Categoría: ACTUALIDAD

Parar y cambiar de conductor. / Stop and change drivers.

CORONA VIRUS21

Esta pandemia ha producido la muerte directa a más de 31.000 españoles, y debido a ello, nunca podremos reincorporarnos a la vida como habitantes de esta gran nación, si no tomamos verdadera conciencia de lo que está ocurriendo y de las terribles secuelas psicológicas, morales, sociales y económicas que padecemos y pronto sufriremos.
Este gobierno, que se basa en una espectacular mentira, que se puede considerar legal gracias a indecentes maniobras políticas, y al que considero ilegítimo e inmoral por razones obvias, es el único responsable de la desastrosa y siniestra gestión de esta epidemia vírica, que ha puesto a España como ejemplo de país irresponsable ante la opinión mundial.
Alguien debe pagar por ello, pues los españoles de a pie, los que madrugan y trabajan para sacar adelante a sus familias y para ser respetados en el contexto internacional, no merecen a una cuadrilla de cínicos e hipócritas que refugiados tras el aforamiento al cargo público, no piensan ni trabaja más que en satisfacer sus propios intereses basados en una ideología rancia, trasnochada, y sobre todo malsana y claramente injusta.
De entre aquellos que les apoyan muchos saldrán a defenderlos ante tanta crítica, unos por convencimiento, otros por ignorancia, otros por dejadez y otros por propio interés personal, por ver si obtienen algún tipo de colocación en cargo público altamente remunerado, pero me consta que cientos de miles de españoles están reflexionando y arrepintiéndose de haber depositado su papeleta en aquellos que utilizaron la mentira para alcanzar el poder para perpetuarse en él.
El ambiente está repleto de gas y saltan chispas por todas partes. Son muchos los muertos, es mucho el sufrimiento y el futuro a corto y medio plazo es desesperanzador para todos y a todos los niveles. Cabe por tanto pedir la dimisión de este gobierno, buscar a gestores apropiados para esta crisis y la convocatoria de nuevas elecciones.
Nadie puede sentirse seguro como pasajero en un autobús en ruta, donde el conductor solo está capacitado para conducir ciclomotores, le gusta hablar con el teléfono móvil y además ya se ha salido varias veces de la carretera. Debido a ello, nadie puede pedir que los viajeros esperen tranquilos hasta llegar al destino, donde allí sí le pedirían responsabilidades al chófer que les engañó cuando se puso al volante para iniciar el viaje. Cabe por tanto, parar el autobús y buscar un conductor capacitado que no mienta en cuanto a formación y preparación, y que lleve a los viajeros a buen término, con las debidas garantías de seguridad y eficacia.
En fín, buenas tardes y feliz jueves.
CORONA VIRUS, REBELIÓN

España, líder mundial en coronavirus, y los españoles aplauden. / Spain, world leader in coronavirus, and the Spaniards applaud.

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Para llegar a los fallecidos por Coronavirus en España habría que sumar los fallecidos en los siguientes países:

Canadá 1500

Australia 64

Finlandia 90

Portugal 687

Irlanda 571

Japón 222

Noruega 164

Suecia 1500

Austria 443

Suiza 1370

Alemania 4500

Chequia 181

Hungría 172

Grecia 110

Serbia 117

Croacia 139

Holanda 3600

Rusia 313

Taiwán 6

Filipinas 400

Indonesia 535

Malasia 190

India 521

México 650

Brasil 2300

Nuestro presidente Sánchez dice que esto es una pandemia global que afecta a todos por igual. A todos por igual menos a España, porque, al parecer, su ejecutivo fue el primero en tomar medidas, medidas gracias a las cuales se han salvado, según sus propias palabras…..decenas de miles de vidas. Es decir, aún le tenemos que agradecer que no nos haya matado a todos.

Pero es que las cifras que ya han adelantado Castilla-La Mancha, Cataluña o Madrid elevan el número de fallecidos hasta los 32.000.

Por lo que deberíamos añadir otros países hasta llegar a esa cifra:

Egipto 224

Marruecos 187

Ecuador 450

Perú 350

Colombia 166

Chile 126

Uruguay 9

Sudáfrica 52

Turquía 1890

Ucrania 133

Dinamarca 346

Islandia 9

Polonia 350

Rumanía 421

Eslovaquia 11

Bulgaria 42

Israel 170

Tailandia 47

Bangladesh 80

Argentina 132

Luxemburgo 72

Bélgica 5432

Paraguay 8

Bolivia 32

Nueva Zelanda 12

Arabia Saudí 100

Pakistán 160

Bosnia 50

Lituania 33

República Dominicana 217

Panamá 120

Honduras 46

Costa Rica 4

El Salvador 7

Argelia 367

Camerún 42

Singapur 11

Sri Lanka 7

y Corea del Sur 234

¿¿Buena gestión??

Cuáles son los motivos para tener a la población encerrada en casa 58 días??? Habéis tenido dos putos meses para comprar masivamente test para todos!! DOS PUTOS MESES!!!

¿Dónde están los test rápidos que debería tener España? Y todavía queréis alargar más este encarcelamiento? Qué razones hay aparte de PRIVARNOS DE NUESTRA LIBERTAD y de saltaros a la torera la Constitución?

Queréis hundir en la miseria al país y que todos dependan de vuestra paga mensual?? Donde cojones estáis todos ??? QUE OS PASA?? No os dais cuenta de lo que pretenden???

NI UNA SOLA QUEJA.

-En Suecia, las personas pueden circular libremente. 350 muertos

– En Alemania, se permite salir a pasear y hacer deporte. 2.800 muertos

– En Portugal, no hay confinamiento legal, solo recomendaciones de distancia social y prohibición de juntarse más de 5 personas. 600 muertos

– En Corea del Sur, confinamiento obligado solo para contagiados y quien tenga relación directa con un contagiado. 230 muertos

-En Noruega, Austria, Dinamarca, similares medidas y parecidos resultados.

– En España. Confinamiento obligado total por ley para todos. 20.000 muertos, record mundial en muertos por millón de habitantes.

Y ni una sola queja. A pesar de las medidas y todos sus muertos, ni una sola queja del pueblo.

NI una queja por ese confinamiento que recorta derechos esenciales y libertades básicas en una democracia. Ni una sola queja a pesar de los terroríficos resultados obtenidos. Ni una sola queja, ni una sola pregunta sobre si quizás, hay otra forma de hacer las cosas al margen de obligar a todo un pueblo, a estar en sus casas.

Un pueblo adormecido durante las 24 horas del día, por unas televisiones cómplices que solo muestran canciones pegadizas, sonrisas y aplausos en los balcones, pero jamás nuestros muertos. Una televisiones que te dicen que compres una vez a la semana y te quedes en casa el resto del tiempo, coaccionándote, chantajeándote emocionalmente, arrinconando socialmente al

que se atreve a reflexionar y tratando como irresponsables y culpables del desastre humano que sufrimos, a quienes cumpliendo la ley, compran el pan, válgame Dios, cada día. Unas televisiones que desviando la atención buscan otros culpables y señalan, una y otra vez, como si fueran asesinos o terroristas desalmados, a algún incauto que se la ha ocurrido sacar a su perro a hacer pis a un monte desierto o a algunos padres que con sus hijos, deciden irse el fin de semana a su segunda casa, ya que sin duda, son los culpables de que haya 32.000 muertos.

Pero ni una sola queja, solo aceptación e incluso convencimiento.

