Etiqueta: PARÁSITOS

Suben un 28% las violaciones durante el primer trimestre del año

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«Por comunidades autónomas, la que contabilizó un mayor aumento en criminalidad fue Cataluña, con 109.288 infracciones penales, un 12,6% más que en los tres primeros meses de 2017.»

Luz Marrero para Despiertainfo.com

El incremento de las agresiones sexuales en España, viene a ser directamente proporcional a la llegada de inmigrantes africanos al país. Cataluña, la región con mayor población magrebí, encabeza el ranking criminal.
Las agresiones sexuales con penetración aumentaron en España un 28,4% durante el primer trimestre de 2018, un período en el que subieron un 13,8% los delitos contra la libertad sexual.
 
Así se refleja en el balance de criminalidad hecho público hoy por el Ministerio del Interior, que recoge que el total de infracciones penales (503.671) subió un 1,6% en este trimestre con respecto al mismo período de 2017.
 
La tasa de criminalidad, que es el número de infracciones penales por mil habitantes, se sitúa en el 44,1, lo que según Interior demuestra una estabilización a pesar del leve incremento que ha experimentado durante el año 2017 (43,9) y en el primer trimestre de 2018.
 
El balance detalla que en total, en el primer trimestre del año, los delitos contra la libertad sexual ascendieron a 3.025, de los que 371 fueron agresiones con penetración. El resto de este grupo de delitos subió un 12 % (2.654 en total).
 
Continúa así una tendencia que ya reflejó el balance de criminalidad de todo 2017, en el que el conjunto de delitos contra la libertad sexual subió un 7,8% con respecto al año 2016, y entre ellos las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 10,6%.
 
Además del incremento de las violaciones registrado en el primer trimestre de 2018, destaca el de los secuestros (un 46,7 %), así como el de robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, un 1,6 %. Dentro de este último apartado suben especialmente los robos en viviendas, un 4,9%.
 
Por comunidades autónomas, la que contabilizó un mayor aumento en criminalidad fue Cataluña, con 109.288 infracciones penales, un 12,6% más que en los tres primeros meses de 2017.
 
Baleares, con un incremento del 5,5% y Navarra, con una subida del 4,9, son las siguientes autonomías con peor evolución.
 
En cambio Extremadura es la autonomía que registra la mayor disminución de infracciones, con un descenso del 5,8%, seguida muy de cerca por Andalucía (-5,7%) y Aragón (-5,5%).

Inmigrante africano detenido por agresión sexual en Valencia

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Un inmigrante de raza negra, natural de Costa de Marfil, y de 27 años, fue detenido el pasado martes acusado de un delito de agresión sexual tras abordar a una mujer en la estación de autobuses de Valencia, donde trató de estrangularla con un pañuelo y realizarle tocamientos en los pechos.

Dos testigos que presenciaron la agresión, socorrieron a la víctima y lograron retener a su agresor hasta la llegada de un vigilante de seguridad, quien lo mantuvo inmovilizado hasta que la Policía Nacional lo arrestó.

El agresor tuvo que ser atendido de una brecha en el labio ocasionado durante el forcejeo. El detenido fue puesto a disposición judicial y el Juzgado de Instrucción número trece de València acordó su ingreso en prisión provisional por un delito de agresión sexual.

M. García en Despiertainfo.com

Una mujer sueca, defensora de los refugiados, es violada por dos afganos tras salir con ellos de fiesta para demostrar que “son gente normal”

La mujer era una fiel defensora de los refugiados, ASÍ LO AGRADECEN

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Por: Redacción CasoAislado

Según informa el diario sueco ‘Fria Tider’, una mujer sueca de mediana edad fue violada y abusada por dos refugiados afganos en el centro de acogida en el que residían.

La mujer, que formaba parte de un grupo de Facebook que critica las deportaciones de inmigrantes ilegales, quería demostrar que los refugiados afganos no son peligrosos y de paso, criticar a los que ella llamaba xenófobos por querer que fuesen deportados.

Los hechos ocurrieron cuando ya de noche, estando de fiesta por las calles de Ljungby, no dudó en irse con los dos refugiados afganos para tratar de demostrar que también se puede hacer vida con ellos.

Tras conocerlos fuera de un pub, decidió acompañar a los dos refugiados a un centro de refugiados en la localidad de Ljungby.

