Etiqueta: GRACIOSOS

POR NO CONFIAR EN SU ESPOSO.

A pesar de vivir bien y sin sobresaltos económicos, la vida sexual no
funcionaba bien entre el marido y su joven mujer. Ella estaba

convencida de que su esposo la engañaba con la empleada
déstica.
Para salir de dudas, preparó una trampa para atraparlo engañándola. Le
dio licencia a la empleada sin avisarle a su esposo. En la noche,
cuando se iba a la cama, el esposo le contó que se sentía mal del
estómago, por lo que iba a tomar un poco de aire antes de acostarse.
Cuando él fue al baño, la mujer salió al corredor, subió las escaleras
y se acostó en la cama de la empleada.
Al rato entró el hombre silenciosamente y sin pérdida de tiempo, se
metió en la cama y le hizo el amor con gran fogosidad. Ambos gemían de
placer. Cuando terminaron, la mujer muy agitada le dice:
– ¿No esperabas encontrarme en esta cama?. ¿No es así querido? Y
encendió la luz.

– Sinceramente no, patrona… respondió el jardinero.

PORNO

 

 

Va caminado una mujer por la sala de un Aeropuerto y un borracho le dice:

Mi amor, tienes un cuerpo groseramente PORNO..!

Sensualmente PORNO..!

Espectacularmente PORNO..!

¿Y sabes por qué?

¡¡ PORNO HACER EJERCICIO..!!

¿LIGAR A LOS 40?

 

 

*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA ENTRE DOS MUJERES. .. . de 40 y pico… *

> -Hola !! ……Cuéntame…… *Cómo te fue con tu cita de la otra noche?

> -Horrible!……..!No sé qué pasó!

>

> -*Por qué?………..*No te dio ni un beso?

> -Si!!!… Me besó tan fuerte y me mordió los labios hasta que pensé que se

> me iba a explotar el implante de colágeno …….Entonces me acarició el

> pelo y se me salieron unas extensiones que tenía.

>

> -*No me digas que terminó ahí?

> -** Nooo…..!! Después me tomó la cara entre sus manos, hasta que le tuve

> que pedir que no lo hiciera más, porque me estaba aplastando el bótox,

> además, que mis pestañas postizas se le quedaron pegadas en la nariz.

>

> -*Y no intentó nada más?

> -Sí…..se puso a acariciarme las piernas y lo frené. porque me acordé que

> no había tenido tiempo para depilarme……Al tratar de detenerlo, se me

> salieron dos de las uñas postizas. Después le entró un arrebato de lujuria

> impresionante y me abrazó tan fuerte que casi se le quedan mis prótesis de

> las nalgas en las manos y casi me revienta los implantes de silicona de mis

> senos.

>

> -*Y después qué pasó?

> -Que se puso a beber champaña en mi zapato!

>

> -Ay….qué romántico!!!

> -*Romántico?…por poco se muere.

> -*Por qué?

> -Porque se tragó el corrector del juanete que estaba adentro y casi se

> ahoga.

> -*Y después qué paso?

>

> *-*Puedes creerme que se fue?…!!Para mí que era maricón!! *

 

PAZ INTERIOR.

Un doctor comentó esta mañana en la televisión que el único modo de
conseguir la verdadera paz interior es finalizar todos los asuntos que
tengas pendientes.

Así que eché un vistazo por mi casa y encontré varias cosas que había
comenzado pero que no había finalizado.

Terminé por completo una botella de tinto reserva, una botella de
tinto crianza, una bodella de Baileys, una bodeya de grron, un
baquettte de batatas britas, una gajjja de vallllliiiiiuuum, el resdo
de unas yyogoladinas y de udas badalenas. Do dienes di idea de lo
godidamende ffffabulodo gue me diendo agora midmo. Fod favod evía ezdo
a dodoz loh gue ziendaz gue nededidan bazz inderiozz.

Coño oz guiero bussshho!!! a dodoz!!!. Joed, gomo oz guiedo!!

EL TALLARÍN ENMASCARADO (AUDIO).

