¡…y Margarita se pasó tres pueblos!

EJEMPLO IMPECABLE DE RETRASO MENTAL PROFUNDO.

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IsabelCatólicaEstudiar un poco de Historia no le vendría mal a Margarita Robles.

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La desposesión de lo humano: el animalismo como barbarie

El animalismo forma parte de las ideologías autoritarias que en nombre del género, la digitalización o el cambio climático intentan modificar nuestra racionalidad

Cartel de Pacma para el 8-M. Pacma

Por DAVID SOUTO ALCALDE en VozPopuli

El animalismo, ese virus moral que defiende la igualdad jurídica entre humanos y animales, ha llegado como un ejército invasor a nuestras vidas para obligarnos a modificar hábitos, tradiciones e incluso la concepción que tenemos de nosotros mismos. Por medio de una macabra inversión de sentido, todos aquellos que defendemos los derechos humanos hemos pasado de ser considerados “humanistas” (defensores de la humanidad) a ser vilipendiados como “especistas” o guardianes de fronteras entre especies que legitiman la primacía humana sobre los animales. Incubado en las universidades de élite americanas como una corriente de activismo minoritaria (igual que la teoría queer o el posthumanismo), el animalismo se ha convertido en tiempo récord en uno de los instrumentos ideológicos de dominación poblacional. En España, su tóxica fumigación sobre la ciudadanía ha tenido lugar el pasado marzo por medio de una serie de eventos que han culminado en la aprobación de la Ley de Bienestar Animal y que buscan convertir el animalismo en un nuevo sentido común.

Si el 8 de marzo el PACMA conseguía copar titulares en todos los medios con un cartel anti-especista que equiparaba a una vaca con una mujer para reclamar “un feminismo sin distinción de especies” en el que no hubiese ni oprimidas (vacas) ni opresoras (mujeres, en tanto que humanas), tan solo un día después se anunciaba la concesión del premio BBVA a Peter Singer, fundador del movimiento animalista. Según el jurado, este galardón se debía al “progreso moral” ocasionado por las teorías del filósofo australiano, que inspiran de manera directa la ley animalista que se oficializó el 28 marzo impulsada por Unidas Podemos.

La polémica tardó poco en explotar, pues Singer lleva desde 1975 defendiendo el infanticidio, la experimentación en laboratorios con personas con retraso mental o la zoofilia como condición para borrar la frontera entre humanos y animales. Por ejemplo, mientras que Julio Llorente glosaba la barbarie animalista del premiado en un artículo publicado en estas mismas páginas, Pablo de Lora realizaba en The Objective una encendida, pero vacua defensa suya porque el filosofar de Singer, decía, “es revoltoso y escandaloso y no tiene empacho en formular las preguntas inaugurales”. 

El animalismo como anti-ética

El animalismo forma parte de las ideologías autoritarias que en nombre del género, la digitalización o el cambio climático intentan modificar nuestra racionalidad con el objetivo de hacernos creer que nuestra naturaleza ha cambiado o que tiene que cambiar a fuerza de ley. La desposesión, jurídica, pero también material, que el animalismo pone en marcha, pudiendo parecer la más inofensiva, es la más peligrosa de todas. Mediante la creación de un marco inhumano que sirve a los intereses del posthumanismo (hay que desterrar todo lo que sea humano, porque lo humano es irremediablemente igualitario por inmutables leyes naturales), el animalismo desprotege tanto a humanos como animales y nos somete a los designios arbitrarios de una élite tecnócrata que decide quién debe ser protegido y quién abandonado.

Las teorías animalistas de Peter Singer son las que más nos debieran preocupar pues son las que han directamente inspirado la Ley de Bienestar Animal, que no solo propone hasta 18 meses de cárcel por matar a un vertebrado (por ejemplo, un ratón), sino que legaliza la zoofilia y se compromete a otorgar derechos casi humanos a los grandes simios. El animalismo de Singer derriba la frontera entre humanos y animales de manera que ciertos seres humanos (bebés, personas con retraso mental, etcétera) dejan de tener derechos y pasan a ocupar el rol de bestias sacrificables, mientras que ciertos animales detentan derechos humanosEn palabras de Singer: “Algunos miembros de otras especies son personas: algunos miembros de nuestra propia especie no lo son. Ninguna valoración objetiva puede apoyar la postura de que en todas las ocasiones es peor matar a miembros de nuestra especie que no sean personas, que a miembros de otras especies que sí lo son”. Esta reformulación de categorías éticas que afirma que un bebé no es una persona, pero un cerdo sí lo es, lleva al propio Singer a aventurar que “si perros y gatos pueden ser calificados como personas, los mamíferos que utilizamos como alimentos no pueden encontrarse demasiado lejos” y a lamentar: “¿No estaremos convirtiendo personas en beicon?”.

