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LA MUJER MUSULMANA SEGÚN EL CORÁN.

 

El Corán no habla de que los hombres y las mujeres sean iguales; todo lo contrario: equipara a éstas con una huerta, y exhorta a los hombres a que se sirvan de ellas como estimen oportuno:

Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis (sura 2, versículo 223).

El Corán dice que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre:

(…) Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error (2:282).

El Corán permite a los musulmanes casarse con hasta cuatro mujeres, y mantener relaciones sexuales con esclavas:

Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, en­tonces casaos con [otras] mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces [sólo] una, o [con] aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más pro­bable que no os desviéis de la rectitud (4:3).

El Corán ordena que los hijos reciban el doble de herencia que las hijas:

Dios os prescribe [lo siguiente]: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras (4:11).

Lo peor de todo es que el Corán insta a los hombres a golpear a sus esposas cuando les desobedezcan:

Los hombres son responsables del cuidado de las muje­res en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas, y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdadera­mente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [orde­nado] que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegad­les (4:34).

Nada de esto es cultural, ni estamos ante artefacto histórico alguno.

Para comprender el alcance de la violencia que sufren las mujeres casadas en el mundo islámico, el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán ha determinado que más del 90% de las paquistaníes casadas han sido golpeadas o sometidas a abusos sexuales por ofensas como no haber preparado una comida del gusto del agresor o no parir un varón. En la primavera de 2005, cuando el Chad trató de dotarse de un código de familia que ilegalizaría el maltrato de las casadas, los clérigos musulmanes se pusieron en pie de guerra por considerar que se estaba atentado contra el islam.

¿Se trata, como dirían Deiri y compañía, de fenómenos relacionados con culturas preislámicas? No, estas cosas pasan porque los clérigos islámicos han hablado bien en todas partes del maltrato a las casadas. Sirva como ejemplo este escrito, fechado en 1984, del muy influyente jeque Yusuf al Qaradaui:

Si el hombre tiene la sensación de que su mujer es cada vez más desobediente y rebelde, debe esforzarse por reconducirla mediante palabras amables y maneras caballerosas, y razonando con ella. Si las cosas no mejoran, entonces ha de dormir separado de ella, tratar de despertar su agradable naturaleza femenina y de restaurar su serenidad, y quizá entonces ella le responda de forma armoniosa. Si esta vía fracasa, entonces le está permitido golpearla suavemente con las manos, aunque ha de evitar la cara y otras partes sensibles.

Incluso el prominente Muzammil H. Siddiqi, ex presidente de la Sociedad Islámica de Norteamérica (ISNA), ha llegado a declarar: «En ciertos casos, un esposo puede hacer uso de acciones disciplinarias moderadas para corregir infracciones morales de su esposa (…) El Corán es muy claro en este sentido».

¿Informar sobre todo esto, y sobre el sufrimiento que acarrea a las mujeres otras enseñanzas del islam, es cosa de ignorantes? Lo cierto es que son Deiri y compañía quienes, con su insistencia en negar o quitar importancia a estos asuntos, contibuyen a esparcir la ignorancia. Y si la ignorancia permite a veces que algunos conserven el poder, quizá convendría formular unas cuantas preguntas incómodas: ¿a cuenta de qué anda Deiri propagando semejantes distorsiones de la realidad y medias verdades?, ¿qué poder están tratando de conservar quienes así proceden? ¿No será que quienes se benefician de la ignorancia son los que oprimen a las mujeres en el mundo islámico?

ESTE «SUJETO» LO TIENE CLARO, «A LAS MUJERES HAY QUE PEGARLAS»

 

No podia fallar, OTRO CLÉRIGO ISLÁMICO, la religión «de paz y amor», esa con la que nuestro (por desgracia) «progresista» presidente quiere montar una «ALIANZA DE ¿¿¿CIVILIZACIONES???».

Se justifican con su religion y se cuestionan elsi deben avergonzarse de sus actos o no ante el resto de naciones por que saben que sus actos son criminales .ellos mismos se retratan ante el resto del mundo,como lo que son , asesinos de mujeres.

