Categoría: POLÍTICA

Podemos y el Islam.

pabloiglesias22

Por: Fernando Ramos

El problema son los nuevos aliados que, como Podemos y sus franquicias, cierran  filas a junto a quienes, invocando elmulticulturalismo tratan de deshabilitar los elementos más característicos de nuestra propia cultura e identidad históricas. Ya se está haciendo en progreso continuado. Y no es porque otros colectivos que conviven con nosotros, lejos de asumir los valores del pluralismo y adaptarse a la cultura social y al espacio civil donde pretenden vivir, traten de imponer sus propias pautas culturales, para ellos irrenunciables, todavía a costa de que amortigüemos o simplemente renunciemos a las nuestras.Lo peor son sus nuevos postulantes en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Ferrol, Santiago o A Coruña y esa serie de personajes inevitables que siempre aparecerán en primera fila de la última manifestación de obligada cita de los que se consideran los progres de reglamento.

Porque la vanguardia ya no la ejercen las organizaciones de carácter musulmán que mantienen continuadas campañas, en orden a desposeer, deslegitimizar o revisar los fundamentos que han sido considerados los soportes de la personalidad colectiva de los españoles y de sus manifestaciones tradicionales. Ya los rebasa Podemos. En nombre del Multiculturalismo, y con la justificación de prevenir o desmontar la islamofobia, Podemos y sus franquicias han ocupado el lugar de ciertos sectores extremos contra culturales, con propuestas tan definidas como reivindicar la restitución de la Catedral-Mezquita de Córdoba al culto musulmán, previa apariencia de transformación en un centro multicultural,  a lo que ahora se une la sorprendente reivindicación de la Giralda de Sevilla. De seguir, continuará la Alhambra de Granada, el Generalife, la Alcazaba de Málaga, la de Jaén, la de Almería…Hasta la catedral de Santiago.

Se ha seguido el guión de una revisión histórica que hace tiempo advertí en este mismo foro.  A saber:
1.    La Reconquista en una falacia histórica. La expulsión de los musulmanes fue una guerra civil entre españoles, perdida por un bando.
2.    Santiago Apóstol es un mito y la herencia y espacio socio-cultural que produce un invento artificial.
3.    La toma de Granada fue un acontecimiento desgraciado. La conmemoración de este hecho es una afrenta a la comunidad musulmana.
4.    Fue la intolerancia cristiana la que rompe el equilibrio y la convivencia entre las tres religiones.
5.    Hay que suprimir determinados festejos populares, como las celebraciones de “Moros y cristianos” porque ofenden a la comunidad musulmana.
6.    Deben revisarse todos las manifestaciones artísticas, gráficas, monumentales, artísticas o simbólicas que pueden incurrir en el supuesto anterior (por ejemplo, suprimir las cabezas de moro del escudo regional de Aragón).
7.    La historia debe ser reinterpretada en función de los principios del “multiculturalismo”.

Conviene no olvidar que entre las propuestas de los Círculos Musulmanes de Podemos se encuentra la de convertir en españoles a los marroquíes y otros ciudadanos de la cuenca mediterránea, que acrediten la condición de descendientes de los moros de las Alpujarras, el reino de Granada, Aragón, Extremadura y Valencia, expulsados tras sus sucesivas rebeliones, alguno de los cuales se convirtieron en temibles pirata sarracenos que atacaron la costa andaluza y levantina.

Si no comulgas o simplemente discutes estos preceptos, eres un “islamófobo”.
Se trata de  tabla rasa de determinados fundamentos socioculturales sobre los que reposa la identidad española, fuertemente enraizada en el alma colectiva, socialmente estable y que nunca ha sido cuestionada por la inmensa mayoría de la población. Y para ello se aprovecha cualquier evento, como acabamos de ver, y en lugar de marchar en solidaridad contra los brutales atentados de París, se cierran filan en un equívoco intento de mantener la imposible equidistancia en un momento en el que no caben dudas.Y en modo alguno eso significa, como en este caso, que por reconocer la necesidad de una respuesta adecuada por parte de Europa y de una política común, en todos los frentes, contra el califato, se propugne que se causen víctimas civiles o que se castigue a inocentes atrapados en medio de la vorágine de un conflicto que se debe ganar.

Pero frente a esta ceremonia de confusión que orquestan y concelebran los caídes de Podemos, siempre en posesión de la verdad, no perdamos de vista que también hay muchos musulmanes que, sin renunciar a su identidad, prefieren vivir al modo occidental y no regresar al mundo que dejaron atrás. Y es cierto que no podemos meterlos en el mismo saco, sino dar confianza en su propio estímulo, especialmente de las mujeres que quiere tomar sus decisiones en todos los aspectos de sus vidas. Es con estos musulmanes con quienes hemos de evitar ser injustos o en todos los sentidos. Son ciudadanos comunes como nosotros y las primeras víctimas de la propia intransigencia, del terrorismo, del salafismo y de quienes lo sostienen o comprenden.

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Arabia Saudí, el reino del Corán y la espada

Por: Adrián Albiac

Dicen que el desierto es para unos pocos elegidos. Hombres nacidos y criados en él, lejos de las comodidades del mundo moderno. Aquí la ley la impone el sol en lo alto y la inabarcable tierra a nuestros pies. Los lujos no sirven, aunque a cambio la inmensidad le hace a uno totalmente libre.

Domar este territorio hasta hace bien poco parecía una tarea de locos. ¿Quién en su sano juicio lo intentaría? Sin embargo, mucho ha cambiado la Arabia actual. Ahora grandes ciudades brotan sobre la dura arena. Kilométricas carreteras surcadas por coches de lujo han sustituido a las caravanas y las dunas palidecen a la sombra de grandes rascacielos. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo una de las regiones más inhóspitas del planeta se ha convertido en una gran potencia económica?

Para encontrar la respuesta a esta pregunta debemos trasladarnos a los inicios del siglo XVIII, concretamente al año 1703. En el seno de una familia de pastores nacía Muhammad ibn Abdul Wahab. El chico pronto mostró que no estaba dispuesto a seguir la vida de sus antepasados, y siendo sólo un adolescente marchó a La Meca para conocer a fondo las enseñanzas del profeta Mahoma. No obstante, seria en Medina donde Abdul Wahab descubriría su verdadera vocación. Fue aquí donde el joven conocería el pensamiento de Taqi ad-Din Ahmad ibn Taimiya, clérigo del siglo XIII famoso por su visión extremadamente estricta del Islam.

