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La prueba cuádruple rotaria, ética y conciencia moral

Por Bernardo Rabassa

La mentira o la verdad a medias, se ha enseñoreado de la Sociedad española y se utiliza para referirse a los graves problemas que nos aquejan, el buen gobierno de las empresas, el terrorismo, el separatismo, las medidas de gobierno, Europa, la Crisis, la globalización, el Cambio Climático y tantos y tastos otros temas con los que se quiere alienar a los ciudadanos para justificar lo injustificable, hablando en lo que se ha dado en llamar, el “lenguaje políticamente correcto” y que en realidad es una mentira, hecha por relativistas sin conciencia moral, a quienes les importan los votos o la dirección de la opinión publica y que una y otra vez, intentan engañarnos, para que les votemos, aceptemos sus impuestos y sus innumerables leyes, muchas de ellas absolutamente injustas, y con las que nos tenemos que regir en la vida del día a día.

Todo esto se podría evitar con la aplicación por parte de todos los ciudadanos, rotarios y no rotarios con la prueba cuádruple de Rotary

La conciencia moral, desde la antigua Grecia fue preconizada, por el llamado triple filtro de Sócrates, quien gozaba de alta reputación y admiración por sus conocimientos. Un día un conocido encontró al gran Maestro en la calle, y le dijo: «Sócrates, ¿usted sabe lo que he oído acerca de un amigo suyo?”.

«Un momento», replicó Sócrates. «Antes de que me diga algo, quiero ver si usted supera una pequeña prueba. La llaman prueba del triple filtro”, “Antes que me hable de mi amigo, es una buena idea tomar un momento y filtrar lo que usted va a decirme.

El primer filtro es la verdad. ¿Está Ud. absolutamente seguro que lo que va a decirme es verdad?». «No», dijo el hombre, «realmente sólo lo oí y. “.”Muy bien, replicó Sócrates. «Entonces usted no sabe realmente si es verdad o no. Veamos el segundo filtro, el filtro de bondad. ¿Lo que me va a decir de mi amigo es algo bueno? «No, al contrario…»Entonces – prosiguió Sócrates – me va a decir algo malo de él, pero usted no está seguro de que sea verdad.

Todavía falta un filtro: el de utilidad. ¿Lo que me va a decir de mi amigo es útil para mí? “.”No, realmente no.»Bueno», concluyó Sócrates, «si lo que me va a decir no es ni verdad, ni bueno, ni aún útil, ¿Para qué me lo quiere Ud. decir?».

Este concepto, que se siguió aplicando muchos siglos después, es uno de los códigos de ética más populares y citados que hay en el mundo, la Prueba Cuádruple Rotaria. Fue hecha por el Rotario Herbert J. Taylor en 1932 cuando le pidieron que asumiera el mando de la empresa Aluminum Company en Chicago, que estaba al borde de la bancarrota y buscó la forma de salvar a esta empresa, hundida en una depresión por motivos financieros.

Herbert J. Taylor, fue presidente de Rotary International en 1954-1955. Bajo este código de ética consistente en 21 palabras, para que todos los empleados lo llevaran a cabo en sus propias ocupaciones dentro de la empresa, logró sacar a flote a la compañía.

1º ¿Es la verdad?

2º ¿Es equitativo para todos los interesados?

3º ¿Creará buena voluntad y mejores amistades?

4º ¿Será beneficioso para todos los interesados?



Si aplicara a los negocios, a las amistades, a las Instituciones, al secesionismo, al terrorismo, a la política o al “despotismo ilustrado” con que se gobierna España, o con que se desgobierna, a las manifestaciones de los múltiples grupos sociales, afectados por la Crisis, o a las sentencias de los Tribunales, controlados por el poder político, o a los Bancos, inmersos en unos 530 embargos diarios de viviendas, compradas a precios que hoy ya no valen, y que hacen de estas situaciones una tragedia nacional, o a las medidas “teóricas” para generar empleo, o a las situaciones de inopia que llevan a los nuevos pobres a los comedores de “Caritas”, o a ese millón y medio de familias con todos sus miembros en el paro, etc. etc. Las cosas cambiarían radicalmente, pues estaríamos obrando con Justicia, Utica y Conciencia moral


Asimismo, con este simple código, nos daríamos cuenta que vivimos en un Estado de falta de conciencia moral, donde la mentira nos rodea y nos asalta desde los medios de comunicación, que son auténtica basura intelectual y moral, que vivimos alienados como corderos y que hemos renunciado a los valores de la verdad, de la solidaridad, de la camaradería y la amistad, del beneficio para los demás antes que el nuestro, del esfuerzo, del mérito y de la lucha por la vida y por un mundo mejor.

Ética, es un problema de ética el que nos aqueja, y que conste que no hablo de Religión, aunque preferiría la Ética cristiana a “ninguna ética”, al fin y al cabo, este es un país católico desde muchos siglos.

Inma Castilla de Cortázar, en una magistral Conferencia en el CEU, aplicándose al terrorismo, nos dijo que mientras hubiera alguien, que no aceptara los argumentos más comunes para justificar la tregua con ETA, pactada por el PSOE, no solo existiría un valladar, de conciencia moral que impediría que la mentira prevaleciese, sino que, realmente mientras que ETA o el PNV, no se dieran cuenta de donde estaba la verdad, no cabria ni el arrepentimiento, ni la remisión histórica de la culpa para los delincuentes, que seguirían viviendo con ella.

Es decir que sería imposible la desaparición de ETA, en tanto todos no creyéramos, incluidos los terroristas, los presos y sus familias que habían hecho el “mal” y no el bien, Sin conciencia moral sería imposible la remisión de la culpa, del “reato”, de la atrición, ni de la contrición y por ello nunca desaparecería el daño infligido, ni el abrazo de “Vergara” que diera fin a la agresión unilateral, para consuelo de las víctimas, y de toda la sociedad española “victimada” a su vez.

Bastaría con que una sola persona o pequeños grupos como los rotarios, con su prueba cuádruple, se negaran a aceptar este engaño, para que se terminase con ese cáncer que aqueja a nuestra sociedad y que ninguna muerte acabará con él, por siglos que pasen en adelante. Por mucho que la sociedad vaya olvidando, el origen y los métodos de aplicación asesina, de estas doctrinas a las que se pretende disfrazar de “guerras independentistas”, como ha ocurrido con el genocidio de los bosnios por los serbios.

Nunca un tribunal Internacional, conseguirá terminar con el problema, por mucho que castigue, mientras esa lacra de falta de conciencia moral, no sea aceptada, como culpa real por aquellos que la originaron.

Bastaría con que alguien le dijera, por ejemplo, a Oriol Junqueras de Esquerra Republicana, en Catalunya ¿Por qué mientes? ¿Por qué quieres llevar a los catalanes nuestros hermanos, al precipicio de una secesión, que ni es verdad, ni es equitativo, ni hará amistades, sino odios profundos, y no les aportará ningún beneficio, para que el valladar exista mientras no se acepte la culpa, por la busca ególatra de más votos?

Así se fracasa. Winston Churchill dijo ‘Se puede engañar a todo el mundo durante un tiempo, y se puede engañar a una parte de la gente durante todo el tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo’? y si no que le hubieran preguntado a Rubalcaba(qepd), gestor de las cenizas del imperio Zapatero, quien tenía que habérsela hecho a sí mismo a sí mismo por el 11M e inmediatas elecciones y al PSOE un severo examen de conciencia moral, de su culpa y de cómo tenía que pagarla. Lástima que tan controvertidos personajes no conocieran la prueba cuádruple y peor sería que aun conociéndola, no la hayan aplicado jamás.

La mala gestión de la política por el daño que hace a toda la sociedad debería estar condenada no solo con multas sino con cárcel. A ver si ya que no tienen Ética, ni conciencia moral, por lo menos tienen miedo al castigo en este mundo, lo curioso es que no solo no se les juzga, sino que se les premia con sinecuras de dorado retiro en el que se refocila nuestro Zapatero.

Un hombre espera en el desierto.

Un hombre espera en el desierto.

“Cada mañana salto de la cama, pisando arenas movedizas. Cuesta vivir cuando lo que se ama, se llena de cenizas.”.(“Me muero de”. Joaquín Sabina).

