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Comunismo por puntos: China activa una tecnología para medir el «valor social» de cada ciudadano

Es un artículo antiguo, publicado en «El Mundo», pero me resulta interesante de difundir porque, si las cosas no dan un gran giro, ¡que digo giro! volantazo violento, a una sociedad de este tipo es adonde nos están conduciendo y, aunque ya se que habrá grandes carcajadas de la «progresía» imperante (y majadera), el caso es que circule y que haya quien se lo piense.

Por Daniel J. Ollero en El Mundo

«Queridos pasajeros, aquellos que viajen sin billete, que se comporten desordenadamente o que fumen en lugares públicos serán castigados de acuerdo a las reglas y su comportamiento quedará registrado en el sistema de créditos e información individual. Para evitar cualquier registro negativo en su crédito personal siga las normas y cumpla las órdenes en el tren y la estación».

Esta cita no corresponde a la voz de una telepantalla en 1984, la novela de George Orwell, o a un extracto del primer capítulo de la tercera temporada de Black Mirror en el que aspectos clave de la vida de las personas como el empleo de transportes públicos o la posibilidad de alojarse en un determinado hotel se encuentra condicionada por su puntuación en una red social global. El fragmento es una grabación real de un tren en Shanghai que muestra la punta del iceberg del sistema de crédito social puesto en marcha por el Partido Comunista chino. Real pero, al mismo tiempo, mucho más aterrador, preciso y perfecto que la distopía narrada en ambas obras de ficción.

El sistema de créditos sociales chino, que ya se encuentra en funcionamiento, otorga una puntuación a cada uno de sus ciudadanos en función de sus hábitos cívicos, su estilo de vida, las páginas web por las que navega, de lo que compra en internet y de otras variables como sus infracciones de tráfico.

Una puntuación que marca la posición de los ciudadanos en la escala social del país de modo que, aquellos con un crédito alto, tendrán derecho a un trato preferente por parte de la Administración.

«Mantener la confianza es glorioso y romper la confianza es una desgracia«, sostiene un documento público del Partido Comunista en el que se explica el proyecto. Un escrito en el que la palabra «confianza» aparece 105 veces y en la que se detallan algunos comportamientos y actitudes que conllevan la «romper la confianza».

Aquellos con una puntuación baja, los que «rompen la confianza», se están enfrentando a represalias como la imposibilidad de acceder a determinados puestos de trabajo, la prohibición de comprar billetes de tren o avión, de alojarse en los mejores hoteles, de que sus hijos vayan a un buen colegio o, incluso, que el estado les quite a sus mascotas. Todo eso además de ser incluidos en listas negras públicas de malos ciudadanos.

Una serie de castigos que, más allá del papel, ya se están produciendo. Por ejemplo, a 12 millones de chinos ya se les ha prohibido de comprar billetes domésticos de avión y tren.

Un sistema de control político y social que, según el proyecto redactado por el partido comunista chino, es «una base importante para implementar de manera integral la visión del desarrollo científico y construir una sociedad socialista armoniosa, es un método importante para perfeccionar el sistema de economía de mercado socialista, acelerando e innovando la gobernanza social, y tiene una importante importancia para fortalecer la conciencia de sinceridad de los miembros de la sociedad, forjar un entorno crediticio deseable, elevar la competitividad general del país y estimular el desarrollo de la sociedad y el progreso de la civilización».

Un proyecto que, según dicho texto, se enmarca en el interés del «Comité Central del Partido Comunista Chino para las opiniones del Estado buscando el fortalecimiento y la innovación del manejo de la sociedad«.

El sistema crédito social de China es posible gracias a la combinación e integración de varias tecnologías como el big data, el reconocimiento facial y la monitorización de internet en un entorno cuyas libertades no son comparables a los de una democracia occidental y ayudados por más de 600.000 cámaras de vigilancia con inteligencia artificial.

Pese a que los castigos y represalias son conocidas, el funcionamiento del algoritmo que determina la posición de un individuo en la escala social es incierto.

Gran parte de los datos que otorgan la puntuación de cada ciudadano en el sistema de crédito social provienen de los historiales de internet de los chinos, aunque también se tienen en cuenta factores económicos -como retrasos a la hora de pagar las facturas- o sanciones administrativas y/o penales que castigan comportamientos incívicos.

