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«Peor aún que portugueses, españoles»

Manifestación contra la amnistía en Madrid

Por Francisco Rosell en vozpopuli

En El Planeta de los Simios en que ha devenido España, a base de ver, oír y callar hasta que la gente se ha plantado con un multitudinario “¡Basta ya! contra los enemigos de la nación y de la democracia, se hace realidad la escena final de esta joya del cine de ciencia ficción. Justo cuando el astronauta Taylor cabalga por una playa tras desembarazarse de unos monos inteligentes que lo apresaron en un paraje de pobladores humanos esclavizados por antropoides a causa del aterrizaje forzoso de su nave. De pronto, una oscura mole le hace entrar en shock y que resulta ser la Estatua de la Libertad derruida entre las rocas del mar. Ello le percata de que el planeta de los simios es la Tierra barbarizada por los monos. Espantado grita: “¡Maniáticos! ¡La habéis destruido! ¡Yo os maldigo a todos!”. Con la mirada rota por la escombrada escultura que la Francia de la “Liberté, Egalité, Fraternité” donó a EEUU en el centenario de su independencia, el personaje de Charlton Heston se pregunta cómo sus estúpidos congéneres han consentido autodestruirse arrollando su libertad y su progreso. En un pergamino, habría hallado la respuesta de un filósofo y diputado británico del siglo XVIII, Edmund Burke, tan citado como desoído: “Para que el mal triunfe sólo precisa que los hombres buenos no hagan nada”.

Como la realidad imita al arte, sin aguardar al año 3.978 del filme, este país de los simios ya principió en la antaño democracia de la rica Venezuela del “aquí eso no puede pasar” en la que el golpista indultado Chávez plantó sus garras antropoides y sus síntomas son palpables, con el ex presidente Zapatero como gran canciller bolivariano, en la España de Sáncheztein sometida a neocomunistas y segregacionistas para que el inquilino monclovita ejerza su satrapía sobre el trozo de nación en el que los xenófobos le dejen mandar. Nadie creyó -como hogaño en España- que la “democracia más antigua y sólida de la región” trocaría en narcodictadura que exporta su modelo aquende de los mares.

En este Waterloo español, se asiste a un momento crítico tras dar su rogada venia un prófugo como el “pastelero loco” Puigdemont para que Sánchez sea investido presidente como cabeza de ratón de una coalición Frankenstein -con más partidos dentro que especies el Arca de Noé- conjurada para derogar la Constitución sin darle vela en el entierro al ciudadano y disolver la nación más antigua de Europa con sus cédulas de soberanía a los viejos señoríos feudales. Esos siete votos de Junts son siete puñales clavados en el corazón de la España constitucional. Desde la traición del conde don Julián dramatizada por Zorrilla en El puñal del godo, no se conoce felonía igual, no en vano, destapa la Caja de Pandora y esparce la semilla de la discordia al alimón con fuerzas tan desleales como bulímicas en sus apetencias de un quimérico y explosivo Estado plurinacional.

Sánchez no es hijo de la circunstancia, sino que se vale de ella -como en el Covid- para alzarse contra la legalidad desde el poder como socialistas y secesionistas en 1934 para que la derecha no gobernara

Así, en comandita con los hijos de Chávez y con el separatismo, Sánchez busca entronizarse tirano con el autogolpe en marcha -ahora desde La Moncloa y antes desde la Generalitat- que secunda la asonada catalana de 2017 contra la que él auspició la aplicación del artículo 155 de la Constitución con las reservas, según narra en su Manual de Resistencia, del indolente Rajoy. Enterrando el legado del PSOE del último medio siglo y remontarse al que abocó a la Guerra Civil, Sánchez asume los axiomas neocomunistas y segregacionistas para aferrarse al Gobierno con los españoles de rehenes. Sánchez no es hijo de la circunstancia, sino que se vale de ella -como en el Covid- para alzarse contra la legalidad desde el poder como socialistas y secesionistas en 1934 para que la derecha no gobernara.

