La idea de que la llamada Transición no fue un proceso político completo es una de las principales líneas argumentales del actual discurso de la izquierda en España. Dentro de esa versión pedante y cainita de los acontecimientos, que dieron paso del Estado construido por el general Franco al actual régimen constitucional, se supone que la izquierda más radical -que se articulaba entorno al Partido Comunista de España- en aras de la democracia y de la convivencia pacífica de los españoles, tuvo que realizar dolorosas concesiones.
Puede que con el paso de los años a todos estos ahora vejetes, cuyas pobladas barbas setenteras se han tornado canas, se les haya olvidado que más que ánimo de concordia lo que realmente tenían era pavor ante el estamento militar. Que el secretario general del PCE, Santiago Carillo, no se tirase al suelo del hemiciclo el día 23 de febrero de 1981 ha venido a acrecentar la distorsión de los hechos. Unos hechos que no eran otros que el canguelo y el tembleque que a todo comunista patrio le entraba cuando veía un uniforme.
Algo mucho menos épico y romántico que las carreras que dicen haberse dado delante de “los grises” en las manifestaciones por “la democracia y la libertad”. Y es que si a todos aquellos que afirman haberse pegado unas carreras delante de la extinta Policía Armada les juntásemos, el maratón de Nueva York se quedaría en una carrera de patio de colegio. Algo hace intuir que a muchos de aquellos furibundos y comprometidos luchadores por la libertad, las protestas y las huelgas estudiantiles les cogieron cerca de algún campamento de la OJE.
Pero las décadas van pasando y la izquierda, obsesionada por la memoria histórica pero tan dada a la amnesia cuando se trata de recordar sus propias responsabilidades, se ha lanzado a esa “segunda transición”, que podemos llamar OPERACIÓN REVANCHA. La nueva joven guardia de puño en alto de Iglesias, Garzón, Monedero, Maestre o Errejón está más embebida que nunca de resentimiento, ánimo de represalia y, ahora sí, decidida a imponer su particular modelo político y social.
Sí, repetimos: político y social. Referéndums de autodeterminación, republicanismo sectario, ideología de género, anticlericalismo, “refugees welcome” y demás simplezas. Todo aquello que vaya encaminado a destruir cualquier atisbo de identidad nacional o de tradición. El tema económico queda un poquito en segundo plano, ya que a estos chicos les gusta comer en restaurantes de lujo. ¡No se vaya a enfadar la troika y terminen como el bueno de Tsipras! La lucha contra el capitalismo y el obrerismo es una cosa más de forma y de pose, de pegatina en el pecho y de botellín de Mahou, que una cuestión de fondo.
Y así, pasando la leyenda de generación en generación, Julio Anguita, fundido en un abrazo con Pablo Iglesias durante un acto político esta semana en Córdoba, susurró al oído del líder podemita: “Este es el año 77! ¡El año 77, Pablo!”. Ante este apremio del viejo dirigente comunista, Iglesias se deshizo en lágrimas con Echenique de fedatario de las mismas.
No cabe duda que la izquierda radical tiene un proyecto. Un proyecto que puede conducir a España a la ruina y a la catástrofe, pero es un proyecto. Y ante él, los españoles no tienen como esperanza un plan mejor que le haga frente, sino la volatilidad de los pactos que en el seno de la extrema izquierda se están fraguando.
España necesita un verdadero proyecto alternativo frente a la entelequia de Podemos, de Izquierda Unida y de todas sus confluencias separatistas y también, digámoslo, frente a la mundialización. España requiere un proyecto joven con empuje y brío, de unidad y solidaridad entre los españoles, de transformación profunda de las instituciones y del modelo económico. De nada sirven ya las llamadas a la sensatez de políticos pringados de corrupción hasta las orejas. El patriotismo constitucional, el conservadurismo y todos los posicionamientos pasivos y timoratos que, desde la socialdemocracia del PSOE a la extrema derecha, se intenten oponer al discurso de la izquierda radical pueden ser, más tarde o más temprano, barridos como zarandajas.
Guste o no, Podemos e Izquierda Unida han generado expectación, centrado en ellas la atención política y motivado a parte de su entorno. Descontentos los hay y gente disconforme que se va a quedar en el camino también. Pero la confluencia de las dos formaciones puede suponer un tsunami electoral dentro de la izquierda, con consecuencias impredecibles para todos los españoles.
Para inscribirse solo hay que ir a la web del partido con un nombre, dirección, DNI, email y teléfono. Pero hay un precio: si un ciudadano puede darse de alta sin aportar papeles es posible falsificar votantes.
«Al Pablone» Iglesias y Pablo Echenique «El Engendro» en Madrid. Efe
Podemos presume de consultar a menudo con sus bases: el apoyo al pacto Ciudadanos-PSOE, laconfluencia con Izquierda Unida. Las primarias son una variante más compleja de esas consultas. Podemos es el partido que más votos ha tenido en sus primarias porque es el proceso más abierto: uno, porque el partido de Pablo Iglesias no tiene militantes con cuota sino solo “inscritos”, y dos, se vota por internet.