El sistema también tiene en cuenta un componente moral, y con un carácter más aleatorio, a la hora de asignar el valor crediticio de cada ciudadano. Las compras frívolas, jugar a videojuegos, publicar fake news e, incluso, determinados comportamientos, que no son constitutivos de delito, en las redes sociales pueden tener un impacto negativo en la puntuación de cada ciudadano, según explica Foreign Policy.

En este ámbito, uno de los posibles castigos a los que se pueden enfrentar los ciudadanos con una baja puntuación es una merma en la calidad de su conexión a Internet.

Sin embargo, la lista de castigos es larga y la presencia de un individuo con una baja puntuación puede afectar a otros de su entorno social, pese a que estos gocen de un valor mayor en el sistema de créditos.

Esto le sucedió a un estudiante de universitario que vio su admisión revocada debido a que su padre tenía una baja puntuación en la escala de crédito social. Un caso recogido incluso por los medios estatales chinos que citan otros ejemplos de jóvenes a los que se les impidió acceder a instituciones educativas por la mala puntuación de sus padres.

Los medios de comunicación, bajo control público y censura (1), juegan un papel importante a la hora de generar una política de miedo y represalias en esta línea. El citado documento del Gobierno chino explica así su papel.

«Reforzar la propaganda relativa a la lista de personas perseguidas por romper la confianza y castigadas en su crédito, dar rienda suelta al papel de los medios de comunicación en la propaganda, la supervisión y la orientación de la opinión pública. Utilice los periódicos, la televisión, los medios online, etc., para hacer pública la información relativa a las personas sujetas a persecución por romper la confianza, el castigo que reciben, etc., crear presión en la opinión pública y ampliar la influencia y la disuasión del sistema de listas de nombres para personas sujetas a la persecución por romper la confianza».

Entre los castigos más severos fruto de una baja calificación en esta escala se encuentra la prohibición de viajar al extranjero, de comprar una viviendade tener una tarjeta de crédito, perder la tutela de tu perro o, incluso, de acceder a un buen empleo en cualquier empresa o institución que tenga relaciones con el sector público nacional o que ejerza su actividad en ámbitos relacionados la manipulación de potencialmente tóxicas y de alimentos o de ostentar cualquier cargo de responsabilidad en ámbitos como la minería, la industria química o la producción de petardos y fuegos artificiales.

Las personas con una «confianza» baja también se enfrentan a problemas a la hora de conseguir empleos en el sector privado. Un comunicado del gobierno anima a las empresas a consultar las listas negras antes de contratar a nuevos empleados. Unas listas negras que en algunos casos se encuentran publicadas en Internet pero que, en el caso de algunas localidades y provincias, también existen en un formato físico y se publican en tablones de anuncios en los que, además del nombre, aparece una fotografía de aquellos ciudadanos que «han roto la confianza».

Damn right! They want to impose a dictatorship

Y para todos esos listillos, que hay muchísimos, que piensan que bueno, pero nos dan seguridad y trabajo fijo les recuerdo lo siguiente:

“Quien renuncia a su libertad por seguridad, no merece ni libertad ni seguridad”

Benjamin Franklin

(1) Para DESMEMORIADOS: ESTO LO LLEVA EXIGIENDO PODEMOS DESDE SU FUNDACIÓN Y, COMO ELLOS, LA MAYOR PARTE DE LA IZQUIERDA. YO TOMARIA BUENA NOTA DE ELLO, SOBRE TODO A LA HORA DE VOTAR.

Sánchez juega con fuego y Feijóo trata de no quemarse

La expulsión de Nicolás Redondo y la sentencia contra el ex consejero Buch, complican la investidura de Sánchez

Por Luis Losada

«Los socialistas españoles tienen un problema llamado Sánchez» tituló la revista Político que se mofa de PS.

La expulsión del histórico líder de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, marca un antes y un después. Le expulsan por “reiterado menosprecio de las siglas”. Todo sin audiencia del interesado, sin las menores garantías, violando el reglamento interno. ¿Quién menosprecia las siglas, quien abandona la tradición socialista y se echa en manos del chantaje secesionista o quien lo crítica?

Felipe González ha levantado la voz para reivindicar la libertad de crítica interna: “no hay que tragar con todo”. Porque a Redondo le han expulsado por un artículo crítico con la amnistía. Con el mismo criterio Ferraz podría abrir expediente de expulsión contra Felipe.