La cosa está bien clara, al Islam hay que tratarlo como UNA DOCTRINA ASESINA Y TERRORISTA y no como una creencia religiosa Y POR TANTO, DEBE SER ILEGALIZADO, PERSEGUIDO Y ERRADICADO.

ES CLARAMENTE INHUMANO.

EL VIDEO NO TIENE DESPERDICIO.

 

 

UNA VOLTAIRE FEMENINA: WAFA SULTÁN

 

Un estupendo artículo de Ana Nuño, MUY A TENER EN CUENTA.

Una Voltaire femenina: Wafa Sultan

 

No tiene el porte de reina africana de Ayaan Hirsi Ali o Nyamko Sabuni, ni la frescura de Necla Kelek, ni el aspecto de intelectual de Mina Ahadi. Es una mujer regordeta, y me recuerda a la que me vende verdura fresca en un mercado de Barcelona. Que siempre me recibe con una sonrisa y un «Hola, reina, què posarem avui?».

Tampoco es abogada o socióloga, y no ha hecho carrera como política. Estudió medicina y es psiquiatra, y ya habrá comprendido el lector que no tiene eso que llaman «perfil mediático». Nacida en la ciudad costera siria de Baniyas en 1958, en una familia de estricta obediencia musulmana (alauita), estudió medicina en la Universidad de Aleppo. Fue ahí, en 1979, donde tuvo su primera epifanía negativa con el Islam: le tocó asistir al asesinato de uno de sus profesores, acribillado a balazos por unos fanáticos miembros de la Hermandad Musulmana al grito de «Allahou Ajbar!». (Por cierto, un conciudadano sirio, refugiado como ella en Estados Unidos, ha publicado el típico artículo teledirigido para refutar que el profesor El Youssef muriera en los predios de la Universidad de Aleppo y, de paso, para insinuar que Sultan se ha inventado esa historia).

Hasta los treinta años vivió en su país de origen, pero después de tratar como psiquiatra numerosos casos de mujeres sometidas a violencias consideradas normales en el ámbito islámico decidió expatriarse a Estados Unidos, país en el que reside desde 1989 y del que ha adquirido la nacionalidad. No se cansa de decir, en todos los foros, en los medios y en la red (a través de Annaqed, página web fundada por otro sirio afincado en USA), básicamente tres cosas: 1) que el Islam es más que una religión: una cultura que desde hace catorce siglos oprime a quienes la profesan; 2) que la cultura islámica niega el intercambio y la asimilación con otras culturas y busca activamente la destrucción de culturas diferentes; 3) que las principales víctimas del Islam son las mujeres.

Llama la atención en la biografía de Wafa Sultan un par de datos: aunque nacida en una familia devotamente musulmana, se crió en una ciudad, Baniyas, con una minoría significativa de cristianos, y vivió hasta el inicio de su madurez en Siria, es decir, en un país árabe y mayoritariamente de religión musulmana pero oficialmente aconfesional y socialista. No se trata de una saudí o una qatarí, por tanto, ni siquiera de una egipcia (conviene recordar que más del 90% de las egipcias han sido sometidas a una de las tres formas más corrientes de mutilación genital, o FGC). Pero cuando toma la palabra es un huracán.

Y se atreve a tomarla en cualquier ágora, incluso ante los integristas de la fe y las costumbres que denuncia. De hecho, Wafa Sultan se convirtió, para la revista Time, en una de las 100 personas más influyentes del mundo después de haber salido airosa de una encerrona en Al Yazira, el 21 de febrero de 2006. Realizada por Memri y colgada en la web, la versión editada del debate que sostuvo en la cadena qatarí con Ibrahim al Khouly, imam suní de la mezquita Helwan de El Cairo y profesor de la Universidad Al Azhar, es uno de los documentos que en los últimos años ha tenido mayor difusión: más de un millón de descargas en las primeras dos semanas.

