Categoría: SEXO

😁😈Arms Collection 😮😂

– And do you know if guns are included in the price, Harold?
– Wiiilsoon, these humans are not pets.
– Too bad
How badly the world is so badly distributed, dammit.

Picantito 😉😈

TEMA MUSICAL: «Picture book» por THE KINKS

A las feminazis no les gustará, jis jis jis jis jis jis … 😈

¡A LAS ARMAAS…!

¡Menos Lobos!, so Lobas…

#StopFeminazis #NoALaIdeologíaDeGénero

Autismo, abusos y problemas para toda la vida: todo lo que se ha ignorado con la ‘ley trans’

La nueva ley trans se ha aprobado sin tener en cuenta las alertas de cientos de expertos y familias que defienden que hay puntos muy problemáticos, especialmente en todo lo relacionado con los menores

Dos personas sostienen una bandera trans durante una concentración convocada frente al Congreso de los Diputados. Europa Press

REGINA MARÍN LATONDA

La ‘ley trans’, la polémica y controvertida ‘ley trans’, ya es una realidad. El pasado jueves 16 de ferebro, el Congreso aprobó la ley de Irene Montero con la abstención de Carmen Calvo. Y se ha aprobado ignorando las alertas de cientos de expertos y familias que defienden que hay puntos muy problemáticos en la norma, especialmente en todo lo que tiene que ver con los menores.

Los redactores de la ley han ignorado, entre otras cosas, que en el caso de los niños y adolescentes, los problemas de disforia de género (es decir, la incomodidad que pueden sentir algunas personas porque su identidad de género no coincide con el sexo de nacimiento) tienen origen en otros problemas psicológicos que nada tienen que ver con la falta de identidad, como depresión, ansiedad o trastornos obsesivos-compulsivos, que puede solucionarse con otros tratamientos.

También, han obviado el hecho de que un 40% sufre de trastorno del espectro autista y que un 70% han sufrido bullying, abusos o malos tratos, según los datos del Colegio de Médicos de Madrid. «Esto es lo que primero hay que tratar», señalan.

Con datos, la doctora Lisa Littman, especializada en problemas de disforia y transexualidad, reveló en su estudio más reciente que el 62,5% de pacientes jóvenes diagnosticados con disforia de género tienen otros problemas psicológicos previos, que se tienen que tratar antes de iniciar la transición. «No se puede hacer una ley que destruye la vida de muchos por una minoría. La ley tiene que contemplar todas las opciones. Y muchas de esas opciones son que la disforia no se produce porque sea realmente transexual, sino porque hay un problema anterior que se refleja en un rechazo del propio cuerpo», cuentan desde la Agrupación de Madres de Adolescentes y Niñas con Disforia Acelerada (AMANDA), una plataforma que da voz a jóvenes que en algún momento han querido cambiarse de sexo y más tarde se han arrepentido.

En esta misma línea, los doctores expertos en la materia Kaltiala-Heino, R., Bergman, H., Työläjärvi, M., & Frisén, L., revelaron en un informe de 2018 que el 80% de niños y niñas que en la pubertad manifestaron disforia de género la superaron una vez terminada la pubertad de manera natural. «Es fundamental tener en cuenta estos datos. La supresión del criterio médico, la rapidez y la facilidad de realizar la transición provocan un aumento de casos que no tendría que ocurrir, porque la disforia tiene su origen en un problema mayor y subyacente. Es necesario que hagan la ley incluyendo informes psicológicos en todas las etapas que demuestren que la disforia y el rechazo al propio cuerpo no oculta otros trastornos, especialmente en los menores», han denunciado en repetidas ocasiones distintos expertos a este periódico.

Otros datos que han ignorado los redactores de la ley, para la que, según los expertos, no han contado con ellos: el 50% de las personas que iniciaron la transición la abandonaron debido a que ésta no aliviaba su disforia de género (estudio de Elie Vandenbussche) o que un 59% de personas detransitaron (revirtieron su operación de cambio de sexo) debido al hecho de encontrar mecanismos alternativos para afrontar la disforia (información del Comité Nacional de Salud y Bienestar de Suecia). «Lo repetimos y no nos cansaremos de repetirlo, con la esperanza de que algún día nos escuchen y modifiquen esta ley: no se puede prescindir del análisis psicológico en los menores con disforia».

Consecuencias de transicionar

Tampoco han analizado las consecuencias físicas de transicionar, especialmente de hacerlo a edad temprana, en pleno desarrollo físico. Entre otras: el 100% de estos menores pasan a utilizar hormonas de distinto sexo una vez tratados con bloqueadores de la pubertad, lo que les deja permanentemente estériles.

