Fascinados por la próxima campaña electoral española, no observamos lo que ocurre al sur y al este de nuestras fronteras, que resultará más trascendental para nosotros que el que nos gobiernen Rajoy o Rubalcaba.
Está incubándose una guerra santa global que avanza hacia Marruecos, mientras en España las organizaciones jihadistas crecen entre los 1,3 millones de inmigrantes musulmanes.
Acaba de iniciarse el mes del ramadán. Tiempo de reflexión y decisiones, millones de musulmanes desean imponer la sharia, la ley religiosa.
Hace poco el mundo occidental asistía encantado a las “primaveras” de Túnez y Egipto, que forzaban la caída de unos sátrapas miembros de las Internacional Socialista, como el PSOE.
Tolerantes con las costumbres no islámicas, perseguían y encarcelaban a los fanáticos religiosos. Pero el éxito de esas revoluciones con ayuda occidental liberó a los santones que, triunfadores, comienzan a imponer la vuelta al islam salafista u original.
Las mujeres son las víctimas inicialmente más visibles. Millones que nunca escondían su pelo, lo hacen ahora. Decenas de millares se tapan elrostro como nunca había hecho. El número de ambas crece cada día. Están atemorizadas, aunque dicen que es una decisión libre.
Sin saberse por qué la OTAN, con España, iniciaba un ataque contra el atrabiliario dictador libio, Muamar el Gadafi, y apoyaba a los rebeldes que lo combaten, muchos miembros y aliados de Al-Qaeda.
Siria: una dictadura política feroz, liberal en costumbres, mata de los fanáticos cercanos a Al-Qaeda. Si estos triunfan volverán al medioevo más sangriento, hacia donde quizás va Egipto. El primer perjudicado será Israel, frontera avanzada de la modernidad y la democracia. Luego…
El acoso jihadista llega a 13 kilómetros de España, a Marruecos, país al que Zapatero prometió hacer europeo, miembro de la UE. ¿Por qué no Irán o Somalia?
La violencia de la jihad que viene del Mediterráneo sur ya se predica aquí –parece que algo tuvo que ver con el 11M–, mientras nosotros defendemos a quienes aplicarán la sharía.
Los crímenes del loco noruego en nombre de Occidente no pueden obligarnos a ocultar la realidad. Sería convertirnos en suicidas
Tal como si a Usted se le antojase echar un puente unitario entre el extremo sur y el extremo norte de Europa, he aquí que Usted está dándose aires de jefe de lucha contra el « extremismo de derecha » y la « xenofobia », desparramando sus declaraciones enfáticas y sus llamamientos a una « respuesta europea » frente a los atentados de Noruega.
Es el atentado una cosa, Señor Presidente. Le incumbe, como ciudadano y también como socialista, el deber natural de condenarlo, tanto porque concierne a vidas humanas como porque concierne a su grupo político. En cambio, las soluciones que Usted propone para evitar la reiteración de esta especie de atentado sólo llevarán consigo una agravación de las cosas. Estigmatizando la necesaria y legítima resistencia en contra del totalitarismo islámico y la quiebra identitaria y social de los pueblos europeos, no será como se limitarán los riesgos de un contra-fanatismo. Lo único a que Usted incita es caza de brujas y extinción de aquella necesaria y legítima resistencia a la que Usted y personas como Usted llaman « extrema derecha », extrema derecha que, por lo demás, prácticamente ya no existe en Europa. Nosotros somos militantes devolucionarios o restitucionarios, somos militantes que quieren la restitución o devolución de las naciones europeas a sus propias identidades. Estrictamente ninguna relación tenemos con la tradicional extrema derecha, grupo político nebuloso que pertenece al tiempo pasado (la cual se definía por el antisemitismo y la violencia contra los sindicatos y el apoyo incondicional a la burguesía capitalista). Ni hay la más mínima marca de esos conceptos en lo que escribimos. Además, ninguna marca de esos conceptos hay en lo que escribió Anders Breivik, cuya ideología, sea lo que sea, ninguna relación tiene con la tradicional definición de la extrema derecha. Su ideología es una ideología devolucionaria o restitucionaria, que lo condujo, a él, a un atentado cruento, claro, tal como nos condujo, a nosotros, a elegir los medios de una pacífica militancia. Usted puede hablar, en cuanto a Anders Breivik, de un restitucionismo o devolucionismo extremo; Usted puede decir que nosotros lo practicamos pacífico; pero ninguno derecho tiene Usted a calificar la filosofía devolucionaria como filosofía de extrema derecha, y cuanto menos que, por lo demás, muchísimos restitucionarios están llegados de la izquierda.
Señor Presidente, no nos dejamos engañar. Franceses y Españoles saben que Usted adopta tal postura moralizadora, clamando su amor al multiculturalismo sólo para distraer la atención, para que la gente olvide la desastrosa situación social y económica de España, situación que probablemente le sacudió tanto como para que Usted convoque elecciones anticipadas… ¡en las cuales Usted no será candidato (1)!
Señor Presidente, Usted razona como razonaban los stalinianos de antaño. Esas personas, a cada hambre, a cada deportación, a cada desdicha, decían: « ¡Porque todavía no hay bastante stalinismo! » Tras el atentado de Noruega, Usted grita ante las cámaras de televisión: « ¡Porque no hay bastante multiculturalismo! » (O sea, si lo decimos claro, no hay bastante represión contra los patriotas que defienden el país.) Además parece que Usted otorgue, en sus recientes declaraciones, casi más importancia al atentado de Noruega que al atentado de la Estación de Atocha, que se llevó mucho más víctimas y se refería a una ideología muy diferente y cuyo recuerdo no es evocado por Usted. Señor Presidente, Usted está traicionando a España y Europa. Usted, como los izquierdistas todos, utilizó el atentado de Noruega para desprestigiar a los patriotas, a los que resisten a la avanzada del islam conquistador y la violación de su pueblo por una inmigración que no más tiene sentido legítimo. No olvide Usted, Excelencia, que su pueblo fue aquel de la Reconquista y que las vanas y cobardes declaraciones que Usted hace podrían fácilmente dar a luz a un Breivik español.
UNA DEMOSTRACIÓN MAS DE A QUE NOS ENFRENTAMOS, DE QUE ES EN REALIDAD EL ISLAM. ESTE ES UN EXCELENTE POST QUE HE SACADO DEL EXCELENTE BLOG «EN ESTADO DE GUERRA», POR SUPUESTO, CON PERMISO PARA ELLO.
SUGIERO LEERLO ATENTAMENTE Y TAMBIÉN VISIONAR EL VIDEO.
ADVIERTO QUE AL FINAL HAY UNAS FOTOS QUE PUEDEN HERIR LA SUCEPTIBILIDAD DE ALGUNAS PERSONAS.
In Hoc Signo Vinces
Hoy era un día más; incluso en una época en que cada día es
nuevo: una catástrofe diferente nos trae cada mañana asfixiante de verano. El PSOE cometiendo crímenes sin cuento. Los chekistas de la
izquierda emponzoñando las calles de España: y la economía
baqueteada por no se sabe muy bien qué circunstancias económicas.
Bien.
Hoy era un día más.
Era.
Que cosa tan maja es el Twitter; ¿verdad? Como un antiguo
teletipo limitado a 140 caracteres. Aguza el ingenio. Afila la
síntesis.
Y crea lazos: amistades; rencores odios y respeto. A veces,
mucho respeto.
Y resulta que hoy, un día más en el Agosto de las catástrofes
diarias llega una noticia a través de Twitter que me hace
estremecer.
¿Sois conscientes de lo rarísimo que es eso? ¿Estremecerme, YO?
