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EL LIBRE MERCADO NO ES UN SISTEMA DE EXPLOTACIÓN DEL DÉBIL/THE FREE MARKET IS NOT A SYSTEM OF EXPLOITATION OF THE WEAK (SPANISH/ENGLISH)

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Por/By Luis I. Gómez

Un reproche muy común al liberalismo, especialmente desde los púlpitos de la izquierda, es que se trata de una ideología social-darwinista mediante la que se justifica la explotación de los pobres y los débiles por parte de los fuertes, los ricos y los poderosos. Voy a tratar de refutar esta idea errónea en las siguientes líneas.

En primer lugar se plantea la cuestión de lo que es el “darwinismo social”. Yo entiendo que el concepto sugiere la transferencia de los principios darwinianos a la convivencia entre las personas y su organización en sociedad. Pero ¿cuáles son los principios darwinianos?

Como todos ustedes saben, Charles Darwin es el padre de la teoría de la evolución. Esta teoria pretende describir cómo la vida ha evolucionado en la Tierra, cómo se originaron los diferentes tipos de organismos y cuáles son los principios que regulan la selección natural en un entorno siempre cambiante. Variación (la aparición de descendientes diferentes a través de la reproducción y las mutaciones en el ADN) y selección (a través de organismos hostiles y/o falta de adaptación al medio ambiente) son las palabras clave. Se trata de la “supervivencia del más apto”: el más fuerte y mejor adaptado de su entorno natural sobrevive  y transmite sus genes, el resto es rechazado sin piedad por la naturaleza.

Resulta significativo que, efectivamente, la economía de mercado cuenta con procesos hasta cierto punto comparables. Las diferentes empresas con diferentes líneas de productos (variación) compiten en un mundo constantemente cambiante en un intento de proporcionar a clientes con diferentes preferencias (entorno dinámico) respuestas a sus necesidades. Solo aquellas empresas que puedan satisfacer las necesidades y deseos de sus clientes permanecen y alcanzan el éxito. Las empresas dirigidas deficientemente o que no ofrecen productos deseados terminan por desaparecer del mercado (Selección.) Del mismo modo, diferentes empleadores compiten para contratar a los mejores trabajadores con diferentes habilidades, y estos a su vez compiten por obtener los mejores puestos de trabajo. Los avances tecnológicos y otras innovaciones también garantizan la renovación continua de los medios/formas de producción. No olvidemos que también las instituciones sociales, las leyes, las normas, las tradiciones y los valores se encuentran en constantes procesos de cambio a los que se han de adaptar las acciones empresariales … ¿Evolución? ¿Darwinismo?

Los mecanismos del mercado se corresponden con procesos de redescubrimiento adaptativo. La libre competencia permite, a través de incontables procesos de “ensayo y error // cambiar y mejorar” el procesamiento de inmensas cantidades de información que, analizadas por los numerosísimos actores del mercado libre ayudan a encontrar posibles soluciones óptimas para la asignación de recursos. Algo que jamás podría proporcionar una economía planificada en la que se mutilan las variables. Estos cambios constantes, cada vez más rápidos, tan temidos por algunas personas (sobre todo porque no sólo generan nuevos puestos de trabajo, sino que provocan la desaparición de los trabajos obsoletos), generan como resultado final un beneficio para la inmensa mayoría: los recién llegados y en desventaja social pueden ascender y alcanzar la riqueza/bienestar al tiempo que los poderosos incapaces de adaptarse pierden su privilegiada posición. Schumpeter habló en este contexto de “actos de destrucción creativa”.

Pero hay diferencias cruciales con el darwinismo del mundo animal. Mientras que una manada de animales lucha sin piedad por los recursos naturales a su alcance, el hombre como “animal racional”, es capaz de generar nueva riqueza a través de la razón. El hombre no sólo CONQUISTA (que también), sino que PRODUCE y CREA. Son precisamente las capacidades de creación y producción de bienes nuevos las que desembocaron en la revolución industrial y, en consecuencia, en la increíble riqueza que disfrutamos sobre todo en el mundo occidental, pero también cada vez más en Asia, América del Sur e incluso partes de África. Prosperidad como valor a conseguir mediante el intercambio, de forma conjunta y dinámica, no ya como la constante sobre la que se declararon tantas – ¿todas? – guerras. El hombre racional, el que insufló de vida la Ilustración, entiende que la riqueza ha de ser creada a través de la cooperación libre y pacífica de las gentes libres. El libre mercado no sólo se basa en la competencia entre empresas de un mismo sector para conseguir una mejor cuota de mercado, sino también en la cooperación entre las personas dentro de una empresa y entre empresas capaces de generar cadenas de producción.

Dado que la violencia interrumpe este proceso de creación de riqueza e impide que  el hombre pueda vivir como persona con derechos fundamentales innegociables en una sociedad civilizada, ésta debe ser proscrita y prohibida. Sólo admisible para castigar a los criminales, son necesarios mecanismos que permitan un control estricto de su uso. Mientras que en el mundo animal la violencia es parte crucial de la selección darwiniana, no existen los derechos y prevalece el más fuerte, el liberalismo significa no violencia, paz, imperio de la ley y el éxito de los agentes productivos (tanto individuales xcomo colectivos). La ley del más fuerte queda derogada por la fuerza de la ley. El hombre ya no es un lobo para el hombre, es un agente ansioso de conocer otros agentes, trabajar juntos y prosperar. Nada que ver con aquello de “comer y ser comido”.

Es el momento de plantear la pregunta del millón: ¿qué pasará con la gente que quede fuera del mercado debido a que carecen de las condiciones requeridas para ello? ¿Qué hay de los  pobres, los desempleados, los enfermos o los discapacitados? ¿Serán arrojados a su destino y perecerán miserablemente?

Bueno, el objetivo del libre mercado es el de generar riqueza. El liberalismo no es un plan político y no es omnipotente. Para cubrir los déficits sociales es necesaria una sociedad civil que funcione: familia, amigos, organizaciones de caridad, asociaciones privadas,  fondos sociales voluntarios y seguros. Los intereses de los trabajadores están representados por los comités de empresa y los sindicatos, las asociaciones de empleadores tienen sus propias organizaciones.

La mayoría de personas apoyarían esas instituciones financieramente o de otra forma, no sólo por su propio interés, sino también porque somos seres sociales con la capacidad de empatía, al menos allí dónde vemos que los problemas no nacen de quien los padece. Hoy en día buena parte de la masa beneficiada por el estado de bienestar podría valerse por sí misma … si les dejasen y pudiesen acceder a contratos no hiperregulados.

¿Y no es precisamente esto último lo que convierte a los empresarios en explotadores allí donde pueden?

No. Los trabajadores van a luchar. Algunos deciden abrir su propio negocio, otros deciden acudir a la competencia en busca de mejores condiciones. El derecho a la huelga (voluntaria siempre) es un instrumento natural de defensa frente a la explotación. Un Estado de Derecho que funcione tiene como misión fundamental la salvaguarda de los derechos individuales de los trabajadores –protegiéndoles de empleadores sin escrúpulos -, pero también de los empleadores –protegiéndoles del afán regulador de la política-.

El Estado actual, en manos de los políticos y arrojado al clientelismo electoral, distorsiona el mercado mediante leyes, prohibiciones, subvenciones y “ayudas” a sectores industriales o industrias concretas. El afán recaudatorio de los gobiernos, más preocupados por el mantenimiento de sus propias estructuras que por el bienestar de de sus administrados, obliga a los emprendedores a buscar nuevos mercados laborales, intentando minimizar los costes y así poder compensar las “pérdidas” generadas por la inmensa factura generada por los fiscos occidentales. Es la combinación Estado+Mercado, el mercantilismo nacido de la planificación estatal de la economía, lo que genera explotación y esclavitud.

Los contribuyentes financiamos a los gobiernos; los gobiernos, a través de subsidios, leyes e impuestos, financian/facilitan la explotación. Es hora de romper el círculo vicioso!


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(NOTE: It should be remembered that the concept of «Liberalism» is not the same in Europe as in the United States)

A very common reproach to liberalism, especially from the pulpits of the left, is that it is a social-Darwinist ideology that justifies the exploitation of the poor and the weak by the strong, the rich and the powerful. I will try to refute this misconception in the following lines.

First, there is the question of what «social Darwinism» is. I understand that the concept suggests the transfer of Darwinian principles to the coexistence between people and their organization in society. But what are the Darwinian principles?

As you all know, Charles Darwin is the father of the theory of evolution. This theory aims to describe how life has evolved on Earth, how different types of organisms originated and what are the principles governing natural selection in an ever changing environment. Variation (the appearance of different offspring through reproduction and mutations in DNA) and selection (through hostile organisms and / or lack of adaptation to the environment) are key words. It is the «survival of the fittest»: the strongest and best adapted of its natural environment survives and transmits its genes, the rest is rejected mercilessly by nature.

It is significant that, in fact, the market economy has processes to some extent comparable. Different companies with different product lines (variation) compete in a constantly changing world in an attempt to provide customers with different preferences (dynamic environment) answers to their needs. Only those companies that can meet the needs and desires of their customers remain and achieve success. In the same way, different employers compete to hire the best workers with different skills, and these in turn compete for the best jobs. Technological advances and other innovations also guarantee the continuous renewal of the means / forms of production. Do not forget that social institutions, laws, norms, traditions and values ​​are also in constant processes of change to which business actions have to adapt … Evolution? Darwinism?

The mechanisms of the market correspond to processes of adaptive rediscovery. Free competition allows, through countless processes of «trial and error // to change and improve» the processing of immense amounts of information that, analyzed by the numerous players in the free market, help to find possible optimal solutions for the allocation of resources. Something that could never provide a planned economy in which the variables are mutilated. These constant changes, increasingly rapid, so feared by some people (mainly because they not only generate new jobs, but also lead to the disappearance of obsolete jobs), generate as a final result a benefit for the vast majority: newcomers Arrivals and socially disadvantaged people can ascend and achieve wealth / well-being while the powerful unable to adapt lose their privileged position. Schumpeter spoke in this context of «acts of creative destruction».

But there are crucial differences with the Darwinism of the animal world. While a herd of animals struggles mercilessly for the natural resources at their disposal, man as a «rational animal» is able to generate new wealth through reason. Man not only CONQUES (that too), but PRODUCES and BELIEVES. It is precisely the capacities of creation and production of new goods that led to the industrial revolution and, consequently, to the incredible wealth we enjoy above all in the Western world, but also more and more in Asia, South America and even parts from Africa. Prosperity as a value to be achieved through exchange, jointly and dynamically, not as the constant on which so many – all? – wars. The rational man, who breathed life into the Enlightenment, understands that wealth must be created through the free and peaceful cooperation of free people. The free market is not only based on competition between companies in the same sector to achieve a better market share but also on cooperation between people within a company and between companies capable of generating production chains.

Since violence disrupts this process of wealth creation and prevents man from living as a person with non-negotiable fundamental rights in a civilized society, it must be proscribed and prohibited. Only permissible to punish criminals, mechanisms are necessary that allow a strict control of their use. While in the animal world violence is a crucial part of Darwinian selection, there are no rights and the strongest prevails, liberalism means nonviolence, peace, rule of law and the success of productive agents (both individual x as collective ). The law of the strongest is repealed by the force of law. Man is no longer a wolf for man, he is an agent eager to meet other agents, work together and thrive. Nothing to do with «eating and being eaten».

It is time to ask the million dollar question: what will happen to the people who are out of the market because they lack the necessary conditions for it? What about the poor, the unemployed, the sick or the disabled? Will they be thrown to their fate and perish miserably?

Well, the goal of the free market is to generate wealth. Liberalism is not a political plan and is not omnipotent. To cover social deficits, a functioning civil society is needed: family, friends, charitable organizations, private associations, voluntary and insurance social funds. The interests of workers are represented by works councils and trade unions, employers’ associations have their own organizations.

Most people would support these institutions financially or otherwise, not only for their own interest, but also because we are social beings with the capacity for empathy, at least there where we see that problems are not born of those who suffer from them. Today a good part of the mass benefited by the welfare state could stand on its own … if they let them and could access non-regulated contracts.

And is not it the latter that makes entrepreneurs exploitative wherever they can?

No. The workers are going to fight. Some decide to open their own business, others decide to go to the competition in search of better conditions. The right to strike (always voluntary) is a natural defense against exploitation. A fundamental rule of law is the safeguarding of the individual rights of workers – protecting them from unscrupulous employers – but also from employers – by protecting them from the political will to regulate them.

The current state, in the hands of politicians and thrown into electoral clientelism, distorts the market through laws, prohibitions, subsidies and «aid» to specific industrial sectors or industries. The collection of governments, more concerned with the maintenance of their own structures than with the well-being of their employees, forces entrepreneurs to seek new labor markets, trying to minimize costs and thus to compensate for the «losses» generated by Huge bill generated by Western taxation. It is the combination State + Market, mercantilism born of state planning of the economy, which generates exploitation and slavery.

Taxpayers finance governments; Governments, through subsidies, laws and taxes, finance / facilitate exploitation. It’s time to break the vicious circle!

El papa vuelve a la carga. / The pope returns to the charge. (SPANISH-ENGLISH)

Ayer, el diario ‘’El País’’, publicaba una entrevista al papa Francisco I. He de reconocer que conforme la iba leyendo, alarmado ante las respuestas, me tuve que santiguar en más de una decena de ocasiones. De hecho, tuve que rezar el rosario al finalizar la lectura de la misma, pidiendo al Señor que ilumine y tenga misericordia de esta oveja descarriada tal y como reza el evangelio de Lucas.

La entrevista está llena de respuestas banales, vacías y populistas, nada nuevo, es a lo que nos tiene acostumbrados este papa. Pero lo peor de todo vino cuando su santidad respondió sin ningún pudor: ‘’ hoy día Latinoamérica está sufriendo un fuerte embate de liberalismo económico fuerte, de ese que yo condeno en Evangelii gaudium cuando digo que esta economía mata’’. Antes de llamar a mi confesor por tener pensamientos impuros, vayamos a los datos para ver si su santidad tiene razón:

1- Tal y como recoge el índice de libertad económica, de todos los países latinoamericanos, sólo uno, repito uno, está dentro de los 25 países con mayor libertad económica de un total de 178. Ese país es Chile (puesto 7), el siguiente país que encontramos en la lista es Colombia (puesto 33) y Uruguay (puesto 41). Sin embargo, los países más socialistas de Latinoamérica son: Cuba (puesto 177), Venezuela (puesto 176), su paupérrima patria natal (puesto 169), Bolivia (160) y Ecuador (159).

2- Chile paso de tener una tasa de pobreza, bajo el mandato del criminal y miserable Allende, del 51%, a una tasa del 7’8% tras su caída. Chile es el país de Latinoamérica junto con Uruguay, en el cual, el índice de pobreza es inferior al 15%. El resto de los países latinoamericanos, todos sin excepción, superan el 20%. Chile ha multiplicado su PIB per cápita, seis veces, desde 4.000 a 24.000 dólares. Chile ha pasado de ser uno de los países latinoamericanos con menor calidad de vida, a ser el país latinoamericano que lidera el índice de bienestar. Chile ha pasado de tener una tasa de paro del 12’3% en 1973 (la cifra más alta que ha conocido el país andino), a una tasa del 6%.

