Categoría: POLÍTICA

Sánchez reactiva la ‘alerta antifascista’ como arma para las elecciones de mayo 

Moncloa prepara una ofensiva contra el «golpista Feijóo» por negarse a retirar el recurso e «interferir en la soberanía nacional»

Pedro Sánchez. | Moncloa/Jorge Villar

El Gobierno está en guardia, a la espera de la decisión que el Tribunal Constitucional adopte el próximo lunes sobre el polémico asalto al Tribunal Constitucional que el PSOE ha perpetrado vía enmienda a la reforma del Código Penal para derogar la sedición y reformar la malversación, y que se aprobará de forma definitiva el jueves 22 en el Senado, tal y como adelantó THE OBJECTIVETras la tensión extrema de los últimos días, avivada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las aguas se han serenado y los nervios se han disipado. Durante la noche del miércoles, el Ejecutivo vio una amenaza real, que podía dar al traste con sus planes de forzar por la puerta de atrás una mayoría progresista en el TC. Sin embargo, esa amenaza parece haberse desvanecido. 

Fuentes gubernamentales consultadas por THE OBJECTIVE manifiestan su confianza en que el Tribunal de Garantías rechace el próximo lunes las medidas cautelares que supondrían paralizar la reforma del Código Penal y, en consecuencia, «una injerencia del poder ejecutivo en el legislativo» que, de forma «insólita» permite entrar en el fondo de una ley que no se ha aprobado aún. «Confiamos en que el TC admita el recurso, pero no paralice la reforma, porque no tiene competencias para actuar sobre una intención. El hecho se producirá el jueves en el Senado y, a partir de ahí, se pueden presentar recursos de inconstitucionalidad. Para eso está».

Las esperanzas de que el lunes se sucedan los acontecimientos según lo previsto no son, sin embargo, certezas. Por ese motivo, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, lanzó este viernes al PP un llamamiento para retirar su recurso de amparo. Porque hay un punto de inquietud, hasta de temor, que motiva una amenaza velada: «No se atreverán a hacerlo». Porque, si lo hacen, «habrá un conflicto institucional de primer orden entre el poder ejecutivo y el judicial, y se sentará un precedente muy peligroso que atenta contra la separación de poderes». La inquietud de Gobierno radica en la desconfianza del poder judicial, su convicción de que hay «fachas con toga»; un concepto que verbalizaban los ministros de Podemos en los inicios de la coalición para bochorno de sus colegas socialistas, y que ahora está en boca de ministros y dirigentes socialistas, tanto en privado como en público. 

«Quieren derrocar a un Gobierno okupa»

Se trata de un salto cualitativo fundamentado en otra convicción real -no una sobreactuación-, que pasa por atribuir a los jueces la voluntad de «derrocar a un Gobierno que consideran ilegítimo y okupa por el mero hecho de ser socialistas». El populismo ha impregnado los discursos del Ejecutivo y el PSOE, hasta el punto de que se admiten los discursos belicistas y guerracivilistas, como el del presidente de la comisión de Justicia, Felipe Sicilia, comparando el golpe de Estado de Tejero el 23-F con este «golpe de Estado de la derecha judicial y política. Fondo y forma habrían sido duramente reprobados en otros tiempos del PSOE, pero hoy son aplaudidos, también en privado. 

Los diputados más moderados admiten: «Yo no lo habría expresado así ni habría hablado de Tejero». Pero añaden: «Lo que está ocurriendo es gravísimo, un ataque a la democracia sin precedentes». La prueba de que no fue un calentón, motivado por el beligerancia del debate, es el control que ejercen Moncloa y Ferraz sobre los oradores del partido, en el diseño de la estrategia y el envío de argumentarios. Fuentes consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que, el pasado martes, la dirección del grupo socialista comunicó en la reunión del grupo que sería Sicilia quien intervendría en el debate de la reforma del Código Penal 48 horas después. El resto de los grupos elevaron el perfil de los comparecientes, eligiendo a sus portavoces parlamentarios. Por ese motivo, la irrupción de Sicilia en la tribuna de oradores motivó el griterío en la bancada popular para calentar el debate: «Patxi Patxi», pedían para tentar al portavoz socialista.

Esta fue una intervención calculada, al igual que las intervenciones posteriores. Tras un debate bronco y grueso, Sicilia canceló una entrevista pactada esa misma noche y rechazó otras ofertas de medios de comunicación al día siguiente, porque el elegido por Gobierno y PSOE para colocar el mensaje era Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Fuentes socialistas aseguran a este periódico que «ya estaba enfermo por la mañana y fue a peor». Asimismo, niegan desautorización alguna sobre su discurso. No hay impostura en los argumentos, ni fisuras en el grupo parlamentario.

El discurso de Sicilia, planeado desde el martes

Y el mejor botón de muestra es la similitud entre el discurso de Sicilia y el del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el jueves por la noche desde Bruselas: «Han intentado amordazar al parlamento. Estamos ante un intento de atropellar nuestra democracia desde la derecha y la ultraderecha (…) ya sea desde los magistrados conservadores o de la derecha política y mediática que han intentado una operación incalificable». El presidente dijo que deseaba mandar un mensaje de tranquilidad, de confianza en el prevalecimiento de la Constitución y la democracia frente a cualquier «atropello». Pero el tono de su discurso sugería lo contrario. 

En el salto inevitable de la esfera privada a la pública, la verbalización de argumentos antaño en boca de Podemos se traspasaron a los socialistas. Al principio, entre bambalinas y ahora con un argumentario que asume el ala socialista del Ejecutivo, desde Felipe Sicilia hasta el Presidente Sánchez. En el PSOE restan importancia a la dureza de estas afirmaciones porque estamos en una «fase de inflamación del discurso político» que «no es recomendable para nadie, ni para nosotros ni para el PP. No podemos estar todo el día hablando de golpistas, pero la oposición no puede comparar este gobierno con el de Perú o Venezuela. Tenemos que desinflamar», explican los diputados más veteranos, ajenos a las estrategias de la dirección de grupo. 

Otra cosa es que esta sea la intención del Palacio de la Moncloa, donde auguran: «Si el lunes el TC no aprueba cautelares, el PP habrá patinado». Y los estrategas monclovitas ya se frotan las manos diseñando una ofensiva contra «el golpista Feijóo» y su intento de «secuestrar el Parlamento. Vamos a exprimirlo hasta mayo», admiten. Esta es una oportunidad en un momento de necesidad para un PSOE que precisa un revulsivo electoral. Se ha pasado de la «alerta antifascista» acuñada por Iván Redondo a la alerta «antigolpista» con la que los socialistas pretenden tensionar el debate publico para simular una nueva y supuesta amenaza antidemocrática que les sirva para revalidar mandato. Es una vieja estrategia que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias utilizaron en noviembre de 2019, en la campaña de las generales, azuzando el fantasma del miedo a Vox y la llegada de la ultraderecha. Lo malo es que la estrategia pinchó. Ambos se dejaron más de 700.000 votos, respectivamente, desde los comicios de abril hasta los de noviembre.

El nuevo plan golpista que obligaría a invocar el Artículo Octavo de la Constitución Española

El separatismo quiere romper España con el 27,49% de los votantes catalanes

Elentir

Los separatistas se sienten tan envalentonados con las cesiones de Pedro Sánchez que ya plantean que una minoría sea capaz de romper la unidad de España.

El separatismo quiere romper España con el 27,49% de los votantes catalanes

Según ha publicado la agencia Europa Presslos separatistas de ERC quieren un referéndum en el que con una participación del 50% y el sí del 55% se declare la independencia de Cataluña. De hecho, es el plan que tienen de cara a los próximos 4 años, después de haber conseguido que Sánchez indultase a los autores del golpe separatista de 2017, y después promoviese la eliminación del delito de sedición y una rebaja sustancial de penas para los autores del delito de malversación. Que socialistas y comunistas hayan aceptado crear un Código Penal a la carta para el separatismo ha transmitido a éste la idea de que Sánchez y sus socios están dispuestos a hacer lo que sea por seguir en el poder.

Aprovechándose de esa falta de escrúpulos de la izquierda, ERC quiere un referéndum pactado con el gobierno para romper España pero que sólo voten los catalanes, mientras el resto de los españoles nos quedamos de espectadores viendo como despedazan nuestro país. Pero la burla planteada por los separatistas no sólo se dirige contra el resto de los españoles, sino también contra los españoles de Cataluña. Las cifras señaladas por ERC implican que el «sí» a la independencia un 27,49% de los votantes catalanes bastase para romper la unidad de España. En las elecciones catalanas de 2021, con un 51,29% de participación, los partidos separatistas sumaron el 48,68% de los votos emitidos. Tal vez esperan conseguir una cifra raspada con la que puedan romper cientos de años de convivencia e historia común entre españoles.

Un golpe a la Constitución con el gobierno como posible cómplice

Por supuesto, lo que ERC plantea claramente es un nuevo golpe separatista, por eso tenía tanto interés en que el gobierno de Pedro Sánchez derogase el delito de sedición y rebajase el delito de malversación: para volver a hacerlo y salir impunes. Si el gobierno de Sánchez aceptase un referéndum así, entonces se convertiría en cómplice del golpe separatista. Ningún gobierno español tiene autoridad ni derecho para convocar un referéndum de independencia. El Artículo 2 de la Constitución es muy claro: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles«. Si el gobierno aceptase trocear España, el gobierno estaría dando un golpe de Estado contra la legalidad constitucional.

Lo que dice el Artículo Octavo de la Constitución Española

Ante una situación así, además de apelar al Artículo 2, deberíamos recordar también el Artículo 8 de la Constitución: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional«. Si el gobierno decide demoler España, el Rey, las Cortes y el Tribunal Constitucional estarían legitimados a reclamar la intervención de las Fuerzas Armadas para poner fin a ese golpe de Estado.

