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El mote de «Maburro» le viene como un guante

El artículo que adjunto en el post serviría como ejemplo de lo que es un analfabeto funcional (además de otras cosas, y no digo «total» porque no estoy seguro de si sabe escribir o no), primero copypasteo (desde que me inventé este verbo no paro de usarlo, bueno, soy un individuo libre y me invento lo que me da la gana) el artículo y tras ello, analizo varias de las frases de «eminente pensador» de la cosa esta, procedamos:

DURANTE UN DISCURSO EN DEFENSA DE PALESTINA

Maduro culpa al Imperio Español de haber crucificado a Jesucristo

El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro. Europa Press

El dictador venezolano Nicolás Maduro abogó por la defensa de Palestina durante un discurso este martes, llegando a aseverar que Jesucristo fue un niño oriundo de esa región geográfica que terminó «injustamente crucificado por el Imperio español».

«Yo soy cristiano. Cristiano practicante, cristiano de oración y de acción. Cristiano de cristo directo. ¿Dónde nació nuestro señor Jesucristo? En Belén, Palestina. Cuando él nació era Palestina, hace miles de años, hace dos mil años», dijo el tirano sudamericano.

Además Maduro se atrevió a aseverar que Cristo fue el primer «antiimperialista» del mundo, al «revelarse» contra «la dominación» de su tiempo.

«Nuestro señor Jesucristo, Jesús, nacido en Belén y criado en Nazaret, así que Jesús fue un niño palestino, un joven palestino. Y cuando fue crucificado, condenado injustamente, por el Imperio español y las oligarquías que dominaban religiosamente la zona (…) cuando fue condenado injustamente, fue clavado, crucificado, asesinado, torturado, nuestro señor Jesucristo murió como un hombre Palestino».

Bueno, vamos ahora a incidir sobre las barrabasadas del sujeto en cuestión, empecemos, primera perla:

¿Dónde nació nuestro señor Jesucristo? En Belén, Palestina. Cuando él nació era Palestina, hace miles de años, hace dos mil años»

Vamos a ver Sr. Analf…, digo, Miasno, upss, digo, Maburro, glub, digooo … Maduro, en tiempos de Cristo, no existía siquiera el nombre de «PALESTINA», dicho nombre lo acuñó el Emperador Romano Adriano en el año 135 d.C., es decir, de nuestra era, EL 135, AL MENOS 30 AÑOS DESPUÉS DE LA MUERTE DE CRISTO, como REPRESALIA por la rebelión de Bar Kojba , bueno, fue una de las represalias, y, evidentemente, de Palestina nada de nada, y mucho menos de «pueblo palestino».

También afirma aquí el genio que:

Cristo fue el primer «antiimperialista» del mundo, al «revelarse» contra «la dominación» de su tiempo.

El famoso mantra del imperialismo y el antiimperialismo, pero además falso, un simple ejemplo, ¿No fue Cristo el que dijo, «Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios»? Porque a mi eso me suena a que «debes ser legal y pagar tus impuestos (perdón por las comillas, pero es que, como para mi los impuestos son un atraco …, claro que para el Sr. Maburro y para la izquierda mundial en general, cuantos mas impuestos mejor) a, en este caso, un régimen imperial, Roma.

Y por último … ¡Bueno! es que esto ya es de TRACA 🤦‍♂️🤣:

fue crucificado, condenado injustamente, por el Imperio español y las oligarquías que dominaban religiosamente la zona (…) cuando fue condenado injustamente, fue clavado, crucificado, asesinado, torturado, nuestro señor Jesucristo murió como un hombre Palestino».

Maburrito, tío, tus estudios son algo así como que, de niño, barrias y fregabas los suelos de una guarderia ¿no? no se puede ser mas analfabestia, pero de Champions League. Lo primero de todo, en el siglo I España ni existía, formaba parte también del Imperio Romano, era una provincia mas del mismo, concretamente Hispania. El Imperio Español empieza con el Emperador Carlos I de España y V de Alemania (1516 – 1556), y de hecho, España como tal, nace con la unificación de los Reyes Católicos, hasta entonces se hablaba de «las Españas», porque lo que había en la península Ibérica hasta la unificación, eran varios reinos independientes y, desde luego, EN LOS TIEMPOS DE JESUCRISTO, NI ATISBO DE NINGÚN «IMPERIO ESPAÑOL», y ¿oligarquías? Supongo que algún romano rico, o los del Sanedrín, no se me ocurre otra cosa.

Y encima, el sujeto en cuestión Y SUS SEGUIDORES (sin ir mas lejos, los Podemonguers) se hacen llamar ¡»PROGRESISTAS»!, pues oiga usted, si poner a dirigir naciones a personajes que no aprobarían un examen de primaria ni copiando es PROGRESO, casi prefiero ser anticuado.

Lo chungo es que cada vez hay mas de estos, bueno, hasta hace no mucho, estaba su vecino, el tal Evo Morales, que otro que para qué, el que dijo que comer pollo te convierte en homosexual y lo curioso es que, en este caso, los lobbys LGTBIQ+ no han liado alguna de las suyas, jo, Dios los cria …

El cáncer de España

ESTOS SON LOS SOCIATAS Y EN GENERAL, LA IZQUIERDA, SE PUEDE OBSERVAR CLARAMENTE EL CAZURRISMO MENTAL DEL QUE GOZAN

Garrulos y que no saben nada de nada, su estrategia es siempre la misma, RECHAZAN EL DEBATE porque lo pierden, está claro, y entonces huyen hacia adelante desviando los temas, o, lo mas fácil, infantilón y propio de quienes, sencillamente, SON OBTUSOS CONGÉNITOS o simples cazurros que mas les valiera hacer algo útil e irse a esos pueblos abandonados o casi a pastorear y arar, que para eso, alguno de ellos si servirá, si.

Ver el Tweet completo, con el vídeo y atentos a los encuestados, NI UNO SOLO PASARÍA UN EXAMEN SERIO DE CULTURA GENERAL:

Las llamadas «políticas progresistas» no tienen nada de progreso, al contrario, limitan lo mas importante del ser humano, LA LIBERTAD.

Si, porque, se pongan como se pongan, los seres humanos NACEMOS PARA SER INDIVIDUOS LIBRES, no estúpidos colectivistas que se autorestringen libertad para chorradas como el cambio climático y lo que pretenden limitar. ¡¡¡EH, LIMITAR PARA NOSOTROS!! ELLOS SEGUIRÁN DE PUTAS Y COMIENDO LO QUE LES VENGA EN GANA SALVO INSECTOS Y GUSANOS.

Bueno … Lo mismo alguno si los come, pero porque el mismo lo ha decidido, al fin y al cabo, en otros paises lo hacen desde tiempo inmemorial, pero, volvemos a lo mismo, DECIDIENDO LIBREMENTE, NO PORQUE LO DIGA «PAPÁ ESTADO».

PAPÁ ESTADO PROGRE, CLARO.

