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LOS COSTES DE LA INMIGRACIÓN.

 

Es muy importante entender algo. En economía política hay una ley básica: todo lo que se subvenciona se obtiene en mayor cuantía que en un equilibrio normal de mercado. Este complejísimo y vasto marco político, económico y cultural de subvenciones, ayudas directas, organismos asistenciales gubernamentales y para-gubernamentales, exenciones de impuestos, cheques, tratos preferenciales, acceso a servicios e infraestructuras públicas desigualmente financiados, etcétera, puesto intencionadamente en pie por las élites en todo «Occidente», es un gigantesco mecanismo de fomento y sostenimiento de los mal llamados «flujos migratorios» (sustitución demográfica). Nada ocurre por azar.

No puedo hacer calculos, no muchos pueden, pero es evidente que sin estos salvajes saldos favorables, al igual que sin el entramado legal facilitador y sin la asfixiante cultura inmigracionista y multiculti dominante, las mareas de inmigrantes-colonizadores-neoesclavos no tendrían ni las astronómicas dimensiones actuales ni la capacidad de permanencia que demuestran.

El simple acceso «en igualdad de condiciones» (sic) a servicios e infraestructuras públicas tan desigualmente financiadas por unos y otros, y tan desarrolladas con anterioridad a la llegada del foráneo, supone una forma de fortísima subvención. Una transferencia sangrante de riqueza del contribuyente nativo a las poblaciones que lo sustituyen demográficamente. Insisto: dejando al margen las exenciones de impuestos o todas las ayudas directas públicas o privadas que se proporcionan bajo decenas de formas distintas.

Nada menos que un ultra-liberal neoclásico de la Escuela de Chicago como Milton Friedman, inmigracionista doctrinario, avisaba hace casi cuarenta años de que no se puede tener estado asistencial y fronteras abiertas simultáneamente, que ha de ser lo uno o lo otro, porque las estructuras del estado asistencial ejercen de tarro de miel para cientos de millones de personas del planeta que, externalizando gran parte de sus costes en esas estructuras abrumadoramente sostenidas por las poblaciones autóctonas, pueden competir con ventaja con dichas poblaciones nativas. Dicho de una forma sencilla: gracias a esa externalización de costes sí les sale a cuenta emigrar. Nada que ver, por tanto, con los pequeños y limitados movimientos de poblaciones del pasado (pequeños en comparación) que no gozaban en absoluto de dichos incentivos.

Y ahora súmensele a lo anterior las prestaciones sociales no contributivas, las bolsas de comida de las que se abusa desvergonzadamente, el acceso a las viviendas de protección oficial, los grupos de presión subvencionados, el activismo de ultraizquierda, la caridad privada vergonzosamente volcada con el foráneo, las ayudas escolares, las exenciones de impuestos a sus empresas, la preferencia en las guarderías públicas, la concesión de la nacionalidad devenida en trámite, la reagrupación familiar de hasta diez individuos por residente… todo lo que pueda imaginarse y más.

Es un proceso perfectamente orquestado por las clases dirigentes del que los diferentes grupos que las integran obtienen, todos ellos, distintos beneficios: ideológicos para los activistas endófobos de la ultraizquierda y/o el mundialismo, políticos para los dirigentes convencionales, que se compran una nueva clase cautiva de votantes, y económicos para la alta plutocracia y el sector bancario, que abaratan el trabajo, endurecen sus condiciones y obtienen nuevos siervos a los que endeudar. Los beneficios son todos privatizados, mientras que los perjuicios, en forma de destrucción étnica, desplazamiento y «white flight», sustitución demográfica, tensiones sociales, criminalidad disparada, capacidad adquisitiva media en descenso (reconocido por la OCDE), condiciones de trabajo cada vez más endurecidas e impuestos leoninos para financiar al Leviatán recaen muy especialmente sobre las clases medias y las humildes. Justo las más desarticuladas políticamente, las menos conscientes culturalmente, las menos formadas, las más manipulables, las menos conectadas con el poder, las menos influyentes, en suma, las más débiles. Las mismas que son psicológicamente adoctrinadas día tras día para que aceleren su proceso de aculturación y autodestrucción étnica a través de la nueva religión del multiculturalismo y el mestizaje (y de toda clase de vicios: el tittytainment). Así no habrá nunca reacción posible que ponga en peligro el andamiaje del Sistema, que quedará blindado sin remedio.