3- Todo el mundo sabe, o debería saber, la relación directa que existe entre progreso y liberalismo. No sólo en el ámbito económico, también en el social. Por ello, Chile es junto con Uruguay, que casualidad, el país más seguro de Latinoamérica. Sin embargo su país natal, tiene el mismo índice de seguridad que Mauritania. Sin olvidar su idílico sistema igualitarista, Venezuela, que se ha convertido en el país más peligroso del mundo, que cuenta con una inflación del 720%, su PIB se sitúa en el -14%, el 80% de los hospitales no pueden operar a los enfermos y es más barato limpiarse con billetes que con papel higiénico.

4- Con los datos encima de la mesa y sabiendo que en Latinoamérica, al contrario de lo que manifiesta su santidad, la situación que atraviesan dichos países se debe a la falta de liberalismo económico (máximo garante del progreso y bienestar de la población) y dicha situación no cambiara mientras la ignorancia, desvergüenza y mediocridad, que este ‘’paperonista’’ representa a la perfección, siga matando al pueblo latinoamericano.

En definitiva, ”Francisco” es un peronista disfrazado de papa que lejos de difundir los valores cristianos se dedica a mentir descaradamente, desde una posición de poder absoluto. Sus discursos populistas están compuestos de un cinismo sin precedentes. Además, su mensaje supone un peligro, no sólo para los que somos creyentes, si no, también para el mundo, ya que llega a cientos de millones de personas que creen a pies juntillas, lo que este siniestro, demagogo y nocivo personaje, afirma.

J.G.M

* Datos ECLA, Banco Mundial, FMI, OCDE y WEF.

Y AÑADO POR MI CUENTA QUE:

No olvidemos tampoco que, mientras cientos de miles de cristianos y dentro de esos cristianos, naturalmente, hay católicos, ESTÁN SIENDO MASACRADOS POR EL PUTO ISLAM, QUIENES ESTÁN COMETIENDO UN AUTÉNTICO GENOCIDIO, este Papa no hace mas que tender lazos al Islam hasta puntos realmente delirantes, llegando ha realizar declaraciones como: 

La Invasión Islámica En Europa Será Positiva

Y no tiene en cuenta, tal y como se indica en el artículo que, 

El Papa del Vaticano no entiende que abrir las puertas al Islam repercutirá en pocos años en una persecución extrema por todos los rincones de Europa, y eso afectará tanto a los religiosos no islámicos como a los laicos. El Islam de extrema no tiene tolerancia.

Las regiones tomadas por Estado Islámico/ISIS/Daesh, y Alemania en Europa, ya están pagando el precio de sus decisiones, sus mujeres e hijas están siendo violadas por los terroristas y refugiados. No importa cuanto bien señale el Sumo Pontífice en este proceso migratorio y bendiga a Europa, al afirmar que sólo por medio de ellos alcanzaremos la «unidad en el mundo» y cumplir la «tarea universal» y «redescubrir sus raíces culturales». No es así. La teoría es una pero la práctica es otra. Los refugiados no están conforme con nada. Ellos reclaman Islam en todo, y Europa como América no están preparadas para proporcionar literalmente todas sus leyes de cumplimiento. Por tanto, eso requerirá la islamización de Europa y posteriormente de otros continentes.

TAMBIEN tenemos otra de sus últimas «ocurrencias»: 

La última del Papa Francisco: «Las empresas no deben existir para ganar dinero»

¿Y entonces «Su Santidad» para que deben existir, para servir como dice usted? ¿Usted cree que alguien pondria una empresa para eso? ¡¡NO SEÑOR, NO!! UNO CREA UNA EMPRESA LO PRIMERO DE TODO PARA GANARSE SU SUSTENTO SIENDO AL MISMO TIEMPO SU PROPIO JEFE Y DESPUÉS PARA LUCRARSE, ASÍ DE CLARO, SI NO ES PARA ESO, YO, DESDE LUEGO, NI ME ARRIESGO (Y CREO QUE EL 99% DE LA GENTE, INCLUSO LOS QUE LUEGO HABLAN MUCHO DE LA IGUALDAD, EJEMPLO ¿DE VERDAD CREE ALGUIEN QUE EL SR. ROURES, DECLARADO COMUNISTA PERO AL MISMO TIEMPO, MILLONARIO Y DUEÑO DE EMPRESAS, NO TIENE ÁNIMO DE LUCRO? ¿CREE USTED ESO «SU SANTIDAD»?

YO SOY AGNÓSTICO y por tanto a mi, esas profecias que hablan de un «último Papa y tras el, llega el desastre» me han parecido siempre y me parecen de lo mas fantasioso, pero, ¡¡que curioso!!, si no estoy equivocado, creo que esas profecias indican que ESTE es el último Papa.

De cualquier manera, yo nunca me habia metido en temas religiosos, SALVO EL PUTO ISLAM, QUE NO DEBERIA EXISTIR, soy respetuoso con el resto de religiones y con las creencias de cada uno, pero esto pasa de castaño oscuro, ESTE «SEÑOR» ME PARECE UN AUTÉNTICO PELIGRO, ASÍ DE CLARO LO DIGO.

REPITO, soy agnóstico, pero me voy a permitir terminar con un ¡¡QUE DIÓS NOS COJA CONFESADOS!!

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ENGLISH

Yesterday the newspaper El Pais published an interview with Pope Francis I. I must admit that as I read it, alarmed at the answers, I had to cross over on a dozen occasions. In fact, I had to pray the rosary at the end of the reading of the Rosary, asking the Lord to enlighten and have mercy on this sheep misdirected as the Gospel of Luke.

The interview is full of banal, empty and populist answers, nothing new, is what this pope has us accustomed to. But the worst of it came when his sanctity responded without shame: «Today Latin America is suffering a strong clash of strong economic liberalism, the one I condemn in Evangelii Gaudium when I say that this economy kills.» Before calling my confessor for impure thoughts, let’s go to the data to see if his sanctity is right:

1 – As is shown by the index of economic freedom of all Latin American countries, only one, I repeat one, is among the 25 countries with the greatest economic freedom out of a total of 178. That country is Chile (7), the The next country on the list is Colombia (33) and Uruguay (41). However, the most socialist countries in Latin America are: Cuba (177th place), Venezuela (176th place), its poor homeland (169th place), Bolivia (160th) and Ecuador (159th).

2 – Chile went from having a poverty rate, under the mandate of the criminal and miserable Allende, of 51%, at a rate of 7.8% after its fall. Chile is the country of Latin America along with Uruguay, in which the poverty rate is less than 15%. The rest of the Latin American countries, all without exception, exceed 20%. Chile has multiplied its GDP per capita six times, from $ 4,000 to $ 24,000. Chile has gone from being one of the Latin American countries with lower quality of life, to being the Latin American country that leads the welfare index. Chile has gone from having a unemployment rate of 12.3% in 1973 (the highest figure the Andean country has ever known), at a rate of 6%.

3. Everyone knows, or should know, the direct relationship between progress and liberalism. Not only in the economic sphere, but also in the social sphere. That is why, together with Uruguay, Chile is the safest country in Latin America. However, his native country has the same safety index as Mauritania. Not to mention its idyllic egalitarian system, Venezuela, which has become the most dangerous country in the world, with an inflation of 720%, its GDP is at -14%, 80% of hospitals can not operate at The sick and it is cheaper to clean with bills than with toilet paper.

4 – With the data on the table and knowing that in Latin America, contrary to what their sanctity shows, the situation in these countries is due to the lack of economic liberalism (maximum guarantee of progress and well-being of the population) and This situation will not change as long as the ignorance, shamelessness and mediocrity, which this «paperonista» represents perfectly, continues to kill the Latin American people.

In short, «Francisco» is a Peronist disguised as a pope who far from spreading Christian values is dedicated to lie blatantly, from a position of absolute power. His populist speeches are composed of unprecedented cynicism. In addition, his message poses a danger, not only for those of us who are believers, but also for the world, as it reaches hundreds of millions of people who believe in their own eyes, what this sinister, demagogue and noxious personage affirms .

J.G.M

* Data ECLA, World Bank, IMF, OECD and WEF.

AND ADDED BY MY ACCOUNT THAT:

Let us not forget also that while hundreds of thousands of Christians and within these Christians, naturally, there are Catholics, THEY ARE BEING MASACRATED BY THE FUCKED ISLAM , WHO ARE COMMITTING A GENOCIDE, this Pope does nothing more than to establish ties with Islam to really points Delirious, coming to make statements like:

The Islamic Invasion In Europe Will Be Positive (ARTICLE IN SPANISH)

And it does not take into account, as indicated in the article that,

The Vatican pope does not understand that opening the doors to Islam will in a few years reverberate in extreme persecution in all corners of Europe, and that will affect both non-Islamic and lay religious. Extreme Islam has no tolerance.

The regions taken by Islamic State / ISIS / Daesh, and Germany in Europe, are already paying the price of their decisions, their wives and daughters are being raped by terrorists and refugees. No matter how well the Supreme Pontiff points out in this migratory process, he blesses Europe, affirming that only through them will we achieve «unity in the world» and fulfill the «universal task» and «rediscover its cultural roots.» It is not like this. The theory is one but the practice is another. The refugees are not satisfied with anything. They claim Islam in everything, and Europe as America are not prepared to provide literally all their laws of compliance. Therefore, that will require the Islamization of Europe and later of other continents.

ALSO we have another of his last «occurrences»:

The last of Pope Francisco: «Companies should not exist to earn money» (ARTICLE IN SPANISH)

And then «His Holiness» so that they must exist, to serve as you say? Do you think that someone would put a company for that? NO LORD, NO !! ONE CREATES A FIRST COMPANY OF EVERYTHING TO WIN HIS SUPPORT BEING AT THE SAME TIME HIS OWN CHIEF AND AFTER HIMSELF, SO CLEAR, IF IT IS NOT FOR THAT, I, FROM THEN, DID NOT RUSH (AND I BELIEVE THAT 99% OF THE PEOPLE, EVEN THOSE THAT THEN SPEAK A LOT OF EQUALITY, EXAMPLE DOES TRUE BELIEVE SOMEBODY THAT MR ROURES, DECLARED COMMUNIST BUT AT THE SAME TIME, MILLIONAIRE AND OWNER OF COMPANIES, DOES NOT HAVE ANY INCOME? DO YOU CREATE THAT «YOUR HOLINESS»?

I AM AGNOSTIC and therefore to me, those prophecies that speak of a «last Pope and after the, disaster comes» have always seemed to me and seem to me the most fanciful, but, how curious !!, if I am not Wrong, I think those prophecies indicate that THIS is the last Pope.

Anyway, I had never gotten into religious issues, EXCEPT THE FUCKED ISLAM, THAT SHOULD NOT EXIST, I am respectful of the rest of religions and with the beliefs of each one, but this happens of dark chestnut, THIS «LORD» ME IT SEEMS A AUTHENTIC DANGER, SO CLEAR I SAY IT.

I REPEAT, I am an agnostic, but I am going to allow myself to finish with a ¡¡¡THAT WE HAVE CONFESSED!

SOBERANÍA INDIVIDUAL EN LUGAR DE PATERNALISMO ESTATAL / INDIVIDUAL SOVEREIGNTY IN LIEU OF STATE PATERNALISM (SPANISH-ENGLISH)

Escrito por Luis I. Gómez

¿Existe, en esta Europa de las socialdemocracias, algún resto de propiedad privada? Hablo de propiedad en el verdadero sentido de la palabra: entendida como la verdadera generadora de individualidad, como autonomía personal, aquello que confiere al producto de lo que hacemos una impronta reconocible y asignable a una persona, no me refiero al sistema legal-estatal de concesión de licencias. No les hablo de derechos abstractos amablemente concedidos por el Estado, les hablo de los espacios privados en los que sólo su voluntad cuenta y a los que los demás sólo podríamos acceder bajo condiciones muy especiales dictadas por el “dueño”. Esta forma de entender “propiedad”, o soberanía individual si lo prefieren, cada vez es más ajena al europeo moderno, cada vez más escasa. Y, tal vez por ello, cada vez más valiosa.

El ciudadano de hoy ha sido declarado oficialmente menor de edad. Él y sus acciones ya no son el punto de partida de la dinámica social, sino que forma parte de una masa social GESTIONADA. Menor de edad y gestionado, el ciudadano debe plegarse a los dictados de quienes dirigen la maquinaria social,  maquinaria en la que es visto como un simple número y cuya única función es la de obedecer los objetivos políticos y sociales fijados.

El ciudadano debe comprar coches eléctricos y gastar su dinero en subvenciones para su implementación, debe fumar menos o no hacerlo en absoluto, moverse más en bicicleta o caminar, comer más sano, elegir a los partidos políticos correctos y defender una opinión política “socialmente aceptada”, fomentar las ONG verdes, vivir más ecológicamente, comprar café de comercio justo, beber menos alcohol, no olvidar revisar su estado censal, no poseer armas, jamás jugar a “juegos violentos” en su PC, dedicar la mitad de sus ingresos para el estado, evitar los alimentos transgénicos, educar a sus hijos tal y como el estado nos dice que se debe educar adecuadamente,  escribir de manera “igualitaria”, convertirse en donante de órganos, denunciar los “anuncios sexistas”, construir su casa en los principios de la “eficiencia energética” y, por último pero no menos importante, denunciar cualquier violación de las “leyes de la comunidad” a través de las Redes Sociales, Este es fundamentalmente el fruto del “orden libre y democrático” al principio del siglo 21.

Desde el punto de vista pedagógico-terapéutico – la socialdemocracia es terapia y pedagogía- los GESTORES no pueden abandonar a su destino a los miembros negligentes. Después de todo, ellos se autocomprenden como la encarnación de la razón y, por tanto, reconocen en lo “irracional” su peor enemigo. Perseverantes, se fijan como objetivo educar a estos “herejes sociales” para convertirlos en buenos conciudadanos, educándoles políticamente y en la mejora de su conciencia social, convirtiéndoles en demócratas sinceros, prudentes usuarios de las carreteras, estudiantes “críticos” o votantes fieles; entonces, y sólo entonces, tendrán derecho a una vida plena entregada al servicio de los demás. De la “gente”.

El espacio público y privado se disuelven y mezclan lentamente pero con contundencia, fruto de la labor pedagógico-terapéutica de decenios. Ya nadie se corta un pelo a la hora de mostrar su esfera privada: exibicionistas convulsivos, contamos qué comemos, cómo gastamos el dinero, con quien estamos de fiesta y si fulanito  ligó con menganita. Al mismo tiempo, vemos cómo los asuntos privados se transforman en materia estado. Los “gestores” ya discuten en sus sillones parlamentarios temas que hasta no hace mucho eran exclusivos del ámbito privado: si podemos fumar y cuánto y dónde, qué debemos/podemos beber y comer, que chistes deben hacernos gracia y qué podemos decir acerca de los problemas políticos y sociales, no sea que, alejados de la “corrección política”, debamos ser convenientemente reeducados. La supuesta autoridad y superioridad moral de la clase política es algo ampliamente aceptado como verdad por la gran mayoría, hecho este absolutamente irracional e incompresible, sólo apenas justificable desde la intensa indoctrinación a que estamos sometidos.

Los ciudadanos soberanos no deberían ser persuadidos sobre qué productos, personas o formas de diversión tienen que evitar. No, debemos atrevernos a pensar de nuevo y percibir lo que nos parece razonable, y proclamar nuestra opinión con confianza a los cuatro vientos. Porque la vida privada, el compromiso ofensivo y combativo con lo que nos es propio y nos hace singulares, rompe las exigencias políticas de los ingenieros sociales y les priva del monopolio de la supremacía moral. En estos tiempos que corren, preservar nuestra soberanía individual y el espacio de propiedad en que la desarrollamos es un acto subversivo, que debe ser dignificado. Lamentablemente, es bastante infrecuente.

