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Anécdotas insubstanciales 2.0: El garbanzo asesino

 

Cuando entro a YouTube, a veces pierdo estúpidamente mi tiempo visionando alguno de los que llaman vídeos destacados, los cuales suelen mostrar a videobloggers de éxito contando paridas, nimiedades, banalidades, vacuidades, aburridas intimidades y peroratas existencialistas bastante vomitivas … Me hacen sentir como un imbécil, porque yo gasto mas horas que un tonto buscando siempre cosas interesantes para la bitácora. Pero eso se ha acabado. A partir de ahora me voy a convertir en un verdadero blogger 2.0, limitándome a relatar anécdotas insubstanciales relativas a mi vida personal. Por ejemplo, la que me sucedió ayer mismo.

Al mediodía, vacié sobre un plato el contenido de una lata de cocido de garbanzos precocinado y lo metí en el microondas. Lo mío siempre han sido las lentejas en lata, pero mi desatendido paladar me pedía algo nuevo con lagrimas en las papilas.Como no sabía el tiempo que necesitaba este guiso para calentarse, le di cinco minutos: dos más de lo que suelen necesitar las lentejas. Al sonar la campana de aviso del microondas, abrí la puerta de este y vi que me había excedido con el tiempo de cocción, pues aquello parecía una especie de infierno culinario. De hecho, el trozo de tocino que me había tocado en suerte crepitaba angustiosamente entre las legumbres, aparentando estar retorciéndose de dolor. Metí la cuchara en el plato para remover un poco el cocido con la intención de disipar el exceso de calor. Entonces sonó un ‘pop’ y un garbanzo traicionero saltó desde el caldo describiendo, cual bala de cañón, una trayectoria parabólica en el aire hasta caer finalmente sobre mi antebrazo izquierdo. Me llevé la mano derecha hasta el punto del impacto con un gesto de dolor, pues el ardiente garbanzo me había quemado. Al retirarla, vi que la maldita legumbre asesina me había dejado un círculo de piel enrojecida. Sin pensármelo dos veces, salí corriendo hacia del hospital mas cercano.

Aguanté con resignación en la Sala de Espera de Urgencias durante dos horas junto a otros pacientes. Cuando me tocó el turno, entré a la consulta que me indicaron por megafonía, donde me atendió un señor.

– ¿Y usted que tiene? -me preguntó.
– Un garbanzo asesino se ha abalanzado sobre mi causándome gravísimas quemaduras -contesté indolente, intentando demostrar una cierta actitud estoica ante el terrible ataque sufrido. 

Me miró con los ojos muy abiertos, y me indicó: “Usted debe ir a la consulta número ocho, que está en el primer sótano, al final del pasillo nueve”.

Bajé hasta la mencionada consulta. Allí, una doctora me explicó que para elaborar un diagnostico adecuado necesitaba hacerme antes un test, el cual llamaban de Rorschach. “De acuerdo”, dije. A continuación, me enseñó extraños dibujos de inspiración pornográfica compuestos por manchas, los cuales me pidió que identificara correctamente.Creo que no fallé ninguno: el mono masturbador, la pareja de lesbianas comiéndose el coño, el labriego follándose a una cabra, la novicia usando un rosario como carrete tailandes… Al finalizar la prueba, la médico extendió por fin una receta para lo mío y me despidió amistosamente. Me acerqué enseguida hasta la farmacia más próxima. Durante el camino, quise saber cual era la medicación prescrita, pero aquello estaba caligrafiado con una ininteligible letra de médico. Una vez en la botica, la farmacéutica que me atendió echó un vistazo rápido a los garabatos del papel y se me quedó mirando con una cierta expresión de enfado; como si estuviera siendo objeto de una broma.

– ¿Pasa algo? -pregunté confuso.
– Si. Aquí no aparece recetado ningún medicamento.
– ¿Qué pone en el papel, entonces?
– Dice exactamente: “Tenga mucho cuidado con este hombre. Es un majadero con marcados rasgos de psicópata sexual. Déle unos caramelos para que se vaya a su puta casa”. 

Acto seguido, me devolvió con desprecio la receta médica y atendió a otro cliente, ignorándome por completo.

