El PP ganará las elecciones generales con una amplia distancia frente al PSOE y podrá gobernar con una cómoda mayoría absoluta si logra un acuerdo con Vox. Los de Alberto Núñez Feijóo lograrían 131 diputados (incluyendo los dos de Navarra +, la coalición con la que el PP se presenta en la Comunidad Foral). Son 38 más de los que alcanzaría la formación liderada por Pedro Sánchez y que, sumados a los 56 pronosticados para Vox, permitirían a la derecha acabar con el sanchismo en el poder, según la última encuesta electoral de Data10 para OKDIARIO antes de que España entre en un intenso año electoral.
El mapa electoral permanece estable desde que a mitad de año el liderazgo de Feijóo se afianzó en el PP y colocó al partido del centroderecha como el favorito de los españoles, con una intención de voto por encima del 30%. Sólo varía ligeramente en función de la intensidad política que coincide con la elaboración de la encuesta. Así, la bronca y polarización originada por la acusación de Irene Montero al PP de «fomentar la cultura de la violación» y la calificación de «filoetarras» que Vox hizo de los socios de Sánchez -que ofendió a los socialistas, pero no a Bildu- ha mejorado los resultados mensuales tanto de Vox como de Podemos (los dos partidos ganan dos escaños respecto a noviembre), pero sin alterar el resultado final. Éste no es otro que el PP ganaría las elecciones con una amplia ventaja sobre el PSOE y dejará a Vox en la situación de apoyarle si quiere desalojar a la izquierda del Gobierno de España.
El PP cede dos escaños respecto al sondeo de noviembre que van a parar a Vox, pero el 30,9% de los votos que obtendría le reportaría 131 diputados. Serían 40 más que los conquistados en la última cita electoral y dejarían en manos de Santiago Abascal la responsabilidad de poner fin a la estancia de Sánchez y sus socios en la Moncloa. Según el sondeo, Vox concentraría 56 escaños, cuatro más que en 2019, por lo que la mayoría de la derecha política se dispararía hasta los 187 diputados, 11 por encima de la mayoría absoluta.
Los dos partidos que forman el Gobierno de coalición están muy lejos de poder renovar su mandato cuatro años más. El PSOE cae casi cuatro puntos en intención de voto respecto a 2019y sigue por debajo del centenar de escaños. La encuesta de Data10 le atribuye 93, que son 27 menos de los que actualmente disfrutan los socialistas en la Carrera de San Jerónimo. Por su parte, y con el futuro de Yolanda Díaz aún por resolver, Podemos también sigue muy lejos de poder repetir los 35 diputados que ahora jalean a Irene Montero desde sus escaños.
Así, después de tres años de gestión socialcomunista, los españoles otorgan al bloque ideológico de la derecha política (PP y Vox) 44 escaños más que la última vez que fueron a las urnas. Por el contrario, reducen la fuerza política de PSOE y Podemos de 155 a 119 escaños.
El vuelco sociológico viene producido por varios factores. El primero, que casi un millón de votantes de Sánchez se pasan a Feijóo tres años después. El segundo, que el PP capitaliza como nadie la desaparición de Ciudadanos: 820.000 votantes de Albert Rivera depositarán ahora la papeleta del PP. Y, por último, que el PSOE es el partido que más votantes envía a la abstención, desencantados con una gestión que no encuentra siquiera el apoyo decidido de los barones territoriales.
#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre . Cristina Fernández de Kirchner, condenada por robar 480 millones de euros
A diferencia de los totalitarios, los demócratas creemos en los principios de que la ley debe ser igual para todos y de que uno debe ser juzgado por sus hechos.
Un derecho penal para el que no importa lo que has hecho, sino quién eres
Sin embargo, los totalitarios tienen la idea de que la ley debe tener en cuenta quién es el acusado de un delito y declararle inocente o culpable no en virtud de sus hechos, sino por su condición. Para los nazis, un judío era siempre culpable porque era judío, y para los comunistas un «contrarrevolucionario» era siempre culpable por el mero hecho de no pensar como ellos. Los hechos les parecían irrelevantes. Es lo que se conoce comoel derecho penal de autor, que fue promovido por el nazismo y que es abiertamente incompatible con el Estado de Derecho propio de una democracia.
La condena de Cristina Fernández de Kirchner por un grave caso de corrupción
Como viene haciendo desde hace tiempo, tras conocerse la sentencia la vicepresidenta argentina ha arremetido contra los jueces, una actitud de prepotencia que sirve para alimentar un régimen mafioso en Argentina en el que la izquierda gobernante se cree por encima de la ley y está dispuesta a pisotear a todo el que amenace su sensación de impunidad.
Dirigentes de Podemos apoyan a la condenada y cargan contra la Justicia
En las últimas horas, destacados miembros de Podemos, incluyendo dos ministras, han mostrado su apoyo a Kirchner desde España, arremetiendo contra los jueces que la han condenado e incluso contra todo el sistema judicial, lo mismo que ese partido de extrema izquierda viene haciendo con los jueces españoles desde hace años. Aquí podemos ver los mensajes de Irene Montero, Ione Belarra, Pablo Echenique y Pablo Iglesias mostrando su apoyo a la condenada por corrupción:
Esto no es nada nuevo en Podemos. Siempre que algún miembro de ese partido ha sido condenado por cualquier delito -recordemos que ya ha habido varios condenados por agresiones, como Andrés Bódalo, Isa Serra y Alberto Rodríguez-, Podemos siempre ha arremetido contra los jueces, como si la administración de Justicia estuviese obligada a hacer la vista gorda cuando el autor de un delito es un activista de izquierdas y, para más señas, miembro de Podemos. Es la misma actitud que les lleva a apoyar a toda clase de dictaduras de izquierdas: si el que viola los derechos humanos es de su cuerda, entonces para ellos no merece reproche alguno.
Podemos abraza el derecho penal de autor propio del nazismo
Con ese comportamiento, igual que hace ahora exhibiendo su apoyo a la vicepresidenta argentina tras su condena por corrupción, lo que hace Podemos es abrazar ese derecho penal de autor propio de los nazis, en el que no importa si has cometido un delito o no, sino tu condición. Estos totalitarios -porque lo son y no hay que dejar de recordarlo- se creen que estar por encima de la ley por el mero hecho de ser de izquierdas, igual que los nazis se creían que estaban por encima de la ley por ser nazis. Ningún país democrático debería tener en su gobierno a personas que defienden esa aberrante concepción del derecho, con la que una y otra vez adoptan una actitud de privilegiados que se creen impunes por tener una cierta ideología. Éstos eran los que iban a regenerar la política española y que iban a ser implacables contra los corruptos. Menudos cuentistas.
Para fines de 2022, habrá mil millones de cámaras de vigilancia de recolección de datos en el mundo, todas conectadas a Internet e inteligencia artificial (IA).
En el video de arriba, Maria Zeee con ZeeeMedia entrevista al científico informático Aman Jabbi sobre el próximo pasaporte internacional de vacunas, la identidad digital, el sistema de crédito social que se está construyendo en Occidente y la moneda digital del banco central (CBDC).
Todos estos factores ahora se unen para controlar a la población mundial. Como señaló Zeee, esta prisión digital, que ya está casi construida, será el cierre definitivo de la humanidad.
Tu identidad digital será tu prisión digital
En el video, Jabbi realiza una presentación que explica la prisión digital que es su identidad digital; en otras palabras, cómo su identidad digital se relaciona con el próximo sistema de crédito social y controlará lo que puede y no puede hacer en su vida cotidiana.
Como señaló Jabbi, ya se han instalado cámaras de vigilancia con software de reconocimiento facial en todo el mundo. Son una parte esencial de la estructura de control, y esta vigilancia se vinculará con la identidad digital, el sistema de puntuación de crédito social, el seguimiento de la huella de carbono, las CBDC y más.
El reconocimiento facial se ha vendido como una característica de gran comodidad y seguridad. Con el reconocimiento facial, no necesita recordar pines ni contraseñas, y dado que nadie tiene su cara exacta, se supone que mantendrá sus cuentas personales más seguras.
