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#StopIslam: Michel Houellebecq contra la Gran Sustitución

#F*ckIslam

LOS MUSULMANES YA LO ESTÁN PERSIGUIENDO

Por Michel Houellebecq – Michel Onfray

“El deseo de los franceses no es que los musulmanes se asimilen, sino que dejen de robarles y agredirlos. O que se vayan.»

Michel Houellebecq, quien  para muchos es el mayor y, para todos, el más exitoso novelista contemporáneo, acaba de celebrar con el filósofo Michel Onfray una larga y plebiscitada conversación. En pocos días se han agotado todos los ejemplares de la primera edición de la revista Front Populaire (45 densas páginas) editada por Onfray.

Sobre la base del resumen de dicha entrevista ofrecida por el periódico hispanoamericano Infobae, nos complace informar de tan interesante debate a nuestros lectores.

No se anduvo con chiquitas Houellebecq. Fue más claro, tajante y categórico que nunca. No dejó títere con cabeza. Ante sus palabras se derrumbaron todos los vergonzosos mitos de un mundo entregado a la pérdida. Fue particularmente claro respecto a la invasión migratoria: la Gran Sustitución, como se la llama corrientemente en Francia y como pronto se la llamará, esperemos, también entre nosotros.

Ésta fue su frase más contundente, la que más repercusión ha tenido:

“El deseo de la población autóctona francesa no es que los musulmanes se asimilen, sino que dejen de robarles y agredirlos.
O, en su defecto, que se vayan”.

Palabras que ya le han valido al novelista una querella criminal por parte del rector de la Gran Mezquita de París por “incitación al odio contra los musulmanes”, pues quienes, bajo amenaza de muerte, expulsaron de Argelia a millones de franceses (“la valise ou le tombeau”: la maleta o la tumba, les conminaban) sólo ven odio y no defensa de la propia identidad francesa a quienes de tal forma se defienden, entre otras cosas, de los ataques terroristas (de nuevo, como cada año, en la Noche de San Silvestre, hubo, por ejemplo, cerca de 700 coches incendiados y varias residencias atacadas en Francia por la chusma —“la racaille”— inmigrante).

Para el autor de Sumisión, la Gran Sustitución (el remplazo de la mayoría de la población europea por población de otras etnias) no constituye una teoría, “sino un hecho”. “En materia de inmigración, nadie controla nada, ése es todo problema. Europa será barrida por este cataclismo”.

“Es objetivamente lo que dicen las cifras”, asiente Onfray.

Los dos pensadores coinciden en que es inevitable el declive demográfico —y el cultural, económico y espiritual— de Occidente.

Houllebecq cree que, aunque Francia no está declinando a un ritmo más rápido que otros países europeos, sí tiene, a diferencia de otros, “una conciencia excepcionalmente alta de su propio ocaso”.

“Debo reconocer una incertidumbre real sobre la dimensión religiosa de la Gran Sustitución —precisa—. Porque no sé de qué religión son estas personas que acuden cada vez más a Europa. La hipótesis común es que hay muchos musulmanes. Pero también hay cada vez más evangelistas en los países africanos. Y lo que ocurra dependerá en gran medida de esto. En África ya hay guerras religiosas, con Boko Haram, por ejemplo. Se exportarán sin problema”, vaticina.

Para Houellebebecq, el colapso de Francia es una obviedad. “Es la modernidad en sí misma la que genera su propia destrucción. Esto es muy inquietante”, explica. Para el autor, todo lo que vive Francia es una copia americana.

“Por ejemplo —advierte— sólo creo a medias en el izquierdismo. Siempre me ha costado tomármelo en serio. Lo veo como algo que viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, digamos desde 1945; a saber, una servil imitación de todo lo que se hace en los Estados Unidos. Un poco como una moda que la gente sigue sin creérsela. Y creo que, si cambia Estados Unidos, cambiaremos también nosotros”.

Houellebebecq llega a la conclusión de que “la única posibilidad de sobrevivir sería que la supremacía blanca se convirtiera en trendy (se pusiera de moda) en Estados Unidos”.

Bataclan al revés

Aunque los dos pensadores coinciden en que a los franceses les aguardan una serie de peligros, como la descristianización, la degradación del medio ambiente, el transhumanismo, el americanismo, la Gran Sustitución y la burocracia europea, sus opiniones divergen, sin embargo, en el tema del islam.

Onfray cree que el islamismo representa una amenaza menor para Francia de lo que cree Houellebecq. Argumenta para ello que el islam político “no es un fenómeno tan poderoso”, sino más bien “una reacción al poder estadounidense”. El director de Front Populaire sostiene que los musulmanes, con el tiempo, sustituirán sus creencias religiosas por el consumismo, al igual que ya han hecho muchas otras culturas tradicionales de todo el mundo, incluidos los europeos cristianos de Occidente.

Houellebecq, sin embargo, cree que “cuando territorios enteros estén bajo control islamista, se producirán actos de resistencia [por parte de la población blanca]”.

Lo que podemos ver —asegura Houellebecq— es que la gente [blanca, se entiende] se está armando. Compran armas, hacen cursos en campos de tiro. Y no son exaltados. Cuando territorios enteros estén bajo control islamista, creo que se producirán actos de resistencia. Habrá atentados y tiroteos en mezquitas, en cafés frecuentados por musulmanes… En resumen, habrá un Bataclan al revés”, dice aludiendo a los atentados de 2015 en la discoteca Bataclan de París, en los que 130 personas fueron asesinadas y 416 resultaron heridas por los islamistas. Los atentados fueron los más mortíferos ocurridos en Francia desde la Segunda Guerra Mundial.

“Pero los musulmanes no se conformarán con poner velas y ramos de flores…”, ironiza alarmado.

Onfray fue más allá: “Algunos creen que la guerra civil está por llegar; pero yo creo que ya está aquí. Creo que vamos hacia la horda primitiva”

Pena de muerte

Houllebecq vuelve a la polémica cuando analiza la pena de muerte. “¿Es la abolición del progreso?”, se pregunta. “No lo sé. Cuando veo crímenes tan atroces, me lo pregunto. Porque las familias de las víctimas piden claramente venganza, es una reacción normal”.

Onfray lo confronta, afirmando que sigue estando de acuerdo con las posiciones de Albert Camus y Arthur Koestler en sus Reflexiones sobre la pena capital y la prisión, y afirma que no existe una buena razón para infligir la muerte a alguien.

“Pero nuestra sociedad se basa, entre otras cosas, en el hecho de que aceptamos renunciar a la venganza individual, y eso es un gran esfuerzo […]. ¿No debería el Estado vengarnos un poco?”, replica Houllebecq, adentrándose de nuevo en el camino de lo políticamente incorrecto.

