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Editorial de César Vidal.
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LA LIBERTAD, SI NO ES INDIVIDUAL, NO ES LIBERTAD. Politicamente MUY incorrecto.
Etiqueta: RUINA
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Aparte de la simpatía de Zoido y del sentido común de varios candidatos autonómicos y municipales del PP que, tras su triunfo, han explicado en LD sus fundados temores a una herencia socialista de dificilísima gestión, me gusta lo que está haciendo Cospedal en Castilla-La Mancha. Y cómo está alarmando a El País, órgano de Rubalcaba. Por supuesto, a Cospedal le conviene a largo plazo poner el grito en el cielo: si está en quiebra su comunidad, cuanto antes se entere la gente, mejor. A corto, más aún: es preciso señalar a los responsables de la quiebra, que son los políticos del PSOE. Por la experiencia de Aznar en 1996, si se quiere fundamentar un cambio duradero en la opinión pública, hay que levantar absolutamente todas las alfombras, con luz y taquígrafos. ¿Que gimen los taquígrafos locales? Mejor. No haber sido ágrafos sobre la corrupción sociata.
Hay que insistir en el carácter ejemplarizante y, al tiempo, precavido de la denuncia de la corrupción heredada. Aznar canceló el saneamiento de las instituciones por la acción conjunta de CiU y la Zarzuela, en ambos casos bajo la hipoteca de una victoria raquítica en las urnas: 260.000 votos. En cambio, Rajoy acaba de sacarle al PSOE 2.200.000 votos en las elecciones del 22M. Y es verosímil pensar en una abultadísima victoria del PP en las Generales. Pero el gran anuncio de las Generales es lo que haga el PP con su inmensa heredad municipal y autonómica. Y esa herencia es, sobre todo, una insolvencia letal e irredimible para las instituciones representativas y los presupuestos anejos.
Por eso me ha parecido muy bien que el hombre de la economía cospedalense haya anunciado que algunos miles de colocados por el PSOE en la Administración con el único mérito laboral de tener el carné del partido se irán a la calle, es decir, por donde han venido. Nunca se ha estrenado la derecha con una poda de verdad de la arborescencia burocrática en general y de la izquierda en particular. Pero ahora no tiene más remedio. La crisis es de tal envergadura, tan a medio y largo plazo, con tal cantidad de zonas de sombra y con tantas empresas públicas cobijando deudas ingentes que los populares han de hacer coincidir la virtud cívica con su interés político. El cargo que ocupa Cospedal en el partido añade ejemplaridad a la necesidad. Ojalá no se echen atrás, que sería lo mismo que echarse a un lado, o sea, a la cuneta.
FUENTE: El blog de Federico.
Y lo único que hacen estos LADRONES SOCIALISTAS es, en lugar de reconocerlo, hablar de la deuda de otros, como no ha tardado en hacer el amigo «eeeg queee» (si, ese que antes de estar en política era poco mas que un muerto de hambre y ahora tiene cuadras, áticos…..).
Lo único real es que (que no «eg que») QUIEN PONE TRABAS PARA HACER UN TRASPASO ES QUE OCULTA ALGO Y ALGO MUY SUCIO.
Viniendo del PSOE, SUCISIMO, FÉTIDO, NAUSEABUNDO.
Vamos con el Audio, hoy es que necesitaba también poner un poco de mi cosecha.
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Es un documento antiguo pero ello no cambia los hechos, y los hechos son que esta es la verdadera cara de quien aun hoy, en los mitines que está dando en apoyo a los candidatos autonómicos y municipales de las próximas elecciones del 22 de mayo y quien AUN ES, aunque haya anunciado su no presentación a la reelección, el PRESIDENTE DE ESTE PAÍS, sigue diciendo que el y su partido SE PREOCUPAN POR LA GENTE.
Bueno, PUES ESTE ES OTRO EJEMPLO de LO MUCHO QUE SE PREOCUPA Y EL RESPETO QUE TIENE A LOS CIUDADANOS:
Zapatero aconseja a
un parado que busque
consuelo en la Ley de Dependencia
Publicado el 03-04-09 , por M. Tejo
A José María Mateos Mariscal, zamorano de 39 años, le pesaban demasiado las manos en el bolsillo.