 

Improvisando improvisando, Fesser y Cano se montan una gran ópera con sus actos diferenciados, sus voces y su argumento. Recogen todos los lugares comunes de las óperas: el poder, la opresión, el h…eroísmo… Aunque como es obvio, esto no es nada serio y el italiano usado es de andar por casa. Bastante pegadizo. PINCHAR EN LA IMÁGEN

Inventario General de Insultos, de Pancracio Celdrán Gomáriz

 

Inventario General de Insultos, de Pancracio Celdrán Gomáriz, es una obra dirigida a todos aquellos que desean faltar el respeto al prójimo con precisión lingüística. Os dejo, a modo de muestra, algunos de los insultos de uso común que pueden encontrarse en el libro.

Imbécil.

Al alelado y débil mental, al escaso de razón, llamamos imbécil. Es uno de los insultos más corrientes, cuando se dirige a alguien sensu non stricto, esto es: en sentido figurado. Es palabra latina, en cuya lengua imbecillis significa “débil en sumo grado”…, flojo y escaso de cabeza, de la facultad de pensar. El Diccionario de Autoridades, (primer tercio del siglo XVIII), acentuaba la palabra en la silaba última: “imbecil”, y no le daba otro significado que el que tenía en latín. Con el significado actual empieza a utilizarse en la primera mitad del XIX, en que la Real Academia introduce esa acepción en su diccionario. Unamuno, en un artículo publicado en 1923, Caras y caretas, tiene esto que decir, en cuanto a la etimología: “Imbecillis, el que no tiene bacillus o bastón donde apoyarse, el débil, el inerme, el flaco”.

No fue utilizada como insulto hasta mediados del siglo pasado, por contaminación semántica del término en francés, en cuya lengua la palabra tiene las connotaciones modernas. Por lo general, el término tuvo siempre connotaciones médicas, equivaliendo a cretino e idiota en sus acepciones clínicas. En el sentido de “persona floja de carácter, débil de voluntad” utiliza el término, refiriéndose a las insidias del diablo, Palacios Rubios en el siglo XVI: “Algunas veces a los más osados y más fuertes acomete y vence, y a los más imbéciles y flacos deja”.

Idiota.

Imbécil, falto de entendimiento. En cuanto a su etimología, procede del griego idios, idiotes = peculiar, particular, que no se comunica ni entra a formar parte con los demás. A su paso al latín alteró su semantismo, entendiéndose por idiota al “ignorante o profano en algún asunto u oficio”, ignorancia o impericia atribuida a falta congénita de facultades, por lo que se equiparó al idiota con el imbécil. En sentido figurado, el término se tornó insultante y ofensivo, contexto en el cual lo utiliza Cervantes:

Maravillado estoy, señora, y no sin mucha causa, de que una mujer tan principal, tan honrada y tan rica como vuestra merced, se haya enamorado de un hombre tan soez, tan bajo y tan idiota como fulano…

En su acepción médico-científica, equivale a cretino, atrasado o débil mental, sentido en el que utiliza el término Pedro Felipe Monlau mediado el siglo pasado:

Si son fecundos los matrimonios interconsanguíneos, exponen gravemente la prole a la debilitación física(…) a la idiotez y a la enajenación mental.

Gilipollas.

Quiere el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que derive de la voz árabe yahil, yihil o gihil = bobo, muy utilizada entre los hablantes de la España musulmana. El vocablo pasó al romance: “gilí” = sujeto ignorante y aturdido. Otra acepción del vocablo “gil” hace referencia al antropónimo “Gil”, por entenderse ser éste una especie de antonomástico de “lelo, imbécil, infeliz”. A este respecto escribe Covarrubias en su Tesoro, (1611): “Este nombre en lengua castellana es muy apropiado a los çagales y pastores…”

