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Que son el Salafismo y el Wahabismo

Por: Koldo Salazar

Desde hace años no se ha parado de hablar sobre que es el Salafismo y el Wahabismo. Sobre todo después del vacío que dejaron los Soviéticos como grandes enemigos de Occidente y los ojos del mundo occidental vieran a todo el Islam como un enemigo. Se habla todo el tiempo sobre lo que es el Salafismo y el Wahabismo pero ¿realmente se conocen estas tendencia del Islam Suní ? en este análisis les explicaremos que es el Salafismo y el Wahabismo.

El Salafismo

El salafismo es un movimiento tradicionalista que hace un llamamiento a los musulmanes para volver al Islam de los Salaf (Muhammad y los compañeros del profeta del Islam) ya que consideraban que la rapidez de la expansión del Islam en esa época se debía a la pureza de aquellos hombres, pureza que se había ido perdiendo con el devenir de las generaciones debido a la normal evolución de la sociedad humana. Los Salafistas consideran que el Islam se ha ido perdiendo debido a la contaminación cultural con otros pueblos, el olvido de las fuentes del Corán, las singularidades culturales regionales, la contaminación cultural externa o el auge de las supercherías.

En su momento se consideró que la razón del retroceso del mundo islámico y el inicio dominio creciente de las potencias europeas sobre el Islam (durante los siglos XVIII-XX) se debió a la desviación de la sociedad musulmana de ahí que consideremos que el Salafismo es un movimiento de respuesta socio-religioso que se ha ido asentando durante cientos de años en el imaginario colectivo del mundo musulmán como la respuesta a todos sus males. En una visión actualizada de este pensamiento podemos, sin lugar a dudas, concluir que el mayor enemigo del Islam salafista es la influencia del mundo moderno de ahí que se le combata en pos de una vuelta al inicio esplendoroso del islam.

El Salafismo reniega de toda concepción filosófica o jurídica del Islam considerando que de ahí nacen las imperfecciones y contaminaciones internas, de ahí que nieguen la etiqueta de musulmán a los musulmanes que siguen corrientes como la Shiíta o la Sufí o que tienen una visión filosófica (como los modernos seguidores de las teorías de Averroes) o moderna del Islam o aquellos que adaptan el Islam a su personalidad para vivir una vida más plena. Por eso el Salafista se sale de las corrientes tradicionales Islámicas y olvida los relativismo para centrarse en practicar un Islam que se basa en estos puntos:

  • Lectura literal del Corán
  • Seguimiento del Corán, Hadith y Sunna exclusivamente otorgando a este corpus teológico la veracidad del Islam
  • Seguimiento de los Hadith (dichos y hechos de Muhammad) e imitación del profeta del Islam en todo lo relativo a actitudes, forma de vida pública y privada, forma de vestir y estética.
  • Desculturización del musulmán ya que la cultura representa una forma más de contaminación del Islam de modo que debe ser eliminada para retornar al sistema cultural de los Salaf.
  • Proyecto político mediante la refundación del Islam propiciando la vuelta de los musulmanes a la fe originaria instaurando sistemas políticos islámicos.
  • Uso de la prédica como método político para concienciar sobre la necesidad de volver al Islam verdadero y desde ahí iniciar un proceso político de catarsis y limpieza interna empezando por la purga de la educación.

La conclusión que se deriva del salafismo es que la causa del mal del Islam es la contaminación cultural de las naciones islámicas y de las potencias europeas por lo que la respuesta de los musulmanes ante esta situación es la vuelta a la época del profeta siguiendo lo establecido en el Corán, los Hadith y la Sunna de tal forma que volviendo a esos principios homogeneizados y estrictos no se permita la inclusión de elementos externos que puedan erosionar el poder islámico de ahí que el movimiento Salafista actúe como un agente desculturizador ya que propugna que cualquier agente cultural y las corrientes de pensamiento internas en el Islam son nocivas y debe eliminarse, siendo el elemento cohesionador el corpus  Corán-Hadith-Sunna eliminándose las diferencias internas entre musulmanes que por motivos raciales y culturales viven el Islam de maneras diferentes así como combatir y expulsar del Islam toda influencia extraña al Islam, véase por ejemplo la influencia Occidental en las sociedades musulmanas.

El Salafismo considera que los elementos como la democracia, el modernismo, el capitalismo o los modernos sistemas sociales como agentes nocivos para el Islam. Como toda creencia fundamentalista más allá de la intención de volver al pasado glorioso nos encontramos con otras características como la interpretación literal de los textos religiosos, el primero, el corán, es un texto teológico en el cual se afirma la existencia de un único ser supremo y se establecen una serie de ritos y leyes que abarcan toda la vida del creyente, asimismo nos encontramos con el Hadith que es usado en esta tendencia religiosa como “segundo corán” para completar las “lagunas” que puedan existir en el corán de ahí el binomio Corán-Hadith, asimismo se usan los hadith para parecerse lo máximo posible a la figura del fundador de la religión, Mahoma, de ahí que se trate de usar como paradigma y como modelo de actuación y después nos encontramos con la Sunna que es toda la tradición islámica derivada directamente de la interpretación del corán y el hadith, El Salafismo es objeto de vivas críticas entre los musulmanes modernos y moderados que consideran que este movimiento omite el contexto de la escritura del texto religioso por lo que su interpretación es parcial y discrimina a las demás tendencias.

Tengamos en cuenta que en el Islam Salafista toda aquella escuela de pensamiento que realice interpretaciones propias son corrientes desviadas, impuras y heréticas del Islam que deben ser eliminadas. El proyecto Salafista consiste entonces en la re islamización del mundo islámico como proyecto político. Uno de sus grandes teóricos Muhammad Nasiruddin al-Albani

Muhammad Nasiruddin al-Albani consideraba que la política en si misma no era suficiente para la correcta marcha de los planes salafistas sino que por el contrario la acción debía ser religiosa, la reislamización mediante la predicación de una fe renovada y la purificación de la educación basandolos en conceptos islámicos puros que permitan la vuelta a la fe de los orígenes del Islam educando a los musulmanes en esta fe pura y originaria apartándoles de las practicas religiosas viciadas por todas aquellas prácticas que hemos ido mencionando.

Debemos entender que el Salafismo está muy próximo al poder Saudí, que si bien consideran a los Yihadistas un peligro para su poder y a todo aquel movimiento islamista que no esté específicamente bajo el paraguas del Salafismo una amenaza. Las condenas de los Al Saoud Árabes son contundentes salvo para el Salafismo que se ha revelado también como un arma para la expansión de su poder a nivel internacional y fuera de la Umma ya que la labor misionera de este Islam fuera de los limites del mundo islámico y su rápida propagación debido a la abundante financiación y a los medios que el régimen saudí y de los emiratos ponen en sus manos ha logrado crear mediante un gran esfuerzo en marketing autenticas comunidades Salafistas en Occidente mediante la re educación de los musulmanes que llegaron a Europa o América así como a la fanatización de los nuevos musulmanes que caen en las redes de esta corriente puritana.

El Salafismo es más complicado de lo que podamos creer ya que es una escuela de pensamiento con una clara finalidad política pero con una base netamente religiosa. La actividad de estos grupos se basan en la prédica de esta fe islámica renovada. Aunque bajo estas premisas existen grupos terroristas, de corte Salafista, aunque el terrorismo o la lucha armada no sea la piedra angular del salafismo contrariamente a la idea Wahabista.