Eso nunca pasa.
Pues sí; pasa. Me he visto obligado a comerme mis
palabras. Y eso es más raro aún.
La síntesis de la noticia es la siguiente: “Mujer y
madre residente en Ceuta es agredida por un moro que comenzó a insultarla al
percatarse de que la mujer portaba un crucifijo en su cuello. Resultado de la
agresión: una costilla rota, diversas magulladuras, shock e ingreso en
hospital”.
En condiciones normales, leer esta noticia haría que me
aumentase la presión sanguínea; que se me agitase la respiración y que mi mujer
me regañase por desear la muerte lenta y dolorosa a todo esclavo del sodomita
cabrón y pedófilo de Mahoma. Por desearla en voz alta: que mi
santa opina lo mismo que yo. Con la excepción de que a mí me encantaría ser el
brazo ejecutor.
Eso, en condiciones normales. Pero estas NO
son condiciones normales. Conozco a la víctima, Julia Quintana, @banalia en Twitter, y a
una de sus hijas; @s0ypersona también en Twitter.
Y entonces lo que ocurre es que todo se multiplica en mi
cabeza; un velo rojo amoratado cubre mi visión y las manos se me hinchan
anticipando el goce de hacerlas estrellarse contra la sien, los riñones y el
bazo de algún moro hijo de puta que espera, en alguna parte, sorprender a otra
mujer y atacarla en superioridad de condiciones. Mierda; –me
pregunto– Yo llevo el Corazón de Jesús y la Virgen del
Carmen en una medalla de oro: ¿Porqué ningún moro cabrón me dice
algo A MI? Oh Dios, rezo, o blasfemo; dame ese placer. Permíteme ejercer la
venganza contra esos infieles hijos del demonio.
Me sublevo; lo reconozco. Las ganas de matar, pero ante todo,
de defender a una mujer que ejerce su fe en SU PAÍS, teniendo la suprema
paciencia de soportar a esos hijos de alá (seguramente Alá sea
la representación maloliente y delirante del mulo con el que se refocilaba Mahoma estando borracho) campen a sus anchas por SU ciudad. SU país. SU
cultura.
Mil años. Mil jodidos años desde que Don Pelayo comenzó a arañar la tierra española (Porque Hispania era desde Roma, idiotas) y desde que
los Reyes de Castilla, de León y de Aragón rescataban, familia a
familia, grupos de mozárabes esclavizados bajo la tiranía almorávide de Al Andalus; esa peste fundamentalista
que reinaba y maltrataba a los cristianos; que los mataba; que los vendía… Mil años.
Mil años para tener que defender a una mujer
española y católica en la tierra que nuestras raíces hicieron nuestra por la
carne, la sangre, la espada, el honor y la valentía.
Mil años.
Y volvemos a las mismas. ¿Que nos diría El Batallador? ¿Que opinaría Don Pelayo? ¿Que nos
llamaría Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid? Cobardes, nos apellidaría. Cobardes sin pelotas y sin valor.
Nuestro país, España., hiede. Apesta.
No tenéis coraje. Y por eso existe el PSOE.
No tenéis valor, y por eso agreden a nuestras madres, a
nuestras esposas y a nuestras hijas.
No tenéis honor, por eso os da miedo reaccionar; por eso no
os significáis. Por eso agacháis la testuz.
No tenéis nada. Y ni siquiera tenéis ahora una casa segura;
ni un trabajo seguro. Ni alimento seguro.
Panda de hijos de puta -me incluyo, pues así apellido a
TODO español vivo- ¿Que tenéis entonces? ¿Que tenemos?
Y más importante aún: ¿Que tenemos que perder, si ya lo
perdimos todo, cabrones?
Sin tierra, sin cultura, sin valor y sin honor;
Sin sueños, sin educación, sin modales y
sin moral;
Sin trabajo, sin dinero, sin orgullo y sin sangre.
Eso, y no más es el español de hoy. ¿No habrá nadie, voto a
Dios, capaz de levantarse?
¿No habrá nadie, voto a Cristo, capaz de decir hasta aquí y
no más allá?
¿No habrá nadie, por el Misterio, con pelotas para agarrar
al Destino del cuello y domarlo?
¿Es que no habrá nadie?
Pero, claro. Me parece oir a los socialistas.
“Incidentes aislados” Dirán. “No podemos criminalizar a toda una fe
por los actos de uno” Dirán.
Pues claro que podemos.Podemos y
debemos. ¿Es que no sabéis que los musulmanes reclaman Al Andalus?
Estamos en guerra, idiotas.
Vamos a ver; que no es que lo diga un moro cualquiera. Lo dicen
altas personalidades de países musulmanes -que no islámicos-.
Veamos un pequeño ejemplo. El 2 de Mayo de 2008, el
entonces Ministro de Asuntos Religiosos de Jordania (un país “moderado”)
declaraba lo siguiente a Al Aqsa TV:
Pues por eso @banalia ha sido agredida. No
para robarla; ni para violarla. Solamente por motivos religiosos. ¿Os dais
cuenta de lo que eso implica?
Implica que tenemos moros que sienten un desprecio tan enorme
hacia nuestra policía y hacia nuestras leyes que agreden a una mujer por el
simple hecho de portar La Cruz.
Pero, claro. Debemos sentirnos contentos. En otros lugares, a
los cristianos los matan, los torturan, los humillan y los queman.
Y hablo de ayer. De hoy. Y seguro que de mañana. Y ahora,
sujetáos las gónadas, porque se os van a esconder en la pelvis, gente débil y
apocada. Voy a mostraros la REALIDAD del Islam. Lo que buscan,
lo que pretenden y lo que nos van a hacer. ¿Estáis listos? Allá vamos.
[fotos niño]
Un pequeñín cuyo delito fué estar bautizado "Alianza de civilizaciones". Ahí teneis, esto es el ISLAMMirad su carita, miradla, no dejeis de mirarla.¿Quien, en la actualidad, salvo un o unos salvajes INCIVILIZADOS Y BÁRBAROS haría algo así?Preguntaros algo ¿porque tiene el pobre los pantalones bajados?. Pensad en ello...
Fíjate que cosa tan bonita, que ya empieza el ramadan. Es algo multicultural y de convivencia pacífica. Los islamistas son muy tolerantes, lo que ocurre es que de vez en cuando leen el Coran y recuerdan que tienen que lapidar a las mujeres, pero eso no tiene importancia y no merece la pena comentarlo porque sino eres un ultraderechista y un intolerante fascista.
El ramadan es maravilloso, es la época en que los moritos no pueden comer ni beber ni mantener relaciones sexuales durante el día, pero es igual porque se atiborran de comida y de sexo por la noche y entre orgía y orgía desfiguran la cara de las mujeres arrojándoles acido, pero esas cosas hay que respetarlas y entenderlas (forman parte de su cultura) porque sino eres un ultraderechista y un intolerante fascista.
El ramadan es como la primavera, nos trae aire nuevo, es la época en que muchos islamistas entienden que deben invadir occidente y asesinar o violar occidentales, pero no hay que alarmarse porque la cosa no es para tanto y además todos tenemos que morirnos algún día, deberíamos incluso agradecerles que nos maten y violen no como los de la ultraderecha y los intolerantes fascistas que no hacen más que quejarse.
Fíjate si será hermoso el ramadan que durante su vigencia los moros siguen ahorcando a los maricones, pero tenemos que tener la mente abierta a estas cosas de la intelectualidad islámica para una convivencia pacífica no como los cabezas cuadradas de la ultraderecha y los intolerantes fascistas que no entienden la cultura foránea.