El cambio radical que animalismo propone se basa en sacrificar aquello que nos hace humanos (la defensa de los vulnerables) para construir una nueva ética anclada en principios de eficacia propios de la filosofía utilitarista. Según esta corriente, que pensadores como Durkheim, Weber, Rawls o Nozick consideraban como incompatible con la naturaleza humana, la sintiencia (la capacidad de experimentar sufrimiento o placer) es la única fuente originaria de derechos, que serán tenidos en cuenta, en mayor o menor medida, dependiendo de la capacidad de autoconciencia y la probabilidad de ser felices, no solo en el presente sino también en el futuro. Por ejemplo, en libros como Liberación animal o Ética Práctica, Singer defiende que en los experimentos clínicos habría que sustituir a animales por humanos con retraso mental severo, pues así “el número de experimentos realizados con animales se reduciría de forma significativa”, puesto que “existen humanos discapacitados intelectualmente que tienen menos derecho a que se les considere conscientes de sí mismos o autónomos que muchos animales no humanos”.

El peligro de abrir la caja de Pandora de la animalidad se hace evidente cuando Singer defiende el derecho al infanticidio, ya que, según argumenta, “si podemos dejar a un lado los aspectos emocionalmente conmovedores, pero estrictamente sin pertinencia alguna, que surgen al matar un bebé, veremos que los motivos para matar personas no se aplican a los recién nacidos”. Esto sería así según este premiado y alabado impulsor del “progreso moral” porque “si el derecho a la vida debe basarse en la capacidad de querer seguir viviendo, o en la capacidad de verse a sí mismo como un sujeto con mente continua, un recién nacido no puede tener derecho a la vida”. Anticipándose a las posibles objeciones, Singer explica que “si estas conclusiones parecen demasiado escandalosas para ser tomadas en serio, quizá merezca la pena recordar que nuestra actual protección absoluta de la vida de los niños es una actitud típicamente cristiana más que un valor ético universal” y que “quizá ahora sea posible pensar en estos temas sin asumir el marco moral cristiano que ha impedido, durante tanto tiempo, cualquier revaloración fundamental”. Estas “preguntas inaugurales” que Pablo de Lora parecía celebrar en su artículo ponen fin a un tabú que según el filósofo australiano hace que “desde la derrota de Hitler, no ha[ya] sido posible (…) comparar el valor de la vida humana y no humana”. 

Es quizás por eso que en un texto titulado “Heavy Petting” Singer va más allá y defiende la zoofilia tras asegurar que la vagina de una vaca puede satisfacer sexualmente a un hombre, que las mujeres se sienten más atraídas hacia los caballos que hacia los seres humanos o que es muy normal que un orangután tenga una sincera erección al ver a una mujer por ser los límites entre especies algo artificial. Es más, Singer asegura que nuestro rechazo a la zoofilia “se ha originado como parte de un más amplio rechazo al sexo no reproductivo” como el sexo oral o el anal, pero que “la vehemencia con la que esta prohibición se mantiene mientras otras prácticas sexuales no reproductivas han sido aceptadas sugiere que hay otro poderoso motivo: nuestro deseo para diferenciarnos, eróticamente y de cualquier otra manera posible, de los animales”.

Francisco de Vitoria

El universalismo cristiano que Singer crítica como base de la vieja moral que nos impide matar a inocentes (niños, personas con retraso mental, etc.) y que prohíbe que humanos y animales tengamos los mismos derechos tiene su origen en el teólogo español Francisco de Vitoria (1483-1546). En su ensayo (relectio) “Sobre los indios”, considerado como el fundamento de los derechos humanos actuales, Vitoria explora las posibles razones ilegítimas que, de acuerdo con la ley natural, impedirían a los españoles ejercer su dominio sobre los indios del Nuevo Mundo, aun cuando leyes creadas por humanos lo permitiesen. Las conclusiones de Vitoria son claras: no existe ninguna razón por la que los españoles puedan dominar a los indios, ya que estos tienen dominio (dominium) sobre sus propios cuerpos, territorios y son perfectamente capaces de gobernarse a sí mismos sin importar que sean paganos, herejes o delincuentes. En su argumentación escolástica, Vitoria invierte avant la lettre los razonamientos animalistas de Singer y afirma que aunque los indios fuesen como niños pequeños, tuviesen algún retraso mental o estuviesen locos, no habría razón para dominarlos, pues de hacerlo serían víctima de una injusticia (iniura) por ser imágenes de Dios (imago dei).

El argumento de Vitoria es especista de principio a fin, y muestra que la igualdad y los derechos solo son posibles desde postulados especistas. Hablando en plata, los indios tienen tantos derechos como los españoles por la sencilla razón de que son humanos. Pese a las acusaciones de canibalismo, su humanidad se confirma mediante dos argumentos complementarios: tienen dominio, es decir, derecho natural a gestionar los recursos naturales y a autogobernarse, que se basa en que han sido creados a imagen y semejanza de Dios (son imagen de dios, no Dios, como parecen creer los posthumanos y los animalistas). Este dominio, que tiene un soporte legal humano o positivo mediante derechos como el de propiedad, es ajeno por completo a los animales, quienes según Vitoria no pueden ser víctimas de una injusticia pues “privar a un lobo o león de su presa no supone una injusticia”. Si los animales tuviesen dominio, prosigue, “cualquier persona que vallase un terreno con hierba que antes era consumida por ciervos estaría cometiendo un delito, pues estaría robando comida sin permiso del propietario”.