A pesar de todas las medidas gubernamentales de recorte de derechos fundamentales, medidas que no han tomado en otros países que les ha ido mejor y que a nosotros nos han llevado al mayor número de muertos del mundo, ni una sola queja por un pueblo subyugado.

Ni una sola queja.

Aunque no puedas ni salir a enterrar a tu madre o a tu padre, ni a llorarles, ni a verles antes de la muerte y sin embargo, 6 u 8 tertulianos de medios de comunicacion complices, puedan juntarse para insistir con el quedarse en casa y lo bien que lo estamos todos haciendo.

Y ante tal recorte de derechos fundamentales, ni una sola queja, solo comprensión, aceptación y apoyo por parte de todo un pueblo, que te crucifica si consideras que, como hacen otros paises, hay otras formas que no sean el total confinamiento. Un pueblo, el mismo pueblo, que un día, no hace mucho tiempo, se quejaba e indignaba ardientemente porque un perro murió a causa del ébola, llamando por ello asesino al gobierno.

Un pueblo capaz de expulsar de sus edificios a trabajadores sanitarios, cajeros de supermercados o similares, con una vileza y mezquindad insuperables.

Todo un pueblo que sí se queja e indigna, pero no ante el recorte de sus libertades y derechos o por el número causado de muertos, sino que enrabietado, en esto sí, conforma una policía popular, como en la época nazi con los judios o en la calvinista con las brujas, donde mira con recelo y apunta con el dedo, a quien aunque cumpla la ley, se salta los dictados sacando el perro, comprando el pan y yendo al supermercado habitualmente. Y quien no forma parte de ello, simplemente calla, se encierra en su casa y no dice nada, no vaya a ser señalado por la la otra parte del pueblo.

Triste pueblo, ese que por un lado tiene a la policía popular, mezquina y envalentonada por los dictados de sus gobernantes y que insulta al vecino o le echa de su casa si es sanitario o cajera de supermercado, de forma enrabietada y cegados por una moral retorcida, y por otro, al resto, gente acobardada, oculta, acomplejada y en silencio, no sea que les señalen también a ellos.

En fin, es la historia de un pueblo adoctrinado, arropado en su propia masa, dogmático y convencido éticamente de que el brutal recorte de libertades y derechos es el camino, a pesar de que ese camino nos haya llevado a llorar por el record mundial de muertos por millón de personas y a poner al borde de la ruina a millones de familas. Y todo ello, teniendo como ejemplo a otros países, que más respetuosos con el ser humano, sus libertades y sus derechos, han contenido mejor la pandemia, han logrado salvar miles de vidas y millones de pequeñas empresas y empleos.

Y si no tienes ni una sola queja no hace falta que compartas, en eso eres libre……yo sí me quejo.

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FUENTE: VERDADES OFENDEN

Orina de camello: la ‘mejor cura’ del Islam para el coronavirus. / Camel Urine: Islam’s ‘Best Cure’ for Coronavirus.

Como es habitual y con todo lo islámico, el consumo de orina de camello para obtener beneficios saludables se remonta a Muhammad

por Raymond Ibrahim
American Thinker (ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH)

7379La defensa musulmana de beber orina de camello está de vuelta en las noticias , esta vez en relación con el coronavirus, que es especialmente irónico si no mortal, como se explicará. Un «especialista en medicina islámica» y director de una institución científico-religiosa en Irán recientemente llamó a sus compatriotas a beber orina de camello como la «mejor cura» para el coronavirus y otras dolencias.

Mehdi Sabili, quien está afiliado al régimen iraní, subió un video en su cuenta de Instagram exaltando las virtudes de la orina de dromedario el 19 de abril. El video, que desde entonces se ha vuelto viral, también lo muestra bebiendo un vaso de orina de camello recién obtenida, que se entusiasmó con la mejor bebida «fresca y cálida», y pidió a los iraníes que hicieran lo mismo tres veces al día durante tres días (es decir, nueve vasos llenos).

¿De dónde viene esta idea? Como de costumbre y con todo lo islámico, el consumo de orina de camello para obtener beneficios saludables se remonta a Muhammad (y, para los chiítas de Irán, los imanes posteriores). Según los hadices o tradiciones canónicas, el profeta prescribió medicinalmente la ingestión de orina de dromedario.

Algo relacionado, la propia orina de Mahoma, que algunos de sus seguidores bebieron ansiosamente , fue y sigue siendo considerada una gran bendición y saludable, e incluso protege contra los fuegos del infierno.

Para los musulmanes fieles como el Sabili de Irán, debido a que el profeta recomendó beber orina, en este caso la de los camellos, debe seguir siendo aplicable, independientemente de lo que la «ciencia» haya dicho al respecto. Tal es la naturaleza totalitaria de la ley islámica, o sharia , que trata no solo el Corán, sino los hadices canónicos como sagrados y no cuestionables.

Tampoco se trata de una respuesta repentina y desesperada al coronavirus. Por ejemplo, en 2012, el Dr. Zaghlul al-Naggar, un destacado pensador islámico y presidente del Comité de Nociones Científicas de Egipto en el Corán, reveló en un programa de televisión en vivo que un centro médico en Marsa Matrouh en realidad se especializa en el tratamiento de personas con orina de camello, todo de acuerdo con el consejo del profeta. Cuando otro invitado desafió a al-Naggar, diciendo que la orina es donde se llevan a cabo todas las toxinas del cuerpo, «entonces, ¿debemos beberla para la salud?» – El representante de la «ciencia islámica» respondió con arrogancia: «Soy mayor que tú y más erudito que tú: no me vas a enseñar; enseñaré a generaciones de personas como tú».

Unos meses después, a fines de 2012, apareció un video que mostraba a hombres recolectando orina de camello en cubos y dándola a personas que, en palabras del narrador, «buscan curarse de la gripe, diabetes, enfermedades infecciosas, infertilidad», etc. Se mostró a varias mujeres bebiendo la orina de camello, y haciendo todo lo posible para mantenerla baja y no vomitar. El narrador egipcio concluyó diciendo que está transmitiendo este video no para burlarse o denigrarse, sino para determinar «si estamos avanzando o retrocediendo».

De hecho, tal es la tragedia. Beber orina de camello no solo no es beneficioso, sino que parece estar directamente relacionado con un brote de coronavirus: en 2012, solo Arabia Saudita, el hogar del Islam y sus ciudades santas, estuvo plagada de otra forma de coronavirus ( MERS-CoV , AKA «gripe de camello»). Un enorme 40% de los más de mil sauditas que lo contrataron murieron. Una de sus causas, contra la cual la Organización Mundial de la Salud advirtió fuertemente , fue el consumo de orina de camello.

Confiar en otras formas de «medicina sharia», por ejemplo, «insertar aceite de terciopelo en el ano » para combatir el coronavirus, también ha provocado bajas. Solo en Irán, un paciente de coronavirus al que un clérigo le dijo que oliera a rosas como cura murió poco después, y el hijo de un destacado ayatolá confesó que su padre había muerto porque había confiado en los llamados «especialistas en medicina islámica».

Al final, la mentalidad que ensalza la ingestión de orina de camello es la misma mentalidad que exige «yihad contra los infieles». Ambas se definen por la obediencia ciega a las expresiones de Mahoma, así como ambas conducen al sufrimiento.

Raymond Ibrahim es miembro de Judith Friedman Rosen en el Foro de Medio Oriente.

Los comunistas preparan la mayor subida fiscal de la historia con la excusa del coronavirus

La «tasa covid» solo es la punta del iceberg. Unidas Podemos pretende subir el IRPF, Sucesiones, Sociedades e incluso gravar los depósitos.