Por descontado, su intervención no ha pasado inadvertida entre los defensores de los derechos humanos a la islámica moda, y Sultan ha recibido desde entonces varias amenazas de muerte. No se piense que es retórica la frase anterior: existe, desde 1990, una declaración alternativa a la más famosa y universalmente reconocidaDeclaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, adoptada por la Asamblea General de esta misma organización en 1990 (U. N. Doc. A/CONF.157/PC/62/Add.18), con la intención declarada de establecer un código paralelo, dictado desde la perspectiva y los intereses de los países islámicos. Su artículo primero no tiene desperdicio: donde la declaración de 1948 de Naciones Unidas reza: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros», el nuevo decálogo de la Alianza de Civilizaciones islámicas dice: «Todos los seres humanos integran una sola familia, cuyos miembros están unidos por su subordinación a Alá y descienden de Adán».

De todas las denuncias de Sultan, la de más calado tiene que ver con este punto, no precisamente doctrinal sino de principios: el Islam oprime desde hace siglos a sus súbditos, pero lo hace no sólo porque sea una religión ferozmente excluyente de los infieles, sino porque aspira a imponerse como ley única y universal. De hecho, según Sultan, lo que diferencia a las democracias occidentales de los países musulmanes (especialmente, en su opinión, los árabes) es que en éstos no hay separación entre Estado y religión. No es una observación novedosa, pero Sultan insiste en este punto, en un momento en que muchos de sus contemporáneos le sacan el cuerpo para evitar ser acusados de defender las tesis de Samuel Huntington, que han sido caricaturizadas como sulfurosas manifestaciones de racismo antiislámico por la progresía occidental. En una entrevista publicada a fines de 2007 en FrontPage, a la pregunta de si el Islam y la democracia son compatibles, la respuesta de Sultan no dejaba lugar a dudas: «Por el momento, no lo son». Y explicaba por qué:

Las sociedades democráticas liberales reconocen y otorgan los mismos derechos a todos, independientemente de la religión, el sexo y la raza. Son sociedades que separan la religión del Estado. El Islam es a la vez religión y Estado.

En lo que respecta a los seres humanos, las mujeres no son iguales a los hombres. Los no musulmanes no son iguales a los musulmanes. En un mundo dominado por el Islam, los no musulmanes serán considerados y tratados como dhimmies, como ciudadanos de segunda clase sometidos a leyes específicas.

No menos vehemente (y emotiva) se muestra Sultan al denunciar las violencias que padecen las mujeres en nombre del respeto a las diversas variantes de la sharia. Ha tratado profesionalmente algunos de estos casos, pero también ha vivido de cerca, en su propia familia, las trágicas consecuencias de los matrimonios de honor, práctica común en todo el orbe islámico. Pero el valor de Sultan, en los dos sentidos de la palabra, trasciende el asunto de la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres sometidas a leyes islámicas. Como el mejor Voltaire, el del caso Calas, Sultan procura basar sus denuncias en casos con nombre y apellidos, pero no pierde nunca de vista lo esencial: que el Islam es un peligro para todos, hombres y mujeres, sean o no musulmanes, porque sus cultores lo consideran no sólo una religión, sino una ideología política.

El mensaje radicalmente incorrecto de esta mujer, que no se limita a hablar en nombre de otras mujeres ni sólo de las violaciones de derechos humanos en países musulmanes, está dirigido sobre todo a quienes hemos nacido y vivimos en democracias. Y que tan fácilmente olvidamos lo que está en juego.

Para empezar, hemos de reconocer que el Islam es considerado por la mayoría de musulmanes creyentes no sólo una religión, sino una ideología de dominación política. Por lo tanto, Occidente no debe tratar al Islam únicamente como una religión. (…) Hasta febrero de 2006, cuando tuvo lugar mi entrevista en Al Yazira, sentía la necesidad de hacer pedagogía sólo con el público árabe, con el que compartía mis reflexiones sobre el Islam. Pero después de esa entrevista (…) he descubierto que por desgracia también los occidentales son poco conscientes de las realidades del islamismo. (…) La ignorancia no es una opción ante [estas realidades]. Occidente tiene que darse cuenta de que el islamismo no tiene cabida en las democracias liberales y las sociedades abiertas.

