Etiqueta: TERROR

ESA MUJER.

Hace calor de día, sin embargo de noche refresca bastante, ya que estamos cerca de la primavera.

 

Un día como cualquier otro, levantarme al amanecer, ir al colegio, traer buenas notas a casa, hacer tarea, ver a «amigas», sin ninguna emoción… Mi vida es totalmente aburrida y sin pasión, ¿qué más puede hacer una chica como yo? Con mis 15 años recién cumplidos y ya la sexualidad dejo de atraerme. Suplemento mi falta de motivación leyendo novelas de terror e investigando todo lo que tenga que ver con lo paranormal.

 

Y eso es lo que estaba haciendo, buscando cosas paranormales que jamás me pasarán… O eso es lo que en ese momento uno se imagina, pero… El que busca encuentra, ¿no es así?…

Estaba sumergida de en mis pensamientos , mis deseos, hasta que sentí la llamada de mi hermano mayor, no me quedo otra opción, tenía que ir a ver lo que quería.
Y allí estaba él, parado junto a su novia, mi cuñada, esa chica que yo casi ni soporto… Y no dudo en demostrarlo.
Cuando decidí dejar de mirarla amenazadoramente, pude observar que mi hermano, en su brazo, sostenía mi abrigo.
-¿Qué necesitas?- dije, intentando de alargar lo inevitable, tendría que acompañarlo, quién sabe a donde, solo tengo que obedecer, ese es mi deber.
-Ten. Abrígate, hace frío afuera. Vamos a la casa de la abuela Inés. Vino el tío Fernando de visita y es mejor que lo visitemos.- lo que dijo tan fríamente que necesite ese abrigo mientras el hablaba. No entendía porque quería ir, a mi hermano no le agrada mi tío, por el simple hecho de que él es homosexual, y mi hermano un homofóbico. A mi me agrada, pero no me animaba pedir permiso para ir a visitarlo, simplemente me alegre del hecho de ir a saludar a mi querido tío. Lo único que no me agradaba es que tenía que ir con mi cuñada, por suerte, esto ayudo a que lograra ocultar mi felicidad bajo una capa de desprecio.

Me puse mi chaqueta y salimos. Caminamos hacia su casa, quedaba cerca. Su casa es bastante bonita para creer que solo viven dos ancianas allí, mi abuela Inés y mi tía Estela. La última había sufrido esquizofrenia desde siempre, algo leve que solo la familia sabía. Casi ni se notaba, bueno, yo nunca lo note.

 

Entramos, con la mayor confianza, y pasamos hacia el interior sin siquiera golpear las manos, y los encontramos en la sala de recepción, como si nos hubieran estado esperando, me produjo un escalofrió que subió por mi espalda, aunque el ambiente debió estar a unos confortables 20º C.

 

Saludamos y luego nos sentamos en los sillones a conversar, era una charla muy animada.

Se estaba haciendo tarde. Eran las 22:00 hs exactamente, cuando golpearon la puerta. A nadie pareció alarmarle, solamente a mi tía que sonrió de una manera un tanto extraña, esa sonrisa se gano otro escalofríos por mi espalda. Sentí frío y era bastante, me puse el abrigo y todos me quedaron viendo pero pronto le borraron importancia.
 

Golpearon la puerta otra vez. Yo estaba realmente intrigada, me preguntaba porque nadie iba a abrir la puerta. Al tercer golpe, mi tía se paro y se dirigió hacia el centro de mi intriga. En ese momento todos suspiraron y susurraron algo que, sorda por saber quien era, no logre escuchar. Y en eso paso una mujer, parecía ser de unos 35 o 36 años, era esbelta y buen moza, su cabello era largo y negro, sus ojos muy profundos y celestes demasiado claro, tan claro que dañaba la vista de los demás, su boca rosada era bastante gruesa, y su nariz era lo que yo denominaba «la nariz perfecta», se saludaron amistosamente, nada me sorprendió de ella hasta que se paro junto a mi y observe como su pelo estaba húmedo en linea recta a un costado, como si se hubiera mojado en un punto con una pistola de agua, era lo único que me llamaba la atención. En cuanto me miro, volví a sentir frío, y el silencio de los demás no ayudaba. Mi labios apenas pudieron pronunciar un tímido saludo… Solamente un «Hola…». Mi saludo produjo otro suspiro… Y luego miraron el piso, excepto mi tía quien se levanto para ofrecerle un vaso de agua a la mujer, a la cual yo quede mirando, petrificada, sin nada más que decir.

 

Ella para calmar la situación simplemente me miro y sonrió, acaricio mi ondulada cabellera y me devolvió el saludo, simplemente atine a sonreír.

Mi hermano murmuro algo, y se levanto diciendo que teníamos que irnos, saludamos de nuevo a todos y salimos, ya afuera y con un silencio más insoportable que la oscuridad y el frío de esa noche de primavera. Él tenía una expresión pensativa en su rostro, no dejo que ninguna de las dos lo tocásemos ni nos arrimáramos. Hasta que en una esquina se detuvo y me miro, con ojos compasivos como doliéndose, al borde de las lágrimas. Y con mucho esfuerzo pronuncio una sola frase, pocas palabras que a mi me llenaron de miedo…
«Tenemos que hablar con el papá sobre lo que paso hoy.»- Y calló… El resto del camino se hizo en silencio.
 

La llegada a casa me fue eterna. No entendía nada, y preguntarle a mi hermano era en vano. Cuando llegué, él entro después. Pero no dejó entrar a su novia, mi padre llegaría en dos horas y yo tenía que hacer algo…
Realmente no sabía a que se había referido mi hermano sobre «lo que paso hoy». Esas palabras no tenían ningún fundamento sólido. ¡Nada en que basarse!. ¡NADA!.
 

Esas horas no hice más que escuchar música sobre mi cama, era viernes. Podía quedarme hasta tarde esperando a papá.
 

La espera se me hizo eterna y dolorosa, más que nada porque pude sentir como mi hermano lloraba en su habitación. Él era todo, solo lo tenía a él y a mi papá. Mi familia, mi todo. Y él lloraba, pero… ¡¿POR QUÉ?!…

 

Al final, senti ese sonido de llaves, me parecio oír el canto de los ángeles. Y se abrió la puerta. Corrí a su encuentro, mi padre no entendía nada. Estaba igual que yo. Luego, con paso lento, sufrido y deprimente, apareció mi hermano, con lágrimas en sus ojos, y solo pronuncio una frase, dos palabras, simplemente eso fue suficiente para que mi papá se desplomara también… Sus palabras fueron «Ella también»…
 

Se fueron a hablar solos, yo no escuche nada. No quería entender nada. A las 2:00 de la mañana sonó el teléfono, generalmente no lo atiendo, pero yo estaba cerca. Era mi tía Estela, quería que fuera a su casa, urgente.

No dude, solo tomé mi abrigo y me fui. Me sorprendió ver las calles tan llenas, era tarde y era viernes, pero no estaba llena de adolecentes lujuriosos y viciosos, sino de toda clase de gente, ancianos, mujeres, prostitutas. Algunos realmente tenía un aspecto horrible, parecían muertos.

 
Se veía una madre con su hijo recien nacido, eso me alegro un poco. Cuando me acerqué, noté al niño todo ensangrentado, como recién sacado del vientre, pequeño y poco formado… Me dio nauseas. Pero, lo que vi después fue peor, iba pasando en medio de toda esa gente y delante mio venia un chico, bastante lindo, cuando pase a su lado note como tenía la cabeza destruida, parecia esos animales que están al lado de la ruta atropellados.

Me horroricé, no aguantaba más, corrí entre la multitud hasta llegar a casa de mi tía. Entré con la misma confianza de antes, y allí estaba ella, sentada en el sillón, tomando un té junto a la señora que ví horas antes. Ni siquiera salude, sólo me descargué en sus brazos y lloré.

Al calmarme le pedí explicaciones, ella me dijo solamente dos cosas… Una pregunta, y luego una respuesta que no estoy segura de que si en ese momento me serviría…
-¿Ves a esa señora? – dijo ella con toda la seriedad. Yo no entendía su pregunta, pero respodí lo mejor que pude.
-Si tía, esta sentada allí tomando el te, con abrigo y bien vestida.- Dije ansiosa por una respuesta que saciara mi falta de información. Pero solo obtuve un… «Entonces eres como yo».

Me hundí en un vacio, un pozo sin fin… No oí nada más, no comprendía, y tampoco quize hacerlo.

Luego una idea se cruzo fugaz por mi mente, un poco descabellada… ¡¿Solo un poco?!. ¡TOTALMENTE DESCABELLADA!

La llegada de mi papá me saco de mis pensamientos, y empeze a gritar como loca.
-¡VEO GENTE MUERTA, PAPÁ!. ¿Lo entiendes?. ¡Soy especial!. Veo espiritus como si todavía estuvieran vivos, caminando con nosotros, pero iguales al momento de morir, ¡¿No es grandioso?!.- Pero, mi papá no compartío mi alegría conmigo. En cambio me subió al auto mientras yo gritaba «¡MIRA ESE DE AHÍ!», «¡PARÁ, PARÁ!» y otras cosas que ponían nervioso a papá, pero en ese momento estaba totalmente excitada con todo lo que pasaba como para percatarme de ello.

Llegó el momento de bajar del auto y que personas vestidas de blanco me conducían por un pasillo lleno de estas personas (o… ¿espíritus?), que me miraban. Luego, todo fue negro…

Al despertar me encontre rodeada de personas, realmente desagradable, no estaba segura de cual existía y cual no… Entendí que nunca más saldría de allí.

Fue en ese momento… En ese preciso instante… En el que me dí cuenta que huebiera preferido no ver nunca a aquella extraña mujer que un día entro por la puerta de mi tía…

AUTORA: Abby ! ♥


LA ÚLTIMA COMUNIÓN.

 

Tenía 8 años, un niño de lo más normal, en el mas llano sentido de esa palabra.

 

El día de mi Primera Comunión estaba rebosante de alegría y tremendamente inquieto, la idea de recibir el cuerpo de Jesucristo en mi interior me llenaba de gozo. También estaba ansioso por probarme ese traje tan bonito, de marinero, blanco con un lazo azul marino que me hacia sentir un ser superior.

 

La ceremonia alcanzó cotas de emoción difícilmente superables; la liturgia, la devoción general, ese ambiente de fiesta con Jesús y los cánticos arrancó mas de una lágrima, a parte de las mías. Recibí la Eucaristía con recogimiento e hice partícipe a Nuestro Señor de mis mejores intenciones.
Tras el ágape los niños jugamos en un patio trasero con jolgorio. Allí estaba Lazarito, mi mejor amigo, solitario en en un rincón. Con su camiseta amarilla con rayas verdes, callado y tímido como ha sido su carácter y forma de ser desde siempre.

Mi madre vino hacia mi y llevándome de la mano hasta mi amigo me preguntó.
-¿Porqué no os vais hasta el parque los dos a dar un paseo, para que te vea todo el mundo lo guapo que estas con ese traje tan bonito?
La idea me hizo saltar chispas de los ojos. Fuimos hasta el parque riendo y a ratos corriendo para ver quien era mas veloz, me sentía un ser divino y elevado, un héroe poderoso y bendecido. Antes de llegar al parque, había que atravesar un paso a nivel de ferrocarril, no señalizado y con la casualidad de que se acercaba un mercancías hacia nosotros. Paramos al lado de la vía para verlo pasar de cerca. Tenía a mi amigo a mi derecha muy pegado a mi, palpitando de emoción y creo que con un poco de miedo. Momentos antes de traspasarnos la locomotora donde estábamos, sin pensarlo ni saber porque, lo empujé a las vías. Vi su cuerpo desaparecer delante de la máquina pasando a toda velocidad. Cuando se alejó el tren miré desde mi posición sin moverme y no lo pude ver. Corrí hasta mi casa llorando preso del pánico y del arrepentimiento. Cuando llegué allí estaba él, en el sitio que había ocupado antes como si nada hubiera pasado, sin un rasguño, con su semblante habitual. Se que me quedé bloqueado y que me hubo mucha agitación, también que me cayó una reprimenda tremenda de mis padres, y automáticamente el fin de la fiesta. Solo recuerdo de ese momento a Lazarito, marchándose de la fiesta cabizbajo, triste y sin mirarme ni hablarme. Tampoco me hablaría mas el resto de su vida.

Han pasado 35 años de esto y algunas veces lo he visto de vez en cuando. Me he cruzado con él algunas veces y jamás me mira ni me habla, camina solo o esta sentado en algún banco con aire deprimido. También veo como va envejeciendo con el paso del tiempo. Un día sin saber porque o quizás ya demasiado atormentado por peso de tantos años decidí ir a visitarlo y hablar con él. Resultó muy difícil localizarlo, no tenia su dirección, ni sabía donde trabajaba, ni tampoco conservaba contactos comunes que me pudieran informar. Solo recordaba la casa donde vivía y hasta allí me dirigí sin saber como afrontar la situación.