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ENGLISH VERSION

Is there, in this European social democracies, some other private property? I speak of property in the true sense of the word: understood as the true generator of individuality and personal autonomy, that which gives the product of what we do a recognizable and assignable mark a person, I mean the legal-state system licensing. I do not speak kindly of abstract rights granted by the State, I speak of private spaces where only his will own and that others could access only under very special conditions dictated by the «owner». This understanding of «property» or if you prefer individual sovereignty, is becoming increasingly foreign to modern European, increasingly scarce. And perhaps therefore increasingly valuable.

The citizen today has been officially declared a minor. He and his actions are no longer the starting point of social dynamics, but part of a social group MANAGED. Underage and managed, the citizen must bow to the dictates of those who run the social machinery, in which is seen as a simple number and whose only function is to obey the established political and social objectives.

The citizen must buy electric cars and spend their money on subsidies for implementation, should smoke less or not at all, move bike or walk, eat healthier, choose the correct political parties and defend a political opinion «socially accepted «promote green NGOs, live greener, buy fair trade coffee, drink less alcohol, do not forget to review your census state, not possessing weapons, never play» violent games «on your PC, spend half their income the state, to avoid GM foods, educate their children as the state tells us to be educated properly, write «egalitarian» way, become an organ donor, denouncing the «sexist advertising», build your house in principles of «energy efficiency» and, last but not least, report any violation of the «laws of the community» through social networks, this is primarily the result of «free and democratic order» at the beginning of the century twenty-one.

From the pedagogical point of view and therapeutic – social democracy is therapy and pedagogy, managers can not leave their fate to the heedless members. After all, they autocomprenden as the embodiment of reason and therefore recognized as «irrational» your worst enemy. Persevering, they set the objective to educate these «social heretics» to become good citizens, educating them politically and improving their social conscience, making them sincere democrats, prudent road users, students ‘critical’ or faithful voters; then, and only then, they will be entitled to a full life dedicated to the service of others. From the people».

The public and private space dissolve and mix slowly but forcefully, the result of decades-therapeutic pedagogical work. And no one hair is cut when showing your privacy: You exhibitionist convulsive, what we eat, how we spend money, with whom we are celebrating and if fulanito ligated with Menganita. At the same time, we see how private matters become subject state. The «managers» and discussed their parliamentary seats topics that until recently were exclusive private sphere: if we can smoke and how much and where, what should / can drink and eat that jokes should make us grace and what can we say about political and social problems, lest, away from the «political correctness», we should be suitably retrained. The alleged authority and moral superiority of the political class is something widely accepted as true by the vast majority, made this absolutely irrational and incomprehensible, just barely justifiable from the intense indoctrination to which we are subjected.

Sovereign citizens should not be persuaded about which products, persons or forms of entertainment have to avoid. We must not, dare to think again and perceive what we think is reasonable, and our opinion confidently proclaim to the four winds. For privacy, offensive and combative with what we own and makes us unique commitment, break the political demands of social engineers and deprives them of the monopoly of moral supremacy. In these times, preserve our individual sovereignty and space property that we developed is a subversive act, which must be dignified. Unfortunately, it is quite uncommon.

Impuestos. Lo que el gobierno no te cuenta / Taxes. What the government does not tell you (VÍDEO)

Video realizado por Libertad / y Progreso, en el que podrán ver cuánto de sus ingresos se lleva el Estado mediante impuestos. Entérate cuánto de tus ingresos se lleva el Estado mediante impuestos.

Y seamos claros, esto es practicamente global, no se decir ahora mismo si existe algún país en el que esto no pase, y esto ya es malo, muy malo, dicho en plan callejero, «chuuuuuuunguiiiiisimo tiioo» pero es que encima la cosa no se queda ahí, porque resulta que hay grupos de poder, es decir, partidos políticos que, escudandose en que «papá estado» es quien nos tiene que garantizar eso que llaman (y que, en realidad, es otra falacia) el «estado del bienestar», lo quieren hacer todo público e igualitario, como es el caso de los bolivarianos en Venezuela, los comunistas en general y, en España, esa chusma llamada PODEMOS que, con la excusita mencionada y el embuste de que siendo todo público, todos estaremos mejor, imponen una fiscalidad brutal que practicamente acaba con el legítimo derecho a la propiedad privada, es decir, para entendernos mejor, a la propiedad de uno, a que tu dinero sea tuyo y nada mas que tuyo, así como cualquier otra propiedad que hayas adquirido legitimamente y que, en uso de tu libertad individual (la única verdadera libertad, la libertad, si no es individual, no es libertad, eso de las «libertades colectivas», «el pueblo libre», etc., es otra falacia, los colectivos, los pueblos, son entidades abstractas, no pueden ser libres, LIBRES SOLO PUEDEN SER LOS INDIVIDUOS DE CARNE Y HUESO) el compartir sea decisión de uno mismo y no por ley.

Y sus adoctrinados, que les votan sin pensar en profundidad, no se dan cuenta de que esto es puro totalitarismo y elimina por completo la propiedad. Ya no trabajas para vivir tu vida de la mejor manera posible e intentar mejorarla, incluso ¿porque no? tratar de hacerte rico, que tambien es un derecho legítimo si no que trabajas para el estado y, como es lógico y es muy fácil darse cuenta, para mantener a vagos y parásitos que nunca han tenido intención de trabajar. Estos parásitos les son muy útiles al estado para su propaganda pro «solidaridad e igualdad».

Como ya veo venir a muchos con la famosa falacia del «y tu tambien, y tu mas», me remito al principio de este escrito, esto es global y no se salva ningún pais ni ningún partido, de hecho, es innegable que el actual gobierno del PP, saltandose a la torera todo lo que prometió en campaña y que le llevo a una mayoria absoluta aplastante, realizó una subida impositiva brutal, aplastante, sangrante, pero solo hace falta leer con detenimiento los programas de socialistas y, por supuesto, de la chusma PODEMOS (ahora UNIDOS PODEMOS) para ver que lo que hizo el PP es una bicoca comparado con lo que nos reservan estos totalitarios si llegan al poder. Seria la desaparación casi por completo del derecho a la propiedad privada y la definitiva pérdida de la verdadera libertad, o, tal y como están las cosas, de la poca que aun nos queda.

El estado no crea ni ha creado nunca riqueza.

El estado no crea ni ha creado nunca riqueza, la riqueza la ha creado siempre la iniciativa privada; lo que el estado crea, sobre todo un estado dirigido por grupos como PODEMOS, es un modo de vida de rebaño borreguil, en el cual te garantizan todos los dias que te echan tu pienso y un establo con techo (que, por supuesto, no es tuyo, es del estado) donde pasar la noche o los momentos libres (lo de «libre» es un decir, necesidad lingüística). De ser uno dueño de su propia vida y no conformarse con lo del rebaño, olvídate. 

Eso si, los parásitos, en su salsa, puesto que la vida de un parásito es la que es, tener el pienso y el establo asegurados y luego, un trapicheo por aquí, otro por allá (aquí recomendaria ver una película cubana, una coproducción cubano/española/alemana, Guantanamera, que refleja situaciones muy acordes con todo esto y además te ries un montón, aunque claro, para nada me gustaria vivirlo) y a vivir que son dos dias; lo que convierte a un regimen así en un auténtico criadero de ellos. Un verdadero criadero de PARÁSITOS porque, vamos a ver, si resulta que por mucho que me esfuerce, no voy a conseguir nada para mi, para mejorar mi modo de vida, ya que haga lo que haga no va a ser para mi si no que el estado es el que decidirá (e incluso me obligará a compartirlo con otros si o si) ¿para que cojones me voy a esforzar? ¡¡¡Naaaá!!!, hago lo justito (y cuando tenga ocasión de escaquearme, la aprovecho sin pensarmelo dos veces) y ya está.

El vídeo dice la mas absoluta verdad, eso lo vemos cada dia, es así y el estado te lo vende como que «se hace para mejorar el modo de vida de todos» pero es un engaño. Vemos claramente como no solo es el IRPF (el vídeo no es español, pero el impuesto sobre la renta es el impuesto sobre la renta, el nombre que se le de en cada país es irrelevante), es que la misma mina de un miserable lapiz ya lleva consigo una cascada de impuestos y eso el estado se lo calla, no se habla de ello y la gente conscientemente no se para a pensar en ello, pero si te paras a hacerlo, te das cuenta de que nos sangran de una manera que … bueno, es que mas bien nos desangran.

Y encima aparecen partidos como el hoy llamado UNIDOS PODEMOS y todavia tienen el rostro de querer meter mucha mas presión fiscal ¡y encima lo venden como una gran mejora!

Y muchos os lo tragais.

Pues ved el vídeo una tercera y una cuarta vez, vamos.

DE PERSONAS COMO TÚ ES EL REINO DE HITLER Y DE STALIN: TÚ QUE ESTÁS LEYENDO ESTO REPRESENTAS EL MAYOR PELIGRO PARA LA LIBERTAD

La tragedia de hoy es que tú – que eres responsable de la inminente dictadura totalitaria en América – no conoces tu propia responsabilidad. Tú serías el primero en negar la parte activa que estás jugando, y en proclamar tu fidelidad a la libertad, a la civilización, al estilo de vida americano. Tú eres el tipo más peligroso de quintacolumnista: un quintacolumnista subconscientemente inocente. De personas como tú es el reino de Hitler y de Stalin.

A todos los quintacolumnistas inocentes  

por Ayn Rand

 
Carta abierta que Ayn Rand escribió a finales de 1940instando a los intelectuales conservadores a formar una organización nacional que defendiese el individualismo. Publicada en el libro Journals of Ayn Rand. Supuestamente esa carta iba ser usada por dicha organización.

[Durante la Guerra Civil Española, un general rebelde habló de sus cuatro columnas militares avanzando sobre Madrid, y dijo que además tenía una “quinta columna” formada por colaboradores clandestinos dentro de la ciudad. Desde entonces, a los espías y simpatizantes enemigos dentro de un país se les conoce como “quintacolumnistas” – N. del T.]

Donde dice “América” debe entenderse “Estados Unidos de América”. Hoy, 75 años más tarde, en su esencia esta carta es tan actual como cuando fue escrita.
Tú que estás leyendo esto representas 
el mayor peligro 
para América (la libertad).
No importa cuál sea el resultado de la guerra en Europa, el totalitarismo ya ha ganado una victoria completa en la mente de muchos americanos, y ha conquistado toda nuestra vida intelectual. Tú le has ayudado a ganar.
Tal vez estés en tu derecho de destruir la civilización y traer la dictadura a América, pero no a menos que entiendas exactamente lo que estás haciendo.
Si eso es lo que quieres hacer, dilo abiertamente, díselo por lo menos a tu propia conciencia; y nosotros, los que creemos en la libertad, lucharemos abiertamente contra ti.
Pero la tragedia de hoy es que tú – que eres responsable de la inminente dictadura totalitaria en América – no conoces tu propia responsabilidad. Tú serías el primero en negar la parte activa que estás jugando, y en proclamar tu fidelidad a la libertad, a la civilización, al estilo de vida americano. Tú eres el tipo más peligroso de quintacolumnista: un quintacolumnista subconscientemente inocente. De personas como tú es el reino de Hitler y de Stalin.

¿No te lo crees? 

Compruébalo tú mismo. 

Haz el test que te proponemos aquí.

  • 1) ¿Eres el tipo que se considera que diez minutos de su tiempo son demasiado valiosos para leer esto y pensar un poco en ello?
  • 2) ¿Eres el tipo que se queda sentado en casa quejándose del estado del mundo, pero no hace nada al respecto?
  • 3) ¿Eres el tipo que dice que el futuro está predestinado por alguna cosa, por algo que él no puede nombrar del todo ni explicar, y no lo tiene muy claro, pero el mundo está condenado a convertirse en una dictadura, y no hay nada que nadie pueda hacer al respecto?
  • 4) ¿Eres el tipo que dice que le gustaría poder hacer algo, que le encantaría hacer algo, pero… “qué puede un solo hombre hacer”?
  • 5) ¿Eres el tipo que está tan dedicado a su propia carrera, a su familia, a su hogar o a sus hijos, que vas a permitir que los horrores más monstruosos consigan destruir tu carrera, tu familia, tu casa y tus hijos, porque estás demasiado ocupado ahora para prevenirlos?

¿Cuál de ellos eres tú? 

¿Un poco de cada?

Pero, 

¿realmente estás demasiado ocupado 

para pensar?

¿Quien “determina” el futuro? Estás bastante confuso en eso, ¿verdad? ¿Qué es exactamente “la humanidad”? ¿Es una entidad mística con voluntad propia? ¿O eres tú, y soy yo, y es la suma de todos nosotros juntos? ¿Qué fuerza existe para hacer historia, excepto los hombres, otros hombres igual que tú? Si hay suficientes hombres que creen en un futuro mejor y están dispuestos a trabajar por él, el futuro será lo que ellos quieren que sea. ¿Lo dudas? ¿Por qué entonces, si el mundo está condenado a la dictadura, invierten los dictadores tanto dinero y esfuerzo en propaganda? Si la historia está predestinada a su favor, ¿por qué no dejan Hitler y Stalin simplemente que la marea les lleve al futuro sin ningún problema? ¿No parece más probable que la historia será lo que las mentes de los hombres quieren que sea, y los dictadores son lo suficientemente inteligentes para preparar esas mentes de la forma que ellos quieren, mientras nosotros hablamos del destino y no hacemos nada?
Tú dices, ¿qué puede un hombre hacer? Cuando los comunistas llegaron al poder en Rusia, eran un pequeño grupo de dieciocho hombres. Sólo dieciocho, en un país con una población de 170 millones. Se rieron de ellos y nadie los tomó en serio. Según su propio profeta, Karl Marx, Rusia sería el último país donde el comunismo podría ser históricamente posible, debido al atraso de Rusia en desarrollo industrial. Sin embargo, lo consiguieron. Porque sabían lo que querían y fueron en pos de ello, destino histórico o no. Adolf Hitler fundó el partido nazi en Alemania con siete hombres. Se rieron de él y lo consideraron un locuelo inofensivo. La gente decía que, después del Tratado de Versalles, Alemania no tenía cómo convertirse en una potencia mundial de nuevo, no en varios siglos. Sin embargo, Hitler tuvo éxito. Porque sabía lo que quería, y fue tras ello, historia o no historia. ¿Nos ponemos a creer en destinos místicos, o hacemos algo por el futuro?
Si eres uno de los que ha tenido una vida plena, rica y exitosa, y todavía estás trabajando duro para ganar dinero, para y piensa un momento. ¿Para qué estás trabajando? Ya tienes suficiente para mantenerte cómodamente el resto de tus días. Pero estás trabajando para asegurar el futuro de tus hijos. Muy bien, ¿y qué vas a dejarles a tus hijos? El dinero, el hogar o la educación que piensas dejarles no tendrán ningún valor, o se los quitarán. En vez de eso, tu legado será una América totalitaria, un mundo de esclavitud, de hambre, de campos de concentración y pelotones de fusilamiento. La mejor parte de tu vida la has dejado atrás, y la viviste en libertad. Pero tus hijos no tendrán nada más que su existencia como esclavos. ¿Es eso lo que quieres para ellos? Si no lo es, aún puedes hacer algo. Aún hay tiempo de abortarlo, pero no mucho tiempo. Tú compras seguros para proteger a tus hijos, ¿no? ¿Cuánto dinero y esfuerzo de trabajo te cuesta un seguro? Si inviertes una décima parte del dinero y del tiempo para asegurarte contra el futuro de la esclavitud de tus hijos, los salvarías y salvarías para ellos todo lo demás que tienes intención de dejarles, y que de otra forma nunca conseguirían.
No te engañes a ti mismo minimizando el peligro. Ya ves lo que está pasando en Europa y cómo le está afectando a tu país y a tu propia vida privada. ¿Qué otras pruebas necesitas? No digas con aire de suficiencia que “eso no puede suceder aquí”. Para un momento y mira hacia atrás.
La primera dictadura totalitaria ocurrió en Rusia. La gente dijo: bueno, Rusia era una nación oscura, atrasada y primitiva donde cualquier cosa podía ocurrir, pero eso no podría ocurrir en ningún país civilizado.
La siguiente dictadura totalitaria ocurrió en Italia, uno de los países civilizados más antiguos de Europa, y madre de la cultura europea. La gente dijo: bueno, los italianos no habían tenido mucha experiencia con un autogobierno democrático, pero eso no podría ocurrir en ningún otro lugar.
La siguiente dictadura totalitaria ocurrió en Alemania, país de filósofos y científicos, con un largo historial de los mayores logros culturales. La gente dijo: bueno, Alemania estaba acostumbrada a la autocracia; y, además, ahí está el carácter prusiano, y la última guerra, etc., pero eso no podría ocurrir en ningún país con una fuerte tradición democrática.
¿Podría ocurrir en Francia? La gente se habría reído de ti si hubieras hecho esa pregunta hace un año. Pues ha ocurrido en Francia. En Francia, madre de la libertad y de la democracia; en Francia, la nación de mente más independiente en la Tierra.
¿Y bien?
¿Qué precio le pones a esa petulante confianza en ti mismo? A la vista de los millones de divisas y de agentes extranjeros que están entrando en nuestro país, a la vista de un paso tras otro por los cuales nuestro país se va acercando cada vez más al totalitarismo, lo único que haces es decir: “No puede suceder aquí”. ¿Estás oyendo a los totalitaristas responderte: “¿Ah, sí…?”
 