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Pablo Iglesias (Izq.) y Alberto Garzón / EFE

Ahora que la crisis sanitaria amaina, tal y como evidencia el gradual desconfinamiento que acaba de anunciar el Gobierno, la crisis económica empieza a mostrar sus primeros efectos. La histórica caída del PIB y la intensa destrucción de empleo que registrará España en 2020 se traducirán también en un amento sustancial del déficit y la deuda pública. ¿Quién pagará, por tanto, la ingente factura presupuestaria del coronavirus?

En líneas generales, existen tres vías para tratar de reequilibrar las cuentas públicas, que, además, se pueden combinar en mayor o menor grado: austeridad (recortes de gasto público), reformas estructurales (para impulsar el crecimiento) o subidas de impuestos.

Podemos, el socio de gobierno de Pedro Sánchez, opta abiertamente por esta última y pretende aprovechar la crisis del coronavirus para imponer su programa fiscal en España. El líder de los comunistas y vicepresidente segundo de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, ya avanzó el pasado lunes su intención de implantar un nuevo impuesto para los ricos que, no por casualidad, lleva el nombre de «tasa covid». En realidad, no es más que el gravamen adicional sobre la riqueza que defiende Podemos desde su nacimiento como partido, allá por 2014, solo que ahora lo revisten con la excusa de la pandemia.

La cuestión, sin embargo, es que no se trata de una simple idea peregrina, sino que esta primera propuesta forma parte de un programa fiscal mucho más ambicioso que, en caso de aprobarse, supondrá, de lejos, la mayor subida de impuestos de la historia de España. De hecho, Izquierda Unida ya está trabajando en un documento específico, que, a priori, verá la luz a finales de este mes, a fin de ser debatido en la coalición que conforman con Podemos.

La elaboración de este particular «Plan de Reconstrucción«, que lleva por título «Horizonte País«, fue aprobada en la reunión de la Coordinadora Federal de IU que tuvo lugar el pasado 18 de abril, y, entre otras materias, destina un apartado específico a la fiscalidad, cuyos principales objetivos son, por un lado, subir el IRPF, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, Sociedades, el Impuesto a los Depósitos y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI); y, por otro, crear nuevas figuras, tales como la «tasa Covid» de Iglesias, un gravamen a las Transacciones Financieras o más impuestos verdes.

Aunque los detalles todavía se desconocen, todas estas medidas están recogidas en los respectivos programas electorales de IU y Podemos. La única diferencia es que, hasta ahora, habían sido aparcadas debido al rechazo inicial del PSOE, pero la crisis del coronavirus abre una nueva ventana de oportunidad para exigir su puesta en marcha en el seno del Gobierno.

A la espera de los cambios concretos que incorpore dicho «Plan de Reconstrucción», el grueso del programa fiscal que defendían IU y Podemos de cara a la presente legislatura se resume en los siguientes puntos:

  • Subir el IRPF a las rentas de más de 100.000 euros anuales, con un tipo marginal del 47%, que llegaría hasta el 55% para las de más de 300.000 euros.
  • Que las rentas del capital tributen en la misma base que las del trabajo, incluyendo las plusvalías generadas en menos de dos años (ampliable a seis en el caso de inmuebles).
  • Eliminar las desgravaciones fiscales de los planes de pensiones, cuyo límite actual se sitúa en 8.000 euros al año por contribuyente.
  • Crear un Impuesto sobre la Riqueza (ahora «tasa covid») sobre patrimonios de más de 1 millón de euros, con el fin de recaudar el 1% del PIB (más de 10.000 millones de euros). Tendría un mínimo exento por primera vivienda de 400.000 euros y gravaría con un 2% los patrimonios de más de 1 millón, con un 2,5% los de más de 10, con un 3% los superiores a 50 y con un 3,5% los de más de 100 millones. Sustituiría al Impuesto de Patrimonio.
  • Elevar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, armonizándolo a escala estatal a partir de un mínimo de tributación para evitar la competencia fiscal entre comunidades autónomas.
  • Establecer un tipo del 35% en el Impuesto de Sociedades para las bases imponibles superiores al millón de euros, introduciendo, además, un tipo mínimo del 15% sobre el resultado contable.
  • Aplicar un Impuesto sobre los Depósitos con un gravamen mínimo del 0,2%, con la posibilidad de que las comunidades autónomas puedan establecer recargos adicionales.
  • Crear un recargo específico en el IBI para viviendas desocupadas.
  • Y aprobar un Impuesto sobre las Transacciones Financieras para gravar con un 0,3% la compra de acciones y derivados, quedando exenta la adquisición de deuda pública.

FUENTE: LIBRE MERCADO

Podemos: un Estado dentro del Gobierno / Podemos: a State within the Government

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Los comunistas avanzan a toda velocidad en la constitución de ese Estado paralelo que ha empezado, siguiendo la lógica leninista, por donde es más fácil derribar el Poder enemigo, es decir, el régimen constitucional.

Por

Las respuestas al ataque de Podemos a la administración de Justicia y no sólo a la sentencia que condena a Isa Serra por agredir a la policía y por atacar a una agente con feroces insultos heteropatriarcales -«puta, hija de puta, zorra, cocainómana, que os folláis a los policías, si tuvieras un hijo con una pistola tendría que pegarte un tiro en la cabeza»-, demuestran que jueces, medios y partidos políticos siguen sin entender absolutamente nada sobre la naturaleza ideológica y la estrategia política de Podemos, es decir, del comunismo instalado en el Gobierno, pero no como otro Gobierno, sino como otro Estado, como un Poder paralelo que sólo reconoce su propia ley.

Es lo que desde Lenin hasta Chávez suele llamarse «poder popular». Es lo que gritaban los primeros podemitas: «¡Forjar, crear Poder Popular!», y siguen gritando los grupos que desfilan de forma paramilitar en Madrid exhibiendo banderas rojas, al modo de Sendero Luminoso o de las FARC. Lo importante es entender que, en estricto marxismo leninismo, se trata de una estrategia que actúa simultáneamente por abajo, mediante la violencia de «las masas» dirigidas por el partido, y por arriba, en las instituciones que se pueden corromper y, si no, a las que se debe implacablemente combatir.

La literalidad del tuit de Iglesias

Pero ni las asociaciones de jueces, ni el CGPJ ni siquiera los medios de comunicación han entendido que en su ya famoso tuit, Iglesias no decía nada sobre la independencia de los jueces, algo en lo que insistía su esbirro mediático Echenique, o el separatista catalán Assens, sino algo mucho más grave: el Vicepresidente mentía de forma descarada y calumniosa sobre la sentencia que ha condenado a Serra por dos delitos y una falta como hechos probados y cometidos contra el cumplimiento de una orden de desahucio, que en España, a diferencia del «Exprópiese» de Chávez, necesita esa orden judicial. Y agredir a una fuerza policial en funciones de policía judicial es atacarla dos veces: una, como fuerza del orden para imponer que se cumpla una ley; otra, como encarnación uniformada de esa ley, a la Ley misma.

Podemos, como buen partido leninista, ha sido siempre violento. Además de los elogios a Lenin, Stalin, Guevara, Chávez y demás asesinos de masas, recuérdese el «jarabe democrático» que prescribía el Doctor Iglesias Escrache a las derechas -Soraya, impidiendo que durmiera su bebé- o izquierdas -Rosa Díaz, González, a los que impedía hablar en el «soviet de la Complu», como le llamaba graciosamente Rita Maestre en La Tuerka. La obsesión genital del caudillo podemita se manifestaba en esos días elogiando al golpista y genocida Chávez como «demócrata con agallas», variante bolivariana de la «democracia orgánica» del franquismo que tan fervorosamente defendió su abuelo en muchos libros, tras evitar la condena a muerte por su actividad chequista haciendo «desaparecer» a dos personas. Si no la adjetivan, a algunos la palabra democracia les parece intolerable.