Influido de manera decisiva, Abdul Wahab hizo suya esta visión proponiendo una vuelta total a las primeras enseñanzas del profeta. La ley sólo debía basarse en el Corán y el hadiz, dichos y acciones de Mahoma. Cualquier innovación fuera de estos era totalmente rechazada. Además la sociedad tenía que ser íntegramente monoteísta, sólo así el musulmán podía acercarse plenamente a Dios. Para el hereje únicamente quedaba el combate. En palabras del propio Abdul Wahad: “el único camino es el amor, la admiración y la ayuda a aquellos que practican el tawhid, culto a Ala, y la aversión y hostilidad hacia los infieles y politeístas”.

Abdul Wahab, totalmente convencido de sus ideas, inició lo que él consideraba una misión evangelizadora. Los musulmanes habían caído en el oscurantismo y sólo la nueva fe podía enseñarles el auténtico camino. Ya hacia el año 1760 encontramos recogidos los primeros choques entre el predicador y los clérigos locales. Al fin y al cabo los habitantes de la región no estaban acostumbrados a una visión tan intransigente del islam y muchos fueron reacios al rigorismo de Abdul Wahab. Se cuenta que incluso en más de una ocasión estuvo el clérigo a punto de ser asesinado. Y puede que este hubiera acabado siendo su destino si no llega a cruzarse en su camino Muhammad ibn Saud.

Hay que aclarar aquí que el clan de los Saud por aquel entonces sólo controlaba el pequeño oasis de Diriyya, en el corazón de la actual Arabia Saudí. Del encuentro hay mil y una versiones. No obstante, ocurriera lo que ocurriera, al poco de llegar al oasis Abdul Wahab ya era, sin ninguna discusión, el líder religioso de la comunidad. Nada le ocurriría al clérigo mientras permaneciera cerca de los Saud. A cambio Muhammad ibn saud, ansioso por expandir su poder, obtenía una nueva legitimidad para sus conquistas. Ahora estas se convertían en una cuestión religiosa, un asunto de fe.

La alianza pronto dio sus frutos y en cuestión de pocos años el poder de los Saud se había multiplicado de manera espectacular. Grandes zonas de Arabia se encontraban, por primera vez en mucho tiempo, sometidas por una sola dinastía. Los guerreros convertidos en auténticos muyahidines parecían invencibles. Sin embargo, no todo era una encarnizada guerra santa y donde no llegaba la espada. Los Saud aseguraban su posición mediante una inteligente política de pactos y contrapesos. A finales del siglo XVIII plazas tan emblemáticas como La Meca o Riad ya se encontraban totalmente controladas.

No obstante Arabia seguía siendo considerada por muchos una región inhóspita y poco importante. No sería hasta 1802, tras el sangriento asalto de Kerbala, cuando los aún poderosos señores de la Sublime Puerta centrarían su atención en la amenaza saudí-wahabí.

Kerbala era y es considerada una de las ciudades santas del islam chií. En ella se encuentra la tumba de Husayn ibn ali, nieto de Mahoma, que falleció en la ciudad en el año 680. Ali, muerto en combate, es desde entonces considerado un mártir por los chiíes, los cuales conmemoran cada año su figura en la fiesta de la Ashura. Una vez entendida la gran importancia del lugar es más fácil comprender la repercusión que tuvo el asalto wahabí del mismo.

INTERESANTE: Sobre la peregrinación chií a Kerbala

Mucho se ha escrito desde entonces sobre el suceso, aunque muy pocos son los que niegan la brutalidad del asalto. Kerbala fue totalmente saqueada, incluidos los santos lugares, y se estima que más de 5.000 personas fueron asesinadas en un solo día. La nueva fe demostraba así que no habría compasión para aquellos a los que consideraba herejes. Incluso hoy en día es fácil encontrar referencias a la toma de Kerbala en la retórica chií. Muchos expertos consideran aquel aciago día como uno de los principales motivos de enfrentamiento entre chiíes y suníes.

Pero volvamos al siglo XIX. Los saudíes-wahabíes, como hemos visto, se habían adentrado más allá de su tradicional zona de influencia. Un imperio como el otomano no podía permitir semejantes acciones y puso en marcha su lenta pero eficaz maquinaria bélica. No olvidemos que la Sublime Puerta, al cobijar bajo su dominio a muy distintas confesiones religiosas, se había mostrado siempre muy tolerante. Una visión tan rigorista del islam chocaba frontalmente con la política del imperio.

La guerra a los Saud se basó en dos pilares básicos. Por un lado los imanes de los grandes centros religiosos del islam, como El Cairo o Damasco, iniciaron una contundente ofensiva propagandística contra las enseñanzas de Abdul Wahab. Los saudíes, lejos de ser considerados los protectores de la verdadera fe, debían aparecer como unos barbaros herejes. Por otro lado desde la provincia del actual Egipto se empezó a organizar una expedición de castigo, aunque no sería hasta la primavera de 1811 cuando esta estuvo por fin lista para partir.

Los combates fueron duros, y en un primer momento los Saud lograron controlar al avance egipcio. Las tropas saudíes estaban mejor adaptadas al terreno y supieron sacar ventaja de la situación. Sin embargo tras el primer año de campaña los invasores empezaron a obtener importantes victorias. En 1812 las ciudades de La Meca y Medina volvían a estar bajo el control de la Sublime Puerta. Finalmente la suculenta recompensa prometida a los soldados egipcios pudo más que la fe y el martirio de los wahabíes.

Durante los siguientes años los otomanos se mantuvieron firmes en su empeño de mantener bajo control la península arábiga y en 1818 los generales invasores ya se posicionaban a los alrededores de Riad. El 11 de septiembre Abdula ibn al Saud, derrotado y aislado, entregaba la ciudad.