No te dejes engañar por consignas y generalizaciones históricas sin sentido. Puede ocurrir aquí. Puede ocurrir en cualquier lugar. Y la historia de un país no tiene nada que ver. El totalitarismo no es un nuevo producto de evolución histórica. Es más antiguo que la historia. Es la tentativa de incompetentes y criminales de asumir control de la sociedad. Ese elemento siempre está ahí, en cualquier país. Pero una sociedad sana no le da ninguna oportunidad. Es cuando la mayoría en un país se vuelve débil, indiferente y confusa que una minoría criminal, maravillosamente organizada como lo están todas las bandas, toma el poder. Y una vez que han tomado el poder, ese poder no puede ser recuperado en varias generaciones. Por fantástico que pueda parecer pensar en una dictadura en los Estados Unidos, es mucho más fácil establecer una dictadura que derrocarla. Con la técnica moderna y las armas modernas a su disposición, una minoría despiadada puede mantener a millones de personas en la esclavitud indefinidamente. ¿Qué pueden hacer mil hombres desarmados y desorganizados contra un solo hombre con una ametralladora?
Y la tragedia de hoy es que al permanecer desorganizados y mentalmente desarmados estamos contribuyendo a imponer esa esclavitud en nosotros mismos. Al quedarnos indiferentes y confusos, estamos actuando como quintacolumnistas inocentes para nuestra propia destrucción.
 

No hay neutralidad personal en el mundo hoy

Repítelo y grítate eso a ti mismo. En todas las grandes cuestiones hay sólo dos lados, sin término medio. O estás vivo o estás muerto, pero no puedes estar “ni uno ni otro” o “entre los dos”. O eres honesto o no lo eres, no hay un neutro “medio-honesto”. Así que, o estás en contra del totalitarismo o estás a su favor. No hay neutralidad intelectual.
Los totalitaristas no quieren tu apoyo activo. No lo necesitan. Ellos tienen su pequeña minoría, compacta, bien organizada, y eso es suficiente para llevar a cabo sus objetivos. Lo único que quieren de ti es tu indiferencia. Los comunistas y los nazis han declarado en repetidas ocasiones que la indiferencia de la mayoría es su mejor aliado. Simplemente quédate en casa, ocúpate de tus asuntos privados, encógete de hombros sobre los problemas del mundo… y eres el quintacolumnista más efectivo que puede ser concebido. Estarás haciendo tu parte exactamente igual que si estuvieras conscientemente obedeciendo órdenes de Hitler o de Stalin. Así que, estás en el ajo, lo quieras o no, estás ayudando a llevar al mundo a la destrucción, mientras gimes y te preguntas qué hace que el mundo sea como es hoy. Lo estás haciendo.
Los totalitarios han dicho: “Quien no está contra nosotros, está con nosotros”. No hay neutralidad personal.
Y puesto que ya estás involucrado, y tienen que estarlo, ¿qué prefieres? ¿Hacer lo que estás haciendo y ayudar a los totalitarios? ¿O luchar contra ellos?
Pero para poder luchar, primero debes entender. Debes saber exactamente qué crees, y debes agarrarte a esa fe de forma honesta, consistente y constante. Una fe que asumes de vez en cuando, como el traje de ir a misa los domingos, no tiene ningún valor. El comunismo y el nazismo son una fe. La tuya deberá ser tan fuerte y tan clara como la de ellos. Ellos saben lo que quieren. Nosotros no. Pero veamos, antes de que sea demasiado tarde, si tenemos una fe, qué es y cómo podemos luchar por ella.
En primer lugar y ante todo: ¿qué es el totalitarismo? 
Todos oímos hablar mucho de él, pero no llegamos a entenderlo. ¿Cuál es el punto más importante, la base, la esencia central tanto del comunismo como del nazismo? 
No es la “dictadura del proletariado”, ni la nacionalización de la propiedad privada, ni la supremacía de la raza “aria”, ni el antisemitismo. Esos son síntomas secundarios, detalles superficiales, son los efectos y no la causa. 
¿Cuál es la causa principal, común a ambas la Rusia Soviética y la Alemania nazi, y a todos los otros dictadores, pasados, presentes y futuros? 
Una idea, y sólo una: Que el Estado es superior al individuo. Que el colectivo tiene todos los derechos y el individuo no tiene ninguno.
 
Párate aquí. Este es el punto crucial. Lo que pienses sobre esto determinará si eres un quintacolumnista mental o no. Este es el punto que no permite ningún compromiso. Tienes que elegir uno u otro. No hay término medio. 
 
O crees que cada hombre individual tiene valor, dignidad y ciertos derechos inalienables que no puede ser sacrificados por ninguna causa, por ningún objetivo, por ningún colectivo, por ningún número de otros hombres, sean quienes sean. 
O crees que un grupo de hombres –da igual cómo lo llames: un colectivo, una clase, una raza, o el Estado– tiene todos los derechos, y cualquier individuo específico puede ser sacrificado si algún bien colectivo – da igual cómo lo llames: una mejor distribución de la riqueza, la pureza racial, o el Milenio – lo exige. No te engañes a ti mismo. Sé honesto sobre esto. Los nombres no importan. Sólo el principio básico importa, y no hay opción intermedia. O cada hombre tiene derechos individuales inalienables, o no los tiene.
Tus intenciones no cuentan. Si estás dispuesto a creer que los hombres deberían ser privados de todos sus derechos por una buena causa, entonces eres un totalitario. No te olvides, Stalin y Hitler sinceramente creen que sus causas son buenas. 
Stalin piensa que él está ayudando a los oprimidos, y Hitler piensa que él está sirviendo a su país como buen patriota. Son buenas causas, esas dos, ¿verdad? 
Entonces, ¿qué es lo que está creando los horrores de Rusia y de Alemania? ¿Qué está destruyendo toda la civilización? Esta única idea: que a una buena causa todo puede ser sacrificado; que los hombres individuales no tienen derechos a ser respetados; que lo que una persona cree que es bueno puede imponérsele a otros por la fuerza.
Y si tú –en la intimidad de tu propia mente– crees tan firmemente en algún bien específico que tú tengas, por el cual estarías dispuesto a privar a los hombres de todos sus derechos, entonces eres tan culpable de todos los horrores de hoy como lo son Hitler y Stalin. Estos horrores sólo los hacen posibles los hombres que han perdido todo el respeto por seres humanos individuales; que aceptan la idea de que clases, razas y naciones importan, pero personas individuales no; que la mayoría es sagrada, pero la minoría es bazofia; que los rebaños cuentan, pero el Hombre no es nada. ¿Cuál es tu posición sobre esto? 
No hay término medio.

Si aceptas la idea totalitaria, si las palabras “Estado” o “colectivo” son sagradas para ti, pero la palabra “individuo” no lo es. . . puedes parar aquí mismo. No hace falta que leas más. Lo que tenemos que decir que no es para ti, y tú no eres para nosotros. Separémonos, pero sé honesto, admite que eres es un totalitarista y únete al Partido Comunista o a la Liga Germano-americana, porque ese es el final lógico del camino que has elegido, y vas a acabar en uno de ellos, lo sepas ahora o no.

Pero si eres un humanitario y un liberal –en el verdadero sentido, no en el sentido prostituido de esas palabras – entonces dirás, con nosotros, que el Hombre– cada Hombre individual, único y singular – tiene un valor sagrado que tú respetas, y derechos inalienables sagrados que nada puede quitarle.
¿Crees eso? 
¿Estás de acuerdo con nosotros que esa es la esencia del verdadero americanismo (libertario), el principio básico sobre el que América fue fundada y lo que la hizo grande: los Derechos del Hombre y la Libertad del Hombre? 
Pero ¿oyes muchas voces que estén diciendo eso hoy?
¿Lees muchos libros que digan eso? ¿Ves a muchos hombres prominentes predicando eso? ¿Conoces una única publicación dedicada a esa creencia, o una sola organización que la represente? 
No. En vez de eso, te encuentras con un torrente de palabras, de libros, de predicadores, publicaciones y organizaciones que, bajo “Frentes” muy ingeniosas, trabajan incansablemente para venderte el totalitarismo.Todas ellas están camufladas bajo consignas muy atractivas: te gritan que son defensoras de la “democracia”, del “americanismo” de las “libertades civiles”, etc. 
Todos y cualquier uno usa esas palabras, que han perdido su significado. Son generalidades vacías, son engañabobos. Hay una única prueba verdadera que puedes aplicar a todas estas organizaciones; pregúntate a ti mismo: ¿Cuál es el resultado final de su trabajo, debajo de esos bromuros tan brillantes? ¿Qué te están vendiendo realmente, adónde quieren llegar? Si preguntas esto, verás que te están vendiendo colectivismo en una forma u otra.
Ellos predican “democracia”, y luego añaden algo más: “democracia cconómica”, o una “democracia más amplia”, o una “verdadera democracia”, y exigen que le entreguemos toda la propiedad al Gobierno; “toda la propiedad” significa también “todos los derechos”; que todo el mundo tenga todos los derechos en conjunto, y que nadie tenga ningún derecho de ningún tipo individualmente. ¿Es eso democracia, o es totalitarismo? 
Has oído hablar de una comentarista popular que quiere que todos estemos dispuestos a morir por la democracia, y que luego define la “verdadera” democracia como socialismo de Estado. 
Has oído al Secretario Ickes definir la “verdadera” libertad de prensa como la libertad de expresar la opinión de la mayoría. Has leído en una revista nacional muy respetable la afirmación de que la Declaración de Derechos, de la forma como se enseña hoy en nuestras escuelas, es “egoísta”; que una “verdadera” Declaración de Derechos consiste no en exigir ningún derecho para uno mismo, sino en darles esos derechos a “otros”. Que Dios nos ayude, compatriotas americanos. 
¿Estamos ciegos? ¿Ves lo que esto significa? ¿Ves las implicaciones?
Y esto es lo que hay, mires donde mires. Ellos “se oponen” al totalitarismo y “defienden” la democracia – predicando su propia versión de totalitarismo, algún tipo de “bien colectivo”, “derechos colectivos”, “voluntad colectiva”, etc. Y lo único que nunca se dice, que nunca se predica, que nunca se materializa en nuestra vida pública – la única cosa que todos esos “defensores de la democracia” odian, que denuncian y derriban sutilmente, gradualmente, sistemáticamente – es el principio de los Derechos Individuales, de la Libertad Individual, del Valor Individual. Ese es el principio contra el que va dirigida la actual gran conspiración mundial. Esa es la esencia de todo el problema mundial. Eso es lo único opuesto al totalitarismo, y nuestra única defensa contra él. Si abandonas eso, ¿qué mas da el nombre que le pongas a la sociedad que resulte? Será totalitarismo, y todos los totalitarismos son idénticos, todos tienen los mismos métodos, la misma esclavitud, el mismo derramamiento de sangre, los mismos horrores, no importa cuál sea el noble lema con el que comiencen, como lo atestiguan la Rusia Soviética y la Alemania nazi.
Los principios son mucho más consistentes que los hombres. Un principio básico, una vez aceptado, tiene una forma de llegar por sí mismo a su conclusión lógica, incluso contra la voluntad y la gran sorpresa de quienes lo aceptaron. Basta con aceptar la idea de que no existen los derechos individuales inalienables. . . y pelotones de fusilamiento, ejecuciones sin juicios, y una Gestapo o una GPU seguirán automáticamente, sin importar quién tenga el poder, sin importar lo noble y lo benevolente que sean sus intenciones. Esa es una ley de la historia. Puedes encontrar bastantes ejemplos. 
 
¿Puedes nombrar un solo contraejemplo? 
¿Puedes nombrar un único caso en el que un poder absoluto – en manos de quien sea – no haya terminado en un horror absoluto? 
Y, por el amor de Dios, compañeros americanos, no seamos totalmente imbéciles, démosle a nuestra inteligencia una pequeña posibilidad de funcionar, y reconozcamos lo obvio:¿qué es un poder absoluto? Es un poder que posee todos los derechos y no tiene que respetar ninguno. ¿Importa si tal poder está en manos de un dictador autoproclamado, o en manos de un órgano representativo elegido? El poder es el mismo, y sus resultados serán los mismos. Mira a lo largo de toda la historia. Mira a Europa. Y no te olvides, siguen teniendo “elecciones” en Europa. No te olvides, Hitler fue elegido.
Ahora bien, si te das cuenta de qué forma tan completa el totalitarismo intelectual ya tiene control sobre nuestro país, si ves que no hay ni acción ni organización que defienda el único principio anti-totalitario verdadero, el principio de los derechos individuales, te darás cuenta de que hay sólo una cosa que podemos hacer: actuar al respecto y formar dicha organización. Si realmente te opones al totalitarismo, a todo él, en cualquier aspecto, forma o color, entonces te unirás a nosotros. 

Proponemos unir a todos los hombres de buena voluntad que crean que la Libertad es nuestro bien más preciado, que es más grande que cualquier otra consideración, sea cual sea, que ningún bien se ha logrado jamás por la fuerza, que la Libertad no debe ser sacrificada a ningún otro ideal, y que la Libertad es una entidad individual, no una entidad colectiva.