Wahabismo

Que es el Salafismo y el Wahabismo. La corriente Wahabista nace con en el siglo XVIII de la mano del reformador religioso Muhammad Ibn Abd al-Wahab (1703-1792) este reformador y predicador fue contemporáneo del creciente dominio y control que sobre el mundo islámico, sobre todo mediante el contacto Europa-Imperio Otomano se estaba produciendo. Como reacción a esta realidad el predicador decidió iniciar una corriente islámica que debido a su relación con la incipiente casa Saoud acabaría imponiéndose en Arabia y siendo promocionada por la casa real de Saudí.

El wahabismo representa una corriente igual de puritana que el Salafismo y tienen notables puntos en común, socialmente predican una vuelta al purismo religioso poniendo énfasis en la Sharía, mediante este mecanismo pretenden limpiar el Islam de las prácticas que, según ellos, han ido contaminando el Islam. De las escuelas de interpretación religiosa Hanafí, Malekí, Shafei y Hanbali, el Wahabismo usa como fuente esta última, la más radical y puritana lo cual confiere una naturaleza justificada a esta tendencia dogmática.

Hay que tener en cuenta que la familia saudí y la tendencia wahabí van unidas ya que el predicador ofreció sostén ideológico a los primeros Saudíes siendo estos quienes acabarían promocionando ese Islam, la alianza llegó a tal punto que una de las hijas del predicador se casó con el hijo del fundador de los Al Saud. Esta unión inseparable hizo que cuando los Saudíes lograron expulsar a los Otomanos de Arabia, Meca y Medina los sabios Wahabíes se apoderaran de los lugares de peregrinaje y comenzaran a predicar la corriente Wahabí, que no tuvo mucho éxito hasta el descubrimiento del petróleo en los años treinta lo cual permitió a Arabia Saudí realizar una inversión de capital tan grande para la expansión del Wahabismo que esta se está convirtiendo en la tendencia mayoritaria del Islam Suní.

El Wahabismo se caracteriza por estos puntos:

Tasrik

Consideran sirk (idolatría) pedir ayuda a un santo muerto ya que según la concepción Wahabí Allah no comparte sus dones asimismo consideran que esta práctica es Bid´a (innovación) por lo que iría en contra de la pureza del Islam. El Tasrik se considero siempre Haram (Prohibido) pero no una forma de idolatría o politeísmo. Esta concepción nace de la mano del fundador del Wahabismo.

Taysim

Este es un concepto netamente teologico que declara que Allah esta fuera del mundo en un lugar inexistente, en este caso el Wahabismo retoma una idea propia de la doctrina Muyassima.

El Tabdī

El Wahabismo en sus intento por lograr la pureza del Islam y el retorno a la sociedad simple de los Salaf consideran Bid´a (innovación) todo lo relacionado con las vías espirituales propias de las corrientes filosófico-teológicas propias de las tariqqas sufíes, de ahí que los musulmanes sufíes sean sus mayores enemigos dentro del Islam.

Yihad

El Wahabismo considera  la Yihad como una manera de lograr sus fines haciendo la guerra a los musulmanes desviados que no aceptan volver al Islam así como a los infieles enemigos del Islam, hay que tener en cuenta que la Yihad en el Islam es un concepto de defensa y no de ataque y su naturaleza en el plano guerrero propuesto por el wahabismo está más enfocado hacia el interior de la Umma más que al exterior, el objetivo primario del yihadismo Wahabista es la de hacer la Yihad contra los gobiernos impíos y aquellos musulmanes desviados que no aceptan volver al Islam primigenio.

Posterior a esta purga y reestructuración interna viene la vertiente externa que consiste en la lucha activa contra el infiel que ocupa tierra que perteneció al Islam y que debe volver a ser reintegrada en el total de la Umma. Lo cual les enfrenta con aquellas comunidades no musulmanes dentro de la ummah y con los estados no islámicos alrededor del mundo musulmán. (Foto: International brothers, sisters in faith gather at Kandahar Air Field for Eid al-Adha)

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Fracaso del multiculturalismo y avance del fundamentalismo en el mundo.

"El Islam dominará el mundo" ¡¡Y LO DICEN EN SERIO, NO ES ALGO FOLKLORICO DE CUATRO BARBUDOS MAJARAS"!!!
«El Islam dominará el mundo» ¡¡Y LO DICEN EN SERIO, NO ES ALGO FOLKLORICO DE CUATRO BARBUDOS MAJARAS»!!!

El multiculturalismo, basado en la convivencia de distintas culturas sin tener que renunciar a sus creencias y costumbres, está fracasando en Europa y el mundo. Las culturas, cuando son impermeables y hostiles, como el Islam, en lugar de convivir acumulan rechazo y odio y se convierten en caldo de cultivo para el fundamentalismo y la violencia.

Francia, Bélgica e Inglaterra, con sus guetos musulmanes conflictivos, y, en menor medida, Alemania y España, demuestran que el multiculturalismo está fracasando estrepitosamente. Las culturas no conviven en paz y el Islam está demostrando que es una doctrina pétrea e impenetrable, reacia a mezclarse con cualquier otra y generadora de odio, intransigencia y fundamentalismo.

Las tesis multiculturales, engendradas por la izquierda, partidaria de11202964_1729923370572677_7337186922596278886_n mezclarlo todo para homogeneizar e igualar, están en bancarrota y generando un rechazo que conduce al odio intercultural y, en muchos casos, a la xenofobia y la violencia. El odio terrorista a la cultura occidental y el auge de la extrema derecha y del rechazo a los musulmanes son dos fenómenos paralelos en Europa.

Las tendencias fundamentalistas, dentro del Islam, crecen de manera preocupante. El fundamentalismo es un fenómeno religioso que experimenta un alarmante proceso de expansión, impulsado por una explosiva mezcla de frustraciones: la pobreza, la desestabilización y la guerra en el mundo musulmán, la lucha entre sunies y chiies, el dinero del petroleo, que se está empleando en fomentar la violencia y el terrorismo, y la incapacidad de los inmigrantes musulmanes y de las culturas cristianas europeas receptoras de integrarse y fundirse.

Ante ese fracaso, no queda otro remedio que cambiar las reglas del juego y adoptar medidas defensivas en Europa, donde la cultura autóctona corre el riesgo de ser suplantada por la musulmana, que no se integra y que se mantiene activa y desafiante en guetos llenos de niños y jóvenes, pobreza, desempleo y odio.

1796492_1488249598120764_887724571742309790_n¿La solución? Básicamente dos: mayores esfuerzos por la integración y controles a la inmigración, que deberá filtrar en adelante a los que llegan para que no entren delincuentes, terroristas y agitadores, al mismo tiempo que se expulsan a los imanes profetas de la violencia y la revancha y se cierran las mezquitas que funcionan más como escuelas de odio que como lugares de oración.

Detrás de todo el problema de la integración y del fracaso multicultural está el terrorismo como recurso del extremismo islámico. Ese fenómeno apenas ha empezado porque, aunque ha alcanzado una violencia suicida sin precedentes y ya no respeta los dos tabúes que lo frenaban, la vida propia y destrucción masiva, todavía no ha traspasado las fronteras de los ataques químicos, bacteriológicos y nucleares, capaces de producir oleadas de pánico desconocidas y reacciones altamente violentas en las culturas de acogida.

