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El socialismo es un cáncer

Se extirpó en 1989 Y volvió con muchas metástasis.

SOCIALISM:
A very effective method of
to turn the rich into the poor.
Poor into wretched and rulers into millionaires.
rulers into millionaires

Por Eduardo Servente | Ingeniero civil

Hacia fines del siglo XIX, para contrarrestar las diferencias que se producían en la explosión de la revolución industrial, y en vez de corregir los defectos que sufría la sociedad por los drásticos cambios en los sistemas de producción, muchas sociedades comenzaron a incursionar en distintas pruebas con los postulados socialistas y comunistas que podríamos decir habían comenzado a ser parte de las nuevas ideologías sociales con la Revolución Francesa.

Las distintas líneas políticas que aparecen desde principios del turbulento siglo XX tienen todas orígenes similares. Podemos decir que los primeros pasos coinciden con la revolución rusa de 1917. Ahí es donde Lenín, con su marcado odio y ataque a los ricos dueños de las tierras habla que el socialismo es el paso al comunismo, el cual es la pureza ideológica.

Benito Mussolini coincide plenamente con el ideario socialista y opina igual que Lenín que el trabajador no era por naturaleza revolucionario y había que empujarlo por la elite intelectual. La diferencia de Mussolini es que ve que el nacionalismo era una idea más aglutinante que la revolución de los trabajadores. 

Después de un gran fracaso electoral donde solo obtiene 5000 votos en Milán, su propia sección, con muchos disturbios especialmente por el norte de Italia, il Duce lanza dos amenazas con fuertes discursos en Udine y Nápoles exigiendo se le entregue el poder. Increíblemente el 29 de octubre de 1922 marcha sobre Roma y le usurpa el poder al Primer Ministro Luigi Facta.

Poco tiempo después Adolf Hitler emergió con su nuevo sistema socialista al que llama nacional socialismo. También usó políticas de identidad nacionalistas para reunir y unificar a sus seguidores.

De la misma manera que Lenín apuntaba contra los ricos dueños de las tierras y Mao Zedong contra los propietarios, Hitler lo hizo contra los judíos expresando así su odio hacia los propietarios y al capitalismo.

En definitiva, el socialismo, el fascismo y el nacional socialismo son muy similares. Tienen el mismo origen, los mismos objetivos, aunque con distintas motivaciones y quizás algunas diferencias en el aspecto organizativo.

Como bien dice Joshua Philipp: “El actual relato de que el socialismo está de algún modo separado del nazismo y del fascismo, y aún más, creer que estos conceptos están divorciados de sus orígenes comunistas, se debe al revisionismo histórico y a mucha acrobacia mental.”

Por eso insisto con un concepto que vengo expresando hace tiempo y es que las ideologías políticas no las podemos representar en un segmento donde en los extremos estén a la izquierda el comunismo y a la derecha el nazismo y en el medio todas las demás que se aplican en el mundo, sino que la representación más real sería una circunferencia donde se puedan ubicar todas las ideologías y las dos mencionadas estarán bastante cerca una de la otra.

No pensar de esa manera, es decir que el socialismo es pariente cercano de las ideologías como el fascismo y el nazismo, tan denostadas y criticadas casi unánimemente por toda la sociedad es como dicen los psicólogos una transferencia de culpa.

El socialismo / comunismo, además de haberse cobrado la vida de más de 100 millones de personas en el último siglo, el sistema fracasó por destruir la moral y la creencia humana.

Para el socialismo la propiedad de los medios de producción debe ser social y no privada, la libertad es limitada en vez de plena, el trabajo es un deber y no un derecho, la distribución de riqueza debe ser igualitaria y no de acuerdo al mérito de cada uno, y el marco institucional es centralizado al contrario del sistema capitalista.

Históricamente, luego del desorden de la I Guerra Mundial y como dijimos sucede el advenimiento de gobiernos comunistas como fascistas y nazis, luego se produce la II Guerra Mundial donde después del sangriento conflicto desaparecen esas dictaduras, que si bien hubo posteriormente gobiernos dictatoriales llamados de derecha, no tuvieron la entidad de aquellos derrotados entonces. De hecho nosotros vivimos de cerca dictaduras llamadas de derecha que nos castigaron en todo Latinoamérica.

Luego de la II guerra comenzaron los tiempos de la llamada guerra fría, en la que el mundo estaba dividido en dos, aquellos países que apoyaban al capitalismo liderados por Estados Unidos, y los que estaban dentro de la órbita del comunismo o socialismo liderados y dirigidos por la Unión Soviética y en menor medida por China.

El mundo vivió un proceso de más de cuarenta años donde esa división estuvo más o menos marcada, con momento tranquilos y momentos de mucha tensión.

Pero en 1989 el socialismo cayó estrepitosamente derrotado por su propia ineficacia. La misma sociedad de los países comunistas y socialistas se rebeló y buscó su propia libertad, y los fuertes gobiernos totalitarios de antes nada pudieron hacer para frenar el deseo natural del hombre.

Como símbolo de ese momento se toma la caída del muro de Berlín en noviembre de ese año. Con la caída del muro se rompieron las barreras que separaban al mundo y ese pueblo oprimido durante tanto tiempo por el socialismo quiso buscar su libertad y posibilidad de progreso en el capitalismo.

Se había extirpado el cáncer. El socialismo había producido tanto mal en el mundo que era irrisorio pensar que podía volver de alguna manera.

Pero también como muchas veces produce esa terrible enfermedad hizo metástasis en varios lugares del planeta para traer más violencia y pobreza.

Con lo que respecta a nuestra zona geográfica, poco tiempo después de la caída del muro, algunos sobrevivientes liderados por Fidel Castro desde Cuba y en complicidad con varios mandatarios americanos como Lula da Silva, Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales y el matrimonio Kirchner organizados bajo el título de Foro de Sâo Paulo arman la gran estrategia global para retomar para el socialismo todo el sub continente.

Con metas muy marcadas, con grandes financiaciones provenientes del narcotráfico y aprovechando el caldo de cultivo que aparecía en la pobreza de ciertos países se dedicaron a imponer nuevamente el socialismo mediante fuertes campañas políticas, con violentos actos anárquicos con mucha destrucción, con planes de convencimiento mediante ataques al orden establecido, a la propiedad privada, a la cultura y a la familia.

Lamentablemente cuentan con la complicidad, supongamos inocente, de distintas líneas políticas que actúan con tibieza buscando consenso donde no lo hay, o bien las entidades religiosas, incluyendo a la iglesia católica que quizás menosprecien el riesgo que se corre.

La destrucción que están produciendo es enorme y será muy difícil salir de esta situación.

En Latinoamérica ya casi no hay medias tintas. Está bien marcado cuáles son los gobiernos o líderes que van en un sentido u otro y las batallas libradas y a librar son muy fuertes. En cambio, en Europa, como en otras épocas sufrieron el socialismo de forma más drástica, no se ve tanta injerencia de esta ideología, aunque hay que prevenir que existen partidos políticos y algunos gobiernos que constantemente vuelven a lo mismo.

Es raro que los pueblos no sepan ver y comparar cómo se desarrollan otros en el mundo. Hoy todas las noticias nos llegan al instante, y si bien hay mucho manejo de la información y siempre hay comentarios tendenciosos que ensucian la pureza de la misma, los hechos se saben, se conocen. Entonces es muy fácil copiar lo bueno y descartar lo malo.

Una de las cosas que está a la vista, por más que lo quieran esconder, es que el socialismo fracasó en cualquier lugar donde se lo haya aplicado y con la intensidad o modo que lo hayan hecho.

El socialismo es un cáncer, se extirpó en 1989 simbólicamente con la caída del muro de Berlín, pero volvió con muchas y peligrosas metástasis.

La única cura para esa terrible enfermedad es la libertad y el sistema económico del capitalismo.

Lo que pocos cuentan: el origen ideológico totalitario del actual feminismo de género.

Fue promovido por marxistas para aplicar la lucha de clases a la sexualidad.

«Nos insultaban diciéndonos que éramos unas zorras, unas hijas de puta, que nos teníamos que pudrir…» Esto, aunque lo parezca, no es el relato de una escena de maltrato doméstico.

Una violenta pervesión del feminismo original

Esos insultos atrozmente machistas los sufrieron ayer mujeres de Vox en una marcha feminista en Madrid. Las insultadas, además, fueron agredidas y precisaron protección policial, y todo por el mero hecho de atreverse a cuestionar los dogmas ideológicos del feminismo de género. Entre otros lemas violentos, se corearon barbaridades como «vamos a quemar la Conferencia Episcopal««machotes a machete» y «varón, pardillo, tu boca en el bordillo», en referencia al método con el que un nazi le destrozaba la cabeza a un joven negro en la película «American History X». Pero ¿en qué consiste esta ideología de género o feminismo de género? Su denominación la acuñó una feminista, Christina Hoff Sommers, abiertamente opuesta a él. En su libro «Who Stole Feminism?» (¿Quién robó el feminismo?), publicado en 1994, escribió lo siguiente:

«El feminismo de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo del ‘género’ es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual la mujer norteamericana está presa en un sistema patriarcal opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del ‘género’ a menudo piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por dondequiera y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose.»

Una manipulación del feminismo promovida desde la ultraizquierda

Ese feminismo de género, profundamente materialista y promovido inicialmente desde la extrema izquierda, quiso aplicar la tesis marxista de la lucha de clases a las relaciones sexuales, tal como explicaba una de las creadoras del feminismo radical, Shulamith Firestone (1944-2012). En su libro «La dialéctica del sexo» (1970) bebía directamente del pensamiento de Karl Marx:

«Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; que se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños. Y así como la meta final de la revolución socialista era no sólo acabar con el privilegio de la clase económica, sino con la distinción misma entre clases económicas, la meta definitiva de la revolución feminista debe ser, a diferencia del primer movimiento feminista, no simplemente acabar con el privilegio masculino, sino con la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importarían culturalmente.»

El objetivo: acabar con la maternidad; el medio: el aborto

Pero ¿cómo acabar con esas diferencias sexuales, si sólo las mujeres pueden ser madres? Firestone lo tenía claro: «el núcleo de la opresión femenina hay que buscarlo en sus funciones procreadoras y de crianza.». ¿Y cuál era la solución que proponía frente a esa opresión«La liberación de las mujeres de la tiranía de su biología reproductiva por todos los medios disponibles», y esto último incluye el aborto, por supuesto. Este feminismo de género decía defender a la mujer desligándola de una facultad exclusivamente femenina -la maternidad- y enfrentándola a sus hijos, convertidos en simples obstáculos para alcanzar esa «liberación», de forma que si hace falta, se les liquida con la aprobación de la ley y la financiación del Estado. Así se crearon las perversas y totalitarias bases ideológicas de la legalización del aborto en países democráticos.