El estudio Dhejne desvela que la tasa de suicidios consumados en el grupo de reasignación de sexo, 10 años después de que ésta se produjera, en comparación con la población general, se multiplica por 19, al igual que la tasa de mortalidad por todas las causas y de atención psiquiátrica, que se multiplica por tres, en comparación la del resto de la población.

La vicepresidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Luisa González, declaró el pasado 20 de febrero en El programa de Ana Rosa que están «muy preocupados porque es una ley completamente acientífica». «Los protocolos sanitarios que se derivan de esta ley están fuera de toda ciencia, producen efectos adversos irreversibles. Hay daños en la fertilidad irrevocables, insatisfacción del deseo sexual, aumento de la incidencia de tumores y no se ha tenido en cuenta ni el testimonio de los desistidores ni la experiencia de países que llevan 12 años por delante y han dicho que hay que tener cuidado», denunció la doctora.

Por otro lado, los resultados de un estudio científico en Canadá realizado en hombres tras realizarse una vaginoplastia desvela que un tercio de los que se someten a la operación tienen problemas serios para ir al baño y problemas sexuales; un 50% tienen fuertes dolores a lo largo de su vida y que el 100% son farmacodependientes para siempre.

Además, todos ellos, especialmente las mujeres, sufren problemas hormonales muy serios que repercuten en su salud física y psicológica…

Otros problemas derivados de la ley trans

Más allá de los problemas de salud que se esconden tras la disforia y el cambio de sexo, las familias y las asociaciones alertan del peligro de perder la patria potestad con esta ley. Si los padres no quieren enfrentarse a la posible pérdida de la patria potestad de sus hijos, se ven abocados a autorizar todos los tratamientos médico-quirúrgicos que reclamen.

La alerta se basa en el punto 66.4 del proyecto de ley, en el que se dice que «la negativa a respetar la orientación e identidad sexual, expresión de género o características sexuales de una persona menor, como componente fundamental de su desarrollo personal, por parte de su entorno familiar, deberá tenerse en cuenta a efectos de valorar una situación de riesgo, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero». Esta ley, a su vez, asegura que si se considera que un menor está en una situación de riesgo, se podrá evaluar la situación y la entidad pública competente podrá tomar decisiones que pueden incluir, entre otras cosas, retirar la patria potestad.

Por otro lado, los médicos denuncian que, al igual que con los padres, la ley les deja desprotegidos en los casos en los que, por algún motivo, decidan que la operación de transición no es necesaria y que el problema del paciente se puede solucionar por otras vías, como las consultas psicológicas.

En el artículo 75.4.d se califica como infracciones administrativas muy graves «la promoción o la práctica de métodos, programas o terapias de aversión, conversión o contracondicionamiento, ya sean psicológicos, físicos o mediante fármacos, que tengan por finalidad modificar la orientación sexual, la identidad sexual, o la expresión de género de las personas, con independencia del consentimiento que pudieran haber prestado las mismas o sus representantes legales». En el siguiente artículo se establecen además cuáles son las sanciones para todos aquellos que cometan una infracción muy grave, que van desde multas de entre 10.000 y 150.000 euros, inhabilitación profesional de tres años o la denegación, supresión, cancelación o suspensión, total o parcial, de subvenciones que la persona sancionada tuviera reconocidas.

🐺🐑 | Trampa a la inocencia

El agresivo avance de la ideología de género no escatimará recursos ni herramienta para pasar a espaldas de todo padre y madre hasta llegar a cada niño. YouTube Kids es su nueva estrategia.

La información se dio a conocer en Twitter por medio del investigador, Aldo Buttazzoni, quien es graduado de James Madison College. Logró crearse una cuenta en YouTube Kids como si fuese un niño y lo que encontró fue alarmante o en sus palabras «asqueroso». Sobre todo siembra la inquietud respecto a si los menores están psicológicamente preparados para estos contenidos. Aquí el relato de Aldo:

Me hice una cuenta y lo que encontré fue repugnante. Hice una cuenta para 9-12 y uno de los primeros videos que recomiendan «los niños conocen a una persona de género no conforme».

Esta es sólo una captura de pantalla de la miríada de vídeos que tienen para inyectar a los niños con la programación LGBTQ. ¿Por qué los niños necesitan estar expuestos a esto?

Parece que hay un suministro interminable de estos vídeos. ¿Realmente tienen los niños la capacidad de entender estos conceptos? Esto no es educación. Esto es adoctrinamiento.

