Categoría: POLÍTICA

La Administración de EEUU reacciona aterrada a la «amenaza» de la libertad de expresión en Twitter

ELON MUSK ES EL DUEÑO DESDE ESTE VIERNES

 Carlos Esteban – La Gaceta de la Iberosfera

Este viernes, el multimillonario Elon Musk se convierte en el dueño de la red social Twitter y el estamento woke que controla la administración norteamericano ha entrado en pánico ante la posibilidad de que Musk cumpla su ‘amenaza’ de acabar con la censura en la plataforma.

De repente, Twitter no es ya una empresa privada. ¿Recuerdan? Esa era la excusa habitual de cada purga, de cada censura: es una empresa privada, puede hacer lo que se le antoje, así sea expulsar al presidente de Estados Unidos o eliminar mensajes contrarios al discurso oficial del progresismo. Pero eso, naturalmente, era solo la coartada de los beneficiados del sistema. Ahora, cuando Elon Musk está por iniciar su mandato, ya no es una empresa privada; ahora es una cuestión de “seguridad nacional” y hay que impedir a toda costa que la gente opine e informe libremente.

“Una vez que se cumplan las condiciones finales de cierre, los fondos estarán disponibles para que Musk culmine la transacción antes de la fecha límite del viernes”, señala el Wall Street Journal. Y este miércoles Musk tuiteaba un vídeo de sí mismo entrando triunfalmente en la sede de Twitter antes de concluir su compra por 44.000 millones.

Musk ya ha anunciado su intención de deshacerse de tres cuartas partes del personal de la plataforma, formada esencialmente por guardianes de la verdad oficial al servicio de la izquierda progresista mundial. Y el anuncio ha sembrado el pánico histérico en los grandes medios de comunicación ante la perspectiva de que la plebe pueda expresar libremente lo que piensa. “La toma de control de Twitter por Musk amenaza nuestra democracia con una libertad de expresión sin restricciones”, podía leerse en The Pacific, en un titular indeliberadamente hilarante. “Por qué la idea de “libertad de expresión” de Musk contribuirá a arruinar América”, insiste The New Republic, por citar solo alguno de los titulares tan alarmistas como francamente orwellianos.

Naturalmente, la administración no se va a quedar de brazos mientras ven cómo toda su obra se puede desmoronar en poco tiempo. Así que los mismos que han dejado pasar sin problemas los oscuros negocios del hijo del presidente con empresas propiedad del estado chino -entre otras muchas, muchas cosas más- han iniciado una investigación criminal sobre los negocios de Musk. Justo ahora, qué cosas.

Según informa Reuters, “Tesla Inc (TSLA.O) está bajo investigación criminal en Estados Unidos por las declaraciones según las cuales los vehículos eléctricos de la compañía pueden conducirse solos”. Y sigue: “El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó una investigación no revelada previamente el año pasado después de que se produjeran una docena de accidentes, algunos de ellos fatales, que involucraron el sistema de asistencia al conductor Autopilot de Tesla, que se activó durante los accidentes”, agregs el informe.

Pero estos accidentes no quitaban el sueño a los investigadores hasta que al fundador de Tesla se le ocurrió la idea de comprar Twitter.

La semana pasada, hubo informes de que la administración Biden estaba considerando detener el acuerdo con una «revisión de seguridad nacional«, supuestamente basada en la premisa de que Musk había estado sirviendo como intermediario para el régimen de Putin. La administración Biden ha negado que esté realizando una “revisión de seguridad nacional” de este tipo.

Hemos traicionado a Salman Rushdie una vez más

Apenas dos meses después del atentado islamista contra su vida, todo el mundo parece haberlo olvidado.

TOM SLATER (ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH)

Dos meses después del brutal atentado contra la vida de Salman Rushdie, el alcance total de sus heridas está quedando claro. Andrew Wylie, el agente de Rushdie, ha confirmado que parecen cambiar la vida. Rushdie ha perdido la vista de un ojo y el uso de una de sus manos . Hadi Matar, el islamista de 24 años que presuntamente apuñaló a Rushdie en el escenario mientras se preparaba para dar una conferencia en Nueva York, perforó el ojo del autor y cortó los nervios de uno de sus brazos. Wylie dice que Rushdie tiene 15 puñaladas más en el pecho y el torso. Fue un milagro que sobreviviera.

El hecho de que Rushdie nunca pueda volver a escribir a máquina es particularmente desagradable. Porque fue su escritura lo que puso precio a su cabeza en primer lugar. Su novela finalista del Premio Booker, Los versos satánicos , atrajo la ira de los islamistas de todo el mundo después de su publicación en 1988. Los clérigos de línea dura la condenaron como una blasfemia contra el Islam, a menudo mientras se jactaban de no haberla leído nunca. Y esta agitación finalmente llamó la atención del ayatolá Jomeini de Irán, quien emitió su fatua en 1989 y condenó a muerte a Rushdie.

Treinta y tres años después, luego de muchos intentos fallidos de ejecutar la sentencia, Matar se ha convertido en el primero en acercarse tanto. En una entrevista con el New York Post poco después del ataque en agosto, Matar habló de su ‘respeto’ por Khomeini , aclamándolo como una ‘gran persona’, sin llegar a decir que se inspiró para atacar a Rushdie por la fatwa, bajo el consejo de su abogado. Pero no dudó en condenar al hombre, tres veces mayor que él, a quien acababa de apuñalar. ‘No creo que sea muy buena persona. No me gusta… Es alguien que atacó al Islam’, dijo Matar al Post . Y luego vino el truco: solo había «leído un par de páginas» de la novela que estaba dispuesto a matar a Rushdie por escribir.

A medida que el alcance total de las lesiones de Rushdie y los motivos de su presunto atacante se vuelven más claros, no deberíamos aceptar más tonterías acerca de que las palabras ofensivas son una forma de violencia: la justificación de propósito general para la censura ejercida por todos, desde los canceladores del despertar hasta los asesinos islamistas. Lo que le pasó a Salman Rushdie, eso fue violencia. Fue una violencia brutal, no provocada y cobarde sobre un libro aparentemente tan ofensivo para Matar que ni siquiera se atrevió a leerlo. Y para cualquiera que intente hacer una advertencia sobre su condena del ataque con una condena del libro ‘ofensivo’ e ‘islamófobo’ de Rushdie, solo tenga en cuenta lo que está insinuando: que él mismo se lo buscó. Que es también la posición del gobierno iraní , como sucede.

Además, la noticia del estado de Rushdie es un sombrío recordatorio de cuán débil ha sido la respuesta al ataque. La mayoría de la gente en la política y los medios esencialmente se habían olvidado de Rushdie, al parecer, hasta que surgieron los comentarios de Wylie ayer. Rápidamente siguieron adelante, como es ahora la maniobra de referencia en respuesta a los actos de terrorismo islamista. Las efusiones de horror y preocupación de hace dos meses también fueron bastante tibias. Al menos en 2015, tras los asesinatos de Charlie Hebdo , hubo un aumento de la solidaridad y la agitación (la gente proclamó ‘Je suis Charlie’ y realizó marchas de solidaridad) antes de que inevitablemente se agotara. Pero como ha señalado Mick Hume de Spike, no hubo ningún movimiento ‘Je suis Salman’ después del ataque en agosto .