FUENTE: http://www.forojovenes.com/historia/mujeres-contra-el-islam-11100.html

EL FALSO MITO DE «AL-ANDALUS»

 

La invención de la España musulmana como lugar paradigmático de una humanidad superiortuvo lugar hace 250 años y se renueva hasta hoy en innumerables versiones. Así, los teóricos franceses nos presentan un mundo islámico idealizadoy pluriteísta como contrapartida al mundo papista, dogmático e inquisidor que representa el esclerotizado occidente con sus hogueras y su Iglesia Católica y culpable. Siguiendo el concepto de Rousseau de «salvaje noble» también se da forma al «musulmán u oriental noble» y Pierre Bayle, Montesquieu, Voltaire y otros lo convierten en «modelo de virtud»(Siegfried Kohlhammer). En la utopía pedagogizante de Herder aparecen los Hispano-Arabes finalmente como «profesores de Europa» que habrían terminado, gracias a su «luz clara» y el «genio oriental», con la «oscuridad» de la cultura occidental . Cuando llegan los románticos (Chateaubriand -«Le dernier Abencérage», 1826 – y Washington Irving -«Tales of the Alhambra», 1832 – fueron los primeros) la mentira ya es perfecta.

El dominio árabe en España fue fruto de una invasión militar garantizado por una clase dirigente violenta y militarizada. En tan sólo cien años y a golpe de espada y fuego, los seguidores del Profeta (fallecido en 632 DC) se construyeron un imperio desde el Indo hasta Lisboa.

Por supuesto que todos los ejércitos de la época, todas las guerras de la época, distaban mucho de ser grupos de caballeros tomando té o partidas de ajedrez. La más cruda de las brutalidades, la esclavización de los vencidos, el saqueo eran la práctica de todos los ejércitos de aquellos tiempos. Pero «la brutalidad sin límites, la regularidad y el carácter sistemático de las devastaciones musulmanas», nos cuenta la historiadora británico-egipcia Bat Ye’or, diferencian la expansión islamo-árabe de las empresas militares de los ejércitos griegos, eslavos y latinos del tiempo, y la convierten quizá en «la acción más grande y sanguinaria de saqueo de la historia». «La Dschihad es una tarea santa», escribió Ibn Khaldun en el Siglo XIV, un político, sociólogo y descendiente de una familia noble musulmana de Al-Andalus, «debido a la universalidad de la misión islámica y la obligación de que todo el mundo se convierta al Islam, debemos recurrir al convencimiento o a la fuerza». Y sigue: «el Islam tiene la orden de alcanzar el poder sobre las otras naciones.»

En Al-Andalus terminó por reinar una paz ficticia mantenida sobre todo por las normas de la Dhimma (que no eran más que un contrato en el que decía: “paga o muere») y la potencia militar de los ocupadores. Ibn Abdun, un letrado malaquita y jurista, escribió en el año 1100 en Sevilla un tratado para el califa en el que se podía leer entre otras cosas:

«Un musulmán no puede dar masajes a un judío, tampoco a un cristiano. No puede retirarles la basura o limpiarles las letrinas; es más acorde a ley que judíos y cristianos realicen tales trabajos, pues se trata de trabajos menores» (Nr. 153).

«No debemos consentir que un recaudador, un policía, un judío o un cristiano se vistan como un jurista, un rico o un notable, sino que debemos odiarlos, evitar el contacto con ellos y no se les debe saludar con el “la paz sea contigo», pues son posesos de Satán y han olvidado dar gracias a Allah. Pertenecen al partido de Satán. En verdad, quienes pertenecen al partido de Satán terminarán sufriendo (Sure 58:19). Deben llevar una marca para así poderles reconocer en su vergüenza» (Nr. 169).

