Etiqueta: PICANTES

DIGA SI ESO ES PRIORIDAD…!!

Una señora bien entrada en años estaba en la cubierta de un navío, agarrando su sombrero firmemente con las dos manos, para que el viento no se lo lleve.

Un caballero se aproxima y dice:

-Perdóneme Sra.… no quiero incomodarla, pero Ud. se dio cuenta que el viento le está levantando mucho su vestido?

-Si, pero necesito las dos manos para sostener mi sombrero.

-Pero Ud debe de saber que sus partes íntimas están siendo expuestas! dice el hombre.

La viejita miró para abajo y luego para arriba y respondió:

-Caballero, cualquier cosa que se vea de aquí para abajo tiene 85 años… ¡El sombrero lo compré ayer!

DOLOR DE HOMBRO

 

UN HOMBRE LES DICE A SUS AMIGOS:

‘DESDE AYER ME DUELE MUCHO EL HOMBRO. CREO QUE DEBERÍA VER A UN DOCTOR’.

 

UNO DE SUS AMIGOS LE DIJO:

 

‘NO ES NECESARIO, HAY UNA COMPUTADORA EN LA FARMACIA QUE PUEDE DIAGNOSTICAR CUALQUIER COSA, MUCHO MAS RÁPIDO Y MAS

BARATO QUE UN DOCTOR. SIMPLEMENTE TIENES QUE PONER UNA MUESTRA DE TU ORINA Y LA COMPUTADORA TE VA A DIAGNOSTICAR TU

PROBLEMA, Y TE VA A SUGERIR QUÉ PUEDES HACER PARA SOLUCIONARLO. ADEMÁS SOLO CUESTA $50 PESOS.

 

EL HOMBRE PENSÓ QUE NO TENIA NADA QUE PERDER, ENTONCES LLENO UN FRASCO CON ORINA Y FUE A LA FARMACIA.

 

ENCONTRÓ LA COMPUTADORA Y PUSO LA MUESTRA DE ORINA DENTRO DE UN EMBUDO QUE HABÍA EN LA MAQUINA. LUEGO DEPOSITÓ LOS

$50 PESOS EN LA RANURA.

 

LA COMPUTADORA COMENZÓ A HACER RUIDOS, A ENCENDER Y APAGAR VARIAS LUCES Y LUEGO DE UNA PEQUEÑA PAUSA, POR UNA RANURA

SALIO UN PAPEL QUE DECÍA:

 

 

**** UD. TIENE HOMBRO DE TENISTA

 

**** FROTE SU BRAZO CON AGUA CALIENTE Y SAL

 

**** NO HAGA ESFUERZOS FÍSICOS DE MAGNITUD

 

**** EN DOS SEMANAS VA A ESTAR MUCHO MEJOR!

 

MAS TARDE, MIENTRAS PENSABA EN LO MARAVILLOSA QUE ERA ESTA TECNOLOGÍA Y COMO CAMBIARÍA LA CIENCIA MÉDICA PARA

SIEMPRE, SE LE OCURRIÓ SI LA COMPUTADORA PODRÍA SER ENGAÑADA.

 

DECIDIÓ PROBAR SI LO PODÍA HACER Y MEZCLÓ: >

Ø AGUA DE LA LLAVE,

 

Ø UN POCO DE PIPI DE SU PERRO,

Ø UN POCO DE ORINA DE SU HIJA Y DE SU MUJER.

Ø PARA TERMINAR SE MASTURBÓ Y PUSO SEMEN EN LA EXTRAÑA MEZCLA.

FUE A LA FARMACIA ,PUSO LA MUESTRA EN EL EMBUDO Y DEPOSITÓ LOS $50. DESPUÉS DE LOS SONIDOS Y LUCES DE RIGOR LA MAQUINA IMPRIMIÓ EL SIGUIENTE ANÁLISIS:

*** SU AGUA TIENE SALMONERAS **** CÓMPRESE UN PURIFICADOR ****

*** SU PERRO TIENE PARASITOS PELIGROSOS ** LLÉVELO AL VETERINARIO

***SU HIJA SE DROGA CON COCA**** LLÉVELA A REHABILITACIÓ N ****

***SU ESPOSA TIENE 2 SEMANAS DE EMBARAZO** PERO USTED ES ESTERIL*** CONSÍGASE UN BUEN ABOGADO

> **** Y SI NO SE DEJA DE MASTURBAR….** *NUNCA LE VA A DEJAR DE DOLER EL HIJUEPUTA BRAZO.