La reciente advertencia de Manuel Valls, primer ministro francés, de que Francia teme ataques químicos y bacteriológicos por parte del terrorismo, representa un paso enorme en la escalada del terror, que, si se produce, generará pánico, odio y reacciones terribles entre los europeos atacados.

El pensador Hala Mustafa cree que el resurgimiento del Islam fundamentalista está ligado al fracaso de la modernización política y económica de la mayoría de las sociedades islámicas y el fracaso también de los movimientos populares de izquierda que se han desarrollado en el mundo islámico. Si a todo ese descontento y frustración se le añade la guerra, promovida por las potencias occidentales, contra países musulmanes estables, aunque sometidos a dictaduras, como Irak, Libia, Túnez y Siria, entonces ya tenemos listo el cóctel explosivo.

Europa y Occidente entero tienen que prepararse para dramas mucho peores que los padecidos hasta ahora, dramas provocados por un terrorismo espoleado y desesperado por la pobreza, por la paga mercenaria en petrodólares, por el fracaso de sus países de origen, por la desigualdad y por la intransigencia de una religión que, aunque digan que es pacífica, es la única del mundo que alienta el exterminio de los infieles y promete el paraíso a los asesinos.

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Carta abierta a Pablo Iglesias

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POR: BARBARA DÜHRKOP

Sr. Iglesias, permítame que le hable de un hombre andaluz-catalán, emigrante de los años 60 en Alemania y hermano de diez hermanos.

Él trabajaba de botones por la noche en un hotel para financiar sus estudios de físico en la universidad. Los emigrantes del lugar le llamaban “embajador” porque sabía leer, escribir y, además, hablaba alemán a golpe de diccionario. Gracias a ello, pudo ayudar a muchísimos compatriotas a gestionar sus papeles con la administración alemana.

Regresó a España en 1973 y se afilió en la clandestinidad al partido de Felipe González, porque había conocido la socialdemocracia alemana y eso era lo que quería para su país. Este andaluz-catalán se llamaba Enrique Casas Vilà y decía: “Soy andaluz de nacimiento, emigrante de necesidad y vasco por elección”.

En 1982 Enrique Casas, socialista, fue nombrado senador por la Comunidad Autónoma Vasca. Su anhelo de otra España y su convencimiento político le costaron la vida el 23 de febrero de 1984, cuando fue asesinado en su propia casa. Fue víctima del totalitarismo de ETA por el solo hecho de no comulgar con las ideas del nacionalismo exacerbado.

¿Y por qué le cuento esto, Sr. Iglesias?

Se lo cuento porque, como víctima, echo de menos en sus intervenciones, tan elocuentes y trufadas de referencias al pasado, alguna mención a estas páginas tan negras de la historia de Euskadi y de España. Puede ser que mi hemeroteca falle, pero no le he oído claramente respaldar ni considerar a los que sufrimos aquel horror. Solo me constan algunas acusaciones que ha realizado a otros partidos por la supuesta utilización del papel de las víctimas.

Lo que sí recuerdo fue su contestación a la pregunta que le formularon para condenar a ETA. No di crédito, Sr. Iglesias, cuando le oí contestar que eran otros tiempos, fruto de un conflicto político. ¿Pero usted cree que el asesinato de mi marido, el emigrante socialista andaluz, se justifica porque fueron otros tiempos? ¿Y a qué conflicto político se refiere? Sr. Iglesias, le recuerdo que en 1984, fecha en la que asesinan a mi marido, ya existía la democracia en este país. Pero no pienso entrar a su juego, Sr. Iglesias, porque los socialistas condenamos a quien lo justifica, y relativizarlo también es una manera de justificarlo.

Sr. Iglesias, le confieso sin ambages que comparto algunos puntos del programa de su partido, pero me ha dolido su vuelta al viejo lenguaje de preso político ante la excarcelación de Arnaldo Otegi. Me va a permitir que le diga cuáles son los verdaderos presos políticos. Todos a los cuales el dedo de su “hombre de la paz” señalaba, mandándoles a la paz eterna. Y, por ende, a sus familiares a la cárcel del día a día de toda su vida: la cárcel de la ausencia.

Llevo casi cuarenta años viviendo en el País Vasco. Mataron a mi marido y durante 12 años tuve que llevar escolta por el mero hecho de ser socialista amenazada por ETA. Usted, Sr. Iglesias, solo conoce la historia por lo que ha leído o le han contado, pero nosotros la hemos sufrido. No le pido que se ponga en nuestro lugar, solo le pido que no lo haga en el de ellos.

Y termino, Sr. Iglesias. Soy de la generación del 68’, estuve en París y Alemania, y aprendí en toda mi “euforia revolucionaria” —en mi humilde opinión— que el futuro no pasa por despreciar e ignorar el pasado, ni por intentar humillar al adversario político; el futuro pasa por buscar puntos en común. Creo, sinceramente, que reconocer los hechos del pasado sin rencor es reconocer que nuestro presente ya es el futuro y que eso debe ser la base para el entendimiento.

Barbara Dührkop es exdiputada del Parlamento Europeo y viuda de Enrique Casas, senador socialista asesinado por ETA.

Los peores en el poder

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Por qué causa tanto desasosiego la contemplación de nuestra clase política? ¿Por qué en España sólo suben a la cumbre los peores? ¿Porqué los mejores nunca están en el poder? Hay tres respuestas para estas tres incógnitas: la primera es que la política es un estercolero donde sólo se sienten a gusto los peores; la segunda es que el camino de los buenos está bloqueado por los miserables; la última es que el pueblo español, que es el que tiene la llave para elegir a gente decente para que ejerzan el poder, prefiere a ineptos, corruptos y sinvergüenzas.

La clase política española es tan inepta que da miedo y grima. Cualquiera de nosotros conoce a personas con valores y preparación, cien veces más dignas y con mayores méritos para gobernar que tipos como Rajoy, Pedro Sánchez o Pablo Iglesias.

El tiempo transcurrido desde las elecciones del 20 de diciembre ha sido tan rico en bajezas que ha demostrado ante los ojos de toda España la pésima calidad de nuestra democracia y la profunda degradación moral y humana de la clase política española.

El desfile de los miserables ante las cámaras de televisión, exhibiendo odio, arrogancia, incapacidad para dialogar, rencores, mentiras, ambiciones y codicia, ha sido nauseabundo. Un Rajoy falso, incumplidor de sus promesas, indolente, débil, incapaz de dialogar hasta con su propio partido y culpable por su mal gobierno, de haber desaprovechado la mayoría absoluta que le regaló el pueblo español para acabar con la corrupción, adelgazar el Estado monstruoso, la regenerar la política y adecentar la vida pública, es merecedor de haber perdido millones de votos y de encontrarse ahora en bancarrota.

Pero muchos españoles contemplamos atónitos y angustiados que los repuestos disponibles son tan decepcionantes y peligrosos, ambiciosos y arrogantes, ineptos y codiciosos. El espectáculo de Pedro Sánchez, dispuesto a todo con tal de ser presidente, incluso de arrojar a España en manos de bellacos, traicionar sus ideas y aplastar a su propio partido, es aterrador, como no lo es menos la ambición desmedida del imitador del coronel Hugo Chavez, toda una amenaza de tiranía y liberticidio para una España que, tras haber vivido una guerra entre hermanos y cuatro décadas de dictadura, no merece otro calvario totalitario.