No sabemos cuántos de nosotros quedamos en el mundo. Pero creemos que somos muchos más de los que los totalitarios sospechan. Somos la mayoría, pero estamos dispersos, desorganizados, silenciados y desamparados. Los totalitarios son una minoría eficiente, organizada, y muy escandalosa. Han aprovechado posiciones clave en nuestra vida intelectual y hacen que parezca que ellos son la voz de América. Ellos pueden, si no se les controla, secuestrar a América y convertirla en una dictadura. ¿Vamos a dejar que se salgan con la suya? Ellos no son la voz de América. Nosotros lo somos. Pero se nos tiene que oír.
Sin embargo, para ser escuchados debemos estar organizados. Esto no es una paradoja. Los individualistas siempre han sido muy reacios a formar cualquier tipo de organización. Los mejores, los más independientes, los miembros que más trabajan y los más productivos de la sociedad siempre han vivido y trabajado solos. Pero los incompetentes y los inescrupulosos se han organizado. El mundo de hoy muestra lo bien que se han organizado. Así que vamos a intentar lo que nunca se ha intentado antes: organización contra organización. O sea, una organización para defendernos de la inminente organización obligatoria que se tragará a toda la sociedad; una organización para defender nuestros derechos, incluyendo el derecho a no pertenecer a ninguna organización forzada; una organización, no para imponerle nuestra ideología a nadie, sino para evitar que alguien nos imponga su ideología usando violencia física o social.

¿Estás con nosotros?

  • Si eres consciente de que el mundo está yendo hacia el desastre, pero no ves ninguna fuerza efectiva capaz de evitarlo.
  • Si estás deseando unirte a una gran causa y aceptar una gran fe, pero no encuentras en ningún sitio ninguna causa o fe que te sea ofrecida hoy.
  • Si no eres una de esas condenadas medusas para quienes la palabra “Libertad” no significa nada.
  • Si no puedes imaginarte viviendo en una sociedad sin libertad personal, en una sociedad en la que te dicen qué hacer, qué pensar, qué sentir, en la que tu vida misma será sólo un regalo del colectivo, a ser revocado cuando le plazca y en cualquier momento.
  • Si no puedes imaginarte entregando tu libertad por cualquier bien colectivo, sea el que sea, y no crees que tal bien pueda jamás ser logrado por ese tipo de entregas.
  • Si crees en tu propia dignidad y en tu propio valor, y mantienes que tal creencia no es “egoísta”, sino que es tu mayor virtud, sin la cual no vales nada ni para tus semejantes ni para ti mismo.
  • Si crees que es malvado exigir que tú debes existir única y exclusivamente por el bien de sus semejantes, otorgándoles a todos y a cada uno de ellos un derecho sobre ti.
  • Si crees que es malvado exigir que cada uno se sacrifique por el bien de los demás, y que tal exigencia no hace más que crear víctimas mutuas, sin beneficiar a nadie, ni a la sociedad ni al individuo.
  • Si crees que los hombres pueden decirte lo que no debes hacerles a ellos, pero nunca pueden asumir la arrogancia de decirte a ti lo que tú debes hacer, no importa cuántos sean ellos.
  • Si crees en el principio de que la mayoría rige pero sólo si hay protección para los derechos de las minorías, ambos estando limitados por derechos individuales inalienables.
  • Si crees que la mera mención de “el bien de la mayoría” no es motivo suficiente para justificar cualquier posible tipo de horror, y que quienes vociferan más fuerte “el bien de la mayoría” no son necesariamente amigos de la humanidad.
  • Si estás harto de “izquierdistas”, “humanitarios”, “místicos” e “idealistas” profesionales que te harían el bien como ellos lo ven, aunque te mate, cuya idea de benevolencia en el mundo es un mundo de esclavitud .
  • Si estás harto, disgustado, descorazonado, sin fe, sin dirección, y lo has perdido todo menos tu valor.

Ven y únete a nosotros.

Hay tanto en juego, y queda tan poco tiempo. . .
Construyamos una organización tan fuerte, tan segura y tan entusiasta como cualquiera de los totalitarios podría aspirar a lograr. Sigamos nuestra fe con la misma consistencia con la que ellos siguen la suya. Ofrezcamos al mundo nuestra filosofía de vida. Expongamos toda la propaganda totalitaria en cualquier medio y en cualquier forma. Respondamos a cada argumento, a cada promesa, y a cada “línea del partido” de los totalitarios. Rechacemos cualquier concesión, cooperación o colaboración con quienes predican cualquier marca de totalitarismo en letra o en espíritu, en nombre o en realidad. No tengamos nada que ver con las organizaciones “Frente”, sus agentes o sus ideas. No tenemos que proscribirlas por ley. Podemos acabar con su existencia con un boicot social. Pero eso significa: nada de concesiones. No hay concesiones entre la vida y la muerte. Tú no haces concesiones con la peste negra. No toquemos nada contaminado por el totalitarismo. Arranquemos las máscaras, saquémoslos a la luz y. . . dejémoslos solos. Perfectamente solos. No hay “pro-soviéticos” o miembros de la junta directiva “pro-nazis” en nuestra organización. No hay “benévolos” caballos de Troya. Permanezcamos juntos, como ellos hacen. Ellos nos silencian, nos obligan a salir de la vida pública, cubren los puestos clave con sus propios hombres. Permanezcamos juntos, y ellos serán incapaces de continuar. Tienen millones de dinero extranjero de su parte. Nosotros tenemos la verdad.
Como un primer paso y una primera declaración de lo que abogamos, te ofrecemos los siguientes principios:
Creemos en el valor, la dignidad y la libertad del Hombre.
Creemos:
  • Que cada hombre tiene derechos inalienables que no le pueden ser quitados por ninguna razón en absoluto. Esos derechos son a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.
  • Que el derecho a la vida significa que el hombre no puede ser privado de su vida para la conveniencia de ningún otro grupo de hombres.
  • Que el derecho a la libertad significa libertad de decisión individual, elección individual, juicio individual, e iniciativa individual; significa también el derecho a estar en desacuerdo con otros.
  • Que el derecho a la búsqueda de la felicidad significa que el hombre tiene libertad para elegir lo que constituye su propia felicidad personal, y luchar para conseguirla; que esa búsqueda no es ni malvada ni condenable, sino honorable y buena; y que la felicidad de un hombre no le puede ser prescrita a él por ningún otro hombre, ni por ningún otro grupo de hombres.
  • Que estos derechos no tienen sentido a menos que sean una posesión incondicional, personal y privada de cada hombre, que le son otorgados por el hecho de nacer, mantenidos por él independientemente de todos los demás hombres, y limitado solamente por el ejercicio de esos mismos derechos por otros hombres.
  • Que la única forma justa, moral y benéfica de sociedad es una sociedad basada en el reconocimiento de esos derechos individuales inalienables.
  • Que el Estado existe para el Hombre, y no el Hombre para el Estado.
  • Que el mayor bien para todos los hombres puede ser logrado sólo a través de la cooperación voluntaria de individuos libres para beneficio mutuo, y no a través de un sacrificio obligatorio de todos por todos.
  • Que “voluntario” presupone una alternativa y una opción de elegir entre varias oportunidades; y por lo tanto que incluso un acuerdo universal de todos los hombres para tener un único curso de acción no es ni libre ni voluntario si no hay algún otro curso de acción posible para ellos.
  • Que la independencia de espíritu de cada hombre y el respeto de los demás hombres por esa independencia es lo que ha creado toda la civilización, toda la cultura, todo el progreso humano, y ha beneficiado a toda la humanidad.
  • Que la mayor amenaza a la civilización es la propagación del colectivismo, el cual exige el sacrificio de todos los derechos individuales a los derechos colectivos, y la supremacía del Estado sobre el individuo.
  • Que el bien común que tal colectivismo profesa tener como objetivo nunca puede ser logrado sacrificando la libertad del hombre, y que ese sacrificio sólo puede conducir a sufrimiento, estancamiento y degeneración general.
  • Que tal concepción del colectivismo es la mayor maldad posible, bajo cualquier nombre, en cualquier forma, o para cualquier propósito, sea cual sea.
Esa es nuestra definición de Americanismo y del estilo de vida americano. El estilo de vida americano siempre ha estado basado en los Derechos del Hombre, en la libertad individual, y en el respeto a cada personalidad humana individual. A través de toda su historia, esa ha sido la fuente de grandeza de América. Ese es el espíritu de América que estamos dedicados a defender y a preservar.
En la política práctica nos guiaremos por una fórmula básica: de cada ley y cada concepción exigiremos la máxima libertad para el individuo y el mínimo poder para el gobierno que sean necesarios para alcanzar cualquier objetivo social determinado.
Si crees en esto, únete a nosotros. Si no, enfréntate a nosotros. Ambas son tus prerrogativa; pero el único acto verdaderamente inmoral que puedes cometer es estar de acuerdo con nosotros, reconocer que tenemos razón, y luego olvidarte y no hacer nada.
Hay una cierta excusa, por pequeña que sea, para un quintacolumnista abierto y honesto. No la hay para uno que sea inocente, pasivo, subconsciente. 
 
De todas las cosas que 
te hemos dicho aquí, 
deseamos estar 

equivocado en una sola: 
en nuestra primera frase. 
Demuéstranos que estamos 
equivocados en eso. 
 
Únete a nosotros.
El mundo es un lugar hermoso, y vale la pena luchar por él. Pero no sin Libertad.
Fuente:
“Journals of Ayn Rand” — capítulo 10: Communism and HUAC (House Un-American Activities Committee).
Traducido por Objetivismo.org, con permiso del Ayn Rand Institute. Derechos reservados.

Los errores y prejuicios de Podemos contra el informe sobre desigualdad del Instituto Juan de Mariana.

podemosestalinistas

POR: JUAN RAMÓN RALLO

Iván Ayala, miembro de Podemos, critica el reciente informe del Instituto Juan de Mariana acerca de la desigualdad en España. Dado que el artículo crítico es bastante largo, voy a ordenar las críticas y mis respuestas por bloques.

Intenciones del informe

1) El informe es un “estudio ad-hoc [sic] para alimentar ideológicamente las tesis conservadoras”

El propósito del estudio es, simple y llanamente, contrastar si la tan extendida afirmación política de que España es uno de los países más desiguales de Europa es cierta o no. La tesis liberal (que él incorrectamente tacha de conservadoras: imagino que siguiendo la misma estrategia de agitación tramposa que aquellos que tachan de stalinistas a Podemos) no es que la igualdad económica sea positiva: ésa es una tesis puramente socialdemócrata. La tesis liberal es que las desigualdades resultantes del escrupuloso respeto de los derechos básicos de las personas no deben ser corregidas mediante coacción (véase la concepción procedimentalista de justicia de Nozick). Por tanto, no tengo interés ideológico alguno en que España sea más o menos igualitaria —sí en que sea más libre—. Acaso quien sí posea algún interés en que España nos parezca especialmente desigualitaria sea el propio Iván, quien reconoce que “las nuevas ofertas políticas” [Podemos, partido del que forma parte] “están bebiendo [del paradigma] de la desigualdad”. ¿Qué pasaría si se mostrara que España no es tan desigual como ellos nos han dicho? Pues que se quedarían sedientos de votos y de poder. ¿Quién está realmente sesgado a la hora de estudiar los datos de desigualdad?

2) El informe pretende convencer a todas “esas personas que sienten la miseria en sus carnes, que no pasa nada porque esa miseria no es real”:

No, el informe no pretende convencer a nadie de nada de eso. Repito: lo que señala el informe es que España no es uno de los países más desiguales de Europa. Esto ni implica que los españoles no sean desiguales ni que no sean míseros. Por un lado, ser menos desigual que otros no implica no ser desigual en absoluto (si todos somos muy desiguales, ser menos desiguales significa seguir siendo muy desiguales). Por otro, ser muy igualitario no implica que nadie lo pase económicamente mal: una sociedad puede ser pobre e igualitaria (justo por eso los liberales señalamos que lo importante no es la desigualdad, sino la lucha contra la pobreza).

Desigualdad de riqueza

3) El informe afirma que la riqueza en sí misma, así como su concentración, no merece ningún interés

El informe no afirma que la distribución de la riqueza “no merece ningún interés”, sino que en términos de bienestar no debería ser demasiado relevante en tanto dispongamos de renta con la que satisfacer nuestras necesidades —más allá de servicios específicos que sí proporciona la riqueza, como la ostentación o la seguridad económica—. Paradójicamente, Iván acepta que esto es así en el caso de Suecia, país con mucha desigualdad de riqueza pero donde el Estado proporciona renta a aquellas personas que carecen de riqueza. ¿Por qué critica nuestro argumento para luego darnos la razón al aplicarlo con Suecia?

4) El informe sostiene que la riqueza es una variable “que nace de la nada y que carece de explicación económica”

El informe no afirma esta boutade en ninguna parte (¿alguna cita al respecto?). De hecho, sí proporciona una breve explicación económica sobre la riqueza (aunque ése no es el objeto de este estudio). Cito textualmente: “el valor de la riqueza no corresponde al valor de renta presente, sino que es una estimación de rentas futuras que se espera que dichos activos generen, descontados el tiempo y el riesgo. Así, la riqueza representa una valoración virtual e incierta de unas rentas futuras esperadas”.

5) El informe obvia que la distribución de la riqueza depende de la distribución del PIB entre los distintos grupos sociales:

Después de acusarnos de explicar pobremente el origen de la riqueza, Iván nos arroja una simplista exposición sobre la misma. Su modelo simplificado es que la riqueza presente es consecuencia de la distribución y acumulación pasadas de la renta. Acaso si hubiera leído con mayor detenimiento el informe, no caería en errores tan básicos: la riqueza es el valor presente de las rentas futuras, no el valor acumulado de las rentas pasadas ahorradas. El valor de una empresa no depende de lo que se ha invertido en ella, sino de los beneficios que se espera que vaya a obtener en el futuro (en cualquier manual introductorio de finanzas puede encontrar cómo el precio de un activo equivale al valor actual de sus flujos de caja futuros). Asimismo, el valor de un inmueble no está determinado por lo que se pagó por él, sino por los servicios (por ejemplo, de alquileres) que espera que proporcione en el futuro (el propio Iván, más adelante, reconoce que el estallido de la burbuja de la burbuja inmobiliaria ha hundido el valor de los inmuebles: ¿pero éstos no dependían de su coste histórico?). Es absurdo pensar que, por ejemplo, la riqueza de Mark Zuckerberg es igual a todo el ahorro que ha acumulado a sus apenas 30 años: al contrario, la milmillonaria fortuna de Zuckerberg procede de haber creado una empresa que se espera que obtenga gigantescos beneficios futuros y, por eso, hoy tiene un valor superior a 300.000 millones de dólares. Si Zuckerberg, con sus mismos ingresos pasados, hubiese creado Gowex en lugar de Facebook, hoy apenas tendría patrimonio alguno. La riqueza debe analizarse con un enfoque forward-looking, no backward-looking.

6) El informe pasa por alto que la desigualdad actual de riqueza es heredada de la expansiva desigualdad en el reparto del PIB entra las rentas del capital y las rentas del trabajo (sobre todo, como consecuencia de las reformas laborales de PP y PSOE)

Recuerdo el propósito del estudio: analizar si, como repiten partidos políticos y medios de comunicación, España es uno de los países más desiguales de Europa. Recuerdo la conclusión del informe: España no es uno de los países más desiguales de Europa. Lo anterior no significa que en España no haya desigualdad, sino que hay menosdesigualdad que en otros rincones de Europa. Acusarnos de no analizar el origen de la desigualdad en España es tanto como acusarnos de que el informe debería versar sobre otro tema distinto: y está muy bien que Iván plantee sugerencias de temas a analizar por los miembros del Instituto Juan de Mariana, lo que no está tan bien es que intente vendernos que nuestro primer informe es erróneo (o tergiversador) por no tratar un tema distinto del que trata. En todo caso, y ya que menciona el asunto, entremos en él: es falso que la desigualdad de la riqueza en España se deba al creciente peso en el PIB de las rentas del capital derivado, a su vez, de las recientes reformas laborales. Y es falso porque, en esencia, durante los últimos 15 años las rentas del capital netas no han ganado peso en España (salvo que incluya como rentas del capital lo que él mismo dice que no debe ser considerado como renta: es decir, las rentas inmobiliarias imputadas).