Renegando del PSOE refundado en Suresnes y artífice de la Carta Magna, Sánchez entronca, en efecto, con un Largo Caballero que, como ministro de Trabajo de la II República, verbalizó en el XIII Congreso de su formación en 1932: “El Partido Socialista no es reformista cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo”. No le va a la zaga un Sánchez que no aceptó la victoria del PP, por lo que no felicitó a Feijóo ni admitió que Felipe VI designara a éste candidato a la investidura rehusando darle la réplica en un gesto inédito en democracia y enviando en su lugar al camorrista Óscar Puente, quien se comportó como un matón. De hecho, tras ser vencido el 23-J, pese a anticipar la cita para aprovechar la ventaja de convocarlas desde el Gobierno y a la hora de su conveniencia, ha antepuesto, en vez de repetir los comicios, entregar la nación y su democracia a los enemigos de ambas.

Ni siquiera el partido rumano hermano del PSOE, cuando aprobó como él una amnistía a la medida de sus corruptos con la protesta de la calle y el apercibimiento de la UE, osó hacerlo sin un referéndum que, a la postre, rechazó una vileza que, en España, es inconstitucional como Sánchez proclamó antes del 23-J. Como contrapunto, para contravenir el compromiso de abandonar la OTAN, el PSOE de González, con 202 escaños, auspició en 1986 un referéndum sin recurrir a una consulta manipulada entre una militancia menos aborregada y que siete años antes le forzó a dimitir al plantearle su renuncia al marxismo.

Ante este envite contra la nación y la democracia, González y Page (y todo socialista) tienen el deber de frenar la traición de Sánchez al rendir las llaves a los salteadores

El “no es posible” dejó de ser un freno para quien se guía por las líneas rojas que le impuso el comité federal del PSOE para embridarle y al que dobló el brazo. A raíz de ello, implantó su dictadura en un partido de estómagos agradecidos que vive del erario y obedece “La Voz de su amo” como la discográfica del gramófono y el perro. El PSOE defiende una cosa y su contraria a toque de silbato cual perro pavolviano.

Empero, ni González ha sorteado un maléfico patriotismo de partido y se ha limitado a salvar su negra honrilla reclamando urnas minutos antes de que Sánchez rindiera la nación a quien dijo que traería a España para ser juzgado. Aficionado al flamenco, González debería haberse atenido a la salida de Caracol El del Bulto, padre de Manolo Caracol, al empaparle el traje un rebufo de vapor del Expreso que le trasladó de Sevilla a Madrid con harta demora: “Ese roneo, cojones, en Despeñaperros”. A diferencia del barón castellano-manchego Page, cuyo hermano gemelo se ha dado de baja de “este nuevo PSOE” a fuer de socialista, nadie puede jugar al equívoco y deslizar “yo soy el otro”. Aun así, habiendo “mucha necesidad y poca virtud” en Sánchez, a Page tampoco le ayudará ser gemelo si sus diputados transigen con el cambio de régimen dorado con la píldora de la investidura. Ante este envite contra la nación y la democracia, González y Page (y todo socialista) tienen el deber de frenar la traición de Sánchez al rendir las llaves a los salteadores.

Con la frivolidad que acredita su desempeño, Sánchez deshace el esfuerzo integrador por encerrar a los demonios patrios a través del gran acuerdo nacional de 1978 que forjó una Constitución que él ahora convierte en papel mojado con su abordaje consumando desde el poder el intento fallido del teniente coronel Tejero en 1981 al mando de un grupo de guardias civiles. Lejos de pacificar Cataluña como blasona para envolver en nobles propósitos su ambición, asola y socava la convivencia en toda España.

Teniendo marcado a fuego el legado de sus mayores, de viejos socialistas sevillanos como Dulce del Moral o Ventura Castelló, o del ministro republicano Manuel Giménez Fernández, González sabe que una amnistía ilegal redactada por sus agraciados deshará la convivencia. Cuando dos de cada tres españoles votan al PP y al PSOE frente a separatistas en retroceso electoral, Sánchez las rescata al impagable coste de romper la concordia borrando sus delitos y pidiendo perdón a los facinerosos. Así, al fugitivo Puigdemont se le equipara con el exiliado Tarradellas, quien alertó de la “dictadura blanca” de Pujol como embrión de la que funda Sánchez con sus sosias. Un do ut des que imposibilite la alternancia y que allane una independencia “de facto” sufragada por la colonia que será el resto de España tras el expolio separatista. Como sarcasmo, la estafa se hace en nombre de un sacrosanto progreso por el que la izquierda privilegia a los ricos y se preserva, junto a sus sindicatos, su ración de rancho.