Hay que recordar que la Constitución Española fue aprobada por el 91,81% de los españoles, con una participación del 67,11%. En Cataluña la participación fue del 67,9% y el «sí» sumó el 90,5% de los votos. Así pues, lo que plantea el separatismo no sólo es un nuevo golpe a la Constitución, sino también un secuestro del pueblo catalán. Y para resolver secuestros están las Fuerzas de Seguridad del Estado y, de ser necesario, también las Fuerzas Armadas. No cabe imaginar una misión más noble para nuestros Ejércitos que defender la unidad de España, la democracia y el Estado de Derecho frente a unos golpistas que quieren destruirlos. Es lo que ocurrió en Perú, donde la Policía y el Ejército defendieron la democracia frente al golpe de Estado de Pedro Castillo.

El manifiesto de 123 periodistas españoles contra el asalto de Sánchez a la democracia

Denuncian la deriva antidemocrática del gobierno izquierdista de España

Elentir

El golpe de Sánchez contra la independencia judicial está haciendo crecer las voces de alarma y de protesta en la sociedad española.

Esas protestas también se están escuchando en el mundo del periodismo, uno de los colectivos al que el gobierno de Sánchez está tratando con hostilidad, por la resistencia de muchos comunicadores a la propaganda y a las mentiras del gobierno. En el día de ayer se publicó un manifiesto firmado por 123 periodistas y colaboradores de medios de comunicación españoles, con el título de «Defender la democracia».

Contando Estrelas se adhiere a este manifiesto, y anima a todos sus lectores a darle la máxima difusión posible en las redes sociales.

DEFENDER LA DEMOCRACIA

Los abajo firmantes, periodistas y colaboradores de distintos medios de comunicación españoles, asistimos con creciente preocupación a la deriva antidemocrática de un gobierno, el de Pedro Sánchez, que ignora voluntariamente los límites marcados en nuestro pacto constitucional, en un intento de conservar el poder a cualquier precio.

Asistimos con preocupación al uso torticero de la actividad legislativa, negociando normas penales con aquellos que las violan y diseñando modificaciones legales para favorecer a delincuentes específicos por ser socios coyunturales del actual gobierno.

Asistimos con preocupación a la pretensión del actual gobierno de premiar, precisamente, a quienes han cometido graves delitos contra esa Constitución que garantiza la pacífica convivencia social.

Asistimos con preocupación a la deriva autoritaria de un gobierno que está llevando a cabo un asalto frontal del Tribunal Constitucional y del órgano de gobierno del Poder Judicial, con el único fin de poder llevar a término su tarea de derribo del marco constitucional.

Es por ello que, antes de que la democracia quede herida de forma irreversible,

EXIGIMOS a todos los funcionarios públicos que cumplan con su deber de defender el marco constitucional de convivencia.

INSTAMOS a los partidos de oposición a que utilicen todos los mecanismos constitucionales a su alcance para cortar, o al menos dificultar lo más posible, la deriva autoritaria y antidemocrática del actual gobierno.

ANIMAMOS a las organizaciones de la sociedad civil a convocar cuantos actos y protestas sean necesarios para hacer llegar al gobierno, y a toda la sociedad, la voz de los ciudadanos comprometidos con la defensa de la democracia y el estado de derecho.

RECORDAMOS la responsabilidad de los medios de comunicación, sus profesionales y colaboradores en la defensa de la democracia y la libertad consagradas en la Constitución Española.

PEDIMOS a todos los ciudadanos que respalden de manera activa todas las acciones y movilizaciones que los partidos de la oposición y las organizaciones de la sociedad civil puedan poner en marcha, y que cada uno defienda los valores constitucionales en todos los ámbitos, sin esperar a que los demás lo hagan.

Las democracias no mueren cuando sus enemigos tratan de destruirlas. La democracia muere cuando los que tenemos la obligación de defenderla no cumplimos con nuestro deber de hacerlo.

Nuestro marco democrático de convivencia, plasmado en la Constitución española, está en peligro. Y es deber de toda la ciudadanía defenderlo, con todos los instrumentos legales a nuestro alcance.

LISTA ALFABÉTICA DE FIRMANTES (a 13/12/2022):

Dolores Agenjo
Pepe Albert de Paco
Yago Alonso
Carmen Álvarez-Vela
Rebeca Argudo
Adolfo Arjona

Benito Arruñada
Manuel Artero
Iñaki Arteta
Alberto Asensi
Luis Balcarce
Rafael Bardají
Miguel Angel Belloso
Javier Benegas
Jaime de Berenguer
María Blanco
Dieter Brandau
Antonio Burgos
Susana Burgos
Tacho de la Calle
Nicolás de Cárdenas
Xosé Carlos Caneiro
Toni Cantó
Susana Cañil
Carmen Carbonell
Josué Cárdenas
Fran Carrillo
Cristina Casabón
Jenaro Castro
Carmen Celdrán

Álvaro Climent
Malena Contestí
Carlos Cotón
Rebeca Crespo
Jesús Cuadrado
Carlos Cuesta
Itxu Díaz
Rosa Díez
Gari Durán
María Durán
Óscar Elía Mañú
José Javier Esparza
Eduardo Fernández Luiña
Sergio Fidalgo
José Antonio Fúster
Javier García Isac
Miquel Giménez
Teresa Giménez Barbat
Juan Carlos Girauta
Pepa Gea
Jaime González
Santiago González
Pau Guix
Antonio Herráiz
Carlos Herrera
Fátima Iglesias
María Jamardo
Antonio Jiménez
Federico Jiménez Losantos
Carmelo Jordá
Daniel Lacalle
Fernando Lázaro
Paco Linares
Julio Llorente
Benjamín López
Luis Losada
Romualdo Maestre
Carlos Martínez Gorriarán
Ángel Mas
F. Javier de Mendizábal
Pablo Molina
Patricia MorenoAntonio Muro
Antonio Naranjo
Santiago Navajas
Javier Negre
Santiago Orúe
Mario Noya
Adolfo Ortega
Maite Pagazaurtundúa
Ignacia de Pano
Isaac Parejo
María José Peláez
Miguel Ángel Pérez
Xavier Pericay
Luis del Pino
Pablo Planas
Juan Pablo Polvorinos
Miguel Ángel Quintana
Berta Rivera
Antonio Robles
José Carlos Rodríguez
Juanma Rodríguez
Carlos Rodríguez Braun
Daniel Rodríguez Asensio
Daniel Rodríguez Herrera
Alfonso Rojo
Ricardo Ruiz de la Serna
Isabel San Sebastián
Yésica Sánchez
Diego Sánchez de la Cruz
Fernando Sánchez Dragó
Fernando Sancho

Javier Santamarta
Patricia Sanz
Fernando Savater
Jaume Segalés
César Sinde
Javier Somalo
Domingo Soriano
Raquel Tejero
Juan Carlos Téllez
Asís Tímermans
Carmen Tomás
Santiago Trancón
Alfredo Urdaci
Alfonso Ussía
Juan Van-Halen Acedo
VelardeDaoíz
Luis Ventoso
Alejo Vidal-Quadras
Raúl Vilas
Javier Villamor
Eduardo Vírgala

Foto: RTVE.

El declive de la razón en Occidente

… los yonquis del poder intentan disuadir al hombre para que no piense por sí mismo, pues no quieren individuos pensantes sino clones obedientes, al igual que no desean hombres libres e independientes sino hombres-masa, dependientes y controlables.

Por Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Hace muchos años preguntaron al Premio Nobel Albert Schweitzer en una entrevista: “Doctor, ¿qué le ocurre al hombre de hoy?” Tras meditar unos segundos, Schweitzer respondió: “El hombre de hoy simplemente no piensa”. Si ésta era la respuesta hace décadas, me pregunto cómo sería hoy cuando el móvil ha reducido nuestra capacidad de atención al nivel de un simio.

Porque saber en tiempo real todo lo que acontece o repetir como un papagayo lo que oímos de otros no es pensar. Como escribe el gran filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila, “en un siglo donde los medios de publicidad divulgan infinitas tonterías, el hombre culto no se define por lo que sabe sino por lo que ignora[2]”.

Pensar es formar y combinar ideas en la mente tras atenta reflexión, y eso exige detenimiento, tiempo y esfuerzo. Cotorrear, sin embargo, no exige nada de eso, motivo por el que es una actividad más popular. Pero pensar tiene otro atributo adicional: es el escudo que protege nuestra libertad.

Por este motivo, los yonquis del poder intentan disuadir al hombre para que no piense por sí mismo, pues no quieren individuos pensantes sino clones obedientes, al igual que no desean hombres libres e independientes sino hombres-masa, dependientes y controlables.

Para lograrlo, lo primero que hacen es enardecer sus pasiones, puesto que éstas entorpecen a la razón, e inclinarles hacia el vicio, que siempre esclaviza (del mismo modo que la virtud libera). En efecto, raro es que un político proponga a los votantes sacrificio, generosidad, esfuerzo, responsabilidad, cumplir con la palabra dada, veracidad o respeto a quien opina diferente.

Más bien les enseñará a temer (y, por tanto, a detestar) al adversario político, fomentará la envidia y la codicia de los bienes ajenos (bajo la coartada de la “solidaridad”) y prometerá fantasías como vivir sin trabajar (o sea, del trabajo de otros) evitando asumir ninguna responsabilidad, que asumirá el Estado Leviatán, carcelero benevolente. En palabras de Gómez Dávila, “aun sin querer la tiranía, el pueblo quiere fines que la implican”.

Por lo tanto, el sistema de incentivos perverso de las elecciones en las democracias “del Bienestar” conlleva el paulatino debilitamiento moral del individuo y, como moral y libertad son conceptos indisolublemente ligados, la pérdida de moral conduce a la servidumbre.

