El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, se hace la fotografía para su credencial en la Cámara Baja (Foto: Efe)
Raimundo Viejo Viñas, íntimo de Íñigo Errejón y diputado de Podemos, ha diseñado una red societaria para no pagar parte de los impuestos mientras se lucra vendiendo libros de Podemos y expandiendo la ideología podemita. Se trata del mismo esquema que ya utilizó en su momento el propio Pablo Iglesias para su productora Con Mano Izquierda. Pero, en este caso, aún más enrevesada.
Viejo Viñas es diputado por Barcelona en el Congreso y está estrechamente unido al candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón, porque fue uno de los miembros del tribunal que evaluó la tesis doctoral del otrora número 2 de la formación morada.
En su propia ficha del Parlamento señala que es profesor universitario y editor. Y efectivamente lo es: Raimundo Viejo Viñas aclara este punto en la web de Podemos: “Desde 2011 soy miembro del proyecto editorial y educativo, Artefaktey desde el 24M hasta el pasado 30 de Octubre fui concejal de Educación y Universidades por Barcelona en Comú”.
El Registro Mercantil efectivamente recoge esta situación en Artefakte: Viejo Viñas tiene el 50% de esta sociedad con forma de sociedad civil particular dedicada a la edición de libros, según sus propias afirmaciones. En su declaración de bienes del Congreso él describe esta participación: “Socio de ARTEFAKTE, SCP (Sociedad Civil Particular), al 50%. Tiene por objeto la edición de libros y la organización de ciclos formativos”. Porque también se dedica a las charlas y conferencias de materias relacionadas con el ideario de su partido.
Pero Artefakte, a su vez, opera a través de un segundo esquema donde consigue comercializar sus libros: se trata de Traficantes de Sueños. Esta segunda entidad tiene a su vez forma jurídica de Asociación Cultural, un mecanismo muy rentable que permite reducir el pago del Impuesto de Sociedades y otros tributos, y además y muy importante, no hacer públicas las cuentas con los mismos requisitos que las sociedades consideradas empresas. Es decir, tal y como ya ocurría con la productora que empezó haciendo el programa de Pablo Iglesias La Tuerka: Con Mano Izquierda.
Traficantes de Sueños se define como “un proyecto de producción y comunicación política que aspira a aportar contenidos y animar debates útiles para la acción colectiva transformadora”. Pero, al margen de esa filosofía, lo cierto es que logra fondos por medio de la venta de libros, la editorial y la distribuidora.
La propia web admite su función de “proyecto de economía social, esto es, una entidad sin ánimo de lucro y sin jefes, implicada en el mercado social y en el desarrollo de otra economía”. Pero resulta que esa “otra economía” logra fondos en los mismos euros que el resto. Eso sí, esta es asociación cultural, con lo que paga menos impuestos que el resto. Y mientras logra esos fondos divulga el ideario entero de Podemos.
Porque tiene “librería asociativa” y “distribuidora”; en “los 2000 llegaron la editorial, el taller de diseño y el espacio para la autoformación y producción de Nociones Comunes”.
Es más, tiene instalaciones en la Calle Duque de Alba 13 de Madrid, porque “nuestro espacio, no sólo es la sede de la librería, sino que es un espacio colectivo, abierto a la ciudad, que acoge multitud de presentaciones, proyecciones, reuniones, talleres y debates”. Es decir, prácticamente una divulgadora de los conceptos de Podemos.
Asociación cultural opaca
La comunicación oficial al Registro Mercantil recoge su objeto: “4761 – Comercio al por menor de libros en establecimientos especializados”. No recoge el resto de actividades, pero, al margen de ello, poco se puede saber del comportamiento de esta asociación cultural porque su régimen le permite una mayor opacidad que a una empresa normal.
La participación de Viejo Viñas ha sido declarada en el Parlamento y autorizada. Pero también es verdad, que sólo figura la de Artefakte, no la derivada de su ubicación en Traficantes de Sueños. En esa anotación en el Congreso se puede leer que se trata de una actividad privada que se autoriza “en la medida en que no incurran en los supuestos del artículo 159.2 de la LOREG, con las cautelas de no invocar la condición de parlamentario, no menoscabar la dedicación parlamentaria, y no incurrir en actividades prohibidas del artículo 159.2”.
En el propio link de Artefakte ubicado en la página web de Traficantes de Sueños se puede acceder hasta la pestaña que resume el curriculum de Viejo Viñas. Allí relata que “mis campos preferentes de intervención son la teoría política (experimental), los movimientos sociales (con especial atención a los nacionalismos y las soluciones federales), identidades colectivas y cambios de régimen. Como ciudadano activo he intervenido en una larga lista de campañas de movimientos desde 1985; he sido integrante de múltiples colectivos y plataformas, desde la PADEG en 1986 hasta Artefakte en 2012; en la actualidad estoy de diputado en el Congreso”.
Daniel Ripa declara imputado por la denuncia de Hazte Oír en la que le piden 14 años de prisión por los altercados en 2017 contra el autobús de la asociación en Asturias.
El diputado de Podemos-Asturies y secretario general de la formación, Daniel Ripa, ha negado que hubiese “agresión” en el altercado en su declaración al Tribunal Superior de Justicia de Asturias, rodeado de medio centenar de personas críticas con Hazte Oír y sus mensajes. Momentos antes de entrar a declarar, Ripa atendía a los medios para expresar su rechazo a los “mensajes de odio” que a su juicio ha divulgado la organización por todo el territorio español, al circular con autobuses en los que se leía ‘Los niños tienen pene, las niñas vulva, que no te engañen’.
Durante la declaración de Ripa, que ha coincidido con el pleno ordinario de la Junta General, los diputados de Podemos han colocado en su escaño una bandera ‘trans’ para mostrar su apoyo a Ripa y al colectivo transexual.