“La pena de muerte no va a revivir a las víctimas, pero si el culpable muere, se restaura el equilibrio”afirma.

Además, propone la elección popular de los jueces: “Sería una buena manera de que los ciudadanos tengan más control sobre el sistema judicial. Me parece que es una medida democrática básica”.

Curiosamente, el diálogo llega a una inesperada conclusión: “Al final, usted es como yo, un populista”, dice Onfray. A lo que Houellebecq replica: “Me parece bien. Tengo mis dudas de que lo sea de derechas; pero ‘populista’ me viene bien”.

El socialismo garantiza el fracaso y fabrica imbéciles, pobres y desgraciados

España está en campaña electoral, en vísperas de unas elecciones de gran importancia que van a decidir si nuestro futuro es tiránico o libre. Si gana la coalición de socialistas, comunistas, etarras e independentistas, el país avanzará hacia la tiranía socialista y el Estado será todavía más potente e intervencionista, pero si los votos libres de los ciudadanos les derrotan, España puede ganar cotas de libertad y erradicar los vicios de la izquierda marxista, que propician la delincuencia, la corrupción, la esclavitud y el atraso.

Hace unos días mantuve una conversación con dos matrimonios cubanos, seriamente preocupados por el futuro de España, que según ellos avanza de manera inexorable hacia modelos cercanos a Cuba y Venezuela. Al saber que yo soy periodista y que escribo a diario, me explicaron con claridad meridiana por qué siempre fracasa el socialismo, un sistema que genera pobreza, desigualdad, desinterés, desconfianza y odio. Una de esas personas era miembro del partido comunista cubano, pero al vivir en España se permite ser sincera y reconocer que el sistema cubano es un fracaso completo.


Fue precisamente el comunista del grupo quien me explicó con claridad y detalle el mecanismo perverso que hace fracasar el socialismo allí donde se establece.

Miles de mensajes recordando en las redes sociales el peligro que corre España de caer en la tiranía comunista.

El comunista, muy interesado en impedir que el comunismo se establezca en España, donde él vive, me pidió que utilizara mi capacidad de comunicar como periodista para abrir los ojos a los españoles, que, según dijo, corren el peligro de caer en las garras del comunismo, de la mano del PSOE y de Pedro Sánchez.

Para demostrar el drama del socialismo, me contó la siguiente historia:

Un reconocido profesor de economía de la Texas Tech University, la mejor universidad on line del mundo, cuenta que él nunca había suspendido a uno de sus estudiantes pero que, en una ocasión, tuvo que suspender a la clase entera.

Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en este sistema no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad.

El profesor les propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase sobre el socialismo: Todas las notas iban a ser promediadas y a todos los estudiantes se les asignaría la misma nota de forma que nadie sería suspendido y nadie sacaría un sobresaliente.

Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los estudiantes sacaron Notable. Los estudiantes que se habían preparado muy bien estaban molestos porque esperaban un sobresaliente, pero los estudiantes que estudiaron poco estaban contentos.

Cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco, estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr obtener un sobresaliente.

El promedio del segundo examen fue Suficiente! Nadie estuvo contento.

Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó insuficiente:¡suspensos a todos.

Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre sí, culpándose los unos a los otros por las malas notas, hasta llegar a insultos y resentimientos, ya que ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía.

Para asombro de toda la clase, ¡todos perdieron el año..

El profesor les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del socialismo.

Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia. Finalmente, el fracaso será general.

Le di las gracias por la anécdota y le prometí que la contaría a mis lectores para que abrieran los ojos y no votaran socialista en las urnas, ahora que todavía les permiten expresar su voluntad política en las elecciones.

Como autor de este artículo quiero reforzar la tesis contra el socialismo con dos citas:

Winston Churchill, premio Nobel en 1953 dijo: «El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de los ignorantes y la prédica de la envidia. Su misión es distribuir la miseria de forma igualitaria para el pueblo».

La ex Primer Ministra Británica Margaret Thatcher declaró:»El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero…. de los demás».

Francisco Rubiales

«I told you that having a socialist human being would bring us problems.»

Pulgas, saltos y saltimbanquis.

A las pulgas no hay que tomárselas a broma, ¡pueden llegar a ser muy peligrosas! Debemos evitar simpatías parasitarias. 

Por: Armando Martini Pietri @Armandomartini

Versados en bichos y parásitos, los especialistas en pulgas aseguran que pueden saltar 200 veces el largo de su cuerpo, y otros animales, algunos repugnantes, son capaces de dar saltos asombrosos en comparación con sus organismos. Sifonápteros son insectos neópteros de pequeño tamaño y difícil descubrimiento a simple vista. Se conocen 1.900 especies. Y, si no se tienen repelentes enérgicos y eficaces, poco se podrá hacer.

Son parásitos externos que sobreviven por la sangre. Consideradas el mejor saltador del mundo animal. De cuerpo duro, cubierto de pelos y espinas hacia atrás, soportan presión. Se caracterizan por ser ágiles, de color oscuro, con mecanismo adaptado para alimentarse de sus huéspedes. Su principal objetivo para sobrevivir es la de parasitar en partidos políticos, alimentándose del tejido conectivo líquido de dotes y privilegios. Poseen metamorfosis completa, un ciclo, desde dos semanas a ocho meses, dependiendo de la temperatura, humedad, alimento; y lo más importante, la especie de pulga que sea.

Es el caso, de ciertos profesionales de la política. No es tanto la distancia que brincan sino las veces que son capaces de hacerlo. Poseen esa habilidad casi milagrosa para cambiar de forma, mutar. En un momento, se pueden encontrar expectorando el proverbial fuego y azufre a sus adversarios, reales e imaginarios. Y al siguiente, suenan groseros, incluso petulantes. Expertos en transformarse de víctima en santiamenes oportunos, y convertir la crítica personal en capital político. Destreza perversa puesta en uso.

Como en la manada PSUV, fundado para abyectos que cumplieran órdenes sin discutirlas, porque, siendo militar de escaso profesionalismo jamás se sintió confiado entre civiles. Funciona con apariencia de obediencia, con la mayor parte de los jefes de diversos niveles, militares activos o retirados, incluyendo represores en cárceles e infractores de los derechos humanos. El conductor castrista, de militar solo tiene el enorme chaquetón con ramitas, y no puede confiar. En la piara todos quieren desplazar al guía; no es riesgo de un día sí y otro no; el líder del conjunto de animales de la misma especie reunidos está siempre amenazado, listo para gruñir y tener los colmillos afilados, nunca se sabe lo que intentarán los jóvenes que se consideran fuertes, o los viejos con experiencia.