Un proyecto de ingeniería social que se empezó a aplicar en la URSS

Esa visión nefasta y materialista de la maternidad y de las relaciones con los hijos fue promovida inicialmente por el marxismo, al que le interesaba destruir las relaciones familiares en su concepción totalitaria de la sociedad. No es casualidad que las dictaduras comunistas fuesen las más activas promotoras del aborto: el primer país que lo legalizó fue la URSS en 1920. En Cuba se legalizó en 1965, seis años después de la instauración de la dictadura castrista. A día de hoy, entre los países que más desprotegen a los niños por nacer en el mundo están dictaduras comunistas como China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. La promoción del aborto en esos países y también en muchos países democráticos ha generado la más absoluta irresponsabilidad de hombres y mujeres sobre los frutos de su sexualidad, pero con ciertas diferencias. Y es que las leyes creadas para permitir matar a los hijos por nacer han sido especialmente beneficiosas para los hombres que querían desentenderse de su descendencia, al convertir ésta en la consecuencia de una mera elección de la mujer y, por tanto, exclusiva responsabilidad suya. Una feminista actual, Cecilia Voss Koch, ha denunciado las consecuencias del aborto para las mujeres:

«A base de animar a la sociedad a considerar al hijo de una mujer como una especie de propiedad desechable, el aborto refuerza la imagen de la propia mujer como una propiedad disponible y como un objeto sexual reutilizable -un recurso sexual renovable. No es ninguna coincidencia que el mayor contribuyente financiero a la causa de los «derechos de aborto» sea la Fundación Playboy. Cuando el aborto está disponible para todas las mujeres, toda la responsabilidad masculina para el control de la fecundidad ha sido eliminada. Un hombre sólo necesita ofrecer a la mujer un dinero para un aborto y eso es todo: ninguna responsabilidad, ninguna relación, ningún compromiso. Y en eso estamos… ¡recicladas y utilizadas de nuevo!»

Contra las niñas por nacer y las madres en nombre del feminismo

Esa legislación perversa ha dado lugar a la matanza de más de dos millones de niños por nacer en España. Teniendo en cuenta que algo más del 48% de los recién nacidos en España son niñas, podríamos concluir que de esos dos millones, más de 960.000 eran niñas por nacer, asesinadas con el beneplácito e incluso con el aplauso del feminismo de género. Pero esta matanza de niñas no es el único efecto directo de las leyes abortistas en las propias mujeres. Hace dos años la Fundación Madrina denunciaba que nueve de cada diez mujeres españolas sufren ‘mobbing maternal’ en sus empresas, de modo que ser madre se ha convertido en un factor de exclusión social y laboral para la mujer. Y es que la desprotección de los niños por nacer va ligada a la desprotección de la maternidad. En 2009, durante un debate en el Parlamento de Galicia, una diputada socialista favorable al aborto tachó de «ultraderechista» la propuesta de ofrecer apoyo a las madres embarazadas sin recursos. En febrero de 2011, cuando el gobierno gallego aprobó definitivamente un plan de ayuda a la mujer embarazada, el PSOE descalificó la medida diciendo que pretendía «exportar a Galicia el modelo familiar de la ultraderecha». En un tono parecido, pero en este caso en el Parlamento de Asturias, la izquierda descalificaba una iniciativa similar entre insultos a las madres, llegando el PSOE a tachar de «casi ilegal» una iniciativa para apoyar a madres embarazadas sin recursos, considerando que ofrecerles alternativas al aborto va «contra el derecho de la mujer a decidir». Un derecho que, por lo visto, sólo deja una opción a las madres: abortar.

El siguiente objetivo a destruir: la familia

Pero al feminismo de género no le bastaba con cargarse la maternidad para alcanzar sus objetivos. Esa ideología totalitaria chocaba con la existencia de una institución social ligada a la maternidad: la familia. En la citada obra, Shulamith Firestone apelaba nuevamente a Karl Marx para justificar este proyecto feminista de ingeniería social:

«Marx intuyó la existencia de algo cuya profundidad escapaba a sus conocimientos, cuando observó que la familia contenía en sí misma -en embrión- todos los antagonismos que luego se desarrollarían a mayor escala dentro de la sociedad y el estado. A menos que la revolución arranque de cuajo la organización social básica -la familia biológica, el vínculo a través del cual la psicología del poder puede siempre subsistir clandestinamente-, el germen parasitario de la explotación jamás será aniquilado. Necesitamos una revolución sexual mucho más amplia que la socialista y, por supuesto, que la incluya- para erradicar verdaderamente todos los sistemas clasistas».

¿Y cómo proponía destruir la familia? Pues recurriendo directamente a la ciencia-ficción para diseñar una sociedad sin familias:

«La reproducción de la especie a través de uno de los sexos en beneficio de ambos sería sustituida por la reproducción artificial… La división del trabajo desaparecería mediante la eliminación total del mismo (cybernation). Se destruiría así la tiranía de la familia biológica.«

Nos encontramos ya con un diseño social puramente orwelliano, que se parece peligrosamente al de la novela «1984» y que, como el comunismo, pretende subvertir las instituciones naturales de la sociedad a golpe de ingeniería social, recurriendo a todo tipo de atropellos para lograr sus objetivos, incluso agredir a las mujeres que no están de acuerdo con ese proyecto totalitario.

Una ingeniería social que genera opresión, violencia e injusticia

Resulta alarmante comprobar hasta qué punto estas aberrantes tesis están siendo asumidas por sociedades como la nuestra, desatando la violencia contra el discrepante, la violencia contra los niños por nacer y la violencia en el seno de la familia. En este sentido, tampoco es casualidad que las leyes basadas en la ideología de género invisibilicen la violencia doméstica que sufren hombres y niños varones, y que la mera palabra de una mujer baste para detener a su pareja masculina, dando pie a la presentación de denuncias falsas y a la utilización de esta ley perversa como un método de chantaje. Recordemos que en los siete primeros años de su aplicación, los Juzgados de Violencia sobre la Mujer recibieron 1.034.613 denunciasresultando exculpados 826.616 denunciados, el 79,89%. se trata de la única ley, además, en la que el sexo es un factor a tener en cuenta en el caso de valorar si una denuncia merece ser considerada o si el culpable es reo de un delito (en el caso del varón) o de una falta (si es mujer), en una directa violación de la igualdad ante la ley y del derecho a la presunción de inocencia que proclama la Constitución. Y a estas agresiones contra derechos fundamentales, igual que pasa con la más brutal de todas -el aborto, que implica violar el derecho a vivir-, ya ni siquiera se opone la actual derecha parlamentaria, ya sea por complejo, por tibieza o por miedo a ser blanco de las iras de personas violentas como las que ayer agredieron a unas mujeres por discrepar. Con esta ingeniería social promovida por el feminismo de género no estamos consiguiendo una sociedad más libre e igualitaria, sino más opresiva, violenta e injusta. Y ya va siendo hora de decirlo alto y claro.

ELENTIR

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El espeluznante fin último de la ideología de género explicado por uno de sus creadores.

Shulamith Firestone quería una sociedad comunista que normalizara la pedofilia

La ideología de género, surgida de la extrema izquierda y ahora muy extendida en la sociedad, es una fuente incesante de disparates. Pero, ¿cuál es su objetivo final?

La diferencia entre feminismo de equidad y feminismo de género

En 2008 ya señalé aquí la diferencia entre feminismo de igualdad y feminismo de género . El primero buscaba, desde una perspectiva liberal, la igualdad de derechos y oportunidades para las mujeres, un propósito muy loable que ya se ha logrado en los países occidentales. Sin embargo, el feminismo de género no tiene una perspectiva liberal, sino marxista. La primera en describir la verdadera naturaleza del feminismo de género fue la feminista Christina Hoff Sommers en su libro “¿Quién robó el feminismo?” (1994), en el que acuñó el término “ideología de género” para referirse a ese feminismo marxista. En 2016, en una entrevista publicada por el diario español El Mundo , lo definió así:

“Es una escuela de feminismo de línea dura que ve a las mujeres, incluso en Occidente, como cautivas de un sistema de injusticia y opresión. Según esta teoría, cada logro humano lleva en realidad el sello del patriarcado: la literatura, la filosofía, la ciencia, la música o el lenguaje. No basta con cambiar las leyes o las tradiciones. Todo el sistema tiene que ser desmantelado. El feminismo de género surgió de la política radical de la década de 1960 y estuvo marcado por la filosofía marxista y la de Marcuse, Frantz Fanon y Michel Foucault”.

Lo que escribió una de las fundadoras del feminismo de género

En mi artículo sobre el origen totalitario del feminismo de género , expuse algunos de los escritos publicados en 1970 por una de sus creadoras y autoras más influyentes: la comunista canadiense Shulamith Firestone. Vimos entonces cómo este fanático radical se proponía abiertamente destruir “la familia biológica”, inspirado en el pensamiento de Karl Marx.

Creía que el comunismo fracasó porque no destruyó a la familia.

Sin embargo, en su libro “La dialéctica del sexo” (1970) Firestone no se queda ahí. Para ella, la destrucción de la familia es parte de algo aún mayor. En la primera edición publicada por Bantam Book, en la página 212 se puede leer lo siguiente:

“El fracaso de la Revolución Rusa se debe directamente al fracaso de sus intentos de eliminar la represión familiar y sexual. Este fracaso, a su vez, como hemos visto, fue causado por las limitaciones de un análisis revolucionario con sesgo masculino basado únicamente en la clase económica, que no tuvo en cuenta a la familia en su totalidad, ni siquiera en su función como unidad económica. Del mismo modo, todas las revoluciones socialistas hasta la fecha han sido o serán fracasos precisamente por estas razones. Cualquier liberación inicial bajo el socialismo actual siempre debe volver a la represión, porque la estructura familiar es la fuente de la opresión psicológica, económica y política”.

Es decir, que las razones por las que Firestone quería destruir a la familia no solo tenían una supuesta relación con un propósito de liberación de la mujer: lo que ella realmente quería era el triunfo del comunismo destruyendo a la familia, que es el dique social más sólido frente al totalitarismo. experimentos Para ella, el comunismo había fracasado en Rusia no porque hubiera sido demasiado totalitario, sino porque había revertido sus planes más totalitarios.

Propuso abolir la infancia y normalizar el incesto y la pedofilia

En la página 239 del libro, Firestone propone la abolición del “concepto de infancia”, desvinculándolo de cualquier relación con sus padres biológicos , y señala que “aunque los niños serían menos, no estarían monopolizados, sino que se mezclarían libremente toda la sociedad en beneficio de todos”.

Lo que nos encontramos en la página 240 es la consecuencia que saca Firestone de esa sociedad totalitaria: la normalización de la pedofilia y el incesto. Hablando de los niños, afirma: “si él decidiera relacionarse sexualmente con adultos, aunque decidiera elegir a su propia madre genética, no habría razones a priori para que ella rechazara sus insinuaciones sexuales , porque el tabú del incesto sería han perdido su función.”