Lo que de verdad ocurrió: la Policía intentó salvar al senegalés fallecido
Ya desde anoche, algunostestigos de lo ocurrido negaban lo que afirmaba el bulo. Finalmente, hoy se ha sabido que el senegalés fallecido no se dedicaba al top manta, y queunos amigos suyos pidieron ayuda a la Policía al ver que se encontraba mal. Según informaAbc, los policías que atendieron al senegalés venían de entregar una notificación judicial en la zona de Embajadores cuando los amigos del fallecido les pidieron ayuda. Los policías intentaron salvarle la vida al senegalés practicándole una maniobra de reanimación cardiopulmonar, hasta que llegaron los efectivos del Samur, pero los esfuerzos para reanimarle fueron en vano y el senegalés falleció. Esto lo declaró en dependencias policiales anoche un amigo del senegalés fallecido. Pero para entonces otros inmigrantes y elementos de la extrema izquierda ya se habían decidido a liarla.
La miserable utilización de un infarto por parte de Podemos
De día claman contra la ‘venganza’ y por la noche la jalean
Hay que recordar que el pasado domingo eradetenida una inmigrante dominicana por el asesinato de un niño español. Ante las muestras de indignación provocadas por el cobarde asesinato, con el agravante de que la asesina engañó a los padres del niño y a las autoridades durante días,la ultraizquierda se lanzó a clamar contra el “racismo”. En contraste con lo ocurrido anoche,desde Podemos criticaron “los intentos de politizar el dolor”. Y ayer mismo, horas antes de los disturbios en Lavapiés y de jalear una operación de venganza de la ultraizquierda basada en un bulo,Podemos rechazaba la prisión permanente revisable tachándola de “venganza”. Podemos ha mostrado una asquerosa doble moral al pedir calma ante el asesinato de un niño español y luego lanzarse a montar jaleo porque a un senegalés le da un infarto. Lo que Podemos demostró anoche es su profundo racismo, alimentado por un discurso antioccidental que lleva años promoviendo la ultraizquierda, un discurso según el cual los europeos somos racistas, explotadores y opresores simplemente por el color de nuestra piel.
La millonaria industria del victimismo que ha montado la izquierda
Lo que uno acaba comprobando es que para la ultraizquierda todo se reduce a inventar víctimas de algo de lo que se pueda culpar a la cultural occidental, al Cristianismo o al capitalismo, sus viejos enemigos de siempre. Ese victimismo no se fomenta inocentemente: se está convirtiendo en un suculento negocio. La industria izquierdista del victimismo se alimenta con subvenciones públicas dirigidas a todo tipo de entidades afines, cuya finalidad es demostrarnos lo machistas, homófobos, transfóbicos y racistas que somos los españoles, y sobre esa base proponer planes de reeducación que, a su vez, llevarán a cabo -a cambio de más subvenciones- esos mismos grupos que viven del victimismo. Ya lo han hecho con el machismo,convirtiendo el feminismo en un negocio multimillonario que crece a costa de los contribuyentes y de nuestras libertades. Ya lo están haciendo también con la excusa de la homofobia y la transfobia, con la creación de diversas leyes autonómicas que recortan derechos constitucionales y crean una justicia paralela usando el pretexto de combatir la discriminación de los LGTB, una labor que los políticosacaban asignando a esos colectivos, desde tareas adoctrinadoras en los colegioshastala función de censores, como prevé la Ley Mordaza de Podemos. Todo ello, por supuesto, alimentado con el fruto de tu trabajo que se lleva el Estado vía impuestos. Ahora le toca al racismo. Quieren que nos sintamos racistas por enfadarnos con una dominicana que mata a un niño español, aunque la raza de la asesina nos importe un pimiento -ya que eso no aumenta ni disminuye su culpa-, y quieren que nos sintamos racistas porque a un senegalés le da un infarto. Esto ya es el colmo.
Citaba Paco Rosell el otro día en esRadio a un profeta posmoderno que advirtió del peligro de que un país acabara pareciéndose a su televisión. Esa reflexión se hacía a cuenta de Italia y Berlusconi, pero en los USA ya es presidenciable Oprah, cuyo libro más promovido y vendido durante años en su programa es El Secreto, manual de brujería social o vudú maoísta según el cual basta la voluntad de que te pase algo bueno para que te pase; por ejemplo, la lotería o una herencia. El pensamiento mágico por excelencia es el comunista, que promete la prosperidad imponiendo la igualdad a tiro limpio. Luego se queda en terror y miseria, salvo para el Partido, que está en El Secreto y vive muy bien en nombre de los que viven mal. Los populismos modernos operan sobre el modelo de Münzenberg para la Komintern: crear un malo malísimo culpable de todo, para que hasta el ser más lerdo o abyecto se vea moralmente superior a lo que Pablenin llamaría «cutre plebe fachosa». Y todo vale contra eso, aunque no exista, hasta alcanzar el Poder, que sí existe. «Salvo el Poder todo es ilusión», reza el himno de Sendero Luminoso.
¡Al PSOE se lo van a contar! 1917, 1934, 1936, 1937, 1939 y 2004 son fechas que prueban su idea de llegar al Poder como sea. Iglesias Posse, su fundador, debutó en las Cortes anunciando que usarían la Ley según les conviniera y que para acabar con Maura «estaban dispuestos a llegar al atentado personal». En siglo y medio ha habido sectores del PSOE decentes y nacionales, pero suele imponerse el sectarismo energuménico. Ayer, un tal Campo acusó al PP y Cs de utilizar a las víctimas como arma política arrojadiza. ¡Lo decía el partido del 11-M! Y luego va y cita una frase de la madre de Gabriel contra los padres con hijos asesinados que habían ido a las Cortes a pedir que no se derogase la prisión permanente revisable, freno para la suelta de violadores y asesinos en serie. Iban con la presidenta de la Asociación Clara Campoamor a implorar al PSOE que no se uniera a Bildu, PNV y Podemos. Inútil.