Pero, como ocurre con la mayoría de las demás tecnologías que se venden bajo la apariencia de conveniencia y seguridad, el reconocimiento facial es, en última instancia, una herramienta para el control masivo y una parte esencial de su prisión digital individual. Según explica Jabbi, el sistema de control chino se basa en el reconocimiento facial en combinación con un sistema de crédito social.
Describe el sistema de crédito social chino como un sistema de retroalimentación que responde en función de su comportamiento. Sin el conocimiento de la mayoría de los occidentales, un sistema idéntico ya se ha puesto en marcha tras bambalinas en los países occidentales, solo que aún no te lo han dicho.
Vigilancia armada
Para fines de 2022, habrá mil millones de cámaras de vigilancia de recolección de datos en el mundo, todas conectadas a Internet e inteligencia artificial (IA). Estados Unidos tiene la mayor cantidad de cámaras de vigilancia per cápita. China ocupa el segundo lugar y el Reino Unido el tercero.
Además de toda esa recopilación de datos, las cámaras y los dispositivos de grabación de audio en teléfonos celulares, automóviles y electrodomésticos inteligentes también recopilan y comparten datos, incluso cuando está en casa.
Todos estos datos se utilizan luego para dar a cada persona una puntuación individual basada en su comportamiento, expresión e interacción con el mundo. En última instancia, ese puntaje, su puntaje de crédito social, dictará lo que puede y no puede hacer, lo que puede comprar y adónde puede ir.
Como señaló Jabbi, también hay mecanismos de control adicionales ya integrados en el hardware que se está construyendo. Por ejemplo, muchos postes de luz inteligentes tienen estaciones de carga integradas para drones, que en el futuro se utilizarán con fines de aplicación de la ley y del comportamiento. Seremos vigilados en gran medida por la IA y las máquinas.
Estos postes de luz inteligentes también pueden armarse. Los incapacitadores LED incorporados. A veces denominados «rayos de vómito» por su capacidad para inducir náuseas intensas, los incapacitadores LED son armas diseñadas como una linterna que emiten una serie extremadamente brillante, rápida y bien enfocada de «pulsos aleatorios de diferentes colores». Según Jabbi, estas luces también pueden inducir daño cerebral, daño espinal, enfermedad e incluso la muerte.
El LED combinado con el radar en algunos postes inteligentes también se puede usar para identificar a las personas que portan armas y, en teoría, podría usarse como un arma para eliminar selectivamente a las personas que portan armas.
Un nuevo capítulo en el ‘contrato social’
La identidad digital ha sido descrita por el Foro Económico Mundial (WEF) como un nuevo capítulo en el contrato social. El problema, como señaló Jabbi, es que el nuevo contrato social del WEF es uno que ninguno de nosotros ha aceptado. Está siendo revisado por el WEF y sus aliados y se nos impone al resto de nosotros, sin nuestro consentimiento.
La gran mayoría de la gente ni siquiera sabe qué implica realmente este nuevo contrato social, o cómo afectará a su día a día personal y la capacidad de toma de decisiones individuales. Eso, por razones obvias, nunca se ha delineado completamente porque, si todos lo entendieran completamente, prácticamente nadie en la tierra lo aceptaría. Después de todo, pocas personas con una inteligencia normal disfrutan que sus vidas sean dictadas por otra persona.
Fuente:Foro Económico Mundial
Como se muestra en el gráfico anterior, se requerirá su identidad digital para desbloquear todos los aspectos de la vida, desde iniciar sesión en Internet hasta acceder a servicios sociales, viajes, alimentos, compras y servicios financieros. Si su puntaje de crédito social es demasiado bajo, uno o más de estos aspectos pueden desactivarse y no estar disponibles para usted. “Entonces, por defecto, siempre eres un prisionero”, dice Jabbi.
Su identidad digital se confirma a través del reconocimiento facial y está vinculada a su puntaje social, puntaje de huella de carbono y CBDC. A medida que disminuyen sus puntajes sociales y de huella de carbono, también lo hace su capacidad de compra.
Como señaló Zeee, el pasaporte internacional de vacunas propuesto en la reunión del G20 de 2022 es, al menos en este momento, LA clave de todo el esfuerzo para que todos ingresen al sistema de identificación digital. Entonces, prevenir la adopción de pasaportes de vacunas es un componente central de la resistencia al sistema penitenciario digital en su totalidad.Una vez que aceptamos la identidad digital, es Game Over para la humanidad. ~ Aman Jabi
También debe rechazar el pasaporte de vacunas a menos que esté dispuesto a ser una rata de laboratorio médico por el resto de su vida. Zeee cita documentos que indican que 500 nuevas vacunas estarán listas para 2030 y que están dirigidas a las enfermedades más comunes. Es probable que tener el estado de vacunación al día sea uno de los requisitos para mantener un pasaporte válido, que también te servirá como identidad digital.
En otras palabras, el rechazo de la vacuna se puede utilizar para anular o «bloquear» su identificación digital, dejándolo incapaz de hacer, ir o comprar cualquier cosa. La pregunta es, ¿cuáles serán esas vacunas? Básicamente, no tendrá más remedio que cumplir, incluso si cree o sabe que una vacuna puede lesionarlo o matarlo, como es el caso de las inyecciones de COVID.
Sistema de confianza cero
Como explicó Jabbi, el nuevo contrato social creado por el WEF y sus aliados es un sistema de confianza cero. En una prisión física, los presos están bajo una política de confianza cero. En otras palabras, los guardias no confían en los presos y existen medidas de seguridad para asegurarse de que se comporten. El nuevo sistema penitenciario al aire libre previsto por el WEF se basa en la misma premisa.
Donde quiera que vaya, debe demostrar quién es usted y que sus métricas de cumplimiento están alineadas con las reglas vigentes. Entonces, para comprar alimentos, no solo debe identificarse para que su compra pueda registrarse permanentemente como una de sus compras, sino que también debe cumplir con ciertos estándares de cumplimiento, de lo contrario, su CBDC no funcionará.
El valor predeterminado en este sistema es la negación, por lo que todo lo que desea hacer, absolutamente todo, debe estar desbloqueado por su ID digital. Como señaló Jabbi, «una vez que aceptamos la identidad digital, se acabó el juego para la humanidad».
Las geocercas y las ciudades inteligentes forman los muros de su prisión
Para hacer cumplir su acceso condicional a la vida, se utilizará geofencing. Se pueden usar postes de luz inteligentes equipados con incapacitadores LED para evitar que vaya más allá de su geocerca designada, pero también existen otros mecanismos de geocerca. Por ejemplo, su CBDC puede programarse para que no funcione fuera de su distrito, y su automóvil inteligente puede programarse para apagarse más allá de un cierto perímetro. Jabbi también analiza el impulso inexorable hacia las ciudades inteligentes, que:
Limite su movilidad y elimine la propiedad de automóviles
Controlarte a través de la vigilancia armada
Racionar el consumo de agua, luz y gas
Vigilar su discurso
Seguimiento de sus acciones y paradero 24/7
Matar de hambre a la bestia
Jabbi cita una fórmula creada por el gurú filosófico del WEF, Yuval Noah Harrari, para describir la capacidad cada vez mayor de los tecnócratas para piratear humanos: B x C x D = AHH
B significa conocimiento biológico, C es poder de cómputo, D es datos y AHH es el nivel de habilidad para hackear a un ser humano. Como señaló Jabbi, la capacidad de piratear humanos depende de que la IA reciba un flujo constante de datos.
Es un «sistema bestial» en el sentido de que la IA es la bestia y necesita ser alimentada. Su alimento son los datos, recopilados a través de una amplia gama de conductos de datos como cámaras, dispositivos de grabación, reconocimiento facial, GPS y sensores de todo tipo que conforman la Internet de los cuerpos. Puede obtener más información sobre esto en » Distopía fabricada: los globalistas no dejarán de hackear a los humanos «.
La IA es un componente absolutamente crucial para el éxito de la prisión digital. Sin él, no puede funcionar. Entonces, la respuesta es matar de hambre a la bestia, y lo hacemos ocultando nuestros datos. “Ninguna cantidad de legislación puede detener esto”, dice, “tiene que ser hecho por la gente”. En definitiva, debemos negarnos a utilizar las tecnologías que recogen nuestros datos.