Podemos aspira a que se vote mucho: “No es el concepto de afiliado que siempre tiene que estar encima y asistir a todo”, dice Eric Labuske, responsable del equipo de informática del partido.
Ahora en la votación sobre Izquierda Unida, hay un censo de 413.681 personas, pero solo 229.732 son activos. El resto es censo real -puede votar-, pero aparentemente inactivo. El criterio de inactividad es los que llevan más de un año sin entrar en la web de participación. Es un detalle aleatorio que permite dar a Podemos un porcentaje de participación que no sea diminuto.
UN CENSO SIN LÍMITES
Para que unas elecciones funcionen, deben estar claras al menos dos cosas: quién puede votar y cómo van a contar los votos. Podemos quiere que vote cuanta más gente, mejor. Es una opción política que defienden acusando a otros partidos por falta de apertura. Así lo explica Labuske:
“Nuestro trasfondo político es que cualquier persona pueda inscribirse, sea del partido que sea, con el único requisito de ser mayor de edad y sin enviar un papel, una carta o un DNI. Si algo tan sencillo para el usuario es factible, ¿por qué no lo hacen otros partidos? A lo mejor porque no les interesa que se llene su censo de gente que no está captada y no es su base”.
“Nuestro trasfondo político es que cualquier persona pueda inscribirse, sea del partido que sea, con el único requisito de ser mayor de edad y sin enviar un papel, una carta o un DNI.»
Pero eso tiene un precio evidente: si un ciudadano puede darse de alta sin aportar papeles o DNI, es posible falsificar votantes.
Para inscribirse en Podemos solo hay que ir a la web del partido con un nombre, dirección, DNI, email y teléfono. El partido solo controla que la letra del DNI sea verdadera -hay webs que crean números de DNI con su letra- y que el email y el móvil funcionen. Todo lo demás puede ser inventado. Si alguien compra diez tarjetas SIM o tiene acceso a diez móviles durante un rato -el tiempo suficiente para mandar el formulario, recibir un código en el móvil e introducirlo en el sistema-, puede controlar diez votos en las primarias de Podemos.
BASTANTE ORGULLOSOS
En Podemos saben obviamente que esto ocurre: “Se eligió este sistema para buscar el equilibrio entre seguridad y usabilidad”, dice Labuske. Ha habido casos de todo tipo. Labuske apunta una comparación poco reconfortante: “Siempre se te escapa algo. Un juez siempre va a condenar a cárcel a alguien inocente”, dice. La confianza que puede generar un sistema así es, con suerte, relativa. Así la describe Labuske: “Hemos llegado a un nivel de fiabilidad bastante alto y del que estamos bastante orgullosos”.
Al principio la solución era la cantidad: muchos votos disimulan el fraude. “Si la participación era alta, si una o dos personas se compraban 3 sims y votaban seis veces, no suponía una cuestión de fraude. Si había 85.000 votos y el diferencial entre candidatos era 3.000 votos, era muy difícil que alguien comprara tantas sims”, dice Labuske. Difícil no es sin embargo imposible.
Pero llegaron nuevos problemas. Podemos hizo entre 2014 y 2015 procesos de primarias municipales con un censo mucho menor -para consejos ciudadanos y aspirantes a alcaldías-, donde a veces votaban docenas de personas: “Ahí nos entró más el miedo y establecimos una serie de controles y filtros”, dice Labuske.La solución era detectar el fraude durante la votación o en el recuento: móviles parecidos, montones de votos emitidos desde el mismo ordenador, chivatazos de implicados. Hay métodos mucho más sencillos que reducirían el presunto fraude de golpe: usar el DNI electrónico, mandar una copia del DNI por whatsapp o presentar una sola vez el DNI en lugares designados por el partido. Pero si se hiciera algo así, dice Labuske, “de los 400.000 inscritos que hay, votarían 22.000”.
En Podemos prefieren cantidad a calidad. La falta de controles hace que esos 413.000 sean solo una aproximación. Nadie sabe con certeza cuánta gente real hay detrás de esos inscritos. Las cuentas que hoy están inactivas pudieron estar activas en algún proceso electoral. Si en Podemos calculan que son más de 100.000, son muchos votos que alguien pudo usar.
VOTOS A SEIS EUROS
Durante los procesos de primarias, había en internet quien ofrecía votos en las primarias de Podemos por 6 euros. Si una SIM cuesta 5 euros, está claro que el único modo de que una oferta así salga a cuenta es con un proceso automático. Un buen hacker puede crear un script que relacione cientos de DNI y móviles falsos y sea capaz de introducir automáticamente el código que Podemos manda. En Podemos dicen que su filtro detecta estos bots porque tienen un patrón similar en sus móviles o emails.