Uno de los canales más destacados de YouTUbe kids es «Queer Kid Stuff», donde desglosan las infinitas sexualidades del colectivo LGBTQ+ y detallan qué significa cada letra.

La presentadora es Lindsay Amer, una activista LGBTQ+ y YouTuber estadounidense. Ha sido reconocida por GLAAD, la Conferencia TED y los Webby Awards por su trabajo relacionado con la educación y la defensa del colectivo LGBT.

«El consentimiento consiste en dar permiso a alguien o a algo». Este es uno de los vídeos más extraños en los que se enseña a los niños a «dar su consentimiento»

Tenemos la obligación moral de proteger a los más inocentes de nuestra sociedad y tenemos que levantarnos contra inmundicias como YouTube Kids (Tuitear esta frase)

¿Qué es exactamente lo que enseñan a los niños sobre “consentir”?

Dicen que se trata de juguetes infantiles y de jugar, pero hay un trasfondo más siniestro dado el auge cultural de los MAP (Personas atraídas a menores, también conocidos como pedófilos). Echa un vistazo al reciente vídeo de Billboard Chris en el que un hombre dice que los niños pueden “consentir” el sexo.

El entrevistado afirma en el clip que «Un adulto maduro entiende el concepto de consentimiento, ¿por qué deberíamos limitar a alguien por su edad?». «¿Por qué debemos asociar la edad con el consentimiento?». Repugnante.

Este hombre (y otros) defienden que niños de tan solo 12 años puedan acceder a mantener relaciones sexuales consensuales. No olvidemos que los videos que YouTube Kids está promocionando sobre relaciones sexuales consuales son para niños de 12 años o menos.

Con este contenido están tratando de impulsar dos ideas:

1. Los niños son autónomos

2. Los niños pueden acceder a tener relaciones

La única conclusión lógica de estas dos ideas es la pedofilia. Están haciendo esto de la misma manera que están impulsando la sexualización de los niños con Drag Shows – bajo el pretexto de los «derechos de los homosexuales».

Los niños tienen derecho a su inocencia y a estar a salvo de la exposición a contenidos sexualizados en línea. Estos vídeos no son aptos para menores y YouTube los está promoviendo para adoctrinarlos.

Esta es la definición de “grooming” y es repugnante.

¿Por qué hacen estos videos “infantiles”? ¿Somos conscientes de la forma en que los MAP están tratando de cambiar la idea de consentimiento para legalizar la pedofilia?

Tenemos la obligación moral de proteger a los más inocentes de nuestra sociedad y tenemos que levantarnos contra inmundicias como ésta.

Menores de 8 años pasan 65 % del tiempo en YouTube

De acuerdo al portal Familyzone.com, los menores de 8 años pasan el 65 % de su tiempo en Internet en YouTube. De hecho, YouTube Kids ostenta tener 35 millones de usuarios semanales.

“YouTube es todo lo que los rodea”, dijo Michael Robb, director senior de investigación de Common Sense Media, la organización sin fines de lucro que emitió el informe.

Asegura que YouTube fue la abrumadora primera opción para ver videos en línea. Incluso entre los preadolescentes encuestados, tres cuartas partes de los cuales dicen que usan el sitio a pesar de las restricciones de edad. Solo el 23% en ese grupo de edad dijo que ve YouTube Kids, un servicio separado dirigido a ellos e incluso a niños más pequeños. Y de ellos, la mayoría aún dijo que prefería YouTube normal.

“Resulta retador para los padres descubrir cómo filtrar lo que ven sus hijos”, dijo Robb.

FUENTE: Destacadas


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Sobre los efectos de los tratamientos de transición de género

Resultados de los tratamientos de transición de género: ¿tranquilizadores o inquietantes?

Centenares de personas pertenecientes a organizaciones feministas se concentran este sábado en la Puerta del Sol de Madrid pedir «el cumplimiento íntegro de la agenda feminista y la paralización y derogación de las leyes trans». EFE/ David Fernandez

Por cortesía de Redaccioninfovaticana (*)

(Julio Tudela-Observatorio de Bioética de la UCV)-El pasado 21 octubre de 2022, la revista científica The Lancet publicó un artículo referente a un estudio llevado a cabo por investigadores holandeses, en la que se analiza la progresión en los tratamientos de transición de género en aquellos a los que se administraron fármacos bloqueadores de la pubertad en la adolescencia.