Muchos pensaron que tras la toma de Riad por fin se había logrado acabar con la amenaza saudí-wahabí. Y bien es cierto que fueron muy pocos los miembros de la casa Al Saud que sobrevivieron a las represalias impuestas desde Estambul. No obstante, con el paso de los años, los retenes egipcios abandonaron paulatinamente la región. Para 1840 la presión colonial ejercida por Francia y Gran Bretaña ya había conseguido que todo el ejército egipcio fuera retirado de la península arábiga. Desde El Cairo y Estambul pensaron, no sin razón, que los retenes podían ser más útiles en otros lugares. El país de los beduinos volvía a la casilla de salida, sometido de nuevo a las luchas entre distintos clanes por el control de los oasis.

Será en este contexto donde surgirá la figura de Faisal bin Turki al Saud, nieto de Abdula, el último de los Saud que había ocupado el trono de Riad. Bajo su liderazgo el clan volvería a ocupar un importante papel en la península arábiga, aunque lejos del poder que había tenido anteriormente. También será el propio Faisal quien recompondrá la tradicional alianza entre los clérigos wahabitas, que aún persistían en la región, y la casa Saud. Sin embargo este periodo de estabilidad fue breve y a la muerte de Faisal un cruento conflicto por la sucesión asoló a la familia real saudí. Durante casi veinte años pelearon los sucesores del emir, hasta que al final no hubo nada por lo que pelear. A inicios del siglo XX el resurgir del reino wahabí-saudí volvía a llegar a su fin.

Hacia un estado moderno

Una de las primeras fotografías de Abdul Aziz ibn Saud.

Lejos de estar predestinado por Dios o gozar de un aura especial se dice que quien quiera gobernar Arabia debe ser todo un tahúr, un encantador de serpientes capaz de mover a los más peligrosos enemigos a su son. Pocos poseen tan particular cualidad. No obstante es evidente que Abdul Aziz ibn Saud la tenía. El joven, que se había formado en Kuwait, entendía a la perfección la tierra de sus antepasados y estaba firmemente dispuesto a reclamarla.

A principios del siglo XX la decadencia del imperio otomano era indiscutible y nuevas potencias se acercaban a la región. Ibn Saud supo utilizar esta inestabilidad a su favor, recuperando Riad con el apoyo de Estambul para luego apoyar los intereses británicos. El estallido de la I Guerra Mundial selló definitivamente esta alianza. Londres se comprometía a apoyar militar y financieramente a los saudíes, a cambio estos se abstendrían de negociar con cualquier otra potencia y no atacarían intereses británicos. El colapso final del imperio otomano en 1922 demostró que Ibn Saud había acertado. Aunque, como bien sabía el gobernante, los deseos de su majestad podían ser cambiantes y siempre había que estar alerta.

INTERESANTE: Sobre las relaciones entre saudíes y británicos durante la Primera Guerra Mundial

El siguiente gran reto del nuevo poder saudí fue conseguir una autentica cohesión interna de todo su territorio. Como en anteriores ocasiones el avance del clan saud se había visto acompañado de un nutrido grupo de clérigos wahabíes. Estos daban legitimidad al estado y aseguraban la fidelidad de diversas tribus al emir. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, la casta wahabí también estaba poniendo en apuros a la autoridad de Riad. Ibn Saud, consciente de su debilidad frente a las potencias europeas, estaba decidido a hacer de Arabia un estado moderno. La región necesitaba una transformación radical, pero muchos clérigos wahabíes se oponían a los cambios importados del exterior. Finalmente la situación alcanzo tal grado de tensión que los Saud tuvieron que hacer frente a una sublevación interna, aunque la intervención de fuerzas británicas, bien equipadas y preparadas, anuló cualquier posibilidad de triunfo rebelde.

El poder de Ibn Saud estaba por tanto a mediados de los años veinte casi totalmente consolidado. Sin embargo los saudíes seguían teniendo algunos problemas. Por un lado el estado moderno soñado desde Riad adolecía de innumerables problemas financieros. Arabia era una tierra pobre y hasta el momento se pensaba que poseía escasos recursos naturales. Fue quizá esta delicada situación lo que llevo a Ibn Saud a autorizar las prospecciones de diferentes empresas occidentales en su territorio.

Al mismo tiempo, y llevados en parte por la nueva política, en la corte de Riad se decidió dar un paso más en la consolidación del poder Saud. En 1932 Abdul Aziz ibn Saud se autoproclamaba rey de Arabia y custodio de los santos lugares. Había nacido un nuevo país: Arabia Saudí.

Fotografía del mítico pozo Dammam 7, el primero en ser explotado en territorio saudí.

Las distintas potencias no tuvieron en principio demasiados problemas para reconocer el nuevo estado, ya que muchos pensaban que este carecía de toda importancia. No obstante todo cambió en 1938. Los ingenieros de la multinacional Standard Oil no habían cejado en su empeño de encontrar petróleo en Arabia, y tras varios intentos fallidos el 4 de marzo de 1938 por fin se lograba extraer el preciado oro negro. En cuestión de días miles de barriles de crudo fluían de las profundidades del desierto. El pozo de Dammam 7 superaba todas las expectativas.

El increíble hallazgo ponía a Arabia Saudí en el mapa y pronto un nuevo actor se interesó por el joven estado. En plena Segunda Guerra Mundial resultaba fundamental asegurar fuentes estables de abastecimiento energético y Estados Unidos tomó clara ventaja en la región. No obstante, ¿por qué retirarse una vez terminada la contienda? Washington podía asegurar a Riad la tecnología necesaria para desarrollar su incipiente industria petrolera. Ambos gobiernos veían con muy buenos ojos continuar la colaboración.

El 14 de febrero de 1945 Ibn Saud y Franklin D. Roosevelt firmaban a bordo del buque USS Quincy uno de los acuerdos más longevos de la geopolítica internacional. Petróleo a cambio de apoyo político y militar. En lo sucesivo y hasta la actualidad ambas cancillerías mantuvieron este pacto por encima de tensiones y disputas regionales.

