Categoría: CENSURA

Mark Zuckerberg anuncia apoyo a musulmanes.

ASÍ NO ES DE EXTRAÑAR QUE FACEBOOK ESTÉ ELIMINANDO PERFILES, GRUPOS Y PÁGINAS QUE CRITICAN AL ISLAM, ALGO QUE VA CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y MAS CONCRETAMENTE, EN EL CASO DE ESTE SUJETO, CUYA NACIONALIDAD ES ESTADOUNIDENSE, CONTRA LO QUE CLARAMENTE DICE LA PRIMERA ENMIENDA DE LA CONSTITUCIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS.

NO CONTENTO CON ESTO, PERMITE AL MISMO TIEMPO PÁGINAS LLAMANDO AL YIHADISMO Y TODAS LAS DENUNCIAS QUE SE PONEN CONTRA ELLAS SON UNA Y OTRA VEZ IGNORADAS.

FACEBOOK NECESITARIA RECIBIR UN SEVERO CORRECTIVO.

Avatar de בר ציוןErase una vez palestina

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El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, anunció su apoyo a los musulmanes del mundo este miércoles desde su cuenta en esa red social, un par de días después de la propuesta de Donald Trump, aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, de prohibir la entrada a los musulmanes al país.

“Quiero añadir mi voz al apoyo a los musulmanes en nuestra comunidad (Facebook) y alrededor del mundo. Después de los ataques de París y el odio esta semana…”, dijo Zuckerberg en referencia a las declaraciones de Trump.

“Como judío, mis padres me enseñaron que debemos oponernos a ataques contra todas las comunidades. Incluso si un ataque no es en tu contra, un ataque a la libertad es un ataque a todos”.

“Si eres musulmán, como líder de Facebook quiero que sepas que aquí siempre serás bienvenido y que nosotros protegeremos tus derechos y crearemos un ambiente pacífico y seguro…

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AMORDAZANDONOS DULCEMENTE.

Amordazándonos dulcemente

¿Carecemos de sensibilidad hacia aquellos que deberían ser libres?

por Mark Steyn

                       

Para ser honesto, no había pensado de hecho demasiado en la “libertad de expresión” hasta que me convertí en objeto de tres demandas por “discurso de odio” en Canadá en el 2007. Quiero decir que yo estaba filosóficamente a favor de ella y me he opuesto consecuentemente a las espantosas comisiones de “derechos humanos” del Dominion y sus equivalente en cualquier parte durante toda mi vida adulta y, de vez en cuando, cuando surge algún ejemplo especialmente selecto de imposición políticamente correcta, lo aporreo un rato en una o dos columnas.

Pero no creo que entendiese realmente cuán avanzado estaba en verdad el asalto de la izquierda a este núcleo de libertad occidental. En 2008, poco después de que mi escrito fuese procesado por “flagrante islamofobia” en la Columbia Británica, varios lectores del National Review me enviaron correos electrónicos desde los Estados Unidos para preguntarme cuál era el gran problema.  Vamos, relájate, ¿qué pueden hacer unas pseudo-cortes de “derechos humanos”? Y yo les respondí que la pena establecida por la ley bajo el Código de “Derechos Humanos” de la Columbia Británica era que a Maclean’s, el semanario de noticias más vendido de Canadá y, por extensión, a cualquier otra publicación, podría serle prohibido a partir de entonces publicar cualquier cosa mía sobre el Islam, Europa, terrorismo, demografía, asistencia social, multiculturalismo y varios temas relacionados. Y que esta prohibición duraría para siempre y que se estimaba que tenía la misma fuerza que una decisión de la corte suprema. Yo resultaría impublicable, en efecto, en mi país natal. En teoría, si se me presentase un trabajo de crítico de danza o corresponsal de jardinería, podría solicitarlo, aunque si el Ballet Real de Winnipeg se decidiera a ofrecer Yihad: El Ballet para su sesión de Navidad tendría probablemente que rechazarlo.

Y lo que me pareció raro de esto es que a muy pocas personas les pareció raro. En realidad, el sistema canadiense parece pensar que es totalmente natural que el estado canadiense deba encargarse del negocio de la prohibición de por vida de publicaciones, de la misma manera que el sistema holandés piensa que es totalmente natural que el estado holandés deba procesar a líderes electos de la oposición parlamentaria por sus plataformas políticas, y que el sistema francés piensa que es apropiado que el estado francés procese a novelistas por sentimientos expresados por personajes ficticios. A través de casi todo el mundo occidental, salvo por América, el estado se siente cada vez más cómodo con los discursos públicos microrregulados y, de hecho, con los discursos no-tan-públicos: Lars Hedegaard, jefe de la Sociedad de Prensa Libre danesa, ha sido procesado, ha sido absuelto, se le ha invalidado la absolución y ha sido condenado por “racismo” por algunos comentarios sobre el tratamiento a las mujeres del Islam realizados (así pensaba él) en privado, pero grabados y hechos públicos a todo el mundo. El reverendo Stephen Boissoin fue condenado por el atroz crimen de escribir una carta homófoba a su periódico local y fue sentenciado por Lori Andreachuk, la agresiva ingeniera social que trabaja de comisaria de “derechos humanos” en Alberta, a una prohibición de por vida a pronunciar nunca más nada “despreciativo” sobre la homosexualidad en sus sermones, en periódicos, en la radio o en correos electrónicos privados. Nótese ese concepto legal: no “ilegal” u “odioso”, sino simplemente “despreciativo”. Dale McAlpine, un (atención) cristiano practicante, estaba repartiendo folletos en la ciudad inglesa de Workington y cuchicheando con los compradores cuando fue arrestado bajo cargos de “orden público” por Constable Adams, un oficial de relaciones comunitarias gay, lesbiana, bisexual y transexual. El oficial escuchó al Sr. McAlpine  decir que la homosexualidad es un pecado. “Soy gay”, dijo Constable Adams. “Bueno, sigue siendo un pecado”, dijo el Sr. McAlpine. Así que Constable Adams lo arrestó por causar angustia a Constable Adams.