Presta atención al ramadan porque durante su celebración aunque se hace apología del crimen y del exterminio masivo de occidente, no hay que darle importancia ya que en una interpretación «amplia y extensiva» del Coran, en realidad su finalidad es enviarnos a todos para la otra vida, a su paraiso, con no sé cuantas virgenes. Cuando el coran dice que los moritos deben cortarles el pescuezo a los infieles occidentales, en realidad está hablando de jardineria y botánica, de plantas y esas cosas no de seres humanos como lo interpretan los de la ultraderecha y los intolerantes fascistas.
¡Ya estamos otra vez con TONTERIAS!, resulta que esos seguidores del pedófilo del desierto van a empezar en unos días la chorrada estupida esa del «Marranán», digo, Ramadán y………
Más de 300.000 musulmanes iniciarán este miércoles o jueves –depende de la luna– el mes del Ramadán en Catalunya, que implica abstinencia total de comida, bebida y relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol para todos los fieles, con algunas excepciones. (PINCHAR AQUÍ PARA LEER NOTICIA COMPLETA)
Bueno, cada uno con su cuerpo y su vida privada puede hacer lo que le plazca, hasta ahí, desde luego, no sería ningún problema, PERO ocurre que ya estamos con el tema del trabajo y ESOS INFAMES SUJETOS pretenden que se les de UN TRATO ESPECIAL.
Vamos a ver, ¿POR QUE UN TRATO ESPECIAL?, ¿es el Ramadán algo que tenga que ver con nuestra civilización y nuestras leyes?, a mi me parece que no y por lo tanto, SI TU VIENES DE FUERA Y QUIERES ESTAR AQUÍ Y TRABAJAR AQUÍ TENDRÁS QUE ADAPTARTE E INTEGRARTE A LAS LEYES DE AQUÍ, NO PEDIR EXCEPCIONES.
¿Alguien se imagina un mundo en que los trabajos se adaptaran a las multiples creencias que existen?, ESO SERÍA UN CAOS.
Por lo tanto, SI ESTO ES ESPAÑA,ES EUROPA, Y AQUÍ LLEVAMOS YA SIGLOS HACIENDO LAS COSAS DE UNA MANERA, ESTOS SUJETOS IMPRESENTABLES LO ÚNICO QUE DEBEN DE HACER ES O INTERGRARSE A COMO SON LAS COSAS AQUÍ O VOLVERSE A SU PAÍS.
Ahora saldrán otra vez los de la «xenofobia» y el «racismo», es decir, la demagogia descerebrada e infantiloide de costumbre, pero LA RAZÓN ES LA RAZÓN y en nuestra civilización hemos ido evolucionando de forma que las creencias, las religiones, QUEDEN POR DEBAJO DE LAS LEYES CIVILES Y ESO NO TIENE PORQUE CAMBIAR Y MUCHO MENOS CAMBIAR PORQUE A UNAS GENTES QUE VIENEN DE FUERA, QUE MUCHAS VECES NO APORTAN ABSOLUTAMENTE NADA PERO SE APROVECHAN DE NUESTROS SISTEMAS DE PROTECCIÓN SOCIAL LO PIDAN Y LO PIDAN ADEMÁS EXIGIENDO, ASI, COMO SUENA, E – XI – GIEN -DO.
Tanto ellos, como todos estos que les apoyan y que ante esta opinión saltan con el «simplismo cerebral» de «aaah, eso es xenofóbia», «ooh, eso es racismo e intolerancia», deberian pasarse a pensar que EL QUE NUESTRO ESTILO DE VIDA SEA EL QUE ES, NOS LO HEMOS CURRADO DURANTE AÑOS y que SI ELLOS SE VIENEN AQUÍ, BUSCANDO ESA «MEJORA» ES PORQUE EN SUS PAISES Y DEBIDO PRECISAMENTE A UNA RELIGIÓN BÁRBARA, CADUCA , CAVERNICOLA, VIOLENTA, ASESINA Y DESCEREBRADA, NO HAN SIDO CAPACES DE EVOLUCIONAR.
Y ahora vienen aquí POR UNA PARTE DICEN QUE A MEJORAR pero IMPONIENDO UNAS CREENCIAS, COSTUMBRES Y DOCTRINA QUE ES LA QUE A ELLOS LES HA IMPEDIDO PROSPERAR Y QUE NOS LLEVARÁ A TODOS OTRA VEZ A LA EDAD MEDIA.
Desde luego, YO ABOGO PORQUE TRABAJEN COMO CUALQUIER HIJO DE VECINO, QUE DECIDAN, SU TRABAJO E INTEGRACIÓN, O EL RAMADÁN Y DEMÁS TONTERIAS DE ESA ABERRANTE RELIGIÓN.
Y SI NO,QUE SE VUELVAN POR DONDE HAN VENIDO QUE NADIE LES HA LLAMADO.
Diputados iraníes ha presentado un proyecto de ley para impedir que las mascotas puedan vivir en las casas y circular libremente por el país. Si prosperara esta iniciativa, los perros no podrían vivir en las casas, ni podrían acceder a los transportes ni a recintos públicos urbanos. Desde la llegada de los ayatolás al poder, el 16 de noviembre de 1978, el exterminio de perros ha estado incluida en el glosario del libro de la revolución islámica. Occidente nunca tiene ojos para la letra pequeña del islam. Se calcula que diez millones de mascotas fueron exterminadas tras la caida del régimen pro-occidental del Sha Reza Pahlevi.
Durante aquella fértil etapa era habitual y hasta un signo de prestigio la tenencia de perros en los hogares. Tras la llegada al poder de los fanáticos barbados, el ayatolá Jomeini, líder supremo de la revolución, ordenó la creación de una unidad de vigilancia que se encargaría de “limpiar” Irán de “animales impuros”. Millones de iraníes tuvieron que desprenderse de sus canes e incluso hubo casos de personas que sufrieron la pena capital por tratar de salvar la vida de sus leales amigos, ocultándolos en casa hasta ser descubiertos por las denuncias de algún vecino.
Los perros no son bien vistos en el universo islámico. El Corán contiene numerosas citas contra estos animales y prohíbe su presencia en lugares utilizados habitualmente para el rezo. Los parlamentarios iraníes quieren evitar la presencia de perros en las casas con una normativa que contempla la confiscación del animal en caso de incumplimiento y multas de entre 100 y 500 dólares.
El objetivo, según los diputados, es luchar contra el aumento de personas que “poseen perros y los pasean en los lugares públicos, lo que se ha convertido en un problema de sociedad y constituye una ciega imitación de la cultura occidental vulgar”.
Lo curioso del caso es que la primera autoridad, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, tiene cuatro perros, aunque señalaron que en su momento estaba justificada la posesión puesto que “su uso sólo es limitado a garantizar su seguridad”.
Algunos iraníes ya se han opuesto a la propuesta. Argumentan que el Corán en absoluto denigra a los canes y que, en realidad, no hay ninguna controversia teológica al respecto.
El pasado lunes, un aldeano paquistaní ejecutó a su burra de un disparo en la cabeza al encontrarla “in flagrante delicto” con un lugareño llamado Sikander Alí. La Jirga local, declaró que ambos eran adúlteros, por lo que se impuso al enamorado sobreviviente una multa de 110.000 rupias.
Según informa The International News, en la pequeña población de Jatni, Ghazi Khan, sorprendió a su burra con Sikander Alí en pleno acto amatorio, por lo que la consideró “kari” (adúltera) y asesinó en el acto. El justiciero agareno, también intentó dar muerte al seductor de la borrica, aunque éste pudo escapar y entregarse a un influyente cacique de la comarca al que confesó el escabroso incidente.