Además, dicen desde Podemos si pillan fraude no saben a quién favorece. Esto les absolvería de responsabilidad. Pero no. La empresa que ejecuta la votación -Agora Voting- y la autoridad ajena que controla en sus servidores que el voto no sea manipulado -OpenKratio- no permiten a Podemos ver a favor de quién son votos que presentan un posible fraude. La decisión final de eliminar votos es de OpenKratio. Sus responsables son informáticos ajenos a Podemos cuyo mayor valor es la independencia. En charlas con dos de sus encargados -Juan Romero y José Félix Ontañón- insisten que no dependen ni hacen favores a Podemos.
Este proceso aparentemente inmaculado sigue sin ser totalmente garantista. En el momento de la votación, el sistema funciona así. Un inscrito en la web de Podemos accede a Participa, la aplicación de voto del partido. Cuando el ciudadano pulsa “votar” se activa la encriptación de Agora Voting. Pero Podemos sabe quién hace clic en “votar”, con lo que sabe perfectamente qué inscritos votan -con todos sus detalles- y cuáles no. Lo que no sabe es el sentido del voto.
UNAS ELECCIONES LARGAS
La urna electrónica suele estar abiertas varios días. Durante todo el proceso, Podemos va controlando quién accede a votar y si el comportamiento del censo es normal y no hay por ejemplo picos raros. A veces ha habido cientos de votaciones en marcha a la vez. Cuando se cierra el proceso, Podemos repasa con sus filtros el patrón de los votos. Si detecta algo raro, lo comunica a OpenKratio, que comprueban y deciden si actúan o no: “Nosotros no analizamos un fraude que Podemos no nos proponga. Si quieren que no veamos unos votos, no los vemos”, dice Juan Romero, de OpenKratio.
Podemos -si quisiera- podría obviar algún fraude porque lo ha cometido alguien afín al aparato del partido: o bien porque ven quién está votando y conocen su tendencia o bien porque controlan qué está ocurriendo. Nadie tiene ninguna prueba de que algo así haya ocurrido. Pero nadie tampoco puede advertirlo. Agora Voting -con la colaboración de OpenKratio- solo controla que los votos que entran en la urna no se puedan cambiar ni aumentar. Cada votante recibe un código que le permite saber que su voto sigue ahí.
Pero ni Agora ni OpenKratio pueden certificar quién hay detrás de cada voto. Eduardo Robles, de Agora Voting,no puede asegurar que el censo sea impecable: “El censo depende de cualquier organización: ¿quién dice cuánta gente está suscrita al periódico? El propio periódico. No puedes hacer nada”, dice. Eso está en las libres manos de Podemos.
«Los dirigentes del partido en Alicante organizaron a docenas de residentes de otras provincias para que se registraran y votaran en Alicante. El fraude se descubrió gracias a los mensajes de un chat.»
Cuando Podemos hablaba con OpenKratio sobre cómo iban a vigilar los procesos de primarias, el partido pidió que les dejaran hacer “recuentos parciales” durante la votación. “Se trataba de ir haciendo recuentos parciales para comunicarlo y animar la gente a la participación”, dice Juan Romero, de OpenKratio. Eso sería abrir la urna para ver quién va ganando y animar -o no- a posibles votantes. En OpenKratio lo descartaron por el tiempo que consumía y porque requería detener la votación para hacer una foto fija. Es otro tipo de truco que nunca llegó a aplicarse.
Podemos presume de haber actuado en algunos casos contra el fraude. “Es normal que haya escepticismo. Si a día de hoy no hubiéramos expulsado a nadie o no hubiéramos dicho nada, vale, pero hemos expulsado a gente”, dice Labuske.El caso más famoso es Alicante, que desveló EL ESPAÑOL en agosto. Como el único control es el móvil, cada ciudadano puede inscribirse donde quiera.Los dirigentes del partido en Alicante organizaron a docenas de residentes de otras provinciaspara que se registraran y votaran en Alicante. El fraude se descubrió gracias a los mensajes de un chat. El partido ha suspendido e inhabilitado por un año a 10 miembros de la cúpula en la provincia. Podemos ahora bloquea los cambios de provincia durante las votaciones, pero no impide que la gente siga registrándose en la calle de España o del mundo que quiera.
Tras pedir en Podemos una lista de lugares donde han actuado, me mandaron tres ejemplos: Alicante, El Ferrol y La Rioja. Si ha pasado más y no se ha detectado, quién sabe.
LAS LISTAS PLANCHA
El sistema telemático y su censo son solo un agujero en las primarias de Podemos. Pero el modo más sencillo de blindar la victoria que tiene la ejecutiva en primarias es el reglamento. El método más usado en Podemos es la llamada “lista plancha”. La última vez que el partido lo ha permitido fue sido en las primarias al Congreso de los Diputados. Cientos de cargos de Podemos pidieron en verano una revisión de este sistema.