Para ser justos, debería añadir que el Sr. McAlpine fue arrestado también por causar angustia, en general, a los miembros de su público y no sólo al ofendido poli gay. En realidad ningún miembro del público se quejó, pero, como Constable Adams señaló, el Sr. McAlpine estaba hablando “con una voz tan alta” que podría haber sido, teóricamente, “escuchado por otros”. Y no podemos permitirlo, ¿verdad? Así que se le tomaron las huellas, muestras de ADN y se le lanzó a una celda durante siete horas. Cuando era un chaval, el viejo chiste de los lavabos públicos de Picadilly Circus era que no debías mirar nunca a los ojos a nadie porque ese lugar estaba abarrotado de risibles policías vestidos poco convincentemente de paisano en jerséis blancos de cuello de cisne deseando arrestarte por solicitar sexo gay. Ahora están deseando arrestarte por no solicitarlo.

En un clima como éste, las características nacionales honradas durante mucho tiempo se extinguen fácilmente. Hace una generación, incluso los politécnicos trotskianos y marxistas de Inglaterra mantenían todavía una suficiente parte inglesa, residualmente, como para sentir que el cuento de escala industrial de familia y amigos que fueron a la Europa del Este comunista no era precisamente un juego limpio, compañero. Ahora Inglaterra es la Pequeña Stasi-on-Avon, un país donde, si estás fuera del alcance de ser escuchado por un oficial gay, un infeliz comentario en presencia de un compañero de trabajo o incluso de juegos es más que suficiente. Codie Scott, de catorce años, preguntó a su profesor del Instituto Harrop Fold si podía sentarse con otro grupo para hacer su proyecto de ciencias, ya que en el suyo los otros cinco alumnos hablaban urdu y ella no entendía qué estaban diciendo. El profesor llamó a la policía, se la llevaron a comisaría, la fotografiaron, le tomaron las huellas, muestras de ADN, le quitaron su joyería y los cordones de los zapatos, la metieron en una celda durante tres horas y media o cuatro horas y la interrogaron por ser sospechosa de haber cometido una “infracción del orden público racial” según la Sección Quinta. “Se realizó una acusación de naturaleza muy seria sobre un comentario motivado racialmente”, declaró el director, Antony Edkins. El instituto “no tolerará el racismo en ninguna de sus formas”. En una declaración, la Greater Manchester Police dijo que se toman muy seriamente los “crímenes de odio” muy seriamente y que su trato a la señorita Stott estaba en consonancia con el “procedimiento normal”.

Sin duda lo estaba. Y ése es el problema. Cuando me metí en problemas en el norte, unos cuantos miembros con principios de entre los bien pensants de Canadá hicieron frente argumentando que la policía estaba fuera de control y que la ley debía frenarse. Entre ellos estaba Keith Martin, un miembro liberal del parlamento y así mismo miembro de una minoría evidente o, como él dice, un “chico marrón”. Para su desesperación, tanto él como otros liberales con principios fueron motivo de burla por parte de Warren Kinsella, asesor de imagen de tercera del partido liberal y tipo que se las da de ser el James Carville de Canadá. Tal y como Kinsella se burló de estos solitarios defensores de la libertad de expresión, ¿cómo os sentís al estar en el mismo bando que Steyn… y los antisemitas… y los defensores de la supremacía de la raza blanca? Eh, eh, ¿cómo os sentís por eso, eh?

Al Sr. Kinsella se le obligó, posteriormente, a ofrecer una humillante disculpa ante la “comunidad china” por hacer un chiste sobre pedir gato en su restaurante chino favorito de Ottawa: incluso los más censuradores de entre los que prescriben la corrección política, a veces, se olvidan de sí mismos y, sin querer, se comportan como seres humanos normales. Pero, antes de que el gato chino se comiese su lengua, el escritorzuelo liberal, como tantos otros del mismo tipo, no capta lo esencial: “libertad de expresión” no significa que el “chico marrón” está en el mismo bando que el “defensor de la supremacía de la raza blanca”. Significa que reconoce que el otro tiene derecho a elegir un bando. Por otro lado, las comisiones de “derechos humanos” de Canadá y el oficial comunitario gay de Inglaterra y los diferentes fiscales de Europa parecen pensar que tan sólo debería haber un bando en este debate, y están más cómodos que nunca sosteniendo eso de forma bastante abierta.

Así que, después de que Anders Breivik acribillase a balazos a docenas de sus compatriotas noruegos, lo único sobre esta historia que hizo la boca agua a la izquierda occidental fue la oportunidad que les permitía reducir todavía más los parámetros del discurso público. Con regocijo se lanzaron sobre su “manifesto” de 1.500 páginas, en el que me cita a mí, a John Derbyshire, Bernard Lewis, Theodore Dalrymple y a diversos nombres familiares en estos lares. También cita a Winston Churchill, Thomas Jefferson, Mahatma Gandhi, Mark Twain, Hans Christian Andersen y a mi compatriota de izquierdas, Naomi Klein, la chica “No logo” columnista de The Nation en los Estados Unidos y del Guardian en Inglaterra. Para que conste, mi nombre aparece cuatro veces, el de la señorita Klein aparece cuatro veces.