Me abrió la puerta una señora de mediana edad que en seguida supuse que no era su madre, le expliqué que buscaba una familia que había vivido en esa casa hacia 35 años.
-Perdone señor , no le puedo decir, vivo en esta casa desde hace 30 años, mi marido murió hace 6 meses y dentro de poco me mudare a casa de mi hija- Me respondió con extrema amabilidad y un deje de pena.
-Ni tampoco tengo la dirección de los anteriores propietarios. Lo siento señor- su voz se hizo aun mas triste- Solo se que cayó la desgracia cayó sobre ellos cuando su único hijo murió un día atropellado por un tren. La madre murió al poco tiempo y el padre se suicidó
Me quede callado sin comprender ni reaccionar.
-Hay una caja en el sótano que era de ellos, la iba a tirar, quizá usted la quiera si tenía amistad con esa familia.- la acepté en seguida y me ofrecí a buscarla yo mismo.
La incertidumbre me llevó a abrir la vieja caja allí mismo a la luz del sótano- si no le interesa nada no se preocupe, yo mismo la tirar, le dejo solo no tenga prisa- oí la voz de la señora subiendo las escaleras.
Dentro de la caja había muchos libros, papeles sueltos, juguetes, fotos y un bolsa llena de ropa. Vi los juguetes, un recorte de su esquela de defunción.. No entendía nada, me sentía muy nervioso y con miedo. Abrí la bolsa de ropa febrilmente y saque un montón de trapos, entre ellos estaba lo que había sido un traje de Primera Comunión destrozado, sucio y con manchas oscuras de sangre seca.
Miré las fotos y en algunas salía Lazarito con su carita de niño. Vi también una foto del día de su Primera Comunión y rodeado de sus amigos. Busqué con ansiedad entre los las caras de los niños y entre ellos me reconocí, yo estaba un rincón con mi camiseta amarilla con rayas verdes. Algo de mi interior se derrumbó y lloré sin consuelo totalmente roto.
Por fin he recordado lo que hice, ahora se quien soy y lo que pasó. Es hora de empezar a aceptarlo. Descansa en paz amigo mío y te pido perdón con toda mi alma por lo que te hice, no supe impedir que la envidia me envenenara el corazón.
A partir de este día jamás lo volví a ver.

AUTOR: Jul-Rauz

LA SANGRE DE MAURA.

Perdí el sentido a causa del encontronazo. Desperté y lo vi todo de color blanco. Era el techo de un hospital. Ahí languidecí durante menos de un mes. Nadie evitó tacharme de afortunado. Mi auto había quedado hecho trizas, pero yo sólo me había lastimado la pelvis. Sanaría con el tiempo. Entretanto necesitaría unas muletas. Me vi ante un espejo con aquellos aparatos bajo las axilas y me disgustó la imagen, de modo que compré un bastón de lujo en la tienda de antigüedades de los Chico; me dieron un ejemplar del siglo XVII, cuya metálica empuñadura representaba la cabeza de un engendro. Me contaron una extraña historia relacionada con la antigüedad. Me fui mientras ellos reían por lo bajo a mis espaldas.

Era tal el porte que aquel bastón me confería, que por un momento deseé no mejorar jamás.

Pero no he contado el porqué de mi alteración. ¿Qué me llevó a conducir a doscientos kilómetros por hora en una carretera que demandaba una velocidad razonable? Indignación y furia. Me chocaba no salir airoso de una empresa de conquista. En principio entendí que Maura se hiciera la difícil, pero a la larga no logré explicarme su férrea negativa a caer rendida a mis pies. Miento. Hubo un factor nocivo para el desarrollo de mi proyecto. Osorio era rico y su labia anulaba a la mía; tenía la costumbre de departir con mujeres, y la práctica y el tiempo lo habían convertido en un mago de la seducción. Yo era más sutil que franco; si quería someter a una fulana a mis designios, se lo decía en su cara; en cambio, Osorio echaba a andar un programa de actividades diversas que, invariablemente, lo hacían acreedor a las que fueran mis candidatas.

Soporté que se quedara con muchas, pero no toleraría que Maura fuera suya. Ella debía pertenecerme, pues de lo contrario sólo me convendría morir. Sin embargo, la fatalidad no me condenaría. El accidente fue sólo una experiencia más que contaría luego. Todavía me faltaban cosas por hacer. El Otro Lado me esperaría pacientemente. No me atrevía a debatir esa cuestión. En el hospital se aflojó mi lengua; conté que había estado conduciendo en un estado emocional inconveniente, de ahí que un día me visitara un sujeto parlanchín que al punto se delató como psiquiatra. Aquél era un hospital de lujo, donde más valía tratar bien a los pacientes; tal fue la cólera que me sobrevino por culpa del visitante, que hice un escándalo con tal de quedarme solo. Mis amenazas respecto de una posible demanda produjeron que nadie volviera a incomodarme.
No volvería a proclamar mi pasión de ánimo. Cuando me dieron de alta, volví solo a casa, donde intenté serenarme con la ayuda del silencio y las cavilaciones. Mala compañía. Ciertas circunstancias acentúan el peso de ideas singulares. Recordaba a Maura a cada instante, pero ello no me daba paz. Anduve de acá para allá, con la mirada al suelo y mi mano aferrando el puño del bastón, que en ocasiones me producía extrañas sensaciones en la palma. Nada prometía paliar mi intemperancia, ni siquiera los susurros que un par de veces creí escuchar. Era preciso que me desahogara, pero no se me ocurría forma alguna de lograrlo. Además, cualquier actividad que emprendiera con tal de ocupar mi mente me traería un reposo transitorio, y mi ansiedad debía aplacarse por entero, a riesgo de que el mal físico que me aquejaba se transformara en una afección de los sentidos.

Me cansó andar en diagonales. Aún no me acostumbraba al bastón. Tomé asiento en un sillón, junto a una ventana, y perdí tiempo contemplando el cielo brumoso. Cuando algunas gotas comenzaron a golpear el cristal, escuché el ruido del timbre. Fui incapaz de imaginar quién querría visitarme. Misántropo empedernido, solía gozar tan sólo de compañía femenina, y a la sazón no podía jactarme de contar con una concubina estable. Los timbrazos persistieron y me negué a escucharlos otra vez, así que me levanté y gravemente fui a abrir la puerta.

Hola dijo Maura, mientras las gotas que caían en sus cejas la obligaban a parpadear.
Yo la contemplaba como un imbécil. Prosiguió:
Me enteré de tu accidente. Lo siento muchísimo. Vine para saber cómo estás.
Me aparté del umbral. Ella entró con una mezcla de no sé qué. En ningún momento supuse que su estancia derivaría en un evento gratificante para mí. Mientras cerraba la puerta, intenté concluir que nuestra entrevista sería breve e insustancial. Ella me diría cosas que, a su juicio, yo deseaba escuchar, y luego se marcharía, lista para seguir complaciendo a Osorio. Noté que Maura examinaba mi estampa. A saber qué la hizo pensar mi figura apoyada en un bastón. Acaso sintió lástima, pues me dedicó una sonrisa que sólo cuadraba con ese sentimiento. Pero ¿quién sabe lo que en realidad siente una mujer? Nos sentamos en el sofá y entonces advertí que no le había ofrecido nada a la visitante. De seguro que, siendo abstemia, sólo aceptaría café. Hice ademán de levantarme otra vez, mientras le preguntaba a Maura si quería uno de mis célebres capuchinos, pero ella me dijo que estaba bien y me pidió que me quedara sentado. Obedecí. Nos miramos por unos instantes. Ella comprendió lo que expresaban mis ojos, el maldito despecho que casi me había costado la vida. Por mi parte, no supe qué concluir de su mirada. Entonces, una extraña, extrañísima mueca se dibujó en su rostro. Un asomo de burla. La perra me había visitado para divertirse, para volcar su dicha en el espectáculo que yo daba gracias al bastón.

Sentí algo en la palma de la mano, un cosquilleo. La empuñadura, seguramente. Me desentendí de Maura por un momento y decidí alimentar mi ira con alcohol. Me levanté cuando Maura pretendía decir algo. Celebré que permaneciera en silencio. Una frase suya hubiera equivalido a una audacia imperdonable. Pero ¿qué le perdonaría? Me servía un whisky cuando advertí que últimamente había cavilado sobre lo que ahora podía hacer. Las condiciones eran magníficas, por no hablar de la insistencia de la empuñadura del bastón. La vi de soslayo y palidecí. El whisky, que bebí de un trago, me devolvió el color y la entereza. Maura continuaba en el sofá. Desde el vano de la puerta vi su cabeza y noté que se había puesto a fumar. Ella me había dicho que sólo fumaba cuando estaba nerviosa. Ahora tenía razón para estarlo.
Los Chico no me habían dicho nada, sin duda porque estaban seguros de que el propio bastón lo haría. Me sentí exultante cuando descubrí que mi supuesto bastón era la vaina de un espadín extremadamente filoso. Mi pulgar pagó las consecuencias de mi curiosidad. Chupé la sangre que manó.
Se desató una tormenta. Un trueno me hizo dar un respingo. Me tranquilicé al punto y noté que había pasado mucho tiempo en la cocina. Me chocó la idea de que Maura quisiera alcanzarme allá. Todo estaba listo. Pronto me desahogaría. Con el espadín en ristre volví sobre mis pasos, rengueando, soportando el dolor que me provocaba apoyarme en el pie derecho. No importaba. La calma total sobrevendría pronto. Iba hacia Maura, hacia su cabeza. Ella se levantó de pronto y, mientras se alisaba la falda, miró hacia la izquierda, donde el ventanal que daba al jardín la dejó ver la furia del vendaval. No me detuve. Mi víctima giró sobre los talones. Sólo pudo entreabrir la boca. Por algo alfombré la casa. Siempre he odiado que algo caiga al suelo y haga ruido.

Admiraba el cuerpo incompleto de Maura cuando el teléfono sonó. Estaban ocurriendo cosas raras. Primero llegaba aquella perdida y ahora alguien me llamaba, cuando normalmente el teléfono me aturdía por su silencio. Contesté y en el acto identifiqué aquella voz. Era Osorio. De entrada me ofreció su simpatía a causa de mi accidente, enseguida me aseguró que estaba a mis órdenes para cualquier cosa que me faltara durante mi convalecencia, y por fin me dio una “buena noticia”: Maura lo había mandado al Infierno el día anterior, pues había notado que me amaba. “Próximamente” me visitaría para hacer las paces conmigo y, con suerte, convertirse en mi novia. Me despedí afablemente del bellaco.

 

EL SEPULTURERO.

Traía en la sangre el carácter corrupto. Su padre había sido un as del fraude y por ello había muerto. Limpió un pequeño banco rural mediante artimañas contables, y huyó con su mujer a San Antonio cuando le pareció que estaban por atraparlo. Poco hábil para eludir la acción de la justicia, fue sorprendido una tarde a las afueras de su casa por ejidatarios descontentos. Lo desnudaron, lo colgaron por los tobillos de una rama y, tras propinarle un sinfín de latigazos, aderezaron sus heridas con jugo de limón. Los campesinos recibieron santo y seña sobre el paradero de sus ahorros robados, pero ello no los disuadió de consumar el linchamiento. Untaron brea en el cuerpo sangrante y le prendieron fuego. Se dispersaron al ver las patrullas que se acercaban, y que habían sido llamadas por Rayo, la esposa del desafortunado. La persecución produjo un solo capturado; los otros, con sabuesos pisándoles los talones, lograron cruzar el río y esconderse aquí y allá. Los paramédicos bajaron el cadáver del linchado y lo declararon muerto. Rayo trató de impedir que Galán viera los despojos de su padre, pero el niño contempló la masa calcinada, humeante, una imagen que se grabó en su memoria para siempre. También presenció el funeral. Le fascinó la gran caja donde yacía su padre, y admiró la pericia con que el enterrador, un viejo correoso infestado de arrugas, dispuso el ataúd en el fondo de un hoyo y lo cubrió de tierra a paletadas.

Rayo volvió a México, a la ciudad fronteriza donde había conocido a su fallecido amor. Galán extrañó San Antonio hasta que se propuso vengar a su padre, quien les había dado una vida que, aparentemente, no recuperarían con facilidad. La barbarie de los campesinos no permanecería impune. Si la policía no había hecho nada porque el delito se había cometido en el extranjero, sería preciso pagar con la misma moneda. Galán contaba quince años cuando dejó la escuela y se sumó a una partida de cosechadores de sorgo. Los extensos campos fueron su hogar durante dos meses, en cuyo transcurso trabó amistad con la mayor parte de sus colegas. Su fin era recabar información que lo llevara a los asesinos de su padre. Poco a poco se enteró del paradero de casi todos, y la adrenalina lo sometió al darse cuenta de que algunos de aquellos canallas se codeaban con él. Como su debut en el mundo adolescente lo había aproximado a barrios donde imperaba el narcotráfico, al punto consiguió una AK-47 y dos granadas de mano. Destinó una noche para masacrar a los campesinos; a la luz del plenilunio cazó a doce miserables que rogaron por su vida antes de caer barridos por la metralla, y encendió fuego a la cosecha para que las llamas envolvieran a los que corrían y calcinaran los cadáveres regados a sus pies. Huyó en una camioneta robada, que hundió discretamente en el río Bravo junto con el arma homicida.