Por: JULIO MORENO LOPEZ

Vivimos, nuevamente, tiempos oscuros. Esta mañana, sin ir más lejos, nos hemos desayunado con la noticia, no por esperada menos alarmante, de que Rusia ha bombardeado Kiev. Por supuesto, era de esperar, pero no añade sino más incertidumbre a esta situación a la que nos ha llevado la megalomanía de Vladimir Putin. Esta guerra fratricida que cada vez tiene más tintes de ir a involucrarnos a todos. Y digo involucrarnos porque afectarnos, ya nos afecta, aunque sin el análisis pertinente no nos demos cuenta.

Es asombroso que en pleno siglo XXI, siglo marcado por el avance tecnológico, médico, el siglo de los supuestos logros sociales, de las supuestas, aunque muy discutibles, libertades, estemos prácticamente a las puertas de una nueva guerra mundial. En una Europa cada vez más concienciada, más condicionada incluso por los logros sociales, nuevamente estamos permitiendo que la espada venza a la pluma y que la maquinaria de la guerra, terrible monstruo económico, no nos olvidemos, pase por encima de la ideología, del arte y del humanismo. Nuevamente, el ejército, vence a la intelectualidad.

Habría que estudiar el tema en profundidad, pero en un análisis sucinto podemos darnos cuenta de cosas que, no por evidentes, a veces se nos escapan. La primera y para mi más importante es la polarización y la politización de los símbolos y actitudes que deberían ser comunes. Baste mirar lo que ocurre en nuestro país. El “no a la guerra” ha sido amortizado por la izquierda, convirtiéndolo en una máxima política, como si el resto de ideologías fuéramos, por el contrario, partidarios de la guerra. Incomprensible que una facción política quiera adueñarse de ese slogan, cuando contra la guerra, sin duda, estamos todos.

Sólo en soledad se siente la sed de verdad. María Zambrano

«La violencia gana la batalla a la cultura porque los violentos están bien organizados, porque saben claramente cual es su objetivo»

Y claro, la progresía hace frente común, pero con gestos del todo inútiles, como hacer reivindicaciones en los discursos de los Goya o, últimamente, cortarse un mechón de pelo para apoyar otra lucha legítima, la de las mujeres iraníes, cuando tenemos un ministerio de igualdad y asuntos sociales con un presupuesto inaudito que no ha abierto siquiera la boca en ninguno de estos casos.

Sin embargo, no es progresista aumentar el presupuesto de defensa, que es inferior al de asuntos sociales. Es más importante reivindicar los derechos fútiles, como la nueva Ley trans, por cierto denostada incluso por las feministas, que exigir que se deje de tratar como un objeto a la mujer, con derecho por parte del hombre incluso sobre su vida, en la cultura musulmana, la exterior y la autóctona. Contra eso, ni palabra.

Por supuesto que también hay símbolos que deberían ser universales y acapara la derecha, pero porque la propia progresía los ha marcado, como la bandera Nacional o el himno, al que ya le quitaron hasta la letra de Don Jose María Pemán, abuelo de mi buen amigo Ricardo, que cuando veo un partido de la selección nuestros jugadores parecen Massiel cantando el “la la la”. Dicho sea esto con todos los respetos, hacia Massiel.

La violencia gana la batalla a la cultura porque los violentos están bien organizados, porque saben claramente cual es su objetivo y porque no se andan con gilipolleces, en cambio, los intelectuales, nos dedicamos a criticarnos unos a otros, por nuestro color político y a promover facciones inmiscibles que, por supuesto, no tienen ninguna fuerza ni a nivel nacional ni mucho menos internacional. Porque se politiza, se estigmatiza y se polariza absolutamente todo, con el fin de sacar rédito político; Y así, no.

Así que si no queremos vivir de nuevo el incendio de la biblioteca de Alejandría, si no queremos volver a ver a los Nazis quemando libros, si no queremos recordar como los rusos tenían que tirar por el váter los libros prohibidos cuando la policía de Lenin hacía redadas aleatorias, la cultura debería unirse, hacer frente común, derramar ríos de tinta para que no se derramen ríos de sangre, prescindiendo de facciones, haciendo que la pluma, por fin , venza a la espada.

Tenemos una responsabilidad. Tenemos el inmenso privilegio de ser mediáticos. Demos ejemplo, merezcamos tal privilegio. Luchemos por la vida, por la cultura, por la información, por el criterio. Merezcamos la camiseta, coño. Unámonos. Demostremos que la cultura puede sobre las bombas y el odio. Seamos consecuentes.

Desde los acantilados de Bojador cantan las olas. Basta ya de derrotas; el hombre del desierto, esperó demasiado”.(“Un hombre espera en el desierto”. Ismael Serrano) .

El Gobierno pide duchas más frías este invierno para ahorrar energía

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, bebiendo agua Europa Press

El agua en los hogares no debe superar los 35 grados para cumplir las recomendaciones del Ejecutivo en su plan de seguridad energética. Esta temperatura es “suficiente” en el plan de Ribera

Por: ALBERTO SANZ

Son pocos los que conocen a qué temperatura exacta les gusta el agua de la ducha. La respuesta suele ser «templada», “más fría” o “más caliente”. Si se tiene en cuenta que la temperatura corporal media está entre los 36 y los 37 grados, y que un ‘agua tibia’ puede alcanzar un máximo de 40 grados, ducharse con un agua por debajo de los 35 grados se puede considerar una “ducha fría”. Una temperatura que el Gobierno considera “suficiente” en su carrera por ahorrar energía en invierno. 

El plan de seguridad energética que ha presentado este martes la ministra Teresa Ribera recomienda que, con carácter general, una temperatura del agua entre 30ºC y 35ºC “puede ser suficiente” en su uso doméstico. Esta recomendación de ahorro y eficiencia energética en los casas que se acompaña de una petición a los ciudadanos de “usar el agua caliente con prudencia” para el plan del Gobierno de bajar la demanda de gas natural. 

“Es recomendable prestar atención para que nunca se quede un grifo abierto más de la cuenta”, expone el Gobierno en su documento de 164 páginas. Su exigencia en este sentido es aún mayor para los centros de trabajo de las administraciones públicas. El plan de seguridad energética recomienda a los responsables de estos edificios que eviten el uso de agua caliente en el centro de trabajo cuando no sea imprescindible, suprimiendo o desconectando termos eléctricos.

Las propuestas que acompañan este plan también lanzan varias recomendaciones para la climatización de los hogares. El Gobierno quiere que, cuando sea necesario renovar los equipos, sustituir los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria actuales al uso de electricidad con bombas de calor (aerotermia, geotermia), o de otras renovables (biomasa, solar térmica). Una propuesta para la que ofrece su programa de ayudas a la instalación de sistemas de climatización renovable en hogares.

Su intención es que los hogares ahorren este invierno con el uso de válvulas termostáticas para regular adecuadamente las instalaciones de calefacción para conseguir un funcionamiento más eficiente. Y, además, que se compruebe periódicamente que la programación del sistema de calefacción se ajusta al horario familiar. Estas son alguna de las apuestas para conseguir un ahorro entre el 5,1% y el 13,5% del gas natural.

Revisar las calderas

Otra forma que ven posible ahorrar en el uso de la calefacción es llevar al día la revisión y cumplir con las recomendaciones de mejora de los técnicos. “Un mantenimiento adecuado puede suponer ahorros del 15%”, aportan. A las empresas, el Gobierno les propone que comprueben periódicamente que la programación del sistema de calefacción se ajusta al horario de trabajo para lograr sus objetivos de ahorro.

La apuesta para los edificios públicos, aunque también se extiende para empresas y hogares, es que mantengan las condiciones de temperatura en locales e instalaciones, limitando la calefacción y refrigeración a 19 y 27ºC, respectivamente.

El Gobierno quiere que apagues la nevera… si puedes 

Sus guías también incluyen un mejor uso de los electrodomésticos domésticos. La primera vía para esta bajada del consumo es pagar los electrodomésticos cuando nos ausentemos de casa por un período largo. “Especialmente el frigorífico-congelador, que consume hasta el 30% del total del consumo de la vivienda”, expone su plan de seguridad energética. 

Mantener los electrodomésticos en “stand by” es otro de los factores de ‘derroche eléctrico’ que se debe evitar en esta crisis. De cara a las buenas temperaturas, que con el cambio climático abundan, se recomienda aprovechar las horas de sol para el secado de ropa. Aprovechar al máximo la luz natural apagando la luz de las zonas iluminadas de manera natural y siempre que haya espacios abiertos o paredes acristaladas que contribuyan a una vigilancia pasiva. Son deberes que el Gobierno recomienda seguir para acompañar sus 73 medidas para afrontar un invierno que estará marcado por la gestión energética.