Por eso decidió, en un arranque de pragmatismo, telefonear directamente al presidente del Gobierno para contarle, a viva voz, que está en paro desde octubre, cuando su pequeña empresa de construcciones metálicas quebró llevándose consigo a cinco empleados. “Me deben dinero todas las grandes constructoras del país”.
La llamada se frustró. Nunca le llegó a contar al Rodríguez Zapatero que a finales de mes él, su mujer y dos hijos (de cinco y ocho años) se quedarán en la calle con tres tesoros rotos: una casa embargada, la empresa familiar en ruina y un casero cabreado porque la familia ya no puede asumir la renta.
José María no se dio por vencido y decidió escribir a Moncloa, el 17 de febrero. En la carta, esta posdata: “Agradecería de antemano si pudiera hacer algo ante la desesperante situación para mí y mi familia”.
Alrededor de un mes después, el 11 de marzo, recibió la respuesta del director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, cinco párrafos con menciones normativas que le sonaron a chino. El director del Gabinete le comenta que “por indicación del presidente de Gobierno” le recomienda echar un vistazo a la Ley 39/2006 de 14 de diciembre, es decir, la Ley de Promoción de la Autonomía personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia, que contempla ayudas económicas para determinados colectivos de discapacitados físicos y psíquicos.
“Y me leí la ley entera, intentado buscar la relación entre la Ley de Dependencia y mi situación”, relata con hastío José María. “Mis hijos están perfectamente y mi mujer también”, achaca. Como aparecía un número de teléfono gratuito de información en la carta (900 40 60 80) no se lo pensó dos veces. Una teleoperadora le confirmó lo que ya intuía. “El servicio de atención a dependientes ayuda a enfermos”.
Al menos, esa vez, había alguien al otro lado del teléfono.
FUENTE: http://www.expansion.com/2009/04/03/economia-politica/1238711627.html
¿Así que preocupación por el bienestar de la gente, eh?.
¿Así que «talante», eh?.
¿Así que el PSOE es el partido que defiende LOS DERECHOS SOCIALES, eh?.
Esta es la verdadera cara de ZP y no solo la de ZP, la de todo su equipo, LA DE SU PARTIDO, ESE PARTIDO QUE NI ES OBRERO NI ES ESPAÑOL NI ES NADA, son solo UNOS MANGUTAS DE CUIDADO.
Video de un español que ha sido perseguido en Cataluña por rotular su empresa en español. Lo que piensan la mayoría de los ciudadanos españoles, afectados por las políticas nazionalistas y socialistas: hosteleros, católicos, parados, trabajadores del sector de la industria, de la automoción, ….
FUENTE: Xurderoca
Con 4,9 millones de parados, ¿por qué seguimos dormidos?
Por: Federico Quevedo
“Como corderos llevados al matadero…” La referencia bíblica se vuelve hoy más oportuna que nunca. Como silenciosos corderos llevados al matadero, la sociedad se enfrenta a la peor de sus crisis sin levantar la voz, sin elevar la más liviana bandera de protesta. En un país en el que hay casi 1,4 millones de hogares con todos sus miembros en paro, algo pasa si eso no conduce a una manifestación pública de hartazgo y de cabreo.
Casi cinco millones de parados, 4,91 millones para ser exactos. Faltan 80.000 para llegar a esa cifra maldita de la que el Gobierno no quiere ni oír hablar, pero llegaremos. Y si no, da igual. El drama sigue siendo el mismo y tiene exactamente el mismo alcance y es igual de intenso, ¿o es que la cifra de cinco millones iba a hacer que la sociedad despierte? Lo importante no es la cifra, sino la tragedia en sí, y que la tragedia no consiga actuar de acicate y despertar las conciencias. Somos una sociedad adormecida, aborregada, complaciente y resignada hasta un punto casi inaudito. Ese es, probablemente, el gran éxito de nuestra clase dirigente, haber conseguido doblegar nuestra voluntad hasta ese punto y que hoy parezca indiferente que en nuestro país haya casi cinco millones de personas sin trabajo, y de ellas un porcentaje muy importante pasándolo verdaderamente mal para subsistir.