NUESTROS HIJOS Y EL MUNDO QUE LES DEJAMOS.

 

 Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) es un profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual 

Leopoldo Abadía (autor de » La crisis Ninja «) dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que «Dios les coja confesados».
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: «qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?»
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir «qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?»
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido:
«y a mí, qué me importa?!»
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama «buena gente».
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal,
que no digan que todo vale,
que piensen en los demás,
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar.
Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
 Ya sé que todos tienen mucho trabajo,
que las cosas ya no son como antes,
que el padre y la madre llegan cansados a casa,
que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva,
que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía.
 P. D .
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

PROGRES.

 

Echan pestes de las celebraciones locales, de allí donde residen, y de todo el santoral… Pero al mismo tiempo son acérrimos, obstinados seguidores (con una inmensa fe…) de los ídolos de su “religión laica”: el que más y el que menos, la que más y la que menos (y esta es la última concesión que hago en el presente texto, a aquello del lenguaje “no sexista”…) debe tener en un lugar destacado de su casa, o de su habitación, una copia del Guernica de Picasso, o del cartel anunciador de la película “Novecento”, o alguna reproducción del Che Guevara…

 

Todas las gentes progres parecen ser buenas personas, o como poco no son gente malvada… pero inmediatamente que alguien cuestiona los viejos dogmas de fe, los axiomas irrefutables que instalaron en sus cerebros hace treinta o cuarenta años, entonces la cosa cambia. Pues “el hábito hace al monje”, y algunos de ellos (quizá demasiados) ha llegado el momento en que tienden a confundir ética con estética; que, aunque suenen parecidos son vocablos muy diferentes…

 

El progre cumple con el precepto de leer el periódico del grupo Prisa (otros se conforman con el diario «Público») escucha también en exclusiva la cadena Ser, y se deleitaba hasta hace bien poco, viendo la televisión en la que actuaba el telepredicador Iñaqui Gabilondo… El feligrés progre tenía la obligación de no perderse ni uno de los sesudos análisis de la actualidad diaria, en los que pontificaba y hablaba ex cátedra el Sr. Iñaqui (Más de uno seguro que se ha quedado tan apenado desde que ya no sale en la tele, posiblemente más que si se hubiera quedado huérfano) Claro, que sí no todos, los progres en general tienden a orgasmear con la televisión zaparetista y sus zafiedades. Lo más sublime para un progre son los programas de la Sexta. Para un progre cualquier asunto que tenga que ver con la iglesia católica es un asunto casposo, anacrónico, despreciable. Y por el contrario, por aquello de las “alianza de civilizaciones zaparteril” todo lo que suene a musulmán, es digno del mayor de los “respetos” y aceptar todo lo que huela a Islam es una muestra de “tolerancia” (no se sabe bien, si detrás de esta pose de “talante” está aquello de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, o se trata simple y llanamente de miedo) todo sea por el multiculturalismo y demás consignas progres.

 

Como indicaba al principio, aborrecen los ritos católicos, consideran cutre a quien haga ostentación de cualquier símbolo cristiano, pero en su ordenador, o en la pared (entre los progres abundan los funcionarios locales, autonómicos, o de la administración central, además de “liberados” de todo pelaje, y por cuestiones a cual más peregrina…) tienen adheridas pegatinas con la efigie del personaje argentino con boina (y no me refiero a Carlos Gardel), algún recuerdo de su reciente viaje a Cuba y una enorme cantidad de pegatinas con eslóganes como «no a la guerra», “esta guerra es ilegal”, u otros parecidos…

 

Entre los progres, cada vez son más frecuentes quienes acuden a cursos de “crecimiento personal”, practican yoga, se tratan con “terapias alternativas”, se creen a pies juntillas todo lo que suelta por su boca cualquier charlatán, o gurú, etc. y es casi obligado hacer una excursión al Himalaya. Bueno, algunos se conforman con hacer el Camino de Santiago… Después de viajes místicos diversos, vuelven con una pose de autosuficiencia, de autoestima, de prepotencia, de “madurez” y solidez increíbles… Acaban dándose “unos aires… que quien pasa a su lado corre el riesgo de resfriarse”.