En contra de lo que dice la mayoría de sus votantes -los que le quedan-, los socialistas demostraron ayer que para ellos el Parlamento es tan solo un plató más de La Sexta, la tele del PP al servicio de Podemos. La auténtica telebasura, que se ha quedado con la contrata de Las Cortes.
A día de hoy trece Comunidades Autónomas gobernadas por partidos de diverso signo político han aprobado leyes denominadas genéricamente LGTBI. En todas ellas, sin excepción, se atenta contra ese bien fundamental del hombre que es su libertad. Estas leyes, que están ya vigentes, en su mayoría, conculcan derechos básicos de las personas, como son: la presunción de inocencia, la libertad de expresión, la igualdad, la libertad de cátedra, la seguridad jurídica, el derecho de los padres a educar a los hijos según sus convicciones, etc.. Y en especial atentan contra los más vulnerables, los menores, conculcando el principio del interés superior del menor.
El iter legislativo, puede culminar en breves semanas con la aprobación en el Congreso de los Diputados de la “Proposición de ley de Podemos contra La discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales”.
Esta Proposición, lejos de perseguir lo que afirma, no solo atenta contra numerosos derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constitución, sino que trata de imponer una ideología, una forma de concebir al hombre, violentando la ciencia bajo unos parámetros no científicos, y todo ello en un marco de absoluto relativismo moral, con el perverso sello de estimular guerras y odios entre iguales. Por supuesto, con la prescripción y aplicación de sanciones para el que disienta. Única forma de hacer prevalecer a una ideología contraria a la naturaleza.
Esta ley prevé una legislación específica, para un determinado grupo de personas, en función de su orientación sexual, produciendo una discriminación con cualquiera otro que entienda la sexualidad de manera diferente.
El sexo biológico desaparece frente al “sexo sentido”. Los menores podrán recibir tratamientos irreversibles que, según dictamina la Asociación de Pediatras Americana, hacen un profundo daño a los niños.
Se prohíben tratamientos para revertir el sexo hacia la heterosexualidad, aun pudiendo ser esta la voluntad del paciente.
Introduce en la escuela una determinada forma de entender la sexualidad, siempre contraria al sexo biológico y a la evidencia científica, violentando el derecho de los padres y se transgrede la clara obligación de absoluta neutralidad del Estado en estas cuestiones.
Culpabiliza a todo aquel que pueda disentir, imponiendo sanciones de forma discrecional a quien sea denunciado por discriminación, con el único parámetro subjetivo del sentimiento del presunto ofendido.
Todo ello bajo la excusa de igualdad y no discriminación, que encierra toda una estrategia para modificar culturalmente nuestra sociedad y subvertir los valores en los que se asienta nuestra Carta Magna. ¿Cómo no defender la igual dignidad de toda persona? ¿Cómo no luchar contra cualquier tipo de discriminación? ¿Cómo no crear en los colegios pautas en contra de cualquier ataque a un compañero? Pero… lamentablemente, esta no es la intención. Nuestro ordenamiento jurídico actualmente responde ante estos posibles ataques.
La ley de Podemos, que es muy parecida en sus postulados a la aprobada por unanimidad en la Comunidad de Madrid, y que conlleva en ambos casos sanciones a quien disienta, ha sido objeto de una enmienda a la totalidad presentada por el GPP. Una enmienda que trataba de que se aprobara un texto, por otra parte innecesario, de no discriminación. Un gran avance, si se hubiera aprobado, con respecto a todo lo anterior (aunque pueda disentir de parte de su contenido). Pero, en mi opinión, esta enmienda iba más dirigida a dar una pátina de cordura y trasladar un mensaje a sus votantes, que realmente a defender lo obvio.
“Paroles, paroles, paroles…” se oyó en el hemiciclo.
Un discurso consistente, que denunciaba vulneraciones de derechos fundamentales, que era digno de alabar, y que hacía falta oír, pero en el que se introdujo, justificando a modo de torpe excusa, que en las Comunidades Autónomas donde se gobierna, existen leyes similares que ya se están aplicando. Madrid, Galicia, Extremadura o Murcia. Esa reafirmación, no parece muy coherente. Porque esas leyes autonómicas, que adolecen de los mismos errores que denuncian para la Ley de Podemos, se están aplicando, introduciendo sus pautas culturales, y sancionando a quien disienta. Lo hemos podido comprobar con el director de un colegio en Madrid, perteneciente a la institución educativa Educatio Servanda.
En su virtud, y atendiendo a la coherencia, la Plataforma por las Libertades, formada por más de cien asociaciones, reivindica la derogación de estas leyes autonómicas, que contradicen de forma evidente el discurso del PP en el hemiciclo, y lo que es más importante, contradicen la Constitución Española.
Ahora bien, la consagración de la colonización ideológica a nivel nacional, viene de la mano de Podemos y, lamentablemente, con el apoyo fundamental de los dos partidos PSOE y Ciudadanos. El resto de grupos parlamentarios que componen la Cámara han dado el visto bueno a la tramitación de la Ley (excepto PP y UPN del GP mixto). Auspiciada por la izquierda esta revolución social de deconstrucción del hombre y la familia, encuentran ahora, la inestimable ayuda de Ciudadanos, que aprovecha cualquier oportunidad para crear inestabilidad, con afán oportunista, sin importarle la defensa de tal o cual derecho incuestionable del hombre.
El procedimiento requiere en este momento, que el texto acometa el trámite de enmiendas parciales. Si se aprueba en sus términos actuales, se consagrará a nivel nacional, “el ataque a la libertad, en nombre de la libertad”, como afirma Gabrielle Kuby. Esta nueva ley que de principio a fin, persigue una colonización ideológica, poco podrá mejorarse con unas enmiendas parciales. Podrá minorar sus graves efectos, pero…, ojalá me equivoque, se utilizará la demagogia imperante para, en nombre de la libertad, atentar contra las libertades y sobretodo hacer un gravísimo daño a los niños. Porque,cuando se atenta contra la verdad del hombre, se hace precisamente más daño a aquellos a quien se dice defender.