Y a pesar de ello, la izquierda británica, canadiense, australiana, europea y americana —y más que unos pocos americanos de ideas afines— se alzaron juntos para pedir restricciones sobre una muy estrecha tajada del material de lectura extraordinariamente —¿cuál es la palabra? — diverso de Anders Breivik.

“No puedo comprender que pienses que está bien que la gente vaya por ahí diciendo que debemos matar a todos los musulmanes”, suspiró Tanya Plibersek, la ministra australiana de servicios humanos, en una mesa redonda, “y que eso no tenga ningún efecto real en el mundo”. Porque, después de todo, abogar por el asesinato de todos los musulmanes es lo que yo y Bernard Lewis y Theodore Dalrymple y Naomi Klein y Hans Christian Andersen hacemos durante todo el día.

Se estaba dirigiendo a Brendan O’Neill, un atribulado defensor de la libertad de expresión en un programa en el que el anfitrión, los invitados, la audiencia del estudio y los tweeteros que seguían la emisión estaban todos animadamente a favor de la regulación estatal, y no de actos humanos sino de opiniones. Y no sólo por incitar a chalados noruegos, sino también a Rupert Murdoch. De un modo u otro, también estaban a favor de que el gobierno tomara medidas para poner en su sitio a los medios. ¿En qué sitio? Bueno, en el del gobierno, presumiblemente. Tanto si consiguen salirse con la suya en las regiones australes, en Londres se está animando activamente al Estado británico a regular el contenido de la prensa por primera vez en cuatro siglos.

¿Cómo llegamos a esta situación? Cuando mis tribulaciones en Canadá comenzaron, alguien me recordó un comentario del escritor americano Heywood Broun: “Todo el mundo está a favor de la libertad de expresión en los momentos de inactividad en los que no se han de enterrar las hachas”. Creo que es exactamente lo contario. Es precisamente cuando no hay hachas que enterrar que Occidente decidió que podía prescindir de la libertad de expresión. Hubo un tiempo, hace unos 40 años, cuando parecía que todas las grandes preguntas habían sido solucionadas: no habría más Tercer Reichs, ni más regímenes fascistas, ni más antisemitismo; las democracias sociales avanzadas se dirigían inevitablemente a una avenida iluminada de una sola dirección hacia el pacífico reino del multiculturalismo; y así parecía a una determinada mentalidad que era totalmente razonable introducir códigos de expresión y crímenes de pensamiento, esencialmente como un tipo de operación de limpieza. Los tribunales de “derechos humanos” de Canadá fueron creados originalmente para ocuparse de la discriminación laboral y doméstica, pero los canadienses no son terriblemente odiosos y no había mucho de eso, así que se pusieron a perseguir el “discurso del odio”. Era una noción no liberal impuesta, supuestamente, por la causa del liberalismo: ¿que un puñado de perdedores neonazis en habitaciones alquiladas  en los sótanos están dejando folletos de supremacía blanca en las cabinas telefónicas? Venga, relájate, cazaremos a esos perdedores marginales y extremistas y nos aseguraremos de que no te molesten más. No son más que unos pocos cavernícolas recalcitrantes que se han negado a seguir el ritmo. No penséis en ellos. Nada importante, chicos.

Cuando aceptas que el estado tiene el derecho a criminalizar la negación del Holocausto, estás terriblemente cediendo mucho mucho terreno. No me refiero únicamente de forma específica: la República de Weimar era una auténtica proto-Trudeaupia de leyes de “discurso del odio”. 15 años antes de la subida de los nazis al poder, hubo más de 200 procesos por “discurso antisemita” en Alemania, y cedieron mucho terreno. Pero más importante que la inutilidad práctica de tales leyes es la suposición que estás haciendo: estás aceptando que el estado, al excluir una opinión de sus límites, se contentará con detenerse ahí.

Como resulta claro ahora, no lo está. Las restricciones en la libertad de expresión socavan los fundamentos de la justicia, incluyendo el principio fundamental: igualdad ante la ley. Cuando se trata de la libre expresión, Inglaterra, Canadá, Australia y Europa son, antes que países de leyes, países de hombres –y de mujeres, heteros y gays, musulmanes e infieles– cuyos derechos ante la ley varían en función de a qué combinación de estos diferentes grupos identitarios pertenezcan.

Apareciendo en un club de comedia de Vancouver, Guy Earle se vio obligado a calmar a un par de borrachas que lo interrumpieron. Si me lo hubiese dicho a mí o a Jonah Goldberg, no tendríamos una compensación legal. Por desgracia para él, se lo dijo a dos borrachas molestas de creencias lésbicas, así que lo acusaron de hacerlas callar homofóbicamente y fue multado con 15.000 dólares. Si John O’Sullivan y Kathryn Lopez hubieran tenido la ocasión de entrar en el bar Driftwood Beach de la Isla de Wight mientras, en el curso de una noche de personas mayores, Simon Ledger interpretaba “Kung Fu Fighting”, no habrían tenido motivos para quejarse, incluso si hubiese tocado una nueva mezcla dance extendida. Sin embargo, los que pasaron por allí eran chinos y por ello el Sr. Ledger fue arrestado por racismo.