El mundo occidental corre el riesgo de traicionar a Salman Rushdie por segunda vez, al igual que las élites occidentales se degradaron después de que se emitió la fatua. Es posible que el gobierno del Reino Unido haya ofrecido protección policial a Rushdie en 1989, pero Margaret Thatcher y sus ministros también se aseguraron de extender su simpatía a los islamistas que se sintieron ofendidos . Jimmy Carter fue mejor , declarando Los Versos Satánicos un ‘insulto’ al Islam apenas un mes después de que se emitiera la fatua. ‘No hay ninguna ley en la vida o en la naturaleza que diga que las grandes religiones pueden ser insultadas con impunidad’, fue la respuesta de su compañero autor John le Carré .

El caso Rushdie dejó muy claro en 1989 que la amenaza a la libertad de expresión en la era moderna proviene más de nuestra propia cobardía que de los teócratas extranjeros. Hoy, ahora que Salman Rushdie ha perdido un ojo y una mano en la lucha por la libertad de expresión, el establishment occidental vuelve a mirar al vacío. Se merece mucho mejor.

Tom Slater es el editor de Spiked . Síguelo en Twitter: @Tom_Slater_

El metaverso del estado de bienestar

Para saltar de un modelo a otro basta con un clic. De hecho de un día para otro se tuercen las cosas por cualquier motivo y terminas rellenando formularios en los servicios sociales y una amable trabajadora social te acredita como vulnerable.

Para saltar de un modelo a otro basta con un clic. De hecho un día para otro se tuercen las cosas por cualquier motivo y terminas rellenando formularios en los servicios sociales y una amable trabajadora social te acredita como vulnerable.

Una mala experiencia laboral, una repentina enfermedad, un traspiés financiero y el mundo tal y como lo conocemos se viene abajo. El techo de cristal infinito al que jamás pensaste que llegarías pese a no tener tope, gracias a las mil y unas oportunidades que la vida y el capitalismo te ofreció, se rompe y se te cae encima hecho añicos en un instante.

La tan manoseada clase media comprendida de manera ficticia entre aquellas unidades familiares que ingresaban al menos 2.700€ al mes (con una media de cuatro integrantes), ya no sólo ve cómo pierde poder adquisitivo un día sí y otro también simplemente comprando refrescos y snacks, sino que el mero planteamiento o la simple necesidad de cambiar de teléfono móvil cada dos años o de vehículo cada cinco culmina sacando al churumbel del futbol, o a la nena de sus clases de baile y claro… este traspiés genera tal estrés, que rompe los esquemas de cualquiera. Ese primer paso hacia la pobreza para el que la mayoría de la gente no está preparada, no tiene precio. Prescindir de estos servicios hasta ahora básicos, no sólo nos coloca de golpe ante nuestra triste realidad sino que además, frustra las esperanzas de los papás; esos  niños eternos que trasladan sus sueños en sus pequeñas y repelentes réplicas, tratando de batir así sus propias metas y decepciones.

En otras ocasiones cuando es una enfermedad la que te expulsa del mercado laboral y te arruina como ser humano -como hay miles de casos-, la sensación de necesitar estar muerto entiendo que a veces te arrolla haciéndote menguar exponencialmente hasta límites insospechados. La obligación de reinventarse y renacer de tus propias cenizas con una nueva y humilde personalidad, necesariamente más férrea ante la cruda revelación de nuestra propia debilidad, se hace indispensable para soportar la vida. Respecto a este colectivo, la manipulación es tal que unos se presentan como sus salvadores innatos, ofreciendo miserables ayudas y otros imitan los procedimientos defendiendo que eso es posible además bajando impuestos a todos.

Si el golpe sobreviene por malas elecciones financieras como por ejemplo cuando se nos habla de la ruina de los “criptokers”, podría hasta provocarnos al resto de los sufridores cierta vergüenza ajena y compasión. Este club y otros de sobrados caídos en desgracia, la mayoría de las veces por su propio egoísmo y falta de empatía, sin embargo también han logrado que nos duela en el alma, y así y por estas nos tienen enfrascados a los unos y los otros defendiendo a los ricos para que no les suban o  bajen los tramos del IRPF.

En definitiva cuando por el motivo que sea lo que sucede simplemente es que se pierde el empleo y el tiempo se echa encima y alguien, sin tu permiso te descataloga para seguir activo, la peor cara del Estado del bienestar llama a tu puerta como los de AVON. La descarnada espera para obtener la categoría social de parado tras lograr esa increíble cita te denigra hasta los huesos. Esa fría demostración de indiferencia que el Estado te demuestra te pone en el paredón de los zombis. Pasas de lleno a esa multitud de buscavidas que como “el ratilla del Lazarillo” aprende a golpes a sacar de donde no hay para seguir viviendo en la mentira un poco más, mientras compruebas como va bajando el saldo de las cuentas corrientes.

La pandemia, los ERTES posteriores, el atasco en la economía, la tontería desarrollada por la Unión Europea y desarrollada hasta límites insospechados por el actual Gobierno lleno de felones, han generado miles de inútiles que en las empresas han dejado de preocuparse por su propia actividad, pensando solo en reciclar su existencia recibiendo subvenciones que nadie sabe como pedir, para compensar groseramente sus cuentas de explotación, sin vender un “saci”.

Puntos de protección al colectivo LGTBI dentro de almacenes de construcción o material de oficina, como si “ser o no ser, esa es la cuestión» fuera escrito en la frente (que a veces sí…), está pasando. Tal memez terminará provocando que algún día pite el detector de gays o lesbianas al entrar y el vigilante empático ya no te seguirá para que no robes, sino para protegerte por si eres esto o aquello mientras las alimañas que todos sabemos arrasan el local. 

Por seguir citando idioteces, abundan las compañías que, por ejemplo, alquilan máquinas industriales y vehículos de toda condición que alardean de plantar árboles para compensar lo que sueltan sus máquinas por los tubos de escape, pero luego nadie sabe dónde los plantan. Y de remate tenemos a las bienaventuradas empresas que anuncian trabajo especialmente para mujeres -como si eso fuera algo extraordinario-, puntuando doble si llegas maltratada. En fin…

Esta cantinela buenista ya es algo establecido en nuestro país. Que alguien normal pase a ser catalogado como cafre del sistema (vulnerable), otorga un bonus extra (pero solo por ser sufriente) al empresario gracias a la posibilidad de recibir subvenciones, primando la contratación de ese colectivo cada vez mas grande por la decadencia del Estado del bienestar. El «no va más» ha sido que una mujer maltratada además de serlo -que ya es triste- también sea considerada dependiente (del Estado), y por lo tanto doblemente subvencionable.