 

Intentar conversar con un progre, sea cual sea el asunto que se aborde, es harto problemático; si uno es tan incauto de sacar a colación que en el norte de África, los únicos que pueden pasear por la playa con el torso desnudo sin ser apedreados, son los varones, y que las mujeres por el contrario se bañan vestidas en el mar y hasta en piscinas públicas, la contestación, será que así se bañaban nuestras bisabuelas (suelen tener un lapsus de memoria, y olvidan que de ello hace más de un siglo); si se comentan las bombas de Atocha, Nueva York o Londres, ya sabemos lo que nos espera: bombas tiran todos; de mencionar el millón de tutsis escabechados por los hutus en Ruanda, nos arrojarán encima las dos bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre el Japón; si se habla de los crímenes del marxismo (de los millones de muertos por la noble causa de la emancipación del proletariado, Estalin, Mao, etc.) responderán que peor lo hicieron los nazis; si hablamos de la piratería inglesa padecida por los barcos procedentes de América en otros tiempos, saldrá a relucir que el Imperio Español lo tenía bien merecido por haberle quitado el oro a los indios…

 

No hay forma de lograr que sus argumentos sigan un mínimo orden lógico, o que nuestro interlocutor progre se centre en el tema de conversación que le propongamos, siempre acabará escabulléndose, yéndose por los cerros de Úbeda; si le proponemos hablar de Badajoz, acabará hablando de Ayamonte, ya que el Guadiana también pasa por allí… Da igual lo que uno desee, aunque sólo sea cambiar impresiones, conversar un rato, el progre siempre tenderá a intentar “jugar un partido de tenis” y de paso adoctrinar, hacer propaganda, vendernos algo. También, da igual que le digamos que no pretendíamos convencerlo de nada, que sólo teníamos intención de tener una conversación informal, él sí intentará convencernos de que está en posesión de la verdad absoluta y de que nosotros estamos equivocados… Si nota que no nos rendimos, acabará colgándonos alguna “fobia”… ¡¡Cosas del talante!!!

 

Pero lo más increíble es acabar comprobando lo enormemente reacios que son los progres a aceptar que la realidad puede tener varias caras; resulta chocante hasta que punto llegan a ignorar las desgracias, las injusticias, los abusos que no estén en su repertorio absolutamente maniqueo, no se olvide que para ellos sólo existe lo blanco y lo negro, o se está con ellos –se es de “los nuestros”- o se está contra ellos, para el progre no existen tonos grises… Quienes no compartan sus ideas son seres perversos, egoístas, profundamente inmorales, o poseen algún tipo de fobia…; les hablo, por supuesto de quienes proclaman la necesidad de potenciar, dar prioridad a “lo público”, la escuela pública, la sanidad pública, … y llevan a sus hijos a colegios privados, y acuden a la sanidad privada… Son aquellos que ponen por locos a quienes se atreven a cuestionar el dogma de la izquierda oficial, acerca del “calentamiento global”, o la versión progre de la historia reciente de España <el progre nunca dirá España, dirá “estepaís”>, o la llamada “perspectiva de género”… Curiosa panda la de los progres.

 

Claro, que en el fondo, hay otros que me caen peor, es más, algunos hasta me caen bien… si uno hurga un poquito acaba comprobando que todavía les queda un poquito de humanidad.

 

¿Quién no tiene un cuñado progre?

AUTOR: CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN.

¡ GENIAL QUINO !

 

Los valores del hombre moderno del Siglo XXI

Con el paso de los siglos el ser humano ha incorporado nuevo valores que se ajustan a los tiempos que corren. A continuación Quino explica cuáles son los valores que dominan al hombre moderno.

HACE 57 AÑOS, PATÉTICO, PENOSO Y LAMENTABLE.

 

¡¡¡¡Y MUCHO OJO!!! porque algo como esto PERO MAS BRUTAL, MUCHO MAS BRUTAL, ES LO QUE NOS PUEDE CAER, BUENO, LO QUE A LAS MUJERES LES PUEDE CAER, SI SEGUIMOS PERMITIENDO EL AVANCE ISLÁMICO.

Estos manuales, efectivamente, EXISTIAN, NO ES NINGUNA MANIPULACIÓN HUMORÍSTICA:

En otras palabras, mujer sé su esclava, y pórtate hipócritamente, así estés que lo mandas a la mierda, pues además de tener que joderte todo el día, haciendo los oficios de la casa, como lavar, planchar, y limpiarle el culo a los chinos, tienes que no sudar, mantenerte glamurosa y oler a esencia de pino. No seas pendeja, grítale que !a la mierda¡, y búscate, mejor un mozo que te mantenga.
  