INTERESANTE: Sobre las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí

Arabia Saudí, ya en la retórica de la Guerra Fría, se convertía en un estado amigo. Sin embargo, ¿podían los clérigos wahabíes tolerar de puertas para dentro tan buenas relaciones con los herejes? No debemos olvidar aquí que el desarrollo industrial del país requirió de incesante mano de obra extranjera cualificada. Estos llegaban con sus costumbres y creencias, muchas veces totalmente opuestas a las de la sociedad saudí. Para dar solución al problema se optó por crear sistemas sociales segregados. La población local permanecería aislada de las malas influencias procedentes del exterior. La idea en un principio pareció dar buenos resultados, pero terminó generando gigantescas bolsas de pobreza y exclusión. Al fin y al cabo alrededor de los grandes pozos petrolíferos surgieron auténticas ciudades. Estas eran habitadas por prestigiosos ingenieros, pero también por miles de trabajadores pobres que huían de los pequeños oasis. Para estos, separados de la población occidental, no había más ley que la interpretación más estricta de la Sharia. En la actualidad, alejados del glamour y la riqueza de los centros urbanos, aún es fácil encontrar estos grandes suburbios. Una de las caras ocultas del desarrollo saudí.

En los siguientes años en el país se fue conformando toda una sociedad a dos velocidades, aunque Ibn Saud ya no sería testigo del proceso. El rey, ya anciano, fallecía el 9 de noviembre de 1953 tras sufrir un ataque al corazón. Arabia Saudí se encaminaba hacia la modernidad soñada por el difunto monarca. No obstante, el reino seguía teniendo graves problemas incluso en las más altas esferas de gobierno. En primer lugar las luchas de poder dentro del clan Saud siguieron siendo una constante. Buena prueba de ello es el destino de Saud ibn Abdelaziz, sucesor de Ibn Saud, que gobernó el país por once años. Para muchos saudíes este es casi un desconocido y es que tras ser obligado a abdicar en 1964 su nombre desapareció de toda institución oficial.

Las últimas tres generaciones de los Saud

Tras él otros lograron hacerse con el trono de Riad, aunque ninguno se alejó del más puro absolutismo como forma de gobierno. El petróleo, utilizado como arma geopolítica y económica, y la ayuda de Estados Unidos fueron suficientes para mantener el sistema. Por otro lado el rigorismo wahabí sigue marcando el día a día del reino. Este se enseña desde muy temprano en las escuelas, donde los más pequeños aún aprenden el Corán de memoria. El pacto entre los Saud y la casta religiosa goza de buena salud, aunque en los últimos años el mundo empieza a ser consciente de los peligros que encierra dicha doctrina. Es, sin lugar a dudas, un juego peligroso, ya que la religión es uno de los vínculos esenciales del país y quizá el único que conecta a las clases más populares. No olvidemos que estas siguen siendo numerosas, y es que se calcula que más de un 30% de la población vive en la más absoluta pobreza.

INTERESANTE: Arabia Saudí y la pena de muerte

En el ámbito internacional Arabia Saudí capeó sin mayores problemas el fin de la Guerra Fría. El gran amigo americano había resultado vencedor. No obstante, las “primaveras árabes” han vuelto a reordenar el mapa regional. Los tradicionales líderes, véase el caso egipcio, han caído y el reino de los Saud, tratando de expandir su influencia, se ha topado de lleno con las aspiraciones de Teherán. El “Gran juego” por el control de Oriente Medio vuelve a estar abierto.

Por último dos grandes problemas laten en el reino. Las arcas públicas siguen dependiendo de la renta petrolera. Sin embargo, nada asegura que las fuentes energéticas cambien en el medio plazo y Arabia Saudí debe prepararse. A fin de cuentas la edad de piedra no acabó por falta de piedras. Por otro lado el país sigue sin resolver la cuestión de género y la mitad de su población sigue sin tener reconocidos los derechos más fundamentales. Un mundo de hombres, que aunque se muestra poderoso, puede que sólo sea un gigante con pies de barro.

Reservas probadas de petróleo según la OPEP

Y, POR MI CUENTA, AGREGO A ESTE ARTÍCULO este vídeo sobre la esclavitud en Arabia Saudi, ESCLAVITUD ACTUAL, EN PLENO SIGLO XXI, si, si, tal como suena; aquí podemos ver como un saudi azota a su empleado, como si fuera un esclavo:

HAGO NOTAR, POR SI ALGUIEN LO  HA OLVIDADO O NO SE HA ENTERADO AUN (O NO HA QUERIDO O HACE QUE NO SE HA ENTERADO -LOS SIMPATIZANTES, VOTANTES Y AFILIADOS A PODEMOS, POR EJEMPLO-) QUE ARABIA SAUDÍ FUE NOMBRADA POR LA ONU «DEFENSORA DE LOS DERECHOS HUMANOS» Y HASTA LA MISMA CADENA SER, QUE YA ES DECIR, RECONOCE: «Arabia Saudí, un reino sin derechos humanos»

TAMBIÉN ES INTERESANTE RECORDAR QUE EL ISLAM NACE ALLÍ, MUHAMMAD/MAHOMA, ESE ANALFABETO ENVIDIOSO, RESENTIDO, RESABIADO, MEGALÓMANO, PSICÓPATA Y DEPRAVADO SEXUAL NACIÓ Y PREDICÓ ESE SU VENENO ALLÍ. NO SE LLAMABA ARABIA SAUDITA PERO FUE ALLÍ, EL ERA UN ÁRABE.

En aquellos tiempos, evidentemente, NO EXISTIAN NI EL FASCISMO, NI EL «CAPITALISMO IMPERIALISTA Y OPRESOR», NI LAS «MALVADAS» POTENCIAS COLONIALISTAS EUROPEAS NI LOS «MALÍSIMOS» ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA.

Aunque … PARA PODEMOS, IZQUIERDA UNIDA Y DEMÁS CHUSMA PARECE SER QUE SI.

TENED TODO ESTO EN CUENTA A LA HORA DE VOTAR.

 

PODEMOS: Puro elitismo y clasismo

Por: ALDROS

Si una imagen vale más que mil palabras, este vídeo explica por sí solo qué es PODEMOS. Merece la pena verlo de principio a fin. En serio, merece y MUCHO la pena.

Es verdad que el chico de gafas que aparece en el vídeo, además de ser un maleducado que una y otra vez le está diciendo al otro “si me dejas hablar” en cuanto éste le empieza a contestar, no lleva ningún distintivo que lo identifique como podemita, pero creo que queda claramente constatado por sus planteamientos políticos que es de la órbita “intelectual” de PODEMOS, o MAREAS o AHORAS o cualquier otra marca blanca del partido chavista.