El poder del miedo

Los yonquis del poder conocen bien un atajo para lograr que el hombre deje de pensar, se deje dominar por las pasiones y acepte la servidumbre. Se trata del miedo.

El miedo puede ser una táctica de control para dirigir nuestras pasiones (generalmente la ira) hacia terceros: se crea un miedo, real o ficticio; se señala un culpable, real o inventado; y “los salvadores” se postulan para protegernos y devolvernos nuestra seguridad a cambio de entregarles nuestra libertad. Miedo y libertad, por tanto, acaban siendo incompatibles.

Pero el miedo también puede ser utilizado para doblegar voluntades de forma más directa. No olviden que el poder trata siempre de someter la voluntad de los demás utilizando su capacidad de modificar su situación mediante la administración de premios y castigos.

Un modo eficaz de intimidar es mediante la presión de grupo. ¿Cómo funciona? Por un lado, confunde la opinión de la mayoría con la verdad, confusión facilitada por la ficción democrática. Es fácil que el hombre, animal gregario y social, crea que si toda la manada se dirige hacia un lugar, allí debe haber comida y agua (aunque sea un despeñadero). No es estrictamente necesario que la mayoría real piense de un modo; basta con que el individuo así lo crea, y esto lo logran los yonquis del poder a través del martilleo mediático.

Asimismo, esa misma naturaleza social hace que el ser humano considere peligroso ir contracorriente y arriesgarse a ser estigmatizado y condenado al ostracismo, pues la soledad le asusta y frecuentemente construye su opinión sobre sí mismo en función del aplauso ajeno.

No olviden que enfrentarse a la masa requiere mucho valor. Como nos recuerda Hannah Arendt en Los Orígenes del Totalitarismo, “han existido hombres capaces de resistir a los más poderosos monarcas y de negarse a someterse ante ellos, pero ha habido pocos que resistieran a la multitud, que permanecieran solos ante las masas manipuladas atreviéndose a decir no cuando se le exigía un sí”.

El último instrumento de manipulación que quiero comentar es el abuso del principio de autoridad. Antaño la autoridad podía ser política, militar o religiosa, pero dado el descrédito de la política, la preterición de lo militar y el declive en las creencias religiosas, los yonquis del poder han decidido convertir a la Ciencia (con mayúscula) en el nuevo dios y a los científicos en los nuevos sumos sacerdotes, siervos útiles del poder. Lo dice “la Ciencia”, así que no discutan: obedezcan.

 Naturalmente, todo esto está inventado desde hace milenios y los estudiantes de siglos anteriores, más inteligentes que los de hoy (pues carecían de móviles), lo estudiaban en cualquier curso de lógica antes de cumplir los 16: es la falacia ad verecundiam, que defiende algo únicamente porque alguien considerado una autoridad lo ha afirmado, la falacia ad hominem, que en lugar de argumentar desacredita a la persona que defiende la postura contraria, y la falacia ad populum, que defiende que algo es verdad sólo porque así lo opina una mayoría o la “opinión pública”.

Finalmente, cuando la intimidación blanda falla, el poder aumentará la presión a través del silenciamiento del disidente mediante la censura o la persecución judicial, y llegados al extremo, utilizará su privilegio de la violencia física, por ejemplo, arrestando al individuo en cuestión, legal o ilegalmente.

Hemos recorrido así el camino por el que los yonquis del poder manipulan, engañan e intimidan al hombre para que no piense y le controlan a través del miedo.

Resulta irónico que esta destrucción de la razón se haya dado precisamente en nombre de la diosa Razón en sociedades que, habiendo abandonado la idea de Dios y el sentido de la trascendencia, se sentían por fin liberadas para alcanzar la iluminación a través de un cientificismo que prometía ser la cúspide de la civilización: el hombre, por fin, se había declarado dios, definidor del bien y del mal y dueño de la vida y la muerte.

“Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra; elegisteis el deshonor, y tendréis la guerra”, espetó un premonitorio Churchill tras el infame acuerdo de Chamberlain con Hitler. Utilizando una paráfrasis, podría decirse de las sociedades occidentales: “Os dieron a elegir falazmente entre fe y razón. Elegisteis perder la fe, y acabareis perdiendo la razón”. Como católico no puedo dejar de admirar la clarividencia de Juan Pablo II cuando defendía en Fides et Ratio que “fe y razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad”.

El declive de la razón se ha acelerado en la última década, como muestran la ideología de género o el ecologismo radical que adora a la Madre Tierra como en épocas primitivas, pero voy a centrarme en dos cuestiones: el relato oficial sobre el covid y su paralelismo con la religión climática, cuyo principal punto en común es el control a través del miedo. En ambos casos se nos ordena que no utilicemos la razón y confiemos ciegamente en la autoridad (“científica”, naturalmente). Desobedezcamos.

Terror y mentiras covid

El SAR-CoV-2 apareció a finales del 2019 en una ciudad china en la que un laboratorio (parcialmente financiado por instituciones norteamericanas) estaba investigando o más bien modificando genéticamente ese patógeno en concreto.

Imaginen que se produce un vertido de cacao en un pueblo donde hay una fábrica de chocolate. Como comprenderán ustedes, la probabilidad de que, de todos los lugares de la Tierra, de decenas de miles de ciudades de 195 países de cinco continentes, la epidemia del coronavirus surgiera precisamente en una ciudad donde existía un laboratorio que trabajaba con ese coronavirus sin que el origen sea ese laboratorio es ínfima. Podía haber surgido en cualquier lugar, pero lo hizo precisamente en Wuhan. Fíjense qué puntería.

Luego la razón sugiere claramente que el origen del coronavirus fue una filtración accidental de dicho laboratorio. Digo accidental porque obviamente si el gobierno chino hubiera querido desatar una epidemia no lo habrían hecho en China sino en EEUU.

A pesar de ello, los medios enseguida se hicieron eco de la versión oficial chino-norteamericana respecto al origen supuestamente zoonótico de un pangolín que aún sigue en busca y captura. La irracional e improbable explicación de un salto accidental de animal a humano prevaleció sobre la racional y probable explicación de una negligencia en un laboratorio utilizando la falacia ad verecundiam (algo es verdad porque una autoridad lo dice), y a los que osaban discutir la versión oficial se les tildó de paranoicos de teorías de la conspiración (falacia ad hominem, criticando a la persona y no el argumento).

Tras esta cortina de humo, vino el control a través del miedo: el contubernio político-mediático-farmacéutico puso en marcha una campaña de terror sin precedentes para que la población aceptara alucinantes restricciones a su libertad y se inyectara unas “vacunas” y terapias genéticas en gran medida experimentales.

Este pánico artificialmente creado permitió escenarios propios de dictaduras, como abusos policiales, toques de queda y confinamientos, mientras aparecía la figura del colaboracionista, típica de regímenes totalitarios, que denunciaba a sus vecinos.

La clave de la campaña de terror fue la ocultación de un dato esencial: desde mediados del 2020 se sabía que el covid sólo era una enfermedad peligrosa para una minoría de la población de riesgo, definida por edad y cuatro patologías concomitantes: obesidad, diabetes, hipertensión y cardiopatías. Para el resto el covid era una enfermedad estadísticamente leve, como pusieron de manifiesto numerosos estudios epidemiológicos realizados en muchos países[3], España incluida[4].

Medidas absurdas, despóticas y arbitrarias

Las medidas liberticidas e irracionales se sucedieron una tras otra. Los ilegales confinamientos fueron un completo desastre que arruinaron mental[5] y económicamente a decenas de miles de personas sin beneficio epidemiológico alguno, llegando a la barbarie de condenar a nuestros mayores a morir solos.

Tras negar la utilidad de las mascarillas nos las impusieron caprichosamente hasta en el campo y en la playa, algo tan ridículo que da vergüenza recordarlo. En interiores la obligatoriedad de las mascarillas también constituyó un rotundo fracaso (salvo para los comisionistas), pues no impidió que se sucedieran ola tras ola de contagios[6]. Lo que sí logró la maldita mascarilla fue crear una permanente sensación de peligro que convertía al otro en una potencial amenaza para la salud, contribuyendo a la hipocondría, a la discordia y al aislamiento.

El disparate llegó a obligar a familias que vivían juntas y viajaban en un mismo coche a sentarse separadas en un restaurante, ¿lo recuerdan?

Otro ejemplo de irracionalidad fue la negación de la inmunización natural de mano de quienes sin embargo glorificaban unas terapias genéticas experimentales incluso antes de ser desarrolladas, un acto de fe muy poco científico y una contradicción flagrante, pues casi siempre pasar una enfermedad infecciosa genera una respuesta inmunológica natural más potente y duradera que vacunarse contra ella[7].

Quizá la mayor irracionalidad fue la imposición del pasaporte covid[8]. Las vacunas y terapias genéticas covid nunca previnieron el contagio ni la transmisión de la enfermedad, pero el contubernio político-mediático-farmacéutico, con el único fin de promover torticeramente la vacunación y a sabiendas de la falsedad del argumento, hizo creer que los vacunados estaban protegidos y desató una caza de brujas contra los no vacunados, acusándoles falsamente de propiciar la continuación de la epidemia. Así se completaba la tríada necesaria: un miedo, un culpable, un salvador.

Aunque los vacunados continuaron contagiándose a mansalva y muriendo por covid[9], se siguió proponiendo nuevas dosis de unas inyecciones que no sólo no funcionaban[10], sino que causaban un nivel de efectos adversos sin precedentes[11].

Por último, a quienes denunciaban estas contradicciones basándose en datos se les tildaba de “negacionistas” (crítica ad hominem)y se censuraban sus escritos. Mientras, los colegios médicos amenazaban a los pocos facultativos valientes que osaban alzar su voz en defensa de la evidencia científica. “Limítense a obedecer”, era la consigna. Todo muy científico.