«No se debe poner en manos de judíos ni de cristianos ningún libro científico a no ser que el autor sea de su misma condición» (Nr. 206)

El Apartheid religioso se convierte muy rápidamente en un Apertheid social. Sólo en la mitad del siglo X, bajo Abderramán III y Al-Hakam II, se puede hablar de «consentimiento interreligioso», pero nunca de ecumenismo. No era infrecuente encontrar judíos o cristianos en la corte o en puestos científicos.

PARA QUIEN NO LO SEPA: Averroes tradujo las obras de Aristóteles para el sultán Jusuf I. En cuanto éste murió, su sucesor, Jakub Al-Mansur dictó en 1195 un decreto por el que la filosofía griega era prohibida, se quemaron los libros de Aristóteles y las obras de Averroes. A éste se le latigó ante la mezquita de Córdoba y se le desterró. Murió poco después.

En otras palabras, no existió el mito de Al-Andalus como paraíso de culturas, de entendimiento o de ecumenismo. Es mentira.

SON LAS MENTIRAS DEL ISLAM, NI MAS NI MENOS.

ASÍ ESCRIBIA Y ESTO NOS DEJÓ ORIANA FALLACI

El durísimo ataque que todo Occidente está recibiendo por parte del Islam está despertando las conciencias de un buen número de intelectuales, que ya han comenzado a denunciar públicamente la realidad de esta destructiva religión. 

Es el caso de la escritora y periodista italiana Oriana Falacci, que ha publicado un libro titulado «La Fuerza de La Razón» (Editorial La Esfera de Los Libros) del que, por su enorme interés, reproducimos algunos fragmentos.

 

Oriana Fallaci (Florencia29 de junio de 1929 – Florencia, 15 de septiembre de 2006) fue una escritora y periodista italiana. Como periodista obtuvo un gran prestigio internacional, en especial gracias a sus entrevistas a personajes famosos.

Oriana Fallaci sobre el Islam:

ASÍ ESCRIBE ORIANA FALLACI

Los fragmentos reproducidos a continuación ha sido extraídos del libro «La Fuerza de La Razón». (Editorial La Esfera de Los Libros) de la escritora y periodista italiana Oriana Fallaci.
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«Escribo porque es mi deber. Un deber que me está costando la vida. Y por deber he examinado a fondo esta tragedia, la he estudiado a fondo. En los dos últimos años no me he ocupado de otra cosa; por no ocuparme de otra cosa he descuidado ocuparme de mí misma. Y me gustaría morir pensando que tanto sacrificio ha servido para algo.»

* * *

«Si dices lo que piensas sobre el Vaticano, sobre la Iglesia Católica, sobre el Papa, sobre la Virgen, sobre Jesucristo, sobre los santos, no te pasa nada. Pero si haces lo mismo con el islam, con el Corán, con Mahoma o con los hijos de Alá, te conviertes en racista y en xenófobo y blasfemo y culpable por discriminación racial.»

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«Si eres occidental y dices que tu civilización es una civilización superior, la más evolucionada que haya producido este planeta, vas a la hoguera. Pero si eres un hijo de Alá o un colaboracionista suyo y dices que el islam siempre ha sido una civilización superior, un faro de luz, y si según las enseñanzas del Corán añades que los cristianos hieden como las cabras y los cerdos y los monos y los camellos, nadie te toca. Nadie te denuncia. Nadie te procesa.»

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«Hoy está de moda darse golpes de pecho a cuenta de las Cruzadas, echar pestes de Occidente a cuenta de las Cruzadas, considerar las Cruzadas una injusticia cometida contra los pobres musulmanes inocentes. Pero antes que una serie de expediciones encaminadas a reconquistar el Santo Sepulcro, las Cruzadas fueron la respuesta a cuatro siglos de invasiones ocupaciones vejaciones carnicerías. Fueron una contraofensiva para bloquear el expansionismo islámico en Europa.»