Si ya de por sí la acusación que pretendía el podemita es tremenda: Os echaron de Venezuela por ser ricos. ¡Semejante delito el de ser rico! Lo espeluznante es el convencimiento ciego con el que ataca al venezolano: Él lo sabe. Sabe perfectamente lo que es y lo que no es. Lo sabe. Lo propio del fanatismo más totalitario. Da miedo.

Pero es que PODEMOS es así. En noviembre de 2015 publicó El Español un análisis de los últimos datos que arrojaba el CIS sobre intenciones de voto.

Los datos mostraban los siguientes hechos con claridad incontestable sobre el votante de PODEMOS: Es joven, de clase social media, media-alta o alta y con un alto poder adquisitivo.

Así que, los del austericidio, el resKate ciudadano (con K de oKupas), los de la emergencia social, en fin, ya saben, el cambio, el otro mundo es posible, la alternativa, son lo que parecen: Pijos totalitarios, con título sí, ¿pero hasta qué punto significa algo tener un título cuando tu profesor puede ser el “rico” Pablo Iglesias?

Podemos tiene razón

Por: Liberal Enfurruñada

Podemos acaba de presentar, en el Congreso de los Diputados, tres proposiciones no de ley relacionadas con los medios de comunicación españoles. A través de ellas pretenden enmendar su limitado pluralismo y escasa competencia, que han convertido al sector en un práctico duopolio… y tienen razón. Lo que pasa es que sus propuestas, en lugar de solucionarlo, pretenden pasar de duopolio a monopolio y de limitado pluralismo a mensaje único. Para poder entenderlo, debemos usar un traductor que nos permita convertir sus palabras en lo que realmente quieren decir; tengan en cuenta que estos señores son los que a las dictaduras las llaman “democracias populares” y “empoderamiento ciudadano” al capricho personal del caudillo.

 

Procedo a traducir lo que significan algunos de los términos usados en dichas propuestas. La “democratización del espectro radioeléctrico” no es otra cosa que el poder para acallar a los que les critiquen y dar altavoces a los voceros del caudillo. “Poner a disposición de la ciudadanía” es quedárselo el régimen dictatorial. “Favorecer la diversidad y el pluralismo mediático” e “impulsar el Tercer Sector de la Comunicación y el empoderamiento ciudadano” es regalar los medios de comunicación a los amigos del régimen, junto con jugosas subvenciones públicas para sostenerlos sin audiencia. “Crear un Consejo Estatal del Audiovisual” y “poner límites a la propiedad cruzada en medios de comunicación” es implantar la censura gubernamental. “Promover campañas por una audiencia activa” e “Implementación de la educación mediática en el currículo de la educación obligatoria” es la facultad para adoctrinar a adultos y menores… y así todo.

¿Y por qué lo sabemos? Pues no hace falta tener un Máster en Adivinación, ni poseer una mágica bola de cristal. Lo sabemos con total seguridad porque ya lo han hecho donde gobiernan. Por ejemplo, en Venezuela o en Ecuador. Allí empezaron igual que han hecho aquí, con los insultos, las descalificaciones y los señalamientos a los periodistas que no les eran sumisos, contra quienes incluso usaron la violencia física de los llamados “colectivos”. En cuanto tuvieron poder comenzaron a retirar las licencias a los más críticos; a imponer multas y a obligar a emitir interminables mensajes oficiales, mediante la ‘ley mordaza’ de Ecuador o la ‘ley RESORTE’ en Venezuela. Finalmente, a los pocos que no cedieron y aplicaron la autocensura, se les asfixió económicamente, se persiguió a sus accionistas y hasta se nacionalizaron las empresas papeleras, para que no pudieran imprimir. Y todo eso lo han hecho ya allí con el asesoramiento de los líderes de aquí… blanco y en botella.

Podemos tiene razón, los medios de comunicación españoles adolecen de falta de pluralismo, pero la solución sería justo la contraria a la que ellos proponen.Necesitamos más libertad y menos injerencia estatal; más diversidad, más empresas privadas y menos licencias, limitaciones públicas, ni comités. Los medios de comunicación privados ofrecen lo que creen que demanda la ciudadanía y cuanto más aciertan mejor les va. Mientras, los públicos sólo ofrecen lo que demandan sus gestores: los políticos. Cualquier organismo público de control de la comunicación responderá sólo a los intereses de ‘la gente’, o sea, de ellos. Porque la realidad es que no quieren más pluralidad sino que sólo pretenden censurar a quienes no se sometan, sumisos, a los “intereses de la ciudadanía” que, como ya imagináis, significa lo que le salga de las narices a Pablo Iglesias.

Tras echar a toda su plantilla de Madrid, IU exige ‘ni un solo despido en Unidad Editorial’

DESPIDIÓ A SUS EMPLEADOS EN AGOSTO DE 2015 DEBIÉNDOLES NÓMINAS DESDE MAYO

RCS Mediagroup, propietaria de El Mundo, cerró 2015 con pérdidas de 175,7 millones, motivo por el que el diario prepara un ERE que incluirá el despido de 224 trabajadores.

Siempre es triste ver a una familia perdiendo su fuente de ingresos, y más en tiempos de crisis, pero el problema se venía arrastrando desde hace años. En último término, lo que le pasa a El Mundo en una muestra más de que los medios impresos están abocados a la desaparición, ante el notable impulso que ha tenido Internet y, particularmente, los medios digitales. El proceso es tan normal como el que sufrió el telégrafo con la llegada de la radio y del teléfono. Editar periódicos, hoy en día, supone un gasto enorme que cada vez compensa menos. Por supuesto, se puede obviar el avance de la tecnología y pretender que una empresa siga invirtiendo en un negocio que no es rentable, pero lo que no se les puede exigir a quienes ponen el dinero para editar un periódico es que soporten pérdidas sin cesar. Pero hay gente que parece no entender esto.