Lo he reseñado en un libro, ¡Rebélate! Breve ensayo contra la dictadura del relativismo, en el que denuncio esa estrategia de empobrecimiento moral de la sociedad y de adormecimiento, y reclamo una reacción. Tenemos la obligación de rebelarnos contra una clase dirigente que se ha apropiado indebidamente de algo que nos pertenece, de la propia democracia y todo lo que conlleva. ¿Cómo es posible que con casi cinco millones de parados, sigamos aguantando cada día el goteo de noticias sobre el fraude de los EREs en Andalucía? ¿O que aceptemos como una especie de mal menor el que los partidos políticos incluyan a personas que tienen causas pendientes con la Justicia en sus listas? ¿Nunca vamos a decir basta?
Los políticos se ríen de nosotros, nos dicen tan contentos que no vamos a llegar a los cinco millones de parados, como si eso fuera una gesta heroica por su parte, y no decimos nada ni hacemos nada. Bueno, sí, en las encuestas decimos que nos preocupa mucho y que ya no vamos a votar a este Gobierno o al de más allá pero, ¿realmente eso es suficiente? ¿Basta sólo con cambiar a los que toman las decisiones, o llegará el día en que seamos nosotros los que impongamos algunas de esas decisiones y procuremos los cambios que conduzcan a una revitalización de la Democracia y la mejora real de nuestro bienestar?
Si hacen ustedes el ejercicio -seguro que lo hacen- de viajar en el transporte público y escuchar -con educada discreción- algunas de las conversaciones que se producen, se quedarían verdaderamente impresionados. En un corto trayecto se puede asistir en directo a dramas impresionantes: “Mamá, me acaban de despedir”, “Cariño, en la empresa me han dicho que recoja mis cosas y no vuelva mañana”, “Hijo, no te preocupes, en casa siempre vas a tener un plato caliente…”.
Es verdad que si no fuera por ese increíble sistema de protección social llamado familia, tan denostada por nuestros próceres y tan vilipendiada por los apóstoles del relativismo, probablemente ese estallido social sería inevitable. Aun así, los ciudadanos no podemos seguir escondidos, esperando sólo a resolver las cosas en una sola jornada, la de las elecciones, por muy democrática que ésta sea. No es suficiente, hace falta dar más pasos, exigir compromisos reales y verdaderos por la regeneración democrática…
No puede ser que haya cinco millones de parados y que al mismo tiempo haya políticos incompetentes cobrando del erario público, es decir, de nuestros impuestos. No puede ser que la política se convierta en una profesión para la que lo único que hace falta es tener un buen ‘padrino’ que consiga puestos en las listas, mientras la gente hace colas en los comedores sociales para llevarse a la boca un mendrugo de pan. No puede ser que haya casi un millón y medio de hogares en los que no entra ni un solo jornal, mientras que de nuestros impuestos se obtienen fondos para evitar la quiebra de entidades financieras penosamente gestionadas por los propios políticos, sin que nadie asuma responsabilidad alguna por ello, y teniendo además que aguantar que esas mismas entidades financieras hayan cerrado el grifo del crédito al sector privado y a las familias.
Y esto no es hacer populismo, ni demagogia, es poner las cosas en su sitio y denunciar lo que considero un abuso de poder por parte de los que mandan. Hagan ustedes lo que quieran, voten a quien quieran, pero piensen seriamente en si de verdad estamos haciendo algo por mejorar nuestra sociedad y actúen en consecuencia.
Sígueme en http://twitter.com/Federicoquevedo y en www.facebook.com
Tenemos una OPORTUNIDAD ÚNICA para acabar con este GOBIERNO.
Aprovechemos el 22 de Mayo para hacer OÍR NUESTRA VOZ.
LLevar todos el siguiente cartel a la vista y distribuirlo,que quede constancia delante de las cámaras:
¡ZP DIMISIÓN,POR EL ADELANTO DE LAS ELECCIONES GENERALES,YA!!
Unidos podemos,¿estais dispuestos a soportar un año más las nefastas políticas del Gobierno Socialista?¿Que más se necesita para levantarse y protestar?
¿A qué esperamos?



¿De veras los socialistas son “amigos” de los pobres,…? Sí, cada vez que llegan al poder consiguen que aumente el número de pobres.