Terror y mentiras climáticas

El experimento totalitario del covid tiene muchos paralelismos con la manipulación climática. Es incluso probable que sus autores intelectuales sean los mismos (malos, pero poco creativos), pues no por casualidad el término denigratorio “negacionista”, elegido para etiquetar a quien no aceptaba comulgar con las ruedas de molino del covid, es el mismo término utilizado para criticar a quienes ponen en duda la teoría del calentamiento global antrópico.

Al igual que con el covid, el fanatismo climático ha construido un Himalaya de falsedades partiendo de algunas premisas reales, como el aumento de CO2 en la atmósfera y el ligero calentamiento global de 0,14°C por década desde 1979[12]. Los datos, sin embargo, desmontan sus eslóganes fetiche, de modo que la letanía catastrofista se ha convertido ya en una cansina reiteración de necedades.

¿Sabían que la población de osos polares está aumentando[13], el coral en la Gran Barrera australiana está en máximos de los últimos 35 años[14] y la superficie de bosques del planeta crece[15]?

El hielo del Ártico, sujeto a enormes variaciones estacionales e influido por fenómenos poco comprendidos como las corrientes oceánicas, está revirtiendo su anterior tendencia y lleva varios años creciendo: 2021 marcó el segundo año con más hielo desde 2003[16]. Además, como flota y ocupa ya un volumen, su derretimiento no supondría un aumento del nivel del mar. Echen hielo a un vaso de agua, esperen a que se derrita y compruébenlo.

Dado que la Antártida contiene 1.250 veces más hielo que el Ártico, el hielo que debería preocuparnos es el antártico, pero la Antártida se ha enfriado ligeramente desde 1979, lo que quizá explique que esté estable o ganando hielo[17]. De hecho, en 2021 vivió los seis meses más fríos jamás registrados[18].

La tranquilizadora realidad es que el nivel de los océanos ha aumentado unos 120 metros desde la última glaciación y en el último siglo ha aumentado entre 1 y 3mm anuales[19], un ritmo despreciable y normal en una época interglaciar.

Asimismo, los huracanes están disminuyendo en número e intensidad al menos desde 1990[20], la superficie total quemada por incendios forestales a nivel global ha descendido un 25% en las últimas dos décadas[21] y “sigue sin haber evidencia a nivel global respecto al signo de la tendencia, magnitud y frecuencia de las inundaciones y de las sequías desde mediados del s. XX” (IPCC, AR5, WG I, capítulo 2.6, p. 214-217).

Con estos datos en la mano, cuando las generaciones venideras estudien las histerias colectivas del s. XXI se preguntarán cómo las sedicentes “élites” occidentales decidieron empobrecer a su población en nombre de una excéntrica teoría sustituyendo fuentes de energía baratas, eficientes y fiables por otras que son caras, ineficientes e intermitentes (alias “renovables”), que sólo funcionan en determinadas latitudes, cuando luce el sol o cuando sopla el viento. Alucinante.

Covid y cambio climático: la anti-ciencia

El contubernio político-mediático primero nos dice de qué debemos asustarnos. Luego busca un culpable: los no vacunados, los “irresponsables” jóvenes o los combustibles fósiles. Seguidamente, nos intimida mediante la presión de grupo y figuras de autoridad (los famosos “expertos”).

Se niega el debate, se censura cualquier información que no coincida con la mentira oficial y quienes osan mostrarse escépticos son tachados de “negacionistas”. Evidentemente, esto no es ciencia sino la antítesis de la ciencia, un dogma de obligada creencia que no está permitido discutir ni puede ser sometido al escrutinio de los datos.

Como es bien sabido, el método científico (o la inferencia de teorías a partir de hechos observados) tiene una parte inductiva, en la que de un número limitado de observaciones se intentan extraer leyes, reglas o principios generales que permiten hacer predicciones, y una parte deductiva en la que se aplica la teoría general y se observa si los datos reales validan la hipótesis.

Tanto con el covid como con el cambio climático el proceso de deducción ha fallado, por lo que si el proceso fuera científico dichas hipótesis habrían sido desechadas.

En el caso del covid, las intervenciones no farmacéuticas (confinamientos, mascarillas, etc.) no han funcionado: Suecia, que no hizo nada, ha tenido un exceso de mortalidad muy inferior a la mayoría de países que sí tomaron dichas medidas, España incluida[22], y en EEUU, estados que no tomaron medida coercitiva alguna (como Dakota del Sur) han tenido similar o menor mortalidad que otros estados que sí las adoptaron[23].

Por otro lado, las “vacunas” y terapias genéticas no sólo han resultado ineficaces para acabar con la epidemia, sino que han causado efectos secundarios adversos sin precedentes (no hay más que ver el “inexplicable” exceso de mortalidad[24]).

En el caso del cambio climático, los modelos de circulación general en cuyas proyecciones se basan las predicciones catastrofistas llevan 30 años fracasando en sus previsiones de un apocalipsis que nunca llega. Si se tratara de ciencia, un historial predictivo tan lamentable hace tiempo habría desautorizado la hipótesis de origen.

En realidad, el hombre aún ignora en gran medida el porqué de las variaciones climáticas, de modo que “los modelos matemáticos simplifican una realidad tremendamente compleja, caótica, en aras a realizar proyecciones – a treinta, cincuenta, setenta años – que carecen de robustez[25]”.

Una realidad orwelliana

En su novela 1984, George Orwell describe una distopía totalitaria en la que un Estado todopoderoso y opresivo tiraniza a la población mediante una vigilancia masiva y una represión implacable.

Parte importante del sistema es el control del pensamiento mediante la perversión del lenguaje, de modo que el significado real de las palabras sea el opuesto al que le corresponde. Así, el Ministerio del Amor se ocupa de administrar los castigos y la tortura , el Ministerio de la Paz se encarga de lograr un estado de guerra perpetua (¿epidemia perpetua?), el Ministerio de la Abundancia está encargado de conseguir que la gente viva siempre al borde de la subsistencia mediante un duro racionamiento (¿de la electricidad?) y el Ministerio de la Verdad se dedica a engañar constantemente (¿a través de los medios?).

¿Estamos viviendo el comienzo de esta pesadilla distópica? A la superstición la llaman ciencia; a la censura, libertad; a la envidia y la codicia de los bienes ajenos, solidaridad; a la histeria, sensatez; a un totalitarismo creciente, democracia; a los que ofrecen datos, “negacionistas”, y a los que los niegan, “científicos”; a los que aplican razonamientos lógicos, “paranoicos de la conspiración”, pero los que repiten la consigna como papagayos, ciudadanos ejemplares.

Tanto la Cultura del Miedo como el declive de la razón, que difumina los contornos que separan la verdad de la mentira, son incompatibles con la libertad. Como nos advierte Hannah Arendt, filósofa judía alemana superviviente del nazismo, “el objeto ideal de la dominación totalitaria no eran el nazi o el comunista convencidos, sino las personas para quienes ya no existía la distinción entre el hecho y la ficción, entre lo verdadero y lo falso”.

Querido lector: yo quiero interpelarle directamente. Cuando llegue el nuevo totalitarismo encontrará dos grupos de personas. El primero, mayoritario, estará compuesto por personas aborregadas, supersticiosas, esclavizadas por el miedo y las adicciones y corrompidas por las promesas de los demagogos. Éstas recibirán a los nuevos tiranos entre vítores, pues los considerarán sus salvadores.

El segundo grupo, minoritario, estará formado por los centinelas de la verdad y de la libertad, personas sobrias, libres, valientes y pensantes que le plantarán cara. Constituirán la última línea de defensa, y yo le pregunto: ¿a qué grupo se unirá usted?


[1] Conferencia pronunciada en la II Escuela de Liderazgo y Vida Pública del CEU-CEFAS
[2] N. Gómez Dávila, Escolios a un Texto Implícito, Ed. Atalanta.
[3] An empirical estimate of the infection fatality rate of COVID-19 from the first Italian outbreak (medrxiv.org) y Bulletin of the World Health Organization (nih.gov)
[4] ITCoronavirus.pdf (sanidad.gob.es)
[5] Mental Health and COVID-19: Early evidence of the pandemic’s impact: Scientific brief, 2 March 2022 (who.int)
[6] ¿Las medidas físicas, como el lavado de manos o el uso de mascarillas, detienen o frenan la propagación de los virus respiratorios? | Cochrane y Landmark Danish study finds no significant effect for facemask wearers | The Spectator
[7] Frontiers | Will SARS-CoV-2 Infection Elicit Long-Lasting Protective or Sterilising Immunity? Implications for Vaccine Strategies (2020) (frontiersin.org)
[8] Tribunal Supremo y pasaporte covid – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[9] Actualizacion_585_COVID-19.pdf (sanidad.gob.es)
[10] La ley del silencio (II) – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[11] La ley del silencio (II) – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)
[12] Latest Global Temps « Roy Spencer, PhD (drroyspencer.com)
[13] The State of the Polar Bear Report 2021 (thegwpf.org)
[14] AIMS_LTMP_Report_on GBR_coral_status_2021_2022_040822F3.pdf
[15] Global land change from 1982 to 2016 | Nature
[16] Arctic Sea Ice Extent Second Highest in 18 Years at the end of 2021, Now Close to 13 million square kilometers, while the Hudson Bay Finally Froze in the Last 2 weeks (severe-weather.eu)
[17] NASA Study: Mass Gains of Antarctic Ice Sheet Greater than Losses | NASA
[18] Antarctica’s last 6 months were the coldest on record – CNN
[19] Climate Change: Global Sea Level | NOAA Climate.gov
[20] Trends in Global Tropical Cyclone Activity: 1990–2021 – Klotzbach – 2022 – Geophysical Research Letters – Wiley Online Library
[21] A human-driven decline in global burned area | Science
[22] Excess mortality during the Coronavirus pandemic (COVID-19) – Our World in Data
[23] • U.S. COVID death rate by state 2022 | Statista
[24] MoMo (isciii.es)
[25] La difícil modelización sin una teoría más sólida del clima, J. J. Calaza, CLAVES núm. 268, ene 2020.