El partido organizó las primarias como unas oposiciones: los candidatos que obtuvieran más votos, podrían escoger por qué provincia y en qué lugar se presentarían.
«El método más usado en Podemos es la llamada “lista plancha”. La última vez que el partido lo ha permitido fue sido en las primarias al Congreso de los Diputados.»
Cada votante de primarias podía votar a los candidatos que quisiera hasta 350, que son el número total de diputados. Pero también podían presentarse “listas plancha”, que podían ser votadas enteras. Pablo Iglesias era el número 1 de una lista de 65. Hubo votantes que escogieron solo a algunos de esos 65, pero muchos optaron por la vía sencilla de votarlos a todos. Es un modo simple de asegurarse que quien iba con Iglesias iba a sacar más votos.
A los candidatos críticos siempre se les puede decir que son unos perdedores y unos rabiosos porque no fueron capaces de ganar en las primarias. Tampoco nadie podrá decir que Podemos no hace primarias abiertas. Eso no significa que los trucos estén a mano.
El problema son los nuevos aliados que, como Podemos y sus franquicias, cierran filas a junto a quienes, invocando elmulticulturalismo tratan de deshabilitar los elementos más característicos de nuestra propia cultura e identidad históricas. Ya se está haciendo en progreso continuado. Y no es porque otros colectivos que conviven con nosotros, lejos de asumir los valores del pluralismo y adaptarse a la cultura social y al espacio civil donde pretenden vivir, traten de imponer sus propias pautas culturales, para ellos irrenunciables, todavía a costa de que amortigüemos o simplemente renunciemos a las nuestras.Lo peor son sus nuevos postulantes en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Ferrol, Santiago o A Coruña y esa serie de personajes inevitables que siempre aparecerán en primera fila de la última manifestación de obligada cita de los que se consideran los progres de reglamento.
Porque la vanguardia ya no la ejercen las organizaciones de carácter musulmán que mantienen continuadas campañas, en orden a desposeer, deslegitimizar o revisar los fundamentos que han sido considerados los soportes de la personalidad colectiva de los españoles y de sus manifestaciones tradicionales. Ya los rebasa Podemos. En nombre del Multiculturalismo, y con la justificación de prevenir o desmontar la islamofobia, Podemos y sus franquicias han ocupado el lugar de ciertos sectores extremos contra culturales, con propuestas tan definidas como reivindicar la restitución de la Catedral-Mezquita de Córdoba al culto musulmán, previa apariencia de transformación en un centro multicultural, a lo que ahora se une la sorprendente reivindicación de la Giralda de Sevilla. De seguir, continuará la Alhambra de Granada, el Generalife, la Alcazaba de Málaga, la de Jaén, la de Almería…Hasta la catedral de Santiago.
Se ha seguido el guión de una revisión histórica que hace tiempo advertí en este mismo foro. A saber: 1. La Reconquista en una falacia histórica. La expulsión de los musulmanes fue una guerra civil entre españoles, perdida por un bando. 2. Santiago Apóstol es un mito y la herencia y espacio socio-cultural que produce un invento artificial. 3. La toma de Granada fue un acontecimiento desgraciado. La conmemoración de este hecho es una afrenta a la comunidad musulmana. 4. Fue la intolerancia cristiana la que rompe el equilibrio y la convivencia entre las tres religiones. 5. Hay que suprimir determinados festejos populares, como las celebraciones de “Moros y cristianos” porque ofenden a la comunidad musulmana. 6. Deben revisarse todos las manifestaciones artísticas, gráficas, monumentales, artísticas o simbólicas que pueden incurrir en el supuesto anterior (por ejemplo, suprimir las cabezas de moro del escudo regional de Aragón). 7. La historia debe ser reinterpretada en función de los principios del “multiculturalismo”.
Conviene no olvidar que entre las propuestas de los Círculos Musulmanes de Podemos se encuentra la de convertir en españoles a los marroquíes y otros ciudadanos de la cuenca mediterránea, que acrediten la condición de descendientes de los moros de las Alpujarras, el reino de Granada, Aragón, Extremadura y Valencia, expulsados tras sus sucesivas rebeliones, alguno de los cuales se convirtieron en temibles pirata sarracenos que atacaron la costa andaluza y levantina.
Si no comulgas o simplemente discutes estos preceptos, eres un “islamófobo”. Se trata de tabla rasa de determinados fundamentos socioculturales sobre los que reposa la identidad española, fuertemente enraizada en el alma colectiva, socialmente estable y que nunca ha sido cuestionada por la inmensa mayoría de la población. Y para ello se aprovecha cualquier evento, como acabamos de ver, y en lugar de marchar en solidaridad contra los brutales atentados de París, se cierran filan en un equívoco intento de mantener la imposible equidistancia en un momento en el que no caben dudas.Y en modo alguno eso significa, como en este caso, que por reconocer la necesidad de una respuesta adecuada por parte de Europa y de una política común, en todos los frentes, contra el califato, se propugne que se causen víctimas civiles o que se castigue a inocentes atrapados en medio de la vorágine de un conflicto que se debe ganar.
