Suiza ha rechazado las peticiones de ciudadanía de dos niñas musulmanas por negarse a participar en clases de natación con chicos en la escuela.
Las niñas, de 12 y 14 años de edad, ya no serán consideradas aptas para adquirir la ciudadanía suiza, porque no han cumplido con el plan de estudios de la escuela, según sostienen las autoridades en Basilea.
Las chicas se negaron a participar en los cursos de natación de la escuela porque los niños estaban presentes y su religión prohibe esa forma de interacción. Por ello, sus solicitudes de pasaporte suizo han sido denegadas.
Mientras tanto, el padre de otras dos chicas que se negó a permitir que sus hijas nadaran con niños en la piscina, recibió una multa de 4.000 francos suizos. el mismo padre había tenido problemas anteriormente por exigir que sus hijas llevaran el velo en la escuela.
Stefan Wehrle, presidente del comité de naturalización del país, declaró que el que no cumple esas condiciones, viola la ley y por lo tanto no puede ser naturalizado como suizo.
Fragmentos del Corán y la colección de tradiciones orales contenidas en el Hadith, que siguen el ejemplo del profeta Mahoma, aconsejan a los musulmanes que no se produzcan interacciones entre hombres y mujeres.
Estos dos casos en Suiza, son los últimos de toda una serie de negativas por parte de las autoridades, a la hora de conceder la ciudadanía a inmigrantes por razones culturales.
Hay que ser muy retrasado y muy tonto para creer en una religión que obliga a esto. El Islam debe desaparecer de la faz de la Tierra.
Dos hermanos musulmanes que se negaron a darle la mano a su maestra por motivos de restricción religiosa, provocaron un escándalo similar en Suiza.
El padre de los niños, un imán de la mezquita de Basilea, vio inmediatamente denegada su solicitud de naturalización y se redactó una ley mediante la cual, cualquier padre o tutor que se niegue a estrechar la mano de un maestro, recibirá una multa de 5000 dólares.
Suiza ha sido el mayor destino para los inmigrantes que llegan a Europa y, junto con Australia, tiene la mayor proporción de inmigrantes del mundo desarrollado.
Sin embargo, el país ha sido acusado de racismo después de que el 60% de sus ciudadanos votaran en un referéndum en 2009 contra la construcción en toda Suiza de minaretes, torres de llamada a la oración propias de las mezquitas.
SI SEÑOR, APRENDAMOS DE LOS SUIZOS. Ni que la ONU, ni que los derechos humanos ni tolerancia NI COJONES, el Islam es INFRAHUMANO, niega las mas elementales libertades, es RETROGRADO, CRUEL y, además, ABSURDO E INFANTILOIDE, además de VIOLENTO y por lo tanto, DEBE DESAPARECER.
Y si esa organización CORRUPTA llamada ONU y todos esos estúpidos «PROGRES», incluyendo los débiles y acobardados gobiernos occidentales (salvo algunos, como, por ejemplo, SUIZA) no quieren verlo, TENDREMOS QUE HACERSELO VER NOSOTROS.
NADA DE MIRAMIENTOS CON ESTA CHUSMA o se adaptan o quedan AUTODISCRIMINADOS. NOSOTROS NO TENEMOS PORQUE CEDER EN NADA, ESTAMOS EN NUESTRO MUNDO, EN NUESTRA CIVILIZACIÓN Y ELLOS NO TIENEN NADA QUE APORTAR AQUÍ, LO QUE TIENEN QUE HACER ES EVOLUCIONAR.
Y como ocurre en la naturaleza, EL QUE NO EVOLUCIONA, SE EXTINGUE.
Abu Bakr Al-Magrebi, uno de los líderes del autodenominado Estado Islámico en el norte de África, hizo público el pasado día 10 de junio un comunicado en el que, sin citarlo, insta a los ciudadanos españoles a votar a Podemos y en el que advierte de las “consecuencias” que podría tener para España no hacer caso a las amenazas de esta organización.
“Hasta ahora, ninguno de los partidos apóstatas a los que habéis estado votando y pagando impuestos ha querido realmente variar su posición con respecto a la opresión que el pueblo musulmán lleva sufriendo desde hace siglos por parte de Occidente. Sabemos que últimamente han surgido fuerzas en la sociedad española que se muestran abiertamente contrarias a estas injusticia y están dispuestos a resarcirnos”, explica Abu Bakr Al-Magrebi. Y añade: “Por vuestro interés, y para que no se reproduzcan acciones como las que gracias a Alá se pudieron ejecutar en Nueva York, Madrid, París, Londres y Bruselas, tenéis que tener en cuenta estas nuevas opciones que en otros países se han demostrado tan eficaces en destrozar las estructuras de poder y han variado su rumbo político”.
Por si hubiera alguna duda de su referencia implícita a Podemos, el partido liderado por Pablo Iglesias, Abu Bakr Al-Magrebi reconoce que, aunque esta formación en su día fue financiada por los takfiris de Irán (enemigos chiíes de los suníes del Estado Islámico), “creemos que son la mejor solución a esta situación a la que se ha llegado por vuestra imprudencia, indecencia y abusos continuados”.
Como es habitual en las amenazas del autodenominado Estado Islámico hacia España,el comunicado, recogido por la organización Site Intelligence Group, especializada en el análisis de la información que los grupos terroristas islamistas generan en Internet, concluye recordando la “profanación” que sufren Ceuta y Melilla y finaliza lanzando una última amenaza:“Si realmente queréis seguir viviendo en paz no debéis permitir que España siga robando nuestras riquezas y continúe matando y encarcelando a nuestra gente tanto en Al-Andalus como en Siria, Iraq o Mali. Tenéis que decidiros ya. De otro modo, las consecuencias serán impredecibles y vosotros y vuestras familias acabaréis ahogándoos en vuestra propia sangre”.
COMUNICADO ÍNTEGRO TRADUCIDO AL CASTELLANO
Mensaje a todos los habitantes de Al-Andalus
Escrito por:
Abu Bakr Al-Magrebi
2016 CE | 1437 H ﷽
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso Alabado sea Dios, quien ha revelado su libro divino al Profeta. Que la paz y las bendiciones de Allah sean con Muhammad, su familia y sus seguidores. Volvemos a escribiros porque sabemos que en pocos días vais a tener la oportunidad de demostrar al mundo vuestro deseo de enfrentaros al sistema que durante décadas han provocado la muerte de miles de mujeres y niños la destrucción de nuestros hogares en países libres como Afganistán, Iraq, Siria, Yemen, Mali o Somalía.
Hasta ahora, ninguno de los partidos políticos apostatas a los que habéis estado votando y pagando impuestos ha querido realmente variar su posición con respecto a la opresión que el pueblo musulmán lleva sufriendo desde hace siglos por parte de Occidente. Sabemos que últimamente han surgido fuerzas en la sociedad española que se muestran abiertamente contrarios a esta injusticia y están dispuestos a resarcirnos.
Por vuestro interés y, para que no se reproduzcan acciones como las que, gracias a Allah, se pudieron ejecutar en Nueva York, Madrid, París, Londres, y Bruselas, tenéis que tener en cuenta estas nuevas opciones que en otros países se han demostrado tan eficaces en destrozar las antiguas estructuras de poder y han variado su rumbo político.
A pesar de que en su día fueran financiadas por los Takfires de Irán, creemos que son la mejor solución a esta situación a la que se ha llegado por vuestra imprudencia, indecencia y abusos continuados.
Esta es también vuestra última ocasión para forzar a vuestros ejércitos, que todavía siguen profanando el Islam en Ceuta y Melilla, a que se retiren de forma inmediata de éstas tierras y de todas aquellas en las que actualmente están actuando de modo tan vil. Si realmente queréis seguir viviendo en paz no debéis permitir que España siga robando nuestras riquezas y continúe matando y encarcelando a nuestra gente tanto en Al-Andalus como en Siria, Iraq y Mali.
Tenéis que decidiros ya. De otro modo las consecuencias serán impredecibles y vosotros y vuestras familias acabareis ahogándoos en vuestra propia sangre. Viernes 5 de Ramadan 1437 H – 10 de Junio de 2016 CE
Kach: Aparentemente nuestro sistema judicial en Europa no es lo suficientemente bueno,y es por esta razón que tenemos que traer un sistemas de justicia mas avanzado de fuera,vean y queden atónitos con el nuevo sistema judicial,¿alguien da mas?.
Sus juzgados son mezquitas, su ley es la sharia: los jueces islámicos socavan las leyes de varios países europeos. Las autoridades legales no saben cómo defenderse contra eso. Las estadísticas de la delincuencia europea muestran una tasa de criminalidad proporcionalmente mayor entre las poblaciones de origen no occidental (tráfico de drogas, tráfico de inmigrantes, falsificación de documentos, robos con violencia, violación, prostitución, crímenes de honor, etc).
Alertamos de la quiebra del estado de derecho en una Europa que cuenta ya con dos justicias paralelas. Y ése no es el único problema. El problema es que uno quiere imponerse y destruir al otro, al que desprecia. Y que poco a poco lo va consiguiendo, con ayuda y apoyo de los propios occidentales.
Los también llamados “jueces islámicos” o árbitros están resolviendo causas penales en varios países europeos. Los inmigrantes musulmanes prefieren sus propios jueces y no confían en los sistemas legales seculares occidentales. Por lo tanto, los sistemas de justicia islámica sombra están introduciéndose en las sociedades occidentales. “Resolver controversias penales bajo la sharia puede parecer inocente,pero socava la idea occidental de justicia”, afirma el Der Spiegel.
El periodista Joachim Wagner, autor de un nuevo estudio alemán sobre la justicia paralela, dice que el mundo bajo la sombra del sistema de justicia islámica es “muy extraño, y completamente incomprensible para un abogado alemán”. Sigue sus propias reglas. Los árbitros islámicos no están interesados en las pruebas, en la evidencia, cuando se dicta una resolución, y al contrario que en el derecho penal alemán, la cuestión de quién tiene la culpa no juega un gran papel. “Los árbitros hablan con la familia del autor, que generalmente son los que lo han pedido, y con la familia de la víctima”, dice Wagner. “Ellos preguntan: ¿Por qué sucedió esto? ¿Cuán grave ha sido el daño? Pero para ellos, una solución del conflicto, un compromiso, es lo más importante”.
“El problema comienza cuando los árbitros fuerzan el sistema de justicia fuera de este marco, especialmente en el caso de las infracciones penales”, dice Wagner. “En ese momento se socava el monopolio estatal sobre la violencia. La resolución de conflictos islámicos, en particular, como he experimentado, a menudo se logra a través de la violencia y las amenazas. A menudo es un dictadura de poder por parte de la familia más fuerte”.