Rayo se enteró de la desgracia y pensó que su hijo había muerto. Inquirió con las autoridades, quienes la dejaron examinar restos inidentificables. Se resignó a no ver por última vez la cara de su hijo y volvió a casa, donde dio un respingo al hallar al supuesto desaparecido en la cocina, descamisado y bebiendo cerveza. La expresión de Galán le dio a entender por qué había logrado salvarse. Tragó saliva y se retiró a su cuarto, donde rezó fervorosamente por que los campesinos no vinieran a quitarle ahora a su hijo. Pero nada pasó, salvo el tiempo. Galán alcanzó dieciocho años de edad y cobró una reputación temible en barrios decadentes. Se entregó al tráfico de drogas y empezó a conducir una pick up cargada de armamento para abastecer a cierto cártel; entonces, una madrugada fue interceptado por la policía y no logró preparar a tiempo sus armas. En la cárcel lo visitó un abogado al servicio de ciertos barones de la droga, quienes le mandaban decir que le convenía callar respecto de las actividades que le habían costado la libertad. Galán comprendió y soportó diversas torturas. Por fin, hartos de conformarse con el cuento de que las armas eran de propiedad particular y que habían sido adquiridas para la defensa doméstica, el reo fue soltado. Galán regresó a casa y halló muerta a su madre, abierta en canal dentro de la bañera. Los narcos no habían querido correr riesgos. El huérfano entendió que tenía la opción de vengarse de aquellos sádicos, pero la seguridad de que no serían víctimas tan fáciles como los campesinos lo hizo olvidar el asunto. No tenía dinero para sepultar a la muerta, así que la cremó en el horno de la casa, pulverizó las cenizas y las arrojó al viento una noche lluviosa.

Sobre su casa pesaba una hipoteca, cuyas mensualidades no se pagaban desde hacía tiempo. La visita de un funcionario bancario bastó para que Galán decidiera mudarse. Vagó un día por las calles antes de entrar en una cantina donde se solicitaba un mesero. Se entrevistó con el dueño y pasó por alto su historial delictivo; el empleador se quedó con la imagen de un joven deseoso de superarse y lo contrató. Galán sirvió bebidas el tiempo suficiente para conocer a Lori y meterse en problemas con el dueño. Una noche, tras barrer el sitio, Galán se acercó de puntillas a la caja y trató de vaciarla, pero lo sorprendió una alarma hipersensible que el mañoso dueño había instalado para esas eventualidades. El ladrón frustrado eludió un escopetazo brindado por su empleador e inició una trifulca con él; llovieron los puñetazos para ambos bandos, pero la tenacidad del contrincante joven derrotó a la furia del viejo. Galán estrelló dos sillas en la cabeza del oponente y salió por una ventana, de forma tan espectacular que los policías que se habían congregado afuera quedaron boquiabiertos. Persiguieron un rato al prófugo, y al fin, cansados de no dar con él y habida cuenta de que no había robado ni un peso, lo olvidaron.

 

Galán se refugió en casa de Lori. Ella estaba encantada con él. Siempre había adorado a los mexicanos, pero nunca había conocido a uno que la tratara como cualquier compatriota enajenado por el sexo. Galán no tenía más límite que el cansancio. Abusaba de Lori de todas las formas posibles, entre las que destacaba el juego de los insectos enfrascados, y luego, rendido por la fatiga, se echaba junto a la mujer y le pedía que le contara cosas. Ella, cuajada de moretones y piquetes de arañas, narraba detalladamente su vida en Nueva York, a merced de sus primos, quienes la violaban una vez al día. Cuando aquellos miserables acabaron encarcelados por haberse sumado a una comunidad de pedófilos recalcitrantes, ella tuvo que procurarse el sustento como pudo. Era tan bella que al punto descubrió su fortuna como prostituta; se convertía en leyenda en el centro de Manhattan cuando un cliente texano, gordo, con bigote de aguacero y acciones en la industria del petróleo, la invitó a vivir con él en su terruño. Lori lo dejó todo y siguió a Don —el texano— a una linda mansión, donde había una esposa esperando a su marido. Sobrevino un lío y las influencias de aquella mujer produjeron que la recién llegada pasara un rato en prisión. Luego quedó libre y sin dinero; volvió a la prostitución y se dejó llevar por un chihuahuense que se hartó de ella en Ciudad Juárez. Como Lori no quisiera sumarse a las muertas regadas por la ciudad, se marchó pidiendo aventón y acabó de mesera en una cantina, donde se enamoró de Galán y se prometió seguirlo para siempre.

Aquellas historias dormían a Galán. Roncaba hasta que los rayos del sol le daban en la cara. Entonces se levantaba, hacía suya a Lori y bebía cerveza para espabilarse. Al día siguiente de la refriega que sostuvo en la cantina, le dijo a Lori que ambos tendrían que hallar otra fuente de trabajo. Ella se dispuso a obedecer, de modo que Galán caviló un instante y resolvió usarla de ama de casa por un rato. Algunos contactos le permitieron entrar en una ferretería, donde despachó sin ánimo a gente que empezó a quejarse con el dueño del establecimiento. Finalmente, como siempre sucedía, Galán se metió con la caja registradora bajo la lente de una cámara de seguridad. Su jefe le dio a escoger: o retirarse previa disculpa o soportar los tratamientos policíacos. El delincuente prefirió la primera opción, se largó sin tardanza y visitó a un viejo amigo que tal vez lo ayudara a recuperarse. El amigo lo condujo ante un funcionario de la aduana, quien tomó en serio la recomendación para pagar un favor recibido hacía tiempo. Galán fue contratado, se le destinó un escritorio y se le explicaron sus funciones, que debería cumplir vestido con un uniforme color caqui. El flamante empleado se sintió orgulloso de haber conseguido un trabajo en tan poco tiempo, y al punto caviló sobre cómo triplicar el rastrero sueldo que le habían designado. Lori felicitó a su hombre, le dijo que su uniforme la excitaba y se le entregó para celebrar el acontecimiento. Galán la ató a la cama, la sodomizó y, por último, le puso en la espalda una cucharada de chocolate, junto con dos cucarachas que encerró bajo un frasco. Observó los movimientos de aquellos insectos y se excitó oyendo los gemidos de Lori, cuyo terror hacia las alimañas databa de la niñez. La idea de que algún bicho le perforara la piel y acabara en sus entrañas le destrozaba los nervios. Pero a Galán le gustaba hacerla sufrir, y se complacía en ahondar sus miedos en beneficio de su propia tranquilidad.

Pasó lo de siempre. Gente que rehusaba declarar ciertas cosas se coludió con Galán para que nadie levantara la voz. El funcionario corrupto recibía a los sinvergüenzas y, sin decir palabra, abría un cajón del escritorio, donde caían sobres repletos de dólares y alhajas auténticas. Falluca y drogas entraron en México gracias a Galán. La administración empezó por sospechar de él, y finalmente echó a andar una estratagema que rindió los frutos esperados. Un policía vestido de civil encaró a Galán y lo movió a realizar su habitual corruptela. En cuanto una placa salió a relucir, el delincuente se abrió paso a codazos y llegó hasta la salida, donde media docena de agentes lo sometió a punta de pistola y de cachiporrazos. Galán recobró el sentido en la cárcel; fue enjuiciado con rapidez y sentenciado a disfrutar la sombra durante casi dos décadas.

Lori equiparó la suerte de su amante con el fin del mundo. Se sintió desamparada, y a punto estuvo de perder la razón cuando supo que esperaba un hijo. Como al visitar a Galán lo hallaba con cara de pocos amigos, calló lo del embarazo, pero tras cuatro meses el propio recluso hizo preguntas. Se puso violento al suponer que Lori se había entregado a otro, pero la intervención de dos guardias y los juramentos de la mujer lo convencieron de que pronto sería padre de familia. Lori sólo quería saber cómo subsistiría sin la ayuda de su hombre.

—¿Acaso estás tullida o algo así? —bramó Galán—. ¿No eres capaz de conseguir trabajo?
Aquel tono de voz era severo y burlón a partes iguales. Lori lloró por su causa, y con tal de evitar otros comentarios aseguró que se las arreglaría para salir adelante por cuenta propia.
—Más te vale —dijo él—. Cuando salga de aquí, querré ver a mi hijo esperándome a las puertas de este agujero. ¡Si te atreves a irte con otro, te buscaré hasta encontrarte…!

Una cachiporra acalló sus alaridos. La visita había terminado. Lori se fue sin saber qué haría. En su casucha ojeó un periódico; los anuncios clasificados demandaban personal femenino instruido, no chicas crecidas al amparo de la depravación y la falta de reglas. Sólo un anuncio resultó prometedor. Lori llamó e hizo una cita para el día siguiente. Hablaría con la dueña de un pequeño salón de belleza, donde se necesitaba a una criada. Para eso no hacía falta ni saber leer.

Galán intentó acostumbrarse a su vida de reo. No era aquélla la primera vez que residía en una prisión, pero jamás le habían tocado instalaciones tan truculentas. Pensar que pasaría años en condiciones infrahumanas lo enloquecía paulatinamente. Compartía la celda con un chicano rarísimo, que le hablaba sin cesar a una estampa percudida donde figuraba un presunto santo. Galán lo toleró algunos meses, hasta que se hartó de escuchar a diario las mismas retahílas salpicadas de fragmentos de oraciones y otras incoherencias. Aguardó que el chicano se durmiera y le robó la estampa, que rompió en pedazos cuyo destino fue el retrete. A la mañana siguiente, el chicano sufrió un colapso nervioso y atentó contra Galán, quien se defendió a puñetazos. Dos guardias los separaron. El chicano, inconsolable, acabó en la enfermería, con el rostro amoratado y las cejas rotas. Le daban puntadas cuando vio de refilón un escalpelo. Nadie lo vio tomarlo y fue tarde para impedir que se lo clavara en el corazón. Galán fue culpado del incidente, pero su sentencia no fue incrementada. El asunto se consideró una típica reyerta entre internos y se olvidó a la larga.

Sin embargo, el brutal reo volvería a compartir la celda, ahora con un liberiano renegrido llamado Craig. Era tranquilo. Prefería no meterse con nadie con tal que le redujeran la sentencia por buen comportamiento. Galán lo encontró más soportable que el chicano y entabló con él una estrecha camaradería. Con el tiempo, las pláticas entre ambos fueron particularmente instructivas para Galán. Se enteró de que Craig había pasado años en Haití, de donde había salido por piernas para evitar que lo convirtieran en zombie, preludio a toda una vida de esclavitud en una plantación. El arte arcano que permitía criar muertos vivientes fue sólo una de las cosas que Craig aprendió en aquel país; llegó a dominar otros ensalmos sumamente efectivos. Cuando Galán le propuso que invirtiera sus conocimientos mágicos en sacarlos del muladar donde languidecían, Craig respondió que nunca había podido dañar ni a una mosca.

—Soy hombre de paz —dijo—, y te repito que debo portarme bien para estar menos años aquí.
—Yo no tengo tanta paciencia, Craig. Necesito tu ayuda. ¿Qué se necesita para convertir a alguien en zombie?

El negro pecó de ingenuidad. Detalló el procedimiento sin sospechar que su compañero pretendía usarlo como conejillo de indias. Galán, por carta o en persona, encargó a Lori que consiguiera diversos ingredientes a cuál más estrambótico. La chica, cerca de dar a luz y agobiada por la carga de trabajo, gastaba lo poco que ganaba en los mejunjes que le solicitaban, y los introducía en prisión tras sobornar a un par de guardias. Fueron formidables los juegos de manos con que Galán adulteró la bebida de Craig, quien no se quejó para evitarse sinsabores. Ingirió varias dosis de una rara sustancia antes de perder el juicio. Si había distintas categorías de zombies, él se inscribió en la de los violentos. Una mañana, mientras los internos erraban por el patio, se dedicó a babear, lanzar alaridos y atacar a quien le quedara a la mano. Arrancó una oreja y una nariz, y estaba por aferrar a un enano de ojos saltones cuando lo abatieron a tiros. Cubierto de orificios sanguinolentos, se aquietó al fin; los paramédicos evitaron formalidades y lo sepultaron enseguida, en un terreno miserable ubicado a las afueras de la prisión. Galán quedó maravillado y se dispuso a trastornar a los guardias para que nadie le impidiera escapar.