¿O sí lo merece? porque los principales culpables del drama español del presente no son únicamente la deplorable y desesperante clase política, hundida en la basura, sino la propia sociedad española, tan envilecida que sólo es capaz de elegir bandas y piaras en las urnas.

España está postrada por culpa de la bajeza del poder, de políticos culpables principales del deterioro y envilecimiento de una sociedad a la que se empuja hacia la pobreza mental y el vicio a través de la baja calidad de la enseñanza y el veneno de la televisión basura, del independentismo que amenaza con despedazar el país, del desempleo masivo, del avance de la pobreza, del endeudamiento atroz, del desprestigio de la clase política, de la desigualdad hiriente, de la injusticia reinante, del asesinato de la democracia y de muchos otros daños y estragos, todos ellos causados por una clase dirigente sin valores ni méritos, que ha demostrado que ni siquiera merece regentar una tienda.

Hoy, la sociedad española, desarmada de valores y acobardada, ofrece un espectáculo todavía más patético que su clase dirigente porque no sólo es incapaz de ejercer su derecho a reblarse contra la vergüenza española imponiendo cordura y decencia en la vida pública, sino que cada vez que acude a las urnas, en lugar de remediar la tragedia española eligiendo a personas de mérito y valor, capaces de sacar el país adelante con entrega, servicio y ejemplo, elige a auténticas piltrafas, sembradoras de inquietud, dirigentes sin valor ni grandeza moral, llenos de mediocridad y peligro.

Los españoles, acobardados y sin ilusión, parecen haberse entregado a la desesperación y haber renunciado al impulso regenerador al aceptar que sólo pueden elegir entre corruptos y totalitarios, cuando hay otra opción, que es la única salvadora, consistente en elegir a partidos nuevos con limpieza, votar en blanco o abstenerse masivamente, debilitando así a los depredadores y expresando con claridad que queremos mas democracia y limpieza, no a esas manadas llamadas «partidos políticos», donde hay decenas de miles de miserables que destrozan el país y que, en una verdadera democracia, harían cola en las puertas de los juzgados y prisiones.

FUENTE: voto en blanco

pabloiglesiasypedro

España prohíbe el uso del velo integral en lugares públicos

Avatar de jesaalAnálisis en clave liberal

«El Gobierno sostiene que la seguridad es esencial en el servicio público y que los ciudadanos deben sentirse también seguros».
Sacos de basura

velo

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Las consecuencias negativas de la inmigración.

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Frente a la última falacia que publican los medios oficiales como RTVE, secundados por periódicos tan conocidos (y supuestamente antagónicos) como «El Pais» y «El Mundo», en el que SE NOS QUIERE HACER CREER (y lo malo es que mucho «Quijote» y mucho «buenista» pica) que, cito textualmente (y marco como enlace), «Los inmigrantes aportan más al Estado del Bienestar de lo que reciben, incluso los irregulares», OPONGO este magnífico artículo, ANTERIOR A LA QUE SE NOS ESTÁ VINIENDO ENCIMA A DIA DE HOY, de Alberto Recarte, que desgrana las consecuencias negativas de la inmigración.

  • El aumento del gasto público.
  • El aumento del gasto público no cuantificable. 
  • El crecimiento de la economía sumergida. 
  • La inseguridad pública. 
  • Los costes económicos, sociales y políticos derivados de una población que no se integra. 
  • La explotación fraudulenta del estado del bienestar. 
  • El crecimiento de la población no productiva de origen inmigrante.
En los párrafos que siguen, en otras siete secciones diferentes, he procurado sistematizar losaspectos negativos de una inmigración del tamaño e imprevisibilidad como la que nos afecta.
 
Dentro de lo que cabe, lo más sencillo es explicar el aumento del gasto público, que distorsiona las cuentas de las autonomías y corporaciones locales, y lo más difícil acertar con el grado de importancia de los otros fenómenos que, en el caso español, están acompañando a este proceso, como la presencia de mafias, que intervienen ya en la propia organización de la inmigración, y su posible efecto corruptor en un sistema político no preparado, ni legal ni prácticamente, para enfrentarse a ese tipo de problemas.
 
En estos últimos meses, por otra parte, estamos asistiendo a un nuevo fenómeno, la llegada a Canarias de miles de subsaharianos, atraídos por la política de «papeles para todos» de este gobierno. Hasta ahora, y a pesar de su dramatismo y espectacularidad, las pateras y los cayucos eran desde un punto de vista cuantitativo anécdotas en un mar de inmigrantes. Están dejando de serlo y son ya un problema de magnitud equivalente al que tuvo que enfrentarse Estados Unidos con la llegada de todo tipo de embarcaciones procedentes de todo el Caribe, y que les obligó a modificar las leyes de acogida. Un cambio político que el actual gobierno, populista y demagogo, no se atreverá a afrontar.
 
a.      El aumento del gasto público
 
o        Donde se produce un aumento inmediato del gasto por la presencia de inmigrantes es en laeducación. En conjunto, según el Ministerio de Educación, hay al menos 460.000 alumnos de padres inmigrantes matriculados en primaria y secundaria en toda España. El coste medio por alumno para la administración correspondiente, en este caso la autonómica, fluctúa entre los 2.600 y los 3.600 euros anuales por alumno, por lo que el total puede ascender a 1.360 millones de euros anuales. Un gasto que recae totalmente sobre las autonomías, mientras los ingresos fundamentales derivados del trabajo y legalización de inmigrantes los recibe la administración central (cotizaciones a la seguridad social e IVA, como hemos visto en el apartado anterior). Un gasto que la administración central no está compensando a las autonomías.
 
o        El gasto en sanidad también es relevante con una población extranjera residente. Con un número de altas del entorno de las 3.700.000 personas, según el padrón municipal, y un coste por persona y año de 1.000 euros aproximadamente –una cifra probablemente más alta, aunque ése sea el gasto medio–, los gastos sanitarios totales de la población inmigrante que paga la administración autonómica alcanzan, al menos, los 3.700 millones de euros. Y también en esta ocasión lo soportan las autonomías, con una compensación mínima por parte de la administración central.
 
o        El coste derivado de las prestaciones y subsidios de desempleo ascenderá en 2006, probablemente, a 770 millones de euros y su tendencia es a crecer a ritmos superiores al 20% anual. Téngase en cuanta que la tasa de desempleo de los inmigrantes es superior a la de los españoles y que está aumentando.
 
o        No hay, por ahora, gasto por pensiones contributivas, porque lo reciente del fenómeno implica que prácticamente ningún inmigrante ha cotizado un número de años suficientes para generar derecho a pensión. Por eso la situación financiera de la seguridad social es tan positiva. Recibe cotizaciones sociales y no paga nada a los inmigrantes. Los gastos educativos, sanitarios, por desempleo y otras eventualidades no corren a cargo de la seguridad social.
 