No podremos evitarlos todos. Los postes de luz inteligentes y las cámaras de tráfico, por ejemplo, no se pueden evitar a menos que evite ciertas áreas, que podrían incluir su propia calle. Pero hay muchos que podemos evitar, como relojes inteligentes, rastreadores de actividad física, termostatos inteligentes, televisores inteligentes, asistentes de inteligencia artificial y cámaras de vigilancia Ring, solo por nombrar algunos.
También podemos luchar, a nivel local, para evitar la expansión de las cámaras de reconocimiento facial y 5G, y podemos rechazar el próximo pasaporte de vacunas y el impulso hacia la realidad virtual. Como señaló Jabbi, una forma en que las personas son conducidas subrepticiamente a la prisión digital es confiar en aplicaciones que ofrecen conveniencia, como aplicaciones que le permiten pedir comida o transporte.
Eventualmente, eliminarán gradualmente las aplicaciones en su teléfono y las transferirán a googles de realidad virtual, por lo que tendrá que estar en el mundo virtual para poder usarlas. Es importante entender por qué se hace esto. Es para obligarte a adentrarte más en el sistema penitenciario digital, que incluye clones digitales y vivir gran parte de tu vida en una realidad virtual.
China demuestra estado penitenciario venidero
JUST IN – Chinese government remotely switched all the protesters's COVID passports to code red.
En la actualidad, China está siendo sacudida por protestas masivas contra la política Zero-COVID que se utiliza para encarcelar a decenas de millones de personas en sus hogares durante semanas. Uno pensaría que una empresa estadounidense como Apple representaría valores estadounidenses como la libertad, pero no, no es así. Está trabajando con el gobierno chino para sofocar la disidencia.
Como informó Bloomberg el 1 9 de noviembre de 2022, Apple está limitando su herramienta para compartir archivos de iPhone, restringiendo AirDrops de no contactos a 10 minutos. La función inalámbrica para compartir archivos se utilizó para compartir fotos y videos de las protestas, lo que alentó a más personas a unirse.
Según Bloomberg, si bien el cambio solo se realizó en los teléfonos vendidos en China, Apple dice que planea implementar la misma limitación a nivel mundial. ¿Por qué? ¿Están pronosticando protestas antigubernamentales en otros lugares?
Según un usuario de Twitter llamado Songpinganq, 2 el video de arriba muestra a trabajadores de iPhone enfrentándose a la policía por la política de cero COVID del país. En respuesta, se alega que el gobierno chino cambió de forma remota todos los pasaportes COVID de los manifestantes a «rojo», lo que les impide ingresar a espacios públicos.
Si intentan ingresar a un edificio, por ejemplo, incluidos los complejos residenciales, se activará una alarma y serán detenidos y escoltados a un campo de cuarentena que, por cierto, deben pagar. Así de fácil es para el gobierno eliminar a los indeseables de la sociedad una vez que se implementa este tipo de sistema de control.
(Para que conste, no puedo confirmar que el video presentado sea de trabajadores de iPhone, o que estén protestando específicamente por las medidas de COVID. Independientemente, la premisa básica sigue siendo cierta, que es que el gobierno podría controlar grandes masas de personas de forma remota , a través de su identidad digital/pasaporte de vacunas).
Se dice que el video 3 a continuación es de un campamento de cuarentena chino. Un sanitario recorre el complejo midiendo la temperatura corporal de los detenidos. El segundo video 4 muestra el interior de un cubículo de cuarentena.
Millions of chinese people are living in covid quarantine camps now! 2022/1/9 pic.twitter.com/wO1cekQhps
La buena noticia es que la gente de todo el mundo está empezando a darse cuenta de lo que está pasando. Como explicó la filósofa legal Eva Vlaardingerbroek (video arriba), la razón por la que ahora hay protestas masivas en Europa es porque se están dando cuenta de que el sistema de pasaporte de vacunas COVID implementado en Europa es un sistema de control que no tiene fecha de vencimiento. Se están dando cuenta de que está destinado a ser permanente y que se ampliará.
En el video a continuación, un joven chino describe cómo funcionan la identificación digital, las CBDC y el sistema de crédito social en China. Para 2017, ya tenían la tecnología para deducir automáticamente multas de su cuenta por infracciones como cruzar la calle imprudentemente, y la red de control solo se está volviendo más grande y más sofisticada.
¿Es esto lo que queremos en Occidente? ¿Es esto lo que quieres para tus hijos y tus nietos? De lo contrario, debe participar en el movimiento para prevenirlo, y eso comienza con hacer cambios en su propia vida para matar de hambre a la bestia de sus datos personales y educar a su familia y amigos sobre esta necesidad.
Here’s a personal account of how digital ID / central bank digital currencies / social credit systems operate in China.
Central banks and governments are nudging us towards this. We cannot let this happen. Wake up before it’s too late. pic.twitter.com/dOMpCXWiLs
Son múltiples las ocasiones y variados los formatos en los que desde hace años vengo manifestado mi intensa crítica a la desequilibrada situación jurídica que, a consecuencia del contenido de nuestro Ordenamiento legal, tienen respectivamente el Estado y los contribuyentes. También he criticado que no son pocas las veces en las que, en el curso de una inspección tributaria, los inspectores de Hacienda usan sin matiz alguno las ingentes potestades administrativas que le confieren las normas legales. Estas declaraciones han provocado que con frecuencia se me haya preguntado acerca de la posible dirección política del trabajo de la Inspección de Hacienda, de la posible existencia de órdenes dadas por los responsables políticos para que un inspector se ensañe con un contribuyente concreto o, alternativamente, proporcione un trato de favor a otro. Siempre he respondido lo mismo y además con contundencia, convicción y conocimiento de causa: no hay tal. Sin que resulte posible negar que haya podido existir algún caso aislado, he afirmado con rotundidad que los inspectores de Hacienda ejercen su función con profesionalidad e independencia política. Profesionalidad e independencia que traen su origen en que ningún inspector debe su pertenencia al Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda al favor recibido de un superior si no que por el contrario la ha obtenido por haber demostrado tener el necesario nivel de conocimientos técnicos y legales para serlo. Y lo ha hecho superando un exigente proceso selectivo que respeta los principios constitucionales de mérito y capacidad e incorpora adicionalmente elementos de concurrencia, publicidad y transparencia en las pruebas previstas para demostrarlo.
Sin embargo, esto puede cambiar y de hecho cambiará si el Gobierno lleva adelante el acuerdo suscrito con los sindicatos para modificar el sistema de promoción interna de los funcionarios. De aplicarse lo acordado, miles de funcionarios hoy pertenecientes a otros Cuerpos de la Administración menos cualificados podrán ingresar en el Cuerpo Superior de Inspectores de Hacienda sin más que recibir el parabién de la superioridad política y superar un aberrante test absolutamente impropio para el uso al que se le quiere destinar.
Empezando por el test, éste se compondría de un conjunto de preguntas para las que se propondrán cuatro respuestas alternativas entre las que el candidato debe elegir una. Es obvio que una prueba así es propia de un examen para la obtención del carnet de conducir o de figurar en cualquier semanario para descubrir la afinidad existente en los dos componentes una pareja sentimental. Pero en ningún caso es adecuada para comprobar el nivel de conocimientos técnico-legales que se precisan para ser Inspector de Hacienda. Para más inri, en el acuerdo Gobierno-Sindicatos se prevé que una respuesta equivocada no provoque penalización. Para observar el sin Dios de lo previsto resulta útil hacer unos sencillos cálculos numéricos.
Veamos, por estricta probabilidad estadística el mayor ignorante del mundo acertaría el 25% de las preguntas formuladas por lo que, en una posible calificación máxima de 10, ya parte de 2,5 puntos que le son regalados. Quiere decirse que para aprobar -obtener un 5- le bastaría con saber responder acertadamente a otro 25% de las preguntas incluidas en el cuestionario ¿Puede de verdad considerarse que aquél que solo sabe una cuarta parte de lo que se le pregunta ha demostrado tener los conocimientos necesarios para ejercer la compleja y delicada función que ejerce un Inspector de Hacienda? Francamente, no y por ello hay que exclamarlo con toda la crudeza que merece la cuestión: El Gobierno está dispuesto a hacer Inspector de Hacienda a miles de funcionarios sin comprobar que están capacitados para serlo.