Por cierto, aunque parece fuera de tema ¿Alguien me puede decir donde está escrito, que «Ser Supremo» lo ha dicho, quien ha decidido de motu propio que venimos al mundo a preocuparnos de cuidar el planeta? Porque yo, desde luego, entiendo que la primera obligación de todo ser vivo, no solo el humano, es SU PROPIA SUPERVIVENCIA, LA SUYA, NO LA DE SUS DESCENDIENTES, por tanto, no venimos aquí a restringirnos libertades y otras cosas, venimos a vivir cada uno nuestra vida de la mejor manera que podamos y, desde luego, restingiendo cosas NO es la mejor manera de vivir.

Al fin y al cabo, y por frio que parezca, es REAL y eso es lo que cuenta, tarde o temprano, habrá una o varias generaciones que estarán presentes cuando todo se vaya al garete, que se irá, y si no preguntad a cualquier científico (a ser posible, que no sea de izquierdas porque entonces no es científico, ha comprado el título), un día el Sol hará alguna trastada, algún meteorito de esos, o vaya uno a saber, pero el caso es que hay infinitas posibilidades mas de que ocurra algo de esto a que ese supuesto «calentamiento global producido por nosotros los «malutos» humanos», se cargue el planeta. Puede que tarde siglos o puede ser mañana mismo (ejemplo clarísimo y está la cosa pendiente de un hilo y se sabe que tarde o temprano va a ocurrir, me refiero a esto: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/grandes-reportajes/cuando-yellowstone-estalle-2_312

En fin, a ver si empezamos a darnos cuenta que NO HAY NADA PEOR QUE UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS.

El manicomio globalista

Tenemos la desgracia de sufrir unas élites lunáticas y dementes.

Alonso de Mendoza

Las élites occidentales no están equivocadas. Están locas. Someter el cuerpo de un niño sano a cambios hormonales irreversibles no es una idea radical, es un disparate de tomo y lomo. Derribar centrales térmicas y embalses en plena crisis energética y de sequía no es una medida errónea, es un acto demencial. Prohibir los productos contra las plagas mientras anuncias que Europa se dirige a una hambruna no es una mera equivocación, ni siquiera una estupidez; es un atentado contra el más elemental sentido común.

No, nuestras élites no son un grupo de inútiles sin remedio. O no todas. Tampoco son necesariamente malvadas. Simplemente, tenemos la desgracia de sufrir unas élites lunáticas y dementes. Porque el malvado deja de hacer el mal cuando consigue sus objetivos, pero el loco nunca deja de hacer locuras. Y en esas estamos, en una espiral de locura permanente.

¿En qué cabeza cabe, si no, que a las puertas de una crisis económica sin precedentes, un jefe de gobierno salga a la palestra y anuncie alegremente que va a regalar 130 millones de euros del sufrido contribuyente a un tipo cuya fortuna supera el PIB de una potencia petrolera como Kuwait?

Hace no muchos años, ningún cargo público habría sobrevivido políticamente a algo así (y hace unos pocos más, tampoco lo habría hecho físicamente). Pero ahora se hacen esos anuncios mientras te disparan la cuota de autónomo y suben los impuestos. Y va a peor.

No hay día que no se cometa o se anuncie un nuevo disparate. No hay día que no se rice el rizo del disparate anterior. De hecho, cuando estás intentando digerir su última locura, te aparecen con otra todavía peor. Es como ese reality show que lleva siglos en antena y que se ha emitido en todos los formatos posibles: en una casa, en una isla, en un hotel, debajo de un puente, etc. En él, los productores buscan desesperadamente nuevas fórmulas para escandalizar al público y para ello se dedican a poner a prueba la salud física, mental y emocional de los concursantes, a los que humillan y desprecian incitándoles –cuando no obligándoles– a cometer las peores indignidades.

En el manicomio globalista, esos concursantes somos nosotros, el pueblo llano, la gente normal. Hoy toca comer albóndigas de gusano, mañana embarcarse en una relación «poliamorosa» y pasado hacer un cursillo homologado para adoptar un «perrhijo». Como en los realities de televisión, la locura cada vez tiene que ir a más. Porque las locuras anteriores aburren. Es una revolución permanente.

La sola idea de que el hombre puede alterar artificialmente el clima de un planeta –y hacerlo nada menos que por decreto del parlamento– nos indica el nivel de desvarío que se ha alcanzado. Es un delirio de tal calibre que cuesta creer que haya calado tanto, sobre todo en una época que reniega de los dioses y dice guiarse sólo por la razón. Pero así están las cosas. Así piensa una clase dirigente que ha acumulado tanto poder y está tan presa de su soberbia que no sólo ha perdido el contacto con la realidad, sino que nos lo quiere hacer perder al resto por Ley

© La Gaceta de la Iberosfera

La noche de los okupas rotos.

«En la noche de los okupas rotos lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté en Europa»

La noche de los okupas rotos

Por: RODOLFO ARÉVALO

Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que unos vecinos al parecer se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su histórico barrio de Madrid, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares.

Le ha faltado tiempo a la oposición en el ayuntamiento, a los herederos de Carmena, para denunciar este hecho y pedir responsabilidades a Martínez Almeida, por lo que pudiera ocurrir. Me hace gracia, pues cuando es la izquierda la que ampara ocupaciones y desmanes parecidos, nadie tiene la culpa, es más la culpa la tienen los ricos que no se ocupan de que todo el mundo tenga una vivienda digna, aunque sea de protección social.

A estos señores políticos, tan amables, les diré que si estos casos se producen es precisamente por sus organizaciones, como Open Arms y similares, que llevan años favoreciendo la inmigración irregular a través del Mediterráneo y que procede del norte de África y del África profunda. Les recuerdo que África no cabe en Europa, por tamaño, cantidad de personas, y por cultura y costumbres.

Estos políticos, no sé cómo pueden tener la representación popular si parece que son bastante cabeza cuadradas porque no comprenden esto que entendería un niño de diez años. Y no, no hablo de oídas, he vivido en África y por eso sé como son su cultura y sus maneras de vida. Nada parecido a lo que tenemos en Europa. África vive aún en sociedades pre feudales y los Europeos vivimos en el siglo XXI, cualquier intento de integración, si no es con aprendizaje previo de los inmigrantes, acerca de la forma de vida y trabajo Europeo fracasará, y aún así será muy difícil conseguir la integración.

¿Significa eso que soy un puto fascista que no merece respeto y que además soy racista redomado? No, literalmente no. Abogo y defenderé por que se ayude a los seres humanos, pero a integrarlos en sus países y en sus culturas sin perjudicar al resto de personas que tienen derecho a defender sus sociedades y culturas europeas. Si hay que ayudar a esta gente, que se habiliten los recursos pertinentes para hacerlo en sus países, pero atendiendo al refrán, “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”.

Si hay gente en Europa, sin trabajo, sin vivienda, muchos en la calle por los motivos que sean, soluciónese primero esto y a posteriori, si se puede, el resto del universo. No se puede tolerar con un país al borde de la debacle económica dilapide fuera o en forasteros lo que necesitan sus oriundos. Estos han pagado sus impuestos, han trabajado aquí y son tan seres humanos como cualquier otro emigrante o no.

