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El presidente del «Frente Popular» insulta a medio país «al borde de la insurrección civil»

El presidente del «Frente Popular» insulta a medio país «al borde de la insurrección civil»

Pedro Sánchez declaró ayer la guerra a la más de media España que no le vota.

Pilar Díez

Pedro Sánchez interviene durante el primer día del debate de investidura. | EFE

El Mundo

«Sánchez levanta un «muro» para ser presidente frente a media España». El muro de Pedrín, lo ha bautizado Bustos. La intervención del chulo playa fue una declaración de guerra a la mitad de los españoles. Pues a la guerra. «Sánchez se erigió en el primer candidato a la Presidencia que no solo no aspira a gobernar para la mitad de España, sino que lo hará en su contra«, dice el editorial. La mitad de España no le reconoce como su presidente.

«No es cierto que el presidente sea la única alternativa a un Gobierno de PP y Vox: tras el 23-J Alberto Núñez Feijóo le ofreció un acuerdo que Sánchez rechazó. El bloque plurinacional no es una condena, sino una decisión consciente: la de expulsar al centroderecha del espacio democrático». Es lo que ha elegido este impresentable. Sánchez gobierno con quien gobierna porque quiere, no por obligación.


«Por eso, en un discurso netamente frentista, Sánchez convirtió al rival político en una caricatura semifascista que nunca debe gobernar». El discurso fue un insulto y un escupitajo en la cara de los españoles que no le votan, que son la mayoría. «En lugar de presentar un programa de gobierno, como debía, enarboló un discurso agresivo contra el PP y contra el propio Feijóo«. «La sesión anticipa una legislatura extremadamente tensa y cautiva de la radicalidad». No podía ser de otra manera con un radical déspota en la Moncloa.


Como dice Jorge Bustos, «él no aspira a la comprensión, el cariño o la gratitud de los españoles, ni siquiera de la mitad de ellos: él es un tipo que ha jurado venganza, y le basta ir encontrando por el camino aliados que compartan su resentimiento inextinguible. ¿Contra quién? Al principio contra los barones que lo echaron, después contra la derecha que le ganaba en las urnas, luego contra los empresarios que se reían de él, ahora le ha entrado la perra con la Iglesia, más tarde le tocará al Rey: tanto da». Muchos se van a acordar de lo que hicieron el 23J.

David Jiménez Torres dice que «el daño que se está haciendo a nuestra democracia era asombrosamente evitable». «Se dice con frecuencia que Sánchez es un político valiente. Pero sus medidas supuestamente valientes han facilitado, al menos a corto plazo, su permanencia en el poder». Es lo único que le importa, por Dios a estas alturas no creo que quepa ninguna duda. «Siempre hubo opciones más valientes e indudablemente mejores que la que se ha elegido: la del frentismo, la arbitrariedad y la huida hacia adelante. Pero esas opciones ya se han desvanecido. Y el nuevo camino que se abre ante nosotros es mucho más sombrío». Nos enfrentamos a un tipo al que le gusta mucho la fruta. Pero eso ya lo sabíamos el 23J, cuando aún teníamos opciones.

Raúl del Pozo tampoco da crédito a la maldad infinita de Sánchez. «Con un país al borde de la insurrección civil, el candidato -en un discurso larguísimo, tedioso, cargante- criticó la escalada de las derechas de reaccionarias; les dijo que no aticen el odio, aunque él sea el primer culpable de esta escalada de polarización por su comportamiento sectario, maniqueo y oportunista al pactar con los enemigos de la nación e imponer un Gobierno frentista contra la mayoría de las instituciones, que se han echado a la calle. Ha llegado a culpar al PP del odio y la crisis de Cataluña diciendo que su receta condujo al desastre. No atacó a los que proclamaron la independencia porque son sus cómplices». Ese tipejo de barra de bar es sólo eso, odio y sectarismo. «En su primera réplica, Feijóo devoró a Sánchez y a su discurso, y le dijo que ha perdido la razón y la poca coherencia que le quedaba». El problema es que a Sánchez le resbala lo que le digan. Está completamente loco. Pero, como dice Raúl, «todos los discursos son inútiles porque Sánchez tiene amarrada la amnistía, la investidura y la presidencia. Lo demás son palabras«. Exacto. Tuvimos las urnas para librarnos de este monstruo zumbado. Y no lo aprovechamos.

El País

«Sánchez defiende la amnistía para un Gobierno que frene a los ultras», dice el periódico ultra de las mil colinas. El discurso de odio del presidente de media España. Carlos Cué, entregado sanchista, dice que «Pedro Sánchez sale al ataque una vez más». «Sánchez y Feijóo protagonizan un tenso debate como preludio de una legislatura al rojo vivo», dice Xosé Hermida. Hombre, si el mismo presidente declara la guerra a media España qué se puede esperar.


El panfleto sanchista está mucho más tranquilo que los últimos días. Como dice Íñigo Domínguez, las matemáticas son impepinables. El editorial no editorializa, es más bien una crónica. «Un debate durísimo, encarnizado, pero de absoluta normalidad democrática en un Congreso de los Diputados». A El País le parece normal que el presidente de un país levante un muro contra más de medio país, mienta, insulte y se ría del jefe de la oposición. Todo muy normal. «Sánchez defiende sus pactos, que incluyen las medidas de gracia, como un freno contra la ultraderecha». Sí, estuvo dos horas riéndose de nosotros en nuestra cara.

La España "que no se rinde" se revuelve contra su epílogo letal Jesús Fernández Úbeda


Daniel Gascón dice, sin embargo, que «si te importa la mentira, es difícil estar a favor de la impunidad a cambio de la investidura». «Todo el mundo sabe que la amnistía obedece a una sola necesidad: los siete votos de Junts. El único motivo real está ausente de la exposición de motivos de la proposición de ley. Todo lo demás —los «argumentos jurídicos», la «pedagogía» política, la apelación a «la concordia»— es farfolla». Y aburren a las ovejas. «No motiva la ley otro interés que la conveniencia personal: la de Pedro Sánchez y la de Carles Puigdemont. Los beneficiados directos de la amnistía son los que la han impulsado y redactado». Y aún así, es mucho más inquietante la declaración de guerra de un loco peligroso como el chulo que castiga. Muchos irán al exilio para evitar la cárcel.

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Luz Sánchez Mellado da cuenta lo que ha logrado Sánchez. «De lo que estoy segura es que, aquí y ahora, mientras España, ña, ña, ña, se rompe o se refuerza, en las barras de los bares, los grupos de WhatsApp de amigos y familias, y las mesas de las casas se está acordando no hablar de política ni de coña para tener la fiesta en paz y no salir tarifando». Una verdad como un templo.

ABC

«Sánchez agrava la fractura entre españoles para tapar la amnistía». No, que va. Sánchez es un enfermo y goza con la fractura. Tapar la amnistía le importa un bledo, tiene los votos que es lo único que le importa. «Pedro Sánchez inauguró ayer un género preocupante en los discursos de investidura. Rompiendo la costumbre mantenida durante décadas por todos los candidatos a la presidencia del Gobierno, el todavía presidente en funciones dedicó la mayor parte de su turno de palabra a desacreditar al jefe de la oposición», e insultar a la más de media España que no le vota. «En ningún momento abandonó el tono confrontativo».
«Nada más tomar la palabra mencionó conjuntamente a Vox y al Partido Popular, formaciones a las que deslegitimó y tildó de antidemocráticas, lo que es tanto como demonizar a millones de españoles«. Echarlos de España.

Una puñalada trapera contra millones de ciudadanos Pablo Planas

«El discurso del presidente en funciones fue creciendo en agresividad y llegó a plantear, de forma inquietante, la necesidad de elevar un muro contra todas las fuerzas que pueden suponer una alternativa a su gobierno. A Sánchez no le tembló la voz a la hora de emplear expresiones gravísimas y llegó a afirmar que nos encontramos ante un «dilema existencial», lo que evocó la funesta retórica de otros tiempos». El 36, para ser exactos. «Sánchez cultivó irresponsablemente el miedo a la alternancia política como un recurso emocional con el que legitimar los excesos de su Gobierno y la erosión institucional a la que nos condenan sus pactos». «El Partido Popular tiene ante sí la enorme responsabilidad de ejercer una oposición firme con el objetivo prioritario de mantener la igualdad entre españoles, el marco constitucional y de reconstruir nuestra amistad civil frente a un Gobierno de evidentes tintes divisivos«. Hablemos claro, tintes guerracivilistas.


«El verdadero, único programa consiste en evitar que gobiernen los fachas. En el presuntuoso lenguaje sanchista, levantar un muro de defensa de la democracia», dice Ignacio Camacho. «Pero no se trata de un muro sino de una trinchera». Es un tipo peligrosísimo, un grandísimo degustador de fruta. «Toda la línea argumental del candidato se basa en la alineación de bloques, en conducir al país a un enfrentamiento bipolar, a una confrontación civil, a una fractura deliberada de la convivencia». Ya sabemos a lo que atenernos.

La Razón

«Sánchez elige el radicalismo y la crispación para tapar la amnistía». Y dale molinos. Sánchez no necesita tapar la amnistía. Le traen al fresco las manifas y las protestas. Y siempre ha sido un radical. «El debate de investidura es la crónica de la legislatura que se viene. División, insulto, Gobierno sometido al chantaje independentista, y con Vox tensando la cuerda por la derecha para echar más leña al fuego en el que se calienta Pedro Sánchez». Carmen Morodo la tiene tomada con Vox. Aquí no hay más amenaza que Pedro Sánchez.

