.
– Los atacantes de las barracas de los Marines en Beirut, eran musulmanes.
– Los atacantes del World Trade Center de Nueva York, 11S, eran musulmanes.
– Los atacantes en 2008 de Bombay en India, eran musulmanes.
– Los atacantes a los trenes de Madrid en España, 11M, eran musulmanes.
– Los secuestradores del barco italiano Achilie Lauro en 1985, eran musulmanes.
– Los asesinos del mercado Kasher de París en Francia, eran musulmanes.
– Los asesinos en la revista Charlie Hebdo de París en Francia, eran musulmanes.
– Los asesinos de San Bernardino, en California EE.UU. eran musulmanes.

No dejemos engañar hay que decir la verdad, hay que llamar las cosas por su nombre, hay que ir a las raíces, el culpable principal de todos estos crimines, tiene nombre y apellido, es el Islam mismo.

Raad Salam Naaman
Cristiano católico caldeo de origen árabe

Más información:
Raad Salam Naaman, Este es el Islam, Editorial Monte Riego, León-España, 2015.

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El significado histórico del Papa Francisco

Entre los diversos pueblos que conforman lo que de manera abstracta se conoce como “humanidad”, el pueblo judío ocupa un puesto de excepción. Esta particularidad no se debe en absoluto al hecho de que se haya auto-proclamado “el pueblo elegido” por Iahvé, sino al decisivo papel que ha tenido en la conformación de las distintas civilizaciones que se han ido sucediendo a lo largo de la historia desde que se tiene constancia escrita. De esta manera, el pueblo judío está presente en la historia de la civilización egipcia, así como posteriormente en la babilónica, la griega o la romana. Sin embargo, el hecho que le daría el rango supremo en la historia sería el haber dado origen a dos grandes religiones monoteístas de cariz universalista.

Origen: El significado histórico del Papa Francisco (ARTÍCULO COMPLETO)

 

Bandas de violadores abusaron de 1.400 menores inglesas: la Policía no actuó porque eran musulmanes

Bandas organizadas de brutos han secuestrado, violado y a veces revendido a 1400 menores de edad.

De: Riete de Podemos – Administración

Sucede en Rotherham, en el norte de Inglaterra.

Un informe publicado recientemente, firmado por la profesora Alexis Jay, que concluye una investigación independiente que le encargó el ayuntamiento, habla claro y no esconde los detalles.

[El informe de 160 páginas puede descargarse en PDF en inglés aquí] 

Describe historias de menores, sobre todo de chicas de entre 11 y 16 años de edad, empapadas de gasolina y a las que se amenaza con prender fuego, amenazadas con pistolas y obligadas a asistir a violaciones brutales, amenazadas de ser las siguientes si hablan de ello con alguien.

De niños vendidos en otras ciudades y utilizados como objetos sexuales.

De más niñas violadas de manera continua hasta el punto que, una vez fuera de la pesadilla, han declarado que “la violación en grupo ya se había convertido en un modo de vivir”.

Esto ha estado ocurriendo durante 16 años, de 1997 a 2014, sin que nadie interviniera.

Sin embargo, las autoridades inglesas locales estaban perfectamente al tanto de estos hechos.

Las autoridades no creían las denuncias

Alexis Jay, la profesora que vencido a 16 años de silencio institucional con su informe

Antes del actual informe Jay, se habían redactado otros tres informes. Todos archivados.

En el primero, las autoridades no habían dado crédito a los datos. Los otros dos informes habían sido sencillamente dejados a un lado. En su opinión, los datos eran «exagerados».

Efectivamente, 1400 víctimas menores de abusos en una ciudad que no tiene ni siguiera 120.000 habitantes es una cifra enorme, absurda en su desproporción. Y, además, se trata aún de una estimación conservadora, porque en estos 16 años las víctimas podrían ser muchas más.

Hay otra causa para este silencio, que está emergiendo con clamor. Los brutos en cuestión, de hecho, no son los padres de las víctimas, no se habla de violadores ingleses, sino de miembros de bandas de pakistaníes, a las que se han añadido iraquíes y algún kosovar.

Inmigrantes que la prensa británica define genéricamente «asiáticos». O que no define para nada.

De hecho la BBC, en las primeras veinticuatro horas de esta noticia, ha borrado totalmente el origen de los miembros de la banda de los horrores.