“Estos árbitros tratan de resolver conflictos de acuerdo a la ley islámica y dejando de lado el derecho penal alemán. Vemos testimonios de testigos retirados de los tribunales alemanas y acusaciones trivializadas hasta el punto que la causa entera se desestima. “El sistema judicial es impotente, en parte, porque no se ha abordado el problema con suficiente fuerza. Los jueces y fiscales “están desbordados, porque no saben cómo reaccionar”, afirma Wagner. “Están en el centro de un caso legal, y de repente no hay testigos. El ochenta y siete por ciento de los casos que he investigado, o bien fueron sobreseídos o bien terminaron con una sentencia absolutoria si hay árbitros islámicos están involucrados. Las decisiones de los árbitros islámicos, por lo que comprobé, con frecuencia se ejecutan por la fuerza y mediante amenazas.”
“Algunos abogados defensores, dice Wagner, necesitan dejar de comportarse como si fueran meros sirvientes de un sistema paralelo de justicia. Se permiten ser dirigidos por los deseos de sus clientes, sin reparar en la verdad y la justicia”.
El semanario Der Spiegel cuenta algunos casos y luego indica que el problema no es exclusivo de Alemania. En otros países como en Holanda, la situación llega a extremos tales como que son los propios tribunales occidentales los que aplican y juzgan según la ley sharia, despreciando por completo las leyes que se comprometieron a defender y aplicar. El artículo cuenta que incluso se han llegado a aplicar las primitivas leyes somalíes en casos tratados en tribunales holandeses. La poligamia se aplica sin problemas, incluso la ley holandesa reconoce la legalidad de estas uniones. Las violaciones incestuosas, en el seno de una familia, dice el autor, que son muy comunes entre turcos, marroquíes, paquistaníes, iraquíes e iraníes, no son denunciadas por miedo a los crímenes de honor. Y me imagino que ante la indefensión a la que están sometidas, ya que el sistema legal occidental desampara a estas víctimas, como nos cuentan a través de varios ejemplos.
Uno de los tribunales islámicos que existen en el Reino Unido.
La influencia del islam es tal que incluso la BBC ha suprimido las siglas AC (antes de Cristo) y BC (después de Cristo) por los términos “Era Común” y “Antes de la Era común”, todo para no ofender a los musulmanes. Todos los símbolos cristianos están prohibidos en Gran Bretaña, pero ningún símbolo islámico lo está. En esta locura y sinrazón hay incluso arzobispos cristianos, como el de Canterbury, que ha defendido el derecho de los musulmanes a aplicar la sharia. Afortunadamente, el obispo anglicano de Rochester, paquistaní de nacimiento, disiente de semejante barbaridad. Una columnista de The Sunday Times, Minette Marrin, afirma que “nuestro sistema legal mantiene las mejores virtudes de nuestra sociedad”, y añade “todo el que no lo acepte no debería estar aquí”. Y tiene razón, dice el autor del artículo: quien quiera llevar burka ¿por qué no se va a los países donde tienen que llevarlos? Quien quiere vivir bajo la sharia ¿Por qué no emigra a los lugares donde ya está implantada?.
Concluye el autor del artículo con una frase de Minette Marin que me parece acertadísima:
“Hay mucho que decir en contra de la Sharia y el deseo de un 40% de los musulmanes británicos de vivir bajo ella”, escribe Minette Marrin. “La sharia es justamente lo que hay que temer aquí: se discute, a veces de modo inculto, en la necesidad de una reforma totalmente inaceptable en Gran Bretaña.” Acusa al arzobispo de Canterbury de buscar “minar nuestro sistema legal y los valores sobre los que descansa”. Y añade que es un “apaciguamiento innecesario hacia un conjunto de valores extranjeros. Es una traición a todos aquellos que lucharon y murieron aquí, a lo largo de los siglos, por la libertad y la igualdad en el Estado de Derecho y de su valor frente a la injusticia y la sinrazón”.
Es también una traición, no sólo a nuestros antepasados, sino a nuestros descendientes. ¿Qué clase de mundo les dejaríamos si es un mundo bajo la sharia?
Con laafluencia de millonesde musulmanes en Europa, algunos desde Siria, otros de lugares tan lejanos como Afganistán o la África subsahariana, varios países están experimentando ya altos niveles de descomposición social. Varios artículos han explicado los problemas que han surgido en países comoSueciayAlemania. Esos problemas son de naturaleza socioeconómica: cómo acomodar a tal influjo de migrantes, los crecientes costes de proporcionarles alojamiento, alimentos y ayudas, y los gastos derivados de reforzar la vigilancia policial en algunos lugares donde la anarquía va en aumento. Si los migrantes siguen entrando en los países de la Unión Europea al ritmo actual, es probable que estos costes se disparen; en algunos países, como Hungría, ya han visto lo contraproducente y autodestructiva que ha sido la recepción en Europa de casi cualquiera que haya alcanzado sus fronteras.
El impacto inmediato de estas llegadas no será, sin embargo, un problema sencillo, algo que se pueda remediar con restricciones en las cifras, deportando a migrantes ilegales o construyendo vallas. En las últimas décadas, algunos países europeos –en especial Gran Bretaña, Francia, Alemania y Dinamarca– han recibido grandes cantidades de inmigrantes musulmanes, la mayoría a través de canales legales. Según uninforme del Centro Pewen 2010, han entrado más de 44 millones de personas en toda Europa, una cifra que se espera que crezca hasta los 58 millones en 2030.
La ola migratoria de los países musulmanes que comenzó en 2015 seguramente hará crecer sustancialmente estas cifras. En Francia, los ciudadanos de las antiguas colonias francesas en Marruecos, Argelia y algunos estados subsaharianos, junto con los migrantes de otros países musulmanes de Oriente Medio y Asia, forman una población estimada de varios millones, y se calcula que es la población musulmana con más tamaño en Europa. A Francia le sigue de cerca Alemania, país que está aceptando en estos momentos a una gran cantidad de inmigrantes. Actualmente hay unos 5,8 millones de musulmanes en Alemania, perose espera en general que esta cifra crezcaexponencialmente en los próximos cinco años o más.
Reino Unido tiene,con unos 3 millones, la tercera mayor población musulmana de Europa. El islam es hoy la segunda religión por tamaño en el país. La mayoría de los primeros musulmanes británicos llegaron de áreas rurales de Pakistán (como Mirpur y Sylhet, en Bangladés) desde la década de 1950. Con el tiempo, muchos musulmanes británicos se han integrado bien en el conjunto de la población. Pero en general, la integración ha sido un grave problema, especialmente en ciudades como Bradford, o en algunas áreas de Londres, como Tower Hamlets, y hay indicios de que, con el tiempo, la asimilación no se vuelve más fácil, sino más difícil. Un informe de 2007 del think tank británico Policy Exchange,Living Apart Together, reveló que miembros de generaciones más jóvenes eran más radicales y ortodoxos que sus padres y abuelos, un giro casi sin precedentes dentro de una población inmigrante de tres o más generaciones. La misma pauta se puede observar en toda Europa y en Estados Unidos. Una señal visible de este deseo de mantenerse al margen de la sociedad general es el aumento continuo en las cifras de musulmanas jóvenes que visten niqabs, burkas y hiyabs, que antes eran sólo una tradición, y que ahora al parecer se consideran una obligatoria afirmación de la identidad musulmana.
En Alemania, el número de salafistas creció un 25 por ciento en la primera mitad de 2015, según un informe de The Clarion Project. El salafismo es una modalidad del islam que insiste en aplicar cualquier cosa que dijeran o hicieran Mahoma y compañía, en no tolerar cualquier adaptación al cambio de los tiempos y en no reconocer la democracia o las leyes de origen humano. Esta negativa a adaptarse la ha expresado muy bien el ayatolá de Irán, Ruholá Jomeini:
«El islam no está constreñido por el tiempo o el espacio, porque es eterno (…), lo que Mahoma permitió es permisible hasta el Día de la Resurrección; lo que prohibió está prohibido hasta el Día de la Resurrección. No es permisible que se suplanten sus preceptos, o que sus enseñanzas caigan en desuso, o que los castigos [que él estableció] se abandonen, o que los tributos que él impuso se suspendan, o que cese la defensa de los musulmanes y de sus territorios.»
La mayor expresión de este fracaso de la integración, en realidad una deliberada negativa a ello, se puede encontrar en las aproximadamente 750zones urbaines sensiblesen Francia,zonas vetadas controladas por los musulmanes, adonde la policía, los cuerpos de bomberos y otros representantes del orden social no se atreven a ir por miedo a que se desencadenen disturbios y ataques. Ahora existen zonas similares en otros países europeos, en especial en Suecia yAlemania.
En Reino Unido, las cosas no han llegado hasta el punto de que haya lugares donde la policía y otros cuerpos no se atrevan a entrar. Pero en algunas zonas dominadas por los musulmanes, los no musulmanes podrían no ser bienvenidos, especialmente las mujeres que vayan «inadecuadamente» vestidas. Según el censo británico de 2011, hay más de cien enclaves musulmanes en el país. «La población musulmana supera el 85 por ciento en algunas partes de Blackburn», señala el expertoSoeren Kern, «y el 70 por ciento está concentrado en media docena de distritos de Birmingham y Bradford». Las cifras son similarmente altas en muchas otras localidades británicas.
Majid Nawaz, de la Quilliam Foundation contra el extremismo,ha habladode la tendencia al alza de algunos jóvenes musulmanes radicales de patrullar sus calles para imponer una aplicación estricta de la ley islámica de la sharia a musulmanes y no musulmanes, que contraviene directamente los estándares legales británicos.
En Gran Bretaña, los «Musulmanes Contra los Cruzados» han declarado hace poco unProyecto de Emiratos Islámicos, con el que buscan reforzar su versión de la sharia en doce ciudades británicas. Entre sus objetivos han mencionado dos distritos de Londres, Waltham Forest y Tower Hamlets. No es de extrañar, pues, que en esos dos distritos «patrullas musulmanas» encapuchadas hayan tomado las calles y empezado a aplicar una estricta visión de la sharia a sus desprevenidos habitantes. Las «patrullas musulmanas» advierten de que el alcohol, la ropa «inmodesta» y la homosexualidad están ahora prohibidas. Para sumar a las amenazas, todo esto se graba y se sube a internet. Ahora, en el este de Londres algunas tiendas ya no se sienten libres de contratar a mujeres que vayan descubiertas o a vender alcohol sin temor a revanchas violentas.
Nawaz escribía después: «Las patrullas musulmanas podrían volverse mucho más peligrosas, y tal vez estén dispuestas a lisiar o a asesinar si se les unen yihadistas curtidos por el combate». Los musulmanes han dado palizas por fumar durante Ramadán; los no musulmanes han tenido que marcharse por ir con alcohol por las calles británicas.
Un reciente informede Rahem Kassam cita a policías británicos que admiten que a menudo han tenido que pedir permiso a los líderes musulmanes para entrar en ciertas áreas, y que tienen instrucciones de no acudir a su trabajo o a ciertos lugares vestidos de uniforme.