Pero ¿ha atacado realmente la independencia judicial, ha negado la separación de poderes el vicepresidente del Gobierno Iglesias Turrión? No. Ha hecho algo menos y algo más. Implícitamente ha negado las dos cosas, pero puede alegarse que se trata de una crítica como las que el Gobierno de Rajoy, Ciudadanos, el PSOE, Bildu y Podemos hicieron a la sentencia de La Manada o el Caso Juana Rivas, ese populismo punitivo que impregna la nueva «Ley contra la Libertad sexual» de Irene Montero, pareja de Iglesias.

Lo que ha dicho exactamente Iglesias en su tuit es esto:

«Las sentencias se acatan (y en este caso se recurren) pero me invade una enorme sensación de injusticia. En España mucha gente siente que corruptos muy poderosos quedan impunes gracias a sus privilegios y contactos, mientras se condena a quien protestó por un desahucio vergonzoso.»

No son todos independientes

El vicepresidente del Gobierno miente a sabiendas, figura clásica de la prevaricación, porque Isabel Serra no ha sido condenada por oponerse a un «desahucio vergonzoso», sino por agredir e insultar a la policía cuando trataba de ejecutar una orden judicial. Hubo dos heridos, hay grabaciones inequívocas y se consideran hechos probados los violentos que protagonizó Serra, candidata del sector de Iglesias a la presidencia de la Comunidad de Madrid y también encausada por quemar un cajero automático. Lo pasmoso es que nadie dice que Iglesias ha mentido, sino que ataca la independencia de los jueces y la separación de poderes. Yo creo que, sin pretenderlo, y tal y como decían los españoles antiguos, «ha sacado, de mentira, verdad».

Y la verdad es que la justicia en España, al máximo nivel, no es ni puede ser independiente por la politización a que ha sido sometida desde la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1985, obra de González y celebrada por su vicepresidente Alfonso Guerra con la frase «Montesquieu ha muerto». Ha sido la clase política, con el PSOE y el PP a la cabeza, la que se ha repartido y se reparte los cargos en los máximos tribunales, mediante el CGPJ o directamente en el Supremo y el Constitucional. Pero eso es lo que reclaman precisamente los podemitas, que Casado permita quitar a Lesmes de en medio para que haya una mayoría social-comunista que coloque a sus jueces afines, que andan merodeando como lobos por las bardas del corral.

Lo que han dicho Iglesias y sus esbirros tuiteros es que Lesmes y el CGPJ es ilegítimo como lo es cualquier justicia «que sirva a la Derecha». No niegan que sean independientes, sino que no sean sus independientes. En cuanto a la separación de Poderes, ¿de qué Poderes hablamos, cuando la Ley de Violencia de Género, la de Memoria Histórica o la de Libertad Sexual niegan las bases mismas de cualquier Estado de Derecho, desde la presunción de inocencia, la necesidad de la prueba o la libertad de opinión?

Sacar, de mentira, verdad

Los jueces, paradójicamente, han salido a defender lo que menos defensa tiene, y no han defendido la verdad y lo justo del procedimiento en el caso de esa sentencia. Lo más grave, prueba de hasta qué punto Podemos ha invadido ya una institución tan importante como el Gobierno, es que en vez de censurar la agresión, porque lo quiere ser, de todo un Vicepresidente contra una resolución judicial, recurrible sin necesidad de ser tergiversable, el Gobierno en pleno se haya solidarizado con la condenada Isabel Serra y no con la condena, y que, como recordaba ayer Javier Gómez de Liaño, los tres jueces y ex-miembros del CGPJ que forman parte del Gobierno no se hayan atrevido a discutir la actuación de Iglesias, su Partido y su Partida.

La Partida, evidentemente, es la del prevaricador Baltasar Garzón, expulsado de la carrera judicial, miembro egregio de las cloacas judiciales y policiales, íntimo de la exministra de Justicia y ahora Fiscal General del Estado y cabecilla del Juzgado Popular Paralelo de La Sexta, junto a otros miembros de la izquierda judicial jubilada o del Rastro de rábulas togados.

El comunismo avanza rápidamente

Han hecho contra las asociaciones judiciales lo mismo que Maduro con la Asamblea Nacional: como no podía con ella, creó otra paralela a sus pies. Y no faltarán Zapateros, que a comisión o por sectarismo ideológicos, les bailen el agua. Pueden decir que hay «opiniones distintas en el mundo judicial», aunque no sean comparables ni en cantidad ni en calidad, porque el efecto es el mismo: el doble Poder, el de un orden legal opuesto al de los que administran la Ley, es decir, un Poder Popular al que se oponen ciertos poderes ancestrales, hijos de la corrupción, el privilegio… y el franquismo.

Los comunistas avanzan a toda velocidad en la constitución de ese Estado paralelo que ha empezado, siguiendo la lógica leninista, por donde es más fácil derribar el Poder enemigo, es decir, el régimen constitucional. Y el punto más débil del régimen es, precisamente, este maldito Gobierno.

Estadozepam, el peligro de calmarse con mentiras / Estadozepam, the danger of calming down with lies

En tiempos de crisis, las personas nos inclinamos a una de nuestras drogas de preferencia: la intervención estatal.

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Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos. (Foto: EFE)

«Que no te duerman con cuentos de hadas».
Joaquín Sabina

Una curiosa y frecuente inclinación a abandonar la construcción de soluciones en manos de la burocracia, se ve complementada por la propensión a desear orientar los parámetros de la misma, según nuestras propias fantasías.

Entre los deportes más populares, cuando menos en América Latina, se encuentra discutir cuáles deberían ser las medidas correctas a tomar por los gobernantes. Desde luego ellos no conocen la respuesta y nosotros tampoco, pero, como sucede con los aficionados a los deportes, le indicamos al televisor apasionadamente lo que hay que hacer:

Deberían restringir la movilidad completamente.

Habría que implementar un programa para desinfectar a todos los que salen a la calle.

Tal vez haya que construir cárceles más grandes, para separar a los privados de libertad, sin soltarlos.

En béisbol a esto se le llama mánager de tribuna. «Todos son generales después de la batalla», es otra expresión que también aplica en este tipo de casos. Desde la cómoda imaginación resulta barato comentar lo que evidentemente hay que hacer.

El problema es que siempre debe ser alguien más quien ejecute las acciones. Las vías para que nuestras indicaciones se implementen no merecen construirse. Son apenas ilusiones que debería ejecutar el comodín discursivo que representa el Estado.

Estadozepam
El Estado podría entenderse como una especie de benzodiazepina. Este es un grupo de psicofármacos utilizados para el tratamiento de síntomas de ansiedad, depresión e insomnio. Algunas de las más conocidas son el bromazepam, clonazepam, lorazepam, diazepam.

Los psiquiatras describen los efectos de estos medicamentos de manera técnica: son sedantes, hipnóticos y ansiolíticos. Para quienes no los conocen, eso se traduce en mucho sueño y cierto mareo, capaz de aliviar la sensación de nerviosismo relacionada con la ansiedad, ayudando a dormir.

Todos hemos vivido situaciones de ansiedad importante, de manera que cabe incluir una curiosidad popular: ¿por qué no usamos benzodiacepinas en cualquier situación de incomodidad?

Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos; me refiero a una peligrosa e infundada confianza en que todo estará bien gracias a la existencia del estado, que se encargará de resolver problemas, como los que atravesamos actualmente.

El Estado comodín

No hace falta que la exigencia por remedios mágicos a circunstancias apremiantes nos inunde de vergüenza. Como tampoco es una deshonra requerir la ocasional colaboración de un profesional de la salud mental o de medicamentos de ese ramo. La necesidad de respuestas es comprobadamente humana y natural. A la mente no le gusta soportar la tensión que representa un problema constantemente abierto, una situación que no se soluciona. Automáticamente pasa a imaginar algo que cierre la gestalt y la desesperación ayuda a no ser demasiado exigente con las propuestas.

A todos nos sucede en momentos en los que las dificultades lucen avasallantes. Cuando hay un desastre natural, una guerra, un quiebre económico, un cambio involuntario de perspectiva, un fracaso fundamental. En estas situaciones, el ser humano vuelve a entrar en contacto con su fragilidad más original, con las paredes que demarcan el fin de sus capacidades.

Se trata de circunstancias en las que nos falta la dirección que lleva a la tranquilidad. Podemos imaginar la calma, sin dar con la forma de llegar a ella. Alguien más debe conocer cómo lograrlo. ¿Quién? Si este escrito fuese unos quinientos años más joven -o tal vez menos- la respuesta general sería Dios. Hoy, usando un método semejante respondemos: “el Estado”.

La superstición se reubica sin cambiar

El gesto de desesperación, que clama por una respuesta existencial desde un plano trascendente, está devaluado en nuestros días. Sobre la base de nuestra postura moderna y científica juzgamos tal gesto inferior, supersticioso o primitivo. No obstante, cubierto de gratuita prepotencia, el fondo del asunto se mantiene intacto.

Así, el conflicto que lleva a la desesperación sigue formando parte de nuestras dinámicas, la diferencia es que ahora son un poco más solitarias y avergonzantes. No solo “la pobreza es pudorosa” (como diría recientemente el actual Papa peronista), la impotencia lo es más aún.

Lidiamos con nuestra minusvalía clamando al estado, confiando en él, albergando la peregrina fantasía de que algún funcionario está haciendo “lo que se debe”.

Cabría suponer que una esperanza injustificada también podría activarse en tono capitalista: confiar en que alguna empresa resolverá el problema. Sin ser infalible, esta idea estaría mucho más conectada con la realidad, pues tal empresa no ofrecería una solución solo por su buen corazón, sino para conseguir beneficios en el camino.

De nuevo, sin representar tipo alguno de garantía, los mecanismos del mercado invitan a los participantes a idear y proponer opciones. Estas serán mejores o peores, egoístas o no las intenciones de sus participantes, pero el talante general con el que se enfrentan las dificultades es activo y participativo.

Estaríamos confiando en la posibilidad de nuestros semejantes, cuando nosotros no conseguimos respuestas y en la colaboración espontánea susceptibles de aparecer, con mayor eficiencia, en los sistemas de mercado.

Por esta vía, elaborar alternativas para conseguir remedios reales dejaría de ser cíclico, sintomático e infértil. Se trataría de poner en práctica ideas, arriesgarse a fallar; implicaría trabajar y hacerse responsable del resultado.

 

Sánchez e Iglesias: máximos responsables de la crisis sanitaria y económica de España. / Sánchez e Iglesias: those most responsible for the health and economic crisis in Spain

España se enfrenta a la mayor crisis económica desde la Guerra Civil con uno de sus peores saldos públicos (de toda la Unión Europea) y con el peor Gobierno en democracia.

Por  Hugo Pereira Chamorro en PANAN POST

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El gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el máximo responsable del desborde de la situación sanitaria y económica. (EFE)

El gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el máximo responsable del desborde de la situación sanitaria y económica. El anteponer sus intereses ideológicos, para contentar los deseos de las radicales feministas, y el focalizar toda su atención en  favorecer las exigencias de sus maquiavélicos socios de Gobierno, entre ellos Quim Torra y su “coñazo catalán”, obviando y minusvalorando el coronavirus, se ha traducido en más de diez mil muertos y casi -de momento- ciento veinte mil contagiados.

Pedro Sánchez desoyó todas y cada una de las exigencias que la OMS y otros organismos internacionales realizaban a todos los países, entre ellos -obviamente- a España, y que pedían encarecidamente la prohibición de eventos multitudinarios y la realización de test rápidos de forma masiva. Pues bien, ni una cosa ni la otra. No solo se ha permitido la congregación de cientos de miles de personas entorno al 8M sino que, además, otros eventos, como los deportivos, pudieron llevarse a cabo con total normalidad. Esto es una auténtica negligencia que se ha llevado por delante la vida de miles de personas, dejando desoladas a tantas miles de familias.

Y sí que se podía saber. Que no nos engañen. La Policía, hace escasos días, nos confirmó que desde enero ya se había ordenado la compra de mascarillas y otros utensilios sanitarios. Además, la que era en aquel entonces una epidemia descontrolada en China estaba ya invadiendo otros países asiáticos y europeos. Se sabía y bien. Es más, se sabía tan bien que decidieron hasta mentir y ocultar el número de muertos ocurridos entre los días 7 y 8 de marzo para no alertar a la población. El problema es que si el Gobierno prohibía determinados eventos, no habría excusa para mantener el 8M y, claro, la gran fiesta ideológica de la izquierda no podría, de ninguna forma, verse cancelada. “Antes muertos que fascistas”.

La gran crisis económica que nos viene encima

A esta gran crisis sanitaria, empero, le precederá una gran crisis económica. Y si el Gobierno ya ha demostrado que ni ante el peligro de que personas mueran es capaz de dejar a un lado su sectarismo, imaginad qué desastre acometerá en la economía. Y no es cuestión de imaginarse nada. Ya lo estamos comprobando. España se enfrenta a la mayor crisis económica desde la Guerra Civil con uno de sus peores saldos públicos (de toda la Unión Europea) y con el peor Gobierno en democracia.

Para poder entender por qué en España se originará una gran crisis económica, debemos tener en cuenta nuestros precedentes. En el año 2019, el conjunto de las administraciones registró un déficit de 32.882 millones (que se corresponde al 2’6% del PIB) que duplica el objetivo del 1’3%. A pesar ello, los ingresos públicos subieron un 3’8% interanual. En otras palabras, el Estado aumentó el gasto en un 4’1% (recordemos: viernes sociales, elevación de las pensiones, elevación de los sueldos públicos…). En este sentido, la deuda pública cerró el pasado ejercicio en el 95’5% del PIB cuando el máximo de endeudamiento que se establece en el Tratado de Maastricht es del 60%.

Pedro Sánchez, por tanto, no tiene margen para endeudarse. Ahora más que nunca entendemos por qué era, y es, necesario sanear las cuentas públicas en los tiempos en los que sí se podía hacer y así tener, cuando se requiera, capacidad de endeudamiento. Actualmente, nos encontramos con que España e Italia cargan con muchos más pasivos que Alemania y Holanda, países que, desde 2013, se esforzaron en reducirlos de forma sostenida, mientras que los primeros los mantuvieron esencialmente estables.