Indignado, regresé a casa. Entré a la cocina y me situé frente al microondas, que aun guardaba en su interior el plato de garbanzos. “Ahora os vais a enterar, cabrones. De mi no se ríe nadie. Reventareis todos como sapos inflados por el culo”, les avisé. Cerré la puerta del horno, puse el temporizador en 20 minutos y me fui al cuarto de baño a hacer de vientre, deleitándome sentado en el vater con el sonido de la cruel sangría: pop… pop… pop…

Y esto es todo… Bueno, miento. En realidad, aquí no ha acabado la cosa, porque mañana pienso ir a tirar con unos cuantos cócteles molotov dentro del hospital para quemarlo: será mi venganza por el denigrante trato recibido. Pero como esa no será una anécdota insustancial, os tendréis que enterar de los detalles por los periódicos.

Hale, hasta mañana.

FUENTE: Innerpendejo.net

OCHO PATAS.

 

Descripción: relatos de terror de teo rodriguez del programa de milenio 3.

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MICRO RELATOS DE TERROR: » LA BRUJA «

 

Descripción: Relatos donde las abracadabrantes experiencias de los protagonistas podrían ser las tuyas propias. Para escuchar en soledad y si es posible durante la noche. AUDIO. PINCHAR EN LA IMAGEN:

PASAJES DEL TERROR: la secta de Heidnik

 

El Pasaje del Terror de Juan Antonio Cebrián trata sobre la secta creada por un psicokiller, Heidnik.

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EL APARCACOCHES DEL ZOO DE BRISTOL (U.K.)

 

Junto al zoológico de Bristol, Inglaterra, hay un parquin con capacidad para 150 coches y 8 autobuses.

Era atendido por un asistente muy agradable, que llevaba una máquina expendedora de billetes con la que cobraba una libra a los coches (alrededor de 1,2 euros) y cinco libras a los autobuses (alrededor de 5,9 euros).

Este aparcacoches trabajó allí ininterrumpidamente durante 25 años. Entonces un día, simplemente, dejo de ir al trabajo.

“Bueno”, se dijo el encargado del Zoo de Bristol, “lo mejor será telefonear al Ayuntamiento para que nos envíen un nuevo aparcacoches…”

-Eh… no -dijeron en el Ayuntamiento-, el aparcamiento es responsabilidad suya.

-Eh… no -dijo el encargado del Zoo de Bristol-, el asistente fue contratado por el Ayuntamiento, ¿o no?

-Eh… ¡NO!-, insistieron en el Ayuntamiento.

Sentado en su casa en algún lugar de la costa de España, se encuentra el tipo que ha estado cobrando las tasas de estacionamiento del Zoo de Bristol, estimadas en unos 470 euros diarios, durante los últimos 25 años. Asumiendo que trabajo los 7 días de la semana, esto equivale algo más de 4,2 millones de euros.

Y nadie sabe su nombre.

LA FÁBULA DEL FUNCIONARIO MALVADO.

Érase una vez una nación en la que todo el mundo era feliz, donde:

– Un nene semianalfabeto sin la ESO se ponía a apilar ladrillos y ganaba 4.000 euros al mes.

– Marroquíes y rumanos parían a sus hijos porque cobraban 2.500 euros y tenían guarderías gratis.

– Un ecuatoriano se traía a su familia a operarse de juanetes.

– Los ministros se entretenían encargando estudios estúpidos sobre la reproducción de la lagartija espongiforme.

– A la oposición le regalaban trajes y se iban a puticlubs gastos pagados por el ayuntamiento de turno.

– En el Senado se ponían traductores.

– El mago bueno ZP cuidaba de todos.

– Todo era feliz y feliza (por aquello de la igualdad).
Pero en este bonito país no todo era perfecto, había un malvado llamado «El funcionario», vago entre los vagos, tomador de cafeses y fumador de cigarros, de trato desagradable, forrado y sinvergüenza, que vivía de lo robado a los honrados banqueros y políticos, a los honrados curritos que no defraudaban (sólo preguntaban con IVA o sin IVA).

Pues bien, nuestro protagonista era un tierno obrero salido de un instituto con 18 años sin aprobar ni el recreo llamado Jonathan, volvió un día del tajo y decidió comprarse un BMW serie 3 con el Pack Sport, llantas, y le puso fluorescentes y un equipo de música con subwoofer y una casita pareada.

En el banco, el señor director, muy amable le prestó el dinero sin ningún problema, mejorando su petición con más dinero que también le prestó para que se diera un homenaje en la Rivera Maya.

Pasó el tiempo,y un mal día a Jonathan lo echaron del trabajo, ¿con qué iba a pagarse sus vicios?. Y sobre todo, ¿su BMW?. Apurado fue a ver al Sr. Director del banco, que, muy simpático él, no pudo ayudarle, a pesar de que se desvivía por los necesitados. El Sr director, compungido, al ver que Jonathan no podía pagar, y que el no cobraba, fue a ver al mago bueno, a ZP.