Es más: hay gente que hace como que no lo entiende y que aprovecha la ocasión para sacar tajada política de un conflicto laboral como el citado. Muestra de ello es este tuiteo publicado hoy por las Juventudes Comunistas, una de las organizaciones integrantes de Izquierda Unida:

Como se ve, los jóvenes comunistas amenazan con que “calleremos sus noticias” si El Mundo no accede a sus demandas. Personalmente no me ha sorprendido leer un mensaje así en una organización que sostiene una ideología totalitaria, pues si por algo se ha caracterizado el comunismo es por imponer la censura allí donde ha implantado sus dictaduras. Los comunistas son auténticos expertos en callar noticias, ciertamente. Uno de ellos, Cayo Lara, mostraba ayer su solidaridad hacia los empleados afectados y su rechazo al ERE de El Mundo:

No, no os engaña la vista. Es el mismo Cayo Lara que dirige Izquierda Unida, formación que en agosto del año pasado despidió a todos sus empleados en Madrid. Pusieron en la calle a once personas que además no habían cobrado su salario desde el 24 de mayo, a causa de los problemas económicos que atraviesa IU a causa de sus malos resultados electorales y de la consiguiente pérdida de las subvenciones públicas. Lo cual me lleva a preguntar, sin ningún rodeo: señores de IU, ¿qué tal si fingen al menos tener una pizca de vergüenza?

INFORMA: OUTONO.NET

¡ÚLTIMA HORA: Si es que estamos gilip…!!!!

Lo acabo de recibir por e-mail y me he quedado helado, totalmente helado; los acontecimientos  se precipitan.

Esta es la NOTICIA y no es ningún BULO:

El laborista Sadiq Khan, primer alcalde musulmán de Londres

Este antiguo activista de los derechos humanos, que creció junto a siete hermanos en una vivienda de protección oficial, lidera el escrutinio por delante del multimillonario judío Zac Goldsmith

Leer más: El laborista Sadiq Khan, primer alcalde musulmán de Londres. Noticias de Mundo  http://goo.gl/oduQTc

Y si, digo «estamos» porque esto puede ocurrir en cualquier lugar de occidente. Londrés va a ser la primera en caer pero no nos engañemos, ESTE SUJETO (que mirad el careto que tiene el menda, yo no dejaria a ninguna menor cerca de este especimen) «va por delante en los escrutinios», es decir, QUE LE HA VOTADO LA TIRA DE GENTE y si, en el Reino Unido hay muchos musulmanes y en la capital, logicamente, está el grueso de la CHUSMA SARRACENA pero Londres siempre ha sido y es una ciudad cosmopolita, es decir, que es una ciudad de unos 9.000.000 de habitantes según datos de 2015 (y seguramente aquí no meten el extrarradio) en la cual, además de los propios ingléses, estarán otros británicos y por supuesto, americanos del norte, del centro y del sur, chinos, japoneses, hindues (y estos se llevan a matar con los musulmanes) y todo tipo de europeos con derecho a voto.

¡¡¡Y VOTAN A ESTE SUJETO!!!

Mal está el que el Partido Laborista (aunque, como «zurditos» que son, extraño no es, desde luego) ponga a un candidato musulmán, pero es que en Gran Bretaña las listas son abiertas, no como aquí y LA GENTE VOTA A ESTE TIPEJO, luego son los propios habitantes de Londres los AUTÉNTICOS CULPABLES de esta auténtica IRRESPONSABILIDAD.

Lo dicho, EN OCCIDENTE ESTAMOS GILIPOLLAS.

Y LO VAMOS A PAGAR MUY CARO.

MIENTRAS TANTO, EN ESPAÑA …: 

Podemos exige que España pida perdón al islam por la Toma de Granada

Podemos promueve la islamización de España y ya cuenta con un ‘Círculo Musulmanes’

pabloiglesias22

Si cerrara Zara, si desapareciera Podemos.

Por: 

 Desde la noticia del 80 cumpleaños de Amancio Ortega, se han apresurado la izquierda más rancia y cúpula de Podemos a lanzar ataques sobre la fortuna que el capo de Zara ha conseguido a lo largo de los años. Ahora yo voy pensar fríamente que es lo que pasaría si Amancio Ortega decidiera mañana mismo decir, «Sabes que te digo, que yo con la pijá de millones que tengo cierro el chiringuito y vivo lo que me queda de vida como un rey» Y mira que se lo puede permitir.

SI MAÑANA CERRARA ZARA.

· Más de 150.000 puestos de trabajo directos se quedan en la calle, más varias decenas de miles indirectos.
· Inmobiliariamente sería una catástrofe, ya que se dejarían de ingresar más de 1.000 millones de euros en concepto de alquiler, con sus impuestos correspondientes.
· En España se dejarían de ingresar más de 850 millones de euros de impuesto de sociedades.
· Hacienda dejaría de recaudar más de 1.000 millones de euros de I.V.A.
· La seguridad social dejaría de ingresar el equivalente a más de 40.000 nóminas de trabajo en España.
· Su fundación «donó» 20 millones de euros a Cáritas y otros 20 millones en 2.014. (Total 40 millones de euros)
· En 2.014 también «donó» 4 millones de euros a la Federación Española del Banco de Alimentos.

SI MAÑANA DESAPARECIERA PODEMOS.

· Nada!!! Si mañana desaparecieran Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Carlos Monedero, Carolina Bescansa, Pablo Echenique, Irene Montero, Tánia Sánchez, Ritra Maestre, Manuela Carmena, etc, etc, etc, y otros tantos muchos de Izquierda Unida, no pasaría nada. Vuestra presencia es totalmente irrelevante. Mientras este señor da cientos de miles de puestos de trabajo, crea riqueza, no ha sido ni tan siquiera imputado por fraude fiscal, su nombre no aparece en paraísos fiscales, ni tampoco en los recientes papeles de Panamá. Mientras tanto vosotros os dedicáis a criticar y cuestionar su imperio al tiempo que cobráis millones de euros de Venezuela, creáis empresas para no pagar impuestos, pretendéis vivir del dinero público sin dar un palo al agua. Así que señores, lo que tenéis que hacer es lavaros la puta boca antes de pronunciar su nombre.

El sector sindical tiene que liberalizarse.