En consecuencia, ahora, España e Italia (entre otros), por no haber equilibrado su presupuesto y aumentado así su margen de endeudamiento, están pidiendo que Alemania y Holanda, que sí hicieron los deberes, les “regalen” financiación fácil, sin prácticamente coste o condiciones. Una vez más, por tanto, vemos la necesidad de aplicar las medidas liberales, que postulan mantener las cuentas en equilibrio (no tener más gastos que ingresos) y, sobre todo, no despilfarrar dinero público, de modo que no se incremente la deuda o, en todo caso, los impuestos (que imposibilitan, en muchas ocasiones, la función empresarial). La mayoría de los expertos estiman que la caída del PIB podría oscilar entre el -5% y el -13% en 2020.

Como decía antes, no es cuestión de imaginación, ya estamos viendo las nefastas medidas económicas que está aplicando el Gobierno de España y que nos llevará directo al agujero negro. En primer lugar, no está teniendo en cuenta la desaceleración que ya hacía mella antes de la crisis; en segundo, no está comprendiendo que nuestras empresas (la mayor parte de ellas, pequeñas, con menos de diez trabajadores -concretamente el 89% de las PYMES-) no pueden aguantar varios meses con cero ingresos y afrontando el obligado pago de impuestos y de costes fijos que se van acumulando (la media de caja de que disponen estos negocios, en el mejor de los casos, es de 35-60 días); en tercero, el Gobierno piensa, o eso da a entender, que cuando el estado de alarma cese, las compañías van a poder, no solo recuperar lo que han perdido, sino, además, obtener más beneficios; y, en cuarto, y fundamental problema de base, no se hacen cargo del escenario en que nos encontramos.

Por desgracia, los últimos datos evidencian que no nos enfrentamos a una crisis con forma de “V”, sino de “L”, lo cual implica un desplome de la economía bastante abrupto y una recuperación lenta y muy dura. Parece que, incluso, la situación se volverá estructural, y podríamos estar ante una recesión aún peor que la iniciada en 2008. Por todos estos motivos, el Gobierno está abordando francamente mal, tanto el diagnóstico, como las soluciones.

 

Autoritarismo vs. libertad en tiempos de coronavirus. / Authoritarianism vs. freedom in times of coronavirus.

No es sostenible (como muchos políticos y aún científicos argumentan) una cuarentena prolongada o indefinida.

Por Andres Patarroyo para PANAN POST

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Para áreas como la economía, la teoría del cisne negro, enuncia que cada cierto tiempo aparece un escenario de sucesos en la sociedad de tremendo impacto socioeconómico de manera “sorpresiva” y, que, habiendo hecho un ejercicio de retrospectiva, se podría explicar y eventualmente predecir.

Eso es justamente lo que ha sucedido con la aparición del COVID-19, un brote que, debido a su elevada tasa de contagio, pasó de ser una simple epidemia (que tenía el potencial de ser regional como habían sido las anteriores brotes de gripe surgidos hace varios años en las provincias chinas), a ser un virus con alcance global.

El surgimiento de esta pandemia ha llevado a que muchos gobiernos alrededor del mundo hayan optado por incrementar el control a los ciudadanos, bajo el clásico pretexto de que: “​el papá Estado sabe mejor que tú, que es lo que te conviene y por ende, yo Estado, dicto que permanezcas en cuarentena obligatoria el tiempo que yo considere necesario​”.

Bajo ese contexto, las ideas de la libertad, soportadas por la ciencia y la técnica, deben prevalecer. No es sostenible (como muchos políticos y aún científicos argumentan) la cuarentena prolongada o indefinida. O bueno, sí se puede realizar, con el consecuente resultado de la decapitación de la economía, el estrangulamiento del comercio y la consiguiente depresión económica. Es la falsa disyuntiva entre la salud y la economía. En otras palabras, te pones en cuarentena para cuidar la salud, pero al perder tu empleo te enfermas del estrés para encontrar otro empleo y sostener a tu familia. ¿Entonces quién decide que salud cuidar? ¿El estado?

Quienes están a cargo de la administración de un país deben considerar variables técnicas que a su vez permitan que el ciudadano no permanezca confinado en su residencia. Tarde o temprano, debemos enfrentar el virus y si es el caso, contagiarse. Se sabe que Corea del Sur, Singapur, Taiwán e incluso Japón, no impusieron cuarentenas a su población. ¿Cómo se logró esto? A través de la aplicación gratuita de ​tests masivos a su población. ¿Que hicieron para preservar la libertad? extendieron ​recomendaciones a la población para que permanezcan en sus casas sin obligarlos a estar en ellas, sin cerrar la economía y sin arrestar a nadie.

¿El resultado de esto? Las más bajas tasas de crecimiento de infectados (cuando escribo estas líneas: Corea y Taiwán 1%). Corea y Taiwán por ejemplo, llevarían al doble el número de contagiados cada 151 días, sin restricciones a la libertad individual y sin clausurar la economía, mientras que países con cuarentenas impuestas como India y Perú las doblaría cada 4.5 días (datos del Washington Post y del New York Times).

No se trata únicamente de realizar el test, luego de ello, el ciudadano portador del virus es identificado y aislado y se hace seguimiento del círculo social con el cual tuvo contacto, generando una base de información sólida para enfocarse en los pacientes actuales y prevenir futuros contagios.

Recientemente Google y Apple se han unido para trabajar en una aplicación que, en tiempo real, pueda darle información al ciudadano de cuales son las áreas con mayor riesgo de contagio, basados en la información suministrada de los tests. Algo así como el “waze” del corona-virus donde la aplicación tendrá información de manera anónima de los contactos alrededor de los individuos que han tenido contacto con la epidemia. Estos mecanismos inteligentes son los que en el futuro ayudarán a prevenir y a mitigar el efecto de la infección.

Dada la coyuntura actual, los gobiernos se ven tentados a imponer medidas restrictivas y a actuar como un estado policial restringiendo las libertades civiles anteponiendo el autoritarismo sobre la técnica. Si bien el estado tiene un papel relevante en principio para movilizar recursos y población en el corto plazo y de manera forzada, en el mediano y largo plazo ese esquema no es sostenible.

Otro caso de abuso de poder de los gobiernos, son los controles de precios. Sin ahondar en tecnicismos, la historia ha dado incontables ejemplos de cómo la libre competencia es la mejor alternativa para la fijación de precios de un bien o un servicio. Pero la tentación de los gobernantes en regular e intervenir el mercado lleva a pretender nuevamente reinventar la rueda y decretar que X o Y producto no debe ser objeto de “especulación”. ¿Cuál es el gran problema? La distorsión de precios que esto conlleva, porque, como bien es sabido, a través del control de precios no se generan los incentivos necesarios para que las empresas y los productores comercialicen sus bienes y servicios.

Puedo continuar con innumerables ejemplos de cómo la intervención del sector privado más que la del Estado ayuda a prevenir riesgos y a salvar vidas. Bill Gates recientemente ha iniciado la financiación de varios grupos de investigación, que en paralelo, avanzan en la carrera de buscar la vacuna contra el virus, de modo que, si cualquiera de ellos la encuentra, los demás no pierdan el incentivo monetario por perder la carrera para obtener la patente. Personalmente creo que tiene más probabilidades Bill Gates de encontrar una vacuna para el virus que un burócrata desde el estado fabulando un plan para hacerlo.

Una alternativa desde el punto de vista liberal definitivamente no es mantener el confinamiento, ni el control de precios, una alternativa será convivir con el virus y aplicar las medidas técnicas arriba enunciadas: test masivos, aislamiento de pacientes y generación de bases de datos para trazar los posibles contagios, abriendo la economía y recomendando a los ciudadanos permanecer en casa. No es menos importante, otorgar créditos a grandes empresas y pymes, a la vez que se alivia la carga tributaria a empresas e individuos.