Pero cuando llegaron a la habitación de los dos refugiados, la situación empeoró rápidamente. Uno de ellos comenzó a abusar de ella y pese a que ella aseguró que no quería nada, el otro de los refugiados presentes, llamado Anwar, la violó mientras el otro se masturbaba mirando la violación.

En declaraciones a la policía sueca, tras presentar la denuncia, la mujer aseguró: “Nunca había tenido miedo de hablar y conocer a gente de otros países y con otras culturas”.

Tras llamar a la policía y presentar la denuncia, ambos fueron arrestados. El Juzgado de Växjö ha condenado esta semana a Anwar a un año y tres meses de cárcel por la violación, mientras que el otro refugiado, solamente tendrá que pagarle una multa de 2.300 euros.

La mujer, por su parte, ha quedado traumatizada y desde entonces, acude todas las semanas a un psicólogo y sufre insomnio.

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La Justicia húngara condena a siete años de prisión a un refugiado por apredrear policías

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Ahmed H., un refugiado de nacionalidad siria, ha sido nuevamente condenado por el Tribunal de Szeged. El órgano judicial ha impuesto una pena de 7 años de prisión por cruce ilegal de fronteras y agresión a la autoridad.

Los hechos se remontan a septiembre de 2015, cuando Ahmed H., junto con otros solicitantes de asilo violentos, participaron en ataques contra la policía húngara y, desde Servia, intentaban allanar la frontera y la soberanía del país magiar.

El fallo se produce tras la repetición del juicio. La pena impuesta ha sido rebajada de diez a siete años de prisión. Sobre el ahora condenado, tras salir de la cárcel, pesará una prohibición de entrar en Hungría durante 10 años.

Francisco Alonso / Despiertainfo.com

LOS PARTIDOS, EN LUCHA LIBRE — Cosas de una Bailarina – Noticias de última hora sobre la actualidad en España

 

LOS PARTIDOS, EN LUCHA LIBRE Todo lo que mueve a los hombres tiene que pasar por sus cabezas, pero algunas cosas que pasan son estupideces, supersticiones. “Oh, faraón, en Geometría no hay atajos reales”, dijo Euclides; y, más tarde, Voltaire comentó que toda secta es un error: “En la Geometría no existen sectas”. Sin embargo, en religión y…

a través de LOS PARTIDOS, EN LUCHA LIBRE — Cosas de una Bailarina – Noticias de última hora sobre la actualidad en España

Tolerancia suicida: la enfermedad de la estupidez / Suicidal tolerance: the disease of stupidity

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¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?

Por / By Yolanda Couceiro Marín

Cada día escuchamos o leemos noticias que, por una razón u otra, nos resultan (incluso a estas alturas) chocantes por ser contrarias al sentido común, a la lógica, a la ciencia, o incluso al buen gusto y la educación. Muchos coincidimos en la sorpresa («¡Parece mentira!», la indignación (¡»Es increíble que nadie haga nada!») o en la incredulidad («¡No me lo puedo creer!»). Y lo dejamos ahí, con nuestra confusión, con nuestra sorpresa, incluso con nuestro desconcierto de que las cosas estén mal, de que vayan a peor, y que la reacción de los españoles, de los europeos, sea la que es.

Estamos viendo cada día las aportaciones de la multicultura a nuestras sociedades. Barrios enteros donde las mujeres europeas no pueden entrar sin llevar velo para evitar sufrir el acoso de los foráneos. Zonas «no go» (donde imperan bandas islámicas y rige la sharia) en las principales ciudades europeas en las que ni la policía se atreve a entrar. Hasta tal punto es un problema, que han surgido numerosas app para advertir al incauto viajero que no debe adentrarse en ellas. Atentados día sí y casi día también en cualquier ciudad europea de cualquier modo: cuchillos, camiones, furgonetas, bombonas de gas, cubos de explosivos, siempre en nombre de una «religión de paz» que día a día crece en nuestro territorio y que juega al juego de pedir tolerancia para imponer su intolerancia. El islam organizado se libra de toda responsabilidad diciendo que «son unos pocos que han entendido mal sus escrituras», pero jamás manifiestan diciendo «No a la islamofobia» en lugar de «No a los atentados en nombre del islam».