El presidente decidirá cuando le convenga si competirá por la reelección respecto a la cual, tanto leales -los menos- como hipócritas y pretendientes; quienes creen ser mejores, y aspiran en algún lugar de sus confusas mentes. La fusión del bienestar colectivo y nacional con la personalidad de un líder electo da como resultado el debilitamiento de mecanismos que existen para hacer que los políticos en posiciones de poder rindan cuentas. Por lo tanto, se tiene razón al señalar que se deberían buscar votos sobre la base de actuaciones, en lugar de melodramas.

Hay que suponer que han aprendido, aunque sea observando el desastre causado por la revolución chavista; problemas y enredos que traen la corrupción e incompetencia. Aun reuniéndose con delegados confidenciales de la Casa Blanca; disfrutando encuentros con mandatarios importantes y sustituyendo al español por un francés. Sin olvidar que el diplomático, los sobrinos y elementos fortuitos, son sólo detalles. El respaldo no está en la prisión del ladrón de ladrones sino en el bienestar popular. Lo intuye, por ello, la insistencia cretina en propagar que el país está mejorando, olvidando que la mejoría se siente en el bolsillo, y la mayoría -el 90%- va al mercado y comercio midiendo la inflación y el nivel creciente de precios, directo, sin intermediario, que cualquier economista oficial u opositor. El problema no está en cuánto vale el bolívar respecto al dólar, sino cuánto y qué puedo comprar.

Las pulgas aparecen en tiempo electoral, pero ¡no se engañen! pueden sobrevivir en otras épocas. Es imprescindible cuidar la higiene. No aguantan el aroma de la honestidad, la fragancia de la decencia, el perfume de las buenas costumbres y cuando lo olfatean, se alejan atemorizadas del lugar de donde emana. Por eso, decir la verdad, no comprometer la ética, mantener la coherencia y autenticidad, rendir cuenta, funcionan como repelentes naturales. No dudes en utilizarlos, ¡las pulgas ni se arrimarán!

En el mundo politiquero oficialista y opositor sobran los que saltan de una talanquera a otra pensando en sí mismos, y posibilidades antes que sus responsabilidades. Los saltos deben ser conocidos. A las pulgas no hay que tomárselas a broma, ¡pueden llegar a ser muy peligrosas! Debemos evitar simpatías parasitarias. Hay que protegerse con dignidad y un collar antipulgas o aplicarse insecticida de pundonor y respetabilidad. ¡Eliminando al parásito, nos protegemos y erradicamos la plaga!

Una gigantesca máquina de movilizar dinero por el mundo: las ONG

Cualquiera que esté dispuesto a interactuar con las comunidades sobre temas reales (la situación de los niños, el trabajo, la salud) será castigado con una medida de confinamiento en el recinto. Es un mundo completamente cerrado, con normas extraterritoriales, en el que puede ocurrir cualquier cosa.

De los miles de millones recaudados por las grandes organizaciones benéficas multinacionales, la trazabilidad suele verse comprometida por su condición de organizaciones filantrópicas. Las exenciones fiscales les protegen del escrutinio, aunque a veces recauden más dinero que la facturación de las grandes empresas multinacionales. En Estados Unidos, esta normativa fiscal se conoce como Ley 501. En la República Democrática del Congo (RDC), el estatus de ONG, y la exención fiscal que lo acompaña, es concedido por el Ministro de Finanzas y validado por el Ministro de Planificación. La ONG puede entonces actuar en el marco de un decreto ministerial que le otorga prerrogativas aún más amplias que las de un diplomático. Este modelo puede extrapolarse a casi cualquier nación con parámetros similares a los de la RDC. Una vez firmado el decreto ministerial, el derecho de supervisión nunca se ejercerá en la práctica.

Hay dos áreas en las que las organizaciones benéficas están trabajando duro: la comunicación y el marketing para crear nuevas estrategias de recogida de donaciones. No en vano, los directivos de estas grandes ONG proceden de las mejores escuelas de negocios y no de las ciencias duras o las humanidades. En términos de comunicación, su distribución es necesariamente la de los títulos más populares.

La Reserva Faunística de Okapi (RFO), en la provincia de Ituri, al noreste de la República Democrática del Congo (RDC), es una de las mayores del mundo: 13.000 kilómetros cuadrados. También es una de las regiones más ricas del mundo en recursos mineros. Sin embargo, la prensa de las grandes metrópolis llama a realizar donaciones, a pesar de no mencionan a los beneficiarios. RFO es un nombre genérico, no el de una entidad legal.

El llamamiento publicitario hace referencia a una misteriosa organización de representantes de la sociedad civil, “Alerta congoleña por el ambiente y los derechos del hombre” (ACEDH). La RFO laa dirige, desde hace treinta años, a la fundación estadounidense Wildlife Conservation Society (WCS), que nunca se mensiona en la publicidad, y que trabaja en estrecha asociación con Usaid.

Su recinto está en el pueblo de Epulu. Si la ACEDH está totalmente ausente sobre el terreno, lo que abunda son las graves violaciones de los derechos humanos, las vejaciones a las poblaciones indígenas, el hambre de los niños, la fiebre tifoidea y el paludismo endémicos, todas ellas consecuencias del empobrecimiento forzoso de las familias, bajo la gobernación de facto de la WCS. Son enfermedades prevenibles y tratables fácilmente, pero no se distribuyen antimaláricos ni antibióticos.

Las quejas se están organizando. A cambio de los sacrificios para proteger el “pulmón del mundo”, las poblaciones no reciben nada. La despigmentación del cabello de los niños es uno de los signos de desnutrición. Es imposible ignorarlo. Las poblaciones no disponen de generadores, y si los tienen, funcionan con muy poco tiempo. No hay ninguna práctica médica. En treinta años, la WCS no ha considerado oportuno crear un hospital permanente con las decenas de miles de millones de dólares recaudados cada año. Ni siquiera un campamento. No hay infraestructura de agua potable, ni posibilidad de desarrollo económico. El escaso intento de sobrevivir mediante el lavado artesanal de oro suele estar criminalizado y, de hecho, sometido a la compañía, a menudo mortal, de los grupos rebeldes que infestan la provincia.

Por si fuera poco, el comportamiento neocolonial de la WCS ha llevado a la prohibición de una ONG como Acción contra el Hambre (ACF) en el territorio que “gobierna”, cuyo representante en Mombasa, a 75 kilómetros de Epulu, es considerado persona non grata por los funcionarios de la WCS.

La consigna es no ayudar a las comunidades. Aunque en la página de la ACHDH se habla de la identidad de género y del medio ambiente, no son prioridades en el tejido social y económico de la provincia. Cualquiera que esté dispuesto a interactuar con las comunidades sobre temas reales (la situación de los niños, el trabajo, la salud) será castigado con una medida de confinamiento en el recinto. Es un mundo completamente cerrado, con normas extraterritoriales, en el que puede ocurrir cualquier cosa.