 

Folleto de 1953. 

 Por cierto, un último detalle, ¿habeis visto los caretos que se nos gasta EL MACISTE de turno?, jajajajajaja, this a very tipycal spanish machista ceporresco.

ESTO ES LO QUE QUIEREN ENSEÑAR A LOS NIÑOS EN LOS COLEGIOS.

 

Este es el video porno (bueno, yo diría que, mas que porno, REPUGNANTE, SENCILLAMENTE REPUGNANTE que Marina Geli, pretendía obligar a ver en las escuelas a los niños de primaria. Ante la oleada de críticas y amenazas de denuncias de los padres, por lo visto se lo están pensando mejor.De todas maneras la intención es lo que vale y aunque finalmente no lo pongan en los ¨coles ¨la intención ahí está.

Clicad o copiar el enlace y pegarlo en la barra de búsqueda o si no, meteros en el youtoube y pegarlo también en la barra de búsqueda.

 

 

http://www.sexejoves.gencat.cat/ics_webjove/es/video_sugar.html

 

 

Los socialistas no solo son peligrosos por su incultura, los que parecen tenerla también lo son, supongo que lo llevan en los genes

 

 

Marina Geli i Fàbrega es una política española perteneciente al Partido de los Socialistas Catalanes (PSC) y cuya trayectoria política ha transcurrido íntegramente en Cataluña. Es actualmente Consejera de Salud de la Generalidad de Cataluña.

 Licenciada en Medicina por la Universidad de Barcelona y especialista en medicina interna. Es miembro del Colegio Oficial de Médicos de Gerona

ORRORES HORTOGRAFICOS EN INTERNES

 

Y tos zon tenticos de loz de berdad de la vuena, palavra.

¡VIVA LA LOGSE!, juas juas juas juas.

Tska, tska, tengo que avlar largo y tendido con ezte chabal.

Husease, bestios expesiales pa tios.

Deverian hencarselarla.

Si, el TRIBIAL,¿que pue ze mejó pa jente curta como uztedez vuzotroz?

Foyar, la eterna kuestion.

Piyate una hanalogica.

¿Y tienen elicópteros?, aunque sea pagando.

 

REFLEXIONES DE UN CIUDADANO INDIGNADO

Escribo estas líneas en pleno ataque de indignación, después de haber sido víctima de la más exasperante actitud que últimamente he tenido que soportar, provocada por un miembro del “equipo” de José Luis Rodríguez Zapatero. Se creen estrellas del rock y aparecen en escena en restaurantes y eventos con sus escoltas y parafernalia pisando el derecho de los “ciudadanos de a pie” en actitudes propias no de políticos, sino de faraones.

Pero no voy a entrar en el detalle, mi indignación está provocada por el despilfarro que estos personajillos a día de hoy mantienen, imponiendo congelaciones de pensiones y reducciones de salarios a aquellos que desgraciadamente están más desprotegidos, mientras que ellos utilizan coches, escoltas, sequito y dietas en una noche, con las que podría vivir una familia casi un año.

El cumulo de barbaridades y errores está llegando a parámetros de esperpento. Como sabemos el vestuario de María Teresa Fernández de la Vega es considerable, hasta el punto de que ella se “fulmina” en unos días el presupuesto en vestidos e imagen por lo que Camps está siendo “dilapidado” (tres trajes).

Otro ejemplo son los viajes “pre-campaña” de Zapatero y el consiguiente despliegue de logística, no van a cargo del PSOE, sino que lo pagamos de nuestros impuestos todos nosotros. 

Y por ultimo y más llamativo, el apagón analógico no es más que el comienzo del baile digital que nos espera en los próximos meses.

Las actuales frecuencias ocupadas por los canales TDT y para las que muchas comunidades de vecinos han adaptado sus antenas deberán quedar libres en los próximos años.

En su lugar, el Gobierno repartirá a partir del verano todas las frecuencias analógicas apagadas y las distribuirá entre las televisiones, que en principio accederán a un múltiplex completo en cada grupo de comunicación, menos TVE que dispondrá de dos, en la práctica, habrá que cambiar todos los decodificadores y en algunos casos, adaptar de nuevo las antenas colectivas para amplificar las nuevas frecuencias.