7) La evidencia empírica demuestra que la riqueza se está concentrando como consecuencia del creciente peso de las rentas del capital en el PIB

Iván Ayala cita esencialmente dos fuentes para respaldar esta afirmación: Alvaredo y Saez (2009) y Piketty. Sin embargo, los trabajos reseñados, lejos de confirmar su afirmación la desmienten. Primero, Alvaredo y Saez (2009) señalan claramente que la concentración de la riqueza en España no ha aumentado en el período que ellos estudian (1982-2005): “La concentración de la riqueza [del top 1%] decrece desde el 19% en 1982 al 16% en 1992 y luego vuelve a aumentar al 20% en 2005 (…) En contraste, la concentración de la riqueza del top 0,1% ha caído apreciablemente desde el 7% en 1982 al 5,5% en 2005”. ¿La razón de ello? “Dado que la riqueza inmobiliaria está menos concentrada que la financiera y los precios de los inmuebles ha aumentado sobremanera, la concentración de la riqueza entre los segmentos más ricos ha caído entre 1982-2005”. A su vez, Alvaredo y Saez exponen que la proporción de la renta en manos del top 0,1% aumenta como consecuencia de dos factores: los salarios y las ganancias del capital, a saber, el porcentaje de las rentas del capital y los beneficios empresariales en manos del top 0,1% no se incrementan durante todo el período analizado: “El gráfico también demuestra que el aumento de la renta en manos del top 0,1% es debe solamente a dos componentes: las ganancias del capital y la renta salarial. Los otros dos componentes, los beneficios empresariales y la renta del capital, han permanecido constantes”. Imagino que, como Iván me ha remitido en varias ocasiones de su artículo a la distribución primaria de la renta, sabrá que las ganancias del capital no son forman parte ni del PIB ni, en consecuencia, de los canales de distribución primaria de ese PIB (véase páginas 235-236, donde las ganancias del capital no aparecen; o léase la metodología del Bureau of Economic Analysis en su página 5: “Es importante resaltar que las mediciones de renta en la contabilidad nacional no incluye las ganancias o pérdidas derivadas del cambio en el precio de los activos, esto es, las ganancias y pérdidas de capital, dado que un cambio en el precio de los activos no constituye renta derivada de la producción”), por lo que no debería incluirse para medir la concentración del PIB en manos del top 1% (aquí explico por qué Piketty hace trampas cuando, en ocasiones, la incluye). Por tanto, la razón de que el top 1% concentre un mayor porcentaje del PIB en los últimos años no es el creciente peso de las rentas del capital (como afirma Iván), sino el aumento de los salarios del top 1%. De hecho, esto mismo es lo que reconoce el propio Piketty: “No considero que la relación r>g sea el principal causante de los cambios en la distribución de la renta y de la riqueza en el siglo 20, o que nos sirva para pronostica el camino que la desigualdad de la renta y de la riqueza va a seguir en el siglo 21 (…) Además, yo desde luego no creo que r>g sea una herramienta útil para reflexionar sobre el aumento en la desigualdad de las rentas salariales: otros mecanismos y políticas son aquí mucho más relevantes, por ejemplo, la oferta y la demanda de habilidad o la educación. Por ejemplo, en mi libro (capítulo 8-9) destaco que el aumento de la concentración de la renta en los EEUU durante el período 1980-2010 se debe en su mayor parte a la desigualdad de las rentas salariales, que a su vez puede ser explicado por dos factores: la creciente desigualdad en el acceso a la formación y a la educación superior durante este periodo en EEUU (exacerbado por el coste de la matrícula universitaria y la insuficiente inversión pública); y las remuneraciones explosivas de los directivos, probablemente estimuladas por cambios en los incentivos y en las normas, así como por elevados recortes de los tipos marginales máximos”. Es decir, Iván se inventa la historia de que la creciente desigualdad de la renta se debe en todo el mundo, y también en España, a la cada vez mayor concentración de la riqueza y al aumento de las rentas del capital en relación con las salariales, me remite para demostrarlo a dos fuentes y resulta que según sus fuentes: a) en España no ha habido concentración de la riqueza; b) la desigualdad de la renta no se debe al aumento del peso de las rentas del capital sino a la creciente desigualdad dentro de las propias rentas salariales. Oye, que todos podemos comenzar a citar referencias a trote y moche sin leerlas, pero no deja de ser llamativo que un economista me acuse de falta de rigor por despreciar la evidencia empírica… que él mismo está despreciando.

8) El informe rechaza estudiar la concentración de la riqueza en los deciles superiores con respecto a los inferiores bajo el argumento de que esto “no permite ver la distribución de la renta en los demás estratos de la población”

El informe no sólo no lo rechaza, sino que ofrece la ratio de concentración de la riqueza entre el quinto quintil y los restantes (página 21). Ahora bien, también ofrece el índice Gini para exponer una imagen más completa. Supongo que Iván no se opondrá a que demos dos indicadores en lugar de uno. Por cierto, y como ya expliqué, aunque uno se centre en analizar la concentración de la riqueza en España en manos del top 1%, esa concentración es de las más bajas de Europa (página 250, gráfico 6.7: ésta es otra de las referencias a las que me remite Iván y que no debe haberse leído con demasiado detenimiento).

9) El informe oculta que “la práctica totalidad de las viviendas de las familias españolas en realidad no son de dichas familias, sino de los bancos con los que mantienen una hipoteca”

Si Iván dedicara tanto esfuerzo en leerse el informe como en criticarlo, probablemente se habría dado cuenta de que estamos midiendo la distribución de la riqueza neta, esto es, restamos al valor de los inmuebles la deuda hipotecaria (y para ello tomamos los valores que nos proporciona el estudio de Credit Suisse al que también me remite Iván para defender sus tesis). A este respecto, por cierto, es completamente falso que la “práctica totalidad” de las viviendas en propiedad de España soporten una hipoteca.Si nos vamos al INE, comprobaremos que de los 14,3 millones de viviendas residenciales en propiedad, 8,3 están libres de toda carga hipotecaria y 6 poseen cargas hipotecarias (lo cual no significa que adeuden el 100% de la hipoteca: aunque sólo les reste por pagar el 1% del inmueble, figuran en esta rúbrica). No me consta que el 42% equivalga a la “práctica totalidad”.

10) El informe no tiene en cuenta el efecto del estallido de los precios de la burbuja inmobiliaria sobre el valor de los inmuebles

No sé de dónde saca que no lo hemos tenido en cuenta (¿se lo inventará sin más?). Como digo, la estimación de la riqueza neta de las familias españolas la extraemos del informe de Credit Suisse que sí lo tiene en cuenta. ¿O es que cuando Iván me acusaba de negar que, según Credit Suisse, los ricos españoles han aumentado su riqueza durante el último, él no estaba teniendo en cuenta la variación del precio de los activos en manos de esos ricos?

Desigualdad de renta

11) Las rentas inmobiliarias imputadas no deben integrarse en la renta de las familias para medir la desigualdad dado que “nadie los percibe realmente fuera del artificio teórico de este estudio”

Es curioso cómo Iván quiere analizar cómo se distribuye el PIB entre la población española y, en cambio, uno de los principales componentes del PIB (las rentas inmobiliarias imputadas) crea que debe ser excluido de la distribución de esa renta. Tendré que recordar que el PIB es el valor de todos los bienes y servicios finales producidos en una economía durante un período de tiempo: los servicios de vivienda son claramente un servicio que debe estar integrado en el PIB, al igual que aparecen los alquileres. Es evidente que si el propietario de un inmueble me alquila un piso de su propiedad, Iván querrá incluir esa renta del alquiler como renta del capital del propietario del inmueble. Pero, ¿y si yo vivo en mi propia casa? ¿Acaso mi posición no es exactamente la misma que si me autoalquilara el inmueble? Estamos ante un caso de autoconsumo (y, por si alguien no lo sabe, los autoconsumos sí aparecen en el PIB): yo, con mi propiedad, produzco el servicio de vivienda y me lo distribuyo a mí mismo (nótese que, sin imputaciones inmobiliarias, un país donde todo el mundo viviera de alquiler disfrutaría de un mayor PIB que uno donde todo el mundo tuviera su casa en propiedad).

12) Para incluir las rentas inmobiliarias imputadas en la renta familiar, estas rentas deben estimarse y no hay estimaciones fiables para el caso español

Esta crítica es la única que tiene cierto peso, dado que el informe de Eurostat reconoce la falta de calidad de muchos de los datos europeos. Pero justamente España no está entre el listado de países entre los que los autores encuentran problemas en los datos (tabla 2, página 24). Es decir, aunque es verdad que todavía falta mejorar mucho los métodos para imputar rentas inmobiliarias a los distintos hogares españoles, como primera aproximación no es mala. Nota al margen: todos los críticos de nuestro informe recurren en este apartado a la misma estrategia. Primero tratan de argumentar por qué las rentas inmobiliarias imputadas no deberían estar incluidas en las mediciones de desigualdad (muy mal argumento) y luego añaden que además las estimaciones no son de calidad (argumento parcialmente bueno). ¿No detectan un cierto sesgo argumentativo? A saber, “vamos a buscar todos los argumentos posibles para desacreditar este resultado, sin discriminar entre buenos y malos argumentos”. Cuánto me gustaría leer a alguien que dijera: “Es verdad que debemos incluir las rentas inmobiliarias imputadas en nuestras mediciones de desigualdad pero los datos de Eurostat son mejorables” (argumento sensato). Pero claro, según Iván, el de las conclusiones ideologizadas y pre-establecidas soy yo. Seguro.

13) El informe demuestra que el Estado de Bienestar reduce las desigualdades de renta y eso no puede ser suscrito por “una persona cuyo leit motiv intelectual es luchar contra el Estado y que ha argumentado en numerosas ocasiones en contra del Estado de Bienestar”

Primero, el propósito del informe es estudiar si España es uno de los países más desiguales de Europa: nada más. Si España no lo fuera por influencia del Estado de Bienestar, pues se refleja y ya está. Entiendo que si Iván me acusa de tener ideas pre-establecidas y de manipular mi argumentación para que encajen con las mismas, le tendrá que llamar la atención que en este caso añada lo que parece ser un argumento en mi contra: pero ello sólo debería llevar a Iván a modificar sus ideas pre-establecidas sobre mis presuntas ideas pre-establecidas (aunque apuesto a que semejante nivel de disonancia cognitiva le impedirá hacerlo). Segundo, como ya ha indicado, a los liberales la desigualdad económica les suele preocupar más bien poco (no así la pobreza): de ahí que, aun cuando el Estado de Bienestar redujera la desigualdad, ello no lo veríamos como un argumento a favor del Estado de Bienestar. Tercero, no es verdad que el informe demuestre que el Estado de Bienestar reduzca la desigualdad: el informe demuestra que, después de cobrar impuestos y establecer un monopolio estatal de facto en educación o sanidad, la desigualdad se reduce si posteriormente incluimos en la definición de renta los servicios públicos. Lo que no dice el informe (tampoco lo niega, simplemente no lo analiza), es que la desigualdad aumentaría si eliminamos el Estado de Bienestar y también los impuestos dirigidos a financiarlo así como las limitaciones a su provisión competitiva por parte de empresarios.

14) El informe sostiene que los servicios públicos reducen la desigualdad en España lo mismo que en la media de la OCDE y por tanto “nos deja exactamente igual en nivel relativo a los demás países”

No deja de sorprenderme que las personas reflexivas y analíticas metan la pata en cuestiones de lógica tan básicas. En efecto, los servicios públicos reducen la desigualdad en España en el mismo porcentaje que la media de la OCDE (un 20%), pero ¡esto no significa que por necesidad nuestra posición relativa siga siendo la misma! Que la desigualdad en la media de la OCDE se reduzca un 20% no significa que en todos los países de la OCDE se reduzca un 20%: en unos países se puede reducir más de un 20% y en otros menos. Y, en particular, si los países en los que la desigualdad se reduce menos de un 20% son países más igualitarios que España antes de aplicar esta corrección, entonces España puede terminar mejorando su posición relativa en cuanto a desigualdad. Sin ir más lejos, España es más desigualitaria en renta que Alemania antes de considerar los servicios públicos pero menos después de considerarlos. ¿No hemos alterado con ello nuestra posición relativa?

15) Es sorprendente que el informe afirme que, si el aumento de la desigualdad de la renta se debe al incremento del desempleo en España, la solución es liberalizar el mercado de trabajo

No tiene nada de sorprendente. Uno puede considerar que se trata de una mala política económica que no logra los resultados ambicionados por sus impulsores (tema de otro debate), pero si realmente crees que liberalizar el mercado de trabajo reduce el paro (como sostenemos nosotros), se trata de una receta absolutamente coherente. ¿De verdad Iván nunca nos ha leído defender la liberalización del mercado de trabajo como medida de choque contra el paro? ¿Qué le sorprende entonces?

Desigualdad de consumo

16) Una menor dispersión del consumo en absoluto se puede tomar como un indicador de menor desigualdad de un país

Una menor dispersión del consumo se puede tomar como un indicador… de la menor desigualdad en la distribución del consumo de un país. Si el PIB es consumo+inversión, diría que la distribución del consumo entre la sociedad resulta altamente relevante; de hecho, para el bienestar efectivo de la población resulta muchísimo más relevante que la distribución de los bienes de inversión. Por tanto, es totalmente legítimo que midamos la desigualdad en la distribución de esos bienes de consumo. A la postre, si la desigualdad de renta sólo reflejara que las rentas altas invierten muchísimo más que las rentas bajas (pero ambas mantuvieran un tren de vida similar), ¿qué objetivos pretenderíamos lograr con la redistribución de la renta? ¿Que las rentas altas invirtieran menos y las bajas consumieran más (menor crecimiento económico futuro)? ¿Que las rentas altas invirtieran menos y las bajas invirtieran más? (¿En qué mejoraríamos su nivel de vida y la asignación de capital en proyectos empresariales viables?).

17) La desigualdad del gasto en consumo en España es menor que en otros países porque buena parte del gasto en consumo se financia con endeudamiento

Primero, Iván no cita ninguna evidencia de que la menor desigualdad del gasto en consumo se deba al endeudamiento familiar (¿afirmación gratuita?): lo más parecido es señalar que España es uno de los países con mayor endeudamiento privado de la Eurozona. Pero este argumento es bastante malo porque, por un lado, el 83% del endeudamiento bancario de las familias está vinculado con la adquisición o rehabilitación de vivienda (a su vez, el endeudamiento con bancos es el 92% de todo el endeudamiento familiar), y sólo una pequeña porción del valor de la vivienda puede considerarse renta del período en curso (¡justamente las rentas inmobiliarias imputadas que se niega a considerar como renta!); y, por otro, porque en 2010 (y desde 2010) el endeudamiento familiar se ha reducido en España. Segundo, que las familias puedan endeudarse para nivelar intertemporalmente sus niveles de consumo no es un argumento en contra de utilizar el indicador de desigualdad de consumo, sino a favor. Me explico: si consideramos que el consumo sólo puede financiarse con cargo a la renta presente, entonces cuando una persona se quede en desempleo y sin subsidios de ningún tipo, necesariamente deberá morirse de hambre. La realidad, sin embargo, es que muchas personas pueden seguir consumiendo pese a carecer de renta presente si es que poseen activos que liquidar o si se espera que vayan a obtener rentas futuras: dicho de otro modo, el gasto en consumo puede financiarse o con renta presente, o con liquidación de activos (ahorro) o con rentas futuras (endeudamiento). Si estoy transitoriamente desempleado pero en unos años espero volver a tener empleo, ¿por qué debo rebajar absolutamente mi nivel de vida hoy? ¿No es acaso más sensato que consuma con cargo a mis rentas futuras? En tal caso, la distribución del gasto en consumo contribuye a suavizar las fluctuaciones en la distribución de la renta y, también, la desigualdad debida a las fluctuaciones de la misma (nada, por otro lado, que no sepa quien haya estudiado la hipótesis del ciclo vital).