En la misma página repite sin rodeos su intención de normalizar la pedofilia ( algo que también defendió otra de las ideólogas del feminismo de género, Simone de Beauvoir ): “Las relaciones con los niños incluirían tanto sexo genital como el niño fuera capaz de hacer —probablemente considerablemente—. más de lo que ahora creemos— pero debido a que el sexo genital ya no sería el foco central de la relación, la falta de orgasmo no presentaría un problema serio. Los tabúes del sexo adulto/niño y homosexual desaparecerían”.

Una ideología que ha acabado asumiendo incluso la acomplejada derecha

Después de leer estas aberraciones, escritas por una mujer que padeció esquizofrenia durante décadas, es escalofriante darse cuenta de la enorme influencia que ha alcanzado en nuestra sociedad la ideología de género formulada por Firestone , hasta el punto de que ya no es solo una colección de tonterías. defendida desde la extrema izquierda, pero también por el resto del mapa político. Incluso la derecha más tímida ha terminado asumiendo estas tonterías sin dudar , arremetiendo contra quienes aún nos oponemos a ellas.

Ya no pueden decir que un grupo de exagerados “ultraderechistas” intentan vincular la ideología de género con la promoción de la pedofilia y de una sociedad totalitaria , ya que una de las fundadoras de esa ideología lo expuso abiertamente. La pregunta que debemos hacernos ahora es: sabiendo esto, ¿están dispuestos a seguir siendo cómplices de esa ideología creada para empujarnos hacia una sociedad totalitaria, comunista y pedófila?

ELENTIR.

Cómo el comunismo trabaja para el Nuevo Orden Mundial

En síntesis, todo el lobby globalista que se está llevando a cabo es con el fin de exportar el tecnocomunismo chino, donde las personas viven permanentemente bajo la mirada atenta del Gobierno, donde no se permite la disidencia y se premia a quienes cumplan con los estándares de comportamiento

Por: Carlos Caballero

Este desde luego es un tema controversial y para los escépticos (la mayoría) son pamplinas, pero si nos ceñimos a los hechos, la evidencia y las señales que hemos estado recibiendo durante décadas, además de las advertencias de prominentes intelectuales; a mi no me queda duda de que en efecto, la izquierda cumple un papel muy importante en la instalación de ese Nuevo Orden Mundial que tanto hemos oído nombrar y que lamentablemente sufre de una especie de tufo a ficción que lo hace peligroso, pues las masas tienden a ver el tema con desdén, algo sin importancia de la que hablan algunos lunáticos.

Lo cierto es que ante la realidad actual en donde se han vulnerado las libertades de todo tipo a favor del «bien común» solo un quien no haya invertido demasiado en su educación será incapaz de darse cuenta hacia donde nos llevan. Por el bien común, se han perpetrado cualquier cantidad de excesos en contra de la humanidad, es por eso que es necesario explicar porqué no es ninguna exageración decir que vivimos en tiempos orwelianos.

Desde el estallido de la pandemia, ha sido notorio la imposición de un discurso oficial, de un protocolo incuestionable y de restricciones inquebrantables; sumiendo a todos en una estado de emergencia, donde el miedo figura como principal ingrediente, bueno no a todos, hay quienes parecen estar exentos de cumplir con lo que pregonan… adivinaron, la élite. La mano que controla los hilos del poder desde muy arriba moviendo a los distintos gobiernos cual marionetas vestidas de democracias.

Otro elemento clave e incómodo para los planes que tienen para el mundo estos grandes carajos, pues caracterizándose la democracia por garantizar libertades individuales, esto antagoniza con el control poblacional que buscan implementar.

En ese sentido no hay que perder de vista a la premisa con la que inicia la Agenda 2030: «No tendrás nada y serás feliz». Adelantándonos de forma abierta lo que planean hacer con la civilización, al despojarla de su derecho a la propiedad privada, algo que ya se está planteando en el Reino Unido.

Y todo parece indicar que la estrepitosa carrera por desarrollar metaversos, apunta hacia la misma dirección.

Pero más grave aún que la pérdida para poseer bienes materiales, como parecía indicar la funesta premisa, es la de no tener nada en realidad, ni siquiera derechos fundamentales, como la libertad de expresión, que ya se está haciendo presente de forma obscena en el Mass Media, donde la censura es abrumadora, sobre todo por parte de la Big Tech, contraponiéndose al fin inicial para el que fueron creadas las redes sociales, que era ser una alternativa a los medios tradicionales y darle voz a la gente de a pie; hoy vemos como por hacer comentarios relacionados con la plandemia, las vacunas o por compartir noticias que no son favorables al interés de ese poder supremo, somos silenciados por los «fact checkers».

Peor aún con los derechos humanos, tal cual es el caso de países como Vzla, Cuba o Corea del Norte, donde los ciudadanos no son tal, sino vasallos, súbditos, de hecho, la nueva Constitución chavista redactada por la ANC, ya literalmente habla de «humanos», no de ciudadanos, ni siquiera de venezolanos.

Otro elemento en el que coinciden el comunismo y el NOM, además de los anteriormente mencionados es el de la densidad poblacional, pues siendo uno de los objetivos que persigue el Foro Económico Mundial (reducir la población) que mejor aliado que el comunismo que ya se ha cargado con 150 millones de vidas, todo un récord del que casi no se habla en las escuelas y universidades.

Bill Gates / TED en 2010

“Tenemos Población 6000 millones, haciendo un buen trabajo con las VACUNAS con los servicios de salud reproductiva (abortos) podremos reducir la población un 15%”

Las vacunas del #COVID19 las de Bill Gates

Fuente: @pedroba46088728 pic.twitter.com/gps2YsVG6v

— MV ✚ (@elmovimientov) September 11, 2020

No es casualidad que la ONU, máximo organismo Internacional, sea tan indulgente con naciones comunistas como Cuba, Vzla, Nicaragua o China a quien incluso se le tiene como un ejemplo a seguir, tanto, que otra de las máximas del plan es que para 2030 será China la primera potencia mundial, desplazando a EEUU. Y para hacer más ilustrativo el escenario, dejaré que hable Aldous Huxley, autor de «Un Mundo Feliz» libro de obligatoria lectura:

Pero la afinidad va mucho más allá, pues siendo estos, países donde prácticamente la vida NO está garantizada y a nadie parece importarle, son el laboratorio perfecto para poner a prueba sus experimentos sociales, por eso vemos que se les da tanta palestra a líderes izquierdistas en Latinoamérica como los a Fernández, Castillo, Boric, Evo, entre otros, mientras que Bolsonaro es demonizado como una especie de anticristo. Ya que no es lo mismo perpetrar crímenes de lesa humanidad en algún país bananero de estos que en Europa, donde la cosa debe ir más progresivamente. Tener gobernantes cobardes, corruptos y sin escrúpulos es preciso para optimizar el plan del NOM, algo en lo que han trabajado arduamente desde hace unos años.

En síntesis, todo el lobby globalista que se está llevando a cabo es con el fin de exportar el tecnocomunismo chino, donde las personas viven permanentemente bajo la mirada atenta del Gobierno, donde no se permite la disidencia y se premia a quienes cumplan con los estándares de comportamiento, entre otras cosas que se alejan mucho de la libertad y que se parecen más a una Matrix.

¿Qué hacer al respecto? Esa es una respuesta para otra ocasión, otro artículo, si me lo permiten. Nos vemos.

La vida dentro de los «campos de reeducación» en la China de Mao Zedong

Durante décadas, el Partido Comunista de China se ha basado en los campos de reeducación para reformar a los «parásitos» y persuadir a la gente para que apoye la causa comunista.

Por: Staff GDM

En su libro Archipiélago Gulag , el escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn reflexiona sobre los ocho años que pasó dentro de un sistema de campos de prisioneros soviéticos esparcidos por la tundra siberiana. Dentro del Gulag, los presos políticos como Solzhenitsyn fueron enviados al frío glacial para talar árboles, construir casas y extraer oro y uranio. Apenas estaban alimentados y mal vestidos. Cualquier palabra de protesta podría costarles la vida o, peor aún, la vida de sus amigos y familiares.

La publicación del libro de Solzhenitsyn reveló los horrores del Gulag al resto del mundo.

Sin embargo, la Unión Soviética no fue la única nación comunista que sometió a sus prisioneros a adoctrinamiento y trabajos forzados. Durante décadas, la República Popular China presidió un sistema similar, posiblemente más amplio, de campos de trabajo y de reeducación.

Estos campos fueron construidos para prisioneros políticos y no políticos y los chinos los llamaban Laogai y Laojiao , respectivamente.

Académicos como James Finerman de la Universidad de Georgetown han sugerido que los campos de Laogai —Laogai significa “reforma a través del trabajo”— no eran tan diferentes (e incluso podrían haber tenido mejores condiciones) que las prisiones estadounidenses promedio.

Harry Wu, que pasó 19 años dentro del gulag chino después de criticar la invasión de Hungría por parte de la URSS en 1957, no está de acuerdo. En una entrevista de 1994 con NPR , Wu dijo que los guardias de la prisión lo mataron de hambre, lo golpearon y lo colocaron en confinamiento solitario durante largos períodos de tiempo.

Después de ser liberado en 1979, Wu emigró a los Estados Unidos. Apostado en la Universidad de California, Berkeley, hizo planes para regresar a China con la intención de documentar la vida dentro de los campos de Laogai.

Disfrazado como un hombre de negocios que buscaba emplear trabajo forzoso para su empresa, Wu regresó al oeste con imágenes de prisioneros chinos fabricando productos para la exportación. Este vídeo, mostrado en 60 Minutos de CBS , causó indignación pública, lo que motivó a los políticos estadounidenses a reconsiderar las relaciones económicas con China.

Las personas detenidas bajo el laojiao están detenidas en instalaciones diferentes a las del sistema penitenciario general de laogai. Ambos sistemas, sin embargo, implican mano de obra penal.

En sus escritos académicos, Wu describió el gulag chino como la mejor defensa del PCCh contra la libertad de expresión , citando a Mao Zedong:

«El marxismo sostiene que el Estado es una máquina de violencia para que una clase gobierne a otra. Las instalaciones de Laogai son uno de los componentes de violencia de la maquinaria estatal. Son herramientas que representan los intereses del proletariado y las masas populares y ejercen la dictadura sobre una minoría de elementos hostiles provenientes de la clase explotadora.«

La creación de los campos de reeducación

Junto a Laogai existía Laojiao, que se traduce como «reeducación a través del trabajo». Donde los campos de Laogai estaban reservados para prisioneros políticos, las instalaciones de Laojiao albergaban ladrones, mendigos y prostitutas.

El concepto de Laojiao comenzó a tomar forma a fines de la década de 1930, cuando Mao y sus asociados observaron que la economía de China, gravemente afectada por años de guerra civil (sin mencionar la mala gestión capitalista), había empujado a muchos ciudadanos a “profesiones ilegítimas y de mala reputación”.