Ahora pasamos a explicar esto…

En estos múltiplex completos llegarán nuevos canales, casi todos de ellos en alta definición. Pero la mayoría de televisores y decodificadores no vienen preparados para la HD. Los televisores planos de alta definición están muy de moda. La prueba está en que todo el mundo quiere comprarse uno, incluso teniendo el de tubo que compró hace unos años funcionando perfectamente. Son las grandes estrellas de la propaganda tecnológica, de los folletos que inundan nuestros buzones. Los regalan al comprar un viaje, al comprar un coche, al comprar un piso y en la rifa de la asociación de vecinos. Tu vecino ya tiene uno, ¿tú aún no te has comprado uno? ¿Te atreverás a ver el mundial sin una TV de alta definición?…así que ahora que están muy baratos aprovechemos para comprar uno por habitación, pero ¿porque ésta bajada de precios brutal?

Resulta que la TDT (Televisión Digital Terrestre), aunque tiene mucha calidad, actualmente no emite en alta definición (HD), sino que emite en definición estándar (SD) o lo que es lo mismo, la resolución PAL de toda la vida a la que, en términos actuales, podríamos llamar 576i o 720×576. Sólo muy pocos canales están emitiendo ya HD en su área de cobertura, pero en pruebas y RTVE ó la cadena que adquiera los derechos emitirán los partidos del mundial también en HD.

Por tanto, con tu nuevo televisor de alta definición, sea HD Ready (con una resolución típica de 1366×768) o sea Full HD (1920×1080), ahora mismo no puedes ver ninguna emisión en HD a excepción de aquel a cuya suerte le haya acompañado en la compra ó estuviera bien informado y haya comprado su TV con codificador de TDT de alta definición HD. El problema es que casi con total seguridad, se emitiera en HD de forma generalizada a partir de ahora, pero en la mayoría de los casos tu flamante nuevo TV HD, no te servirá para poder ver la TDT en alta definición sin un sintonizador externo nuevo que tendrás que comprar y no precisamente por 30 €.

Resumiendo la señal actual de la TDT viene codificada en formato MPG2, que son las que decodifica tu TV ó tu sintonizador de 30 €, pero las nuevas señales HD utilizan compresión MPG4 que a tus aparatos les suena a chino. A día de hoy, el número de televisores y sintonizadores externos de TDT con soporte de MPEG4 se pueden contar con los dedos de la mano, por tanto, esa tele que estás viendo en el folleto de esa gran superficie de electrónica y que lleva por todos los lados pegatinas de “Full HD”, “HD Ready ”, “1080p”, “soy 1366×768 pero llevo una pegatina de que acepto 1080p para confundirte”, casi seguro no será capaz de mostrar las emisiones TDT en HD que están llegando.

En cualquier caso, todo parece un despropósito. Nos han metido por los ojos televisores supuestamente de alta definición sin que nadie avise claramente de que en lo que respecta a la recepción de emisiones en abierto, lo único que podrás ver es definición estándar, a menos que por el interfaz HDMI le inyectes la señal de un sintonizador externo, con la necesidad de un mando a distancia adicional y el requisito de un aparato más, aparato que ya habías pensado que nunca más necesitarías cuando compraste la nueva tele.

Una vez más, este desgobierno y sus técnicos, no definen de una vez cómo se emitirá la alta definición y ¡jugada maestra! a no mucho tardar, nos estarán anunciando a bombo y platillo antes del mundial que necesitamos cambiar nuestros televisores por otros nuevos, ya que nuestros flamantes LCD´S no servirán para sintonizar HD y los nuevos sí, ¿será el momento apropiado para cambiar de televisor a uno de alta definición? y ¿esta vez sí, de verdad?

Pues bien, ya tenemos un motivo más para que los televisores que aún se están vendiendo hoy quedarán obsoletos en unos meses, porque no llevan sintonizador con soporte de MPEG4.

En Francia y la mayoría de los países europeos, donde parece que los políticos se preocupan un poco más por los consumidores que aquí, hace más de un año que prohíben los televisores y sintonizadores TDT sin decodificador de MPEG4 HD.

¿Por qué no una ley igual en España?

Porque aquí gobierna ZP y por ser más chulo que sus vecinos europeos, aún teniendo tres años para adaptar la televisión, ha querido hacerlo en un año, sin información para el usuario, recogiendo toda la basura tecnológica que en Europa ya es obsoleta y con un negociazo para las multinacionales.

¿Qué se puede esperar de un gobierno en el que su ministro de fomento, Pepiño Blanco, confunde inversión con gasto?

¿ES POSIBLE RECHAZAR UN ERE?