Serán en fin los Tribunales y en concreto el Tribunal Constitucional, quienes tendrán que dirimir, después de pasado un tiempo su legalidad o constitucionalidad. Es la consecuencia de la actitud de políticos y gobernantes que en unos casos delegan su función representativa en ellos, como estamos viendo últimamente (y como ha ocurrido con el ya olvidado tema del aborto) y en otros casos como éste, legislan en contra de sus propios ciudadanos. Han pasado casi ocho años desde que se presentó el recurso contra la actual Ley del Aborto en el Constitucional, por lo que, podemos concluir, que en similares circunstancias, se habrán conseguido para entonces parte de sus objetivos de normalización aceptación e irreversibilidad.
Ante esta desoladora situación política, en tema tan trascendente, solo nos queda…. ¡Despertar!Un despertar que ha de comenzar por recordar a nuestros representantes cuál es su verdadera obligación. Y si no es la defensa de las libertades… ¿Cuál es entonces?
Lourdes Méndez Monasterio Coordinadora de la Plataforma por las Libertades
¿POR QUÉ INTENTAN ENFRENTAR A HOMBRES Y MUJERES USANDO CUALQUIER TONTERÍA?
Podemos montó ayer otro numerito para demostrar su gran habilidad a la hora de generar polémicas aparentemente triviales y convertir incluso errores gramaticales en manifiestos políticos.
Intenta desacreditar a la RAE por no ayudarles en su ingeniería social
En una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, protagonizó la tontería del mes lanzando un “portavoces y portavozas”, un absurdo desdoblamiento deuna palabra que, precisamente, sirve para ambos géneros:
Por la tarde,Irene Montero defendió el uso del “portavozas”alegando que “el lenguaje se usa como instrumento para perpetuar el machismo en las sociedades: lo que no se nombra suele no existir”.
Montero también alegó que la RAE contiene una definición machista de la palabra “fácil”, en un penoso intento de desacreditar a la Academia. Pero hay que decir que la RAE no se dedica a diseñar el significado de las palabras -eso es lo que intentan ingenieros sociales como los de Podemos-, sino que se limita a describir los usos existentes, aunque a veces sean peyorativos. Y precisamente por eso Podemos se lleva mal con la RAE: porque la Academia no se pliega a sus exigencias de manipular las palabras con fines ideológicos.
Un deliberado error gramatical con un propósito nada limpio
De hecho, lo de ayer no fue algo accidental. La propia Montero lo ha dejado claro: se siente oprimida por las palabras y quiere que las demás mujeres se sientan tan oprimidas como ella. Pero ¿y a qué viene esto? Pues a que Podemos defiende la ideología de género, cuyas creadoras -comunistas militantes comoSimone de Beauvoiro Shulamith Firestone-querían trasladar la tesis marxista de la lucha de clases a los sexos, pensando que ésa era la única forma de que triunfase su revolución en un Occidente donde la consolidación de una amplia clase media inmunizaba a la sociedad frente a los viejos discursos marxistas. El objetivo de aquellas ideólogas era que las mujeres se sintiesen oprimidas por los hombres, pero en una sociedad en la que la mujer goza de los mismos derechos legales que el varón, ese discurso es cada vez más difícil de sostener. Por eso salen con cosas comoel mito de la “brecha salarial”o los “micromachismos”, con los que intentan que las mujeres se sientan oprimidas por cualquier tontería,desde invitar a café a una chica a decirle que está guapa, pasando porque los niños jueguen a ser superhéroes, que los hombres se sienten con las piernas abiertasy también por el hecho de llamar “portavoz” a una mujer.
Te ofrecen una utopía a cambio de tu libertad: ¿qué puede salir mal?
Pero ¿y qué ganan estos tipos -y tipas- provocando enfrentamiento entre hombres y mujeres? Repasemos la historia del comunismo (pues Podemos es un partido fundado por comunistas): también dijeron que iban a “liberar” a los obreros instaurando una sociedad igualitaria y sin clases, y el precio a pagar era que el Estado lo controlase todo, y que una minoría de ideólogos tuviese todo el poder. El dramático resultado lo hemos visto estos últimos cien años: represión, dictaduras, miseria y muerte. La ideología de género es un nuevo intento de concentrar un poder político absoluto en unas pocas manos, prometiendo a cambio -como en 1917- una sociedad utópica e igualitaria, en la que las mujeres se verán liberadas de la brutal opresión a la que las sometemos los hombres haciendo cosas como invitarlas a tomar café y decirles que están guapas. Y el precio a pagar sería, una vez más, nuestra libertad, y en este punto no tenemos que imaginar futuros distópicos: hace años que nos someten a un señalamiento constante contra todo el que es acusado de “machista”. Ahí tenemosel caso del actor Arturo Valls, sometido a un linchamiento en la red por rechazar que los Premios Goya se conviertan en un mitin feminista. Es otro claro aviso a navegantes: el que se atreva a discrepar será machacado. Al final, esos vendedores de utopías siempre acaban igual: intentando “liberarnos” de nuestra libertad.