La reeducación a través del trabajo en China se practicó hasta 2013, cuando se abolió el sistema Laojiao.

En el lenguaje comunista, estos ciudadanos eran conocidos como el “lumpenproletariado”, miembros de la clase trabajadora que, a diferencia de sus hermanos socialistas, aún tenían que organizarse o tomar un interés activo en la actividad revolucionaria. En la práctica, eran vistos como parásitos: personas que se alimentaban de la sociedad sin contribuir a ella de manera significativa.

En 1949, el Ministro de Seguridad Pública, Luo Ruiqing, comenzó a construir la infraestructura burocrática necesaria para “reformarlos”.

Ruiqing se movió rápidamente. Se cerraron los burdeles y se limpiaron las calles. Para finales del año siguiente, según los informes, el PCCh había reunido a más de 5000 personas y las había distribuido en 13 campos de reeducación.

Según la historiadora Aminda H. Smith , ocho de estos campamentos estaban destinados a prostitutas, mientras que el resto albergaba a delincuentes comunes, soldados desbandados, terratenientes fugitivos, víctimas de desastres, hooligans y vagabundos, entre otro tipo de personas.

Campos de prisioneros para prostitutas en China.

Los documentos del gobierno citados por Smith afirman que el objetivo de los campos de reeducación de Laojiao era “mantener el orden público en las ciudades”, “erradicar la población parasitaria”, “liberar a las prostitutas” y asegurarse de que los prisioneros recibieran “reforma, educación y capacitación en habilidades”. Los horarios revelan que los internos se despertaban a las 5 a. m. y se acostaban a las 9:30 p. m. El tiempo intermedio estaba lleno de clases, discusiones y ejercicios de calistenia. Los internos también podían disfrutar de dos horas y media de “tiempo de recreación”.

Aunque es difícil saber qué sucedió realmente dentro de los campos de reeducación, generalmente se acepta que los internos de Laojiao fueron tratados mejor que sus contrapartes de Laogai. A los ojos del Partido Comunista, eran víctimas del capitalismo, no enemigos de clase. En lugar de ser sometidos a trabajos forzados, se les enseñó sobre el marxismo-leninismo. El plan de estudios del campo de reeducación, dice Smith, comenzó «enseñando a los mendigos y prostitutas a equiparar sus ocupaciones ‘impropias’ actuales con la victimización».

Laogai contra Laojiao

Había una clara diferencia en la forma en que los campos de Laogai y Laojiao trataban a sus internos. Donde los presos políticos fueron, en palabras de Mao, «obligados» a reformarse, los apolíticos tuvieron que ser «persuadidos».

La persuasión vino a través de la educación. En clase, los instructores les dieron a las prostitutas materiales de lectura que “exponían los crímenes de los dueños y cuidadores de burdeles, mostraban cómo se creó el sistema de prostitución y explicaban la conexión inseparable entre este y la vieja sociedad”.

Después de escapar de China, Harry Wu hizo campaña por la autonomía tibetana.

Los instructores también mostraron películas. El viceministro de Educación de China, Yang Yunyu, dijo que una obra de teatro de 1934 llamada Amanecer , sobre una niña huérfana que se suicida después de ser vendida a un burdel, conmovió a muchas prostitutas hasta las lágrimas.

Los miembros del partido también mencionan que los internos se convencieron unos a otros al compartir sus propias experiencias. Según los informes, escuchar sobre enfrentamientos con terratenientes abusivos y proxenetas hizo que los internos “se dieran cuenta de las causas de su sufrimiento” mientras los ayudaba a identificar a “sus verdaderos enemigos”.

Las fuentes gubernamentales siempre deben tomarse con pinzas, especialmente porque los testimonios de los internados en campos de reeducación a menudo pintan un panorama mucho más oscuro. Los informes de personas atadas, colgadas, humilladas o golpeadas hasta la muerte sugieren que, después de todo, Laojiao y Laogai no eran tan diferentes.

Smith incluso menciona casos de instructores de campamento que se negaron a obedecer a sus superiores, quienes a su vez fueron castigados por «no ver que el trabajo de reeducación era glorioso».

Los académicos también debaten si los internos en los campos de reeducación, específicamente los delincuentes comunes, fueron sometidos a trabajos forzados de la misma manera que los disidentes políticos en Laogai. Fuentes no gubernamentales afirman que sí. Fuentes gubernamentales, en cambio, insisten en que los instructores evitaron a toda costa la fuerza. Estas fuentes no solo dicen que los internados accedieron a unirse a la fuerza laboral por su propia voluntad, sino que hacerlo fue una señal de que su reeducación había sido exitosa.

Se ha denunciado que las prisiones chinas producen los artículos que se venden en países extranjeros, cuyos beneficios van al Gobierno.

Preguntas sin resolver como estas revelan lo poco que sabemos sobre el gulag chino. Algunos culpan a la inaccesibilidad de los informes oficiales, muchos de los cuales permanecen bajo llave.

Wu, quien luego creó una ONG dedicada a estudiar los campos de Laogai, sugirió que nuestra falta de conocimiento delata una ignorancia deliberada. Después de todo, China es un actor central en la economía mundial, e investigar abiertamente sus abusos de derechos humanos pasados ​​y presentes podría obstaculizar importantes acuerdos comerciales.

Un hombre espera en el desierto.

Un hombre espera en el desierto.

“Cada mañana salto de la cama, pisando arenas movedizas. Cuesta vivir cuando lo que se ama, se llena de cenizas.”.(“Me muero de”. Joaquín Sabina).

Por: JULIO MORENO LOPEZ

Vivimos, nuevamente, tiempos oscuros. Esta mañana, sin ir más lejos, nos hemos desayunado con la noticia, no por esperada menos alarmante, de que Rusia ha bombardeado Kiev. Por supuesto, era de esperar, pero no añade sino más incertidumbre a esta situación a la que nos ha llevado la megalomanía de Vladimir Putin. Esta guerra fratricida que cada vez tiene más tintes de ir a involucrarnos a todos. Y digo involucrarnos porque afectarnos, ya nos afecta, aunque sin el análisis pertinente no nos demos cuenta.

Es asombroso que en pleno siglo XXI, siglo marcado por el avance tecnológico, médico, el siglo de los supuestos logros sociales, de las supuestas, aunque muy discutibles, libertades, estemos prácticamente a las puertas de una nueva guerra mundial. En una Europa cada vez más concienciada, más condicionada incluso por los logros sociales, nuevamente estamos permitiendo que la espada venza a la pluma y que la maquinaria de la guerra, terrible monstruo económico, no nos olvidemos, pase por encima de la ideología, del arte y del humanismo. Nuevamente, el ejército, vence a la intelectualidad.

Habría que estudiar el tema en profundidad, pero en un análisis sucinto podemos darnos cuenta de cosas que, no por evidentes, a veces se nos escapan. La primera y para mi más importante es la polarización y la politización de los símbolos y actitudes que deberían ser comunes. Baste mirar lo que ocurre en nuestro país. El “no a la guerra” ha sido amortizado por la izquierda, convirtiéndolo en una máxima política, como si el resto de ideologías fuéramos, por el contrario, partidarios de la guerra. Incomprensible que una facción política quiera adueñarse de ese slogan, cuando contra la guerra, sin duda, estamos todos.

Sólo en soledad se siente la sed de verdad. María Zambrano

«La violencia gana la batalla a la cultura porque los violentos están bien organizados, porque saben claramente cual es su objetivo»

Y claro, la progresía hace frente común, pero con gestos del todo inútiles, como hacer reivindicaciones en los discursos de los Goya o, últimamente, cortarse un mechón de pelo para apoyar otra lucha legítima, la de las mujeres iraníes, cuando tenemos un ministerio de igualdad y asuntos sociales con un presupuesto inaudito que no ha abierto siquiera la boca en ninguno de estos casos.

Sin embargo, no es progresista aumentar el presupuesto de defensa, que es inferior al de asuntos sociales. Es más importante reivindicar los derechos fútiles, como la nueva Ley trans, por cierto denostada incluso por las feministas, que exigir que se deje de tratar como un objeto a la mujer, con derecho por parte del hombre incluso sobre su vida, en la cultura musulmana, la exterior y la autóctona. Contra eso, ni palabra.

Por supuesto que también hay símbolos que deberían ser universales y acapara la derecha, pero porque la propia progresía los ha marcado, como la bandera Nacional o el himno, al que ya le quitaron hasta la letra de Don Jose María Pemán, abuelo de mi buen amigo Ricardo, que cuando veo un partido de la selección nuestros jugadores parecen Massiel cantando el “la la la”. Dicho sea esto con todos los respetos, hacia Massiel.

La violencia gana la batalla a la cultura porque los violentos están bien organizados, porque saben claramente cual es su objetivo y porque no se andan con gilipolleces, en cambio, los intelectuales, nos dedicamos a criticarnos unos a otros, por nuestro color político y a promover facciones inmiscibles que, por supuesto, no tienen ninguna fuerza ni a nivel nacional ni mucho menos internacional. Porque se politiza, se estigmatiza y se polariza absolutamente todo, con el fin de sacar rédito político; Y así, no.

Así que si no queremos vivir de nuevo el incendio de la biblioteca de Alejandría, si no queremos volver a ver a los Nazis quemando libros, si no queremos recordar como los rusos tenían que tirar por el váter los libros prohibidos cuando la policía de Lenin hacía redadas aleatorias, la cultura debería unirse, hacer frente común, derramar ríos de tinta para que no se derramen ríos de sangre, prescindiendo de facciones, haciendo que la pluma, por fin , venza a la espada.

Tenemos una responsabilidad. Tenemos el inmenso privilegio de ser mediáticos. Demos ejemplo, merezcamos tal privilegio. Luchemos por la vida, por la cultura, por la información, por el criterio. Merezcamos la camiseta, coño. Unámonos. Demostremos que la cultura puede sobre las bombas y el odio. Seamos consecuentes.

Desde los acantilados de Bojador cantan las olas. Basta ya de derrotas; el hombre del desierto, esperó demasiado”.(“Un hombre espera en el desierto”. Ismael Serrano) .

¿Hasta cuándo Catilina?

¿Hasta cuándo Catilina? Ilustración de Linda Galmor

«Espero que algún político decente se cuadre en el estrado y exclame al ‘cum fraude’: ¡¿Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?!»

Por: Jose Crespo en La Paseata

‘¿Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?’ fue la frase pronunciada por Cicerón, conocida por ser la primera oración de la Primera Catilinaria, primero de los cuatro discursos de Cicerón pronunciados entre noviembre y diciembre del año 63 a. C., después de ser descubierta y reprimida la conjura encabezada por Catilina para dar un golpe de estado.