Google crea una Inquisición Internacional para censurar la información

El objetivo de Google no es ayudar a encontrar información, sino a controlarla y crear un nuevo “Index”, una lista negra de fuentes independientes y alternativas

Con 12 millones de dólares Google financiará una red mundial de inquisidores a través del Instituto Poynter Media. Los nuevos Torquemada están encuadrados en 135 chiringuuitos que operan en 65 países y en más de 80 idiomas.

Es un mordisco de los 13,5 millones de dólares concedido por los grandes monopolios tecnológicos a la IFCN (International Fact-Checking Network), una división del Instituto Poynter que, sin embargo, asegura que no tiene ánimo de lucro.

En España forman parte de la IFCN los censores de Newtral y Maldita.

El dinero se utilizará para ampliar las actuales operaciones de la IFCN, así como para estrechar el control del flujo informativo sobre lo que consideran como “desinformación”, que es todo aquello que desmiente las versiones oficiales de los gobiernos y las grandes empresas.

La IFCN fue creada en 2015 por el Instituto Poynter para reunir los inquisidores de todo el mundo en una red unificada. En la actualidad colabora con más de 100 tinglados de todo el mundo que adiestran a los nuevos Torquemada y demás aficionados a quemar libros.

A pesar de que no tiene ánimo de lucro, los ingresos de Poynter han aumentado un 150 por cien desde 2017. Este año sus ingresos superaron los 15 millones de dólares. Entre sus principales financiadores se encuentran Facebook, TikTok y Google.

La privatización de la censura

El objetivo de Google no es ayudar a encontrar información, sino a controlarla y crear un nuevo “Index”, una lista negra de fuentes independientes y alternativas, como mpr21.info, enterrándolas entre los resultados de su buscador.

La distinción entre lo que constituye “información” y lo que constituye “desinformación” es arbitraria y depende de si se alinea con la versión oficial que suministran quienes detentan el gobierno, la industria, la universidad, las instituciones o los colegios profesionales.

En Estados Unidos, en un reciente pleito, Facebook ha reconocido que la llamada “verificación de hechos” que encubre la censura, son opiniones y, como tales, están protegidas por la libertad de expresión. No son declaraciones objetivas, por lo que unas opiniones, las dominantes, sirven para censurar otras, las independientes.

La transferencia de la censura de los organismos públicos a los privados es característico de los nuevos tiempos. Permite que el Estado, los fiscales, los jueces, los policía y demás aparatos de represión queden al margen y se mantenga la imagen de la defensa de los derechos fundamentales. Son las empresas tecnológicas las censuran, no el Estado, que no puede inmiscuirse en una cuestión que parece “comercial” más que política.

Sin embargo, en Twitter se ha demostrado que no es así, que las nuevas empresas tecnológicas actúan por encargo o en connivencia con los gobiernos y que la Unión Europea ha exigido a Twitter que imponga un censura más estricta a las opiniones.

Así se refuerzan los aparatos represivos del Estado, mientras que su responsabilidad pública desaparece. El cierre gubernamental de un periódico se puede recurrir ante el juez; el cierre de una cuenta de Facebook no.

Las redes sociales aumentan la capacidad del Estado para vigilar, controlar, censurar y despersonalizar a los “bichos raros” que suministran informaciones fuera de los circuitos oficiales de las grandes cadenas.

El siguiente paso ya está en marcha. Se trata de controlar la información por medio de inteligencia artificial, que es más barato que tener a un Torquemada visitando las páginas de los “bichos raros” a tiempo completo.

mpr21

El socialismo es un cáncer

Se extirpó en 1989 Y volvió con muchas metástasis.

SOCIALISM:
A very effective method of
to turn the rich into the poor.
Poor into wretched and rulers into millionaires.
rulers into millionaires

Por Eduardo Servente | Ingeniero civil

Hacia fines del siglo XIX, para contrarrestar las diferencias que se producían en la explosión de la revolución industrial, y en vez de corregir los defectos que sufría la sociedad por los drásticos cambios en los sistemas de producción, muchas sociedades comenzaron a incursionar en distintas pruebas con los postulados socialistas y comunistas que podríamos decir habían comenzado a ser parte de las nuevas ideologías sociales con la Revolución Francesa.

Las distintas líneas políticas que aparecen desde principios del turbulento siglo XX tienen todas orígenes similares. Podemos decir que los primeros pasos coinciden con la revolución rusa de 1917. Ahí es donde Lenín, con su marcado odio y ataque a los ricos dueños de las tierras habla que el socialismo es el paso al comunismo, el cual es la pureza ideológica.

Benito Mussolini coincide plenamente con el ideario socialista y opina igual que Lenín que el trabajador no era por naturaleza revolucionario y había que empujarlo por la elite intelectual. La diferencia de Mussolini es que ve que el nacionalismo era una idea más aglutinante que la revolución de los trabajadores. 

Después de un gran fracaso electoral donde solo obtiene 5000 votos en Milán, su propia sección, con muchos disturbios especialmente por el norte de Italia, il Duce lanza dos amenazas con fuertes discursos en Udine y Nápoles exigiendo se le entregue el poder. Increíblemente el 29 de octubre de 1922 marcha sobre Roma y le usurpa el poder al Primer Ministro Luigi Facta.

Poco tiempo después Adolf Hitler emergió con su nuevo sistema socialista al que llama nacional socialismo. También usó políticas de identidad nacionalistas para reunir y unificar a sus seguidores.

De la misma manera que Lenín apuntaba contra los ricos dueños de las tierras y Mao Zedong contra los propietarios, Hitler lo hizo contra los judíos expresando así su odio hacia los propietarios y al capitalismo.

En definitiva, el socialismo, el fascismo y el nacional socialismo son muy similares. Tienen el mismo origen, los mismos objetivos, aunque con distintas motivaciones y quizás algunas diferencias en el aspecto organizativo.

Como bien dice Joshua Philipp: “El actual relato de que el socialismo está de algún modo separado del nazismo y del fascismo, y aún más, creer que estos conceptos están divorciados de sus orígenes comunistas, se debe al revisionismo histórico y a mucha acrobacia mental.”

Por eso insisto con un concepto que vengo expresando hace tiempo y es que las ideologías políticas no las podemos representar en un segmento donde en los extremos estén a la izquierda el comunismo y a la derecha el nazismo y en el medio todas las demás que se aplican en el mundo, sino que la representación más real sería una circunferencia donde se puedan ubicar todas las ideologías y las dos mencionadas estarán bastante cerca una de la otra.

No pensar de esa manera, es decir que el socialismo es pariente cercano de las ideologías como el fascismo y el nazismo, tan denostadas y criticadas casi unánimemente por toda la sociedad es como dicen los psicólogos una transferencia de culpa.

El socialismo / comunismo, además de haberse cobrado la vida de más de 100 millones de personas en el último siglo, el sistema fracasó por destruir la moral y la creencia humana.

Para el socialismo la propiedad de los medios de producción debe ser social y no privada, la libertad es limitada en vez de plena, el trabajo es un deber y no un derecho, la distribución de riqueza debe ser igualitaria y no de acuerdo al mérito de cada uno, y el marco institucional es centralizado al contrario del sistema capitalista.

Históricamente, luego del desorden de la I Guerra Mundial y como dijimos sucede el advenimiento de gobiernos comunistas como fascistas y nazis, luego se produce la II Guerra Mundial donde después del sangriento conflicto desaparecen esas dictaduras, que si bien hubo posteriormente gobiernos dictatoriales llamados de derecha, no tuvieron la entidad de aquellos derrotados entonces. De hecho nosotros vivimos de cerca dictaduras llamadas de derecha que nos castigaron en todo Latinoamérica.

Luego de la II guerra comenzaron los tiempos de la llamada guerra fría, en la que el mundo estaba dividido en dos, aquellos países que apoyaban al capitalismo liderados por Estados Unidos, y los que estaban dentro de la órbita del comunismo o socialismo liderados y dirigidos por la Unión Soviética y en menor medida por China.

El mundo vivió un proceso de más de cuarenta años donde esa división estuvo más o menos marcada, con momento tranquilos y momentos de mucha tensión.

Pero en 1989 el socialismo cayó estrepitosamente derrotado por su propia ineficacia. La misma sociedad de los países comunistas y socialistas se rebeló y buscó su propia libertad, y los fuertes gobiernos totalitarios de antes nada pudieron hacer para frenar el deseo natural del hombre.

Como símbolo de ese momento se toma la caída del muro de Berlín en noviembre de ese año. Con la caída del muro se rompieron las barreras que separaban al mundo y ese pueblo oprimido durante tanto tiempo por el socialismo quiso buscar su libertad y posibilidad de progreso en el capitalismo.

Se había extirpado el cáncer. El socialismo había producido tanto mal en el mundo que era irrisorio pensar que podía volver de alguna manera.

Pero también como muchas veces produce esa terrible enfermedad hizo metástasis en varios lugares del planeta para traer más violencia y pobreza.

Con lo que respecta a nuestra zona geográfica, poco tiempo después de la caída del muro, algunos sobrevivientes liderados por Fidel Castro desde Cuba y en complicidad con varios mandatarios americanos como Lula da Silva, Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales y el matrimonio Kirchner organizados bajo el título de Foro de Sâo Paulo arman la gran estrategia global para retomar para el socialismo todo el sub continente.

Con metas muy marcadas, con grandes financiaciones provenientes del narcotráfico y aprovechando el caldo de cultivo que aparecía en la pobreza de ciertos países se dedicaron a imponer nuevamente el socialismo mediante fuertes campañas políticas, con violentos actos anárquicos con mucha destrucción, con planes de convencimiento mediante ataques al orden establecido, a la propiedad privada, a la cultura y a la familia.