El cacique, basándose en la más sólida jurisprudencia islámica, dictaminó que ante las irrefutables pruebas presentadas quedaba acreditado que Sikander había mantenido un coito ilícito con la fallecida burra, por lo que debía ser considerado “karo” (adúltero) y condenado al pago de una multa de 110.000 rupias, de las cuales 50.000 debían abonarse inmediatamente y el resto en cómodos plazos.
Sikander Alí, proclamó vehementemente ante la Jirga (Asamblea Local) su inocencia, aunque no fue escuchado, habida cuenta de la abundante base probatoria presentada en su contra. Según sus airados familiares, de no haberse hecho efectiva la multa de 50.000 rupias en tiempo y forma, habría sido ejecutado como reo de un delito de adulterio. Sin embargo, lo que obvian estos “allegados” es que el lúbrico Sikander llevó a la perdición a la interfecta (la burra) por cuya cruel muerte, curiosamente, no se lamentan.
Pero, no sólo las burras son objeto de violación y tocamientos obscenos por parte de ardientes mahometanos, también las vacas sufren el acoso sexual de los seguidores de Mahoma, como se demuestra aquí.
La cosa resulta DE LO MAS BUFONESCA y es imposible, PERO TOTALMENTE IMPOSIBLE partirse la caja sin parar durante un buen rato, ahora bien, una vez se te pasa, te paras a pensarlo y recuerdas que, sin ir mas lejos, personajillos siniestros y nefastos como nuestro actual presidente ZP habla de «ALIANZA DE CIVILIZACIONES» y se refiere sobre todo A ESTOS MAJADEROS DEPRAVADOS.
Por lo que, insisto, ¿EL ISLAM CIVILIZACIÓN?.
Pues eso, que me llamen xenófobo y lo que les de la gana pero YO NO QUIERO A ESTOS ASESINOS, VIOLADORES Y DEGENERADOS SEXUALES EN MI PAÍS.
Un viejo adagio policial dice «busca a quien aprovecha el crimen».
Tras los atentados de Noruega a cargo de un PSICÓPATA no dejo de ver como, mas que preocuparse por las víctimas inocentes, la prensa de tipo «progre», así como toda la izquierda europea (y no digamos ya la española y por supuesto, claro está, el sr. Zapatero que ya anda por Europa REBUZNANDO MAJADERIAS) ha lanzado una ofensiva de gran magnitud contra los que ellos llaman «fascistas», «ultra derecha», xenófobos»…..INCLUYENDO DENTRO DE ESOS CALIFICATIVOS A TODO AQUEL QUE NO ESTÁ CON SUS IDEAS, desdeñando además el hecho, INCONTROVERTIBLE de que EL ISLAM ES EL AUTÉNTICO ENEMIGO DE TODO LO QUE SEAN DERECHOS HUMANOS, LIBERTAD INVIDUAL, DEMOCRACIA, IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES.
Conviene por tanto recordarles a todos estos ciertas cosas, reponer y recordar DOCUMENTOS de todo tipo QUE DEMUESTRAN HECHOS INCONTROVERTIBLES, INDISCUTIBLES.
No es de recibo EL AUTÉNTICO ENGAÑO, LA MANIPULACIÓN, DESINFORMACIÓN Y DEMAGOGIA A LA QUE TODOS ESTOS «LERDO-PROGRES», «PERROFLAUTAS» E IZQUIERDISTAS SON TAN AFICIONADOS Y TRATAR DE EVITAR SUS ENGAÑOS.
Y es que, ESTE BÁRBARO ATENTADO, COMETIDO POR ESTE PSICÓPATA (y que, además, ya ha empezado a mostrar algunas contradiciones MUY SOSPECHOSAS), no exime, PRIMERO ¿A QUIEN APROVECHA EL CRIMEN?, respuesta FACIL, como ya he indicado antes, ES LA IZQUIERDA EUROPEA Y EL ISLAMISMO, QUE AHORA ESTÁ MUY «CALLADITO», SOSPECHOSAMENTE CALLADITO QUIEN ESTÁ APROVECHANDO EL HECHO PARA LANZAR UNA FURIBUNDA CAMPAÑA DE PUBLICIDAD CONTRA TODOS AQUELLOS QUE NO SIGUEN SU LINEA DE PENSAMIENTO (bueno….eso de pensamiento…….), curioso, muy curioso.
Y SEGUNDO, el hecho en si, la filiación política e ideológica de ESE PSICÓPATA no quita que CIERTOS HECHOS, SIGAN SIENDO ESO, HECHOS.
Por ejemplo, aquí tenemos este magnífico documento, que no por antiguo deja de tener su validez y que conviene que la gente lo conozca y reflexione sobre ello:
El 11 de septiembre se puede repetir
Por Antonio Orozco-Delclós
EL 11 DE SEPTIEMBRE ES REPETIBLE, es una sentencia que habita en la mente de todos. André Glucksmann, filósofo mundialmente reconocido, famoso por sus agudos análisis de esta época nuestra, afirma que aquél fue un atentado nihilista de macrabro gusto por la muerte, por el homicidio. Citando a Sartre lo llama síndrome de Erostrato, que prendió fuego al templo de Artemides sólo por estampar su firma en el libro de la historia, así los fanáticos de las Torres Gemelas; y lo más espantoso de aquel trágico evento es que es repetible. Una vez que lo imposible se ha hecho posible, permanece posible. Hiroshima era imposible, se hizo posible y permanece posible. La tentación de masacrar el mayor número posible de gente, es real, y procede de una forma de pensar también posible: «Mato, luego existo».
Para Glucksmann –comenta Sergio Cebrián-, el móvil que llevó a un grupo de unos 20 suicidas a cometer tamaña destrucción no fue ni más ni menos que realizar un acto de puro nihilismo. Nihilismo significa, según el Diccionario de la Real Academia, “negación de toda creencia, de todo principio religioso, político o social”. Por tanto, nada más lejos del grito de allahu akbar (Alá es grande) con el que en teoría los pilotos de los aviones se habrían estrellado contra las torres del World Trade Center. “Mato, luego soy”, como pudo pensar Mohamed Atta en esos momentos, auténtico cogito nihilista por lo que representa de pura autosatisfacción trágica.
Por otra parte, «los nihilistas – dice Glucksmann- pueden ser también religiosos. La misma palabra «asesino» hace referencia a una secta religiosa musulmana; significa gente que fuma el hashish. Una secta que tenía como técnica propia el terrorismo. Pero no sólo existe un terrorismo islámico. Lo hay por todas partes. No se trata sólo de desesperados, sino de personas bien preparadas, culturalmente educadas. Las víctimas pueden ser no sólo los ricos, también los pobres, los inmigrantes, etc. Cuidado con las simplificaciones. No vale decir «es el Islam». Las guerras de religión en Francia han sido terribles. Los alemanes iban a la batalla cantando himnos religiosos. En algunos ambientes ortodoxos se bendice al ejército que extermina la población en Chechenia… Por lo demás, ¿cuál es el número de los terroristas ateos?»
En su libro «La tercera muerte de Dios» G. sostiene que «Dios ha desertado de Europa». Obviamente quiere decir que Europa ha desertado de Dios y, en efecto, subraya que el Papa ha dicho que el Viejo Continente vive como si Dios no existiese. «Son afirmaciones que considero importantes y que comparto, porque es la primera vez en la historia de la humanidad que una civilización, en este caso, precisamente, la europea, vive sin hacer referencia a Dios. Europa ha matado el nombre de Dios. La gente no oye ya la voz de Dios, es más, no la quiere oír. Y no hablo sólo de los cristianos».