Esta es la piedra angular sobre la que gira gran parte de los problemas: creer que la ley islámica tiene todo el derecho a ser puesta en práctica en los países no musulmanes, y la insistencia en que un sistema paralelo, aun desigual, pueda funcionar junto a los códigos legales civiles y penales a los que se adhiere la mayoría de los ciudadanos del país. A más de un no musulmán se le ha obligado a abandonar «territorio islámico», y algunos radicales han intentado establecer «zonas controladas por la sharia», donde sólo se aplican las leyes islámicas. Han puestopegatinasen farolas y otras partes que dicen: «Estás entrando en una zona controlada por la sharia», donde no puede haber alcohol, ni juego, ni drogas, ni tabaco, ni pornografía, ni prostitución, ni siquiera música o conciertos.
Un grupo musulmán en Reino Unido ha lanzado una campaña para convertir doce ciudades británicas –incluyendo lo que llama «Londonistán» en estados islámicos independientes. Los llamados Emiratos Islámicos funcionarían como enclaves autónomos regidos por la ley de la sharia y operarían completamente al margen de la jurisprudencia británica.
El Proyecto de los Emiratos Islámicos, lanzado por la organización Musulmanes Contra los Cruzados, menciona las localidades británicas de Birmingham, Bradford, Derby, Dewsbury, Leeds, Leicester, Liverpool, Luton, Manchester, Sheffield y también Waltham Forest, al norte de Londres, y Tower Hamlets, al este, como objetivos para la aplicación general de la ley de la sharia.
Todo esto es, por supuesto, ilegal. La ilegalidad no podría estar más clara. Aquí vemos que autoproclamadas entidades musulmanas desafectas actúan para ejercer el poder de imponer la ley en las calles de las ciudades europeas y, en la práctica, el mandato de la ley islámica rige en muchos pueblos y ciudades. No hace mucho, una considerable cifra de musulmanes de París y sus alrededores entraron en la ciudad y tomaron calles enteras con el fin de practicar la oración de mediodía del viernes. Se bloqueó el tráfico, los residentes no podían entrar o salir de sus casas, los comercios tuvieron que cerrar porque los clientes no podían llegar a ellos; y mientras tanto, la policía no hacía nada, observaba sin interferir, sabiendo que, si actuaban para preservar la ley, se desencadenarían disturbios.En internet se pueden encontrarvídeos de estos incidentes. Se sabe que, en los lugares donde las bandas de radicales operan como si fuesen mafias, se producen crímenes como losasesinatos por honor, lamutilación genital femenina (MGF), la expulsión –o algo peor– de las personasconsideradas apóstatas, etc. Lo más común es que muchos estados occidentales se vean impotentes para evitar los matrimoniosforzosos y con menores, el velo obligatorio, lapoligamiay otros.
La policía, por temor a que la acusen de racismo e «islamofobia», es reacia a tomar medidas: en 2014 y 2015, la policía y los trabajadores sociales hicieron la vista gorda a losacosos sexuales, la prostitución y las violaciones de bandas musulmanas a adolescentes británicas en localidades comoOxford, Birmingham, Rochdale y Rotherham. El informedel profesor Alexis Jay sobre la situación sólo en Rotherham demostraba la grave dejación de varios organismos, desde la policía a los servicios sociales. Los delitos en estos casos eran, por supuesto, una vulneración de la ley de la sharia, no su aplicación[1]. Sin embargo, parece haber también una postura que defiende que los musulmanes tienen derecho a comportarse como quieran, y que la aplicación de la ley británica es irrelevante. En un juicio contra nueve hombres en Rochdale, el juez Gerald Cliftonestableció en su sentencia: «Todos ustedes han tratado a las víctimas como si no mereciesen ningún respeto; no eran parte de su comunidad o religión.» Esta declaración ilustra por sí sola el fondo del problema.
Pero el choque de la ley islámica con la ley nacional en varios países europeos se ha centrado sobre todo en el establecimiento de consejos de la sharia o tribunales de la sharia. Éstoshan provocado un debate más amplioque la financiación islámica, incluso, que ahora está muy bien situada en el sistema bancario internacional, pese a que es como si la Alemania del Tercer Reich tuviese su propio sistema bancario en el que todas las transacciones fuesen exclusivamente destinadas a fortalecer el Tercer Reich. En Gran Bretaña, este año,se ha sabido que, para financiar las costosas reformas de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, se ha llegado a un acuerdo para utilizar bonos islámicos. Una de sus consecuencias es que los lores y los miembros del Parlamento no podrán tener bares ni consumir alcohol en sus propias instalaciones.
El debate sobre el tribunal de la sharia ha sido particularmente intenso en Reino Unido, donde desde 2008 ha habido intentos (algunos con éxito) de introducir la sharia en el sistema legal. En una charla en el Consejo Musulmán de Londres en julio de ese año, el juez Phillips, presidente del Tribunal Supremo,declaróque consideraba que la introducción de la sharia en Reino Unido sería beneficiosa para la sociedad, siempre que no contravenga la ley británica. Es esa condición la que no se ha cumplido. No muchos meses antes, en febrero, Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, la principal figura de la iglesia británica –y también, como Phillips, con escaño en la Cámara de los Lores–, expresó la opinión de que sería apropiado que los musulmanes británicos utilizasen la sharia. Sosteníaque«dar un estatus oficial a la ley islámica en Reino Unido ayudaría a lograr la cohesión social, porque algunos musulmanes no se ven reflejados en el sistema legal británico».Y prosiguió:
No es como si estuviésemos trayendo un sistema rival y extranjero; ya tenemos en esta comunidad una serie de casos en los que la ley internacional de las comunidades religiosas es reconocida por la ley local (…) Hay margen para averiguar cómo se podrían acomodar constructivamente algunos aspectos de la ley musulmana, al igual que hemos hecho con algunos aspectos de otras leyes religiosas.
Ahí es donde empezó el debate. La sugerencia de Williams de introducir la sharia fue rechazada de inmediato por el primer ministro, Gordon Brown, y por Sayeeda Warsi, parlamentaria conservadora y ministra en la oposición de Cohesión de la Comunidad y la Acción Social. Warsi, ella misma musulmana, decía lo siguiente:
Las declaraciones del arzobispo no ayudan y pueden agravar la confusión que ya existe entre nuestras comunidades. (…) Debemos asegurarnos de que las personas de todas las culturas y religiones son tratadas como iguales ante la ley. La libertad dentro de la ley permite respetar algunas prácticas religiosas. Pero seamos absolutamente claros: todos los ciudadanos británicos deben someterse a las leyes británicas desarrolladas por el Parlamento y por los tribunales.
Sin embargo, un año antes, la sharia ya había entrado en el país. Una organización llamada Tribunal de Arbitraje Musulmán se erigió a sí misma a raíz de laLey de Arbitraje de 1996. Ésta permite que particulares y empresas accedan de mutuo acuerdo a someterse a una reunión en la que una tercera parte decide sobre los argumentos en conflicto. El acuerdo mutuo es, por supuesto, el elemento en el que se basa la ley. Los tribunales musulmanes se limitan a los asuntos económicos y de propiedad. Utilizan las normas de la sharia para intervenir no sólo entre musulmanes, sino también entre no musulmanes que quieran resolver sus litigios según los estándares de la sharia. Desde 2007, la MAT ha abierto tribunales en Nuneaton, Londres, Birmingham, Bradford y Manchester. Se consideran todos legales, y sus sentencias pueden ser confirmadas por los tribunales del condado y el Tribunal Supremo.
La aquiescencia a la regularización de la sharia dentro de los procesos legales de Reino Unido recibió un gran impulso durante un breve periodo cuando, en marzo de 2014, la Law Societypublicó una guía de instruccionespara permitir que determinados procuradores prepararan testamentos «conformes con la sharia», aunque pudiesen discriminar a las viudas, a los no musulmanes, a las herederas, a los hijos adoptados y otros. Cuando empezó a acalorarse el debate y la Law Society recibió duras críticas,retiró algunos meses después la guíay se disculpó por haberlas presentado. Fue un sano ejemplo de cómo el debate abierto puede lograr resultados en las sociedades democráticas.
Por esa época, no obstante, había unos 85 consejos de la sharia en funcionamiento, la mayoría de ellos abiertamente, y otros en las trastiendas, por todo Reino Unido. A todos les fue garantizado el reconocimiento de las instituciones. Estos consejos se confunden a menudo con los tribunales de arbitraje, pero en realidad son muy diferentes. Un consejo (a veces llamado tribunal) funciona como un servicio de mediación, también legal en la ley británica. Sin embargo, las decisiones de estos consejos no están contempladas por la ley británica. Suelen estar compuestos por un pequeño grupo de ancianos con diversos grados de formación en leyes islámicas, y por lo general dictan consejos o fatwas [opiniones religiosas] basadas en las sentencias de cualquiera de las principales escuelas de derecho musulmán.
Son estos consejos los que causan mayor preocupación, especialmente el limitado rango de materias sobre las cuales dictan sentencias: matrimonio, divorcio, custodia de los hijos y herencias. En todos estos ámbitos, las preocupaciones residen principalmente en el tratamiento a las mujeres musulmanas. Entre los principales críticos de la sharia en estos temas es uno de los miembros más visionarios de la Cámara de los Lores británica,labaronesa Caroline Cox[2]. Lo primero que hizo tras entrar en la Cámara de los Lores fue partir en un camión de 32 toneladas a varios países comunistas –Polonia, Rumanía y la Unión Soviética– para llevar medicinas al otro lado del Telón de Acero. Fue uno de los primeros políticos que se tomó en serio la amenaza del islam, exponiendo sus argumentos en un libro en 2003,The ‘West’, Islam and Islamism. Is ideological Islam compatible with liberal democracy?
Esta preocupación por el islamismo y su incompatibilidad con las normas de la democracia laica se centra especialmente en la aplicación de la ley de la sharia dentro de países como Reino Unido, donde se considera que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Hablando sobre los tribunales de la sharia en 2011,la baronesa Cox declaró:
No podemos quedarnos sentados cómodamente en nuestros sofás rojos y verdes mientras algunas mujeres están sufriendo un sistema que es completamente incompatible con los principios legales sobre los que se fundó este país… Si no hacemos nada, estaremos consintiéndolo.