La frase se traduce del latín al español como: «¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?». Estas palabras fueron pronunciadas delante del Senado romano el día 8 de noviembre del año 63 aC. Ese fue el momento en el que Cicerón dio a conocer esa conjura que preparaba Catilina para hacerse con el poder absoluto. Con ese discurso la conspiración fue descubierta a tiempo y los conjurados huyeron de la ciudad, para ser derrotados al año siguiente en la batalla de Pistoya.

Que estamos ante una conjura contra España, su unidad, y sus símbolos empezando por el Rey, el Himno y la Bandera nacionales, la Historia, la actual Constitución, la democracia y la Soberanía Nacional nadie puede negarlo… y además pagándolo todos y cada uno de nosotros con nuestros impuestos.

Para ello auténticos indigentes intelectuales, muchos sin formación acreditada y sin experiencia laboral, pero a sueldo de España como los ‘doctores’ Sánchez e Iglesias y conmilitones como Dolores DelgadoGarzónAsens y toda la cuadrilla de mantenidos separatistas y filoterroristas, sin olvidarnos de otros responsables activos y pasivos, algún juez delincuente expulsado de la carrera judicial y otros que desde dentro hacen labor de zapa… todos ellos comenzaron disputando la propiedad de los términos, concretamente el de ‘democracia‘ además del de ‘patriotismo‘. Acuérdense «la palabra dictadura, aunque sea del proletariado…no mola, democracia… mola, pues tendremos que disputársela al enemigo cuando hagamos política«, pues en esas están.

La sociedad española asiste aborregada y anestesiada al espectáculo con la ayuda de unos medios de comunicación regados con dinero público para hacer de palmeros del gobierno, un gobierno empeñado en empobrecer a toda la sociedad, adoctrinado, manipulando y tratando de dirigir nuestras vidas hasta los más mínimos detalles, lo que debemos comer y beber, el tipo de ropa, el tipo de vehículo, cómo desplazarnos, cómo hablar… eso sí con las cunetas de las carreteras y los parques llenos de basura como siempre. Metiéndonos miedo con el clima algo que depende exclusivamente del sol y de la propia tierra y su latido interno, cosas que nada tienen que ver con nosotros, en vez de preocuparse por la limpieza, recogida de basuras y mantenimiento de nuestros bosques y playas.

Comenzaron estos diseñadores de la nueva estética y señalética con el disparate de la ley de la ‘memoria histórica‘ de aquel que Dios confunda que dijo aquello de que «España es un concepto discutible y duscutido» y crecidos ahora están con la ley de ‘memoria democrática‘ con la idea de demonizar a media España y blanquear a los asesinos y delincuentes que provocaron la guerra civil como fueron Largo CaballeroNegrín o Prieto, y a los terroristas del FRAP, el GRAPO o la ETA, presentados como luchadores por la democracia cuando su proyecto era y es el de una dictadura marxista leninista, convertir a España en una república soviética, algo que impidió el general Franco, del cuya persona ni sus logros se va a poder hablar.

Mientras tanto, quieren hablar de muertos pero pasan por alto de los más de 50.000 provocados por la superlativa imprevisión estratégica y logística de la Covid, de la que hemos sido testigos, además de mala y corrupta gestión de lo que está siendo la mayor crisis sanitaria de nuestra Historia reciente y de consecuencias dramáticamente previsibles.

La izquierda-guiñol y la ultraizquierda que la maneja dan ahora los carnets de demócrata y vimos cómo Iglesias sentenció a los de enfrente que «no gobernarán nunca«, aunque su partido tenga menos votos que VOX, fuerza a la que no se cansan de demonizar con la cantinela de la ‘ultra derecha’ y el ‘fascismo’, que no era otra cosa que un socialismo nacional.

Se adueñan, menuda paradoja, del constitucionalismo, incluso de la Libertad y la Igualdad diciendo que ayudan a los pobres, e incluso de la Soberanía Nacional mientras que por otro lado son capaces de trocearla a gusto de los separatistas, con fiscalidades y financiación sobresimendionada, mientras que acusan de fascistas, insolidarias y de gobernar para los ricos, a las regiones gobernadas por la derecha.

Alardeando de demócratas mantienen un discurso guerracivilista bajo las 3M, miedo, mentira y manipulación, acusando incluso a la oposición de pretender dar un golpe de estado mientras lo perpetra el gobierno social-comunista, que opera bajo las 3R, rencor, revancha y resentimiento, los anti valores ajenos al Amor, del que emanan todos como la responsabilidad, el sacrificio, la solidaridad y la entrega, entre otro muchos.

Algunos incautos pensaban que lo de la tumba de Franco no iba con ellos, fue solo el comienzo, desde la putrefacción política y económica más inmunda acusan al anterior jefe del estado, que no está imputado por nada, y ahora se lanzan como hienas sobre el actual monarca acusándole de falto de neutralidad y de anticonstitucionalismo.

Ya indultaron a los delincuentes separaristas, y dentro de nada, mientras insultan nuestra inteligencia indultando a los políticos de los ERE,s, el mayor escándalo de la democracia europea, se reirán de nosotros controlando los medios y las redes para decirnos qué debemos hacer, pensar y comer. Bienvenidos a Cuba y Venezuela.

Ya es hora de que se alce la voz frente a una ultraizquierda desbocada y deslegitimada y si es necesario, que lo es, tomar pacíficamente las calles para que de una vez haya una ley electoral justa que impida que la Soberanía Nacional, residente en el Pueblo Español, permanezca maniatada en nombre de los enemigos de España.

Espero que algún político decente se cuadre en el estrado y exclame exigiendo al doctor ‘cum fraude‘ que devuelva la mirada: ¡¿Hasta cuando, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?!

El pacto de Princeton, una alianza para la miseria y el sometimiento

El PACTO DE PRINCETON se firma en 1993, entre Fernando Henrique Cardozo, en representación del DIALOGO INTERAMERICANO y Lula Da Silva, en representación del FORO DE SAN PAULO. El encuentro fue coordinado por Warren Christopher, en aquel entonces Secretario de Estado de Bill Clinton.

Por: Valeria Insfran Michelagnoli

Hace tres años empecé a investigar sobre las nuevas herramientas de avance de la izquierda, como el feminismo, el lobby LGTB, el indigenismo, el ecologismo, los derechos humanos distorsionados en favor de criminales, el multiculturalismo, entre otros, y me dí cuenta que la mayor parte de los movimientos sociales y partidos políticos, que en Paraguay apoyaban y promocionaban las causas citadas, estaban relacionados al Foro de San Paulo, en general, el mismo patrón se cumplía en casi todos los países de LATAM.

Al mismo tiempo, miraba a Europa y a los EEUU, veía como estos mismos fenómenos llevaban décadas desarrollándose en esos lugares. En mi desconocimiento me preguntaba ¿Cómo es posible que el marxismo cultural, que en LATAM es impulsado coordinadamente desde el Foro de San Paulo, la organización revolucionaria narco política que lleva casi tres décadas imponiendo regímenes totalitarios en la región, esté tan adelantado en supuestos países democráticos y de primer mundo? Algo no cerraba, debía haber un factor común.

Lentamente fui armando un complicado rompecabezas, estudiando sobre el socialismo fabiano, su influencia en los grandes centros de poderes políticos y económicos mundiales. Fui viendo cómo a través de la historia se han dado alianzas muy improbables pero no imposibles, como por ejemplo, Wall Street financió la Revolución Bolchevique de 1917 [1] o como los Rockefeller apoyaron la Revolución Comunista China. Una idea tomaba fuerza, el entendimiento que el comunismo podría ser el instrumento de dominación de los grandes capitales en el mundo. Capitales formados, en general, con protección de los gobiernos de turno o por medio de monopolios, expulsando a los competidores y reduciendo la competencia.

Empecé a entender que mucho de la historia, reciente y no tan reciente, estaba moldeada por los dueños del mundo, empecé a ver que la ideología comunista, genocida y liberticida por definición, sólo sigue existiendo por una poderosa fuerza tras ella, financiación constante, apoyo permanente de los grandes poderes mundiales. Pero me seguía preguntando ¿en qué momento el Foro de San Paulo, amenaza continental, coordina acciones con la izquierda internacional que hacía lo suyo en Europa y EEUU?

Fue entonces que el libro O EIXO DO MAL LATINO AMERICANO E A NOVA ORDEN MUNDIAL de Heitor de Paola, llegó a mis manos. En ese libro leí sobre el PACTO DE PRINCETON, éste era el punto de encuentro que estaba buscando para avanzar en mi rompecabezas.

El PACTO DE PRINCETON se firma en 1993, entre Fernando Henrique Cardozo, en representación del DIALOGO INTERAMERICANO y Lula Da Silva, en representación del FORO DE SAN PAULO. El encuentro fue coordinado por Warren Christopher, en aquel entonces Secretario de Estado de Bill Clinton. En este pacto se sentaron las bases sobre algunas estrategias para LATAM. Las estrategias eran el blanqueamiento de la izquierda radical marxista revolucionaria (este en el marco de este objetivo, que hemos visto llegar a los Gobiernos de nuestros Estados a ex terroristas, Pepe Mujica, Dilma Rosouf, García Lineras, Michele Bachelete, la propia candidatura de Petro e incluso el ignomioso Acuerdo de Paz con los narcoterroristas de las FARC se dieron en cumplimiento de este punto de la Agenda), el control poblacional y el debilitamiento de la iglesia católica, debilitamiento de los partidos políticos de la elite, debilitamiento de las Fuerzas Armadas, compromiso a contribuir a la apertura comercial de Cuba, entre otras.

Profundicemos un poco sobre los protagonistas de este Pacto.


EL DIALOGO INTERAMERICANO

El DIALOGO INTERAMERICANO se funda en 1982, es un THINK TANKS lider de política estadounidense y exterior, que aglomera a banqueros internacionales, sus Fundaciones y ONG vinculadas. Algunos de ellos son el Grupo Rockefeller, el Grupo Bilderberg, la familia Bush, Kissinger, The English Royal Institute, la Reserva Federal Norteamericana, la Universidad de Yale. Como se ve en este grupo de personas y organizaciones podemos encontrar a grandes billonarios del planeta y a muchas personas de todo el mundo con gran influencia en sus países. El Dialogo Interamericano creó el decálogo de la Globalización. El decálogo serían los diez puntos que deberían ser obedecidos para que el proceso de globalización se dé, cediendo a los intereses de estos grupos mencionados. Estos son los más importantes 1. Desmontar los Estados Nacionales, 2. Desmoralizar las Religiones Tradicionales, 3. Forzar el desempleo, 3. Limitar el desarrollo de los países con la propaganda chantaje ambientalista, 4. Disminución de las Fuerzas Armadas de los países, 5. Cultura de la Paz, DDHH, desarme, 6. Reducción drástica de la población, 7. Agenda de Género, 8. Liberación de las drogas para la pacificación química de las mentes inquietas, 9. Diseminación de las prácticas de control mental a través del Instituto de Stanford y Tavistock, 10. Control de la Educación.