La sociedad civil de Epulu está atrapada entre, por un lado, una fundación estadounidense, con una agenda dictada por donantes muy politizados, el 80 por cien de los cuales son votantes del Partido Demócrata, y, por otro lado, la metástasis de las milicias paramilitares, esencialmente Mai Mai. Dos mundos en extremos opuestos del espectro, ambos igual de dañinos. En octubre de 2020, bajo la presidencia de Trump, la WCS vio cómo se le retiraba una donación de 12.000 millones de dólares, al igual que a la World Wild Fundation (WWF), debido a las acusaciones de violaciones de derechos humanos en Asia y África. La violencia ejercida contra los “cazadores furtivos”, personas que han vivido de la caza durante milenios. Los malos tratos y el trato degradante se han reanudado desde entonces, al menos según los testimonios que hemos podido recoger.

El fanatismo no se traduce en una inversión en lo que sería su razón de ser. No se ha invertido en conservación. De los miles de millones recaudados por la WCS, 13.000 millones este año, ni un laboratorio de registro de la biodiversidad, ni un especialista en deforestación, ni un botánico, ni un biólogo, ni un etólogo. Ni un médico, ni siquiera para el pequeño equipo de expatriados de menos de una docena de personas. No podría haber investigación científica, porque ni siquiera hay una base viva. Tampoco hay un generador, aunque sólo sea para garantizar las comunicaciones y la conservación de los alimentos.

La rotación de la repatriación médica también es totalmente anormal para el personal que está acostumbrado a las situaciones más extremas. Fiebre tifoidea, meningitis, lombrices de Cayor, la pequeña compañía de aviación, MAF, la única autorizada a entrar en el “territorio WCS” está acostumbrada a traer los restos del recinto. Hay que señalar que la fundación tiene cuidado de que no haya estadounidenses trabajando en ese entorno. Los europeos, franceses o asimilados y británicos, forman el grueso de los recursos humanos. Curiosamente, el contrato se redacta para todos desde Kigali, Ruanda, a pesar del clima de guerra latente entre ambas naciones.

Si MAF es una empresa por encima de toda sospecha, hay otra que intriga a una fuente de inteligencia en Goma por sus aterrizajes en pistas de monte, infestadas de grupos rebeldes. Es cierto que el artículo 39 de la Ley sobre las ONG en la RDC prevé “la exención de derechos sobre la importación de bienes y equipos relacionados con su misión [de las ONG]”, pero también “el derecho a utilizar equipos y frecuencias de radio y, sobre todo, la aplicación de procedimientos simplificados ante la Oficina de Control congoleña”. La reserva de Okapis tiene reservada otra sorpresa. Nadie ha visto nunca un okapi allí. Los únicos okapis que se ven son los que fueron puestos en cautiverio, para que no pudieran huir ante la incursión del dirigente de la milicia Mai Mai, alias “Morgan”, en 2012. En la actualidad, en aras de su comunicación, la dirección del sitio está estudiando la posibilidad de traer okapis tomados de zoológicos de todo el mundo, para volver a ponerlos en cautividad.

Lo que interesa a la WCS, su verdadera obsesión, está a menos de 200 kilómetros al este. La mina de oro Muchacha es propiedad de la empresa china Kimia Mining Investment SARL, bajo la concesión de un ciudadano chino, Lin Hao. Se dice que los chinos tienen conexiones con grupos rebeldes, pero también relaciones con miembros de las Fuerzas Armadas de la RDC que probablemente sean demasiado buenas para ser verdad. El uso de maquinaria de drenaje prohibida por el convenio internacional sobre la extracción de oro y, en última instancia, el vertido de mercurio en el río Epulu, visible a simple vista, forman una grave lista de agravios, aunque el nivel de trato al personal haya mejorado con el tiempo y sea ahora superior al de la WCS.

Pero esta no es la verdadera preocupación de la WCS. De hecho, la fundación nunca ha intentado evaluar la calidad del agua. Su problema es que es chino y no anglosajón. El comunicado de la misteriosa organización de representantes de la “sociedad civil”, que nadie ha visto nunca en Epulu, pide “al gobierno de la RD del Congo que revoque la concesión minera otorgada a una empresa china”.

¿Qué hacen con el dinero recaudado durante estas grandes misas en las que se chorrean cheques con ocho ceros? La otra cuestión, no menos importante, es si los donantes son conscientes de la situación sobre el terreno. No se trata necesariamente de un caso de malversación de fondos, sino quizás de blanqueo de dinero, o incluso de utilizar la fundación como vehículo para un proyecto que no está en su mandato oficial.

La cuestión de la opacidad de las ONG va más allá del ámbito de la conservación. Es un paradigma aplicable a muchas organizaciones benéficas multinacionales. Goma está surcada por jeeps blancos con los logotipos de las mayores ONG del mundo, las que llevan décadas recaudando los fondos más espectaculares sin que nadie se moleste en saber qué pasa con el dinero. Los habitantes de la capital de Kivu del Norte están acostumbrados al desfile de estos vehículos, que a menudo transportan expatriados. Goma es al negocio de la caridad lo que la Avenida Montaigne [París] es al lujo, el escaparate necesario para vender. La transacción consiste en vender una buena intención, como una indulgencia. Pero el regalo va y se queda con la entidad. Los que las ONG han conceptualizado como “beneficiarios”, rara vez ven el dinero.

La terraza del Serena, un hotel de cinco estrellas con una impresionante vista del lago Kivu, reúne cada mañana a los directores regionales de las grandes ramas profesionales de la caridad. Su aspecto es el de la pobreza y el veganismo, pero en la conversación, los temas giran en torno a las estrategias de concienciación para recaudar mejor los fondos, y no a las operaciones en línea con la misión declarada. Aquella para la que han sido autorizados a operar.

Los jeeps de la ONG “Save the Children” atraviesan Goma en medio de manadas de niños con múltiples dificultades. Ninguno de estos pequeños “beneficiarios” puede atestiguar ninguna acción concreta que haya cambiado su vida en lo más mínimo, aunque sólo sea un acto personal de generosidad de uno de estos profesionales de la caridad. Es cierto que estos cooperantes parecen temer la calle y rara vez se bajan de sus 4×4.

Las autoridades congoleñas han desarrollado una forma de insensibilidad debido a la costumbre de la representación excesiva de las ONG. Sin embargo, el uso de la marca país, unido a la pobreza estructural, empieza a generar cierto prurito. Viajar en estos jeeps suscita a veces una inquietante hostilidad. La falta de impacto sobre el terreno podría llevar a exigir un mayor control sobre el papel de estas entidades, las facilidades fiscales que se les conceden y el marco legal en el que operan.