¡La policía creía a los verdugos y arrestaba a padres!

La policía no se ha movido, o lo ha hecho de manera contraproducente.

Por lo menos en dos casos los padres de las niñas violadas han intentado salvar a sus hijas de los verdugos, pero han sido ellos los arrestados: los verdugos se han hecho pasar por víctimas y su origen, evidentemente, los ha hecho más creíbles a los ojos de los agentes.

Ha habido casos de clara intimidación: chicos que no han denunciado a sus violadores, porque estos les amenazaban con tomar represalias contra sus hermanos o hermanas menores.

Y ha habido muchas denuncias de profesores y miembros del personal escolar de los institutos locales que han sido totalmente ignoradas.

Las víctimas eran atrapadas, a las buenas o a las malas, en el exterior de los colegios y la policía se quedaba mirando.

Unas pocas detenciones… sin ahondar

En 2010 cinco pakistaníes acabaron en la cárcel por violaciones continuas a niñas y adolescentes locales. Pero la investigación no fue más allá, a pesar de que el periódico The Times, en 2012, llegó a la conclusión de que el círculo de violaciones y violadores era mucho más amplio y conocido a la policía desde al menos un decenio.

El caso que centró la atención sobre Rotherham fue el de una joven de 17 años, Laura Wilson, asesinada por haber «ofendido» a las familias de dos pakistaníes que abusaban de ella.

Laura había sido víctima de abusos desde la edad de 11 años y los asistentes sociales lo sabían.

En agosto de 2013, cuatro mujeres iniciaron una acción legal contra la junta de Rotherham por sus «fracasos sistemáticos» en protegerlas de los abusos sexuales sufridos desde que eran niñas a manos de un grupo de hombres.

Una chica, conocida como “Jessica”, declaró que era violada a diario, cuando tenía 14 años, por un joven que tenía diez años más que ella y los servicios sociales no quisieron clasificarla como víctima de abusos.

Los documentos revelan que en por lo menos un caso la policía la encontró en «actitud íntima» con su acosador, deteniéndola a ella (ya confiada a los servicios sociales) y dejándole a él libre.

No querían ser acusados de racistas

La autocensura dictada por al antiracismo ha sido, esta vez, directamente cómplice de los criminales. Efectivamente, esto emerge claramente en el informe de Alexis Jay: las autoridades locales tenían miedo de ser acusadas de «racismo».

«Parece ser que algunos (funcionarios, ndr) pensaban que se trataba de casos excepcionales y que según ellos no se habrían repetido. Otros estaban preocupados por el hecho de indicar los orígenes étnicos de los responsables por miedo a ser considerados racistas; otros, en cambio, recuerdan haber recibido instrucciones claras de sus jefes para que non lo hicieran».

Conclusión: las autoridades no se han movido.

Y sin embargo el fenómeno ya existía durante el decenio anterior.

En el informe de 2003, la relatora de entonces, Angie Heal, había escrito: «En Rotherham, la comunidad asiática local rara vez denuncia (a los culpables, ndr)».

Según la profesora Jay, en el informe Heal ya se describía el aumento de incentivos a quien participara en el tráfico de menores. «En el pasado lo hacían sólo por gratificación personal; ahora, a los inmigrantes asiáticos que están implicados se les ofrece también oportunidades económicas y la posibilidad de hacer carrera».

Ya en el informe de 2006 se llegó a la siguiente conclusión:

«Un cierto número de funcionarios piensa que una de las mayores dificultades para prevenir eficazmente este crimen es el origen étnico de quienes lo perpetran».

Despertar del coma étnico

La BBC, una vez despierta del coma étnico y admitido el origen de los criminales, ha profundizado el tema con diligencia, desvelando como este tabú antirracista ha impedido identificar a las víctimas, no sólo a los verdugos.

Efectivamente, esas 1400 víctimas no serían todas: la mayoría son inglesas, no musulmanas.

Pero hay muchos otros niños y niñas musulmanes inmigrantes a los que aún no se les ha hecho justicia.

Zlakha Ahmed, líder de la organización Apna Haq para la defensa de los derechos de las mujeres y de los niños de origen «asiático», afirma que «el informe no me ha sorprendido para nada, pues conocíamos este problema desde hace unos años».