El estudio, en el que participaron más 700 menores procedentes de los Países Bajos, concluyó que el 98% de los adolescentes que iniciaron el tratamiento hormonal cuando eran adolescentes, lo mantienen sin abandonarlo en la edad adulta. Marianne van der Loos, una de las colaboradoras de la investigación, considera los resultados del estudio “tranquilizadores en el contexto de una mayor preocupación pública reciente con respecto al arrepentimiento de la transición”.

No obstante, el estudio contiene posibles sesgos a considerar. En primer lugar, en este trabajo se utilizaron registros médicos de un único centro, la Clínica de Identidad de Género de Ámsterdam. Por otro lado, la confirmación de la administración de los tratamientos de transición se registró a través del inventario nacional de recetas de los pacientes por lo que, como explica el Dr. Pérez López, endocrino y pediatra ejerciente en Madrid, declaraciones publicadas en la revista Science Media Centre España, “una limitación de este estudio es el hecho de que la prescripción del tratamiento hormonal no se traduce necesariamente en el hecho de continuidad en la administración de las hormonas. Esta es una limitación de todos los estudios basados en registros y puede sobreestimar los resultados”. Asimismo, los periodos de seguimiento variaron según el paciente, siendo más corto el análisis de los más recientes.

Países como Suecia, Finlandia, Francia, EEUU o Australia, considerados previamente pioneros en la implantación de tratamientos de transición de género en adolescentes, han ido cambiando de parecer acerca del procedimiento de implantación del tratamiento ante las emergentes evidencias de estar dañando a las personas con disforia de género por aplicar el tratamiento masivamente, sin la exploración y diagnóstico previo pertinente.

Finlandia cuestionó los protocolos

En 2019, una revisión realizada por la Agencia Sueca de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Evaluación de Servicios Sociales (SBU) destacó la falta de explicación del aumento de niños y adolescentes que acuden a la sanidad por disforia de género, además de explicar que los estudios sobre los efectos secundarios consecuentes del tratamiento de afirmación de género a largo plazo son escasos y casi todos observacionales.

En 2020, Finlandia cuestionó los protocolos de la Asociación Mundial para la Salud Transgénero ( WPATH). Posteriormente, el gobierno finlandés emitió nuevas pautas en las que priorizaba las intervenciones psicológicas, declarándolas como tratamiento de primera línea para el abordaje terapéutico de aquellos con disforia de género en lugar de las hormonas bloqueadoras de la pubertad o los tratamientos hormonales cruzados Y advirtiendo sobre la incertidumbre de proporcionar intervenciones irreversibles a menores de 25 años, debido a la falta de madurez neurológica.

En marzo de 2021, el National Institute for Health and Care Excellence (NICE), organismo de la Sanidad británica que evalúa la validez de los tratamiento y la atención del paciente, afirmó que la relación riesgo/ beneficio del tratamiento hormonal de bloqueo y transición en menores “son de muy baja certeza”. Según la investigación llevada a cabo, los estudios, escasos y muy pequeños, están “sujetos a sesgos y confusiones”.  Uno de sus hallazgos fue que los agonistas de GnRH no producen casi o ningún cambio en la disforia de género, la salud mental, la imagen corporal y el funcionamiento psicosocial.

En 2021, el Hospital Karolinska, centro de referencia mundial en el abordaje de la disforia de género y considerado uno de los más hospitales más conocidos del mundo, calificó el “Protocolo holandés” como experimental. Por lo que, en mayo de ese mismo año, entró en vigor una nueva normativa por la cual el tratamiento hormonal de bloqueo de la pubertad y transición de género para menores solo puede realizarse en un entorno de investigación, además de ser aprobado por la junta de revisión de ética de Suecia y evaluado cuidadosamente el nivel de madurez del paciente, para determinar si este es capaz de ofrecer un consentimiento informado significativo.

Por otro lado, en otro estudio del que hemos hablado en el Observatorio, se concluye que aunque los tratamientos de transición de género pueden disminuir la «disforia o incongruencia de género”, no evitan los trastornos psiquiátricos y somáticos relacionados que pueden darse en los pacientes afectados.

La Academia Nacional de Medicina de Francia se une a los países e instituciones críticos con los tratamientos de transición de género pediátricos. Ésta emitió, en febrero de 2022, un comunicado en el cual advierte sobre la dificultad para diferenciar una tendencia transexual duradera de una fase pasajera del desarrollo de un adolescente. En su informe, llama la atención acerca de extremar la precaución médica en niños y adolescentes dada la vulnerabilidad, sobre todo psicológica, de esta población, especialmente sensible a los efectos indeseables y complicaciones graves que pueden dar lugar algunas de las terapias disponibles.