Pero frente a esta ceremonia de confusión que orquestan y concelebran los caídes de Podemos, siempre en posesión de la verdad, no perdamos de vista que también hay muchos musulmanes que, sin renunciar a su identidad, prefieren vivir al modo occidental y no regresar al mundo que dejaron atrás. Y es cierto que no podemos meterlos en el mismo saco, sino dar confianza en su propio estímulo, especialmente de las mujeres que quiere tomar sus decisiones en todos los aspectos de sus vidas. Es con estos musulmanes con quienes hemos de evitar ser injustos o en todos los sentidos. Son ciudadanos comunes como nosotros y las primeras víctimas de la propia intransigencia, del terrorismo, del salafismo y de quienes lo sostienen o comprenden.
Ustedes viven denunciando en España las continuas ofensas a su religión, las críticas injustas a sus costumbres y modo de vida, las discriminaciones que padecen, las condiciones penosas en las que viven, el rechazo que experimentan, las agresiones diarias que sufren a mano de los españoles, y un sinfín de penurias e injusticias que son el pan (o mejor dicho el cuscús) diario de los buenos musulmanes en la tierra de sus antepasados, Al-Ándalus. Denunciáis todo esto y señaláis con el dedo acusador a los culpables de tantos atropellos contra los seguidores de la verdadera fe: los racistas españoles, los antiislámicos que usurpan vuestra arrebatada propiedad, los odiadores islamófobos.
¡Tienen ustedes toda la razón! Cada día los españoles son más racistas. Cada día son más los infieles que dicen estar hartos de lo que llaman malintencionadamente “la invasión musulmana”, los que despotrican contra la “islamización” de España. Os acusan de manera maliciosa de ser los principales culpables de los altos índices de delincuencia y criminalidad que afectan al país. Os señalan como los responsables de la rápida y creciente degradación de barrios y pueblos donde os habéis instalado. Se muestran molestos e intolerantes con la presencia de vuestras mujeres cubiertas de la cabeza a los pies empujando carritos llenos de hijos por las calles.
Os culpan de la saturación de los servicios públicos, de las colas en los hospitales. Os ponen trabas para que podáis traer a vuestros familiares, parientes, vecinos y amigos a esta tierra que es la vuestra. Os exigen que os amoldéis a las leyes y las costumbres del país, y tantas cosas más…
¡Cuanta razón tienen ustedes de quejarse y de denunciar en voz alta esta situación intolerable, que humilla la conciencia humana y evidencia la hipocresía de los supuestos valores cristianos y democráticos de los españoles! Señores, deben denunciar este racismo en las más altas instancias del país, en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos, ante las ONGs, en las calles si es menester.
Pero haríais mejor aun yendo a vuestros países de origen para informar de esta situación a vuestros compatriotas, que todavía son libres y se encuentran fuera del alcance del racismo que padecen ustedes aquí. Debéis alertar a los miles, centenares de miles y millones de magrebíes y de musulmanes de todos los rincones de la tierra que están listos para ceder al espejismo de las bondades del sistema occidental y que corren el peligro de caer en la trampa horrible que les tienden los racistas españoles.
Señor Rachid, dígale esto a sus hermanos, a sus primos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus vecinos que sueñan inocentemente con venir a sufrir lo que sufren ya otros como ustedes: la España racista no quiere de ellos porque en su ceguera islamofóbica los mira (erróneamente) como invasores y depredadores. Expóngale esta siniestra verdad a los suyos. No los deje que se metan en la boca del lobo. Es su deber proteger estos infelices de esta terrible amenaza. Dejarlos venir sería hacerse culpable de inasistencia a personas en peligro.
Y por cierto, señores Mouloud, Abdelkader, todos ustedes que están condenados a vivir en este abominable país racista, no lo duden un instante: rompan sus cadenas, sacudan el polvo de sus babuchas y abandonen este infierno. No les hagan a los racistas por más tiempo el regalo de su enriquecedora presencia. No sean más las víctimas de estos predadores implacables que atacan a sus madres en la calle, violan a sus hijas en cualquier descampado, saquean sus negocios, queman sus coches en los barrios y venden droga a sus hijos, mientras ustedes trabajan arduamente para pagarles las jubilaciones a estos desagradecidos. No lo duden: vénguense ustedes de todos esto años de miedo, sufrimiento, humillación y explotación que han padecido. Priven a los españoles de la oportunidad, el beneficio y la riqueza que ustedes representan y aportan a su decadente sociedad.
Y ya puestos, al partir de este país ingrato, llévense con ustedes a sus amigos los intelectuales, los artistas, los periodistas, los izquierdistas de todo pelo y condición, las ONGs, los socialistas e incluso esas feministas que en el fondo tanto os quieren.