¿De qué está hablando una parte de la izquierda? ¿Quieren meter toda África en Europa? No caben. Que tal si estos señores tan sociales ellos se van a África a enseñar a estos humanos, de sociedades retrasadas en el tiempo, a desarrollar sus sociedades, y como hacen los Chinos, a trabajar la tierra y las demás cosas.

Es muy bonito comprometerse, solo por quedar bien y por cara dura, con los problemas ajenos a tu país, pero tu país debe de estar primero en tu lista de valores y luego si todavía tienes recursos y ganas, podrás empeñarte en rescatar de la pre edad media al resto de mundo, que por las razones que sean no ha sabido hacerlo por si mismo.

Está bien, es bonito ser caritativo y solidario, cuando puedes hacerlo porque a los tuyos les basta con lo que tienen, pero no deja de ser inmoral cuando para los tuyos no tienes y dilapidas el dinero del país en socorrer a quienes no hacen el esfuerzo por desarrollar sus civilizaciones. Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que al parecer los vecinos se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su barrio, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden, ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares. Lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté aquí, en Europa.

Las amenazas a la seguridad nacional en EE. UU. proceden de grupos de izquierdas

Y el dato más elocuente proviene, paradojas de la vida, de la misma administración norteamericana.

Por: Carlos Esteban

Cuando el recién nombrado presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró en su primer discurso a la nación que la principal amenaza interna del país procedía de “grupos supremacistas” (expresión en código para designar a sus rivales políticos); cuando su fiscal general, Merrick Garland, volvió a insistir en lo mismo como si enunciara un hecho incontestable y cuando los principales medios repitieron la misma consigna como si se tratase de un hecho evidente, se les olvidó un pequeño detalle: ofrecer una sola prueba. Citar un solo grupo terrorista de esta cuerda que estuviera operativo realizando atentados y ataques, lo que hubiera sido fácil de ser cierta la acusación.

Semejante afirmación, por lo demás, resultaba siquiera un tanto sospechosa después de una campaña electoral marcada por los desmanes de Black Lives Matter en más de una veintena de ciudades norteamericanas, donde provocaron muertes, asaltos, incendios y pillaje generalizado propios de una guerra civil.

Pero ahora son gente seria y circunstancias innegables las que están poniendo de manifiesto que, por el contrario, la principal amenaza a la seguridad nacional viene de la izquierda como, por otra parte, es lo habitual. Y el dato más elocuente procede, paradojas de la vida, de la misma administración norteamericana.

Según el gobierno, algunos de los grupos de izquierda están recibiendo financiación rusa para “sembrar discordia, difundir propaganda prorrusa e interferir en las elecciones dentro de los Estados Unidos”. El 29 de julio, el Departamento de Justicia (DOJ) anunció la acusación contra un ciudadano ruso de trabajar en nombre del gobierno ruso para sembrar la discordia en los Estados Unidos. “Desde al menos diciembre de 2014 hasta marzo de 2022, Aleksandr Viktorovich Ionov, residente de Moscú, junto con al menos tres funcionarios rusos, participaron en una campaña de influencia extranjera maligna de un año de duración dirigida a Estados Unidos”, alega la acusación.

Un comunicado de prensa del Departamento de Justicia que recoge The Epoch Times reza: “Ionov, trabajando bajo la supervisión del FSB [Servicios de Seguridad Federales de Rusia] y con el apoyo del gobierno ruso, reclutó grupos políticos dentro de los Estados Unidos, incluido el Grupo Político 1 de EE. UU. en Florida, el Grupo Político 2 de EE. UU. en Georgia y el Grupo Político 3 de EE.UU. en California, y ejercía dirección o control sobre ellos en nombre del FSB”.

Uno, dos y tres. Veamos cuáles son estos grupos financiados por los rusos, todos exquisitamente de izquierdas. En agosto, el Tampa Bay Times informó de que el “Grupo Político 1” mencionado en la acusación es el Partido Socialista Popular Africano (APSP) de San Petersburgo, Florida. En el sitio web del grupo se cita a su presidente, Omali Yeshitela, diciendo “necesitamos una revolución” y exigiendo reparaciones monetarias por la esclavitud.

El Atlanta Journal-Constitution identificó al “Grupo Político 2” en un artículo del 29 de julio como el Black Hammer Party con sede en Atlanta. El 31 de mayo de 2020, el sitio web del grupo presentó una declaración de Ionov en respuesta a la muerte de George Floyd que decía: “Justicia para George Floyd y todas las personas colonizadas (también conocidas como “personas de color”), que han muerto a manos del terrorismo colonial del Poder Blanco (también conocido como el sistema policial racista de Estados Unidos)”.

El Sacramento Bee identificó al “Grupo Político 3” como Yes California, una organización formada para promover la secesión de California de los Estados Unidos. Louis Marinelli, el fundador de la organización, había trabajado en Rusia enseñando inglés. Según algunas fuentes de noticias, es posible que Marinelli alguna vez haya tenido puntos de vista conservadores, sin embargo, el feed de Twitter Yes California criticó al presidente Donald Trump y sugirió que sus políticas «reaccionarias» estaban ayudando a impulsar el movimiento de secesión de California.

Vaya, ningún MAGA a sueldo de los rusos.

Por lo demás, en 2020, el Centro Miller para la Protección y Resiliencia Comunitaria de la Universidad de Rutgers emitió un informe que encontró evidencia de que los grupos de izquierda representan una amenaza considerable: “Las milicias anarcosocialistas que glorifican explícitamente las narrativas de los mártires, las narrativas autoritarias clásicas y las narrativas revolucionarias ahora se están organizando formalmente y están creciendo”.

El Miller Center citó a grupos de izquierda como el Frente de Liberación Juvenil, el John Brown Gun Club, Redneck Revolt y la Socialist Rifle Association, entre otros, que afirman tener entre 10.000 y 40.000 miembros en las cuentas de las redes sociales. El informe del Miller Center dice que estos grupos usan las redes sociales para promover la violencia: “Los foros anarcosocialistas extremos en línea en Reddit usan memes que piden la muerte de la policía y memes para almacenar municiones para promover la revolución violenta”.

El informe cita el ejemplo de Willem Van Spronsen, muerto a tiros durante un tiroteo con la Policía en julio de 2019. Van Spronsen estaba bombardeando una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el estado de Washington. Múltiples informes de noticias afirman que Van Spronsen era miembro de Antifa y del John Brown Gun Club. Según la organización global sin fines de lucro Counter Extremism Project (CEP), muchos de estos grupos operan “bajo el amplio paraguas de Antifa”, que está formado por células individuales y “los líderes de estas células siguen siendo autónomos”, afirma el informe de CEP.

© La Gaceta de la Iberosfera

Qué sociedad estamos creando en España que no nos protege de los okupas. Por Rodolfo Arévalo

Qué sociedad estamos creando en España que no nos protege de los okupas

«No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones, corruptos u okupas»

Estaba viendo durante el desayuno la televisión y hablaban sobre una okupación de la vivienda, que fue denunciada por una vecina al parecer extranjera a cuyo marido propinaron los sinvergüenzas una paliza de muerte en la que le partieron un hueso con un bate de beisbol. Parece mentira que esta situación se pueda dar en la España del siglo XXI y tanto la familia afectada como la propia Guardia Civil tenga pocas herramientas para contestar de manera contundente a los allanadores, ladrones y matones.