Los riesgos que conllevan los tratamientos de bloqueo hormonal han sido descritos en trabajos previos. A lo largo de la pubertad, el adolescente experimenta numerosos cambios que conducen al individuo a su madurez somática y psíquica, los cuales se ven afectados por la administración de estos fármacos, tales como los análogos reversibles de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que bloquea la acción de las hormonas sexuales y el desarrollo de los caracteres sexuales y la maduración cerebral.

Efectos secundarios

Entre los efectos secundarios mencionados cabe resaltar los siguientes:

  • Alteraciones en el desarrollo de la masa ósea y del crecimiento.
  • Afectación, en grados de reversibilidad variable, de la fertilidad y la capacidad de experimentar placer sexual.
  • La falta de desarrollo de los genitales externos puede obligar a una futura reasignación quirúrgica.
  • Los efectos de la supresión de las hormonas de la pubertad sobre el desarrollo cerebral son actualmente desconocidos, los cuales pueden ser demasiado sutiles como para observarlos durante las sesiones de evaluación clínica individual.
  • Recientemente, se ha confirmado que, en ratas, la testosterona segregada en la pubertad organiza la amígdala medial de forma específica en la subregión pudiendo, por lo tanto, contribuir a la maduración del comportamiento social del adulto. De esta manera, la supresión hormonal podría afectar drásticamente esta estructura que es clave en la maduración del comportamiento.

Por otro lado, se plantean diversos problemas éticos. Estos tratamientos son administrados a menores, los cuales no padecen de patología orgánica objetivable. Al administrar el tratamiento hormonal de supresión de pubertad se induce, sobre un cuerpo sano, el bloqueo de su desarrollo normal, dando lugar a un uso difícilmente justificable bioéticamente, por falta de seguridad, eficacia e indicación clínica. Asimismo, el uso de este tratamiento hormonal en menores viola el principio de autonomía por la falta de madurez y dificultad para valorar correctamente las consecuencias o alternativas del tratamiento mencionado.

Por último, a lo largo de los años, y tal como hemos publicado desde nuestro Observatorio, distintos medios de comunicación se han hecho eco de testimonios de adolescentes transexuales relatando su arrepentimiento. En estas declaraciones denuncian la falta de información, la vulnerabilidad propia de la edad y la influencia social la cual hace pensar al menor que la transición de género es la solución a problemas enmascarados como la soledad o la baja autoestima, entre otras cuestiones.

Conclusión

La acumulación de evidencias que cuestionan poderosamente los tratamientos de bloque de la pubertad y transición de género en niños y adolescentes, procedentes de numerosos países, parecen entrar en clara contradicción con lo que se afirma en el estudio holandés mencionado al comienzo de este informe. Es precisamente el Protocolo Holandés, muy intervencionista e imprudente, el que ha servido de referencia durante años para la instauración de estos tratamientos de forma prematura y carentes de las evidencias suficientes, ofreciéndose hoy un panorama sombrío sobre la evolución de los pacientes involucrados, que ha llevado a numerosos centros clínicos e instituciones  de distintos países a modificar drásticamente las pautas establecidas en el mencionado Protocolo, por ineficaces, maleficentes y de consecuencias irreversibles para los afectados en muchos casos.

(*) Artículo publicado en Infovaticana

La Sirenita racista

Disney es un agente político de la izquierda woke en general, y del Partido Demócrata en particular, y es la principal encargada de reescribir la cultura para que se ajuste a esta narrativa progresista del enfrentamiento.

Por  Ignacio M. García Medina

El estreno del tráiler de la nueva versión en live action de La Sirenita de Disney ha desencadenado una polémica en redes sociales de proporciones diluvianas. El hecho de que Disney haya elegido a una actriz negra para interpretar a la otrora pelirroja y blanquísima Ariel ha conseguido que el tráiler acumule millones de puntuaciones negativas en YouTube, mientras que quienes defienden a Disney, acusan a los detractores de racistas.

Si las muestras de descontento del público hacia Disney por su enésima alteración de un clásico como La Sirenita están siendo masivas, no menos contundente está siendo la campaña por parte de la compañía y sus medios afines para desacreditar a los críticos, a quienes tachan de racistas y, cómo no, ultraconservadores.

Una de las principales armas arrojadizas contra los críticos son los vídeos virales en los que niñas negras reaccionan emocionadas al tráiler de La Sirenita, diciendo cosas como “¡es negra! ¡es como yo!”.