En un mundo así, las palabras no tienen un sentido consensuado. “Eran chinos enrollados del barrio chino enrollado” es legal o ilegal según quién lo escuche. Ciertamente, en mi ejemplo favorito de este modo de pensar, las mismas palabras pueden servir de prueba a dos crímenes de odio completamente diferentes. Iqbal Sacranie es un musulmán cuya “moderación” ejemplar ha sido armada caballero por la Reina. El jefe del Concilio Musulmán de Inglaterra, Sir Iqbal, fue entrevistado en la BBC y expresó la opinión de que la homosexualidad era “inmoral”, “no era aceptable”, “propaga enfermedades” y “daña los fundamentos básicos de la sociedad”. Un grupo gay se quejó y Sir Iqbal fue investigado por la “unidad de seguridad comunitaria” de Scotland Yard por “crímenes de odio” y “homofobia”.

Independiente pero simultáneamente, la revista de GALHA (Gay and Lesbian Humanist Association) llamó al Islam “doctrina descabellada” creciendo “como un cáncer” y profundamente “homofóbica”. A su vez,  el Foro de Crimen Racial de Londres pidió a Scotland Yard que investigara a GALHA por islamofobia.

¿Lo pilláis? Si un musulmán dice que el Islam se opone a la homosexualidad, Scotland Yard lo investigará por homofobia; pero si un gay dice que el Islam se opone a la homosexualidad, Scotland Yard lo investigará por islamofobia.

Dos hombres dicen exactamente lo mismo y se les investiga por diferentes crímenes de odio. Por otro lado, podrían haber cantado “Kung Fu Fighting” una y otra vez durante todo el día y no habría sido un crimen a no ser que una pareja de transeúntes chinos entrara en la sala.

Si no eres gay o musulmán o chino, probablemente te estarás preguntando: ¿cómo puedo tener un trozo del pastel? Después de todo, si el Estado crea un derecho humano para ser ofendido y lo extiende sólo a los miembros de determinados grupos de interés, está incentivando de forma bastante natural la afiliación a aquellos grupos de interés. Andrew Bolt, destacado columnista de Australia, estaba sorprendido por la bien notable no negritud de un gran número de destacados australianos “negros” y escribió un par de columnas sobre el tema del oportunismo de los grupos identitarios. Ahora está siendo arrastrado a la corte y denunciado como “racista”: “racismo” que ha degenerado en un término para cualquiera que mencione el tema. Pero, si la ley confiere privilegios particulares a los miembros de grupos identitarios reconocidos, cómo definimos los criterios de pertenencia de esos grupos es sin duda un tema legítimo para un de debate público.

Uno de los puntos fuertes del derecho consuetudinario ha sido su antipatía generalizada hacia los derechos colectivos, porque la minoría fundamental es el individuo. En cuanto tengas derechos colectivos, necesitarás un poder estatal drásticamente magnificado para mediar entre las jerarquías de los diferentes grupos de víctimas. En un mundo de gays islamófobos, musulmanes homófobos y negros blancos, es tentador asumir que todo este jaleo colapsará sobre el peso de su propia absurdidad.

En lugar de esto, la ley se inclina cada vez más ante esos que peor la tratan. En algunas de las más antiguas sociedades libres del mundo, el Estado no está actuando como mediador para asegurar la tranquilidad social, sino que tortura la lógica y la ley y la libertad de formas cada vez más estúpidas para acomodarse a aquellos que podrían verse tentados a expresar sus preocupaciones de un modo no discursivo. Considérese el caso de Elisabeth Sabaditsch-Wolff, un ama de casa vienesa que ha vivido en varios países musulmanes. Fue llevada a una corte austríaca por llamar a Mahoma pedófilo en base a que consumó su matrimonio cuando su esposa, Aisha, tenía nueve años. La Sra. Sabbaditsch-Wolff fue declarada culpable y multada con 480 euros. El razonamiento del juez fue fascinante: “La palabra pedofilia es objetivamente errónea, ya que la pedofilia es una preferencia sexual que se dirige única o principalmente a niños. Sin embargo, no se aplica a Mahoma. Seguía casado con Aisha cuando ésta tenía 18 años”.

Ah, lo pillo. Así que, según la ley austríaca, no eres un pedófilo si desfloras a la niña de cuarto grado pero sigues con ella hasta el instituto. Es un consejo muy útil si estás planeando unas vacaciones en la montaña en los Alpes este otoño. ¿O se trata de otra de esas exenciones que no tiene aplicación universal?

Los gobiernos occidentales han ido ya demasiado lejos por este camino. “La majestuosa idea de ‘la guerra al racismo’ se está convirtiendo, poco a poco, en una ideología terriblemente falsa”, dijo en 2005 el filósofo francés Alain Finkielkraut. “Y este anti-racismo será para el s. XXI lo que el comunismo fue para el s. XX: una fuente de violencia”. Impecable. Aceptemos en nombre del argumento que el racismo es malo, que la homofobia es mala, que la islamofobia es mala, que las aseveraciones ofensivas son malas, que los pensamientos miserables son malos. ¿Y qué?

Tan malos como puedan ser, que el gobierno los criminalice todos y constituya un régimen de orden público para microrregularnos en su cumplimiento es mil veces peor. Si ésa es la alternativa, dadme el “Kung Fu Fighting” cantado por la esposa de nueve años de Mahoma mientras hago que dos molestas lesbianas devuelvan el Gato del Día de un restaurante chino.

Como John Milton escribió en su Areopagítica de 1644, “Dadme la libertad de conocer, de hablar y de discutir libremente según mi consciencia, sobre todas las libertades”.

O como me dijo un ciudadano canadiense ordinario, después de que yo testificara en defensa de la libertad de expresión ante el parlamento de Ontario en Queen’s Park: “Dadme el derecho a la libertad de expresión y lo utilizaré para reclamar todos mis otros derechos”.