Lamentablemente cuentan con la complicidad, supongamos inocente, de distintas líneas políticas que actúan con tibieza buscando consenso donde no lo hay, o bien las entidades religiosas, incluyendo a la iglesia católica que quizás menosprecien el riesgo que se corre.

La destrucción que están produciendo es enorme y será muy difícil salir de esta situación.

En Latinoamérica ya casi no hay medias tintas. Está bien marcado cuáles son los gobiernos o líderes que van en un sentido u otro y las batallas libradas y a librar son muy fuertes. En cambio, en Europa, como en otras épocas sufrieron el socialismo de forma más drástica, no se ve tanta injerencia de esta ideología, aunque hay que prevenir que existen partidos políticos y algunos gobiernos que constantemente vuelven a lo mismo.

Es raro que los pueblos no sepan ver y comparar cómo se desarrollan otros en el mundo. Hoy todas las noticias nos llegan al instante, y si bien hay mucho manejo de la información y siempre hay comentarios tendenciosos que ensucian la pureza de la misma, los hechos se saben, se conocen. Entonces es muy fácil copiar lo bueno y descartar lo malo.

Una de las cosas que está a la vista, por más que lo quieran esconder, es que el socialismo fracasó en cualquier lugar donde se lo haya aplicado y con la intensidad o modo que lo hayan hecho.

El socialismo es un cáncer, se extirpó en 1989 simbólicamente con la caída del muro de Berlín, pero volvió con muchas y peligrosas metástasis.

La única cura para esa terrible enfermedad es la libertad y el sistema económico del capitalismo.

España en Qatar 2022: El fracaso del Socialismo.

Luis Enrique optó por el socialismo futbolístico, y fracasó. La luchoneta es el tiki taka, pero con menos talento que en el pasado. Nuestro estilo de juego es la plasmación en el campo de la planificación económica. La filosofía es el imperio del grupo sobre el individuo; absoluto, despiadado, y sin concesiones.

Por José Carlos Rodríguez

La selección española ha fracasado miserablemente en el último mundial de fútbol. Los españoles, y más los aficionados al fútbol, pasamos del entusiasmo a la fatalidad en menos de lo que dura un partido de fútbol. Tenemos un espíritu ciclotímico acelerado. Tras la victoria frente a la amabilísima Costa Rica por un resultado de tie break, los aficionados hinchieron el pecho recordando las glorias pasadas, escasas pero brillantes, y se deleitaron con el enfrentamiento contra el último rival. ¡Si hasta Los Simpson, Isaías y Jeremías del siglo XXI, habían previsto que la final del campeonato de 2022 sería contra Brasil!

Ahora sólo queda la desolación. Caminamos por nuestras ilusiones pasadas como entre fantasmas del pasado, que vienen a atormentarnos. Estamos en un bosque oscuro, en noche de luna nueva, sin estrella que nos guíe; no nos vale ni la que llevan en el pecho los jugadores de la selección nacional. Con el frío en los pies, la desolación en el corazón, y el pasado en la mirada, caminamos sin rumbo.

El individuo tiene un conocimiento de tiempo y lugar que el planificador no puede adelantar. Cómo será el futuro depende de información que todavía no se ha creado. Por eso es imposible predecirlo. Por eso fracasan el socialismo y sus tiki taka

Un país es un entramado de afectos, y es la convivencia con un conjunto de instituciones comunes. También es una comunidad histórica, y la conciencia de lo que fue condiciona lo que creemos que somos y podemos ser. Es normal que a un país con un pasado tan glorioso, derrumbado por los siglos y aherrojado por la leyenda negra, le cueste gestionar las expectativas.

Sobre la selección nacional volcamos una parte de nuestra identidad común. Nosotros estamos con los jugadores, porque ellos son lo mejor de nosotros. Es lo que podemos dar al mundo en un escaparate mundial y con normas más o menos iguales para todos. Aquí repetimos el hábito mental de mirar a un glorioso pasado con el ánimo de repetirlo. Sólo que, claro, ese pasado lo hemos visto con nuestros propios ojos.

Y así se plantaron 23 jugadores, comandados por Luis Enrique, para medirnos con el selecto club de los mejores equipos del mundo. Francia cuenta con un talento sobresaliente, y parece que inagotable. Las nuevas generaciones son mejores que las anteriores. Brasil desde el optimismo y Argentina desde la tragedia han escogido lo mejor de millones de chicos que buscan salir de su situación jugando con la pelota. Inglaterra decepcionará, como hace últimamente, pero con talento. “Alemania es Alemania”, nos recordaba el expresidente Mariano Rajoy en una de sus crónicas de COU. ¿Qué podemos ofrecer ante todas ellas?

Luis Enrique optó por el socialismo futbolístico, y fracasó. La luchoneta es el tiki taka, pero con menos talento que en el pasado. Nuestro estilo de juego es la plasmación en el campo de la planificación económica. La filosofía es el imperio del grupo sobre el individuo; absoluto, despiadado, y sin concesiones. Si el socialismo es la posesión pública de los medios de producción, el tiki taka es la posesión grupal del balón.

Es cierto que, a no ser que Unai Simón le dé un pase al contrario a dos metros de la portería, lo cual no es improbable, poseer el balón resta opciones al equipo contrario de meternos gol. Pero que el sistema no es infalible lo demuestran el gol de Alemania y los dos goles de Japón.

El sistema de juego es como la plasmación socialista de una tabla input-output de Wassily Leontief. No es casualidad que el economista fuera ruso; los primeros esfuerzos por hacer una representación esquemática del proceso de producción para facilitar la planificación son de los primeros años del socialismo en aquel país. En esa representación se explicita la relación de cada producto con el resto. En el fútbol, el pase de un jugador a otro no es estable. Pero lo que hemos visto de la selección nacional se aleja del fútbol y se acerca a una tabla input-output, con pases predecibles entre jugadores que ocupaban el lugar sobre el campo donde antes estuvo dibujado un punto sobre un mapa.

El socialismo real, el de Rusia, al menos, sacrificó el consumo a la producción. La propia producción era el objetivo. La construcción del socialismo se podía observar en la erección de enormes e ineficientes fábricas, en el trabajo de grandes extensiones de terreno explotadas a medias por trabajadores esclavizados. El presente se sacrificaba en aras de un futuro que siempre quedaba lejos. Aquí, el objetivo, que era el gol, quedó siempre postergado. Los jugadores se pasaban los unos a los otros, en una iteración sin límite, pero yerma.

En el fútbol hay orden. Pero en el fútbol también aparecen los individuos. El individuo tiene un conocimiento de tiempo y lugar que el planificador no puede adelantar. Cómo será el futuro depende de información que todavía no se ha creado. Por eso es imposible predecirlo. Por eso fracasan el socialismo y sus tiki taka, porque la planificación tiene las patas muy cortas. En cuanto comienza el juego, las circunstancias no serán las que haya podido prever el entrenador.

Es más, los propios jugadores son capaces de crear situaciones de peligro donde en principio no las había. En el último partido de nuestra selección, Nico Williams traicionó el esquema de juego moviéndose de un lado a otro, dislocándose el hombro a basa de pedir un balón que no le llegaba. ¿Cómo le iba a llegar, si lo que hacía no estaba planificado? Nunca habían desaparecido tanto los jugadores en la selección. Nunca habían sido subsumidos en el grupo de forma tan consistente y absurda. El socialismo es capaz de obtener fracasos espectaculares. No meter un gol en 120 minutos y con tres penaltis lanzados es un fracaso a la altura de cualquier otro.

En el ámbito militar, esta tensión entre el orden y la respuesta a circunstancias no previstas se ha resuelto con el concepto de doctrina. Las doctrinas son principios generales que le sirven a los militares de distinto rango a dar una respuesta con mayores posibilidades de éxito, a la luz de la nueva situación.

La nueva situación para Luis Enrique Martínez es el paro obrero. Esperemos que con Luis de la Fuente llegue la perestroika.

Foto: Adrian Swancar.

Ayer Perú y ahora España: golpe del gobierno izquierdista contra la independencia judicial

Sánchez beneficia a golpistas y corruptos y amenaza con la prisión a los jueces

Elentir

Esta semana estamos asistiendo a una exhibición de pisoteo de la democracia por parte de la izquierda. Tras el golpe de Estado en Perú, ahora le toca a España.

Un atraco a la democracia, violando la separación de poderes

Anoche, aprovechando que en España era día festivo, un medio de ultraizquierda afín al gobierno, Eldiario.es, publicó una noticia anunciando un auténtico asalto al Poder Judicial, con el fin de suprimir la mayoría de tres quintos en el Consejo General del Poder Judicial para elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional, reformando una norma vigente desde 1985. Se trata de una forma descarada de violar la independencia judicial para someter a ese Tribunal al control del gobierno, cambiando la mayoría cualificada que era necesaria para su renovación, simplemente porque el gobierno no tiene esa mayoría. Es un atraco a la democracia, que se basa en la separación de poderes.

Impunidad para golpistas y corruptos y amenazas de prisión contra los jueces

Además, los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos quieren cambiar otra ley de 1979 para amenazar con consecuencias penales al Poder Judicial si no renuevan el Tribual Constitucional en el plazo exigido por el gobierno. El colmo de la indecencia es que esos cambios se van a tramitar como enmiendas a una reforma del Código Penal que simultáneamente elimina el delito de sedición a petición de los socios separatistas del gobierno, a fin de dejar impunes a los autores del golpe separatista de 2017 en Cataluña, y además rebaja el delito de malversación a fin de dejar impunes también los delitos de corrupción cometidos en ese golpe, abriendo la puerta, además, a que otros políticos corruptos condenados por delitos de malversación se beneficien de esa reforma.