«En un clima de división social, política, institucional y judicial sin precedentes, Sánchez no fue ayer al Congreso a rebajar la tensión, sino a echar más gasolina porque la polarización y el eslogan de la extrema derecha es el pegamento que une a sus socios y que justifica todas sus concesiones». Con precedentes, Carmen, con unos precedentes que terminaron en una dictadura de 40 años.

Dice Marhuenda que «el rostro que mostró durante su intervención confirma que tenemos enfrente a un político crispado, frentista y vengativo». Y con un odio y una maldad que hiela la sangre. «No quiere ser presidente del Gobierno de España sino de un Frente Popular. Por ello, se dedicó a atacar la sensibilidad de la mayoría de los españoles».


Para Sergio Alonso «España involuciona a toda marcha hacia una dictadura encubierta». «Cesiones que, como las anteriores pactadas con Bildu, dinamitan el orden constitucional que ha propiciado hasta ahora una convivencia próspera y pacífica entre españoles de todo signo y condición, con altibajos esporádicos de violencia instigados por los mismos que a partir de este momento teledirigirán La Moncloa si un milagro no lo remedia». Los milagros no existen, existen las urnas. O existieron.

LA PRENSA…… ESA COSA.

La era de la mentira

El asesinato de la verdad es el gran crimen del siglo XXI y, curiosamente, nadie ha ido a la cárcel por ese terrible asesinato. Los poderosos han convertido a la mentira en la nueva diosa madre de la vida.

No estamos viviendo en la edad de la electrónica, ni en la de los microchips, ni en los aledaños de la Inteligencia Artificial. Estamos viviendo en la «Edad de la Mentira».

Los departamentos de imagen y reputación han ganado peso en las empresas y los gobiernos dedican enormes cantidades de dinero a mentir, gastando en propaganda, comprando medios de comunicación, voluntades y legiones de asesores expertos en vender humo.

Cada producto, cada embalaje, lleva una o varias mentiras impresas. Los departamentos de marketing ha tomado el poder y se han convertido en espacios de elaboración de mentiras creíbles.

De lo que se trata es de sustituir la realidad por lo que llaman «relatos», que son cuentos e ilusiones que disfrazan la realidad y la presentan con rasgos idílicos, apetecibles, hermosos.

La destrucción del adversario es otra factoría del gran mundo de la mentira, que trata de desprestigiar y aniquilar a todo el que cuestiona el poder dominante.

Hasta las personas son pura mentira. La belleza es un disfraz casi siempre. Ves a una estrella del cine o de la televisión recién levantada y sin maquillaje y sales huyendo creyendo que has visto al diablo. Si le quitas a una belleza el maquillaje, las prótesis y los disfraces, la decepción está garantizada.

Las empresas pelean por la «Reputación», que es el conjunto de mentiras y disfraces que las hace parecer lo que no son. Los dramas «reputacionales» son temidos y se consideran la antesala de la ruina.

Los «medios de comunicación» vivían en su origen gracias a su credibilidad, pero ahora viven gracias a las mentiras que difunden, algunas, como las gubernamentales y de partidos políticos, muy bien pagadas. Los departamentos de marketing y propaganda han tomado el poder y las redacciones de periodistas, antes libres, soberanas y todopoderosas, son hoy departamentos esclavizados que sólo reciben órdenes y compiten en mentir de manera eficaz.

Los lectores son ahora rehenes y no clientes. La verdad se ha ido al traste y la gente lee la prensa (cada día menos) para divertirse, no para informarse y conocer la verdad.

Para conocer la verdad hay que leer versiones distintas y opuestas y calcular la verdad sacando la media aritmética, pero sobre todo hay que acceder a la prensa semiclandestina que circula por Internet, donde subsisten los últimos espacios de periodismo libre y veraz, que comparten las redes con legiones de estafadores y agentes de la mentira, al servicio de los poderes.

De las grandes cadenas de TV mejor no hablar. Allí la verdad es casi extraterrestre. En la mayoría de los casos son aparatos de propaganda que han logrado meterse en los hogares, donde penetran sin filtros delincuentes, chorizos, pederastas, prostitutas, corruptos y delincuentes disfrazados de políticos con cargos de concejales, alcaldes, y hasta ministros y presidentes, todos compitiendo por engañar al inocente y desvalido ciudadano.

No hay prensa independiente, veraz ni libre en siglo XXI, probablemente en ningún sitio, aunque en España la bajeza y la estafa adquieren dimensiones olímpicas.

Ya no hay reporteros de investigación ni periodistas fisgones porque nadie los quiere ni nadie los contrata. Todos dedicados a consumir noticias elaboradas por los anglosajones y los judíos, controladores mundiales de la noticia y maestros del engaño.

Y lo peor de todo este sucio circo mundial de la mentira y del engaño es que lo paga el ciudadano con sus esfuerzo y sus impuestos. El asesinato de la verdad es el crimen del siglo XXI y, curiosamente, nadie va a la cárcel por ese terrible asesinato.

Francisco Rubiales

El timo de las banderitas

IVÁN CANTERO

Tal vez usted, sufrido lector, ha llegado a pensar alguna vez que está fuera de lugar. Las redes  sociales están llenas de perfiles con banderitas que ni le suenan, triangulillos pabajo, lazos de  colorines y todo tipo de símbolos horteras compuestos con emoticonos que facilitan a los  desaprensivos de Silicon Valley o Pearl River Delta la tarea de segmentar a los idiotas que  compartimos contenido en ellas (créame, la inteligencia artificial no da para tanto como  dicen).

Si se centra en los medios, la cosa no mejora demasiado: el derrumbe de la prensa  escrita hace florecer cientos de diarios o filiales digitales, a menudo de rentabilidad tan  precaria que los hace rehenes de un par de patrocinadores (a veces escondidos en la sombra)  con derecho de pernada, dado que la gente se ha malacostumbrado a no pagar por la  información que consume. 

También habrá experimentado una sensación extraña al comprobar que muchas  grandes firmas hacen publicidad y comunicación cada vez más extraña y propagandística, tal  vez para hacernos pensar que los estereotipos exóticos son en realidad los más comunes, o  que los clásicos han dejado ya de existir. Además, estas mismas marcas y las grandes  instituciones presumen públicamente de autoimponerse cuotas a la hora de gestionar sus  recursos humanos que nada tienen que ver con la excelencia profesional ni los méritos  curriculares; amén de implantar medidas y protocolos que tratan de resolver problemas  imaginarios en lugar de los que en realidad atenazan a la sociedad (como por ejemplo la  racionalización de los horarios laborales, de modo que la creación y crianza de una familia  amplia no esté reservado solo a los ricos por poder adquisitivo y las clases más bajas por  inercia). De la ficción mejor no hablamos, pues apenas existen ya personajes o conflictos en  los guiones que no tengan significación o intencionalidad vulgarmente política. 

Gran culpa de esto la tienen muchos «espertos» en «márquetin» y directivos. Los primeros,  porque creen que la sociedad se parece a su grupo pedorro de conocidos en el ecosistema del barrio madrileño de Malasaña; los segundos por pura burricie más allá del trabajo  ejecutivo, que los lunes creen haber descubierto un continente cuando comentan en un  comité un par de ideas de cualquier cantamañanas con pinganillo que ha colgado una charla  en YouTube en la que argumentaba con grandes aspavientos su solución para una cuestión  social de Estados Unidos. Al cabo, no hay nada más eficaz y eficiente que solucionar  problemas que no existen, pues fácilmente se popularizan y son más sencillos de mediatizar  que los reales. 

¿Ha cambiado el eje de rotación de la opinión pública? Para nada, pero eso es lo  que se pretende que pensemos. A la mayoría de los responsables de los grandes agentes  económicos y sociales les importa un carajo la agenda 2030 o las reivindicaciones lobísticas,  pero la mafia del mal ha utilizado una estrategia brillante para extorsionarlos a todos desde  el poder político: se obliga a adoptar determinadas medidas a todo aquel que participe en  procesos regulados por la administración pública, opte a recibir subvenciones… o  directamente sea obligado por ley; y a su vez capilariza este veneno en entidades de menor  tamaño imponiendo dichas reglas también a los proveedores de los anteriores. Muy pocos se  libran de caer en esta telaraña, y una gran parte de ellos (que a veces pueden llegar a parecer  independientes), comen de pesebres más grandes a cuenta de poderes económicos diferentes. 

No se prive, por tanto, de pensar y opinar lo que le salga de los propágulos: el mundo  no está contra usted, más bien al contrario, y las majaderías son cosa de unos pocos. Pero  cuando nos enfrentamos a la realidad de manera individual, el malvado brujo Frestón troca  los gigantes en molinos, como al Quijote, para hacernos creer que estamos locos al cargar  contra ellos.

La muerte de la prensa libre

Como ya sabrán, hace pocos días se aireó la noticia de los pagos del F.C. Barcelona a los árbitros, con la sospecha de que esas mordidas buscaban comprar un trato de favor. Una noticia de este calibre justificaría inundar las portadas de la prensa catalana. Pero no...