A la inversa, si les dejas tomar tu derecho a la libertad de expresión, ¿cómo vas a evitar que te quiten el resto?

FUENTE: AGON Grupo de Estudios Filosóficos

«ACTA»: LA NUEVA AMENAZA A LA WEB.

Queridos amigos y amigas,

Un nuevo tratado global podría autorizar a las grandes corporaciones a vigilar todos nuestros movimientos en la web. La semana pasada 3 millones de nosotros ayudamos a frenar las funestas leyes pro-censura estadounidenses. Si actuamos ahora, podemos lograr que el Parlamento Europeo entierre esta nueva amenaza  que nos acecha a todos:

 La semana pasada, tres millones de nosotros contribuimos a frenar el ataque de EE.UU. a nuestra web. Pero nos enfrentamos a una amenaza aún más grande, y nuestro movimiento global por la libertad de Internet está perfectamente equipado para eliminarla de una vez por todas.

El ACTA es un tratado global que permitiría a las compañías censurar Internet. Negociado en secreto entre un puñado de países ricos y los grandes poderes corporativos, este acuerdo crearía un opaco organismo anti-falsificación que autorizaría la vigilancia, por parte de poderosos intereses privados, de todo lo que hacemos online. Este acuerdo también les permitiría imponer sanciones durísimas, incluyendo penas de prisión, contra cualquier persona que supuestamente perjudicase sus negocios.

En estos momentos la Unión Europea está decidiendo si ratificará el ACTA, y lo cierto es que sin su participación, este ataque global contra la libertad de Internet fracasará. Sabemos que la UE ya se ha opuesto al ACTA con anterioridad, pero algunos miembros del Parlamento Europeo están titubeando. Démosles el empujón que necesitan para rechazar este acuerdo. Firma la petición — la entregaremos en Bruselas de forma espectacular cuando reunamos 500.000 firmas:

http://www.avaaz.org/es/eu_save_the_internet/?vl

Es indignante. Los gobiernos que representan al ochenta por ciento de los ciudadanos del mundo se hallan excluidos de las negociaciones del ACTA  (Acuerdo Comercial Anti-Falsificación), mientras que  burócratas nombrados a dedo han trabajado muy de cerca con los lobbies corporativos para diseñar las nuevas reglas y un régimen de aplicación peligrosamente poderoso. El ACTA afectaría inicialmente a EE.UU., Europa y a otros nueve países, y progresivamente se expandiría al resto del mundo. Pero si en este momento logramos que Europa le diga no al ACTA, el tratado perderá impulso y podríá hundirse para siempre.

Bajo estas normas tan estrictas y opresivas, personas en cualquier parte del mundo podrían ser castigadas por actos tan simples como compartir un artículo de periódico, o por subir un video de una fiesta con música protegida por derechos de autor.

Promovido como un acuerdo comercial para proteger los derechos de autor y la propiedad intelectual, ACTA también podría prohibir la comercialización de medicinas genéricas vitales, impidiendo también el acceso de los agricultores a cierto tipo de semillas que necesitan. Y, como si esto fuera poco, el comité del ACTA tendría carta blanca para cambiar sus reglas y tipos de sanciones, sin estar sujeto a ningún tipo de control democrático.

Los grandes intereses corporativos están presionando fuertemente para que se apruebe el ACTA, pero el Parlamento Europeo se encuentra en su camino. Enviemos un fuerte llamado a los parlamentarios para que resistan a los feroces lobbies privados, y se mantengan firmes en defensa de la libertad de Internet. Firma ahora y reenvía este correo a todos tus conocidos:

http://www.avaaz.org/es/eu_save_the_internet/?vl

La semana pasada sentimos la fuerza de nuestro poder colectivo cuando millones de personas nos unimos para frenar el intento en los EE.UU. de aprobar una ley de censura de Internet que hubiera golpeado justo en el corazón de nuestra web. También le mostramos al mundo lo poderosas que pueden llegar a ser nuestras voces. Unámonos una vez más para acabar con esta nueva amenaza.

Con esperanza y determinación,

Dalia, Alice, Pascal, Emma, Ricken, Maria Paz, Luis y el resto del equipo de Avaaz

Más Información:

ACTA te puede dejar sin Internet (CNN Expansión): http://www.cnnexpansion.com/tecnologia/2010/08/11/telefonica-microsoft-web-cnnexpansion

Tras la protesta por la Sopa se reavivan las del Acta (BBC): http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/01/120124_tecnologia_acta_polonia_aa.shtml

Polonia sería el primer país europeo en firmar ACTA (ALT1040): http://alt1040.com/2012/01/polonia-seria-el-primer-pais-europeo-en-firmar-acta

¿Llegó la primera guerra digital? (Terra): http://noticias.terra.com/internacional/llego-la-primera-guerra-digital,9dc92e1304115310VgnVCM20000099f154d0RCRD.html

Cuatro leyes polémicas que buscan regular internet (CNN México): http://mexico.cnn.com/tecnologia/2012/01/24/cuatro-leyes-polemicas-que-buscan-regular-internet

Por qué las leyes SOPA/PIPA no solo afectan a EEUU

Firma la petición en contra de SOPA al Departamento de Estado de los EEUU.