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«No son sólo los Bin Laden, los Saddam Hussein, los Arafat, los jeques Yassin, los terroristas que saltan por los aires junto a los rascacielos o los autobuses. Son también los inmigrantes que se instalan en nuestra casa y que sin respeto alguno por nuestras leyes nos imponen sus ideas. Sus costumbres, su Dios.»

* * *

«En todas las mezquitas de Europa la oración del viernes va acompañada de la exhortación que incita a las mujeres musulmanas a «parir al menos cinco hijos cada una». Y cinco hijos no son precisamente pocos. En el caso de un inmigrante con dos mujeres, se convierten en diez. (…) Y no me digáis que entre nosotros la poligamia está prohibida, porque mi indignación aumenta y te recuerdo que si eres un bígamo italiano o francés o inglés etcétera vas derecho a la cárcel. Pero si eres un bígamo argelino o marroquí o paquistaní o sudanés o senegalés, etcétera, nadie te toca un pelo.»

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«Pensar ilusamente que existe un islam bueno y un islam malo, es decir darse cuenta de que existe sólo un islam, que todo islam es una charca y que a este paso terminamos todos ahogados en esa charca, va contra la Razón. No defender el propio territorio, la propia casa, los propios hijos, la propia dignidad, la propia esencia va contra la Razón.»

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«Para apagar el incendio, pues, nos hace falta ante todo y sobre todo contar con Europa. Pero, ¿cómo hacer para contar con una Europa que es ya Eurabia, que recibe al enemigo con el sombrero en la mano, lo mantiene e incluso le ofrece el voto? ¿Cómo hacer para fiarse de una Europa que se ha vendido y se vende al enemigo como una prostituta, que islamiza a sus hijos y los entontece y los confunde desde el momento en que van a la guardería? En definitiva, una Europa que no sabe razonar.»

* * *

«A pesar de las matanzas con las que los hijos de Alá nos ensangrientan y se ensangrientan desde hace más de treinta años, la guerra que el islam ha declarado a Occidente no es una guerrilla militar. Es una guerra cultural. Una guerra que, como diría Tocqueville, antes que nuestro cuerpo quiere atacar nuestra alma. Nuestro sistema de vida, nuestra filosofía de la Vida. Nuestra forma de pensar, de actuar, de amar. Nuestra libertad. No te dejes engañar por sus explosivos. Son sólo una estrategia. Los terroristas, los kamikazes, no nos matan sólo por el gusto de matarnos. Nos matan para doblarnos. Para intimidarnos, para cansarnos, para desanimarnos, para chantajearnos. Su objetivo no es llenar los cementerios. No es destruir nuestros rascacielos, nuestra Torre de Pisa, nuestro David de Miguel Ángel. Es destruir nuestra alma, nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestros sueños. Es sojuzgar de nuevo a Occidente. Y el auténtico rostro de Occidente no es América: es Europa.»

* * *

«La libertad y la democracia, amigos míos, hay que quererlas. Y para quererlas es necesario saber qué son y comprender qué encierran ambos conceptos. El noventa y cinco por cierto de los musulmanes rechazan la libertad y la democracia, no sólo porque no saben lo que es, sino también porque, si se lo explicas, no lo entienden. Son conceptos demasiado opuestos a aquellos sobre los que se basa el totalitarismo .

FUENTES: Pues, entre otras, entre otras muchas, ESTA MISMA, AQUÍ.

STOP

ISLAM

LA VERDAD SOBRE EL CORÁN Y EL ISLAM

 

ANTOLOGIA, DE «LAS PROGRESISTAS ENSEÑANZAS» DE UN PASTOR DE CABRAS DEL DESIERTO AL QUE LE PARECE ¡¡¡¡LÓGICO, NORMAL Y NATURAL!!!! EL ACOSTARSE CON NIÑAS DE 9 A 10 AÑOS.

«Los hombres están por encima de las mujeres porque Dios ha favorecido a unos respecto de otros, y porque ellos gastan parte de sus riquezas en favor de las mujeres. Las mujeres piadosas son sumisas a las disposiciones de Dios; son reservadas en ausencia de sus maridos en lo que Dios mandó ser reservado. A aquellas mujeres de quien temáis la desobediencia, amonestadlas, confinadlas en sus habitaciones, golpeadlas». (Corán, azora IV, versículo 38).