La lógica argumental de Vitoria es implacable. Pensemos, de hecho, que la mayor prueba de que los animales no tienen dominio la constituye la propia doctrina animalista que en su despiadada defensa de lo animal se arroga el derecho, por ejemplo, a esterilizar gatos sin su consentimiento o a intervenir en hábitats naturales si consideran, en base a principios utilitarios, que obtendrán un balance ecológico más justo aunque maten a miembros de tal o cual especie. Este mismo derecho a esterilizar o matar animales no existe con respecto a los seres humanos por la sencilla razón de que esterilizar o matar a miembros de una población (o a un individuo), fuese cual fuese la causa, sería visto como una injusticia. Es más, los miembros humanos de esa comunidad podrían declararle la guerra o directamente matar a los humanos que hubiesen esterilizado a su población, puesto que uno de los objetivos de los derechos humanos consiste en asegurar, en la medida lo posible, que aquellos que son capaces de agredirse a sí mismos con unos niveles de eficacia no poseídos por otras especies -los seres humanos- no lleguen a hacerlo.

La desposesión de lo humano (especismo o barbarie… tecnócrata)

El animalismo defendido por Peter Singer e inoculado en la política española por parte de nuestros políticos más “izquierdistas” (aspirantes eternos a mediocre profesor universitario, tecnócratas sin oficio que asumen como verdad toda vileza que la academia americana produce) implementa una desposesión humana que nos hace pasar de ser iguales en tanto que imago dei a estar sometidos a los caprichos de un dios arbitrario encarnado en la tecnocracia global. El animalismo, como recordaba Miguel Ángel Quintana en un debate reciente con Ernesto Castro, sustituye la ética de vínculos propia de la humanidad por una ética de atributos. Este modelo supone una desprotección absoluta de los seres humanos (y de los animales) en tanto que hace depender nuestros derechos y supervivencia de la posesión de un determinado atributo (un mayor grado de inteligencia, una mayor voluntad de vivir de manera feliz, etc.) que cambia de acuerdo con los deseos de aquel que dicta las reglas. Esta nueva ética, a diferencia de la humana, solo es posible mediante una violencia coercitiva y vertical que, en su aspecto aterciopelado, toma forma de lo que Ignacio Castro Rey ha denominado en En Espera como “violencia perfecta”.

La ética de atributos que el animalismo hace suya ha sido la mayor promotora de desigualdad a lo largo de la historia, pues es solo mediante ella como pueden llegar a darse males como el racismo o el machismo, que consideran que ciertos sujetos carecen de determinado atributo y no se bastan de su humanidad para tener derechos. Esta violencia animalista no tiene otro fin que promover una tecnocracia posthumana que elimine la frontera entre humanos y animales y nos convierta a todos en bestias que habitan el zoológico humano soñado por Sloterdijk. Estamos ante el enésimo uso instrumental de los animales, solo que esta vez en lugar de ser empleados en fábulas como fuentes de moralidad, los animales son utilizados como arma con la que desposeernos de la dignidad humana y de nuestra responsabilidad con la naturaleza.

El animalismo, como mostraré en otro artículo, es una doctrina alienante que mediante una moral new age hipnotiza a cantidades cada vez más grandes de población antes de que estas mueran ahogadas en el río de las falsas promesas identitarias. Por una parte, en tanto que defensor del principio utilitario del no sufrimiento y la felicidad como base del derecho a la vida, el animalismo hace creer a parte de la ciudadanía que toda frustración debe ser evitada por ir en contra de los delirantes postulados de la felicidad eficaz, que para ser efectiva debe ser medida en todo momento (de ahí, la incitación actual a cambiarse de sexo o a solicitar una eutanasia ante la menor contrariedad, como sucede en Canadá). Por otra parte, la proyección que el animalismo hace del pasado humano previo al surgimiento del utilitarismo como una época de barbarie refuerza la creencia de que la Ilustración, madre de todas las distopías del presente, es la verdadera época de la racionalidad y no una de sus más peligrosas negaciones.

En un contexto de desposesión humana como el actual solo nos queda mirar hacia adelante con un prudente retrovisor que nos permita visualizar en toda su complejidad teorías del pasado como la de la ética universal de Francisco de Vitoria, que hace de la vulnerabilidad humana la fuente de derechos y no un principio de exterminio. Vitoria, como Hegel, dio lugar a una izquierda y a una derecha vitoriana (cierta interpretación de sus teorías legitimó atrocidades cometidas en tierras extranjeras en nombre de lo que hoy denominaríamos libre mercado), pero defendió ante todo las bases naturales de la libertad humana y la necesidad de crear legislaciones que protegiesen esta. En un ejercicio de preventiva anticipación a la actual izquierda hobbesiana, que donde ve un ser humano detecta un criminal, el teólogo español aseguró, por medio de Ovidio, que “El hombre no es un lobo para el hombre, sino un hombre”. Si queremos evitar la criminal deshumanización del prójimo impulsada por el animalismo y demás golpes de estado woke, así como respetar a nuestros compañeros los animales, haríamos bien en memorizar esta máxima milenaria y en asimilar, sílaba a sílaba, su incontestable verdad.