Biden ha abierto la puerta a que Rusia lance ataques nucleares

En la imagen: Lanzadores móviles de misiles balísticos intercontinentales en un desfile en Moscú, Rusia, el 24 de junio de 2020. (Foto de Sergey Pyatakov – Host Photo Agency via Getty Images)

Por Gordon G. Chang

Traducción del texto original: Biden Has Opened Door to Russian Nuke Strikes
Traducido por Voz Media

«Si Rusia cruza esta línea, habrá consecuencias catastróficas para Rusia», afirmó el consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, en el programa Meet the Press de la NBC el 25 de este mes, refiriéndose a las amenazas de utilizar armas nucleares. «Estados Unidos responderá con decisión».

Sullivan respondía, entre otras cosas, a la advertencia que el presidente ruso, Vladímir Putin, lanzó en un discurso televisado el 21 de septiembre. «Quiero recordar a quienes hacen esas declaraciones sobre Rusia que nuestro país también tiene diferentes tipos de armas, y algunas de ellas son más modernas que las que tienen los países de la OTAN», dijo el líder ruso. «En caso de amenaza a la integridad territorial de nuestro país, y para defender a Rusia y a nuestro pueblo, sin duda haremos uso de todos los sistemas de armamento de que disponemos». «Esto no es un farol», añadió.

«La idea de un conflicto nuclear, antes impensable, se ha convertido en un tema de debate», dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, al día siguiente en una sesión del Consejo de Seguridad sobre Ucrania. «Esto en sí mismo es totalmente inaceptable».

Aceptable o no, el uso de armas nucleares es cada vez más probable. El mundo puede agradecer al presidente Joe Biden que haya contribuido a crear las condiciones para la primera guerra total de la Historia.

La amenaza de Putin de utilizar armas nucleares –presumiblemente contra Ucrania, pero quizá también contra otros– se hizo al tiempo que anunciaba una leva militar, la primera de Rusia desde la Segunda Guerra Mundial.

Este año, el líder ruso ha proferido una serie de amenazas nucleares implícitas y explícitas. El 27 de febrero, por ejemplo, puso sus fuerzas nucleares en alerta máxima. El 1 de marzo activó sus submarinos de misiles balísticos y sus lanzaderas terrestres de misiles en unas supuestas «maniobras».

La doctrina nuclear rusa se denomina «escalar para desescalar» o, más apropiadamente, «escalar para ganar», lo que significa amenazar o utilizar las armas nucleares al inicio de un conflicto convencional.

Incluso si Putin va ahora de farol –la mayoría de los analistas piensan que sí–, está consiguiendo lo que quiere con sus amenazas. Así, Biden se ha mostrado cauteloso e incluso tímido a la hora de proporcionar ayuda militar a una Ucrania asediada. Es obvio que Putin se ha dado cuenta, y por eso ha lanzado más amenazas por el estilo.

«No se puede ganar una guerra nuclear», afirmó Biden en su discurso del 21 de septiembre ante la Asamblea General de la ONU. Pero esa frase para aplaudir no es necesariamente cierta. Con misiles nucleares de crucero, el líder ruso podría, en un momento, revertir su suerte calcinando las ciudades y las grandes concentraciones de activos militares ucranianas, permitiendo finalmente a Rusia anexionarse todo el país.

¿Podría Putin salirse con la suya con un movimiento tan audaz? La principal disuasión de un primer ataque con armas nucleares tácticas es la amenaza de un segundo ataque con armas nucleares. En este momento, Estados Unidos tiene armas nucleares tácticas en Europa, en forma de bombas de gravedad cargadas en aviones F-16 y F-35. Estas bombas, por muy destructivas que sean, no son, en la práctica, muy disuasorias de un primer uso de armas nucleares tácticas. Pueden ser destruidas en tierra, y las que sobrevivan tendrían que recorrer largas distancias a través de un espacio aéreo disputado para alcanzar sus objetivos. En resumen, es poco probable que Putin tenga miedo de las bombas de Estados Unidos.

Lo cual deja al presidente de Estados Unidos con una única amenaza nuclear con fines de disuasión: el lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales. Los MBI que llevan cabezas nucleares pueden destruir Rusia por completo, pero Putin sabe que Biden nunca cumplirá ninguna amenaza de utilizar dichas armas en esta situación. Putin sabe que Biden sabe que Putin puede borrar a los Estados Unidos en un segundo ataque con sus MBI.

Cuando Sullivan dice «catastrófico», Putin piensa sin duda en «hueco». Las amenazas estadounidenses de utilizar sus armas más destructivas simplemente no son creíbles en estos momentos.

¿Por qué, entonces, Estados Unidos no tiene lo que necesita en este momento crucial, misiles nucleares de crucero como los de Putin? Aduciendo que esas armas de bajo rendimiento harían más probable una guerra nuclear, persuadió a los presidentes estadounidenses para que no las construyeran. El presidente Trump autorizó su desarrollo, pero Biden canceló el programa.

Lamentablemente, los defensores del control de armas lo entendieron al revés. Como se desprende de los acontecimientos actuales, el hecho de que Estados Unidos carezca de cabezas nucleares de bajo rendimiento en los misiles de crucero está haciendo que la guerra nuclear sea más probable, no menos.

Entonces, ¿qué recomienda ahora la comunidad pro control de armas?

«Estados Unidos tendrá que reducir su arsenal nuclear para animar a Rusia a hacer lo mismo», escribieron Tom Collina y Angela Kellett el 21 de este mes en Defense One.

¿Persuadir a Rusia para que se desarme? Ya se ha intentado. Y el fiasco ha sido estrepitoso.

«En 2010, acabamos con el misil nuclear de crucero de la Armada y Rusia respondió confirmando que estaba construyendo 32 nuevos sistemas nucleares estratégicos, de los cuales el 90% ya están terminados», afirma Peter Huessy, del Instituto Hudson, a Gatestone. «El número chino comparable es 28».

No obstante, Collina y Kellett instan a la Administración Biden a no dejar que la guerra de Putin impida las negociaciones con el ruso para limitar las armas nucleares. «Si queremos impedir que Rusia utilice sus armas nucleares para agredir a Estados más débiles, debemos encontrar una manera de trabajar con Moscú para reducir su arsenal nuclear», escriben en «La guerra no es una razón para dejar en suspenso las negociaciones sobre el control de armas», su artículo en Defense One.

¿Es posible trabajar con Putin en este momento? Incluso si pudiéramos dejar de lado la moralidad de hablar con un asesino de masas, un genocida –y no podemos–, es imprudente pensar que Putin cumpliría los acuerdos de control de armas, cuando los ha violado continuamente con total impunidad.

Además, ya es bastante malo abogar por el desarme en tiempos de paz, pero es el colmo de la insensatez hacerlo en plena guerra, y cuando China y Corea del Norte están lanzando sus propias amenazas de ataques nucleares.

Los defensores del control de armas para Estados Unidos siempre han sido unos ingenuos. Ahora están locos.

¿Somos los últimos testigos de un mundo que desaparece?

La democracia, un concepto erróneo en origen y un sistema de gobierno imperfecto y limitado, ha acabado desprestigiándose por culpa de la codicia y de la estúpida e ignorante egolatría de los jerarcas del NOM

Por: JESÚS AGUILAR MARINA

Aunque bien explícito en sus agendas y en no pocas de sus facetas, el nuevo orden, lo mismo que los ensueños apocalípticos de sus fundadores, no es fácil de seguir detalladamente por su carácter subterráneo y clandestino y, más aún, contradictorio, lo que le ayuda, además, a ser semillero de las abundantes y estratégicas sectas y lóbis que proliferan al amparo de su financiación.

Tal vez no sea una sociedad cerrada, pero sólo acoge a aquél que, indígena o extranjero, de izquierdas o de derechas, sobresale por la complicidad intelectual en la hostilidad hacia el ser humano. Y le impone su etiqueta y sus normas, pues sus ambiciones son indelebles y absolutas: intelectuales y políticas, sociales y culturales, bioecológicas y etnográficas.

Es un grupo señorial, una cofradía mayestática, de altísima civilidad, que no roba ya por los caminos porque sus padres y abuelos robaron lo bastante. Ahora sólo especula en los mercados financieros mundiales y maneja los negocios de Estado sin salir de la guarida.

Ante sus puertas se detienen todos los forasteros, bárbaros o no, que desean halagar a la Bestia y vivir de sus migajas, para venderles su índole podrida, baboseando para ser bien recibidos y fotografiándose a su costado. Perfecto paradigma de ello son nuestros políticos de la casta, nuestros venales informadores y nuestros intelectuales áulicos.