Que se sepa, nunca ha habido ningún régimen populista que haya conseguido, o que de veras lo pretendiera, poner remedio a la injusticia, mejorar la vida de los más favorecidos, acabar con la pobreza (miseria tanto económica como cultural) Ningún sistema político “populista-progresista” como el de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, o el de su heredero, Guillermo Fernández Vara, ha promovido una verdadera educación, orientada a fomentar el pensamiento crítico, a erradicar las formas de pensar acientíficas, supersticiosas, las diversas formas de fanatismo. Los programas políticos de gobiernos como los que hemos tenido en Extremadura en el último cuarto de siglo, mejor dicho: los últimos treinta años, nunca han tenido como objetivo lograr un desarrollo sólido y perdurable (sostenible lo llaman ahora).
Realmente lo que menos les interesa son los derechos de las personas, les despreocupan los intereses de la gente corriente, y por supuesto les importa un bledo la salud de las instituciones “democráticas”, la participación ciudadana, y toda la retahíla con la que adornan sus discursos vacíos… Muy al contrario, procuran crear más y más situaciones de dependencia asistencial, fomentando el clientelismo-servilismo, “estómagos agradecidos”, servidumbres más o menos voluntarias, todas las formas posibles de subsidios, y adoctrinan a la población inculcándoles “valores” cargados de resentimiento, de revanchismo, o como poco de perplejidad y confusión… Se trata de conseguir lealtades a ultranza, la adhesión inquebrantable de la mayoría, eso sí, mayorías “secularmente oprimidas, maltratadas y con enormes carencias”. Las diversas formas de socialismo autoritario (aunque posiblemente todos los socialismos son autoritarios) así como los diversos fascismos, recurren a estrategias semejantes: se inventan un enemigo exterior, se inventan un enemigo interno y un enemigo en el pasado reciente. Por supuesto, para “echar balones fuera” la responsabilidad siempre es de otros, de la etapa política anterior, la “deuda histórica” también lo llaman. De ese modo podrán seguir medrando y malversando por mucho tiempo y con total impunidad…
En Extremadura contamos con referencias para dar y tomar: La causa principal de todos los males es “la derecha egoísta y reaccionaria, contraria a cualquier forma de progreso”, también el franquismo, y otro recurso muy eficaz es el “caciquismo secular”. Por descontado las etapas en las que gobernó el PSOE en España, con Felipe González, nunca existieron. De la actual situación de Extremadura el partido gobernante no tiene ninguna culpa, y a Juan Carlos Rodríguez Ibarra (y su sucesor, Guillermo Fernández Vara) y sus diversos gobiernos, ni nombrarlos. La versión del régimen es tan chocante, tan zafia, tan esperpéntica que ni a Valle Inclán se le hubiera ocurrido. Es un guión perfecto para una película de Pedro Almodóvar… Los actuales gobernantes formaban parte del mismo partido político, aplaudían a rabiar todas las ocurrencias del “jefe”, todas sus decisiones, participaron en todas sus campañas en las que fue elegido y reelegido, le rindieron pleitesía,… y por increíble que parezca, nos hablan con total descaro, sin ruborizarse, de que estamos inmersos en una nueva etapa, en la “segunda transformación de Extremadura” (Willy dixit).
Los sistemas demagógicos-populistas no se basan en ideas definidas, en programas de gobierno concretos, ese es el motivo de que proclamen de si mismos que son pragmáticos, realistas, y que cambien periódicamente según sopla el viento. En sus comités, consejos, “ejecutivas” cabe de todo; como en cualquier gazpacho que se precie el truco está en saber mezclar bien los ingredientes (aunque cada vez resultan más indigestos) Todo ello y tal vez algunos nuevos ingredientes de los llamados “independientes”, “progresistas”, “feministas” o provenientes de eso que llaman la “izquierda alternativa» seguirán manteniendo a nuestra región en una situación de profunda mediocridad…
¡Ojalá los extremeños no lo permitan el próximo día 22 de mayo!.