Sin embargo, los pueblos europeos reaccionan de una manera cuanto menos sorprendente: sale a la calle a gritar «Welcome refugees» y «Queremos acoger», mostrando una suicida benevolencia con los que precisamente causan estos problemas. No es que no haya realmente refugiados que necesiten ser acogidos. Pero ni mucho menos los miles que vienen a Europa buscando en realidad que les den un piso gratis, una paga, y una vida cómoda y fácil. «Refugiados» que nada más ser rescatados preguntan dónde hay wifi, o exigen comida adecuada a sus gustos y tiran la que se les ha dado, o queman sus propios centros de acogida para protestar por la mala calidad de los colchones o la inadecuada temperatura del agua del grifo… La mayoría, por descontado, no son mujeres con niños pequeños o ancianos, sino hombres jóvenes, que no son originarios de Siria y que en realidad no vienen huyendo por motivos políticos, sino de culturas donde el conflicto es algo innato y endémico.

Y entonces nos preguntamos: ¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?

En realidad, el universalismo y el relativismo cultural procedentes de la Ilustración, sumados al buenismo cristiano procedente de un mal entendimiento de los Evangelios, todo ello aderezado con el marxismo cultural, ha producido un pueblo decadente, estúpido, ignorante e incapaz de hacer nada por sí mismo, y que pide en cambio que le lleven al matadero. De aquellos polvos vinieron estos lodos. Así, tenemos un pueblo que cree que «todas las culturas enriquecen» (aunque a título personal, no me gustaría que me enriqueciera una cultura caníbal, la verdad….). Un pueblo que cree que «Todos somos iguales», como si el ser humano pudiera quitarse de un entorno y trasplantarse a otro sin mayores consecuencias. La propia naturaleza nos enseña que cuando llevas animales o plantas foráneas a un hábitat ya formado, tiende a destruir a los animales o plantas nativos e imponerse. Igualmente, las personas no pueden concebirse fuera de una conformación genética, cultural y social que determina su modo de vida, sus costumbres, su modo de pensar y actuar. Un pueblo borracho de solidaridad enfermiza, de tolerancia suicida, de estupidez autodestructiva. Un pueblo relativista para el que todo vale. Un pueblo estúpido que no ve que su decadencia, su soberbia, su estupidez, simplemente sirven para que los que quieren imponerse tengan el camino casi hecho. 

Quizás los más necios, o los más soberbios, piensan que al contacto con nuestra superior cultura cambiarán, se integrarán, y acabarán siendo como nosotros, pero de otro color de piel. La esquizofrenia de ese planteamiento es tan evidente que no me molesto en desarrollar más el tema. Así, una Europa en la que habíamos avanzado algo en el tema del maltrato animal, vuelve a la época pre-medieval permitiendo el cruento sacrificio halal por cuestiones «religiosas». Una Europa en la que habíamos avanzado en el tema de la mujer se encuentra con que la ablación está tan extendida que empieza a ser un problema serio, se encuentra que las violaciones a mujeres que no llevan velo están a nivel de países como Somalia o Nigeria, se encuentra que los abusos y acosos sexuales por parte de «refugiados» están tomando proporciones dantescas. Una Europa que dio filósofos, músicos, arte, literatura, está involucionando hacia el pasado más oscuro y sombrío en favor de una religión que niega la filosofía, la música, el arte, la literatura. Y hemos renunciado a nuestra cultura para aceptar esto, para acoger esto, para pedir esto. Hemos renunciado a grandes logros para conseguir inseguridad, miseria, pérdida de derechos personales y sociales, delincuencia, retroceso en costumbres y… y a todo eso lo llamamos «enriquecimiento multicultural». No hay más explicación que la enfermedad de la estupidez. 