Sus cánones mentirosos tratan de transformarse sospechosamente en las únicas referencias cotidianas; cánones trillados por la superchería y la arbitrariedad de quienes los cultivan y codifican, con el apoyo silencioso de los corderos canonizados. Pero tienen un problema, y es que todo se puede sofocar en el hombre salvo la necesidad del absoluto. Y es la búsqueda de la realización del absoluto, que tiene su origen en la inercia fatal del universo, lo que le ata al hombre a la esperanza.

La trascendencia constructiva es algo que ha emparentado a todas las civilizaciones antiguas, a todas las grandes culturas que han aportado su grandeza cultural a la historia. Pero los nuevos demiurgos no son espíritus constructores, sino destructores, y con la excusa de un nuevo ordenamiento del mundo a su imagen y semejanza acabarán por aniquilarlo si se les deja.

La democracia, un concepto erróneo en origen y un sistema de gobierno imperfecto y limitado, ha acabado desprestigiándose por culpa de la codicia y de la estúpida e ignorante egolatría de los jerarcas del NOM, que han confundido voluntariamente los ideales igualitarios, democráticos y de orden, tergiversados por criterios de clase, con sus delirios de plutócratas. Tal vez porque comparten la idea de que una civilización no existe ni se afirma más que por actos de provocación oligárquica.

Con unos discursos sociales, religiosos, científicos o metafísicos nacidos del delirio, ausentes por ello de prudencia y de trascendencia moral, sólo el azar y el caos podrán triunfar en ese indeterminado vacío en el que tratan de reedificar las mil explicaciones racionales que posibilitan nuestro vivir. Porque dan por hecho que la vida del hombre común es tal, que necesita el engaño, el espejismo y el miedo para poder soportarla.

Sin referentes morales y espirituales, ese hombre común se halla abandonado hoy a su suerte, porque ante la ausencia de una clase intelectual seria, profunda y honesta, los informadores sociales, servidores de la propaganda oficial, llenan este vacío con alardes de vulgar deshonestidad, tergiversando el lenguaje, modificando la realidad e intentando dar lecciones de ética, historia o cultura, con un sinfín de disparates, errores, verdades a medias y datos equívocos; y dando cuenta de una mediocridad que es reflejo de la audiencia a la que se debe.

En este modelo de sociedad creado por el NOM, lo que no tiene mercado o no acata las despóticas leyes LGTBI es como si no existiera. O peor aún: es algo destinado al exterminio. La raíz del mal está en que la usura, las finanzas, las multinacionales, las sectas, la depravación sexual, han cambiado el planeta radicalmente en medio siglo. Somos los últimos testigos de un mundo que desaparece, al menos como lo hemos conocido hasta ahora. Es lógico y urgente que nos preguntemos si conviene o no luchar para impedirlo.

El juego geopolítico.

Si bien los titulares sobre el estado actual de la crisis energética de Europa ciertamente están destacando el problema, pocos están aparentemente listos para revelar la realidad sin paliativos de lo que esto realmente significa para las sociedades europeas en los próximos meses y años.

Los gobiernos de toda Europa están a punto de sacrificar las vidas, los medios de subsistencia y el futuro de sus ciudadanos en el altar del poder corporativo transnacional. Las pequeñas empresas cerrarán en masa. La gente morirá congelada en sus hogares. La falta de vivienda y la pobreza alcanzarán proporciones épicas. Los ahorros de toda la vida se eliminarán en cuestión de meses. Los disturbios civiles escalarán a niveles que harán que parezca nunca vistos. Y las tasas de depresión, junto con la consiguiente inevitabilidad del suicidio, se dispararán.

Los políticos que juegan juegos estadísticos y políticos con datos económicos para negar la realidad de nuestra recesión actual simplemente se desmoronarán ante el desastre humano que se empezará a producir en mayor o menor cuantía en unos pocos meses dependiendo de la fortaleza de la nación y las medidas que tome el gobierno de cada nación.

Las cosas y los hechos en geopolítica casi nunca son por azar. Responden a una clara planificación, por más que se disimule muy bien. Vamos a ver un caso paradigmático, íntimamente relacionado con la conflictividad actual.

En 2019, la RAND Corporation, un think-tank estadounidense que elabora informes para asesorar a la Casa Blanca, y al que se le suele relacionar con la CIA, emitió el estudio Extending Russia”.

Con el subtítulo “Competing from an Advantageous Ground”, consta de 354 páginas. El capítulo 4 trata de “Medidas geopolíticas” que se podrían emplear contra Rusia. En dicho capítulo, el informe propone 6 posibles movimientos de EEUU dirigidos contra Rusia en el marco de la actual competición geopolítica recordad que estamos hablando de 2019.

– Proporcionar armas letales a Ucrania

– Reiniciar el apoyo a los rebeldes sirios

– Fomentar el cambio de régimen en Bielorrusia

– Explotar las tensiones entre Armenia y Azerbayán

– Asilar Transnistria en Moldavia, donde Rusia tiene tropas

– Intensificar las relaciones de OTAN con Suecia y Finlandia

– Presionar sobre las reclamaciones de #Rusia en el Ártico

– Monitorizar los intentos de Rusia de expandir su influencia en Asia

Como veis, nada sucede por casualidad y todo está sucediendo. Por supuesto, esto es parte del “juego” geopolítico que llevan a cabo todas las potencias; no es exclusivo de EEUU. Hay mucha más información relevante en el informe, el cual os animo a leer en su totalidad, pues también habla de medidas ideológicas, económicas y militares. O será en otro artículo.

“El Juego” en el que no se suele tener en cuenta las vidas humanas que se ponen en peligro ni las vicisitudes que tendrán que padecer los ciudadanos. Al menos, ya sabemos cómo funciona, para que no nos engañen, a pesar de que nos lo oculten.

Nada es al azar todo está planificado y organizado con las relativas modificaciones de cualquier plan más a través de los años unos los crean Kalergi otros lo aplican, si bien en lo económico se les ha ido de las manos, aunque lo han inducido también.

Goldman Sachs cree que este devastador entorno inflacionario, en todos los bienes y servicios vitales, enviará la tasa de inflación general muy por encima del 20%.

Europa continental se enfrenta, del mismo modo, a un escenario desastroso. En Bélgica, las industrias intensivas en energía, como los productores de acero y fertilizantes, ya están cerrando, argumentando que «ya no es financieramente viable» fabricar sus productos en el continente. Simultáneamente, los mercados energéticos francés y alemán subieron más de un 25%. Es difícil atribuir una fuente singular de culpa a este problema, aunque un fracaso abyecto para invertir en fuentes domésticas confiables de generación de energía y la invasión de Ucrania por parte de Rusia son ciertamente los principales contendientes.

El número de empresas en Inglaterra y Gales declaradas insolventes aumentó un 43% en agosto, según datos del gobierno, lo que se suma a las preocupaciones por la salud de la economía del Reino Unido.

El gigante energético estatal ruso Gazprom ha detenido indefinidamente todas las entregas de gas natural a Europa, citando un problema técnico, que solo está llevando al continente a la oscuridad. Si bien el almacenamiento de gas continental se encuentra actualmente en alrededor del 80% de su capacidad, se espera que disminuya a 4-5% para la próxima primavera y desencadene el racionamiento más temprano que tarde.

El valor del euro también ha caído ahora por debajo del dólar estadounidense, que es un fuerte indicador de la falta de confianza económica y una recesión que se avecina. Alemania ha presentado un paquete de apoyo de 65.000 millones de dólares en una de las primeras medidas importantes para hacer frente a este desastre, para antes de que llegue el invierno y los analistas creen que podría tomar más de un billón de dólares ofrecer una solución significativa.

China se prepara para una desaceleración que puede ser incluso peor que la de 2020. Morgan Stanley y Barclays incluso se temen un crecimiento aún más lento, a medida que la economía mundial empeora y China sufre de lleno su impacto.

La gente debe exigir que sus gobiernos comiencen a actuar en los intereses de sus ciudadanos.

Empresas alemanas que soportaron la Segunda guerra mundial podrían cerrar este invierno como consecuencia de sancionar a Rusia. Da pavor pensar en el efecto dominó. Gracias OTAN, gracias, Borrell, y Von der Brujen, gracias Zelensky y gracias a los que le aplauden como focas. “Competing from an Advantageous Ground”. página 354.