Es obligado preguntarse entonces cual va a ser el criterio para seleccionar a los nuevos inspectores entre aquellos que aspiren a serlo, y aquí entra en juego la segunda parte del proyecto gubernamental pactado con los sindicatos. que es la valoración personal que de cada aspirante realicen sus superiores. Expresándolo en román paladino, será Inspector de Hacienda quien de manera libérrima, caprichosa y subjetiva decidan los responsables políticos del proceso. Es decir, lo será aquel que haya demostrado ser un “buen chico” -es la expresión que utilizan los miembros del Gobierno cubano para explicar cómo se deciden los nombramientos y ascensos en el sistema político vigente en Cuba-.
El fin de la independencia profesional
De acuerdo con lo expuesto, para ser inspector no será preciso disponer de las condiciones objetivas que habilitan para cumplir la función. Por el contrario, se precisará contar con el placet del responsable político de turno al que, además, los nuevos inspectores deberán la condición a la que han accedido. No hace falta ser un lince para imaginar lo que se nos avecina que no será otra cosa que inspecciones de Hacienda decididas políticamente, dirigidas políticamente y finalizadas políticamente. Está claro, el Gobierno pretende disponer de un ejército de comisarios políticos que, realizando inspecciones políticas, pueda amedrentar a todo aquel que le moleste, ya sea miembro de partidos de la oposición, periodista que no escriba a su dictado, analista que ose criticar su ejercicio del poder o famoso que no esté dispuesto a apoyarle públicamente. Bienvenidos a una proyectada nueva agresión al Estado de Derecho que en esta ocasión acabaría con la independencia en la labor profesional de unos funcionarios como son los inspectores de Hacienda.
Resultados de los tratamientos de transición de género: ¿tranquilizadores o inquietantes?
Centenares de personas pertenecientes a organizaciones feministas se concentran este sábado en la Puerta del Sol de Madrid pedir «el cumplimiento íntegro de la agenda feminista y la paralización y derogación de las leyes trans». EFE/ David Fernandez
Por cortesía de Redaccioninfovaticana (*)
(Julio Tudela-Observatorio de Bioética de la UCV)-El pasado 21 octubre de 2022, la revista científica The Lancet publicó un artículo referente a un estudio llevado a cabo por investigadores holandeses, en la que se analiza la progresión en los tratamientos de transición de género en aquellos a los que se administraron fármacos bloqueadores de la pubertad en la adolescencia.
El estudio, en el que participaron más 700 menores procedentes de los Países Bajos, concluyó que el 98% de los adolescentes que iniciaron el tratamiento hormonal cuando eran adolescentes, lo mantienen sin abandonarlo en la edad adulta. Marianne van der Loos, una de las colaboradoras de la investigación, considera los resultados del estudio “tranquilizadores en el contexto de una mayor preocupación pública reciente con respecto al arrepentimiento de la transición”.
No obstante, el estudio contiene posibles sesgos a considerar. En primer lugar, en este trabajo se utilizaron registros médicos de un único centro, la Clínica de Identidad de Género de Ámsterdam. Por otro lado, la confirmación de la administración de los tratamientos de transición se registró a través del inventario nacional de recetas de los pacientes por lo que, como explica el Dr. Pérez López, endocrino y pediatra ejerciente en Madrid, declaraciones publicadas en la revista Science Media Centre España, “una limitación de este estudio es el hecho de que la prescripción del tratamiento hormonal no se traduce necesariamente en el hecho de continuidad en la administración de las hormonas. Esta es una limitación de todos los estudios basados en registros y puede sobreestimar los resultados”. Asimismo, los periodos de seguimiento variaron según el paciente, siendo más corto el análisis de los más recientes.
Países como Suecia, Finlandia, Francia, EEUU o Australia, considerados previamente pioneros en la implantación de tratamientos de transición de género en adolescentes, han ido cambiando de parecer acerca del procedimiento de implantación del tratamiento ante las emergentes evidencias de estar dañando a las personas con disforia de género por aplicar el tratamiento masivamente, sin la exploración y diagnóstico previo pertinente.
En 2020, Finlandia cuestionó los protocolos de la Asociación Mundial para la Salud Transgénero ( WPATH). Posteriormente, el gobierno finlandés emitió nuevas pautas en las que priorizaba las intervenciones psicológicas, declarándolas como tratamiento de primera línea para el abordaje terapéutico de aquellos con disforia de género en lugar de las hormonas bloqueadoras de la pubertad o los tratamientos hormonales cruzados Y advirtiendo sobre la incertidumbre de proporcionar intervenciones irreversibles a menores de 25 años, debido a la falta de madurez neurológica.
En marzo de 2021, el National Institute for Health and Care Excellence (NICE), organismo de la Sanidad británica que evalúa la validez de los tratamiento y la atención del paciente, afirmó que la relación riesgo/ beneficio del tratamiento hormonal de bloqueo y transición en menores “son de muy baja certeza”. Según la investigación llevada a cabo, los estudios, escasos y muy pequeños, están “sujetos a sesgos y confusiones”. Uno de sus hallazgos fue que los agonistas de GnRH no producen casi o ningún cambio en la disforia de género, la salud mental, la imagen corporal y el funcionamiento psicosocial.
En 2021, el Hospital Karolinska, centro de referencia mundial en el abordaje de la disforia de género y considerado uno de los más hospitales más conocidos del mundo, calificó el “Protocolo holandés” como experimental. Por lo que, en mayo de ese mismo año, entró en vigor una nueva normativa por la cual el tratamiento hormonal de bloqueo de la pubertad y transición de género para menores solo puede realizarse en un entorno de investigación, además de ser aprobado por la junta de revisión de ética de Suecia y evaluado cuidadosamente el nivel de madurez del paciente, para determinar si este es capaz de ofrecer un consentimiento informado significativo.
Por otro lado, en otro estudio del que hemos hablado en el Observatorio, se concluye que aunque los tratamientos de transición de género pueden disminuir la «disforia o incongruencia de género”, no evitan los trastornos psiquiátricos y somáticos relacionados que pueden darse en los pacientes afectados.
La Academia Nacional de Medicina de Francia se une a los países e instituciones críticos con los tratamientos de transición de género pediátricos. Ésta emitió, en febrero de 2022, un comunicado en el cual advierte sobre la dificultad para diferenciar una tendencia transexual duradera de una fase pasajera del desarrollo de un adolescente. En su informe, llama la atención acerca de extremar la precaución médica en niños y adolescentes dada la vulnerabilidad, sobre todo psicológica, de esta población, especialmente sensible a los efectos indeseables y complicaciones graves que pueden dar lugar algunas de las terapias disponibles.
Los riesgos que conllevan los tratamientos de bloqueo hormonal han sido descritos en trabajos previos. A lo largo de la pubertad, el adolescente experimenta numerosos cambios que conducen al individuo a su madurez somática y psíquica, los cuales se ven afectados por la administración de estos fármacos, tales como los análogos reversibles de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que bloquea la acción de las hormonas sexuales y el desarrollo de los caracteres sexuales y la maduración cerebral.
Alteraciones en el desarrollo de la masa ósea y del crecimiento.
Afectación, en grados de reversibilidad variable, de la fertilidad y la capacidad de experimentar placer sexual.
La falta de desarrollo de los genitales externos puede obligar a una futura reasignación quirúrgica.
Los efectos de la supresión de las hormonas de la pubertad sobre el desarrollo cerebral son actualmente desconocidos, los cuales pueden ser demasiado sutiles como para observarlos durante las sesiones de evaluación clínica individual.
Recientemente, se ha confirmado que, en ratas, la testosterona segregada en la pubertad organiza la amígdala medial de forma específica en la subregión pudiendo, por lo tanto, contribuir a la maduración del comportamiento social del adulto. De esta manera, la supresión hormonal podría afectar drásticamente esta estructura que es clave en la maduración del comportamiento.