Michael Geist ha escrito las razones por las que a los ciudadanos de otros paises que no sean EEUU también nos conviene protestar contra  SOPA/PIPA.  Geist se refiere a Canadá, pero la mayor parte de lo que dice se puede aplicar a cualquier otro país.  Lo que sigue es un texto ligeramente modificado a partir de su escrito:

Algunos de los principales sitios web de Internet, una lista que incluye a Wikipedia, Reddit, Mozilla, WordPress, y BoingBoing hacen hoy un apagón para protestar contra la Ley estadounidense denominada por sus siglas SOPA () y la ley de protección de la propiedad intelectual o PIPA (Protect IP Act). Los proyectos de ley de EE.UU. han generado una protesta pública masiva sobre las disposiciones propuestas, que podrían causar un enorme daño a la Internet y la libertad de expresión. Barrapunto se une a este apagón. Aunque es poco lo que los hispanohablantes de todo el mundo podemos hacer para influir en la legislación de EE.UU., hay muchas razones para creer que es importante participar.

En primer lugar, las disposiciones de SOPA están diseñadas para tener un efecto extra-territorial a escala mundial, que se manifiestará de forma especialmente fuerte en países del entorno de los EE.UU. SOPA trata a todos los sitios web punto com, punto net, y punto org como nombres de dominio nacionales de EE.UU. para los efectos de esta ley. Además, SOPA define «las direcciones nacionales de protocolo de Internet» – las cadenas numéricas que constituyen la dirección real de una conexión de sitio Web o de Internet – como «una dirección de Protocolo de Internet para la cual la organización de asignación se encuentra dentro de la jurisdicción estadounidense». » Sin embargo, las direcciones IP son asignadas por organizaciones regionales y no nacionales. La organización de asignación de IPs que se encuentra dentro de los EE.UU. se llama ARIN, el Registro Americano para Números de Internet (American Registry for Internet Numbers). Su territorio incluye los EE.UU., Canadá, y 20 naciones del Caribe. […]

En segundo lugar las empresas y sitios web no estadounidenses se pueden encontrar fácilmente bajo el objetivo de un pleito según SOPA. El proyecto de ley otorga los EE.UU. jurisdicción «in rem» sobre cualquier sitio web que no tenga una conexión con la jurisdicción de los EEUU. Para estos sitios, los EE.UU. otorgan jurisdicción sobre la propiedad de los sitios web, y esta legislación abre la puerta a órdenes judiciales que exigirían a los proveedores de Internet bloquear los sitios y a los buscadores que dejaran de enlazar a ellos. Si un propietario del sitio web de fuera de los EEUU desea impugnar la orden de bloqueo, la ley de los EE.UU. se impone de otra manera, ya que para que un propietario pueda presentar una demanda (que se describe como una «contra-notificación»), el propietario debe aceptar primero  la jurisdicción de los tribunales de EE.UU.

En tercer lugar, millones de personas de todo el mundo usan a diario sitios web legítimos que se verían afectados por la legislación. SOPA apunta directamente al alma de Internet y las actividades que realizamos en ella, sea crear una entrada en Wikipedia, escribir un comentario en Reddit, albergar un blog de WordPress, participar en un proyecto de software libre, o leer una noticia en BoingBoing. Si permanecemos en silencio, a la larga podemos encontrarnos con que nuestros sitios favoritos han sido licenciados por esta legislación.

En cuarto lugar, la estrategia de propiedad intelectual de los EE.UU. siempre ha sido la premisa de la exportación de sus normas a otros países, incluyendo Canadá. La «Ley Sinde» en España, legislación que guarda similitudes con SOPA, es el resultado directo de las amenazas de represalia de EE.UU. si no se aprueban las leyes respaldadas por Estados Unidos. O la presión para la adopción de ACTA.

SOPA prácticamente garantiza la continuación de este estado de cosas. No sólo es probable que los EE.UU. comenzaran a incorporar exigencias similares a SOPA a otros gobiernos, pero SOPA codifica en la legislación de los de EE.UU. el que la protección de la propiedad intelectual es un componente importante de la política exterior de EE.UU. y concede más recursos a lsas embajadas de los EE.UU. en todo el mundo para aumentar su participación en las reformas jurídicas extranjeras.

¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN! (Todo mi apoyo a José Luis de Valero)

 

 
Mea culpa, carajo. El título de este post viene a cuento de lo sucedido. No sé si rasgarme las vestiduras y cubrirme de ceniza o releer de nuevo una cita de Sigmund Freud : “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo.”
Yo ignoro si el susodicho juez es feliz, se hace el idiota o bien lo es. Lo cierto es que acabo de recibir una Acta de Acusación en la cual se me notifica que el mencionado leguleyo ha sufrido dos infartos de miocardio y una trombosis cerebral debido (y cito textualmente)..» a la difusión del referido vídeo (Vídeo ¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!http://vimeo.com/9360563 ) que ha producido en D. Andrés Maestre Salcedo un gran desasosiego y un agravio profesional habiéndole causado un cuadro de estrés de componente ansioso intenso», por lo cual la Acusación manifiesta que procede imponer al acusado (o sea, a mí) 28 meses de multa a razón de una cuota diaria de 28 € más TRES AÑOS DE PRISIÓN y 30.000 € de indemnización para el juez en concepto de daño moral, físico y psíquico.

En la Acusación tan sólo me dan un plazo de tres días para que me haga con los servicios de abogado y procurador y además del informe cardiológico, se adjunta informe forense y clínico procedente del Centro de Salud Mental de Adultos sito en Barcelona en el cual queda constancia y se notifica que el juez Andrés Maestre Salcedo está siendo tratado en dicho Centro en las unidades de psiquiatría y psicología. Y yo me imagino que de ser así, un paciente con síntomas psiquiátricos está inhabilitado para ejercer la profesión de Juez. Lo cierto es que según lo visto y debido a la crisis, el leguleyo pretende aumentar su cuenta corriente con 30.000 € del ala, aunque por mi parte lo lleva crudo. A mi nombre tan sólo figura mi D.N.I. y el Permiso de Conducción.

