He aquí la falsedad mugrienta de la separatista Colau

la-colau-china

Documento interno de la Guardia Urbana de Barcelona filtrado a OKDiario. En esta relación de manifestantes, donde se detalla calle a calle y plaza a plaza el número de asistentes, sale una cifra final de 1.043.800 participantes. Dicha cifra fue  minimizada hasta los 350.000 y cualquiera que aplique la lógica llegará a la conclusión de que la Colau, tan falsaria como mugrienta, poseía una razón bien simple: no podía reconocer que en Barcelona se hubiera reunido más de un millón de personas exigiendo el cumplimiento de la Ley. Claro que, según la TV3, todos eran falangistas.

Cifras del 8-O Guardia Urbana 540

BATIBURRILLO 2012

colau

2 comentarios sobre “He aquí la falsedad mugrienta de la separatista Colau

  1. Fábula

    Un matón ratón proclama formalmente, evidenciado por escrito y sin discusión alguna, la Declaración Unilateral de independencia de la «republiquilla bolivariana».

    Un prudentisimo Gato jobiano no se entera, ni castaña, de la axiomatica Declaración de la
    «republiquilla bolivariana», y le requiere, también por escrito, que le corrobore por escrito, si ha declarado la «republiquilla» o no la ha declarado, siendo evidente que la ha proclamado.

    Sigue el gato aduciendo que si la respuesta del ratón fuese afirmativa, que sí la ha declarado, el Gato le aplicaría el célebre numerito 155 para parar de una «joía» vez el numerito que lleva montado el ratón.

    A continuación el Gato aduce que si la respuesta fuese negativa tendría que volver a su ratonera y acatar la ley vigente pero el Gato no le concreta ni advierte al ratón si quedaría inmune e impune, si se va de «rositas» y sin castigo alguno, a seguir comiendo en mesa redonda con sus compinches que aguardan en la ratonera con exquisitos «quesos», comiendo a tutiplén, todo pagado por los gobernados del desgobernante.

    Figurada y musicalmente, ambos, ratón y Gato, están cantando la célebre canción de «La Parrala» a «dueto» embarcando, embargando, embarcando, a “tó quisqui».
    El cuco ratón ganando tiempo en el «tiempo muerto» tratando de ganar «encestando» en el último segundo y engañando, como siempre al Gato que no es capaz de cazar al listillo ratón porque el Gato pone como cebo en la trampa solo los agujeros del queso «gruller» y el ratón no cae.

    El ratón dice, «que sí, que sí», que he declarado la «republiquilla bolivariana» y se la da «con queso» al Gato que le persigue y no lo coge ni con una honda y en el «dueto» le canta lo mismito que le cantó el ratón al Gato, o sea, «que sí, que sí», que le aplicaría el numerito 155 para que deje de hacer el numerito, o bien, cantarle «que no, que no», si se retracta y se convierte en un ratonero bueno, lo premiaria con muchos más quesos y le concedería y cambiaría lo que pida si se vuelve a la ratonera con sus compinches que saben más que los «ratones coloráos» y que una «cañuela» de gatos.

    El Gato, jobiano, prudentísimo, como siempre, en un intento de rescatar su valentía, le requiere al raton que le diga «al oído» si ha declarado con toda seguridad la indecencia de la independencia o no para poder enterarse de una joía» vez si existe la declaración unilateral.de «republiquilla bolivariana» o si con el «canguelo» y la «diarrea mental» que tiene el ratón le salen las «cagarrutas» por la patas abajo.

    Finalmente, si el ratón siguiese con sus «pajas mentales y si no existiese contestación del asustado ratón diarréico al Gato, estarían en las mismas, en las de siempre, ratón y Gato, en unión de sus respectivos compinches «ratones coloráos «sabijondos» y Gatos rampantes vividores con muchos «cuentos», contando los billetes que les regalan, y viviendo del cuento, contando cuentos chinos, y corroborado lo que manifiesta.este figurado cuento fabulado que, aunque por desgracia parezca real, es simplemente un cuento.

    ¡Y ahí queó!

    Me gusta

Replica a ramrock Cancelar la respuesta