Por:  Jaime de la Casa

El sindicalismo estatal vuelve a salir a las calles. Esta vez con un claro tono político; piden que la gente vote en masa para que haya un gobierno del cambio. Sorprende que estos autodenominados representantes de los trabajadores, digan ahora a quien hay que votar y a quien no para que la economía y los salarios se encaminen al alza, como si fueran expertos en la materia. Pero esto no es lo más llamativo, el líder sindical de UGT, Pepe Álvarez, afirmaba en la manifestación del pasado 1 de Mayo esta barbaridad:El compromiso de los sindicatos es repartir la riqueza, así sin pestañear. Quizás estaba yo confundido. Hasta donde tenía entendido, estos señores se dedicaban a representar a los trabajadores por imposición del Estado. Pero resulta que, además, otra labor que tienen es repartir la riqueza….

¿Pero esto qué es? ¿Los sindicatos, (financiados por coacción del Estado), tienen ahora plena legitimidad para decir a quien votar y dar consejos como el que no quiere la cosa sobre economía? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué será lo próximo? ¿Que esos hombres de bigote nos digan como tenemos que manejar nuestro dinero?… Esa es otra, parece que en el manifiesto de CCOO y UGT hay algún artículo que dice que todo líder sindical tiene que tener bigote. Bromas aparte, es muy preocupante que gran parte de la población española, apruebe la existencia de estos monopolios sindicales hechos para subvencionar a burócratas que viven de ilegitimidad impuesta por el Estado. Esas miles de personas que han salido a las calles a pedir más derechos, están adormecidos con el somnífero estatal, y creen, que la solución a los problemas laborales pasa por mayor intervención en la economía. Y no aprenden.

Para recuperar esos salarios dignos, poner fin a la precariedad laboral o al paro estructural de este país, la respuesta no pasa por un decreto-ley de un gobierno de turno, sino liberalizando de una vez por todas el mercado laboral, de igual modo que la economía. El sector sindical, (lo llamo sector porque debería ser de libre competencia y contratación), tiene que liberalizarse. El sindicalismo no puede ser impuesto por el Estado, tiene que ser de libre vinculación como un contrato más. Además, al no haber libre competencia y ser un monopolio estatal, este servicio no es atendido según las necesidades particulares de cada individuo. El sindicalismo del Estado, es una agencia de colocación de burócratas en el que, mediante la coerción, hacen creer de manera falsa y dañina, a los trabadores españoles que son representados y defendidos, para que los delegados y amiguetes sindicales puedan seguir viviendo el sueño diplomático, el de no hacer nada y cobrar de los que sí hacen.

Discúlpame mi pesimismo de este último párrafo querido lector, pero en un país en el que el 100% de las manifestaciones son para pedir más Estado y menos libertad, en el que la mayoría de las personas confunden derechos conquistados con libertades corrompidas, se hace palmariamente difícil pasar de la crítica objetiva liberal a la acción pedagógica.

Acerca del autor: Jaime de la Casa

Estudiante de Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Sevilla. Miembro de Students for Liberty y en colaboración con Ágora Libertaria. Blog personal: Opinión Libre

 

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Cinco ejemplos de cómo entiende Pablo Iglesias la libertad de prensa

Poco después de irrumpir en las elecciones europeas en mayo de 2014, el líder de Podemos ha mostrado un gran interés en controlar «regular» -el eufemismo, que no falte- los medios de comunicación. Iglesias no tolera que los medios sean privados, «un privilegio de los ricos», dice.

Por: Javier Torres

Hoy martes 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa. En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas, siguiendo la recomendación de la Conferencia General de la Unesco, escogió este día para reivindicar el derecho a informar en libertad y defender la independencia de los medios de comunicación.

Como sucede con la conmemoración de otros derechos, la clase política se apresura a colocarse en primera línea de pancarta. Sorprende especialmente el caso de Podemos, cuyo líder, Pablo Iglesias, entiende por la libertad de prensa el control de los medios por parte del Estado, así como la incompatibilidad entre empresa informativa privada y libertad de expresión. A continuación, cinco ejemplos en los que Iglesias queda retratado.

1. “Los medios tienen que tener mecanismo de control público”. Aún era un desconocido para la mayoría de los españoles, pero Pablo Iglesias provocó que sonaran las alarmas en la prensa cuando, tras irrumpir en las elecciones europeas en mayo de 2014, mostró un gran interés en controlar “regular” -eufemismo, que no falte- los medios de comunicación. Todo ello viene recogido en el libro “Conversación con Pablo Iglesias”: “Los medios de comunicación, por lo menos una parte, tienen que tener mecanismos de control público”.

2. “Que existan medios privados ataca la libertad de expresión”. Unos meses antes, en noviembre de 2013, Iglesias era aún más sincero -Podemos aún no existía- en una entrevista concedida a Galiza Ano Cero. Ahí decía sin tapujos que sus modelos son Venezuela, Ecuador y Argentina. “Si la información es un derecho en la medida en que un derecho se convierte en mercantilización se convierte en un privilegio. Lo que ataca la libertad de expresión es que la mayoría de los medios sean privados, incluso que existan medios privados ataca la libertad de expresión. ¿Por qué esto de tener medios va a ser un privilegio de los ricos? Si alguien los tiene que tener tiene que estar controlado por el Estado que con todas sus contradicciones es representativo en última instancia de la voluntad popular”.

3. Mofas y críticas públicas a periodistas. Nadie acusó de machista o sexista a Pablo Iglesias cuando contestó a la periodista de El Español Ana Romero con un “precioso abrigo de piel el que trae usted” cuando ésta le preguntó sobre el “proyecto de Gobierno del cambio”. Tampoco recibió críticas el líder de Podemos cuando arremetió contra Eduardo Inda y Francisco Marhuenda durante el debate electoral a tres que mantuvo con Albert Rivera y Pedro Sánchez. “Es un debate histórico, y parecernos a Inda y a Marhuenda no creo que sea una buena línea a seguir en este debate”, dijo el líder de Podemos. “La experiencia de debatir con ellos no os recomiendo que la hagáis demasiado, porque a veces no es bueno para la salud”.

Hace unas semanas el líder de Podemos impartía doctrina en una charla en la facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Iglesias se quejaba de la mala praxis periodística y señalaba al periodista de El Mundo, Álvaro Carvajal, encargado de cubrir la información de Podemos. “Tengo que evitar que Álvaro Carvajal, que tiene aspecto de epistemólogo pero es un periodista de El Mundo, me saque el titular ‘Vamos a hacer que España se masturbe’”.

