
VI
LAS MOVILIZACIONES JUVENILES DE LOS SESENTA
Pero pasaron más cosas en aquellos años, y no precisamente baladíes. Fueron pequeños acontecimientos que hicieron reaccionar a la gente, a una juventud desilusionada y descontenta, contra el mundo que otros, cada vez más temerarios e inconscientes, se ofuscaban en prepararles.
Durante ese tiempo un joven casi barbilampiño, venido del corazón minero de América, un joven de Minessotta que se hacía llamar Bob Dylan, en franco reconocimiento al poeta Dylan Thomas, acababa de llegar a Nueva York, pateando autopistas, chupando cielo raso y azulejando el desolado peregrinar del solitario, y el alma, de acordes de guitarra y resoplidos de armónica.
Desde Mobile, en medio del desierto-On the road-, haciendo auto-stop, se las apaña para desembarcar en el Greenwich Village neoyorquino. Llega con unos pantalones vaqueros, a la fuerza desgastados, sin una cama segura sobre la que pasar la…
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