Mientras… el malvado funcionario seguía trabajando en la sombra, envidioso él de nuestro amigo, que no tiene estudios y dilapidaba los euros que ganaba.
Un buen día, a nuestro mago bueno ZP, lo llamó papá Obama y mamá Merkel y le dijeron que esto no podía seguir así.

La solución estaba clara, salvar a Jony y fastidar al malvado. Le bajamos el sueldo al despreciable funcionario y ya está.

Secuencia:

– Johathan no paga lo que debe al banco.

– El banco no cobra.

– El banco le pide pasta al Gobierno.

– El Gobierno se la da quitándosela al funcionario; o sea,

– El BMW y la casita lo paga el funcionario con su 5%.

Y dos noticias curiosas de última hora

Los licenciados en paro ocultan su curriculum para poder acceder a trabajos de menos cualificación ¡joder a lo que estamos llegando!

Y 2: se va a limitar la velocidad en ciudad a 30 km/h así que ya puedes ir tirando a
la basura ese BMW de 200 CV porque su limitador de velocidad no da para tanto y te acabarán poniendo una multa para pagar los cafés de los políticos. ¡puta mierda!…¡ayyyy!

JUANITO Y LA TAREA DE RELIGIÓN.

por Ferney Yesyd Rodríguez

 

 

 

Se acercaban las vacaciones de mitad de año en el colegio cristiano en el que estudiaba Juanito, por lo que se veía venir la gran cantidad de tareas que los profesores dejarían a sus estudiantes. La maestra de religión no podía ser la excepción, por lo que encomendó a sus estudiantes elaborar un escrito sobre la validez literal de la Biblia en nuestra época.

Juanito como era muy pilo y amaba las ciencias naturales, decidió que demostraría que muchas de las narraciones de la Biblia no son inverosímiles, como afirmaban muchos incrédulos. Juanito decidió que demostraría, en parte, que el Diluvio Universal sí pudo haber ocurrido. Pero éste presentaba un inconveniente: Si ocurrió un Diluvio Universal que cubrió toda la Tierra por 40 días y 40 noches entonces todas las plantas deberían tener semillas capaces de germinar después de haber estado en agua salada, tal como les debió ocurrir a todas las plantas que germinaron después de tan espantosa vorágine. Juanito también recordó que Noé envió al final del diluvio una paloma, la cual regresó con una rama de olivos viva en su boca, por lo que se podía inferir que algunos árboles sobrevivieron a tal desastre, o que germinaron sus semillas exitosamente. Los pasos en el experimento de Juanito fueron:

  1. Tomar una matera de mamá y sumergirla por 40 días y 40 noches en agua algo salada, lo mismo hizo con las semillas de esa misma especie.
  2. Registrar los cambios ocurridos día a día.
  3. Realice los pasos anteriores con diferentes especies de plantas.

Como Juanito observó las plantas totalmente muertas al día 15 y las semillas no pudieron germinar, no pudo comprender como la paloma que Noé envió, después de llevar una año en el arca, pudo regresar con una rama viva de olivos en su pico. Aunque perplejo, Juanito decidió cambiar de experimento.

Otro de los tantos problemas planteados por el Diluvio Universal, es que Noé no metió al arca los peces, y dado que el diluvio cubrió toda la Tierra, se mezclaron las aguas dulces con las marinas, por lo que es dudoso pensar que los peces de agua dulce pudiesen sobrevivir en una solución de agua salada, lo mismo puede decirse de los peces marinos en agua con menor cantidad de sal. Los pasos del segundo experimento de Juanito fueron:

  1. Comprar dos acuarios; uno con peces de agua marina y el otro con pececitos de agua dulce.
  2. En un tercer acuario mezcle las dos aguas teniendo en cuenta que el agua salada debe constituir la gran mayoría (así está distribuida en el planeta)
  3. Introduzca ambos grupos de peces en este tercer acuario.
  4. Observe y apunte los resultados.

Afortunadamente, al ver Juanito los pececitos flotando en la superficie, no pensó que se tratase de peces caminando sobre el agua, cual Cristo sobre el mar de Galilea, sino que decidió leer más sobre la regulación osmótica de los peces de aguas dulce y los de agua salada. Problemas similares tuvo Juanito al intentar explicarse como habrían sobrevivido los peces antárticos, y los peces de arrecifes de coral en el diluvio. Pues los primeros están adaptados a vivir a –1,9°, mientras que los peces tropicales funcionan normalmente a 25°. Un diluvio que cubriese toda la Tierra, habría implicado un cambio en las corrientes marinas, lo que en últimas habría afectado a los peces antárticos y tropicales, al punto de causarles la muerte. El escepticismo de Juanito empezó a hacerse presente.