La subvención como solución a la desgracia sobrevenida al individuo por el propio sistema injusto, lo ayuda y denigra a la vez. Lo convierte en un pobre de solemnidad con escasas posibilidades de salir del bucle fatal, a la vez que alimenta su capacidad de odiar a los demás que no corren su misma suerte. Sencillamente y por desgracia son como los hamster agobiados de por vida mientras corren enloquecidos girando sin parar en la rueda de su jaula, eso sí: ahora ya, solo gracias al Estado clientelar que le proporciona las dos pipas gordas que siempre llevan en los mofletes. 

Y el cafre (dicho con todo el cariño) solamente saldrá adelante gracias a su determinación, coraje y un punto de suerte. Solo así será posible que resurja y salga del círculo vicioso al que por la cara lo han invitado y descaradamente lo han hecho actor principal.

Eso sí, pasado el mal trago y maltrato -administrativa y políticamente hablando-, gracias y con la excusa del virus chino (también conocido como covid19), ahora y en los mejores cines tenemos: “La guerra de Putin y la madre que los parió”, “Vamos a morir todos porque hace calor”, “Las mil y una hipotecas variables”, «El edredón gordo, ande o no ande», «Niño apaga la luz» y el clásico: “Si te ha pillao la vaca: jódete, jódete…”.

FRANCISCO GÓMEZ VALENCIA

Puedes seguirle en Twitter en la cuenta @Sr_Gómez

Europa en cuestión

Estamos asistiendo a una situación económica y energética a nivel mundial que podríamos llamar insólita y que nadie ha sido capaz de prever ni de ofrecer soluciones alternativas en estos últimos 40 años.

Estamos asistiendo a una situación económica y energética a nivel mundial que podríamos llamar insólita y que nadie ha sido capaz de prever ni de ofrecer soluciones alternativas en estos últimos 40 años. Aún a pesar de las crisis vividas anteriormente tanto energéticas como económicas y financieras, parece mentira que ningún político en el cargo haya sido capaz de poder hacer una planificación energética eficiente, sostenible y que garantizase el suministro de forma estable. 

El caso de la Unión Europea y en particular de Alemania y algunos países del norte es evidente. La transición hacia esa famosa “energía” verde y el rechazo a los combustibles fósiles y a la energía nuclear, ha provocado una dependencia del gas ruso (barato) y de las energías renovables (intermitentes) que han puesto a Europa en una situación muy crítica tras la invasión de Ucrania y el corte de suministro de gas ruso por el famoso gasoducto Nord Stream 1 y 2 después de las sanciones aplicadas a Rusia. 

Las consecuencias de todo ello ya las estamos padeciendo todos en nuestros bolsillos y nuestras facturas mensuales, incluso en aquellos países donde la dependencia del gas ruso era bastante menor. A pesar de ello, ninguno de esos políticos que nos han traído hasta aquí ha salido a pedir perdón y a poner encima de la mesa alternativas que permitan que esta situación no se vuelva a repetir. Ninguno. Lejos de pedir perdón, han seguido con sus políticas expansivas monetarias, inundando de liquidez el mercado y presionando a una inflación que ya en 2021 se anticipaba más alta y que ha llegado a cotas no vistas en los últimos 40 años. Además de seguir incidiendo en la famosa Agenda 2030 y su transición verde. 

Recuerden que la inflación es el “impuesto de los pobres” y es una las peores lacras para las economías, especialmente para aquellas más vulnerables y con bajos ingresos. Ya estamos viviendo situaciones de economías familiares en situación muy preocupante y recurriendo a todo tipo de ayudas para poder enfrentarse al encarecimiento de todos y cada uno de los componentes de sus facturas mensuales.

No les voy a aburrir con datos y estadísticas que ya ven todos los días en las televisiones y periódicos sobre la evolución de la inflación (ya la sufren en sus bolsillos) ni tampoco con cual debe ser la política energética que se debe implementar para evitar situaciones similares a futuro. Energía nuclear conviviendo con desarrollo de renovables y aprovechamiento de todos los recursos a nuestro alcance (fracking y tierras raras) para poder tener el suficiente abanico de oferta de energía que garantice la estabilidad de suministro y abarate el coste de la electricidad en la factura de los consumidores. Reforma del sistema de precio mayorista de la electricidad en España vinculando el precio marginal a los contratos de futuros (y no al precio al contado más volátil), eliminación de impuestos y cargas políticas de la factura, eliminación del impuesto a los derechos de CO2 y favorecer fiscalmente el desarrollo de nuevas inversiones para explotar todos los recursos disponibles así como eliminar las leyes que limitan su prospección y explotación, como es el caso  español.

Ya lo estamos viendo en otros países que están empezando a desarrollar capacidad nuclear y el desarrollo del fracking para tener mayor oferta de suministro. Estar dependiendo de países como EEUU que se ha convertido en el salvador del mercado europeo con sus exportaciones de GNL (gas natural licuado a través de metaneros) pero a un precio más del doble que veníamos pagando antes de la invasión o de países como China, Arabia Saudí, Argelia, Nigeria y algunos otros, no tiene ningún sentido, especialmente si disponemos de los recursos a nivel interno para poder ser independientes energéticamente hablando. Especialmente cuando estos países utilizan técnicas mucho más contaminantes para desarrollar sus recursos, como es el caso de China.

Que España esté importando gas ruso (9% de las importaciones) a estas alturas del partido y financiando al régimen de Putin no tiene nombre ni ningún sentido lógico.

Todo ello está llevando a unas cifras de déficit comercial preocupantes, insostenibles e históricas en toda la Unión Europea (España incluida). El otro día conocimos el déficit comercial de la zona euro en agosto con un aumento de 50.900 millones de euros comparado con un superávit de 2.800 millones de euros del mismo mes de 2021. En términos acumulados en el año 2022 el déficit comercial asciende a 228.800 millones de euros frente a un superávit de 124.000 millones de euros del mismo periodo de 2021. Son palabras mayores. Y la mayor razón de este giro en las cifras, está basado en el déficit energético en el que estamos incurriendo con las importaciones de energía a las que Europa se ha visto obligada a recurrir. En el caso español la situación es similar. Estamos aumentando nuestro déficit energético en unos 5.000 millones mensuales en 2022. La decisión del Sahara tomada por nuestro inepto presidente y la pérdida del gas de Argelia ha supuesto una mayor importación de gas de otros países, principalmente de EEUU, a unos precios más del doble del que veníamos pagando. Naturgy está ahora en plena negociación con Sonatrach para revisar los contratos del suministro del 20% del gas que recibimos todavía de Argelia y que supondrá una actualización de precios de mercado, lo que implica que nuestra factura se seguirá encareciendo. De ahí la fuerte caída del euro en los últimos meses, que se seguirá manteniendo en la medida que seguimos importando inflación mes tras mes.