Teresita Dussart https://www.francesoir.fr/monde/ong-gigantesque-machine-lever-des-fonds-cheval-de-troie-strategique-impact-invisible-le-cas

Los parásitos del dinero público

OKUPAS

Vaya por delante mi firme apoyo a una renta o pensión mínima para todas las familias o personas que la necesiten en estos tiempos de pandemia y crisis laboral. Pero siempre con los correspondientes controles para que ese dinero no se pierda en el bolsillo de quien no se encuentra en la situación de precariedad legalmente prevista. El parásito es el principal enemigo de toda política económica en materia de subsidios, subvenciones o ayudas a quien realmente los precisa.

No en vano la novela picaresca española es puntera en la literatura universal. Y, ya en la actualidad, no son raras las noticias de quienes siguen cobrando durante años y aún décadas la pensión a favor de un familiar fallecido. Lo que, unido a los notorios casos de corrupción política y social, aconseja que los poderes públicos procedan en consecuencia. No sólo sobre el papel, que según dicen todo lo aguanta, sino también en la exigencia de responsabilidades.

Quien acostumbra a disfrutar de balde y sin derecho alguno de la electricidad y el agua, e incluso de una vivienda, como sucede con los “okupas”, no tendrá demasiados escrúpulos para embolsarse fraudulentamente los euros que pueda. La renuncia voluntaria a ganarse la vida trabajando como hace la mayoría de los españoles daña por igual a las arcas públicas y a la decencia colectiva .

Nuestras elevadas cifras de parados, muchos de los cuales viven en zonas rurales, no se compaginan bien con el recurso habitual a los temporeros que vienen a recoger la fruta tanto de Marruecos y otros países africanos como de la lejana Rumanía, miembro de la Unión Europea. Suelen vivir éstos en muy deplorables condiciones, durmiendo hacinados y con escasos servicios higiénicos. Uno se pregunta entonces, pidiendo perdón por anticipado, si algunos ciudadanos españoles no podrían trabajar en el campo según hicieron sus familias durante generaciones.

Nos hemos acostumbrado a vivir desahogadamente sin los sacrificios de nuestros abuelos, pero el futuro ya no es, al menos económicamente, como el ayer antes del coronavirus. No hace todavía mucho tiempo que los españoles emigraban a otros países europeos para ganarse la vida, y todos conocemos los viajes a Inglaterra de quienes, teniendo a veces un título universitario, prueban allí fortuna, dispuestos a fregar platos o lo que haga falta. No se les caen por ello los anillos.

José Luis Manzanares

El Peluquero

Un… día, un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó:

– No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario.

El florista quedó agradecido y dejó el negocio.

Cuando el peluquero fue a abrir el negocio, a la mañana siguiente, había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.

Luego entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió:

– No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario.

El panadero se puso contento y se fue.

A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de donas y bizcochos esperándolo en la puerta.

Entonces un senador fue a cortarse el pelo y cuando fue a pagar el peluquero nuevamente dijo: – No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo servicio comunitario. El senador contento se alejó.

Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de senadores, 10 diputados, 15 concejales, el alcalde con sus secretarios, la esposa del alcalde y 6 hijos, haciendo cola para cortarse gratis.

Moraleja:

1.-El ladrón vulgar te roba: El dinero, el reloj, la cadena, el coche, el móvil y cualquier bagatela más. Y arriesga su vida.

2.-El Político te roba: La salud, la vivienda, la educación, la pensión, la recreación, el trabajo y hasta la conciencia. Su vida no corre riesgo y lo aplauden.

1.-El primer ladrón te elige… ¡A TI!

2.-El segundo ladrón… ¡LO ELIGES TÚ!

La Democracia es el sistema por el cual el criminal, el improductivo, el inmoral tienen el mismo valor a través del voto, que los humanos decentes y productivos.

No te sorprendas entonces, que sean aquellos y nó éstos, quienes falsamente e ilegítimamente, son declarados «autoridades». Un sistema que iguala hacia abajo.

Atentamente,

EL PELUQUERO (Individuo Libre)

El INE ‘oculta’ que casi la mitad de los condenados por agresiones sexuales son extranjeros

Casi la mitad de los condenados por agresión sexual en España en 2021 tenía nacionalidad extranjeraGuardia Civil

Una vez publicados los datos de los condenados adultos y menores del año pasado en España, cuesta encontrar en el organismo los resultados con la nacionalidad de los agresores.

Por: Roberto Marbán

El Instituto Nacional de Estadística (INE), organismo adscrito al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital a través de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, ‘oculta’ que casi la mitad de los condenados por agresión sexual en España tiene nacionalidad extranjera.

El pasado 15 de septiembre, el INE publicó los datos de condenados adultos y menores del año pasado por todo tipo de delitos, y en concreto, los sexuales.

Los delitos más frecuentes a día de hoy son los relacionados con la seguridad vial (23,7 %); lesiones (17,2 %) y hurtos (14 %). El organismo público asegura que la mayor parte de los que recibieron condena por ellos a lo largo de 2021 tenía nacionalidad española, aunque sí reconoce que por cada 1.000 habitantes mayores de edad, 15,9 eran extranjeros y tan solo 6,1, españoles.

Condenas por agresiones sexuales

Sin embargo, cuesta mucho encontrar, tanto en la nota de prensa confeccionada para tal fin, como en las tablas de los datos ad hoc, qué nacionalidad tienen aquellos que delinquieron en España respecto a las agresiones sexuales.

The Objective se dio cuenta y así lo publicó: el 46 % de estos condenados son extranjeros, siendo los africanos el 2 % de los que cometen violaciones en suelo español a pesar de que, demográficamente, tan solo suponen el 2,4 % de la población total.

El Debate se ha puesto en contacto con el departamento de prensa del INE para preguntar por la falta de claridad en este extremo.Y es que cuesta encontrar las cifras que concluyen que el año pasado, 461 personas fueron condenadas por delitos de agresión sexual. De ellas, 267 tienen nacionalidad española, lo que significa un 54, 38 %, y 224 son extranjeros, es decir, el 45,62 %.

Su respuesta ha sido la siguiente: «Si consideramos todos los delitos sexuales (agresiones, abusos, etc..) el porcentaje de extranjeros no es el indicado, pero si consideramos solo las agresiones y no el resto de delitos sexuales, entonces sí que el dato correcto es ese del 45,6%».

«Si descargamos la tabla de todos los delitos según nacionalidad –considerando solo total y española–, y calculamos a partir de ahí los porcentajes de extranjeros, se ve como es algo inferior al 30 % cada año de la serie».

