Etiqueta: «CARTA ABIERTA»

¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO!

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Publicado con la autorización expresa de la persona que la ha empezado a difundir. Debo indicar, para que no haya algún «listillo» que piense que me estoy haciendo pasar por tal que yo NO pertenezco ni he pertenido nunca a NINGÚN Cuerpo de Seguridad del Estado.

No todo el Cuerpo Nacional de Policía lo constituyen los temidos integrantes de la UIP, aunque tendemos a englobarlo todo, y a causa de la acción de unas 100 personas, metemos en el mismo saco a un colectivo de más de 50.000 profesionales. Aqui os dejo la carta de un compañero de Gustavo, y creo que cualquier miembro de este gremio se sentirá identificado al leerla. Yo corroboro parte del texto, lo que por mi parte he vivido, y creedme, no es fácil estar al lado de una persona con este tipo de profesiones.

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Todos sabéis cual es mi trabajo, lo que no conocéis es lo que hacemos cada día la gente que comparte mi profesión:

Antes de comenzar he de indicar que cuando alguien se imagina a un funcionario, normalmente piensa en un tipo con cara de pimiento detrás de una ventanilla. Por norma general, la imagen que tenemos del funcionario es la de una persona amargada que se cree por encima del bien y del mal gracias a que cobra un sueldo fijo a fin de mes; una persona que no tiene nada qué hacer pero que, aún así, hace menos todavía. Los chascarrillos sobre funcionarios jugando una partida a las cartas o yendo a tomar un café en horas de trabajo es algo muy habitual. No voy a negar que, dentro del funcionariado, exista un grupo de personajes que le sacan a uno de quicio, pero igual que en otras profesiones. Por eso, las críticas aberrantes que he escuchado sobre los funcionarios en estas últimas semanas me parecen absolutamente injustas (y mucho menos las que han ido saliendo de la boca de algunos de los que nos gobiernan y que hasta ahora me habían merecido algo de respeto).

Hace quince años hice mi primera oposición al Cuerpo Nacional de Policía. Nos presentábamos 3.900 opositores de toda España para 75 plazas. Primero tuve que hacer unas pruebas físicas; aquel año los termómetros marcaban -2 grados, mientras yo tenía que correr 2 kilómetros en menos de 7 minutos alrededor de una pista, hacer 16 dominadas, una prueba de salto y pasar por un circuito como un hámster. El primer examen teórico (60 temas más toda la legislación penal y procesal) duró tres horas; una para la primera prueba, una hora de descanso y otras dos horas para la segunda prueba. El segundo examen también duró 1 hora y era el obligatorio y voluntario de idiomas. Posteriormente tuve que defender mi supuesto ante un tribunal formado por 5 Comisarios con cara de pocos amigos, pasar una entrevista ante 3 psicólogos que casi “me sacan las tripas”, superar una prueba oral de idiomas durante una hora, y pasar un reconocimiento médico. Aún así, las cosas no me fueron mal (era la tercera vez que me presentaba), y, gracias a las notas que obtuve, me convocaron en septiembre para pasar dos años en la Academia de Ávila más otros año de practicas.

Hoy soy Inspector de Policía, y no tengo cara de pimiento cuando voy a mi trabajo. Tengo dos títulos universitarios, dos títulos de la Escuela Oficial de Idiomas, más de 50 cursos de formación muchos de los cuales he pagado de mi bolsillo y otro sin fin de acreditaciones profesionales (lo malo de tanta formación es que nunca podré hacer carrera política, ya que supero la media del Graduado Escolar y la etiqueta de anís del mono que tienen nuestros gestores de la nación). Aún así, nunca soñé con ser funcionario, sino con ser Policía. Nadie me ha regalado nada, solo tengo que agradecer todo lo que soy a mis padres, mi mujer y mis hijos. Mi sueldo me lo gano yo solito realizando una función que considero absolutamente necesaria y más que digna. Por ello, no tengo por qué avergonzarme ni pedir perdón por ser Policía. Al igual que yo, millones de funcionarios realizan su tarea diaria de manera impecable; bomberos, guardias civiles, maestros, médicos, enfermeros, etc, y todos ellos merecen –como decía Jack Nicholson en “Algunos hombres buenos”- un poco más de jodido respeto.

Siguiendo con mi triste historia y para no desviar la atención de lo que os quiero comentar, desempeño mi función de Jefe de Grupo. Tengo a mi mando a 79 personas y en todo lo que he leído se habla mucho del esfuerzo hasta llegar a ser Policía o Guardia Civil, pero no de lo que te condiciona la vida, las restricciones y la responsabilidad. Como todos tengo la impresión de que vamos a pagar la falta de valentía y corrupción de los que nos gobierna, y la injusticia de todo el sistema que facilita la impunidad de los que delinquen económicamente o abiertamente contravienen la ética, así como dificulta la competitividad del mercado en pro de favoritismos e intereses particulares.