La situación, a estas alturas, ya no puede considerarse ni siquiera crítica. Es mucho peor. El europeo, consumido en su endofobia, en su soberbia, en su ignorancia y en su estupidez, se machaca en la esquizofrenia del odio a lo propio y del amor por lo extraño y a la vez, de considerar que lo propio es tan bueno que todos lo quieren para sí y por eso hay que compartirlo. Siempre hay quienes justifican y defienden lo extraño, porque odian lo propio, pero también hay quienes son tan estúpidos que exigen tolerancia con los intolerantes, respeto a las culturas que no nos respetan, flexibilidad con quienes no nos permiten seguir nuestras costumbres, comprensión con quienes nos imponen su cultura en el sagrado nombre del respeto y nos piden cambiar la nuestra y renunciar a ella en caso de ser incompatibles. ¿En cuántos colegios se ha exigido prohibir el cerdo en nombre de la tolerancia, por poner un ejemplo sencillo? Y ¿qué tolerancia practican los que lo exigen? En eso radica la imbecilidad de la propuesta: ser tolerante con los intolerantes es un sofisma que no lleva a ninguna parte, como no lleva a ninguna parte gritar «No tengo miedo», con las nalgas apretadas por si acaso, o «No nos quitarán la libertad», cuando sabemos pertinentemente que vamos de cabeza a la tiranía. 

Decía Schiller que «contra la estupidez hasta los dioses luchan en vano». Y si los dioses luchan en vano, más en vano luchamos nosotros, pobres mortales, que vemos la estupidez de nuestros compatriotas sin poder hacer nada para evitarla.

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Every day we hear or read news that, for one reason or another, we find (even at this point) shocking to be contrary to common sense, logic, science, or even good taste and education. Many agree on the surprise («It seems a lie!», The indignation («It’s incredible that nobody does anything!») Or in disbelief («I can not believe it!») And we left it there, with our confusion, with our surprise, even with our confusion that things are wrong, that they are going to get worse, and that the reaction of the Spaniards, of the Europeans, is what it is.

We are seeing every day the contributions of multiculture to our societies. Whole neighborhoods where European women can not enter without wearing a veil to avoid being harassed by outsiders. Zones «no go» (where Islamic gangs rule and sharia rules) in the main European cities where even the police dare not enter. So much is a problem, that numerous app have emerged to warn the unsuspecting traveler that he should not go into them. Attempted yes and almost day also in any European city in any way: knives, trucks, vans, gas cylinders, explosives cubes, always in the name of a «religion of peace» that grows every day in our territory and that plays to the game of asking for tolerance to impose their intolerance. Organized Islam escapes all responsibility by saying that «there are a few who have misunderstood their scriptures,» but never say «No to Islamophobia» instead of «No to attacks in the name of Islam.»

However, the European peoples react in a less surprising way: they go out to the streets to shout «Welcome refugees» and «We want to welcome», showing a suicidal benevolence with those who precisely cause these problems. It is not that there are not really refugees who need to be welcomed. But far from it, the thousands who come to Europe are really looking for a free flat, a pay, and a comfortable and easy life. «Refugees» who, just after being rescued, ask where there is Wi-Fi, or demand food that suits their tastes and throw away the one they have been given, or burn their own reception centers to protest the poor quality of the mattresses or the inadequate temperature of the tap water … Most, of course, are not women with young children or the elderly, but young men, who are not originally from Syria and who do not actually flee for political reasons, but from cultures where the conflict is something innate and endemic.

And then we ask ourselves: What has happened to the European peoples, once intelligent and capable, to reach that absolute degeneration of their ability to think? How has the Europeans been stupid in this way? How can people be forced to choose their own genocide and march happily to their extermination or submission by shouting «We want to welcome!»?

In fact, universalism and cultural relativism from the Enlightenment, coupled with Christian goodness from a misunderstanding of the Gospels, all seasoned with cultural Marxism, has produced a people decadent, stupid, ignorant and unable to do anything for himself, and asking instead to be taken to the slaughterhouse. From those powders came these muds. Thus, we have a people who believe that «all cultures enrich» (although on a personal basis, I would not like to be enriched by a cannibal culture, the truth …). A people that believes that «We are all equal», as if the human being could be removed from one environment and transplanted to another without major consequences. Nature itself teaches us that when you take foreign animals or plants to an already formed habitat, it tends to destroy native animals or plants and impose itself. Likewise, people can not be conceived outside of a genetic, cultural and social conformation that determines their way of life, their customs, their way of thinking and acting. A drunken people of sickly solidarity, of suicidal tolerance, of self-destructive stupidity. A relativist people for whom anything goes. A stupid people who do not see that their decadence, their arrogance, their stupidity, simply serve so that those who want to prevail have the road almost done.