Ella misma ha redactado, con su organización, numerosos estudios similares «con la única diferencia que las víctimas son jóvenes mujeres musulmanas asiáticas y los verdugos son hombres pakistaníes musulmanes».

Todo este tacto hacia violadores pedófilos ha ofendido también a los representantes musulmanes locales.

«¿En nombre de qué cohesión comunitaria y de qué corrección política se ha hecho todo esto? ¡No en nombre de mi comunidad!» – reacciona Muhbin Hussein, fundador de la Juventud Musulmana Británica.

«Siento verdadera repugnancia al ver un informe como este que atañe a mi ciudad, Rotherham. El hecho de que estos hombres sean principalmente pakistaníes de origen no les debe proporcionar un manto de invisibilidad».

Y, sin embargo, no es la primera vez que el origen étnico y sobre todo la pertenencia religiosa al islam proporciona un salvoconducto fácil al agresor.

Permaneciendo en Inglaterra, es muy reciente el escándalo de las escuelas islamizadas en Birmingham.

También en ese caso las autoridades locales conocían la existencia de un plan de ocupación e islamización progresiva de las escuelas públicas, pero el miedo a ser acusados de racismo e islamofobia les impidió intervenir a tiempo.

No es el islam el que debe asombrar, sino la increíble ceguera autoinducida de las autoridades.

La Policía nórdica no apunta la etnia de agresores

No se trata de un problema británico; atañe a toda Europa. Y al norte de Europa en particular.

En Suecia y Noruega han aumentado exponencialmente las violaciones de niñas locales, y las estadísticas de la policía ya no indican el origen étnico de los agresores.

Sin embargo, ambos países, en los que la violencia sexual hasta hace dos decenios estaba en los niveles mínimos, ahora están en la cima en las clasificaciones europeas sobre violación; mira por donde, coincide con el inicio de la gran oleada migratoria de los países musulmanes.

Las últimas estadísticas hablan de una mayoría absoluta de casos en los que el agresor era de origen «no occidental», un modo políticamente correcto para indicar al inmigrante islámico.

En Alemania, el pasado abril, el homicida afgano de su ex novia (acusada por él de no querer abortar) ha gozado de atenuantes culturales. No es el primer caso. Y no será el último.

Los atenuantes culturales se están convirtiendo en una verdadera costumbre de la magistratura alemana.

Nos hemos dado cuenta también nosotros [italianos] cuando, en 2007, un sardo, en la Baja Sajonia, gozó del mismo privilegio tras haber violado a su ex novia. El subsecretario de Justicia de la época, Luigi Manconi, habló explícitamente de «ejemplo de racismo contemporáneo».

¿El multiculturalismo es otro racismo?

Y de hecho el multiculturalismo (del que Manzoni, en otras ocasiones, se ha hecho portavoz) ¿qué es, sino racismo contemporáneo?

Su primera regla es: no existen «nuestras» reglas aplicables a «su» comunidad.

Se crean islas de anarquía en las que la sharia es impuesta por los líderes religiosos locales. En Inglaterra este proceso empieza a ser incluso formalizado, con la introducción de tribunales islámicos y la aplicación de la ley coránica en los tribunales.

Velar a las mujeres, la más potente arma de los islamistas

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Si contempla fotos de los Kabul en los años 60, 70 y 80, verá numerosas mujeres sin velo. Luego llegaron los talibanes y las cubrieron.

En Egipto, ya en los años cincuenta, el presidente Gamal Abdel Naser fue a la televisión para burlarse de la petición de los Hermanos Musulmanes de cubrir a las mujeres. Su mujer, Tahia, no llevaba pañuelo, ni siquiera en las fotografías oficiales. Hoy, según la socióloga Mona Abaza, el 80% de las mujeres egipcias llevan velo. No fue hasta los años 90 cuando el wahabí, la versión estricta del islam, llegó a Egipto a través de millones de egipcios que fueron a trabajar a Arabia Saudí y otros países del Golfo. Entretanto, los movimientos políticos islamistas fueron ganando terreno. Y entonces las mujeres egipcias empezaron a llevar el velo.

En Irán, el tradicional velo negro que cubre a las mujeres iraníes de los pies a la cabeza invadió el país con el ayatolá Jomeini. Él afirmaba que el chador era el «estandarte de la revolución» y lo impuso a todas las mujeres.