Corominas, en su Diccionario Crítico, deriva el término de la voz gilí = tonto, memo, de la palabra gitana jili = inocente, cándido. El erudito Rodríguez Marín, en sus Cantos populares andaluces, parece ser quien primero lo utilizó por escrito, 1882. Poco después lo recogería Pérez Galdós en su novela Misericordia, de ambiente madrileño suburbial. Nada dice del compuesto “gili-pollas”. Camilo José Cela, en su valioso Diccionario del Erotismo, asegura que la segunda parte del término se refiere al pene. De este encuentro de vocablos resultaría una especie de “poya tonta”, “picha loca”, “tonto (de) la pija”, “pichilelo”. El término es de uso general en toda España para tildar a alguien de tonto integral, perdiéndose toda consideración y respeto a quien así se califica, ya que no sólo se le tacha de “tonto y bocazas”, sino que ello se hace con escarnio, mediante una mezcla explosiva de términos: “gilí” (universo gitano) y “pollas” (zona menos noble de la anatomía), evocándose así un universo ínfimo, que enmarca al individuo en un campo semántico ingrato. El gilipollas no es un simple tonto, sino que participa además de la condición espiritual del bocazas, del incontinente verbal que todo lo airea sin guardar secreto ni recato en la divulgación de la noticia, comportamiento que ni siquiera busca el hacer daño. La personalidad del gilipollas es mercurial, cambiante, insegura, y a menudo gratuita. El gilipollas puede salir por peteneras en cualquier momento, y montar desaguisados importantes sin darse cuenta. No es malo porque no tiene coeficiente intelectual suficiente para serlo, pero es muy inoportuno y por ello peligroso, ya que puede echar cualquier cosa a perder llevado de su falta de juicio y de la ausencia en él de criterio para medir el alcance de las acciones y el discurso.

Puta.

Mujer que comercia con su cuerpo, haciendo de la cópula carnal un modo de vida. Como tal oficio siempre existió y tuvo pingües beneficios; pero no siempre estuvo igualmente denostado. El mundo antiguo en general no concedió excesiva carga negativa al arte de fornicar por interés, aunque ello dependía de la puta misma: en el medio griego clásico no era lo mismo una hetaira, cortesana de cultura, porte y belleza, que una auletride o tocadora de flauta en los banquetes o simposya, a la que se le podía pasar la mano por el cuerpo mientras ejercía. Es voz muy antigua en castellano. En un manuscrito del siglo XIII, aparece el término en el siguiente consejo o mandato bíblico: “No tomarás mujer puta”. El término, de origen latino, ya tenía las connotaciones ofensivas de hoy: “ramera, meretriz”, y en lo posible se evitaba pronunciar tal palabra, que se rehuía por malsonante e hiriente a los oídos; sin embargo, Gonzalo de Berceo, en los Milagros de Nuestra Señora, (primer tercio del siglo XIII), utiliza la forma popular “putanna” = putaña:

Fue durament movido el obispo a sanna,
diçié: nunqua de preste oí atal hasanna.
Disso: diçít al fijo de la mala putanna
que venga ante mí, non lo pare por manna.

Antón de Montoro, en una copla que hizo a cierta mujer que era gran bebedora, se expresa así a mediados del siglo XV, sin pelos en la lengua, como se acostumbraba antaño:

Puta vieja, beoda y loca,
que hazéis los tiempos caros,
esso (lo mismo) me da besaros
en el culo que en la boca.

El siglo de oro de las putas parece que fue desde 1450 a 1550, al menos en la vida literaria española.

Dos grandes obras de nuestra literatura las consagran: La Celestina, de Fernando de Rojas, a escala popular, en la ciudad de Toledo; y La Lozana Andaluza, de Francisco Delicado, a escala más refinada, en el medio cortesano y curial de la Roma del Renacimiento. De esta obra extraemos el siguiente catálogo de maneras de llamar a las putas:

Pues déjáme acabar, que quizá en Roma no podríades encontrar con hombre que mejor sepa el modo de cuantas putas hay, con manta o sin manta. Mira, hay putas graciosas más que hermosas, y putas que son putas antes que mochachas. Hay putas apasionadas, putas estregadas, afeitadas, putas esclarecidas, putas reputadas, reprobadas.