Como bien sabéis, yo también he sufrido un infarto y una trombosis cerebral. Por esa regla de tres, me dan ganas de emplumar judicialmente al derrocado ZP, acusándole de ser el causante de mis males debido a la nefasta ruina política, moral y económica en la que ha sumido España, o bien meterle un puro judicial al vecino del quinto por estresarme cada vez que pone en el tocadiscos el himno del PSOE o La Internacional.

Hace meses que debido a mi actividad profesional no entraba en Blogger, pero como ya manifesté en mi post y vídeo JUSTICIA ESPAÑOLA: ATENCIÓN.PELIGRO 11 Junio 2010 http://lupushispanicus-devalero.blogspot.com/2010/06/justicia-espanola-atencion-peligro.html , si el leguleyo en cuestión proseguía con mi persecución personal, quien esto escribe y firma iba a ser su mosca cojonera. Y a fe que desde aquí y ahora voy a serlo.

Para quienes no estéis al corriente de lo sucedido anteriormente, os remito a los siguientes post y vídeos:

Vídeo ¡VIVA LA GUARDIA CIVIL! http://vimeo.com/9360563

JUSTICIA ESPAÑOLA: ATENCIÓN.PELIGRO 11 Junio 2010

JUECES, FISCALES, POLICIAS Y LADRONES 13 Junio 2010

QUE CONSTE EN MI ACTA DE DEFENSA 18 Junio 2010

Voy a cumplir 70 primaveras. Ignoro si en verdad pueden trincarme TRES años en un hotel con rejas a cuenta del Estado. Pero si así fuera tened en cuenta que desde hoy este blog permanecerá abierto y activo y aunque en tal caso mis textos sean escritos desde una prisión, siempre existirá una pluma amiga que, en mi nombre, los traspase a Blogger y a Facebock.

Me podrán quitar mi Libertad, pero lo que ninguna prisión podrá arrebatarme será mi honra, mi dignidad y el amor que le profeso a mi Patria. Con estas tres armas en mi mano soy invencible.

Es por ello que jamás he rendido ni rendiré armas ante el enemigo. Y mucho menos ante uno que está en tratamiento psiquiátrico.

 

FUENTE: Reproducido a través de EL REBUZNOMETRO

SINDE Y EL CONVENTO.

La ministra de cultura saliente estuvo a punto de dejarnos en el claustro un buen recuerdo.

Sinde y el convento

ActualidadEdgar | 25 de noviembre de 2011, 06:00

Mandriz. — A Ángeles González-Sinde le habría gustado irse del despacho dejándolo todo bien atado. Pero no ha podido ser. Como nos hemos pasado desde 2009 hablando de su ley epónima (bueno, no tanto hablando como mascullando pataletas rollo «cultura grátix y seedead la quinta de Lost, cojones» en Menéame y afines), hubiera estado bien verla acabada. O sea, no hubiera estado bien; pero coño, tanto tiempo gritando «el lobo, que viene el lobo», ahora teníamos curiosidad por verle la patita.

Pero, ¿es la Ley Sinde digna de toda la tinta virtual y bilis real que ha hecho correr? Hombre, tiene su punto. Su punto de malo. La Ley Sinde (que es como se llama a la Disposición Final Segunda propuesta en la ley de Economía Sostenible) propone una serie de cambios a LSSI (Ley de Servicios a la Sociedad de la Información) y la Ley de Propiedad Intelectual, entre otras. El punto más chungo es la creación de un grupo de personas elegidas dedocráticamente por el propio Ministerio de Cultura (llamado comisión cultural o alguna vaguedad por el estilo) que podrá recibir denuncias sobre webs que vulneren derechos de propiedad intelectual (incluidas webs de enlaces) y  tenga la potestad de cerrarlas en un plazo máximo de 10 días. Así, sin juicio ni papeleo innecesario. Primero cerramos, luego comprobamos si hacía daño.

Bueno, pues ayer mañana el rumor era que el gobierno saliente aprobaría la ley el viernes y entraría en vigor el domingo, pero por mucho que han empujado, la ministra menos popular a este lado del BitTorrent se queda sin ver su gran proyecto cumplido. Los internautas pueden respirar tranquilos: no habrá Ley Sinde. Vaya, algo inventarán los del PP cuando lleguen, pero el nombre de una ministra a la que en Internet se recibe en manada y esgrimiendo antorchas y herramientas agrícolas no se lo dejarán. Así que tranquilos por ahora. No más refunfuñar. Hablad de otra cosa. Mejor, no habléis. Tenéis cosas por ver. ¿Cómo puede ser que consumáis toda la cultura del universo y os dé tiempo de reivindicar vuestro derecho a hacerlo gratis?.

FUENTE: EL JUEVES

SI GEERT WILDERS CAE, LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN ESTÁ MUERTA EN EUROPA.

 

Geert Wilders

Estamos lanzando una amplia acción internacional SITA entre ellos dos posibles textos en Inglés, una comparación de Wilders y Winston Churchill y otra Wilders y Charlie Chaplin.

A continuación se presentan algunos extractos de las páginas en idioma Inglés de SITA. En primer lugar, Geert Wilders como Charlie Chaplin :

    Charlie Chaplin de Fitna Geert «Charlie» Wilders, diputado holandés lucha islamo-fascismo, es procesado por la dhimmis porque está advirtiendo a la gente europea contra el islamo-fascismo con su película Fitna. Dhimmis hostigarlo, obviamente, tienen una memoria defectuosa.