Llueve sobre mojado porque varios ex diputados socialistas han firmado un manifiesto donde señalan que jamás hablarían con un compatriota con un pinganillo. Tenemos una lengua común llamada español que además compartimos no sólo entre todos los compatriotas sino con 20 naciones hermanas de la América hispana.

Debatir en el Congreso nacional con un pinganillo es evidenciar una división que en realidad no existe. La lengua española existe y cohesiona. Y la nación española es una de las más antiguas del mundo. ¿Por qué ese empeño permanente en la autodestrucción ?

Por si fuera poco, la sentencia de cuatro años y medio de cárcel e inhabilitación contra el ex consejero del Interior, Miquel Busch, por facilitar la huída de Puigedemont ha encendido los ánimos del prófugo que insiste en la vía unilateral.

Con estos mimbres, el ‘sí, quiero’ de Junts es más que discutible. Porque además, parece que PSOE y ERC han pactado la amnistía para después de la investidura. 

Así que Sánchez está en un fuego cruzado. Por una parte, el de Puigdemont que exige la luna. Y si no se la dan, se la coge él mismo… Por otra, la contestación interna. Es verdad que los que verbalizan la crítica son ex cargos. Pero también es verdad que quienes han defendido posiciones más firmes como Page les ha ido mejor que a otros en las elecciones.

Por si fuera poco, es duda que el Rey fuera a sancionar una ley de amnistía y es duda tambien que Bruselas se quedara quieta tras el antecedente de Rumanía.

Enfrente, un Feijóo tratando de evitar quemarse. Imposible con el otoño caliente que estrenamos. El “gran acto” del 24 abierto a la sociedad civil se convierte en un mitin del partido para tratar de evitar que la presencia de Vox eclipse al líder popular y los medios ‘vendan’ la foto de Colón 2.0.

El mismo titubeo que con Junts. Primero que no vamos a cerrar la puerta a nadie, que creemos en el diálogo. Después, no perdamos tiempo con quien insiste en la vía unilateral. Pero en paralelo, Pons se reúne con Turull mientras Junts se permite vetar a Albiol como interlocutor e insultar a los populares a diario. El líder del PP catalán, Alberto Fernández, censura los “titubeos” con Junts y cada día está más desautorizado por Génova. ¿Alguien entiende algo?

Por otra, Ayuso ‘on fire’ marcando la agenda de la rebelión cívica contra la pretendida amistía: anuncia que acudirá a la manifestación del 8 de octubre en Barcelona y hasta organiza una escuela de líderes juveniles este fin de semana. 

Y mientras tanto, la casa sin barrer…

El anzuelo del pescador

El Ibex plantaría a Sánchez. Según OK Diario los grandes del Ibex35 tienen previsto plantar a Sánchez en un gran acto. El mensaje es claro: el dinero apostó y sigue apostando por Feijóo. La mejor noticia para el gallego.

Josue Ternera. Évole insiste en que entrevistar a Josue Ternera no es blanquearle. Pero las víctimas se sienten dolidas y revictimizadas. Aún así, la Fiscalía no cree que el reportaje dañe a las víctimas. ¿Saben leer?, ¿de quén depende la Fiscalía?

Stop al interés. El BCE sube los tipos hasta el 4,5% aunque Lagarde sugiere que sería la última subida. Esperan largos meses de tipos planos en el 4,5% con el objetivo de tratar de contener la inflación.

Saudi Telecom. El gobierno cometió un supuesto “error” en el decreto anti opas que rebaja las exigencias de Arabia Saudí para entrar como prtincipal accionista en Telefónica. ¡Qué casualidad! Porque ocurre que -según OK Diario- el ministro de Defensa saudí viajó a España tres días de anunciarse la operación. ¿Cocina?

La capacitación como sutil totalitarismo

Perú obliga a su millón y medio de empleados públicos a recibir 24 horas de capacitación obligatoria de género. ¿Adoctrinamiento totalitario?

Imagen de la capacitación obligatoria que pretende el gobierno peruano con su millón y medio de funcionarios. Por cierto, ¿quien está capacitado para capacitar?