«GRAPHIC DESCRIPTION OF PROGRESSIVISM»

El supermercado público de Ione Belarra será la ruina del españolito en dificultades

#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre

«Todas estas promesas incrementan el gasto público, pero no generan riqueza nacional, lo que siempre obliga a que la Agencia Tributaria tenga que recaudar más y cometa más injusticias con los ciudadanos más esforzados»

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra y la ministra de Igualdad, Irene Montero EUROPA PRESS / Gustavo Valiente.

Por Rubén Arranz en VozPopuli

Antonio (por llamarle de alguna forma) es un joven español cuya familia es especialista en el equilibrismo financiero. Su madre trabaja de dependienta y su padre -de 55 años- cobra un subsidio de desempleado de larga duración. Lo complementa con alguna ñapa en negro que sirve para llegar a fin de mes. Antonio es universitario y no pudo disfrutar de una beca Erasmus porque su cuantía era muy baja y su familia no podía prestarle apoyo con los gastos de su estancia en otro país. Tampoco pudo acompañar a sus amigos en el largo mes de Interrail que pasaron hace un año, entre sacos de dormir en estaciones de tren, bocadillos de mortadela y episodios seminales. Antonio si acaso viaja con alguna oferta de aerolínea de bajo coste y nunca por más de 100 horas. Los veranos ‘los estudia’ y los trabaja y, como hormiga, mira a las cigarras viajeras con cierto desprecio mientras el sudor gotea bajo su camisa y sueña con la suerte, ese concepto tan abstracto y tan lejano.

Estos días, ha leído en sus redes sociales que el Gobierno pagará una parte de la próxima aventura en ferrocarril de sus compañeros y ha pensado: “Ellos ya se lo podían permitir y yo tampoco iba a poder irme un mes. Vaya tontería. Vaya forma de comprar votos”.

A la familia de Antonio no le cuentan la verdad quienes hablan estos días de justicia social para convencerlos de que deben votar a su partido el próximo 28 de mayo. Resulta tentador que un Gobierno regale cheques-viaje, perritos piloto, bonificaciones de 400 euros y rentas universales. «Algo caerá», piensa su padre, mientras pide a su mujer 5 euros para tabaco, no sin tragarse cierta ración de la típica frustración de quien se siente un perdedor.

Por si fueran pocas las referencias gubernamentales a la tierra prometida, Ione Belarra ha anunciado recientemente que Podemos quiere constituir empresas públicas para todos los sectores estratégicos. Entre ellos, el de los supermercados. “Esta propuesta no le gustará a Juan Roig”, expresaba este domingo Pablo Echenique. Y la madre de Antonio pensaba: “Con lo difícil que es llegar a fin de mes, pese a lo que trabajo, y con lo que han subido los precios, quizás sea bueno votar a quienes nos defienden de verdad y quieren que paguemos menos en el súper”.

Lo que no le cuentan los portavoces de Podemos a la familia de Antonio es que todas estas promesas incrementan el gasto público, pero no generan riqueza nacional, lo que siempre obliga a que la Agencia Tributaria tenga que recaudar más y cometa más injusticias con los ciudadanos más esforzados. Generalmente, para que las hormigas asuman las cargas que las cigarras rechazan.

Esto es lo que provoca que la jefa de la madre de Antonio no pueda contratar a otra trabajadora; o que su padre no tenga grandes opciones de salir del agujero del paro por la vía del autoempleo. En ambos casos, el Estado pone sobre los emprendedores la pesada losa de la tributación desmedida. La que -dicen- sirve para pagar los hospitales, carreteras y colegios. Esos que cada vez se encuentran en peor situación, sin que nadie haya propuesto un debate serio sobre la forma de gestionarlos en el medio y largo plazo. Aquí no se habla de eso. Aquí se reparten subvenciones y se desafía a la inteligencia de los ciudadanos con propuestas como la de los supermercados públicos.

Personas fáciles de engañar

Estas iniciativas siempre resultan peligrosas porque suelen calar entre los desencantados. Las personas que deben ocuparse de su supervivencia no tienen tanto tiempo para informarse sobre los ‘asuntos públicos de relevancia’ como quienes pueden procrastinar y liberarse en su sindicato. Llenar el frigorífico, reunir el dinero necesario para pagar las facturas y ahorrar un poco por si se rompe la lavadora provoca demasiados quebraderos de cabeza y no permite concentrarse, muchas veces, en la reflexión profunda y el análisis pormenorizado de los discursos estatalistas de Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Cristina Fallarás.

Pero convendría aclarar que sus razonamientos son falaces, dado que la base de las sociedades prósperas no se encuentra en la política ministerial, sino en las relaciones comerciales y de colaboración de los individuos que las conforman. Cuanto mayor sea el volumen de ellas, mejor le irá a un territorio y más dinero tendrán sus habitantes. Cuanto más se impida el libre comercio, mayor dependencia del Estado habrá y más temor a los recaudadores de impuestos, que cada vez pedirán más a los contribuyentes. 