Podemos ha llegado a la vida política española para darnos momentos gloriosos, en eso estamos todos de acuerdo. Pero esos momentos gloriosos, lejos de consistir en brillantes intervenciones parlamentarias o televisivas, se han convertido en escenas de sketch, es cómicas situaciones que rozan el ridículo y el esperpento. La cuestión se resumiría en “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Y es que nuestra querida izquierda anticapitalista, tolerante y social, nos da continuamente lecciones de lo que hay que hacer para ser un buen ciudadano, un buen demócrata para conseguir la justicia social y la verdadera democracia eso sí, lecciones que solo nosotros debemos seguir, ellos están exentos y pueden hacer todo lo contrario a lo que predican. Son lo que llamaríamos unos yonkis del capitalismo. Aunque lleven un disfraz maravilloso que incluye coleta, rastas, ropas baratas y un discurso proletario de principios de los años 20, no pueden negar que aman el capitalismo, que no pueden vivir sin él y que su única razón de ser es vivir en la continua protesta haciendo creer a sus votantes que pretenden gobernar algún día. Saben que no lo harán jamás, que su único fin es la crispación de la sociedad para conseguir más y más titulares y estar el máximo tiempo posible en el candelero, cobrando los 5.000 euros de diputado y seguir chupando del capitalismo que tanto adoran y que, de cara a la galería y a la manada, deben intentar hacer ver que odian. Como dijo Pablo Iglesias, en la política se cabalgan contradicciones. No sabemos exactamente qué significa eso, pero lo que sí sabemos es que los podemitas nos regalan momentos para la historia política que nos hacen ver el grado de sectarismo que calzan. Comencemos.
La última contradicción cabalgada por Podemos nos lleva a fijarnos en el diputado Ramón Espinar. Puede que Ramontxu sea, casi con seguridad, el que más camina a lomos de la contradicción. El niño de papá en cuestión, hijo de un diputado socialista que ha vivido siempre a cuerpo de rey, no ha dejado de hacer el ridículo desde que apareció en la escena política. Tal y como dijo el periodista Carmelo Encinas, lo peor que te puede pasar en política es hacer el ridículo y en esto Espiblack es experto.
Se trata de un tipo que, con casi 30 años, se comporta como el típico adolescente revolucionario que aún no le ha dado tiempo a salir ahí afuera para ver lo que es la vida en realidad. Ramón ha pasado toda su existencia bajo el manto protector de su adinerada familia con un padre que se gastó 200.000 euros en una tarjeta black, lo que no le impedía declararse hijo de obrero o escribir este insultante tuit.
Y por supuesto Ramón también tiene sus dramas familiares pues por culpa de los recortes del gobierno y con un padre diputado, las hermanas de Ramón no pudieron realizarse como personas con una beca Erasmus. Todo una catástrofe.
La última de Ramón fue pedirse dos coca colas en el restaurante del Senado el mismo día que pedía un boicot contra la marca. Pero no seáis malpensados, Ramón solo estaba haciendo acopio de las dos últimas botellas que quedaban para impedir que nadie más se hiciera con ellas y acto seguido tirarlas a la basura. Seguramente en el contenedor de vidrio, pues esta izquierda también presume de ecologismo.
Del piso del diputado Espinar ya hablamos en alguna ocasión, puedes todos sabemos que Ramón jamás especuló con una vivienda pública, solo se benefició de la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra. Que meses antes declarara en la comisión de investigación al gobierno regional de Esperanza Aguirre que el fin de la Vivienda Pública no es especular sino cubrir las necesidades de los más necesitados es una contradicción más que Ramón estuvo dispuesto a cabalgar. No se asusten.
Esto de los boicots a las grandes marcas no es algo nuevo, pues todos sabemos que la izquierda anticapitalista odia la riqueza de puertas para afuera, pero les encanta todo lo relacionado con ella. El capitalismo es su modo de vida (y muy bien hecho) y nos alegramos por ello. Para que nos entendamos, es como el marido que se disfraza con la ropa de su mujer a escondidas cuando esta no está en casa o mantiene relaciones con hombres en la oscuridad de un motel de carretera pero luego en el rutina de la vida marital se declara un odiador de los homosexuales que deberían recibir un tratamiento porque bastante tienen con lo que son. Algo así. Mientras ellos se benefician de una riqueza que odian, de unas empresas que piden boicotear, sus seguidores, que en muchas ocasiones no pueden acceder a esa riqueza les aplauden cuando les pillan cabalgando una contradicción. Me viene a la mente el bufón del Congreso, la copia defectuosa de Miguel Poveda, sí, el diputado de ERC Gabriel Rufián.
Como vemos, Rufi, es uno más de esa izquierda que odia al ciudadano que más riqueza y empleo genera en nuestro país, no como él que ha creado la friolera de cero empleos. Pero el caso es que Inditex siempre está en el punto de mira de la izquierda y en este caso a Rufian le hicieron un Espinar cuando Risto Mejide lo pilló, durante una entrevista, con una chaqueta de Zara. Pero lo más sorprendente es la capacidad que tienen para justificarse pues, ante la pillada, Gabri declaró que “se puede comprar en zara y ser crítico con su política económica”. Veamos, Rufián no ha dicho ninguna tontería, pues efectivamente también se puede criticar la práctica de la caza e irte a disparar ciervos cada domingo, o también se puede criticar a los carnívoros mientras te aprietas un filete de ternera. Por supuesto también puedes ser antitaurino mientras le sacas el pañuelo a Enrique Ponce por cortar dos orejas. También puedes ser monárquico mientras cuelgas de tu balcón la bandera tricolor. Como vemos, Rufián tiene razón, no hay por qué alarmarse.
Hablando de república, como todos sabemos y ellos no para de repetir, la república es transparencia y sinónimo de democracia y libertad como demuestran las repúblicas de Venezuela, Corea del Norte o Irán en contraposición a las corruptas monarquías que tienen a su pueblo oprimido como Suecia, Dinamarca o Noruega.
Pero hablemos de palabras mayores, ya que el multimillonario empresario Jaime Roures, dueño del imperio Mediapro, de La Sexta y del diario Podemita Público, declaró lo siguiente hace muy poco tiempo:
Vamos a ver Jaime, VAMOS A VER. No te llaman millonario, eres millonario. Un señor que oculta en Holanda,tal y como constató el Juez Alberto Mata, 500 millones de euros para ahorrarse impuestos, no es lo que llamaríamos un trabajador de base. Es una contradicción más que cabalga la izquierda. Quizás algunos podamos penalizar sus ideas porque el marxismo habla de la acumulación de capital como causa de la pobreza, que es justo lo que él hace, pero los locos somos el resto de la sucia jauría capitalista-fascista-neoliberal-franquista.