No se si se trata de precaución por el origen étnico de los matones, para no ser tildados de racistas o xenófobos, pero lo que está claro es que esto es una usurpación de un derecho, el derecho a la propiedad, con descarado y no se puede permitir. No podemos confiar en unos políticos electos que proporcionan cobertura a estos delincuentes por inacción en legislar medidas duras y cuando digo duras, son duras, penas con privación de libertad de al menos diez años, por los perjuicios causados a las familias víctimas.

Nadie es culpable de que haya individuos que no quieran trabajar, o sin medios, que en vez de recurrir a la caridad del estado, decidan por su ley del más fuerte desproveer de vivienda, tanto habitada como dedicadas a cualquier otro uso, a personas que las han comprado con el sudor de su frente. Eso se llama CARADURA en cualquier lugar del mundo.

Esta claro que en las sociedades democráticas, no se puede acusar a nadie de tener bienes legalmente adquiridos, porque todos son libres de ganarse la vida para poder adquirirlos a su vez. Otro asunto es que haya gente que decida que por su cara bonita tiene derecho a todo, hasta de subyugar a los demás y a hacerles comulgar con ruedas de molino. Que estos asuntos queden muchas veces sin resolver, durante mucho tiempo, es inadmisible, la policía nacional o la guardia civil deberían tener derecho a intervenir expulsando del lugar ocupado a cualquiera que no pueda demostrar tener el alquiler pagado al día, y no con meses de retraso, o la propiedad del lugar.

Parece mentira que en la España del siglo XXI todavía haya que tolerar esas practicas medievales de asalto a los castillos, que como dicen los ingleses son la casa de cada cual. Algún día va a haber más que palabras por parte de alguna familia expropiada por estos sinvergüenzas con resultados que todos quisieran evitar y es entonces cuando la ciudadanía debería pedir las cabezas, no de los asaltantes o de los propietarios, si no de los políticos que con su falta de legislación y severidad lo hayan permitido.

Véase entre otros la ultra izquierda a los que parece que la propiedad les causa urticaria, salvo que se trate de la suya. Que se lo cuenten a Pablo Iglesias con su casa de Galapagar. Yo si fuera uno de esos afectados me encargaría de hacer el listado de propiedades de algunos políticos que parecen gustar de la ocupación y poner esa información a la libre disposición de los caraduras que okupan, para darles algo en que entretenerse. Si esto fuera así el tema se terminaba en unos pocos días. Si esto se hiciera así, las leyes contra ocupas se volverían duras y la policía y la guardia civil podrían actuar en minutos sin mayor preocupación.

No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones o corruptos sin que parezca que se les caen los anillos a las bien asentadas posaderas de políticos de todo el espectro parlamentario. Recuerdo que hubo un asalto al Congreso hace años, pero sigan legislando así señores Parlamentarios y o generan otro asalto al Parlamento o cosas peores porque los ciudadanos legales que cumplen la ley se están empezando a hartar, y bastante, raro será que no empiecen a caerles palos de todo tipo encima a los diputados que permiten estas guarradas, nunca mejor dicho.

O Europa acaba, por vía policial con todos estos problemas, sin mayores complejos o veremos, tanto en estos casos, como en los temas de inmigración de gente que no se amolda a la sociedad que les acoge de la ley del Talión. Puedo asegurarles que las personas, todas, tienes su límite y al final algunos van a preferir matar y vivir seguros en las cárceles y no como el vecino apaleado brutalmente por los ocupas caraduras. Ya que estos no van a la cárcel, debería el estado crear cárceles de acogida para las personas que pierdan sus viviendas a manos de la hez de la sociedad. Nos va a salir por un congo, pero peor es que haya muertos cualquier día y no solo de la parte agredida, sino también de la parte agresora, porque cuando el estado no defiende al ciudadano este no tiene nada que perder defendiéndose a sí mismo, y habrá que ver quiénes son los jueces que se atrevan a mandar a la cárcel a individuos que hagan cualquier majadería por recuperar sus bienes y su vida. Mediten esto parlamentarios, jueces, y policías, variopintos. ¿Queremos que el siglo veintiuno se convierta en el medievo dos? Ustedes mismos.

FUENTE: La Paseata

Crónicas de absurdistán: la alianza entre Islam y las organizaciones LGTB de izquierdas / Chronicles of absurdistan: the alliance between Islam and left LGBT organizations

«En junio del año 2016 un musulmán de origen afgano cometió una matanza en un local gay en Orlando (Florida). Cerca de 50 personas fueron asesinadas en nombre del islam por un terrorista que manifestó, antes de ser abatido, su lealtad al llamado Estado Islámico (o Daesh o ISIS).»

«En nombre del islam muchos homosexuales son atacados y asesinados por fanáticos, pero el atentado de la discoteca Pulse marcó un hito en esa larga historia de agresiones y violencias que sufre este colectivo a manos de los sectarios más enardecidos de esa religión.»

Por  Yolanda Couceiro Morín

A nadie se le escapa mi simpatía por la comunidad LGTB, pero tengo que reconocer que la extraña fascinación, mezclada con una no menos singular predilección, que sienten ciertas organizaciones izquierdistas de homosexuales y no pocas personas ‘progres’ de esa orientación sexual en Occidente por el islam es uno de los mayores misterios de estos convulsos y desquiciados tiempos. Es un enigma superior al portento de la bolsa marsupial. En todo caso es el capítulo más surrealista de esta época ya de por sí surrealista. Esta actitud disparatada y francamente delirante merece que nos asomemos al caso. Es algo así como si ciertas asociaciones judías e individuos sueltos de esa raza (o confesión o lo que sea) se sintieran atraídas por el nazismo y asumieran su defensa y promoción. De ese calibre es el desvarío en cuestión.

En junio del año 2016 un musulmán de origen afgano cometió una matanza en un local gay en Orlando (Florida). Cerca de 50 personas fueron asesinadas en nombre del islam por un terrorista que manifestó, antes de ser abatido, su lealtad al llamado Estado Islámico (o Daesh o ISIS).

En nombre del islam muchos homosexuales son atacados y asesinados por fanáticos, pero el atentado de la discoteca Pulse marcó un hito en esa larga historia de agresiones y violencias que sufre este colectivo a manos de los sectarios más enardecidos de esa religión. De hecho la comunidad homosexual norteamericana nunca había sufrido un ataque tan mortífero y brutal contra sus miembros. Se puede ampliar ese nefasto récord al conjunto de la comunidad homosexual del mundo occidental, que ve poco a poco su libertad y sus derechos cada día más atacados y vulnerados por la creciente presencia musulmana en los distintos países que los acogen y la agresiva intolerancia de la que hace gala la población musulmana en general hacia los homosexuales.

Este verano pasado, en conmemoración de esa luctuosa fecha y como homenaje a las víctimas de la matanza de Orlando, una asociación inglesa denominada «Gays Contra la Sharia» convocó una manifestación en Manchester, ciudad también golpeada duramente por el terrorismo islámico en mayo de ese mismo año (Estadio Manchester Arena) con el lema «Unámonos Contra el Odio».