Este lunes 19 se convoca a la 77 asamblea general de las Naciones Unidas en Nueva York, la importancia de la cita de la ONU (nido de comunistas globalistas) en el centro financiero del planeta que congregará a presidentes de casi todo el mundo por ser la primera presencial tras dos años de pandemia y por producirse en un contexto económico político y económico complicado marcado por la invasión rusa de Ucrania y el alza incontrolada de los precios que tiene ahogadas a las clases medias de medio planeta. El otro gran broche será la recepción que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hará en la Casa Blanca a todos los líderes. ¿Y qué pinta en todo esto Bill Gates y Melinda como invitados? Sera muy interesante conocer al menos lo que transcienda.

Si los gobiernos pueden gastar billones de dólares persiguiendo fantasmas y convirtiendo el Medio Oriente y el norte de África en paisajes infernales en la llamada «Guerra contra el Terror», enriqueciendo el complejo industrial militar en el proceso, entonces aparentemente tienen recursos financieros más que suficientes para resolver problemas: es su trabajo asegurarse de que sepan qué problemas requieren las soluciones más urgentes; y ninguno, ahora mismo, es más urgente que este desastre energético.

La responsabilidad de un gobierno es con su gente, no con las corporaciones transnacionales, y cualquier nación que permita que sus ciudadanos se congelen hasta la muerte, destruyan sus medios de vida y se vean obligados a quedarse sin hogar no está calificada para el título de «civilización«. Seguirá Europa siendo vasallo de los EE.UU., así será nuestra perdición.

FUENTE: Situaciones Difíciles y Conflictivas

La guerra abierta entre sexos, cada vez más cerca.

Lo sucedido en el colegio mayor Elías Ahuja de Madrid cuando menos merece un comentario. Naturalmente habrá quien piense que la culpa de todo la tiene Franco. Interpretaciones tan descabelladas o más, hemos podido verlas reproducidas en la  “mentira democrática” y la gente se lo ha tragado sin pestañear, porque el pueblo español no es que se distinga precisamente, por su capacidad crítica, de lo cual también se le echa la culpa al de siempre.  Pues bien, lo cierto es que un hecho así resulta inimaginable y cualquiera que haya vivido en la España franquista lo sabe bien, que nunca un hecho tan vergonzoso se hubiera podido producir, por la sencilla razón de que las escuelas de entonces, lo mismo que en los Colegios Mayores, eran lugares, donde se velaba por la  formación humana , donde los adolescentes y los jóvenes  aprendían a  ser personas de bien  y honradas a carta cabal. Los chicos   eran respetuosos con unas chicas que se hacían respetar porque habían sido educadas en la honestidad y en la limpieza de cuerpo y alma. Ésta y no otra era la clave para que los propios chicos, también educados en los mismos valores, tuvieran en gran estima a las chicas pudorosas, no como actualmente ocurre, en que  a la hora de elegir compañera, los propios interesados  confiesan que prefieren que  sean un poco “guarronas”.

Motivos hay para estar preocupados, no tanto por el hecho en sí del que todo el mundo habla, cuanto por lo que a través de él se dejé entrever y que viene a confirmar lo que ya más o menos sabíamos. Estamos viviendo una crisis aguda, que afecta a la relación entre los sexos. La situación es grave, tanto que la ministrilla Irene Montero se vio obligada a intervenir quirúrgicamente, sacando la ley del “solo el SÍ es SÍ”, tan equivocada que lo que seguramente va a conseguir es agravar el problema. Naturalmente que hay que tomar conciencia de la gravedad del asunto, pero sobre todo urge saber cuál es su origen para enfrentarnos a él y tratar de darle alguna solución.

 Resulta verdaderamente  grotesco e indignante que salgan en primera línea, lamentándose y rasgándose las vestiduras, precisamente dirigentes políticos, que por acción u omisión han sido sus principales causantes y no parece muy difícil dar con  quienes han sido, más aún, desde hace tiempo se vienen denunciando prácticas educativas aberrantes, inspiradas en la ideología de género, que bien podría ser visto, como un instrumento pensado para la corrupción de menores. No nos engañemos, en gran medida la falta de  compenetración, no solo entre las parejas jóvenes, sino también en las más maduritas, es fruto de una educación equivocada, que más que educar lo que hizo y está haciendo es deseducar. 

 El adoctrinamiento en la ideología de género que se está llevando a cabo en los centros educativos, no solo está siendo motivo de perversión moral, sino que está dando origen larvadamente a una guerra entre los sexos y quien no lo vea así es que está ciego. Guerra entre sexos en versión chusca, es exactamente lo que yo acierto a ver en lo sucedido en el colegio agustino de Elías Ahuja y que ha puesto bien de manifiesto el componente de un subconsciente masculino lleno aversión y resentimiento. No sé si habrá réplica por parte de las chicas, pero hay razones suficientes para pensar que si la hubiera, seguramente saldría a relucir un subconsciente sexista no menos preocupante, tal como hemos podido ver en más de una ocasión.  Esto que acaba de suceder y mucho más, hay que interpretarlo dentro del contexto amplio, enmarcado en un feminismo corrosivo y demoledor, que anda diciendo por ahí que los hombres son unos machistas depredadores, violadores irredentos, enemigos de las mujeres a las que siempre han tenido esclavizadas.  Hace falta mucho cinismo para lamentarse por algo de lo que se es responsable. Después de haber estado durante años, tratando de adoctrinar a los escolares en la práctica de una sexualidad salvaje, puramente biológica, ahora nos escandalizamos de que éstos se expresen en términos sexistas.  ¿Acaso se puede esperar una respuesta solidaria, comprometida y respetuosa con los demás a quienes han sido educados  en un pansexualismo enfermizo, que solo busca  la satisfacción momentánea y egoísta de los más bajos instintos?

Vamos a hablar claro, la educación sexual que se está impartiendo en las escuelas  además de ser  demoledora, está alimentando  resentimientos y malentendidos,  que propician el enfrentamiento entre hombre y  la mujer.  Una información interesada sobre los juguetes eróticos  puede  contribuir a despersonalizar la sexualidad dejando fuera de toda relación humana y humanizadora y convertirla en una pura estimulación mecánica.  ¿Que sentido tendría un aprendizaje de este tipo de cara a un relación conyugal, como la propia naturaleza exige?   Según he podido saber,  el tipo de educación sexual que se imparte en los centros, consiste en conocer el propio cuerpo, para así poder obtener el máximo de placer posible, lo que ciertamente se corresponde con una cultura eminentemente hedonista, no lo voy a negar, lo que sí que digo es que ésa no es la educación sexual que se está necesitando, o cuando menos no lo es toda. Lo que se necesita fundamentalmente y más que nada es conocer y explorar los espíritus y dotarles de aquellos valores humanos y morales que hagan posibles que un sujeto y una sujeta, distintos entre sí, se compenetren y mutuamente se apoyen y complementen. Recalco lo de un sujeto y una sujeta distintos entre sí, porque hay que partir de la evidencia científica de que hombre y mujer son diferentes. Lo son morfológicamente, lo son genéticamente, lo son anatómicamente y sobre todo lo son psicológicamente, con su sensibilidad propia y su modo característico de entender la sexualidad.       

 Desde mayo del 68 existen fuerzas muy interesadas por implantar la indiferenciación sexual,    sirviéndose para ello de las escuelas, los parlamentos y los medios de comunicación, para sus siniestros propósitos , incluso la propia ONU, está haciendo valer su autoridad moral a favor de   esto mismo. Es seguramente por ello, que la identidad femenina atraviesa una crisis sin precedentes. Todo comenzó por ocultar los sentimientos y afectos femeninos, para así poder ingresar más fácilmente en el mundo laboral de los hombres; la cosa fue a más y muchas mujeres acabaron  traicionándose a sí mismas,  sacrificando su propia identidad femenina,  para  convertirse en “hombretonas” y  llegar  a ser paradigma de lo que se dio en llamar la mujer moderna. Frente a tanta confusión, una cosa parece clara y es que la naturaleza de la mujer   es única e insustituible, estando llamada a realizar un tipo de humanidad maravillosa y diferente de la del hombre, de modo que solo siendo fiel a sí misma podrá lograr su plenitud. La falsificación de la mujer obra del feminismo radicalizado “a lo Beauvoir” ha repercutido negativamente en las relaciones de la pareja, pero a quien más daño ha hecho es a la propia mujer. A simple vista, semejante afirmación resulta paradójica, por lo que está pidiendo una explicación.   Bien está que a la mujer se la equipare con el hombre en todos los órdenes de la vida social, lo que no deja de ser una desgracia es que a la mujer se la masculinice, robándole su propia identidad, hasta verla convertida en una réplica del hombre. Ser mujer es un don, un privilegio que el mundo necesita, por eso una mujer nunca debiera dejar de serlo. Fue Julián Marías quien dijo que: “Cuando una mujer no sabe a mujer, resulta una forma degradada de lo humano”.  En la medida en que la mujer se olvida de su condición de mujer, se está convirtiendo en un objeto fácilmente manipulable.  Bien entendido que esta fidelidad de la que hablo es compatible con las preferencias personales y con la vocación profesional de cada cual, sin necesidad de tener que renunciar a nada, por supuesto tampoco a la maternidad y a la familia.  