Perhaps the most foolish, or the most arrogant, think that in contact with our superior culture they will change, they will be integrated, and they will end up being like us, but of another skin color. The schizophrenia of that approach is so obvious that I do not bother to develop the subject further. Thus, a Europe in which we had advanced something on the subject of animal abuse, returns to the pre-medieval era allowing the bloody halal sacrifice for «religious» issues. A Europe in which we had advanced on the issue of women finds that the ablation is so widespread that it begins to be a serious problem, it is found that rapes against women who are not veiled are at the level of countries such as Somalia or Nigeria. , it is found that sexual abuses and harassment by «refugees» are taking Dantesque proportions. A Europe that gave philosophers, musicians, art, literature, is involucionando towards the darkest and darkest past in favor of a religion that denies philosophy, music, art, literature. And we have renounced our culture to accept this, to welcome this, to ask for this. We have renounced great achievements to achieve insecurity, misery, loss of personal and social rights, delinquency, regression in customs and … and we call all this «multicultural enrichment». There is no more explanation than the disease of stupidity.

The situation, at this point, can no longer be considered even critical. It’s much worse. The European, consumed in his endophobia, in his arrogance, in his ignorance and in his stupidity, is crushed in the schizophrenia of hatred of one’s own and of the love for the strange and, at the same time, of considering that one’s own is so good that all they want it for themselves and that is why we have to share it. There are always those who justify and defend the strange, because they hate their own, but there are also those who are so stupid that they demand tolerance with the intolerant, respect for the cultures that do not respect us, flexibility with those who do not allow us to follow our customs, understanding with whom They impose their culture on us in the sacred name of respect and ask us to change ours and renounce it if they are incompatible. How many schools have been required to ban the pig in the name of tolerance, to give a simple example? And what tolerance do those who demand it practice? That is the imbecility of the proposal: to be tolerant of the intolerant is a sophism that leads nowhere, as it leads nowhere to shout «I am not afraid», with the buttocks pressed just in case, or «They will not take us away freedom «, when we know pertinently that we are heading to tyranny.

Schiller said that «against stupidity even the gods fight in vain.» And if the gods fight in vain, we fight in vain, poor mortals, who see the stupidity of our compatriots without being able to do anything to avoid it.

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Una verdad disolvente / A true solvent

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Convertir la verdad en algo vaporoso ya forma parte del ADN de las sociedades occidentales. El caso del impacto de la comunidad islámica en Europa es uno de los más descollantes. Ha vuelto a quedar patente con los atentados de Barcelona del diecisiete de agosto. Hace ya más de una década un antiguo compañero de profesión me decía al respecto “francamente no creo en la mezcolanza euro-musulmana que está teniendo lugar en Europa. Pero quienes hacen y deshacen sí han creído (al menos es lo que han propagado a los cuatro vientos).

Muchos años después Europa occidental es un auténtico campo de minas yihadista para sus ciudadanos y visitantes y quienes denuncian que es cosa del islam son anatemizados sin piedad, ¿porque están faltando a la verdad?,¿o porque la ponen en su boca y eso es peligroso?. Si la verdad cae por su propio peso y se impone con el paso del tiempo ¿por qué hay un intento continuo de disuasión masiva de las posiciones que señalan que el problema del terrorismo procede del Islam?.

Me pregunto (es una ironía) si no estará puesta en marcha toda una estrategia disolvente de la verdad; los medios hablan de terrorismo yihadista y al unísono repiten que no tiene que ver con el Islam, mal empezamos porque resulta que la yihad (o el yihad) procede del Islam. Claro!, no hay una yihad cristiana, ni hinduista, pero sí musulmana: la llamada a la yihad tiene lugar en mezquitas, webs, universidades, organizaciones, o campos de entrenamiento todo ello dentro de una civilización; la islámica.

Cierto que todo el islam no es el problema, pero todo el problema se circunscribe al islam. Bien, vayamos a la primer parte de esa afirmación: pues ésa es la que va a hacer de disolvente de la otra parte; de modo que el aparato oficial aferrándose a que no todo el Islam está involucrado vende el conflicto civilizacional como un drama con dos dimensiones: una humana (las ovejas descarriadas existentes en cualquier rebaño) y otra social (ovejas dejadas de la mano de Europa).