    Recordemos, y vamos a recordar (la acción de verificación al final), lo que pasó en 1939:

    El aumento Europeo Nacionalsocialista (nazi) Parte del canciller Hitler era la mayor amenaza a la paz en el mundo a finales de la primera mitad del siglo 20.

    El aumento Europea Sumisión (Islam), la secta del profeta Mahoma, es la mayor amenaza a la paz en el mundo a principios de esta primera mitad del siglo 21.

    Charlie Chaplin leer Hitler del libro de la canciller, Mein Kampf (Mi lucha), y en comparación con lo que los nazis en realidad lo hizo, no sólo en su país natal (Alemania), pero también fuera de ella, en Europa, comprendió que no eran más que tras el proyecto de Hitler para la humanidad. Un proyecto explican claramente en negro sobre blanco en su libro. Un proyecto que sin duda traer a todo el planeta a la guerra.

    Geert Wilders leído el libro de profeta Mahoma, Al Corán (el rezo), y en comparación con lo que los musulmanes están haciendo, no sólo en su país de origen (Arabia Saudita), pero también fuera de ella, en Europa, comprendió que no son más que después de Mahoma proyecto para la humanidad. Un proyecto explican claramente en negro sobre blanco en su libro. Un proyecto que sin duda traer a todo el planeta a la guerra …

Y Geert Wilders como Winston Churchill :
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Geert «Winston» Wilders, diputado holandés lucha islamo-fascismo, es procesado por la dhimmis porque está advirtiendo a la gente europea contra el islamo-fascismo con su película Fitna. Dhimmis hostigarlo, obviamente, tienen una memoria defectuosa.

    … Churchill denunció y advirtió acerca de que la ideología cuando Hitler lo admiraba.

    Hoy Winston Churchill, el más robusto anti-nazi, sería detenido en Holanda por incitación al odio y el racismo que Hitler tendría libertad para promover el Islam y reclutar a musulmanes en su partido nazi sin ser molestados.

Y ¿qué ofrece SITA en la forma de propuestas de acción?

    Justicia se encuentra Geert Wilders no culpable y el Corán culpable.

    YES WE CAN.

    Las personas que intentan silenciar a Geert Wilders gran necesidad de ser devueltos a la cruda realidad. Vamos a explicar a ellos, alto y claro, que los europeos nunca aceptará perder la libertad de expresión, incluso uno menos que perder la democracia. Seguramente no tener una dictadura musulmana en su lugar.

    ACCIÓN:

    Olvídate de las peticiones de Internet y mensajes de correo electrónico: que, literalmente, no tienen peso (ver snopes.com / inboxer / petición / internet.asp …)

    Hacer algo por la libertad real y eficaz, para apoyar a Geert Wilders, y de expresión por encima de todo, es muy simple con el método de Amnistía Internacional-SITA: una carta, en un sobre sellado, enviado por caracol-mail …

Le sugiero que visite Acción Internacional SITA , siga sus vínculos, y participar en su campaña de correo. correspondencia real caracol electrónico de los ciudadanos en cuestión puede tener un profundo efecto en los políticos, sino que concentra sus mentes.

Pero recuerde: Sea cortés y conciso! invectivas abusivas o por correo largos manivela se arrojó a la basura inmediatamente.

Te dejo con lo que Winston Churchill, el más destacado la lucha contra la tiranía nazi Europea, tenía que decir sobre el Islam:

    ¡Qué terrible son las maldiciones que el mahometismo, establece en sus devotos! Además del frenesí fanático, que es tan peligroso en un hombre como la hidrofobia en el perro, no es esta apatía fatalista miedo. Los efectos son evidentes en muchos países. hábitos imprevisores, desaliñado sistemas de la agricultura, los métodos lentos del comercio, y la inseguridad de la propiedad donde existen los seguidores de la regla del Profeta o en vivo.

    Un sensualismo degradado priva a la vida de su gracia y refinamiento, el siguiente de su dignidad y la santidad.

    El hecho de que en la ley mahometana cada mujer debe pertenecer a un hombre como su propiedad absoluta, ya sea como un hijo, una esposa o una concubina debe retrasar la extinción definitiva de la esclavitud hasta la fe del Islam ha dejado de ser una gran potencia en los hombres .

    Musulmanes individuales pueden mostrar cualidades espléndidas. Miles de convertirse en los soldados valientes y leales de la Reina, todos sabemos cómo morir, pero la influencia de la religión paraliza el desarrollo social de aquellos que la siguen.

    Ninguna fuerza retrógrada más fuerte que existe en el mundo.

    Lejos de estar moribundo, el Islam es una fe militante y proselitista. Ya se ha extendido por todo el África central, el aumento guerreros sin miedo en cada paso, y no que el cristianismo se refugia en los brazos fuertes de la ciencia que – la ciencia contra el que había luchado en vano – la civilización de la Europa moderna podría caer, como cayó la la civilización de la antigua Roma.

LAS PROHIBICIONES DEL PSOE.

 

¡¡¡ A VER, LERDO-PROGRES, A VER SI OS ENTERAIS !!, estos son los que, en la transición gritaban desaforadamente (y llenaban las paredes de pasquines y pintadas) ¡¡SOCIALISMO ES LIBERTAD!!

BIEN, PUES…¡¡AQUÍ ESTÁ LA LIBERTAD DEL PSOE!!!

¡¡HALA TONTAINAS, SEGUID VOTANDOLOS,SEGUID!!

F U E R A

P . S . O . E .