Toda la situación en su conjunto ha provocado una inflación galopante que en muchos de los países supera los dos dígitos hasta el mes de agosto. Algo absolutamente insostenible y que no parece que vaya a remitir en los próximos meses de invierno.

Los bancos centrales han tenido que reaccionar ante este incremento descontrolado de la inflación con fuertes subidas de tipos que se mantendrán al menos en las próximas dos subastas y que llevarán los tipos a niveles superiores al 3%-4,5% como herramienta para poder intentar bajar la inflación al objetivo del 2%. Algo que según las estimaciones de los principales servicios de estudios, no ocurrirá hasta bien entrado el año 2024.

La subida de tipos y la inflación disparada provocará que la economía global se desacelere y que incluso se pueda llegar a una recesión técnica (dos trimestres de crecimiento negativo del PIB) en muchos países como es el caso de Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y el propio Estados Unidos. El propio Luis de Guindos ya reconocía el otro día que el escenario pesimista que contemplaban, pasa a ser el escenario central para 2023, lo que implica bajo crecimiento (incluso recesión técnica) e inflación alta y persistente. Lo que normalmente se llama “estanflación”. La Unión Europea podría entrar en crecimiento negativo del 0,9% de su PIB en 2023 comparada con un crecimiento estimado previamente del 0,9%. Y una inflación del 6,9% en 2023 frente a una estimación previa del 5,5% del escenario base.

Y además de toda esta negra situación a futuro, hemos vivido una crisis de deuda soberana en Reino Unido muy preocupante, teniendo el Banco de Inglaterra que intervenir en el mercado, inyectando liquidez para que los fondos de pensiones no se vieran perjudicados por las subidas de garantías exigidas para proteger la caída de los precios de la deuda soberana (Gilts), técnicamente llamadas “margin calls”. 

Y mientras, nuestro querido gobierno presentando unos presupuestos absolutamente expansivos con incrementos de gasto insostenibles y con unas previsiones de ingresos (vía mayores impuestos y recaudación por la inflación) difícilmente creíbles ante la desaceleración del consumo privado y de las economías en su conjunto. No hay por donde cogerlos. Seguimos aumentando el déficit estructural (cercano al 4,5% del PIB) y aumentando la deuda (cercana al 120% del PIB) en el peor momento posible. Ni un solo anuncio de reducción de gasto improductivo, reducción de estructura pública o de austeridad fiscal y presupuestaria que es la necesaria en este momento. Para colmo se suben el sueldo un 5% cuando la media de los convenios en el sector privado español no supera el 2,6% y en Europa el 4,4%. Con un par. Mientras los españoles sufren una inflación real cercana al 40% con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo.

Y esta es la situación queridos lectores. Nada halagüeña y con unos mercados, tanto de renta fija como de variable, con caídas superiores al 20% y destruyendo el ahorro (sumen la inflación). El dólar se ha convertido en el refugio natural de los inversores ante la evolución del resto de monedas fiat y sus economías.

Edredones fuertes queridos lectores, dos duchas a la semana y restricciones en consumo de electricidad. Esa es la propuesta de Hacienda y en estas manos estamos. Cuídense que viene un invierno muy duro.

ÁLVARO SHARES

Impuestos al mal (al capital)

Tenemos el gallinero alborotado. O al menos tenemos a los partidos populistas intentando alborotarlo al grito de “para acabar con la pobreza igual hay que acabar con los ricos” (textual) y pidiendo impuestos “extraordinarios” al patrimonio por encima de 3 millones de euros.

Tenemos el gallinero alborotado. O al menos tenemos a los partidos populistas intentando alborotarlo al grito de “para acabar con la pobreza igual hay que acabar con los ricos” (textual) y pidiendo impuestos “extraordinarios” al patrimonio por encima de 3 millones de euros.

Como siempre en estos casos, no se trata tanto de conseguir una medida real que solucione un problema real, como de ganar puntos en el juego partidista. Los populistas (y el Gobierno) están disfrutando de haber llevado a la oposición a oponerse a un “impuesto a los ricos”, aunque para ello hayan tenido que anunciar un “impuesto a los ricos” tan absurdo que hasta los comunistas deberían oponerse. Porque hablamos de “anuncios”, globos sonda, mensajes.

Pero claro, hablamos del capital. Hablamos del mal, un mal casi tan puro como cuando hablábamos de Franco. Defenderlo es perder votos, o eso esperan los populistas.

Los ministros, que cobran 80.000 euros año sólo por serlo, proponen un impuesto al mal por encima de 3 millones de euros. Para ponerlo en contexto, si todo ese mal rindiera un 3% anual, rentaría 90.000 al año.

Proponen un impuesto directo, extraordinario, sin matices, que tiene como gran virtud que no afecta a casi ninguno de sus votantes habituales. Porque ni siquiera Montero tiene tanto mal acumulado, aunque gane más que si lo tuviera.

Si dejamos aparte la propaganda, los tertulianos desatados y el cruce de etiquetas, e intentamos enterarnos de qué discuten, igual llegamos a conclusiones interesantes (ya que no útiles, porque aquí deciden otros).

El primer punto de interés es que la recaudación estimada del impuesto extraordinario no mueve la aguja. No soluciona el problema, No está ni a miles de kilómetros de corregir el desfase presupuestario, o el agujero de las pensiones.

El segundo es que tiene efectos secundarios. Repasemos un poco quiénes son esos malvados que acumulan más de 3 millones de euros e impiden a nuestros libertadores acabar con la pobreza. Hay cuatro grandes tipos.

Uno son los pequeños patrimonios de ahorradores o herencias. Hablamos de dos o tres pisos, alguna finca rústica, un fondo de inversión. Estas personas, con mucha frecuencia, son ya jubilados (por eso tienen patrimonios que se gestionan solos). Habitualmente, esos pisos tienen bastante tiempo y por eso su valor catastral es alto. Pero los ingresos de este tipo de gente, lo que cobran de todo ese patrimonio, no suele llegar aun 3%, lo que significa menos que un ministro. Si se les cobra un impuesto “extraordinario” del 3%, se les acaban de confiscar todos sus ingresos. Es un impuesto “confiscatorio”: ara poder pagarlo, tienen que liquidar lo que puedan, y lo que pueden liquidar es la parte líquida, que es la rentable, lo que significa que no sólo les quitan todos sus ingresos del año sino parte de los del siguiente.

Dejando aparte la cuestión ética de un impuesto confiscatorio, este tipo de propietarios son los que cargan con montes y piedras: patrimonio que no sólo apenas es rentable, sino que requiere inversión para su correcta conservación. Patrimonio que se viene abajo cada día porque no hay con qué cubrir esos gastos. Ahora resta un 3% en efectivo.