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Aquí es donde entra en escena ese delirio con el que encabezábamos estas líneas. Pues en respuesta a esa manifestación convocada por algunas organizaciones de homosexuales, varias asociaciones izquierdistas LGBT de Gran Bretaña, como la «Asociación de Gays y Lesbianas en Apoyo de los Inmigrantes», salieron a la palestra a denunciar que los verdaderos propagadores del odio eran los organizadores de esa manifestación contra la sharia y que el acto no era sino un intento de la extrema derecha islamófoba para criminalizar a todos los musulmanes. Y en consecuencia, convocaron una contramanifestación. Los pormenores de esa jornada están en la prensa para quién tenga curiosidad por conocerlos. En pocas palabras: la ciudad de Manchester, apenas repuesta del espantoso atentado en el concierto unas semanas antes (22 muertos y cientos de heridos, la mayoría adolescentes) vivió durante unas horas una situación esquizofrénica con una asociación seria de gays manifestándose contra la sharia y otras asociaciones LGTB, vinculadas a los movimientos de tipo podemita a la británica,  manifestándose contra quienes se manifestaban contra la sharia.

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Este episodio surrealista (que no es un caso aislado ni una anécdota solitaria, sino que evidencia una tendencia muy real) tiene por lo menos el mérito de dejar las cosas claras: una parte significativa (tal vez la más ruidosa y activa y la mediáticamente más influyente) del colectivo gay está a favor de la implantación de la sharia. Hemos pasado de la defensa ingenua (o no), buenista y estúpida de una cosmovisión (religión, cultura, hábitos…) extraña y contraria a nuestra identidad y cultura y que no ha traído más que problemas y conflictos a los países que le han hecho un sitio a la promoción lisa y llana de la ley islámica. Tal vez estos homosexuales quieren darle algo de emoción a sus vidas y tener que vivir escondidos o sentir la existencia diaria como una actividad de riesgo. Quien sabe. En todo caso bajo la sharia, los homosexuales sólo tienen dos opciones : la clandestinidad o la represión más brutal que podamos imaginar. Podemos hacer una simple búsqueda en Internet (o Google Images mejor) con los términos Gay/Iran, Gay/Saudi Arabia, etc…

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La locura en la que están embarcadas las organizaciones de homosexuales que defienden el islam, toma aquí unos visos particularmente preocupantes ya que la manifestación era explícitamente contra la sharia y lo que ello representa: el fanatismo islámico generador de muerte, sufrimiento y opresión, no contra el islam, ni los musulmanes, ni los inmigrantes, ni nada parecido. Estas organizaciones progres LGTB están empeñadas, como todo el abanico progresista, en ver el racismo en todas partes, incluso en el rechazo de la sharia. Si se oponen a los que se oponen a la sharia, entonces que cada cual saque sus propias conclusiones.

Se ha vuelto un clásico de la estupidez humana que cada vez que se comete un atentado islamista todo lo que se considera progresista sale a la calle a manifestarse… ¡contra la islamofobia y el racismo! Manifestar contra el terrorismo y el fanatismo islámico, ¿para qué? Eso en todo caso es cosa de la «extrema derecha». Todos estos grupos encuadrados dentro de lo que podríamos llamar el «activismo progre» han perdido todo contacto con la realidad y viven bajo los efectos de su droga ideológica en una especie de burbuja mental de la que no pueden salir. Y eso nos lleva la situación grotesca de ver a activistas LGTB defender de forma directa o indirecta a quienes asesinan a homosexuales por el mero hecho de serlo. Estas organizaciones están en una deriva puramente demencial y suicida. Allá ellos. Su ceguera es total, su dogmatismo les impide ver la realidad. Para ellos todo rechazo al islam es obra de la extrema derecha que vierte su odio contra el diferente, el extranjero, el débil y el marginado. Se niegan a ver los peligros que trae el islam y el deterioro de la sociedad que lo acoge, la pérdida de libertades y derechos que lleva aparejada la imparable islamización de nuestros países, camino del conflicto y la tiranía más despiadada.

Muchos homosexuales de izquierdas y otros activistas progres creen compartir causa común con los musulmanes en una absurda solidaridad entre dos «minorías oprimidas». No sólo el islam abomina la homosexualidad, sino que a los mismos musulmanes, por su cultura y su educación, les repugna la homosexualidad y la juzgan inaceptable. ¿Qué causa común puede haber entre el Islam y el movimiento LGTB? Se han llevado a cabo en distintas ocasiones encuestas entre la población musulmana en Europa sobre esta cuestión, y todas arrojan resultados contundentes: cerca del 100% de los encuestados rechazan la homosexualidad y no están dispuestos a tolerarla.

Los homosexuales que buscan un terreno común con el islam son iguales en este punto a las feminazis, los progresistas de toda laya y los buenistas, católicos o no, los que, cada uno por su lado y a veces por motivos diferentes, babean de ternura frente al islam, cuando son en realidad las víctimas propicias para sufrir los rigores de un islam expansionista y conquistador que busca imponerse para llegar a dominar los países que está colonizando.

Los homosexuales que apoyan al islam han permitido que su ideología se haya impuesto a su sentido común. ¿Realmente creen en su fantasiosa alianza islamo-gay? ¿Cómo entender que esos homosexuales disculpen, justifiquen y apoyen a una cosmovisión retrógrada y brutal que los quiere a todos muertos? Pero muertos en sentido lieral, no metafórico: ahorcados o defenestrados en público.

Si hay un grupo humano en el mundo que debería oponerse con todas sus fuerzas al avance del islam, éste es el colectivo homosexual. No existe actualmente amenaza más seria contra ellos. ¡El islam nunca, pero nunca jamás, será gay-friendly! La única divergencia que hay en el islam sobre el trato que hay que darle a los homosexuales es si deben ser lapidados (Mauritania), colgados (Irán), decapitados (Arabia Saudí), crucificados (Somalia), despeñados o degollados (Daesh)… En los países de mayoría musulmana donde no se sanciona a los homosexuales con la muerte sigue aplicándose castigos como latigazos, prisión, etc…

El concepto de derechos humanos es ajeno al islam. Simplemente no hay derecho ni ley fuera de la sharia. El concepto de derechos humanos para los homosexuales es una obscenidad para el islam. El islam no considera la homosexualidad un estilo de vida diferente totalmente legítimo, sino como una perversión y un crimen, y como tal tiene que ser rechazado y castigado.

Es un hecho indiscutible que cuánto más islam hay en una sociedad más peligrosa se vuelve ésta para los homosexuales, para su dignidad, para su seguridad, para su propia vida. En los países, regiones y ciudades europeas donde más islam hay, paralelamente más agresiones se dan contra los homosexuales. Ser homosexual se ha vuelto peligroso en muchos lugares de Europa, y eso ocurre debido a la implantación y al avance del islam en esos lugares.