Hay putas mozárabes de Zocodover, putas carcaveras. Hay putas de cabo de ronda, putas ursinas, putas güelfas, gibelinas, putas de simiente, putas de botón griñimón, nocturnas, diurnas, putas de cintura y de marca mayor. Hay putas orilladas, bigarradas, putas combatidas, vencidas y no acabadas, putas devotas y reprochadas de Oriente a Poniente y Setentrión; putas convertidas, repentidas, putas viejas, lavanderas porfiadas que siempre han quince años como Elena; putas meridianas, occidentales, putas máscaras enmascaradas, putas trincadas, putas calladas, putas antes de su madre y después de su tía, putas de subientes e descendientes, putas con virgo, putas sin virgo, putas el día del domingo, putas que guardan el sábado hasta que han jabonado, putas feriales, putas a la candela, putas reformadas, putas jaqueadas, travestidas, formadas, estrionas de Tesalia. Putas abispadas, putas terceronas, aseadas, apuradas, gloriosas, putas buenas y putas malas, y malas putas. Putas enteresales, putas secretas y públicas, putas jubiladas, putas casadas, reputadas, putas beatas y beatas putas, putas mozas, putas viejas y viejas putas de trintín y botín…

Ya en XVI, el toledano Sebastián de Horozco, en el Cancionero de amor y de risa, hace el siguiente alegato Contra la multitud de las malas mujeres que hay en el mundo, en la más clara tradición misógina:

Putas son luego en naciendo,
putas después de crecidas,
putas comiendo y bebiendo,
putas velando y durmiendo…

Covarrubias, (1611) se despacha diciendo que es puta “la ramera o ruín muger. Díxose quasi putida, porque está siempre escalentada y de mal olor (…).” Etimología equivocada, desconociéndose de dónde proceda el término a no ser que se trate de una abreviación de la voz latina “reputata” = tenida por, de donde la frase “ser mujer reputada o tenida por ramera”.

Siempre fue ofensa grave, sobre todo desde finales del XV a finales del XVII. Recuérdese que los asuntos del honor llenaron de sangre la vida española, y dotaron de mil argumentos a los autores teatrales. El honor se centra, en la época, en la conducta de la mujer, especie de depositaria de la honra familiar. Moreto, el dramaturgo toledano de mediados del siglo XVII, tacha a alguien de hijo de puta mediante metáforas en las que pescar = tener un hijo, y el anzuelo = pene con el que se engendra. El aludido se defiende devolviendo el insulto de manera directa; véase el pasaje:

-¿Hubo ruegos hacia el padre
que te pescó sin anzuelo?
-Hubo el ladrón de tu abuelo
y la puta de tu madre.

En el siglo XVIII se vió todo con mayor amplitud de miras. También el Refranero abordó el personaje de forma desenfadada, sin el hierro que la literatura moralista puso en el asunto. Así, son numerosos los refranes que comprenden o salvan a la puta, o ramera: “Veinte años puta, y uno santera: tan buena soy como cualquiera”; “Puta a la primería: beata a la derrería”; “Puta temprana: beata tardana”; “Veinte años de puta, y dos de beata: cátala santa”; “A la mocedad, ramera; a la vejez, candelera”…, y así ad infinitum. Pero no historiamos aquí el viejo arte de Afrodita, diosa que llevó a las putas al templo para que se prostituyeran en su divino beneficio; ni siquiera hacemos un recorrido por toda nuestra literatura. Sólo queremos dar una idea ligera de la carga peyorativa que el término llevaba consigo, y lo que de ofensivo, injurioso e insultante tenía el improperio en cuestión. De hecho, “puta” se encuentra entre las cinco palabras mayores, así llamadas antaño las más injuriosas, ofensivas e insultantes, siendo las otras: sodomita, renegado, ladrón y cornudo. Tres de ellas tienen que ver con el sexo, tabú con el que siempre anduvimos a vueltas.

Hijo(de)puta.