A MI NOVIA NO LE VIENE LA REGLA

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento… El otro día mi novia me dijo:

– Cariño, no me viene la regla…

Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro…

Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan… ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían:

– Paco se ha casado de penalti. Exclamaba:

– ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!


Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración… Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha… Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: «Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro…». ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!

Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: «Karmele, Karmele, Karmele…» Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: «Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer…». Y oye, ¡da gloria verme!

Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres… Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!

El caso es que cuando ella te confiesa: «Todavía no me ha venido», te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:

– A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta.

– A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes.

En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei:

– Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto.

– Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre.

– A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.

– A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual.
– Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!


Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo… Sólo se oye: «Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun… uuuu iiii… ¿A qué huelen las nubes…?». ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!

Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:

– ¿Ya?

– ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.

Así es que te metes en Internet a buscar información. «A ver, regla punto com». Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. «No, vamos a probar otra cosa… Retraso punto es». Y te sale Iberia. «Joder, cada vez vamos peor…». Y cuando desesperado pones «Penalti punto com» y te sale José María García… lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar:

– ¿Ya?

– Que noooo, pesao.

Así es que te compras la revista «Ragazza», que has visto que viene un artículo que se llama «La regla, tu mejor amiga». «Vaya, por fin algo científico». Y lees: «El estrés y los nervios pueden retrasar la regla». «Pues ya está, voy a tranquilizarla», te dices. Y la llamas:

– ¿Dígame?

– Ommmmm…

– ¿Quién es?

– Te pesan los párpados…

– Pero tío, ¿tú estás tonto?

– Ommmmm… Imagínate una pradera, con pajaritos… pío, pío, pío… «¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?… Si es que no colabora». Ya no sabes qué hacer.

Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo:

– Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?

– ¡Quieres abrirme!

Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama:

– Como salga el circulito, te la corto… ¡Carlos Sainz!

Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.

¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste… Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: «Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro… Ommmm, pío, pío, pío… ¡Karmele, Karmele, Karmele!».

Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento… Nos liamos, nos liamos… Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

RELATO DE UN HOMBRE CORNUDO

El esposo recibe una llamada anónima, avisándole que todos los  días, en cuanto él se va al trabajo, su mujer lo engaña con un tal  ‘Carlos Emilio’.

Al día siguiente, el tipo sale de su casa, pero se queda espiando desde la esquina.

Al rato ve llegar al tal Carlos Emilio,  un tipo súper bien hecho, atlético, aristocrático, al volante de un BMW último  modelo, ropa italiana de última moda, con un ramo de flores en la mano y toca el timbre de su casa.

Desde lejos ve que su mujer abre la puerta y lo hace entrar.

El marido corre a su casa, abre con su llave sin hacer ruido, entra sigilosamente y espía por la puerta entre abierta del dormitorio.

La mujer se había esmerado por poner las mejores sábanas.

Carlos Emilio se quita la chaqueta revelando unos hombros poderosos y armónicos.

La mujer lo besa apasionadamente mientras se quita los zapatos.

El marido no sabe qué hacer, ni cómo intervenir y solo atina a seguir espiando.

Carlos Emilio se quita la camisa de seda natural y muestra un torso perfecto, un vientre duro y sin un gramo de grasa.

La mujer se quita la falda dejando al descubierto unas piernas gordas y nalgas llenas de celulitis, y acaricia con locura a Carlos Emilio.

Carlos Emilio se quita los pantalones: sus piernas son virilmente perfectas.

La mujer se quita la blusa: su vientre lleno de estrías, se  suelta el sostén y los pechos, flácidos y caídos, le cuelgan hasta el ombligo!

El marido esconde la cara entre las manos y murmura: 

‘JUEPUTA! qué vergüenza con Carlos Emilio’