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¿Aman a sus maridos?

grupo-apoyo


Un grupo de mujeres se reunieron en un seminario sobre cómo mejorar su relación de amor con su marido. Se les preguntó a las mujeres: «¿Cuántas de vosotras aman a sus maridos? Todas las mujeres levantaron la mano.

Luego se les preguntó:
«¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu marido que lo amabas? Algunas mujeres respondieron hoy, algunas ayer, algunas no recuerdan…
Entonces se le pidió que cogieran sus móviles y que mandaran el siguiente mensaje a sus maridos: “Te quiero, cariño”.
Después se le pidió que intercambiaran sus móviles y leyeran las respuestas de sus maridos:
Estas fueron algunas de las respuestas:

  1.  Madre de mis hijos, ¿te encuentras bien? 
  2. ¿Y ahora qué? ¿Has chocado el coche otra vez? 
  3.  No entiendo qué quieres decir! 
  4. ¿Qué has hecho ahora? No te voy a perdonar esta vez! 
  5.  Eeeeeehhhhhhhh ?? 
  6.  No andes por las ramas, dime cuánto necesitas? 
  7.  ¿Estoy soñando????????? 
  8.  Si no me dices para quien es este mensaje, te mato…! Y la mejor de todas: 
  9.  ¿ Quién eres ?

 

duda

 

TERAPIA DE PAREJA.

 

 

Marido y mujer acuden al psicólogo tras 20 años de matrimonio.

 

Cuando se les pregunta cuál es el problema, la mujer saca una lista larga y detallada de todos los problemas que han tenido durante los 20 años de matrimonio:

 

· Poca atención,

 

· Falta de intimidad,

 

· Falta de comunicación,

 

· Vacío,

 

· Soledad,

 

· No sentirse valorada,

 

· No sentirse amada,

 

· No sentirse deseada,

 

· y bla, bla, bla, , , la lista es interminable, , ,

 

Finalmente, el terapeuta se levanta, se acerca a la mujer, le pide que se pare y la abraza y la besa apasionadamente, la recuesta en el diván le quita la ropa, todo lo demás y le hace el amor.

 

Mientras el marido los observa con una ceja más alta que la otra.

 

La mujer se queda muda, cuando el doctor termina, ella se acomoda la ropa, se arregla el cabello y se sienta en la silla medio aturdida.

 

El terapeuta se dirige al marido y le dice:

 

Esto es lo que su esposa necesita, al menos 3 veces por semana.

 

¿Puede hacerlo?

 

El marido lo medita un instante y responde:

 

Bueno, la puedo traer los lunes y los miércoles, pero los viernes tengo futbol.

EL EJECUTIVO.

 

Un ejecutivo de una empresa va al médico porque tiene
mucho estrés y éste le recomienda que vaya un mes al campo para
realizar trabajos en una granja que le ayuden a relajarse.

El primer día el ejecutivo está eufórico saltando alrededor
del granjero y preguntándole:

– ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!! ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!!.

El granjero piensa:

– Joder, este tío está histérico, tengo que ponerle con un
trabajo que le lleve mucho tiempo, a ver si se relaja…

Por lo que le dice que tiene que coger 10 toneladas de
estiércol y dedicarse a abonar el campo con una pala y una
carretilla.

– Con esto tendrá para toda la semana -piensa el granjero-.

Pero al cabo de media hora, vuelve a aparecer el ejecutivo
con sus saltitos:

– ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!! ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!!.

– Pero… ¿ha acabado ya?» pregunta el granjero.

– Pues claro, ya he terminado con el estiércol.

Total, que va al campo y comprueba que ha repartido las 10
toneladas por todo el campo, así que le busca otra tarea más penosa,
a ver si consigue tenerle entretenido y le manda a cortarle el
pescuezo a 20.000 pollos para mandarlos al mercado.

– Con esto tiene tarea para todo el mes -piensa el granjero-.

Al cabo de una hora, vuelve el ejecutivo con más saltitos :

– ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!! ¡¡¡¿Qué tengo que hacer?!!!.

– ¡No es posible que haya acabado con los pollos! -exclama el
granjero-.

– Sí, sí, ya están todos.

El granjero va al gallinero y encuentra los 20.000 pollos
muertos. Así que le dice al ejecutivo que ha conseguido terminar
todas las tareas que tenía planificadas para el mes y que no sabe qué
encargarle…, al final le dice:

– Bueno, mire, tenga esta cesta y vaya a recolectar manzanas
de los árboles. Pero tiene que asegurarse de coger sólo las que estén
en su punto, examínelas bien y tome sólo las que estén maduras.

El granjero piensa que apenas le llevará unos minutos, así
que se dedica a observarle y comprueba sorprendido que, varias horas
después, el ejecutivo aún no tiene ni una sola manzana en el cesto.

Se acerca y ve al ejecutivo mirando un buen rato una manzana,
luego otra, otra…, pero no recoge ninguna.

Total, que, intrigado, le pregunta el granjero:

– Pero bueno, ¿cómo es posible que las tareas anteriores las
haya realizado en una milésima del tiempo que emplearía yo y ahora no
haya recogido ni una manzana en varias horas?.

A lo que el ejecutivo le responde:

– Mire, es que yo, para repartir mierda y cortar cabezas
estoy muy, muy bien entrenado, pero para tomar una decisión ….