El decálogo no sólo suena familiar, sino que es la misma gente reunida hoy en el Foro Económico Mundial o Foro de Davos, elaborando en los años ´80 una agenda que podría ser tomada como uno de los muchos antecedentes a la Agenda Global actual. Mismas personas, mismos objetivos.


Desde su fundación el Dialogo Interamericano defiende tesis como la soberanía limitada o relativa de las naciones, el derecho de injerencia y la interdependencia entre las naciones. [2]


EL FORO DE SAN PAULO

EL FORO DE SAN PAULO fue fundado en 1990 en la Ciudad de San Paulo, a instancias de Fidel Castro y Lula Da Silva. Fue así que el PT de Brasil y el Partido Comunista Cubano convocaron a sus aliados para un encuentro de partidos y organizaciones de izquierda de LATAM y el Caribe. Se presentaron 48 delegaciones de 14 países. Vale la pena citar a algunos partidos políticos que formaban parte de las delegaciones, para dimensionar el verdadero carácter revolucionario y violento del Foro de San Paulo, ya desde su fundación misma.

Entre los más resaltantes, Partido Comunista argentino, Partido Intransigencia Revolucionaria, Partido Revolucionario de los Trabajadores. Por Bolivia: Eje de Convergencia Patriótica y Partido Comunista boliviano. Partido de los Trabajadores (PT Brasil), Partido Comunista del Brasil, Partido Comunista Brasilero, Partido Democrático Trabajador, Partido Socialista Brasilero. Partido Comunista Colombiano y Unión Patriótica (las FARC fueron creadas por el Partido Comunista Colombiano y la Unión Patriótica fue el primer partido político de los narcoterroristas). El Partido Comunista de Chile y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). El Partido Comunista Cubano. Por el Salvador, Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMNL). Partido Comunista de Ecuador, Partido Socialista de Ecuador. Por México: Partido de la Revolución Democrática y Partido Popular Socialista. Por Paraguay: Corriente Patria Libre, brazo político de los terroristas del EPP y el Partido Comunista paraguayo. Partido Comunista Peruano, Partido Unificado Mariateguista y Partido Comunista Revolucionario. Partido Comunista Dominicano. Por Uruguay: Frente Amplio, MLN Tupamaros, Frente de Izquierda de Liberación, Movimiento Revolucionario Oriental, Movimiento 26 de Marzo. Partido Comunista de Venezuela Causa R [3].

El Foro de San Paulo fue pensado para recuperar en América Latina lo que el comunismo había perdido en Europa del Este, o sea transformar el mundo latinoamericano en una nueva Unión Soviética, teniendo por modelo a Cuba y posteriormente al Socialismo del SXXI del Castro Chavismo.

Volvemos al punto de las alianzas improbables a simple vista, pero no imposibles, sobre todo cuando uno empieza a bucear en esa historia no contada que siempre va detrás de la oficial. Sobre el tema cito a Heitor de Paola: “El Pacto de Princeton fue una táctica política dentro de una estrategia mucho más antigua y establecida a largo plazo. Reunidos el DIALOGO INTERAMERICANO y el FORO DE SAN PAULO, estaban realmente reunidas las corrientes socialistas Fabiana y Marxista, para ajustar una política común para Brasil y Latino América dentro de objetivos mundiales de más largo plazo” [4].

En perfecta connivencia dos grupos, aparentemente antagónicos en el colectivo popular, han operado en conjunto para desarrollar en Latino América por casi 30 años, una serie de estrategias políticas y sociales de gran perjuicio para nuestros países. Desde gobiernos totalitarios con ropaje democrático han desarrollado políticas de gran impacto y lesivas a nuestras sociedades. El enfrentamiento ciudadano que sufrimos al verse atomizadas nuestras sociedades, nos han robado la paz social necesaria para que nuestras naciones se desarrollen y prosperen, dividiendo a las sociedades, crean el caos y centralizan el poder.

Si analizamos los objetivos, que estos grupos de poder han establecido, juntos o por separado, se han cumplido o están en camino a cumplirse. Millones de idiotas útiles, luchan contra las propias instituciones de sus Repúblicas por causas supuestamente anti imperialistas, sin saber que son agentes de los más criminales imperios que gobiernan el mundo, sin saber que han sido lavados de cerebro por tácticas de manipulación mental creadas en los Institutos de control social de los centros de poder mundiales.

Es oportuno recordar el Informe Kissinger (1974), rezaba: “Se deben cambiar los preceptos religiosos y culturales de los pueblos que hacen inviables las políticas de control de natalidad. Los encargados de implementar esas políticas deben ser los mismos naturales de los países, previamente reeducados en los países del Norte” [5]. Hoy esto mismo se aplica para toda la Agenda del Marxismo Cultural.

Desde el año 2019 tenemos en escena al llamado GRUPO DE PUEBLA, que no es otra cosa que la elite política e intelectual del Foro de San Paulo, esta vuelta incluye oficialmente a representantes de la izquierda española. Es el Grupo de Puebla el que marca ahora la agenda para Iberoamérica, algunas de las líneas de esa agenda son 1. Agenda Progresista: aborto, legalización de drogas, promoción del homosexualismo y de la identidad de género, defender la relatividad de los valores establecidos, 2. Desmitificar la religión, 3. Controlar la educación y dedicarla al adoctrinamiento político fomentando la lucha de clases, 4. Introducir en el ejército personas afines al partido, 5. Magnificar la corrupción de los partidos tradicionales, 6. Perseguir a los grandes empresarios para que huyan del país, 7. Expropiaciones masivas de terrenos y empresas, 8. Colocar en manos del Estado todos los bienes de producción, 9. Reforma de la Constitución y de las leyes electorales, entre otras [6].


CONCLUSIÓN

La rápida mirada que hemos hecho a organizaciones como el Dialogo Interamericano, sus integrantes, sus objetivos, nos da la pauta que son los mismos grupos empresariales y/o personas que desde hace décadas operan en el Foro de Davos, que sin ser electos por ni un Estado, deciden los destinos de la humanidad arbitrariamente.

Luego del análisis realizado queda en evidencia que el Foro de San Paulo/Grupo de Puebla es el brazo ejecutor de la Agenda Globalista en Iberoamérica desde hace décadas. El Foro de San Paulo ha desarrollado durante años un lento y continúo proceso de subversión ideológica en nuestros países. Han implementado gobiernos totalitarios, han empobrecido y desmoralizado a nuestros pueblos de una forma criminal.

El Socialismo Fabiano y el Marxismo Revolucionario Terrorista son dos caras de una misma moneda. El cinismo de los líderes de izquierda que firmaron el Pacto de Princeton debe ser expuesto y denunciado, tenemos la superioridad moral de la verdad y la ética, no nos achiquemos ante poderes ilegítimos, llenémonos de valentía ante los miserables que nos someten y quieren destruirnos, quieren destruir no solo nuestras naciones, vienen por nuestras familias y nuestros propios hijos.

Es hora de despertar queridos iberoamericanos y de luchar por nuestra libertad, por nuestros valores, por nuestras tradiciones y por nuestra fe cristiana. Patriotas de Iberoamerica unamos fuerzas, sí por una Patria Grande, pero una Patria Grande libre, independiente que vele por nuestro capital humano, nuestros recursos e intereses.

El Pacto de Princeton, verdadera alianza para la miseria y el sometimiento de IBEROAMERICA debe ser profundizado para desenmascarar el juego macabro con el que nos flagelan.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Sutton, Antony, Wall Street y Los Bolcheviques, 1ra. Ed. 1974

[2] Maier, Feliz, Artículo Teorias de Conspiración: Club Bilderberg y el Dialogo Interamericano. 07 Agosto 2009.

[3] O Foro de San Paulo: A mais perigosa organizacao Revolucionaria das Americas, Salgueiro, Graca, Editores Graca Salgueiro – Alex Pereira. http://www.observatoriolatino.com

[4] O Eixo do Mal latino americano e a Nova Orden Mundial, De Paola, Heitor. Ed. Observatorio Latino, 2da. Edición, 2015, pág. 235.

[5] Sanahuja, Juan Claudio, El Desarrollo Sustentable, La Nueva Etica Internacional. Editorial Vortice, Buenos Aires 2003

[6] YOUTUBE, Reporter Channel, video de Herbin Hoyos, “El Plan Macabro del Grupo de Puebla y el Foro de San Paulo”

1. De Paola, Heitor. O EIXO DO MAL LATINO AMERICANO E A NOVA ORDEN MUNDIAL. Editorial Observatorio Latino, 2da. Ed. Año 2015

2. Salgueiro, Graca. O FORO DE SAN PAULO, A MAIS PERIGOSA ORGANIZACAO REVOLUCIONARIA DAS AMERICAS. Editorial Observatorio Latino, 1ra. Ed. Año 2016

3. SALBUCHI, ADRIAN. EL CEREBRO DEL MUNDO, LA CARA OCULTA DE LA GLOBALIZACIÓN. Editorial Solar, 4ta. Ed. Año 2003

4. SANAHUJA, JUAN CLAUDIO. EL DESARROLLO SUSTENTABLE, LA NUEVA ETICA INTERNACIONAL. Editorial Vortice, Año 2003

5. SUTTON, ANTONY. LA PLUTOCRACIA, WALL STREET Y LOS BOLCHEVIQUES. LOS CAPITALISTAS DEL COMUNISMO. 1ra. Ed. 1974

6. LEÓN CEBRIAN, ALBERTO. LAS REVOLUCIONES BANCARIAS. UNA HISTORIA CRÍTICA DE LA BANCA DE INVERSIÓN. Autopublicado en Amazon 2021

LAS DESVENTURAS Y MALDADES DE LA BONDAD EXTREMA SOCIAL-COMUNISTA.

No considere a los colectivistas como ‘idealistas sinceros pero engañados’. La propuesta de esclavizar a algunos hombres por el bien de otros no es un ideal; la brutalidad no es ‘idealista’, no importa cuál sea su propósito. Nunca diga que el deseo de ‘hacer bien’ por la fuerza es un buen motivo. Ni la impetuosidad ni la estupidez son buenos motivos. AYN RAND.

AYN RAND.

No hay diferencia entre comunismo y socialismo, excepto en la manera de conseguir el mismo objetivo final: el comunismo propone esclavizar al hombre mediante la fuerza, el socialismo mediante el voto. Es la misma diferencia que hay entre asesinato y suicidio. 

AYN RAND.

Por: Carlos Aurelio Caldito Aunión

Es mucha la gente, demasiada, que hoy en pleno siglo XXI piensa que el comunismo es bueno y que sus seguidores y quienes han pretendido llevarlo a la práctica, durante el siglo XX y lo que llevamos del XXI, es gente bienintencionada, todo ello a pesar de las enormes maldades que el socialcomunismo ha ocasionado durante décadas y décadas: hambre, enfermedad, muerte, tragedias y más tragedias, en nombre del socialismo.

