
Marlaska, Ministro de Interior, ha decidido que mejor no usar las Taser. Lo bonito, emocionante y digno de una película de Tarantino, es que la policía juegue el tipo enfrentándose a un loco con dos catanas. Esto es lo que ha pasado en El Barrio de Motaralaz (Madrid). Un loco se salta el confinamiento gritando «Soy Dios» y la policía tiene que reducirlo jugándose el tipo. No les decimos cómo hubiera acabado este tipo en EEUU. Aquí solamente se ha llevado una somanta de palos.