 La Srª Irene Montero,  ministra de la igualdad, tiene que explicarnos qué está fallando en la política  de género, para que cada vez haya más desavenencias entre los jóvenes de distinto sexo, para que las agresiones sexuales sean el pan nuestro de cada día, o para que unos  universitarios nos obsequien con un espectáculo de tan mal gusto. Ha de explicarnos porqué  tantos chicos y chicas  se muestran reacios a formar una familia  estable  y cuando se deciden a hacerlo son incapaces de dar continuidad a un ilusionante proyecto en común.

Cuando en España se impuso por decreto la ley  la coeducación, se nos dijo que ello iba a favorecer la cooperación, el mutuo conocimiento, la convivencia, la cercanía, la confraternización, la interrelación. Todo ha sido un camelo, Sra. ministra, lo que está sucediendo   es otra cosa bien distinta.  Políticos, políticas y polítiques ¿por qué no se van a sus casas y nos dejan en paz?

El Correo de España

El canalla que nos gobierna.

Por: JULIO MERINO

Me dicen algunos de mis lectores, e incluso de mis amigos, que van a dejar de leerme porque soy demasiado pesimista y a veces hasta catastrofista. «Oiga, don Julio, leo uno de sus artículos y se me quitan las ganas de comer y luego no duermo bien»… «Amigo Merino, lo siento, pero ya no te leo más,  no quiero amargarme la vida porque tú lo veas todo mal, pienso que algo habrá de bueno»… También están los otros, los que me dicen que cuanto más me leen más comen, por si acaso mañana es verdad que no vamos a tener  ni para comer pan y duermo toda la noche y más, como un lirón,  cuando pienso- según dices tú en muchos de tus artículos– que los comunistas torturan en sus checas no dejando dormir y con duchas de  agua fría cada media hora.

Bueno, pues sí, seguramente yo estoy muy pesimista desde que llegaron  estos sujetos ( o por lo menos desde que el señor Sánchez llegó a la Moncloa). Aunque mi grado de pesimismo varía de un día a otro según veo  las teles, salgo a la calle y  palpo lo que hace y dice el pueblo español, y según me indican mis brújulas (o sea Federico Jiménez Lossantos,  si quiero saber cómo va la política. A don Pablo Sebastián sí quiero saber cómo va eso de Monarquía o República. A Raúl del Pozo si quiero saber cómo se puede supervivir en una España que se hunde como el Titanic … Y a Jesús Cacho, el periodista  más documentado en la materia,  si quiero saber la realidad económica actual y si es cierto que el caballero Sánchez  está vendiendo España por trozos  en el rastro de Madrid o nos ha vendido ya y ni nuestros bisnietos podrán terminar de pagar las deudas que hoy está sumando.

Para que se crean ustedes lo que le estoy diciendo y comprueben mi pesimismo les reproduzco el artículo de don Jesús Cacho que publica hoy en «Voz Populi» con el título»Unos presupuestos indecentes» y donde califica de «canalla» al que nos gobierna.

            Pasen y lean (y duerman como quieran)

EL CANALLA QUE NOS GOBIERNA

Christian Lindner, ministro alemán de Finanzas, se ha declarado esta semana partidario de volver cuanto antes a la disciplina fiscal y presupuestaria en el seno de la UE, de acuerdo con los criterios de Maastricht. Su declaración no ha sorprendido teniendo en cuenta su condición de líder del Partido Democrático Liberal (FDP) alemán, hoy parte de la coalición que gobierna el país, pero ha sido contestado en distintos foros con el argumento de que eso precipitaría la recesión en el continente. Sébastien Laye, que además de empresario es economista jefe del Instituto Thomas More, un think tank con sede en París, ha acudido en socorro de Lindner, urgiendo al Gobierno Macron a poner orden cuanto antes en las finanzas públicas galas. El momento no puede ser más inquietante. El fantasma de la crisis financiera de 2008 y la forma de abordarla entonces a base del jarabe de palo del ajuste duro sigue presente en el inconsciente colectivo de una clase política (y de gran parte de la económico-financiera, por no hablar de la élite burocrática que campa a sus anchas por Bruselas) europea, que se ha acostumbrado a la vida muelle que Mario Draghi y su «whatever it takes» (lo que sea necesario) inauguró en 2015, algo que acrecentó hasta el paroxismo la aparición del Covid, merced a la política del BCE inundando de liquidez el sistema (tipos de interés negativos) y comprando deuda soberana. Hoy ya sabemos que esa política de expansión monetaria ha conducido a una inflación (9% en el caso español, septiembre) convertida en la gran amenaza a la prosperidad colectiva.

Para tratar de domeñar al monstruo, el BCE puso en marcha, con mucho retraso, una política monetaria restrictiva que choca frontalmente con las políticas presupuestarias expansivas que ha venido alentando Bruselas, con el argumento de la protección a los más débiles, de no pocos países de la Unión, caso de Italia, Francia y naturalmente España, políticas (apoyo a la demanda con inyección de liquidez al sistema) que podrían hacer fracasar los esfuerzos del BCE en su lucha contra la inflación mediante la subida de tipos. Cierto que tratar de frenar esa hidra tiene un impacto negativo en el crecimiento a corto plazo, algo a lo que se resiste una opinión pública y unos Gobiernos poco a nada conscientes de que hoy la gran amenaza que se yergue frente al bienestar de las familias no es el desempleo o el bajo crecimiento, sino la inflación y la caída del poder adquisitivo, una inflación que si no se le ataca de forma rápida y decidida podría enquistarse hasta convertirse en un problema de años. Este es el contexto, que el último informe del Banco de España (BdE) describía esta semana con tintes mucho más dramáticos, en el que el Gobierno Sánchez acaba de presentar su proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023, unos PGE descaradamente expansivos que ignoran lo que está pasando a nuestro alrededor, porque, digámoslo ya, no son los PGE que España necesita y que le vendrían bien al país en estos momentos, sino los que convienen a Sánchez para, derrochando el dinero público con la liberalidad e irresponsabilidad propia del sujeto, tratar de ganar la reelección a la presidencia en 2023.

Los Presupuestos que acaba de presentar el Gobierno son descaradamente expansivos. Ignoran lo que está pasando a nuestro alrededor, porque, digámoslo ya, no son los PGE que España necesita y que le vendrían bien al país en estos momentos, sino los que convienen a Sánchez para tratar de ganar la reelección a la presidencia en 2023

Unos Presupuestos que, de entrada, nacen muertos, porque la ministra Montero se ha sacado de la manga un crecimiento del PIB para el año próximo del 2,1%, estimación que el BdE ha dinamitado al calcular que no superará el 1,4% (1,5% en el caso de la AIRef), pero que muchos expertos reducen todavía más hasta dejarlo en el 1% pelado, dependiendo de la evolución del contexto internacional. En consecuencia, las estimaciones de ingresos no financieros (307.445 millones, con crecimiento del 6%, de los cuales 262.781 millones proceden de impuestos, aumento del 7,7%) contenidas en el proyecto son papel mojado (como, por desgracia, han sido todos los PGE preparados por este Gobierno desde que está en el poder). Ese punto de PIB de menor crecimiento es muy importante, porque significa no solo que vas a crecer menos, y por tanto vas a recaudar menos, sino que no vas a crear empleo, al contrario, te va a aumentar el paro con lo que ello significa en términos de recaudación. De modo que el capítulo de ingresos está brutalmente inflado y normalmente serán inferiores, incluso muy inferiores, a los que figuran en el proyecto, ello a pesar del efecto de la inflación y de los fondos estructurales Next Generation, la varita mágica con la que Sánchez piensa cuadrar las cuentas. 