«Dios ha desertado de Europa». Heriría la sensibilidad del espectador occidental decir que Dios ha «castigado» a Europa o a quienquiera que fuese. Bien. Digamos con Glucksmann: «Dios ha desertado», así podemos sentarlo en el banquillo, como hace con sana ironía C. S. Lewis. ¿De qué le vamos a acusar ahora? Quizá de no colaborar en la construcción de una civilización que le ha matado, para divinizarse a sí misma, desarrollando el ideal ilustrado. Pienso que –en sustancia y al margen de matices discutibles- la profunda intuición de G. consiste en comprender que Dios no puede colaborar en una obra babélica. El hombre, individual y/o colectivamente actúa no sólo como si Dios no existiese, sino para entronizarse en lugar de Dios. Entonces, como bien vio Dostoiewski «todo está permitido»… excepto, claro es, lo que yo no permita, porque Dios soy yo. ¿Puede Dios colaborar en un proyecto semejante? Por mucho que se pretenda construir una «ética laica», una «moral civil consensuada», aunque menos dé una piedra, no es suficiente, porque todos esos intentos, si se quedan ahí, si se pretende que ahí esté la salvación de la humanidad, no son más que productos de la ilusoria autosuficiencia del hombre. Dios no puede colaborar en la construcción de esa enorme mentira. Entonces Dios «deserta», no tiene más remedio, si quiere dejar la puerta abierta a la salvación, es decir, a la conversión. Ha de dejar a Europa y a USA y a toda la tierra que amanezca en un 11 de septiembre, en calzoncillos, inerme, con toda su indefensión e insuficiencia a la luz del día.
Al hombre se le abre un futuro inquietante. Glucksmann habla en su obra ‘Dovstoieski à Manhattan’ de un crepúsculo terrorista de la Humanidad. La Humanidad se podría encaminar hacia un nihilismo universal, especialmente las sociedades que sufren el martirio diario sin que nadie reaccione. He ahí el caso Chechenia, referente importante en la obra del filósofo, cuya población sufre diariamente con el silencio cómplice de Occidente. Aun así, dice G., todavía queda sitio para la esperanza. En la sonrisa de una mujer que se atreve a descubrir su burka en Kabul. O en aquel pasajero de uno de los aviones que atacó a los asaltantes con cuchillos de plástico. Para evitar la deriva nihilista hay que oponer la valentía y la voluntad de vivir en libertad frente a la comodidad de la servidumbre voluntaria. Como acción posible, la ayuda a los tolerantes y a los demócratas del mundo.
En el fondo, añadiría, o Dios o nada. O religión o nihilismo. Y si la religión no da testimonio de autenticidad, deriva a su vez en nihilismo. ¿Que la religión ha derivado y deriva a veces en fanatismo? Aprendamos de la historia. Desbrocemos el camino, purifiquemos el concepto, rectifiquemos la conducta, comprendamos incluso al nihilista. Pero desde la otra orilla. Recomencemos desde los principios ciertos. Cuando el error está en el principio de la operación, dos más dos son cinco, es inútil añadir sumandos confiando en que en algún momento la operación se ajustará a la verdad. Hay que volver a partir de cero y luego: uno más uno, dos; dos más dos, cuatro… Por tanto, primero el Creador, después y con Él, la criatura.
Dios ha «desertado» de Europa y de casi toda la tierra, pero las deserciones de Dios nunca son definitivas, permanece en silencio, en vigilia de amor, basta que el hombre retorne a la sensatez, a la consciencia de su insuficiencia y se acoja a la autosuficiencia única del único Dios verdadero. La prueba se encuentra en casi todas las páginas pares de la Biblia y probablemente también en las impares. Todo es cuestión de proponerle al Creador algún proyecto con un mínimo de sentido común. Ahora bien, que nadie piense que por ensalmo se va a reconstruir lo que por soberbia estupidez se ha demolido. Habrá que trabajar duro. Dios cuenta con el trabajo del hombre, al que creó para que trabajase la tierra. La paz tiene su precio. Sin olvidar – al contrario – que, como proclamaba ayer el Papa, “la meta de la acción de Dios nunca es la ruina, la condena pura y simple, el aniquilamiento del pecador”; y explicó que la humanidad “está destinada a nacer a una nueva existencia”; porque “de nuestro pecho será arrancado el ‘corazón de piedra’, gélido e insensible, signo de la obstinación del mal. Dios dará a cambio un ‘corazón de carne’, fuente de vida y de amor”.
-.-
ABC, ha publicado el 08/IX/2003 la siguiente entrevista a André Glucksmann, firmada por Juan Pedro Quiñonero.
«El 11 de septiembre fue una declaración de guerra universal»
Especialista en Descartes, Clausewitz y Dostoievski, ha escrito obras clave contra los totalitarismos, la guerra y las amenazas que pesan sobre las sociedades libres
-¿Cómo cambió el 11-S nuestra visión del mundo?
-Nos ha obligado a comprender que todos somos víctimas potenciales. Entre las víctimas había gentes de muchas nacionalidades, cuyo único delito era el de ser civiles que vivían en libertad. El terrorismo ha tomado proporciones planetarias. La amenaza es hoy universal. El 11-S fue una declaración de guerra universal. Los terroristas de hoy saben que pueden matar a decenas, centenas, millares y quizá decenas de millares de civiles.
-La guerra y la posguerra iraquí, ¿no ha desenterrado nuevas amenazas terroristas?
-A mí me hubiera gustado que fuera posible eliminar a Sadam sin recurrir a la guerra. Pero Sadam encontró ayudas inesperadas en los países que intentaron frenar la presión militar, haciendo la guerra inevitable. La desaparición de una tiranía criminal me parece una cosa positiva. El terrorismo, la tortura, la esclavitud, legitiman la acción militar contra esas plagas espantosas. El atentado del 29 de agosto pasado, en Bagdad, fue una suerte de 11-S contra la ONU. Días más tarde, el atentado contra la embajada de Jordania fue un 11-S contra los estados árabes moderados. A continuación, el atentado de Nadjaf, la profanación de la mezquita de Ali y el asesinato del ayatolá Hakim fue un 11-S contra los chiíes. Los partidarios de Sadam y los de Ben Laden son nihilistas terroristas de la misma especie. Las primeras víctimas son siempre los más humildes, las poblaciones civiles de las ciudades iraquíes, donde los terroristas intentan evitar la creación de un Estado de nuevo cuño.
-Hay quienes comparan el hostigamiento que sufren las tropas aliadas en Irak al sufrido por el ejército de Napoleón, en España, reflejado en los Desastres de la guerra de Goya. Una guerra entre un ejército regular y partidas de combatientes irregulares…
-La comparación no me parece del todo oportuna. Las tropas aliadas desean y terminarán imponiendo un régimen libremente elegido por los iraquíes. Hoy se manejan dos definiciones del terrorismo y el terrorista. Los autócratas, los tiranos, dicen que son terroristas los combatientes irregulares que combaten a sus ejércitos. Esa era la definición de Hitler contra la resistencia francesa, o la de Putin contra la chechena. Hay otra definición del terrorista, que yo prefiero: un hombre armado que ataca a hombres desarmados y poblaciones civiles, sembrando el terror con matanzas indiscriminadas, donde las primeras víctimas son los civiles desarmados. Los ejemplos clásicos son bien conocidos: Guernica bombardeada a la hora del mercado, las Torres Gemelas atacadas cuando la gente estaba trabajando, Varsovia arrasada por Hitler, Grozny arrasada por Putin, Halabja gaseada por Sadam. En Irak y fuera de Irak esa es la primera amenaza, sombría.
-Usted compara el terrorismo de nuestro tiempo con la peste descrita por Tucídides en su historia de la guerra del Peloponeso. Peste que terminó por convertir Atenas en un campo de cadáveres y que, en verdad, también era una enfermedad del espíritu.