Como os decía, llegar a donde estoy a mi me ha supuesto 6 destinos en unos 14 años, con todo lo que conlleva: gastos, desarraigo, falta de medios para cumplir mi trabajo (más o menos de lo que se quejan los jueces pero yo tengo la obligación y responsabilidad de llevarlo a cabo) la cabeza caliente todos los días, tomando decisiones en dos segundos y en las que si te equivocas hay responsabilidad no solo penal, sino disciplinaria. (yo no tengo mi trabajo seguro como piensan algunos). El trabajo es lo primero, ya que la seguridad y los problemas relativos de la gente son prioritarios, con lo cual tu familia se quedan, muchísimas veces esperándote, mientras tú te vas de casa por la mañana y vienes por la noche, bien tarde.

En todos los años de servicio he visto todo lo que vosotros nunca veréis y más de lo que nadie debería ver nunca: se como es el olor de la sangre, de un cuerpo putrefacto o quemado…( He visto casi cada tipo de muerte que pueda existir y más de las que podáis imaginar y esos olores los recuerdas durante el resto de tu vida, ); he entrado en un domicilio a detener a dos tíos que miden más que tu y te están esperando con una pistola cada uno; he detenido traficantes de droga ( mientras otros se gastaban el dinero de los ERES en comprársela); violadores, he estado en más peleas de las que puedo contar, he aguantado escupitajos, insultos; he perdido amigos y compañeros, he caminado ese largo paseo hasta la puerta para decirle a una madre, padre, esposa, hijo o familiar que su ser amado nunca volverá a casa. He aguantado la agonía verbal e incluso las amenazas de esa pobre gente que no puede aguantar su dolor y lo proyecta contra la primera persona que puede, el mensajero de la noticia, yo.

He visto el maltrato y la violencia entre personas que un día se prometieron amor, entre padres e hijos, entre hermanos y entre amigos. He visto los actos más crueles y mezquinos del ser humano. He visto la enfermedad y la vejez, he ayudado a levantarse al caído y he socorrido al enfermo.
Si fallo en mi trabajo, o aún sin fallar, puedo ser fácilmente denunciado ante una justicia que no me ampara, poniendo en riesgo mi trabajo, mi familia y mi propia vida. Como un compañero una vez me dijo: “Los policías viven los veinte peores minutos de las vidas de otros”. Sí.

He escuchado de amigos y familiares como “la Policía no hace nada” como “nos quedamos con droga” como “maltratamos y torturamos a los detenidos” o como “llegamos tarde a propósito”…

He visto a mi esposa escatimar y arañar intentando sacar adelante a dos niños con el sueldo de un policía. He visto a mis hijos aguantarse cuando se dieron cuenta de que no podía ir a sus actos escolares porque “Papá no tiene un horario normal”. He visto también a mis hijos llevar una carga que no deberían haber llevado, cuando uno de sus compañeros o amigos ha dicho que “Todos los policías son unos hijos de puta y deberían estar muertos”. A eso no hay derecho.
He trabajado noches, fines de semana y vacaciones, noche vieja, navidad y hasta el día que tuve mi primer hijo, mientras tu estabas cómodo y seguro en tu casa con tu familia. Mi familia completa caminó sin mí demasiado tiempo… demasiado tiempo…
He visto las caras de niños que estaban perdidos y que mis colegas y yo tuvimos el privilegio de devolverles a los brazos de su desesperada madre. He visto hemorragias que he sido capaz de parar, corazones a los que he sido capaz de dar una segunda oportunidad para volver a empezar y a las víctimas del crimen que mis camaradas y yo hemos sido capaces de proteger.
Tengo grabadas en mi mente las caras de las personas cuyas vidas mis compañeros y yo salvamos. Sí, tengo historias de éxito… y de fallos.
Tengo noches en las que no puedo dormir, simplemente porque veo las caras de los que no pude ayudar, porque no llegue a tiempo o simplemente porque pienso en un “y sí…” para cada caso en que fracasé. Y si usted nunca ve una milésima parte de esto, es porque la policía nacional no ha hecho bien su trabajo…

Y en todas esas ocasiones siempre he estado el primero, nunca he escurrido el bulto y mis compañeros lo sabían, conmigo estaban tranquilos y aprendieron que a mi lado mi chaleco pararía las balas y golpes que fueran dirigidas contra ellos. Mi teléfono particular (yo no tengo teléfono/Ipod oficial como los políticos) esta disponible las 24 horas del día los 365 días al año, puede ser que porque tenga un plus de responsable y me guste dar ejemplo y está claro que la gente me lo agradecerá ALGUNAS VECES, pero SIEMPRE me sentiré satisfecho.

A pesar de todo lo que os he contado, os quiero decir que no le llego ni a la suela del zapato a muchos de mis compañeros que han tenido que sufrir y padecer en esta profesión veinte veces más que yo.

Algunos días la gente se acerca a mi para preguntarme que es lo que pueden hacer cuando un ladrón se mete a su casa o si puedo ayudarles en tal o cual gestión en la Comisaría, aunque nunca me preguntan si ya he comido o cómo me hice el arañazo de la cara, o cómo es que trabajaba el día de la romería si era domingo.

Nunca me he arrepentido de matricularme en su día en la carrera de derecho, y luego renunciar a conseguir un trabajo con horario de 9 a 3 y un mes de vacaciones, un trabajo con pagas extras, cesta por navidad y una vida corriente. La vida que querían mis padres para mí, la vida que quiere todo el mundo.