Mientras él planeaba cómo disolver su pócima en la comida de los guardias, Lori pujaba para expulsar a un niño. Se hallaba en el trabajo cuando le sobrevinieron los dolores del parto. Las clientas del salón se enternecieron y movieron influencias para que la parturienta diera a luz en una clínica. La ayuda fue efectiva y la madre alumbró en condiciones saludables. Tuvo un niño rubicundo, muy pesado para un recién nacido. Lori lo cargó y, bañada en lágrimas, se juró que sería una madre ejemplar, lo que entrañaba anteponer las virtudes a las pasiones. En cuanto terminó de convalecer, visitó a Galán y le presumió a su hijo. El delincuente lo encontró hermoso y pidió que le permitieran cargarlo. El permiso fue denegado, y de las discusiones subsiguientes obtuvo un surtido de patadas. Lori estrechó al niño contra su pecho y se fue, sollozando.

Galán supo cómo salirse con la suya. Empeñado en regenerarlo, el director de la prisión arregló que lo metieran en un curso de repostería. Al principio, el reo se negó a aprender, pero cuando lo dejaron solo para preparar la masa concibió un tremendo plan. Elaboró el inmenso pastel con que los internos obsequiarían al director el día de su cumpleaños. Entre reclusos, guardias, enfermeros y personal administrativo, el patio se llenó. El director probó el pastel y le pareció bueno, aunque un poco amargo, y se remangó antes de partir tantos pedazos como fuera posible. Galán se limitó a observar, y al rato quedó maravillado y horrorizado, atestiguando los cambios que se operaban en quienes degustaban su obra. Reinó la confusión a causa de las bestias. Se atacaron unos a otros, la sangre comenzó a esparcirse por el suelo. Galán eludió a un enajenado que ansiaba sacarle los ojos y alcanzó una torre de vigilancia, donde un solo guardia se había perdido un trozo de pastel. Galán se le echó encima, le arrebató el rifle y un manojo de llaves y desanduvo sus pasos, dejando al desafortunado a merced de un par de brutos antropófagos.

Galán repartió balazos en su camino a la puerta principal, que abrió no tanto gracias a las llaves como a la suerte. Cerró tras sí y se echó a correr bajo el cielo crepuscular, mientas allá atrás evolucionaba una matanza demencial entre seres semihumanos, que acabaron despedazándose antes de que el problema llamara la atención. En casa, descamisado y bebiendo cerveza, Galán se puso a ver un noticiero, y entonces notó las consecuencias de su fatídico plan. Se sintió aliviado porque nadie lo acusaría, y aun supuso que lo considerarían muerto, acaso devorado por los demás, de modo que sin duda no sería buscado. Tal fue el relajamiento que le sobrevino, que se durmió inadvertidamente. Abrió los ojos al escuchar que tocaban a la puerta; como era improbable que Lori hubiera olvidado las llaves, debía de tratarse de un visitante no deseado. Galán se armó con un cuchillo y se acercó a abrir. Abrió la boca para gritar, pero ni un solo ruido salió de su garganta. Vio a Craig en el umbral, cubierto de gusanos de pies a cabeza y con los ojos inyectados en sangre. Despertó sobresaltado y dejó escapar un grito. Seguía echado en el sofá, y ahora escuchó que alguien abría la puerta. Pálido y tembloroso, intentó correr hacia cualquier parte, pero el horror lo dejó inmóvil. Se calmó al ver a Lori.

Galán tuvo que contarle lo que había pasado y Lori le juró que por nada del mundo lo denunciaría. Acordaron vivir en paz de entonces en adelante. Él trabajaría en algo que no despertara su avaricia y ella se dedicaría a cuidar al niño. El día en que Lori renunció al salón de belleza, Galán fue contratado para reemplazar al antiguo sepulturero del pueblo, quien había contraído una infección al disponer de varios cadáveres traídos de la prisión. Galán no se ocuparía de enterrar cadáveres mordisqueados y malolientes. Con el paso del tiempo se limitó a enterrar ancianos, drogadictos infartados y niños muertos al nacer. Era una labor poco redituable, pero que demandaba una dedicación que la volvía noble. Galán comenzó a sentirse una especie de ciudadano modelo, designado para hacer un trabajo benéfico para la sociedad. Aprendió a resistir la tentación de cometer tropelías y se encariñó con el cementerio, a grado tal que combinó sus funciones de enterrador con las de jardinero y grabador de lápidas. Le fascinaba descansar en una de éstas al atardecer, al amor de un cigarrillo y el frescor del viento. Luego, cuando la noche se cernía, encendía un quinqué y hacía una ronda entre las tumbas. Cuadro tenebroso. Se detenía de cuando en cuando para recoger gusanos y encerrarlos en un frasco.
Es que Galán retomó la costumbre de aprovecharse de Lori. Su rechazo al delito no había incluido olvidar el sufrimiento que siempre le había gustado infligir a su mujer. En cuanto Oriol, su hijo, se quedaba dormido, retorcía un brazo de Lori para sujetarla a la cama, y luego de poseerla la colmaba de gusanos y tierra del cementerio. Las bestezuelas hacían su labor típica, pretendiendo devorar aquella piel hasta dejar los huesos al descubierto. Amordazada, Lori sólo podía gemir rabiosamente, tratando de conmover a Galán. Era inútil. Él decidía cuándo suspender su manía, a fin de impedir que algún gusano penetrara donde no debía. La persistente costumbre de Galán hizo que Lori pensara en abandonarlo; se negaba a que Oriol aprendiera prácticas viciosas, preludio a una vida consumida entre crímenes y visitas a prisión, como había sido la de su padre. Mientras afinaba detalles de su plan de evasión, notó que Galán cambiaba, aunque no para bien. Era evidente que perdía la razón a marchas forzadas. Se habituó a verlo pálido, temblando, con la boca entornada y la respiración arrítmica. Tenía miedo.

No era para menos. Las visiones de Galán se habían incrementado. Ya no estaba solo en el cementerio. Craig reapareció, pero ya no en una pesadilla. Enfrentó a Galán y quiso decirle algo, aunque de su boca sólo brotó una ristra de sonidos inarticulados, combinada con salivazos y gusanos masticados. Galán corrió lanzando gritos, tropezó con una lápida y se golpeó la cabeza al caer. Se recuperó del desmayo y se vio en medio de tinieblas. No sabía dónde estaba el quinqué, así que anduvo braceando hacia donde dejaba sus herramientas de trabajo. En el transcurso de su vagabundeo, sintió que lo tocaban y empujaban, y oyó otros galimatías, pronunciados por más de una persona. Cuando al fin encendió el quinqué, lo paseó a su alrededor y la mortecina luz puso ante sus ojos las figuras putrefactas y agusanadas de sus antiguos compañeros de la prisión. Incapaz de hablar, dio un paso al frente y cayó sin sentido. Despertó y notó que era de día. Estaba solo, pero no pudo dudar que la víspera había tenido una experiencia real, no un sueño. Durante días fingió que todo estaba bien; siguió mancillando a Lori y cavando tumbas, tratando de convencerse de que sus nefandas visiones se extinguirían tan repentinamente como habían aparecido. Finalmente, tras una noche donde los espectros lo asediaron con singular tesón, se dedicó a exhumar las tumbas de los antiguos habitantes de la cárcel, para cerciorarse de que alguna vez los habían inhumado. El problema fue que un cortejo, listo para dar el último adiós a un prominente personaje local, pilló al demente en sus actos profanadores. Las autoridades se presentaron y no pudieron calmar al hombre por las buenas; dando mandobles con la pala, Galán trató de repeler el avance de los policías, a quienes veía bañados en gusanos. Fue necesaria una bala para apaciguar al loco. Su cuerpo, cuya cabeza lucía ahora un agujero de notable diámetro, fue enterrado en un rincón, sin lápida.

Lori se enteró de lo sucedido y resopló. No pasaría más noches espantosas. Comenzó una vida tranquila, trabajando como cocinera en una casa y cuidando que Oriol creciera como un niño normal. Lo alentaba a estudiar, relacionarse con niños más o menos tranquilos, asistir a misa domingo a domingo y evitar el cementerio. El muchacho creció en paz, descolló en los estudios y, cuando terminó la preparatoria, decidió convertirse en ingeniero. Le parecía una noble profesión. Su madre esperó que estudiara la carrera en la universidad local, pero él había diseñado otros planes: viajaría a la capital para asegurarse mejores oportunidades de trabajo. La separación fue desgarradora para Lori; se calmó apenas al escuchar la promesa de que sería visitada tan frecuentemente como fuera posible. Oriol hizo el viaje con un amigo; ambos rentaron un departamento diminuto y empezaron a adaptarse a la vida de la megalópolis. Combinaron el estudio con el esparcimiento y consiguieron sendas novias. La de Oriol se llamaba Virginia, y era tan conservadora que desde el principio exigió conocer a quien, con suerte, acabaría siendo su suegra. Oriol no tuvo inconveniente y prometió que en su próximo viaje al norte iría acompañado. Mientras se acercaba ese momento, empezó a recibir cartas desalentadoras. Al parecer, Lori había enfermado por culpa de la soledad; no podía concebirse otra causa, dado que físicamente parecía estar bien. Las cosas que escribía se antojaban salidas de una mente deteriorada. ¿Podía creerse que recibía visitas nocturnas de alguien que ya no podía visitar a nadie? Oriol lloró al concluir que su madre había enloquecido. Habló con Virginia y le dijo que aún no viajarían juntos, pues él quería encargarse a solas de asegurar el bienestar de su madre. Desoyó las protestas de la otra y partió.

No pudo haber imaginado lo que encontraría. Lori siempre había sido discreta respecto del estilo de vida a que Galán la había sometido. Oriol llegó a la vieja casa y la encontró decadente. No había sido adecentada desde hacía meses. Era obvio que la enfermedad se había adueñado por completo de la ocupante. Oriol se encaminó al cuarto de Lori, entró cautelosamente y fijó la vista en la cama. Ahí estaba ella, tendida cuan larga era, con los ojos cerrados y cubierta hasta el mentón por una manta. Oriol trató de despertarla verbalmente, pero no obtuvo respuesta. Tocó una frente helada, y al querer percibir una respiración retrocedió espantado. Empezó a llorar. Se sentó en una silla y contempló la mórbida escena. Entonces le pareció que se había equivocado, que su madre vivía. Sí, debía de querer sacar una mano para estrechar la de su hijo. El movimiento de la manta no dejaba lugar a dudas. Oriol se acercó ansiosamente y descubrió el cuerpo de su madre hasta la cintura. El horror sustituyó a su esperanza.

Del cuello hacia abajo, el esqueleto de Lori había sido totalmente descarnado por miles de gusanos famélicos.

 

AUTOR: Underhersoles

100 COSAS QUE HARÍA SI FUESE UN SEÑOR DEL MAL.

 

1) Mis Legiones del Terror tendrán cascos con visores de plexiglás
transparente, no con visores que tapen la cara.

2) Mis conductos de ventilación serán demasiado pequeños para gatear por ellos.

3) Mi noble medio-hermano cuyo trono usurpe será asesinado, no encarcelado secretamente en una celda olvidada de mis calabozos.

4) Disparar no es demasiado bueno para mis enemigos.

5) El artefacto que es la fuente de mi poder no será guardado en la montaña de la desesperación mas allá del río de fuego guardado por los dragones de la eternidad. Estará en mi depósito de seguridad. Lo mismo es aplicable al objeto que es mi única debilidad.

6) Yo no me recrearé en el sufrimiento de mi enemigo antes de matarle.

7) Cuando haya capturado a mi adversario y él diga «antes de matarme, ¿podrías decirme al menos que es todo esto ? » yo diré » NO » y le dispararé, no, pensándolo mejor le dispararé y entonces diré «NO».

8 ) Después de raptar a la bella princesa, nos casaremos inmediatamente en una modesta ceremonia civil. No con un espectáculo sorprendente de tres semanas, tiempo en el cual la fase final de mi plan será desbaratada.

9) No incluiré un mecanismo de autodestrucción a no ser que sea absolutamente necesario. Si es necesario, no será un gran botón rojo con una etiqueta que diga «peligro: no pulsar». El gran botón rojo, sin embargo, disparará una ráfaga de balas sobre cualquiera lo bastante estúpido para usarlo. De igual forma, el botón ON/OFF no estará claramente marcado como tal.

10) No interrogaré a mis enemigos en el santuario interior; un pequeño hotel alejado de mis fronteras funcionará igual de bien.

11) Estaré seguro de mi superioridad. Luego no sentiré ninguna necesidad de probarla dejando pistas en forma de acertijos o dejando a mis enemigos más débiles vivos para demostrarles que no suponen una amenaza.