Sin embargo, Juanito había escuchado a su maestra decir que lo que dice la Biblia tiene que creerse al pie de la letra, decidió hacer un tercer experimento. Al fin de cuentas tenía que hacer su escrito de vacaciones.

Juanito recordó una de las historias bíblicas narradas por la profesora: La de Génesis 30, en la que el Patriarca Jacob acordó con su suegro que él recibiría por muchos años de trabajo todas las ovejas con manchas mientras que Labán, su suegro, se quedaría con las ovejas de tonos oscuros. Juanito recordó que Jacob había descortezado ramas verdes de álamos, avellanos y castaños y las colocó frente a las ovejas para que pariesen ovejas con manchas y de esta manera hacer trampa y quedarse con un rebaño más grande.

Juanito decidió que ésta singular manera de determinar el fenotipo de un mamífero podría reproducirse en su casa, pero tener ovejas en casa le traería serios problemas con su mamá, además que demoraban mucho en gestación, por lo que decidió simplificar el experimento utilizando unos ratones de laboratorio. Para conseguir las ramas verdes de olivos, castaños y avellanos, tuvo que cometer una pequeña pilatuna en el jardín botánico de su ciudad. Luego colocó las ramas delante del bebedero de los ratones en su jaula (Tal como lo hizo Jacob con las ovejas). Después que las ratonas de laboratorio dieron sus crías, las varas no resultaron ser eficaces. El resultado obtenido asombró a Juanito: La prueba estadística aconseja aceptar la hipótesis nula (el color del pelaje no se ve influenciado por pasar hembras de mamíferos sobre ramas verdes descortezadas de álamos). Como los ratones no nacieron como podría predecirse de la Santa Escritura, Juanito decidió leer sobre los genes. Sus dudas sobre la inexactitud de la Biblia crecieron aún más.

Juanito ya harto de los experimentos decidió buscar algunas declaraciones sobre zoología que pudiese contener la Biblia, por lo que Juanito se remitió al capítulo 11 del libro de Levítico, que contiene la mayor lista de animales de toda la Biblia. Cual sería la sorpresa que se llevó este chiquillo experimentador cuando encontró a los murciélagos mencionados como aves, además se decía que los insectos tenían 4 patas, cuando en verdad tienen 6, y los conejos y liebres aparecían descritos como rumiantes ¿Pero cual ignorante escribió estas sandeces? –Se pregunto Juanito.

Con la microbiología no le fue mejor, pues Juanito pudo leer como en Levítico 14, se dice que la lepra puede contagiar las paredes de una casa, y también la ropa. Juanito se enteró por los libros de microbiología que esto no puede ser cierto, pues la lepra es producida por el Mycobacterium leprae, que no ha podido hasta ahora cultivarse in vitro en los laboratorios, por lo que mucho menos puede contagiar la ropa y las paredes de una morada. También, cualquier intentó por conciliar la Biblia con la astronomía quedo esterilizado cuando leyó sobre el sol en el Salmo 19: «…Se alegra cual gigante en recorrer su camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos..» Y como Juanito sabía que la Tierra se mueve alrededor del sol, y no al contrario decidió echar por la borda sus intentos demostrativos.

En el regreso a clases, la profesora de religión de Juanito casi muere de un infarto al leer el siguiente informe en forma de carta:

Estimada profesora:

Dañé las plantas y semillas favoritas de mamá y vi morir a unos pececitos por intentar demostrar que el diluvio narrado en la Biblia no es contradictorio con los hechos, luego inundé la casa con ratones (se escaparon de la caja de cartón cuando ya eran demasiados) al intentar obtener ratones manchados a partir de ratones blancos, después de hacerlos pasar bajo ramas de álamos, avellanos y castaños, tal como fue hecho por el patriarca Jacob con las ovejas. Hice todo esto sin lograr demostrar nada, excepto que es «altamente probable» que la Biblia sea tan sólo el logro literario de una montonera de criadores de cabras del desierto, que no tenían la menor idea que los murciélagos son mamíferos y no aves, y que el Sol no se pasea «alegre cual gigante» alrededor de la Tierra. Por lo tanto he elaborado una lista de 10 recomendaciones sobre los usos actuales que Ud. puede darle a su Biblia. (Nota: Estos 10 usos también son aplicables a las revistas Atalaya, el Libro de Mormón y similares.)