Por otro lado, se plantean diversos problemas éticos. Estos tratamientos son administrados a menores, los cuales no padecen de patología orgánica objetivable. Al administrar el tratamiento hormonal de supresión de pubertad se induce, sobre un cuerpo sano, el bloqueo de su desarrollo normal, dando lugar a un uso difícilmente justificable bioéticamente, por falta de seguridad, eficacia e indicación clínica. Asimismo, el uso de este tratamiento hormonal en menores viola el principio de autonomía por la falta de madurez y dificultad para valorar correctamente las consecuencias o alternativas del tratamiento mencionado.
Por último, a lo largo de los años, y tal como hemos publicado desde nuestro Observatorio, distintos medios de comunicación se han hecho eco de testimonios de adolescentes transexuales relatando su arrepentimiento. En estas declaraciones denuncian la falta de información, la vulnerabilidad propia de la edad y la influencia social la cual hace pensar al menor que la transición de género es la solución a problemas enmascarados como la soledad o la baja autoestima, entre otras cuestiones.
Conclusión
La acumulación de evidencias que cuestionan poderosamente los tratamientos de bloque de la pubertad y transición de género en niños y adolescentes, procedentes de numerosos países, parecen entrar en clara contradicción con lo que se afirma en el estudio holandés mencionado al comienzo de este informe. Es precisamente el Protocolo Holandés, muy intervencionista e imprudente, el que ha servido de referencia durante años para la instauración de estos tratamientos de forma prematura y carentes de las evidencias suficientes, ofreciéndose hoy un panorama sombrío sobre la evolución de los pacientes involucrados, que ha llevado a numerosos centros clínicos e instituciones de distintos países a modificar drásticamente las pautas establecidas en el mencionado Protocolo, por ineficaces, maleficentes y de consecuencias irreversibles para los afectados en muchos casos.
Las mecánicas para llevar a cabo el posterior dominio directo sobre los individuos, parten de ALEJARLO DE LO SIMPLE.
Confundir con intrincadas dialécticas para que esas mentes nuevas, ignorantes o directamente poseídas por emociones distorsivas como la envidia o el resentimiento sean parte del ejército propagandístico y hacia su propia destrucción, como LIBRES INDIVIDUOS.
Esto lo han planificado en sus postulados e ideologías desde desde la antigüedad, reconocidos «filósofos», a otros tantos «intelectuales». Difusores todos ellos, CONTRANATURA.
Este alejar al humano de lo SIMPLE Y EVIDENTE, en su aspecto profundo – y esa es la intención -, lo vacía de sí mismo, DE SU NATURALEZA.
Y lo coloca EN EL CAOS, SU PROPIO CAOS INTERIOR.
Esto quiere decir, que nuestra esencia biológica, mental, espiritual es la atacada para crear en los individuos una REALIDAD FICTICIA – valga el contrasentido – compuesta por conceptos falsos, palabras que pierden su original significado, perversión del lenguaje, destrucción de la cultura, etc.etc.etc. Y creación permanente de conflictos.
Todo lo armónico como especie y CONSTRUIDO NATURALMENTE a través de siglos de convivencia, concordancia, acuerdos sin imposición, valores morales, éticos, espirituales. Que los humanos hemos compartido, edificado, son todos dinamitados.
A partir de esto – y desde la perversidad de estas mentes que solo buscan sometimiento y destrucción, mas y mas poder -, se puede esclavizar sin necesidad de ejércitos ni amenazas directas.
Las mentes ya han sido programadas para ser dirigidas. Como base de sustento LA DEPENDENCIA DEL PODER es unánime y estas cabezas necesitan recibir su dosis de FALSA INFORMACIÓN Y MENTIRAS diariamente.
Pero más allá de todo este mal, grupos de individuos que están blindados mental y espiritualmente ante esta maquinaria y conocen profundamente su naturaleza, son y serán siempre quienes lleven adelante la victoria.
Hoy el mundo en lo positivo de la tecnología, nos conecta en red y como jamás antes. Y ese es el ejército victorioso.
El mal lleva dentro de sí el sello de su autodestrucción. (Individuo Libre)
Salvando las distancias, las diferencias entre el autoritarismo comunista chino y lo que sucede en la UBA no es muy lejano. Tampoco difiere de lo que ocurre en Estados Unidos con las universidades más importantes.
Antes de explicar lo que ocurre en la Universidad de Buenos Aires, donde el adoctrinamiento progresista cada vez es más presente y el marxismo cultural abarca cada vez más terreno, resulta imperativo hacer un breve paréntesis de lo que ha ocurrido este año calendario.
Los medios de comunicación, academias, universidades, políticos e influencers nos han metido hasta en la sopa un supuesto fracaso del modelo económico que rige en el mundo; culpabilizándolo de toda estructura y daño social que viene de siglos atrás y se han generado, en muchas ocasiones, por ideas diametralmente opuestas a la economía de mercado o libertades individuales. En ese sentido, es menester explicar como una narrativa engañosa ha calado tan fuerte en el mensaje cultural. Todo esto para llegar al punto clave: el adoctrinamiento progresista en la UBA y las universidades del mundo, en especial Estados Unidos.
2020, el año del quiebre
Este 2020 ha sido un año atípico, complejo, enredado; bastante difícil de explicar. Diversas cuestiones – sanitarias y económicas, política y estratégicas, ideológicas y culturales – se han puesto en tela de juicio; resurgiendo los eternos conflictos que aún no podemos terminar.
Uno de ellos yace en los valores de la libertad, los que defienden estas ideas – para muchos imprescindibles para otros claramente no – alzan sus voces ante aquellas medidas coercitivas estatales que, de una u otra manera, atentan contra sus principios básicos.
El derecho a la libertad de expresión es uno de ellos, algo que los autoritarismos desechan. Países como Venezuela, Cuba, China, Nicaragua hacen gala de ello. Pero lo más preocupante es como aquellos que fueron grandes diarios, como The New York Times, se han puesto del lado autoritario; defendiendo modelos como el chino y poniendo en duda la importancia de la primera enmienda con algunos artículos de opinión.
Pero hay otros puntos igual de preocupantes y trágicos: libertad económica o de libre tránsito, algo afectado en este 2020 indirectamente por la pandemia generada por la COVID-19.
A raíz del debate de las cuarentenas – o confinamientos – se reavivó la llama de varias cuestiones. ¿Qué nos conviene más?: ¿Estados más grandes o chicos? ¿Libertad individual o protección estatal? ¿Libertad económica o con muchas regulaciones impositivas para la redistribución? Aunque se han comprobado con dichos y hechos que, a menor tamaño del Estado, menos regulaciones y más libertades es mayor y mejor la calidad de vida; parece ser que el coronavirus creó un punto de inflexión para crear dudas donde no las debería haber.
Por ejemplo, se «reivindicó» el rol del Estado en un contexto pandémico único y atípico, como si este año fuera la norma a lo que viene y no la excepción. Además, sin tener un éxito sobresaliente. España, Argentina y tantos otros países son claros ejemplos del fracaso de los confinamientos radicales. ¿La sorpresa? Muchos medios lo ocultan. Pero a Suecia sí se le liquidó, aunque los datos demuestren que su sistema funcionó. Curiosamente llamativo.
En ese sentido, que no se olvide: siempre, a mayores libertades, hay más progreso. Tanto en lo social, económico y hasta cultural. Los avances son irreprochables. No hay que desechar los avances por la pandemia, sería ilógico.
Esto que parece hecho, lastimosamente, ha sido destrozado muchas veces por el relato. Por eso es que en Latinoamérica aún hay gente que piensa que Venezuela es un fracaso por un bloqueo económico estadounidense y que Argentina está en una situación paupérrima por el «neoliberalismo».
¿Cómo es que sucede esto? La respuesta es simple, adoctrinamiento mediático, manipulación de las narrativas, ignorancia académica y un lavado entero de la realidad donde las universidades juegan un papel preponderante.
Esa fórmula es un coctel de la muerte que sirve de semillero para ideas que han fracasado durante décadas en nuestra región, pero que de igual forma siguen tomando fuerza. Hacemos referencia a las ideas socialistas, por supuesto, hoy disfrazadas como progresistas para hacerlas más tolerables.