Curiosamente, muchos de los medios que hoy reproducen estos vídeos apelando al sentimentalismo bajo titulares como “la inclusión es importante”, o “la tierna reacción de unas niñas al ver el tráiler de La Sirenita”, son los mismos medios progresistas que hace unos años también calificaban como “tierno y emocionante” un vídeo viral en el que dos hermanas blancas ni siquiera reparaban en el color de su nueva hermanita adoptiva negra, acompañándolo del lema “los niños no nacen racistas”.

También se está haciendo viral un vídeo de una niña mexicana que sostiene una muñeca de La Sirenita pelirroja de la versión de 1989 que, tras ver el nuevo tráiler, se entristece y dice que esa no es Ariel. Sin embargo, esta reacción sentimental de la niña, no sólo no es considerada por lo comentaristas como tierna o emotiva, sino que es calificada de racista (a pesar de ella no ser pelirroja y ser “latina”), e incluso acusan a la niña de estar condicionada por su madre.

¿En qué quedamos? ¿Lo racista es reparar en el color de la piel y no en el contenido del carácter —como decía Martin Luther King— o lo contrario? ¿Por qué se prejuzga a la niña mexicana y su madre como racistas por darse cuenta del cambio, y no a las niñas negras y sus progenitoras por darle tanta importancia y trascendencia a la raza?

Indudablemente, entre quienes prejuzgan la nueva versión de La Sirenita habrá racistas, al igual que puede haberlos entre quienes la alaban, pero los intentos de Disney y los medios de izquierda por determinar quién es racista y quién no, hace sospechar que nos encontramos ante una maniobra política, que resulta especialmente abyecta por utilizar a los niños.

Si un niño varón dijera que no juega al videojuego Tomb Raider por no sentirse identificado con el personaje de Lara Croft, se le tacharía a él y a quienes lo han educado como misóginos, o incluso dirían que es un homófobo con masculinidad frágil, u homosexual de clóset. Sin embargo, la narrativa progre, que se llena la boca con la palabra empatía, insiste en que sólo puedes sentirte plenamente identificado con personajes de tu misma raza, sexo y orientación sexual.

La Sirenita, Disney y el marxismo cultural

Este tipo de incongruencias son fruto de las políticas identitarias que ha abrazado la izquierda, que no son otra cosa que una actualización y ampliación de la idea marxista de la lucha de clases. La dialéctica marxista enfatizaba el enfrentamiento entre proletarios y dueños de los medios de producción —trabajadores y empresarios—, y ahora ha extrapolado esta lucha a hombres contra mujeres, negros contra blancos, homosexuales contra “cisgénero”, etc.

La izquierda vive del enfrentamiento y de alimentar el sentimiento de victimismo y envidia de las minorías que creen que les votarán, y hará todo lo posible para perpetuar y alimentar toda diferencia.

Disney es un agente político de la izquierda woke en general, y del Partido Demócrata en particular, y es la principal encargada de reescribir la cultura para que se ajuste a esta narrativa progresista del enfrentamiento.

Puede que La Sirenita acabe siendo un remake fotograma a fotograma de la original, con la única variación del color de la piel de algunos de los protagonistas —como hicieron con El Rey León, que es casi calcada—, pero también es muy probable que Disney no deje pasar la oportunidad de hacer cambios más profundos en la trama y desarrollo de los personajes —como hicieron con Pinocchio—, para adaptar la historia al relato que interesa al progresismo.

Seguramente, toda esta polémica alrededor del color de Ariel no sea más que una maniobra publicitaria y una cortina de humo para que, o bien no reparemos en los cambios ideológicos profundos en la moraleja que seguramente llevarán a cabo, o bien para acusar de racistas a quienes los denunciemos.

Conociendo los caminos del wokeismoDisney no desaprovechará la oportunidad que le brinda La Sirenita para subvertir y deconstruir los valores originales del cuento.

Seguramente lanzará mensajes muy diferentes en cuanto al amor romántico, por ser poco feminista; alterará la relación padre-hija, para hacerla menos “heteropatriarcal“; redimirá de alguna manera a la villana Úrsula, para no incurrir en la “gordofobia” ni en la “transfobia“; y el Príncipe Eric abandonará su “masculinidad tóxica“, abdicará y se convertirá en tritón, porque Ariel ya era perfecta siendo sirena y no tiene por qué volverse humana ni perpetuar anacronismos como la monarquía. Guarden estas predicciones.

«Black? My daughter is black?»

La tenebrosa Ley Trans, Parto o aborto de Irene Montero, la desquiciada.

#NoALaLeyTrans #NoALaIdeologíaDeGénero

RAMIRO GRAU MORANCHO

Confieso que ya no leo en BOE, boletín oficial del estado.