POR: Joan Puig

Cuando se descubrió el pastel, eché un vistazo a la prensa deportiva catalana. Asombroso. Ni una sola línea. Repito: ni una sola línea. No hace falta imaginar que habría pasado si lo mismo hubiese ocurrido con el Real Madrid.  En los días siguientes echaba ojeadas a la prensa generalista —La Vanguardia, El Periódico, Ara, etcétera…—. Y lo único que encontré fue un artículo que se hacía eco de los comentarios del entrenador del Barça, en el que decía que era raro que algo así se publicase justo ahora, siendo líderes. O sea, que era una conspiración. 

Sigamos. A las puertas de la huelga de Sanidad en Cataluña, La Vanguardia publicaba un artículo a página completa… ¡Sobre Ayuso y la Sanidad! ¿Saben que Cataluña es la Comunidad Autónoma que lidera las listas de espera para operarse? Es vergonzoso.

Hace unos días ocurrió algo terrible: el suicidio de una niña en Sallent. Aunque se intentó ocultar, finalmente se descubrió que la causa era el bullying que sufría en la escuela, entre otras razones porque se burlaban de su nivel de catalán. Cuando encontré alguna mención a esta noticia, era sobre la lacra del bullying en España. Cataluña, la tierra de la Omertá.

Recuerdo que cuando se descubrió el caso Pujol, un periodista y exdirectivo de un periódico importante de Cataluña hizo autocrítica: “hemos mirado demasiado hacia otro lado durante demasiados años”. Obviamente no han aplicado lo aprendido. Es más… proliferan los artículos de opinión que loan la figura figura histórica del expresidente. Aquí todo es intocable.

Tampoco leerán nada sobre los suicidios en las cárceles catalanas, que ostenta el triste récord de ser líderes en España,  por ejemplo. O sobre la tasa de fracaso escolar en Cataluña, que es aterradora. Es deprimente, créanme.

Estos días nos hemos enterado del hackeo de varios centros hospitalarios. Es gravísimo. Entre otras consecuencias, es posible que los datos de los pacientes acaben en las aseguradoras y que éstas lo utilicen para denegar solicitudes para ser cliente de la entidad. Algo así, en cualquier democracia occidental, conllevaría la dimisión del máximo responsable político. Pero en Cataluña, no. ¿Por qué? Porque saben que, con la inestimable ayuda de los medios de comunicación catalanes, la sociedad seguirá en la inopia. Es desolador. 

Y si hablamos de las radios, tres cuartos de lo mismo. Estos días, tan prolíficos en noticias escandalosas en Cataluña, ¿saben de qué hablan en RAC1 (emisora líder)? Pues de la Operación Cataluña, Villarejo, etcétera.

Los medios de comunicación catalanes han contribuido, y siguen contribuyendo, a construir una sociedad idiotizada, que se mira el ombligo. “Somos los mejores” es la letanía que emiten los medios, sin mostrar nunca la más mínima exigencia o crítica hacia los organismos públicos que les gobiernan.

Algo tan saludable como la crítica sirve para que los Gobiernos estén obligados a ser mejores y, sobre todo, a que la sociedad sea exigente. Fíjense que jamás ha habido ninguna manifestación como protesta contra la corrupción. Impensable. Los medios de comunicación catalanes sólo se calientan con el tema de la lengua. Tenemos un ejemplo reciente. El caso de la enfermera que protestaba por tener que obtener el nivel C de catalán. ¡Anatema, herejía! Ahí sí, ahí entraron al trapo, como un rebaño de miuras, TV3, la prensa, la radio, las tertulias, magnificando un caso puntual. 

Sí, señores, no les quepa la menor duda: el periodismo en Cataluña no existe. Y es cómplice y responsable de haber creado una sociedad infantilizada y manipulada, que alimenta un vergonzoso sentimiento de superioridad que roza el racismo. ¿Exagero? ¡En absoluto! Miren, recientemente, por un extraño milagro de origen desconocido, TV3 emitió un reportaje sobre el protagonismo de los catalanes en la explotación de los negros de Cuba. ¿Han oído hablar del repugnante papel jugado por los negreros catalanes en el tráfico de esclavos? Seguramente sí. Las grandes fortunas catalanas se amasaron comerciando con seres humanos, a miles, decenas de miles. Como en todas partes, la Historia tiene etapas luminosas y otras mucho más oscuras. Pues bien… ¿Saben cuál fue la reacción que generó ese programa? Negación, absoluta, rotunda. Y balón por la banda. Y cortina de humo. Y que eso era culpa de España, porque los catalanes, seres de luz, no hacían estas cosas.

Este último ejemplo refleja perfectamente en qué han convertido a la sociedad catalana los medios controlados por los gobiernos nacionalistas: no conciben, ni admiten, ni analizan, que los catalanes no sean seres luminosos, ahora y en toda su historia pasada. Cataluña es una sociedad adolescente,  estúpida, sumamente inculta, y sumamente fanatizada. Da mucha pena, muchísima, toda.   

Recuerdo que hace ya algún tiempo mantuve un intercambio de tweets sobre lo “sangrientos que fueron los españoles, el Duque de Alba, etcétera». Cuando argumenté que en aquel contexto histórico era algo habitual, la guerra, las conquistas, mi interlocutor me contestó —¡cómo no— que los catalanes no eran así. Que ellos eran seres élficos. Le puse un ejemplo de lo contrario y documentado. De hecho, todavía a día de hoy, el recuerdo de la terrible «Venganza Catalana», bajo la figura del Katalan, como respuesta al asesinato de Roger de Flor aún persiste en los países balcánicos, donde la figura de un guerrero-gigante, sediento de sangre, se usa para asustar a los niños. O en Bulgaria, donde es un insulto llamar a alguien “hijo de catalán”. En la respuesta incluí un enlace a un excelente artículo histórico. ¿Saben que ocurrió? ¡Me bloqueó de inmediato! Y es que esta parroquia de fanáticos no soporta ninguna verdad que pueda estropear su falsa luminosidad.

¿Tiene solución el periodismo en Cataluña? Pues me temo que no. Hace ya unos cuantos años publiqué un artículo sobre este tema, en el que utilizaba como ejemplo un texto del periodista Enric Juliana, subdirector de La Vanguardia. Me pareció correcto enviárselo en un mensaje privado de Twitter. Lo leyó. Vaya si lo leyó. De cabo a rabo se lo leyó… ¿Y saben que hizo? ¡Bloquearme a los pocos minutos! 

Mientras he escrito estas líneas, más y más ejemplos de la muerte del pensamiento crítico y del periodismo libre se han producido en Cataluña. Es inútil intentar siquiera consignarlos todos. Descanse en paz el periodismo en Cataluña, tierra de silencio.

Una guerra individual, mental.

Las mecánicas para llevar a cabo el posterior dominio directo sobre los individuos, parten de ALEJARLO DE LO SIMPLE.

Confundir con intrincadas dialécticas para que esas mentes nuevas, ignorantes o directamente poseídas por emociones distorsivas como la envidia o el resentimiento sean parte del ejército propagandístico y hacia su propia destrucción, como LIBRES INDIVIDUOS.

Esto lo han planificado en sus postulados e ideologías desde desde la antigüedad, reconocidos «filósofos», a otros tantos «intelectuales». Difusores todos ellos, CONTRANATURA.

Este alejar al humano de lo SIMPLE Y EVIDENTE, en su aspecto profundo – y esa es la intención -, lo vacía de sí mismo, DE SU NATURALEZA.

Y lo coloca EN EL CAOS, SU PROPIO CAOS INTERIOR.

Esto quiere decir, que nuestra esencia biológica, mental, espiritual es la atacada para crear en los individuos una REALIDAD FICTICIA – valga el contrasentido – compuesta por conceptos falsos, palabras que pierden su original significado, perversión del lenguaje, destrucción de la cultura, etc.etc.etc. Y creación permanente de conflictos.

Todo lo armónico como especie y CONSTRUIDO NATURALMENTE a través de siglos de convivencia, concordancia, acuerdos sin imposición, valores morales, éticos, espirituales. Que los humanos hemos compartido, edificado, son todos dinamitados.

A partir de esto – y desde la perversidad de estas mentes que solo buscan sometimiento y destrucción, mas y mas poder -, se puede esclavizar sin necesidad de ejércitos ni amenazas directas.

Las mentes ya han sido programadas para ser dirigidas. Como base de sustento LA DEPENDENCIA DEL PODER es unánime y estas cabezas necesitan recibir su dosis de FALSA INFORMACIÓN Y MENTIRAS diariamente.

Pero más allá de todo este mal, grupos de individuos que están blindados mental y espiritualmente ante esta maquinaria y conocen profundamente su naturaleza, son y serán siempre quienes lleven adelante la victoria.

Hoy el mundo en lo positivo de la tecnología, nos conecta en red y como jamás antes. Y ese es el ejército victorioso.

El mal lleva dentro de sí el sello de su autodestrucción. (Individuo Libre)

El marxismo cultural impone el fin de la libertad de expresión en Europa / Cultural Marxism imposed to freedom of expression in Europe

fin-libertad-expresion

Según un extenso reportaje publicado en la nueva Revista Naves en Llamas, en su número del pàsado mes de junio, el totalitarismo socialdemócrata se extiende por los principales países de la Unión Europea de la mano de la más asfixiante censura periodística que ha vivido el viejo continente desde la II Guerra Mundial.