Además de ahorrarles el insoportable castigo de vivir sin ustedes, sería una magnífica venganza contra la España racista, privada así de esa formidable fuerza intelectual y humanista que tanto necesita para curarse de su perversión islamofóbica.
¡Así estarán bien castigados estos racistas españoles! Piensen ustedes, señores Mohamed y Mouloud, en la cara que pondrán los racistas españoles cuando el último barco haya alcanzado la línea del horizonte, cuando el último avión se haya desvanecido en el aire, cuando el último autobús haya pasado del otro lado de la frontera, cuando el último transbordador haya cruzado el Estrecho. Descubrirán, demasiado tarde, que se fue lo mejor que había en el país, que se han quedado entre ellos. Solitos entre racistas.
¡Cuanto nos gustaría que eso ocurriera bien pronto! ¡Cómo nos íbamos a reír entonces!
Si una imagen vale más que mil palabras, este vídeo explica por sí solo qué es PODEMOS. Merece la pena verlo de principio a fin. En serio, merece y MUCHO la pena.
Es verdad que el chico de gafas que aparece en el vídeo, además de ser un maleducado que una y otra vez le está diciendo al otro “si me dejas hablar” en cuanto éste le empieza a contestar, no lleva ningún distintivo que lo identifique como podemita, pero creo que queda claramente constatado por sus planteamientos políticos que es de la órbita “intelectual” de PODEMOS, o MAREAS o AHORAS o cualquier otra marca blanca del partido chavista.
Si ya de por sí la acusación que pretendía el podemita es tremenda: Os echaron de Venezuela por ser ricos. ¡Semejante delito el de ser rico! Lo espeluznante es el convencimiento ciego con el que ataca al venezolano: Él lo sabe. Sabe perfectamente lo que es y lo que no es. Lo sabe. Lo propio del fanatismo más totalitario. Da miedo.
Los datos mostraban los siguientes hechos con claridad incontestable sobre el votante de PODEMOS: Es joven, de clase social media, media-alta o alta y con un alto poder adquisitivo.
Así que, los del austericidio, el resKate ciudadano (con K de oKupas), los de la emergencia social, en fin, ya saben, el cambio, el otro mundo es posible, la alternativa, son lo que parecen: Pijos totalitarios, con título sí, ¿pero hasta qué punto significa algo tener un título cuandotu profesor puede ser el “rico” Pablo Iglesias?
Podemos acaba de presentar, en el Congreso de los Diputados, tres proposiciones no de ley relacionadas con los medios de comunicación españoles. A través de ellas pretenden enmendar su limitado pluralismo y escasa competencia, que han convertido al sector en un práctico duopolio… y tienen razón. Lo que pasa es que sus propuestas, en lugar de solucionarlo, pretenden pasar de duopolio a monopolio y de limitado pluralismo a mensaje único. Para poder entenderlo, debemos usar un traductor que nos permita convertir sus palabras en lo que realmente quieren decir; tengan en cuenta que estos señores son los que a las dictaduras las llaman “democracias populares” y “empoderamiento ciudadano” al capricho personal del caudillo.
Procedo a traducir lo que significan algunos de los términos usados en dichas propuestas. La “democratización del espectro radioeléctrico” no es otra cosa que el poder para acallar a los que les critiquen y dar altavoces a los voceros del caudillo. “Poner a disposición de la ciudadanía” es quedárselo el régimen dictatorial. “Favorecer la diversidad y el pluralismo mediático” e “impulsar el Tercer Sector de la Comunicación y el empoderamiento ciudadano” es regalar los medios de comunicación a los amigos del régimen, junto con jugosas subvenciones públicas para sostenerlos sin audiencia. “Crear un Consejo Estatal del Audiovisual” y “poner límites a la propiedad cruzada en medios de comunicación” es implantar la censura gubernamental. “Promover campañas por una audiencia activa” e “Implementación de la educación mediática en el currículo de la educación obligatoria” es la facultad para adoctrinar a adultos y menores… y así todo.
¿Y por qué lo sabemos? Pues no hace falta tener un Máster en Adivinación, ni poseer una mágica bola de cristal. Lo sabemos con total seguridad porque ya lo han hecho donde gobiernan. Por ejemplo, en Venezuela o en Ecuador. Allí empezaron igual que han hecho aquí, con los insultos, las descalificaciones y los señalamientos a los periodistas que no les eran sumisos, contra quienes incluso usaron la violencia física de los llamados “colectivos”. En cuanto tuvieron poder comenzaron a retirar las licencias a los más críticos; a imponer multas y a obligar a emitir interminables mensajes oficiales, mediante la ‘ley mordaza’ de Ecuador o la ‘ley RESORTE’ en Venezuela. Finalmente, a los pocos que no cedieron y aplicaron la autocensura, se les asfixió económicamente, se persiguió a sus accionistas y hasta se nacionalizaron las empresas papeleras, para que no pudieran imprimir. Y todo eso lo han hecho ya allí con el asesoramiento de los líderes de aquí… blanco y en botella.