Otro grupo son los pequeños empresarios. Tienen unos cuantos camiones y naves, o una cantera, o tres tiendas en una ciudad. Tienen una buena casa, igual otra en la playa, y normalmente poco ahorro porque meten todo el dinero en la empresa. Lo que no se suele recordar es que un puesto de trabajo cuesta mucho más que un sueldo: local, terreno, equipamiento, herramientas, stock de materias primas o producto, costes de operación. Gran parte de esos costes se cubren inicialmente con una aportación de capital, que suele seguir en el balance la empresa y marca el “valor contable”… y por tanto el patrimonio. Eso es “el capital”. Es la suma del mal… o lo que hace posibles los puestos de trabajo.

Los pequeños empresarios tienen suerte si sacan más de un 3% anual al dinero que han dedicado a la empresa. En el último trimestre del año pasado la rentabilidad sobre activos fue un 3,7% anual, según CEPYME (los activos no son sólo el capital, pero por el otro lado, cualquier inversión va a venir de esa rentabilidad, y sin inversión no se crean nuevos puestos de trabajo ni se sobrevive, así que no toda esa rentabilidad se reparte a los accionistas: suponer que le sacan un 3% es suponer mucho.

Eso significa que si los dueños tienen que pagar un 3%, el dinero viene de destruir el capital de la empresa. Y el mal, como hemos visto, es la suma de los puestos de trabajo.

Un tercer colectivo serían las auténticas grandes fortunas, bien gestionadas y profesionalizadas. Esas fortunas que cobran por rendimientos del capital unas cantidades superiores al 3% del capital que tienen, y que lo saben colocar de modo que Hacienda lo mida del modo más favorable posible. A esas fortunas, el impuesto extraordinario les va a pasar rozando porque lo primero que harán será adecuar los valores de sus participaciones del modo más efectivo para evitar el impuesto. El valor contable de muchas empresas se va a desplomar este año.

Entendámonos. Esas fortunas, que son a las que debería ir dirigido el impuesto si de verdad fuera a por “los ricos”, son suficientemente grandes para defenderse de él. Tienen ingresos suficientes para pagar a especialistas cualificados, y criterio suficiente para usarlos. Sus inmuebles están a nombre de empresas, y los deprecian cada año con las amortizaciones. El valor de sus empresas e inversiones se “ajusta a mercado” con facilidad, en el grado más conveniente fiscalmente.

El último grupo son los profesionales como la ministra Montero, con un sueldo alto y capacidad de ahorro, que se han ido comprando cositas (una casa en la Moraleja, o en Galapagar) y metiendo dinero en fondos de inversión, hasta sumar 3 millones de euros. La mayoría tienen cultura económica, así que no votan populista.

A este colectivo de diputados, ministros y otros “ricos” de gama baja, el impuesto les va a escocer pero no podrán esquivarlo: no tienen los medios, y pueden pagarlo. Están bien sujetos por la maquinaria de control del Estado, que sabe lo que ganan y dónde lo tienen, y no pueden permitirse auténticas sofisticaciones.

En resumen, el supuesto impuesto extraordinario directo sobre el capital va a poner contra la pared a ahorradores y propietarios de bienes no rentables, confiscando algo que ya ha pagado impuestos y arruinando a más de uno. va a dañar el tejido productivo español, sangrando a millones de PYMES, ahogando puestos de trabajo y reduciendo competitividad. va a ser toreado fácilmente por las grandes fortunas. lo van a pagar los profesionales mejor pagados del país (esos por los que se pegan todos los países y ciudades, compitiendo para que vengan a vivir, producir y gastar, porque son esencialmente móviles).

El impuesto al patrimonio “de toda la vida” (porque ya existe) suele tener una cláusula de deducción o exención por la que los bienes “afectos a la actividad económica” no se incluyen, o se incluyen parcialmente. Eso evita que tengas que liquidar tu empresa para para pagar por tenerla, básicamente (o vender un piso que tengas alquilado). El sentido no es sólo proteger esa actividad económica sino mantener el sentido común: el Estado ya se está llevando, a través del IRPF, una parte de lo que se consigue con ese patrimonio. Si matas la gallina, te quedas sin huevos, y es mejor huevo diario que pechuga una vez.

Un impuesto sobre el patrimonio es buena idea cuando tiene fines sensatos, como prevenir la acumulación del capital en manos de unas pocas grandes fortunas. Como medio recaudatorio, salvo que tenga las exenciones que acabamos de comentar, es pegarse un tiro en el pie y atacar directamente a la parte más productiva de la clase media. Media-alta, de acuerdo… pero desde la perspectiva de los ricos, cualquiera que lo pague es un rico de medio pelo.

Un impuesto real a las grandes fortunas, que aspire a recaudar, tiene que ir orientado a las rentas del capital, no al patrimonio, y estar bien pensado. Tiene que tener otro umbral, otras exenciones. Tiene, en resumen, que ser muy distinto. Pero claro, ese colectivo, como ya hemos dicho, se defiende, y tiene los medios para hacer daño a los populistas donde les duele (los votos). En cambio, la clase media alta, la burguesía que le decían antes, es presa fácil.

Así que esta cacería contra los ricos se reduce a una campaña recaudatoria contra los que no pueden pagar, los que no queremos que paguen, los que no queremos que se vayan para no pagar, y los que se ríen del impuesto. Y encima, no parece que genere ni remotamente el dinero suficiente para cubrir los gastos de una Administración que no deja de crecer ni para tomar impulso.

Está hecha de tal modo que afecta a la oposición (aunque Duque, Calvo y Celaá probablemente también paguen) y les obliga a aparecer como enemigos de los pobres. Y ese, estimados lectores, es probablemente su único objetivo.”

MIGUEL CORNEJO

Xi, el presidente más poderoso desde Mao en la purga de Hu Jintao

Xi toma el poder del PCCh tras expulsar del Congreso a su antecesor en el cargo Hu Jintao y se convierte en el hombre más poderoso del país desde Mao

Xi Jinping en el XX Congreso del PCCh – EFE

El Partido Comunista de China ha elegido la nueva composición del Comité Central y de sus más altos órganos de dirección durante la despedida y cierre de su XX Congreso Nacional, según ha informado la agencia Xinhua.

Como cabía esperar, el primer ministro del país, Li Keqiang, se ha quedado fuera del comité permanente del partido, el máximo organismo decisorio del partido. Li, de 67 años, había avanzado en los últimos meses su jubilación y los expertos daban por sentado que pasaría a ocupar un segundo plano, por mucho que todavía estuviera a un año de la retirada obligatoria, una regla que no se aplica al secretario general del partido y el presidente del país, Xi Jinping.

Junto a él se han quedado fuera otros veteranos del partido, como el presidente del Congreso Nacional del Pueblo, Li Zhanshu, de 72 años; el presidente de la Conferencia Política Consultiva, Wang Yang, de 67 años, y el vice primer ministro Han Zheng, de 68, confirma el South China Morning Post .

En el congreso, presidido por el propio Xi, los miembros del Partido Comunista chino ha elegido a las 200 personas que dirigirán el Comité Central, así como a 170 suplentes, y que estarán al frente del partido durante los próximos cinco años. Los miembros del Comité Central responden ante los 25 miembros del politburó, quienes a su vez dependen del comité permanente del partido.