El caso en EEUU es sencillo de explicar, solo hay que mencionar este dato reseñado en La Gran Época: «Según un reciente informe del Young America’s Foundation (YAF), solo una de las 100 mejores universidades de EE.UU. invitó a un orador republicano para dirigirse a la clase de 2020 en sus ceremonias de graduación, lo cual refleja una abrumadora falta de voces conservadoras en el campus».
No es casualidad que el presidente Donald Trump haya pedido revisar la exención de impuestos para suprimir los beneficios impositivos a las casas de estudio que promuevan el «adoctrinamiento de izquierda radical». Pero el problema ya es de fondo, el progresismo y el marxismo cultural ha abarrotado las universidades más importantes del país.
Adoctrinamiento: caso de la UBA
Quizá, es más difícil explicar el aparato mediático, cómo los medios se han puesto del bando autoritario, pues es un tema amplísimo digno de tesis. Pero es más simple explicar el adoctrinamiento académico, tal y como ocurre en la Universidad de Buenos Aires (UBA), una casa de estudio reconocidísima en toda la región.
En la UBA existen hechos irrefutables que demuestran como a los jóvenes se les meten ideas de forma forzosas atentando contra los propios valores universitarios y las leyes argentinas.
El 13 de noviembre del 2019, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires dispuso una resolución donde se obligaba la capacitación obligatoria en temas de violencia contra la mujer y género a los docentes, estudiantes, autoridades; etc., «de conformidad con el artículo 1 de la Ley N˚ 27 499». Es decir, la Ley Micaela.
Este curso, que el lector puede verificar en la página web de la UBA y el canal de YouTube de la propia universidad argentina, tiene contenidos como: 1. «Patriarcado, sexismo y género», 2. «Historia de los feminismos con foco en la Argentina», 3. «Colectivos LGTTBIQ»; y una gran serie de vídeos con alto contenido dogmático progresista.
Por ejemplo, en el vídeo «Patriarcado, sexismo y género» la doctora en Ciencias Sociales, Diana Maffia, habla desde su mero punto de vista subjetivo sobre lo que es la violencia en base a la «jerarquización de los géneros», menciona que existe una trampa para la mujer en lo que ella considera el «principal cambio de la sociedad occidental» – pasar de un orden natural a un contrato social – y que esa trampa radica en el orden privado.
Según ella, la vida privada de las familias se sigue manteniendo en un «orden natural» que termina en un contexto opresivo para la mujer. Ella espeta, con alta seguridad en su vídeo, que el reconocimiento de derechos en el contrato social de la sociedad moderna llega solo al ámbito público – controlado por el Estado – pero no al privado, que se maneja en un orden natural familiar que ha dejado a la mujer como una esclava doméstica; además, culpa al capitalismo sobre ese origen opresivo.
Una clase adoctrinaria.
La doctora en Ciencias, que demuestra constantemente su amorío por lo público, lo colectivo, por el Estado; y su desprecio constante hacia la familia, la propiedad y lo natural; destaca que, en el orden privado de la familia formado en un contexto natural, «los niños y la mujer son propiedades del hombre». Ese es su argumento en un vídeo de poco más de once minutos.
Este pensamiento, cargado de resentimiento pero, además, de muchas falacias y dogmas progresistas, ignorando conceptos básicos biológicos como que «hombres» se refiere a la raza humana y no solo a los varones – como indica ella –; que desconoce principios básicos de libertad, que no concibe la capacidad de las personas para prosperar y salir adelante individualmente, que descaradamente ofende a la realidad que destroza completamente su relato, es lo que se está impartiendo en la UBA de forma obligatoria para toda la comunidad académica.
Pero más allá del contenido, el cual es absolutamente reprochable para toda persona liberal (en referencia a los liberales América Latina, no EEUU), libertaria o conservadora; pero muy coherente para las gentes que están de acuerdo con las ideas progresistas y de izquierdas, aquí lo realmente preocupante es la obligatoriedad de realizar el curso, así tu carrera no tenga nada que ver con las ciencias sociales.
Qué es la Ley Micaela – la ley en la que se basa el curso – y su carga doctrinaria
Origen: «Micaela García, en quien se inspira esta ley, fue violada y asesinada por Sebastián Wagner en 2017, que estaba preso y fue liberado por la justicia garantista días antes del hecho», se lee en el portal La Derecha Diario.
Para poner en contexto, esta ley consta de 11 artículos, y el primero de ellos indica: «Artículo 1° – Establecerse la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación».
Es decir, la Ley Micaela, aprobada por amplia mayoría entre el kirchnerismo y el macrismo, jamás incluye a las universidades dentro de la capacitación. Mucho menos a los estudiantes. Por lo que este curso de género, basada en dicha ley, parte de una lectura sesgada y malinterpretada del primer artículo.
Segundo, y no menos importante, es la carga ideológica que lleva el contenido del curso. Esta Ley Micaela, desde un principio, fue un instrumento populista de partidos y movimientos de izquierda en Argentina; en una forma de congraciarse con los colectivos feministas y progresistas del país. Algo que ha ocurrido siempre y que no debe sorprender. El problema yace en que esto, ahora, se ha trasladado a una casa de estudio autónoma; como es la UBA.
Los temas abordados, con filosofías subjetivas, sin facts, con visiones sesgadas; y la forma en la que se imparte el curso, solo se ve en países autoritarios como Venezuela o China. Catalogar a esta especie de cátedra como «obligatoria» a toda la comunidad universitaria es solo uno de los agravantes. Este curso de temática de género se realiza de forma online, a través de vídeos en YouTube, por lo que los estudiantes no pueden debatir ni esbozar sus argumentos face to face con profesores u otros alumnos. ¿La casilla de comentarios? Desactivada, por lo que ningún estudiante puede emitir una opinión negativa; lo único que pueden hacer es darle al botón de dislike para demostrar su disconformidad.
Múltiples estudiantes se oponen a la obligatoriedad de este curso de género, en especial porque la Ley de Micaela, en teoría, debería basarse en la violencia contra la mujer, pero, en su defecto, se abordan temas ideológicos progresistas.
Bien se puede hacer referencia a los artículos 12 y 13 de la convención interamericana de DDHH que habla de la libertad de conciencia y de la libertad de pensamiento y de expresión. En Argentina, este tratado tiene un rango constitucional. ¿Hay libertad de expresión cuando una autoridad coercitivamente cancela la opinión de sus alumnos en una tribuna estudiantil?
Y no solo ello, si se evalúa con rigurosidad el contenido, bien podría hablarse de un claro adoctrinamiento de ideas progresistas. La carga ideológica de los profesores y lo que profesan, la nula existencia de crítica en la plataforma donde se desempeñan las clases, el carácter de obligatorio; la situación es muy similar a la reciente orden del Ministerio de Educación de China, que recientemente ordenó que «37 de las mejores universidades del país ofrezcan cursos sobre el estudio de las teorías políticas del líder del Partido Comunista Chino (PCch), Xi Jin ping», y estos son obligatorios para todos los estudiantes, según reseñó el medioLa Gran Época.
Salvando las distancias, las diferencias entre el autoritarismo comunista chino y lo que sucede en la UBA no es muy lejano. Tampoco difiere de lo que ocurre en Estados Unidos con las universidades más importantes.
El testimonio estudiantil contra el adoctrinamiento
Este artículo surgió de la denuncia por parte de estudiantes de la UBA que no están de acuerdo con la obligatoriedad del curso con temática de género. Laura González, venezolana radicada en Argentina, cursante de la carrera Diseño Gráfico en la Universidad de Buenos Aires, junto a Franco Matas, alumno de la Universidad Nacional de Rosario, organizaron una campaña en CitizenGo para recolectar firmas pidiendo la cancelación de la realización forzosa del curso.
«Necesitamos una universidad comprometida con el pensamiento crítico y la libertad de expresión; por eso pedimos que no promuevan arbitrariamente teorías dogmáticas en la UBA como la ideología de género que nada tiene que ver con nuestras respectivas carreras», reseña la petición.
González se contactó con El American para pedir apoyo y visibilizar la situación, ella mencionó que este curso «es obligatorio para todos los estudiantes de todas las facultades» incluso para aquellas carreras que no tienen relación con temas humanitarios: «Yo estudio diseño gráfico, nada que ver con el curso. Es una cosa absurda que algo que no tenga nada ver con mi carrera me lo pongan como obligatorio», espetó.