Medidas como las que proponen Belarra y Pedro Sánchez -ni que decir la estupidez de Yolanda Díaz de dar 20.000 euros de herencia universal a los jóvenes- incrementan la factura, pero no generan beneficios, lo que provocará que a Antonio le cobren más IRPF del primer sueldo que perciba cuando termine la universidad y acceda a un trabajo cualificado, lo que dificultará su ahorro y sus proyectos personales.

Y todo ese sistema tan injusto -que paraliza el ascensor social y sangra a las clases medias- impedirá que su padre se gane la vida como autónomo, dado que entre cuotas e impuestos no le será rentable. Tampoco ayudará a sus potenciales clientes, que también estarán obligados a pagar al Estado casi hasta por respirar. Reitero: lo que les quite Hacienda no lo invertirán en la economía doméstica.

La desesperanza en un Estado socialista

También puede ocurrir algo peor, y es que el empleador que iba a contratar a Antonio quizás se lo piense dos veces a la vista de que el Gobierno cada vez pone más cargas a los empresarios, así que el muchacho probablemente se vea con un título en la mano, pero sin la capacidad de progresar. En esas condiciones, pensará: «O repartidor de Glovo u opositor«. Quizás tenga suerte y consiga una plaza pública en unos años, a base de tesón y esfuerzos por agarrar la moral para que no descienda hasta el subsuelo en los largos días de estudio. Entonces, conseguirá un trabajo indefinido, pero con un sueldo normalucho que pagarán el resto de los contribuyentes. Incluida su madre cuando vaya al supermercado y le cobren el IVA de cada producto.

«La solución podría ser un supermercado público», le dicen en Podemos. La iniciativa ha sido un desastre allá donde se ha aplicado. La URSS cayó entre desabastecimiento, estanterías vacías y colas en la calle, a 10 grados bajo cero, por una barra de pan o un paquete de arroz. En Cuba, este fin de semana disparaban con cañones de agua a los manifestantes en Guantánamo por lamentar la decisión del Gobierno de privar de carne de pollo a los menores de 13 años. En Venezuela, Hugo Chávez vendía en televisión frigoríficos al ‘precio justo’ determinado por la revolución. Ahora, el país es tan pobre y el bolivar está tan devaluado que no hay muchas más opciones que hacer una sopa con papel moneda para llenar el estómago de forma barata.

A Antonio y a su familia les dirán estos días que hay que votar al PSOE y a Podemos porque son los partidos del pueblo. Son los que reparten el dinero público entre los pobres y los que distribuyen equitativamente los recursos públicos. En Europa, esa filosofía política ha implicado el incremento imparable de las deudas y la creación de sociedades adocenadas y subvencionadas que acaban pudriéndose en su propia mediocridad mientras despotrican contra los Amancio Ortega, Juan Roig o Iberdrola de turno por el mero hecho de ser empresarios y, por tanto, de estar asociados a la codicia y la esclavitud de los proletarios.

En otras latitudes, las vertientes radicales de esa ideología han traído resultados mucho más dramáticos. Tanto, que cualquiera de sus habitantes hubiera matado por trabajar en un Mercadona con un sueldo base de 1.400 euros y 15 pagas. Que son mucho más de lo que ofrecen quienes son incapaces de crear sociedades prósperas Los intentos de colectivizar los recursos que se obtienen a partir de las relaciones comerciales han derivado históricamente en desastre, dado que no hay mayor derrochador de dinero público que el Estado que se deja llevar por las ocurrencias socialistas. Tampoco es nuevo este debate. Los escolásticos ya hablaban del ‘precio justo’ y los intelectuales de mediados del siglo XVI se preguntaban el porqué la riqueza que se obtenía en las colonias se destinaba a guerras lejanas y no a garantizar la prosperidad en España. La respuesta por estos lares ha sido siempre similar: la ceguera, las manías y la impericia gubernamental ha aplastado las buenas ideas de otros muchos.

Sobra decir que el modelo que proponen Podemos y el PSOE ni crea prosperidad ni arregla las necesidades de los pobres. Sin duda, es necesario que existan unos impuestos justos para que Antonio pueda estudiar y ascender en la sociedad hasta poder encontrar un trabajo o montar una buena empresa con la que poder pagarse el Interrail o un viaje a Cancún con sus padres. Pero quienes hoy le prometen el oro y el moro son los que más difícil le pondrán el conseguir ese objetivo. Pero eso no lo dicen en los mítines que Antonio y sus padres escuchan cuando ponen el telediario del fin de semana.

Joaquín Leguina zarandea al ministro ‘perejil’ Bolaños y lanza un recado al PSOE

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PERIODISTA DIGITAL / Joaquín Leguina, socialista de toda la vida, pero sumamente crítico con la dirección actual, vuelve a sobarle los morros al sanchismo por la última ‘hazaña’ perpetrada.

Y es que el intento de Félix Bolaños de querer colarse en la tribuna presidencial el Día de la Comunidad de Madrid sigue generando reacciones de todo tipo y no precisamente para dejar en buen lugar al ministro de la Presidencia.