En los regímenes demagógico-populistas nunca falta el caudillismo, el culto al jefe; el partido se construye con base en una figura providencial, una figura carismática, al que la nación, la región, la comunidad autónoma “le debe todo”… En la historia hay una larguísima lista de ellos. El líder (aparte de ser muy ocurrente, besucón y dicharachero) suele ser un demagogo, que miente, halaga, caricaturiza, criminaliza, “moraliza”, o desacredita según le convenga.
Un demagogo es «alguien que le dice cosas falsas a gente que considera idiotas”. Engatusa al personal con actitudes cautivadoras como besar a niños, darse “baños de multitudes”, visitar hasta el último lugar del mapa, abrazar a indigentes y desconocidos, y sobre todo prometer maravillas. Por otro lado, es obligado que sea agresivo, hiriente, sarcástico, sin contemplaciones ni concesiones con aquellos a quienes sus seguidores consideran que hay que aborrecer, por ser considerados “el enemigo”, “los otros”… llegando incluso al extremo de encender el fuego del odio, y a continuación acusar a los otros de ser los causantes de la “crispación”…
No hay régimen populista que tolere la libertad de prensa o la libre expresión. Los medios de comunicación solo son consentidos, tolerados (pese a que hayan puesto de moda la palabra tolerancia, no es sinónima de respeto) cuando son aduladores, trovadores del partido del régimen, del jefe…. Los progres censuran cuantas ocasiones lo creen necesario y de múltiples maneras a periodistas y medios, o boicotean o asfixian económicamente a los medios que no son afines…
Los presupuestos siempre son manipulados con arbitrariedad. Los controles son silenciados o ninguneados. El modelo populista identifica fondos del Estado con fondos del gobierno o -peor aún- fondos de quien tiene la vara de mando. Los usa a discreción para someter a opositores, comprar voluntades y hacerse auto bombo. No escatiman en gastos a la hora de transitar por el camino del narcisismo-absolutista. Para los regímenes populistas no hay limitaciones ni medidas fiscalizadoras o que fomenten la mínima transparencia en la gestión de la cosa pública, solo se admiten “observatorios inoperantes y laudatorios”, nada de instituciones independientes, llámense tribunales de cuentas, defensores del pueblo, o cuestiones semejantes.
En un régimen populista-progresista, como el que lidera en la actualidad Guillermo Fernández Vara, no pueden faltar las alianzas con la «burguesía amiga» o los «empresarios patrióticos», es decir, aquellos que prefieren sobornar a funcionarios, pagar “el impuesto revolucionario” para obtener privilegios que producir en forma realmente competitiva.
El régimen populista no se priva de echar leña al fuego, como antes he indicado. Se trata de provocar constantemente la confrontación con empresarios, militares, sacerdotes, periodistas y opositores de hoy, ayer, de antes de ayer y de pasado mañana; y a continuación añadir que son los únicos enemigos del progreso, de la felicidad, el igualitarismo y el crecimiento sin fin que disfrutamos gracias a ellos… Y por supuesto, los únicos culpables de lo que aún está por mejorar.
También es característico de este tipo de régimen político su absoluto desprecio hacia el orden legal. Igual que en las monarquías absolutistas y a la manera de los caudillos «dueños de vidas y haciendas de sus súbditos”, la ley es apenas un traje que se ajusta a gusto y medida.
Ni qué decir tiene que el régimen populista-progresista no acepta la alternancia, procura por todos los medios a su alcance perpetuarse en el poder, su ideal es la reelección ilimitada, e incluso la presidencia vitalicia, quizás incluso hereditaria.
Todo lo anterior está aderezado con una buena dosis de buenismo, de pensamiento Alicia. La constante propaganda de que se está avanzando hacia un futuro maravilloso, de dicha, de felicidad, de equidad nunca vistos. Lo mismo que un ilusionista, que crea un escenario impresionante, que sólo es perceptible desde un determinado ángulo, y siempre y cuando todos los intentos de un estudio crítico sean abortados. Es un espejismo que se publicita de manera machacona, hasta la saciedad (con mucha eficacia, todo hay que decirlo) lo mismo se divulga el echarles la culpa a los otros y a la herencia del régimen anterior y a sus cachorros, para tapar y camuflar la ineficacia de su gestión, sus fracasos, su actuar chapucero, y ocultar los síntomas de deterioro.