 

En los dos últimos años, las siglas ERE han dejado de ser la mera abreviatura de un procedimiento legal denominado Expediente de Regulación de Empleo para convertirse en una expresión de uso coloquial, una práctica habitual y una noticia frecuente. Miles de personas que se dedican a diferentes sectores, con distintos salarios y situaciones personales han visto peligrar sus fuentes de ingresos y se han preguntado qué se puede hacer ante un ERE. La respuesta es simple. Cuando los trabajadores no están de acuerdo con las condiciones del ERE pueden impugnarlo por la vía administrativa o laboral. Esta última se resuelve en unos meses, aunque no siempre es posible demostrar que el despido es improcedente o nulo.

Impugnación administrativa o laboral

Un ERE es un procedimiento administrativo, amparado por la legislación, al que recurren de modo habitual las empresas en crisis. Mediante este trámite, se solicita permiso a la autoridad laboral para suspender o extinguir de manera definitiva las relaciones laborales entre una empresa y sus empleados, pero se intenta garantizar los derechos de estos últimos.
Cuando los trabajadores no están de acuerdo con las condiciones del ERE, tienen recursos para oponerse. Se pueden seguir dos vías, en función de que se discuta el ERE en sí mismo o el caso de unos trabajadores concretos:

  • Administrativa, en contra del expediente. Se cuestiona la pertinencia de ese recurso por considerar que hay otras alternativas menos perniciosas para resolver la situación. El principal inconveniente de esta vía es su tardanza. Impugnar un Expediente de Regulación de Empleo puede tardar entre tres y cuatro años hasta que se dicta una sentencia en firme y, mientras tanto, quienes están afectados por el ERE se mantendrán así durante todo el proceso de impugnación.
  • Laboral, cuando se considera que el despido es improcedente o nulo. Esta vía es más ágil, ya que se resuelve en cuestión de meses. Sin embargo, no siempre hay un despido improcedente o una actuación de mala fe por parte de la empresa que justifique seguir este camino. Cuando hay motivo para ello, no obstante, no siempre es posible demostrarlo. La mayoría de los ERE cuentan con el acuerdo de los trabajadores y sólo se revocan cuando hay un abuso manifiesto por parte de la empresa.

Si la empresa vulneró derechos fundamentales, deberá readmitir al trabajador y pagarle los salarios pendientes desde su despido

Cuando se redacta un ERE, se establecen en el documento unas preferencias y condiciones que se deben cumplir. Si la empresa no actúa conforme a lo pactado, o hay una sospecha de discriminación de algún tipo hacia un sector de la plantilla, el trabajador puede presentarse ante el juzgado de lo social y abrir una causa. Esto ocurre cuando todas las personas afectadas por el ERE son mujeres o trabajadores mayores. Si se demuestra que hubo una vulneración de los derechos fundamentales, o discriminación de algún tipo, la empresa tendrá que readmitir al trabajador y pagarle todos los salarios pendientes desde su despido. El empleado, por su parte, puede pedir una indemnización, aunque el monto no está tasado de antemano, de modo que el juez tiene libertad para decidir si procede o no, y cuál será la cuantía.

Periodo de consultas y acuerdos

Cuando la empresa consigue la aprobación administrativa, las posibilidades de negociación se reducen de modo notable

Quien no lo sabe, lo intuye. La puesta en marcha de expedientes de regulación de empleo se ha disparado en 2009. Como muestra, un par de datos: sólo entre enero y noviembre se autorizaron 17.524 que han afectado a 486.693 trabajadores. Esto significa que la cantidad de expedientes aumentó casi cuatro veces con respecto al mismo periodo de 2008 y que los trabajadores afectados se multiplicaron por cinco. A la espera de los datos definitivos, lo cierto es que, en pocos meses, casi medio millón de personas se han enfrentado a este proceso de regulación, que deriva en la suspensión de la actividad laboral o en la pérdida definitiva del empleo. Esta cifra sólo responde a los ERE que han prosperado. Para hacerse una idea global de la magnitud del asunto, es necesario sumar los 619 ERE que no se autorizaron y los 609 en los que se desistió de la gestión. Estos dos grupos hubieran afectado a 13.225 y 18.802 trabajadores, respectivamente.
Cuando la empresa solicita un ERE a la Administración y plantea esta realidad a sus empleados, se abre un periodo de consultas que es obligatorio y que se celebra entre los empresarios, los trabajadores y los representantes legales de ambos.