Podemos tiene razón, los medios de comunicación españoles adolecen de falta de pluralismo, pero la solución sería justo la contraria a la que ellos proponen.Necesitamos más libertad y menos injerencia estatal; más diversidad, más empresas privadas y menos licencias, limitaciones públicas, ni comités. Los medios de comunicación privados ofrecen lo que creen que demanda la ciudadanía y cuanto más aciertan mejor les va. Mientras, los públicos sólo ofrecen lo que demandan sus gestores: los políticos. Cualquier organismo público de control de la comunicación responderá sólo a los intereses de ‘la gente’, o sea, de ellos. Porque la realidad es que no quieren más pluralidad sino que sólo pretenden censurar a quienes no se sometan, sumisos, a los “intereses de la ciudadanía” que, como ya imagináis, significa lo que le salga de las narices a Pablo Iglesias.
Siempre es triste ver a una familia perdiendo su fuente de ingresos, y más en tiempos de crisis, pero el problema se venía arrastrando desde hace años. En último término, lo que le pasa a El Mundo en una muestra más de que los medios impresos están abocados a la desaparición, ante el notable impulso que ha tenido Internet y, particularmente, los medios digitales. El proceso es tan normal como el que sufrió el telégrafo con la llegada de la radio y del teléfono. Editar periódicos, hoy en día, supone un gasto enorme que cada vez compensa menos. Por supuesto, se puede obviar el avance de la tecnología y pretender que una empresa siga invirtiendo en un negocio que no es rentable, pero lo que no se les puede exigir a quienes ponen el dinero para editar un periódico es que soporten pérdidas sin cesar. Pero hay gente que parece no entender esto.
Es más: hay gente que hace como que no lo entiende y que aprovecha la ocasión para sacar tajada política de un conflicto laboral como el citado. Muestra de ello es este tuiteo publicado hoy por las Juventudes Comunistas, una de las organizaciones integrantes de Izquierda Unida:
Como se ve, los jóvenes comunistas amenazan con que “calleremos sus noticias” si El Mundo no accede a sus demandas. Personalmente no me ha sorprendido leer un mensaje así en una organización que sostiene una ideología totalitaria, pues si por algo se ha caracterizado el comunismo es por imponer la censura allí donde ha implantado sus dictaduras. Los comunistas son auténticos expertos en callar noticias, ciertamente. Uno de ellos, Cayo Lara, mostraba ayer su solidaridad hacia los empleados afectados y su rechazo al ERE de El Mundo:
No, no os engaña la vista. Es el mismo Cayo Lara que dirige Izquierda Unida,formación que en agosto del año pasado despidió a todos sus empleados en Madrid. Pusieron en la calle a once personas que además no habían cobrado su salario desde el 24 de mayo, a causa de los problemas económicos que atraviesa IU a causa de sus malos resultados electorales y de la consiguiente pérdida de las subvenciones públicas. Lo cual me lleva a preguntar, sin ningún rodeo: señores de IU, ¿qué tal si fingen al menos tener una pizca de vergüenza?
Y DE ESTO TAMBIÉN TRATAN LAS ELECCIONES DEL «J NO» POR CADA INVITADO QUE NO SE ACEPTE COSTARÁ UNOS 250.000 EUROS.
¿EN CUÁNTO VALORA USTED EL PRECIO DE SU MUJER, HIJAS, HERMANAS? ¿POR QUÉ LA PRENSA EN ESPAÑA NO AIREA LOS CASOS DE VIOLACIONES LLEVADOS A CABO POR LOS «INVITADOS»?
PERO SI UNA MUJER EN ESPAÑA ANTE UN JUZGADO SE DECLARA PUTA DE PROFESIÓN Y CONSIDERA QUE ESO DA DERECHO A EXHIBIR LAS DOMINGAS EN UNA CAPILLA, SE LO PONEN DIFÍCIL A ESTOS BESTIAS PARA DISTINGUIRLAS. Y SI ADEMÁS OCUPAN PUESTOS EN LA POLÍTICA…
PUEDO EQUIVOCARME PERO ANTIGUAMENTE LAS RABIZAS LLEVABAN UNA CADENITA EN EL TOBILLO COMO DISTINTIVO DE SU PROFESIÓN.
NI LA FOTO NI LA NOTICIA SON PARA UN SARCASMO, MÁS BIEN UNA CRÍTICA Y DESPRECIO PARA QUIENES PERMANECEN IMPASIBLES ANTE ESTA BARBARIE. Y POR ESTOS HECHOS DE SILENCIO COBARDE TAMBIÉN SE VOTA.