Mientras el Parlamento Europeo “aconseja” a los ciudadanos qué periódicos leer y pretende “enseñar” qué información seleccionar y cómo hacerlo, países como Alemania, Francia, Suecia o Gran Bretaña, entre otros, diseñan leyes intensamente restrictivas que se presentan como herramientas legislativas contra las “noticias falsas”, pero que tienen como único fin castigar y eliminar todas aquellas informaciones y opiniones que cuestionen el pensamiento políticamente correcto impuesto a sangre y fuego en la UE por las fuerzas políticas dominantes y la totalidad de los medios de comunicación del Sistema.

La historia de la comunicación de masas demuestra que las informaciones falsas, las noticias equivocadas, los comentarios manipuladores, los análisis torticeros, las opiniones estridentes, las críticas furibundas y los puntos de vista rompedores son la esencia de la libertad de expresión desde que las primeras gacetas comenzaron a ver la luz en la Europa del siglo XVI. Y, del mismo modo, tratar de poner fin a la publicación de “mentiras” ha sido la excusa preferida de los incontables censores políticos, culturales o religiosos que el mundo ha conocido a lo largo de los siglos. Lo dramático del asunto es que hoy, en el siglo XXI, son las principales potencias de Occidente, sumisas a una falsaria corrección política impuesta por la alianza atroz existente entre el marxismo cultural y el islamismo político, las que no dudan en silenciar a sus ciudadanos más libres, aquellos que se niegan a acatar el discurso ideológico dominante.

Durante los últimos años, y especialmente desde que las grandes empresas periodísticas entraron en una crisis económica dramática a consecuencia de la implosión producida en el sector por la llegada de las TIC’s (nuevas tecnologías de la comunicación y la información), han sido los canales televisivos de más audiencia y las principales cabeceras del continente (tanto unos como otros generosamente financiados por las instituciones) los medios que más patrañas, inventivas y contenidos manipulados han lanzado al público en general. Estas empresas, de la BBC a El País, pasando por Financial Times, La Vanguardia, Le Monde, The Washington Post, The New York Times o La Sexta, mantenidas directamente o indirectamente por gobiernos propios o por regímenes dictatoriales extranjeros, son las que durante años han mantenido el monopolio de la desinformación en solitario y son las que hoy más presionan para que los dirigentes europeos actuales legislen a su favor… censurando, acallando y enmudeciendo a los nuevos protagonistas informativos que, básicamente a través de Internet, se suman al ámbito de la comunicación global.

Francia

En Francia, donde intelectuales y periodistas de talla internacional como Alain Finkielkraut, Éric Zemmour, Gilles Kepel o Ivan Rioufol, repetidamente censurados en las televisiones públicas, denuncian insistentemente y en solitario cómo cada vez es más difícil emitir informaciones y escribir opiniones contrarias al pensamiento único islamoizquierdista dominante, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado el inicio de una “guerra” a las “noticias falsas” y a quienes las propagan. Con este fin, va a impulsar una nueva ley para “controlar, limitar y castigar la propagación en Internet, durante campañas electorales, de noticias falsas por parte de entidades extranjeras”.

Según Emmanuel Macron, que ascensdió al poder después de que los principales medios de comunicación galos impulsaran una durísima campaña contra su principal contrincante, François Fillon, la norma que está preparando su Gabinete “protegerá la vida democrática de las falsas noticias que, a través de las redes sociales, expanden por todo el mundo y en un instante, en todas las lenguas, bulos inventados para ensuciar a un responsable político, a una personalidad, a una figura pública, a un periodista”.

Mientras tanto, en Francia, como también ocurre en la mayor parte de los países que forman el núcleo duro de la UE, y gracias a leyes dictadas “ad hoc” bajo el pretexto de luchar contra “los discursos del odio”, es imposible y sumamente arriesgado cuestionar públicamente los constantes alegatos antidemocráticos lanzados por el Islam político, no hay forma de criticar serenamente a los “jemeres verdes” apologetas incansables del “cambio climático” y, por supuesto, es siempre motivo de querella judicial cualquier planteamiento que se haga en contra de una ideología de género tan generalizada como ignorante. De todo esto, de las decenas de “no-go zones” que se extienden por el país, de los miles de policías que son atacados todos los años en los barrios de mayoría musulmana y de las decenas de atentados islamistas que se han cometido en suelo galo en la última década, Macron, por el momento, no tiene nada que decir.

Alemania

Desde el pasado 1 de octubre de 2017, una nueva ley ha introducido la censura del Estado en plataformas sociales como Facebook, Twitter y YouTube. El Gobierno germano exige a estas empresas que acallen a sus usuarios en nombre del Estado alemán y, para ello, estas redes sociales se encuentran obligadas a borrar o a bloquear cualquier “delito de ofensa” como el libelo, la calumnia, la difamación o la incitación en un plazo de 24 horas de la recepción de la queja de un usuario, al margen de que el contenido de la denuncia sea cierto o no. Las empresas propietarias de las redes sociales tienen siete días para los casos que sean más complicados. Si no lo hacen, el Gobierno alemán puede imponerles una multa de hasta 50 millones de euros por no cumplir la ley.

De esta forma, el Ejecutivo de Angela Merkel ha conseguido que la libertad de expresión de sus ciudadanos esté sujeta a las decisiones arbitrarias de entidades empresariales que tienden a censurar más de lo necesario para no arriesgarse a una multa demoledora. Como explica la analista Judith Bergman, “cuando se nombra a los empleados de las compañías de las redes sociales como policía privada del pensamiento del Estado y se les da el poder de moldear el actual discurso político y cultural, decidiendo quién puede hablar, y qué puede decir, y a quién se acallará, la libertad de expresión se reduce a nada más que un cuento de hadas”.

Mientras esto ocurre, y como ejemplo perfecto de que tanto en Alemania como en el resto de Europa Occidental la censura solo funciona en una dirección, el Tribunal del distrito de Múnich ha reactivado e imputado una sentencia suspendida al periodista alemán Michael Stürzenberger de seis meses de cárcel por publicar en su página de Facebook una foto histórica del gran muftí de Jerusalén, Haj Amin Al Huseini, estrechando la mano de un gerifalte nazi en el Berlín en 1941. Los fiscales acusaron a Stürzenberger de “incitar al odio hacia el Islam” y de denigrar a esta religión por publicar la fotografía. El tribunal declaró a Stürzenberger culpable de “diseminar la propaganda de organizaciones anticonstitucionales”. Aunque la admiración mutua que una vez existió entre Al Huseini y los nazis alemanes es un hecho histórico incuestionable, resulta evidente que los tribunales alemanes están reescribiendo la historia, con el visto bueno de las autoridades políticas.

Reino Unido

En el Reino Unido, mientras el alcalde musulmán de Londres prohíbe colocar en las estaciones de metro anuncios de mujeres occidentales en bikini, la primera ministra, Theresa May, dirige también su indignación contra las compañías de Internet y contra los usuarios de éstas: “La industria tiene que ir más lejos y más rápido para automatizar la detección y eliminación de contenido terrorista online […]. Al final, no son sólo los terroristas a quienes tenemos que derrotar. Es la ideología extremista que los alimenta. Son las ideologías que predican el odio, siembran la división y perjudican nuestra humanidad común. Debemos ser mucho más firmes en la identificación de esas ideologías y su derrota, en todos los ámbitos de nuestra sociedad”.

A más de un lector esta declaración de principios puede resultarle aceptable, pero lo más llamativo de la misma es que en ella Theresa May jamás pronuncia el “apellido” de los terroristas que durante los últimos años, y especialmente a lo largo de 2017, han convertido Londres en general, y el Reino Unido en particular, en un campo de cadáveres. La primera ministra sigue insistiendo en que “estas ideologías” afectan “a todos los ámbitos de nuestra sociedad” cuando, en realidad, prácticamente todo el terrorismo que padece Occidente es islámico.

Paralelamente, su propia secretaria de Interior, Amber Rudd, se ha negado a ilegalizar al brazo político de Hezbolá. El discurso del odio de los islamistas de Hezbolá, al parecer, es perfectamente aceptable para las autoridades británicas. Y también el del clérigo musulmán sudafricano y predicador del odio Ebrahim Bham, que había sido intérprete del director jurídico de los talibanes. Se le permitió entrar en el Reino Unido para hablar en el Queen Elizabeth II Centre, un edificio del Gobierno, en el marco de la “Expo Palestina”, un gran evento antijudío celebrado en julio en Londres. Bham es conocido por citar a Goebbels, el ministro nazi de Propaganda, y decir que todos los judíos y cristianos son “agentes de Satán”. Entretanto, a un académico de primer orden como Robert Spencer se le ha vetado la entrada en el Reino Unido, supuestamente porque lo que narra —que es verdadero— es “islamófobo”.