Dicen que la ignorancia es muy atrevida y lleva a decir tonterías. Así es, sin duda. Y, para más INRI quienes hacen de altavoces del social-comunismo, ahora travestido de globalismo (¿qué fue primero, el huevo o la gallina?) están logrando, tras haber asaltado las univesidades y los centros de enseñanza en general, que la gente haga un acto de desmemoria y siga mirando con simpatías las diversas fórmulas colectivistas, intervencionistas, de planificación centralizada de la economía y la cada vez mayor limintación de derechos y libertades, con los pretextos más increíbles… Claro que, en parte, la buena fama del social-comunismo guarda relación con el hecho de haber sido los vencedores del nazi-fascismo en la segunda guerra mundial. Aunque, esto último es harina de otro costal, y asunto a tratar en otro texto.

Pues sí, sigue habiendo una inmensa -que no famélica- legión de progres que consideran que la URRSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) actuaba de buena fe y que sus dirigentes, eran buena gente si su proyecto no funcionó es porque se equivocaron (aquello de «humanum errare est»). Pues, como bien se sabe Lenin, Stalin, Mao, Pol-Pot, y etc. estaban movidos por su enorme amor a la Humanidad y su objetivo fundamental era conseguir un mundo feliz donde los humanos gocen del amor… y, cómo no, merjorar las condiciones de la clase trabajadora. Lo que ocurre es que lo hicieron de manera equivocada.

La mayoría de los jóvenes estadounidenses prefiere el socialismo o el comunismo al capitalismo, según estudios de opinión realizados en los últimos años… el 51 por ciento de esos estadounidenses actualmente entre las edades de 21 y 29, “millennials” (generación del milenio), preferiría vivir en un país socialista o comunista que en un país capitalista.

Ya digo, la URRSS y sus países satélites (Alemania Oriental, Rumanía, Yugoslavia, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, etc.) no fueron un regímenes malvados.

La revolución bolchevique, allá por 1917, dio lugar casi instantáneamente a un estado de partido único con represión de la disidencia, ejecuciones sumarias, campos de concentración (con unos 70.000 reclusos en el momento de la muerte de Lenin a principios de 1924), una campaña estatal concertada contra la religión, terror contra el campo. – y así sucesivamente.

Sin mencionar una policía secreta dieciséis veces más grande que cualquier cosa que el Zar Alejandro hubiera construido.

Y eso sin mencionar las atrocidades mucho peores que vinieron después: más de cien millones de muertos (algunos hablan de ciento cincuenta millones).

Oigan, ucranianos, estamos llevando a cabo la colectivización de una manera que matará de hambre a millones de ustedes, pero cariño, no se atrevan a olvidar que nuestros corazones están en el lugar correcto. 

El Holodomor, la mejor muestra de la bondad extrema del socialcomunismo.

La colectivización forzosa impuesta por Iósif Stalin condenó a una cruel muerte por inanición a unos siete millones de personas en toda la Unión Soviética, particularmente en Ucrania. El aparato del Estado requisó cosechas y alimentos y cercó poblaciones enteras para que nadie pudiera salir, sentenciando a sus habitantes a una muerte segura.

Ucrania, Kazajastán y el norte del Cáucaso fueron las regiones más castigadas por la «colectivización forzosa» propuesta por el Estado. Esta obligaba al campesinado a convertirse en proletario. A finales de 1927 estalló la llamada «crisis de las cosechas», cuando se produjo una caída espectacular en las entregas de los productos agrícolas a los organismos del Estado y se agravó en 1928, cuando los campesinos sólo pudieron entregar 4,8 millones de toneladas en lugar de los 6,8 millones del año anterior.

Aquella situación proporcionó a Stalin el pretexto perfecto para intervenir directamente en Ucrania. Como respuesta a aquella crisis, la Unión Soviética puso en marcha un plan quinquenal encaminado a desarrollar un ambicioso proyecto económico además de proceder a la modernización de la industria pesada en todo el país. Y una de sus propuestas estrella consistía en que fueran las exportaciones de trigo quienes pagaran la factura: la exportaciones de trigo ucraniano.

A partir de 1930, destacamentos de la Dirección Política del Estado (GPU) comenzaron a requisar de forma abusiva el grano y el trigo ucranianos, dejando las tierras sin las semillas necesarias para que pudieran germinar, ni tampoco dieron tiempo suficiente a la tierra para que se pudiera volver a plantar.

El 7 de agosto de 1932 se aprobó la Ley de las Espigas, que establecía castigos para todos aquellos que estuviesen en contra de la confiscación y, sobre todo, para todos los campesinos que se atreviesen a robar grano. De esa manera, se impusieron penas de prisión a muchas personas que fueron encarceladas en centros penitenciarios de las ciudades de Balashevo o Elan. A pesar de aquellas medidas, los robos fruto de la desesperación fueron tan elevados que las autoridades crearon tribunales para dictar penas de muerte a los saqueadores. Según registros de la época, bajo el paraguas jurídico de la Ley de las Espigas se ejecutó a 5.400 personas y 125.000 más fueron enviadas a los gulags de Siberia.

Al amparo de la Ley de las Espigas se ejecutó a más de 5.000 personas y unas 125.000 más fueron enviadas a los gulags.

Temeroso de una contrarrevolución, Stalin tenía muy presente la revuelta de los campesinos ucranianos durante la Guerra Civil Rusa que tuvo lugar entre 1918 y 1921. Conocedor de la hambruna que sufría el país a comienzos de los años treinta, en 1932 tomó la decisión de endurecer las condiciones en Ucrania, bloqueando las fronteras del país para que la gente no pudiera salir y creando unas brigadas que iban de casa en casa confiscando la comida de los campesinos.

Conocido como Holodomor, palabra ucraniana que significa «matar de hambre», el programa diseñado por el Estado soviético tenía una doble finalidad: por una parte pretendía eliminar físicamente a los campesinos que se resistían a las colectivizaciones forzosas de sus tierras, sobre todo a los kulaks, pequeños propietarios de tierras y ganado, y, por otra, reprimir cualquier síntoma de rebrote del nacionalismo ucraniano que se definía como proeuropeo y anti Moscú.

En apenas unos meses, a comienzos de la primavera de 1932, los campesinos ucranianos empezaron a morir de hambre. Algunos documentos hablan de niños con el vientre hinchado por la falta de alimento, familias enteras obligadas a alimentarse de hierba o cortezas de roble, e incluso se comían a los perros y a los gatos. La situación llegó a tal punto que algunos historiadores afirman que en las zonas rurales más pobres se generalizó el canibalismo y los cadáveres se agolpaban en las calles porque nadie tenía fuerzas para poder darles sepultura.

En la obra Todo fluye, del ucraniano Vasili Grossman, el autor describe los efectos de la hambruna de la siguiente manera: «Al principio el hambre te echa de casa. Primero es un fuego que te quema, te atormenta, te desgarra las tripas y el alma: el hombre huye de casa […]. Luego llega el día en que el hambriento vuelve atrás, se arrastra hasta casa. Esto significa que el hambre le ha vencido, aquel hombre ya no se salvará. Se mete en la cama y permanece tumbado. Una vez el hambre lo ha vencido, el hombre ya no se levantará, no solo porque ya no tenga fuerzas: le falta interés, ya no quiere vivir. Se queda tumbado en silencio y no quiere que nadie lo toque. El hambriento no quiere comer […] no quiere que le molesten: quiere que le dejen en paz».

De los campos de trigo llegaba un hedor insoportable, y la gente hambrienta se arrastraba hasta allí para cortar las espigas y comérselas, pero al no poder digerirlas morían allí mismo. Era tal la cantidad de cadáveres que se acumulaban en los campos, que los soldados de la GPU tuvieron que emplear trenes para retirar los cuerpos sin vida y cavar gigantescas fosas comunes para evitar que se propagasen enfermedades. Los campesinos que eran capturados por la GPU eran sometidos a terribles torturas en los centros de detención.

Nadezhda Alilúyeva, segunda esposa de Stalin, pidió a su marido que reconsiderase su política en Ucrania. Nadezhda se había negado a llevar la vida cómoda que le ofrecía el Kremlin y quiso ingresar en la Escuela Técnica. Allí descubrió la realidad de la miserable vida que llevaba la mayoría de la población. Sus compañeros de trabajo le hablaron de las detenciones y de los fusilamientos arbitrarios que su marido le negaba que sucedieran. Este baño de realidad unido a las continuas infidelidades de Stalin sumergieron a Nadezhda en una profunda depresión. Una noche, en noviembre de 1932, al regresar de una celebración conmemorativa del aniversario de la Revolución, Nadezhda fue hallada muerta en su habitación junto a un revólver Walther, aunque Stalin obligó a los médicos a redactar un informe en el que se informaba que había muerto de apendicitis.

El Holodomor fue silenciado en muchos países gracias al eficiente aparato de propaganda del Komintern (Internacional Comunista), que logró desviar la atención del problema y vender una buena imagen de la URSS a nivel internacional. El antiguo Primer Ministro de Francia y líder del Partido Radical, Édouard Herriot, viajó a Ucrania en 1933 para conocer de primera mano la situación, pero lógicamente las autoridades soviéticas le hicieron visitar granjas donde había comida en abundancia y los campesinos parecían felices. Sorprendido por el resultado de la visita, sus palabras fueron: «¡Pues bien, afirmo que he visto al país como un jardín a pleno rendimiento!».

Gran Bretaña, Estados Unidos y la Sociedad de Naciones adoptaron la misma postura que Francia. Tan sólo unos periodistas italianos presentes en Kharkov, Odessa y Novorossisk quisieron denunciar lo ocurrido, aunque no pudieron informar de los hechos debido a que la Italia fascista de Benito Mussolini, que en aquellos instantes estaba intentando normalizar sus relaciones diplomáticas con la URSS, les prohibió hacerlo.

A inicios de 1934, el Holodomor finalizó en toda Ucrania, Kazajastán y el norte del Cáucaso. El resultado fue que alrededor 7 millones de personas murieron de inanición, y hasta un total de 40 millones de personas en toda la Unión Soviética se vieron afectadas por la hambruna. Para muchos historiadores, el Holodomor que tuvo lugar entre 1932 y 1934 fue el mayor crimen cometido en época de Stalin y de toda la historia de la Unión Soviética, constituyendo una de las mayores tragedias humanitarias del siglo XX.

Para saber más acerca de las bondades del socialcomunismo, les recomiendo que lean ustedes:

«Las desventuras de la bondad extrema»

Mauricio Rojas expone en su libro una de las principales paradojas del marxismo: cómo la bondad extrema de los supuestos fines –la salvación de la humanidad, la búsqueda del hombre nuevo y la construcción del paraíso en la tierra–, se convirtió en la maldad más cruenta y extrema capaz de exigir cualquier sacrificio de vidas humanas para imponer el «progreso». El texto es un recorrido personal que comienza en el doloroso desengaño sufrido ante la utopía marxista y desemboca años después en la asunción personal de los principios de la democracia liberal, donde en vez de la liberación colectiva del género humano prevalecen ya los derechos del individuo, la libertad y la responsabilidad moral de la persona.