Podemos ocultar nuestras vergüenzas pero vayamos a donde vayamos seguirán presentes. La verdad se esconde ocultando a los culpables u ocultando las respuestas. En el primer caso apenas sirve para ganar un poco de tiempo, en el segundo caso se puede construir un relato paralelo que, aun siendo infame, tenga cierta verosimilitud (oficialismo).

La estrategia para disolver el cariz islámico del terrorismo pasa por una serie de fases o escenas, las cuales pasamos a explicar, permítanme pedirles que se sienten, se abre el telón:

Escena 1: Personificación de los hechos o cosas, que pasan a ser los primeros protagonistas: la difusión estándar del atentado menciona directamente un vehículo, una carga explosiva, o a lo sumo “un ataque”. El protagonista es el ataque o el arma. Pónganse cómodos, la función acaba de comenzar.

Escena 2: Impersonalización de quienes perpetran los atentados. Los titiriteros mediáticos comienzan con una vaga descripción que ha de ser lo más impersonal posible: sexo, edad, complexión etc. Sacando de la ecuación transitoriamente el “quién”, consiguen hacer desaparecer el “porqué” hasta que el resto de la estrategia se ponga en marcha.

Escena 3: Creación de una conciencia unívoca a través de un protocolo muy determinado (minutos de silencio, manifestaciones, velas y todo tipo de simbología y actos) que permita la exaltación de los sentimientos humanitarios por encima de todo. Hay que canalizar convenientemente la zozobra y desviarla hacia el folclore. Es en esta fase cuando empiezan a “conocerse” algunos datos significativos sobre la autoría del atentado, empieza a decirse que puede ser de corte yihadista y aparece algún nombre, pero el vodevil montado por el oficialismo se viste astutamente de drama.

Escena 4: De regreso al vodevil y una vez anestesiado el personal, gracias a un arduo trabajo de piscología de masas, llegó la hora de poner el disolvente sociocultural al problema civilizacional de corte religioso. Llegó el momento de la victimización de los autores y la comunidad (islámica) a la que pertenecen. La nebulosa solidaria de la sociedad, aprovechando la inercia de la ola de sentimentalismo propiciada en la escena tres, llega hasta ellos.

Las exigencias del guion para esta parte de la función son: la discriminación de la sociedad de acogida, la islamofobia, la marginalidad, la falta de ayudas económicas, la no integración en su propia comunidad, la falta de imanes que dominen los preceptos coránicos, la falta de un censo de imanes radicalizados y la necesidad de facilitar las universidades islámicas en el país de turno.

Escena 5: Propaganda antibelicista de la comunidad islámica (que es la que está bajo sospecha) dando prioridad mediática a exiguas minorías que disienten de lo ocurrido. Por ejemplo, llevan a cabo entrevistas a miembros de esa comunidad que respaldan el relato de que el Islam es paz y amor y solo eso.

Se conocen ya los datos más importantes sobre los autores pero en las escenas cuatro y cinco se ha creado un nivel de empatía hacia el enemigo suficiente para que el meollo de la cuestión no sea el meollo sino algo irrelevante (recuerden el abrazo del imán de Rubí con los familiares de una de las víctimas de los atentados de Barcelona).

Con todo tipo de gestos y palabras de fraternidad entre los títeres se acaba la función. Se cierra el telón. Es cierto que la función ha terminado pero déjenme hacer entre bastidores unas precisiones sobre las dos últimas escenas:

a) Se dice que el problema no es del islam pero se inventan soluciones que pasan por el protagonismo de la comunidad islámica, la cual ha de discriminar a los imanes radicales de los moderados. Menudo enredo.

b) La Europa que tiene entre sus prédicas un laicismo radical creciente , abandera la creación de universidades islámicas para un conocimiento mayor (¿alguien puede explicármelo?). Pero los líderes yihadistas no suelen ser analfabetos: Bin Laden fue licenciado con matrícula de honor en la Universidad Rey Abdul Aziz, su sucesor Al Zawahiri se licenció en medicina por la Universidad de El Cairo. Que ilusionismo más deficiente para pagar por esta función.

c) La falta de implicación del país receptor en la integración y el conocimiento del islam también se alega, ¿Qué necesidades de integración tienen otras comunidades religiosas para no emanar corrientes de terrorismo y toda clase de violencia?. Esta parte de la escena por muy ridícula que sea al menos es bufonesca, algo es algo.

d) Para terminar con la crítica de la obra, decir que el hecho de que una parte de los musulmanes no comulgue con el yihadismo no significa que no esté acreditado dentro del Islam, recordemos que no hay una doctrina y magisterio para todos pues el Islam no tiene “su propia Iglesia”, y por eso tenemos en Europa cerca de un 20% de musulmanes susceptibles de radicalizarse. Así que señores titiriteros repasen el argumento que no va a haber quien les compre la entrada para la próxima.