La muy concreta intencionalidad política e ideológica que encierra el empeño de coartar la libertad de expresión de los ciudadanos en base a lo que se conoce como “delitos de odio” queda claramente expuesta en los datos que ofrece la Fiscalía del Estado británica (CPS, por sus siglas en inglés), que entre 2015 y 2016 asegura haber denunciado 15.442 casos de este tipo de faltas. Curiosamente, a pesar de que los judíos de Gran Bretaña, que ya han sufrido un drástico aumento el antisemitismo en los últimos tres años, suelen ser los destinatarios habituales de los delitos de odio, sus casos continúan siendo apenas una fracción mínima de las estadísticas. Según Campaign Against Antisemitism, “aún no ha habido un año en que se hayan enjuiciado más de unos 25 delitos de odio antisemita. En lo que llevamos de 2017, nos constan 21 enjuiciamientos, en 2016 hubo 20 y en 2015 hubo sólo 12. Es tan grave la inacción de la Fiscalía que hemos tenido que demandar a título privado a los presuntos antisemitas y enfrentarnos a la Fiscalía mediante las revisiones judiciales, de las cuales la primera la ganamos en marzo. El año pasado sólo se juzgó el 1,9% de los delitos de odio contra los judíos, señalando a las fuerzas policiales que sus esfuerzos para investigar este tipo de delitos podrían ser en vano, y enviando el claro mensaje a los antisemitas de que no tienen por qué temer a la ley”.

Suecia

En 1966, uno de los escritores para niños más populares de Suecia, Jan Lööf, publicó “Mi abuelo es pirata”, un libro infantil ilustrado que incluía, entre otros personajes, al malvado pirata Omar y al vendedor ambulante Abdulah. El libro se reveló como un éxito de ventas desde un primer momento, y ha sido traducido al inglés, al español, al francés y a otros idiomas. Hace diez años, se distribuyeron incluso 100.000 copias al público sueco con los “Happy Meals” de McDonald’s, como parte de un iniciativa para fomentar la lectura entre los niños.

Ahora, quince años después, el libro ya no es tolerable. El autor, que cuenta en la actualidad con 76 años, ha revelado que su editorial le había dicho que si no reescribía el libro y cambiaba las ilustraciones, éste sería retirado del mercado. La editorial también amenazó con retirar otro libro suyo si no lo rehacía, porque incluye la ilustración de un músico negro de jazz que duerme con las gafas de sol puestas.

La editorial de Lööf, la gigante sueca Bonnier Carlsen, dice que no ha tomado aún una decisión final y que solo considera la reescritura y reilustración de los libros como “una opción”. No hay duda, sin embargo, de que consideran los libros en cuestión sumamente problemáticos.

“Los libros estereotipan a otras culturas, algo que no es extraño, ya que todas las ilustraciones se crearon en un contexto, en su propio tiempo, y los tiempos cambian”, explica Eva Dahlin, que dirige el departamento literario de Bonnier Carlsen.

Por este motivo, Dahlin revela también que su editorial invierte mucho tiempo en revisar viejas publicaciones, para comprobar si incluyen dichos pasajes “problemáticos”. Añadió que la editorial no solo comprueba pasajes culturalmente delicados: “Tenemos muchas mujeres editoras, así que es probable que de forma natural seamos más conscientes de las representaciones con prejuicios de género que de este tipo de cuestiones. Pero ahora tenemos una mejor perspectiva y una mayor conciencia sobre estos asuntos”.

Suecia ya está acostumbrada a las “revisiones literarias” de este tipo, u otras revisiones culturales en nombre de las imposiciones políticamente correctas. Tanto “Pipi Calzaslargas” como otros libros infantiles han sufrido revisiones varias o han sido incluso retirados del mercado. En la serie televisiva de la niña pelirroja de las largas coletas se ha eliminado una escena en la que Pipi entrecierra los ojos para parecer china, “para no ofender a nadie”.

En 2013, un popular y premiado libro infantil danés, “Mustafas Kiosk”, de Jakob Martin Strid, fue retirado del mercado sueco tras las quejas en las redes sociales de este país de que el libro era racista e “islamófobo”. Irónicamente, el autor lo escribió en 1998, cuando se encontraba en Indonesia, el país con la mayor población musulmana del mundo, como un “alegato antirracista”.

Elocuentemente, el libro ha estado en el mercado sueco desde 2002 sin ninguna queja. En respuesta a estas críticas, el escritor danés señaló que solo se logra una sociedad igualitaria y no racista “cuando te permiten hacer bromas (cariñosas) sobre cualquiera”. “También hago bromas sobre los noruegos”, añadió.

En 2014, tras las quejas en las redes sociales suecas de que algunas de sus golosinas eran “racistas”, la empresa Haribo decidió cambiar uno de sus productos, “Skipper Mix”, que consistía en golosinas con forma de recuerdos marineros, entre ellos… máscaras africanas.

Y mientras tanto, día a día, y en muchos casos a través de asociaciones y organizaciones subvencionadas con recursos públicos, en Suecia se suceden las denuncias por “incitación al odio”. Estos son algunos casos recientes recogidos por el Instituto Gatestone norteamericano:

Una mujer de 71 años se refirió a los llamados menores sin acompañante como “niños barbudos”, y dijo que estaban “violando en grupo y demoliendo sus casas [de asilo]”. Publicó el comentario en la página de Facebook de los Demócratas Suecos en junio de 2016. En febrero de 2018, un tribunal sueco la sentenció al pago de una multa por “incitación al odio contra un grupo étnico”.

Durante el juicio, dijo que había estado leyendo varios artículos sobre estos supuestos refugiados sin acompañante que “habían incendiado las casas de asilo, violado, y negado a que un médico determinara su edad para evitar la sentencia”.

“Me horrorizó lo que leí”, dijo, disculpándose por el comentario que había publicado, del que dijo que se dirigía solamente a los que cometen delitos. Al tribunal, obviamente, no le importó el miedo de la anciana, y concluyó: “[la mujer] debió darse cuenta de que había un riesgo inminente de que las personas que leyeran el texto lo percibieran como una expresión de desacuerdo con otros grupos étnicos de personas en general y la inmensa mayoría de los refugiados sin acompañante, que, en el momento del comentario, habían ido concretamente a Suecia. A pesar de ello, escribió el comentario en Facebook”.

Otra mujer de cincuenta y tantos fue sentenciada a pagar una multa en diciembre de 2017 por un comentario en Facebook, donde llamaba a los hombres de Afganistán que habían mentido sobre su edad, “cabalgacamellos”: “Esos malditos cabalgacamellos nunca serán autosuficientes, porque son unos malditos parásitos”, escribió. El fiscal Mattias Glaser insistió en que el comentario iba dirigido contra “jóvenes que están luchando para quedarse en el país”. Según el tribunal: “se usaron palabras condescendientes de una manera que […] expresaban desprecio por las personas de origen afgano o personas de las regiones colindantes respecto al color de piel o su origen nacional o étnico y encajan en la cláusula sobre incitación al odio”.

En noviembre de 2017, un hombre de 65 años fue sentenciado a pagar una multa por “incitación al odio contra un grupo étnico”. ¿Cuál fue su delito? Escribir en Facebook que los migrantes “recién llegados”, no los suecos, “eran culpables de perpetrar violaciones colectivas”. Según el tribunal, el hombre “afirmó que los afganos, africanos y árabes que acababan de llegar a Suecia cometían delitos como violaciones colectivas”. Esta afirmación, según el tribunal, constituye un “claro desprecio” por las personas de los orígenes nacionales mencionados. El hombre de 65 años adujo que había publicado el comentario porque Suecia oculta las estadísticas sobre los orígenes étnicos de los violadores y que su comentario era una forma de difundir información e iniciar un debate. Esto no impresionó en absoluto al tribunal, que concluyó: “El comentario contiene una grave acusación de que las personas de determinados orígenes nacionales cometen delitos graves y no puede [el comentario] considerarse por tanto que dé lugar o contribuya a un debate objetivo sobre el asunto”.

En febrero de 2018, un hombre de 55 años fue sentenciado a pagar una multa por “incitación contra un grupo étnico” por escribir en Facebook que los musulmanes suníes están detrás de la mayoría de los delitos de bandas en Suecia, así como de las violaciones. “Los somalíes son musulmanes suníes… están detrás de buena parte de los delitos de bandas en Suecia y de toda la otra violencia, como las violaciones. ¡Los afganos son en un 80% suníes y son una gente maldita!”, escribió.

Durante el juicio dijo que tenía entendido que había libertad de expresión en Suecia. “Ves este tipo de cosas cada día”, dijo, “violaciones colectivas, disparos, maltrato animal y similares, y los políticos no parecen capaces de hacer nada al respecto. La policía no hace nada tampoco, y la gente se enfada”. El tribunal concluyó: “El comentario expresa que los musulmanes en general están detrás de los delitos de bandas y violaciones colectivas en Suecia, y se formula de una manera ofensiva […] El comentario no invita a un debate crítico sobre la religión, expresa exactamente el mismo tipo de desprecio que pretende abordar lo estipulado sobre incitación al odio contra un grupo étnico. Se sentencia al acusado al pago de 10.000 coronas [1.200 dólares] por incitación contra un grupo étnico”.

La analista Judith Bergman se muestra tajante: “Suecia está siendo barrida por una ola de asesinatos, agresiones violentas, violaciones, también colectivas y agresiones sexuales, además de la sempiterna amenaza terrorista. En lugar de usar sus limitados recursos para proteger a sus ciudadanos de los ataques violentos contra ellos, Suecia está librando una batalla legal contra sus pensionistas por atreverse a hablar contra los mismos ataques violentos de los que el Estado no les está protegiendo”.