 Aquí puede descargar el libro en formato PDF.

Breve historia del fracaso socialcomunista. Por Rafael García Alonso

Por: RAFAEL GARCÍA ALONSO.

La principal seña de identidad del socialcomunismo es su carácter totalitario, subsidiario de la subordinación del individuo a la colectividad. Así, bajo el disfraz de un supuesto “bien común” se esconde la aniquilación de las personas como entidades individuales, de tal forma que bajo el yugo de un Estado con connotaciones hobbesianas los individuos se ven obligadas a renunciar a su propio proyecto vital, asentado en sus valores, motivaciones, talento y laboriosidad. En defensa de sus planteamientos el socialcomunismo ha retorcido el concepto de libertad, recurriendo a lo que Isaiah Berlin denominó “libertad positiva”, la cual conlleva la existencia de un “yo superior” que, lejos de estar doblegado por los deseos del “yo inferior”, busca la autorrealización a través de su conversión en un elemento más de una totalidad social que trasciende los límites del propio individuo. De esta forma, cuando el proyecto individual no coincide con el proyecto colectivo los socialcomunistas arguyen que ello es debido a la ignorancia, razón por la cual entienden imprescindible la reeducación del sujeto para que los objetivos de su “yo auténtico” coincidan con los del “yo colectivo”. En este escenario el Estado socialcomunista se convierte en un gran Leviatán que cercena todo tipo de iniciativa individual en aras de una suerte de “voluntad general”, nítidamente roussoniana, que en realidad no es otra cosa que la voluntad de las élites en el poder.

Evidentemente, para que esta infernal maquinaria liberticida pueda funcionar a pleno rendimiento se hace imprescindible la existencia de unas fuerzas represivo que mantenga a la población sumida en el miedo, un aparato adoctrinador y propagandístico que fortalezca el sometimiento social a su perversión ideológica  y una planificación centralizada de la economía, la cual supone, como Friedrich A. Hayek señala en su obra Camino de servidumbre, “la organización deliberada de los esfuerzos de la sociedad en pro de un objetivo social determinado”. Con este planteamiento de base, el socialcomunismo defiende la dictadura del proletariado y la propiedad estatal de los medios de producción, de tal manera que, sustituyendo al libre mercado y la competencia, debe existir una entidad única, bajo el mando del Partido Comunista, que tendrá la tarea de establecer los bienes y servicios que han de producirse, así como el coste de los mismos. La aplicación de este sistema económico ha demostrado una ineficiencia absoluta, ya que la planificación centralizada de la producción ha provocado allí donde se ha aplicado una deficiente utilización de los recursos y una falta de incentivos a la producción, determinando todo ello la desaparición de la iniciativa privada, la recesión económica y el empobrecimiento de la población.

La República Democrática Alemana (RDA) constituye un ejemplo paradigmático de lo acontecido en los países que cayeron tras la Segunda Guerra Mundial bajo la abyecta sombra proyectada por el llamado por Winston Churchill “Telón de Acero Soviético”. Así, en la RDA cada año el gobierno decidía qué y cuánto se producía, el coste de lo producido y cuanto se dedicaba al mercado interno y a la exportación, estableciendo además un determinado objetivo productivo. Sin embargo, la economía de la Alemania Oriental lejos de crecer se encogía, mientras la deuda pública aumentaba continuamente y la calidad de vida de la población empeoraba progresivamente. Sin embargo, los alemanes orientales no cabían en sí de gozo y no pudiendo soportar tan elevadas dosis de felicidad decidieron huir en masa, de tal forma que cerca de 3 millones de personas abandonaron la RDA. Como las autoridades de la Alemania Oriental no podían consentir tamaño disparate decidieron acabar con el masivo éxodo, para lo cual construyeron en 1961 el Muro de Berlín, al cual llamaron “Muro de Protección Antifascista”, ya que, como es lógico suponer, su única finalidad no era evitar la despoblación, sino proteger a los trabajadores de las garras del capitalismo. Finalmente, en noviembre de 1989, una marea pacífica de alemanes orientales derribó para siempre el muro de la vergüenza.

El fracaso económico de la Europa comunista propició que el Partido Socialdemócrata de Alemania, en el Congreso de Bad Godesberg celebrado en 1959, renunciara al marxismo y se mostrara partidario de la democracia liberal y el libre mercado. Sin embargo, probablemente debido a reminiscencias de su pasado comunista, la socialdemocracia abogó por un Estado paternalista, ignorando que, como decía Immanuel Kant, “el paternalismo es el mayor despotismo imaginable”. En consonancia con ello, orientaron sus esfuerzos en materia económica a procurar una profunda redistribución de la riqueza mediante políticas impositivas confiscatorias y un gasto público desmesurado, sin caer en la consideración de que, como muestra la “Curva de Laffer”, a partir de un determinado punto de inflexión a medida que suben los impuestos disminuye la recaudación fiscal. Generalmente se pone a Suecia como nación que ejemplifica el éxito de la socialdemocracia, pero, como demuestra con todo lujo de detalles Daniel Lacalle en su obra Viaje a la libertad económica, la realidad es muy distinta de la dibujada por los socialistas de nuevo cuño. Así, desde 1960 a 1989, con el Partido Socialdemócrata Sueco en el poder, la carga tributaria soportada por los suecos pasó del 28% al 56% del PIB.; además durante este periodo se perdieron más de 300.000 empleos privados, mientras que el número de funcionarios creció en 885.000 personas, duplicando la media de los países de la OCDE. A comienzos de los años 90, con un Gasto Público del 70% del PIB, un déficit público del 11% del PIB y una tasa de paro del 14%, la situación se tornó insostenible, de tal forma que el sistema saltó por los aires, viéndose Suecia obligada a llevar a cabo una profunda reforma económica de carácter liberal, gracias a la cual pudo revertir la situación y salir de la crisis a la que se vio abocada por la aplicación de unas políticas socialdemócratas en sí mismas autodestructivas.

No obstante, como la necedad combinada con la maldad siempre acaba renaciendo como la mala hierba, tras la desintegración de la Europa comunista, la izquierda se vio en la necesidad de reinventarse y así, en el llamado “Foro de Sao Paulo”, celebrado en 1990 bajo los auspicios de tres dictadores como Fidel Castro, Hugo Chávez y Lula da Silva, nació el llamado “Socialismo del siglo XXI”. Este movimiento político básicamente consiste en la sustitución de la “dictadura del proletariado” por una “democracia iliberal”, es decir, por un sistema político socialcomunista caracterizado por el desmantelamiento del Estado de Derecho mediante el control totalitario de todos los resortes del poder, la nacionalización del tejido productivo, el dominio de los medios de comunicación y el silenciamiento o encarcelamiento de la oposición, celebrándose en este contexto procesos electorales sin ningún tipo de garantías democráticas. Con la llegada al poder en 1999 de un simio antropomorfo como Hugo Chávez, Venezuela se convirtió en el buque insignia del “Socialismo del siglo XXI”. La consecuencia de ello es que dos décadas después la situación no pude ser más dramática para los venezolanos. Así, a pesar de ser el país con mayores reservas de petróleo del mundo, nos encontramos con que, debido al desarrollo de políticas económicas de corte comunista, en el último lustro el PIB venezolano ha caído más del 50%, la tasa de paro ha crecido hasta alcanzar el 47,9%, la pobreza extrema afecta la 79,3% de la población, han emigrado más de 5 millones de personas y Caracas se ha convertido en una de las ciudades más violentas del mundo. De esta forma, se puede decir sin temor a equivocarse que Venezuela lleva años sufriendo las lacras del totalitarismo en el ámbito político y de la miseria en el terreno económico, mostrándonos así la verdadera faz del infernal paraíso socialcomunista.

El “Sanchismo” es otra cosa, es un socialismo sin anclaje ideológico, un salto al vacío, un páramo intelectual, un decorado de cartón piedra, una partitura sin pentagramas, un relato sin trasunto, un retrato desfigurado y, en definitiva, solipsismo narcisista en estado puro. Así, carente de todo principio ético y con la única finalidad de mantenerse en el poder, Pedro Sánchez ha sido capaz de pactar con comunistas desquiciados y separatistas irredentos, aprobando para ello leyes que promueven la falsificación de la historia, la eliminación del sexo biológico, la banalización de la transexualidad, la inmersión lingüística en las Comunidades Autónomas con lenguas cooficiales, ha concedido el indulto a los golpistas catalanes y ha permitido la exaltación del terrorismo etarra. A su vez, el Sanchismo ha provocado una auténtica degradación democrática mediante la politización de la Fiscalía General del Estado, el continuo acoso al Poder Judicial, el asalto a las instituciones del Estado, el control absoluto de los medios de comunicación públicos, la compra de voluntades de los sindicatos de clase a cambio de generosas dádivas y la creación de una costosísima y tupida red clientelar a su servicio. En lo que respecta a la economía los resultados de las políticas sanchistas no han podido ser más desalentadores, ya que, siguiendo unas recetas periclitadas y fracasadas, ha conjugado el Gasto Público desmedido -con el agravante de que hasta 60.000 millones de euros se han utilizado  de manera ineficiente según el Instituto de Estudios Económicos- con unas cargas impositivas desmedidas e inasumibles por los pequeños empresarios, los autónomos y los trabajadores -empeorando la situación su negativa a bajar el IVA de los alimentos básicos- de tal forma que son muchas las familias a las que no les llega el dinero para comer a final de mes. A ello, rindiendo pleitesía a las élites globalistas, debe sumarse un fanatismo medioambiental que impide la utilización de la energía nuclear a pesar de ser la energía más verde, prohíbe explorar la existencia de posibles fuentes energéticas, impulsa la destrucción de 108 embalses, lo cual no solo disminuye la producción de energía hidroeléctrica, sino que también dificulta el suministro de agua a la población, y, finalmente, pone todo tipo de trabas a ganaderos y agricultores, ahogando así al sector primario. Todo ello se corresponde con un ecologismo de salón que soslaya el empobrecimiento energético y demuestra un desconocimiento absoluto de la problemática que rodea al mundo rural. La resultante de todo ello es que, con un crecimiento económico anual prácticamente nulo como demuestran las cifras del PIB, en España estamos asistiendo a la escalada inflacionista más alta de la OCDE, a la tasa de paro más elevada de la eurozona y a una Deuda Pública que ya se sitúa entre las mayores del mundo. En función de todo lo expuesto es inevitable concluir que el Sanchismo ha deteriorado tanto la democracia, hasta convertirla en una oclocracia, como la economía, hasta el punto de sumir a más de un millón de personas en la pobreza. Mientras tanto el psicópata monclovita y su camarilla continúan disfrutando de los privilegios que el ejercicio totalitario y corrupto del poder proporciona.