Pero Roures no es el único yonki del capitalismo, tenemos también al célebre Juan Carlos Monedero, quien realizó un informe para Venezuela tallado en oro y escrito con tinta de pulpo de la fosa de las Marianas, lo que hizo que el precio de aquel trabajo ascendiera a 425.000 euros, los cuales intentó ocultar a Hacienda pagando por Sociedades en lugar de hacerlo a través de IRPF ahorrándose casi 200.000 euros en impuestos. Pero tal y como dijo Rufián, eso no impide que se pueda criticar el neoliberalismo. Qué país, Juanki…
Hablando de gente que evita pagar a Hacienda, mención especial merece Pablo Echenique, el antiguo pepero, después naranjito y hoy comunista, que proponía que los ricos pagaran un 95% de IRPF mientras tenía a su cuidador lavándole la minga dominga sin contrato.
Seguimos con las empresas ultracapitalistas odiadas por la izquierda en público pero amadas en secreto. El iPhone de Pablo Iglesias es ya famoso en nuestro país.
Es posible que Pablo haya tenido todos los modelos de iPhone que han salido al mercado desde 2007, es un auténtico yonki de Apple, y lo entendemos pues es una gran marca con productos excelentes. El caso es que su precio hace que en la mayoría de ocasiones solo sea accesible para clases media-altas, pues alguien que no es capaz de pagar la luz o el gas es posible que no pueda acceder a un teléfono de 900 euros. Pero el líder de Podemos es capaz de comprarse todos los modelos del popular teléfono de Apple y a la vez criticar con dureza a esta empresa amenazándola con expulsarla del país en el caso de que algún día gobierne. Ya lo dijo Rufián, se puede comprar en Apple y criticar su política neoliberal, que se refiere a evadir impuestos, como Monedero, por ejemplo. Esto no puede ser.
Iglesias va camino de convertirse en otro Espinar, aunque lo vemos complicado, pues en menos tiempo, Ramón ha hecho más el ridículo que toda la bancada podemita junta, pero lo importante es intentarlo y Pablo está en ello.
El propietario de la coleta más famosa de España ha criticado en numerosas ocasiones y con vehemencia la titularidad privada de los medios de comunicación, eso lo sabemos todos, a pesar de que se ha servido de ellos para llegar a donde está, pero ese no es el caso. Lo más llamativo es cuando acusó al gobierno de permitir que la Iglesia financie medios de “extrema derecha” como Intereconomía o 13tv. ¿saben cuál es el primer medio de comunicación en el que Pablo Iglesias apareció y en el que fue contratado de manera regular acudiendo semana tras semana a sus debates? Exacto, Intereconomía y posteriormente, 13tv.
Pablo se sentía como pez en el agua en esta cadena. Nadie le coartaba la libertad de expresión, incluso podía decir con absoluta libertad que prefería a Maduro o Chávez antes que a Zapatero o Rajoy. También fue la cadena donde se declaró abiertamente comunista antes de renegar del marxismo leninismo. La misma cadena donde no dejaba de hablar de Venezuela cuando ahora critica duramente a todos los que nos atrevemos a mencionar al país bolivariano para relacionarlo con él. Es todo maravilloso.
También resultó fascinante ver cómo el líder comunista se sumaba a la iniciativa #PuentesNoMuros para combatir la xenofobia y el patriarcado.
Nos parece una gran idea, es una propuesta bastante interesante. Claro, que depende de quién construya el muro, ya que Pablo sufrió y mucho con la caída del muro del Berlín.
La libertad de expresión es otro tema por el que la izquierda anticapitalista lucha cada día. Esta dictadura democrática en la que vivimos donde opositores políticos como Andrés Bódalo o Alfon van a la cárcel tiene que desaparecer para parecernos a nuestro país hermano, Venezuela, donde la policía estatal no mata a manifestantes ni inhabilita al parlamento para legislar de modo autoritario. Es importante defender democracias como Cuba y demonizar las tiranas dictaduras de la Unión Europea.
La libertad de expresión es lo que defendía también la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestrecuando entró en una capilla semidesnuda gritando “vamos a quemar la conferencia episcopal”. Pero esto no es incompatible con que la misma Rita se indignara y estuviera dispuesta a investigar si el autobús de Hazte Oír , que portaba un cartel que rezaba “los niños tiene pene y las niñas tienen vulva”, había incurrido en un delito de incitación al odio. Las palabras de Rita en aquella capilla de la Universidad Complutense eran claramente un canto al amor y la concordia, no sé cómo se nos ocurre pensar otra cosa.
Hablando de tolerancia y respeto se nos viene a la cabeza Irán, ese país que financiaba a Pablo Iglesias para transmitir valores de amor y libertad. Es llamativo ver al líder de Podemos bailando una conga en la celebración del orgullo gay mientras recibe dinero de un país que cuelga a homosexuales de las grúas. Otra contradicción a cabalgar. También enarbolan la bandera del feminismo mientras defienden al colectivo de los estibadores donde las mujeres tienen la entrada vetada por ser mujeres.
Podríamos seguir así lustros, viendo con entusiasmo cómo nuestra izquierda cabalga sus contradicciones pero creo que con esto nos podemos hacer una idea de qué va la historia. Todo es mucho más sencillo. Ni son anticapitalistas, ni son nada. Lo único que buscar es vivir bien, cobrar del estado y si, por algún casual, les tocara gobernar, y no tienen la más mínima intención de hacerlo, íbamos a echar de menos esa ley mordaza del PP que dicen que ha convertido España en una dictadura. Ya lo he dicho muchas veces, la mejor forma de curarse del comunismo es sufriéndolo. Y ardo en deseos de que algún día eso ocurra y España quede inmunizada de una vez.