Además, se realizó una votación de una enmienda a la Constitución del PCCh para cambiar la actual mención al «Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era», aprobada en el último Congreso, y sustituirla por «Pensamiento de Xi Jinping».

Asimismo, los delegados también eligieron hoy una nueva Comisión Central de Inspección y Disciplina, el órgano anticorrupción del PCCh que en los pasados cinco años investigó por malas prácticas a 5 millones de los 96 (millones de) miembros que componen la formación.

Discurso de Xi

Xi Jinping, en su discurso final, ha hecho un llamamiento al nuevo Comité Central, a seguir «inquebrantablemente» el camino del desarrollo político del socialismo con peculiaridades chinas y a adherirse a «la unidad orgánica del liderazgo del partido».

Además, ha mostrado su disposición para «fortalecer la garantía del dominio popular del país» desarrollando «integralmente» la democracia consultiva, así como promoviendo «la democracia popular» y consolidando un «frente único patriótico», según ha detallado la citada agencia.

El presidente chino ha manifestado su deseo de «desempeñar mejor el papel del Estado de derecho» en la consolidación de los fundamentos, construyendo integralmente un país socialista moderno.

«Es necesario mejorar el sistema legal socialista con peculiaridades chinas con la Constitución como eje, promover sólidamente la administración basada en la ley, administrar justicia con rigor e imparcialidad y acelerar la construcción de una sociedad regida por la ley», ha añadido.

Con todo, Xi ha recordar la importancia de implementar en las políticas del Comité Central «el concepto general de seguridad nacional», así como mantener la seguridad nacional durante todo el proceso «de todos los aspectos del trabajo del partido y del país».

«Es necesario mejorar el sistema de seguridad nacional, mejorar la capacidad de mantener la seguridad nacional, mejorar el nivel de gobernanza de la seguridad pública«, ha aseverado el mandatario chino.

Hu Jintao abandona el Congreso

Lo que ha sorprendido a la prensa es la aparente purga que ha protagonizado Xi contra Hu, el expresidente (2003-2013) fue obligado a abandonar el Congreso y media hora después las búsquedas relacionadas con su nombre en las redes sociales chinas habían desaparecido.

En la red Weibo – equivalente a Twitter, censurado en China-, la publicación más reciente en la que se puede hallar el nombre del antiguo mandatario data del 18 de octubre, en la que una cuenta cita unas palabras del político sobre desarrollo económico.

Esta mención es la excepción, ya que la mayoría hace referencia a la presencia de Hu en la inauguración del cónclave político el pasado 16 de octubre, y tras esas referencias y la del 18, el nombre del dirigente no vuelve a aparecer en dicha red.

Mientras, la misma búsqueda en Baidu, el principal buscador del gigante asiático, arroja excepcionalmente como resultado más actual un artículo de este viernes sobre el Congreso publicado en una página web oficial, donde aparece su nombre en un pie de foto.

Poco después de que la prensa accediera al gran salón y con las cámaras ya captando lo que sucedía, unos bedeles se acercaron a Hu, sentado a la izquierda del presidente y líder del PCCh, Xi Jinping, y le conminaron a levantarse y salir del recinto, a lo que el exmandatario pareció resistirse verbalmente, según presenció EFE.

Hu salió finalmente de la sala, aunque antes cruzó unas breves palabras con Xi, quien durante el incidente permaneció con la mirada al frente ajeno a lo que sucedía a escasos centímetros de su espalda.

La inusual escena, que duró alrededor de un minuto al entrar los periodistas en la sala de plenos del Gran Palacio del Pueblo, supone – a falta de detalles o confirmación oficial- la posible purga política de la facción del expresidente chino, antecesor de Xi en el cargo.

De confirmarse que lo ocurrido ha sido una purga, el presidente Xi Jinping aseguraría su control absoluto sobre el PCCh durante al menos los próximos cinco años.

REPÚBLICA/AGENCIAS

SUMA Y SIGUE.

Con algunas multinacionales farmacéuticas en el punto de mira; sin que nadie nos dé una explicación amplia y detallada de los efectos nocivos de las supuestas vacunas; sin que salga a la luz el número de muertos de forma súbita, muchos de ellos jóvenes deportistas en perfecto estado de salud; sin que se aclare la repercusión real que, en un futuro más o menos inmediato, pueda tener sobre el organismo la vacunación a la que hemos sido sometidos, ya nos anuncian, a bombo y platillo, la inoculación de una nueva dosis con la advertencia -siempre es la misma- de que pronto hará acto de presencia una nueva cepa de la Covid 19, por supuesto mucho más letal que las anteriores.

Se trata, una vez más, de inocular el miedo a una población amedrantada y dispuesta a ceder cualquier derecho y libertad con tal de salvar la vida, al menos a corto plazo.

A los medios de comunicación, casi todos subvencionados por el poder globalitario, se les llena la boca hablando de las largas colas en los denominados “vacunódromos” -el solo pronunciar ese nombre ya produce cierta intranquilidad por la forma tan trivial de abordar un asunto cuyas consecuencias pueden ser irreparables- y haciendo hincapié, a la vez, en que ya se puede comenzar a vacunar a los menores de cinco años.

Evidentemente, estos anuncios y recomendaciones van sazonados con el siempre socorrido informe que refiere un “notable incremento de los casos” y un mayor número de “ingresados en los centros hospitalarios”. Es decir, suma y sigue. Lo mismo de siempre y así desde hace casi tres años.

Hay quien piensa que esta campaña de amedrantamiento irá en aumento de aquí a las Navidades para así justificar una desastrosa campaña navideña que se avecina cuyos resultados se deberán, no a la covid, si no al notable incremento de los precios, consecuencia de la salvaje subida de impuestos provocada por la ineptitud de este gobierno socialista que dilapida el dinero -ese que aquella indocumentada decía que no era de nadie- en pagar chiringuitos y en financiar a vagos.

En cualquier caso, la grave situación por la que atraviesa España, debido a la incompetencia manifiesta de los social-comunistas que nos desgobiernan, situándonos a la cabeza de los países más inflacionistas y con una tasa mayor de paro; a la cabeza de los países donde cuesta más cara la energía y los combustibles; con una bolsa de la compra disparada, exige desviar la atención sobre estos problemas y focalizarla en otros asuntos, en este caso esas presumibles nuevas cepas de las que ya nos advierten con lo cual, la población amedrantada, perderá de vista la desastrosa situación en la que nos encontramos, toda vez que la guerra de Ucrania, pese a intentarlo, no está siendo excusa suficiente para que el globalismo internacional logre sus objetivos.