Cincuenta años antes, en 1926, el sha Reza había dado protección policial a las mujeres que se negaban a llevar el velo. El 7 de enero de 1936 ordenó a todas las maestras y a las mujeres de los ministros y funcionarios del Gobierno que se mostraran con «ropas europeas». El sha pidió a su mujer y sus hijas que no llevaran el velo en público. Estas y otras reformas occidentales fueron apoyadas por el sha Mohamed Reza Pahlevi, que sucedió a su padre en septiembre de 1941, y prohibió que las mujeres llevaran el velo en público.

En Turquía, Mustafá Kemal Ataturk arengó a las mujeres incitándolas a dar ejemplo: quitarse el velo suponía acelerar la necesaria reconciliación entre Turquía y la civilización occidental. Durante cincuenta años, Turquía rechazó el velo, hasta 1997, cuando el Gobierno liderado por el islamista Necmetin Erbakan abolió la prohibición del velo en los espacios públicos.

La Turquía de Erdogan utilizó el velo para fomentar la desenfrenada islamización de la sociedad.

En cambio, el presidente de Túnez, Habib Burguiba, emitió una circular que prohibía llevar el hiyab en las escuelas y los edificios públicos. Dijo que el velo era un «trapo odioso» y promovió su país como una de las naciones árabes más ilustradas.

No sólo el mundo musulmán rechazó durante mucho tiempo este símbolo. Antes de la propagación del islam radical, la minifalda, uno de los símbolos de la cultura occidental, también se podía ver por todo Oriente Medio. Hay muchas fotografías que nos recuerdan ese largo periodo: azafatas sin velo y con falda de la aerolínea afgana (qué ironía que Air France quiera hoy cubrirlas); el concurso de belleza que el rey Husein de Jordania organizó en el Hotel Philadelphia; el equipo de fútbol femenino iraquí; la atleta siria Silvana Shahín; la mujer libia que marchaba sin velo por las calles; las estudiantes de la Universidad Birzeit de Palestina y las chicas egipcias en la playa (en esa época, el burkini se habría considerado una jaula inaceptable).

islamshariaDespués, a mediados de los 80, todo cambió de repente: la sharia fue instaurada en muchos países, las mujeres de Oriente Medio fueron colocadas en cárceles portátiles y en Europa prosiguieron con el velo para reclamar su «identidad», lo que significaba una negativa a asimilar los valores occidentales, y la islamización de muchas europeas.

Primero impusieron el velo a las mujeres, y después los islamistas empezaron su yihad contra Occidente.

Primero traicionamos a esas mujeres aceptando su esclavitud como una liberación, y después Air France empezó a cubrir a las mujeres cuando estuviesen en Irán como forma de «respeto». También dice mucho de la hipocresía de la mayoría de las feministas occidentales, siempre dispuestas a denunciar a los homófobos cristianos y el sexismo en EEUU, mientras guardan silencio sobre los crímenes sexuales del islam radical. En palabras de la feminista Rebecca Brink Vipond: «No voy a picar en el anzuelo de la condescendiente llamada a que las feministas dejen a un lado sus objetivos en América para abordar los problemas de las teocracias musulmanas». Estas son las mismas feministas que abandonaron a Ayaan Hirsi Ali, la valiente holandesa-somalí disidente del islam, dejándola a su suerte incluso después de haberse podido refugiar en EEUU: impidieron que hablara en la Universidad Brandeis.

¿Durante cuánto tiempo seguiremos prohibiendo la mutilación genital femenina? Un estudio recién publicado en EEUU sugiere que permitir ciertas formas «más suaves» de mutilación femenina, que afecta a 200 millones de mujeres en el mundo, es más «sensible culturalmente» que prohibir la práctica, y que una «incisión» ritual en la vagina de las chicas podría evitar una práctica de desfiguración más radical. La propuesta no provino de Tariq Ramadan o de un tribunal islámico de Sudán, sino de dos ginecólogos americanos, Kavita Shah Arora y Allan J. Jacobs, que publicaron el estudio en una de las revistas científicas más importantes, el Journal of Medical Ethics.