El total, por tanto, directamente cuantificable, del incremento de gasto público provocado por los inmigrantes, asciende a un mínimo de 6.000 millones de euros.
 
b.      El aumento del gasto público no cuantificable
 
El incremento de población que suponen los inmigrantes está obligando a hacer inversiones extraordinarias en todo tipo de infraestructuras: carreteras, conducciones de agua, urbanización de nuevos centros de población, construcción de colegios, hospitales y centros de salud, de comisarías, juzgados y prisiones. Las necesidades de una población de 44 millones de personas obligan a invertir masivamente en todo tipo de infraestructuras. ¿Cuánto supone esa nueva inversión? No dispongo de ningún dato solvente que pueda aproximar la cifra.
 
Al margen de las infraestructuras, los gastos anuales derivados de las mayores necesidades en salarios y otros gastos consuntivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, juzgados y prisiones es relevante, aunque difícil de calcular. Por más que, por ejemplo, cerca del 40% de todos los presos que cumplen condena en cárceles españolas (en total, alrededor de 80.000 personas) sean extranjeros.
 
Otro dato relevante es el gasto en el que incurren los ayuntamientos, con presencia significativa de inmigrantes, por la prestación de todo tipo de servicios sociales y por ayuda para la vivienda de los menos favorecidos que, en muchas ocasiones, también son inmigrantes.
 
c.       El crecimiento de la economía sumergida
 
He señalado anteriormente que la presencia de inmigrantes en la mano de obra introduce flexibilidad en la economía española. Pero también es cierto que la continua presencia de cientos de miles de ilegales, animados por los sucesivos procesos de regularización del PP y del PSOE (el último, el más escandaloso, el correspondiente a 2005, que ha supuesto un sonoro efecto llamada), obliga a operar a trabajadores y empresas con dinero negro en muchas ocasiones.
 
El dinero negro distorsiona el cálculo económico y significa competencia desleal para todos los que cumplen estrictamente con la legislación. Es difícil valorar cuánto de la economía sumergida está provocada por los inmigrantes ilegales y sus empleadores y cuánto por el comercio de drogas, la multiplicación de robos y hurtos y por los todavía muy altos impuestos. Tenemos datos que indican que es un fenómeno importante y descontrolado; uno de ellos es la enorme cantidad de billetes de 500 euros en circulación en España, una acumulación que ha llamado la atención al propio Banco Central Europeo.
 
d.      La inseguridad pública
 
Bastaría con que el 1% de los inmigrantes fueran delincuentes para que tuviéramos un problema de orden público de gran magnitud. Problema que sí tenemos. Un 1% de 4.000.000 personas son 40.000 personas. En la cárcel hay más de 30.000 extranjeros y son muchos miles más los delincuentes que están en búsqueda y captura, en libertad condicional o en libertad sin cargos, pero delinquiendo.
 
Los problemas de orden público se pueden convertir en irresolubles si los delincuentes operan a través de mafias, lo que parece está ocurriendo en España. Por la experiencia de otros países, las mafias pueden acabar con cualquier estado de derecho o en transición a una posible democracia; lo hemos visto en Italia, en Rusia y en toda Latinoamérica. Y es evidente que no tenemos ni leyes, ni jueces, dispuestos a luchar contra ese fenómeno. El problema de las mafias es que corrompen a las distintas administraciones públicas y los organismos que las integran.
 
Es verdad que es más llamativo el problema de asesinatos, robos, con violencia y sin ella, y hurtos, pero el problema es más grave si esa violencia se ejerce a través de mafias, que con enormes cantidades de dinero a su disposición influyen sobre grupos de funcionarios, policías, jueces y políticos. Sin minimizar el coste económico de tener que protegerse contra la violencia. Muchos de los puestos de trabajo que se están creando son absolutamente improductivos, y no me refiero sólo al conjunto de funcionarios ocupados para protegernos a todos, nacionales e inmigrantes honrados, sino a los gastos en seguridad personal y las inversiones en incrementar esa seguridad.
 
Otro apartado diferente, y que también genera gasto público, que es lo que estamos analizando en esta ocasión, es el de la denominada «violencia de género«. Si más de la tercera parte de todas las mujeres asesinadas son inmigrantes, es evidente que se trata de un fenómeno importado con la inmigración, que se suma a la violencia existente en nuestra sociedad antes de la llegada de inmigrantes.
 
e.      Los costes económicos, sociales y políticos derivados de una población que no se integra
 
En la experiencia europea, con inmigraciones consolidadas desde hace 40 años, como ocurre en el caso de Francia, Reino Unido, Alemania, Holanda y países nórdicos, la religión musulmana, en su interpretación más integrista, impide la convivencia a largo plazo y la integración con la población autóctona de las personas con esa religión. El coste de la no integración puede ser brutal, no ya por la violencia terrorista de los radicales islámicos, sino por las inversiones, gastos y reorganización de la vida social a que obliga el fenómeno terrorista.
 
En España, tenemos la experiencia de cómo ETA ha influido y condicionado el desarrollo de muchas instituciones sociales y políticas. Las elevadísimas cifras de radicales islamistas entre la población musulmana, que hemos cifrado en torno a las 800.000 personas, multiplica la gravedad del fenómeno.
En países como Francia la radicalización y el enquistamiento social y político de una enorme masa de inmigrantes se ha traducido en xenofobia, la constitución de partidos de ultraderecha y la desaparición del estado de derecho en las zonas donde se asientan los inmigrantes radicales.
 
f.        La explotación fraudulenta del estado del bienestar
 
Nuestro sistema de protección social, denominado vulgarmente estado de bienestar, sin ser tan extremo en sus ayudas como los de los países de la Europa continental desarrollada, está pensado para una población determinada, la española, de escaso crecimiento demográfico y con una población activa relativamente reducida.
 
La llegada masiva de inmigrantes y su incorporación al mercado de trabajo supone ingresos por cotizaciones sociales para la seguridad social y compromisos a muy largo plazo en pensiones. Los posibles problemas son los derivados de la absoluta gratuidad de la educación y sanidad y el acceso generoso a las prestaciones y subsidios de desempleo y a todo tipo de pensiones no contributivas. En caso de una crisis que afectara con especial virulencia al sector de la construcción, por ejemplo, los pagos por desempleo podrían dispararse.
Esta es la experiencia, por otra parte, de los países europeos más desarrollados. Sus legislaciones tampoco previeron la integración masiva de inmigrantes. Por presiones políticas y sindicales han sido incapaces de adaptar su legislación a esa nueva realidad y han terminado por tener un problema financiero de primer orden en sus respectivos sistemas de seguridad social.
 
g.      El crecimiento de la población no productiva de origen inmigrante
 
Ya hemos visto en los datos sobre inmigración que la tasa de actividad de los inmigrantes no europeos es altísima, en torno al 70%. Esa situación puede cambiar en cuanto el fenómeno del reagrupamiento familiar se extienda. Lo lógico es que, si el país de origen es un estado fallido, el cabeza de familia reclame a toda su familia. No sabemos de qué magnitudes estamos hablando. Posiblemente de millones de personas, directamente no productivas, que tendrán que vivir con los bajos salarios que, en general, logran los inmigrante y a los que habrá que ayudar, de acuerdo con nuestra legislación, con todo tipo de transferencias sociales.
 