Entretanto, nuestros dineros se gastan en viajes en Falcon; interminables caravanas de coches oficiales, algunos de los cuales consume el 16% de gasolina; financiar la compra de videojuegos a los de 18 años, o en la creación de observatorios -buen eufemismo para evitar llamarlos por su nombre: “chiringuitos de amigotes desocupados, afines ideológicamente a la causa”- para conocer si la mujer goza más individualmente o en pareja y otras chorradas por el estilo.

Todavía a muchos, yo entre ellos, nos gustaría saber por qué este bichito plandémico, creado en un laboratorio chino, se ceba más en los países del primer mundo, de manera especial en la vieja Europa, que en otros cuyas capacidades, tanto de higiene como sanitarias, son mucho más deficientes. Una de las muchas dudas que parece nadie quiere resolver. Otro de los muchos misterios de esta gran farsa a nivel mundial orquestada por el globalismo internacional que pretende hacerse con las riendas del poder desde las sombras.

Hay demasiadas incógnitas sobre este asunto que lleva casi tres años mortificándonos y que, a lo que se ve, suma y sigue sin que nadie sea capaz, de una vez por todas, de dar respuesta a las muchas dudas que planean alrededor de esta gran operación de cambio de los hábitos de la sociedad, especialmente la occidental.

Ah, por cierto, estamos casi concluyendo octubre y la tradicional gripe estacional todavía no ha hecho acto de presencia, al menos que se sepa. Al final resultará que se ha erradicado y todos sin saberlo. Resulta, cuando menos, extraño, aunque, tal vez, el problema radique en que esos test a los que nos someten que, a decir de muchos, no ofrecen resultados fiables, realmente lo que están detectando es la gripe de toda la vida.

El caso es que la permanente campaña de inoculación de pánico a la que nos tienen sometidos suma y sigue para que así, la malvada izquierda, siga encaramada al poder.

Eugenio Fernández Barallobre ( El Correo de España )

Los parásitos del dinero público

OKUPAS

Vaya por delante mi firme apoyo a una renta o pensión mínima para todas las familias o personas que la necesiten en estos tiempos de pandemia y crisis laboral. Pero siempre con los correspondientes controles para que ese dinero no se pierda en el bolsillo de quien no se encuentra en la situación de precariedad legalmente prevista. El parásito es el principal enemigo de toda política económica en materia de subsidios, subvenciones o ayudas a quien realmente los precisa.

No en vano la novela picaresca española es puntera en la literatura universal. Y, ya en la actualidad, no son raras las noticias de quienes siguen cobrando durante años y aún décadas la pensión a favor de un familiar fallecido. Lo que, unido a los notorios casos de corrupción política y social, aconseja que los poderes públicos procedan en consecuencia. No sólo sobre el papel, que según dicen todo lo aguanta, sino también en la exigencia de responsabilidades.

Quien acostumbra a disfrutar de balde y sin derecho alguno de la electricidad y el agua, e incluso de una vivienda, como sucede con los “okupas”, no tendrá demasiados escrúpulos para embolsarse fraudulentamente los euros que pueda. La renuncia voluntaria a ganarse la vida trabajando como hace la mayoría de los españoles daña por igual a las arcas públicas y a la decencia colectiva .

Nuestras elevadas cifras de parados, muchos de los cuales viven en zonas rurales, no se compaginan bien con el recurso habitual a los temporeros que vienen a recoger la fruta tanto de Marruecos y otros países africanos como de la lejana Rumanía, miembro de la Unión Europea. Suelen vivir éstos en muy deplorables condiciones, durmiendo hacinados y con escasos servicios higiénicos. Uno se pregunta entonces, pidiendo perdón por anticipado, si algunos ciudadanos españoles no podrían trabajar en el campo según hicieron sus familias durante generaciones.

Nos hemos acostumbrado a vivir desahogadamente sin los sacrificios de nuestros abuelos, pero el futuro ya no es, al menos económicamente, como el ayer antes del coronavirus. No hace todavía mucho tiempo que los españoles emigraban a otros países europeos para ganarse la vida, y todos conocemos los viajes a Inglaterra de quienes, teniendo a veces un título universitario, prueban allí fortuna, dispuestos a fregar platos o lo que haga falta. No se les caen por ello los anillos.

José Luis Manzanares

La Ley Trans, limbo de Sánchez y del cabo Klinger

Para Montero son leyes con mucha bombillita para los creyentes, como una capilla de Las Vegas, pero para Sánchez son sólo combustible

Un grupo de mujeres del Movimiento Feminista de Madrid sostienen una pancarta durante una acción reivindicativa frente al Congreso de los Diputados EP

Por: Luis Miguel Fuentes

La Ley Trans está parada o desinflándose para que Sánchez flote, como un experimento del instituto con globos o petardos. Sánchez impulsa pactos y leyes sólo para mantenerse en el aire, es el combustible de ángel que utilizan él o su Falcon, no para ir a ningún lado en concreto sino para seguir ahí, en su nube de aparición, en su vidriera de gloria. El personal anda muy distraído con las polémicas culturales, ideológicas y rupturistas, pero mientras, Sánchez flota, y es de lo que se trata. Discutimos sobre el contínuum de los géneros, que su arcoíris abanderado es, cierta y físicamente, como el arcoíris óptico, y Sánchez flota. Discutimos sobre la madurez para la propiocepción sexual o afectiva (quieren poner la frontera en esa edad en la que nosotros elegíamos entre ciencias y letras, que también era una decisión angustiosa e irreversible), y Sánchez flota. Discutimos sobre la idiosincrasia volandera de los genitales, que yo creo que ya sólo son un disfraz, como unas gafas con nariz, y Sánchez flota. Y a lo mejor la ley no llega a nada, pero Sánchez flota.

La Ley Trans está por ahí, no en un limbo generacional, ideológico, antropológico ni taxonómico, sino en el limbo de Sánchez, como todo en España. El limbo de la conveniencia de Sánchez, de los tiempos de Sánchez, de las trampas de Sánchez. La ley sale de un ministerio que sale de un pacto que sale de una necesidad de Sánchez, y lo que sigue mandando es esa necesidad de Sánchez, no de la ley ni de la gente que pueda usar la ley mientras transita por el arcoíris o por donde le da la gana. La ley está parada no en la sociedad anticuada ni en las contradicciones de los varios feminismos o del propio PSOE, sino que está parada en los puntos suspensivos de Sánchez, que por eso no dice nada. La ley pasó por su Consejo de Ministros, tal cual está, sin pegas ni desmayitos, pero Sánchez mide ahora todo, tiene guiones para la gente que le da la mano y planes de contingencia para sus camiseros, y debe pensarse si le conviene, o qué le conviene y qué no, de una ley que se dejaba por ahí, por los ministerios, por los activistas, por los adictos, como se le deja a un gato un ovillo.