  1. Recíclala. Quiere tu Planeta.
  2. Arranca las páginas y cubre con ellas el piso de la jaula de tu canario.
  3. Utilízala remojada para alimentar lombrices rojas californianas; estos anélidos la convertirán en algo más útil y ecológico: Abono orgánico.
  4. Sáltate las partes religiosas y morales y sólo lee las partes pornográficas, como Ezequiel 23.
  5. Distribuye biblias en países fundamentalistas islámicos, luego corre por tu vida.
  6. Escribe comentarios apropiados y excepciones, subraya las innumerables partes raras, e ilustra los pasajes más bizarros, y distribuye tales biblias en iglesias, hoteles y bibliotecas. Para empezar sugiero subrayar con rojo e ilustrar Salmos 137:9 «Dichoso el que tomare y estrellare a tus niños contra la peña».
  7. Si tienes una Biblia de tapa gruesa y dura, úsalas para colocarlas en tus rodilleras para patinaje (especialmente si eres un roller malo, de esos que se la pasan cayéndose, y no quieres estropear una cosa de veras valiosa como las rodilleras).
  8. Utiliza la Biblia como portavasos para tu cerveza. Trata que los rastros de humedad formen el rostro de Jesús (o de la virgen de Chiquinquirá).
  9. Dásela a cachorros de rottweiler, bóxer, pastor alemán y labrador para que fortalezcan su mordida. Los harás muy felices.
  10. Si alguna vez andas con tu Biblia en una noche fría y te da escalofríos e hipotermia, ¡quémala! ¿Quién dijo que la Biblia no podía salvarte?

Atentamente: El escéptico Juanito Cifuentes.

FUENTE: Sindioses.org

EL VAMPIRO. UNA BROMA MACABRA.

 

Descripción: El vampiro, broma macabra

Estupenda narración del ya mítico programa Luna de Medianoche del añorado Chicho Ibañez Serrador, una broma que puede salir mal y convertirse en una verdadera pesadilla para los que la han protagonizado.

RELATO EN DOCUMENTO DE AUDIO, PINCHAR EN LA IMAGEN:

 

PASAJES DEL TERROR: Andrei Romanievic «Chikatiló», el mayor asesino ruso.

 

Chikatiló protagoniza el Pasaje del Terror de Juan Antonio Cebrián.

Andrei Romanievic, aquel que todos conocieron como Chikatiló. El propio Chikatiló, antes de que fuera ejecutado, solicitó que su cerebro fuera extraído de su cuerpo. Hizo una petición muy curiosa, antes de recibir el tiro de gracia, dijo que su cerebro fuera destinado al estudio, que fuera destinado a la ciencia, para que jamás otro como él volviera a nacer. Fueron muchos los institutos psiquiátricos que hicieron grandes ofertas para hacerse con el cerebro de Chikatiló. Los japoneses insistieron muchísimo, todas las instituciones psiquiátricas rusas quisieron el cerebro de Chikatiló. ¿Y por qué querían ese cerebro? Porque jamás se había visto a alguien como él. Fue el más devastador, el más cruel, el más sanguinario, el más terrible. Fue conocido como la Bestia de Rostov, también le conocieron como el Destripador, otros como el Carnicero. Entre el 22 de diciembre de 1.978 y el 6 de diciembre de 1.990, acabó con la vida de 53 personas. Sin orden ni concierto, en sus manos murieron: niños, niñas, mendigos, prostitutas, vagabundos,… gente de aquí y de allá, de toda clase y condición, 53 víctimas mortales. Pero no solo es que los mató sino como acabó con ellos.

DOCUMENTO DE AUDIO. PINCHAR EN LA IMAGEN

Andrei Romanievic "CHIKATILÓ"

ASÍ HABRÍA SIDO AQUÍ.

Arturo Pérez Reverte cuenta cómo habría detenido a Ben Laden un comando o comanda español o española. 

Despacho oval de la Moncloa. Reunión de urgencia. Están presentes el presidente del Gobierno -Zapatero, Rajoy, el que le toque-, la ministra o ministro del ramo, los asesores y un par de generales habituales del telediario. Enfrente, una pantalla de imágenes por satélite y otra de Google Earth para que los presentes sepan, al menos, por dónde van los tiros. También hay línea directa de audio con el equipo operativo que en este momento hace rappel de un helicóptero Blackhawk Down en la casa de Osama ben Laden. La emoción es casi tanta como en una final Madrid-Barça. El presidente se come las uñas y la ministra o ministro van continuamente al servicio. O al revés. Se masca la tragedia.