En resumidas cuentas: Pedro Sánchez favorece a golpistas y corruptos, porque depende de su apoyo para seguir un año más en el poder, y a la vez amenaza con la prisión a los jueces por no someterse a los caprichos del gobierno. Y todo eso ante el silencio cómplice de Bruselas, debido a que los socialistas tienen una amplia presencia en la actual Comisión Europea.

Este gobierno es una amenaza para el Estado de Derecho en España

Estamos ante un hecho de una enorme gravedad, con el que el gobierno de socialistas y comunistas encabezado por Sánchez amenaza con liquidar el Estado de Derecho en España, cambiando las leyes a su voluntad y con el exclusivo fin de servir a sus intereses personales, y adaptándolas a la carta a los delitos cometidos por los aliados del gobierno. Es el mayor escándalo de corrupción que se ha visto en España: un descarado tráfico de favores entre el gobierno y unos delincuentes, hecho públicamente y, además, procediendo a liquidar la independencia del Poder Judicial para que los jueces no entorpezcan ese pisoteo del Estado de Derecho. ¿Qué será lo siguiente? ¿Disolver el Congreso como hizo Pedro Castillo en Perú?

El precedente de la suspensión ilegal del Congreso en 2020

Lamentablemente, ya hay precedentes recientes sobre eso en España. En octubre de 2021, el Tribunal Constitucional que Sánchez quiere someter a su control sentenció que el gobierno suspendió ilegalmente el funcionamiento del Congreso durante el primer estado de alarma con motivo de la pandemia en marzo de 2020. Fue la primera vez en la historia de la democracia en España que se declaraba que un gobierno había violado la Constitución suspendiendo la actividad del Congreso, pero en vez de reconocer que obró malSánchez dijo que lo volvería a hacer. Una declaración que, unida a este asalto del gobierno al Poder Judicial, dejan claro que la democracia está amenazada en España por un gobierno que no respeta la Constitución y que la viola con descaro.

España va camino de ser una réplica de Venezuela, Bolivia y Nicaragua

Ya hemos visto a la izquierda dar pasos así en otros países como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, corrompiendo países democráticos hasta convertirlos en dictaduras. Muchos pensaban que no era posible que algo así ocurriese en España, pero está ocurriendo. Y si está ocurriendo algo así, que hasta ahora parecía impensable en un país como el nuestro, no es sólo por la prepotencia y el autoritarismo del gobierno, sino también por la tibieza de una parte de la oposición (el Partido Popular), por la complicidad de muchos medios de comunicación (regados por el gobierno con millones de euros en ayudas públicas) y por la pasividad de gran parte de la sociedad. Los españoles tienen que reaccionar ya, si no quieren acabar como Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

La complicidad de la Comisión Europea con el autoritarismo de Sánchez

Además, es necesario que la oposición emprenda una ofensiva en las instituciones europeas no sólo contra este asalto del gobierno de Sánchez a la democracia, sino también por la complicidad de Bruselas. Es gravísimo que esto ocurra en un país de la Unión Europea y que la Comisión Europea no haga nada, simplemente porque Sánchez es un político afín, mientras emprende una persecución contra los gobiernos conservadores de Polonia y Hungría por motivos puramente ideológicos. Si Ursula von der Leyen está dispuesta a permitir que España se convierta en una réplica de Venezuela para no perder el apoyo de sus aliados socialistas en el Parlamento Europeo, entonces lo que debe hacer la presidenta de la Comisión es dimitir y dejar paso a una persona más capaz y que no esté dispuesta a subordinar el Estado de Derecho a sus intereses personales.

Foto: Europa Press.

Una extraña ‘ultraderecha’ antifascista y prorrusa y un intento de golpe en Alemania

Lo que la mayoría de los medios no explica sobre el movimiento Reichsbürger

Elentir

Hoy es una noticia una amplia redada policial contra un movimiento de extrema derecha que pretendía dar un golpe de Estado en Alemania.

Un intento de golpe de Estado por parte del movimiento Reichsbürger

El intento de golpe de Estado habría sido fraguado por un movimiento denominado Reichsbürger (Ciudadanos del Reich). Leyendo esto, uno se imagina algo parecido a una repetición del «Putsch de Múnich» llevado a cabo por el Partido Nacional-Socialista en noviembre de 1923 y que acabó con Adolf Hitler en prisión. Sin embargo, el golpe que estaba en marcha dista de tener tantos parecidos, aunque sí que coincide en su tremenda falta de realismo.

Los contactos de Reichsbürger con Rusia y el precedente de Cataluña

El cabecilla del golpe sería un aristócrata alemán, conocido como Heinrich XIII, que contactó con la Federación Rusa para captar posibles apoyos de cara al «nuevo orden» que ese movimiento pretendía instaurar en Alemania. Rusia ha negado cualquier conexión con ese movimiento, pero recordemos que no es la primera vez que se encuentran conexiones rusas en un intento de golpe de Estado en un país de la Unión Europea: recordemos que el golpe separatista en Cataluña en 2017 ya tuvo también contactos con Rusia, que ofreció ayuda económica y militar a los golpistas en un intento de desestabilizar España.

Reichsbürger: un extraño y heterogéneo movimiento

Investigando un poco, lo que uno se encuentra es que el Reichsbürger es un movimiento muy heterogéneo, que en 2018 fue calificado de «raros y extraños extremistas de derecha» por un medio alemán. En ese movimiento se dan cita desde nostálgicos del nazismo y del Imperio Alemán de 1871 con libertarianos que se niegan a pagar impuestos, aficionados al esoterismo (algo que ya animó a fomentar el ideólogo nacionalista ruso Aleksandr Dugin), simpatizantes del movimiento QAnonantisemitas y negacionistas del Holocausto (surgido en EEUU y formado por teóricos de la conspiración), antivacunasprorrusos y también antifascistas que se declaran antisionistas, al estilo de los movimientos de extrema izquierda.

Un destacado miembro de Reichsbürger vinculó al Hitler con el sionismo

En la web Holocaust-Referenz, que ofrece argumentos contra los negacionistas del Holocausto, Jürgen Langowski señaló a Rüdiger Hoffmann, responsable de la web staatlos.info, como una de las cabezas visibles del Reichsbürger. Langowski señala que Hoffman suele usar la grafía «NaZi», ya que «no se refiere a los nacionalsocialistas, sino a los ‘nacionalsionistas'» Este personaje sostiene la pintoresca teoría de que los sionistas (es decir, los judíos), controlaron y financiaron a Hitler y llevaron a Alemania a su caída. Según la web de Hoffman, la misión de Hitler era «preparar el Reich Nacional Sionista de Israel».

Langowski apunta: «Qué conveniente es eso: si Hitler y sus crímenes pueden atribuirse a los judíos, la Alemania nazi fue víctima de siniestras maquinaciones. Esta inversión pérfida de perpetradores y víctimas es retomada repetidamente por extremistas de derecha en diferentes variantes». Langowski también señala que «bajo el título Cronología del fascismo, la palabra «genocidio» aparece en staatlos.info, pero solo en relación con la Alemania de hoy, y no en relación con el nacionalsocialismo». Así mismo, señala que «Hoffmann también se manifestó el 29 de agosto de 2020 y apareció como orador en un mitin frente al Reichstag. Allí, varios participantes intentaron asaltar el Reichstag».

El apoyo de Reichsbürger al imperialismo ruso

En un artículo publicado en agosto de 2018 en la web Deutschlandfunk Kultur, apareció esta foto en la que vemos a Hoffmann, a la derecha, en una protesta del Reichsbürger ante el Reichstag. Hoffman y otro miembro de su grupo aparecen con cintas de San Jorge, un distintivo muy habitual en el nacionalismo ruso, y a su lado se ve una bandera de la Federación Rusa.

En octubre 2014, Hoffmann fue fotografiado en otra protesta del Reichsbürger ante el Reichstag acompañado de dos banderas con los colores de la cinta rusa de San Jorge, además de una bandera de la llamada «República Popular de Donetsk», uno de los territorios del Dombás ocupados por separatistas prorrusos y militares rusos desde 2014.

Los contactos recientes entre la extrema izquierda y la extrema derecha

Como se puede ver, en esta protesta se exhibió una pancarta que identificaba a la Unión Europea con el «fascismo». Esta coincidencia o solapamiento entre el extremismo de izquierda y lo que algunos califican como extremismo de derecha no es algo nuevo: comunistas y nazis prorrusos vienen luchando juntos contra Ucrania en el Dombás desde hace años. Así mismo, en la República Checa los comunistas y la ultraderecha prorrusa se han manifestado juntos contra un gobierno conservador, encabezado por un miembro del ECR, el grupo parlamentario europeo al que pertenecen partidos de derecha abiertamente hostiles a Rusia como el polaco Ley y Justicia y el español Vox.

Lo ocurrido en Alemania debería servir de alerta contra cierta extrema derecha que no tiene reparos en colaborar con la extrema izquierda en apoyo a Rusia, una colaboración que se deriva de los esfuerzos de los medios de propaganda del Kremlin por influir en ambos extremos y utilizar sus posiciones antiamericanas y antiliberales en beneficio de Putin. A Rusia le resulta muy provechoso patrocinar y promover a esos grupos extremistas sin necesidad de controlarlos desde dentro, ya que fomentarlos ayuda a crear inestabilidad en los países democráticos, que es lo que el gobierno de Putin lleva haciendo desde hace años.

Foto principal: Boris Roessler. Agentes de la Policía alemana arrestando a Heinrich XIII, presunto cabecilla de la trama golpista desarticulada hoy.