12) Uno de mis consejeros será un niño normal de 5 años. Cualquier fallo en mi plan que sea capaz de detectar será corregido antes de ser llevado acabo.

13) Todos los enemigos asesinados serán cremados, o al menos tendrán muchas balas en el cuerpo, no serán dejados para que mueran en el fondo de un precipicio. El anunciamiento de sus muertes, así como cualquier celebración, será aplazado hasta después de que se halla llevado a cabo la disposición nombrada.

14) El héroe no tendrá derecho a un último beso, último cigarrillo, o cualquier otra forma de última voluntad.

15) Nunca emplearé un dispositivo digital de cuenta atrás. Si encuentro que es absolutamente inevitable, lo programare para activarse cuando llegue a 117, justamente cuando el héroe este poniendo su plan en marcha.

16) Nunca usaré la frase «pero antes de matarte, hay una sola cosa que quiero saber».

17) Cuando tenga consejeros, escucharé sus consejos de vez en cuando.

18 ) No tendré un hijo. Aunque su irrisoriamente mal planeado intento de usurpar mi poder fallara fácilmente, podría proveer una distracción fatal en un momento crucial.

19) No tendré una hija. Ella sería tan bella como malvada, pero una mirada al robusto aspecto del héroe y ella traicionará a su propio padre.

20) A pesar de su probado efecto anti-stress, no caeré en las carcajadas típicas de maníacos. Cuando estás ocupado en eso es demasiado fácil no darse cuenta de desarrollos no esperados que un individuo más atento podría percibir.

21) Contrataría un diseñador con talento para crear uniformes originales para mis Legiones del Terror, no usaría baratos uniformes de rebajas que les harían parecer Tropas nazis, soldados romanos, o salvajes hordas mongoles. Todos fueron derrotados al final y yo quiero que mis tropas tengan una disposición más positiva.

22) No importa lo tentado que esté con la posibilidad del poder ilimitado, nunca consumiré un campo de energía mayor que mi cabeza.

23) Guardaré una reserva de armas de baja tecnología y entrenaré a mis tropas para su uso. De esta forma, incluso si los héroes consiguen neutralizar mi generador de poder y/o dejar inútiles las armas normales de energía, mis tropas no serán superadas por un puñado de salvajes armados con rocas y lanzas.

24) Mantendré un conocimiento realista de mis fuerzas y debilidades. Aunque esto elimina parte de la diversión del trabajo, al menos nunca diré la frase» No, esto no puede ocurrir, soy INVENCIBLE!!! » (después de lo cual la muerte es casi instantánea)

25) No importa lo bien que funcione, nunca construiré ninguna clase de maquinaria que sea completamente indestructible salvo por un pequeño y virtualmente inaccesible punto vulnerable.

26) No importa lo atractivos que ciertos miembros de la rebelión sean, probablemente hay alguien igual de atractivo que no está desesperado por matarme. Luego, me lo pensaré dos veces antes de ordenar que un prisionero sea enviado a mi dormitorio.

27) Nunca construiré sólo uno de cualquier cosa importante. Todos los sistemas tendrán paneles y baterías redundantes. Por la misma razón, siempre llevaré al menos dos armas completamente cargadas en todo momento.

28 ) Mi monstruo mascota estará guardado en una prisión segura de la cual no pueda escapar y en la cual no pueda caer accidentalmente.

29) Vestiré con ropas de colores brillantes y alegres, para sorprender a mis enemigos.

30) Todos los conjuradores divagantes, terratenientes torpes, bardos sin talento y ladrones cobardes serán ejecutados de forma preventiva. Mis enemigos seguramente abandonarán su búsqueda si no tienen ninguna fuente de alivio cómico.

31) Todas las taberneras inocentes y atractivas de mi reino serán reemplazadas por camareras malhumoradas y hartas del mundo que no proporcionarán refuerzos inesperados y subargumentos románticos al héroe o a su compañero.

32) No me enfureceré y mataré al mensajero que traiga malas noticias sólo para demostrar lo malísimo que soy. Los buenos mensajeros son dificiles de encontrar.

33) No requeriré a los altos mandos femeninos de mi organización que lleven bustiers de acero inoxidable. La moral mejora con una forma de vestir más sencilla. De la misma forma, los trajes de cuero negro serán reservados para ocasiones formales.

34) No me transformaré en una serpiente, nunca ayuda.

35) No me dejare perilla. En los días antiguos te daba un aspecto diabólico. Ahora solo te hace parecer un miembro descontento de la generación X.

36) No encerraría miembros del mismo grupo en el mismo bloque de celdas, y menos en la misma celda. Si son prisioneros importantes, conservaría la única llave de la celda yo mismo en lugar de repartir copias a todos los guardias inútiles de la prisión.

37) Si mi hombre de confianza me dice que mis Legiones del Terror están perdiendo la batalla, le creeré. Después de todo es mi hombre de confianza.

38 ) Si el enemigo que acabo de matar tiene un hermano menor o un hijo en algún lugar, lo encontraré y lo mataré inmediatamente, en lugar de esperar que crezca abrigando sentimientos de venganza contra mi cuando me encuentre en mi vejez.

39) Si debo entrar en batalla, no lo haré al frente de mis Legiones del Terror, ni buscaré a mi contrario entre su ejercito.

40) Nunca seré caballeroso ni deportivo. Si tengo un superarma imparable, la usaré tan pronto y tan a menudo como sea posible en lugar de reservarla.

41) Una vez que mi poder este asegurado, destruiré todos esos malditos dispositivos de viaje en el tiempo.

42) Cuando capture al héroe, me aseguraré de capturar también a su perro, mono, hurón o cualquier animal asquerosamente listo capaz de desatar cuerdas y coger llaves.

43) Mantendré una saludable cantidad de escepticismo cuando capture a la bella rebelde y ella me diga que le atrae mi poder y mi físico y que traicionará gustosamente a sus compañeros si le dejo participar en mis planes.

44) Sólo contrataré cazarecompensas que trabajen únicamente por el dinero. Aquellos que trabajan por el placer de la caza tienden a hacer cosas tan estúpidas como conceder al otro una deportiva posibilidad de ganar.

45) Me aseguraré de saber quién es responsable de qué en mi organización. Por ejemplo, si mi general la fastidia no sacaré mi pistola y le diré: «Y este es el precio del fracaso» dándome entonces la vuelta y matando a un subordinado cualquiera.

46) Si un consejero me dice «Mi señor, es sólo un hombre, qué puede hacer un sólo hombre ?» Yo responderé «Esto» y mataré al consejero.

47) Si advierto que un jovenzuelo ha empezado una aventura para destruirme, le mataré mientras sea un jovenzuelo, en lugar de esperar a que madure.

48 ) Trataré cualquier bestia que controle mediante magia o tecnología con respeto y amabilidad. De tal forma que si el control es roto, no venga inmediatamente a vengarse de mi.

49) Si descubro la localización del artefacto que puede destruirme, no enviaré a todas mis tropas a apropiarse de él. Las enviaré a apropiarse de cualquier otra cosa y pondré un anuncio de «se busca» en el periódico local.

50) Mis ordenadores principales tendrán su propio sistema operativo, que será totalmente incompatible con el estándar de los portátiles de IBM y MAC.

51) Si uno de los guardias de mis calabozos empieza a expresar preocupación por las condiciones de la celda de la bella princesa, le transferiré inmediatamente a una posición menos orientada al público.

52) Contrataré a un equipo cualificado de arquitectos para que examinen mi castillo y me informen de todos los pasajes secretos y túneles abandonados que yo deba conocer.

53) Si la bella princesa que capture dice «Yo nunca me casaré contigo!, nunca, me escuchas, NUNCA!!!» yo diré «Oh vale» y le mataré.

54) Nunca cerraré un trato con un ser demoníaco para luego intentar engañarle simplemente por llevar la contraria.

55) Los mutantes deformes y los bichos raros psicópatas tendrán su lugar en mis Legiones del Terror. Sin embargo antes de enviarles en importantes misiones secretas que requieran tacto y sutileza, buscaré alguien igualmente cualificado que llame menos la atención.

56) Mis Legiones del Terror serán entrenadas para tener una puntería básica. Cualquiera que no pueda acertar a un hombre a 10 metros será usado como diana para practicas.

57) Antes de usar cualquier artefacto o maquinaria capturados, leeré cuidadosamente el manual de usuario.

58 ) Si es necesario huir, nunca me pararé para posar dramáticamente y decir una línea.

59) Nunca construiré una computadora pensante más inteligente que yo.

60) Mi consejero de cinco años también será requerido para descifrar cualquier código que piense usar. Si lo descifra en menos de 30 segundos no será usado. Nota: lo mismo para las contraseñas.

61) Si mis consejeros me preguntan » Porqué estás arriesgándolo todo en un plan tan loco?» no seguiré con el plan hasta que encuentre una respuesta que les satisfaga.

62) Diseñaré los vestíbulos de mi fortaleza sin nichos o estructuras de soporte prominentes que los intrusos puedan usar para cubrirse en un tiroteo.

63) Los depósitos de desperdicios serán incineradores, no compresores. Y serán mantenidos calientes siempre, sin contrasentidos como esas llamas que van a través de tuneles accesibles a intervalos predecibles.

64) Iré a ver a un psiquiatra competente para curarme de todas las fobias extremadamente raras y extraños hábitos compulsivos que puedan ser una desventaja.

65) Si debo tener un sistema de computadoras con terminales accesibles al público, los mapas de mi complejo que lo muestren tendrán una habitación claramente señalizada como Control principal. Esa habitación será la cámara de ejecuciones. La verdadera Sala de control estará señalada como contenedor del desbordamiento de las alcantarillas.

66) Mi teclado de seguridad será realmente un escáner de huellas. Cualquiera que vea a alguien presionando una secuencia de botones o que espolvoree el teclado en busca de huellas digitales y luego intente entrar repitiendo la secuencia disparará el sistema de alarma.

67) No importa cuantos fallos tenga nuestro sistema, mis guardas serán entrenados para tratar cualquier fallo de una cámara de vigilancia como una emergencia completa.

68 ) Perdonaré la vida de alguien que me la salvó alguna vez en el pasado. Esto es razonable ya que anima a otros a hacerlo. Sin embargo la oferta es sólo valida para una vez. Si quieren que se la perdone de nuevo, será mejor que me vuelvan a salvar.

69) Todas las niñeras serán expulsadas del reino, todos los bebes serán llevados a hospitales aprobados por el estado. Los huérfanos serán dejados en casas de adopción, no abandonados en el bosque para ser criados por criaturas salvajes.

70) Cuando mis guardias se separen para buscar a los intrusos, lo harán en grupos de al menos dos. Y serán entrenados de tal forma que si uno desaparece misteriosamente el otro iniciará una alerta inmediatamente y pedirá refuerzos en lugar de buscar estúpidamente.

71) Si decido probar la lealtad de un teniente y ver si debe convertirse en mi hombre de confianza, tendré una escuadra de tropas de élite preparada en caso de que la respuesta sea no.

72) Si todos los héroes permanecen juntos alrededor de un extraño dispositivo y empiezan a insultarme y desafiarme yo usaré un arma normal en lugar de mi imparable superarma.

73) No estaré de acuerdo en dejar libres a los héroes si ganan en un duelo, aunque mis consejeros me digan que es imposible que ganen.

74) Cuando cree una presentación multimedia de mis planes , de tal forma que mi consejero de cinco años la entienda fácilmente, no la dejaré encima de mi mesa con una etiqueta que diga «Proyecto del Señor Supremo»

75) Instruiré a mis legiones de poder para que ataquen al héroe en masa, en lugar de esperar mientras sus compañeros atacan uno o dos cada vez.

76) Si el héroe huye y sube al tejado, no le perseguiré para luchar con él e intentar tirarle. Tampoco lucharé con él al borde de un abismo (o en el centro de un puente de cuerdas sobre un río de lava )

77) Si tengo alguna clase de locura temporal y decido dar al héroe la oportunidad de rechazar un trabajo como mi hombre de confianza, tendré suficiente cordura como para esperar a que mi actual hombre de confianza no pueda oirme antes de hacer la oferta.

78 ) No les diré a mis Legiones del Terror «y él debe ser capturado vivo!» la orden será más bien «y debéis intentar cojerle vivo si es razonablemente practico».

79) Si mi » dispositivo del juicio final » tiene «marcha atrás» tan pronto como sea usado , será fundido y con él se hará una edición limitada de monedas conmemorativa.

80) Si mis tropas mas débiles no consiguen eliminar al héroe, enviaré a mis mejores tropas en lugar de perder el tiempo mandando tropas de poder cada vez mayor mientras él se acerca mas y mas a mi fortaleza.

81) Si estoy luchando con el héroe encima de una plataforma móvil, le he desarmado y estoy a punto de matarle y veo que él se tira al suelo, yo me tiraré también al suelo, en lugar de girarme con curiosidad para ver lo que él ha visto.