Merced a este apaño de conveniencia y connivencia entre bandoleros políticos que se arrogan hacer cuanto les place en esta anarquía gubernamental, el separatismo se garantiza la impunidad. Así, criminaliza a jueces sometidos al tribunal popular de unas Cortes, como en pleno Terror de la Revolución Francesa, que a su vez transfiere la soberanía nacional fuera de España a una mesa de partidos tutelada, con el voto decisorio de la quinta fuerza de Cataluña, por veedores internacionales. Como si fuera un Estado fallido y una democracia caribeña con España y Cataluña como realidades contrapuestas. Para más inri, el truhan Sánchez abona las tesis separatistas y da carta de oficialidad a un remedo de “memoria historia” que abarca desde 1714 hasta 2023 que subvierte la Historia y decreta que la fabulación independentista sea verdad legal. Amnistía y amnesia de una izquierda anestesiada con el cloroformo de sus medios de agitación y propaganda que revierten la Transición.

No hay otra que la rebelión cívica de los servidores públicos y la movilización ciudadana como la de este 12 a las 12 con toda España convertida en una Gran Plaza de la Constitución

A este venenoso móvil, Sánchez aplica el adagio Divide et impera para solidificar su caudillismo e invocar el voto del miedo en una porfiada España en la que el forofismo político es casi tan acusado como el futbolístico. Como historió el hispanista británico Raymond Carr, no hay zona del mundo en el que la mitología de la izquierda pase tan fácil como verdad que en España con la cooperación acomplejada de la derecha.

Tras asumir Sáncheztein las leyes de desconexión de la Constitución y de España del Parlament de 2017, no hay otra que la rebelión cívica de los servidores públicos y la movilización ciudadana como la de este 12 a las 12 con toda España convertida en una Gran Plaza de la Constitución. Los españoles no pueden, si quieren seguir siendo libres e iguales, mostrar la irresolución que Tito Livio advertía entre los romanos ante el expansionismo de Filipo V. “Vosotros pensáis -les exhortó- que lo que se trata es si ha de hacerse la guerra o no; y no es así; lo que se trata es si esperáis al enemigo en Italia, o si iréis a combatirlo a Macedonia porque Filipo no os permitirá escoger la paz”.

Donde los primeros ministros dimiten

En esta hora crítica bajo el dominio de los peores -“kakistocracia” lo llaman-, la resistencia institucional y ciudadana es vital, pues España no es Portugal. Allí basta que un primer ministro lo investigue una Fiscalía independiente por corrupción para que dimita como el martes Antonio Costa, en vez de autoamnistiarse como Sánchez. Aquí, por contra, se avasallan y colonizan instituciones con los amigachos del déspota para que sea legal todo lo que él decida. El litio vale más en Portugal que la nación en España; un delito de corrupción y amiguismo que otro de lesa traición adobada de no menor corrupción y amiguismo.

Así se vuelve del revés la anécdota del escritor y diplomático Eça de Queirós al viajar con otro cónsul en tranvía por París y observar que una mujer no le quitaba ojo. Al dirigirse el novelista al revisor en perfecto francés, la señora le inquirió: “Disculpe. Antes les oí hablar en una lengua que me es ignorada. No es inglés, ni alemán; tampoco italiano. ¿Acaso son españoles?”. “Ay, señora -ironizó-. Peor aún: portugueses”. Ojalá que los españoles fueran hoy portugueses. Tan cerca en lo geográfico y tan lejos en lo democrático, Portugal traza una raya con la España de Sánchez de hinojos ante el separatismo y donde éste, sobre los cascotes de nuestra Estatua de la libertad, aúlla altivo: “Yo, El Supremo”.

España es un clamor

¡SÁNCHEZ, VETE YA!

Mucho me temo que va a haber que ser todavía mas contundentes, porque este tipejo abyecto ni se inmuta, aunque demuestra su COBARDÍA hasta el punto de salir «petaó» en helicóptero de Málaga, donde se entrevistaba con el Canciller de Alemania el cual, lógicamente, lo ha visto todo.

