Etiqueta: SUPERMERCADOS

¿DONDE ANDARÁN LAS CERVEZAS?

Mira esto, desaparece un paquete completo de 24 cervezas!!! 

 

¿donde andarán las cervezas?

 

Mira con atención la cámara de videovigilancia

 

… para que luego digas que David Copperfield es grande.

 

QUE HACER EN UN SUPERMERCADO.

 

Si ir de compras a los supermercados te resulta una tarea extremadamente aburrida, aquí tienes algunas cosas graciosas que puedes hacer para no aburrirte tanto.

Este texto de humor es una lista muy útil que debes adjuntar a tu lista de compras que llevas al supermercado. Si te aburre ir de compras pon en práctica estas recomendaciones y luego nos cuentas que tal te ha ido.

1. Consigue 24 cajas de condones y colócalas al azar en los carros de la gente cuando no miren
2. Programa todos los despertadores de la secciónhogarpara que suenen en intervalos de 5 minutos
3. Haz un rastro de zumo de tomate en el suelo camino de los servicios
4. Acércate a un empleado y dile en tono serio: “código 3 en hogar” y observa la reacción
5. Monta una tienda de campaña en el departamento de camping y diles al resto de los compradores que sólo les invitas si traen almohadas del departamento de camas
6. Cuando se te acerque una dependienta y te pregunte si te puede ayudar, empieza a llorar y pregunta: “¿por qué no me podéis dejar en paz?”

 

UNA CAJERA MUY SERVICIAL.

 

Está en FRANCÉS pero SE ENTIENDE PERFECTAMENTE, como mucho, buscar alguna «palabrilla» en el diccionario pero…¡¡jooo, vengaaa, no me seais funcionar….vaguetes, coñes!!!.

LA VIEJITA EN EL SUPERMERCADO

Una viejita va al supermercado y pone en su canasta las latas más caras de comida para gatos. Ya en la caja, le dice a la cajera:

Yo sólo compro lo mejor para mi gatito.

La cajera le responde:

Lo siento, pero no podemos venderle comida para gato sin que compruebe que tiene un gato. Muchos ancianos compran comida para gatos y luego, por necesidad, ellos mismos se la comen. La gerencia necesita una prueba de que realmente usted tiene un gato.

La anciana se va a su casa, toma a su gato, lo mete en un maletín y regresa al supermercado para comprobarlo. Le venden las latas.

El dia siguiente, la misma viejita va al súper y compra 12 galletas para perro. La cajera le exige la prueba de que tiene un perro, aduciendo que muchos ancianos llegan a comerse la comida para perro. Frustrada, la viejita va a su casa y regresa con su perro; al fin, le venden las dichosas galletas.

Un día después la señora regresa al súper, y lleva una pequeña caja con un hueco en la tapa. Al entrar, se acerca a la cajera y le pide que meta un dedo en el hueco de la tapa. La cajera dice:

No… quizá usted tenga ahí una serpiente.

La anciana le asegura que en la caja no hay algo que muerda. Entonces, la cajera mete el dedo… e inmediatamente lo retira y le grita a la viejita:

¡Esto es mierda!

La viejita, con una sonrisa de oreja a oreja, le dice a la cajera:

Es cierto, querida. Y ahora… ¿puedo comprar cuatro rollos de papel higiénico?