82) No dispararé a ninguno de mis enemigos si están quietos delante del soporte básico de una estructura pesada y peligrosamente desequilibrada.

83) Si estoy cenando con el héroe, pongo veneno en su copa y me debo ir por cualquier razón, pediré nuevas bebidas en lugar de intentar adivinar si él ha cambiado las copas de sitio.

84) No tendré prisioneros de un sexo vigilados por guardias del sexo opuesto.

85) No usaré ningún plan cuyo paso final sea horriblemente complicado como «alinear las 12 piedras de poder en el altar sagrado, entonces activar el medallón en el momento del eclipse total » mas bien será del tipo «pulsar el botón »

86) Me aseguraré de que mi «dispositivo del día del juicio final» esté adecuadamente preparado y bien apuntado.

87) Mis contenedores de productos químicos estarán cubiertos cuando no estén siendo usados. Y nunca construiré pasarelas encima de ellos.

88 ) Si un grupo de secuaces falla miserablemente en una misión, no les regañaré por su incompetencia para después mandar el mismo grupo a hacer la misma misión.

89) Después de capturar la Superarma del héroe, no diré a mis tropas que nos dejen solos y tampoco bajaré la guardia porque crea que quien la posea es imparable. Después de todo el héroe la llevaba y yo se la quité no?

90) No diseñaré mi Sala de control de tal forma que todas las estaciones de trabajo estén en frente de la puerta.

91) No ignoraré al mensajero que se tambalea agotado y evidentemente agitado hasta que mi higiene personal o mi pasatiempo haya acabado. Podría ser realmente importante.

92) Si alguna vez hablo con el héroe por teléfono, no le desafiaré. En vez de eso le diré que su perseverancia me ha hecho darme cuenta de la futilidad de mi maldad y que, si me deja sólo unos meses regresaré al camino de la rectitud (los héroes son tremendamente crédulos en estos asuntos)

93) Si decido llevar a cabo una doble ejecución del héroe y un subalterno que me ha traicionado, intentaré que el héroe sea el primero en ser ejecutado

94) Cuando estén arrestando prisioneros, mis guardias no les permitirán pararse para recoger una baratija de valor puramente sentimental.

95) Mis calabozos tendrán su propio equipo medico con guardaespaldas. De tal forma que si un prisionero enferma de repente y su compañero le dice al guardia que es una emergencia, el guarda llamará al equipo médico en lugar de abrir la celda para echar un vistazo.

96) Mis mecanismos de apertura de puertas serán diseñados de tal forma que si vuelan el panel desde fuera la puerta se sellará y si lo vuelan desde dentro se abrirá. No al revés.

97) Las celdas de mis calabozos no estarán amuebladas con objetos que contengan superficies reflectantes o cualquier cosa que pueda ser desenmarañada.

98 ) Si una pareja de jóvenes atractivos entra en mi reino, los vigilaré cuidadosamente . Si encuentro que son felices y se quieren, los ignoraré. Sin embargo, si las circunstancias les han forzado a unirse contra sus voluntades y se pasan todo el tiempo discutiendo entre ellos excepto en los momentos en que están salvándose la vida el uno al otro, momento en el cual hay insinuaciones de tensión sexual, Ordenaré inmediatamente su ejecución.

99) Cualquier fichero de datos de importancia crucial será dividido en bloques de 1.45 Mb.

100) Finalmente para mantener a mis súbditos permanentemente encerrados en un estado de trance descerebrado, les proveeré con acceso gratis e ilimitado a Internet.

También quiero proclamar a «Hercules», «Xena», «Simbad», «Tarzan» y «Robin Hood» como los Shows de Televisión Oficiales de la lista de Señores del Mal. Sus repetidos esfuerzos para ilustrar porqué los Señores del Mal necesitan una lista como esta son un ejemplo para todos nosotros.

ESTE ES EL DIOS DE LOS MUSULMANES

 

versos del coran (TEXTUALES)
  
  
Apostacia en el coran
  
2-27. Aquellos que no cumplen con el pacto establecido con Allah luego de haberlo celebrado, rompen los lazos familiares que Allah ordenó respetar y corrompen en la Tierra. Ésos son los perdedores.
  
2-39. Y quienes no crean y desmientan Mis signos serán los condenados al Fuego, donde morarán eternamente.
  
3-90. A quienes renegaron de la fe luego de haber creído y se obstinan en su incredulidad, no se les aceptará el arrepentimiento. Ésos son los descarriados.
  
3-91. A los que no creyeron y los tomó la muerte siendo aún incrédulos, aunque ofrecieran como rescate todo el oro que hubiere en la tierra, no les será aceptado.
  
4-89. Pretenden que no creáis al igual que ellos. No hagáis, pues, ninguna alianza hasta que hayan emigrado por la causa de Allah [demostrando su verdadera fe]. Si se rehúsan a emigrar, apresadles y matadles dondequiera que les encontréis. No los toméis por aliados ni socorredores.
  
9-66. No os excuséis, por cierto que habéis renegado de vuestra fe [al haberos burlado de Allah y Su Mensajero]. Ciertamente perdonaremos a un grupo de vosotros [porque se arrepintieron], y castigaremos a otro [que no lo hizo], por haber sido transgresores.
  
9-74. Juran por Allah [los hipócritas] que no dijeron nada [en contra de la religión de Allah y Su Mensajero], y he aquí que dijeron palabras que evidenciaban su incredulidad, y así renegaron después de haber aceptado el Islam. También se propusieron matar al Profeta [en la batalla de Tabûk ] pero no lo lograron; y a pesar de que Allah y Su Mensajero les agraciaron rechazaron el Mensaje. Mejor sería que se arrepintieran porque sino lo hacen Allah les infligirá un doloroso castigo en esta vida y en la otra, y no tendrán en la Tierra protector ni defensor alguno.
 
(Sahih Bukhari 4.260) Ikrima relatado: Ali quemó a algunas personas [hipócritas] y estas noticias alcanzaron Ibn ‘Abbas, quién dijo, «Si yo hubiera estado en ese lugar  yo no los habría quemado, asi como el Profeta dijo, «no castiguen a nadie con el Castigo de Alá. «Sin duda, yo los habría matado, ya que el Profeta dijo, ‘Si alguien (un musulmán) desecha su religión, mátele. ‘»
  
 
Terror en el coran
  
3-151. Sembraremos el terror en los corazones de los incrédulos por haber atribuido copartícipes a Allah sin fundamento válido. Su morada será el Fuego. ¡Qué pésima será la morada de los inicuos!
 
8-60. Y preparad contra los incrédulos cuanto podáis de fuerzas [de combate] y caballería, para que así amedrentéis a los enemigos de Allah que también son los vuestros, y a otros enemigos que [os atacarán en el futuro y] no los conocéis, pero Allah bien los conoce. Y sabed que por aquello con lo que contribuyáis en la causa de Allah seréis retribuidos generosamente, y no seréis tratados injustamente.
 
12. Y cuando tu Señor le dijo a los Ángeles: Yo estoy con vosotros, inspiradle valor a los creyentes que ciertamente Yo infundiré terror en los corazones de los incrédulos. Golpeadles [con vuestras espadas] sus cuellos y cortadles los dedos.
 
  
Ateos:
  
2-191. Y matadles dondequiera que los encontréis, y expulsadles de donde os hubieran expulsado. Y [sabed que] la sedición es más grave que el homicidio. No combatáis contra ellos en la Mezquita Sagrada , a menos que os ataquen allí; pero si lo hacen combatidles, ésta es la retribución de los incrédulos.
 
2-193. Combatidlos hasta que cese la sedición y triunfe la religión de Allah, pero si dejan de combatiros que no haya más enemistad, excepto con los agresores.
 
2-216. Se os prescribió el combate y éste os desagrada. Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros, y que améis algo y sea un mal para vosotros. Allah sabe y vosotros no sabéis.
 
3-28. Que los creyentes no tomen a los incrédulos como aliados en lugar de los creyentes. Quien así lo hiciere no tendrá nada que ver con la religión de Allah, a menos que lo hagáis para preveniros de ellosAllah os exhorta a que Le temáis, porque ante Él compareceréis.
 
4-84. Combate por la causa de Allah. No te exijas sino a ti mismo y exhorta a los creyentes a combatir; puede que Allah contenga el hostigamiento de los incrédulos. Allah es más poderoso y severo en el castigo.
 
5-33. El castigo de quienes hacen la guerra a Allah y a Su Mensajero y siembran en la Tierra la corrupción es que se les mate, o crucifique, o se les ampute una mano y el pie opuesto o se les destierre. Esto es para que sean denigrados en esta vida, y en la otra tendrán un terrible castigo.
 
8-12. Y cuando tu Señor le dijo a los Ángeles: Yo estoy con vosotros, inspiradle valor a los creyentes que ciertamente Yo infundiré terror en los corazones de los incrédulos. Golpeadles [con vuestras espadas] sus cuellos y cortadles los dedos.
 
8-15. ¡Oh, creyentes! Cuando veáis que los incrédulos marchan hacia vosotros [para enfrentaros], no les volváis las espaldas [para huir].
 
8-16. Y quien lo hiciera, a menos que fuera para cambiar de posición en el enfrentamiento o para unirse a otra tropa, incurrirá en la ira de Allah y su morada será el Infierno. ¡Qué pésimo destino!
 
17. Y sabed que no fuisteis vosotros quienes los matasteis [en Badr con vuestra fuerza] sino que fue Allah quien les dio muerte, y tú [¡Oh, Muhammad!] no fuiste quien arrojó [el polvo que llegó a los ojos de los incrédulos en el combate] sino que fue Allah Quien lo hizo. Así Allah agracia a los creyentes; ciertamente Allah es Omnioyente, Omnisciente.
 
8-60. Y preparad contra los incrédulos cuanto podáis de fuerzas [de combate] y caballería, para que así amedrentéis a los enemigos de Allah que también son los vuestros, y a otros enemigos que [os atacarán en el futuro y] no los conocéis, pero Allah bien los conoce. Y sabed que por aquello con lo que contribuyáis en la causa de Allah seréis retribuidos generosamente, y no seréis tratados injustamente.
 

8-65. ¡Oh, Profeta! Exhorta a los creyentes a combatir [por la causa de Allah]. Por cada veinte hombres verdaderamente pacientes y perseverantes que hubiese en vuestras filas no deberán flaquear ante doscientos [combatientes enemigos], y si hubiere cien no deberán flaquear ante mil, y sabed que les venceréis, pues ellos no razonan [que su causa es injusta].

9-5. Mas cuando hayan pasado los meses sagrados [ Muharram , Rayab , Dhul Qa‘dah y Dhul Hiyyah en los cuales se os ha vedado el combate armado] matad a los idólatras dondequiera les halléis, capturadles, cercadles y tendedles emboscadas en todo lugar, pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el Zakât dejadles en paz. Ciertamente Allah es Absolvedor, Misericordioso.

9-3. Allah y Su Mensajero anuncian a los hombres el día más importante de la peregrinación [el Día del Sacrificio] que Allah ya no tiene ningún pacto con los idólatras, ni tampoco Su Mensajero. [Sabed ¡Oh, idólatras! que] Si os arrepentís [y abandonáis la incredulidad] será mejor para vosotros, pero si os rehusáis no podréis escapar del castigo de Allah. Y anúnciales a los incrédulos [¡Oh, Muhammad!] que recibirán un doloroso castigo.
 
9-14. Combatidlos, pues Allah los castigará a través de vuestras manos, les humillará, os concederá el triunfo sobre ellos, y curará así los corazones de los creyentes.
 
9-23. ¡Oh, creyentes! No sigáis a vuestros padres y hermanos si éstos prefieren la incredulidad en vez de la fe; quienes de vosotros lo hagan serán inicuos.
 
9-29. Combatid a quienes no creen en Allah ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Allah y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que éstos acepten pagar un impuesto [por el cual se les permita vivir bajo la protección del estado islámico conservando su religión] con sumisión.
 
9-39. Si no salís a combatir os azotará un castigo doloroso [en esta vida y en la otra], y Allah os substituirá por otro pueblo [que socorrerá al Profeta y combatirá por Su causa]. Y sabed que no perjudicaréis a Allah en nada [si os negáis a combatir], pues Allah tiene poder sobre todas las cosas.
 
9-73. ¡Oh, Profeta! Combate a los incrédulos y a los hipócritas, y sé severo con ellos. Su morada será el Infierno. ¡Qué pésimo destino!
 
9-111. Ciertamente Allah recompensará con el Paraíso a los creyentes que sacrifican sus vidas y sus bienes combatiendo por la causa de Allah hasta vencer o morir. Ésta es una promesa verdadera que está mencionada en la Torá , el Evangelio y el Corán; y Allah es Quien mejor cumple Sus promesas. Alegraos pues, por este sacrificio que hacéis por Él, y sabed que así obtendréis el triunfo grandioso.
 