Pablo Iglesias presenta un proyecto alternativo de Presupuestos con un reguero de subidas fiscales y un aumento del gasto de 24.500 millones.
Más gasto público y muchos más impuestos. Así se resume elproyecto de Presupuestos Generales del Estado(PGE) que ha presentado Podemos este lunes como alternativa a las cuentas elaboradas por el Gobierno del Partido Popular. El grueso de su propuesta gira en torno a la necesidad de elevar la tributación sobre familias y empresas, ya que, según la formación morada, «el verdadero problema fiscal que afrontamos es la insuficiencia de los ingresos públicos, que se encuentran en un nivel sustancialmente inferior al de la media europea».
La propuesta ha sido presentada por Pablo Iglesias en el Círculo de Bellas Artes de Madrid donde ha estado acompañado por representantes de las confluencias del partido y por el responsable de su equipo económico, Nacho Álvarez. El secretario general de Podemos ha afirmado que sus medidas darían «dignidad» a España.
Frente a las previsiones del PP, el partido de Iglesias plantea que los ingresos alcancen el 39,3% del PIB mediante diferentes subidas fiscales con el fin de ingresar 11.500 millones de euros extra de manera directa, y otros 3.300 millones como resultado del crecimiento económico que, en teoría, generaría la expansión del gasto. Y es que, Podemos, también propone disparar el gasto público en 24.500 millones de euros frente a las cuentas del Gobierno, hasta el 42,3% del PIB. El déficit, por su parte, se situaría en el 3% del PIB frente al 2,2% previsto.
Esta variación de ingresos, gastos y déficit en comparación con el Plan Presupuestario del Gobierno para 2018 se repartiría entre los diferentes niveles de la Administración Pública de la siguiente forma:
En cuanto a los ingresos públicos, su incremento provendría de las siguientes subidas de impuestos, medidas que, en todo caso, constituirían «el primer paso de una reforma tributaria de mayor calado»: impuestos medioambientales; aumento del IRPF sobre el ahorro; impuesto a la banca (10 puntos extra sobre el Impuesto de Sociedades); recuperación y aumento del Impuesto de Patrimonio; subida de la fiscalidad sobre las grandes empresas; impuesto sobre las transacciones financieras; eliminación de las Sicav; supresión de las deducciones de los planes de pensiones privados; lucha contra el fraude fiscal; destope de las cotizaciones sociales; y eliminación de bonificaciones a la contratación. Por el contrario, lo único que bajaría sería el IVA cultural y de algunos suministros y productos básicos.
Estas subidas fiscales, sumadas al aumento del déficit previsto, permitiría disparar el gasto público en 24.500 millones de euros extra en 2018: 13.850 por parte del Estado, 5.700 el de la Seguridad Social y más de 5.000 en comunidades autónomas y corporaciones locales.
Sus 15 medidas estrella
En este «presupuesto alternativo» que consta de poco más de veinte páginas, Podemos pone encima de la mesa «15 medias» que supondrían «un mayor aumento de gasto», y en las que se concreta su estrategia»para poner el crecimiento al servicio del verdadero progreso social«.Estas medidas, dicen desde el partido de Iglesias, «asegurarían avanzar en el crecimiento inclusivo, moderno, verde, digital y morado que necesita nuestro país».
La primera de estas medidas es un «Plan de Renta Garantizada» que supondría 3.100 millones de euros y que afectaría a «aquellas personas que se encuentren en un nivel de renta inferior al umbral de la pobreza».
Podemos también propone crear «escuelas infantiles de 0 a 3 años gratuitas» que costarían 3.000 millones de euros. «Este acceso universal se garantizaría mediante subvenciones a las familias que ya llevan a sus pequeños a centros educativos, y mediante el desarrollo de una amplia red de escuelas públicas infantiles. Se desarrollarían las pertinentes transferencias finalistas a las Administraciones autonómicas y locales correspondientes», dicen en estos «presupuestos» alternativos.
Recogen también la «financiación de la ley de dependencia, para garantizar un nivel de protección mínimo que ponga fin al ‘limbo de la dependencia'» (con un coste de 2.500 millones de euros) y la «revalorización de las pensiones de acuerdo con el IPC», otros 2.200 millones de euros más. Para su siguiente medida se fijan en el «Plan MAD-RE del Ayuntamiento de Madrid». Proponen implementar un «Plan Nacional de Eficiencia Energética» que ascendería a los 1.300 millones.
Desde el partido morado también plantean un»incremento de las inversiones en infraestructuras y redes para favorecer la digitalización de nuestro tejido productivo, así como la implantación de procesos digitales avanzados en las empresas, las Administraciones y los hogares de nuestro país», con un coste de 1.240 millones de euros más. Este desarrollo, afirman, «vendrá acompañado de una propuesta de «Gobierno de la digitalización», que «estudiará, legislará y erradicará las nuevas formas de ‘precariedad digital’ que han resultado favorecidas por la ‘economía de plataformas’, al tiempo que se impulsará la democratización del acceso a redes e infraestructuras».
Su séptima medida es un «Plan de Empleo para la Juventud» que tendría un coste de 1.100 millones de euros y la octava un «Plan de Rescate de la Ciencia y de la I+D+i» (1.100 millones de euros).
También plantean un «Plan de Erradicación de las Violencias Machistas«, que supondría un coste de 1.050 millones de euros, «con especial atención al ámbito competencial autonómico y local, para lo que se desarrollarán las pertinentes transferencias» y la «Gratuidad del material escolar» (950 millones de euros).
Una de sus últimas medidas es un»Plan de choque para acabar con el empleo precario en las Administraciones Públicas» con una oferta de empleo público extraordinaria con 20.000 nuevas plazas. que costaría 800 millones de euros. Dicen que quieren eliminar «el límite de la tasa de reposición para todos los ámbitos de la Administración, permitiendo que sean las propias Administraciones las que decidan el ámbito en el que gastan sus recursos».