FUENTE: ALERTANACIONAL

El aparato mediático progresista

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Los medios de comunicación, en su abrumadora mayoría, son hoy un mero aparato de propaganda de la ideología progresista. La idea de que su tarea principal es informar, y que cada cabecera, cada canal, posee su propia línea editorial, que se limita a ver con el color de su cristal los hechos de los cuales nos informa diligentemente, peca de una ingenuidad totalmente injustificada. Prácticamente todos los medios no hacen apenas otra cosa que dictarnos, de manera más o menos explícita, lo que tenemos que pensar, lo que tenemos que opinar, lo que nos debe interesar o inquietar. Y prácticamente todos lo hacen en una misma dirección. Los periódicos de tendencia supuestamente conservadora se limitan en España a apoyar al Partido Popular, en la sección de política nacional; en todo lo demás, y en consonancia con la borrosa ideología de esa formación, son indistinguiblemente progresistas, sin apenas excepciones.

Estos son algunos de los principales métodos por los cuales se nos inocula la propaganda.

1) El más descarado es la mentira directa, lo que ahora está de moda llamar fake news, como si se tratara de un fenómeno nuevo que nos hubieran traído los “populismos”. No es tanto que los periodistas u otros agentes se inventen directamente hechos, o los fabriquen (que también), como que nos los sugieren sutilmente, sobre todo mediante el uso manipulador de imágenes. La imagen tiene la fuerza de un hecho incontestable, pero se puede usar, incluso sin necesidad de ningún montaje, para apoyar interpretaciones en absoluto evidentes. Así se hace con las fotografías o vídeos del deshielo estacional en regiones polares, utilizadas rutinariamente para crear alarmismo sobre el cambio climático en los espectadores profanos, que somos la inmensa mayoría. Toda imagen fuera de una adecuada contextualización objetiva (no la totalmente insuficiente y ya tendenciosa que suele aportar el pie de foto) debe siempre inspirarnos la máxima desconfianza.

2) Mucho más corriente es la confusión de opinión e información. El ejemplo paradigmático es el titular de portada de El País del 12 de setiembre de 2001, al día siguiente de los atentados islamistas contra el World Trade Center de Nueva York y el Pentágono: “El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush”. A partir de un hecho como que unos terroristas suicidas habían estrellado varios aviones de pasajeros contra objetivos civiles y militares, provocando miles de muertos y heridos, el periódico dirigido entonces por Juan Luis Cebrián se sacó de la manga un sentimiento imaginario (estar en vilo) aplicado a un sujeto sin voz propia (el mundo) respecto a algo que no había ocurrido, y que se anticipaba a juzgar, implícitamente, con un término (represalias) más cercano semánticamente a la venganza que a la Justicia o la Defensa.

Esa utilización de falsos sujetos es un procedimiento constante y generalizado de la prensa. A veces son puramente ficticios, otras se basan en confundir a las organizaciones que se arrogan la representación de los trabajadores, los estudiantes, las mujeres o los homosexuales con estos conjuntos de personas. Se da por sentado que todos los trabajadores o todas las mujeres piensan igual, salvo que sean idiotas. Un ejemplo de ayer mismo, 7 de agosto, entre miles, leído en el Diari de Tarragona: “La comunidad hispana pide a Trump que cese su discurso antiinmigrantes.” Habitualmente, el carácter manipulador del titular se puede descubrir o al menos sospechar simplemente con leer el cuerpo de la noticia. En este caso descubrimos que la “comunidad hispana” son en realidad cuatro personas entrevistadas: tres dirigentes de asociaciones de inmigrantes y un “estratega demócrata”.

También es frecuente sugerir una interpretación con la mera elección de una palabra aparentemente inocente. Por no salirnos del sesgo sistemático que se aplica a toda noticia relacionada con el actual inquilino de la Casa Blanca, el mismo periódico local titulaba el 6 de agosto: “Trump condena ahora el racismo”. Observen las connotaciones que se introducen con un simple adverbio como “ahora”, que no aporta ninguna información objetiva: que Trump antes no rechazaba el racismo, que su postura es hipócritamente electoralista… Por supuesto, uno puede pensar que esto es así, pero para decirlo están las columnas de opinión, no los titulares de las noticias.

3) Un tercer método es la burla o caricaturización, tanto gráfica como verbal. La fuerza de este procedimiento no es en absoluto desdeñable, porque incide directamente sobre nuestras emociones, no sobre la razón. El humor, bajo su carácter innegable de saludable ejercicio crítico o de mera diversión, en ocasiones se prostituye con el fin de ridiculizar, denigrar o incluso fomentar el odio contra determinadas personas, ideas o actitudes, sin apenas necesidad de argumentos o datos. A ello contribuye eficazmente el carácter gregariamente contagioso de la risa, que refuerza eficazmente los sentimientos que se pretenden inculcar.

4) Ahora bien, el recurso más poderoso y más difícil de detectar de los medios de comunicación no se basa en lo que dicen, sino en lo que no dicen: es decir, en su selección de los hechos que “son noticia” y su constante ocultamiento de información que es imprescindible para comprender adecuadamente la realidad, en especial para situar en su justo lugar la que nos proporcionan selectivamente. Por supuesto, es imposible contarlo todo; siempre resultará inevitable seleccionar, recortar, priorizar, dadas las limitaciones humanas. Pero lo cierto es que los periodistas encuentran aquí la excusa perfecta para imponernos su visión del mundo progresista.

Pensemos en algo tan premeditado como ocultarnos la nacionalidad de los delincuentes extranjeros, o en no contabilizar delitos cometidos por mujeres, o aquellos en los que las víctimas son hombres, para alimentar la ideología de género que criminaliza al varón. O, por terminar de decirlo todo sobre Trump, reflexionemos sobre la gran cantidad de informaciones favorables al presidente americano, que se nos hurtan sistemáticamente con el fin de crear una sensación, por acumulación de noticias exclusivamente negativas y desagradables, de que se trata de un personaje impresentable, que no hace una buena, ni de obra ni de palabra.

Los ejemplos en muchos otros temas son innumerables. Para no alargarnos, recordemos sólo la cobertura del conflicto palestino-israelí, que de manera sistemática oculta la mayor parte de la violencia ejercida por los palestinos, tanto contra la población civil israelí como contra los propios palestinos, en unos casos reprimidos brutalmente por sospechas de disidencia, y en su gran mayoría utilizados por los terroristas como escudos humanos.

Hemos aportado sólo unos pocos ejemplos muy obvios de información política. Pero para comprender el alcance de la propaganda mediática progresista deberíamos analizar no sólo la información de todas las demás secciones periodísticas, en especial la cultural y la social, sino la entera industria del entretenimiento, tanto televisivo como cinematográfico. En todos estos ámbitos se transmite, como quien no quiere la cosa, y con métodos muy similares a los aquí descritos, una misma cosmovisión poscristiana, que a la postre resulta siempre anticristiana, con la que se cuestionan de manera constante y reiterativa las bases de nuestra civilización occidental.

No se trata de imaginar conspiraciones. No hay probablemente ninguna conspiración mundial y eterna, no al menos de carácter humano. Sin negar la importancia de sociedades secretas como la masonería, o el poder de ciertas organizaciones y corporaciones internacionales, o de “filántropos” como George Soros, ellos por sí solos no son la explicación de los pecados de cada uno de nosotros, de las idolatrías en las que una y otra vez cae el hombre. Son solo agentes del error, que es lo que debemos identificar y combatir realmente, más que buscar chivos expiatorios. Los intelectuales son en general progresistas, incluso de izquierdas, porque el progresismo es un error intelectual. Los intelectuales son de izquierdas de manera análoga a como los médicos, y no los profanos, son los que cometen errores médicos. No debería hacer falta decir que señalar esto no es ir contra la inteligencia o contra la medicina. Ni tampoco contra el periodismo.

La independencia catalana: lo que no te cuentan / Catalonian Independence: what you are not being told

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LA VERSIÓN ORIGINAL EN INGLÉS SE PUEDE LEER AQUÍ / THE ORIGINAL VERSION IN ENGLISH CAN BE READ HERE: https://themolesite.wordpress.com/2017/10/08/catalonian-independence-what-you-are-not-being-told/

 

El asunto de la independencia Catalana no es lo que parece. Muchas personas creen que simplemente “personas normales” tienen un deseo de independencia. Aunque, por supuesto, hay personas con un verdadero deseo de independencia en Cataluña, hay muchas cosas que pasan en la sombra. Una de las principales cosas es que detrás del movimiento hay fuerzas geopolíticas internacionales que intentan balcanizar a España.

Globalistas y el movimiento separatista catalán

Hay mucha prueba que los globalistas participan en el movimiento separatista: primero, George Soros financia a los separatistas de Cataluña. Se ha mostrado este hecho en sus propios publicaciónes.

Nueva noticia 28 de Junio 2018: Soros interfiere directamente en la política Española. ¿Fue el cambio político en España de PP de Rajoy a PSOE de Sanchez un golpe de estado porque los globalistas no gustaron como PP manejó el problema independista?

Globalistas y su agenda secreta

Más indicaciones incluyen la explicación de Nigel Farage, diputado en Bruselas desde hace más de 20 años, y visto como el instigador del Brexit: las tácticas de la UE en Bruselas son socavar y debilitar los estados nacionales. Una de sus tácticas, según Farage, es fortalecer las regiones y vincularlas directamente a Bruselas en lugar del país. La estructura y los presupuestos existen:

‘¡La UE quiere estados débiles!’

Aqui tenemos un ejemplo de una región, apoyado por UE, la región Catalana-Occitania. Y la estructura incluyendo embajadores en Bruselas ya existe.