Hace poco realizó un reportaje tituladoA Parallel World: Confronting the abuse of many Muslim women in Britain today, publicado por la editorial Bow Group. En él, no sólo describe los problemas a los que se enfrentan muchas musulmanas en los consejos de la sharia, sino que presenta el amplio testimonio de mujeres que han sufrido discriminación y abusos por parte de estos «tribunales».[3]
En mayo de 2012, la baronesa Cox presentó su primerproyecto de ley sobre Servicios de Arbitraje y Mediación (Igualdad)en la Cámara de los Lores. El proyecto de ley tuvo su segunda lectura en octubre de ese mismo año, pero no pasó de ahí. Estuvo respaldado, sin embargo, por un extenso conjunto de pruebas presentado en un documento,Equal and Free?, de la National Secular Society. En junio de 2015, Cox presentóuna versión modificada del proyecto de ley. Tuvo su segunda lectura en octubre, y en noviembre llegó a la fase de comisión. Aún tiene que pasar por algunas fases más hasta que pueda enviarse a la Cámara de los Comunes, y tal vez algún día reciba la sanción real y se convierta en ley. Tuvo una cálida acogida entre los miembros de la Cámara de los Lores, con sólo una opinión en contra, la de Lord Sheikh, miembro musulmán que ve muy poca culpa o ninguna en cualquier cosa que digan o hagan los musulmanes. Sin embargo, el ministro del gobierno, Lord Faulks, dijo que la actual legislación civil es lo único que se necesita para garantizar la justicia para las mujeres musulmanas.
Las cosas no son ni mucho menos tan sencillas como al gobierno le gustaría que fuesen. La ley de la sharia no es un sistema concreto y claro que pueda mezclarse fácilmente con los valores y estatutos occidentales. No pasa nada si los imanes o los consejos reparten asesoramiento sobre las regulaciones que afectan al rezo obligatorio, al ayuno obligatorio, a la peregrinación obligatoria, a las limosnas obligatorias, a lo adecuado o inadecuado de seguir esta tradición espiritual, o incluso cuando hombres y mujeres se sienten juntos o se vean sin un acompañante. Para los musulmanes devotos, estas son cosas que tienen que saber, y aunque el consejo que puedan recibir sobre algunas normas difiera de la escuela de derecho o de las prácticas culturales de su comunidad específica, eso no tiene nada que ver con la ley británica.
Pero hay mucho más de lo que se ve en la superficie. Un problema es que es difícil, si no imposible, reformar la sharia. Las sentencias legales están fosilizadas en una tradición u otra, y se les da continuidad porque se considera que derivan de una combinación del versos del Corán, las tradiciones sagradas o los libros de referencia fiqh (o jurisprudencia). Es difícil, por lo tanto, modificar leyes sobre cualquier cosa para que se ajusten a la necesidad de actualizarlas en los términos de los valores occidentales sobre los derechos humanos. A muchos musulmanes puede incomodarles hoy el uso de la yihad como grito de guerra para organizaciones terroristas como el Estado Islámico, pero ningún estudioso o grupo de estudiosos tiene derecho a abolir la tradicional ley de la yihad.La innovación religiosa (bid’a)equivale a la herejía, y la herejía conlleva la excomunión y el infierno, como se ha estipulado durante siglos. La creciente influencia del islamismo salafista se basa precisamente en que cualquier renovación de la fe significa retroceder a las prácticas y las palabras de Mahoma y compañía, no avanzar hacia la reforma.
En los consejos de la sharia no parece haber ningún método formal para guardar un registro de lo que se dice y se decide. Apenas se permite que haya no musulmanes presentes en los procesos y, en consecuencia, ni el gobierno ni ninguna comunidad jurídica tiene forma de vigilar periódicamente los procesos. Incluso Machteld Zee, cuyo próximo libro,Choosing Sharia? Multiculturalism, Islamic Fundamentalism and British Sharia Councils, será el primer análisis académico de lo que sucede en los consejos, sólo pasó dos tardes en un consejo en Leyton y otra más en uno de Birmingham. No se permiten que personas cualificadas y designadas por el gobierno hagan inspecciones sin previo aviso. No hay nada ni remotamente parecido al organismo de inspección de colegios del gobierno, Ofsted, que ha visitado periódicamente (aunque no siempre de forma correcta) los colegios musulmanes. Así que no hay realmente forma de saber qué pasa, aparte de los testimonios de las mujeres que han denunciado prácticas abusivas o ilegales.
Los tribunales de primera instancia, los tribunales de condado y los tribunales de la Corona son completamente transparentes (excepto en los asuntos que se tratan a puerta cerrada), llevan un archivo completo, y el público es libre de visitarlos y observar. Los riesgos de permitir que los consejos dicten sentencias sin que haya un inspector observando son obvios. Y si no se lleva un registro completo de los procesos, siempre será difícil volver a examinar a fondo un caso si surgen problemas legales después.
Además, el sistema legal británico no tiene voz en el nombramiento de los comités de los consejos de la sharia. Parece que no hay ningún mecanismo acordado para los nombramientos, y el origen y la identidad de los candidatos siguen siendo un motivo de preocupación en varios aspectos. No hay un solo rango de calificaciones para los estudiantes musulmanes (ulema) o para quienes dictan jurisprudencia (fuqaha’). La mayoría habrá asistido a una especie de madraza [escuela religiosa islámica], y muchos se habrán postrado a los pies de algún jeque en concreto para que le conceda una ijaza: normalmente esto significa que tiene permiso para impartir clase basándose en un libro escrito por ese jeque. Algunos acabarán algún curso, pero habrá poca coherencia. Se están obteniendo cada vez más cualificaciones demadrazas con sede en el Reino Unido, en especial de la Darul-Ulom en Bury, o en su equivalente de alto nivel en Dewsbury, aunque hay otras tres Darul-Ulom en Reino Unido. En Londres, las clases infantiles son inspeccionadas por Ofsted, las otras no. La de Bury y otras madrazas se adscriben a la versión deobandi del islam (presente en el norte de India, Pakistán, Bangladés y Afganistán). Las madrazas pakistaníes de las que surgieron los talibanes fueron y son de credodeobandi. Muchas madrazas de Pakistán financiadas por los saudíes han sido utilizadas para reclutar para la yihad.
Los deobandis, de influencia wahabista, controlan la mayoría de mezquitas de Gran Bretaña, pero no es ni mucho menos el único grupo con mezquitas y otras instituciones.[4]Hay también grupos más pequeños de imanes y estudiosos salafistas, muchos de los cuales provienen de madrazas financiadas por los saudís.[5]
La situación se vuelve más compleja si se le suman las grandes cantidades de estudiosos y juristas que surgen de los colegios de Pakistán, Bangladés e India. Éstos tienden a ser muy conservadores y siguen desempeñando una función primordial proporcionando imanes y otros miembros a los consejos de la sharia.
En suma, estas diferencias en la formación, las cualificaciones, las habilidades lingüísticas y demás significan que no hay un terreno neutral para la experiencia y el conocimiento, sino que hay una considerable laxitud respecto a cómo se interpreta la ley de la sharia. Muchas veces, los expertos que se adhieren a una rama del islam discreparán vehementemente de otros. Por lo general, se considera que los consejos de la sharia y los tribunales de arbitraje musulmanes son conservadores, con pocos defensores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos a la vista.
Por último, hay un rasgo menos conocido de la teoría moderna de la sharia que afecta a Europa, América del Norte y otros lugares de Occidente. En la teoría clásica islámica, el mundo se divide entre la Casa del Islam (Dar al Islam), los territorios regidos por gobiernos islámicos, y la Casa de la Guerra (Dar al Harb), regiones bajo control no musulmán. En términos estrictos, un musulmán que viva en un país no musulmán está obligado a abandonarlo y a volver a un estado musulmán, normalmente algún lugar dentro del imperio musulmán. En términos estrictos, lo apropiado, e incluso obligatorio, es que los musulmanes vivan en países no musulmanes cuando dichos países están bajo un régimen musulmán, al margen del tamaño de las dos poblaciones. En todos los imperios islámicos ha habido una mayoría de no musulmanes. La expansión y el imperialismo musulmán significaba que los musulmanes controlaran territorios donde, al principio, no fuesen mayoría. Estos territorios se considerabanDar al Islam. Después, cuando los musulmanes fueron expulsados de lugares como Portugal y España, esos países se convirtieron en Dar al Harb y, a ojos de muchos musulmanes, se hizo necesario luchar contra ellos para devolverlos al islam, como está sucediendo hoy con Israel.
Cuando en los siglos XIX y XX los no musulmanes se hicieron con el control de los territorios musulmanes, hubo que transigir. Sin embargo, durante el siglo XX, y cada vez más en el actual, un gran número de musulmanes se fueron a vivir a países occidentales. Con la afluencia de refugiados en Europa en 2015, los musulmanes que viven fuera de territorios islámicos se han enfrentado a dilemas respecto a la aplicación de la sharia, especialmente cuando entra en conflicto con las leyes civiles de sus países de acogida.
La respuesta de muchos musulmanes ha sido desarrollar una nueva forma de jurisprudencia islámica,fiqh al ‘aqaliyat, «jurisprudencia para las minorías». Ésta empezó en la década de 1990, sobre todo por la iniciativa de dos estudiosos musulmanes, Shayj Taha Jabir al Alwani y Shayj Yusuf al Qaradawi. Alwani es presidente de la Escuela Superior de Ciencias Islámicas y Sociales en Ashburn (Virginia), ahora parte de la Universidad de Córdoba, y fundador y expresidente delConsejo Fiqh de América del Norte, asociado a laSociedad Islámica de América del Norte(ISNA, por sus siglas en inglés). La propia ISNA, por supuesto, fueidentificada hace tiempo como organización pantallade los radicales Hermanos Musulmanes. Esa conexión se hace más patente cuando se observa a Yusuf al Qaradawi, residente en Qatar y uno de los principales ideólogos de los Hermanos Musulmanes. El programa de televisión de Qaradawi,al-Sharīʿa wa al-Ḥayā, es seguido internacionalmente por unos 60 millones de personas, y su extensa web de fatwas,Islam Online, es consultada por millones
Los eruditos islámicos Yusuf al Qaradawi (izquierda) y Taha Jabir al Alwani (derecha) han desarrollado una nueva forma de ‘jurisprudencia islámica de las minorías’ que en parte se preocupa de si los países no musulmanes con grandes minorías musulmanas siguen considerándose la «Casa de la Guerra».
Los principios bajo los cuales opera la jurisprudencia para las minorías son en cierto modo complejos. Parte del debate afecta a si los países no musulmanes con grandes minorías musulmanas siguen siendo la «Casa de la Guerra»; por lo general, se rechaza esa idea. Si los estados occidentales no están en estado de guerra con el islam, entonces los musulmanes no están obligados a abandonarlos para buscar refugio en un país islámico. En ese caso, es necesario interpretar las normas de la sharia para hacer posible que los musulmanes vivan en territorios a los cuales han emigrado, o en los que se encuentren por periodos limitados, como por ejemplo un viaje de estudios al extranjero. En todo caso, los ajustes a los modos occidentales no permiten un cambio efectivo de la sharia.