Conclusión de un servidor: transfigurar de manera tan falsaria un problema de índole civilizacional en un problema de índole social resulta patético hasta desde el punto de vista teatral. El disolvente es ideal para las manchas, pero la del Islam en Europa es ya demasiado grande.

inglaterra

Turning truth into something vaporous is already part of the DNA of Western societies. The case of the impact of the Islamic community in Europe is one of the most outstanding. It has become clear again with the attacks of Barcelona on the seventeenth of August. More than a decade ago a former colleague told me about it «frankly I do not believe in the Euro-Muslim hodgepodge that is taking place in Europe. But those who do and undo have believed (at least it is what they have spread to the four winds).

Many years later, Western Europe is a real jihadist minefield for its citizens and visitors and those who denounce that it is a thing of Islam are mercilessly anathematized, because they are lacking in truth, or because they put it in their mouth and that is dangerous?. If the truth falls by its own weight and imposes itself with the passage of time, why is there a continuous attempt at mass dissuasion of the positions that indicate that the problem of terrorism comes from Islam?

I wonder (it is an irony) if a whole strategy of dissolving the truth will not be implemented; the media speak of jihadist terrorism and in unison they repeat that it has nothing to do with Islam, badly we started because it turns out that jihad (or jihad) comes from Islam. Of course, there is no Christian or Hindu jihad, but a Muslim jihad: the call to jihad takes place in mosques, websites, universities, organizations, or training camps all within a civilization; the Islamic.

True, all of Islam is not the problem, but the whole problem is confined to Islam. Well, let’s go to the first part of that statement: because that is what is going to be the solvent of the other party; so that the official apparatus clinging to the fact that not all Islam is involved sells the civilizational conflict as a drama with two dimensions: one human (the stray sheep existing in any flock) and another social one (sheep left behind by Europe).

We can hide our shame but go where we go, they will still be present. The truth is hidden by hiding the guilty or hiding the answers. In the first case, it hardly serves to gain a little time, in the second case a parallel story can be constructed that, although being infamous, has a certain verisimilitude (officialism).

The strategy to dissolve the Islamic aspect of terrorism goes through a series of phases or scenes, which we explain, let me ask you to sit down, the curtain opens:

Scene 1: Personification of events or things, which become the first protagonists: the standard dissemination of the attack directly mentions a vehicle, an explosive charge, or at most «an attack». The protagonist is the attack or the weapon. Get comfortable, the function has just begun.

Scene 2: Impersonalization of those who perpetrate the attacks. The media puppeteers begin with a vague description that has to be as impersonal as possible: sex, age, complexion, etc. Taking the «who» temporarily out of the equation, they manage to make the «why» disappear until the rest of the strategy gets under way.

Scene 3: Creation of a univocal conscience through a very specific protocol (minutes of silence, demonstrations, candles and all kinds of symbols and acts) that allow the exaltation of humanitarian feelings above all. We must conveniently channel the anxiety and divert it towards folklore. It is in this phase when they begin to «know» some significant information about the authorship of the attack, it begins to be said that it can be court jihadist and some name appears, but the vaudeville mounted by the ruling class dresses cunningly drama.

Scene 4: Back to vaudeville and once the staff was anesthetized, thanks to an arduous work of mass piscology, it was time to put the sociocultural solvent to the civilizational problem of religious cut. The time has come for the victimization of the authors and the (Islamic) community to which they belong. The solidarity nebula of the society, taking advantage of the inertia of the wave of sentimentality propitiated in scene three, reaches them.

The requirements of the script for this part of the function are: the discrimination of the host society, Islamophobia, marginality, lack of financial aid, non-integration into their own community, the lack of magnets that dominate the Koranic precepts, the lack of a census of radicalized magnets and the need to facilitate the Islamic universities in the country in turn.