Pues muy bien Sr. Presidente del Gobierno; yo soy uno de esos 2.600.000 funcionarios a los que ustedes, los politicuchos, han decidido rebajar el salario en alrededor de un 5% , congelar el mismo para el 2011, y quitarnos la paga extra de navidad, tan solo 24 h. después de que uno de sus secuaces ( Cristóbal Montoro) nos echara a la gente encima diciendo que “al país no le conviene la imagen de que con aprobar una oposición ya se «tiene todo hecho», ya que el examen debe ser la forma de acceder a un puesto de trabajo en el que hay que «cumplir todos los días». (Tranquilo Sr. Montoro que con estos recortes la crisis ya se ha solucionado y la gente es más feliz, joder, se han puesto ustedes a la altura intelectual de Zapatero, Pajines, Blancos y compañía. Esperábamos algo más de ustedes).

No sé cuantos de todos esos bisoños asesores que tiene usted le habrán aconsejado decidir una medida tan drástica, o si por el contrario, lo ha decidido usted solo aplicando los conocimientos de economía adquiridos en una de esas dos clases que a usted le resultaban suficientes para saber “todo” lo que tenía que saber del tema. En cualquiera de los dos casos, tengo que mostrarle mi más absoluto desacuerdo por tal decisión, entre otras cosas, porque los funcionarios del CUERPO NACIONAL DE POLICIA llevamos ya mucho tiempo, demasiado, siendo maltratados y humillados por todos los gobiernos que hemos conocido.

Llevo más de 15 años dependiendo del Ministerio del Interior (ya ve que son cuatro días, pero el triple los que muchos están de presidente). En todo este tiempo, los “Policías Nacionales” hemos sufrido congelaciones salariales en más de una ocasión y numerosas subidas por debajo del I.P.C , maltratándonos económicamente en relación a otras Policías Locales y forales

Si bien este hecho por sí solo ya es bastante frustrante, lo es más aún el estar siendo siempre señalados por la sociedad, incluso por miembros de los distintos gobiernos (entre ellos el suyo), por haber cometido el “delito” de preparar unas oposiciones quitando tiempo de nuestras vacaciones, de nuestra familia, de nuestro descanso, para tener un “empleo fijo”, que tampoco lo tenemos. El tener que escuchar de distintos sectores, de la prensa, etc… que el dinero de los impuestos de los ciudadanos sirve para que nosotros comamos (como si nosotros no pagásemos impuestos) sin que ningún responsable de los distintos gobiernos haya dicho nunca una sola palabra en defensa nuestra, en defensa de “sus” propios empleados.

Y todo este esfuerzo … ¿para qué?. Pues para cobrar menos que hace cuatro años; para que después de esta bajada, la congelación del año que viene y las subidas que ya adivinamos futuras, tardemos no menos de otros cinco años en volver a cobrar una cantidad similar a la que hasta ahora cobramos.

Sr. Presidente, puede estar seguro que daría por buena esta medida si fuese acompañada de otros gestos.

Por ello y como decía anteriormente, a los policías nos gustaría percibir gestos, por ejemplo:

· Explicar cuál es la realidad de nuestros salarios.

· Explicar que muchísimos grupos A de la administración (después de durísimas oposiciones y horas de estudio) ganan menos de lo que han ganado encofradores, fontaneros, electricistas, aparejadores, arquitectos, camareros, etc… colectivos que durante la época de bonanza han ganado cantidades que nosotros ni soñamos podamos llegar a percibir.

· Explicar que los policías tenemos controlado desde el primer hasta el último euro que ganamos, que no cobramos en negro, que no defraudamos a hacienda.

· Explicar que los policías, tanto si ganamos más como si ganamos menos, no vamos a ver incrementadas nuestras jubilaciones, pues estas están fijadas en función de la categoría profesional.

· Explicar nuestra pérdida de poder adquisitivo desde hace 20 años.

· Explicar que o bien han fallado todos sus asesores o bien usted ha hecho caso omiso de sus opiniones; en cualquiera de los dos casos…¿para que los quiere? Seguramente se ahorraría también mucho dinero.

· Explicar la cantidad de contrataciones con empresas externas en las que ustedes meten a sus enchufados cuya única habilidad es tener el carné del partido político de turno y cuyo coste por persona es superior al que se produciría de pagar a un funcionario.

Sr. Presidente, antes o después usted se irá, sus asesores serán sustituidos por otros asesores, sus ministros le acompañarán y curiosamente, muchos grandes empresarios de los que ahora critican su gestión, les ofrecerán jugosos contratos y puestos directivos en sus empresas, como suele suceder con los políticos que se retiran. Entonces todas sus necesidades estarán cubiertas con creces. Además tendrán la seguridad de ser beneficiarios en su día de la máxima pensión posible simplemente por haber estado siete años de diputado. Y nosotros los policías seguiremos ahí, en la puta calle intentando hacer bien nuestro trabajo, recibiendo y encajando los dardos emponzoñados de los que nos quieren hacer pagar por delitos que no hemos cometido. Y sabremos que nuestra edad de jubilación se habrá incrementado. Y nos volverán a congelar el salario. Y volverá a haber un período de vacas gordas en el que unos cuantos (o muchos), ganarán muchísimo mientras que nosotros seguiremos intentando preparar una oposición para tener unas remuneraciones más dignas. Y volverá otra crisis….y nos volverán a hacer responsables de la misma aquellos que la han provocado. Y seguiremos esperando que alguien tenga un gesto con nosotros. Alguien que ya no será usted. Usted ya perdió la oportunidad, como tantas veces, de demostrar esa tan cacareada “responsabilidad” (Su predecesor lo llamaba “talante”)

El imán de Terrassa, Abdeslam Laarusi, ese salafista radical.