9-123. ¡Oh, creyentes! Combatid a aquellos incrédulos que habitan alrededor vuestro, y que comprueben vuestra severidad. Y sabed que Allah está con los piadosos.
 
22-9. Con arrogancia pretenden apartar a los hombres del sendero de Allah. Éstos serán humillados en esta vida, y el Día de la Resurrección les haremos sufrir el tormento del Infierno.
 
22-19. Éstos [los creyentes y los incrédulos] son dos grupos que disputan acerca de su Señor; pero sabed que los incrédulos serán cubiertos con prendas de alquitrán caliente en el Infierno y se verterá sobre sus cabezas agua hirviendo.
22-20. Les abrasará sus vientres y su piel,
22-21. Y serán atormentados allí con garfios de hierro.
22-22. [Los Ángeles] Tendrán mazas de hierro [para golpearles] toda vez que, angustiados, quieran salir de allí, haciéndoles regresar, y se les dirá: ¡Sufrid el tormento del Infierno!
 
25-68. Aquellos que no invocan a nada ni a nadie junto con Allah, no matan a nadie que Allah haya prohibido matar salvo con justo derecho, y no cometen fornicación ni adulterio. Y [sabed que] quienes cometan esto recibirán un terrible castigo.
 

47-4. Cuando os enfrentéis a los incrédulos, matadles hasta que les sometáis, y entonces apresadles. Luego, si queréis, liberadles o pedid su rescate. [Sabed que] Esto es para que cese la guerra, y que si Allah hubiese querido, os habría concedido el triunfo sobre ellos sin enfrentamientos, pero quiso poneros a prueba con la guerra; y a quien caiga en la batalla por la causa de Allah, Él no dejará de recompensar ninguna de sus obras.

48-29. Muhammad es el Mensajero de Allah. [Los creyentes] Quienes están con él son severos con los incrédulos, pero misericordiosos entre ellosLos verás [¡Oh, Muhammad! rezando] inclinados y prosternados, procurando la misericordia de Allah y Su complacencia. En sus rostros están marcadas las huellas de la prosternación; así están descritos en la Torá. Y en el Evangelio se los compara con una semilla que germina, brota, se fortalece, cobra grosor y se afirma en su tallo, causando alegría a los sembradores. Esto es lo que Allah ha hecho con los creyentes para enfurecer a los incrédulos. Ciertamente Allah ha prometido perdonar y retribuir con una grandiosa recompensa a quienes crean y obren rectamente.

Para los ladrones:

5-38. Al ladrón y a la ladrona cortadles la mano como castigo por lo que han cometido. Esto es un escarmiento que ha dictaminado Allah. Allah es Poderoso, Sabio.

«Él que elige una religión además del Islam, no será aceptada de él y en el mundo para venir él estará seguramente entre los perdedores» el Imrans #85

«Creyentes, no ofrezca amistad a sus padres o sus hermanos si ellos eligen la incredulidad antes que la fe. Los malhechores son aquellos que ofrecen amistad a ellos.» Arrepentimiento (3) #23

«Creyentes, no tome ni a los judíos, ni los cristianos para sus amigos. Ellos son amigos el uno con el otro. Quienquiera de usted busca su amistad debe hacerse uno de su número. Dios no dirige a los malhechores.» La Mesa (5) #51.

«Muhammad es el apóstol de Dios. Aquellos que le siguen son despiadados a los incrédulos, pero misericordiosos el uno al otro.» Victoria 48:29

«Creyentes, no haga a amigos con alguno, pero su propia gente. Ellos [los incrédulos] no ahorrarán ningunos dolores para corromperle. Ellos desean solamente su ruina. Su odio es evidente de lo que ellos pronuncian con sus bocas, pero mayor es el odio que sus pechos ocultan.» El Imrans 3:118

Sahih Bukhari, Volumen 1, el Libro 3, el Número 111: Ceniza-Sha’bi Relatada: ¿Abu Juhaifa dijo, «pregunté a Ali, –        «ha conseguido usted algún libro (¿cuál ha sido revelado al Profeta aparte del Qur’an)?’ –          ‘Ali contestó, ‘No, excepto el Libro de Alá o el poder de entendimiento que ha sido otorgado (por Alá) sobre un musulmán o lo que es (escrito) en esta hoja de papel (conmigo). ¿’ Abu Juhaifa dijo, «pregunté, ‘Qué es (escrito) en esta hoja de papel? ‘Ali contestó, esto trata con el Diyya (compensación (dinero ensuciado de sangre) pagado por el asesino a los parientes de la víctima), el rescate para la liberación de los cautivos de las manos de los enemigos, y la ley que ningún musulmán debería ser matado en Qisas (igualdad en el castigo) para la matanza (de un incrédulo).

  • Sunan Abu-Dawud el Libro 38, el Número 4348: (voluta abajo a no 4348) Abdullah Ibn Abbas Relato: Un ciego tenía a una madre-esclava que solía insultar al Profeta  e injuriarle. Él le prohibió pero ella no paró. Él le reprochó pero ella no dejó su hábito. Una noche ella comenzó a difamar al Profeta e insultarle. Entonces él tomó una daga, lo colocó en su vientre, lo presionó, y la mató. Un niño que vino entre sus piernas fue untado con la sangre que estaba allí. Cuando la mañana vino, el Profeta  fue informado sobre ello.

Él reunió a la gente y dijo: ordeno por Alá al hombre que ha hecho esta acción y le ordeno por mi derecho a él que él debería levantarse. Brincando sobre los cuellos de las personas y temblando, el hombre se levantó. Él se sentó ante el Profeta y dijo: ¡Apóstol de Alá! Soy su maestro (de su madre); ella solía insultarle e injuriarle. Le prohibí, pero ella no se paró, y le reproché, pero ella no abandonó su hábito. Tengo a dos hijos como perlas de ella, y ella era mi compañera. Anoche ella comenzó a abusar e injuriarle. Entonces tomé una daga, lo puse sobre su vientre y lo presioné antes de que yo la matara. Con eso el Profeta dijo: Ah sean testigos,la venganza es pagada con su sangre.

  • «Ali Ibn Abi Talib encontró a un hombre llamado ‘Umru y le dijo, `en efecto le invito al Islam»Umru dijo, `no necesito esto.‘ ‘Ali dijo, Entonces le llamo para luchar.’ (Esta era la misma política que Muhammad usaba con aquellos que rechazaron su invitación.) ‘Umru le contestó, `Por qué mi sobrino? Por dios, no me gusta matarle. ‘`Ali dijo, `Pero, por dios, amo matarle«‘ (ibn Hisham, «la Biografía del Profeta», la parte 3, p. 113; también ver la parte 3 de Al Road Al Anf, p. 263).

 

Libertad de religion

3-85. Quien siga una religión diferente al Islam [el sometimiento a Allah] no se le aceptará, y en la otra vida se contará entre los perdedores.

8-39. Y combatidlos hasta que cese la sedición [de la idolatría] y sea la religión de Allah la que prevalezca; y si desisten [de la incredulidad o aceptan pagar un impuesto para vivir bajo la protección del estado islámico conservando su religión], pues Allah bien ve lo que hacen [y les juzgará acorde a ello].

Mujeres:

4-3. Si teméis no ser equitativos con [las dotes de] las huérfanas, entonces casaos con otras mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro. Pero si teméis no ser justos, casaos con una sola o recurrid a vuestras esclavas. Esto [casarse con una sola mujer] es lo recomendable para evitar cometer alguna injusticia.

4-34. Los hombres están a cargo de las mujeres debido a la preferencia que Allah ha tenido con ellos, y deben mantenerlas con sus bienes. Las mujeres piadosas obedecen a Allah y a sus maridos, y cuidan en ausencia de ellos [su honor y sus bienes] encomendándose a Allah. A aquellas de quienes temáis que se rebelen, exhortadlas y dejadlas solas en sus lechos [sin cohabitar], o recurrid a otra medida para que recapacitensi os obedecen no las maltratéis. Allah es Sublime, Grande.

33-50. ¡Oh, Profeta! Te declaramos lícitas las mujeres a las cuales le diste la dote, y las cautivas que te deparó Allah como botín, y tus primas por vía paterna y también tus primas por vía materna que emigraron contigo, y la mujer creyente que ofrece al Profeta [casarse con él], si es que el Profeta quiere tomarla por esposa; es un permiso exclusivo para ti, no para los demás. Por cierto que sabemos lo que les prescribimos respecto a sus esposas y sus cautivas, para que no sea una falta para ti; y Allah es Absolvedor, Misericordioso.

  • Volumen 7, el Libro 62, el Número 33: Usama bin Zaid relató: el Profeta dijo, «Después de mí no he dejado ninguna aflicción más dañina a los hombres que las mujeres.»
  • Volumen 7, el Libro 62, el Número 31: Ibn relatado ‘Umar: el malo presagio fue mencionado antes del Profeta: el Profeta dijo, «Si hay malo presagio en algo, está en la casa, la mujer y el caballo.»
  • Volumen 7, el Libro 62, el Número 122: Abu relatado Huraira: el Profeta dijo, «Si una mujer gasta la noche desertando la cama de su marido (no duerme con él), entonces los ángeles envían sus maldiciones en ella antes de que ella vuelva (a su marido).»
  • Volumen 4, el Libro 54, el Número 460: Abu relatado Huraira: el Apóstol de Alá dijo, «Si un marido llama a su esposa a su cama (es decir tener la relación sexual) y ella rechaza y hace que él duerma en la cólera, los ángeles la blasfemarán hasta la mañana.»

Se prohíbe para una mujer ser vista por cualquier hombre excepto su marido cuando ella es arreglada o bien vestida. (TR. P 430)

3. Una mujer no es un creyente si ella emprende un viaje que puede durar tres días o más largo, a menos que ella sea acompañada por su marido, hijo, padre o hermano. (TR. P 431)

4. Una mujer debe taparse con velo hasta en la presencia del padre de su marido, hermano y otras relaciones masculinas. (TR. P 432)

5. Le está prohibido gastar cualquier dinero sin el permiso de su marido, y esto incluye la comida que da ell necesitado o el banquete a amigos. (TR. P 265)

6. A la esposa le está prohibido realizar rezos suplementarios (NAFAL) u observar el ayuno (además del RAMADÁN) sin el permiso de su marido. (TR. P 300)

7. Si la postración fuera un acto legítimo además de a Dios, la mujer debería postrarse ante su marido. (TR. P 428)

8. Si un hombre está en humor de tener relaciones sexuales, la mujer debe venir inmediatamente aun si ella hornea el pan en un horno comunal. (TR. P 428)

9. El matrimonio de mujer a su hombre no es sustancial. Es precario. Por ejemplo si el padre del marido ordena que su hijo divorcie de su esposa, él debe hacer así. (TR. P 440)

11. La mayoría de las mujeres van al infierno. (El musulmán P 1431)

12. Si una mujer rechaza venir para acostarse cuando su marido la invita, ella se convierte en el objetivo de las maldiciones de los angeles. Exactamente lo mismo pasa si ella deserta la cama de su marido. (Bokhari P 93)

13. Las mujeres que son desagradecidas a sus hombres, seran habitantes del infierno; es un acto de la ingratitud para una mujer el decir: «nunca he visto ningún bien de usted.» (Bokhari P 96)

14. Una mujer desde muchos puntos de vista es privada de la posesión de su propio cuerpo. Incluso su leche pertenece a su marido. (Bokhari P 27).

  

Adulterio:

El adulterio en el Islam es un gran pecado castigable apedreando y pecado. Pero un musulmán puede cometer adulterio con su criada o una mujer casada si él invade su ciudad y la captura con la guerra[23:1-7 Al-Mu’minun] los creyentes deben ganar ganar finalmente sobre

,-2] Aquellos que se humillan en sus rezos;

3] Quiénes evitan la conversación vana;

4] Quiénes son activos en hechos de la caridad;

5] Quiénes se abstienen del sexo,

6] Excepto con aquellos afiliados a ellos en la obligación de matrimonio, (o los cautivos) a quien sus manos derechas poseen, – para (en su caso) ellos son libres de la culpa:

7], Pero aquellos cuyos deseos exceden aquellos límites son infractores; – [Al Nisa 4:24] “y todas las mujeres casadas (están prohibidos a usted) salva aquellos (cautivos) que sus manos derechas poseen.”.


 

5-17. Son incrédulos quienes dicen: DIOS es el Mesías hijo de María. Di: ¿Quién podría impedir que Allah, si así lo quisiese, hiciera desaparecer al Mesías hijo de María, a su madre y a cuanto hay en la Tierra de una sola vez? De Allah es el reino de los cielos y la Tierra , y de todo lo que existe entre ellos. Allah crea lo que Le place, y Él tiene poder sobre todas las cosas.