La Ley Trans no es de Irene Montero, sino de Sánchez. La idea puede ser de Irene Montero, que ella gusta mucho de estas ideas siempre más escandalosas que útiles, como si fuera una de aquellas punkis asustaviejas de mis tiempos. Pero la ley es de Sánchez, él la permitió, la impulsó, la paró, ahora la contempla como un frisbi en el aire, con esa cosa de guapete acrobático con frisbi que tiene nuestro presidente, y ya decidirá qué pasa con ella. Para Montero son leyes trofeos, leyes escarapelas, leyes con gorro frigio en las que lo importante es su intervención, su novedad (hacernos creer, por ejemplo, que hasta que llegó ella no hacía falta consentimiento para el sexo), o el simple soponcio de la gente. Montero tenía que hacer algo con su ministerio, volver a meter miedo a la mujer por los callejones para después salvarla, volver a hacer del transexual alguien a quien se persigue por los tablaos, y esas cosas. Para Montero son leyes con mucha bombillita para los creyentes, como una capilla de Las Vegas, pero para Sánchez son sólo combustible, su combustible, y ahora él está dosificando ese combustible como corresponde al invierno del fin del mundo, que a lo mejor es el fin de su mundo.

Esos ministerios de Podemos que son todo focos y pasillos blancos tenían que hacer sus cosas, al menos pintar la pared vacía con algo, y un mural de flores del pubis que se mueven, se intercambian y hasta se pierden como abanicos parece una buena idea. Hay que buscar clientela, que ya las clases se confunden o se desclasan, y a veces hay hasta que inventar problemas, que si no nos quedamos sin salvadores. El problema de esperar hasta los 18 años no para ser lo que ya eres, sino para que el Estado te dé un carné de ello como el de la biblioteca; o el problema de que un especialista certifique que sí que quieres cambiar de sexo, y no librarte de la mili en M.A.S.H (recuerden al cabo Klinger), a mí me parecen ese tipo de problemas.

Podemos tenía que hacer sus cosas y Sánchez tenía que hacer las suyas, o sea flotar, flotar con lo que fuera, firmando pactos e impulsando leyes como el ángel que empuja fuerte con sus alas, ángel volador o sólo labriego, que entonces casi parece más una tortuga ponedora. Las mujeres, los transexuales, los niños asustados o confusos o simplemente asombrados con su gusanito o con su huchita no creo que les importen mucho a ninguno, más bien parecen un sitio conveniente y llamativo para poner sus anuncios, anuncios como de lotería, bonos del Tesoro u otro Plan E de los bajos privados de cada uno. No es lo que el Gobierno puede hacer por tu gusanito, sino lo que tu gusanito puede hacer por el Gobierno. A mí ya me parecía cruel decidir a los 16 entre letras y ciencias, o sea que decidir volverse del revés el calcetín del cuerpo o del alma (para siempre si es el del cuerpo), lo veo una barbaridad.

Tampoco me parece que una persona transexual tenga aquí ningún impedimento para ser reconocida en el sexo en el que se ubica. La autodeterminación de género sí me parece problemática, pero sólo porque, precisamente, hay leyes específicas de género, leyes a las que alguien (el cabo Klinger, un psicópata o un incel vengativo) podría decidir acogerse arbitraria y espuriamente, creando otro peligroso limbo que sumar al limbo de Sánchez. Sí, se puede entrar en todas las polémicas de la Ley Trans, pero, sobre todo, yo no creo que esta ley vaya a crear ni a salvar transexuales. Más bien se trata de crear una ministra a partir de una punki ociosa y de salvar a un presidente que ya va cayendo como un ángel o un Elvis que engordó. A lo mejor la ley no llega a nada, pero fíjense cómo Sánchez todavía flota.

La noche de los okupas rotos.

«En la noche de los okupas rotos lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté en Europa»

La noche de los okupas rotos

Por: RODOLFO ARÉVALO

Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que unos vecinos al parecer se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su histórico barrio de Madrid, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares.

Le ha faltado tiempo a la oposición en el ayuntamiento, a los herederos de Carmena, para denunciar este hecho y pedir responsabilidades a Martínez Almeida, por lo que pudiera ocurrir. Me hace gracia, pues cuando es la izquierda la que ampara ocupaciones y desmanes parecidos, nadie tiene la culpa, es más la culpa la tienen los ricos que no se ocupan de que todo el mundo tenga una vivienda digna, aunque sea de protección social.

A estos señores políticos, tan amables, les diré que si estos casos se producen es precisamente por sus organizaciones, como Open Arms y similares, que llevan años favoreciendo la inmigración irregular a través del Mediterráneo y que procede del norte de África y del África profunda. Les recuerdo que África no cabe en Europa, por tamaño, cantidad de personas, y por cultura y costumbres.

Estos políticos, no sé cómo pueden tener la representación popular si parece que son bastante cabeza cuadradas porque no comprenden esto que entendería un niño de diez años. Y no, no hablo de oídas, he vivido en África y por eso sé como son su cultura y sus maneras de vida. Nada parecido a lo que tenemos en Europa. África vive aún en sociedades pre feudales y los Europeos vivimos en el siglo XXI, cualquier intento de integración, si no es con aprendizaje previo de los inmigrantes, acerca de la forma de vida y trabajo Europeo fracasará, y aún así será muy difícil conseguir la integración.

¿Significa eso que soy un puto fascista que no merece respeto y que además soy racista redomado? No, literalmente no. Abogo y defenderé por que se ayude a los seres humanos, pero a integrarlos en sus países y en sus culturas sin perjudicar al resto de personas que tienen derecho a defender sus sociedades y culturas europeas. Si hay que ayudar a esta gente, que se habiliten los recursos pertinentes para hacerlo en sus países, pero atendiendo al refrán, “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”.

Si hay gente en Europa, sin trabajo, sin vivienda, muchos en la calle por los motivos que sean, soluciónese primero esto y a posteriori, si se puede, el resto del universo. No se puede tolerar con un país al borde de la debacle económica dilapide fuera o en forasteros lo que necesitan sus oriundos. Estos han pagado sus impuestos, han trabajado aquí y son tan seres humanos como cualquier otro emigrante o no.

¿De qué está hablando una parte de la izquierda? ¿Quieren meter toda África en Europa? No caben. Que tal si estos señores tan sociales ellos se van a África a enseñar a estos humanos, de sociedades retrasadas en el tiempo, a desarrollar sus sociedades, y como hacen los Chinos, a trabajar la tierra y las demás cosas.

Es muy bonito comprometerse, solo por quedar bien y por cara dura, con los problemas ajenos a tu país, pero tu país debe de estar primero en tu lista de valores y luego si todavía tienes recursos y ganas, podrás empeñarte en rescatar de la pre edad media al resto de mundo, que por las razones que sean no ha sabido hacerlo por si mismo.

Está bien, es bonito ser caritativo y solidario, cuando puedes hacerlo porque a los tuyos les basta con lo que tienen, pero no deja de ser inmoral cuando para los tuyos no tienes y dilapidas el dinero del país en socorrer a quienes no hacen el esfuerzo por desarrollar sus civilizaciones. Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que al parecer los vecinos se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su barrio, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden, ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares. Lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté aquí, en Europa.