  • Es un plazo para brindar información en el que se exponen las medidas que se quieren tomar, qué modificaciones habrá y cuáles serán las condiciones. Este periodo dura entre 15 días y un mes, aunque en ocasiones puede extenderse. La consigna es exponer los intereses y las preocupaciones de las dos partes e intentar llegar a un acuerdo para que el expediente prospere. En la mayoría de los casos (alrededor de 90%), este objetivo se logra.
  • Si no se llega a un acuerdo en ese plazo, el siguiente paso consiste es levantar un acta que recoja la disconformidad de los trabajadores y presentarla ante la autoridad laboral que corresponda. Pero oponerse a las condiciones que plantea la empresa, redactar este documento e, incluso, presentarlo, no significa que se vaya a detener el proceso. A pesar de todo, el ERE se puede aprobar. Aunque las empresas saben que si no cuentan con el beneplácito de los trabajadores lo tendrán más complicado, si se demuestra la necesidad de un ERE (por pérdidas económicas, entre otras causas), seguirá adelante. En estos casos es casi seguro que las autoridades laborales aprueben el expediente, sobre todo, si la empresa ofreció incentivos a sus trabajadores en la etapa inicial de la negociación. La compañía puede poner a disposición de los empleados lo mínimo exigido por ley o esforzarse por brindar otras compensaciones y mejoras. Lo lógico es se negocie cuando hay oportunidad (al principio), sobre todo, cuando la empresa tiene una causa sólida.
  • Es fundamental adoptar las medidas necesarias a tiempo y negociar en ese momento, puesto que la empresa está obligada a brindar toda la información mercantil y económica a sus trabajadores. No obstante, ante una iniciativa de ERE, conviene consultar con un abogado, que orientará a los empleados afectados, aclarará la situación e indicará las posibilidades desde el punto de vista legal. Una vez que la empresa consigue la aprobación administrativa, las posibilidades de negociación se reducen de modo notable.

Sólo en determinadas circunstancias

La idea de base es que un ERE debe suponer el menor de los males posibles, es decir, ha de evitar perjuicios más serios. Esto explica que sólo pueda iniciarse en determinadas circunstancias especificadas por ley, como en caso de problemas económicos graves o si se extingue la personalidad jurídica del contratante.
Hay tres tipos de expedientes:

  • Solicitan autorización para reducir la jornada.
  • Piden suspender temporalmente la relación laboral.
  • Buscan terminar esta relación de manera definitiva.

En 2009, casi siete de cada diez gestiones se centraron en la suspensión, mientras que un 11% abogaba por la reducción de jornada y un 21%, por el despido colectivo. Las cifras sugieren que la destrucción de empleo a través de los ERE es muy reducida. No obstante, en sectores con un mayor nivel de estabilidad laboral hay más expedientes de suspensión temporal, que terminan por convertirse en expedientes de extinción y destruyen el empleo estable. De ahí que el procedimiento esté sujeto a revisión administrativa.

Aunque la Administración dé el visto bueno a la petición de la empresa, la acción no siempre se concreta

No deja de ser un despido colectivo ni de afectar a un número importante de personas. Por ello, es necesario consultar a la autoridad competente, que puede ser un gobierno autonómico o el Ministerio de Trabajo, si bien la aprobación del ERE no extingue ningún contrato laboral. Aunque la Administración dé el visto bueno a la petición de la empresa, esto no significa que la acción deba concretarse. Ninguno de los 609 expedientes del pasado año supusieron la suspensión o el despido de los empleados.

Algunos datos de interés

1.Casi el 80% de las personas afectadas por un ERE trabajan en empresas industriales. Con un 17% y un 3%, el sector servicios y el de la construcción son los otros dos ámbitos donde más expedientes se solicitaron durante 2009.
2.Ocho de cada diez ERE afectan a los hombres y sólo el 20% a las mujeres. No obstante, estas cifras se invierten en expedientes de extinción de contrato.
3.Según el Estatuto de los Trabajadores, un despido colectivo extingue los contratos de trabajo de la totalidad de la plantilla de la empresa, siempre que haya más de cinco empleados afectados. También se entienden como despido colectivo los casos en que se procede a la reducción de la plantilla en diez trabajadores (cuando sean menos de 100), en un 10% (si hay entre 100 y 300 empleados) o en 30 trabajadores (para plantillas superiores a 300 personas).