Que yo sepa nadie ha podido calcular ni las posibles personas implicadas ni el coste adicional para las administraciones públicas de integrar a esas familias reconstruidas.
¡AH! Y COMO LO VEO VENIR, les recuerdo a muchos, a muchísimos, que a ver si nos enteramos que LO IMPORTANTE  ES EL CONTENIDO, NO  EL ENVASE; EL PRODUCTO, NO EL PROVEEDOR (jejejejeje, lo digo porque para argumentar en contra, muchos se van a limitar a sacar a colación cosas de la biografia del autor.).
Es mas que evidente además que los llamados medios de comunicación, están, como practicamente (por desgracia) todos los partidos españoles y europeos de cualquier linea ideológica, tratando por todos los medios de meternos en la cabeza, practicamente de ADOCTRINARNOS, en lo «beneficioso» que es el abrir las fronteras a «to quisqui», ANTE LA CADA VEZ MAYOR OPOSICIÓN A ELLO (si, si, LADRAN, LUEGO CABALGAMOS)
SEÑORAS Y CABALLEROS, la inmigración tiene que ser CONTROLADA, el que venga, TIENE QUE VENIR CON CONTRATO Y A TRABAJAR Y PRODUCIR DESDE EL PRIMER MOMENTO y, además, INTEGRARSE A NUESTRO MODO DE VIDA. NO SOMOS NOSOTROS LOS QUE TENEMOS QUE ADAPTAR NUESTRAS LEYES Y FORMAS PARA «RESPETAR» SUS CREENCIAS Y COSTUMBRES, SINÓ AL REVÉS; ELLOS TIENEN QUE INTEGRARSE Y ADAPTARSE A LAS NUESTRAS Y SI MUCHAS DE LAS SUYAS ENTRAN EN CONTRADICIÓN CON LAS NUESTRAS, SE LAS TENDRÁN QUE COMER, DEJARSELAS EN SU LUGAR DE ORIGEN O VOLVERSE POR DONDE HAN VENIDO.
ASÍ DE CLARO Y ESTO NO DEBE DE NINGUNA MANERA SER NEGOCIABLE O DISCUTIBLE.
Por lo que, de entrada, EL ISLAM Y POR TANTO LOS MUSULMANES, NO TIENEN CABIDA EN OCCIDENTE SALVO QUE ABANDONEN EL ISLAM O LO REFORMEN (cosa que, como bien sabemos, NO TIENEN NI HAN TENIDO NUNCA INTENCIÓN DE HACER).
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Positivismo jurídico, o… el Cuento del Árbitro Arbitrario

Primera Parte

POR: Domovilu Melimilla 

Era un Colegiado arrogante, inflado de esa fútil pero embriagadora ilusión de ser poco menos que el Dueño Absoluto del Campo de Juego. Con los años, su soberbia se trocó en locura. Al Árbitro Arbitrario ya no le importaban las tradiciones futbolísticas, las normas establecidas y consensuadas entre quienes practicaban el deporte. Él era un progresista, lleno de ideas nuevas acerca de cómo mejorar el deporte. Cada día se le ocurría otra regla, LA regla definitiva que haría del fútbol algo mejor de lo que nunca había sido, y lo encumbraría a él a los ilustres anales de la Historia como más que «el reformador», prácticamente el Nuevo Forjador del Deporte Futbolístico Perfeccionado.

Entretanto, en el campo de juego, los continuos cambios de reglas que nuestro árbitro imponía, eran causa de confusión y amargura. Es muy difícil…. ¿Qué digo? A la postre es enervante e imposible jugar a nada seriamente, si en medio de la partida te cambian las reglas de continuo. Un día es que el balón sólo ha de patearse con el pié izquierdo. Otro día era que a partir de ahora, se prohíben los porteros. Podía decidir en medio de una partida, que el campo «local» se convertía en «visitante» y viceversa, pero sin mover los tantos de campo geográfico, lo que súbitamente trocaba a ganadores en perdedores, y llenaba a los jugadores de iracunda frustración.

Lo que sucedió al final… no: por curioso que parezca, nadie despidió a tan mal árbitro. De alguna manera, él había conseguido difundir sobre sí mismo la imagen del buen progresista, pleno de intenciones altruistas, humanitarias, de innovación y mejora. Se rodeó de un aura intocable de sacralidad y, como los dioses, al final se quedó solo: los jugadores, desanimados, empezaron a ausentarse de cualquier juego que él arbitrase, preferían irse a jugar a cualquier otro lado. La deserción, por supuesto, la iniciaron los mejores jugadores: de alguna manera, ellos salían siempre los primeros y peor perjudicados, no tardaron nada en hastiarse, y simplemente se fueron a jugar en otros campos, donde las tradiciones futbolísticas, las normas establecidas y consensuadas entre quienes practicaban el deporte fueran respetadas a rajatabla. En menos palabras: donde NO imperase la arbitrariedad.

Al principio, nuestro Colegiado y sus masas de aduladores afearon a los futbolistas disidentes. ¿Qué cosa horrible no se dijo de ellos? Que eran egoístas, que eran mezquinos, ¡que eran Enemigos del Deporte!, por negarse en redondo a salirse de su encasillamiento y someterse al arbitrio del progresista Gran Reformador. No obstante, ello no detuvo la sangría. A los mejores jugadores siguieron los jugadores buenos. El sistema de «gobierno» del Arbitro Arbitrario tenía el curioso efecto colateral de que ahuyentaba a los mejores, mientras atraía a los peores, los fracasados, los perdedores que esperaban conseguir la victoria sin mérito ni esfuerzo propio, gracias a los manejos imprevisibles del Colegiado.

Desde entonces, la persecución (porque en ello acabó derivando) de los jugadores disidentes no ha cesado, sino lo contrario: ahora es un delito peligroso ser un excelente jugador de fútbol; es casi como una herejía, y se castiga en consecuencia. El fútbol ha devenido en un deporte lastimoso y aburrido, incluso a pesar de los continuos cambios de reglas: ya no levanta pasiones. Los estadios están prácticamente vacíos de espectadores. Los eventos no son radiados ni televisados, salvo donde obliga la ley, pero incluso así no hay audiencia: las ondas se pierden en el éter sin que nadie se digne captarlas, ni siquiera para matar el tiempo.

Pero entretanto, el Árbitro Arbitrario ha creado escuela y tiene ejércitos de continuadores…

El bulo de la carne roja

ERA DE ESPERAR.

Y por supuesto, mi respuesta a todo esto es clara, PAASSSSSO TOTAL TIOS, YO COMERÉ LO QUE ME SALGA DE LOS COJONES Y PUNTO PELOTA.

Y A LOS MUSULMANES Y VEGANOS QUE LES DEN POR EL OJETE.

Avatar de jesaalAnálisis en clave liberal

La carne roja suele ser objeto de bulos y falsedades. Exijo el cese del Presidente de la OMSLa carne roja suele ser objeto de bulos y falsedades. Exijo el cese de la cúpula de la Organización Mundial d ela Salud.

Por José del Salado / Yo tengo la desgracia de ser pobre y te mando el codillo. ¡Me suena que a grandes intereses de las multinacionales para hundir los mercados o empresas que les convengan! Para ello untan a los políticos de los organismos y salta la noticia. Ese marketing terrorista legal está a la orden del día; ocurre frecuentemente en el Parlamento Europeo.

El organismo acude a una consultora multinacional, curiosamente propiedad al 50% de la empresa del marketing y ella misma hace la ley que luego traspasa al Parlamento o Estado. Después ‘fabrican’ la ley y santas pascuas. Os acordáíis de las guerras de las naranjas, jamones y otros medicamentos; son intereses y leyes proteccionistas sacadas “Ac hoc”.

