Etiqueta: CONDUCTORES

CONDUCCIÓN RESPONSABLE.

 

Conduccion responsable….

Sigan el ejemplo cabritos
 
 
 
 
Deseo compartir con Uds. una experiencia relativa al beber y el conducir.
 
Como Uds. saben algunos de nosotros hemos tenido algunas dificultades con las autoridades en nuestro regreso a casa, después de haber participado en alguna actividad social, durante estos últimos años.
 
Hace un par de noches, estando con amigos en la previa a las fiestas de fin de semana, ya con un par de cervezas y algunos vodkas en exceso, me di cuenta de que se me había pasado un poco la mano, por que hice algo que nunca antes había hecho: opté por tomar un bus e irme a casa.
 
Llegar sano y salvo a casa fue una agradable sorpresa, considerando que nunca en mi vida había manejado un bus, no sé dónde lo conseguí y lo tengo estacionado frente a mi casa hasta que alguien lo venga a reclamar.
 
¡¡Ojalá, les sirva la experiencia!!

¡PELIGRO, MAMARRACHOS AL VOLANTE!

 

NOTICIAS DE POR AHÍ Y TAL (JOJOJOJO): “Unos seres verdes me obligaron a soplar en la autopista”

“Unos seres verdes me obligaron a soplar en la autopista”

Publicado por Xavi Puig el 1 marzo, 2010

Desde hace dos semanas, el ingeniero Antonio Tril no se atreve a coger el coche. Asegura que fue víctima de una extraña agresión, algo difícil de relatar sin que parezca un cuento chino. “Antes no creía en cosas paranormales pero juro que unos seres de verde me hicieron bajar del coche y experimentaron con mi cuerpo”, explica. Reconoce que iba un poco borracho, pero no lo suficiente como para no recordar las luces amarillas que emplearon las criaturas para detener su coche. “Me hicieron bajar del automóvil, cogieron muestras de mi aliento y me obligaron a andar siguiendo una línea recta”, confiesa.

Antonio me muestra un informe de su psicóloga en el que ésta confirma que el paciente sufre amaxofobia. “Significa que tengo miedo a ir en coche y ese miedo suelen provocarlo los accidentes traumáticos o, en general, las experiencias terribles vividas al volante. Yo no sufrí ningún choque, mi coche está perfecto, pero creí que esos seres verdes me torturarían vivo y luego me matarían”, me aclara el entrevistado mientras sirve una ensalada de pollo rociada con vodka. “Espero que te guste el pollo, porque he preparado pollo al vodka y, con una pechuga que me ha sobrado, he hecho unas croquetitas con vodka”, afirma. Asiento resignado pero rechazo el vaso de vino que me ofrece. “Si no te gusta el vino creo que tengo una botella de vodka por ahí”, asegura. Finalmente, consigo llenar mi vaso con agua del grifo.

Intento que Antonio se centre en los detalles de la experiencia vivida en plena autopista, pero se muestra disperso a lo largo de toda la charla, más centrado en la comida que en la conversación. “Eran dos. Dos criaturas verdes. Blandían unos tubos de luz, láseres amarillos como de otro mundo. Hicieron señas para que detuviera mi marcha y aparcara en la cuneta. No debería haberlo hecho, pero no tenía muchos reflejos en ese momento, me dejé llevar todo el tiempo. Joder, qué buena la salsa”.

Interrumpe el relato y se ofrece a rociar mi plato con más vodka ruso. Al ver que declino el ofrecimiento se muestra agresivo: “¡Que te pongas más, coño, que si no es una mierda!”, exclama. Hago lo que me dice y retoma entonces el hilo del discurso, no sin dejar de mojar pan en la salsa compulsivamente. “Me obligaron a soplar en una especie de caja negra, quizá creían que así capturaban mi alma o algo. Luego me hicieron salir del coche y ponerme en pie, cosa que me costó por los nervios. Recuerdo que tuve que andar en línea recta, perdí el equilibrio y no sé qué más. Sé que vomité en un arbusto mientras ellos me agarraban con sus tentáculos o lo que sea que tuvieran. Hacía tanto calor como ahora o más”.

El entrevistado, muy pálido y confundido, se levanta para traer otra botella de salsa y tropieza consigo mismo. Le ayudo a incorporarse y entonces le da por vomitar. “No… no me hagáis daño…” afirma fuera de sí, arrastrándose por el suelo. Consigo conducirlo hacia el sofá, donde se queda medio traspuesto. “No te me lleves, por favor, yo soy español”, suplica segundos antes de perder la conciencia.