En 1997, el gobierno de Qatar proporcionó fondos para crear una institución conocida como el Consejo Europeo para la Fatwa y la Investigación (ECFR, por sus siglas en inglés), con sede en Dublín. El consejo, cuyo presidente es el propio Qaradawi, se creó bajo los auspicios de laFederación de Organizaciones Islámicas en Europa, otra organización pantalla de los Hermanos Musulmanes, vinculada estrechamente a la rama palestina de los Hermanos Musulmanes, Hamás.El ECFR tiene 32 miembros, más o menos la mitad de los estados europeos, y el resto son de América del Norte, África del Norte y el Golfo. Sus fatwas hacen muy poco por integrar las normas de la sharia en las sociedades europeas.Una fatwa declara:
«La sharia no puede ser enmendada para ajustarse a los cambiantes valores y estándares del hombre, sino que es la norma absoluta a la que deben conformarse todos los valores y conductas humanas; es el marco de referencia para ellos; es la escala por la que deben ser sopesadas.»
La verdadera trascendencia del ECFR y su grupo internacional de juristas es que es un organismo extraterritorial que emite sentencias, proporciona soluciones legales y arbitra sobre todos los aspectos de la ley islámica. Su impacto en los tribunales nacionales de la sharia, como el Tribunal Musulmán de Arbitraje británico, y el Consejo Islámico de la Sharia de Reino Unido, no se puede calcular fácilmente, pero sin duda desempeña una función importante. Si se leen las fatwas del ECFR y muchas de las páginas web de fatwas, está claro que los organismos nacionales de la sharia en los países occidentales están funcionando fuera de los límites de los sistemas legales británico, francés y otros. Ningún estado europeo o americano puede ejercer un pleno control sobre quién oficia en dichos consejos, quién les influye y qué sentencias inspiran sus dictámenes.
Aunque el ECFR es el principal organismo de la fatwa en Europa,otras organizaciones nacionales–en Francia, Alemania y Noruega, por ejemplo– emiten fatwas en otras lenguas. En todas partes, el enfoque es casi el mismo. Sea mediante la jurisprudencia convencional o la jurisprudencia de las minorías, no se ve una vía clara para mejorar la asimilación de los musulmanes en las sociedades europeas, ni la acomodación de la ley de la sharia junto a la ley occidental dictada por el hombre.
A menos que la mentalidad del clero musulmán acepte la reforma, el islam salafista seguirá arrastrando a los musulmanes al pasado. Bajo la estricta aplicación de la sharia, sigue surgiendo una pregunta: ¿qué va a pasar con los cada vez más millones de recién llegados para quienes los códigos legales occidentales son un valor secundario; para los cuales, tal vez, sean sólo un obstáculo en su camino hacia un objetivo último de separación total de las sociedades de acogida?
EnSharia Law or One Law for All, llamo la atención sobre otro nivel de sentencias de la sharia que proveen fatwas para muchos musulmanes británicos, en particular la generación más joven. Se trata de páginas web: «bancos de fatwas». Personas o parejas envían preguntas a los muftis que administran las páginas, y reciben respuestas en forma de fatwas que se consideran acreditadas. Las preguntas y respuestas se conservan en galerías de sentencias, por las que cualquiera puede navegar en busca de consejos. Las páginas no son en modo alguno coherentes, y difieren de un estudioso a otro. Pero sí dan una idea de los tipos de sentencias que se pueden dictar en los consejos de la sharia.
Por ejemplo:
Una mujer musulmana no se casará con un no musulmán salvo que éste se convierta al islam (los hijos se separarán de la mujer hasta que se esté casada con un musulmán).
La poligamia (de dos a cuatro mujeres) es legal.
Un hombre puede divorciarse de su mujer sin decírselo, siempre y cuando no pretenda acostarse con ella.
Un marido tiene derechos conyugales frente a su mujer, y ella debe responder a sus requerimientos para mantener relaciones sexuales (pero ella no puede emplazarlo a él).
Una mujer no puede seguir con su marido si él abandona el islam.
Los no musulmanes serán privados de su parte en una herencia.
Un divorcio no requiere testigos (un hombre puede divorciarse de su mujer y echarla sin que nadie más se entere).
Un nuevo matrimonio exige que ella se haya casado, haya tenido relaciones sexuales y se haya divorciado de ella otro hombre.
Una mujer no tiene derechos de propiedad en caso de divorcio (proceso que puede iniciar el marido de manera arbitraria).
La ley de la sharia prevalece sobre las sentencias de los tribunales británicos.
Los derechos de custodia de los hijos pueden diferir de los contemplados por la ley de Reino Unido.
Aceptar la residencia en un país no musulmán está prohibido salvo en unos pocos casos limitados.
Aceptar un seguro está prohibido, aunque lo exija la ley.
No hay obligación de inscribir un matrimonio en el registro como estipula la ley del país.
Se desaconseja alquilar un apartamento que pertenezca a una iglesia católica.
Un abogado musulmán tiene que actuar contra de la ley británica cuando ésta contradiga a la sharia.
Trabajar como conductor de taxi está prohibido.
Se permite ser agente de policía, siempre y cuando no haya obligación de hacer nada contrario a la sharia.
Las mujeres tienen restricciones para salir de sus casas y conducir.
Una mujer adulta no podrá casarse con cualquiera que ella elija.
La ley de la sharia sobre la validez jurídica contradice la Ley de Validez Jurídica de 1976.
Una mujer no podrá salir de casa sin el consentimiento de su marido (una restricción que podría constituir privación ilegítima de la libertad).
La adopción legal está prohibida.
Un hombre puede coaccionar a su mujer para tener relaciones sexuales.
Una mujer no podrá conservar la custodia de sus hijos hasta que no cumpla los siete años (si es un niño) o los nueve (si es una niña).
El matrimonio civil podrá no tener validez.
La ley de la sharia tiene prioridad sobre la ley secular (por ejemplo, una mujer no puede divorciarse de su marido en un juzgado civil).
Luchar contra los americanos y los británicos es un deber religioso.
Se recomiendan severos castigos para los homosexuales.
Se desaconseja que la mujer se someta a un tratamiento de fertilidad.
Una mujer no se puede casar sin la presencia y el permiso de un guardián masculino (walí).
Si ha transcurrido la ‘idda de una mujer (tres meses, para determinar si está o no embarazada) y ya no tiene relaciones sexuales con su marido, él estará exento de pagar cualquier gasto de manutención.
Un hijo ilegítimo podrá no heredar de su padre.
Algunas de estas fatwas aconsejan acciones ilegales y otras trasgreden los derechos humanos básicos aplicados por los tribunales británicos. Demuestran gráficamente lo cuestionable que es permitir un sistema legal paralelo dentro de un sistema nacional unitario.
[1] Ver Umdat al-salik de Ahmad ibn Naqib, traducido por Nuh Ha Mim Keller al inglés comoReliance of the Traveller (Beltsville MD, 1991 y 1994), pág. 595: «Cuando el agresor esté violando a alguien con quien tenga prohibido por la ley cualquier relación sexual, es permisible matarlo inmediatamente», basado en una declaración de Abu’l Hasan al Mawardi, el famoso jurista de Shafi’i (972-1058).
[2]La Baronesa Cox entró en la Cámara de los Lores en 1982, y desde entonces ha hecho una magnífica contribución a causas humanitarias en todo el mundo, viajando a zonas remotas con conflictos y violaciones de los derechos humanos, asumiendo un gran riesgo personal.
[3]Se han expresado opiniones similares en los dos años anteriores, en un informe de 2010 de la organización One Law for All de Maryam Namazie, titulado Sharia Law for Britain: A Threat to One Law for All and Equal Rights. El informe, a su vez, había sido precedido por un libro, titulado Sharia Law or ‘One Law for All’?, escrito por el autor de este artículo para el think tankindependiente Civitas (el instituto para el estudio de la sociedad civil).
[4]Otros musulmanes de origen pakistaní han recibido orientación de influencia sufí, que, aunque se adhiere a la misma escuela de derecho hanafí, está en constante conflicto con los deobandis. Hay sin duda más jóvenes musulmanes formándose en Reino Unido, y muchos de ellos experimentan dificultades con los cursos impartidos en urdu, como en Bury.
[5]Para más detalles, ver Medina in Birmingham, Najaf in Brent: Inside British Islam, de Innes Bowen (Londres, 2014).
A este Ramadán que coincide temporalmente con la llegada del calor veraniego y el sueño burgués por el descanso playero, los bañadores, los bikinis, los chiringuitos y el tinto de verano, le han felicitado su existencia socialistas y podemitas en la boca tonta de sus principales líderes.
Gentes progres y herederos de la tan carísima como falsa alianza de las civilizaciones que compró el mas vil de los presidentes españoles a mayor honra de su talante estúpido, y que por cierto nada sabía de las susceptibilidades reales, la falta de convivencia y malas caras que acarrea un simple burkini en la piscina.
La historia se las trae y tiene tantas arrugas y recovecos como el bañador de la señora musulmana de la foto. Es pura sociología urbana del verano. El lugar de la triste experiencia social es un edificio turístico de apartamentos en Benidorm que cuenta con una gran piscina:…
El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, no es un libro sagrado ni religioso sino es un libro violento, lleno de odio y discriminación. El Corán es responsable de todo el terrorismo que hemos visto en los últimos años donde miles de personas han perdido sus vidas.
El principal justificante de mis declaraciones es los versículos del mismo Corán que ordenan la violencia y la matanza. Son cientos de versículos en el Corán que hablan repetidas veces de todo lo que no permite, cual que religión divina, la civilización, la humanidad ni el mundo moderno. Os presento algunos versículos pero muy importantes para daros la razón sobre mi acción contra el Corán.
Los Versículos que dan órdenes o animan a los musulmanes a hacer el Yihad obligatoriamenteo Versículos que glorifican la importancia del Yihad, Justifican la matanza en el nombre de Dios (Allah):
(Sura 2:191-193, 216-218, 244) (Sura 3:157-158, 169, 195) (Sura 4:71-74, 84,91) (Sura 5:35) (Sura 8:12, 17, 39, 60-65, 74-75) (Sura 9:5, 14, 20, 24, 29, 36, 38, 39, 41, 73, 111) (Sura 22: 58, 78) (Sura 25:52) (Sura 29:6) (Sura 47:4) (Sura 61:4, 11) (Sura 66:9) “Matadles donde quiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan expulsado. La oposición (a vuestra creencia) aguantar persecución es peor que matar. Quien combate por Alá combate, en realidad, en provecho propio. Alá, ciertamente, puede prescindir de las criaturas”.
Los Versículo que no permiten a hacer amistad con los infieles, los judíos y cristianos, son enemigos declarados a los musulmanes:
(Sura 4:34, 89, 101, 144) (Sura 5:33, 51, 82) (Sura 49:15) “Creyentes; No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos. Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Dios no guía al pueblo impío.Querrían que negarais la verdad como ellos la han negado, para que fuerais iguales. Por tanto no hagáis amistad con ellos ni les toméis por aliados vuestros, hasta que no abandonen sus hogares para marchar en el camino de Alá (Yihad) con vosotros. Y si se cambian su pensamiento, atrapadlos y matadlos allí donde quiera que los encontréis y No aceptéis su amistad ni auxilio”.