JORDI ÉVOLE demostró lo que yo ya…

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El capitalismo no es el problema.

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… el capitalismo es el sistema por el que personas libres, en un mercado libre, ofertan y demandan: intercambian. No se trata de una ideología. Y no necesita de ningún estado ni sistema sociopolítico se llame como se llame para ser puesto en práctica.

Mi padre siempre decía que los libros sin la vida son como la vida sin libros: NADA. La experiencia, las ideas leídas, han de poder ser vividas. Y lo vivido, ha de ser transmisible, comunicable. Cada etapa de la vida debe suponer retos diferentes, pues lo contrario sólo puede significar que nos hemos encontrado ante problemas irresueltos (irresolubles desde nuestra sabiduría) que nos impiden avanzar, experimentar lo nuevo; no por nuevo, no por mejor, sólo por diferente, fruto de la inercia propia de nuestro ser. Todos tenemos nuestro propio pathos, heredado o adquirido, siempre acechando, a la espera de cualquier duda. Hay quienes, tras caer por una escalera, deciden evitarlas siempre. Otros se ponen armadura. Hay quien decide colocar unos cojines en los escalones, aunque ello dificulte transitar por ellos. Y hay quien decide que lo mejor es eliminar las escaleras. Y qué ocurre con quien nunca ha caído por una escalera, pero ha leído sobre ello, y toma una decisión no sólo para él, también para los demás? Supongamos que opta por la armadura. Decide, en ese mismo instante, no sólo que las otras formas de experiencia y sus resultados son “inadecuados”, elimina de un plumazo la posibilidad de que alguien encuentre una solución nueva, tal vez más eficaz. Y lo hace de oídas! O de leídas, vaya.

Yo entiendo que la impaciencia es una gripe que se cura sólo con el tiempo. Pero la impaciencia se domeña con la prudencia. Y la prudencia recomienda, ante todo, contínua revisión del propio convencimiento. No es más convincente el convencido, sino el coherente. Y no es más sabio el que dice mucho, sino el que dice lo justo sobre el objeto adecuado. Hoy les hablo de capitalismo.

Cuando un libertario como yo habla de capitalismo no se refiere nunca al sistema sociopolítico actual. A “lo de ahora” lo podemos llamar de muchas formas: Capitalismo de estado, Socialismo, Socialdemocracia, Democratura, Estatismo, Corporativismo, República Bananera, …

No, el capitalismo es el sistema por el que personas libres, en un mercado libre, ofertan y demandan: intercambian. No se trata de una ideología. Y no necesita de ningún estado ni sistema sociopolítico se llame como se llame para ser puesto en práctica. Además, no pocas veces leerán que hablamos de “sociedad libre”, algo para lo que también existe un gran elenco de palabras: anarco-capitalismo, anarquismo, voluntarismo, estado cero, libertarianismo …

En una sociedad realmente libre nada impediría que un grupo de personas decidiesen hacer realidad su sueño socialista, poniendo en práctica las teorías de Engels y Marx en su más puro estado científico. ¿Estarían libres de capitalismo? No. Se lo explico:

Esas personas seguirían siendo humanas y seguirían teniendo necesidades, deseos. Y deberán satisfacer esas necesidades. Tienen para ello tres opciones:

  1. Son superhombres, capaces de autoabastecerse con ropa, alimento, vivienda, seguridad, salud y todo aquello que se necesita para vivir. No es necesario intercambiar nada con nadie, todos son superhombres autosuficientes. Ocurre que los superhombres no existen, sólo hay humanos que, debido a que no son superhombres, limitan el ámbito de sus necesidades hasta el extremo de que, si lo desean, pueden vivir como ermitaños sin necesidad de intercambiar nada con nadie: solos y pobres.
  1. Mediante el robo también se puede aumentar la propia fortuna y bienestar. Pero antes de robar alguien ha tenido que producir lo robado. La producción de un bien obedece al deseo de mejorar las condiciones de vida y necesita del intercambio y reparto de trabajo, ya que, como vimos más arriba, no hay superhombres. La producción es inherente al intercambio, ya que se basa en ofrecer trabajo a cambio de un bien del que se carece. El intercambio se basa en la voluntad libre. Si la producción de un bien no se basa en un intercambio voluntario, estamos hablando de esclavitud, de robar a los productores su cuerpo y su voluntad enviándolos bajo amenaza de violencia (o pobreza absoluta) a trabajar. Esta forma de producción no puede mantenerse ad infitum, pues los esclavos serán siempre mayoría y terminarán por sublevarse, con violencia si necesaria, frente a los esclavistas. El robo necesita, pues, de producción y la producción necesita del acuerdo voluntario entre personas.
  1. Mediante intercambio. Una sociedad de socialistas científicos voluntarios también está formada por humanos. Y los humanos tienen necesidades, ya lo saben. Producen bienes y los intercambian. El intercambio basado en los contratos voluntarios genera producción, ventas, compras, valores, virtudes, bienes materiales e inmateriales, riqueza financiera e intelectual. También aquellos que reniegan del concepto “capitalismo” deben plegarse a estos tres principios para satisfacer sus propias necesidades o las de los otros. En un momento dado deberán tomar la decisión de intercambiar bienes voluntaria y libremente o robar (la voluntad, los bienes, el cuerpo de los otros) para mejor satisfacer sus necesidades y las de los demás.

Oiga, pero ¿qué me dice de la maldad del capitalismo?

El capitalismo, es decir, la economía de mercado, es sólo malo para las personas, si existe un “Dios todopoderoso” que “protege” el mercado: nos vemos obligados a comprar un producto porque es el único producto “protegido”.  Los mercados protegidos generan escasez en la oferta de bienes en términos de diversificación y – más importante – en términos de  provisión de productos similares por competidores, lo que afecta en gran medida el precio de los bienes disponibles. Sólo donde la demanda se satisface con una oferta razonable nacida de la libre competencia surgen precios razonables y máxima eficiencia, lo que beneficia al consumo de recursos en general, a los productores y a los consumidores.

El capitalismo se convierte en negativo cuando la política “protege” la economía o la economía “protege” a la política. Sólo a través de la influencia de la política (es decir, el Estado) puede surgir una “economía de mercado malvada”(monopolios, oligopolios).

Pero, ¡si el capitalismo no ha hecho nada bueno! 

Se equivoca. Seriamente.

¿Cuáles son los verdaderos factores sobre los que se fundamenta el progreso de nuestra especie en los últimos años?