Hideputa, fijoputa. Es término con el que se afrenta a quien de hecho es hijo bastardo, ilegítimo o espurio, recordándosele sus orígenes. Fue insulto grave, y ofensa que requería satisfacción, y durante mucho tiempo el más violento y soez. En el fuero de Madrid, (1202) aparece la forma femenina “filia de puta” como insulto castigado severamente por las leyes. En diversos pasajes de la literatura áurea, como en el Quijote, el término “hideputa” ya había perdido virulencia para convertirse en exclamación ponderativa sin intención de injuria, en la misma línea en que hoy calificamos con familiaridad y ligereza de “cabrón” a un amigo, en frases exclamativas o de asombro fingido. En uso parecido utiliza el sintagma el autor de la Tragedia Policiana, (mediados del siglo XV), poniéndolo en boca de un personaje popular: “¡Oh hideputa neçio, qué hechizado está con aquella putilla de Philomena…! E juro a los Euangelios no ay mayor rabosa en el reyno…”.

A finales del mismo siglo, Juan del Encina, en su Cancionero, hace decir al pastor Bras, dirigiéndose a su colega Lloriente:

Hidesputas, mamillones,
no dexáys
cabra que no la mamáys.

Con valor semejante usa el término Lope de Rueda, en el paso de El ratón manso, donde Sulco, el amo de Leno, dice a éste:

¡Oh, hideputa, perro! ¡Qué diligente mozo! (…) ¿Parécete bien que a estar sin comer en casa, que estuviéramos frescos? ¡Habla! ¿De qué enmudeces? ¿Qué hacías escondido en la pajiza, do el asno…?

Coetáneamente, Sebastián de Horozco, en sus Representaciones, utiliza el término en tono familiar, sin ánimo de insulto, aunque entre gente baja y de ningún valer. A pesar de usos como éste, festivos, o en son de gracia y broma no quiere decir que hubiera dejado de ser insulto serio, incluso entre pícaros y pilluelos, sobre todo por las connotaciones sociales, y la humillación pública que suponía, más incluso que por el hecho en sí, cosa que al protagonista de la novela picaresca de Quevedo le tiene en su fuero interno sin cuidado, como se ve en el siguiente texto de la Vida del Buscón don Pablos:

Todo lo sufría, hasta que un día un muchacho se atrevió a decirme a voces hijo de una puta y hechicera; lo cual, como me lo dijo tan claro -que aún si lo dijera turbio no me pesara- agarré una piedra y descalabréle.

Agustín de Salazar y Tones, poeta del siglo XVII, en su Cítara de Apolo emplea de esta manera irreverente para con los dioses clásicos, el término:

Hijo de Venus y de sus maldades,
que la veleta fue de las deidades,
y, en fin…: hijo de puta.

Conoció formas abreviadas, para quitar hierro a lo grueso de la frase: “ahijuna” = hijo de una puta; o el “juepucha, hijueputa” argentinos. La propia violencia del insulto ha hecho necesaria la creación de paliativos eufemísticos que quitaran grosor a la injuria: bastardo, hijo adulterino, hijo natural, hijo sacrílego. En otros casos se ha preferido distensión y cierto tono festivo o jocoso, con el que se resta virulencia y veneno a la puta y se traslada al hijo, que es a quien de hecho se quiere ofender, y de quien se ríe el insultante, dejándolo en ridículo y expuesto a la broma: Hijo de condón pinchado, hijo de la Gran Bretaña, de la Grandísima Petra, hijo de la piedra, hijo de su madre, hijo de la chuta, del arpa o de la chingada, hijo de porra, de lapa, de mil leches…, y un larguísimo etc.

Cabrón.