Está claro que las mismas organizaciones progresistas LGTB favorables al islam no se atreverían nunca a organizar desfiles del Orgullo Gay por los barrios y calles de las ciudades con población musulmana y menos por delante de sus mezquitas. En resumidas cuentas: el islam quiere la desaparición de los homosexuales. Los homosexuales europeos ni siquiera tienen que viajar a algún país de mayoría musulmana para descubrir lo que el islam piensa de su condición, basta con que se paseen por esos barrios islamizados de cualquier ciudad de Europa Occidental para comprobarlo en carne propia.

Hablando claro: las muestras de tolerancia y simpatía que esos homosexuales llevan a cabo con el islam les interesa una mierda a esos musulmanes. Estos consideran basura a los homosexuales, escoria que hay que tratar en consecuencia. Los verdaderos musulmanes ven a los homosexuales como si fueran ratas que hay que exterminar. No hay terreno común entre islam y homosexualidad. Esa es la realidad. No hay matices en la posición islámica respecto de los homosexuales, no hay ambigüedad, no hay posibilidad de entendimiento, no hay «zonas grises». Por lo tanto no hay terreno común, ni lucha compartida, ni causa común, ni colaboración posible. No hay puentes.

Miembros de los movimientos ‘progres’ LGTB, esto es lo que hay. Ustedes deciden.

 

Delitos de odio: una excusa para imponer métodos de censura propios de dictaduras / Hate crimes: an excuse to impose censorship methods of dictatorships

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¿TODO VALE PARA QUE ALGUNOS NO OIGAN AQUELLAS OPINIONES QUE NO LES AGRADAN?

Los países occidentales están adentrándose en una peligrosa espiral con la excusa de perseguir ciertas fobias. Parece que todo vale con tal de reprimir lo que algunos tachan de “odio”.

El odio ya era una circunstancia agravante en el Derecho penal

La mayoría de los políticos y de los medios tratan de convencernos de que la sociedad necesita armarse legalmente para combatir contra esas fobias sociales porque, según dicen, el odio mata. Hay que decir que todo país democrático ya dispone de herramientas legales para castigar aquellos delitos que son motivados por el odio. Por ejemplo, en España el Código Penal de 2015 contempla en su Artículo 22 una serie de circunstancias agravantes que llevan a incrementar la pena impuesta a determinados delitos. Entre esos agravantes figura el siguiente: “Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.” Así pues, ya existen en nuestro Derecho penal las herramientas para perseguir ese tipo de conductas como debe hacerse en una democracia: dejando que sean los jueces quienes apliquen las leyes.

Nos imponen leyes de excepción que ejecutan políticos y no jueces

Sin embargo, la mayoría de los políticos y de los medios, empujados por ciertos grupos de presión, están consiguiendo imponernos una serie de normas que convierten a los políticos acusadores y jueces. Políticos y periodistas nos aseguran que el castigo de esos “delitos de odio” por la vía administrativa es una necesidad imperiosa ante la amenaza que suponen esos delitos. Curiosamente, entre esos políticos y medios hay algunos que rechazan las leyes antiterroristas aplicadas por jueces porque, según ellos, son leyes de excepción, es decir, normas creadas vulnerando el ordenamiento constitucional para conseguir delitos por mera voluntad política. Este mismo año un partido de ultraizquierda, Podemos, ha intentado legalizar la apología del terrorismo, con el argumento de que ese tipo penal “habla mal de nuestra calidad democrática”. Sin embargo, ese mismo partido pretende aprobar ahora una “Ley Mordaza” que crea delitos de opinión y deja su castigo en manos de políticos, y no de jueces, algo propio de dictaduras.

Critican la ‘Ley Mordaza’ y luego piden una con la excusa de perseguir el ‘odio’

En una clara muestra de esa idea de que todo vale para perseguir las opiniones que no les gustan, Podemos ha includo en su “Ley Mordaza” aspectos que criticó en una ley presentada por el PP y que la formación de ultraizquierda tachó, de hecho, de “Ley Mordaza”. Lo que revela esta forma de actuar es la descaradamente arbitraria forma de entender la ley que tiene nuestra clase política, rechazando o aceptando ciertos preceptos legales no por la bondad del precepto en sí, sino en función del propósito que se busca con su imposición: es el viejo y aberrante principio de que el fin justifica los medios. En el caso de la ultraizquierda, además, la promoción de ese tipo de leyes se enmarca en una doble moral que ya viene de muy atrás. Y es que esa ultraizquierda critica la censura franquista pero no tiene reparos en apoyar dictaduras como las de Cuba y Venezuela, sin mostrar ni el más mínimo atisbo de vergüenza.

Se dicen liberales pero apoyan leyes dictatoriales

Pero si ese cinismo es lo que cabe esperar de la extrema izquierda, lo más chocante es ver como otros que se dicen demócratas y moderados se suben al carro de la censura e incluso pretenden ser los más aventajados en su imposición. Me refiero concretamente a formaciones como el Partido Popular y Ciudadanos, que a menudo presumen de liberales pero que el año pasado apoyaron, junto a Podemos y al PSOE, una de esas “leyes mordaza” en Madrid. Una ley que no resiste ni el más leve análisis desde un punto de vista democrático: viola la libertad de expresión y la libertad de educación, usurpa funciones exclusivas de los jueces e incluso vulnera el derecho a la presunción de inocencia, exigiendo que sean los acusados quienes prueben que no son culpables, cuando lo único legítimo en una democracia es que sea el acusador quien tenga que probar su acusación. Este método acusatorio es propio de regímenes totalitarios como el nazismo y el comunismo, y deja a los ciudadanos totalmente indefensos ante cualquier desaprensivo que quiera servirse de una falsa acusación para someter a alguien a un calvario legal.

Permiten matar a hijos por nacer pero prohíben decir que si tienen pene son niños

Lo más alarmante es que normas similares se han aprobado ya en otras muchas comunidades autónomas. Con esas normas, España está cayendo por una pendiente resbaladiza hacia la tiranía. Una tiranía en la que pretenden prohibir el mero hecho de afirmar, por ejemplo, que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva. Es decir, quieren censurar a quien diga que existen dos sexos (y no 37) o que el sexo lo define la biología, y no el entorno cultural, convirtiendo la afirmación contraria en un dogma legal y tipificando toda discrepancia en un delito. Afirmar lo obvio hoy es tachado “odio” y te convierte en blanco de la censura. Sin embargo, no hay ningún problema en extender el odio a España, en decir que matar a hijos por nacer es un “derecho” o en promover el odio de clase o la cristianofobia, por citar cuatro manifestaciones de odio bien vistas por el progresismo y que han provocado multitud de muertes. Pero contra ese odio, real y cada vez más extendido, no ponen en marcha ninguna ley. La doble vara de medir que usan es escandalosa.