Suena el audio. Hay comunicación con el CPA -Comando Paritario de Ataque- compuesto por los soldados y soldadas españoles y españolas Atahualpa Chiapas, Mamadú Bongo, Vanesa Pérez y Fátima Mansur, que van armados y armadas con fusiles HK G36E con visores holográficos, infrarrojos y otra parafernalia. Los fusiles son consecuencia de una discusión previa sobre si es éticamente aceptable que un soldado lleve armas en una democracia ejemplar como la española. Como no daba tiempo a consultarlo con el Tribunal Constitucional, se decidió votar. El ministro o ministra de Defensa y sus espadones de plantilla votaron en contra. «No se vaya a escapar un tiro -apuntó un general, el encargado de llevar el botijo- y la liemos parda.» Pese a tan prudente opinión, el resultado fue que el comando fuese armado, por cuatro votos contra tres.

Empieza la acción. Suena el audio. «Estamos en la puerta -informa la legionaria Vanesa, jefa del comando- y solicitamos permiso para entrar.» Rajoy, Zapatero o el que sea, miran a sus asesores. La tensión puede cortarse con un cuchillo. La señora de la limpieza -se llama Menchu y es ecuatoriana- que en ese momento barre el despacho, le guiña un ojo al presidente y levanta el dedo pulgar. «Permiso concedido», dice el presidente con voz ronca. El general Romerales, que es del Opus Dei, se santigua furtivo. El titular o titulara de Defensa lo apuñala con la vista. «Ya está el gafe dando por saco», murmura alguien por lo bajini.

Más audio. «Estamos frente al objetivo», informa la lejía Vanesa.«Descríbalo», ordena el presidente. «Pijama, barba, legañas. Lo normal, porque estaba durmiendo», es la respuesta. «¿Algún otro objetivo a la vista?» Carraspea el audio y suena la voz de Vanesa: «Hay también una mujer en camisón, y se la ve cabreada. Solicito instrucciones». Los del gabinete de crisis cuchichean en voz baja. Al fin asienten, y el presidente se acerca al micro. «Procedan con exquisito respeto a la ley de Igualdad y Fraternidad», ordena. Un breve silencio al otro lado de la línea. Luego se oye a la jefa del comando: «Me lo expliquen», solicita. «Actúen sin menoscabo de la dignidad e integridad física de los objetivos», aclara el ministro o ministra. «Lo veo difícil -es la respuesta- porque tras arañar al soldado Bongo, la presunta señora Laden le está mordiendo un huevo al soldado Chiapas después de quitarle el Hacheká y metérselo por el ojete. Los gritos que escuchan ustedes son del compañero Chiapas.» De nuevo hacen corro los del gabinete, cuchicheando. «Intímenla a que deponga su actitud -ordena el presidente-. Pero que la intime la soldado Fátima para que no haya violencia de género ni de génera.» Respuesta: «La intimamos, pero pasa mucho de nosotros y nosotras».

«Bueno, vale -responde el presidente tras pensarlo un poco-. Olviden a la señora Laden y céntrense en el objetivo principal. Intímenlo a él.» Acto seguido, durante unos angustiosos segundos, se escucha la voz de la soldado Fátima hablando en morube, seguida por la voz de Ben Laden. «¿Qué le han dicho?», inquiere tenso el presidente. «Que se rinda o…», responde la legionaria Vanesa. «¿O qué?», pregunta el presidente, y Vanesa responde: «Eso es precisamente lo que ha contestado él: ¿O qué?». Transcurren unos segundos de indecisión. «Solicito -dice Vanesa- permiso para afearle al objetivo su conducta.»Esta vez, el presidente no cuchichea con los asesores. «Aféesela», decide enérgico. «Demasiado tarde -informa la jefa del comando-. Se ha ido…» «¿Cómo que se ha ido?…» «Pues eso. Que ha cogido la puerta y se ha ido. Con su mujer detrás. Lo que oyen ustedes es al soldado Chiapas, que tiene un huevo menos.»

«Aborten, aborten», ordena el presidente. Y por su pinganillo, antes de cortarse la comunicación, los del comando oyen protestar airado al general Romerales. El del Opus. Por el aborto.

 FUENTE: Mariano Digital.