Con los gastos ocurre lo contrario: están claramente infraestimados, en un calculado ejercicio de trilerismo presupuestario propio de un Gobierno acostumbrado a gastar como si no hubiera un mañana, de espaldas a cualquier racionalidad económica. Un trilerismo particularmente llamativo en el caso de las cuentas de la Seguridad Social, con ingresos claramente inflados para poder hacer frente a la enorme cuantía del gasto reconocido. Cuestiones estas que sin duda no quitan el sueño a un presidente cuyo objetivo es regar el patio, captar votos creando pesebres con cargo al erario público con la intención de atraer a más y más colectivos dispuestos a apoyar su reelección. Y para regalar dinero público primero hay que quitárselo al contribuyente asfixiándolo a impuestos y, por ejemplo, negándose a deflactar la tarifa del IRPF o a retocar tipos del IVA de acuerdo con el alza de los precios. Pensionistas, funcionarios (la masa salarial del Estado supera los 25.000 millones) y rentas del trabajo inferiores a 21.000 euros son los grandes beneficiarios de esta política que refleja a la perfección el carácter de un personaje, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que desde su llegada al poder en 2018 optó por ser el presidente de la mitad -en el mejor de los casos- de los españoles y que, en consecuencia, ha pergeñado unos PGE destinados a engatusar a esa mitad de españoles, los teóricamente de izquierdas, despreciando la posibilidad de confeccionar unas cuentas públicas destinadas a dar respuesta realista a las necesidades de todos los españoles.

Particularmente escandaloso es el caso de las pensiones, partida que crece un 11,4% hasta superar los 190.600 millones, con una revalorización estimada del 8,5%. Escandaloso en tanto en cuanto supone una quiebra brutal de la equidad intergeneracional. Pensiones, funcionarios y servicio de la deuda se comen más del 50% del Presupuesto. Pero suben todos los rubros que tengan que ver con el reparto del dinero público, y por subir sube hasta el sueldo del propio presidente del Gobierno (el 4%) mientras permanece congelada la asignación del Jefe del Estado, S.M. el rey Felipe VI. Como escribía esta semana un lector de Vozpópuli al hilo de una sentencia de Thomas Paine («There are two distinct classes of men in the nation, those who pay taxes, and those who receive and live upon taxes»), vivimos en una injusta sociedad dual formada por dos grupos de personas: el constituido por «Empresarios y trabajadores sujetos a la competencia, cuyos ingresos dependen de lo que producen y de lo que los ciudadanos deciden libre y voluntariamente adquirir y pagar por ello», y el formado por «Políticos, empresarios amigos del Gobierno, empleados públicos y liberados sindicales cuyos sueldos y privilegios -decididos por los políticos- son pagados obligatoriamente por los ciudadanos del primer grupo«. El Gobierno Sánchez se ha dedicado plena y conscientemente a exacerbar esa maligna dualidad.

El drama del aumento del gasto en pensiones, funcionarios y demás es que va a consolidar un gasto estructural estimado en no menos de 50.000 millones, situación que pone a las cuentas públicas en una posición muy delicada, muy débil para afrontar cualquier posterior impacto negativo exterior y que, en definitiva, coloca al país al borde de la quiebra

Dice el proyecto de Presupuestos de la señora Montero («Si tú recaudas por este producto solamente puedes gastártelo en Juanolas, no te lo puedes gastar en nada más; entonces, si las Juanolas no están…») que, con un crecimiento del PIB del 2%, objetivo imposible desde todos los puntos de vista, los ingresos crecerán un 6% sobre 2022 mientras los gastos lo harán un 7,6% más. La realidad es que los primeros quedarán bastante por debajo de esa cifra, mientras que los segundos se dispararán hasta cerca del 12%, con un déficit estructural (aquel que no depende de los vaivenes del ciclo) que podría irse hasta el 6%, una salvajada se mire por donde se mire, y una deuda pública a la que habrá que añadir no menos de 70.000 millones nuevos y cuya cuantía (1.501.773.618.989 euros ahora mismo, el 124,40% del PIB o 31.660 por habitante) no deja de crecer. El drama del aumento del gasto en pensiones, funcionarios y demás es que va a consolidar un gasto estructural estimado en no menos de 50.000 millones, situación que pone a las cuentas públicas en una posición muy delicada, muy débil para afrontar cualquier posterior impacto negativo exterior -precios del gas, por ejemplo-, y que, en definitiva, coloca al país al borde de la quiebra (la prima de riesgo española es ya la tercera más elevada de la UE, tras Grecia e Italia).

Toda la política fiscal del Gobierno Sánchez durante 2020, 2021 y este 2022 ha ido en contra de las verdaderas necesidades del país, toda a aumentar ese déficit estructural. Todo en contra de la más elemental ortodoxia económica. Redoblar el gasto público (aquí disfrazado siempre de «social») es retroalimentar la inflación y destruir el poder adquisitivo de los hogares. Sánchez ha hecho estos años justo lo contrario de lo que tendría que haber hecho en términos de saneamiento de nuestras cuentas públicas. Lo acaba de refrendar con este indecente («miserable o de mal aspecto, inconveniente u obsceno. Se aplica a las cosas que ofenden al pudor» según el María Moliner) proyecto de PGE. La posición de España queda muy comprometida. Una herencia envenenada casi imposible de manejar por quien, tras las generales de 2023, se haga cargo del timón colectivo, sea el mismo canalla que hoy nos gobierna u otro cualquiera. Si el Gobierno Zapatero dejó España en 2011 a los pies de los jinetes del Apocalipsis, Sánchez la va a dejar aún peor porque, además de gastar de una forma delictuosa en beneficio propio, ha imbuido estos años en el inconsciente colectivo de los españoles, a través de un poderoso aparato de propaganda que controla, la idea de que cualquier problema que le surja a Juan Español se lo resolverá raudo el Estado con cualquier tipo de ayuda, paguita, cheque o lo que sea menester, de modo que no tendrá ninguna necesidad real de buscarse un trabajo porque podrá vivir del cuento. Eso sí, votando siempre al gran Sánchez, un tipo de una radicalidad perdida en el tiempo, un radicalismo viejo imposible de encontrar en cualquier otro país europeo: la dicotomía ricos versus pobres, la aversión a la creación de riqueza, la guerra permanente contra la libre empresa (el último atentado: el destope de las cotizaciones máximas a la Seguridad Social)… Un impostor, un personaje tras el cual quedará la sombra alargada de un auténtico apóstol de la pobreza.

¿Hasta cuándo Catilina?

¿Hasta cuándo Catilina? Ilustración de Linda Galmor

«Espero que algún político decente se cuadre en el estrado y exclame al ‘cum fraude’: ¡¿Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?!»

Por: Jose Crespo en La Paseata

‘¿Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?’ fue la frase pronunciada por Cicerón, conocida por ser la primera oración de la Primera Catilinaria, primero de los cuatro discursos de Cicerón pronunciados entre noviembre y diciembre del año 63 a. C., después de ser descubierta y reprimida la conjura encabezada por Catilina para dar un golpe de estado.

La frase se traduce del latín al español como: «¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?». Estas palabras fueron pronunciadas delante del Senado romano el día 8 de noviembre del año 63 aC. Ese fue el momento en el que Cicerón dio a conocer esa conjura que preparaba Catilina para hacerse con el poder absoluto. Con ese discurso la conspiración fue descubierta a tiempo y los conjurados huyeron de la ciudad, para ser derrotados al año siguiente en la batalla de Pistoya.

Que estamos ante una conjura contra España, su unidad, y sus símbolos empezando por el Rey, el Himno y la Bandera nacionales, la Historia, la actual Constitución, la democracia y la Soberanía Nacional nadie puede negarlo… y además pagándolo todos y cada uno de nosotros con nuestros impuestos.

Para ello auténticos indigentes intelectuales, muchos sin formación acreditada y sin experiencia laboral, pero a sueldo de España como los ‘doctores’ Sánchez e Iglesias y conmilitones como Dolores DelgadoGarzónAsens y toda la cuadrilla de mantenidos separatistas y filoterroristas, sin olvidarnos de otros responsables activos y pasivos, algún juez delincuente expulsado de la carrera judicial y otros que desde dentro hacen labor de zapa… todos ellos comenzaron disputando la propiedad de los términos, concretamente el de ‘democracia‘ además del de ‘patriotismo‘. Acuérdense «la palabra dictadura, aunque sea del proletariado…no mola, democracia… mola, pues tendremos que disputársela al enemigo cuando hagamos política«, pues en esas están.