En el presente post incluyo los siguientes vídeos sobre las concentraciones y manifas contra este zascandil y sus ponzoñosos socios y, eso si, no me ha gustado nada la de ayer Domingo en Sol, fue una gran concentración, pleno centro de Madrid y todo tomado, calles adyacentes incluidas, pero su puesta en escena, con un Dj’ que no era Avicii precisamente y, lo que es peor, gente «de rancio abolengo» o por lo menos eso se creen, presumiendo de pieles y joyas y mirando con altivez al resto, osea, como «amas y criadas» vaya. Lo que es necesario ahora no es actuaciones de Dj’s de tercera regional pero del partido ni presumir de chorradas, ahora lo que toca señores del PP es CONTUNDENCIA SIN MIRAMIENTOS ¿Cuándo van a dejar de hacer el canelo o ser unos cobardicas como demostró ser Rajoy? Ya lo demostraron cuando, con mayoría absolutísima, no tuvo los «homólogos» de aplicar el artículo 155 de la Constitución letra a letra, coma a coma, punto a punto y después lo hace sin dicha mayoría y lo aplica de forma cobarde e inútil.

En fin, estos vídeos dicen lo que dicen, y ya pueden venir todos los sociatas y podemonguers del mundo, que aquí queda claro que la mayoría no quiere un gobierno de Sánchez y que tanto el, como toda la puta izquierda mienten cuando hablan de «su» mayoría porque:

1.- EL PSOE NO GANÓ las elecciones, quedó segundo y, digan lo que digan, los nazi-onalistas catalanes, vascos y gallegos NUNCA pueden representar a toda España y esto es el PARLAMENTO ESPAÑOL, solo representan el voto de los suyos, por lo que el calificativo de «Gobierno Frankestein» es la mar de acertado.

2.- ¿Es realmente justo y «democrático» que la ciudadanía tenga que ser extorsionada por quienes apenas tienen escaños ni en la Cámara Alta ni en la Baja? Porque ya me dirán a mi porque yo tengo que aceptar lo que exige un Partido SEPARATISTA que apenas tiene escaños? ¡PUES VAYA MIERDA DE DEMOCRÁCIA! (a parte de que a mi siempre me gusta recordar que LA DEMOCRACIA ES ESE SISTEMA POR EL CUAL UN 51 % PUEDEN PROHIBIRLE LA CERVEZA AL OTRO 49 %, menos en España donde es aun mas injusto porque eso mismo lo podría hacer JxCat con solo 7 escaños de los 350 que consta el Parlamento Español

Y ya, sin mas:

MADRID, PUERTA DEL SOL. DOMINGO 12-11-20
Las impresionantes imágenes que desmienten las cifras del Gobierno sobre la manifestación de Madrid
Nueva noche de protestas frente a la sede del PSOE en Ferraz 
El himno de España resuena ante el Acueducto en contra de la amnistía
🚫El VÍDEO de las MANIFESTACIONES contra la AMNISTÍA que TVE ha CENSURADO porque HUNDE a SÁNCHEZ 🚫

Me parece que queda bastante claro ¿no es cierto? No hagáis lo que dice ahora la publicidad de la prensa, que afirma que, para estar bien informado, solo debe leerse la prensa, que los blogueros y otros medios, la mayor parte disidentes claro, no somos fiables, ES TODO LO CONTRARIO, MIENTEN, la prensa de hoy en día NO ES NADA FIABLE, SON LACAYOS DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL MAYORITARIAMENTE, AL MENOS EN ESPAÑA, DONDE, ADEMÁS, HAN RECIBO SUBVENCIONES, Y GOLOSAS, DEL FULLERO DE FERRAZ.

El sincero grito de Mariano Gomà: “¡Sánchez es un enfermo y se le ha puesto todo en contra!”

¡Por qué sigue mintiendo el felón y maquiavélico enfermo?

Quieren desactivarnos, no lo permitas.

Esto no ha hecho más que empezar.

Pero Sánchez y los suyos ya empiezan a buscar la manera de desactivarnos.

Necesitan disturbios y mostrar en los medios imágenes de radicales para lanzar el mensaje de que todos somos violentos.

Para ello no dudan en dar órdenes ilegales a la policía1 o infiltrar albortadores entre los manifestantes2.

Pero ahora mismo lo importante es seguir saliendo a la calle y no dejarnos manipular.

Estamos en un momento crucial de nuestra historia y España necesita de sus ciudadanos para defenderla de la gran Traición de Sánchez, del Golpe de Estado que ya ha confirmado que va a hacer3.

En cuanto Sánchez y Puigdemont terminen de pulir los últimos flecos de la ley de amnistía, anunciarán la sesión de investidura con solo 48 horas de antelación. 