Ya soy mayor, y he dejado de leer tebeos.

No creo en el  capitán Trueno, ni en Pulgarcito, pero si en el  guerrero del Antifaz, que ya tarda en venir a España, para librarnos de los miles (posiblemente, cientos de miles), de ladrones, corruptos y traidores que nos circundan y oprimen.

Creo en Dios, en la Virgen del Pilar, en la Patria, en la familia, en los amigos, y en mí mismo, por este orden.

La vida es corta, y no estoy dispuesto a perder el tiempo leyendo paridas, ocurrencias, y mentiras sin compasión.

Antes, cuando el BOE se publicada en papel, siempre podía ser útil para limpiar los cristales, o hasta limpiarse la parte donde la espalda pierde su honroso nombre, a falta de papel higiénico, pero ahora, ni eso…

Quiero decir con esto, que si no leo las leyes nuevas, la mayoría reales decretos leyes, del gobierno, que luego se transforman en leyes, con la anuencia de la mayoría de los culoparlantes, y del rey Felipe VI (iba a poner Felpudo VI, por error), menos aún voy a leer y estudiar los proyectos de los varios gobiernos que tenemos: algo que creo queda del PSOE, el partido sanchista, que es mayoritario –en el  gobierno, pero no en la sociedad-, y las taradas de Podemos.

Y la expresión taradas, no la uso en sentido peyorativo, sino meramente descriptivo.

Las cosas son lo que son, y no hay que darles más vueltas.

Pero esta mañana, 4 de noviembre de 2022,  al leer el   diario digital PaNam Post, en el que colaboro desde hace años, y que se edita en Miami, para toda Hispanoamérica, he visto un brillante artículo de doña Gabriela Moreno, que se titula así:

“Tres cambios de sexo en dos años permite polémica Ley Trans de Irene Montero”,

Y me he quedado a cuadros, la verdad.

(Les aconsejo que lo lean y, si es posible, que el medio lo reproduzca, pues es de lo más sensato que he leído en mucho tiempo).

Independientemente de las aberraciones jurídicas del  proyecto de ley que explica de forma sencilla y exhaustiva el  artículo,

 ¿Cómo va a hacer nuestra seguridad social para poder atender la avalancha de personas que quieren ser lo que no son…?

¿Y que coste económico van a tener esas operaciones, los periodos de estancia hospitalaria, pre y post operatorios, etc…?

Antes, cuando se legislaba bien, toda norma jurídica de cierto rango, leyes, reales decretos leyes, reales decretos…, tenía que llevar adjunta una memoria económica, para ver el coste estimado que iba a tener el asunto, de donde iba a salir el dinero, etc.

Pero ahora, se le ocurre una parida a cualquier tarada o desquiciada, y allá va el  proyecto de ley.

Todo ello sin intervención de médicos, psicólogos y psiquiatras, faltaría más. ¡Qué sabrán ellos, habiendo tantas desquiciadas en el “monasterio de igualmedatodo”!

Y los menores de edad, que puedan cambiar de sexo, sin necesidad de autorización de sus padres.

Si ya pueden abortar, o tomar la píldora del día después, que produce graves daños, cuando les salga del coño, y nunca mejor dicho, y sin que sus padres lo sepan, ¿qué más da que se extirpen el pene y los testículos, por ejemplo, como el que se va al cine?

Claro que, en un país antes llamado España, donde 202 diputados, no menos tarados, votaron a favor de la eutanasia, nada tiene que extrañarnos. (Supongo que incluirían una disposición transitoria, en su propio “beneficio”, de forma que a los 202 se les aplique la eutanasia en su momento, y más bien pronto que tarde… ¡Qué menos!).

En fin, termino ya, que soy hipertenso, y no me conviene calentarme más.

En el  hipotético supuesto de que alguien me lea,  ruego hagan todo lo que puedan para evitar que esta aberración,  jurídica y social, se convierta en ley, y no sea un parto, sino un aborto.

¿O es que no queda nada de sociedad civil, libre e independiente, es decir, no subvencionada…?

Y sino, que Dios se lo demande a todos los que no hayan cumplido con su deber.

¡Vade retro, Satanás!

¿Un Don Quijote negro? El PSOE promueve la diversidad racial en series y obras de teatro

Los socialistas quieren incentivar los «castings abiertos» y aprobar medidas para incorporar a los rodajes «personas con otros orígenes culturales o étnico-raciales»

El PSOE quiere promover la diversidad racial en el cine y series españolas / Europa Press.