-En cierta medida, la peste intelectual, hoy, es aliarse contra los americanos, para intentar favorecer alguna forma de derrota. Aliarse con Putin, que practica el terrorismo de Estado, en Chechenia. Aliarse con los autócratas chinos, que colonizan el Tibet. Se trata de alianzas inmundas.
-El cinismo diplomático de los Estados es una realidad histórica universal. Sin embargo, la peste y la amenaza terrorista quizá tengan una «patología» menos racional, más nihilista. Los Estados defienden sus intereses. Los terroristas quieren destruirlo todo.
-Efectivamente. La peste como símbolo de una patología tiene dos grandes modelos literarios. El modelo descrito por Albert Camus. Y el modelo descrito por Tucídides y Lucrecio, que nosotros podemos percibir como una epidemia universal. El terrorismo universal de hoy tiene esas proporciones devastadoras. Y no nace de esta o aquella guerra, de este o aquel conflicto. El peligro inmediato es ceder al pánico y ocultar la dura realidad de sus desafíos sin fronteras. Se trata, en definitiva, de un combate esencial entre la civilización y el terror. Si no conseguimos frenar esa peste internacional, todos, pobres y ricos, terminaremos por ser ejecutados de alguna manera. El terrorismo debe combatirse material y espiritualmente. Se trata, al mismo tiempo, de una batalla de ideas y de una prueba de fuerza, policial, militar, en muchos terrenos. Y en esa batalla se juega nuestro futuro de hombres y sociedades libres
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(*). André Glucksmann nació en Boulogne, 1937, en el seno de una familia judía. Creció en un ambiente antitotalitario y antifascista. Cursó estudios en Lyon y Saint Cloud, trabajó en el CNRS como especialista en estrategia nuclear, persuasión y guerra. Ha sido etiquetado como «enfant terrible» de la filosofía francesa. No ha rehuido el debate en ninguna cuestión ética en la que el sufrimiento humano esté presente. Ha escrito, entre otros libros, «Le Bien et le Mal», «Cynisme et passion», «La Fëlure du monde», «1968: Stratégie et Révolution en France», «La tercera muerte de Dios» y «Dostoevskii à Manhattan».
2004-01-04
Y TERCERO: La barbarie cometida por el MAJARA DEPRAVADO ese tampoco REFUTA DE NINGÚN MODO COSAS COMO ESTAS:
No me queda mas que volver también a insistir contra todos esos VOCERAS REBUZNANTES que se llenan la boca con las palabritas «racismo» y «xenofobia» que que yo sepa (Y CUALQUIER PERSONA QUE TENGA UN MÍNIMO DE CULTURA DEBE SABERLO) «RAZA» no es «DOCTRINA», «CREENCIA» O «RELIGIÓN», a mi desde luego me enseñaron que está la RAZA BLANCA, LA RAZA NEGRA, LA RAZA AMARILLA….pero ¿RAZA ISLÁMICA?, ¿que raza es esa?, ¿que eminente postulado científico dice que el Islam es una RAZA?, así que, por lo tanto, ¿RACISMO?, ¡¡¡DE QUE…!!!
La xenofóbia por su parte está perfectamente descrita en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, en muy poquitas palabras , es cierto que luego los políticos e incluso la Wiki, debido a que ahí escribe cualquiera, le mete mucha mas demagogia, pero me digan lo que me digan, LO QUE VALE ES EL DICCIONARIO Y ESTE DICE:
Es cierto que hay grupos, MUY MINORITARIOS que realmente practican la xenofóbia, si, pero, de entrada, EL ISLAM TAMPOCO ES UNA NACIONALIDAD, CUALQUIERA PUEDE SER MUSULMÁN (y de cualquier otra religión) y además, he dicho que hay grupos, pequeños, pocos, y de pocos miembros, que si, que son ULTRA NACIONALISTAS pero la gran mayoría de las personas que estamos viendo el peligro que el ISLAM representa, NO TENEMOS ABSOLUTAMENTE NADA CONTRA NINGÚN OTRO EXTRANJERO. Si es cierto que deseamos una inmigración controlada, PERO ESO ES ASÍ Y TIENE QUE SER ASÍ POR EL SIMPLE HECHO DE QUE EL MUNDO NOSOTROS MISMOS LO HEMOS DIVIDIDO EN PAISES, si este no fuera así, si el mundo fuera como nació, sin fronteras, sin la existencia de paises, ENTONCES SE PODRÍA DISCUTIR ESTO pero el caso es que LOS PAISES EXISTEN Y SI EXISTEN, ES COMPLETAMENTE RAZONABLE, LÓGICO QUE QUIENES HABITAN EN UN PAÍS NO TENGAN QUE CARGAR CON UNA INMIGRACIÓN CON LA QUE NO PUEDEN CARGAR, ahora bien, INSISTO EN QUE LA MAYORÍA NO TENEMOS NINGÚN PROBLEMA CON TODO AQUEL EXTRANJERO Y SUBRAYO TODO AQUEL, PORQUE ES MUY CURIOSO, CUANDO SE SUELTAN FRASES COMO «ESOS COCHINOS YANKEES», TAMBIÉN SE ESTÁ HACIENDO UN COMENTARIO TOTALMENTE XENÓFOBO PERO EN ESE CASO NADIE PROTESTA, que llega, bien con sus papeles en regla, bien porque realmente es un refugiado (pero de los de verdad, NO UN CAROTA) que está siendo perseguido por sus propias autoridades (COMO LOS CUBANOS A LOS QUE, SIN EMBARGO, NO SE LES CONCEDEN LAS VENTAJAS QUE SE LES CONCEDE A LOS MUSULMANES) se integra como uno mas y contribuye al bien común.
Pero es que y tenemos ejemplos todos los días, LOS MUSULMANES NO SOLO NO BUSCAN INTEGRACIÓN SINÓ QUE SON ELLOS LOS QUE QUIEREN INTEGRARNOS A NOSOTROS.
Así que, ¡¡BASTA YA DE DEMAGOGIA Y MANIPULACIÓN!!!, lo que ha ocurrido en Noruega HA SIDO LA OBRA CRIMINAL DE UN PSICÓPATA….de momento, porque la investigación no está cerrada, PERO ELLO NO QUITA QUE EL ISLAM SEA UN AUTÉNTICO PROBLEMA Y NO UN SIMPLE PROBLEMA DE INMIGRACIÓN SINÓ UN PROBLEMA POR EL HECHO DE QUE ESA BÁRBARA DOCTRINA ES TOTALMENTE INCOMPATIBLE CON LA DEMOCRACIA, LA LIBERTAD Y LOS DERECHOS HUMANOS.
Con la evolución de nuestras sociedades, el perro ha pasado de ser el mejor amigo del hombre a ser el peor enemigo del vecino. Y ser enemigo del vecino, es ser enemigo de la urbanidad, porque la urbanidad básicamente, es vecindad, convivencia”, señala Mo’ámmer al-Muháyir en Web Islam, una página islámica editada en España y protagonista ya de algunas polémicas destacadas, como amenazar a nuestro país con “tener otro 11-M”, a través de uno de sus principales articulistas, como consecuencia del apoyo del Gobierno de Zapatero a la guerra de Libia.
El autor del opúsculo anticanino, un converso residente en Argentina, propaga un exaltado y feroz ataque contra la convivencia doméstica de estos animales, similar a las invectivas lanzadas hace unos meses para prohibirles el paso a determinados espacios públicos.