La estrategia para debilitar a los estados nacionales toma muchas formas, una es manipulando a las masas para que crean que el multiculturalismo, la migración ilegal, y el voto ilegal por la independencia son buenos y “derechos humanos”. Otra por ejemplo es la propaganda del genero-neutral para debilitar las familias tradicionales.
Las mismas personas que están detrás de los separatistas impulsan la inmigración masiva y el multiculturalismo con el objetivo de ‘debilitar la homogeneidad nacional’, según ellos mismos. Globalistas Peter Sutherland, importante miembro de Bilderberg, y George Soros están en el centro del poder y son aliados.

Hemos escrito algunos artículos en inglés que demuestran que la UE está detrás de la organización de la inmigración masiva.

El ex activista globalista, empresario y político europeo Freddy Heineken, antiguo propietario de la empresa cervecera Heineken, escribió en 1990 un ensayo sobre la federalización de Europa, una división de Europa en muchas regiones.
Muchos diputados de la UE en posiciones poderosas, como el empresario y ex ministro-presidente de Bélgica Guy Verhofstadtabogan por una Europa federal y de hecho la abolición de España como un país independiente.

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Figura 1: Soros, Verhofstadt y la federalización o balkanización de España

El objetivo de la UE es un súper estado y las regiones más pequeñas y débiles son más fáciles de controlar que países fuertes. Como Vaklav Klaus, ex presidente de la República Checa, nos recordó en una declaración de Jean Monnet, que era uno de los padres fundadores de la UE: “Las naciones de Europa deben ser guiadas hacia un superestado sin que su gente entienda lo que está sucediendo“.

Globalistas y el islam

También apoyan mucho al islam, aquí un ejemplo de Bélgica:

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Figura 2: ¿La UE y el islam, cambiando la historia? ‘El islam es nuestra historia también’.

Cataluña tiene una gran comunidad musulmana y, con independencia, el porcentaje de musulmanes será uno de los más grandes de Europa. Ya tienen policia musulmana

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Figura 3: Musulmanes rezando en Cataluña.

George Soros y el EU activamente apoyan y financian grupos islamicos incluso Hermanos Musulmanes.

Globalistas y la conexión Podemos – Comunista

Otras indicaciones de las fuerzas detrás del movimiento separatista incluyen que la fundación ‘Open Society’ de Soros, que aparte de apoyar a los separatistas con dinero, publica que Pablo Iglesias, líder del partido comunista español Podemos, es un aliado. Pablo Iglesias apoya la separación catalana.

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Figura 4a: La Fundación Open Society de George Soros y, según el informe, sus aliados.

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Figura 4b: Dentro de la lista de aliados de Open Society encontramos a Pablo Iglesias.

Puede parecer extraño que el globalista Soros llame anti-globalista Iglesias ‘un aliado’. Quizás no sea tan extraño. Este artículo, que también menciona a Soros como iniciador y donante financiero del partido Podemos, tiene una explicación lógica: ‘Independencia’ Catalana – Una herramienta de capital contra los obreros.

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Figura 5: Hablamos de Podemos y otra relación con George Soros por su ‘open Democracy’.

Soros también apoya la inmigración masiva en Cataluña, por lo que Cataluña podría convertirse en una región fallida si tiene éxito.

Globalistas tocando a todos los movimientos rebeldes en todo el mundo, jugando ambos lados

Además, los rebeldes sirios Al-Nusra y FSA tomaron el lado de los separatistas catalanes. Estos rebeldes están apoyados por las mismas fuerzas internacionales de la OTAN-EEUU-UE:

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Figura 6: Bandera de independencia de Cataluña y rebeldes sirios que agitan la ‘bandera de independencia’ rebelde de Siria. Tenga en cuenta que la bandera verde de Siria con 3 estrellas que usan los rebeldes proviene del período sirio cuando estaban bajo mandato francés. Tanto por ‘independencia’.

Y vemos banderas de comunistas, anarquistas y neonazis: las banderas rojo-negras de ‘sangre y tierra’, que vemos en Cataluña en el video de RT (01:07), que también vimos en el movimiento Maidan en Ucrania de los nazis de Azov, Svoboda y el Right Sector. Otra vez, también apoyado por las mismas fuerzas internacionales. Curiosamente, los antifas usan los mismos colores que los neonazis.

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Figura 7: A la izquierda la bandera roja y negra en Kiev, Maidan, y a la derecha una bandera muy similar durante la manifestación separatista en Barcelona.

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Figura 8: A la izquierda se ve la bandera roja y negra de los neonazis del Right Sector en Kiev, a la derecha el símbolo antifascista antifa.

La cuenta de Twitter separatista catalán usa los mismos símbolos de antifa.

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Figura 9: A la izquierda: Twitter de Antifa pidiendo a las personas para informar quiénes fueron a la manifestación de 8-O. A la derecha: claro símbolo antifa.

Esta cuenta de twitter también pide información sobre personas que fueron a la manifestación pro unionista el domingo 8 de octubre, es decir, para preparar una lista negra. La cuenta de twitter se llama a sí mismo Los antifascistas de la Universidad de Barcelona, apoyando a los separatistas, y usando la bandera antifa en Cataluña, pero queda por ver quiénes realmente están detrás de esta cuenta de Twitter. Podría ser una cuenta falsa para dar mal imagen a los separatistas. Notificamos cualquiera nueva cosa, mediante un nuevo artículo o una actualización de esta página web.

Sabemos que en los Estados Unidos las mismas personas de las organizaciones de Soros apoyan tanto a los grupos antifa(antifascistas) como a los neo nazis, por ejemplo, en Charlottesville. Y el alcalde de Charlottesville trabajó para Podesta’s, financiado por George Soros , ‘Center for American Progress’.

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Figura 10: Charlottesville: El alcalde trabajó para la organización financiada por Soros.

Los mismos grupos antifa se ven en muchos otros países, por ejemplo en Hamburgo, Alemania, o aquí en los Países Bajos. Es verdaderamente una organización ‘Global’.

Entonces podemos concluir que las fuerzas en la sombra apoyan a ambos grupos ultraizquierdistas (antifa) como ultra derecha (Right Sector), usando banderas iguales o muy similares.

Globalistas y los símbolos del movimiento separatista catalán

Por último, pero no menos importante, uno debe tener en cuenta que los separatistas no usan la bandera catalana original, que es 4 franjas rojas sobre un fondo amarillo, sino la bandera contiene una estrella masónica añadida, el tipo que vemos en la bandera de la UE, con el mismo fondo azul. Este diseño también se ve en por ejemplo la bandera Cubana comunista.

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Otros movimientos separatistas en otras partes del mundo también usan este triángulo y patrón de estrella, por ejemplo en Yemen.

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Figura 12: La bandera separatista en Yemen.

Los separatistas enfatizan su apoyo a la OTAN también. Arthur Mas siempre declaró que quiere incorporar Cataluña en la OTAN.
Tenga en cuenta que los líderes de los Separatistas siempre dicen que quieren la independencia de España, pero quieren permanecer dentro de la UE. La pregunta en septiembre 2009 a los catalanes fue: ‘¿Estás de acuerdo en que Cataluña se convierta en un estado independiente, democrático y de derecho social, integrado en la Unión Europea‘?

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Figura 13: La clave: Cataluña integrado en la Unión Europea.

La posición oficial de la Unión Europea “Cataluña estará fuera de la UE y tendrá que volver a presentarse para poder ingresar a la UE” es solo una forma de calmar a los anti-separatistas. La UE siempre hace lo que quiere, como hemos visto con los referendos celebrados en toda Europa y sus resultados, especialmente en Francia y los Países Bajos (dos veces). El juego es, por supuesto, mantener a Cataluña bajo el control de Bruselas, pero también asegurarse de que no alejan a Madrid de la UE.

¿Notan la portada en la que posa Puigdemont, líder de los separatistas catalanes, frente a la bandera catalana Y de la UE, una coincidencia?

Globalistas y la ruptura de los estados nacionales: Serbia

Los globalistas tenian el mismo objetivo durante la balcanización de Yugoslavia en los 90, cuando debilitaron a Serbia separando áreas como Kosovo, Bosnia y Macedonia. Existe un libro sobre el papel de la princesa holandesa Mabel Smit, que se casó con el principe fallecido Friso, como director de la organización de George Soros en Bosnia.

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Figura 14: George Soros, Erdogan y princesa holandesa Mabel Smit

Globalistas, su prensa controlada y manipulación masiva

La organización Human Rights Watch (HRW), patrocinado excesivamente por George Soros, critíca firmemente a la policía Española en Barcelona. ¿Coincidencia?

La prensa principal cuentan muchas mentiras. En Cataluña, había muchas imágenes de personas “heridas”, que eran de 2012, o manipuladas o las víctimas no estaban tan heridas como parecía. Por ejemplo, la mujer que supuestamente rompió sus dedos. Tenga en cuenta que el referéndum fue una estafa total, era fácil votar varias vecesNo había control en absoluto.

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Figura 16: Votando varias veces

Los globalistas también participan en películas de propaganda como lo hicieron durante la revolución de Maidan. Interesante es la fuerte comparación en los próximos 2 videos, uno de Maidan:Soy un ucranianoy el siguiente de Cataluña:Ayuda a Cataluña. Rescata Europa‘. No pone ‘Rescata Cataluña’, sino, ‘Rescata Europa‘. Y fíjense en la propaganda como ella dice: ‘Somos Europeos‘.