Todos los musulmanes, todos los que creen en el Corán, tienen la misma ideología. No hay dos tipos de musulmanes ni existen musulmanes moderados en este mundo. Un musulmán estrictamente siempre es un musulmán que sigue la educación y las doctrinas del Corán. Y es la pura verdad, porque según(Sura 4:56-57) “A quienes no crean en Nuestros versículos les arrojaremos a un Fuego. Siempre que se les consuma la piel, se la repondremos, para que conozcan el castigo. Alá es poderoso, indudable. A quienes crean en Alá y obren bien, les introduciremos en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre. Allí tendrán esposas purificadas y haremos que les dé una sombra espesa”.
Eso significa que todos los musulmanes, tiene la obligación de creer, aplicar y respetar cada uno de los versículos del Corán a pesar de que en el publico pretendan de ser musulmanes moderados. Y si, aplican creen y respetan todos los versículos del Corán, eso significa que también creen y aplican todos aquellos versículos violentos que llevan mensajes del Yihad, odio hacia los infieles, discriminación contra las mujeres etc…
Los musulmanes “verdaderos” nunca tienen la opción de elegir entre los versículos del Corán. Todos están llamados a la aplicación de las enseñanzas del Corán contra no-musulmanes. Así, pues no es posible, que los musulmanes dicen que son verdaderos musulmanes, creen en el Corán y por otro lado dicen que son musulmanes moderados y no creen en la violencia. En decir que no se puede distinguir políticamente al Islam, por “Islam Violento” y “Islam Moderado”. El Islam es uno, que enseña y practica las palabras del Corán.
Los musulmanes están acostumbrados de la vía de sentido único donde ellos pueden hacer todo lo que quieran pero nadie les puede responder ni enseñar sus actos malos en espejo y ni siquiera criticarlos. No es justo que los musulmanes puedan injuriar a otras creencias religiosas y luego se enojen cuando alguien dice algo acerca de la realidad de su religión.
Cuando, en Afganistán, los musulmanes denigraron y destruyeron una estatua de Buda, nadie en ningún país budista quemó una embajada afgana. Cuando los musulmanes quemaron templos hindúes en Pakistán, nadie en la India intentó destruir las vidas musulmanas. Cuando los musulmanes incendiaron iglesias en Indonesia, ningún país de origen cristiano atacó un solo musulmán como el acto de la venganza. Y cuando los musulmanes quitaron las vidas de gente inocentes en el ataque terroristas del, 11S, 11M en España, Los Españoles no iniciaron una Yihad cristiana contra los musulmanes que viven en España, pero nadie les puede decir ni una palabra, porque no les gusta las criticados.¿Y esto, por qué? Pues porque sencillamente, los budistas, los hindúes y los cristianos no basan su fe en el odio, la venganza y la violencia como ellos. Las doctrinas del Evangelio están pasadas sobre el Amor y el perdón (I Juan 4:8).
Alguien pregunta o excusa; a lo largo de la historia la Iglesia ha cometidos muchas barbaridades, crímenes, guerras en el nombre de Dios. Es verdad, como cristiano católico me avergüenzo de todo lo que ha hecho la Iglesia en los siglos pasados, como por ejemplo “la inquisición”, pero sus hechos no tenía ni tiene una justificación bíblica o siguiendo una enseñanza de nuestro Señor Jesucristo, eran interpretaciones personales en aquel tiempo, sin ninguna pase. Además, los Papas del siglo XX y XXI han pedido perdón por todo lo hecho. Nosotros todavía estamos esperando algún Imam o líder religioso islámico que nos pide perdón por todas las matanzas y conquistas a lo largo de la historia y están haciendo los radicales, fanáticos, terroristas islámicos en 11S, 11M, 7J, en Egipto, Pakistán, Afganistán, irán, Irak, Siria…y en todo el mundo islámico diariamente se condena y tortura astutamente a los cristianos en el nombre del Islam, utilizando versos coránicos.
¿Como pueden esperar que respetemos una religión que legalmente está dando el orden de la violencia? ¿Cómo podemos respetar a una religión que es responsable de tanto dolor, tanto miedo, tantas lagrimas y demasiados muertes en este mundo?
Desde luego yo no.
Raad Salam Naaman, Desvelando el Islam, editorial Monte Riego, León, 2012
Casualmente, ayer me encontré con un paisano, de origen iraquí, nacido en la ciudad de Mosul (Ninive), musulmán suní, que lleva casi veinte años viviendo en esta querida España. Llegó a Madrid- España como refugiado y con la ayuda del gobierno español, empezó a estudiar, terminó el doctorado y actualmente está trabajando como profesor, viviendo con su mujer y cuatro hijos mejor que centenares de miles de españoles y millones de iraquíes.
Después de saludarnos cordialmente, me preguntó pasmado ¿Estás al tanto de todo lo que está pasando en nuestro país Irak en general y nuestra ciudad Ninive en particular? Él mismo continúo diciendo: en general en Irak, desde siempre hemos convivido con vosotros, los cristianos, fraternalmente sin problemas, todo lo que está pasando en estos últimos años, en nuestro país, es por culpa de los americanos y el Estado de Israel, es un complot sucio entre el sionismo, el Lobby judío, el imperialismo y el capitalismo occidental contra el Islam y los musulmanes por explorar los pozos petrolíferos.
En este momento, me vino a la memoria, mi juventud en mi país natal Irak, con todo lo que nos enseñaban e inculcaban en la cabeza, tanto los políticos como los medios de comunicaciones y nuestros profesores, tanto en el colegio como en la universidad, siempre arrojaban la culpa de todo el mal que ha vivido y está viviendo el país, a los Estados Unidos de América, el Estado de Israel, al imperialismo, al capitalismo, al occidente en general, sin embargo, todo lo bueno proviene de Allah, Muhammad, los Imames y los jeques musulmanes. También, me vine a la cabeza, en estos últimos años, las declaraciones tanto de Chaves el ex presidente de Venezuela y su sucesor Maduro como su brazo político en España; los podemitas; Iglesias y compañía, que todo el mal en el mundo es por culpa del imperialismo y el capitalismo mundial.
Hice una respiración profunda y mi respuesta a mi paisano fue la siguiente: En primer lugar, recuerda que estás viviendo en un país occidental tradicionalmente cristiano y gracias a este país (infiel según el Islam y los musulmanes) que te ha acogido a tí y tu familia, estáis desfrutando de sus bienes, paz y tranquilidad, donde en tu país de origen te han rechazado. A todos vosotros los musulmanes, estando en vuestros países de origen, vuestro gran deseo era emigrar a los países occidentales en busca de la paz, libertad y derechos humanos. Cuando se cumple este deseo, no os integráis en la sociedad donde os amparan. Intentáis vivir en guetos cerrados practicando vuestra religión, cultura y costumbres, imponiendo a la sociedad donde estáis vuestra cultura y costumbres, pregunto: si estás tan apegado a tu cultura, tu costumbre y tu religión, rechazas todo lo relacionado con el occidente, ¿Qué te ha obligado a emigrar de tu país y refugiarse en el occidente?
La persecución y las matanzas indiscriminadas de cristianos en lo que hoy se conoce como Irak, antes Mesopotamia, no son algo nuevo, sino algo que venimos sufriendo, los cristianos, desde la ocupación islámica de la zona allá por el Siglo VII. Desde aquel tiempo, en donde se les obligaba a la conversión bajo pena de muerte o convertirlos en esclavos, la fe cristiana ha sobrevivido en Irak, gracias a la fe y el aguante de nuestros antepasados, que por autorización de los gobiernos. Es verdad que en el Irak de Saddam Hussein, las comunidades cristianas podían vivir con cierta libertad religiosa. Pero bajo esa aparente tolerancia, bastaba rascar algo la superficie para descubrir que se trata tan sólo de una política de equilibrio interno de estos estados, pero no de una autentica libertad religiosa. Ahí tenemos las historias de muchos cristianos encarcelados y torturados por el régimen de Saddam, sin olvidar que además había que cumplir con la Ley islámica en los asuntos civiles como divorcios, sucesiones etc. Nosotros los cristianos, desde siempre hemos vivido la desigualdad religiosa a favor de los musulmanes, nos hemos sentido ciudadanos de segunda en nuestro propio país. A pesar de todo, con el dictador Saddam Husein, los cristianos en Irak, teníamos cierta protección, porque Saddam tenía a los musulmanes radicales sujetos y controlados. Cuando cayó Saddam Husein, saltó este salvajismo y el odio guardado en los corazones de los musulmanes radicales y menos radicales durante varias décadas contra los cristianos. Con la irrupción del Daash en las guerras civiles de Siria e Irak, éste ha dado al mundo una muestra de la barbaridad del Islam. La persecución y el genocidio de los cristianos por los yihadistas, ha dado un paso cualitativo más, y no porque antes no se produjeran torturas y muertes, sino porque en estos últimos años el salvajismo y martirio con el que son tratados los cristianos en Irak que no renuncian a su fe, pueden observarse desde los puntos habitados por cristianos acomodados occidentales. Es el primer genocidio de la historia que se está retransmitiendo prácticamente en directo, y esto, añadido al poder que los ciudadanos tienen hoy en difundir noticias, gracias a las redes sociales, está impidiendo que pueda ocultarse el actual genocidio de cristianos en Irak y todo el Oriente Medio.
Para vosotros los musulmanes, es muy fácil echar siempre, la culpa de vuestros errores a los demás, como que vosotros nunca tenéis la culpa.
El Islam y los musulmanes llevan XIV siglos en guerras entre sí y contra Occidente, desde el comienzo del Islam en el siglo VII hasta hoy día.
¿Dónde estaban el imperialismo, el capitalismo, el occidente, el petróleo, Estados Unidos de América, el sionismo, el Estado de Israel…etc. entre el siglo VII y XIX, cuando en el comienzo del Islam su fundador, Muhammad conquistó a las tribus judías y cristianas en la península árabe, matando a los hombres, llevando a las mujeres y niños como cautivos para sus seguidos, además en las guerras entre chiíes y suníes después de la muerte de Muhammad, asimismo en las conquistas y matanzas de los imperios de Omeya, Abasí y el imperio Otomano?
Tanto el petróleo como el Sionismo aparecieron en las primeras décadas del siglo XX, durante la primera guerra mundial.Gracias al occidente que descubrió el petróleo en los primeros años del siglo XX, los golfos del Golfo árabe viven hoy día en lujo. Si no fuera por el occidente, los árabes musulmanes viven hoy día, como en la edad media en carpas, con sus rebanaos buscando agua y hierba para alimentarse.