Es un testimonio de hasta dónde se puede llegar en lo que el nuevo filósofo francés Pascal Bruckner llamó «el sollozo del hombre blanco», con su masoquismo, su cobardía y su relativismo cínico. ¿Por qué no justificar también la lapidación islámica de las mujeres que son acusadas de adulterio? Es como si nos faltara tiempo para capitular.

¿Gran Bretaña? ¿Moderados? Perdón, ¿podrían repetírmelo?

Por Douglas Murray

Traducción del texto original: Britain? Moderates? How’s That Again?
Traducido por El Medio

A menudo, uno oye hablar de la «mayoría musulmana moderada». Después de cualquier ataque terrorista, los políticos nos dicen que «la mayoría de los musulmanes lo condena totalmente». Después de cualquier salvajada, los comentaristas y analistas se levantan corriendo para decir: «Por supuesto que la inmensa mayoría de los musulmanes son moderados». ¿Pero es eso cierto? ¿Son «moderados» la inmensa mayoría de los musulmanes?

Una serie de factores indica quizá no sea así, y el más obvio es el problema que revelan repetidamente las encuestas de opinión. Una y otra vez, los resultados de las encuestas de opinión en el mundo occidental, no importa si son en Oriente Medio o el norte de África, presentan una imagen bastante diferente de la aguatinta de la «mayoría moderada».

Ciertamente, esas encuestas suelen demostrar que, por ejemplo, sólo el  27 por ciento de los musulmanes británicos tienen «alguna simpatía por los motivos que hay detrás de los atentados» contra la redacción de la revista satírica francesa Charlie Hebdo el año pasado. Ciertamente, eso sólo supone entre una cuarta parte y un tercio de los musulmanes británicos que simpatizan con el escuadrón contra la blasfemia. En otras ocasiones, como ocurrió hace poco en Gran Bretaña con una encuesta de ICM encargada por Channel 4, se encuentra que una mayoría de musulmanes tiene posturas sobre las cuales discreparía la mayoría de la población británica. Así, por ejemplo, la reciente encuesta de ICM halló que el 52 por ciento de los musulmanes británicos cree que se debería ilegalizar la homosexualidad. Es una cifra impactante. No es que el 52 por ciento de los musulmanes británicos diga que la homosexualidad no sea de su agrado, o que no esté del todo a favor del matrimonio gay, sino que el 52 por ciento de los musulmanes británicos cree que la homosexualidad debería ser un delito penado la ley.

Pero es en lo que sucede después de que aparezcan esas encuestas cuando la idea de la «mayoría moderada» entra en tensión. Primero, por supuesto, siempre hay un intento de dar un sesgo positivo a los resultados. Así, por ejemplo, cuando salió la encuesta sobre Charlie Hebdoel año pasado, la BBC (que había encargado la encuesta) informó sobre ella con este titular: «La mayoría de los musulmanes británicos ‘se opone a emprender represalias por las viñetas de Mahoma’«. Aunque es cierto, no es el aspecto más llamativo de los resultados. Pero lo más revelador es lo que sucede después, y lo que verdaderamente hace cuestionar si estamos tratando con una «mayoría moderada» o, más francamente, con una «minoría moderada». Porque siempre que salen los resultados, casi toda la comunidad musulmana, incluidos casi todos los musulmanes en los medios y todos los grupos de autoproclamados «líderes de la comunidad musulmana» intentan demostrar que la encuesta es un fraude. Ocurrió cuando salió la encuesta de ICM en Reino Unido, como ocurrió con todas las encuestas anteriores. A excepción de uno o dos destacados disidentes musulmanes, todas las voces musulmanas en los medios y todos los grupos musulmanes decidieron no preocuparse por los resultados de ICM, sino intentar desmontar su validez, su metodología e incluso los «motivos» de la encuesta. Esto es profundamente elocuente.

Vale la pena probar en este punto un experimento mental. Al margen de la comunidad de donde usted provenga, imagínese su reacción si apareciera una encuesta, como la de ICM sobre los musulmanes británicos, sobre la comunidad de la que usted se sienta parte. Imagine que es usted judío, y que sale una encuesta que dice que la mayor parte del resto de judíos de su país quiere convertir la homosexualidad en delito. ¿Cuál sería su primera reacción? Mi impresión es que la mayoría de los judíos se sentiría profundamente avergonzada. Muy poco después de esa primera reacción, quizá empezaría a preguntarse qué se podría hacer para dar la vuelta a esa terrible estadística. Es posible que, si no conoce a nadie de su religión que piense que se debe criminalizar la homosexualidad, y nunca antes se ha encontrado con esa postura (o con alguna encuesta previa que indicase lo mismo), pueda dudar de la credibilidad y metodología de la encuesta. Pero si no, probablemente suspiraría y se preguntaría qué se podría hacer para mejorar las cosas. Si sabe que los resultados son bastante precisos, ¿por qué intentaría hacer trizas los resultados?