La sociedad española asiste aborregada y anestesiada al espectáculo con la ayuda de unos medios de comunicación regados con dinero público para hacer de palmeros del gobierno, un gobierno empeñado en empobrecer a toda la sociedad, adoctrinado, manipulando y tratando de dirigir nuestras vidas hasta los más mínimos detalles, lo que debemos comer y beber, el tipo de ropa, el tipo de vehículo, cómo desplazarnos, cómo hablar… eso sí con las cunetas de las carreteras y los parques llenos de basura como siempre. Metiéndonos miedo con el clima algo que depende exclusivamente del sol y de la propia tierra y su latido interno, cosas que nada tienen que ver con nosotros, en vez de preocuparse por la limpieza, recogida de basuras y mantenimiento de nuestros bosques y playas.

Comenzaron estos diseñadores de la nueva estética y señalética con el disparate de la ley de la ‘memoria histórica‘ de aquel que Dios confunda que dijo aquello de que «España es un concepto discutible y duscutido» y crecidos ahora están con la ley de ‘memoria democrática‘ con la idea de demonizar a media España y blanquear a los asesinos y delincuentes que provocaron la guerra civil como fueron Largo CaballeroNegrín o Prieto, y a los terroristas del FRAP, el GRAPO o la ETA, presentados como luchadores por la democracia cuando su proyecto era y es el de una dictadura marxista leninista, convertir a España en una república soviética, algo que impidió el general Franco, del cuya persona ni sus logros se va a poder hablar.

Mientras tanto, quieren hablar de muertos pero pasan por alto de los más de 50.000 provocados por la superlativa imprevisión estratégica y logística de la Covid, de la que hemos sido testigos, además de mala y corrupta gestión de lo que está siendo la mayor crisis sanitaria de nuestra Historia reciente y de consecuencias dramáticamente previsibles.

La izquierda-guiñol y la ultraizquierda que la maneja dan ahora los carnets de demócrata y vimos cómo Iglesias sentenció a los de enfrente que «no gobernarán nunca«, aunque su partido tenga menos votos que VOX, fuerza a la que no se cansan de demonizar con la cantinela de la ‘ultra derecha’ y el ‘fascismo’, que no era otra cosa que un socialismo nacional.

Se adueñan, menuda paradoja, del constitucionalismo, incluso de la Libertad y la Igualdad diciendo que ayudan a los pobres, e incluso de la Soberanía Nacional mientras que por otro lado son capaces de trocearla a gusto de los separatistas, con fiscalidades y financiación sobresimendionada, mientras que acusan de fascistas, insolidarias y de gobernar para los ricos, a las regiones gobernadas por la derecha.

Alardeando de demócratas mantienen un discurso guerracivilista bajo las 3M, miedo, mentira y manipulación, acusando incluso a la oposición de pretender dar un golpe de estado mientras lo perpetra el gobierno social-comunista, que opera bajo las 3R, rencor, revancha y resentimiento, los anti valores ajenos al Amor, del que emanan todos como la responsabilidad, el sacrificio, la solidaridad y la entrega, entre otro muchos.

Algunos incautos pensaban que lo de la tumba de Franco no iba con ellos, fue solo el comienzo, desde la putrefacción política y económica más inmunda acusan al anterior jefe del estado, que no está imputado por nada, y ahora se lanzan como hienas sobre el actual monarca acusándole de falto de neutralidad y de anticonstitucionalismo.

Ya indultaron a los delincuentes separaristas, y dentro de nada, mientras insultan nuestra inteligencia indultando a los políticos de los ERE,s, el mayor escándalo de la democracia europea, se reirán de nosotros controlando los medios y las redes para decirnos qué debemos hacer, pensar y comer. Bienvenidos a Cuba y Venezuela.

Ya es hora de que se alce la voz frente a una ultraizquierda desbocada y deslegitimada y si es necesario, que lo es, tomar pacíficamente las calles para que de una vez haya una ley electoral justa que impida que la Soberanía Nacional, residente en el Pueblo Español, permanezca maniatada en nombre de los enemigos de España.

Espero que algún político decente se cuadre en el estrado y exclame exigiendo al doctor ‘cum fraude‘ que devuelva la mirada: ¡¿Hasta cuando, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?!

Santurrones progres… y liberales

Imágenes de los dos colegios mayores la noche de la «agresión machista y heteropatriarcal»

Ante la blasfemia mayor de los tiempos LGTBIQ+, las vestiduras se han rasgado

Por: Javier R. Portella

“¡Salid, putas, de la madriguera! ¡Ninfómanas! ¡Os vamos a follar!”, gritaban desde sus ventanas los estudiantes del Colegio Mayor Elías Alhuja de Madrid dirigiéndose la otra noche a sus vecinas del Colegio Mayor Santa Mónica. Las cuales, regocijadas, contestaban a sus amigos y compañeros: “¡Queremos más, queremos más!”. Luego, a preguntas de los periodistas que se precipitaron a asediarlas, las estudiantes precisaron que todo era una tradicional broma de inicio de curso por la que no se sentían en absoluto ofendidas y pedían la readmisión de sus compañeros masculinos que han sido expulsados del colegio mayor.

Ante la blasfemia mayor de los tiempos LGTBIQ+, las vestiduras se han rasgado y se ha montado el mayor de los escándalos. “¡Machismo insultante, expresión denigrante del heteropatriarcado”, etc. han gritado todos a coro. Todos. No sólo el rojerío PSOE-izquierdista, encabezado por sus televisiones (la Sexta y TVE) que han abierto con tal noticia sus telediarios. También el PP (cosa lógica y de esperar) ha repudiado el “machismo” varonil. Y lo más tremendo: también Vox, en boca de Rocío Monasterio y de su recientemente dimitido secretario general Javier Ortega Smith, ha inclinado la cerviz y se ha sumado al coro de los santurrones de la virtud feministoide. Sola, en toda la casta política, la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha tenido la inteligencia política de negarse a condenar los hechos.

Cuando todo se rompe…

Cuando todo se rompe —valores, principios, belleza, tradiciones…— hasta se quiebra el sentido mismo del humor y de la fiesta. Todo se vuelve triste, enjuto, seco. Como les gusta a ellos, como son ellos mismos: mirad, si no, la cara de los líderes del mundo progre-liberal que nos sojuzga (suavemente, dulcemente, la mayoría de las veces; pero si nuestra servidumbre voluntaria no les basta, entonces…).

Todo se había limitado a una fiesta, ¡por Dios!, a una de esas tradicionales bufonadas estudiantiles con las que se suele celebrar el comienzo del año académico. Jamás, fuera de tal contexto, a ninguno de los “machistas” estudiantes se le ocurriría dirigirse con tales términos a sus amigas, compañeras o novias.

Fue una bufonada, es cierto, de tintes groseros, vulgares, incluso. ¿Y?… ¿Desde cuándo los forjadores del mundo más vulgar, feo y grosero de la historia osan criticar una vulgaridad puntual, breve y festiva? Es más, ¿desde cuándo las bufonadas festivas carecen, en el grado que sea, de tales rasgos? ¿No los había acaso en todas las tradiciones y ritos, hoy perdidos, en que, durante ciertos días del año, se transgredían los principios  y el orden social imperantes? ¿Acaso no era descomedido, desaforado y burdo todo lo que se celebraba desde las Saturnalia romanas (con sus orgías y su inversión de roles entre amos y siervos) hasta los carnavales medievales y renacentistas?

¿Hasta tal punto hemos perdido hoy el sentido del humor y de la transgresión, de la fiesta y de la tradición? Por supuesto que los hemos perdido. Pero todavía no todo el mundo. Todavía no lo han perdido, por ejemplo, los estudiantes de ambos sexos (sí, “sexos”, no “géneros”, maldita sea) de estos colegios mayores de Madrid que, con su fiesta, se han mostrado inmunes (¡y cómo les duele a los progres y liberales!) a la ideología de género y demás desatinos woke que, desde su más tierna infancia, los forjadores de ideas (desde los medios de cretinización hasta muchos docentes, pasando incluso por sus propias familias) les han tratado y tratan de imbuir.

Saludemos, pues, con simpatía y admiración a los estudiantes de los colegios mayores Elías Alhuja y Santa Mónica de Madrid. Y esperemos que los años próximos tengan las agallas de proseguir su tradición. Pero les resultará difícil: la policía del pensamiento y los nuevos Savonarola  velarán por el mantenimiento del orden y la moral.