El mal se aumentó y se extendió con el nacimiento y la expansión del Islam en todo el mundo.Hoy día no hay ningún grupo que mata en el nombre de Jehová, o en el nombre de Jesús,los únicos que matan en el nombre de Allah son los musulmanes. Solo como ejemplo:
– Los asesinos de Daash que están matando a los cristianos en Irak, Siria…etc. y sembrando el terror en todo el mundo, son musulmanes. – Los asesinos del grupo radical Boco Haram en Nigeria, son musulmanes. – Los asesinos de Al Qaeda, son musulmanes. – Los asesinos de Al Shabab en Somalia, son musulmanes. – Los asesinos de Hisb Allah, son musulmanes. – Los asesinos de Hamas, son musulmanes. – Los autores del genocidio armenio durante la primera guerra mundial, que asesinaron casi dos millones y medio de cristianos, eran musulmanes. – Los francotiradores de Beltway en EE.UU. eran musulmanes. – El tirador de Fort Hood en EE.UU. era un musulmán. – Los atacantes del destructor U.S.S. Cole de EE.UU. eran musulmanes. – Los atacantes del night-club de Bali en Indonesia, eran musulmanes. – Los atacantes del Metro de Londres en Gran Bretaña, eran musulmanes. – Los atacantes del teatro de Moscú en Rusia, eran musulmanes. – Los atacantes de la Maratón de Boston en EEUU. eran musulmanes. – Los atacantes del vuelo de la PAN-AM caído en Lockerbie en el Reino Unido, eran musulmanes. – Los secuestradores del avión de Air France en Entebbe (Uganda), eran musulmanes. – La toma de la Embajada de EE.UU. de Teherán en Irán fue hecha por musulmanes. – Los atacantes a la Embajada de EE.UU. en Beirut en Líbano, eran musulmanes. – Los atacantes a la Embajada de EE.UU. de Nairobi en Kenia, eran musulmanes. – Los atacantes a la Embajada de EE.UU. de Dar Al Salam en Tanzania, eran musulmanes. – El ataque a la Embajada de EE.UU. de Bengasi en Libia fue hecho por musulmanes. – Los atacantes suicidas a la Sinagoga judía en Buenos Aires en Argentina, eran musulmanes. – Los atacantes en las Olimpiadas de Múnich en Alemania, eran musulmanes. – Los atacantes de las barracas de los Marines en Beirut, eran musulmanes. – Los atacantes del World Trade Center de Nueva York, 11S, eran musulmanes. – Los atacantes en 2008 de Bombay en India, eran musulmanes. – Los atacantes a los trenes de Madrid en España, 11M, eran musulmanes. – Los secuestradores del barco italiano Achilie Lauro en 1985, eran musulmanes. – Los asesinos del mercado Kasher de París en Francia, eran musulmanes. – Los asesinos en la revista Charlie Hebdo de París en Francia, eran musulmanes. – Los asesinos de San Bernardino, en California EE.UU. eran musulmanes.
No dejemos engañar hay que decir la verdad, hay que llamar las cosas por su nombre, hay que ir a las raíces, el culpable principal de todos estos crimines, tiene nombre y apellido, es el Islam mismo.
Raad Salam Naaman
Cristiano católico caldeo de origen árabe
Más información: Raad Salam Naaman, Este es el Islam, Editorial Monte Riego, León-España, 2015.
Entre los diversos pueblos que conforman lo que de manera abstracta se conoce como “humanidad”, el pueblo judío ocupa un puesto de excepción. Esta particularidad no se debe en absoluto al hecho de que se haya auto-proclamado “el pueblo elegido” por Iahvé, sino al decisivo papel que ha tenido en la conformación de las distintas civilizaciones que se han ido sucediendo a lo largo de la historia desde que se tiene constancia escrita. De esta manera, el pueblo judío está presente en la historia de la civilización egipcia, así como posteriormente en la babilónica, la griega o la romana. Sin embargo, el hecho que le daría el rango supremo en la historia sería el haber dado origen a dos grandes religiones monoteístas de cariz universalista.
Un informe publicado recientemente, firmado por la profesora Alexis Jay, que concluye una investigación independiente que le encargó el ayuntamiento, habla claro y no esconde los detalles.
Describe historias de menores, sobre todo de chicas de entre 11 y 16 años de edad, empapadas de gasolina y a las que se amenaza con prender fuego, amenazadas con pistolas y obligadas a asistir a violaciones brutales, amenazadas de ser las siguientes si hablan de ello con alguien.
De niños vendidos en otras ciudades y utilizados como objetos sexuales.
De más niñas violadas de manera continua hasta el punto que, una vez fuera de la pesadilla, han declarado que “la violación en grupo ya se había convertido en un modo de vivir”.
Esto ha estado ocurriendo durante 16 años, de 1997 a 2014, sin que nadie interviniera.
Sin embargo, las autoridades inglesas locales estaban perfectamente al tanto de estos hechos.
Las autoridades no creían las denuncias
Alexis Jay, la profesora que vencido a 16 años de silencio institucional con su informe
Antes del actual informe Jay, se habían redactado otros tres informes. Todos archivados.
En el primero, las autoridades no habían dado crédito a los datos. Los otros dos informes habían sido sencillamente dejados a un lado. En su opinión, los datos eran «exagerados».
Efectivamente, 1400 víctimas menores de abusos en una ciudad que no tiene ni siguiera 120.000 habitantes es una cifra enorme, absurda en su desproporción. Y, además, se trata aún de una estimación conservadora, porque en estos 16 años las víctimas podrían ser muchas más.
Hay otra causa para este silencio, que está emergiendo con clamor. Los brutos en cuestión, de hecho, no son los padres de las víctimas, no se habla de violadores ingleses, sino de miembros de bandas de pakistaníes, a las que se han añadido iraquíes y algún kosovar.
Inmigrantes que la prensa británica define genéricamente «asiáticos». O que no define para nada.
De hecho la BBC, en las primeras veinticuatro horas de esta noticia, ha borrado totalmente el origen de los miembros de la banda de los horrores.
¡La policía creía a los verdugos y arrestaba a padres!
La policía no se ha movido, o lo ha hecho de manera contraproducente.
Por lo menos en dos casos los padres de las niñas violadas han intentado salvar a sus hijas de los verdugos, pero han sido ellos los arrestados: los verdugos se han hecho pasar por víctimas y su origen, evidentemente, los ha hecho más creíbles a los ojos de los agentes.
Ha habido casos de clara intimidación: chicos que no han denunciado a sus violadores, porque estos les amenazaban con tomar represalias contra sus hermanos o hermanas menores.
Y ha habido muchas denuncias de profesores y miembros del personal escolar de los institutos locales que han sido totalmente ignoradas.
Las víctimas eran atrapadas, a las buenas o a las malas, en el exterior de los colegios y la policía se quedaba mirando.
Unas pocas detenciones… sin ahondar
En 2010 cinco pakistaníes acabaron en la cárcel por violaciones continuas a niñas y adolescentes locales. Pero la investigación no fue más allá, a pesar de que el periódico The Times, en 2012, llegó a la conclusión de que el círculo de violaciones y violadores era mucho más amplio y conocido a la policía desde al menos un decenio.
El caso que centró la atención sobre Rotherham fue el de una joven de 17 años, Laura Wilson, asesinada por haber «ofendido» a las familias de dos pakistaníes que abusaban de ella.
Laura había sido víctima de abusos desde la edad de 11 años y los asistentes sociales lo sabían.
En agosto de 2013, cuatro mujeres iniciaron una acción legal contra la junta de Rotherham por sus «fracasos sistemáticos» en protegerlas de los abusos sexuales sufridos desde que eran niñas a manos de un grupo de hombres.
Una chica, conocida como “Jessica”, declaró que era violada a diario, cuando tenía 14 años, por un joven que tenía diez años más que ella y los servicios sociales no quisieron clasificarla como víctima de abusos.
Los documentos revelan que en por lo menos un caso la policía la encontró en «actitud íntima» con su acosador, deteniéndola a ella (ya confiada a los servicios sociales) y dejándole a él libre.
No querían ser acusados de racistas
La autocensura dictada por al antiracismo ha sido, esta vez, directamente cómplice de los criminales. Efectivamente, esto emerge claramente en el informe de Alexis Jay: las autoridades locales tenían miedo de ser acusadas de «racismo».
«Parece ser que algunos (funcionarios, ndr) pensaban que se trataba de casos excepcionales y que según ellos no se habrían repetido. Otros estaban preocupados por el hecho de indicar los orígenes étnicos de los responsables por miedo a ser considerados racistas; otros, en cambio, recuerdan haber recibido instrucciones claras de sus jefes para que non lo hicieran».
Conclusión: las autoridades no se han movido.
Y sin embargo el fenómeno ya existía durante el decenio anterior.
En el informe de 2003, la relatora de entonces, Angie Heal, había escrito: «En Rotherham, la comunidad asiática local rara vez denuncia (a los culpables, ndr)».
Según la profesora Jay, en el informe Heal ya se describía el aumento de incentivos a quien participara en el tráfico de menores. «En el pasado lo hacían sólo por gratificación personal; ahora, a los inmigrantes asiáticos que están implicados se les ofrece también oportunidades económicas y la posibilidad de hacer carrera».
Ya en el informe de 2006 se llegó a la siguiente conclusión:
«Un cierto número de funcionarios piensa que una de las mayores dificultades para prevenir eficazmente este crimen es el origen étnico de quienes lo perpetran».
Despertar del coma étnico
La BBC, una vez despierta del coma étnico y admitido el origen de los criminales, ha profundizado el tema con diligencia, desvelando como este tabú antirracista ha impedido identificar a las víctimas, no sólo a los verdugos.
Efectivamente, esas 1400 víctimas no serían todas: la mayoría son inglesas, no musulmanas.
Pero hay muchos otros niños y niñas musulmanes inmigrantes a los que aún no se les ha hecho justicia.
Zlakha Ahmed, líder de la organización Apna Haq para la defensa de los derechos de las mujeres y de los niños de origen «asiático», afirma que «el informe no me ha sorprendido para nada, pues conocíamos este problema desde hace unos años».
Ella misma ha redactado, con su organización, numerosos estudios similares «con la única diferencia que las víctimas son jóvenes mujeres musulmanas asiáticas y los verdugos son hombres pakistaníes musulmanes».
Todo este tacto hacia violadores pedófilos ha ofendido también a los representantes musulmanes locales.
«¿En nombre de qué cohesión comunitaria y de qué corrección política se ha hecho todo esto? ¡No en nombre de mi comunidad!» – reacciona Muhbin Hussein, fundador de la Juventud Musulmana Británica.
«Siento verdadera repugnancia al ver un informe como este que atañe a mi ciudad, Rotherham. El hecho de que estos hombres sean principalmente pakistaníes de origen no les debe proporcionar un manto de invisibilidad».