  •          La higiene moderna (agua potable, eliminación de aguas sucias) contribuye al aumento de la esperanza de vida cuatro veces más que la medicina moderna. Ésta a su vez contribuye indiscutiblemente a la mejora de la calidad de vida.
  •          Los modernos métodos agropecuarios son capaces de ofrecer cada vez más y mejores alimentos… incluso carne! La ciencia ha contribuído a ello con tratamiento genético de mejora de especies, abonos artificiales, protección química de plantas, … Una vuelta a los métodos de producción “verdes” supondría la muerte de millones, el regreso de las hambrunas generalizadas. ¿Cuántos millones de vidas ha salvado el “maldito” DDT?
  •          Nunca antes, en ninguna época, tuvo la humanidad un acceso tan generalizado y barato a la energía. Desde la máquina de vapor hasta la energía nuclear pasando por la gasolina, el transporte de bienes y personas y la calefacción/refrigeración ha contribuído globalmente en un aumento de la esperanza de vida y la calidad de la misma.
  •          La libertad de expresión y la libertad investigadora han contribuído de manera definitiva a la hora de prevenir o corregir rápidamente desarrollos equivocados. Cualquier intento de la política por mutilar en nombre de lo políticamente correcto la primera y en nombre de “consensos” a segunda nos devolverá a la situación previa a la Ilustración.
  •          Con la excepción del Islam, todas las religiones han renunciado a la violencia y el apostolado agresivo.
  •          Las guerras expansionistas, tanto las basadas en nacionalismos como en ideologías totalitarias se han reducido –en comparación histórica- hasta casi desaparecer. El mérito es del comercio.
  •          La desigualdad social no es un fin deseable en sí misma, pero allí donde no se impone la igualdad ficticia por ley es un acicate indiscutible hacia el progreso. En las sociedades feudales era imposible desarrollar iniciativa propia y esfuerzo personal generalizado: sólo los nacidos en cuna noble decidían sobre el valor de los actos. Al pescador libre no le importa cuánto tiene quien le compra los peces. Le importa que le compren muchos peces, cuantos más clientes mejor. Reducir artificialmente la capacidad de compra de sus clientes mediante impuestos reduce la capacidad de crecimiento del negocio del pescador… que terminará por vivir no de su trabajo, pero de lo robado a los que antes eran sus clientes … hasta que estos tampoco tengan nada robable.

Y termino con la libertad … llámenlo como quieran: liberalismo, neo-, paleo-, ordo-, ultra-, … La fuerza desatada del capitalismo (que es como prefieren llamarlo sus enemigos), es decir, la dinámica de la persecución del propio interés y la propia felicidad de miles de millones de humanos. Éste es el motor que nos ha traído hasta aquí.

No, el capitalismo no es el problema. El liberalismo no es el problema. La libertad y el libre comercio no han sido nunca el problema.

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La discriminación positiva

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POR: Ángel Ruiz Cediel, VIA: Canal Literatura.

 Fraternos míos de la Congregación Cósmica del Eterno Candor:

Entre los más flagrantes atropellos escoñoles de la modernidad, plaza de honor ocupa la discriminación positiva, artificio politiquero ideado por oportunistas y/o feministas para arrodillar y bajar la cresta del hombre como género, transfiriéndole contranatural a una condición de culpable de facto sin que sean preciso otra cosa que el testimonio de una mujer. Poco importa, hábilmente manipulado desde los arrabales de la política y sus medios de comunicación, que la conculcación de la Constitución y aun de los derechos fundamentales del individuo (el hombre, en este caso) sean un suceso consuetudinario de esa ley perversa, proyectando sobre la sociedad la luz de la discriminación positiva… y la acérrima tiniebla de la discriminación negativa.

La sociedad, con esto del feminismo exacerbado y la revancha histórica, se ha vuelto noña, legislando y penando a contraderecho. Basta que una mujer acuse a un hombre de lo que sea para que, sin otro requerimiento que su tal vez malintencionado testimonio, al hombre se le estigmatice de por vida y aun se le condene a un siniestro penal, no siendo infrecuente ver cómo abogadas, fiscalas y juezas forman frente común contra el hombre, valiéndose de éste y otros artificios como palanqueta para conculcar sus derechos. Si se es acusado por mujer (no importa el delito) y se entra en una sala presidida por mujer y con otras féminas como letradas (y aun por letrados o fiscales feministas), bueno le será llevar consigo regular provisión de mantequilla de Soria, porque sólo las posturas han de dirimirse en el proceso. Puede ser que el testimonio de la acusadora sea movido por un afán de simple y llana venganza, pero ese hombre verá cómo su vida es destruida por la Administración de eso! que llaman los escoñoles justicia. Penar sin pruebas: a este extremo de meridiana estupidez han llegado.

No se entiende, fraternos míos, por qué esta generación de hombres tiene el dudoso honor de que sobre ella recaiga la compensación de milenios de menosprecios o abusos hacia el género femenino, pagando por lo que no deben, ni perpetraron ni siquiera vivieron. Da lo mismo que la Carta Magna hable de igualdad entre los ciudadanos o que los diferentes delitos estén tipificados perfectamente en cada Código; si es hombre denunciado por mujer…, a galeras. Tal vez por eso hay la cantidad de homosexuales masculinos que hay, y aun son pocos. ¡A ver quién se atreve, tal y como están las cosas, a dar mucho crédito a sus hormonas e iniciar romance! Cuando la cosa va bien, miel sobre hojuelas; pero cuando la cosa se pone tensa: «Te vas a enterar: te voy a quebrar la vida…» Y se la quiebra, palabrita. En fin, las cosas del amor, ya se sabe.

No tiene la menor importancia la calidad literaria de la escritora: triunfa; ni su parte de culpa en la creación del conflicto: inocente; ni su talento en política: la mitad de los puestos serán para ellas; etcétera. Lo del mejor y el más capaz, sin consideración de género, merece sólo un RIP. En las oposiciones pasa otro tanto, incluso hasta el extremo de que en ciertos Organismos Públicos, como el ICEX, lo que es raro encontrar son funcionarios porque la práctica totalidad de la plantilla está conformada por mujeres. Hay locales y empresas privadas sólo para mujeres, entre ellas incluso algunas publicaciones, pero ¡qué afrenta no sería que tal cosa fuera exclusiva de hombres!Si hay divorcio: todo para ella; si esa pareja que se separa tuvo hijos: para ella también; si tenía una casa, aunque aun la estén pagando: para ella, teniendo él que abonar forzosamente su parte; si ella ganaba menos: pensión de por vida, aunque cuando la conociera un par de años atrás habitara en un arroyo; y si hay además denuncia de malos tratos físicos o fisiológicos: a galeras, ya digo, y además inclementemente, ejemplarmente. ¡Y hasta puede ser que se la dé una pensión a cargo al erario! Y así con todo.

discriminación positiva1Desequilibrio y aberración semejante como lo es la continua demonización maculina, naturalmente, produce justo el efecto contrario al pretendido por aquellos loables cándid@s que quisieron ir más allá de la razón… y lo consiguieron, provocando que el arrinconado machismo que existía en la sociedad venga a dar en un monstruo feroz que se alambica y encastilla para defender los últimos reductos de los derechos masculinos injustificadamente avasallados. El amarillismo periodístico y la manipulación feminista tienen mucho que ver en esto, pues que han convertido en aberrante lo que trágicamente entra dentro de una dolorosa normalidad, tal y como confiesan los tozudos datos provenientes por igual de sociedades menos que más evolucionadas que la escoñola. Y no es que haya que encogerse de hombros, sino aplicar con rigor las ecuánimes leyes que ya existían.

Así es la cosa, fraternos míos de la Congregación Cósmica del Eterno Candor: los escoñoles tienen leyes para castigar faltas y delitos: pero han culpabilizado sólo al hombre; tienen una Constitución que pregona la igualdad: pero se ciscan en ella en beneficio de una parte; y lo llaman discriminación positiva, y lo es, pero sólo para ellas: a quien fue condenado sin más pruebas que el testimonio de una adversaria, probablemente falso, falaz o doloso, sin duda le parecerá que es un preso político en su propio país. Y nunca lo será con mayor Justicia.

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