Asimismo, si mañana se publicara una encuesta sobre las opiniones de la población británica de educación cristiana en Reino Unido, me interesaría por ella. Si revelara que el 39 por ciento de los cristianos británicos cree que las mujeres siempre deberían obedecer a sus maridos (como reveló la encuesta de ICM sobre los musulmanes británicos), entonces me preocuparía. Si también hallara que casi una cuarta parte (el 23 por ciento) de la población británica de origen cristiano quisiera que algunas zonas de Reino Unido se desligaran de la ley de la nación y fuesen en su lugar gobernadas por alguna «interpretación» bíblica y literal de la ley, me preocuparía aún más.

Por supuesto, es bastante difícil que se produzca alguna de estas eventualidades. Pero pongámonos en que se produce. ¿Cuál sería mi reacción? Lo primero sería bajar la cabeza avergonzado. Y la bajaría aún más si los resultados no me sorprendiesen en absoluto. Si yo siempre hubiese sabido que mi «comunidad» mantiene esa postura, y una encuesta sacara a la luz esa verdad, me sentiría profundamente avergonzado de que lo que yo siempre supe también lo supiera ahora el resto del país.

Lo más interesante es que, cuando aparecen dichas encuestas de opinión de los musulmanes británicos, nunca, jamás, hay el menor indicio de tal introspección. No hay bochorno ni preocupación, sólo ataques. Si hubiese realmente una «mayoría moderada», cuando saliese una encuesta que dijese que una cuarta parte de tu comunidad quiere básicamente alterar la ley de la nación y vivir bajo la ley de la sharia, el 75 por ciento restante dedicaría el tiempo a intentar cambiar la opinión de esa cuarta parte. En su lugar, un 74 por ciento de ese 75 por ciento que no está a favor de la sharia dedica su tiempo a cubrir al 25 por ciento y a atacar a la empresa demoscópica que lo descubrió. Es un pequeño síntoma de un problema mucho mayor, cuyas repercusiones apenas han empezado a afrontar nuestras sociedades.

Anjem Choudary (centro), un prominente islamista británico, ha urgido a sus seguidores a abandonar sus trabajos y reclamar los subsidios de desempleo para que puedan disponer de tiempo para la guerra santa. "Nosotros [los musulmanes] tomamos la yizia, que es nuestra. Lo normal es tomar el dinero de los 'kufar' [no musulmanes]. Nos dan el dinero. Trabajad, dadnos el dinero. Alá es grande. Tomamos el dinero.

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Podemos y el Islam.

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Por: Fernando Ramos

El problema son los nuevos aliados que, como Podemos y sus franquicias, cierran  filas a junto a quienes, invocando elmulticulturalismo tratan de deshabilitar los elementos más característicos de nuestra propia cultura e identidad históricas. Ya se está haciendo en progreso continuado. Y no es porque otros colectivos que conviven con nosotros, lejos de asumir los valores del pluralismo y adaptarse a la cultura social y al espacio civil donde pretenden vivir, traten de imponer sus propias pautas culturales, para ellos irrenunciables, todavía a costa de que amortigüemos o simplemente renunciemos a las nuestras.Lo peor son sus nuevos postulantes en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Ferrol, Santiago o A Coruña y esa serie de personajes inevitables que siempre aparecerán en primera fila de la última manifestación de obligada cita de los que se consideran los progres de reglamento.