CARTAS DESDE EL INFIERNO

POR: Javier Montilla

Periodista y escritor

El imán de Terrassa, Abdeslam Laarusi, ese salafista radical

Querido Abdeslam Laarusi, imán de la mezquita Badr de Terrassa,

Hay que ver lo rápido que estás aplicando mis enseñanzas. Te confieso que no creí que fueras capaz de ello. Que al final la hoja de ruta establecida te iba a venir grande. Pero ya veo que me he equivocado. Tienes el cerebro tan carcomido por el odio y por una ideología perversa y fanática a partes iguales, que a veces tengo mis dudas de que no seas un competidor muy peligroso. Y eso me asusta. Porque ya sabes lo de la teoría del principio dePeter. Sí. Me refiero a eso de eliminar a aquellos que le hacen sombra a uno. Pero cuando veo cómo estás actuando, me doy cuenta de que eres un verdadero infiltrado del infierno en la tierra.

Te confieso que, aunque tengo mucho trabajo, ando estos días releyendo uno de esos libros que detesto, pero que marcaron un antes y un después en la lucha contra el totalitarismo. Eso que tanto nos gusta a nosotros. Me refiero a ‘El choque de civilizaciones’ del politólogo estadounidenseSamuel Huntington. No sabes cómo me alegra que el libro provocara una ola furibunda de críticas entre cierta intelectualidad de la izquierda. Todo porque Huntington creía que la fuente fundamental de conflicto en el mundo no sería ideológica o económica, sino que las grandes divisiones entre la humanidad y la fuente de conflicto dominante serían culturales. Menos mal que ya se murió y encima algunos continúan empeñados en tildarle de soberbio y racista. La progresía nunca sabrá lo que trabaja para nuestra causa.

Por eso, a pesar de las dificultades, tienes que estar absolutamente satisfecho por haber convencido a la clase política catalana de que eras unemisario de la paz, como pensaba ese antiguo alcalde de Terrassa. ¿Sabes que ahora es el nuevo líder del Partido Socialista de Cataluña? No aprenden. Creían que eras la viva imagen de la espiritualidad y de la tolerancia y no se han dado cuenta de que, en realidad, el mal tiene diferentes disfraces. Aún no se han enterado lo que significa el salafismo radical. Confío en tu optimismo antropológico para que, con ese sigilo que nos caracteriza, nos introduzcamos en las sociedades occidentales y las destruyamos desde dentro. Nos lo están poniendo muy fácil. ¿Sabes que ya hemos conseguido que en el colegio President Salvans del barrio de Can Palet en Terrassa algunos niños impidan que otros ingieran su merienda si los bocadillos contienen jamón?

No me extraña nada. Sólo hay que ver la última visita del primer ministro de Marruecos en Cataluña, en la que tú fuiste una de las personas invitadas como representatividad social, para darte cuenta que estamos ganando la batalla. Ya te dije en su día que poner una vela a Alá y otra al diablo, iba a dar sus frutos. Es cierto, que no estuviste sólo y que el complaciente presidente del Consell Islàmic de Catalunya,Lahcen Sau, dirigente de uno de los movimientos islamistas más radicales del mundo, Jamaat Tabligh, también estaba allí. El mal no descansa, ya lo sabes. ¿Es que no se informaron de que eras secretario del Consejo? Lo de estos occidentales no tiene nombre, les declaráis la guerra y os riegan con dinero público.

Pero, querido imán, no podemos confiarnos. Ten mucho cuidado. Ya sabes que la policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, han sacado a la luz unas grabaciones en las que te jactabas de decir que las leyes de Cataluña son contrarias al islam. O que los hombres están un grado por encima de las mujeres y tienen que enseñar a sus esposas las obligaciones y deberes que han de cumplir, entre los cuales está obedecer a su marido. ¡Qué maravilla! Tengo mucho que aprender de ti, te lo aseguro. Sobre todo, cuando dices aquello de que lo peor es que las mujeres tengan un trabajo fuera de casa y se independicen económicamente. ¡Cuánta razón tienes! Seguro que compartes la opinión de que eso provoca que los niños se queden sin educación y que haya una ruptura con sus maridos ya que estos se ven obligados a hacer las labores domésticas, como cocinar o lavar la ropa. Y eso, querido imán, no lo podemos consentir. Ya está bien de que algunos se empeñen en convertir a los países musulmanes en paraísos delibertad. Ya está bien de que algunos se emperren en llevar lademocracia a las dictaduras del Golfo o a Irán. No sabes lo que disfruto cuando ahorcan a los homosexuales. Hay que aplicarles, lasharia, la ley islámica. ¡Qué gran trabajo estáis haciendo en esos países con todas esas mujeres esclavizadas y esas merecidas lapidaciones.