– «… los hombres tienen sobre ellas [las mujeres] preminencia». (Corán, azora II, versículo 228).

– “Matadlos donde los encontréis, arrojadlos de donde os arrojaron… Si os combaten, matadlos: ésa es la recompensa de los que no creen… Matadlos hasta que no haya persecución, y en su lugar se levante la religión de Alá. (Corán, 2, 186-189).

– “Haré acto de presencia, y quemaré las casas de los hombres que no se presentaron para la oración” (Hadiz*, 9, 250-251, 89.53.330).

– “Se perdonarán los pecados del primer ejército de mis seguidores que invada la ciudad de César” (Hadiz, 4, 109, 52.93.175).

– “¡Profeta! Declaramos que te son lícitas tus esposas; aquellas a las que diste tus dotes, a las que posee tu diestra porque Alá te las ha dado, a las hijas de tu tío paterno, a las hijas de tu tío materno, y a las hijas de tus tías maternas, y a la mujer creyente si se entrega al profeta y el profeta desea tomarla en matrimonio… Aparta de entre ellas a las que quieras; atrae hacia ti a las que quieras, y a la que quieras de aquellas a las que apartaste. No cometes trasgresión. Eso es completamente adecuado para que alivies su mirada, para que no se pongan tristes, y para que se satisfagan con lo que les das” (Corán, 33, 49 y 51).

– “Se me ha dado como botín lícito lo que no fue lícito para nadie más antes de mí” (Hadiz, 1, 199-200, 7.1.331).

– “El profeta recitaba la sura en an-Najm en La Meca, y se postró mientras la recitaba, y aquellos que estaban con él hicieron lo mismo, salvo un anciano que tomó un puñado de piedrecillas o de tierra, y lo levantó hasta su frente, y dijo: «Ya es bastante para mí». Más tarde vi que lo habían matado como a un infiel”. (Hadiz, 2, 100, 19.1.173).

– “Oh Unáis, ve a la adúltera, y apedréala hasta que muera” (Hadiz, 3, 535, 49.5.860).

– “Se dé muerte a sus guerreros, que sus mujeres y niños se conviertan en esclavos, y sus propiedades sean distribuidas” (Hadiz, 5, 309, 59.29.44).

– “Alá maldice al hombre que roba un huevo, y hay que cortarle la mano” (Hadiz, 8, 509, 81.8.774).

– “En los últimos días aparecerá gente joven con pensamientos e ideas necios. Hablarán bien, pero abandonarán el Islam, igual que una flecha abandona su arco. Su fe no superará sus gargantas. De manera que donde los encuentres, mátalos” (Hadiz, 6, 519, 61.36.577).

– “A cualquiera que cambie su religión islámica, matadlo” (Hadiz, 9, 45, 84.2.57).

– “El enviado de Alá maldijo a aquellos hombres que asumen el comportamiento sexual de mujeres, y a aquellas mujeres que asumen el comportamiento sexual de hombres” (Hadiz 7, 513, 72.61.773).

– “El profeta dio órdenes en relación a ellos. Así que les metieron clavos en los ojos, y les cortaron las manos y las piernas, y los abandonaron en Harra hasta que murieron en ese estado” (Hadiz, 5, 354, 59.35.505).

– «¡Oh, mujeres! Dad limosnas, porque he visto que la mayoría de los moradores del fuego del infierno erais vosotras». Ellas le preguntaron: «¿Por qué es así, oh enviado de Alá?». Él contesto: «Maldecís con frecuencia, y sois ingratas con vuestros maridos. No he visto a nadie más deficiente en inteligencia y en religión que vosotras» (Hadiz, 1, 181-182, 6.8.301).