El que fuera presidente de la Puerta del Sol, además último mandatario del PSOE en ocupar ese cargo (1983-1995), es claro en sus críticas a Bolaños, pero también ve la mano alargada de un Pedro Sánchez que no sabe qué hacer ya para intentar horadar el terreno a una Isabel Díaz Ayuso que se encamina a pasos agigantados para obtener la mayoría absoluta el próximo 28 de mayo de 2023.

En una intervención en ‘El Cascabel’ (13TV), Leguina no…

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Sobre el socialismo y otras anécdotas de pandilleros

Aquellos que piensan que todo se reduce a una batalla cultural o a procesos electorales son, en el mejor de los casos, funcionales a las dictaduras

por Hugo Marcelo Balderrama

Fidel solamente estaba repitiendo las tácticas que unas décadas antes había implantado otro dictador comunista, Iósif Stalin. (Archivo)

El fallecido Olavo de Carvalho concluyó que muchas de las teorías marxistas no pasaban de ser falacias y mentiras. Por ejemplo, asumir que la lucha de clases es la constructora de la historia no tiene ningún asidero en la vida real. Ya que las personas tienen más progreso y mejores condiciones de vida cuando colaboran entre ellas. La lucha de clase destrozaría todo, pero no construirían nada.

Sin embargo, el verdadero peligro del marxismo y del wokis mo, su hijo posmoderno, no radica en sus disparatadas pretensiones de ciencia, sino en haber servido de justificativo para cometer toda clase de crímenes. Veamos.

Durante su «juicio» por traición a Cuba ―objetivamente, era un teatro montado por Fidel y Raúl― el comandante Huber Matos dio testimonio de la infiltración comunista en el proceso revolucionario.

Matos denunció que la Reforma Agraria era, en realidad, una expropiación de tierras a pequeños productores agrarios y familias sembradoras de arroz. Esas ideas ―que salían de la mente de Ernesto Guevara y otros comunistas― no tenían el apoyo de los productores cubanos. Pero eso no le importó a Castro, y para implantarlas recurrió a la táctica de todos los tiranos, encarcelar y matar a sus oponentes.

Pero Fidel solamente estaba repitiendo las tácticas que unas décadas antes había implantado otro dictador comunista, Iósif Stalin.

En su extensa obra, Iósif Stalin: una biografía, el escritor Robert Service nos relata que durante su juventud el dictador ruso era, junto a su pandilla, el principal organizador de asaltos a bancos y familias adineradas. Su mayor golpe lo dio en 1907, cuando su mara robó una diligencia de caudales. Luego del asalto huyeron a Finlandia. El atraco llenó de orgullo a Vladímir Lenin.

En 1922, dos años después de la muerte de Lenin, Iósif Stalin acapara el poder en la URSS, y comienza una purga de sus opositores. León Trotski, su mayor enemigo, fue desterrado de la Unión Soviética en 1929; él se exilia en México. Pero Stalin ya había ordenado su ejecución. En 1940 el militante comunista catalán Jaime Ramón Mercader del Río sería el encargado de cumplir esa orden.

Aunque los teóricos marxistas dicen que ambos tenían diferentes posturas en cuanto al futuro del comunismo, en verdad se trató de una vil y vulgar pelea de matones por el poder. Obviamente, Stalin resultó más sanguinario que Trotski.

No obstante, no es necesario retroceder tanto en la historia, ni viajar tan lejos para encontrar ejemplos, Álvaro García Linera, ex vicepresidente de Bolivia, fue uno de los principales exponentes del indigenismo, una especie de versión boliviana del wokismo.

Su militancia en la causa indigenista no se limitó a escribir libros o artículos, sino que, a principios de la década del 90, fundó El Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK). La organización estuvo involucrada en asaltos a camiones de remesas y atentados a antenas de telecomunicaciones.

El discurso indigenista sirvió para que los crímenes cometidos por el EGTK sean vistos ante la opinión pública como un acto de «reivindicación» histórica. Pero como dice Max Manwaring, experto en seguridad y violencia pandillera, son simples hampones intentando figurar como luchadores sociales.

Incluso el propio Evo Morales es un producto de las ONGS y el dinero de los cárteles del narcotráfico. Su imagen de «líder» de los indígenas no pasa de ser una escena teatral para ocultar su naturaleza criminal, pedofilia incluida.

A modo de cierre, aquellos que piensan que todo se reduce a una batalla cultural o a procesos electorales son, en el mejor de los casos, funcionales a las dictaduras. Los militantes del castrochavismo están dispuestos a mantener el poder a cualquier costo, incluidos las guerras civiles y el terrorismo de Estado (lo dijo el propio Hugo Chávez). Nunca se trató de política, sino de crimen transnacional.

Nanotraducción extraña

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Me gustaría saber en qué piensan los traductores cuando de «Some Like It Hot» sacan «Con faldas y a lo loco».

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Capo despiadado con lerda

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La alcaldesa de la localidad asturiana de Ponga, Marta Alonso (PSOE), ha denunciado este viernes en el cuartel de la Guardia Civil de Cangas de Onís las amenazas de muerte recibidas a través del teléfono del Ayuntamiento por personas que critican que la regidora apoye a los ganaderos y rechace que el lobo esté incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.