Sois unos grandes servidores.

Sigue así. Porque mientras esos occidentales cometan los mismos errores de siempre; mientras el salafismo sea una realidad y la radicalidad sea impune; mientras se segregue a las mujeres en un apartheid social y se condene a muerte a los impíos, el mal seguirá venciendo. ¡Qué gran alumno he tenido!

Belcebú.

FUENTE: LAVOZLIBRE

Carta al imán, por Pilar Rahola

REBAÑO DE ASNOS

Señor Abdeslam Laarusi, imán de la mezquita Badr de Terrassa, permítame. Le escribo como mujer libre que le mira a los ojos y le dice, sin ambages, que usted no es superior a mí, ni a ninguna mujer.

Ya sé que considera que las mujeres hemos nacido «de una costilla torcida», tal como dijo en un sermón reciente, y que debemos aprender las «obligaciones», aunque sea a base de golpes. Sin embargo, le diré que es usted el que tiene el cerebro torcido, carcomido por una ideología fanática que no es piadosa, sino perversa. Permítame que le diga que son gentes como usted quienes ensucian el buen nombre de los dioses, y manchan la bondad de su fe. Ningún dios permitiría nunca estos discursos de dominio y de odio, porque sólo los seres humanos son capaces de vincular la trascendencia con la maldad. Usted debería ser un vocero de bondades, un puente entre la espiritualidad y la humanidad. Sin embargo, ha escogido utilizar un púlpito sagrado para llenar con ideas de esclavitud el cerebro libre de sus fieles. ¡Quién se ha creído que es, para usar a Dios como instrumento de ideas diabólicas! Haciéndolo deja de ser un hombre de Dios y pasa a ser un simple fanático, más preocupado de dominar la tierra que de ganar el cielo. El problema es que, por el camino de su fanatismo, arrastra a muchas personas.

Ha dicho también, en otro sermón, que nuestras leyes son contrarias al islam. Entonces, ¿por qué no se marcha corriendo de esta tierra infiel? ¿Qué hace viviendo en un lugar tan pecaminoso? Me imagino que sus ideales en la tierra deben ser paraísos de libertad como las dictaduras del Golfo o Irán, o la actual Libia, con su bonita aplicación de la charia. Nada, estimado imán, haga usted las maletas y corra raudo a vivir en esas tierras tan fantásticas, con esas mujeres esclavas, y esas prohibiciones terribles, y esas simpáticas lapidaciones. Allí seguro que su ideal islámico se cumple. Por el camino, abandone las pérfidas ventajas de nuestra sociedad democrática, todas esas ayudas, esa libertad de acción y expresión, esa sanidad pública, esa escuela gratuita… ¿O es que resulta que somos malos, pero no lo es nuestro dinero? Ya debe ser eso, que somos malos y además nos considera tontos.

Por otro lado, señor Abdeslam, y en honor a las mujeres musulmanas que admiro y respeto, permítame una última cosa. No hay nada más patético que un hombre que se cree superior a una mujer. Como utiliza el nombre del islam para vender su machismo feudal, le recordaré que hay grandes mujeres musulmanas que luchan contra tipos como usted, que creen que amar a Dios es amar la libertad y no defender las cadenas. Quizás si las leyera, en lugar de esos panfletos radicales, aún entendería algo. Entendería, por ejemplo, que el pecado no lo cometen las mujeres libres sino los hombres que las quieren esclavas. Nada más. Le saludo atentamente desde mi desprecio.

Pilar Rahola. La Vanguardia. Barcelona. 24/03/2012

FUENTE: MEDITERRANEO DIGITAL.

CARTA ABIERTA DESDE LA PORRA A JUANITO «EL CHICO»

 

En el blog de politica y opinión intercambie comentarios con un cubano el dijo que la intervención De Estados Unidos en Libia era por petróleo y yo le dije, que que hizo Fidel Castro en Angola donde había petróleo y diamantes en abundancia. Desde entonces no volvio a responderme y me entro miedo de que los hubiesen detenido, torturado o quitado el adceso a internet. Un tio que se queja de que a su padre estuvieron a punto de fusilarlo debería de conocer esa preocupación. Pues solo consegui que me enviara a la porra hoy mismo en el bar de Laicitero. No quiere pedir a sus compañeros de IU por ese cubano. Lo único que consigo es cabrearle. Y que se vaya al interior del bar amenazandome con quejarse a su dueño.

Yo he hablado con gente del PSOE y no me han enviado a la porra. Yo he hablado con gente del PP sobre la ley Sinde ayer y no me han enviado a la porra. El que es candidato a la alcaldia lo ha hecho y le dije si así te portas cuando eres candidato, que haras cuando seas alcalde. Tendrás que aguantar a montañas de pesados pidiendote cualquier cosa. Si quereis un alcade de ELA que os envie a la porra, ya sabeís a quien votar.