– “No quedará establecida la Hora hasta que combatáis con los judíos, y la piedra detrás de la que se esconda un judío, diga: «¡Oh musulmán! Hay un judío que se esconde detrás de mí, así que mátalo” (Hadiz, 4, 110, 52.94.177).

– “El profeta se casó con ella cuando tenía 6 años de edad, y consumó el matrimonio cuando tenía 9 años” (Hadiz, 7, 50, 62.39.64).

– “Nuestro profeta, el mensajero de nuestro Señor, nos ha ordenado luchar contra vosotros hasta que únicamente adoréis a Alá, o paguéis tributo” (Hadiz, 4, 254-55, 53.21.386).

– “Ninguno de vosotros tendrá fe hasta que me ame más que a su fe, que a sus hijos, y que a toda la humanidad” (Hadiz, 1, 20, 2.8.14).

– “Cuando el profeta escuchó las noticias de que el pueblo de Persia había convertido a la hija de Cosroes en reina, dijo: «Nunca tendrá éxito una nación que convierte a una mujer en su gobernante” (Hadiz, 9, 171, 88.18.219).

– “El enviado de Alá envió a Abduláh bin Atik y a Abduláh bin Utba con un grupo de hombres para matar a Abu Rafi” (Hadiz, 5, 253-55, 59.15.372).

*Hádices: textos islámicos que narran los hechos y dichos de Mahoma.

ESA ES SU DOCTRINA, ¿QUEDA CLARO? Y NO SOLO NO LO NIEGAN SINÓ QUE POR AHÍ TENEMOS «BICHOS ASQUEROSOS» DE ESOS QUE SE SUBEN A UNA TORRE Y EMPIEZAN «AAAHALLA…» molestando mucho al personal, por cierto, QUE LLEGAN MUCHO MAS LEJOS.

ES CURIOSO, MUY CURIOSO QUE, CUANDO SE HABLA DE ESTO, UNOS VAN A MAS Y OTROS DICEN ¡¡¡ESTUPIDECES!!! COMO QUE «PARA INTERPRETAR ESTO HACE FALTA UNA CLAVE QUE…..!

Si claro, NECESITAMOS OTRA «PIEDRA DE ROSETA», ¿NO?.

EL PRESIDENTE DE FRANCIA, MONSIEUR SARKOZY, A PESAR DE PROBLEMAS CON EL TRIBUNAL SUPREMO DE SU PAÍS, INSISTE EN PONER TRABAS A MUCHAS DE ESTAS ¡¡¡¡MIERDAS ISLÁMICAS!!!!.

Y HACE MUY BIEN, ES MAS, SE QUEDA MUY CORTO.

¿RACISMO?, jajajaja, ¡¡NO SEÑOR!! Y O NO SOY RACISTA, PARA NADA, A MI NUNCA ME HA IMPORTADO Y SIGUE SIN IMPORTARME EL QUE UNO SEA MAS OSCURO DE PIEL O MAS CLARO, QUE DICHA PIEL SEA MAS PÁLIDA O MAS ROJIZA, MAS….ES IGUAL…QUE UNOS SEAN MAS RUBIOS Y OTROS MAS MORENOS, OJOS AZULES, VERDES, MARRONES, NEGROS, ESTATURA ALTA O ESTATURA BAJA, CARA MAS REDONDA O CARA MAS…..¡¡¡TODO ESO ES UNA GILIPOLLEZ!!!.

LAS DOCTRINAS, DOGMAS, TODO ESO ES…FATAL Y……Y SI HAY ALGO MAS FATAL QUE TODO LO FATAL..

¡¡¡¡¡¡¡EL ISLAM!!!!!!!.

¡¡¡¡¡EL ISLAM ES NEFASTO!!!!!

Y EL SUJETO QUE SE SACÓ DE LA MANGA DICHA DOCTRINA……..DE LO PEORCITO. UN ANALFABETO QUE PROMULGA LA PEDERASTIA NO ES MAS QUE UN DEGENERADO Y POR TANTO, CUALQUIERA DE SUS IDEAS SON NEFASTAS.

ASÍ DE CLARITO.