Pablo Iglesias ha encontrado solución al finiquito que le han extendido a Jorgeja, una solución higiénica. Lo ha explicado en un tuit, que es, como se sabe su unidad básica de pensamiento: «Muy pronto en CanalRedTV ‘Rojos y Maricones’ presentado por @jjaviervazquez. Tiene un caché un poco alto para nosotros, así que puedes echarnos una mano…”. No sabemos si contará con la opinión de Dolores Delgado y Fernando Grande como expertos

Libertad Digital rescataba una sentencia de Yolanda Díaz el 2 de junio de 2014 en la que echaba…

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A Sunday with Miles Davis

A Sunday with Miles Davis

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«Viens ! Viens avec moi ce dimanche jusqu’au bout de la journée, quand le soleil se couche lentement sur un horizon fatigué par un automne de plus en plus présent. Viens avec moi jusqu’au bout de cette journée encore ensoleillée et tends l’oreille. Ecoute ce son qui nous vient de loin dans le temps et qui nous relie tous les uns aux autres comme les maillons d’une seule chaîne… quand Miles prends sa trompette pour nous jouer son air préféré… So what ? mon ami.»

John Ibonoco

«Come! Come with me this Sunday until the end of the day, when the sun slowly sets on a horizon tired by an increasingly present autumn. Come with me to the end of this still sunny day and listen. Listen to that sound that comes from far away in time and that links us all together like links in a single chain… when…

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Maduro financió con casi medio millón de dólares programa de TV que lanzó a Podemos

#PodemosBasura #PodemosChusma

Podemos declaró como «fideicomiso» los 425.000 euros recibidos del chavismo para mantener al aire el programa La Tuerka, de Pablo Iglesias. Hacienda descubrió la maniobra financiera. Entre los beneficiados aparece una muy cercana colaboradora de la ministra de Igualdad, Irene Montero

Entre los beneficiados por el cuantioso aporte del chavismo al programa La Tuerka, de Pablo Iglesias, que propició la fundación de Podemos, resaltan Noelia Vera, mano derecha de la ministra de Igualdad, Irene Montero. (PanAm Post)

La Tuerka, ese programa de televisión de repugnantes tertulias izquierdistas que durante siete años condujeron los líderes de Podemos, Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, recibió casi medio millón de dólares del régimen chavista de Nicolás Maduro a través del Banco del Tesoro para cubrir los costos de producción audiovisual y de personal.

El envío de los fondos desde Caracas, cuyo monto ascendió a 425.000 euros (468.000 dólares), llegó hasta los bolsillos de Monedero mediante una transferencia a la cuenta de Caja de Resistencia Motiva 2, una sociedad instrumental ad hoc. Tras la cifra hacerse efectiva, el fundador de la formación morada creó un fondo de inversión para ocultarla.

Luego de la ruleta bancaria, Ok Diario revela que los recursos se utilizaron para el pago de nóminas de trabajadores y colaboradores de La Tuerka y a la sociedad Producciones Con Mano Izquierda, agencia audiovisual de la cual formaba parte Iglesias.

Según datos divulgados por el medio español, Maduro transfirió el dinero a una de las cuentas personales de Monedero, activa en el Banco Santander en 2013, quien 24 horas después los desvió a la cuenta de sociedad de la que es administrador único para intentar ahorrarse 130.000 euros al tributar este ingreso a través del Impuesto de Sociedades, en lugar del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF).

La maniobra no funcionó. La Agencia Tributaria descubrió la pretensión de Monedero, quien se vio obligado a presentar una declaración complementaria para evitar una multa.

Una coartada sin efecto

Juan Carlos Monedero se delató al colocar en el concepto de la operación financiera «Transferencia de BT/Fideicomiso». «BT» para distinguir la transferencia hecha por el Banco del Tesoro, cuyo único accionista es la República Bolivariana de Venezuela a través del Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas.

Para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) esta práctica –la del fideicomiso– puede ser utilizada para ocultar propiedades de origen ilícito o para operaciones de blanqueo de capitales. En el detalle de los gastos de los 425.000 euros entregados por Maduro destacan 101.513 euros para financiar el programa La Tuerka; 115.941 euros para el pago de impuestos correspondientes al año 2014 y el resto para «otros gastos».

“Entre 2015 y 2017 se retiraron los 139.000 euros restantes del fondo de inversión, dejando la cuenta en cero, para pagar a empresas que habían realizado un trabajo de asesoría jurídica a la mercantil”, precisa OkDiario.

Los beneficiados

Entre los beneficiados por el cuantioso aporte del chavismo al programa que propició la fundación de Podemos con sus transmisiones en Tele K y Canal 33, resaltan Noelia Vera, mano derecha de la ministra de Igualdad, Irene Montero, y exsecretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género, quien recibió 13.569 euros procedentes de Venezuela.