“Buena parte de los periodistas que nos siguen están obligados profesionalmente a hablar mal de nosotros, porque así son las reglas del juego”, dice Pablo Iglesias

Durante esta conferencia, el líder de Podemos volvía a mencionar al reportero de El Mundo. “La historia no tiene por qué ser verdad, pero como tantas cosas que se publican, que no tienen por qué ser verdad, pero se publican. Nos cuenta la historia de un periodista que te dice: ‘Fíjate, yo, si quiero prosperar en el mundo del periodismo, y en particular en mi periódico, tengo que conseguir que haya muchas noticias que vayan a la portada. Pero claro, si yo trabajo en el diario El Mundo es imposible que yo consiga colocar en la portada Podemos lo hace todo muy bien. Tengo que colocar noticias que digan Podemos lo hace todo fatal. Buena parte de los periodistas que nos siguen y que están obligados profesionalmente a hablar mal de nosotros, porque así son las reglas del juego…”.

pabloiglesiasyperiodista

Más tarde, tras el revuelo causado, Pablo Iglesias se disculpó fiel a su estilo: a través de twitter y matizando, porque en realidad él “había dicho la verdad”. “Siento haber ofendido y pido disculpas. No debí personalizar. Pero dije la verdad. Vean aquí el vídeo y juzguen”. Días después el protagonista de la historia, Álvaro Carvajal, publicaba en esta misma red social una foto en la que aparecía abrazado a Pablo Iglesias. “Abrazo hoy con Pablo Iglesias. Todo zanjado”.

4. “Veo a los periodistas con cara de miedo por primera vez”. Quizás el desenlace del ‘caso Carvajal’ lo único que ha demostrado es que Pablo Iglesias tiene razón. “Veo a los periodistas con cara de miedo por primera vez”, dijo también durante su intervención en la Complutense. Es sorprendente que tras ser atacado y ridiculizado en público, el periodista acabara bajándose los pantalones de esa manera. Y en público.

La última ocurrencia del líder de Podemos es la de incluir una asignatura -“Educación mediática”- como obligatoria para los escolares

Unas semanas antes de este episodio se producía otra anécdota en una rueda de prensa de Iglesias en el Congreso de los Diputados. Un periodista se equivocó llamando “señor Rivera” a Iglesias durante el turno de preguntas, un lapsus sin mayor importancia que si no fuera porque tras las risas de los allí presentes -incluido el propio líder de Podemos-, el informador zanjó el asunto con un “disculpe el insulto”.

5. “Educación mediática”, la asignatura con la que Iglesias pretende adoctrinar en las escuelas. Podemos propuso la semana pasada “poner límites a la propiedad” de las televisiones y las radios. Para ello baraja, entre otras medidas, implantar en los colegios la asignatura “Educación mediática” en el currículum. Iglesias volvió a señalar que el Gobierno tendrá que “poner límites” a la información y que la propiedad cruzada, en distintos soportes, en medios de comunicación no dará pie a una excesiva concentración de la cuota de audiencia en manos de un mismo grupo mediático.

 

Libertad de expresión, cada vez mas acosada.

La libertad de expresión está en el alero de las sociedades abiertas. Las presiones de la izquierda y la derecha para redefinirla, siempre en un sentido restrictivo, escalan acompasadas por el desarrollo de nuevas inseguridades y de nuevos intentos de utilizar el Estado para imponer una mentalidad única a la sociedad. El caso de Jan Böhmermann es un ejemplo de lo primero; la creación de “espacios seguros” para personas LGTB y otras minorías, en los campus universitarios y las ciudades, de lo segundo.

La canciller Angela Merkel ha dado el placet para poder procesar al cómico Jan Böhmermann por injurias al presidente turco Taryp Erdogan. En su programa de televisión, el señor Böhmermann leyó un poema satírico en el que se describía al presidente Erodgan practicando sexo con ovejas, consumiendo porno infantil, y matando kurdos y cristianos. Alemania tiene un viejo artículo en su Código Penal, el 103, que tipifica como delito las ofensas a jefes de Estado extranjeros. Para poder investigar a una persona por este delito, se necesita el visto bueno del canciller. Las presiones del Gobierno turco consiguieron que la señora Merkel activase el procedimiento penal el pasado viernes, una concesión que se explica por la creciente influencia de Turquía en la Unión Europea, debido a su posición de fuerza en el acuerdo sobre la crisis de los refugiados.

Como escribe Gideon Rachmann este martes en Financial Times: “El caso de Jan Böhmermann representa un intento de exportar prácticas autoritarias hacia  la Europa democrática”.

En el otro lado del arco político, la izquierda actúa igualmente para restringir la libertad de expresión en los países democráticos. El último ejemplo es la campaña de las organizaciones del movimiento feminista y LGTB para que la ONU adopte en su próxima cumbre sobre las ciudades, del 25 al 29 de abril, un conjunto de directrices “contra la violencia de género en los espacios públicos”.

Entre las recomendaciones, se promueve la penalización de la publicidad “sexista”, o de los piropos en la calle como una forma de acoso sexual a mujeres y personas LGTB, según el borrador de la propuesta, que se filtró este lunes por error. También se pide a la ONU que reconozca como formas de violencia el siguiente listado: “patriarcado, misoginia, sexismo, sentido de la propiedad sobre los cuerpos de las mujeres, control de la sexualidad y de la capacidad reproductiva, homofobia, transfobia, lógica cisgénero, entre otras”.

Si los lobbies feministas y LGTB querían combatir el acoso sexual en las calles de las ciudades, dejaron pasar la oportunidad de hacerlo tras los incidentes de la pasada Nochevieja en Alemania, Dinamarca y Suecia, cuando cientos de mujeres sufrieron abusos por parte de grupos de inmigrantes de cultura musulmana. La voz de los colectivos feministas y LGTB brilló por su ausencia entre las peticiones de justicia para esas víctimas de un acoso real, no paranoico.

La libertad de expresión es la primera víctima de la crisis de valores en las sociedades occidentales. Los miedos de la derecha y la pulsión totalitaria de la izquierda están haciendo de la sociedad abierta un lugar peligroso para pensar y hablar en libertad. – V. Gago

[Con información de Deutsche Welle,  Financial Times, de pago; El Español, Naciones Unidas, en inglés y en español]