Debí de haberlo previsto cuando me pidio colgar propaganda de IU en la obra de mi casa. Me llamo fascista. Le respondi que no podía apoyar a un partido que no cree en la unidad de la patria y apoya a independentistas vascos y catalanes. Que si IU condenaba el derecho de autodeterminación podían colgar cuantos carteles quisiesen. Pues considero el derecho de autodeterminación al menos como lo contemplan nacionalistas vascos y catalanes un robo, un arma, una invitación a la guerra civil, que no se olvide a nadie. Que lo piden de tal manera que no se dara a partes de Euskadi y Cataluña. Como buenos nacionalistas piden derechos irrenunciables dejando claro que es siempre a beneficio del nacionalismo.

MIGUEL TESORILLO

CARTA RENDIDA A MARIA ANTONIA IGLESIAS.

 

Querida, admirada y respetada María Antonia ,   te escribo estas emotivas líneas para mostrarte mi más sincera solidaridad con tu persona, tan injustamente vilipendiada por la derechona extrema y pendenciera. No es justo que digan de ti que eres prepotente, intolerante, jacobina, zafia, mamporrera, mezquina y maleducada, cuando todo el mundo sabe que eres dulce, educada, sutil, ecuánime, independiente, amable y divertida como la que más. Y quien diga lo contrario miente como un bellaco. 

Tampoco entiendo cómo pueden tacharte de insensible con las víctimas del terrorismo, sólo porque achacaste las críticas que hizo Marimar Blanco al presidente Z y el dolor que sentía por su negociación con ETA a que Mari Mar es del PP. ¡Insensibles son los que te critican! Y seguro que te llamaron de todo menos guapa cuando afirmaste, demostrando una vez más tu inmenso talante democrático, que «Batasuna debe participar en las elecciones porque es dejar sin voz a medio millón de vascos». Puede que hasta te llamaran traidora, falsa y exagerada por regalar 300.000 votos extra a los demócratas etarras y por asegurar, fiel a tus inquebrantables principios democráticos, que era «una imbecilidad» no estar de acuerdo con tus posiciones. ¡Ay, qué injustamente se porta la vida contigo, mi pobre Mari Toni! 

Ni puedo aceptar tu fama de resentida integrista del progre-republicanismo que te achacaron tus enemigos fascistas cuando afirmaste, con todo el sentido común e histórico, que el Desfile de la Fuerzas Armadas del Día de la Hispanidad era «partidista porque sólo desfiló la bandera bicolor representando a España y no la tricolor republicana», pues «la bandera bicolor es cosa de Franco y excluye a los españoles derrotados en la guerra civil». Seguro que además te tacharon de estúpida, ignorante y maniquea. ¡Con la pedazo de memoria histórica que tienes tú, que has vivido in situ la historia de España desde que nació, por lo menos! 

Pero lo que más me repatea es que te califiquen de sectaria sólo porque llames fascista a todo el que no comulga con tu siempre acertado criterio o a los votantes/simpatizantes/ militantes del PP sólo porque lo sean o porque defiendas el democrático cordón sanitario o porque justificaras las democráticas agresiones a las sedes del PP afirmando (con toda razón) que eran ellos quienes las provocaban. Si son unos fascistas de mierda y unos fachas y unos asesinos, ¿por qué no se lo vas a llamar? ¿Es que no hay libertad de expresión o qué?   Y si en las tertulias televisivas interrumpes continuamente a todo el que cuestione las tesis oficiales de tu jefe oficial, es porque no merecen hablar. Y punto en boca. Y además lo haces con tal elegancia, gracejo y sutileza que no se te puede ni reprochar la (presunta) falta de educación. ¡Pero si los interrumpidos quedan incluso agradecidos por tus inteligentes a la par que elocuentes multi-interrupciones! (y si se quejan, es que son unos antidemócratas mercenarios de la extrema derecha). Y quien ose decir que segregas bilis en cada palabra y supuras odio en cada argumento es un mentiroso, un exagerado, un asqueroso y está corroído por la envidia más envidiosa y fea (con perdón). 

Y ya me sublevo y me rebelo y me revuelvo, mi querida Mari Toni, cuando cuestionan tu ejemplar profesionalidad, tu imparcialidad, tu independencia, ¡tus valores democráticos sin mácula! sólo porque fuiste directora de los servicios informativos de TVE en los años de la (presunta) corrupción, del (presunto) GAL y la (presunta) cal viva, de los (presuntos) fondos reservados y demás presunciones de la era González, tu idolatrado, tu bienamado. Y buena prueba de tus 100 años honradez (o más) es que cuando fuiste directora de la revista Interviú no abusaste de tu posición para salir en portada mostrando tus gracias, como hacen otras aprovechadas, haciendo así gala de tu modestia y de tu buen gusto y probablemente salvando alguna vida. 

Y me cabreo y me indigno y me exacerbo cuando te comparan con el seboso monstruo Jabba el Hutt de la Guerra de las Galaxias o cuando te llaman “albóndiga estalinista” o “albóndiga roja”. ¡Es que no lo puedo soportar! ¡Qué falta de educación, qué grosería infame, qué zafio comportamiento ante una gentil dama! ¡Mira que mezclar la comida con la política! 