«Si solo consideramos los que son agresión sexual, en este caso sí cuadra el porcentaje de ese casi 46 %, porque hace referencia solo a las agresiones y no a todos los delitos».

Existe una tendencia al alza respecto a este tipo de agresiones a lo largo de estos últimos años. En 2017, se había condenado a 387 personas, pasando a 428 en 2019, cifra que se repitió en 2020, y que creció en 63 personas el pasado año.

Radiografía del condenado

282.210 adultos y 13.595 menores fueron condenados por sentencia firme en el año 2021. Ello supone un 27, 4 % más que el año anterior.

El 80,7 % de las personas condenadas en 2021 eran varones y el 19,3 %, mujeres. La edad media de las personas condenadas es de 37,8 años.

En cuanto a las penas, 2021 fue el año en el que se impusieron 789.329 penas en sentencias firmes dictadas e inscritas en el Registro. El 48,7 % de las penas, tanto principales como accesorias, fueron privativas de otros derechos, el 32,6 % fueron de multa y el 18,6 % privativas de libertad.

Qué sociedad estamos creando en España que no nos protege de los okupas. Por Rodolfo Arévalo

Qué sociedad estamos creando en España que no nos protege de los okupas

«No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones, corruptos u okupas»

Estaba viendo durante el desayuno la televisión y hablaban sobre una okupación de la vivienda, que fue denunciada por una vecina al parecer extranjera a cuyo marido propinaron los sinvergüenzas una paliza de muerte en la que le partieron un hueso con un bate de beisbol. Parece mentira que esta situación se pueda dar en la España del siglo XXI y tanto la familia afectada como la propia Guardia Civil tenga pocas herramientas para contestar de manera contundente a los allanadores, ladrones y matones.

No se si se trata de precaución por el origen étnico de los matones, para no ser tildados de racistas o xenófobos, pero lo que está claro es que esto es una usurpación de un derecho, el derecho a la propiedad, con descarado y no se puede permitir. No podemos confiar en unos políticos electos que proporcionan cobertura a estos delincuentes por inacción en legislar medidas duras y cuando digo duras, son duras, penas con privación de libertad de al menos diez años, por los perjuicios causados a las familias víctimas.

Nadie es culpable de que haya individuos que no quieran trabajar, o sin medios, que en vez de recurrir a la caridad del estado, decidan por su ley del más fuerte desproveer de vivienda, tanto habitada como dedicadas a cualquier otro uso, a personas que las han comprado con el sudor de su frente. Eso se llama CARADURA en cualquier lugar del mundo.

Esta claro que en las sociedades democráticas, no se puede acusar a nadie de tener bienes legalmente adquiridos, porque todos son libres de ganarse la vida para poder adquirirlos a su vez. Otro asunto es que haya gente que decida que por su cara bonita tiene derecho a todo, hasta de subyugar a los demás y a hacerles comulgar con ruedas de molino. Que estos asuntos queden muchas veces sin resolver, durante mucho tiempo, es inadmisible, la policía nacional o la guardia civil deberían tener derecho a intervenir expulsando del lugar ocupado a cualquiera que no pueda demostrar tener el alquiler pagado al día, y no con meses de retraso, o la propiedad del lugar.

Parece mentira que en la España del siglo XXI todavía haya que tolerar esas practicas medievales de asalto a los castillos, que como dicen los ingleses son la casa de cada cual. Algún día va a haber más que palabras por parte de alguna familia expropiada por estos sinvergüenzas con resultados que todos quisieran evitar y es entonces cuando la ciudadanía debería pedir las cabezas, no de los asaltantes o de los propietarios, si no de los políticos que con su falta de legislación y severidad lo hayan permitido.

Véase entre otros la ultra izquierda a los que parece que la propiedad les causa urticaria, salvo que se trate de la suya. Que se lo cuenten a Pablo Iglesias con su casa de Galapagar. Yo si fuera uno de esos afectados me encargaría de hacer el listado de propiedades de algunos políticos que parecen gustar de la ocupación y poner esa información a la libre disposición de los caraduras que okupan, para darles algo en que entretenerse. Si esto fuera así el tema se terminaba en unos pocos días. Si esto se hiciera así, las leyes contra ocupas se volverían duras y la policía y la guardia civil podrían actuar en minutos sin mayor preocupación.

No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones o corruptos sin que parezca que se les caen los anillos a las bien asentadas posaderas de políticos de todo el espectro parlamentario. Recuerdo que hubo un asalto al Congreso hace años, pero sigan legislando así señores Parlamentarios y o generan otro asalto al Parlamento o cosas peores porque los ciudadanos legales que cumplen la ley se están empezando a hartar, y bastante, raro será que no empiecen a caerles palos de todo tipo encima a los diputados que permiten estas guarradas, nunca mejor dicho.

O Europa acaba, por vía policial con todos estos problemas, sin mayores complejos o veremos, tanto en estos casos, como en los temas de inmigración de gente que no se amolda a la sociedad que les acoge de la ley del Talión. Puedo asegurarles que las personas, todas, tienes su límite y al final algunos van a preferir matar y vivir seguros en las cárceles y no como el vecino apaleado brutalmente por los ocupas caraduras. Ya que estos no van a la cárcel, debería el estado crear cárceles de acogida para las personas que pierdan sus viviendas a manos de la hez de la sociedad. Nos va a salir por un congo, pero peor es que haya muertos cualquier día y no solo de la parte agredida, sino también de la parte agresora, porque cuando el estado no defiende al ciudadano este no tiene nada que perder defendiéndose a sí mismo, y habrá que ver quiénes son los jueces que se atrevan a mandar a la cárcel a individuos que hagan cualquier majadería por recuperar sus bienes y su vida. Mediten esto parlamentarios, jueces, y policías, variopintos. ¿Queremos que el siglo veintiuno se convierta en el medievo dos? Ustedes mismos.

FUENTE: La Paseata

Cómo se convirtió España en paraíso de los okupas

Por su interés, compartimos una (larga) explicación razonable de la génesis y desarrollo del fenómeno de la okupación. Es de 2020, pero creemos que la explicación sigue valiendo. Este fenómeno, hay que matizar bien, no sólo consiste en jóvenes maleducados, guarros y que usan la declaración política como excusa para su comportamiento delictivo. Afecta también a familias que por la crisis perdieron su hogar y okuparon una vivienda como último y desesperado recurso. Original EN INGLÉS (IN ENGLISH) aquí.

Desde el estallido de la descontrolada burbuja inmobiliaria en 2009, la okupación (la ocupación ilegal de viviendas vacías o de tierras sin utilizar) se convertido en un problema importante. En 2019, tras un aumento del 58% de los casos en cinco años, se okuparon cerca de 100.000 viviendas por los okupas, según las estimaciones del Institut Cerdá. La cifra no incluye las viviendas ocupadas por inquilinos que simplemente dejaron de pagar la renta, dado que eso no se considera okupación.