Porque la vanguardia ya no la ejercen las organizaciones de carácter musulmán que mantienen continuadas campañas, en orden a desposeer, deslegitimizar o revisar los fundamentos que han sido considerados los soportes de la personalidad colectiva de los españoles y de sus manifestaciones tradicionales. Ya los rebasa Podemos. En nombre del Multiculturalismo, y con la justificación de prevenir o desmontar la islamofobia, Podemos y sus franquicias han ocupado el lugar de ciertos sectores extremos contra culturales, con propuestas tan definidas como reivindicar la restitución de la Catedral-Mezquita de Córdoba al culto musulmán, previa apariencia de transformación en un centro multicultural,  a lo que ahora se une la sorprendente reivindicación de la Giralda de Sevilla. De seguir, continuará la Alhambra de Granada, el Generalife, la Alcazaba de Málaga, la de Jaén, la de Almería…Hasta la catedral de Santiago.

Se ha seguido el guión de una revisión histórica que hace tiempo advertí en este mismo foro.  A saber:
1.    La Reconquista en una falacia histórica. La expulsión de los musulmanes fue una guerra civil entre españoles, perdida por un bando.
2.    Santiago Apóstol es un mito y la herencia y espacio socio-cultural que produce un invento artificial.
3.    La toma de Granada fue un acontecimiento desgraciado. La conmemoración de este hecho es una afrenta a la comunidad musulmana.
4.    Fue la intolerancia cristiana la que rompe el equilibrio y la convivencia entre las tres religiones.
5.    Hay que suprimir determinados festejos populares, como las celebraciones de “Moros y cristianos” porque ofenden a la comunidad musulmana.
6.    Deben revisarse todos las manifestaciones artísticas, gráficas, monumentales, artísticas o simbólicas que pueden incurrir en el supuesto anterior (por ejemplo, suprimir las cabezas de moro del escudo regional de Aragón).
7.    La historia debe ser reinterpretada en función de los principios del “multiculturalismo”.

Conviene no olvidar que entre las propuestas de los Círculos Musulmanes de Podemos se encuentra la de convertir en españoles a los marroquíes y otros ciudadanos de la cuenca mediterránea, que acrediten la condición de descendientes de los moros de las Alpujarras, el reino de Granada, Aragón, Extremadura y Valencia, expulsados tras sus sucesivas rebeliones, alguno de los cuales se convirtieron en temibles pirata sarracenos que atacaron la costa andaluza y levantina.

Si no comulgas o simplemente discutes estos preceptos, eres un “islamófobo”.
Se trata de  tabla rasa de determinados fundamentos socioculturales sobre los que reposa la identidad española, fuertemente enraizada en el alma colectiva, socialmente estable y que nunca ha sido cuestionada por la inmensa mayoría de la población. Y para ello se aprovecha cualquier evento, como acabamos de ver, y en lugar de marchar en solidaridad contra los brutales atentados de París, se cierran filan en un equívoco intento de mantener la imposible equidistancia en un momento en el que no caben dudas.Y en modo alguno eso significa, como en este caso, que por reconocer la necesidad de una respuesta adecuada por parte de Europa y de una política común, en todos los frentes, contra el califato, se propugne que se causen víctimas civiles o que se castigue a inocentes atrapados en medio de la vorágine de un conflicto que se debe ganar.

Pero frente a esta ceremonia de confusión que orquestan y concelebran los caídes de Podemos, siempre en posesión de la verdad, no perdamos de vista que también hay muchos musulmanes que, sin renunciar a su identidad, prefieren vivir al modo occidental y no regresar al mundo que dejaron atrás. Y es cierto que no podemos meterlos en el mismo saco, sino dar confianza en su propio estímulo, especialmente de las mujeres que quiere tomar sus decisiones en todos los aspectos de sus vidas. Es con estos musulmanes con quienes hemos de evitar ser injustos o en todos los sentidos. Son ciudadanos comunes como nosotros y las primeras víctimas de la propia intransigencia, del terrorismo, del salafismo y de quienes lo sostienen o comprenden.

podemosmusulmán

Carta anónima a los musulmanes que no se integran.

Mohamed, Mouloud, Abdelkader y compañia:

Ustedes viven denunciando en España las continuas ofensas a su religión, las críticas injustas a sus costumbres y modo de vida, las discriminaciones que padecen, las condiciones penosas en las que viven, el rechazo que experimentan, las agresiones diarias que sufren a mano de los españoles, y un sinfín de penurias e injusticias que son el pan (o mejor dicho el cuscús) diario de los buenos musulmanes en la tierra de sus antepasados, Al-Ándalus. Denunciáis todo esto y señaláis con el dedo acusador a los culpables de tantos atropellos contra los seguidores de la verdadera fe: los racistas españoles, los antiislámicos que usurpan vuestra arrebatada propiedad, los odiadores islamófobos.