El autor del infamante artículo recurre a algunos pasajes coránicos que validarían sus opiniones contra estos entrañables animales. “Hace algo más de 1400 años, hubo en Arabia un Profeta (Mahoma) que nos habló sobre los perros: “Quien que tenga un perro, salvo que sea para pastoreo, la caza o la crianza de animales de campo, perderá la complacencia y la bendición de Dios cada día que lo tenga, tanto como una montaña (qirat)”. “El Profeta Muhámmad (P y B) afirmó que todo aquel que tenga un perro en su casa le será negada la bendición de la presencia de los ángeles en su hogar, pues dijo: ‘Los ángeles no entran en una casa en la que hay un perro’”. “El perro es un animal impuro, y la impureza está en su hocico. Si un perro lame un plato o una vasija, debe lavarse una vez con tierra y siete veces con agua”.
El articulista de Web Islam desgrana larga y atropelladamente los orígenes y causas de la domesticación del perro, desde la época primitiva hasta la babilónica, para conferirle un papel de conveniencia económica para el hombre justo hasta la llegada de la revolución industrial. Preferimos que extraigan ustedes sus propias conclusiones a partir del desquiciado relato que reproducimos: “La Revolución Industrial da a luz un modelo de sociedad radicalmente distinto, donde el campesino se transforma en obrero. El campesino necesita campo, y el obrero, necesita fábrica. El campesino vive donde trabaja, su casa está en el campo, sea propio o ajeno. Vive en paz escuchando los cantos de los pájaros, y no ve gente muy a menudo. Por eso cuando ve a alguien, saluda y sonríe; está contento de ver a su vecino. Pero el obrero no puede vivir donde trabaja, porque el dueño de la fábrica tiene el único objetivo de hacer dinero con ella, no de construir una sociedad para sus operarios (…). De repente, el campesino que ahora es obrero, está harto de ver gente todos los días, y de los problemas de convivencia que acarrea vivir demasiado juntos en tan poco espacio. Y por eso está siempre de mal humor y ya no sonríe. Semejante estilo de vida sería una locura para cualquiera, pero hay un incentivo demasiado fuerte: se espera que el obrero, vendiendo su fuerza de trabajo, obtenga más dinero que el campesino y compense el malestar y hacinamiento de las ciudades con algo más, comprando riquezas. Algo como por ejemplo… un televisor.
La alienación ha entrado en esta instancia en un punto sin retorno, en un círculo vicioso que desemboca, indefectiblemente, en la destrucción de los lazos sociales urbanos y en el irremisible aislamiento del individuo ante la sociedad. Ya no convivimos; nos toleramos. Y no te acerques demasiado, porque tengo un perro.
En estas condiciones, todos esperamos que el perro haga el trabajo sucio que nosotros fuimos incapaces de arreglar: darnos el cariño que ya no podemos obtener de nuestros vecinos; y ahora que hay televisor, computadora y Play Station, que no pueden darnos ni siquiera nuestros familiares, porque están muy ocupados. El obrero vuelve del trabajo, y encuentra a su esposa viendo televisión con aire displicente y a su hijo absorto jugando a la Play Station, cada uno en cuartos separados. La lógica de la división compartimentada que la moderna sociedad industrial le impuso al recién llegado a la gran ciudad, se trasladó del edificio al seno del hogar. Cada uno está aislado en lo suyo. Lo saludan casi sin mirarlo, en la mayoría de los casos. Entonces el obrero se abraza al perro. De repente, el perro es maravilloso: lo mira a los ojos, mueve la cola, se siente feliz de verlo. De hecho, quizás sea el único que se siente feliz de verlo… porque sabe que le darán de comer. El obrero sabe esto, pero está tan necesitado de contacto físico que se miente a sí mismo (…). En esta instancia, el perro es el testaferro de nuestra fracasada vida afectiva y civil, pues recibe el cariño que nuestra mezquindad y temor nos impide darle a nuestros semejantes. De repente, en nuestras sociedades industriales, darle de comer a un perro de la calle es ‘humanitario’, pero darle de comer a un indigente o a un chico de la calle es peligroso, porque esa gente de la calle ‘son unos perros’. De esta forma, la misantropía y el odio a nuestros semejantes se disfraza de ternura. La pasión occidental por peinar y mimar perros mientras los huérfanos fuman y lustran zapatos en nuestras calles ante la puerta de los prostíbulos, es una prueba evidente de que nuestras sociedades industriales están más cerca de la zoofilia que de la filantropía. Por eso mimamos perros: porque somos incapaces de relacionarnos normalmente con otros seres humanos, de dar amor y de recibirlo como Dios manda. Si observamos a nuestro alrededor, veremos que cuanto más desconfiada y xenófoba es una sociedad, mayor es la población de perros” (sic).
Mo’ámmer al-Muháyir continúa ‘diseccionando’ el miserable mundo de los occidentales a través de los ojos de nuestras mascotas, a las que acusa de acumular ” tensiones y descargarlas contra los más débiles”. Y otra vez del delirio a la praxis para apuntalar su descabellada teoría: “Eso puede notarse, por ejemplo, cuando vemos que los perros encerrados se ‘entretienen’ ladrando y asustando a los transeúntes, es decir, perjudicando y estropeando la convivencia entre vecinos, que como vimos, en las sociedades industriales llega hasta el paroxismo. Uno podría preguntarse: si el perro es un animal de costumbres, ¿no se acostumbra a ver pasar todos los días al mismo vecino? ¿Por qué cada vez que el vecino pasa, le ladra y lo asusta? La respuesta es que están aburridos. Los hemos sacado de los campos y los hemos encarcelado detrás de rejas para que ‘cuiden’, ya no nuestros campos y cosechas, sino nuestro diminuto patio, por nuestra pinche paranoia y nuestro empecinamiento mediocre y enfermizo de ver en cualquier transeúnte que pasa por la puerta de nuestra casa, a un ladrón potencial”.
También interesará conocer al lector que, según interpreta nuestro nunca bien pobderado converso patagónico, los perros mimetizan a la perfección los peores roles sociales. “En una sociedad donde el pez grande se come al chico y el abuso de los débiles es la norma, los perros simplemente copian y reproducen el comportamiento de sus dueños: yo he visto en mis innumerables viajes a dedo, en varias plazas y calles de Latinoamérica, a perros callejeros asustando y aterrorizando niños hasta hacerlos llorar y correr de pánico, nomás por diversión, sin llegar nunca a morderlos. Recuerdo a un niño llorando y corriendo aterrorizado por una solitaria plaza de Tilcara, en la Quebrada de Humahuaca, perseguido por un gran perro, que cuando lo alcanzó apenas lo empujó con sus patas delanteras en la espalda, y luego se fue satisfecho, con aire triunfador (…). Los perros, como todos los canes y mamíferos gregarios, son muy sensibles a la lógica del sometimiento por la fuerza y el vasallaje. Para ellos no hay relación de iguales; o los sometes o te someten a ti. Esta es una gran verdad sobre el carácter de estos animales. Es también muy común ver cómo los perros asustan a los caballos en los barrios rurales, que son instintivamente muy sensibles a los depredadores y se asustan con facilidad, y aún a sí están obligados a dominar su pánico por estar ensillados; o cómo persiguen a los ciclistas en las ciudades para morderles los talones, sólo por diversión”.