En fin, mi querida, admirada y respetada María Antonia Iglesias, nombre de reina desafortunada y apellido de casta vocación (aunque sé que tú nunca perderás la cabeza como la monárquico-fascista María Antonieta; y que tampoco ejerces la castidad, al menos voluntaria, como los curas de la COPE), sólo quiero añadir que estoy contigo, que te aprecio por lo que eres y por cómo eres, que te quiero por tus muchas virtudes y tus escasísimos defectos; y te prometo, con el corazón en la mano, que cada vez que te vea en las tertulias de la tele sonreiré con deleite, sólo por verte, sólo por escucharte.    Y a los que no te comprenden, ¡que les den morcilla! Porque, ah, Mari Toni, ¿quién puede dudar de tu belleza interior? Si tú eres la prueba viviente de que LA CARA ES EL ESPEJO DEL ALMA. 

Besos… bueno, abrazos… estooo, un saludo afectuoso Tu rendido  MARCELINO 

PD. Y dile a tu amigo y compañero Enric que sonría un poco, ¡hombre!, que da pena. No entiendo cómo puede tener esa cara de amargado perenne compartiendo bancada con tu bellísima persona y gozando de los éxitos de la égira zapatera, por Dios….  

CARTA ABIERTA A JOSE LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO

 

Allá por marzo de 1996, cuando Aznar llegó a la Moncloa, no fuimos pocos los españoles que llegamos a creer que con Felipe González al frente, el PSOE había tocado fondo, que había sobrepasado los límites permisibles y permitidos en cuanto a engaño y corrupción, aniquilación de la antigua honradez y que se habían convertido en la “liquidación por cierre” de una forma mezquina de hacer política: Qué equivocados estábamos…

 

Quince años después tenemos por presidente a un perfecto saltimbanqui, mas apto para triunfar en el Circo que capaz de gestionar una de las más grandes, si no la mayor crisis que ha conocido este país. 

 

Jose Luis Rodríguez Zapatero: Un auténtico maestro del disfraz y de la ambigüedad, de la improvisación y de la chapuza en grado sumo al que le da igual el blanco que el negro, sostener una cosa hoy y mañana justamente la opuesta.

 

Alguien capaz de aniquilar sistemáticamente el ideario socialista a poco que las circunstancias le sean propicias, y créanme que lo hará, si es que ya queda algo del mismo…

 

Ni se arredra  ni tiene reparo por nada ni por nadie: La semana pasada fue el empresario, ayer fueron los funcionarios y mañana serán los jubilados…

 

Todas y cada una de las acciones y decisiones tomadas en los últimos años le otorgan, una por una, méritos más que suficientes para merecer ser declarado el mayor enemigo público de los  trabajadores, de los ciudadanos y de España en conjunto.

 

Sr. Zapatero: Encabeza vd. un gobierno que va dando bandazos y al que solo se le conoce por el atisbo continuado de brotes verdes, en una continua genuflexión a las minorías independentistas y al poder económico representado por la banca privada.

 

Legisla vd. a golpe de decreto y silencia a una oposición cobarde y achicada a golpe de veto.

Recorta vd. gastos que –que casualidad- al sector que más perjudica es a la clase trabajadora y al empleo… A ese Obrero que pretenden  portar por apellido.

 

Si  tuviese vd. un mínimo de decencia socialista, Sr. Zapatero, y dado que gracias a Dios, van a pasar vds. a la oposición por un largo periodo de tiempo, quizá debería tener un brote de vergüenza torera y regalar un guiño de despedida a sus sufridos votantes, y a los que no le votamos, ahorrándonos unos cuantos meses mas de caída libre, y dejando los designios del país en manos, que si bien no sabemos de su capacidad y desconocemos sus intenciones, aún tienen mucho que demostrar.  

 

Sería un servicio impagable, Sr. Zapatero, que muy bien pudieran tener en cuenta en un futuro lejano sus posibles votantes… cuando hayan dejado atrás su actual y legítimo enfado.

 

Así que, Señor Zapatero: Hágale al menos un bien a éste su país y a sus conciudadanos, a esos que en contra de nuestra voluntad le seguiremos pagando una jubilación dorada que jamás mereció, y comience a disfrutar de ella a partir de mañana… 

 

Ese, al menos, será el menor de los males…

 Buenas tardes.

DERECHOS HUMANOS, ¿QUIEN TIENE LA RAZÓN?. DIFUSIÓN. DIFUNDIR

 

Hace poco, las madres de PANDILLEROS encarcelados, realizaron una manifestación, exigiendo los «DERECHOS» de sus hijos.

 

Acá está la respuesta de una madre ciudadana, hacia la madre que protestaba…

DE MADRE A MADRE:

 

«Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.

 Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.

Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.

Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.

 Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.

Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia. 

 Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.

Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.

 En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.

¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.

Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.

   ¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!

 

>Hazla circular

>  

Quizás entre todos, podamos revertir estos valores que existen en nuestro país, donde los delincuentes y terroristas tienen más derechos que los ciudadanos honrados y trabajadores, que sólo queremos vivir en paz.

CARTA DE CONDOLEEZZA…EXTRAORDINARIA!!!