La estudiante venezolana indicó que no son muchos los estudiantes que han alzado sus voces, pero sí hay mucho descontento y que no se pueden quedar callados ante los atropellos: «No puede ser que nos quedemos callados con todo lo que está pasando, si aceptamos esto nos van a meter otro curso aún peor. La semana en la ciudad de Rosario se ordenó que para sacar el carnet de conducir hay que hacer un curso con temática de género. Es una locura».
Laura no fue la única estudiante que se animó a declarar y manifestar su descontento, Daniela Pereira, estudiante de medicina de la UBA, aceptó declarar para este artículo junto a otros dos estudiantes de la carrera: «No quiere hacer este curso de género porque no tiene nada que ver con medicina, estoy en la carrera para estudiar las materias de la misma, no para estudiar temas obligados que no tienen relación. Si quieren hacer este curso para el que quiera hacerlo, está bien, pero no de manera obligatoria, yo no estoy obligada a estudiar una cosa con la que no estoy de acuerdo».
Bruna Santos no se quedó atrás, y también manifestó estar en contra de la obligatoriedad del curso con temática de género: «Claramente este curso tiene en su estructura una ideología y lo que busca es hacernos pensar de acuerdo con estas ideas y apoyar sus políticas. Y al hacerlo obligatorio, esto también lo hace muy autoritario, vivimos en democracia y el curso tiene el total derecho a existir, así como tenemos también el derecho de si nos interesa o no hacerlo, lo que se pide es bastante básico: libertad de elección».
Fernando Silva, otro estudiante de medicina brasilero, expresó que para él no hay que tener la obligatoriedad de tener el curso: «la universidad es abierta, libre, laica; así que no hay razón para que la gente que no esté involucrada en la cuestión de los géneros haga los cursos. No debe ser obligado como se está haciendo», sentenció.
La campaña que iniciaron Laura y Franco en CitizenGO ya pasaron las 500 firmas, con el objetivo de llegar a 1000. Un número que, si bien no parece significativo, se ha logrado con mucho esfuerzo y con escasa difusión. Lo que puede considerarse un gran logro. Aunque los estudiantes pretenden que esto sea mucho más grande y ya están intentando articularse en movimientos estudiantiles para defender los principios de la libertad. Lo cual es muy loable y valiente.
En las redes sociales también se encuentran las quejas de cientos de estudiantes que están en contra del adoctrinamiento progresista en la UBA. Cursos como el de temática de género, justificado de forma equivoca con la Ley Micaela, lo único que hace es impulsar ideas y teorías políticas fracasadas que se han implementado en toda la región durante décadas. Muchos chicos, inconscientemente, terminan adhiriéndose a estos colectivos por el simple hecho que lo vieron en la universidad; sin ver una contracara de la historia y sin tener la oportunidad de presenciar un debate con ideas que contrarresten a las expuestas.
Este tipo de acciones por parte de la rectoría de la UBA, al final de cuentas, no solo tiene lagunas legales preocupantes, sino que atentan contra los principios y valores universitarios universales. La imposición «académica» autoritaria en la UBA empieza a parecerse al de las peores tiranías del mundo, los estudiantes deberían alzar sus voces, antes que sea demasiado tarde. La apatía de los defensores de la libertad deja el terreno libre para aquellos que atentan contra sus principios más básicos. El caso es preocupantemente parecido en EEUU.
El panorama informativo moderno, tanto en los medios de comunicación convencionales como en las redes sociales, las máquinas de propaganda sobrealimentadas de todas las naciones desarrolladas y nuestro sistema de educación pública, garantizan que las cifras peligrosas apenas serán cuestionadas por nadie una vez que se presenten al público como autoridades de facto.
Se puede argumentar que el mundo ha llegado al lamentable estado en el que se encuentra hoy en día en gran medida porque los académicos, los políticos, los «distinguidos expertos» y las «reconocidas autoridades» no tuvieron la humildad de admitir sus propios errores o de reconocer al menos los límites de sus conocimientos. Por supuesto, esto no es ni mucho menos una aflicción nueva en las sociedades y los sistemas políticos. La arrogancia era uno de los pecados más terribles contra los que advertían los antiguos griegos, y ha habido demasiados narcisistas en posiciones de poder para contarlos desde la aparición de las primeras sociedades organizadas. Las personas que creen que saben lo que es mejor, no sólo para ellas mismas, sino también para todos los demás, se sienten naturalmente atraídas por papeles que les permitan imponer su voluntad, su moral y sus valores a sus vecinos.
Sin embargo, también se puede argumentar que el problema es mucho más frecuente hoy que en cualquier otro momento de nuestra historia. El panorama informativo moderno, tanto en los medios de comunicación convencionales como en las redes sociales, las máquinas de propaganda sobrealimentadas de todas las naciones desarrolladas y nuestro sistema de educación pública, garantizan que las cifras peligrosas apenas serán cuestionadas por nadie una vez que se presenten al público como autoridades de facto, «reconocidas» y «ampliamente aceptadas». Esto también es cierto para los políticos, pero las cosas son infinitamente más peligrosas cuando se trata de la ciencia. El ciudadano medio puede cuestionar más fácilmente una postura política de forma directa, mientras que puede ser imposible juzgar los méritos de una postura científica sin un conocimiento detallado y específico.
Por lo tanto, es mucho más fácil «vender» a cualquier académico, desde los profesores hasta los investigadores noveles, como una «autoridad», a la que hay que obedecer y nunca cuestionar. Pueden aconsejarnos libremente a todos sobre cómo vivir nuestras vidas, e incluso pueden dictar políticas, a pesar de que normalmente ese tipo de cosas suelen tener efectos secundarios en áreas de las que no tienen absolutamente ninguna idea. Una vez colocados en sus pedestales, se convierten en «ungidos». Ni siquiera tienen que compartir sus calificaciones, sus logros o cualquier testimonio de sus compañeros.
Sus historiales profesionales son irrelevantes; bueno, sus fracasos, en todo caso. Al fin y al cabo, ¿cómo podrías tú, ciudadano de a pie, empezar a utilizar tu cerebro sin formación ni especialización para juzgar los detalles de sus currículos o sus investigaciones? Después de todo, ¿qué sabes de climatología, de enfermedades infecciosas o de macroeconomía? ¿No es una arrogancia por tu parte desestimar las décadas de dedicación y trabajo que otra persona invirtió en un solo tema y creer que tú sabes más?
Estos argumentos serían justos si viviéramos en un mundo imparcial en el que se fomentara realmente el debate abierto y el pensamiento independiente. En ese mundo, múltiples expertos participarían en intercambios públicos y se desafiarían unos a otros presentando hallazgos y pruebas relevantes y contradictorias para diferentes teorías. Y todos los puntos de vista serían explorados y examinados, en una gran competición de ideas. Aquellas hipótesis y modelos que se ajustaran a las observaciones de la vida real y tuvieran un valor predictivo más preciso serían promovidas a teorías, y sólo entonces podríamos basar nuestra elaboración de políticas en ellas. Pero con la misma facilidad, las viejas ideas serían relegadas al montón de cenizas de la historia una vez que llegaran ideas mejores. Este es el método científico, el producto de la razón; todo lo demás que vemos hoy es el producto de una mentalidad de culto.
Y produce los resultados que cabría esperar: «teorías» catastróficamente erróneas con consecuencias devastadoras para naciones enteras, incluso para el mundo entero. Estamos viendo mucho de esto en tiempo real hoy en día. El fanatismo demente de Occidente y la obsesión monomaníaca de sus líderes con la agenda «verde» han conducido a una crisis energética como ninguna otra. En Europa, guiados por los «consejos de los expertos», las políticas de la última década y la prematura transición para abandonar los combustibles fósiles han dejado a la mayoría de los países casi totalmente dependientes de las importaciones. Las facturas de electricidad, que se han disparado, ya han paralizado a innumerables hogares y esta crisis autoinfligida tiene incluso el potencial de costar vidas reales este invierno.