Muchos ponderan al Estado como el “gran salvador” en esta hora amarga para la humanidad, olvidando que fue el mismo estado comunista chino quien pecó por acción y omisión al no informar oportunamente al mundo sobre la gravedad del tipo de contagio y de la cepa del virus, siendo este mismo estado quien persiguió al afamado doctor Li Wenliang, cuando este alertaba sobre el riesgo potencial de la epidemia. Ese mismo estado en muchos lugares del planeta restringe la libertad de movimiento de los ciudadanos, a cambio de dar alivios tributarios, sube impuestos y en general, prefiere que la economía de guerra sea para usted y la bonanza sea para ellos.

Andrés Patarroyo es ingeniero de software egresado de la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente trabaja en el sector de las tecnologías de la información como Product Manager y Analista de Negocios. Defensor de la libertad.

PSOE/PODEMOS: LA RUINA DE ESPAÑA. / PSOE / PODEMOS: THE RUIN OF SPAIN.

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Para Europa, Pedro Sánchez es un apestado, la negativa en recibir al Presidente Guaidó distanciandose de la política común del resto de mandatarios de la Unión y la defensa del sátrapa venezolano lo han señalado en Europa y EEUU.

La cohabitación con el comunismo radical, Podemos (#UnidasPandemias), le ha cerrado las puertas de todos focos de decisión de las democracias occidentales. Estados Unidos ha puesto en su mira a Sánchez y a Iglesias, tras imputar a Maduro y Cabello en delitos de narcótrafico y seguir siendo el gobierno español uno de los escasos valedores del tirano. Tras acceder Iglesias a la información del CESID, se ha cortado el acceso a toda información sensible de la Otan.

No pintamos nada. Nadie recuerda por el maldito virus que Marruecos experto en oler la debilidad de España ha confirmado la amenaza de apropiación de las aguas territoriales frente a Canarias. Nadie ha salido en nuestra defensa. Portugueses e italianos han conseguido rebajas en los aranceles por exportaciones del aceite en USA, nosotros, no.

Finalmente la desastrosa gestión en la Pandemia, somos el país con peores números por habitantes ha puesto en evidencia la solvencia de este gobierno. No tendremos eurobonos ni carta blanca en la financiación de nuestra inmensa deuda, ese legado habitual del socialismo cada vez que gobierna, porque a los ojos de la Unión no somos de fiar. En todo caso recibiremos ayuda si nos dejamos intervenir, eso supone sudor y lágrimas, pero no habrá regalo alguno. Con este gobierno no esperemos nada, en todo caso la ruina de España por muchos, muchísimos años .

La izquierda intelectual y el coronavirus. El comunismo reinventado de Zizek. / The intellectual left and the coronavirus. Zizek’s reinvented communism.

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«El descubrimiento del coronavirus y la declaración de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reactivó rápidamente los mecanismos de la intelectualidad izquierdista, que más temprano que tarde comenzó a panfletear contra su odiado sistema capitalista y a favor del mil veces probado y fracasado socialismo.»

Por Ezequiel J. Eiben

El descubrimiento del coronavirus y la declaración de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) reactivó rápidamente los mecanismos de la intelectualidad izquierdista, que más temprano que tarde comenzó a panfletear contra su odiado sistema capitalista y a favor del mil veces probado y fracasado socialismo.

La principal voz cantante a nivel internacional en la trinchera de la intelectualidad izquierdista -que incluso ya publicó un libro pormenorizando sus reflexiones sobre el coronavirus- es Slavoj Žižek –el filósofo cultural más ponderado por su nicho en la actualidad-. Respecto del contexto actual, el autor avizora esperanzado el fin del capitalismo y el retorno del comunismo.

Explicó del siguiente modo la alternativa: “A medida que se extiende el pánico por el coronavirus, tenemos que tomar la decisión final: o promulgamos la lógica más brutal de la supervivencia del más apto, o algún tipo de comunismo reinventado con coordinación y colaboración global”.[1]

Luego, advirtiendo que sus expresiones serían objeto de burla, aclaró a qué quería referirse con comunismo reinventado: “Si miles de personas serán hospitalizadas por problemas respiratorios, se necesitará un número enormemente mayor de máquinas respiratorias, y para obtenerlas, el estado debe intervenir directamente de la misma manera que interviene en condiciones de guerra cuando se necesitan miles de armas, y debe confiar en la cooperación de otros estados. Al igual que en una campaña militar, la información debe compartirse y los planes deben coordinarse por completo: ESTO es todo lo que quiero decir con ‘comunismo’ necesario hoy, o como lo expresó Will Hutton: “Ahora, una forma de globalización no regulada y de libre mercado con su propensión por crisis y pandemias ciertamente se está muriendo. Pero está naciendo otra forma que reconoce la interdependencia y la primacía de la acción colectiva basada en la evidencia»”.[2]

Para despejar cualquier duda de su posición favorable al comunismo y contraria al liberalismo, Žižek interpretó al coronavirus como un golpe al “sistema capitalista global. Una señal de que no podemos continuar por el camino que estábamos recorriendo hasta ahora, de que un cambio radical es necesario”.[3] E insistió con las supuestas señales que arroja la pandemia: “¿Acaso no es todo esto una clara señal de que necesitamos una reorganización de la economía global para que deje de estar a merced de los mecanismos del mercado? Por supuesto, no estamos hablando aquí de comunismo de viejo cuño, sino simplemente de alguna clase de organización global que pueda regular y controlar la economía, así como limitar la soberanía de los Estados nación cuando sea necesario. En otros momentos los países han sido capaces de hacerlo frente a la amenaza de la guerra, y ahora todos nosotros nos estamos encaminando hacia un estado de guerra médica”.[4]

El problema con los oportunistas es que aprovechan cada momento de crisis, pandemia, miedo o pánico para vender con tapa nueva el mismo añejo libro de recetas que siempre conduce a quemar la comida. Pero si uno se mantiene alerta, es posible identificarlos y exponerlos.

En primer lugar, Žižek plantea una falsa dicotomía: supervivencia del más apto, o comunismo; siendo la primera asociada al capitalismo y la manera pacífica y civilizada de comunicarse endilgada al comunismo. El capitalismo ha puesto en contacto países alrededor de todo el globo, comerciando materias primas y productos finales, valiéndose cada uno de su ventaja comparativa, y marcando el camino de la relación entre partes vía acuerdos y no combates. Los intentos de la izquierda intelectual de acusarlo de “darwinismo social” quieren pintar la imagen de un sistema que somete a reglas condenatorias de grandes masas poblacionales y favorecedoras de unos pocos que se adaptan a su juego, lo que parecería indicar que dichas reglas son manejadas por una minoría o están en algún lado en abstracto simplemente reclamando su obediencia. Pero un principio fundante del capitalismo es la autonomía de la voluntad: las partes se relacionan para mutuo beneficio a través de reglas convenidas contractualmente. El comunismo, por el contrario, ha montado dictaduras aberrantes y su idea de solidaridad empieza y termina implementándose por la fuerza, aplastando vidas y haciendas particulares en nombre de un bienestar colectivo que no es tal, ya que millones perecen. La manera de “sobrevivir” en un estado comunista es apagando la conciencia, no criticando al gobierno, no pensando en público, y practicando la delación para ganarse el breve e hipotético favor del régimen. El planteo inicial, a todas luces, es una falacia insalvable.