5-51. ¡Oh, creyentes! No toméis a los judíos ni a los cristianos por aliados. Ellos son aliados unos de otros. Y quien de vosotros se alíe con ellos será uno de ellos. Allah no guía a los inicuos.

8-13. Esto [es lo que ellos merecieron] porque combatieron a Allah y a Su Mensajero, y quien combata a Allah y a Su Mensajero sepa que Allah es severo en el castigo.

9-5. Mas cuando hayan pasado los meses sagrados [ Muharram , Rayab , Dhul Qa‘dah y Dhul Hiyyah en los cuales se os ha vedado el combate armado] matad a los idólatras dondequiera les halléis, capturadles, cercadles y tendedles emboscadas en todo lugar, pero si se arrepienten [y aceptan el Islam], cumplen con la oración prescrita y pagan el Zakât dejadles en paz. Ciertamente Allah es Absolvedor, Misericordioso.

9-29. Combatid a quienes no creen en Allah ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Allah y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islamde entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que éstos acepten pagar un impuesto [por el cual se les permita vivir bajo la protección del estado islámico conservando su religión] con sumisión.

47-4. Cuando os enfrentéis a los incrédulos, matadles hasta que les sometáis, y entonces apresadles. Luego, si queréis, liberadles o pedid su rescate. [Sabed que] Esto es para que cese la guerra, y que si Allah hubiese querido, os habría concedido el triunfo sobre ellos sin enfrentamientos, pero quiso poneros a prueba con la guerra; y a quien caiga en la batalla por la causa de Allah, Él no dejará de recompensar ninguna de sus obras.

4-56. A quienes no crean en nuestros signos les arrojaremos al Fuego. Toda vez que se les queme la piel se la cambiaremos por una nueva, para que sigan sufriendo el castigo. Allah es Poderoso, Sabio.

3-85. Quien siga una religión diferente al Islam [el sometimiento a Allah] no se le aceptará, y en la otra vida se contará entre los perdedores.

Índice a algunos versos de Quran

* Tormento a no creyentes-> 4:56

* Sólo Islam Aceptable-> 3:85

* No tener amigos no creyentes del islam-> 3:118

* No tener amigos judíos o cristianos-> 5:51

* No ser amigos de no creyentes-> 4:114 3:28

* No tener amistad con padres o hermanos no creyentes-> 9:23

* Emprende guerra contra los no musulmanes-> 9:123

* Matar a no creyentes-> 4:89

* versos contra los judíos -> 5:82

* Dios «un trazador», impostor-> 8:30

* Matanza de Idólatras-> 9:05

* Idólatras son sucios sólo por el hecho de ser idolatras-> 9:28

* Forzar a cristianos y judíos a pagar el impuesto-> 9:29

* el Tormento de Infierno-> 44:43-58

* Todos excepto los Musulmanes irán al infierno (judios, cristianos, ateos)-> 2:62 5:69

* Imponer el terror en los corazones, cortar el cuello y corte las yemas del dedo de incrédulos-> 8:12

* Cortar el cuello de incrédulos-> 47:4

* Castigo severo para ateos-> 10:4 5:10 5:86

* Castigo severo para no creyentes-> 22:19-22 72:23 98:6

* Castigo de incrédulos de a Continuación-> 17:10

* Castigar por rechazar la fe del islam-> 3:91

* No los musulmanes van al infierno-> 4:140 7:36

* Los Creyentes Parciales van al infierno también-> 4:150-1

* castigos Sádicos-> 56:42-43

* Castigo por apóstatas-> 16:106 3:86-88 3:90 4:137

* la Amenaza del castigo o ir a la guerra-> 9:38-39 48:16

 

* Intencionadamente impedir a incrédulos Entender Quran-> 17:45-76 

 

VER FOTOS (TODA LA VERDAD DEL ISLAM) 

  

Pag.s webs recomendadas

http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=37

EL CORAN ES EL LIBRO QUE DA ORIGEN AL MAYOR BLOQUE DE TERRORISTAS QUE AMENAZAN LOS DERECHOS DE LA HUMANIDAD.

MOHAMED ES EL PADRE DEL TERRORISMO ACTUAL, EL JUSTIFICADOR POR EXCELENCIA DE LA PEDOFILIA, DE LA INJUSTICIA, DEL ODIO Y DE LA MENTIRA.

TODA IDIOLOGÍA QUE TENGA LEYES DE ESE TIPO DEBE SERDESTRUIDA POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD PORQUE MIENTRAS EXISTAN LEYES QUE JUSTIFIQUEN ESO LOS TERRORISTAS SE SIENTEN RESPALDADOS Y ALENTADOS POR ELLA.

QUE CLASE DE PERSONA PODRÍA JUSTIFICAR O SIMPATIZAR CON ESTA IDIOLOGÍA???...

  
  
  
  
SI AMAS LA PAZ, LA DEMOCRACIA, LA LIBERTAD Y LA VIDA (TUYA, DE TUS HIJOS, Y VECINOS)… AYUDA A DESENMASCARAR LA MAS PELIGROSA MENTIRA QUE AMENAZA TODA LA HUMANIDAD…
 
…. REENVIA ESTE MENSAJE A TODOS TUS CONTACTOS!!!!!…
 
ESTE MENSAJE NO ES RACISTA… ESTOY HACIENDO USO DE LA LIBERTAD DE EXPRESION CONTRA UNA IDIOLOGIA Y NO UNA RAZA(DISCRIMINATORIA, INTOLERANTE, SATANICA, TERRORIFICA, HOMICIDA, PERVERTIDA, Y PELIGROSA, QUE VA EN CAMINO A DESATAR UN HOLOCAUSTO PEOR AL QUE HITTLER LIDERÓ, QUE AL IGUAL QUE ÉL TIENE UN ODIO ESPECIAL HACIA LOS JUDIOS.) PARA DEFENDER MIS DERECHOS Y QUE LOS DEMAS PUEDAN DENFENDERLOS TAMBIEN, JUNTOS DEBEMOS LUCHAR CONTRA LO QUE GENERA ESTE TERROR.
 
Luego de ver todo el material lo vas a comprender…
UN POCO DE CONCIENCIA POR FAVOR!!!
CORRE GRAVE PELIGRO NUESTRA SOCIEDAD.
INCLUSO ESTO LES PUEDE SERVIR DE GRAN AYUDA A LOS MISMOS MUSULMANES (QUE NO CONOCEN CON PROFUNDIDAD LOS MENSAJES DEL CORAN). NADA ES INVENTADO ACA… TODO SALE DEL LIBRO DEL CORAN. Y LO QUE ESTOS MUSULMANES HACEN ES PORQUE LO DICE EL CORAN.
 
 
SE VIENE EL LOBO (ALGUNOS SE VISTEN DE
 OVEJA)
 
El terror que nos busca invadir y quiere imponer el infierno en esta tierra!!!
Esto no es un delirio!!!
Si queres entender que es lo que me motiva a mandar este mensaje informate de todo lo que tenes aca con los enlaces que puse… luego vos mismo vas a comprender lo que me motiva a hacer esto… si sos una persona NO DEMENTE que ama la vida, la paz, la libertad, y el respeto humano y la libertad de elecciones de vida.
Te recomiendo sinceramente que te tomes la molestia de leer esta nota (aunque tal vez te parezca fuera de lugar), ver el video y ver las fotos que se exponen en otro enlace (VER FOTOS (TODA LA VERDAD DEL ISLAM) … (http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=37)
Reenvialo a todos tus contactos…
EL QUE SIMPATIZA CON UNA IDIOLOGIA DEMONIACA ES OTRO DEMENTE MAS.
Pero antes de apresurarte a un prejuicio de este mensaje… sinceramente sean prudentes y vean todo el material… PORQUE NO SE PUEDE DEFENDER LO INDEFENDIBLE!!!
 
 
Decapiten a aquellos que insultan al islam»

 

LEER : Arabia – 5º orígenes islam, Mahoma crímenes, decapitaciones mahometanas

«El castigo para aquellos que emprenden la guerra contra Alá y Su Mensajero, y se esfuerzen con fuerza y principal para la travesura por la tierra es: ejecución, o crucifixión, o el cortamiento de manos y pies de lados opuestos, o exilio de la tierra: es su desgracia en este mundo, y un castigo pesado es el suyo en el a Continuación; [Cualquiera que no crea en el islam y hable en su contra se considera que esta emprendiendo la guerra contra Alá y su mensajero]»

إِنَّمَا جَزَاء الَّذِينَ يُحَارِبُونَ اللّهَ وَرَسُولَهُ وَيَسْعَوْنَ فِي الأَرْضِ فَسَادًا أَن يُقَتَّلُواْ أَوْ يُصَلَّبُواْ أَوْ تُقَطَّعَ أَيْدِيهِمْ

5:33,
Segun esto a mi deberían matarme!

ALICE COOPER – » YOU’RE MY TEMPTATION «

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Vuelta al album de mi tronkete Alice «The last temptation» (1.994) y ahora con uno de los temas que marca realmente la temática del album.

Esto si que es auténtico hard rock tétrico, de terror, tenebroso, siniestro, oscuro.

El ritmo no es veloz como en los otros temas, por el contrario es mas «realentizado», bastante recargado y sobre todo tenebroso, muy tenebroso, la bateria, con un ritmo acompasado y machacón, bien compenetrada con el bajo y luego las guitarras haciendo verdaderas virguerias, incluyendo unos solos brutales y dandole al tema lo que se busca que es un ambiente totalmente de terror, de oscuridad, casi satánico y la letra….bueno, ahí está, es….si, también podriamos decir que SATÁNICA.

Muy de Alice, jejejejeejejejejeejejejejejejejee.

LONG LIFE TO ROCK, GO ALICE !!

ALICE COOPER – » YOU’RE MY TEMPTATION «

Don’t touch your lips, don’t wear your hair like that
I feel your presence all around me
Don’t get too close, don’t move your eyes like that
Because they’re deep enough to drown me

It don’t get hot like this in heaven
(Please hide me in some holy place)
You fool me with your angel face
(Protect my soul like a rich case)
Your master knows where I’m my weakest

Mercy please, I’m on my knees
You’re my temptation
Measure my faith, the devil’s awake
He knows you’re my temptation

Don’t call my name, don’t brush my cheek like that
I curse the day that I found you
Don’t touch my skin, don’t dance around like that
I feel damnation all around you

And so I raise my voice to heaven
(You fool me with your angel face)
Please hide me in some holy place
(Your master knows where I’m my weakest)
Protect my soul, I’m only human

Mercy please, I’m on my knees
You’re my temptation
Look down and see, deliver me from my dark sensation
Give me faith, don’t let me waste
You’re my temptation

Come to me, you’re such a liar
Won’t you come to me? Move closer to the fire
Just come to me, no, no, no
Won’t you come to me and I will set you free
No, no, no, no

Mercy please, I’m on my knees
You’re my temptation
Measure my faith, the devil’s awake
He knows you’re my temptation

Mercy please, I’m on my knees
You’re my temptation
Go away in heaven’s name
You’re my temptation
Go away, just go away my dark sensation.

No se toque los labios, no use el pelo así
Siento tu presencia a mi alrededor
No te acerques demasiado, no mover los ojos como el
Porque son lo suficientemente profundo para que me ahogue

No deben calentarse como esta en el cielo
(Por favor, me ocultará en algún lugar sagrado)
Usted me engaña con su carita de ángel
(Proteger mi alma como un caso rico)
Su maestro sabe donde estoy más débil de mi

Misericordia por favor, yo estoy en mis rodillas
Tu eres mi tentación
Medida mi fe, el diablo está despierto
Él sabe que eres mi tentación

No digas mi nombre, no cepillar mi mejilla como que
Maldigo el día en que te encontré
No toque mi piel, no baila por ahí como que
Me siento la condenación a todos a tu alrededor

Y así, levanto mi voz al cielo
(Usted me engaña con su carita de ángel)
Por favor, me ocultará en algún lugar santo
(Su maestro sabe donde estoy más débil de mi)
Proteger mi alma, yo soy humano

Misericordia por favor, yo estoy en mis rodillas
Tu eres mi tentación
Mira hacia abajo y ver, líbrame de mi oscura sensación de
Dame la fe, no me dejes de residuos
Tu eres mi tentación

Ven a mí, eres un mentiroso
Por qué no vienes a mí? Acérquese al fuego
Sólo ven a mí, no, no, no
¿No vendrás a mí y yo os hará libres
No, no, no, no

Misericordia por favor, yo estoy en mis rodillas
Tu eres mi tentación
Medida mi fe, el diablo está despierto
Él sabe que eres mi tentación

Misericordia por favor, yo estoy en mis rodillas
Tu eres mi tentación
Vete en nombre del cielo
Tu eres mi tentación
Vete, sólo tiene que ir a mi oscura sensación.