 

Sr. Presidente Chávez:
Había estado esperando mi salida del gobierno, a que transcurriese un tiempo prudencial para enviarle esta misiva. Aunque desde el punto de vista geopolítico sus expresiones desconsideradas contra mi persona fueron deleznables, por lo cual no fueron respondidas oficialmente, no puedo negar que me produjeron malestar.

Ningún ser humano puede dejar de molestarse cuando alguien se refiere a él o ella en términos procaces y desconsiderados. En el caso que nos ocupa ello estaba magnificado por el hecho de que: (1) usted era el presidente de un país con el cual mi país tiene relaciones diplomáticas; (2, usted violó el viejo dicho español que reza: “a la mujer, ni con el pétalo de una rosa”y, (3), sus comentarios tenían un componente racista que en mi país es ya definido como “politicamente incorrecto”, pero que usted aún practica con entera impunidad en el suyo.

Se refirió usted a mis escasa cultura y a una pretendida atracción que yo sentiría por usted. En primer lugar, debo decirle que anoche tuve el honor de tocar con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, como solista, el concierto número 20 para piano de Wolfang AmadeusMozart, K.466 (sabe usted el significado de K.? No lo creo). Soy una de las más destacadas concertistas no-profesionales de los Estados Unidos. Estudié piano al mismo tiempo que me graduaba de politóloga en la Universidad de Denver.

Y usted, Sr. Chávez? Me dicen que aparte de haber sido un estudiante mediocre de la Escuela Militar de Venezuela, aparentemente el refugio de quienes no dan la talla en la universidad, usted no tuvo otra educación formal. Parece ser que ello es la razón por la cual insiste en que 8×7=52 y que el hombre llegó al planeta Tierra hace 2000 años. Sin olvidar que su ortografía parece dejar bastante que desear

Sus pomposas citas son cursilonas y con frecuencia inexactas. Fíjese que solo es ahora que le digo esto, ya que jamás le hubiera echado a usted en cara su incultura y patanería, a no haber mediado su agresión a mi persona.

 

En segundo lugar, no creo que sentiría atracción por alguien como usted. No me refiero a su aspecto físico, el cual ciertamente no es de concurso sino, digamos, simplemente sub-standard. Me refiero a sus maneras, a la pobre calidad de su lenguaje y a la agresividad que muestra hacia el sexo femenino.

Estoy informada de su manera de tratar a su ex-esposa, hasta en público, de sus ofertas machistas por televisión acerca de ‘darle lo suyo” y de la violencia que usted utilizó contra las mujeres con quienes tuvo relación en el pasado. Afortunadamente hoy no se le conoce relación con fémina alguna, excepto alguna que otra zalamería ocasional hecha a algún travestís brasileños. Por ello no podría sentir atractivo alguno por alguien que, más bien, me causa repulsión. Tampoco me sentiría muy a gusto con alguno de sus acólitos, llámese Cabello o Istúriz, apenas marginalmente más aceptables.

Usted se mofó de mi nombre, Condoleezza, relacionándolo con condolencias y tristeza. No es tal cosa, Sr. Chávez. Mi nombre es derivado de la expresión musical italiana “con dolcezza”, es decir, con dulzura. Se lo explico porque es evidente que sin esa explicación usted no tendría la menor idea de su verdadero significado. Los idiomas no son su fuerte, como lo recuerdo bien de su intento de insultar al Presidente Bush en una curiosa versión del idioma Inglés, algo que sonaba como “iu ar a donki”.

He tenido la suerte de llegar a los más altos niveles del gobierno de mi país debido a mi formación intelectual. No me hice notoria liderando un golpe de estado sangriento que dejó más de 200 venezolanos muertos, algo de lo cual usted se ha jactado, al decir “yo si estuve en un golpe, echando plomo de verdad”.

En mi país generalmente (hay excepciones) la gente intelectualmente sólida entra al gobierno buscando reconocimiento y no tiene necesidad de robar. Entiendo que en regímenes como el suyo, ustedes llegan al poder sin muchas credenciales intelectuales y lo usan para enriquecerse o, como dicen algunos, “para comer completo”.

Fíjese que no compartimos filosofías de la vida y que mientras yo toco a Mozart con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia usted canta rancheras mexicanas a capella, es decir, a palo seco. Mientras yo doy conferencias en las universidades usted cuenta sus peripecias peristálticas, sus retortijones en un túnel.

Bien,
creo haber puesto las cosas en su sitio. Usted ha elegido su camino, junto a los estados forajidos y grupos terroristas y narcotraficantes del planeta. Esa ha sido su decisión. Pero ella lleva consigo responsabilidad indelegable. Usted ha podido ser un discipulo de Mandela y eligió ser un discípulo de Mugabe. Ha podido sentirse orgulloso de Jose Maria Vargas y decidió sentirse orgulloso de Ezequiél Zamora.

Usted eligió su camino. Su régimen terminará, como decía T.S. Eliot (un poeta de mi país, Sr. Chávez) acerca del fin del universo: “no con una conmoción sino con un susurro”. No tendrá donde esconderse.

Traducción y Versión libre de Gustavo Coronel