¡Tienen ustedes toda la razón! Cada día los españoles son más racistas. Cada día son más los infieles que dicen estar hartos de lo que llaman malintencionadamente “la invasión musulmana”, los que despotrican contra la “islamización” de España. Os acusan de manera maliciosa de ser los principales culpables de los altos índices de delincuencia y criminalidad que afectan al país. Os señalan como los responsables de la rápida y creciente degradación de barrios y pueblos donde os habéis instalado. Se muestran molestos e intolerantes con la presencia de vuestras mujeres cubiertas de la cabeza a los pies empujando carritos llenos de hijos por las calles.

Os culpan de la saturación de los servicios públicos, de las colas en los hospitales. Os ponen trabas para que podáis traer a vuestros familiares, parientes, vecinos y amigos a esta tierra que es la vuestra. Os exigen que os amoldéis a las leyes y las costumbres del país, y tantas cosas más…

¡Cuanta razón tienen ustedes de quejarse y de denunciar en voz alta esta situación intolerable, que humilla la conciencia humana y evidencia la hipocresía de los supuestos valores cristianos y democráticos de los españoles! Señores, deben denunciar este racismo en las más altas instancias del país, en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos, ante las ONGs, en las calles si es menester.

Pero haríais mejor aun yendo a vuestros países de origen para informar de esta situación a vuestros compatriotas, que todavía son libres y se encuentran fuera del alcance del racismo que padecen ustedes aquí. Debéis alertar a los miles, centenares de miles y millones de magrebíes y de musulmanes de todos los rincones de la tierra que están listos para ceder al espejismo de las bondades del sistema occidental y que corren el peligro de caer en la trampa horrible que les tienden los racistas españoles.

Señor Rachid, dígale esto a sus hermanos, a sus primos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus vecinos que sueñan inocentemente con venir a sufrir lo que sufren ya otros como ustedes: la España racista no quiere de ellos porque en su ceguera islamofóbica los mira (erróneamente) como invasores y depredadores. Expóngale esta siniestra verdad a los suyos. No los deje que se metan en la boca del lobo. Es su deber proteger estos infelices de esta terrible amenaza. Dejarlos venir sería hacerse culpable de inasistencia a personas en peligro.

Y por cierto, señores Mouloud, Abdelkader, todos ustedes que están condenados a vivir en este abominable país racista, no lo duden un instante: rompan sus cadenas, sacudan el polvo de sus babuchas y abandonen este infierno. No les hagan a los racistas por más tiempo el regalo de su enriquecedora presencia. No sean más las víctimas de estos predadores implacables que atacan a sus madres en la calle, violan a sus hijas en cualquier descampado, saquean sus negocios, queman sus coches en los barrios y venden droga a sus hijos, mientras ustedes trabajan arduamente para pagarles las jubilaciones a estos desagradecidos. No lo duden: vénguense ustedes de todos esto años de miedo, sufrimiento, humillación y explotación que han padecido. Priven a los españoles de la oportunidad, el beneficio y la riqueza que ustedes representan y aportan a su decadente sociedad.

Y ya puestos, al partir de este país ingrato, llévense con ustedes a sus amigos los intelectuales, los artistas, los periodistas, los izquierdistas de todo pelo y condición, las ONGs, los socialistas e incluso esas feministas que en el fondo tanto os quieren.

Además de ahorrarles el insoportable castigo de vivir sin ustedes, sería una magnífica venganza contra la España racista, privada así de esa formidable fuerza intelectual y humanista que tanto necesita para curarse de su perversión islamofóbica.

¡Así estarán bien castigados estos racistas españoles! Piensen ustedes, señores Mohamed y Mouloud, en la cara que pondrán los racistas españoles cuando el último barco haya alcanzado la línea del horizonte, cuando el último avión se haya desvanecido en el aire, cuando el último autobús haya pasado del otro lado de la frontera, cuando el último transbordador haya cruzado el Estrecho. Descubrirán, demasiado tarde, que se fue lo mejor que había en el país, que se han quedado entre ellos. Solitos entre racistas.

¡Cuanto nos gustaría que eso ocurriera bien pronto! ¡Cómo nos íbamos a reír entonces!