Por Carlos Polo

El diario oficial El Peruano anunció que, a partir del 23 de agosto y para más de millón y medio de funcionarios públicos, será obligatorio recibir 24 horas de clases de “capacitación en enfoque de género”. Más allá de estar o no de acuerdo con el concepto de “género”, una capacitación obligatoria por parte del Estado en determinado tema ideológico constituye un paso firme hacia el totalitarismo y la destrucción del Estado de Derecho.

Aun con las mejores intenciones en las que un Estado quiera promover un supuesto derecho, las capacitaciones obligatorias no son las formas democráticas. Independientemente de cuál sea el tema, el Estado no puede obligar o imponer una forma de pensar.

En un sistema político democrático, no se puede proteger un derecho fundamental afectando otro derecho fundamental. Si, por ejemplo, se desea proteger la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, se debe respetar la libertad de conciencia también. El camino de la democracia es el respeto absoluto a la libertad de las personas y específicamente es la educación con libertad de conciencia. Definitivamente, no es imponer ideología.

Históricamente, los estados modernos adoptaron el Estado de Derecho para evitar el totalitarismo de los monarcas. El Estado renunció a ser un poder omnímodo para transformarse en una organización política y administrativa regida por formas jurídicas establecidas con principios constitucionales que la sociedad avale.

Actualmente y por extensión, el Estado de Derecho protege a sus ciudadanos de la posibilidad de un poder totalitario del gobernante de turno. Basta ver las dictaduras totalitarias de hoy, China o Cuba solo por citar dos ejemplos, en las cuales el Estado controla todo aspecto social e invade los fueros más íntimos de las personas para regir lo que deben pensar, lo que deben sentir y lo que deben hacer.

Hoy, con las tecnologías digitales, un Estado totalitario puede ejercer un control absoluto 24/7 de cada ciudadano. Sin límites morales, jurídicos o políticos, puede ser capaz de saber todo lo que cada ciudadano hace, lo que consume y hasta lo que opina en redes sociales. Puede también establecer premios y castigos según se alineen a sus políticas de gobierno como, por ejemplo, conseguir un puesto en el sector público o tener acceso a servicios públicos o privados. Ya lo hacen en China que bien puede considerarse un paradigma hacia el cual caminan otros países que se autodenominan democráticos.

Y por supuesto, las formas de imposición más peligrosas son las más sutiles. Aquellas donde a las personas se les presenta un relato político muy bonito, adornado de muchos supuestos derechos y libertades, pero que esconden la condición única de someterse al poder totalitario del Estado como fuente y garante de todo lo que se concede.

Para que haya una capacitación con respeto de libertad de conciencia en un auténtico Estado de Derecho debe haber 3 elementos básicos: Primero, que las personas sepan de qué se trata la capacitación y cuáles son sus contenidos. Segundo, que expresen libremente su voluntad de tomarla. Y finalmente, que exista siempre la posibilidad de pensar diferente.

Por lo dicho, una capacitación obligatoria de este tipo es moralmente incorrecta y jurídicamente inválida. Pero además es políticamente inconveniente. La imposición siempre genera rechazo, por lo menos en un parte de la población. Cuanto más ideológica, mayor rechazo. Genera una polarización política y favorece una cultura de mayor violencia. La historia nos enseña que, tarde o temprano, conduce a la rebelión que la destruye.

Cuando el Estado obliga a adoptar una sola ideología y no deja la posibilidad de pensar distinto, afecta la libertad de conciencia y se vuelve totalitario. Esto es válido tanto si uno está de acuerdo o no con el concepto de “género” o con cualquier otro concepto de tipo ideológico.

Si se preguntara a los peruanos, se comprobaría que una capacitación en género es polémica, por decir lo menos. Para muchos como Aldo Mariátegui, se trata de “un absurdo circo costoso” por el cual deberían censurar a la Ministra de la Mujer.

La coyuntura política, social y económica exige atender tantísimas otras necesidades más básicas y urgentes para los peruanos y para el gobierno de Dina Boluarte.

No es momento de pelearse entre peruanos, sino de unirse.