Terroristas musulmanes capturan a una mujer y abusan de ella delante de su esposo y sus tres niños, luego toman una cuerda y la estrangulan hasta la muerte
En un incidente impactante, una mujer fue abusada frente a su esposo y sus hijos, por militantes talibanes en el norte de la provincia de Badakshan informaron las autoridades. El incidente ocurrió durante la noche en el pueblo de Tirgaran en el distrito de Wardoj que los talibanes tomaron la base de la policía. Lal Muhammad Ahmad Zai, portavoz de la policía provincial, explicó que la víctima fue ultrajada delante de su familia y ahorcada hasta la muerte, añadió. No está claro que provocó esto. (La noticia tiene algún tiempo pero no cambia el hecho tan brutal y verídico por el que pasó esta familia. Casos como este siguen sucediendo ante la inoperancia de autoridades y organizaciones que…
Lo acabo de recibir por e-mail y me he quedado helado, totalmente helado; los acontecimientos se precipitan.
Esta es la NOTICIA y no es ningún BULO:
El laborista Sadiq Khan, primer alcalde musulmán de Londres
Este antiguo activista de los derechos humanos, que creció junto a siete hermanos en una vivienda de protección oficial, lidera el escrutinio por delante del multimillonario judío Zac Goldsmith
Y si, digo «estamos» porque esto puede ocurrir en cualquier lugar de occidente. Londrés va a ser la primera en caer pero no nos engañemos, ESTE SUJETO (que mirad el careto que tiene el menda, yo no dejaria a ninguna menor cerca de este especimen) «va por delante en los escrutinios», es decir, QUE LE HA VOTADO LA TIRA DE GENTE y si, en el Reino Unido hay muchos musulmanes y en la capital, logicamente, está el grueso de la CHUSMA SARRACENA pero Londres siempre ha sido y es una ciudad cosmopolita, es decir, quees una ciudad de unos 9.000.000 de habitantessegún datos de 2015 (y seguramente aquí no meten el extrarradio) en la cual, además de los propios ingléses, estarán otros británicos y por supuesto, americanos del norte, del centro y del sur, chinos, japoneses, hindues (y estos se llevan a matar con los musulmanes) y todo tipo de europeos con derecho a voto.
¡¡¡Y VOTAN A ESTE SUJETO!!!
Mal está el que el Partido Laborista (aunque, como «zurditos» que son, extraño no es, desde luego) ponga a un candidato musulmán, pero es que en Gran Bretaña las listas son abiertas, no como aquí y LA GENTE VOTA A ESTE TIPEJO, luego son los propios habitantes de Londres los AUTÉNTICOS CULPABLES de esta auténtica IRRESPONSABILIDAD.
Desde la noticia del 80 cumpleaños de Amancio Ortega, se han apresurado la izquierda más rancia y cúpula de Podemos a lanzar ataques sobre la fortuna que el capo de Zara ha conseguido a lo largo de los años. Ahora yo voy pensar fríamente que es lo que pasaría si Amancio Ortega decidiera mañana mismo decir, «Sabes que te digo, que yo con la pijá de millones que tengo cierro el chiringuito y vivo lo que me queda de vida como un rey» Y mira que se lo puede permitir.
SI MAÑANA CERRARA ZARA.
· Más de 150.000 puestos de trabajo directos se quedan en la calle, más varias decenas de miles indirectos. · Inmobiliariamente sería una catástrofe, ya que se dejarían de ingresar más de 1.000 millones de euros en concepto de alquiler, con sus impuestos correspondientes. · En España se dejarían de ingresar más de 850 millones de euros de impuesto de sociedades. · Hacienda dejaría de recaudar más de 1.000 millones de euros de I.V.A. · La seguridad social dejaría de ingresar el equivalente a más de 40.000 nóminas de trabajo en España. · Su fundación «donó» 20 millones de euros a Cáritas y otros 20 millones en 2.014. (Total 40 millones de euros) · En 2.014 también «donó» 4 millones de euros a la Federación Española del Banco de Alimentos.
SI MAÑANA DESAPARECIERA PODEMOS.
· Nada!!! Si mañana desaparecieran Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Carlos Monedero, Carolina Bescansa, Pablo Echenique, Irene Montero, Tánia Sánchez, Ritra Maestre, Manuela Carmena, etc, etc, etc, y otros tantos muchos de Izquierda Unida, no pasaría nada. Vuestra presencia es totalmente irrelevante. Mientras este señor da cientos de miles de puestos de trabajo, crea riqueza, no ha sido ni tan siquiera imputado por fraude fiscal, su nombre no aparece en paraísos fiscales, ni tampoco en los recientes papeles de Panamá. Mientras tanto vosotros os dedicáis a criticar y cuestionar su imperio al tiempo que cobráis millones de euros de Venezuela, creáis empresas para no pagar impuestos, pretendéis vivir del dinero público sin dar un palo al agua. Así que señores, lo que tenéis que hacer es lavaros la puta boca antes de pronunciar su nombre.