POR: BORJA NEGRETE

Un Don Quijote negro que recorre la Mancha junto a su inseparable escudero Sancho Wanda, un asiático que regenta una tienda de ultramarinos. Podría ser una de las futuras versiones del clásico de Cervantes si España empieza a seguir la línea trazada por grandes majors y plataformas como Disney, Netflix o Amazon, como desea el PSOE. El grupo parlamentario socialista ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados para que se tomen medidas que favorezcan la incorporación de «personas con otros orígenes culturales y/o étnico-raciales» en los rodajes de películas y series en el teatro.

El PSOE no está conforme con cómo las minorías étnicas de nuestro país están representadas actualmente en el cine español o en las series. Considera no solo que están infrarrepresentadas, sino que además cuando aparecen en la gran pantalla lo hacen de manera estereotipada: «Los personajes extranjeros no tienen papeles principales y sus roles están asociados con actividades de tipo delictivo, policial o militar. Es decir, que la representación de las personas de origen diverso en el sector del audiovisual está estereotipada«.

El principal partido en el Gobierno se ha propuesto «establecer medidas que fomenten en el ámbito escénico, cinematográfico y audiovisual la incorporación de personas con otros orígenes culturales y/o étnico-raciales. Medidas como, por ejemplo, la promoción de ‘castings abiertos’ o el fomento de formación sobre diversidad cultural y étnico-racial«.

En un casting, lo habitual es que el director establezca unos requisitos físicos para que los participantes se asemejen al personaje que tienen que representar. Estos requisitos pueden ir desde la estatura, al color de piel de ojos. El PSOE quiere incentivar los «castings abiertos«, es decir, aquellos en los que no se establecen unas prerrogativas físicas determinadas para dar cabida a minorías étnicas.

El PSOE no solo quiere que se mejore la visibilidad de las minorías étnicas en los productos culturales, sino también que sus propias culturas queden representadas en obras de teatro, películas series que beban de sus autores y referentes. En la PNL piden «llevar a cabo políticas de promoción desde la perspectiva de la diversidad cultural y étnico-racial en la programación, en materia laboral, en la política de ayudas, en la política de adquisición de obras y en todos aquellos espacios e iniciativas que el Ministerio de Cultura y Deporte considere».

Falta de datos

Los socialistas consideran que las minorías étnicas y raciales no están representadas en nuestro corpus cultural actual pese a no existir datos al respecto, como reconocen en la PNL. Sus fuentes son asociaciones que denuncian esta situación.

«La falta de estudios en torno a la realidad de las personas de orígenes étnico-raciales y culturales diversos hace difícil una aproximación objetiva al problema de su discriminación. No obstante, existen numerosos colectivos de origen diverso que denuncian discriminación a la hora de acceder al sistema cultural, y que, por tanto, ven mermado su sentido de pertenencia».

Una ola que viene de EEUU

La propuesta socialista es el primer paso en nuestro país hacia una ola cultural procedente de las grandes productoras estadounidenses. El PSOE es, no obstante, bastante genérico en cuanto a sus propuestas y ninguna llega tan lejos como la que los premios Oscar se impusieron hace algunos años. Por ejemplo, para poder optar a los grandes premios de la Academia, al menos uno de los actores principales o intérpretes secundarios relevantes debe pertenecer a uno de los siguientes grupos raciales o étnicos:

  • Asiático
  • Hawaiano nativo u otro tipo de isleño originario de Oceanía
  • Indígena/Nativo americano/Nativo de Alaska
  • Latino/Hispano
  • Negro/Afroamericano
  • Originario de Oriente Próximo/Norte de África
  • Otra etnia poco representada

Otra de las normas estipula que al menos el 30% de los actores secundarios o con papeles menores deben ser mujeres, o de una etnia minoritaria, LGTBI+ o deben padecer alguna discapacidad física, cognitiva o auditiva. En definitiva, toda una serie de requisitos que hace que poder participar en los premios cinematográficos sea como pedir una licencia de obra al Ayuntamiento. Estas condiciones dejarían fuera de las candidatas a obras maestras como El Apartamento o El hombre tranquilo.

Los premios Oscar son una campaña publicitaria magnífica para las películas, por lo que todas las productoras -más allá del beneficio que generan con el espectador woke- se han procurado adaptar a estos requisitos, lo que está llenando el cine de sirenitas negras o mujeres empoderadas y hombres blancos heteros malísimos -muchas veces, con una calidad cinematográfica cuestionable, aunque para gustos, los colores-. Los premios Goya, de momento, se libran de estas premisas.