Acaso sin pretenderlo, lo que hace el autor en otro apartado de su relato es acentuar la inteligencia de los canes, al estar orientada según él a la consecución mediante la lógica de un objetivo específico. Lo expresa en este otro ‘conmovedor’ relato de la vida doméstica: “Cuando un perrito callejero llega a nuestra casa, mientras nuestro hijo y nuestra esposa nos jalan de la ropa insistiéndonos que se quede y nosotros pensamos en la caca y las pulgas, un pariente entra a nuestra casa de imprevisto, y el perrito, que no tiene todavía 15 minutos en la casa y no conoce los movimientos, se abalanzará sobre él a ladrarle como lo haría con un intruso, hasta que le demos una palmada en el lomo y le digamos que está todo bien, que es un amigo. Con esta actitud, el perro nos está diciendo claramente: ¿Ves? Yo te cuido la casa, ¿me puedo quedar? De esta forma, el perro sabe que esperamos algo de él, y si percibe que nosotros odiamos o despreciamos a un vecino en particular, se enconará especialmente contra esa persona. Naturalmente, a la gente envidiosa, mediocre y cobarde, esta cualidad del perro les encanta. Los perros son muy sensibles a nuestros cambios de adrenalina, y percibirán fácilmente si al ver pasar a un transeúnte por la calle, sentimos miedo y desconfianza, y acusarán recibo de ello ladrándole a esa persona que tememos en particular. Esto sucede muy a menudo, especialmente con la gente mayor que tiene perros, y se siente sola y desprotegida… en una palabra, abandonada por la sociedad, por una sociedad donde los ancianos no son venerados ni respetados como antaño”. Pues hay que ver lo que aprende uno con estos islamitas moldeados con la peor madera.
La argumentación del articulista alcanza su paroxismo máximo al desgranar con otro ejemplo familiar la conexión entre la especie canina y las dictaduras católico-fascistas. De entrada, el autor recrimina a los perros su actitud ecléctica ante “los verdaderos conflictos humanos”. Ignoramos si se refiere a la actitud contemplativa y poco eficiente de nuestros animales de compañía ante la proliferación de productos eugenésicos, el terrorismo fanático, los escalofriantes informes de las agencias de calificación de riesgos o la desertificación del planeta. “Mi madre, por ejemplo”, nos relata, “tenía una perra que ladraba incesantemente cada vez que una visita tocaba el timbre, quizás la misma todas las semanas, a la misma hora. Hacía tanto escándalo que había que pegarle una palmada en el lomo y gritarle para que se callara, o de lo contrario era imposible escuchar quién nos hablaba por el portero eléctrico. En una oportunidad, un vecino llamó a la policía diciendo erróneamente que un ladrón se había metido en nuestra casa. Dio la casualidad de que la puerta del pasillo trasero estaba abierta, así que varios oficiales llegaron por la noche… y entraron en la casa con linternas. No hay nada que mi madre odie y tema más que a la policía. Al fin y al cabo, fueron quienes la secuestraron y torturaron en la clandestinidad durante la última dictadura militar católico-fascista. Cuando mi madre se despertó viendo las luces de las linternas en la noche, se puso a gritar desesperada, intentando echar a los policías, insultándolos y sin darles tiempo a explicar nada. Finalmente, logró saber que el inquilino había llamado a la policía… y se fue hacerle un terrible pleito, y lo echó de inmediato. Cuando el conflicto pasó, se preguntó, ¿dónde está Melina, la perra? ¿Por qué no ladró, por qué no salió? Melina, estaba escondida debajo de la cama sin hacer un solo ruido. La única vez que se necesitaba que ladrara, no ladró; y sin embargo, cada día molestaba a todos con sus ladridos, haciéndonos creer que era capaz de cuidar la casa y advertir la entrada de un intruso”.
Mo’ámmer al-Muháyir lamenta por último que los perros que viven en Occidente tengan “más derechos y libertades que nosotros mismos”. Un epílogo que define muy bien cuál es la estructura mental sobre la que se cimenta la lógica islámica. Recurre a otro caso personal el colaborador de Web Islam para desbrozar su aseveración: “En nuestras ciudades y barrios, el ladrido incesante y acusativo (sic) de un perro es una forma de agresión sonora y de abuso más común, tanto de día como durante las necesarias horas de sueño durante la noche. Y tristemente, está aceptada como normal en nuestras sociedades latinas. En una ocasión, discutí con un vecino y me quejé porque su perro tenía la fea costumbre de darme terribles sustos cada vez que yo pasaba con mi esposa por la acera pública, mientras conversábamos distraídamente. Le dije: ‘Tu perro me causa un perjuicio, porque me asusta, me pone de mal humor, se me acelera el corazón y siento enojo; además de que no puedo conversar por el escándalo de los ladridos, ¿qué derecho hay a que yo tenga que pasar por esa fea experiencia todos los días, cuando lo único que hago es ejercer mi derecho a transitar por la vía pública?’.
El vecino me respondió con soberbia, como era de esperar: – “El perro no te puede hacer nada, está en mi propiedad”.
A lo que yo le respondí con argumentos razonables, como era de esperar: – “Está bien, veamos qué piensa usted de ésto: cada vez que su esposa pase por la puerta de mi casa, yo saldré de atrás de los arbustos con una máscara horrible y un gran cuchillo untado con salsa de tomate, y me pondré a gritar como desaforado caminando de un lado al otro de la cerca, simulando que estoy buscando un hueco para saltar la cerca y poder agarrar a su esposa del cuello y apuñalarla. Pero ojo: en realidad no le voy a hacer nada. Y estaré en todo mi derecho, y usted no podrá quejarse, porque en realidad, nunca saltaré la reja, siempre estaré dentro de mi propiedad. ¿Qué le parece?”.
Está claro que, a la luz de este testimonio, lord Byron modificaría con gusto su feliz y elocuente frase: “Cuanto más conozco a cierta clase de gente, más quiero y respeto a mi perro”. Amén.
Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.
[…] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: «Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam». Ahmed dice: «Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas».
Relecturas
(…) La «relectura» del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a «una apertura del islam hacia las mujeres»? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una «relectura»:
– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: «Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas» (Corán, 4: 34).
– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: «Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis» (2: 223).
– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: «Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestroshombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error» (2: 282).
– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: «Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud» (4: 3).
– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: «Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras» (4: 11).
– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: «Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles» (4: 34).
Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: «Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara».
Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.
(…)
El matrimonio infantil
El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: «En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses» (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.
Una razón de la «revelación» de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta «se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años». Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.
El castigo corporal a las mujeres
Una vez se le dijo a Mahoma que «las mujeres se habían envalentonado con sus maridos», por lo cual él «concedió el permiso para que las golpearan». Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: «Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras». Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: «A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer».
Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. «Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: ´Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!´».
(…)
Una oferta que no se puede rechazar
Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: «El Mensajero de Alá dijo: ´Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente´». Esto se ha mantenido en la ley islámica: «El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche».
No deben salir solas
La ley islámica estipula que «el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa», y que «una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo».
Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí «las mujeres […] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales».
Maridos temporales
Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: «Me divorcio de ti», y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: «Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación» (Corán, 4: 128). Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: «Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: ´Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo´».
La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: «Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella».
(…)
Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los «maridos temporales». Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a «casarse» con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.
Licencia profética
Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: «¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes» (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).
El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.
Esposas temporales
El islam chiita, (…) dominante en Irán, también permite tener «esposas temporales». Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal «debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también». No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.
La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (…) en este párrafo de los hadices: «Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: ´Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (…), por lo tanto, realizadlo´». Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.
Violación: se necesitan cuatro testigos
La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).
Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (…), a «casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas». En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.
Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: «¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!» (Corán, 24: 13).
Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.
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La circuncisión femenina
(…) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida «tanto para los hombres como para las mujeres».
Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es «una práctica loable que honra a las mujeres». En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, «la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes». Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.
Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas
Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.
No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.
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NOTA: Este texto es un fragmento editado del capítulo 5 de GUÍA POLÍTICAMENTE INCORRECTA DEL ISLAM (Ciudadela), de ROBERT SPENCER, titulado «El islam oprime a las mujeres».