Otro ámbito en el que este fenómeno es dolorosamente obvio es el de la «ciencia sombría». Podría decirse que el campo de la economía ha producido algunas de las «autoridades» más peligrosas que el mundo haya visto jamás. Una vez colocados en una posición de poder, en un banco central o en un ministerio de finanzas, por ejemplo, el caos que pueden sembrar es aterrador y realmente duradero. Esto se debe a que el público en general no entiende realmente ni siquiera los principios económicos más básicos ni la historia monetaria, y se siente justificadamente intimidado por la jerga utilizada. Por eso los banqueros centrales pueden desviar la culpa con tanta facilidad cada vez que sus políticas salen mal y por eso los «respetados economistas» pueden vender ideas disparatadas pero populares como «hechos» tal y como vimos con la «teoría monetaria moderna».
Una rara excepción la encontramos en la economía austriaca. Los economistas de esta escuela entienden muy bien que la economía es un organismo vivo extremadamente complejo y que no existe un homo economicus o un actor perfectamente racional que se comporte exactamente como predice un modelo. No, no existen tales criaturas, sólo tenemos humanos con los que trabajar, para bien o para mal. Como dijo Walter E. Block en un artículo reciente:
Creo que la firme negativa de los austriacos a realizar predicciones económicas está en consonancia con nuestras limitadas facultades. Podemos explicar la realidad económica y entender bastante de ella, pero a menos que «todo lo demás sea constante», que nunca lo es, no podemos predecir, al menos no como economistas. La modestia intelectual tiene un gran valor. ¿Preveo que un día los economistas de la corriente principal llegarán a ver el error de sus caminos en este sentido? Espero que sí, pero, como economista austriaco, no hago predicciones en ningún caso.
Versados en bichos y parásitos, los especialistas en pulgas aseguran que pueden saltar 200 veces el largo de su cuerpo, y otros animales, algunos repugnantes, son capaces de dar saltos asombrosos en comparación con sus organismos. Sifonápteros son insectos neópteros de pequeño tamaño y difícil descubrimiento a simple vista. Se conocen 1.900 especies. Y, si no se tienen repelentes enérgicos y eficaces, poco se podrá hacer.
Son parásitos externos que sobreviven por la sangre. Consideradas el mejor saltador del mundo animal. De cuerpo duro, cubierto de pelos y espinas hacia atrás, soportan presión. Se caracterizan por ser ágiles, de color oscuro, con mecanismo adaptado para alimentarse de sus huéspedes. Su principal objetivo para sobrevivir es la de parasitar en partidos políticos, alimentándose del tejido conectivo líquido de dotes y privilegios. Poseen metamorfosis completa, un ciclo, desde dos semanas a ocho meses, dependiendo de la temperatura, humedad, alimento; y lo más importante, la especie de pulga que sea.
Es el caso, de ciertos profesionales de la política. No es tanto la distancia que brincan sino las veces que son capaces de hacerlo. Poseen esa habilidad casi milagrosa para cambiar de forma, mutar. En un momento, se pueden encontrar expectorando el proverbial fuego y azufre a sus adversarios, reales e imaginarios. Y al siguiente, suenan groseros, incluso petulantes. Expertos en transformarse de víctima en santiamenes oportunos, y convertir la crítica personal en capital político. Destreza perversa puesta en uso.
Como en la manada PSUV, fundado para abyectos que cumplieran órdenes sin discutirlas, porque, siendo militar de escaso profesionalismo jamás se sintió confiado entre civiles. Funciona con apariencia de obediencia, con la mayor parte de los jefes de diversos niveles, militares activos o retirados, incluyendo represores en cárceles e infractores de los derechos humanos. El conductor castrista, de militar solo tiene el enorme chaquetón con ramitas, y no puede confiar. En la piara todos quieren desplazar al guía; no es riesgo de un día sí y otro no; el líder del conjunto de animales de la misma especie reunidos está siempre amenazado, listo para gruñir y tener los colmillos afilados, nunca se sabe lo que intentarán los jóvenes que se consideran fuertes, o los viejos con experiencia.
El presidente decidirá cuando le convenga si competirá por la reelección respecto a la cual, tanto leales -los menos- como hipócritas y pretendientes; quienes creen ser mejores, y aspiran en algún lugar de sus confusas mentes. La fusión del bienestar colectivo y nacional con la personalidad de un líder electo da como resultado el debilitamiento de mecanismos que existen para hacer que los políticos en posiciones de poder rindan cuentas. Por lo tanto, se tiene razón al señalar que se deberían buscar votos sobre la base de actuaciones, en lugar de melodramas.
Hay que suponer que han aprendido, aunque sea observando el desastre causado por la revolución chavista; problemas y enredos que traen la corrupción e incompetencia. Aun reuniéndose con delegados confidenciales de la Casa Blanca; disfrutando encuentros con mandatarios importantes y sustituyendo al español por un francés. Sin olvidar que el diplomático, los sobrinos y elementos fortuitos, son sólo detalles. El respaldo no está en la prisión del ladrón de ladrones sino en el bienestar popular. Lo intuye, por ello, la insistencia cretina en propagar que el país está mejorando, olvidando que la mejoría se siente en el bolsillo, y la mayoría -el 90%- va al mercado y comercio midiendo la inflación y el nivel creciente de precios, directo, sin intermediario, que cualquier economista oficial u opositor. El problema no está en cuánto vale el bolívar respecto al dólar, sino cuánto y qué puedo comprar.
Las pulgas aparecen en tiempo electoral, pero ¡no se engañen! pueden sobrevivir en otras épocas. Es imprescindible cuidar la higiene. No aguantan el aroma de la honestidad, la fragancia de la decencia, el perfume de las buenas costumbres y cuando lo olfatean, se alejan atemorizadas del lugar de donde emana. Por eso, decir la verdad, no comprometer la ética, mantener la coherencia y autenticidad, rendir cuenta, funcionan como repelentes naturales. No dudes en utilizarlos, ¡las pulgas ni se arrimarán!
En el mundo politiquero oficialista y opositor sobran los que saltan de una talanquera a otra pensando en sí mismos, y posibilidades antes que sus responsabilidades. Los saltos deben ser conocidos. A las pulgas no hay que tomárselas a broma, ¡pueden llegar a ser muy peligrosas! Debemos evitar simpatías parasitarias. Hay que protegerse con dignidad y un collar antipulgas o aplicarse insecticida de pundonor y respetabilidad. ¡Eliminando al parásito, nos protegemos y erradicamos la plaga!
Estamos viviendo tiempo de la caída final de instituciones.
Instituciones que en su momento se formaron – algunas de ellas – con buenos fines y así sirvieron en sus primeras etapas. Ciclos cumplidos.
Hoy ya son cáscaras vacías, fósiles. Y la mayoría de ellas, totalmente podridas, corruptas por procesos de infiltración y de la naturaleza humana – o no humana – de aquellos que solo persiguen el poder y someter a los demás y fueron ocupándolas.
Y está demostrado que en su estertor final, se han unido bajo el más espurio y demencial fin, que es el de lograr un totalitarismo global. Una institución central – se podría definir – donde todos los pervertidos morales, psicópatas, criminales, soberbios, pretenden llevar a la humanidad completa a un final programado por ellos.
Si bien esto no comenzó hace poco, hoy ya lo expresan a cara descubierta y a los cuatro vientos.
Sólo los idiotas y los idiotizados por ellos, sus propagandas y programación, no quieren o no pueden verlo. Y así fueron y forman el ejército de los idiotas útiles de siempre.
Pero el presente es del individuo que por su propio impulso se ha liberado de ellas, y traza su propio camino de libertad.
Con la información a su alcance como jamás en la historia se había producido, esta claro que aquellos que aún están atados a esas instituciones, las directivas de sus corruptos y perversos ocupantes, no podrán ser parte de esta era de liberación.
Lo corrupto y lo fosilizado, jamás puede renacer.
Y el tiempo de evolución del Individuo Libre, capaz de conectar con su propia conciencia, construirse espiritual y mentalmente desde allí y considerar al prójimo como iguales, en comunidad, con autoridades naturales reconocidas y nunca impuestas, es imposible que sea detenido.
Junto con el final-final de lo viejo. (Individuo Libre)