Habitualmente suele acusarse a Podemos de populismo, no sólo en materia política pero también en materia económica. Se afirma que Podemos carece de un discurso económico sólido, articulado y fundamentado y que sólo se mueve por desinformación, propaganda y consignas. Podría ser que muchas de estas acusaciones sean injustas: que, aunque Podemos recurra a una comunicación que muchos reputemos como demagoga y populista, en realidad cuenten con un excelente equipo de economistas que termine respaldando todas y cada una de sus sonadas exclamaciones mediáticas. Podría ser, sí, pero cada vez que tienen la ocasión de demostrárnoslo, sólo contribuyen a reafirmar que su discurso económico está completamente vacío.

liberalismo16

Balance de la legislatura de Rajoy y perspectiva económica de 2016.

EX-PAÑA

Cuando  están a punto de celebrarse las elecciones y se acaba el año es buen momento para hacer balance de la legislatura rajoyana y hacer una perspectiva del año 2016.

El año pasado fiel a mi vagancia no hice la “perspectiva 2015”, el año de todos modos no ha traído muchas sorpresas: la agudización de la bajada de los precios del petróleo, contra lo que preveían muchos, y la subida de tipos de la FED, el “fin del dinero barato” como pomposamente la ha llamado un periódico a la subida del 0 al 0,25 % de los tipos. Después de eso yo ya no se lo que es caro ni barato, si el 0,25 % ya no es barato…

En Europa el BCE sigue el camino contrario, comprando deuda de toda clase de instituciones públicas, vamos, imprimiendo dinero y repartiéndolo entre los políticos a ver si la cosa se anima. Lo que sí ha conseguido el BCE es reducir los intereses de la deuda, bajar la prima de riesgo vamos.

Pero volvamos a España. Este ha sido un año fundamentalmente electoral, sobre todo por la aparición de nuevas fuerzas.

El balance de Rajoy.

El gobierno de Rajoy en lo económico ha tomado cuatro medidas importantes:

1.- La reforma laboral que ha supuesto una tímida liberalización del mercado laboral.

2.- Unos pequeños recortes de gasto público via congelación de salarios de los funcionarios (han perdido un 2 % de poder adquisitivo en la legislatura contra un 10 % en la última de Zapatero) y aumento de la jornada laboral de 35 horas a 37,5 horas a la semana, con la consiguiente disminución de funcionarios. La supresión de una paga extra esta siendo compensada por lo que no cuenta.

Las pensiones en cambio han ganado poder adquisitivo puesto que acumulan una subida de entre el 3,5 % y el 2,5 % contra una inflación acumulada del 2 %. Aunque si tenemos en cuenta los copagos farmacéuticos podemos hablar de una mantenimiento del poder adquisitivo.

Pero dado que cada vez hay más pensionistas y que cobran, de media, mayores pensiones, los gastos del sistema siguen disparados.

3.- Una muy ligera racionalización de la Administración Publica que ha supuesto un ahorro de unos 9.000 M€ al año.

4.- La subida de casi todos los impuestos pero que apenas ha aumentado la recaudación debido a la recesión (ahora se está revirtiendo un poco la subida del IRPF). La liquidación de diversos pufos de la época de Zapatero.

Resumiendo, las administraciones públicas (gobierno central, autonomías, ayuntamientos, diputaciones y Seguridad Social) han gastado en esta legislatura que acaba algo más de 1,9 billones de euros y han ingresado algo menos de 1,6 billones sumando casi 400.000 millones de euros de nueva deuda pública que c  los 650.000 millones que teníamos al acabar 2011 nos dan esos 1.05 billones de deuda pública con que acabaremos el año, casi el 100 % del PIB.

Comparados con estos datos los 55.000 millones del rescate bancario, de los cuales 42.000 millones nos los ha financiado la UE (a través del MEDE a un tipo de interés del 0,5 % y una carencia de 10 años) se quedan en muy poco, y desde luego no son los causantes de la crisis ni de los recortes como machaconamente insisten algunos.

El resultado final, resumiendo mucho, es que estamos como en 2011, con un poco menos de empleo y con una ligera bajada de salarios, con mucho menos déficit público, la mitad, pero con una deuda mucho mayor, el 100% del PIB. Pero mientras que en 2011 estábamos en recesión ahora crecemos casi al 3 %.

Perspectiva para 2016

¿Cuál será el resultado de las elecciones?

Dado que el PP perderá la mayoría absoluta, aunque previsiblemente será el ganador, sólo hay tres opciones.

1.- Gobierno de coalición del PP (o con el apoyo) y Ciudadanos, la preferida de los mercados.

2.- Gran coalición de PSOE-Ciudadanos-Podemos, improbable e inestable.

3.- Nuevas elecciones.

La dos y la tres supondrán un desastre económico.

Por mucho que se empeñen los partidos de izquierdas en España no hay tantos ricos ni tanto fraude fiscal como para sustentar sus promesas de aumento de gastos públicos.

Ricos, ricos en España no hay ni 100.000 personas (un 0,5 % de la población si incluimos sus familias) y sus ingresos no llegan a los 20.000 M€ al año y ya pagan unos 7.000 millones de IRPF.

En cuanto al fraude fiscal, mucho es inaflorable porque proviene de actividades como el tráfico de drogas, que por definición son opacas, (se podrían legalizar pero me temo que esa medida liberal nunca la veremos) otra parte del fraude es de actividades como el pequeño comercio o los autónomos que si dejara de existir el fraude dejarían de existir esas actividades y la recaudación sería cero.

No creo que en España haya margen para subir los impuestos ni en 5.000 M€ sin provocar otra recesión y acabar, al final, hundiendo de nuevo la recaudación.  Y las promesas de aumento del gasto público son de decenas de miles de millones de euros.

Aún tenemos un déficit público elevado (50.000 M€ año) y la previsión es que aumenten los gastos debido fundamentalmente a las pensiones y la sanidad.

La única manera de sustentar el gasto público que quieren la mayoría aplastante de los españoles es que los empleados del sector privado superen los 17 millones, es decir 3 millones más que ahora.

Incluso con la creación de medio millón de puestos de trabajo anuales nos llevaría 6 años (¡¡¡seis!!!) equilibrar los presupuestos públicos.

No tenemos margen puesto que con una deuda el 100 % del PIB ya no podemos endeudarnos mucho más.

Insisto, cualquier resultado electoral que no lleve a un gobierno estable y más o menos continuista nos llevará a un desastre puesto que no tenemos ya margen para más tonterías.

Por supuesto el liberalismo en España sigue siendo una utopía. Cosas tan elementales como la supresión de las televisiones públicas, la liberalización del mercado laboral o la eliminación de la selva de leyes autonómicas que impide un mercado único real seguirán siendo inimaginables.

Finalmente está la cuestión catalana otra fuente de inestabilidad peligrosa.

En mi opinión tenemos un 80 % de posibilidades de estar abocados al desastre. Pero es lo que quiere la gente.

Un país en el que Rajoy es considerado un neoliberal se merece cualquier cosa que le pase.

¿Qué sociedad prefiere usted? La sociedad liberal vs. la socialista

El proceso espontáneo hace posible la paz social, porque cada actor, cooperando dentro del marco legal, explotando sus conocimientos prácticos y objetivos particulares persigue de manera espontánea y disciplinada el intercambio. Adaptando su comportamiento en función de las otras personas y de los otros objetivos para maximizar su beneficio.

Allá por el año 2000. Jesús Huerta de Soto escribía un librito bajo el título “La escuela austríaca – mercado y creatividad empresarial” en el que presentaba las principales líneas de pensamiento de la escuela austríaca de economía. Aún pensando que se trata de un libro desigual -hay capítulos excepcionales, otros no tanto- les recomiendo encarecidamente su lectura, especialmente su capítulo VI dedicado al pensamiento social de Friedrich A. von Hayek.

Friedrich A. von Hayek.Al final de dicho capítulo, de Soto hace el – para mi gusto –  mejor resumen posible del pensamiento de Hayek sobre las sociedades libres y las sociedades socialistas. Me permito parafrasear su texto, ofreciéndoles una versión de su tabla-resumen. La situación política que atraviesa nuestro país, mejor dicho, nuestro mundo occidental, secuestrado por  las socialdemocracias de todo color, hace que el tema cobre especial relevancia y sea de rabiosa actualidad.

Dos modelos sociales, usted elige.

SOCIEDAD LIBRE

SOCIALDEMOCRACIA

1. La coordinación social se produce espontáneamente, gracias a la función empresarial que descubre continuamente las expectativas de beneficio que generan los desequilibrios sociales al tiempo que los elimina (orden espontáneo). 1. Alguien trata de construir a propósito y mediante coacción la coordinación social. Para ello utiliza mandatos, órdenes y reglamentos establecidos desde un órgano central superior (orden jerárquico y organizado).
 2. El protagonista de los procesos  sociales es el individuo, que actúa y ejerce la función operativa. 2. El protagonista de los procesos sociales es el gobernante (democrático o no democrático) y el burócrata (es decir, la persona que pone en práctica las órdenes y reglamentos establecidos por el órgano central).
 3. Las relaciones de interacción social son de naturaleza contractual;  necesitan de la existencia de contratantes concretos, que intercambians bienes y servicios de acuerdo con las normas legales de la justicia material (ley).  3. Las relaciones de interacción social son relaciones de poder, en las que unos ordenan y los demás obedecen. Si se trata de una “socialdemocracia” la “mayoría” obliga a la “minoría”.
 4. Predomina el concepto tradicional de derecho desde la comprensión de la justicia material. Son reglas abstractas de contenido general que se aplican a todos por igual sin tener en cuenta ningún tipo de circunstancia especial.  4. Predomina el mandato o la regla, la que, como Ley formal, adopta contenidos concretos en forma de órdenes que determinan lo que se debe hacer en determinadas situaciones pero no es aplicable a todos por igual.
5.  Las leyes e instituciones que permitan el proceso social no se formaron intencionalmente, sino que tienen un origen evolutivo basado en las costumbres e incluyen un enorme volumen de experiencias e informaciones prácticas que se han ido acumulado durante generaciones. 5. Los mandatos y reglamentos son el resultado deliberado del poder organizado ; son altamente imperfectos y defectuosos, ya que nacen de la irremediable ignorancia de quienes están en el poder sobre los procesos de sociedad civil.
 6. El proceso espontáneo hace posible la paz social, porque cada actor, cooperando dentro del marco legal, explotando sus conocimientos prácticos y objetivos particulares persigue de manera espontánea y disciplinada el intercambio. Adaptando su comportamiento en función de las otras personas y de los otros objetivos para maximizar su beneficio.  6. Requiere que un objetivo o múltiples objetivos predominen sobre los demás. Ello se consigue mediante un sistema de órdenes. Esto conduce a conflictos sociales violentos que no se resuelven hasta que se impone al 100% la voluntad de unos sobre otros y, por tanto, pone en contínuo peligro la paz social.
 7. La libertad es entendida como ausencia de coacción o agresión (tanto la institucional como la no sistemática).  7. La “libertad” se entiende como el poder para lograr objetivos específicos, propios de un determinado momento y dictados por un simple acto de voluntad, un mandato o por un capricho.
 8. Predomina el sentido tradicional de la justicia que asume el derecho material es igual para todos, y ha de ser aplicada con independencia de los resultados concretos de un determinado proceso social. La única igualdad que se persigue es la igualdad ante la ley, aplicable por una justicia ciega a las diferencias individuales de las personas. 8. Predomina el sentido distorsionado de la “justicia de resultados” o de la “justicia social”, siendo su meta la igualdad en los resultados del proceso social, independientemente de si la conducta implícita de la gente en un proceso social es correcta  o no.
 9. Predominan las relaciones abstractas, económicas y comerciales. Los conceptos falsificados de “remordimiento”, “solidaridad” y el orden jerárquico no son considerados. En una sociedad libre de actores libres todos son prójimos de todos, todos son socios potenciales de todos, todos son potenciales clientes de todos, o potenciales proveedores.  9. Predomina la política en la vida social y las relaciones fundamentales siguen las reglas del “clan tribal”: a) La lealtad al grupo y su líder; b) el respeto al orden jerárquico; c) asistencia al “vecino” conocido (“Solidaridad”) y olvido e incluso desprecio por los” otros “, los más o menos desconocidos, los miembros de otro” clan tribal “, de los que se desconfía e incluso se califica de “enemigos”(falsificado y miope sentido del concepto de “solidaridad”).

Si se fijan bien, Hayek hace un dibujo perfecto de nuestra sociedad actual cuando de “socialismo” habla. Para él, el concepto de “socialismo” era un concepto muy amplio, que no sólo describía el “socialismo real” de las dictaduras comunistas, sino que incluía todo sistema social y político basado en el intento de sistematizar una sociedad mediante mecanismos de ingeniería social impuestos desde el poder. Asistimos con absoluta naturalidad (al menos la mayoría lo hace) a la intervención estatal en el mercado laboral, el energético, el de ocio, el de las profesiones liberales (como se decía antes), en la educación, la sanidad, el transporte, la vivienda, … convertidos en obedientes ciudadanos, ajenos al hecho de que lo legal es simplemente el dictado del poder, no necesariamente lo justo.

Las democracias occidentales han seguido en mayor o menor grado el camino socialdemócrata descrito por Hayek, lo que las convierte en vulnerables y caducas: no se puede domeñar la voluntad de las personas por siempre. El deseo de satisfacer las propias necesidades radica en la esencia misma del ser humano. La voluntariedad de las interacciones interpersonales no admite más diseño que el que realizan sus protagonistas directos, pues en caso contrario, siempre generarán insatisfacción. Ya está pasando: el proceso de polarización social al que asistimos en occidente es fruto de la socialdemocracia a la que nos hemos abandonado. Cada vez son más los obedientes que quieren imponer obediencia a todos los demás, pero cada vez son más también los que se sienten lesionados en sus relaciones formales con los otros, en su individualidad y en su deseo de prosperar. Populismos de izquierdas y derechas frente a los individuos maduros y responsables. Vamos perdiendo.

Considero las ideas de Hayek tan actuales como entonces, cuando las formuló. Y forman parte indispensable del cuerpo de ideas que deben subyacer en todo aqu¡el que se declare defensor de una sociedad libre. Yo ya he tomado mi decisión. Y usted, estimado lector, ¿por cuál de las dos formas de sociedad se inclina? ¿con cuál se siente más identificado?

LA COARTADA DEL “BIEN COMÚN”

Tu libertad y la mía están en jaque. Incluso tu libertad para acceder a esta o a cualquier otra información en Internet podría verse negada o reducida pronto: y todo ello en nombre de la lucha contra el terrorismo, contra la delincuencia, contra la contaminación, o de la protección del medio ambiente. La mayor tragedia de nuestra edad moderna es el declive de la libertad a nivel mundial, conducente al establecimiento de un neofeudalismo altamente tecnológico. El totalitarismo está en nuestro futuro y, en un grado alarmante, está ya en nuestro presente. (Edward Griffin – Freedom Force International)

Así es. Vivimos tiempos de cambio, y desgraciadamente no son para mejor. Antes de que nos demos cuenta, nuestras libertades se habrán reducido a la mínima expresión, a un mínimo representativo. Y lo más extraño y sorprendente de todo, es que ese proceso se habrá desarrollado ante nuestros propios ojos y ante nuestra propia condescendencia.  