Marido engañado, o que consiente en el adulterio de su mujer; llamamos también cabrón al rufián, individuo miserable y envilecido que vive de prostituir a las mujeres. En otro orden de cosas, se dice de quien por cobardía aguanta las faenas o malas pasadas de otro, sin rechistar; también de quien las hace. Es palabra tomada en sentido figurado, del aumentativo de cabra, cabrón, animal que siempre gozó de mala reputación por haber tomado su figura el diablo en los aquelarres, o prados del macho cabrío, para copular con las brujas en los ritos de estas reuniones nocturnas, teniendo acceso a las mujeres hermosas por delante, y a las feas por detrás. Es palabra de uso en castellano desde los orígenes del idioma, muy utilizada ya por Gonzalo de Berceo, en todas las acepciones que todavía le da el DRAE. En el Cancionero de obras de burlas provocantes a risa, el autor de un Aposento que se hizo en la Corte al papa Alixandre cuando vino legado en Castilla…, se utiliza así el término (s. XV):

Y el cabrón de miçer Prades,
descornado,cabiztuerto,
saco lleno de ruindades,
y otro tropel de abades,
en las cámaras del huerto.

Covarrubias, con la sencillez y claridad que caracteriza su entretenido Tesoro de la Lengua Castellana (1611), tiene esto que decir:

Llamar a uno cabrón, en todo tiempo y entre todas las naciones, es afrentarle. Vale lo mesmo que cornudo, a quien su muger no le guarda lealtad, como no la guarda la cabra, que de todos los cabrones se dexa tomar (…); y también porque el hombre se lo consiente, de donde se siguió llamarle cornudo, por serlo el cabrón según algunos…

Siempre hubo grados entre cabrones. No es lo mismo, como advierte Camilo José Cela en su delicioso Diccionario, un cabrón ignorante de su condición, que un cabrón con pintas, consentidor e incluso alcahuete de su mujer. Cela razona así:

Cabrón consentido: el que aguanta marea por la razón que fuere; es más triste que el cabrón con pintas, más pudoroso que el cabronazo, y su noción coincide con la de cabroncillo o cabronzuelo.

Diego de Torres Villarroel, a modo de advertencia misógina y pesimista, advierte a los candidatos a marido, en su Ultimo sacudimiento de botarates y tontos, del siglo XVIII: “…Cásese y profese en el cabronismo, y comerá a costa de otro, que no hay vida más acomodada en el mundo que la de cabrón…”.

FUENTE: Inner, El Pendejo.

CONSEJO DE UN HOMBRE CON EXPERIENCIA.

 

 

 

Consejo de un hombre viejo, sabio, y con mucha experiencia!

No importa qué tan linda sea ella !

No importa qué tan sexy es …

No importa si es

muy seductora…

Tampoco importa el tamaño de las tetas…

LA PUTA MADRE…

ya me olvidé cuál era el consejo !!!!!!!!!

 

CON LA BOQUITA CERRADA ESTARIAS MAS GUAPA, QUERIDA.

 

A un tipo lo detiene la Policia Nacional cuando va conduciendo hacia su casa, en compania de su esposa. El conductor se dirige al agente:

Cual es el problema, señor agente?

Circulaba a 70 Km/h en una zona de 50.

No sera que iba a 45.

Interviene la esposa:

No es cierto Luis, ibas como a 80.

El tipo le echa una mirada de advertencia a su mujer.

Prosigue el agente:

Tambien lo voy a multar porque tiene quemada la luz izquierda del freno.

Luz?… Que luz?… No tenia ni idea…!

 

No te hagas el loco Luis. Te dije que tenias la luz quemada hace por lo menos 6 semanas.

Esta vez la echa una mirada furiosa, de esas que causan pavor.

Tambien lo multare por no usar el cinturon de seguridad.

Pero si me lo quite en el momento que me detuvo!

Por favor, Luis… Si nunca lo usas…

Esta vez Luis no soporta, y en el colmo de la exasperacion le grita a su mujer:

CIERRA EL HOCICO, HIJA DE LA GRAN PUTA!

Señora, su esposo le habla asi normalmente?

No… solo cuando esta borracho.

VELERO PIRATA.