Scene 5: Anti-war propaganda of the Islamic community (which is the one that is under suspicion) giving media priority to small minorities who disagree with what happened. For example, they conduct interviews with members of that community who support the story that Islam is peace and love and only that.

The most important data about the authors are already known but in scenes four and five a level of empathy towards the enemy has been created enough so that the core of the issue is not the core but something irrelevant (remember the embrace of the Ruby magnet with the relatives of one of the victims of the Barcelona bombings).

With all kinds of gestures and words of fraternity between the puppets the function ends. The curtain closes. It is true that the function has ended but let me make behind the scenes some details about the last two scenes:

a) It is said that the problem is not of Islam but solutions are invented that go through the role of the Islamic community, which must discriminate against the radical magnets of the moderates. What a mess.

b) The Europe that has among its preaching a growing radical secularism, advocates the creation of Islamic universities for a greater knowledge (can someone explain it to me?). But the jihadist leaders are not usually illiterate: Bin Laden graduated with honors at King Abdul Aziz University, his successor Al Zawahiri graduated in medicine from the University of Cairo. What a deceptive illusion to pay for this function.

c) The lack of involvement of the host country in the integration and knowledge of Islam is also alleged. What integration needs do other religious communities have in order not to emanate currents of terrorism and all kinds of violence? This part of the scene, however ridiculous it may be, is at least a buffoon, something is something.

d) To finish with the criticism of the work, to say that the fact that a part of the Muslims does not agree with the jihadism does not mean that it is not accredited within Islam, remember that there is no doctrine and teaching for all because Islam it does not have «its own Church», and that is why we have in Europe about 20% of Muslims susceptible to radicalization. So gentlemen puppeteers review the argument that there will be no one who will buy the ticket for the next.

  Conclusion of a server: Transforming a civilizational problem so falsely into a problem of a social nature is pathetic even from a theatrical point of view. The solvent is ideal for stains, but that of Islam in Europe is already too big.

Eduardo Gomez

Dos magrebíes intentan llevarse un radar móvil en pleno control de velocidad en Navarra

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El cinemómetro estaba escondido entre unos contenedores de basura y pensaron que era chatarra abandonada.

Los hechos acontecieron el pasado viernes en la localidad de Azagra (Navarra). Un dispositivo de agentes de la Policía Foral instalaron un control de velocidad a la salida del municipio. Situaron el radar móvil entre unoscontenedores de basura y reciclaje y se situaron a una distancia prudencial para poder detener a los vehículos que circulaban a mayor rapidez de la permitida sin que se generase una situación de peligro.

Según informa Noticias de Navarra, los agentes vieron estupefactos en una momento dado cómo dos ciudadanos magrebíes se acercaban al cinemómetro, lo observaban y cargaron con él hasta su vehículo con toda la tranquilidad del mundo para llevárselo. Los policias forales tuvieron que actuar rápidamente para evitar que se lo llevaran consigo, explicándoles que era un radar móvil y que se encontraban realizando un control de velocidad.

Los dos magrebíes explicaron entonces a los agentes que al ver el aparato de metal entre contenedores de basura y reciclado pensaron que era material de desecho y que por esa razón habían decidido llevárselo. Al tratarse de un error, los agentes no realizaron ninguna diligencia concreta en relación con la posible sustracción del aparato.

Detenidos en Madrid 32 Dominican Don’t Play y Ñetas

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Finalmente, fueron 32 los individuos detenidos, la pasada noche del sábado, por participar en una riña tumultuaria en en el parque Cerro Almodóvar de Aluche. A los arrestados, 22 de ellos menores, se les incautó una gran cantidad de armas blancas.

Las bandas latinas Dominican Don’t Play y Ñetas se habían concertado para celebrar una batalla campal en el espacio público madrileño. La intervención de la Policía Nacional evitó que la pelea pudiese provocar daños a los residentes de la zona.

Aparejado al incremento de la inmigración procedente de Centroamérica y Sudamérica, el fenómeno de las bandas latinas llevando la inseguridad a barrios enteros de la capital de España.

Francisco Alonso en Despierta Info.com

HAROLD & WILSON: «Justicia social»

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