El fenómeno del desprecio a las leyes ha llamado la atención de algunos filósofos, que han investigado sus causas. Pero se trata de un fenómeno mucho menos sorprendente que el fenómeno inverso del respeto a la ley, de la deferencia a la autoridad. Toda la Historia nos muestra enormes masas de hombres que soportan yugos odiosos y prestan a la conservación de un poder detestado la ayuda unánime de su consentimiento.

La causa final de la obediencia consistiría en el fin que persigue el Poder, que no es otro que el supuesto bien común, sea cual fuere la forma en que se conciba. Para que merezca la docilidad del individuo es preciso y basta que el Poder busque y procure el bien común.(Bertrand de Jouvenel, en Sobre el poder)

¿Os habéis fijado en que todo lo que se hace de un tiempo a esta parte es por “el bien común”? La mengua de libertades es por el bien común; el aumento de obligaciones es por el bien común; la sangría impositiva es por el bien común; la censura mediática es por el bien común, etc., etc. Y siendo así, ¿cómo es posible que las medidas que supuestamente sirven al bien común sean tan impopulares? En el fondo, pensamos que se nos está haciendo comulgar con ruedas de molino, pero por otra parte se nos presenta bajo un argumento de coacción irresistible: “Debemos hacer esto por el bien de todos”. A pesar de que nadie crea en tan noble motivación, lo cierto es que cada vez que se recurre a este discurso demagogo, la ciudadanía no puede dejar de asentir mostrando aceptación. Por eso esta estratagema es tan socorrida, y nociones como “el bien común” o “el bien público” han servido como justificación moral en la mayoría de los sistemas sociales de la historia, incluyendo en las tiranías.

Hablar hoy de derechos individuales parece estar invitando a recibir valoraciones de “egoísmo”, “insolidaridad”, etc. El término “individualismo” está hoy mal visto; sin embargo, la única base sobre la que pueden sustentarse los derechos colectivos o las aspiraciones comunitarias es la de los derechos o las aspiraciones individuales que les dan origen.

La unidad básica del grupo son los individuos que lo componen

Un grupo está compuesto por individuos, su unidad más importante. ¿Puede existir el grupo sin los individuos? Ciertamente no, de la misma manera que el bosque no puede existir sin los árboles. Por lo tanto, cuando se sacrifica una libertad o un derecho individual en nombre del bien mayor o del grupo, lo que se está haciendo es sacrificar al grupo pero no enteramente, sino una a una de sus partes. Y no hay que olvidar que cuando el vecino pierde hoy su libertad, mañana podemos ser nosotros los siguientes en perderla.

Un solo momento de reflexión basta para darse cuenta de que el mayor bien para el mayor número no puede alcanzarse si no es protegiendo a los individuos. En realidad, el mayor bien para el mayor número se alcanza antes mediante el individualismo, que mediante el colectivismo. Sin embargo, se nos ha adoctrinado en la creencia de que quien piensa en el individuo es mezquino; por contra, quien piensa en la colectividad es solidario y altruista. El mayor bien para el mayor número: los modernos totalitarios siempre se presentan bajo una apariencia humanitaria.

Cuando alguien argumenta que los individuos deben sacrificarse por el bien superior de la sociedad, lo que realmente está diciendo es que algunos individuos (normalmente una mayoría) sea sacrificados para el bien superior de otros individuos (normalmente una minoría elitista). Irónico y contradictorio, ¿no es cierto? Pero aun así la moralidad del colectivismo siempre se basa en el número. Cualquier acción está justificada con tal de que el número de personas que se beneficien sea supuestamente mayor que el número de personas que se sacrifiquen. Supuestamente porque, en el mundo real, quienes deciden quién debe sacrificarse no suelen entrar en la ecuación, de manera que a ellos nunca les llega el turno de sacrificarse. Los dictadores siempre proclaman que representan al bien superior de la mayoría pero, en realidad, ellos y su camarilla normalmente representan a menos del 1% de la población. La teoría es que alguien debe hablar por las masas y representar su mejor interés, porque esas masas son demasiado ineptas para entender qué les conviene. Pero no hay que preocuparse: los líderes colectivistas, en su inmensa sabiduría y virtud, toman las decisiones por nosotros, y hacen que las cumplamos revistiéndolas de legalidad, dejando un margen nulo para la disensión. De ese modo, es posible explicar cualquier atrocidad o injusticia que cometan estos iluminados como una medida necesaria para alcanzar el bien superior de la sociedad y como un deber hacia la humanidad.

Todos podemos identificar el doble discurso de los dictadores externos. En cuanto a la situacióninterior, eso requiere ya colocarse las gafas de aumento y estar dispuesto a observar el incómodo grano que nadie parece querer ver. En nuestras maltrechas democracias, el Estado y sus instituciones parten del razonamiento de que su finalidad es siempre superior y que está por encima de los derechos de los individuos, de manera que las libertades individuales pasan a considerarse en un primer momento como estorbos que superar, para después convertirse en verdaderos obstáculos para el “progreso”. Finalmente, los derechos de los individuos son tachados de “inmorales”, “fuera de la norma” e incluso “peligrosos” para los fines del Estado.

Y así es: porque la finalidad de un Estado que aclama estos principios no es ni más ni menos que agrandar y ejercer el poder. Y unos súbditos con derechos es un escollo en su camino. La historia demuestra que cuanto mayor poder acopia el Estado, más oprimido está el individuo. Y ello ha sido así con independencia del signo de ese poder: llámese fascista, comunista, o de cualquier otro modo. El denominador común en todos los casos es el totalitarismo.

Manifestaciones del enfoque colectivista

La primera señal de una mente colectivista es el pensamiento de que debe haber una ley para todo. El colectivismo no confía en la libertad. La libertad es un concepto cuyo ejercicio corresponde en exclusiva al individuo. Por lo tanto, no debe ser potenciada. Cuando las unidades que conforman el grupo gozan de mayor libertad, el grupo queda más disperso en sus objetivos, en sus puntos de vista y en su radio de acción; y eso es algo que, sencillamente, no interesa desde la perspectiva colectivista.

Por otra parte, la filosofía política del colectivismo se basa en una visión del hombre como un incompetente congénito, una criatura incapaz de gobernarse a sí misma, y que debe aceptar ser gobernada por una élite especial que alega algún tipo de sabiduría o de legitimidad superior, pues de lo contrario reina el caos.

Es por ello que el colectivismo trata a los individuos como a niños, y favorece una relación de potestad similar a la que ejerce un padre con sus hijos. En sus actos se refleja la esperanza de mantener a los individuos en la infantilidad y en la dependencia constantes frente al poder. Cuanto más dependientes seamos, más fortalecido saldrá el sistema. Y esa dependencia ha sido potenciada por las mentes colectivistas que guían al sistema a través de las diferentes etapas de la vida: nos hemos rodeado de una estructura de normas y directrices tan densa, que sin ella muchos se sienten perdidos.

Mecanismos para la dinámica colectivista

No resulta fácil comprender cómo el Poder ha conseguido dirigir cada vez más completamente las acciones individuales y apropiarse de una parte cada vez mayor de los recursos existentes en la sociedad. Todo acrecentamiento de la autoridad del Estado es, al parecer, una disminución inmediata de la libertad de cada uno; cada aumento de los recursos públicos, una amputación inmediata de las rentas particulares. Esta amenaza visible debería fomentar una conspiración unánime para detener eficazmente el avance del Poder.(De Jouvenel)

¿Cómo es posible que el Poder haya conseguido arrollarnos y prosiga a través de la historia su marcha triunfal?, se pregunta Jouvenel. De forma creciente, los Estados se han ido haciendo grandes acreedores de la obediencia y de los servicios de los individuos, sin que en realidad apenas nadie se percatara de ello. Y he ahí otro gran misterio. ¿No salta a la vista que el individuo, respecto al poder público, es cada vez más deudor de obediencia y de servicios?

¿A través de qué mecanismos se acrecienta ese poder que engulle cada vez más la esfera individual de sus ciudadanos, mientras que por lo general se interpreta su avance histórico como una liberación progresiva del individuo? ¿De qué medios se vale para perpetuarse? A continuación examinamos algunos de ellos:

Adoctrinamiento en la escuela

La manipulación y la homogeneización de las mentes se facilita desde la infancia a través del monopolio más o menos completo de la enseñanza, donde comienzan a inculcarse valores colectivistas, como la pertenencia al grupo. Si un niño no desea seguir al grupo o expresa alguna forma de individualidad, se le tacha de revoltoso y rebelde, cuando no de antisocial. La primera función de la escuela es formar al “buen ciudadano” según las cualidades que ese concepto abstracto pretenda favorecer en cada momento.

Por otra parte y en general, cuanto más se eleva la educación y la inteligencia de los individuos, más se diversifican sus opiniones y sus gustos, y es menos probable que lleguen a un acuerdo sobre una particular jerarquía de valores. Por lo tanto, conviene mantener un nivel bajo de independencia moral e intelectual. Conviene no potenciar capacidades de individualidad y originalidad. Por el contrario, se aplican la uniformidad y la negación de la capacidad crítica.

Y si alguien no quiere “educar” a sus hijos en el sistema público colectivista, hay leyes creadas para castigar a los padres que decidieron educarlos en casa. Queda muy poco o ningún espacio para el cumplimiento voluntario, pues esas leyes se imponen con la violencia legitimada por el poder: ¿qué podría ser más violento que arrebatar a los hijos de una familia debido a la “revolucionaria” idea de educarlos en casa?

Propaganda

Como explica Hayek, el camino más eficaz para hacer que todos sirvan al sistema único de fines que se propone el plan social consiste en hacer que todo el mundo crea en esos fines, hasta que lleguen a ser sus fines propios, de forma que los individuos se conduzcan de manera espontánea por la vía que el planificador desea.  

Evidentemente, esto se logra mediante las diversas formas de propaganda y de desinformación. Si todas las fuentes de información ordinaria quedan bajo un mando único, la cuestión no es ya persuadir a la gente de esto o aquello. El propagandista diestro tiene entonces poder para moldear sus mentes en cualquier dirección que elija, y ni las personas más inteligentes e independientes pueden escapar por entero a esa influencia si quedan demasiado tiempo aisladas de las demás fuentes informativas.

Las consecuencias morales de la propaganda totalitaria son, por consiguiente, la destrucción de toda la moral social, porque minan uno de sus fundamentos: el sentido de la verdad y su respeto hacia ella.

La misma palabra «verdad» deja de tener su antiguo significado. No designa ya algo que ha de encontrarse, con la conciencia individual como único árbitro para determinar si en cada particular caso la prueba (o la autoridad de quienes la presentan) justifica una afirmación; se convierte en algo que ha de ser establecido por la autoridad, algo que ha de creerse en interés de la unidad del esfuerzo organizado y que puede tener que alterarse si las exigencias de este esfuerzo organizado lo requieren. (Hayek, en Camino de servidumbre)

Instauración del pensamiento único

El colectivismo sostiene que la persona debe estar encadenada a la acción colectiva y al pensamiento colectivo en aras del “bien común”. Por lo tanto, su visión es que en los asuntos humanos, el colectivo es la unidad real y el estándar de valor. No hay cabida para la crítica individual.

Como hemos visto antes, se nos adoctrina desde muy temprana edad para abrazar el colectivismo, y con él al poder que lo representa. A su vez, un gobierno que crea y mantiene el control a través del propio sistema educativo garantiza una continua aceptación de la ideología durante varias generaciones. Se necesita mucha reflexión, pensamiento crítico, lectura y estudio de la verdadera historia para liberarse de la ideología que nos inculcan desde que llegamos a la vida social.

Globalización y pensamiento único van de la mano. Es por ello que asistimos a la potenciación de los entes transnacionales y multinacionales, y a la instauración de “valores” universales. Es algo que incluso tiene su reflejo en el lenguaje que empleamos y que eficientemente va calando en nosotros: conceptos tan reiterados hoy en día como “nuevo orden mundial”, “aldea global”, “economía global”, “todos somos uno”, “responsabilidad social corporativa” (tan cacareada por parte de empresas multinacionales que son las que menos la representan), “políticamente correcto” (la manipulación a través del lenguaje opera constantemente en lo políticamente correcto. Hay que aclarar que el hecho de que algo sea “políticamente correcto” no significa necesariamente que sea cierto).

¿Por qué interesa fomentar valores colectivistas? Actitud frente a las libertades

Ya hemos visto que el colectivismo ve en las libertades individuales la génesis de toda corrupción y egoísmo (eso sí, solo del ajeno). Por eso desea tutelas de todo tipo. Las épocas de crisis y los escenarios bélicos son campos de cultivo ideales para el germen del colectivismo.

Así es: la aceptación o la imposición del enfoque colectivista es el mejor medio para establecer obligaciones, cobrar impuestos, fomentar proyectos públicos mastodónticos que nadie ha solicitado, destinar el dinero público a causas ajenas y, en definitiva, coaccionar al ciudadano.

Por eso escuchamos con tanta frecuencia últimamente discursos como: “Todos debemos sacrificarnos”, “todos debemos hacer un esfuerzo extra”, etc. Y épocas como las actuales lo sirven en bandeja. Curiosamente, mientras que se niega al individuo para que deje de ser receptor y titular de libertades, se le tiene muy en cuenta a la hora de ser objeto de todo tipo deobligaciones.

En la ética colectivista, el principio de que el fin justifica los medios se convierte en la norma suprema; no hay, literalmente, nada que el colectivista consecuente no tenga que estar dispuesto a hacer si sirve «al bien del conjunto», porque el «bien del conjunto» es el único criterio, para él, de lo que debe hacerse. (Hayek).

Vemos que cada vez hay menos límites a lo que como ciudadanos debemos estar dispuestos a hacer o a soportar, y que bajo estas premisas las tropelías que presenciamos en nombre del bien común pasan por un embudo cada vez más ancho. Vemos que los niveles de poder están cada vez más alejados del individuo. A los entes nacionales sobrepasan ahora los organismos transnacionales; las Constituciones quedan supeditadas a tratados internacionales o a Declaraciones de derechos como las de Naciones Unidas, y las grandes multinacionales imponen sus propias condiciones por encima de las fronteras.

El poder económico, en las manos de los particulares jamás es un poder exclusivo o completo, poder sobre la vida entera de una persona. Pero centralizado como un instrumento de poder político, crea un grado de dependencia que apenas se distingue de la esclavitud. (Hayek)

El colectivismo trata de homogeneizar intereses utilizando el método de la tiranía de las mayorías, donde quien no está de acuerdo con la mayor parte de los integrantes del grupo debe someterse al “interés general” puesto que, en teoría, la mayoría siempre tendrá razón. Y de ahí al totalitarismo solo hay un paso.

Existe una enorme diferencia entre tratar a la gente con igualdad e intentar igualarlos. Mientras que lo primero es la condición de una sociedad libre, lo segundo significa, como lo describe De Tocqueville, “una nueva forma de esclavitud”. (Hayek)

Referencias:

Camino de servidumbre. Hayek, Friedrich A. 

Sobre el poder. Historia natural de su crecimiento. De Jouvenel, Bertrand.

Freedom Force International.

Recomendable ver esta serie de vídeos (individualismo vs colectivismo).

FUENTE: Yo, esclavo