Pero el problema de la okupación en España podría estar a punto de estallar en la medida en que un número cada vez mayor de inquilinos deja de pagar el alquiler y se lanza a la okupación. Durante los últimos seis meses, los inquilinos de pisos propiedad de grandes propietarios privados o empresas públicas han sido protegidos del desahucio por una moratoria gubernamental; pero está previsto que esa moratoria expire a finales de septiembre.

Una vez ocurra eso, es probable que los desahucios aumenten. Al igual que en muchos otros países, no se sabe cuántos inquilinos no están pagando el alquiler, pues no hay fuentes fiables. Pero los datos que existen sugieren que a finales de mayo cerca del 17% de los inquilinos no pagaban su alquiler. Si esa cifra es exacta, aunque sea a medias, eso significa que España verá pronto un «alarmante pico en los desahucios», como ha advertido la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Muchos de los desahuciados acaban okupando alguna vivienda.

España se ha convertido en un paraíso para los okupas principalmente por cinco razones:

1. Su enorme stock de propiedades vacías. España tiene un número disparatado de viviendas vacías (en su mayor parte un legado de la última burbuja inmobiliaria). En el último censo, de 2011, el Gobierno registró un total de 3,4 millones de residencias vacías ¾equivalente a casi un tercio del parque de viviendas en toda Europa¾. Desde entonces la cifra ha bajado, pero nadie sabe en qué medida.

Muchas de esas viviendas vacías pertenecen a la rama inmobiliaria de los bancos, a fondos de capital riesgo o a inversores ricos, muchos de los cuales no están interesados en alquilaras; se limitan a conservarlas para ganar dinero con las plusvalías; o, al menos, así lo hacían mientras los precios iban al alza en general, algo que dejó de ocurrir con el confinamiento.

Aproximadamente el 70% de las propiedades ilegalmente ocupadas en 2017 pertenecían a Bancos u otras entidades financieras, conforme al Institut Cerdá. Se incluyen docenas de bloques de edificios totalmente abandonados que fueron «reocupados» por la PAH, para dar cabida al creciente número de familias sin hogar.

Para muchos, la okupación es un último recurso desesperado, mientras que para otros es un modo de vida o una declaración de intenciones políticas. Barcelona, en el epicentro del fenómeno de la okupación en España, atrae okupas de toda Europa. En los últimos años, cada vez más jóvenes de la ciudad (incluso muchos que trabajan) que se han quedado fuera del mercado del alquiler o que simplemente no quieren pagar unos alquileres exorbitados, han recurrido a la okupación.

Como me dijo un agente de policía en Barcelona especializado en desalojar okupas, expulsar a los okupas de viviendas pertenecientes a fondos de capital privado es un proceso lento y arduo, debido a la dificultad de identificar al verdadero propietario de la vivienda (Blackstone, por ejemplo, opera en España a través de docenas de entidades subsidiarias) y luego localizar un representante con el cual entendérselas. «Esto es una gran parte de nuestro trabajo diario», dice

2. Jugosas oportunidades de ganar dinero para delincuentes empresarios. En los últimos años, las bandas de delincuentes empresarios han empezado a especializarse en localizar y entrar en apartamentos vacíos. Una vez encuentran un lugar, rápidamente cambian las cerraduras y lo conectan a los suministros de agua, gas y luz de los vecinos. Luego «venden» el apartamento a un okupa o grupo de okupas, por un precio que oscila entre los 1.000 y 2.000 euros.

De esta manera ha surgido un floreciente mercado negro. En el barrio del Raval de Barcelona el mercado es controlado por una banda de la República Dominicana; cobran cerca de1.500 euros por cada «venta» de propiedad. Los okupas consiguen así vivir en un piso con todos los servicios sin tener que pagar alquiler ni servicios durante un período de seis meses. Si el apartamento en cuestión es propiedad de un fondo, los okupas no llaman excesivamente la atención y los vecinos no se dan cuenta de que están subvencionando su consumo de servicios, a menudo pueden permanecer durante mucho más tiempo.

3. Las leyes españolas sobre la propiedad tienden a proteger más a los okupas que a los propietarios, especialmente si la propiedad ocupada no es una residencia principal. Si un okupa ocupa la residencia principal de una persona, puede ser acusado de allanamiento de morada, castigado habitualmente con una pena de prisión que va de los seis meses a los dos años. Sin embargo, gracias a una modificación legislativa en el Código Penal, si un okupa usurpa una propiedad que no se usa como vivienda principal, incluyendo a veces las segundas residencias, es muy probable que sean acusados del delito de ocupación, castigado con una pena mucho menor, que va desde unos pocos cientos de euros de multa hasta seis meses de cárcel.

4. Procesos judiciales lentos. Si se ocupa ilegalmente una propiedad que no es primera residencia, el propietario puede tomar dos caminos. Puede acudir a los tribunales civiles para intentar recuperar la propiedad, lo que significa contratar a un abogado, pagar tasas judiciales y a menudo esperar mucho tiempo. Al menos el propietario puede estar seguro de que recuperará la propiedad.

La alternativa es ir por la vía penal, que es gratuita y puede a veces ser más rápida; pero el resultado dependerá en gran medida de la eficacia de los agentes de policía implicados. La única posibilidad que tienen de desalojar rápidamente a los okupas es que puedan demostrar inmediatamente que la propiedad acaba de ser ocupada. Pero eso es más fácil de decir que de hacer, especialmente si no se tiene acceso a la propiedad. La mayoría de las veces la investigación no llega a ninguna parte, por lo que al propietario no le queda más remedio que acudir a la vía civil.

En 2018 el Gobierno intentó agilizar los procesos civiles de desahucio introduciendo el procedimiento de «desahucio exprés», que permite al propietario afectado solicitar a los Tribunales la devolución del inmueble, y al mismo tiempo que adopte cautelarmente el desalojo con carácter previo a la sentencia. Si los Tribunales lo conceden, en teoría los okupas tienen sólo unos pocos días para presentar «título suficiente» para permanecer en la vivienda o abandonarla. En realidad, puede tardar mucho más tiempo, especialmente si los okupas en cuestión son familias con niños pequeños. Además, los grandes propietarios privados no pueden acudir a este proceso.

5. España no es país para inquilinos. Durante décadas España ha sido un país de viviendas en propiedad. Antes de la crisis tenía una de las tasas más altas de vivienda en propiedad en Europa, de más del 80%. En el punto más álgido de la burbuja inmobiliaria, en 2003-2005, se construían alrededor de 700.000 viviendas al año, más de las que se construían en toda Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido juntas. Cuando la burbuja inmobiliaria estalló, en 2009, más de medio millón de familias perdieron sus hogares. Muchas de las casas recién construidas no llegaron a ocuparse.