El ‘odio’ como excusa para desatar una caza contra los discrepantes

Si lo que acabo de señalar desde el punto de vista legal ya es grave, las consecuencias a nivel social y mediático no lo son menos. Animados por esas leyes liberticidas, los hinchas de los partidos que las han aprobado se han lanzado a la caza del discrepante, con especial entusiasmo en el caso de los más extremistas. Esa persecución se está notando especialmente en Internet. Las redes sociales se han convertido en un nuevo circo romano en el que los fans de la nueva censura insultan, amenazan e incluso desean la muerte al que les contradice. Esta ola de fanatismo ha registrado un aumento espectacular en estos últimos dos años. Si antes el tachar a alguien de “fascista” era la excusa más habitual para que los llamados “antifascistas” insultasen, amenazasen y agrediesen a cualquiera, ahora la acusación de “odio” se ha convertido, paradójicamente, en la señal para desatar campañas de odio contra los que no opinan como dicta la élite política y mediática.

Periodistas que actúan como si fuesen comisarios políticos

La élite mediática tiene una especial responsabilidad en las campañas de acoso que se están desatando en Internet e incluso en las calles. El cada vez mayor nivel de señalamiento y manipulación está convirtiendo a muchos periodistas en auténticos comisarios políticos, que se creen con autoridad para dictarnos lo que podemos opinar y lo que no, so pena de ser el blanco de sus iras (y de sus mentiras). Han ayudado a propagar palabras-policía como ultracatólico, ultraconservador, islamófobo, machista, homófobo y transfóbico, con las que van definiendo lo que tienes que pensar y lo que no. Poco importa que seas un católico y un conservador a secas, que no odies a las mujeres, ni a los homosexuales, ni a los transexuales ni a los musulmanes. Esas palabras-policía se lanzan indiscriminadamente contra todo el que no piensa como dicta la élite mediática, con la misma ligereza con la que el bolchevismo purgaba a aquellos a los que señalaba como “contrarrevolucionarios”. El problema para esa élite política es que los señalados conforman un colectivo social tan amplio que está creciendo el hartazo ante esos señalamientos. Basta con ver los comentarios de los lectores en muchos diarios digitales para comprobar el creciente alejamiento entre la élite mediática y su audiencia, porque ésta última no necesita a los medios para percibir e interpretar lo que pasa en la calle: para algo tiene ojos y oídos. Esa rebelión frente a la manipulación se ha hecho notar, por ejemplo, en la victoria electoral de Trump en EEUU, una victoria inesperada y contra la que se había conjurado la amplia mayoría de los medios. Veremos cuánto tarda en ocurrir algo así en Europa, porque lo que no pueden esperar esas élites políticas y mediáticas es que nos quedemos callados y sin rechistar mientras nos pisotean.

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Western countries are entering a dangerous spiral with the excuse of pursuing certain phobias. It seems that everything is worth with such to repress what some brand of «hatred».

Hate was already an aggravating circumstance in criminal law.

Most politicians and media try to convince us that society needs to arm itself legally to fight against these social phobias because, they say, hatred kills. It must be said that every democratic country already has legal tools to punish those crimes that are motivated by hatred. For example, in Spain, the Penal Code of 2015 contemplates in Article 22 a series of aggravating circumstances that lead to increase the penalty imposed for certain crimes. These include: «Committing the offense on the basis of racist, anti-Semitic or other discrimination concerning the victim’s ideology, religion or belief, ethnicity, race or nation, sex, orientation or identity Sexual, gender, disease or disability. «Thus, there are already in our criminal law the tools to pursue such behaviors as should be done in a democracy: leaving the judges to enforce the laws.

We impose exceptional laws enforced by politicians and non-judges.

However, most politicians and the media, pushed by certain lobbyists, are getting to impose a series of rules that make politicians accusers and judges. Politicians and journalists assure us that the punishment of these «hate crimes» by administrative means is imperative to the threat posed by these crimes. Curiously, among those politicians and means there are some who reject the antiterrorist laws applied by judges because, according to them, they are laws of exception, that is, rules created violating the constitutional order to obtain crimes by mere political will. This same year an ultra-left party, Podemos, has tried to legalize the apology of terrorism, with the argument that this criminal type «speaks badly about our democratic quality.» However, the same party intends to approve a «Gag Law» that creates crimes of opinion and leaves its punishment in the hands of politicians, and not of judges, something typical of dictatorships.

They criticize the ‘Gag Law’ and then ask for one with the excuse of pursuing ‘hate’.

In a clear example of this idea that everything is worth pursuing the opinions they do not like, Podemos have included in their «Gag Law» aspects that criticized in a law presented by the PP and that the formation of ultra-left crossed, in fact, Of «Gag Law». What reveals this way of acting is the blatantly arbitrary way of understanding the law that has our political class, rejecting or accepting certain legal precepts not because of the goodness of the precept itself, but in function of the purpose that is sought with its imposition: The old and aberrant principle that the end justifies the means. In the case of the ultra-left, in addition, the promotion of this type of laws is framed in a double moral that already comes from far behind. And is that ultra-left criticizes the Franco censorship but has no qualms to support dictatorships like those of Cuba and Venezuela, without showing even the slightest hint of shame.

They call themselves liberals but they support dictatorial laws.

But if that cynicism is what we expect from the extreme left, the most shocking thing is to see how others who say they are Democrats and moderates get into the car of censorship and even pretend to be the most advantageous in their imposition. I am referring concretely to formations like the Popular Party and Citizens, who often boast of liberals but who last year supported, together with We and the PSOE, one of those «gag laws» in Madrid. A law that does not withstand the slightest analysis from a democratic point of view: it violates freedom of expression and freedom of education, usurps the exclusive functions of judges and even violates the right to presumption of innocence, demanding that they be the defendants Who prove that they are not guilty, when the only legitimate thing in a democracy is that it is the accuser who has to prove his accusation. This accusatory method is characteristic of totalitarian regimes such as Nazism and Communism, and leaves the citizens totally defenseless against any unscrupulous who wants to use a false accusation to subject someone to a legal calvary.

They allow to kill children to be born but they prohibit to say that if they have penis they are children.

Most alarming is that similar rules have already been approved in many other autonomous communities. With these rules, Spain is falling down a slippery slope towards tyranny. A tyranny in which they pretend to prohibit the mere fact of affirming, for example, that the children have penis and the girls have vulva. That is, they want to censor whoever says that there are two sexes (and not 37) or that sex is defined by biology, not the cultural environment, making the opposite statement into a legal dogma and typifying any discrepancy in a crime. Affirming the obvious today is labeled «hate» and makes you the target of censorship. However, there is no problem in extending hatred to Spain, in saying that killing unborn children is a «right» or in promoting class hatred or Christianophobia, to cite four manifestations of hate well seen by progressivism and Which have led to a multitude of deaths. But against this hatred, real and increasingly widespread, they do not implement any law. The double measuring rod they use is scandalous.

The ‘hatred’ as an excuse to unleash a hunt against discrepants.

If what I have just pointed out from the legal point of view is already serious, the consequences at social and media level are no less. Encouraged by these libertarian laws, the supporters of the parties that have approved them have thrown themselves into the pursuit of the dissenting, with special enthusiasm in the case of the most extremist. That persecution is especially noticeable on the Internet. Social networks have become a new Roman circus in which fans of the new censorship insult, threaten and even want death to contradict them. This wave of fanaticism has seen a dramatic increase in the last two years. If before to brand someone as «fascist» was the most common excuse for the so-called «antifascists» to insult, threaten and attack anyone, now the accusation of «hatred» has become, paradoxically, the signal to unleash Hatred against those who do not think as dictated by the political and media elite.