Y, sin embargo, no es la primera vez que el origen étnico y sobre todo la pertenencia religiosa al islam proporciona un salvoconducto fácil al agresor.
Permaneciendo en Inglaterra, es muy reciente el escándalo de las escuelas islamizadas en Birmingham.
También en ese caso las autoridades locales conocían la existencia de un plan de ocupación e islamización progresiva de las escuelas públicas, pero el miedo a ser acusados de racismo e islamofobia les impidió intervenir a tiempo.
No es el islam el que debe asombrar, sino la increíble ceguera autoinducida de las autoridades.
La Policía nórdica no apunta la etnia de agresores
No se trata de un problema británico; atañe a toda Europa. Y al norte de Europa en particular.
En Suecia y Noruega han aumentado exponencialmente las violaciones de niñas locales, y las estadísticas de la policía ya no indican el origen étnico de los agresores.
Sin embargo, ambos países, en los que la violencia sexual hasta hace dos decenios estaba en los niveles mínimos, ahora están en la cima en las clasificaciones europeas sobre violación; mira por donde, coincide con el inicio de la gran oleada migratoria de los países musulmanes.
Las últimas estadísticas hablan de una mayoría absoluta de casos en los que el agresor era de origen «no occidental», un modo políticamente correcto para indicar al inmigrante islámico.
En Alemania, el pasado abril, el homicida afgano de su ex novia (acusada por él de no querer abortar) ha gozado de atenuantes culturales. No es el primer caso. Y no será el último.
Los atenuantes culturales se están convirtiendo en una verdadera costumbre de la magistratura alemana.
Nos hemos dado cuenta también nosotros [italianos] cuando, en 2007, un sardo, en la Baja Sajonia, gozó del mismo privilegio tras haber violado a su ex novia. El subsecretario de Justicia de la época, Luigi Manconi, habló explícitamente de «ejemplo de racismo contemporáneo».
¿El multiculturalismo es otro racismo?
Y de hecho el multiculturalismo (del que Manzoni, en otras ocasiones, se ha hecho portavoz) ¿qué es, sino racismo contemporáneo?
Su primera regla es: no existen «nuestras» reglas aplicables a «su» comunidad.
Se crean islas de anarquía en las que la sharia es impuesta por los líderes religiosos locales. En Inglaterra este proceso empieza a ser incluso formalizado, con la introducción de tribunales islámicos y la aplicación de la ley coránica en los tribunales.
Laurence Rossignol, ministra francesa de Familia, Infancia y Derechos de las Mujeres, provocó un escándalo relativo a la proliferación del velo islámico en su país al comparar a las mujeres que se cubren la cabeza con«los negros americanos que aceptaban la esclavitud». Por su parte, Elisabeth Badinter, una de las feministas más famosas de Francia, pidió elboicotde las firmas de moda que, como Uniqlo o Dolce & Gabanna, están diseñandoprendas islámicamente correctas(en 2013, los musulmanes gastaron266.000 millonesde dólares en ropa, y la cifra podría llegar a los 484.000 millones en 2019).
También está surgiendo una nueva tendencia en la cultura popular occidental, que en los medios era casi invisible hace una década: aparecen mujeres con la cabeza cubierta en programas de televisión como MasterChef.
La cultura popular considera ahora normal que las mujeres lleven velo.Air Francepidió recientemente a sus empleadas que llevaran velo cuando estuviesen en Irán. El Gobierno de Italia cubrió no hace mucho las esculturas de desnudos del Museo Capitolino de Roma durante la visita del presidente de Irán, Hasán Ruhaní, por«respeto»a su sensibilidad.
En el mundo árabe-islámico, sin embargo, las mujeres que llevaban velo fueron durante mucho tiempo la excepción.
Es difícil creer que, hasta principios de la década de 1990, la mayoría de las mujeres de Argelia no llevaba velo. El 13 de mayo de 1958, en la Plaza del Gobierno de Argel, decenas de mujeres se arrancaron el velo. Las minifaldas invadieron las calles.
La Revolución de Irán revirtió esta tendencia: el primer pañuelo apareció a comienzos de la década de 1980 con el auge de los movimientos islámicos en las universidades de Argelia y los barrios pobres. El hiyab era distribuido por la embajada iraní en Argel.
En 1990, Argelia estaba al filo de una larga era de muerte y miedo: una guerra civil con el fantasma del avance del islamismo (hubo 100.000 muertos). La gente sabía que iba a ocurrir algo terrible con sólo contar los velos en las calles.
La primera víctima de la guerra islamista en Argelia fue una joven que se negó a llevar el velo, Katia Bengana. Defendió su decisión incluso cuando sus ejecutores le pusieron una pistola en la cabeza. En 1994, Argel despertó literalmente con los muros llenos de carteles islamistas que anunciaban la ejecución de la mujer sin velo. Hoy, pocas mujeres se atreven a salir de su casa sin el hiyab o el chador.
Si miramos las fotografías de Kabul en los años 60, 70 y 80, veremos muchas mujeres sin velo. Después llegaron los talibanes y las cubrieron. La emancipación en Marruecos la desencadenó la princesa Lala Aisha, hija del sultán Mohamed ben Yusef, que adoptó el título de rey cuando el país proclamó la independencia. En abril de 1947, Lala dio un discurso en Tánger; el público escuchaba atónito a esa chica sin velo. En pocas semanas, las mujeres de todo el país se negaron a llevar el pañuelo. Marruecos es hoy uno de los países más libres del mundo árabe.
Si contempla fotos de los Kabul en los años 60, 70 y 80, verá numerosas mujeres sin velo. Luego llegaron los talibanes y las cubrieron.
En Egipto, ya en los años cincuenta, el presidente Gamal Abdel Naser fue a la televisión paraburlarsede la petición de los Hermanos Musulmanes de cubrir a las mujeres. Su mujer, Tahia, no llevaba pañuelo, ni siquiera en las fotografías oficiales. Hoy, según la sociólogaMona Abaza, el 80% de las mujeres egipcias llevan velo. No fue hasta los años 90 cuando el wahabí, la versión estricta del islam, llegó a Egipto a través de millones de egipcios que fueron a trabajar a Arabia Saudí y otros países del Golfo. Entretanto, los movimientos políticos islamistas fueron ganando terreno. Y entonces las mujeres egipcias empezaron a llevar el velo.
En Irán, el tradicional velo negro que cubre a las mujeres iraníes de los pies a la cabeza invadió el país con el ayatolá Jomeini. Él afirmaba que el chador era el «estandarte de la revolución» y lo impuso a todas las mujeres.
Cincuenta años antes, en 1926, el sha Reza había dado protección policial a las mujeres que se negaban a llevar el velo. El 7 de enero de 1936 ordenó a todas las maestras y a las mujeres de los ministros y funcionarios del Gobierno que se mostraran con «ropas europeas». El sha pidió a su mujer y sus hijas que no llevaran el velo en público. Estas y otras reformas occidentales fueron apoyadas por el sha Mohamed Reza Pahlevi, que sucedió a su padre en septiembre de 1941, y prohibió que las mujeres llevaran el velo en público.
En Turquía, Mustafá Kemal Ataturk arengó a las mujeres incitándolas a dar ejemplo: quitarse el velo suponía acelerar la necesaria reconciliación entre Turquía y la civilización occidental. Durante cincuenta años, Turquía rechazó el velo, hasta 1997, cuando el Gobierno liderado por el islamista Necmetin Erbakan abolió la prohibición del velo en los espacios públicos.
La Turquía de Erdogan utilizó el velo para fomentar la desenfrenada islamización de la sociedad.
En cambio, el presidente de Túnez, Habib Burguiba, emitió una circular que prohibía llevar el hiyab en las escuelas y los edificios públicos. Dijo que el velo era un «trapo odioso» y promovió su país como una de las naciones árabes más ilustradas.
No sólo el mundo musulmán rechazó durante mucho tiempo este símbolo. Antes de la propagación del islam radical, la minifalda, uno de los símbolos de la cultura occidental, también se podía ver por todo Oriente Medio. Hay muchas fotografías que nos recuerdan ese largo periodo: azafatas sin velo y con falda de la aerolínea afgana (qué ironía que Air France quiera hoy cubrirlas); el concurso de belleza que el rey Husein de Jordania organizó en el Hotel Philadelphia; el equipo de fútbol femenino iraquí; la atleta siria Silvana Shahín; la mujer libia que marchaba sin velo por las calles; las estudiantes de la Universidad Birzeit de Palestina y las chicas egipcias en la playa (en esa época, el burkini se habría considerado una jaula inaceptable).
Después, a mediados de los 80, todo cambió de repente: la sharia fue instaurada en muchos países, las mujeres de Oriente Medio fueron colocadas en cárceles portátiles y en Europa prosiguieron con el velo para reclamar su «identidad», lo que significaba una negativa a asimilar los valores occidentales, y la islamización de muchas europeas.
Primero impusieron el velo a las mujeres, y después los islamistas empezaron su yihad contra Occidente.
Primero traicionamos a esas mujeres aceptando su esclavitud como una liberación, y después Air France empezó a cubrir a las mujeres cuando estuviesen en Irán como forma de «respeto». También dice mucho de la hipocresía de la mayoría de las feministas occidentales, siempre dispuestas a denunciar a los homófobos cristianos y el sexismo en EEUU, mientras guardan silencio sobre los crímenes sexuales del islam radical. En palabras de la feministaRebecca Brink Vipond: «No voy a picar en el anzuelo de la condescendiente llamada a que las feministas dejen a un lado sus objetivos en América para abordar los problemas de las teocracias musulmanas». Estas son las mismas feministas que abandonaron a Ayaan Hirsi Ali, la valiente holandesa-somalí disidente del islam, dejándola a su suerte incluso después de haberse podido refugiar en EEUU: impidieron que hablara en laUniversidad Brandeis.
¿Durante cuánto tiempo seguiremos prohibiendo la mutilación genital femenina? Un estudio recién publicado en EEUU sugiere que permitir ciertas formas «más suaves» de mutilación femenina, que afecta a200 millones de mujeresen el mundo, es más «sensible culturalmente» que prohibir la práctica, y que una «incisión» ritual en la vagina de las chicas podría evitar una práctica de desfiguración más radical. La propuesta no provino de Tariq Ramadan o de un tribunal islámico de Sudán, sino de dos ginecólogos americanos, Kavita Shah Arora y Allan J. Jacobs, que publicaron el estudio en una de las revistas científicas más importantes, elJournal of Medical Ethics.
Es un testimonio de hasta dónde se puede llegar en lo que el nuevo filósofo francés Pascal Bruckner llamó «el sollozo del hombre blanco», con su masoquismo, su cobardía y su relativismo cínico. ¿Por qué no justificar también la lapidación islámica de las mujeres que son acusadas de adulterio? Es como si nos faltara tiempo para capitular.