Por eso no podemos dejar de manifestarnos, especialmente frente a las sedes del PSOE, partido criminal y traidor con Sánchez a la cabeza.

Todo lo contrario, tenemos aumentar todavía más la presión contra Sánchez, hasta que no tengan más remedio que desistir y anunciar nuevas elecciones.

Revisa este listado actualizado con las próximas manifestaciones y acude a la más cercana.

Nuestro equipo está recibiendo notificaciones de nuevas convocatorias a diario, y acto seguido nosotros actualizamos el listado para que esté siempre al día.

La mayoría están convocadas por ciudadanos de a pie como tú y como yo.

Y esa es la gran fuerza de esta rebelión que está naciendo.

Los españoles de bien hemos dicho basta y vamos a hacernos oír en cada rincón de España.

Contamos contigo.

Acude a la manifestación más cercana del listado que te mando o a todas las que puedas.

Gracias por defender lo que a nuestros padres y abuelos tanto les costó conseguir,

Miguel Tomás y todo el equipo de HazteOir.org

P.D. Si no puedes acudir a ninguna de las manifestaciones que aparecen en el listado, organiza una nueva concentración en tu municipio el día que puedas acudir. Para ello, rellena este formulario y te llamaremos para explicarte cómo podemos ayudarte con la logística y difundiendo a toda nuestra base de datos. Incluso te ofrecemos hasta 100 euros para ayudarte con los gastos. Rellena este formulario y te llamamos para informarte.

Más información:

  1. «El Delegado del Gobierno de Madrid debe asumir su responsabilidad, dimitir o ser cesado por el ministerio de Interior». Jupol. 7/11/2023.
    https://twitter.com/JupolNacional/status/1721834654070665426
  2. «Gracias a la colaboración ciudadana, tenemos identificados a los que iniciaron el reventar de la manifestación y que estaban perfectamente coordinados por algun tipo de jerarquía o autoridad.» Gabriel Araújo. 8/11/2023.
    https://twitter.com/GabrielAraujoES/status/1722048417772261386
  3. «El salto de Sánchez con la amnistía alienta la idea de que el pacto de investidura está muy avanzado». El País. 28/10/2023.
    https://elpais.com/espana/2023-10-28/el-salto-de-sanchez-con-la-amnistia-alienta-la-idea-de-que-el-pacto-de-investidura-esta-muy-avanzado.html

RECIBIDO POR MAIL DE HazteOir.org

Watch out for this guy.
Remember that Pedro Sanchez was caught behind a screen trying to fill a ballot box with his name in the Federal Committee of the PSOE that threw him out.
Fraud and pucherazo.
All said and done.

¡¡Todos a las calles…!! ¡¡Fuera Pedro Sánchez…!!

La patocracia

El Bosco. ‘Extracción de la piedra de la locura’

LA PATROCRIA: O EL REINO DE LOS PSICÓPATAS

Por Hughes

¿Y si sucediera que no sólo Sánchez fuera un psicópata, sino que lo fuera el gobierno en su conjunto?

«Imagina no luchar contra la vergüenza, ni siquiera una sola vez en la vida.»

Martha Stout

Se repite mucho lo de la psicopatía de Pedro Sánchez, algo que quizás simplifica las cosas en exceso pues ignora los problemas estructurales o constitucionales. Habría una fórmula intermedia: que no sólo Sánchez sea un psicópata, que lo sea el gobierno en su conjunto. El régimen entero.

Este sistema de gobierno existe, ha sido analizado. Sería la patocracia, cuando una minoría de psicópatas gobierna a una mayoría de personas normales. Lo teorizó Andrzej Lobaczewski, psiquiatra y sociólogo polaco que partió del estudio del nazismo y el comunismo para crear una disciplina apenas esbozada, la ponerología, el estudio del mal aplicado a la política.

La patocracia, a la que se llega por la acción combinada y sucesiva de doctrinarios, esquizoides y paranoicos, cumpliría la ley de hierro de las oligarquías. Los oligarcas, que ya sabemos son amigos, serían además psicópatas.

Esto se extendería a toda la sociedad. Las personas con rasgos psicopáticos prosperarían en ella. Lo explica el mencionado autor en La ponerología política: «En una patocracia, todos los puestos de liderazgo deben ser ocupados por individuos con trastornos psicológicos que, por lo general, son hereditarios (…). En semejantes condiciones, ningún área de la vida social puede desarrollarse con normalidad.