Journalists acting as if they were political commissars.

The media elite has a special responsibility in the harassment campaigns that are unleashing on the Internet and even on the streets. The increasing level of signaling and manipulation is turning many journalists into real political commissars, who believe with authority to dictate what we can say and what not, under penalty of being the target of their anger (and their lies) . They have helped to spread word-police as ultracatholic, ultraconservative, islamophobic, macho, homophobic and transphobic, with which they define what you have to think and what not. It matters little that you are a Catholic and a conservative to the dry, that you do not hate women, or homosexuals, transsexuals or Muslims. These police words are thrown indiscriminately at anyone who does not think as dictated by the media elite, with the same lightness with which Bolshevism purged those whom he called «counterrevolutionaries.» The problem for this political elite is that the people in question make up a broad social group that is growing tired of these signals. It is enough to see the comments of the readers in many digital newspapers to verify the growing estrangement between the media elite and its audience, because the latter does not need the media to perceive and interpret what happens in the street: for something has eyes and ears . This rebellion against manipulation has been noted, for example, in Trump’s electoral victory in the United States, an unexpected victory against which the vast majority of media had been conjured up. We will see how long it takes for such a thing to happen in Europe, because what these political and media elites can not expect is that we remain silent and unconvinced while we are trampled underfoot.

FUENTE/SOURCE: Outono.net

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LAS CONDENAS MAS CINICAS DE LA IZQUIERDA CON LA VIOLENCIA QUE ELLOS MISMOS ARENGAN.

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LA IZQUIERDA SIEMPRE TIENE UN «PERO Y UNA EXCUSA» QUE AÑADIR CUANDO SE DESDICE DE LO DICHO.

EN UNAS MISERABLES COMPARACIONES QUE POSTULAN CADA VEZ QUE AGREDE ALGUIEN DE IZQUIERDA QUE LLENAS DE UNOS DENIGRANTES SUBTERFUGIOS SE ESCUDAN EN UNAS COMPARACIONES DE LO MÁS EXECRABLE.

Llevamos ya muchos años oyendo hipócritas condenas de la violencia y del terrorismo, siempre seguidas de un “pero”. Ese “pero” sólo servía para invalidar la condena previa.

Recordemos cuando Pablo Iglesias le emociona” ver a encapuchados pateando a un policía.

Recordemos a Pablo Iglesias justificando a los ultras violentos de Can Vies con un ‘argumento boomerang’

“No les «gusta» la violencia, pero…”

Uno de los ejemplos más claros de “pero” lo escribió Pablo Iglesias en mayo del año pasado refiriéndose a los incidentes violentos de Can Vies.

Me pregunto qué diría Pablo Iglesias si alguien utilizase ese argumento boomerang para referirse a una agresión contra alguien de izquierdas, por ejemplo, diciendo “pero violencia también es el saqueo fiscal que propone la izquierda”.

Supongo que le parecería fatal, pero no porque le parezca justo saquear los bolsillos de los contribuyentes que se le parece, como a todo buen comunista, sino porque la izquierda cree tener el privilegio exclusivo de trivializar la violencia política equiparándola con cualquier otra cosa.

Si los demás lo hacemos, está mal, pero si lo hacen ellos, es algo de lo más razonable. A veces ni siquiera se esconden a la hora de justificar la violencia sin rodeos.

Muestra de ello este vídeo publicado el 28 de septiembre de 2012 en el canal de Youtube de “La Tuerka”, uno de los programas de TV que presenta Pablo Iglesias:

En él, el ahora líder de Podemos confesaba sentirse “emocionado” viendo como unos ultras encapuchados pateaban a un policía.

Resulta difícil creer que alguien que se complace de ver como unos delincuentes agreden a un funcionario del Estado, sienta un sentimiento completamente distinto cuando otro ultra de izquierdas la arrea un puñetazo al Presidente del Gobierno.

¿O acaso patadas y puñetazos le merecen calificaciones morales distintas al líder de Podemos?

UN DIRIGENTE DE C’S FUE LINCHADO POR LLAMAR «VIOLENCIA» AL ABORTO

Veamos otro ejemplo: hace poco un dirigente de Ciudadanos fue desautorizado por su partido por decir que el aborto es violencia. Esta declaración mereció una ola de críticas por parte de la izquierda y la ultraizquierda en las redes sociales.

Y lo más llamativo es que tenía razón. Objetivamente hablando, abortar implica matar a un ser vivo humano, y matar es una forma de violencia. Otra cosa es que esa forma de violencia a cierta gente le merezca un aprobado moral, hasta el punto de llamar “derecho” a matar y descuartizar a un ser humano inocente e indefenso.

Imaginemos qué pasaría si alguien diese un puñetazo a un abortista y un dirigente del movimiento provida dijese: “rechazo toda violencia, pero el aborto también es violencia”.

No hace falta tener mucha imaginación: basta con ver los insultos recibidos por ese dirigente de C’s.

DESDE EL DIARIO PÚBLICO EQUIPARÁ el PUÑETAZO A RAJOY CON LOS DESAHUCIOS

Otra muestra más de la capacidad de la ultraizquierda para añadir “peros” a un supuesto rechazo de la violencia política la da hoy un columnista del diario Público, Arturo González, hablando sobre la agresión de ayer a Rajoy: “Nos escandalizamos por un puñetazo, pero no por un desahucio.

Ni con una reforma laboral que deja inermes a los trabajadores. O con la supresión de ayudas a personas físicamente dependientes. No entiendo por qué el puñetazo es más condenable que éstos y tantos otros casos de violencia política real que admitimos con indiferencia.”

En el fondo, esto es una forma de legitimar la violencia, porque se la equipara con medidas legales y legítimas como desahuciar a una persona que no paga sus deudas, o con el mero hecho de emprender una reforma laboral que no es del gusto de la izquierda. Es más: para el columnista, la “violencia política real” es la que él dice, y no el puñetazo a Rajoy.

Esta forma de argumentar abre de par en par al uso de puñetazos como forma de compensar eso que la izquierda considera “violencia” aunque no lo sea.

Y LUEGO VENDRÁN REPARTIENDO CARNETA DE DEMÓCRATAS

Lo más indignante es que esta gente, tan comprensiva hacia la violencia ejercida por sus afines con motivaciones políticas, al mismo tiempo pretende ir repartiendo carnets de demócrata, como si todos los españoles que no somos de izquierdas y que rechazamos la aberrante idea de discutir ideas a patadas y puñetazos fuésemos, en realidad, unos fachas y los verdaderos demócratas fuesen los que siempre encuentran un “pero” que añadir a cualquier objeción a la violencia política izquierdista.

HAY QUE DECIRLO Y DECÍRSELO BIEN ALTO Y CLARO.

NO SOIS DEMÓCRATAS, NO SOIS LIBERALES, SOIS UNOS UNOS VIOLENTOS QUE JUGÁIS CON EL MIEDO Y LA VIOLENCIA….

SOIS UNOS DICTADORES Y UNOS SALVAJES.

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