Seis maneras en que el socialismo es antisocial

Los socialistas tienen problemas con las matemáticas: son buenos en la división y la sustracción, pero desconocen la suma o la multiplicación

Si parece que los socialistas no saben realmente lo que es, eso sólo es cierto en parte. En la mayoría de los casos, simplemente no quieren que TÚ sepas lo que realmente es. (FEE)

 por FEE

He aquí una pregunta para una disertación de doctorado: ¿Cómo es que algo tan radicalmente antisocial recibió el nombre de socialismo?

Dejo ese enojoso asunto a quien quiera escribirlo. Mientras tanto, puedo ayudar al proyecto ofreciendo algunas de las razones por las que el socialismo es un artificio evidentemente antisocial.

En primer lugar, ¿qué es el socialismo? Para una definición, los propios socialistas ofrecen numerosos blancos móviles. Por ejemplo:

Es hablar alegremente y compartir las cosas, aunque bajo el socialismo hay menos que compartir y alegrarse.

Es la gratuidad hasta que llegan las facturas.

Es el estado del bienestar, en el que los políticos se benefician y los demás pagamos la cuenta. (Véase «La utopía de los ratones de John Calhoun y las reflexiones sobre el Estado del bienestar»).

Son líneas de pan que nos unen a todos, de alguna manera. Recordemos que Bernie Sanders proclamó una vez que las colas para conseguir comida en los países comunistas eran una bendición disfrazada.

Es la propiedad gubernamental de los medios de producción para que la economía pueda zumbar con la eficiencia del Departamento de Vehículos a Motor.

Es cuando los trabajadores dirigen las fábricas en las que alguien ha invertido.

Es cuando las élites despistadas le dicen a la economía lo que tiene que hacer.

Es Escandinavia (que no es socialista).

Es la utopía comunal donde todos reciben una porción igual sin importar el esfuerzo, hasta que casi se mueren de hambre. Los peregrinos lo intentaron hasta que se vieron obligados a sustituirlo por la propiedad privada. (Véase también «El lado oscuro del paraíso: Una breve historia de los experimentos utópicos de América en la vida comunal»).

Es Venezuela, o era Venezuela hasta que no funcionó.

Si parece que los socialistas no saben realmente lo que es, eso sólo es cierto en parte. En la mayoría de los casos, simplemente no quieren que TÚ sepas lo que realmente es. Los mejores charlatanes son siempre los más listos.

El socialismo es percibido, con razón y de forma generalizada, como diametralmente opuesto al capitalismo. Así que no es posible que se trate de actos de cuidado, de compartir, de dar y de ser compasivo con los necesitados. En el capitalismo se demuestra que hay más cuidado, reparto, donación y compasión hacia los necesitados.

Incluso cuando se trata de ayuda exterior, los países capitalistas son los donantes y los países socialistas son los receptores. No se puede regalar o compartir con nadie si no se crea en primer lugar, y el socialismo no ofrece en absoluto ninguna teoría de creación de riqueza, sólo confiscación y consumo de la misma.

Otra forma de pensar en las distinciones entre estos dos sistemas opuestos es esta: El capitalismo es lo que sucede cuando se deja a la gente libre y pacífica en paz. En ese sentido, es natural y espontáneo. El socialismo no es más que los planes presuntuosos de matones y sabihondos que imponen sus planes a punta de pistola. En ese sentido, es antinatural, artificioso, arbitrario y oficioso.

Los socialistas tienen problemas con las matemáticas: son buenos en la división y la sustracción, pero desconocen la suma o la multiplicación. Si tu hijo de segundo grado te dice que 3 + 2 = 1, sabes que es un futuro socialista. Lo mismo si te dice que los impuestos sobre los cigarrillos desincentivan el consumo de tabaco pero que los impuestos sobre la inversión, la contratación o la creación de empresas sólo tienen efectos beneficiosos. Los conocimientos de economía de los socialistas son aún más sombríos: Piensan que la oferta y la demanda significa que el pueblo demanda y el gobierno suministra.

En mi libro, ¿Fue Jesús un socialista? hice volar las bombas de humo para revelar lo que realmente es el socialismo:

“Es la concentración de poder en manos del Estado, que luego despliega la fuerza legal para uno o más de estos propósitos (y generalmente los tres en una u otra medida): la redistribución de los ingresos, la propiedad gubernamental de los bienes y la planificación central de la vida económica.”

Obsérvese que los socialistas no proponen alcanzar sus objetivos por consentimiento mutuo. No abogan por recaudar el dinero para sus planes por medio de ventas de pasteles o solicitudes de caridad. Su participación no es voluntaria. De principio a fin, la característica que define al socialismo no son tanto las promesas destinadas a seducir como el método por el que implementa su programa: la *FUERZA*. Si es voluntario, no es socialismo. Es así de sencillo.

Ahora que sabemos qué es el socialismo, ¿por qué es antisocial? Déjenme contar las formas:

¿Por qué? Porque ellos lo dicen. ¿No es esa razón suficiente? «Cuanto más planifica el Estado», escribió el economista austriaco F. A. Hayek, «más difícil resulta la planificación para el individuo». Pero a los socialistas no les importa eso porque lo que tienen en mente es seguramente más noble que cualquier cosa que pensemos los campesinos.

Este es un logro notable, quizás la contribución singular del socialismo a la sociología. Aunque la vida de un socialista sea un desastre, sabe cómo dirigir la de los demás. Aunque no crea en la existencia de Dios, piensa que el Estado puede serlo. Hayek también dio en el clavo en esta cuestión cuando escribió: «La curiosa tarea de la economía es convencer a los hombres de lo poco que saben sobre lo que imaginan que pueden diseñar». Los socialistas imaginan que pueden diseñar casi todo, pero, como he explicado, ninguno de ellos podría hacer algo tan simple como un lápiz.

Ningún negacionista del cambio climático niega que éste exista. Pero los socialistas afirman que si existe la naturaleza humana, pueden abolirla y reinventarla. Los seres humanos son individuos, no hay dos iguales en todos los sentidos, pero los socialistas creen que pueden homogeneizarnos y colectivizarnos en una mancha obediente. No les molesta castigar el éxito y los logros individuales aunque el resultado final sea un empobrecimiento igual. Creen que los seres humanos trabajarán más duro y de forma más inteligente para el Estado que para ellos mismos o sus familias. Esto está mucho más cerca de la brujería que de la ciencia.

¿Te has dado cuenta de que la agenda socialista no es una página de sugerencias útiles, o una lista de consejos para vivir mejor? Cuando están al mando, no puedes decir «No, gracias». ¿Libertad de elección? No, señor. Las ideas socialistas son tan buenas, dice el viejo refrán, que deben ser obligatorias y las opiniones contrarias deben ser censuradas. En el fondo de cada socialista, incluso de los ingenuos pero bien intencionados, hay un totalitario luchando por salir. Esto es lo que los socialistas acaban haciendo con una regularidad tan monótona que se puede contar absolutamente con ello. Cuando un capitalista compra una plataforma de medios sociales y la abre a todos los puntos de vista, son los socialistas los que enloquecen y exigen investigaciones.

En su notable libro, Intelectuales, el historiador británico Paul Johnson escribió un capítulo que levanta ampollas sobre el gurú por excelencia del socialismo, Karl Marx. Johnson cita a la propia madre de Marx como famosa por comentar que deseaba que su hijo Karl «acumulara algo de capital en lugar de limitarse a escribir sobre él». La señora Marx tenía razón. Karl y sus acólitos, en un grado u otro, hacen la guerra al generador más poderoso de la riqueza material que mejora la vida de la gente, es decir, la propiedad privada y su acumulación por parte de individuos privados que buscan beneficios y que invierten, crean y emplean. Dondequiera que tal locura gane poder, hace retroceder a sus súbditos hacia la caverna.

Desde Marx hasta los socialistas actuales, el conflicto lo es todo. Si no está presente, lo inventan. Después de todo, todo el mundo es víctima o villano, opresor o parte de los oprimidos. El conflicto es la forma en que se desarrolla la historia, nos dicen. Y, al igual que los quirománticos y los tarotistas, declaran que el futuro está de su parte. Esta perspectiva siempre enfadada descarta el espíritu de gratitud, especialmente hacia los capitalistas. Los socialistas nunca se presentan en una empresa de cualquier tamaño con carteles que exclaman «Gracias por asumir riesgos, ofrecer productos y emplear a personas».

Imagina que estás en un cóctel y entra un odioso aguafiestas. Domina la conversación y rezuma desprecio por los puntos de vista diferentes. Si te pasas de la raya, te amenaza con callar a los dos. Le dice a cada persona lo que debe beber y le quita todo lo demás. Aburre la sala con su arrogancia. Todo lo que dice es una mera pretensión de conocimiento que ni conoce ni le interesa conocer. Te denuncia por tus ambiciones y te exige que cumplas las suyas. Te quita tus cosas porque tienes más que él, o simplemente porque quiere. Si rechazas sus avances, llamará a la policía. Es un charlatán con un bate de béisbol.

¿Dirías que ese tipo es antisocial? Claro que sí. Es lo más antisocial que puede haber.

Por las mismas razones, también lo es el socialismo.

Uno de los mejores economistas de la historia, Ludwig von Mises, escribió este elocuente resumen:

“Un hombre que elige entre beber un vaso de leche y un vaso de una solución de cianuro de potasio no elige entre dos bebidas; elige entre la vida y la muerte. Una sociedad que elige entre el capitalismo y el socialismo no elige entre dos sistemas sociales; elige entre la cooperación social y la desintegración de la sociedad. El socialismo no es una alternativa al capitalismo; es una alternativa a cualquier sistema bajo el cual los hombres puedan vivir como seres humanos.”

Una versión anterior de este ensayo fue publicada en El American. Luego en FEE.org


Lawrence W. Reed es presidente Emérito y Miembro Superior de la Familia Humphreys en la Fundación para la Educación Económica (FEE), habiendo servido durante casi 11 años como presidente de FEE (2008-2019). 

I told you that having a socialist human being would bring us problems.