Carlos Polo es Director de la Oficina para Iberoamérica de Population Research Institute y co-autor del libro “Que Otros No decidan por Ti. Hacer política en la era de la posverdad”

«Ciudadanos poco fiables»: así se usa la tecnología para castigar a la población molesta o desafecta al Gobierno

El sistema de crédito social de China es posible gracias a una combinación de tecnologías como el Big Data, la videovigilancia y la constante monitorización y censura de Internet en el país

China emplea el sistema de crédito social como una forma de control de masas

DANIEL J. OLLERO @danieljollero Madrid. El Mundo

Se trata de un sistema perverso, ambiguo y en gran medida aleatorio que ha sido posible gracias a la combinación de Big Data, cámaras con reconocimiento facial, monitorización de Internet y las redes sociales. Un mecanismo para controlar las vidas de 1.400 millones de personas, pese a que muchas de ellas desconocen su existencia o que las reglas se aplican de forma distinta dependiendo de la provincia en la que se encuentren. Su objetivo es castigar a los ciudadanos que el Estado ha clasificado como «poco fiables».

Los ciudadanos «poco fiables» para el estado chino son aquellos con deudas, a los incívicos o simplemente quienes el régimen considera que han difundido informaciones falsas por Internet o las redes sociales. Una serie de conductas que si bien en muchos casos no se encuentran tipificadas como un ilícito penal son consideradas «una desgracia» por parte del Estado y merecedoras de un castigo. Llegando incluso a castigarse conductas ambiguas como «ofrecer disculpas poco sinceras».

Una de esas personas caídas en «desgracia» a ojos del Estado Chino es el tío de He. Su historia se cuenta en el libro La Cara Oculta de China, escrita por Isidre Ambrós.

He es una joven universitaria de Pekín que descubrió el sistema de crédito social cuando su tío tardaba en llegar más de lo esperado a la celebración de año nuevo en casa de la familia. Un viaje relativamente sencillo desde una ciudad cercana conectada por un tren de alta velocidad.

Sin embargo, su tío tenía una deuda financiera a la que no había podido hacer frente. Esto supuso que el gobierno chino le colgase el sanbenito de «no fiable» conviriténdole en uno de los 6 millones de chinos que no pueden montar en los trenes de alta velocidad.

Además de los 6 millones de personas castigadas sin poder viajar en trenes de alta velocidad, hay 27 millones de chinos que tienen prohibido montar en aviones a causa del sistema de crédito social.

La pandemia de COVID fue una prueba beta para la agenda totalitaria globalista

Por OpenAI

La miembro del Parlamento Europeo, Christine Anderson, afirmó que la pandemia de COVID-19 era una prueba de los globalistas para implementar un régimen totalitario. Expuso los principios del plan globalista para erosionar la soberanía nacional y transformar las sociedades en regímenes totalitarios. Anderson ha sido crítica de la OMS, los experimentos de vacunas y la agenda del Gran Reinicio.

En mayo, Christine Anderson, miembro del Parlamento Europeo de Alemania, pronunció un discurso impactante en el que afirmaba que la supuesta «pandemia» de COVID era simplemente una prueba realizada por los globalistas para evaluar la obediencia de la población antes de implementar un régimen totalitario.

En declaraciones al Parlamento Europeo, afirmó que toda esta locura de COVID, esta llamada pandemia, fue simplemente un globo de prueba gigantesco. Se preguntó para qué se llevó a cabo este experimento y cuánto podrían llegar a hacer para que los individuos libres en una sociedad libre y democrática den su consentimiento para ser obligados a cumplir.

«Esbozó Anderson los principios del plan globalista para erosionar la soberanía nacional y la identidad a favor de un gobierno mundial que dicte los derechos de la población», afirmó. «En última instancia, el objetivo es transformar nuestras sociedades libres y democráticas en sociedades totalitarias. Su objetivo consiste en despojarnos a todos y cada uno de nosotros de nuestros derechos fundamentales, de la libertad, de la democracia, del Estado de Derecho. Desean deshacerse de todo esto», declaró.

«Nunca en toda la historia de la humanidad ha existido una élite política que se preocupe por el bienestar de las personas comunes, y en este momento no es diferente… Por favor, detente de obedecer. Comienza a rebelarte. Si no te resistes, ellos te atraparán», añadió. Desde el inicio de la plandemia COVID, Anderson ha sido un crítico abierto de la Organización Mundial de la Salud, los experimentos de jabs COVID y la agenda de «Gran Reinicio» del Foro Económico Mundial.

¿Por qué los influencers son un peligro?

Sin Hacer el Indio; Delhi G20 2023

Las majaderías de un majadero

El hijo del terrorista del FRAP encantado de azotar a las mujeres ¿también a su barragana?

El piquito