Dada la indisposición de Antonio, doy por concluido el almuerzo y, antes de abandonar la casa, me aseguro de que el entrevistado respira y tomo una muestra de pollo al horno pensando que quizá es la comida la que le ha provocado el malestar. Por el momento, yo me encuentro bien.

Domicilio de Antonio Tril.

– Ensalada de pollo con vodka. – Croquetas de pollo con vodka. – Pollo al horno con vodka.

Total: cortesía del entrevistado.

FUENTE: EL MUNDO TODAY

CON LA BOQUITA CERRADA ESTARIAS MAS GUAPA, QUERIDA.

 

A un tipo lo detiene la Policia Nacional cuando va conduciendo hacia su casa, en compania de su esposa. El conductor se dirige al agente:

Cual es el problema, señor agente?

Circulaba a 70 Km/h en una zona de 50.

No sera que iba a 45.

Interviene la esposa:

No es cierto Luis, ibas como a 80.

El tipo le echa una mirada de advertencia a su mujer.

Prosigue el agente:

Tambien lo voy a multar porque tiene quemada la luz izquierda del freno.

Luz?… Que luz?… No tenia ni idea…!

 

No te hagas el loco Luis. Te dije que tenias la luz quemada hace por lo menos 6 semanas.

Esta vez la echa una mirada furiosa, de esas que causan pavor.

Tambien lo multare por no usar el cinturon de seguridad.

Pero si me lo quite en el momento que me detuvo!

Por favor, Luis… Si nunca lo usas…

Esta vez Luis no soporta, y en el colmo de la exasperacion le grita a su mujer:

CIERRA EL HOCICO, HIJA DE LA GRAN PUTA!

Señora, su esposo le habla asi normalmente?

No… solo cuando esta borracho.

¡Y….Y…YO…QUERIA D…DAR MARCHA ATRAS…..!

 

NADIE ES CULPABLE

 

Partes de accidentes.

 
Ha circulado por algunos despachos, con gran alborozo de sus lectores, un resumen de declaraciones sobre accidentes de tráfico, en los espacios reservados, para que los conductores resuman, en el menor número de palabras posibles, los detalles del accidente en el que se vieron envueltos.

Puede deducirse de la lectura que nadie es culpable, que cada cual se justifica como puede y que la «redacción» es asignatura pendiente de muchos conductores.

Estos son los párrafos EXACTOS:

1. «Volviendo al hogar, me metí en la casa que no es, y choqué contra el árbol que no tengo»

2. «El otro coche chocó con el mío, sin previo aviso de sus intenciones»

3. «Creí que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me dí cuenta de que estaba subido cuando saqué la cabeza a través de ella»

4. «Choqué contra un camión estacionado, que venía en dirección contraria»

5. «Un camión retrocedió a través de mi parabrisas y le dió a mi mujer en la cara»

6. «El peatón chocó contra mi coche y después se metió debajo»

7. «El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer algunas maniobras bruscas antes de atropellarle»

8. «Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fuí de cabeza por el terraplén»

9. «Tratando de matar una mosca, choqué contra el poste de teléfonos»

10. «Había estado todo el día comprando plantas y al volver a casa, cuando llegué al cruce, un arbusto surgió de repente oscureciendo mi visión y no pude ver el coche que venía»

11. «Llevaba 40 años conduciendo cuando me dormí al volante y tuve el accidente»

12. «Para evitar colisionar con el parachoques del coche de delante, atropellé al peatón»

13. «Mi coche estaba correctamente aparcado cuando, retrocediendo, le dio al otro coche»

14. «Un coche invisible que salió de la nada me dió un golpe y desapareció»

15. «Le dije al policía que no estaba herido, pero cuando me quité el sombrero descubrí que tenía fractura de cráneo»

16. «Estaba convencido de que el vejete no llegaría nunca al otro lado de la calzada cuando le atropellé»

17. «El peatón no sabía en qué dirección correr, así que le pasé por encima»

18. «Vi una cara triste moviéndose lentamente, cuando el señor mayor rebotó en el techo de mi coche»

19. «La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca muy grande»

20. «El poste de teléfonos se estaba acercando y cuando maniobraba para salirme de su camino, choqué de frente»

21. «Cuando llegué al cruce apareció de pronto una señal donde nunca había habido una señal de stop antes y no pude parar a tiempo»

22. «Cuando el coche abandonó la calzada, salí despedido. Más tarde me encontraron en un hoyo unas vacas sueltas»

23. «Circulando normalmente por la carretera con mi automóvil me entraron ganas de hacer de cuerpo, por lo que paré el coche en el arcén y me fui a hacerlo a unos matorrales cercanos, y cuando estaba con los pantalones bajados, vino el contrario y me dio por detrás con el basculante’ [del camión