Globalistas y las elecciones

Además, dicen que hay una mayoría absoluta de catalanes que apoyan la independencia. Eso es mentira. No sabemos cuántos catalanes apoyan independencia, la única indicación fiable (?) Es la propia investigación de la Generalitat de Cataluña sobre el asunto en julio de este año. Según su propio informe solo el 39% dijo que iban a votar sí.

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Figura 17: Solo el 39% votaría sí según la investigación del separatista catalán.

Hubo un gran porcentaje de abstinencias, aquellos que no quisieron decir lo que iban a votar, pero con la presión actual creo que la mayoría de esas personas no apoyan la independencia, ya que la investigación fue realizada por el movimiento separatista. Esto último es una especulación, pero no podemos encontrar una mayoría bajo la autonomía catalana. El argumento que los partidos a favor de la independencia dominan el parlamento catalán tampoco tiene escrutinio, ya que en las votaciones era casi 50-50 y, mirando a un país como Holanda, extrañamente el pueblo votó siempre a favor de los partidos pro UE, pero en los referendos siempre contra la UE, como el tratado de Lisboa: ‘No’, y el referéndum de ‘Ucrania en la UE’: ‘No’. Grandes campañas y propaganda pro-EU en la televisión y la radio por parte del gobierno holandés no cambiaron estos resultados.

Eso, junto con el hecho de que la mayoría del resto de España está en contra, creo que no hay base para la independencia catalana.

Globalistas y sus objetivos

Realmente parece que los globalistas están intentando crear el caos y destruir países, mediante la inmigración masiva, y separar regiones de los países, utilizando la ventaja de la psicología de masas en que la mayoría de las personas elegirá al lado del “flojo”: los inmigrantes pobres necesitan comida y refugio, los catalanes pobres solo quieren usar sus derechos de votar y ‘independencia’. ¿Quién podría estar en contra?


La periodista Cristina Martín en el año 2015 en su libro “Los planes del Club Bilderberg para España” advirtió que los globalistas del club Bilderberg intentan ‘crear una España Federal para debilitar el país y van a utilizar a Cataluña como laboratorio para ello‘. Una entrevista con ella se puede leer aqui:

Cataluña y los planes del Club Bilderberg para España

Gente que piensan que Bilderberg no existe o es una ‘conspiración que no es real’, aqui un video de 2014 de un periodista que pregunta por la calle al señor Sutherland, del hay que debilitar la homogeneidad nacional, que van a discutir ese año dentro del club. La reacción del señor es interesante.

 

 

 

Europa: Que el totalitarismo vuelva a ser grande / Europe: Making Totalitarianism Great Again

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«La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado que quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente.»

Por/By  Judith Bergman

ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH: Europe: Making Totalitarianism Great Again

Traducido por El Medio

La Unión Europea está intensificando sus esfuerzos para censurar y marginar las voces que discrepan de sus políticas, valiéndose del oportuno eufemismo de combatir las «noticias falsas».

«La Comisión tiene que estudiar los desafíos que las plataformas online representan para nuestras democracias en lo relativo a la difusión de informaciones falsas e iniciar una reflexión sobre lo que haría falta a nivel de la UE para proteger a nuestros ciudadanos», escribió Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, en mayo de 2017. Qué considerado por parte de Juncker que, de forma totalitaria, desee proteger a los ciudadanos de la UE de las noticias que no se ajustan a las narrativas y agendas de la Comisión.

En octubre de 2017, la Comisión Europea anunció sus medidas políticas para tratar las «noticias falsas» y su intención de «diseñar soluciones para abordar la difusión de noticias falsas». Según la Comisión, «las noticias falsas consisten en la desinformación intencionada a través de plataformas sociales online, medios informativos o la prensa tradicional». Además, según la Comisión, la política de la UE sobre las noticias falsas se guía por, entre otras cosas, «la libertad de expresión, el pluralismo mediático y el derecho de los ciudadanos a información diversa y fiable».

Esta reafirmación de la libertad de expresión y el pluralismo resulta bastante ridícula: la UE ya hace todo lo que puede para suprimir «el pluralismo mediático y […] la información diversa y fiable». Por ejemplo, la UE tiene programas en marcha —como el Programa de Derechos, Igualdad y Ciudadanía (REC)— que intentan ejercer una fuerte influencia en los medios de comunicación europeos y sus periodistas de cara a sus propias agendas, como la de la constante migración masiva a Europa desde África y Oriente Medio. Para este objetivo, la Comisión Europea financió hace poco la publicación de un manual con directrices para los periodistas acerca de cómo escribir sobre los migrantes y la migración. El manual lo lanzó el 12 de octubre el International Press Institute (IPI), una asociación de profesionales en representación de los principales medios digitales, impresos y audiovisuales de más de 120 países. Concretamente, en relación con los musulmanes, las directrices recomiendan:

Ten cuidado de no estigmatizar aún más términos como «musulmán» o «islam» asociándolos con actos particulares […]. No permitas que las alegaciones de los extremistas de estar actuando «en nombre del islam» queden sin réplica. Subraya […] la diversidad de las comunidades musulmanas.

La UE también financia una campaña llamada «Medios contra el Odio» y dirigida por la Federación Europea de Periodistas (EJF), la mayor organización de periodistas de Europa, que representa a más de 320.000 periodistas de 43 países. La campaña tiene por objetivo:

Mejorar la cobertura mediática en relación con la migración, los refugiados, la religión y los colectivos marginados […], contrarrestar el discurso del odio, la intolerancia, el racismo y la discriminación […] mejorar la implementación de los marcos jurídicos que regulan el discurso del odio y la libertad de expresión.

Para impulsar sus nacientes políticas sobre las «noticias falsas», la Comisión Europea nombró recientemente a 39 «expertos» para un denominado «Grupo de Alto Nivel (HLEG) para las Noticias Falsas y la Discriminación Online»:

Comprende a representantes de la sociedad civil, las plataformas sociales, los medios de comunicación, los periodistas y el ámbito académico […].

El Grupo de Alto Nivel asesorará a la Comisión para analizar el fenómeno de las noticias falsas, definir las funciones y responsabilidades de los actores relevantes, entender su dimensión internacional, hacer un balance de las posiciones en riesgo y formular recomendaciones.

Los representantes de los medios han sido casi exclusivamente seleccionados de entre los grandes medios; gigantes como ARD, RTL, la televisión pública sueca, Sky News, AFP y News Media Europe—, lo que hace que cualquier tipo de conclusión ecuánime que pueda alcanzar este grupo de «expertos» sea una posibilidad bastante ilusoria. En la medida en que consideran cualquier medio nuevo o alternativo una amenaza, a los representantes de estos medios les interesa lógicamente catalogar a la competencia de los medios alternativos o nuevos como «noticias falsas». El grupo de alto nivel celebró su reunión inaugural el 15 de enero de 2015.

La Comisión Europea sondeará a los ciudadanos de la UE mediante una encuesta de opinión pública —el Eurobarómetro— a comienzos de 2018 para «medir y analizar las percepciones y preocupaciones de los ciudadanos europeos en torno a las noticias falsas». La Comisión también organizará una «conferencia multilateral sobre las noticias falsas», que «defina el perímetro del problema, valore la efectividad de las soluciones ya puestas en marcha en las redes sociales y […] acuerde unos principios clave para futuras acciones».

La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado que quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente. Dijo Macron:

Para poder proteger las democracias liberales, debemos ser fuertes y tener normas precisas. Cuando se difundan noticias falsas, se podrá recurrir a un juez […] y si procede, retirar el contenido, borrar cuentas de usuarios y en última instancia bloquear sitios web.

Una ley como esta significaría que el Estado francés —o quien esté en posición de actuar en su nombre como policía del pensamiento— se convertiría en el árbitro de lo que constituye la «verdad», muy al estilo de la nueva ley de censura alemana que exige a las redes sociales que hagan las veces de policía del pensamiento privatizada del Estado alemán.

La propuesta de ley francesa, sin embargo, iría aún más lejos que la censura alemana, ya que permitiría a las autoridades francesas bloquear sitios web completos en periodo electoral, una medida draconiana para combatir a la oposición política, y que pondría a Francia en la misma categoría que China e Irán, que bloquean las webs que no se ajustan a las agendas del régimen.

Esa ley francesa vulneraría también el derecho a la libertad de expresión e información protegidas por el artículo 10 del Convenio Europeo sobre Derechos Humanos, del que Francia forma parte, y la jurisprudencia del Tribunal Europeo para los Derechos Humanos. El artículo 10 establece que todas las personas tienen derecho no sólo a la libertad de expresión, también a «recibir y comunicar informaciones e ideas sin que pueda haber injerencia de la autoridad pública y sin consideración de fronteras». Se supone que los gobiernos no deben interferir en ese derecho —con algunas excepciones concretas recogidas en el artículo 10—, porque esa injerencia constituye una censura por parte del gobierno.

En general, Europa parece aspirar a hacer el totalitarismo grande otra vez.

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Tanto el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (izquierda), como el presidente de Francia, Emmanuel Macron (derecha), proponen restricciones que violarían la libertad de expresión e información garantizada en la Convención Europea de Derechos Humanos. (Imagen: Comisión Europea).