En segundo lugar, Žižek habla de la reinvención del comunismo, como si este fuera una buena idea pero mal aplicada, o una doctrina de buenas intenciones que simplemente necesita un ajuste de tuercas para funcionar como se espera. Trasnochadas añoranzas de lado, el comunismo significa una cosa y solo una cosa: represión. Represión que lleva a la censura, represión que erige dictaduras, represión que asesina al por mayor, represión que provoca hambrunas e inanición. Todos los horrores imaginables y los que escapan a las peores pesadillas, mediante la represión de los dominantes sobre los dominados. Represión contra el vecino para que no lo asocien a uno, y represión contra la familia riesgosa, porque entregar a las autoridades puede salvar y levemente acomodar. Los horrores mediante la represión entre dominados. Represión sobre la propia mente para no tener ideas inconvenientes, y represión de la propia voz para no quedar expuesto. Los horrores mediante la represión de un dominado a existencia racional y consiente. El comunismo es inherentemente perverso, no meras aplicaciones equivocadas. Que Žižek proponga un comunismo reinventado es igual a que alguien proponga un nazismo reinventado. ¿Podemos imaginar un nazismo reinventado con coordinación y cooperación global? Un nazismo que no invade Polonia, Holanda, Francia, pide permiso y cooperación para llevar la esvástica a todos lados. Un nazismo que no organiza el genocidio de seis millones de judíos, sino que coordina gentilmente su traslado a otros lares y con mucha cooperación se queda con sus propiedades, joyas, obras de arte y cuentas bancarias. ¿Es una ridiculez? Sí, del mismo tamaño que la ridiculez del comunismo reinventado. Si al nazismo le quitan el genocidio, el racismo y el estatismo, los nazis dirían que están hablando de otra cosa pero no de nazismo. Si al comunismo le quitan la brutal represión, el igualitarismo coercitivo, la abolición de la propiedad privada, el control sobre los medios de producción, los impuestos progresivos para expoliar al capital, el terrorismo contra la burguesía y las hambrunas al campesinado, los comunistas ortodoxos dirían que se está hablando de otra cosa pero no de comunismo. Visto desde el otro lado: no aceptaríamos un nazismo reinventado que esta vez va a funcionar bien al agregársele economía de mercado y relaciones pacíficas entre pueblos, porque sabríamos lo que realmente es el nazismo y que los agregados no pertenecen ni pueden pertenecer al ethos nazi. De igual modo, no aceptamos un comunismo reinventado al que se le agrega coordinación y cooperación global, porque sabemos que los regímenes comunistas son represivos y entendemos lo que pueden llegar a significar esas palabras agregadas bajo los estándares comunistas.

En tercer lugar, es mentira que haya una globalización desregulada con propensión a las crisis. En el ámbito del derecho internacional público hay regulaciones y extensa normativa de organismos internacionales supraestatales y de los propios estados nacionales. Regulaciones también existen en la rama del derecho internacional privado. Entonces, regulaciones hay. En cuanto a las propensiones a las crisis, digamos que la última gran crisis que repercutió en el mundo previo al COVID-19 fue la “Gran Recesión” del 2008, donde el estado mediante regulaciones cumplió su rol junto a la banca en la generación de la burbuja inmobiliaria. Las crisis por desregulación son la excusa empleada por Žižek para reclamar la centralización de los recursos al amparo del estado interventor, que como se ve también es una falacia. Y si a ello le sumamos una vasta experiencia histórica y una extensa biblioteca liberal teórica demostrando cómo la planificación central del estado destruye el sistema de precios, las posibilidades de inversión, y genera escasez de insumos básicos, no puede concluirse otra cosa que el remedio propuesto es peor que la supuesta enfermedad.

En cuarto lugar, Žižek apuesta a la alimentación de su idea mediante la difusión del pánico, anunciando guerra médica, y exhortando a la aparición de una organización global controladora de la economía. Organizaciones internacionales que inciden en la economía de los estados soberanos –por invitación de estos, valga decir- ya existen, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) –paradójicamente repudiado por las izquierdas vernáculas-, que a su vez nace de una organización internacional con influencia en las políticas internas de los países, la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Siguiendo un camino similar al imaginado por el autor esloveno, la creación del FMI “se planteó en julio de 1944 en una conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Bretton Woods, Nuevo Hampshire (Estados Unidos), cuando los representantes de 44 países acordaron establecer un marco de cooperación económica internacional destinado a evitar que se repitieran las devaluaciones cambiarias competitivas que contribuyeron a provocar la Gran Depresión de los años treinta”.[5] Básicamente, Žižek propone que surja con urgencia algo que ya existe, y además, quiere que surja de manera extrema. Pero su imaginada coordinación comunista es imposible: la burocracia es incapaz de manejar cientos de millones de señales, gustos, preferencias e iniciativas individuales so pretexto de una planificación eficiente. No hace falta remontarse a la China maoísta o a la Unión Soviética para ilustrar el punto. La planificación central no funciona mejor que el mercado ni siquiera a nivel municipal. Los agentes económicos son los mejores jueces de sus propios intereses, es la interacción entre oferta y demanda lo que permite la existencia de precios, las fijaciones del estado de precios máximos provocan falta de incentivo para invertir ante la pérdida de rentabilidad y ergo desembocan en desabastecimiento, y todo los puntos refutadores que la teoría liberal ya ha probado sobradamente. Además, son las sociedades abiertas las que mejor intercambian información, las que tienen predisposición a relacionarse mediante el comercio para beneficio recíproco, y las que respetan los derechos fundamentales de los individuos envueltos en las transacciones. Nada de eso propone el comunismo, que muy por el contrario, arruina lo que puede funcionar por sí mismo reemplazando las decisiones de la gente con talento y concentrándolas en funcionarios ignorantes que siguen su propia agenda política. Para cerrar el punto, las guerras siguen existiendo en la cara de la ONU (de hecho esta las beneficia cuando apaña a criminales como el caso del terrorismo palestino), la Segunda Guerra Mundial se desató después de haberse creado la predecesora Liga de las Naciones, y los foros internacionales son plataformas donde las dictaduras le hablan de igual a igual a las repúblicas, por lo que si alguien piensa que la centralización internacional en un organismo omnipotente es garante de paz, mejor sería desistir de tal idea.

En conclusión, la pandemia es el contexto del cual la izquierda intelectual quiere valerse para profundizar el control de los estados sobre el mercado, la propiedad privada, y la libertad individual. En este caso, a través de la “osadía” de proponer un sistema criminal pero reinventado, con decenas de millones de muertos a sus espaldas pero reinventado. Nunca olvidar que para la izquierda intelectual la ideología va primero y la realidad después, por ende la materia prima desde la cual parten los enfoques no son los datos que arroja la realidad sino las premisas prefabricadas que tiñen cualquier análisis a posteriori. Desde esta perspectiva, se valida un comprobado totalitarismo como la salvación de la humanidad, y mientras Žižek pretende ser original, los dictadores del mundo se relamen con la posibilidad de implementar lo que este recomienda.

Este es el segundo de la serie de artículos titulada “La izquierda intelectual y el coronavirus”.


[1] Slavoj Zizek: Global communism or the jungle law, coronavirus forces us to decide, 10/03/2020, RT op-ed.

[2] Ibídem

[3] Un golpe tipo ‘Kill Bill’ al capitalismo, Slavoj Žižek, 20/03/2020

https://ctxt.es/es/20200302/Firmas/31443/Slavoj-Zizek-coronavirus-virus-sistema-Orban-comunismo-liberalismo.htm

[4] Ibídem

[5] El FMI: Datos básicos

https://www.imf.org/es/About/Factsheets/IMF-at-a-Glance