 

ARRIBATE A PORTO CAPRI

CHERTO VELERO UN BON DIA,

CARGATO DE PIRATI MARICONI,

YAL FISGAR POR EL VELERO

ME HA DICHO SU CAPITANI,

BASATE LOS PANTALONIS,

¿ME LOS BASO?,¿O NO ME LOS BASO?,

ME LOS BASO POR NO CREARE

UN CONFLICTO INTERNACHIONALE

Y EL PUTO DEL CAPITANI

PORTA LA TRANCA QUE SALE

DEBACHO LOS PANTALONIS.

ME HA CLAVATO LA SUA BERGOTA

EN EL MEO CULOTE,TUTA GORDA

TUTA COLORATA,

E ME LO PUSO CALDOSO,

COMO SALSA DE TOMATA.

Y AGORA QUE ME ENAMORATO

COMO COMEDERO PATOS

ME HA DEJADO EL MAL PIRATA.

AUTOR: DIU

FUENTE: ESCRIBEYA.COM

RIASE USTÉ CON LA CUBA DE FIDEL.

¿Por qué en Cuba no hay piscinas?…
… Porque todos los que saben nadar se han ido a los EEUU.

 
>> Un europeo le dice a un cubano:
– ¿Y?, ¿cómo andan en
Cuba?
– Mirá … no nos podemos quejar….
– Ah!  Ni bien ni mal, ¿no?
– No, no!  
QUE NO NOS PODEMOS QUEJAR

>> Un cubano quería escaparse de la isla y se le ocurrió irse con el circo de Moscú, que visitaba la mencionada isla. Para realizar su plan se disfrazó de mono y se metió en la jaula de los animales. Estaba ya por salir de la isla con el circo, cuando llega el domador y mete a los leones a la misma jaula. El tipo, desesperado, comenzó a gritar «¡AUXILIO, AUXILIO!» y a tratar de quitarse el traje de mono, cuando uno de los leones le dice: «Imbécil, quedate callado, o nos jodes la salida de la isla a todos !!!!»

 

>> Fidel muere y llega al cielo pero no estaba en la lista, así que San Pedro lo manda al infierno. Cuando llega al infierno Satanás lo recibe y le dice:
– ¡ Hola Fidel ! te estaba esperando, pasá que acá estarás
como en casa.
Fidel le responde:
– Gracias Satanás pero estuve primero en el cielo y dejé olvidadas mis maletas allá.
– No te preocupes (responde Satanás), voy a enviar a dos diablitos a recoger tus cosas.
Así es
como dos diablitos llegan a las puertas del
cielo, pero las encuentran cerradas porque San Pedro estaba almorzando.
– No importa (le dice un diablito al otro), trepamos la puerta y sacamos las maletas sin molestar a nadie. Empiezan a subir la puerta cuando dos angelitos que pasaban por allí los ven, y un angelito le dice al otro:
– No hace ni diez minutos que Fidel está en el infierno y ya tenemos refugiados!!!!

Fidel y Raúl están en el aeropuerto esperando a Chávez y comienza a llover. Raúl se remanga los pantalones para no salpicarse. Llega Chávez y cuando está descendiendo de la escalerilla del avión, Fidel le dice a Raúl:
-Raúl, bájate los pantalones.-
Y Raúl le pregunta:
-¿Tanto le debemos?-

En Cuba :
Al autobús le dicen aspirina…una cada cuatro horas.
Al bistec le dicen Jesucristo…porque se habla de él, pero nadie lo ha visto.
Al refrigerador le dicen coco…porque adentro solo tiene agua.

P.- ¿Cómo maúllan los gatos en Cuba?
R.-Miaaami… Miaaami… Miaaami…


¿Por qué a Fidel Castro le dicen el semáforo?…
… porque primero estuvo con los rojos (rusos), después
con los amarillos (chinos) y ahora con los verdes (dólares).

La maestra cuelga un retrato de Bush y pregunta a la clase:
–¿De quién es este retrato?
Silencio absoluto.
– Los voy a ayudar un poquito. Por culpa de este señor estamos pasando hambre.
– Jaimito dice: ¡Ah, maestra!, es que sin uniforme y sin barba no lo reconocimos