Desde entonces, el mercado de alquiler ha jugado un papel mucho más importante, pero las condiciones del mercado no son exactamente favorables al consumidor. Muchos apartamentos apenas son aptos para su uso y, sin embargo, alcanzan precios elevados de alquiler. En algunas ciudades (Madrid, Barcelona, Málaga…) los alquileres se han disparado más del 50% desde 2013, mientras que los salarios no han crecido a la par. No es sólo que los alquileres sean prohibitivos; también lo son las cuotas iniciales y los depósitos que los inquilinos tienen que pagar.

Tras la crisis, muchos proyectos de vivienda social se vendieron a fondos internacionales pertenecientes a gigantes de Wall Street, como Goldman Sachs y Blackstone. Como resultado, las viviendas sociales de alquiler, que normalmente ofrecen unos precios asequibles, representan ahora tan sólo el 2% de la propiedad residencia de España, frente al 3,5% de 2005. En comparación, es el 30% en Holanda, el 24% en Austria, el 21% en Dinamarca y el 17% en Gran Bretaña.

Irónicamente, el derecho de todo ciudadano a una vivienda digna y adecuada se consagra en el artículo 47 de la Constitución de 1978. Sin embargo, en las grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Málaga y Palma de Mallorca, cada vez más residentes descubren que tal derecho ya no existe en la ciudad que los vio nacer. A menos que esta tendencia se revierta y si el sistema legal español siga protegiendo a los okupas como no se hace en ningún otro país, cada vez más gente optará por okupar.

EL CÁNTARO DEL AGUADOR.

Qué sociedad estamos creando en España que no nos protege de los okupas. Por Rodolfo Arévalo

«No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones, corruptos u okupas»

POR: Rodolfo Arévalo en La Paseata.

Estaba viendo durante el desayuno la televisión y hablaban sobre una okupación de la vivienda, que fue denunciada por una vecina al parecer extranjera a cuyo marido propinaron los sinvergüenzas una paliza de muerte en la que le partieron un hueso con un bate de beisbol. Parece mentira que esta situación se pueda dar en la España del siglo XXI y tanto la familia afectada como la propia Guardia Civil tenga pocas herramientas para contestar de manera contundente a los allanadores, ladrones y matones.

No se si se trata de precaución por el origen étnico de los matones, para no ser tildados de racistas o xenófobos, pero lo que está claro es que esto es una usurpación de un derecho, el derecho a la propiedad, con descarado y no se puede permitir. No podemos confiar en unos políticos electos que proporcionan cobertura a estos delincuentes por inacción en legislar medidas duras y cuando digo duras, son duras, penas con privación de libertad de al menos diez años, por los perjuicios causados a las familias víctimas.

Nadie es culpable de que haya individuos que no quieran trabajar, o sin medios, que en vez de recurrir a la caridad del estado, decidan por su ley del más fuerte desproveer de vivienda, tanto habitada como dedicadas a cualquier otro uso, a personas que las han comprado con el sudor de su frente. Eso se llama CARADURA en cualquier lugar del mundo.

Esta claro que en las sociedades democráticas, no se puede acusar a nadie de tener bienes legalmente adquiridos, porque todos son libres de ganarse la vida para poder adquirirlos a su vez. Otro asunto es que haya gente que decida que por su cara bonita tiene derecho a todo, hasta de subyugar a los demás y a hacerles comulgar con ruedas de molino. Que estos asuntos queden muchas veces sin resolver, durante mucho tiempo, es inadmisible, la policía nacional o la guardia civil deberían tener derecho a intervenir expulsando del lugar ocupado a cualquiera que no pueda demostrar tener el alquiler pagado al día, y no con meses de retraso, o la propiedad del lugar.

Parece mentira que en la España del siglo XXI todavía haya que tolerar esas practicas medievales de asalto a los castillos, que como dicen los ingleses son la casa de cada cual. Algún día va a haber más que palabras por parte de alguna familia expropiada por estos sinvergüenzas con resultados que todos quisieran evitar y es entonces cuando la ciudadanía debería pedir las cabezas, no de los asaltantes o de los propietarios, si no de los políticos que con su falta de legislación y severidad lo hayan permitido.

Véase entre otros la ultra izquierda a los que parece que la propiedad les causa urticaria, salvo que se trate de la suya. Que se lo cuenten a Pablo Iglesias con su casa de Galapagar. Yo si fuera uno de esos afectados me encargaría de hacer el listado de propiedades de algunos políticos que parecen gustar de la ocupación y poner esa información a la libre disposición de los caraduras que okupan, para darles algo en que entretenerse. Si esto fuera así el tema se terminaba en unos pocos días. Si esto se hiciera así, las leyes contra ocupas se volverían duras y la policía y la guardia civil podrían actuar en minutos sin mayor preocupación.

No sé qué mierda de sociedad estamos creando en España que da alas a cualquier tipo de maleantes, ladrones o corruptos sin que parezca que se les caen los anillos a las bien asentadas posaderas de políticos de todo el espectro parlamentario. Recuerdo que hubo un asalto al Congreso hace años, pero sigan legislando así señores Parlamentarios y o generan otro asalto al Parlamento o cosas peores porque los ciudadanos legales que cumplen la ley se están empezando a hartar, y bastante, raro será que no empiecen a caerles palos de todo tipo encima a los diputados que permiten estas guarradas, nunca mejor dicho.

O Europa acaba, por vía policial con todos estos problemas, sin mayores complejos o veremos, tanto en estos casos, como en los temas de inmigración de gente que no se amolda a la sociedad que les acoge de la ley del Talión. Puedo asegurarles que las personas, todas, tienes su límite y al final algunos van a preferir matar y vivir seguros en las cárceles y no como el vecino apaleado brutalmente por los ocupas caraduras. Ya que estos no van a la cárcel, debería el estado crear cárceles de acogida para las personas que pierdan sus viviendas a manos de la hez de la sociedad. Nos va a salir por un congo, pero peor es que haya muertos cualquier día y no solo de la parte agredida, sino también de la parte agresora, porque cuando el estado no defiende al ciudadano este no tiene nada que perder defendiéndose a sí mismo, y habrá que ver quiénes son los jueces que se atrevan a mandar a la cárcel a individuos que hagan cualquier majadería por recuperar sus bienes y su vida. Mediten esto parlamentarios, jueces, y policías, variopintos. ¿Queremos que el siglo veintiuno se convierta en el medievo dos? Ustedes mismos.