Repetir que se han logrado resultados notables desde que ellos gobiernan, y que nos espera un futuro aún mejor, no deja de confundir, “convencer” y tener realmente un efecto anestésico en los ciudadanos; o como poco siembra la resignación, la aceptación de mediocridad imperante como algo soportable.
El caudillismo, el culto a la personalidad en torno a lo cual gira casi todo, la carencia de controles institucionales de cualquier clase, la inseguridad jurídica, la ausencia de visión de futuro, de previsión, de planificación, la cada vez mayor crispación y el objetivo de mantenerse en el poder a toda costa impiden cualquier posibilidad de progreso real. Con semejante clima no se pueden esperar inversiones propiamente dichas, ni ningún tipo de acción emprendedora, ni nada que se le parezca.
Los regímenes democráticos (no populistas) propiamente dichos no participan de la ristra de corrupciones mencionadas a lo largo de este escrito. No practican el personalismo narcotizante, anestésico, no manipulan los medios de comunicación, no usan de forma arbitraria el presupuesto, no alientan el odio, no desprecian la legalidad vigente, no boicotean la seguridad jurídica, no temen la alternancia, no descalifican a la oposición, no espantan las inversiones sino que las reciben con los brazos abiertos, se abren al comercio exterior y no distorsionan las estadísticas para engañar a la ciudadanía y hasta cuidan las formas (pero no con el “talante” cargado de un profundo cinismo).
Los regímenes democráticos –no populistas-poseen un mayor nivel de bienestar y de crecimiento, son previsibles e infunden más confianza. Por eso nos vamos quedando en el vagón de cola, en el “trasero del mundo”, pese a las enormes potencialidades que seguimos manteniendo inactivas por responsabilidad del modelo populista pseudoprogresista que hipnotiza, esclaviza y embrutece.
La persona más peligrosa para determinados gobiernos es aquella capaz de pensar cosas por si misma, sin importarle supersticiones ni tabúes. El mayor de los temores de ciertos gobernantes es que este tipo de persona llegue a la conclusión de que el gobierno bajo el que vive es deshonesto, demente e intolerable…
Carlos Aurelio Caldito Aunión.
Badajoz


– Feliz aumento de la edad de jubilación a los 67 años.
– Feliz congelación de las pensiones.
– Feliz abaratamiento del despido.
– Feliz subida del IVA al 18%.
– Feliz cancelación de la prestación de 400 €.
– Feliz cancelación del cheque bebé.
– Feliz cancelación de la desgravación por compra de vivienda.
– Feliz aumento del paro por encima del 20%.
– Feliz aumento del paro entre menores de 25 años por encima del 40%.
– Feliz «Dona tu dinero a la SGAE» por comprarte un móvil, una tarjeta para la cámara o por poner la radio en tu peluquería (entre decenas de cosas más).
– Feliz aborto por parte de niñas de 16 años sin necesidad del consentimiento paterno.
– Feliz Reducción de sueldo a funcionarios, controladores, etc…
– Feliz Reducción de pagas extras a funcionarios.
– Feliz «enésima» subida del precio de la electricidad.
– Feliz subida del precio del Gas Ciudad.
– Feliz subida del precio de los transportes.
– Feliz subida del precio de la gasolina.
– Feliz confiscación de vehículos.
– Feliz aumento recaudación tráfico y radares de «tramos».
– Feliz subida del precio de alcohol y tabaco.
– Feliz prohibición de fumar en pubs, discotecas, cafeterías, etc… sin compensación a los hosteleros por las reformas acometidas en la anterior ley.
– Feliz mayor presión fiscal de EUROPA.
– Feliz «blindaje» de las pensiones VITALICIAS.
– Feliz venta negligente del 30% de las reservas de oro españolas.
– Felices multas que os voy a poner por todo: por conducir, por beber, por escuchar música,por fumar, por comer hamburguesas con exceso de grasa,…..
El socialismo es el mayor agente destructor de riqueza y la garantía de que los pobres lo van a ser cada vez más,
mientras un ejército de parásitos vive en la abundancia desvalijando a los que no tienen capacidad suficiente para defenderse de las coacciones del Gobierno.
Eso es el socialismo:
Si quieres más FELICITACIONES… los votas!!!!!!!!