La exdiputada recibió diez transferencias con el abono de sus honorarios mensuales que pasaron de 1.300 euros a 1.450 euros por trabajar en el espacio. También aparece Almudena Tomás Hernández, exsecretaria de Producciones Con Mano Izquierda, quien recibió 11.111,57 euros; Caterina Muñoz Luceño, integrante del Círculo Podemos Feminismo, quien cobró 12.527 euros; Facundo Díaz, director del programa Tuerka News, quien recibió 12.010 euros, y Pablo Gabande, cofundador del programa La Tuerka, que recibió 14.666 euros.

Todos impulsaron medidas para esconder el origen de sus pagos, pero de nada sirvió que la dirección del partido elaborara un informe con pautas para negar que su líder intentara defraudar a Hacienda. «Hay que evitar decir que se ha estado financiando La Tuerka con ese dinero», pedían a sus militantes.

Ahora, sin posibilidad de volver a la academia después de fracasar en tres concursos para retomar su carrera como profesor, Pablo Iglesias apuesta por el adoctrinamiento a Latinoamérica con una versión en YouTube de su Canal Red. Desde la plataforma compartirá contenido dirigido a audiencias de Argentina, Uruguay, Perú, Chile y México. El canal en la plataforma de streaming para la región ya comenzó a operar, con la intención de acabar con el “bloque de poder mediático de la derecha” e impulsar las ideas izquierdistas de Podemos. ¿De dónde salen los recursos?

El PP ganaría las elecciones en Madrid y Valencia, pero sólo gobernaría Ayuso

Isabel Díaz Ayuso, en un acto (Foto: PP de Madrid)

Por Diariocrítico

Continúa el goteo de encuestas para las elecciones del 28 de este mes de mayo, donde hay comicios municipales en toda España y en gran parte de las comunidades autónomas.

Este lunes hemos conocido 2 importantes sondeos, para las que son sin duda las 2 comunidades estelares este 28-M: Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana, ya que no habrá convocatoria en las urnas en Cataluña, Andalucía, Euskadi o Galicia.

Las encuestas han sido elaboradas por 40DB para ‘El País’ y la ‘Cadena SER’.

Comunidad de Madrid

Isabel Díaz Ayuso arrasaría en las urnas, ganando de nuevo, como en la repetición electoral que se hizo en 2021, un triunfo que no logró en 2019 pese a accede a la presidencia madrileña.

En estos nuevos comicios el PP lograría un 46,6% de los apoyos, lo que le daría 69 escaños, superando en uno el número necesario para ostentar la mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid.

El PSOE recuperaría la segunda plaza con el 18,6% de votos, mejorando Juan Lobato la herencia recibida de Ángel Gabilondo en 2021, aunque en 2019 había ganado las elecciones. Obtendría 27 escaños.

Más Madrid, que en 2021 dio el sorpasso a los socialistas con Mónica García, bajaría ahora a la tercera plaza con 26 diputados y el 17,7% de los votos. Mejora cifras respecto a 2021 pero la recuperación socialista le supera.

Vox se estanca y repetiría con el 9,2% de los apoyos los que obtuvo hace 2 años. La lista liderada por Rocío Monasterio se quedaría en 13 escaños que esta vez serían intrascendentes ante la mayoría absoluta de Ayuso.

Ciudadanos sigue fuera de la Asamblea, com en 2021, y Unidas Podemos está en peligro de no superar el corte. Según esta encuesta de 40DB, no llega ahora mismo al 5% de los votos necesarios. Los morados, liderados ahora por Alejandra Jacinto, se quedarían en el 4,4% de votos.

Ficha técnica: La encuesta de 40DB contó con 1.200 entrevistas realizadas entre el 28 de abril y el 3 de mayo.

Comunidad Valenciana

En esta región, el PP ganaría las elecciones autonómicas que ganó en 2019 el PSOE de Ximo Puig. Eso sí, no obtendría mayoría absoluta ni con el apoyo de Vox, por lo que entre socialistas, regionalistas de Compromís y la izquierda podrían retener el gobierno autonómico.

El PP arrasaría con el 30% de los votos y 33-35 escaños. La mayoría absoluta en Les Corts la marca el diputado número 50.

El PSOE valenciano obtendría el 26% de votos y 30-31 escaños, por lo que mejoraría sus cifras actuales a costa de la izquierda.

Compromís sería la siguiente fuerza política con el diputado nacional Joan Baldoví, que regresa a su tierra para dar el relevo a Mónica Oltra. Apenas pierde votos respecto a las anteriores elecciones y podría mantener sus actuales 17 escaños o perder uno.

La alianza de Podemos e Izquierda Unida, Unidas Podemos, se hunde con el 5,3% de los votos, pasando por los pelos el corte parlamentario del 5%. Lograrían 5 diputados.

En el lado de la derecha, Ciudadanos desaparecería con el 3,3% de los votos y no pasar el corte. Vox crecería hasta el 15% de los apoyos y 13-14 escaños.

PP y Vox podrían sumar 46-49 escaños, a sólo uno de la mayoría absoluta. PSOE y las izquierdas sumarían 51-52.

Ficha técnica: se realizaron 1.200 entrevistas entre el 28 de abril y el 3 de mayo para esta encuesta. El margen de error muestral es del 2,8%.