Ya sea la economía, la ciencia, la tecnología, la administración, u otras. La patocracia lo paraliza todo progresivamente. Las personas normales se ven obligadas a desarrollar un grado de paciencia superior al de cualquiera que viva en un sistema del hombre normal, simplemente para poder explicar qué se debe hacer o cómo hacerlo a un trastornado psicológico de obtusa mediocridad colocado al mando de cualquier cosa o departamento».

Lobaczewski y sus compañeros estimaron que aproximadamente el 6% de la población constituye la estructura activa de un régimen así, con mínimas variaciones por países, y que, dentro de ese porcentaje, el 0’6% son psicópatas esenciales.

El doble de individuos, alrededor del 12%, conforman el segundo grupo: aquellos que han logrado modificar su personalidad para cumplir con las exigencias de la nueva realidad. No son psicópatas, solo se adaptan. «Este segundo grupo está compuesto por individuos que, en promedio, son más débiles, de salud menos robusta y menos vitales. La frecuencia de enfermedades mentales conocidas dentro de este grupo es dos veces mayor que el promedio nacional. Podemos entonces asumir que la génesis de su actitud sumisa hacia el régimen (…) incluye diferentes anomalías relativamente indetectables».

El grupo que equivale al 6% constituye la nueva nobleza; el grupo del 12 % forma progresivamente la nueva burguesía, cuya situación económica es la más ventajosa. Juegan un papel importante. Al adaptarse a las nuevas condiciones sin problemas de conciencia, los integrantes de este segundo grupo se transforman en tramposos y, simultáneamente, intermediarios entre los que mandan y los que obedecen. «Dado que poseen mejores capacidades y aptitudes técnicas que las de los miembros del grupo patocrático activo, asumen diferentes puestos gerenciales».

De esta forma, sólo el 18% de la población total de un país está a favor del nuevo sistema de gobierno. Aunque la intensa propaganda afecta a la persona normal debilitando sus procesos de pensamiento y su capacidad de autodefensa, a los normales les cuesta adoptar un pleno compromiso con la patocracia porque eso «devastaría su personalidad y engendraría neurosis».

Para Lobaczewski, hay otra diferencia fundamental entre el patócrata (psicópata al mando) y el hombre normal. «Una persona que carece de privilegios o de un puesto alto saldrá en busca de trabajo y realizará tareas que le permitan ganarse el pan. Por el contrario, los patócratas nunca han tenido habilidades prácticas sólidas, y el tiempo que dura su mandato elimina cualquier posibilidad de que puedan llegar a adaptarse a las demandas del trabajo normal». Por eso, los patócratas son muy conscientes de su destino si perdieran el poder. Difícilmente llegarían a los mil quinientos euros.

No se debe confundir la subdivisión en tres (psicópatas, adaptativos y normales) con la de los miembros de diferentes partidos. Lo ideológico es secundario y la ideología inicial es sustituida. Los patócratas saben que su verdadera ideología es producto de su naturaleza trastornada, no la «otra», la ideología máscara de cordura con la que se disfrazan. Los partidos compartirían así, tras la aparente discrepancia, una ideología de fondo, enfermiza y psicopática. Estaríamos ante una patocracia partitocrática (perdón), un sistema de mando y colocación de los psicológicamente enfermizos que va desarrollando un lenguaje novedoso y una estructura paralela a la realidad: una paralógica, una paramoralidad y un doplepensar que considera inmoral cualquier oposición. ¿Y si nuestro Consenso evolucionara según unos mecanismos y unas claves psicológicas de funcionamiento y adscripción que primaran lo no moral, lo no empático, lo no capaz de vergüenza?

En opinión de Lobaczewski, contra esto los sistemas legales pueden muy poco. La Ley no sería apoyo suficiente para contrarrestar un fenómeno así. Al contrario, los psicópatas se aprovecharán del modo de pensamiento jurídico. Para Lobaczewski, esto convierte la patocracia en el sistema social del futuro y al psicópata en el tan esperado Hombre Nuevo.

Ley de amnistía, el golpe de Estado de Pedro Sánchez

Descontrol de los fondos europeos. Por Jesús Salamanca Alonso