Proponen también un «Plan de Alquiler de Viviendas a Precios Sociales» a imagen del del Parlamento de las Islas Baleares (otros 700 millones de euros). Y entre sus últimas propuestas están la «igualación progresiva de los permisos de paternidad y maternidad (400 millones de euros), un «Plan Nacional de Movilidad Eléctrica y Transporte Público (310 millones de euros) y la puesta en marcha de programas para»apoyar al desarrollo rural y al modelo de agricultura, ganadería y pesca social y sostenible (250 millones de euros).
«Lo que estamos planteando en estos presupuestos alternativos es perfectamente viable. Algunos país de nuestro entorno, con una economía mucho más débil que la nuestra, están demostrando que se puede gobernar de otra manera. Y el ejemplo más evidente es Portugal«, ha afirmado Iglesias durante la rueda de prensa en la que ha presentado la propuesta de su partido.
El partido morado pretende que los pisos vacíos de los grandes propietarios -más de diez inmuebles- sean cedidos a alquiler social.
Una de las grandes obsesiones del Podemos consiste endeclararle la guerra a los propietarios de viviendas, ya que, desde su nacimiento como partido, plantea la cesión obligatoria de inmuebles a la Administración Pública con el fin de fomentar el «alquiler social», así como la legalización de los okupas y la prohibición de los desahucios -por impago de hipoteca o alquiler-,impidiendo así a los legítimos dueños la recuperación de su propiedad.
Aunque, al principio, la formación morada insistía en que su objetivo se centraba en los pisos de bancos e inmobiliarias, lo cierto es que en 2015 ya hablaba abiertamente de empresas y particulares, siempre y cuandoposeyeran más de diez viviendas.De este modo, los «grandes tenedores» se verían obligados a ceder sus inmuebles en «alquiler social» -con un precio inferior al del mercado-, bajo la amenaza directa de sanciones económicas o expropiación forzosa, en caso de que permanecieran vacíos.
Siguiendo los pasos de Baleares
Ahora, aprovechando la presentación de suproyecto alternativo de Presupuestos, Podemos detalla un poco más su particular «Plan de Alquiler de Viviendas a Precios Sociales», cuyo coste estima en 700 millones de euros para las arcas públicas en 2018. En concreto, su propuesta se enmarca dentro de las 15 que hace la formación para «cambiar un país».
Consiste en desarrollar «una ley de vivienda similar a la que en este momento se tramita en el Parlamento de las Islas Baleares, con el objetivo de incrementar la disponibilidad de viviendas de alquiler a precio asequible o alquiler social. Se pondrán a disposición del alquiler social hasta 120.000 viviendas de grandes tenedores (propietarios de más de diez viviendas) que lleven al menos dos años cerradas, mediante una cesión del uso de la vivienda desocupada a cambio de un precio de compensación a los propietarios».
Es decir, todos aquellos propietarios, tanto particulares como empresas, que mantengan vacías sus viviendas durante más de dos años correrían el riesgo de perder su propiedad mediante una expropiación de uso.
Según laley que tramita Baleares, los «grandes poseedores» son las personas físicas y jurídicas que, directa o indirectamente -a través de sociedades-, tienen diez o más viviendas en propiedad, alquiler o usufructo y participan de manera activa en el mercado (desarrollan una actividad económica con los inmuebles).
Tiene una contratada a jornada completa por debajo del salario mínimo
Irene Montero y Pablo Iglesias en sus escaños del Congreso.(Foto: Francisco Toledo)
Podemos siempre ha intentado mostrarse como el baluarte de los derechos de los trabajadores. Sin embargo su contratación dice lo contrario: 71 trabajadores de sus 240 empleados están contratados a tiempo parcial, un tipo de convenio que conlleva unos salarios que no superan los 1.000 euros mensuales en la gran mayoría de los casos. Muchos de los trabajadores reciben 991 euros o una cantidad inferior por el trabajo realizado para los morados. 62 personas trabajan a media jornada, 6 al 60% de su tiempo y otras cuatro a menos del 35%.
Las cifras del paro nunca son bien recibidas por los dirigentes de Podemos. Achacan el descenso del número de parados a la temporalidad y exigen que aquellos que son contratados lo hagan por un “sueldo digno” y con unas condiciones que les permitan vivir. Sin embargo, la agrupación morada cuenta con un gran número de empleados a media jornada, mileuristas o incluso con salarios inferiores. Uno de los ejemplos más claros es Galicia, donde, de diez nóminas, ocho son de 1.032 euros brutos mensuales y solo un par son contratos a tiempo completo. Esto significa que a sus cuentas corrientes únicamente llegan 888,9 euros.
El 30% de los trabajadores de Podemos tienen contratos precarios de media jornada
Sin embargo, no son los peor parados en el partido. Una de las mujeres que trabajan como apoyo en las tareas de gestión, publicación y creación de acciones en Redes Sociales, percibe únicamente 803 euros brutos por su desempeño. Una jornada completa por la que no llega a ingresar ni 800 euros mensuales.
Un caso aún más grave es el de la asistente ejecutivo de la secretaria de coordinación del Consejo Ciudadano Estatal cuya nómina es de 744 euros brutos por trabajar a jornada completa para el partido. Esto significa que su sueldo es el sueldo mínimo interprofesional, un asunto de especial recurrencia en las quejas de los de Podemos en sus mítines y quejas hacia el Partido Popular.
El 30% de los trabajadores de Podemos tienen contratos precarios de media jornada
También cuentan con puestos al 25% de jornada a los que pagan algo más de 400 euros. Las desigualdades entre los sueldos quedan reflejadas en algunos datos que ofrecen que Podemos paga a varios de sus empleados cifras superiores por una jornada menor que la de otros.
Todas las nóminas, publicadas en el portal de transparencia de Podemos, dejan a la vista la incoherencia, una vez más, del discurso de la formación morada.